Estrenando un nueva cámara; Panasonic Lumix DMC-GF1

Fotografía personal

En los últimos tiempos, a la hora de viajar, me he cansado un poco de acarrear con las cámaras réflex. Es obvio que dan la mejor calidad, con mejor rendimiento con luz escasa, con más capacidad para gestionar la profundidad de campo, con más capacidad de ampliación de las fotografías. Todo esto es así, y quien lo quiera negar, se equivoca. Pero uno, conforme pasa el día, se cansa. Empieza a doler el cuello o la espalda, tanto por la cámara en sí misma, como por los posibles complementos, especialmente en forma de objetivos, que acarrea en la mochila. Y además, discreto, lo que se dice discreto, uno no queda.

En el último año, me ha acompañado junto con el equipo réflex y como cámara complementaria la Panasonic Lumix LX-3, cámara compacta de excelente calidad. Es tan agradable de manejar, que incluso en dos viajes cortos, a París el pasado diciembre y a Berlín en agosto, ha sido la cámara principal. Pero uno tiene que asumir sacrificios por el compromiso de viajar muy ligero. Y en cuanto la luz escasea y se sube de sensibilidad, los problemas con el ruido y la pérdida de detalle comienzan. No es grave, pero es así. Afortunadamente, el llevar un objetivo muy luminoso y un eficaz sistema de estabilización óptica palían el problema.

Disponiendo de algún ahorrillo, y con la salida al mercado de las nuevas cámaras con el estándar Micro Cuatro-Tercios, me he lanzado a comprar la Panasonic Lumix GF1. Algo más grandota, pero todavía compacta, y con el objetivo G 20/1,7 ASPH., que equivale a un 40 mm en formato tradicional de 35 mm. En los primeros años de la década que ahora está a punto de terminar, utilicé con frecuencia en los viajes un equipo basado en una Leica CL de segunda mano, con sus objetivos originales un Sumicron-C 40/2 y un Elmar-C 90/4, complementados por un Voiglander Snapshot-Skopar 25/4 MC.

Leica CL

Leica CL con su Summicron 40 mm y su Elmar 90 mm - Canon EOS 40D, Cosina 100/3,5 Macro

Esta era una combinación ligera y eficaz en los viajes. Quizá no apta para la fotografía de acción, a la que no soy dado, pero que me permitía obtener imágenes de razonable calidad, y además pegarme el moco de ir fotografiando con una Leica. El caso es que el tamaño de la GF1 junto con el objetivo G 20/1,7, me recordaba mucho a aquella configuración, así que he ido a por ella y la he empezado a probar.

Para ello, me subí el sábado por la tarde al cementerio de Zaragoza, ya que despejaron las nubes que han cubierto el cielo este fin de semana pasado. Y en una fría tarde fui comprobando algunas de las bondades del aparato.

Su ergonomía, aunque no igual a la de la LX3 que tanto me gusta, es muy similar, y no pasará mucho tiempo hasta que me acostumbre y le saque partido y vaya ligero.

Tumbas

Cementerio de Zaragoza al atardecer - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Realmente, al disponer de un formato mayor, y con un objetivo luminoso, uno no se ve obligado a trabajar necesaria mente con grandes profundidas de campo, pudiendo optar, cuando así lo solicita el motivo, por un desenfoque selectivo muy agradable.

Bebé

Bebé muerto en 1932, afortunadamente esto sucede poco hoy en día - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Pero donde he quedado muy gratamente sorprendido ha sido con su rendimiento a sensibilidades elevadas, y a ISO 1250 he obtenido imágenes que no desmerecen las de mi Canon EOS 40D, el mejor aparato que tengo a este fin. Resultados muy similares, siempre a condición de que la imagen esté bien expuesta. Las subexposiciones se pagan caro en el tema del ruido. La pena es que no lleva el estabilizador de imagen incorporado, y dependen de que el objetivo lo lleve o no. Y el G 20/1,7, para evitar que se haga muy grande, ha nacido sin él.

