[Ciencia] Nueva iniciativa en divulgación científica desde la Comunidad Valenciana: Conec

Ciencia

Desde hace unas semanas voy siguiendo un nuevo sitio de divulgación de la ciencia y la investigación, Conec, realizado gracias a un convenio de colaboración entre el gobierno valenciano y la Universidad de Valencia. He de decir que era reticente a confiar en un sitio tan vinculado a entidades gubernamentales, pero decidí darles una oportunidad. De momento no destacan especialmente. Ni por lo brillante, pero tampoco por lo malo. Y eventualmente aparece algún articulillo con cierto interés. Como tampoco inundan la red de titulares, prácticamente publican un artículo al día, ir viendo los titulares cuesta poco.

Entre los artículos que han ido publicando, ha habido uno que realmente me ha gustado. Lo han dedicado a los chimpancés (Pan troglodytes), nuestros parientes más cercanos. Cada vez hay más datos que indican que la aparición de las características que nos definen como humanos y distintos frente al resto de los animales no son algo que haya surgido de repente y en exclusiva para nosotros. Probablemente, sean también consecuencia del largo y paciente proceso evolutivo que afecta a todos los caracteres de los seres vivos. Y como prueba, cada vez hay más datos que los chimpancés comparte algunas de las características que consideramos como propias, aunque a su mudo, y de modo más elemental que nosotros. Utilización de herramientas, aprendizaje cultural, utilización del sexo más allá de las tareas reproductivas, conocimiento básico de farmacopea natural, diferencias culturales entre grupos de individuos, capacidad de aprendizaje de ciertos lenguajes humanos como el de los sordomudos, etcétera.

Interesante. Y lleva a reflexionar. Bueno. Seguiremos atentos.

Os dejo con otra serie de imágenes fruto de mi «aventura» del fin de semana pasado de regreso al pasado de la fotografía con película. En esta ocasión, con la Minox GT-E, fotogramas reencuadrados a formato cuadrado.

Zapatero

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Entre sombras

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La sombra del fotógrafo en las hojas

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Escalera

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[Ciencia/música] Un par de cositas con color y alegría para un día triste y gris

Ciencia, Música

Lo dicho. Tanto por el tiempo, como por las circunstancias, hoy es un día triste y gris. Así que intentaré aportar/aportarme un poco de color y alegría.

El color lo pone la imagen que ha liberado la NASA de la Tierra vista desde el espacio. Es una imagen del tipo que los anglosajones llaman blue marble. Que no significa mármol azul, como he visto traducido en algún sitio, sino canica azul. O chiva azul que diríamos por aquí, que de niño nunca jugué a las canicas sino a las chivas. Aunque tal cosa no la reconozca el DRAE con su tradicional castellanocentrismo. Pero a lo que vamos, que divago. La imagen en cuestión tiene nada más y nada menos que 64 megapixeles, y un nivel de definición notable. Y es muy bonita. La zona del planeta que aparece centrada en ella es Méjico y América central. Y como está liberada con licencia Creative Commons, la pongo aquí.

Most Amazing High Definition Image of Earth - Blue Marble 2012

Blue Marble 2012 - NASA Goddard Photo and Video.

El enlace a la imagen en tamaño grande es éste. Bonita ¿verdad? Pues eso es lo que estamos arruinando los seres humanos gracias a nuestra codicia energética y consumista.

Por otro lado, un poco de música. Que nos ha sugerido Carlos Galilea a través del facebook de Cuando los elefantes sueñan con la música. Se trata de la interpretación a dúo de Mambembe entre Chico Buarque y Roberta Sá. Me ha parecido absolutamente estupenda. Así que os la pongo.

Ya simplemente me queda despedirme. Hasta mañana probablemente. Con una foto mía. Claro.

Soto de Cantalobos

En lo profundo del soto de Cantalobos, Zaragoza (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

[Televisión] Cosas de series: Musicales, misterios carcelarios y demás

Televisión

En esta semana, será conveniente comentar algunas novedades. Algunas son ya de la semana pasada, pero decidí esperar para comentarlas. Por prudencia. Desde luego, hay que celebrar el regreso de algunos viejos amigos. Así, los guapos protagonistas de White Collar reinician después de un montón de meses su tercera temporada, tan entretenidos como de costumbre. También hemos vuelto al condado de Harlan para seguir las andanzas del US Marshal Raylan Givens (Timothy Olyphant) en Justified. Una de las mejores series del momento. Sin duda.

En otro plano muy distinto, los adolescentes británicos de Skins, tan conflictuados ellos, han comenzado el segundo año de la tercera generación con un dramón por todo lo alto. Es notable esta serie y su acercamiento relativamente transgresor al mundo de la adolescencia. El intento de transplantar la serie a EE. UU.  sin embargo no cuajó.

Y entre las series que llevan avanzada la temporada, sigo encantado con el culebronazo de Revenge, que ya ha empezado a repartir falsas paternidades por ahí, mientras las dos protagonistas cada vez se antagonizan más y cada vez están más guapas. Pero vamos con las auténticas novedades.

Alcatraz – 1ª temporada

La verdad es que cada vez que oigo que una serie es la sucesora de Lost, me hecho a temblar. Porque ya ha habido varias pifias al respecto. La única que se salva es Fringe, porque en un momento supieron crear un universo propio y distintivo, que ha funcionado. Aunque ya hablaremos un día de estos de si sigue funcionando. Pero aquí tenemos una nueva candidata. ¿De qué va?

En 1960 y algo, la prisión de Alcatraz, tan característica en un islote de la bahía de San Francisco, cerró por resultar muy cara para las arcas federales del gobierno de los EE. UU. Esa es la versión oficial en el universo de la serie. Porque en el mismo, lo que en realidad pasó es que desaparecieron misteriosamente trescientos y pico internos, peligrosísimos ellos, y los funcionarios penitenciarios. Y de repente, están volviendo a aparecer, casi cincuenta años más tarde, y con el aspecto que tenían entonces. Un equipo formado por gente del FBI con un tipo muy oscuro al mando (Sam Neill), una policía de homicidios joven, guapa y decidida (Sarah Jones), y un estudioso friqui de la prisión (Jorge Garcia), se encargará de encontrarlos y detenerlos.

El episodio piloto y el segundo episodio estuvieron bastante bien. Ambos combinaron la resolución de un caso, atrapar al convicto que aparece después de 50 años, con el suministro de información sobre el misterio general. Me engancharon bastante. Pero el tercer episodio, me ha dado la impresión de ser bastante de relleno, menos imaginativo e interesante. Así que habrá que ver por donde evoluciona esto. Tiene posibilidades, pero también la pueden fastidiar.

