[Cine] La chispa de la vida (2011)

Cine

La chispa de la vida (2011), 16 de enero de 2012.

Decía el otro día una amiga mía que nos estábamos volviendo muy conservadores. Que sólo íbamos a ver películas que pudieran ser valores seguros. Que cada vez arriesgábamos menos. Que un ejemplo de eso eran las pocas oportunidades que le dábamos al cine español. Todo una vil maniobra para llegar al fin de semana y proponernos ver la última de Álex de la Iglesia. Esto sí que es una actividad de riesgo. Un deporte de aventura. Ha habido dos películas, una y otra, del director que me han gustado y mucho. Están entre mis favoritas del cine español. Pero el resto me han provocado sentimientos que oscilan entre el aburrimiento y la sensación de que me estaban tomando el pelo.

Para rematar mi escepticismo, unas horas antes de ir a ver la película leí una sinopsis de la misma, e inmediatamente me vino a la memoria ese peliculón que es Ace in the Hole (El gran carnaval), nada menos que de Billy Wilder. Según Trueba, lo más parecido a «dios» que existe. Por lo menos en el mundo del cine. Y esto es ponerle las cosas excesivamente difíciles a de la Iglesia. Ya sabemos, entre «dios» y «de la iglesia», supongo que siempre será preferible el «jefe».

Y es que aquí también tenemos un individuo, Roberto Gómez (José Mota), que después de una serie de peripecias para dar un poco de conciencia social por el tema de la crisis y los parados de larga duración, acaba teniendo un accidente en el Teatro Romano de Cartagena, o al menos en el mismo en una realidad paralela. Y como consecuencia del mismo, se encuentra en el suelo con una barra hierro incrustada en el cerebro, cuya extracción es compleja, y problemática. Mientras, a su alrededor se montará un circo mediático, político y social, en el que todo el mundo intentará sacar tajada, empezando por el propio accidentado, y en el que apenas la mujer, Luisa (Salma Hayek), y una modesta periodista (Carolina Bang), mantendrán mínimamente una actitud y un comportamiento ético.

Alex de la Iglesia no es Billy Wilder. Definitivamente. Miren. Considero que es un buen artesano cinematográfico. La película está muy bien rodada desde el punto de vista técnico. Nada que envidiar a producciones foráneas. Muy buen nivel. Pero Wilder tenía una cosa fundamental. Y es que, además de ser un buen director de cine, era un excelente escritor. Un guionista insuperable. Y aquí es donde falla la película de de la Iglesia. El guion es previsible. Demasiado. Y además, no acierta con el tono.  ¿Es un drama? ¿Una tragedia? ¿Un esperpento? ¿Una comedia? ¿Una película social? Es como si quisiera jugar a todas las cartas si acertar con el palo adecuado. Tiene momentos buenos. E incluso es capaz de extraerte alguna sonrisa, o emocionarte con tristeza también. Pero el conjunto no me resulta del todo coherente.

En lo que se refiere a las interpretaciónes, me ha sorprendido muy favorablemente el trabajo de Hayek, a quien no la había visto trabajar en español, cumpliendo el resto de los intérpretes con mayor o menor fortuna. Soy pesimista en estos momentos en lo que se refiere al trabajo actoral en el cine español. Creo que está muy machacado por los modos televisivos, y eso se refleja. Pero globalmente, en este filme es aceptable.

Dicho todo lo cual, no es ni mucho menos lo peor que le he visto al director. De hecho, creo que es una película que se puede ir a ver, y que cada cual saque sus propias conclusiones, sabiendo que no se va a aburrir ni mucho menos. Es dinámica, no muy larga, pasan cosas,… Mucho mejor que otras cosas con las que últimamente nos ha castigado el director. Pero sobre todo, en cuanto puedan, búsquense una buena copia de El Gran Carnaval, y disfruten con el gran Billy Wilder, y el inconmesurable Kirk Douglas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Anochece

Lo más duro de la película es que fuimos a la primera sesión, y no se había calentado suficientemente la sala; y con el frío que hacía fuera, cuando salimos, en vez las cervecitas de rigor acabaron cayendo unos cafés con leche y unos chocolates, como si fueramos abuelos (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[Revistas de fotografía] OjodePez, Arte fotográfico, y varias revistas virtuales en internet

Fotografía

Cuando ayer parecía que la niebla se levantaba y mejoraba el tiempo en Zaragoza, hoy ha vuelto a caer la sopa blanca sobre la ciudad, y cuando se acerca el mediodía apenas a subido del 0ºC el termómetro en la ciudad. Así que apetece poco salir por el mundo. Tal vez esta tarde nos refugiemos en una sala de cine. De momento, aprovecho para hacer un repaso entre las revistas de fotografía que he ido comprando o recibiendo recientemente.