Avenida de América

Avenida de América de Zaragoza al anochecer - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Pero hay más diversión. Me he agenciado también un adaptador de Novoflex que me permite utilizar las viejas ópticas de la Leica CL, enfocando manualmente, y trabajando en prioridad a la apertura. Veamos algunas de las configuraciones, que puedo obtener.

Panasonic Lumix GF1 + Lumix G 20/1,7 ASPH.

La GF1 con su objetivo natural, el G 20/1,7 ASPH. de Panasonic - Canon EOS 40D, Cosina 100/3,5 Macro

Panasonic Lumix GF1 + Canon 50/1,8 (Rosca)

La GF1 luce aquí un Canon 50/1,8 (focal equivalente 100 mm), con montura de rosca un adaptador para Leica M; un objetivo de 1958 aproximadamente - Canon EOS 40D, Cosina 100/3,5 Macro

Panasonic Lumix GF1 + Leica Elmar-C 90/4

Montado sobre el adaptador, el Leica Elmar-C 90/4 hace las veces de un 180 mm sobre la GF1 - Canon EOS 40D, Cosina 100/3,5 Macro

No he tenido ocasión de probarlos más allá de alguna fotografía tomada desde el balcón de casa, pero creo que me voy a divertir, a falta de la eficacia que tendría un objetivo dedicado de enfoque automático. Sí puedo decir que el 90 mm es difícil de enfocar a mano alzada por el tembleque de la pantalla; con focales más bajas, que ejercerán de teles cortos, o con un trípode, hay menos problema de utilización. Os dejo un ejemplo. Y ya irán saliendo más fotos por aquí, claro.

Joaquín Sorolla

Edificios en la calle Joaquín Sorolla de Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Cámaras y más cámaras, pero ¿y las fotos?

Fotografía, Fotografía personal

Es curioso lo de este fin de agosto y principio de septiembre. Desde hace un tiempo, me venía yo alejando de esa manía de estar enterado de todas las novedades en el mundo de la tecnología fotográfica. Qué cámaras hay en el mercado, cuáles son sus características, qué calidad de imagen ofrecen, el ruido,… La verdad es que, satisfecho con los chismes que tengo por casa, que son bastantes demasiados, no tenía yo especial interés en perder mucho tiempo en enterarme de estas cosas.

Pero de repente, un número no despreciable de amigos o conocidos han sentido la necesidad de hacer mejores fotos. Y en general todo ellos bajo la estúpida falsa premisa de que para ello es necesario una cámara más cara, más grande, «mejor»,… Así que he vuelto a sumergirme en el mundo de los chismes fotográficos para intentar ofrecer algún consejo sensato, que racionalizara su inversión gasto. Con poco éxito. Lo cierto es que la mayor parte de ellos no hacen caso. Vienen con un prejuicio, han echado sus ojos sobre algún objeto, y buscan más la confirmación sobre su elección que una nueva perspectiva que le complique la vida al tener que replantearse sus decisiones. Y en realidad, me parece bien esta postura suya. Al fin y al cabo, en el 99,9% de los mortales, una cámara fotográfica es un objeto suntuario; no es una necesidad vital. Y en ese caso, cada uno se compra lo que le da la gana. Faltaría más; forma parte de la diversión. No obstante, siempre me queda la intensa pena de saber que muchos de esos nobles chismes quedan arrinconados en un cajón de un armario, sin cumplir la bella misión que se les encomendó. Tomar fotos.

Rue du Pas de la Mule

La Panasonic Lumix LX3 en la Rue du Pas de la Mule, París; la cámara que más he utilizado en los últimos 10 meses

En medio de toda esta historia, ha surgido algo que haya hecho que me empiece un picor en el monedero. Desde hace tiempo soy consciente que cuando salgo de viaje, cuanto menos pese el equipo fotográfico, más a gusto hago las fotos y mejor me salen. Los kilos pesan. También los de los chimes. A París, hace unos meses, y a Berlín, hace unas semanas, sólo llevé la pequeña Panasonic Lumix LX3 y la más pequeña Canon Digital Ixus 860 IS como respealdo. Y estoy contento con las imágenes. A Viena en Semana Santa y a Suiza en Julio, llevé el equipo réflex de Pentax con los pequeños pancakes, ya que abultan mucho menos y son más discretos que el equipo Canon EOS.