Smash – episodio piloto

Después del éxito de Glee, razonablemente comprensible por algunos de los episodios de la 1ª temporada, algo menos comprensible por lo que vino después, parece que hay más gente dispuesta a meterse en el difícil terreno del musical. Pero en esta ocasión, con una trama más adulta. En principio, lo que nos plantean es la gestación y desarrollo de un musical de Broadway sobre la figura de Marilyn Monroe, algo que se le ha ocurrido a mucha gente, pero nadie se ha atrevido a hacer. Parece que va a haber de todo. Intrigas, celos profesionales, amoríos, luchas por la fama y la celebridad, y música. Claro. Y los detalles del episodio piloto no son malos. Números musicales que parece sacados de la senda que marcó Chicago, con estilo y bien interpretados. Me gustó. Me apunto. A mi siempre me ha gustado el musical en el cine.

Esto es todo por esta semana. Veremos si la que viene da más de sí. O de no.

Danza en la Plaza del Pilar

Ya que vuelve el musical a la televisión, un poco de danza en la plaza del Pilar el pasado fin de semana (Leica D-Lux 5).

[Fotografía personal] Fotografiar con película tradicional tras casi ocho años sin hacerlo

Fotografía personal

Como ya he comentado en días anteriores, este fin de semana pasado he utilizado algunos rollos de película para recordar las sensaciones de las viejas tecnologías. También me ha servido para desempolvar algunas cámaras a las que tengo cariño, pero que no utilizaba hace al menos 8 años. Y os lo voy a contar. Con imágenes, claro.

El sábado participé en la quedada del grupo de flickr Fotógrafos en Zaragoza (FeZ), cuyo motivo principal era la fotografía «analógica». No me gusta mucho ese adjetivo. Por eso lo suelo entrecomillar. A esta reunión fui con dos cámaras.

Zeiss Ikon Contessa: Cámara de objetivo retractil, totalmente mecánica, con enfoque por telémetro de coincidencia, con un fotómetro de selenio. Mi ejemplar es de 1953. Hasta el año 2003, su estado de conservación era en perfecto estado de funcionamiento, con marcas cosméticas de uso. La utilicé con un rollo de 36 exposiciones de Kodak Professional BW400CN, película en blanco y negro para procesado C-41.

Como he dicho, hasta el año 2003 en el que la usé por última vez, funcionaba sin problemas. El fotómetro de selenio era lo suficientemente fiable para usar diapositiva en color. Cosa que era posible por la excelente corrección del objetivo Carl Zeiss Tessar 45/2,8. Sin embargo, tras ocho años la cosa no ha ido bien. Básicamente dos cuestiones. Por un lado, el fotómetro parece estar agotado, ya que no mide con fiabilidad. No es muy importante si tienes un fotómetro de mano o utilizas la calculadora de exposición definitiva. Por otro lado, dada la relativamente alta sensibilidad de la película, y el hecho de poder enfocar con precisión gracias al telémetro de coincidencia, utilicé aberturas amplias y velocidades de obturación rápidas. Del orden de 1/125 a 1/500, que es la máxima velocidad de obturación máxima de la cara. Y sin embargo, muchas de las fotografías están trepidadas. Luego algún problema en la mecánica de la cámara hay. Ahora, me tengo que pensar si busco a alguien que me la revise, o si definitivamente renuncio a ella como útil fotográfico, y la dejo de exposición en una estantería.

Grafiti

Una de las imágenes más nítidas obtenidas por la cámara.

Contraluz

El objetivo Tessar de Zeiss Ikon aguantó mejor los contraluces que el Minotar emparentado con él por diseño de la Minox.

Minox GT-E: Pertenece a la segunda generación de cámaras que llevó este nombre. Es una cámara compacta, del tamaño de una caja de cigarrillos, con objetivo retractil, exposición automática con prioridad a la abertura (modo A en otras cámaras), enfoque manual por estimación. La utilicé con un rollo de 36 exposiciones de Fujicolor C200.

La cámara es muy fiable en cuanto a la exposición y al funcionamiento en general, pero dado que tienes que enfocar a «ojímetro», y últimamente estoy desentrenado, tuve tendencia a cerrar el diafragma lo que pude para aumentar la profundidad de campo. Como consecuencia, me metí en el terreno peligroso de las velocidades de obturación lentas en alguna ocasión, por lo que tuve un número excesivo de fotos trepidadas. El objetivo MC Minotar 35/2,8 es una fórmula sencilla, de cuatro lentes en tres grupos, tipo tessar. De las pocas que hay con este diseño en  objetivos angulares. Es bastante nítido, pero se lleva mal con los contraluces. Por lo demás, es una cámara sumamente discreta, con un disparo casi silencioso, fiable y cabe en cualquier bolsillo.

Bombonera Oro

Buen rendimiento general en una vista urbana donde la dureza de las sombras queda amortiguada por el reflejo del sol en los ventanales de los edificios del otro lado de la calle.

Pedid Coñac...

Al tener que estimar la distancia de enfoque, las fotos más críticas son las tomadas de cerca, por tener menos profundidad de campo. Pero si hay luz suficiente, a f/8 sueles atinar con facilidad.

Danza en la plaza del Pilar

Luz escasa, y un intento de mantener enfocado el fotógrafo en primer plano y las bailarinas del fondo, me llevaron a una velocidad de obturación excesivamente lenta y a una foto trepidada. Además se nota que el objetivo Minotar no se lleva bien con la luz del sol frontal (situada inmediatamenta por encima de las bailarinas), y hay una pérdida de contraste por ello.

El domingo por la tarde hice el último carrete de los que compré para el fin de semana. Otro Kodak Professional BW400CN, que en esta ocasión cargué en una Pentax MX. Como ya he indicado en alguna ocasión, a mí me gustaría que alguien hiciese una cámara digital así. Un réflex compacta, casi pequeñita, con los controles básicos que necesita un fotógrafo, sólida, fiable, y con un tamaño de captor razonablemente grande. Le puse el objetivo Pentax M-SMC 50/1,7, porque me apetecía llevar una óptica luminosa. Pero a punto estuve de calzarle el «pancake» M-SMC 40/2,8, con el cual queda un conjunto realmente muy compacto. Las fotos las hice en el soto de Cantalobos, lugar que me resulta muy agradable para pasear y fotografiar paisajes. A este paseo me lleve también la Panasonic Lumix GF1 con el G 40/1,7 ASPH. De esta forma, tenía un patrón con el cual medir la fiabilidad de la cámara.