OjodePez 27 – En mi propia casa

Con frecuencia los fotógrafos documentales se van a la otra punta del mundo para encontrar los temas que los motivan y sobre los que trabajan. Sin embargo, en esta ocasión la revista nos ofrece los trabajos de una serie de fotógrafos que han encontrado su tema de trabajo documental en sus propias ciudades y en sus propios entornos. Aunque eso no impide que nos este número nos lleve a lugares tan diversos como Amsterdam, Estocolmo, Tokio, Ciudad de Méjico, Maputo, Dacca o Singapur. Muy interesante como de costumbre.

Tristemente, la página web de la revista no está actualizada aún a los contenidos de este número.

Arte fotográfico 630 – Fotografía de grandes reportajes

Curiosamente, esta revista por la que volví a interesarme en el número anterior, nos ofrece lo contrario. Fotógrafos que se van por el mundo buscando grandes reportajes. Más fotografía documental. No me ha interesado tanto como su número anterior dedicado al paisaje, pero también es bastante recomendable.

Fraction Magazine Japan 3

No nos muestra gran cantidad de contenidos nuevos este número de la versión japonesa, que no obstante tiene la posibilidad seleccionar los textos en inglés, de Fraction Magazine. Sólo 4 porfolios. Pero que belleza de fotografías. Me han entusiasmado. En especial, los paisajes de Fumihiko Kato, y los balthusianos retratos de Hisaji Hara, de los que ya había hablado por aquí. A no perdérselo.

Deepsleep 7 – Illusion

Cuando las cosas no son lo que parecen, cuando la realidad no es lo que es. Ese es el tema de este número de esta iniciativa británica. Y entre las historias publicadas me han llamado la atención Bird Watching, los paisajes naturales con un elemento artificial de Paula McCartney, Impersonating Mao, donde Nathalie Daous reflexiona sobre la figura del conocido dictador chino, Landscapes Inches Away, fotografía de paisajes de Marsha Owett en las costas de Japón donde las escalas no están nada claras, y Socotra, reportaje de Claudius Schulze en las islas índicas de este nombre pertenecientes a Yemen.

Aviso de todos modos, que la navegación entre las fotos de estas historias no funciona muy bien. Por lo menos con el navegador Chrome para Mac OS X que utilizo yo.

Os dejo con algunas imágenes tomadas al paso ayer por la tarde con la niebla desaparecida sobre Zaragoza. Sigo buscando elementos sencillos, básicamente en la arquitectura de la ciudad. También estoy ensayando un cambio en la paleta de colores que habitualmente uso en mis fotografías. Tradicionalmente he buscado tonos cálidos. Pero he empezado a dar un tono más frío a las imágenes. Como propósito de principio de año tengo el aprender más sobre el control del color en las fotografías. Todas ellas tomadas con la Panasonic Lumix GF1 armada con el M.Zuiko 45/1,8 de Olympus, un objetivo que cada vez me gusta más.

Columnas

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Retrovisor

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Esquinas

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Verticales y diagonales

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[Fotografía] Recomendaciones semanales, muy variadas

Fotografía

Como la semana pasada, de modo relativamente telegráfico, paso a recomendar fotógrafos y fotografías que me han surgido esta semana por la web. Espero que alguna os parezca interesante.

En el tumblr de la revista Time, recomienda una exposición de Joseph Szabo, autor que se ha dedicado sobretodo a investigar y documentar con imágenes a los adolescentes norteamericanos. Creo que es muy interesante y podéis ver algunas imágenes aquí.

Pieter Wisse, entre sus 500 photographers, recomienda esta semana a un fotógrafo chino que también me parece que merece la pena el acercarse a su obra. Se trata de Luo Dan.