Castel Sant'Angelo (Mausoleo de Adriano)

Castel Sant'Angelo en Roma, octubre 2008, la última ocasión que llevé de viaje la Canon EOS 40D, en esta ocasión calzada con un EF 50/1,8

Y resulta que ahora sale una nueva generación de cámara pequeñas con grandes captores, que se suponen que van a mejorar notablemente la calidad de las imágenes que se pueden obtener con un LX3. Pero aquí viene la trampa. Hay una calidad intrínseca de la imagen en forma de nitidez, ausencia de ruido/grano, fidelidad del color, etc que tal vez sea mejorada. Pero la composición, el elegir el momento adecuado y el punto de vista adecuado para hacer la foto, saber qué calidad de la luz conviene a un objeto, preocuparse por el momento del día más adecuado para visitar ese sitio que nos interesa retratar,… todo eso depende de las elecciones del fotógrafo, y muchas son independientes de la cámara.

¿Se adaptarán esas Olympus Pen E-P1, o esas Panasonic Lumix GF-1, o esa carísima Leica X1 a las fotos que quiero hacer como sorprendentemente se ha adaptado la LX3, aunque seguro que la «calidad de imagen» que ofrece  es menor? ¿Merece la pena el gasto? O acaso quedaré hipnotizado como otros ante el aparato que se configure como objeto del deseo, independientemente de lo que la razón aconseje.

No sé. La respuesta, en los próximos meses. Si puedo, a principios de octubre iré a Sonimagfoto, a Barcelona. Allí, tal vez pueda echar mano de alguno de estos bellos objetos fotográficos. A ver si las sensaciones son buenas. O no.

Fontana y turista

Las modestas compactas, como la Ixus 860IS de Canon, también pueden ser útiles para recorrer el mundo; como el buen servicio que me realizó para tomar discretas imágenes entre la multitud que rodeaba la Fontana de Trevi en Roma

Álbum virtual y álbumes reales: fotografías del viaje a Suiza

Fotografía personal

Colección de Suiza 2009 en Flickr

Aunque todavía estoy trabajando algunas imágenes o variantes de algunas ya trabajadas, en la práctica ya tengo completo el reportaje fotográfico del viaje a Suiza. Ya hace unos días expuse en estas páginas las estadísticas de toma de las imágenes. Dichas estadísticas corresponden a las fotografías que podéis contemplar en la colección correspondiente en Flickr.

Pero en fotografía, para alcanzar un auténtico disfrute, el resultado no se debe quedar nunca reducido a unos cuantos píxeles contemplados a través de la ventana de un navegador de internet. Hay que pasar la imagen al papel, con una ampliación adecuada a la imagen. Desde hace un tiempo, encuentro que una forma satisfactoria de llevar al papel mis reportajes de viajes es en forma de álbum o libro de fotografías. En esta ocasión he optado por el servicio que ofrece Blurb. He puesto los dos libros que he elaborado, uno sobre los Alpes y el otro sobre las ciudades de la Mittelland, a disposición del público. Aunque dudo que nadie, aparte de mí y quizá algún acompañante, se anime a comprarlos. Pero bueno, ahí quedan como propuesta. Y a continuación, una imagen de las tapas. Los libros ya los tengo encargados. Supongo que me irán llegando a partir de la próxima semana.

Albúm Suiza 2009 - Mittelland

Albúm de Suiza 2009 - Mittelland en Blurb

Álbum de Suiza 2009 - Alpes en Blurb

Álbum de Suiza 2009 - Alpes en Blurb

Ambos libros están en formato grandote (33 x 28 cm). Y los he mandado imprimir en «Premium Paper», que quizá es demasiado mate para mi gusto, pero tiene una calidad global bastante buena.

Así, sin más, por ahora, os dejo con otra fotografía de los Alpes suizos.