Lo cierto es que usar esta cámara es una gozada. Un placer en sí mismo. Y por lo que he podido comprobar el aparato es muy competente a pesar de su avanzada edad para obtener imágenes de buena calidad. El fotómetro con medición ponderada con preferencia al centro es plenamente fiable. Y sólo me he encontrado un problema que no sé si es coyuntural, estructural, o culpa del laboratorio. Aparece un raya de arrastre en los fotogramas que los inutiliza para un uso serio. En una inspección del interior de la cámara, yo la veo en perfecto estado de conservación. Como nueva. Así que supongo que tendré que hacer otro rollo, y en otro laboratorio, para ver si se repite el fenómeno. Una lástima. Porque si no fuera por esto, seguro que me apetecería utilizarla con cierta frecuencia.

Actualización: El problema de la raya de arrastre no está en el negativo. Escaneados los mismos en un escáner casero, no aparece. Fue culpa del laboratorio. La cámara está perfecta.

Soto de Cantalobos

Aunque las películas de blanco y negro cromogénicas tienen una sensibilidad extendida a todo el espectro visible, no hubiera estado de más utilizar algún filtro de color para mejorar el contraste de las imágenes.

Soto de Cantalobos

En condiciones de luz suave, los negativos son muy utilizables; sin embargo, hubiese preferido encontrar la Ilford XP2 Super, que carece de la molesta máscara rojiza de la Kodak, incómoda a la hora de examinar los negativos.

Soto de Cantalobos

La falta de nitidez del fondo es intencionada, ya que el objetivo está siendo utilizado a sus aberturas máximas.

Soto de Cantalobos

En las sombras más profundas de esta imagen se ve perfectamente la desgraciada raya de arrastre que afecta a todos los negativos del rollo.

[Cine] The Descendants (2011)

Cine

The Descendants (2011), 23 de enero de 2012.

Esta película ha sido vista en versión original y por ello se conserva su título original en inglés. En la cartelera española es más frecuente encontrarla doblada al castellano con su título traducido literalmente, Los descendientes.

Altas expectativas se habían generado en las últimas semanas conforme nos llegaban noticias sobre el notable trabajo del protagonista de la película, George Clooney, y sobre las bondades del filme en general. Filme firmado por Alexander Payne, de quien guardo un excelente recuerdo por aquella delicia que fue Sideways (Entre copas). Nos enteramos además que está rodada en Hawái, y que la echan en versión original en una buena sala de los Aragonia, así que ayer preparamos la expedición hasta estas multisalas, y a por ella.

Los descendientes son Matt King (Clooney) y sus primos. Y son descendientes del primer banquero blanco que llegó a las islas y que acabó casándose con una guapa princesa indígena. Y como herencia por parte de esta, este grupo familiar conserva unas tierras de gran belleza en Kaua’i, una de las islas más estupendas. Pero las poseen en fideicomiso, que perderán en siete años, por lo que antes las quieren vender. Probablemente a grupos constructores, que especularan o destruirán la belleza natural de las tierras. Sin embargo, Matt está con otros problemas. Para él, la vida ha sido sencilla siempre. Se gana bien la vida como abogado, tiene una mujer guapa y deportista que le ha dado dos hijas, y vive cómodamente, sin graves preocupaciones, dejando que otros tomen las decisiones por él, de forma un poco egoista. Pero su mujer, Elizabeth (Patricia Hastie), ha tenido un grave accidente deportivo. Esta en coma profundo. Mientras espera su recuperación, cuida de su hija de 10 años, Scottie (Amara Miller), aunque no se le da muy bien. Los doctores le anuncian que no hay posibilidades de recuperación para su mujer, y que en sus última voluntades dispuso que no se tomaran medidas extraordinarias para el mantenimiento de su vida. Así, padre e hija van a buscar a la hija mayor, una rebelde adolescente de 17 años, Alexandra (Shailene Woodley), que está en un internado. Esta responde hostilmente a las malas noticias que le da su padre. Y le confiesa que sabe que su madre tenía un amante y que quería divorciarse. Con estas premisas, los tres miembros de la familia, acompañados de Sid (Nick Krause) el novio de la mayor, comienzan dos caminos. Por un lado, la obligación de comunicar a familiares y amigos cercanos de la situación de Elizabeth para permitirles despedirse de ella. Por otro lado, localizar al amante, Brian Speer (Matthew Lillard) para intentar entender lo que pasó. Al final lo encuentran en un lugar de vacaciones con su mujer Julie (Judy Greer). Y en medio el problema del fideicomiso.

Nuevamente el director nos ofrece un drama basado en la crisis de un hombre maduro, una crisis en la que ni siquiera sabe que vive hasta que confluyen sobre él este conjunto de situaciones. Al igual que en Sideways, la película no deja de ser una especie de road movie, en el sentido en que el grupo familiar extendido va moviéndose por las islas emprendiendo un viaje tanto físico como sobre todo emocional. O el grupo familiar salta por los aires, o saldrá más reforzado que nunca. También va alternando los momentos de drama, algunos de ellos profundos, con los tonos más desenfadados y a veces cómicos que procura el personaje de Sid, el cual como todos los protagonistas, también irá ganando madurez por el camino.

La película esta rodada con eficacia y oficio técnico, estando ante todo al servicio de los personajes y de su historia. Claro que tiene a su favor la belleza propia del archipiélago pacífico, y de su capacidad para encontrar escenarios y luz natural adecuada. Con una banda sonora basada en guitarras y temas hawaianos, que da un toque de ligereza a los momentos más dramáticos sin desvirtuarlos.

Por supuesto, es una de esas películas cuya base fundamental es el trabajo de los intérpretes. Especialmente de Clooney que sale en la inmensa mayoría de las escenas de la película. El trabajo del actor es realmente bueno. No sé si tan magistral como nos lo han propuesto. Su tono es similar al de otra película que realizó recientemente, Up in the air, en la que también interpretaba a un hombre maduro que tiene un crisis aunque no lo sabe. En cualquier caso, yo tampoco le pongo grandes pegas. Si sabe seleccionar los papeles que mejor le convienen, mejor para él y para todos. En el plano interpretativo, hay que destacar también a Shailene Woodley. A esta chica la había visto yo en algún capítulo de una serie que es un drama adolescente, que la verdad no me había llamado la atención gran cosa. Ni por la trama ni por el trabajo de sus actores. Pero aquí borda la evolución de una adolescente que, bajo el supuesto de que es problemática y pendenciera, lo que la ha llevado a un internado, resulta que probablemente es más madura que cualquiera de los dos progenitores. El resto del reparto esta correcto tirando a bien o muy bien, con pequeñas intervenciones de ilustres como Robert Forster como padre de la moribunda, y Beau Bridges como uno de los primos del protagonista.