Entre los fotógrafos españoles que me gustan, destaca Chema Madoz, de quien ya he hablado en alguna ocasión en estas páginas. Pues bien, Ben Olivares nos descubre a una joven fotógrafa rusa cuyo estilo no deja de recordarnos al anterior, aunque con una estética propia. Se trata de Victoria Iv. Lo que pasa es que no he encontrado un enlace para ver más de su obra.

Son muchas las fotografías que hemos podido ver del campo de concentración de Auschwitz. Yo mismo tengo unas cuantas por ahí, en color y en blanco y negro. Pero en aCurator nos proponen el trabajo de Danny Ghitis, Land of Os, que se centra en lo cotidiano de la población polaca en la que se encuentra el malhadado lugar, Oświęcim.

En Conscientious nos recomiendan el trabajo de Paul Yem, en el cual el paisaje tiene siempre la huella de la presencia humana. No hay paisajes puros. Fotografías en color, formato cuadrado, que me han gustado en su sencillez.

En Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red raro es el día que no nos hablen de algún fotógrafo interesante. Esta semana me quedo con un fotógrafo ya fallecido, Burt Glinn, aunque no sea más que por alguna de las fotografías que hizo de Liz Taylor, y una fotógrafa actual que me encanta por su uso del color, Jodi Cobb, que encara una gran variedad de temas entre los que ya conocía y ya me había impresionado el dedicado a las geishas.

Finalmente, entre las muchas propuestas que cada semana nos hace La Lettre de la Photographie me quedo con las siguientes:

En artículo dedicado a la agencia Aurora Photo, nos muestra el trabajo de Maria Vittoria Trovato, sobre la vida a bordo de los barcos.

También nos hablan de un libro de Eliane de Latour sobre la juventud en un lugar tan desfavorecido como Abidjan en Costa de Marfil.

En plan retrospectivo, los años sesenta de Hugues Vassal no lleva a un paseo entre el famoseo francés de la época, que está muy bien.

Interesante y más comprometido, el trabajo de David Zimmerman, Last refuge, en el que se reflexiona sobre los territorios en peligro por la acción del ser humano.

Y finalmente, entre los porfolios del fin de semana, el reportaje de Arno Brignon, muy introspectivo e íntimo, puesto que nos habla del impacto del nacimiento de su hija en su núcleo familiar.

Y como colofón, os dejo con imágenes propias, al igual que la semana pasada, imágenes simples de ejemplos de arquitectura local. Todas tomadas con la Leica D-Lux 5.

Adosados acosados

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Torre

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Caja

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RTVE

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Hospital

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Parquin

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Esquinas

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[Fotos de viajes] De viaje con Carlos, resumen de las últimas semanas

Fotografía personal, Viajes

Para quien no lo sepa o no lo recuerde, fotografías de mis viajes en los últimos veintipico años se pueden encontrar en el tumblr De viaje con Carlos. Pero de vez en cuando, un resumen de las imágenes que por allí se pueden ver, aparecerán aquí también. Y no había resumen desde el día de navidad. Aquí va.

Fiordo en Escocia.

Músicos callejeros en Dublín.

Religiones orientales en el parlamento británico.

Visitando Villa Giuglia en Roma.

En la plaza del Palio de Siena.

Tranvía en Porta Ticinese, Milán.

Invierno en el valle d'Ossau, Pirineos franceses.

Un paisano reposa en Llanidloes, Gales.

Almendros en flor en las cercanías de Almudévar.

Tomando el sol en el Kauppatori de Helsinki.

[Fotografía] Por una vez, sin que sirva de precedente, hablemos de chismes fotográficos

Fotografía

Antaño hablaba más de las cámaras y de los chismes fotográficos. Una de las entradas más visitadas de este Cuaderno de ruta durante un tiempo fue aquella en la que hablaba de la Panasonic GF1 cuando me la compré. Hace ya dos años bien pasados. Pero mi tendencia ha sido ha hablar cada vez más de fotografías y menos de chismes fotográficos. Que tienen una importancia muy relativa en realidad. Para aclarar mi situación al respecto, para aquellos que sean curiosos o les interese el tema, actualicé no hace mucho la página donde describo mis cámaras de uso habitual. Tengo bastantes más de las que necesito, aunque soy capaz de obtener diversión de todas ellas.

Sin embargo, esta semana, con motivo de la celebración en Las Vegas (EE.UU.) de una gigantesca feria dedicada al mundo de la electrónica de consumo, con su apartado dedicado a la fotografía, se han producido novedades, más o menos esperadas, que han revolucionado el mundillo.