Eismeer

Niebla, seracs, grietas de glaciar,... de todo tras los gruesos cristales de la estación de Eismeer en el Jungfraujochbahn - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8

Algunas estadísticas… de mis fotos en Suiza

Fotografía personal, Viajes

No sé si son fruto del azar, de un patrón consciente, del capricho que me invade en cada momento o de qué, pero a partir de los datos EXIF de las fotos «válidas» de mi viaje a Suiza, he sacado unas estadísticas de mi forma de fotografiar. En primer lugar, para entender algunas cosas veamos qué equipo he llevado.

Son fotos «válidas» aquellas que tras revisar todos los fotogramas tomados en formato RAW han sido procesadas para obtener un formato de «exhibición» por decirlo de alguna forma.

En total, en mi carpeta correspondiente tengo 428 imágenes.

En el bolsillo, me he llevado la Panasonic Lumix DMC-LX3, una cámara de la que desde mi viaje a París de este invierno donde fue mi cámara principal, me he separado muy poco. Antes, las cámaras compactas las llevaba un poco como de reserva o como cámaras secundarias para determinados momentos del viaje. Pero ahora le concedo bastante protagonismo. Esta cámara tiene un objetivo con focales equivalentes al formato de 35 mm entre 24 mm y 60 mm. En ella se pueden utilizar tres formatos de imagen: 3:2, 4:3 y 16:9. Ya adelanto que el 3:2 no le he usado en esta cámara.

En total, 231 imágenes (54%) están tomadas con la LX3.

Conjunto funerario

La gran luminosidad del objetivo, su razonable buen comportamiento a ISOs moderamente altas, y su discreción hacen de la LX3 una cámara ideal para interiores, como en la catedral de Friburgo.

Como cámara presuntamente principal he llevado una Pentax K10D, con cinco objetivos de focal fija (entre paréntesis la focal equivalente en 35 mm): 21 (32), 40 (60), 70 (105), 100 (150) y 200 (300) mm. Estos dos últimos, viejos objetivos de enfoque manual, me los lleve con la intención de usarlos esporádicamente, especialmente en los Alpes.

En total, 197 imágenes (46%) están tomadas con la K10D.

Jungfrau

Si quiero fotografiar con focales largas, la K10D es obligatoria como a la hora de obtener detalles de la Jungfrau.

Una conclusión que se puede sacar es que cuando una compacta es buena, pensada para el fotógrafo, en muchas ocasiones es suficiente para obtener las imágenes que quieres, y además es más discreta y más cómoda de llevar. Por eso, la usado bastante.

En cuanto a las focales utilizadas, utilizaré como referencias los extremos del objetivo de la compacta y los objetivos fijos de la réflex. Siempre daré las focales equivalentes en 35 mm, para estandarizar el asunto:

Entre 24 y 28 mm (gran angular): 97 imágenes (87 de ellas a 24 mm).

Entre 30 y 39 mm (angular): 40 imágenes.

Entre 41 y 60 mm (estándar): 171 imágenes (79 con la LX3 en 60 mm y 68 con el objetivo fijo de la K10D).

105 mm: 68 imágenes.

150 mm: 8 imágenes.

200 mm: 31 imágenes.

Mi sensación es que para mí, las focales de interés serían un gran angular entre 24-28 mm, una focal estándar y un teleobjetivo en torno a los 100 mm. No hace falta que me vuelva a llevar dos teleobjetivos. Con uno es suficiente. También se nota que cuando tienes un objetivo de focal variable o zoom, lo que más se usan son las focales extremas. Con la focal con la que me siento más cómodo (esto ya lo sabía, es con la estándar, entre 40 y 60 mm. Pero evidentemente, el gran angular tiene siempre un gran interés en viaje.

Spreuerbrücke

Mis focales reinas, las focales estándares, como el 40 mm (60 mm equivalente 35 mm) que obtuvo esta imagen de uno de los puentes de Lucerna.

En cuanto a la orientación de la imagen, 381 son apaisadas y 47 verticales.