¿Qué podemos decir como resumen? Pues que la película está bien. Pero creo que considerado en retrospectiva, no me ha gustado tanto como Sideways. Película del mismo director con la que no me queda más remedio que comparar la actual por que alguno de sus temas son coincidentes y por el tono. Aquella película es de las que ganan con el tiempo. También es posible que un exceso de expectativas altas me haga juzgar con rigor esta película de hoy. Pero en líneas generales está bastante bien, y es recomendable. Aunque yo no le daría el óscar a la mejor película ni al mejor actor protagonista. Cosas que pasan.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
No tengo fotografías de Hawái, lamentablemente. Pero fui caminando al cine, con la Panasonic Lumix GF1 y tomé algunas imágenes del atardecer en la ciudad.
Ramas y sombras

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Contraluz

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Baranda

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Esperando al tranvía

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[Fotografía personal] En el soto de Cantalobos con cámara tradicional y con cámara digital

Fotografía personal

Como ya he comentado en alguna entrada anterior, este fin de semana pasado he estado utilizando alguna de las viejas cámaras para película tradicional, para hacer algunas fotos. Como es natural, hasta que no lleve a revelar los carretes, sean escaneado, etcétera, no se podrá ver por aquí el resultado de la experiencia. Hacía siete años y medio que no usaba película, cuando me llevé la Canon EOS 100 de viaje por Foix y otros lugares de Midi-Pyrénées en Francia, y más de ocho que no utilizaba según que cámaras.

Si el sábado quedé con gente de FeZ y me llevé la Minox GT-E con un carrete de negativos en color y la Zeiss Ikon Contessa con negativos en blanco y negro, ayer me fui en solitario y también en blanco y negro, pero con la Pentax MX. A mí me gustaría que en la fotografía digital existiera algún aparato similar en sencillez conceptual, eficacia y tamaño a esta veterana réflex de los años 70. Y otros más sabios que yo también opinan lo mismo.

Pentax MX

La Pentax MX cuelga del cuello del fotógrafo al atardecer de un domingo en Cantalobos (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

Incluso me ha hecho gracia encontrar en la web un vídeo (en inglés) en el que reflexionan sobre la utilización de esta cámara mecánica en comparación con la complejidad de botonería y opciones de una Canon EOS 5D Mark II, cámara que también tengo. Que permite hacer unas fotos de gran calidad técnica (que sean estética, conceptual o artísticamente interesantes, eso, depende sólo del fotógrafo), pero que es grande y pesada en comparación.

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En cualquier caso, me llevé la MX al soto de Cantalobos, lugar que quien pase por aquí con asiduidad sabe que es uno de mis favoritos para paisajes, y me llevé también la Panasonic Lumix GF1. En principio, por comparar. Luego utilicé su inmediatez de digital como imagen de prueba, al estilo de las antiguas polaroids cuando eran utilizadas antes de sacar la foto definitiva para comprobar que todo iba bien. La fotos con la GF1 han quedado bien. Veremos que pasa con las otras cuando las revele y las escanee. De momento, os dejo algunas de las digitales.

Soto de Cantalobos

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Soto de Cantalobos

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Soto de Cantalobos

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Soto de Cantalobos

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[Fotografía] Recomendaciones semanales: encontrado en la web

Fotografía

Como vengo haciendo desde hace unas semanas, resumo el fin de semana lo que me ha llamado la atención sobre los fotógrafos y la fotografía en los últimos 7 días, aproximadamente. En esta ocasión mis fuentes han sido las siguientes.

Rafael Roa me recordó a Andre de Dienes, un fotógrafo muy conocido por su relación y sus fotografías de Marilyn Monroe, pero que tiene mucho más que ofrecer. Y muy interesante. Principalmente el artículo de Roa se centra en los desnudos en los grandes espacios naturales de los Estado Unidos, pero también es posible ver retratos de otras estrellas de Hollywood que siempre gustan. Y por otro lado, me ha dado a conocer a un artista multidisciplinar como es el alemán Heinrich Heidersberger, con notables fotografías de arquitectura y de viajes. Es impresionante la cantidad de artistas que salieron de los turbulentos años de entre guerras en Alemania, y en Europa Central en general. Página web del artista.

En Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red he podido saber de Lynn Radeka, paisajista norteamericano, uno de los fotógrafos que podemos considerar sucesores del espíritu de Ansel Adams, muy perfeccionista en el procesado de los negativos y las copias. Pagina web del fotógrafo.

Elizabeth Avedon nos presenta el trabajo de Gay Block. En sus comienzos, ell fotógrafo retrató chicas adolescentes en el ámbito de su comunidad judía, así como en campamentos de verano. En 2006, volvió a retratar a las chicas que había retratado en 1981 en un campamento, para comparar las imágenes de aquellas adolescentes con las mujeres que son 25 años después. Y el resultado me parece muy interesante. Pero en la página web del fotógrafo podréis encontrar esta serie y otras muy interesantes.

Conscientious nos revisa el libro de Friedrich Seidenstücker titulado Of Hippos and Other Humans. Fotografía callejera como a mí me gusta. No obstrusiva. Sin molestar a la persona retratada. Elegante. Nuevamente un alemán de entreguerras. El caso es que buscando fotografías suyas por la web, he encontrado cosas que me han parecido muy interesantes, y que ya conocía, pero sin recordar el nombre del autor. Tengo una cabeza calamitosa. Espero no olvidarlo de nuevo.

Por supuesto, La Lettre de la Photographie es una fuente inacabable de propuestas, de las cuales traigo una selección de esta semana:

París inspiró a muchos fotógrafos en el período de entreguerras, y fue un hervidero de propuestas estéticas. Con obras de distintos fotógrafos, nos lo recuerdan en la revisión del libro Paris, une capitale au-dessus du volcan (1910-1940).

Parece que está de moda retratar fotógrafos y así nos lo recuerdan al revisar el libro Penelope’s Hungry Eyes: Portraits of Famous Photographers de Abe Frajndlich. Y son fotografías con mucho respeto y mucho sentido del humor, dos conceptos que no son incompatibles, afortunadamente. Creo que me gustaría tener este libro.

Dominique Issermann es un clásico moderno de la fotografía de moda. Y no es que yo sea un fan de la mayor parte de estos fotógrafos, pero Issermann me parece que tiene una mayor elegancia y expresividad.

Cada vez me gusta más la buena fotografía de arquitectura. Y si unes las imágenes de Lucien Hervé con las arquitectura de Le Corbusier, pues mucho mejor.