Veamos algunos antecedentes. Cuando comenzó el auge de la fotografía digital, la cosa se dividía en dos. Cámaras réflex con captores de imagen grandes y caras, y compactas de diverso pelaje, razonablemente más asequibles, pero con captores de imagen pequeños. Las leyes de la física establecen dos cosas importantes. Cuanto más grande sea un captor de imagen digital, más grandes sean los millones de celdillas que recogen los valiosos fotones, más calidad tendrá la imagen final. Pero también serán más caro, y será mucho más exigente con las ópticas que haya que poner entre el sujeto y el captor para que estos fotones lleguen en condiciones a su destino final.

Reflejo

Una cámara ligera como la GF1, y un objetivo competente y luminoso como el M.Zuiko 45/1,8, son ideales para pasear o para ir de viaje, obteniendo detalles del mundo que nos rodea.

Como todas las tecnologías asociadas a la electrónica de consumo, poco a poco se asientan, los precios se moderan y se democratizan, y se produce el bum comercial, suponiendo que ese campo de la tecnología de consumo goce del beneplácito, natural o inducido, de las masas. Pero los principios antes indicados se han mantenido. A mejores precios, pero sigue habiendo compactas baratitas con pequeños captores, y réflex más caras de captores más grandes. Lo cierto es que para muchos consumidores la cosa ya va bien. De hecho, muchos consumidores se empiezan a sentir satisfechos con las cámaras incorporadas en sus teléfonos móviles. Teléfonos móviles, que «al volverse inteligentes» y lo suficientemente potentes para admitir la instalación de aplicaciones, se han convertido en pequeños ordenadores de bolsillo con cámara integrada capaces de un procesado más o menos personalizado de la imagen, y con unas inmensas potenciales para el intercambio social de la información visual.

Sin embargo, existen nichos ecológicos en la biosfera fotográfica que no han estado correctamente ocupados durante todos estos años. Uno de los más célebres es el de lo que Michael Johnston, responsable del estupendo blog The Online Photographer, denominó como la decisive moment digicam. Básicamente, lo que pedía ya en 2005 era una cámara de tamaño razonablemente compacto, con un captor de imagen grande, armada con un objetivo de focal fija luminoso, y que se pusiera en acción con agilidad. Un aparato que con discreción se pudiese llevar encima, y capaz de hacer fotografías de reportaje con presteza, como sucedía en tiempos de la fotografía química.

Muchos intentos se han realizado desde entonces para rellenar este nicho. Quizá no muy numeroso en términos de potenciales clientes, pero si muy prestigioso. Marcas como Sigma, Leica o más recientemente Fujifilm, se acercaron mucho al ideal, aunque con distinta fortuna. Quizá fuese la X100, el modelo de Fujifilm el que más se acerque al concepto.

Luces y sombras

Sin embargo, existen cámara réflex de tamaño bastante ajustado como la Pentax K-x, que con una óptica fija tipo "pancake" como el SMC-DA 40/2,8, pueden hacer un papel parecido. Y el tamaño del captor, más grande, favorece la calidad de imagen. Sin embargo, pocos fabricantes han dotado a las réflex digitales de los objetivos de focal fija y luminosa adecuados.

Mientras tanto, ha surgido otro nicho que es muy próximo al mencionado. Y es el de las cámara compactas de óptica intercambiable. En la medida en que el captor sea la suficientemente grande, y se le pueda calzar un óptica fija luminosa adecuada, la cosa va por ahí. De hecho, mi GF1 con el 20/1,7 se aproxima mucho ha este concepto. Sin embargo, estas cámaras han adolecido y adolecen de algunos problemas. Uno de ellos, el que más me molesta a mí en particular, es la ausencia de un visor apropiado. Hay muchas circunstancias en las que encuadrar mediante la pantalla trasera no es adecuado. Porque la brillante luz del sol la hace ilegible, porque es indiscreto fotografiar con la cámara al final de los brazos extendidos, porque no tiene tanta estabilidad y hay que usar velocidades de obturación más elevadas, etcétera. Yo he paliado estos problemas con ingenio y alguna ayuda adicional, pero están ahí. En el caso de las llamadas micro cuatro tercios, tienen el problema añadido de que la calidad de imagen de su captor, en condiciones de luz escasa cuando hay que tirar de ISOs altas, están un paso por detrás de las cámaras que utilizan captores más grandes. No es que me queje yo mucho de esta cuestión, pero también está ahí.