En lo que se refiere al formato, teóricamente todas las de la K10D tendrían que ser 3:2, pero no es así porque muchas de las verticales las recorto a 4:3. El 3:2 no me gusta en vertical. Así que el conjunto queda así:

3:2 – 147 imágenes, casi todas ellas apaisadas.
4:3 –  65 imágenes, las dos terceras partes de ellas aproximadamente verticales.
16:9 – 213 imágenes, casi todas ellas de la LX3, aunque también algún recorte de la K10D y alguna composición panorámica de varias fotos.

Probablemente, todo esto a la mayor parte de vosotros os haya parecido un rollo. Pero a mí me ha hecho pensar. Sobre todo, de cara a lo que viene siendo mi obsesión últimamente. ¿Cuál es el equipo idóneo a llevar de viaje que de la mejor calidad con el menor volumen y peso posible? ¿Alguna idea?

Olympus E-P1 y Leica D-Lux 4 (Casinoplatz)

El clon de Leica de mi LX3 y, en primer plano, la novísima Olympus Pen E-P1. ¿Irán por aquí los tiros del equipo ideal del viajero comodón?

Sofobomo 2009 – Paisajes en silencio

Fotografía personal

Como ya adelanté hace unos meses, este año también he participado en el proyecto SoFoBoMo. SoFoBoMo 2009 es un proyecto cuyo objetivo es promocionar la realización de libros o álbumes de fotografía físicos, en papel, de los de toda la vida, a partir de nuestras imágenes digitales. Desde el advenimiento de la tecnología digital, la mayoría de las imágenes se limitan a tener una existencia electrónica, apareciendo exclusivamente en la pantalla de nuestros ordenadores cuando las invocamos de diversas formas. Sin embargo, la forma adecuada de apreciar una imagen fotográfica es impresa en calidad adecuada en papel. Además, de esta forma se han transmitido innumerables memorias y documentos a lo largo de los dos últimos siglos. Hoy en día se toman más imágenes que nunca, pero la sensación es que la mayor parte de ellas, en un momento dado, simplemente desaparecerán. Es información desaparecerá.

Puesto que el proyecto, que consiste en tomar imágenes durante un mes sobre el tema que se quiera, para luego elaborar un libro o álbum de fotografías, me parece interesante participé el año pasado (documento PDF 13,2 Mbytes), y también he particiapado este año.

Para este año, me he inspirado en la exposición de fotografías de Bernard Plossu que visité en el CDAN de Huesca y de la que ya os hablé en su momento. El libro es una colección de paisajes en blanco y negro bajo el título Paisajes en silencio, tomados en distintos lugares de la provincia de Huesca. Podéis obtener un borrador en formato PDF (4,5 Mbytes), o incluso tener una copia en papel a través de Blurb.

Así aparece representado mi libro en SoFoBoMo 2009

Así aparece representado mi libro en SoFoBoMo 2009

No tengo en realidad grandes esperanzas en que el libro sea comprado por nadie aparte de mi propia copia. El precio del mismo es el coste que establece Blurb. Yo no recibo ninguna cantidad de dinero por cada compra. Pero bueno, ahí queda. Si alguien se anima que me lo cuente y me mande un comentario.

Se pueden ver todas las imágenes del libro y algunas más que optaron a estar pero que finalmente no están en mi álbum de Flickr. Aunque en este momento, poco después de las cinco y media de la tarde del viernes 29 de mayo, me falta alguna por subir. Pronto estarán todas. Procuraré geolocalizarlas todos, para que se sepa dónde están tomadas.

Y ya, os dejo con una imagen extraída del libro.

Tras la colegiata

Alquézar visto desde la Colegiata de Santa María, antiguo alcázar musulmán que da nombre al pueblo - Canon EOS D60, EF 24-105/4L IS USM

Plossu y el dolmen de Ibirque

Fotografía, Fotografía personal

Os comentaba ayer mi visita a la exposición País de paisajes de Bernard Plossu en el CDAN de Huesca, y de mi búsqueda de la inspiración entre las hojas del catálogo de la exposición. Lo cierto es que en un momento dado, mis ojos se pararon ante la imagen de un pequeño dolmen, el dolmen de Ibirque, a caseta d’as bruxas en el maltratado y casi desaparecido idioma local, y pensé: «Me voy a fotografíar el dolmen».