Por hoy, ya es suficiente. Ayer salí un rato a tirar fotos con alguna gente del grupo de Flickr Fotógraf@s en Zaragoza (FeZ). La condición era utilizar película fotográfica; nada de tomas digitales. De todos modos, cuando se acabaron los rollos de película, y estando en la plaza del Pilar, vimos a unos bailarines ejecutando una curiosas danzas junto a la fuente de la Hispanidad. Así que tiré de Leica D-Lux 5 e hice algunas fotos. Las procedentes de los carretes… pues cuando se revelen y todo eso.

Danza en la Plaza del Pilar

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Danza en la Plaza del Pilar

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Danza en la Plaza del Pilar

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Danza en la Plaza del Pilar

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[Fotografía] Kodak, antaño gigante de la fotografía, en horas muy, muy, muy bajas

Fotografía

En el siglo XX, para muchos, fotografía y Kodak eran casi sinónimos. Especialmente en los Estados Unidos. En el resto del mundo hubo más diversidad (Agfa, Fujifilm, etcétera). Una compañía altamente innovadora y osada en sus comienzos, que revolucionó el mundo de la fotografía, convirtiendo una técnica reservada a unos pocos profesionales en un artículo de consumo de masas, se ha declarado en bancarrota. Sus deudas son mayores que el valor de sus recursos. Hace 15 años su valor en bolsa sobrepasaba los 31.000 millones de dólares, y ahora está por debajo de los 200 millones.

No voy a entrar en profundidad en los motivos por los que ha llegado a esta situación. Hay sitios donde introducen el tema, e incluyen enlaces que pueden ayudar a comprender el tema. En Microsiervos, por ejemplo. Pero hay algunas cuestiones que parecen claras, incluso para un simple en estos temas como yo. Kodak ganaba dinero vendiendo película y copias fotográficas.

Eventualmente vendía cámaras fotográficas, en general no muy complejas, sencillas, baratas, que indujesen al consumidor a tirar muchos carretes de película, que se convertirían en copias fotográficas, que poblarían los álbumes y las cajas de fotografías de muchas personas. No obstante, también vendió cámaras fotográficas muy interesantes, como las Retinas y sus hermanas más sencillas las Retinettes. Bien es cierto que fueron concebidas y fabricadas en Alemania. Las hubo de visor directo, telemétricas y réflex con objetivos intercambiables. A punto estuve de comprar una, pero al final opté por una Zeiss Ikon Contessa 35. Europeo que se siente uno. A veces.

Zeiss Ikon Contessa

Mi Zeiss Ikon Contessa 35, en funcionamiento (Canon EOS 40D, Cosina MC 100/3,5 Macro).

Pero donde brilló siempre la marca fue en la fabricación de película fotográfica y cinematográfica de calidad. Durante décadas, algunas de sus marcas adquirieron la categoría de mito, como fue la ya desaparecida Kodachrome. Pero también sus extensas y avanzadas películas negativas en blanco y negro, tan apreciadas por muchos fotógrafos. Entre estas alcanzó también el nivel de mito la Tri X, película que ha tenido diversas sensibilidades a lo largo del tiempo, pero que se confirmó finalmente como un material de alta sensibilidad, en ISO 400/27º en los formatos de 35 mm y 120, y en ISO 320/26º en hojas de gran formato. Muchos fotorreporteros han utilizado este material, y muchas famosas fotografías han estado tomadas con esta película.

Volvemos a lo de antes. Particularmente, tampoco fui nunca muy de Kodak en este aspecto. En mis primeros tiempos en la fotografía, compraba diapositivas con revelado incluido de Agfa o Perutz. Eran notoriamente más económicas. Luego. Cuando empecé a valorar más la calidad de la película, fueron las distintas declinaciones de Fujichromes, Sensia, Provia y Astia, las que me acompañaron por diversos lugares del mundo. Y en blanco y negro, en sensibilidades de ISO 100/21º usé mucho la Agfapan APX 100, con productos de Ilford en ISO 400/27º, hasta que finalmente me pasé con armas y bagajes plenamente a las Ilford Delta de todas las sensibilidades, y enventualmente a la película Ilford en blanco y negro pero de tecnología cromogénica XP2 y descendientes.

Una de las últimas fotografías que tomé con película en blanco y negro, probablemente Ilford XP2 Super, antes de pasarme por completo al digital (Leica IIIf, Elmar 50/3,5).

En fin, que trataba de hacer un homenaje a la historia de Kodak, y a su compromiso con la fotografía, y me está saliendo un churro, porque la verdad es que nunca he sido muy afecto a la marca. Y es que además, luego están las ironías del destino. Ha sido la fotografía digital la que ha no sólo ha destronado al gigante, sino que lo ha hundido en la miseria. Pero fueron las gentes de la gente de Rochester los primeros en crear un captor digital con una cámara que funcionase. Y durante los años 90 pudimos ver como se aliaba con Canon y con Nikon para producir las primeras cámaras digitales serias con sus captores. Pero no le sirvió de nada. Su «archienemigo» japonés, Fujifilm, mucho más diversificado, ha resistido con dignidad y gallardía los embates de las nuevas tecnologías, y hace unas semanas era la estrella de la CES/PMA en Las Vegas presentando su X-Pro 1, de lo que ya hablé por aquí.

Parece ser que la intención de Kodak es la deshacerse de buena parte de sus negocios, y centrarse en las tecnologías de impresión. Dicen que la fabricación y venta de película fotográfica y cinematográfica todavía es rentable y que seguirán. Pero ahí hay un «todavía», muy peligroso. En el mundo de la cinematografía, cada vez vemos más películas rodadas directamente en digital, con una excelente calidad. Y en la fotografía sobre película parece que queda como algo propio de nostálgicos, revivalistas y algunos profesionales con necesidades y procesos de trabajo muy específicos. Pero bueno. Creo que merecía la pena hacer un pequeño recordatorio de la importancia de la compañía norteamericana en la que es mi principal afición.

Ayer me compré dos carretes de Kodak Professional BW400CN. También quería comprar un carrete de negativos en color, pero no tenían más que Fujicolor C200, así que no será Kodak. He cargado la Contessa con el blanco y negro, y la Minox GT-E con el color. Este fin de semana, fotografía al viejo estilo.

Probablemente, la gran avenida del Ebro en febrero de 2003, fue la última vez que utilicé un negativo en color de Kodak. Probablemente con la Pentax MX. Pero esto último no lo recuerdo bien.

[Cine] The Girl with the Dragon Tattoo (2011)

Cine

The Girl with the Dragon Tattoo (2011), 18 de enero de 2012.

Esta película fue vista en versión original y por ello el título es el original en idioma inglés. En las pantallas españolas es posible verlo en versión doblada con el título Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres.