Expuesta la cuestión con una razonable extensión, las novedades de este principio de año vienen por dos bandas.

Por un lado, Canon nos propone una derivada de su serie G, la G1 X, con un captor algo mayor que el de las micro cuatro tercios, pero algo inferior a las APS-C de la marca. Eso sí, con su densidad de pixeles, lo que supone que dará lugar a fotografías con algo menos de resolución espacial, pero con la misma calidad de imagen, que no es poca. Las pegas que le veo leyendo sus especificaciones técnicas es que su objetivo de focal variable, aunque razonablemente luminoso en su extremo angular (f/2,8), es francamente poco luminoso en su extremo teleobjetivo (f/5,8). Y todo indica que su visor óptico va a ser regular tirando a malo, como también es tradición en la marca.

Por otro lado, Fujifilm ha lanzado una evolución de ópticas intercambiables de su X100. La X-Pro 1 está siendo la sensación del momento. Por su bonito diseño. Por sus innovaciones tecnológicas a nivel del captor de imagen y del visor óptico. Por su prometedora gama de luminosos óbjetivos de focal fija. Ya hay quien la llama la Leica de los pobres. … … … … Pero aquí vienen las posibles críticas. Primero. Lo correcto sería llamarla la Leica de los menos ricos. No se han dado a conocer precios oficiales, pero se comenta que el cuerpo con la focal estándar estaría entorno a los 2000 €. Mucho más asequible que la Leica M9. Pero de ahí a decir que es barata… Segundo. Tiene un tamaño similar a la Leica M9, que no es grande si la comparamos con las cámaras réflex con aspiraciones profesionales. Pero de ahí a decir que es una compacta… No. Es otra cosa. Por ejemplo, es notablemente más grande que las compactas de objetivos intercambiables. Evidentemente, busca competir con la prestigiosa firma alemana. Y probablemente con una muy buena opción. Pero decididamente, tampoco es esta la decisive moment digicam que proponía Johnston.

Dicho todo lo cual, si alguno de vosotros que podáis leer esto decide regalarme un Fujifilm X-Pro 1, le prometo que no me enfado. Y que le estaré eternamente agradecido. Aunque en realidad no la necesito. Pero a ser posible con el juego de tres objetivos inicial. Puestos ya…

Sólo me queda aportar una última reflexión. Pero no mía. Aunque me la apropio. La he encontrado hoy en el blog The Visual Science Lab/Kirk Tuck. Su tesis está muy clara. Una cámara de formato medio que te cuesta con objetivo y todo en torno a 30.000 euros seguro que produce una imagen mucho mejor en circunstancias ideales que una cámara micro cuatro tercios de 1.000 euros. Pero la inmensa mayoría de los mortales, al observar una copia impresa a 40 x 30 cms de una buena fotografía tomada por ambos equipos con una técnica esmerada, no encontrarán diferencias apreciables.

Hojas

Hasta ahora, la mejor calidad de imagen la hemos obtenido de los grandes captores como el de la Canon EOS 5D Mk.II. Además, las posibilidades estéticas derivadas del mayor control de la profundidad de campo con objetivos muy luminosos son mayores. Pero son equipos más grandotes y conspicuos. Y la nueva X-Pro 1 de Fujifilm ha venido para ponerlos en cuestión.

[Televisión… y radio] Cosas de series: Vuelven poco a poco las series que estaban en marcha y las que comienzan temporadas… y felicidades a los elefantes

Música, Televisión

No hay mucha enjundia que comentar esta semana, pero algo hay. Tras el parón navideño, las series del otro lado del charco van recuperando poco a poco sus nuevos episodios. Lo cierto es que con las que mejor me lo pasé es con los dos guilty pleasures que tengo por ahí.

Grey’s Anatomy está bastante entretenida, habiendo montado un episodio doble a caballo entre las navidades que ha estado muy bien, y parece que se aleja un poco de su tono «serie de instituto en un hospital, entre gente que se supone veintitantos o treintaypocos, interpretados por actores de cuarenta o más», para ponerse un poco más «drama médico». Por delirantes que puedan ser las situaciones, que es lo de menos.