Dolmen

El dolmen de Ibirque, Huesca - Pentax K10D, SMC-A 35/2,8

Una de las características más notorias de las fotografías de Plossu es la simplicidad de los medios técnicos que utiliza. Una vieja Nikkormat, la gama no profesional de Nikon en los años 70, con un tradicional 50 mm, y película. Tradicional película en blanco y negro. Yo estoy ya demasiado apegado a la fotografía digital, pero decidí llevarme para esta experiencia un equipo sencillo también. Opté por la Pentax K10D con un viejo objetivo de enfoque manual de 35 mm. Esta focal, sobre el captor de la cámara, nos ofrece un ángulo de visión similar al de los tradicionales 50 mm. Como siempre, llevaba una segunda cámara, la compacta Panasonic Lumix LX3, que al final decidí usar más de lo que pensaba en principio, sobretodo por su gran angular, que tanto conviene a la fotografía de paisaje.

A la hora de revelar los archivos RAW obtenidos, una vez en Zaragoza y ante el ordenador, decidí que de todas las imágenes obtendría dos versiones, una en color y otra en blanco y negro. Las imágenes procedentes de la Pentax tendrían un tratamiento en blanco y negro que ofreciera imágenes bien contrastadas y nítidas, trabajando el contraste por áreas seleccionadas. Las procedentes de la Panasonic, sin embargo, serían tratadas buscando un aspecto más similar a las que nos ofrece Plossu. Menos nítido, más suave, de líneas más simples.

La idea me mantuvo entretenido buena parte del domingo. Otra cosa es si el objetivo buscado se consiguió o no. En cualquier caso, es bueno fijarse e inspirarse de vez en cuando en los fotógrafos consagrados, y desarrollar a partir de ahí aquellas técnicas o ideas que puedan aportar algo a nuestro estilo particular.

Tozal de Guara

Vista de la cara norte del Tozal de Guara, Huesca - Pentax K10D, SMC-A 50/2,8

Árboles y Guarguera

Vista hacia la Guarguera y el Pirineo Central - Panasonic Lumix LX3

Dolmen

El dolmen de Ibirque iluminado por los últimos rayos de sol del día - Panasonic Lumix LX3

Dolmen

El dolmen con su acompañamiento vegetal, fiel - Pentax K10D, SMC-A 35/2,8

Creo que hay ejemplos de ambos procedimientos que me gustan. Y lo que sí que siento es que estoy aprendiendo bastante; ya se dice que proponerse tareas concretas, y autolimitarse en los medios técnicos, son dos formas de progresar en fotografía. Más que salir con todo tipo materiales a fotografiar lo que salga.

Todas los imágenes fueron tomadas en poco rato. El viaje hasta el lugar, muy alejado de todo, me llevó más rato del que pensaba. Se encuentra muy adentrado en el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Pero fueron los 30 a 45 minutos de mejor luz. Y además, disfrutamos de una bonita puesta de sol.

Ocasa y Peña Oroel

Puesta de sol sobre Peña Oroel - Panasonic Lumix LX3

Mantenimiento de páginas personales y otros

Fotografía personal, Páginas personales

En pocas líneas, que estoy un poquito cansado para escribir mucho. He cambiado el tema, la apariencia, del Cuaderno de Ruta. Creo que el que he elegido se ve mejor, y me permitirá poner fotos un poquito más amplias, aunque tiene la pega de que en pantallas de poca resolución puede sobrepasar los límites de las mismas. No se puede tener todo. Ya me diréis.

He terminado la Cara B de mi viaje a Polonia del año pasado y he comenzado la Cara B de mi escapada a Munich y Salzburgo. Seguid los enlaces y podréis ver las fotos. También, me diréis lo que os parece.

Os dejo con una relajante imagen del Englischer Garten de Munich.