Este miércoles pasado quedé con una gente por la tarde para resolver unas cuestiones. Nos llevó menos tiempo de lo que pensábamos, y por el lugar donde estábamos, alguien sugirió pasar el resto de la tarde viendo una película en el cine. Nos pillaba a cinco minutos caminando. Y fuimos. Y vimos lo que había a esa hora. Y lo único que había que nos atrajese algo es la versión original de esta segunda versión cinematográfica de la primera novela de la famosa saga Millenium. No es que me apeteciera mucho. Me sé la historia. Con el tiempo he llegado al convencimiento que esta saga literaria está excesivamente sobrevalorada. La primera versión cinematográfica, sueca, sin ser para tirar cohetes era razonablemente digna. Me joroba un poco esta manía de los yanquis de repetir las películas que ya han funcionado en otros sitios. Pero en los pros había dos cosas. Que la nueva versión la ha dirigido David Fincher, el de la estupenda Se7en (Seven) (aunque a mi no me han convencido tanto otras de sus películas). Incluso dicen que puede ser candidata al óscar a la mejor película. Y que… bueno,… todos se metían al cine. O me unía o me iba a casa. Pues nada. Para dentro.

El argumento… pues ya se sabe. El periodista Mikael Blomkvist (Daniel Craig) caído en desgracia que es contratado por el millonario Venger (Christopher Plummer) para encontrar al presunto asesino de su querida sobrina Harriet, acabará cruzandose con la marginal Lisbeth Salander (Rooney Mara) superinteligente joven, víctima de los abusos del sistema y de los hombres, para entre los dos desenmarañar el misterio.

¿Habéis visto? En pocas líneas está contado el argumento. Y es que este es uno de los defectos de la película, de la primera película y de la novela, a la que los dos filmes son muy fieles. Excesivamente fieles. Las mejores adaptaciones de obras literarias no son siempre las más fieles. Literatura y cine son dos lenguajes distintos. Y si ya debemos considerar que la novela se podría haber contado en la mitad de páginas y hubiera mejorado mucho, pues similarmente la historia fílmica se podría haber contado en 90 minutos y hubiera mejorado mucho sobre las dos horas y media que dura. No es mucho lo que hay que contar. Es una historia muy hinchada. Para colmo, la película se hace interminable porque tras el clímax de la resolución del crimen está la historia de la venganza contra el tipo que hizo caer en desgracia al periodista. Que en el conjunto del filme, a esas horas nos importa más bien poco.

Afortunadamente, está bien hecha. Fincher tiene abundante oficio. La película esta muy bien rodada, con una fotografía espléndida. Da gusto el nivel que ha alcanzado la cinematografía digital. Es de agradecer además que hayan conservado de la historia original que la acción sucede en Suecia, y este rodada en Suecia. La primera versión era digna, pero no puede competir en medios y planteamiento con esta. Aquella era un producto para televisión aprovechado en la pantalla grande, esta es un producto pensado para su éxito en las salas de cine.

En el lado de las interpretaciones, por supuesto tenemos el factor de que cuando los actores son conocidos nos llaman más la atención que cuando no lo son. Pero me atrevo a decir lo siguiente. Craig es mejor Blomkvist que el sueco de la primera versión. Lo hace bien. Y a pesar de que tiene un físico que puede imponer, no deja de aparecer como desvalido cuando toca. Está bien. Mara no lo hace mal como Lisbeth, pero yo no la veo tan maravillosa como he leído en algunos sitios. De hecho, creo que en esta ocasión es la sueca Rapace la que se impone en la comparación. Del resto, pues llama la atención ver pasar por ahí en papeles más importantes a gente como Stellan Skarsgård, o el ya mencionado Christopher Plummer, que son gente muy solvente que siempre lo hacen bien. Y en papeles más pequeñitos a Robin Wright, o Joely Richardson que no tienen tiempo para lucirse pero también son siempre competentes. Incluso en algo que es prácticamente un cameo a Embeth Davidtz, que supongo que tendrá más minutos en las secuelas de la saga. Está muy bien esto de sacar a intérpretes de cierto prestigio aunque no sea más que para dar relumbrón. Se nota que iban bien de presupuesto.

En resumen, una película que es un entretenimiento perfectamente válido, aunque excesivamente prolongado, que lo único que aporta a la anterior versión es más lujo en la producción por el mayor presupuesto. Imprescindible para los fans de la saga, los demás… pues pueden ir si no tienen nada mejor que hacer, o esperar a que la echen por la tele, o lo que sea. Que no pasa nada.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Lectura recomendada: Nora Ephron es una individua que me cae gorda por las películas que hace. Pero tiene un pequeño texto publicado en The New Yorker, The Girl Who Fixed the Umlaut (en inglés), parodia de los personajes y de la novela original, que pone de manifiesto los principales defectos de la novela, y que es muy divertido y recomendable.

Y ahora, os dejo con un pequeño reportaje en blanco y negro con vistas y escenas de la bella capital sueca, Estocolmo.

Ayuntamiento

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Sergels Torg

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af Chapman

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Vasa

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Skansen

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Palacio Real

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Källos Trocadero

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Gamla Stan

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Södermalm

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Södermalm

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Södermalm

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Aftonbladet

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[Televisión] Cosas de series: Sherlock, Anna Friel y otras cosillas

Televisión

Antes que nada decir que «he cancelado» definitivamente The Firm, que no está mal, pero tampoco es para tirar cohetes y nunca me he sentido muy atraído por los dramas legales, y American Horror Story, que me entretuvo en algunos capítulos pero que tampoco me motiva mucho. Esto de la casa llena de fantasmas de gente que vivió allí y acabó mal parada, dedicándose a amargar la vida a la pobre familia de nuevos inquilinos… pues a mí ya no me interesa más. Por bien hecha, que esté, que no lo dudo. Mi tiempo es limitado y tengo que escoger.

La semana pasada se estrenaron por ahí algunas comedias de situación, que en general me parecieron malas. Es posible que vea algún otro capítulo de una de ellas, pero sólo como guilty pleasure. Dudo que mi opinión sobre la serie mejores. Si eso, más adelante entro en detalles.

De los estrenos o reestrenos de este mes de enero, he de decir que tengo serias dudas sobre House of Lies. Aunque tiene base para ser entretenida, no acabo de pillarle del todo el tono. Y creo que las historias de estos consultores me pueden resultar limitadas y pesadas.

Pero hablemos de dos series, británicas, que están de moda, que han terminado o he visto estos días.

Sherlock – 2ª temporada

Alguna vez he comentado que las temporadas de las series nortemericanas, a veces con 22 o 24 episodios, son excesivamente largas. Pero las británicas son excesivamente cortas en ocasiones. Entiendo que rodar episodios de hora y media de duración, con una buena producción, no tiene que ser barato. Pero cuando el producto merece la pena, saber a poco. Y por lo que he visto por ahí, no soy nada original en mi opinión.