Englischer Garten

Paseo en bicicleta por el Englischer Garten, Munich (Alemania) - Canon Ixus 860IS

Diluvios y trincheras

Deporte, Fotografía personal, Historia

Ayer por la mañana me dispuse a hacer algo que no hacía desde hace bastante tiempo. Ver un Gran Premio de Formula 1, el de Malasia, completo. Pero los dioses del tiempo (atmosférico) no estaban por la labor, y en Sepang se desató montó la de dios es cristo, se rasgaron los cielos, se inundaron las tierras, y dejaron de correr poco más allá de la mitad de la prueba. Creo que no merece la pena ni comentar los resultados. Quizá dentro de un par de semanas… en China

Por la tarde, aprovechando el buen tiempo, decidí ir a hacer unas fotos por ahí. Me habían hablado de la restauración y conservación de las trincheras del frente de la Sierra de Alcubierre, un lugar particularmente activo y sangriento durante la Guerra Civil. Así que me acerqué por allí. Tomé algunas fotos. No particularmente bonitas, pero creo que documentalmente aptas. Para paisajes no estaba muy allá la luz, pero al final de la tarde, el ocaso estuvo bien.

Portillo hacia el puerto

Puesto de observación en las trincheras - Canon EOS 40D, Tokina AT-X Pro 12-24/4

Ocaso

El ocaso desde la Sierra de Alcubierre - Canon EOS 40D, EF 70-210/3,5-4,5 USM

Más fotos «cara B»; ahora Polonia

Fotografía personal, Viajes

Hace un tiempo anuncié que iba a dar una segunda oportunidad a aquellas fotografías de mis viajes del año pasado que habían quedado abandonadas entre los bits de mis discos duros, sin haber recibido una oportunidad a ser reveladas y contempladas. Sólo por mí, que en un primer momento las deseché. No me gustaron, no me dijeron nada, estaba yo tonto en ese momento, no vi el reencuadre, su potencial en blanco y negro,… lo que fuese.

He terminado de revisar las de mi viaje por Trieste y Venecia, y algunas he encontrado que merecían la pena. En algún caso, incluso me da pena no haberlas incluido en mis álbumes de fotos en papel. En el enlace anterior, podréis verlas y juzgarlas.

Tranvía en Piazza Dalmazia

Tranvía en Piazza Dalmazia, Trieste (Italia) - Pentax K10D, SMC-A 50/2

Ahora he comenzado a revisar las fotografías de mis vacaciones por Polonia. Os voy dejando algunos ejemplos. Alguna cosica interesante se ve ya por Varsovia.

La ciencia y la cultura en la noche

La Ciencia y la Cultura en la noche de Varsovia - Fujifilm Finepix F10

Charles... en Varsovia

Charles... en Varsovia - Fujifilm Finepix F10

WINO del la casa

WINO del la casa en Nowy Swiat, Varsovia - Fujifilm Finepix F10

Fotografía nocturna,… antes de que se haga de noche

Fotografía personal

Aprovechando que desde principios de enero tengo un flamante trípode nuevo y estupendo, de fibra de carbono y todo, he decidido ir probando con más frecuencia la fotografía nocturna. Paradójicamente, la mejor fotografía nocturna hay que hacerla,… antes de que se haga de noche. Durante el crepúsculo. En ese momento, el cielo todavía no está totalmente negro, y puede tomar azules muy bonitos, especialmente si se ajusta el equilibrio de color a luz artificial en una cámara digital.

Os dejo algunos ejemplos, tomados este fin de semana paseando por el Canal Imperial de Aragón, aguas abajo de Zaragoza, en las cercanías del Barrio de la Paz.

Todas las fotos están tomadas con una Pentax K10D y un SMC-DA 40/2,8 Ltd.

Paseo solitario

Solitario paseo a orillas del Canal Imperial de Aragón

Parada de autobús

Canal, árbol y parada de autobús

Parque

Parque público

Vieja casona

Vieja casona tras las hierbas movidas por el viento

Paisajes en la ciudad

Fotografía personal, Política y sociedad

Una de las acciones estrellas del Ayuntamiento de Zaragoza durante el año 2008, y relacionada con la Expo 2008, fue la inauguración y apertura de lo que se ha dado en llamar Parque Metropolitano del Agua. Es una amplia extensión ajardinada, con opción a realizar diversas actividades lúdicas de aire libre, que ocupa toda la extensión del llamado meandro de Ranillas. En su momento fui a conocerlo, pero como desde mi casa queda «en casa Dios del monte» pues ya no había vuelto. Ayer, domingo sosón, me fui a dar una vuelta. Con cámaras de fotos, claro.

La verdad es que había gente, pero no mucha. Y eso que hacía buena tarde. Estaba relativamente animado el tema del golf. No es que hubiera mucha gente haciéndose unos hoyos, pero sí los había practicando el swing en el área establecida al respecto.

Pitch & Put

Pitch & Put - Panasonic Lumix LX3

Pero en el resto, del parque, dominado en buena parte por la figura de la Torre del Agua en un extremo, y por la noria tradicional en el otro, el ambiente era más bien tranquilo. Hay que decir que sigo viéndole uno de los defectos que tienen la mayor parte de los parques nuevos en Zaragoza. Mucho cemento y poco verde. Sé que es difícil conseguir mucho verde en una ciudad con tan poca pluviosidad, pero…

Torre del Agua

Torre del Agua - Panasonic Lumix LX3

Noria

Noria tradicional - Pansonic Lumix LX3

Pero lo que más me gusta del lugar es la posibilidad de encontrar rincones menos urbanizados y que permitan un disfrute paisajístico, especialmente a orilla del río Ebro, que resulta más agradable y más interesante. Creo que por este motivo, haré de vez en cuando algún esfuerzo y me acercaré hasta allí.

Ebro

Árbol en la ribera - Panasonic Lumix LX3

Puesta de Sol

Puesta de sol en el río Ebro - Panasonic Lumix LX3

A la hora de regresar a casa, si a la ida había llegado vía La Almozara-Telecabina, decidí regresar cogiendo un autobús en el Actur. Y en la Avenida de Ranillas me encontré con un «monumento»… no sé… me dio la impresión de que le habían dedicado un monumento a Cosa, uno de los más peculiares miembros de la familia Adams. Una observación más pausada muestra lo que parece un árbol talado y podado puesto boca abajo… Creo que es más saludable para mantener mi cordura pensar que es un homenaje a Cosa. Me parece más razonable… aunque vaya usted a saber el significado que se le quiere dar a la «cosa».

¿Mano?

Monumento a Cosa Adams - Panasonic Lumix LX3

De Huesca a Nueno por Apiés y Sabayés

Fotografía personal

Esta mañana, llegando a Huesca, las sierras prepirenáicas estaban impresionantes. Cubiertas de nieve, se perfilaban totalmente blancas contra un cielo limpio. Totalmente azul. Pero llegaba muy justo de tiempo, y no he encontrado lugar ni momento para parar un momento a tirar unas fotos.

Picado por el gusanillo fotográfico, cuando he salido a las tres he decidido tomarme con calma lo de volver a Zaragoza, y he cogido la carretera que va de Huesca a Nueno. Pero no la fea y funcional autovía, sino la estrecha carretera que pasando por Apiés y Sabayés va recorriendo la parte norte de la Hoya de Huesca. No había ni la mitad de superficie blanca por la nieve que la que había por la mañana. Pero algo me he encontrado. La hora no era la mejor para las fotos. El sol estaba todavía muy alto. Pero bueno…

He llegado una hora más tarde a casa, pero me he desfogado un poco.

Al fondo, el Gratal

En los alrededores de Apiés, al fondo el Gratal - Panasonic Lumix LX3

El salto de Roldán

El Salto de Roldán es característico en las sierras prepirenáicas - Panasonic Lumix LX3

Luna y la puntita de Guara

La luna menguante sobre el pico de Guara que asoma entre las lomas - Panasonic Lumix LX3