No hace mucho comentaba que el famoso detective británico nunca me había despertado excesivos entusiasmos. Pero por alguna razón, su traslación de finales del siglo XIX a principios del XXI le sienta muy bien. Lo que es mover de sitio un palito en el siglo. Evidentemente, hay dos factores importantes para el éxito de la traslación. Los estupendos guiones del equipo de Moffat, y la estupenda interpretación de los dos personajes protagonistas, Sherlock (Benedict Cumberbatch) y Watson (Martin Freeman). Y una serie de personajes eventuales, especialmente los malos, que son estupendos.

Si la primera temporada me resultó muy entretenida, en esta se han superado. Primero porque han dedicado los tres episodios a adaptar tres de las historias o elementos emblemáticos del universo Sherlock Holmes. Un primer capítulo dedicado a Irene Adler (Lara Pulver), un segundo al famoso sabueso de Baskerville, y una traca final con un enfrentamiento directo con el archienemigo del detective, James Moriarty (Andrew Scott). Lo dicho. Por todo lo alto. Y adecuado.

Difícil establecer una preferencia. Quizá el que más me gustase fuese el dedicado al de la bella intrigante que logra burlar al maniático detective. Pero todos muy bien. Muy recomendable. Hace unos días vi por la televisión la adaptación cinematográfica del personaje más moderna. La primera de la saga, no la que está actualmente en cartelera. Y es más espectacular en la realización, pero inferior en casi cualquier otro elemento que queramos compararlas. Aunque me entretuvo. Película palomitera, más que nada.

Public Enemies

Dos motivo para haberme chupado este domingo esta miniserie británica de tres capítulos de una hora de duración. Porque la protagoniza Anna Friel de quien ya hablé también hace poco, y porque vi alguna crítica que la ponía bien.

Paula Radnor (Friel) es una agente de la libertad condicional británica que sufre un grave revés cuando uno de sus tutorizados comete un asesinato por haber confiado en él. Tras una suspensión de tres meses, le encargan la supervisión de Eddie Mottram (Daniel Mays), que fue condenado a los 17 años por el asesinato de su novia. Tras cumplir 10 años de condena, sale en libertad condicional por otros 10 años. Al principio las cosas van bien, pero el férreo marcaje al que es sometido acaba desequilibrándolo, y declara abiertamente que el no mató a su novia. Que confesó para conseguir una mejor condena porque fue aconsejado de que todo estaba en su contra en el juicio. Paula no le cree y pone al delincuente como de grave riesgo, complicando las cosas. Finalmente, le entrarán las dudas y decidirá colaborar con el y con la hermana de él para aclarar lo ocurrido, poniendo en riesgo su trabajo y su relación personal.

De los tres capítulos, los dos primeros están bastante bien. Con la estructura típica de presentación, nudo y desenlace, donde creo que falla es en esto último. Me resultó poco asumible cómo se desarrollan los hechos y poco creíble la relación que establecen los dos protagonistas. Hay que decir que Mays funciona muy bien como convicto, inmaduro y desorientado. Sin embargo, Friel se mueve en términos muy parecidos que en la serie que comenté hace poco y que también protagonizó. Pero es un papel que en esta ocasión funciona peor.

Una miniserie que no está mal, pero que la he encontrado por debajo de las expectativas que tenía.

Bueno, de momento nada más, la semana que viene habrá más temas que tratar. Seguro.

Los edificios monos y pijos de Kensington, Belgravia o los alrededores de Regent's Park son lugares donde viven muchos clientes del Sherlock Holmes, o podrían hacerlo (Canon Digital Ixus 400).

[Fotografía de viajes] Londres 2004 e Irlanda 2005, revisitados y renovados

Fotografía personal, Viajes

Me contaban en el colegio cuando era niño que la prehistoria fue el periodo de tiempo en el que los humanos ya campaban por la superficie de la Tierra, pero del que no conservamos documentos escritos que atestigüen sus andanzas. Más o menos. Supongo que este concepto hoy en día no será tan absoluto, y habrá otras cuestiones a considerar. Básicamente, la estructuración de las ciudades.

Pero no es de prehistoria en sí mismo de lo que quiero hablar. Sino de la “prehistoria” de mi fotografía con medios digitales. Aproximadamente, entre 1999 y 2003 mi acercamiento a la fotografía digital fue mediante la digitalización de diapositivas y negativos tradicionales. De esa época vienen mis primeras andanzas en internet, creando algunos sitios que ilustraba con mis fotografías. Mucho sobre trenes, algo sobre viajes. Pero la mayor parte de los archivos generados quedaron latentes en mis discos duros sin que quedase constancia de su existencia. Prehistoria. En la primavera de 2003, Canon lanzó al mercado una serie de cámaras digitales de 4 megapíxeles que fueron saludadas por mi medio de referencia en aquel momento, Chasseur d’Images, como las primeras cámaras que se recomendaban de forma clara y concreta para el aficionado en general. Entre ellas, la Canon Digital Ixus 400, una monada de cámara, de la que me hice un ejemplar, que me empezó a acompañar por el mundo.

En los viajes que hice entre 2003 y julio de 2004 la llevé como segunda cámara, mientras seguía confiando el grueso de mis reportajes viajeros a las diapositivas de toda la vida. Pero en septiembre de 2004, con motivo de un viaje a Londres al que decidí ir ligero de equipaje, la fotografía digital se convirtió en mi única opción para ir por el mundo. Ese mismo año adquirí la Canon Powershot G6, y con ambos aparatos viajé a Roma (2004), a Irlanda (2005) y a la Toscana (2005). Con estos últimos viajes, y coincidiendo con mi compra de un Apple iBook G4 que incluía una copia de iPhoto, me inicié en la elaboración de álbumes o libros de fotografías de mis viajes. Poco a poco he ido refinando la forma y el contenido que tienen estos libros, pero los primeros de los que dispuse pertenecen a aquellos viajes.

Revisando aquellos primeros intentos, y comparando con lo que obtengo ahora, compruebo dos cosas. Una, que hoy en día dispongo de mejores medios para el procesamiento de las imágenes digitales. Algo que es especialmente importante considerando que aquellas mis primeras cámaras con esta tecnología, si bien eran capaces de producir dignos resultados, no alcanzaban la calidad de las de hoy en día. Bajo rango dinámico, mucho ruido a sensibilidades “altas” (por encima de 200 ISO), etcétera.

Por ello, he acometido la tarea de darle una vuelta a aquella mi “prehistoria” en la fotografía digital, procesando de nuevo muchas imágenes, y elaborando nuevos libros de aquellos viajes.

Estoy a la espera de que me vengan los nuevos libros, que he encargado como de costumbre en Blurb, donde se pueden hojear parcialmente. E incluso adquirir. Si es que a alguien además de a mí les puede interesar. En cualquier caso, también he generado copias integras de los mismos que se pueden hojear en mi biblioteca en Issuu. Espero que os gusten.

Pulsa en la imagen para ver el libro de Londres 2004.

Pulsa en la imagen para ver el libro de Irlanda 2005.

[Libros de fotografía] Mona Kuhn y Jock Sturges

Fotografía

Bordeaux Series – Mona Kuhn

Desde que vi algunas de sus fotografías de las tomadas en las colonias naturistas francesas hace tres años en MadridFoto, que me llamaron mucho la atención, esta fotógrafa brasileña se ha convertido en una de mis favoritas. Dos de sus libros ocupaban hasta ahora espacio en mi biblioteca. Uno que compré en París hace un par de años, y otro que pedí a través de internet. El más reciente de ellos por fecha de publicación, Native, es uno de los que más me gusta. Su combinación de retratos con paisajes o imágenes de lugares importantes para la fotógrafa, me parece un gran logro, y es uno de los libros de fotografía que más hojeo y con más deleite.

Este año he decidido regalarme por las fiestas navideñas el último libro de la autora, Bordeaux Series, editado primorosamente al igual que los anteriores por Steidl. Nuevamente nos encontramos ante un libro que combina los paisajes y los retratos. Pero con caracteres técnicos y estéticos muy distintos.

Los paisajes, en blanco y negro, de la campiña de Las Landas, no lejos de Burdeos, de ahí el título del libro, tienen una calidad melancólica. Son paisajes de escenas generales. De entornos que supongo que tendrán una espacial significación para la autora. Luces suaves, evitando contrastes exagerados, en tiempo nublado, en cualquier caso evitando las transiciones bruscas. En formato cuadrado o apaisado. En ocasiones detalles de construcciones del entorno.

Contrastan notablemente con los retratos. Retratos que como es habitual en la autora corresponden a personas de ambos sexos y de edades entre la infancia y la ancianidad, desnudos. Todos ellos en el mismo lugar, contra el mismo fondo de telón estampado en tonos granates y negros, oscuro, con una vieja silla con brazos y un suelo de madera. En este escenario, las personas se sitúan desnudas, de pie, sentadas, echadas, en actitudes naturales, mirando a la cámara. Sin más. Ni menos. Personas en su esencia, todas ellas en condiciones de igual ante la cámara, todas ellas distintas. Ya he dicho que la variabilidad de edad y condición es amplia, pero hay un predominio de los adultos jóvenes, que sin tener las características de los modelos profesionales, son en su mayoría naturales y armoniosos. Hay una evidente búsqueda de la belleza natural en el cuerpo humano. En la persona. Muy en la línea de lo que habíamos visto en otros trabajo de la autora, pero todavía más desprovisto de artificios.

En cualquier caso, un libro que me ha gustado mucho, y que seguro que al igual que los anteriores de la autora, baja con más frecuencia que otros de la estantería a la mesa para ser observado y contemplado.

Atravesando las Landas

Atravesando las Landas en dirección a Burdeos en tren, paisajes que parecen ser familiares a la autora de brasileña (Panasonic Lumix LX3).

The Last Day of Summer – Jock Sturges

El libro comentado ha sido el primer pedido que he realizado en Amazon.es. Para aprovechar el envío, pensé en que viniera acompañado de algún otro volumen que pudiera ser interesante y complementario. La presencia como modelos en las obras de Mona Kuhn de personas que proceden de su entorno familiar o de su círculo de amistades, el uso habitual del desnudo, o el encuadrar las fotografías en los momentos de ocio o vacaciones de las personas, hizo que en diversos textos que he leído estas semanas atrás se la comparase con autores como Sally Mann, de quien también tengo algún libro, y de Jock Sturges.

Este último autor ha sido muy controvertido a lo largo de su vida artística. Al igual que las anteriores ha fotografiado a su círculo de familiares y amigos en los momentos vacacionales. En este caso en el entorno de las colonias nudistas del norte de California y de la costa francesa. Por lo tanto, son frecuentes que los modelos de Sturges aparezcan desnudos o con atavíos propios de la vida en la playa. Siendo muchos de estos modelos jóvenes adolescentes o niños, provocó la denuncia de los sectores más conservadores de la sociedad norteamericana, por lo que en diversos momentos su trabajo ha sido intervenido por los cuerpos policiales de aquel país, y se haya visto en los tribunales, aunque siempre ha sido absuelto de los cargos de pornografía infantil.

Soy una persona que no tengo excesivos prejuicios en materia sexual, pero ciertamente no me siento cómodo con la utilización de la imagen de los menores de forma sexual, sea de forma intencional o no. Por lo tanto, aunque había visto imágenes del autor a través de la red, nunca había dado el salto a adquirir uno de sus libros. Aprensión. Prejuicio. No sé. En el caso de las dos fotógrafas mencionadas, nunca me había surgido la cuestión. Nunca he visto esa intencionalidad en sus imágenes. Siempre he tenido claro qué estaba viendo y cuál era el propósito de las fotógrafas. ¿Tal vez el prejuicio o la prevención viniesen de que el fotógrafo es un hombre? Tal vez.

El caso es que finalmente decidí adquirir The Last Day of Summer, editdo por Aperture, y tener de esa forma un elemento material más claro para decidir. Lo que me he encontrado ha sido un conjunto de retratos tomados con una calidad técnica y estética absolutamente excelentes. Por lo que entiendo, se utilizó principalmente una cámara de gran formato, lo cual produce negativo de gran tamaño, que dan lugar a copias con un detalle y una textura magníficos. Es un gran trabajo fotográfico. Es indudable, que en algunas de las imágenes de jóvenes de ambos sexos, la desnudez o la casi desnudez, y su carácter de adolescentes o jóvenes más o menos hedonistas puede dar lugar a representaciones con cierto erotismo. Pero una vez más también, podemos decir que el “pecado” está en los ojos del que mira más que en ningún otro sitio. Y creo que para cualquier persona sana y natural, lo que predomina en las imágenes es la belleza de las mismas más que cualquier otra consideración.

En cualquier caso, que cada uno mire, vea, y juzgue.

Playa en Erisbeg

La fría playa de Errisbeg en Irlanda, no parece tan adecuada a las imágenes como las de los fotógrafos de hoy, ni en el "calido" mes de julio (Canon Powershot G6).