Revenge se confirma como la vuelta del culebrón tipo Falcon Crest, pero en los Hamptons en lugar de California. Y vamos a ver idas y venidas de personajes nuevos o reciclados a cascaporrillo. La diferencia con otros culebrones al uso es que está bastante bien hecha, y que las dos protagonistas la madura y la joven me parece que están como un queso.

Pero quizá la mayor novedad está en lo que nos viene como nuevas temporadas o nuevas series, que se emiten los domingos en EE.UU.

Californication ha vuelto. Para bien o para mal, Hank Moody es genio y figura hasta la sepultura. Veremos como evoluciona. Mera presentación de situación.

Shameless también está de nuevo aquí. De momento no parece una temporada nueva, sino un «como decíamos ayer». Que no está mal. Parece que aparecerán nuevos personajes, pero de momento los problemas parecidos a los de siempre. Y en cualquier caso, Fiona está más guapa y maciza que nunca.

House of Lies es una nueva serie, protagonizada por Don Cheadle y Kristen Bell. Esta última no ha hecho nada digno de mención desde que cancelaron a la estupenda Veronica Mars. La cosa va sobre una consultoría, sin muchos escrúpulos, con bastante desparpajo y no poco sexo. Así que de momento le daremos una oportunidad. Aunque para los pervertidos diré que la Bell sale bastante guapa, pero de momento no enseña chicha. Eso de momento se lo dejan a las secundarias.

The Firm es una secuela de la película del mismo título (La tapadera se tituló en español), que hace casi dos décadas protagonizó T.C. Mapother IV. Esto, en principio, me daba mala espina. Pero ver el piloto no hace daño. El tipo que la protagoniza, Josh Lucas, me cae bastante más simpático. La que hace de mujer, Molly Parker, también es simpática,… aunque no está tan estupenda como Jeanne Tripplehorn en aquella película. Y tiene la curiosidad de ver a algunos antiguos cylones galácticos, o a Juliette Lewis, que tanto prometía en su juventud, en un papel secundario. La música no debe ser suficiente para pagar las facturas.  No tengo nada claro que le dé una oportunidad a un producto que recuerda tanto a tantos otros de abogados. Pero al menos veré algún episodio más.

De momento, nada más en la cosa televisiva. Pero si quiero recordar que ayer celebraban el 25º aniversario del programa de Radio 3 dirigido por Carlos Galilea, Cuando los elefantes sueñan con la música. Sobre la base de la música brasileña y otras músicas del mundo, con algún toque de jazz, uno de los programas de música más agradables que encuentro hoy en día. Y que me acompaña todos los días de 3 a 4 cuando vuelvo de trabajar de Huesca a Zaragoza, por motivos que no vienen al caso, no pude escuchar en directo el programa aniversario. Pero lo haré a través del podcast del programa. Sin duda.

Autor: Mwamedi Charinda

No falta la música africana en Cuando los elefantes...; en la imagen arte contemporáneo de ese gran continente a cargo de Mwamedi Charinda, en el Centro de Historias de Zaragoza (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[Libros] Detectives por doquier; privados y londinenses como Sherlock Holmes, y castizos como el guardia civil Bevilacqua

Literatura

Como veis, hoy traigo varias lecturas a comentario. Fruto de la coyuntura. Llevaba un par de semanas en el dique seco en esto de los libros, y de repente, la necesidad de cubrir horas en un hospital me brindó la ocasión de reengancharme al sano vicio de la lectura. En forma de libros electrónicos.

Uno de ellos, el dedicado a Sherlock Holmes, lo busqué a idea después de ver el primer capítulo de la segunda temporada de la serie británica Sherlock. El oponente del detective era la misteriosa Irene Adler. Yo había leído poco sobre el detective de Arthur Conan Doyle hasta el momento. El sabueso de los Baskerville y poco más, y sin que me haya atraído nunca mucho el personaje. Pero decidí darle otra oportunidad, leyendo el conjunto de relatos cortos entre los cuales se encuentra el Escándalo en Bohemia en el tiene un papel destacado la bella intrigante.

El otro de los libros me vino de regalo. Apple sacó una aplicación para el iPad/iPhone mediante la cual, durante los doce días que van entre el 26 de diciembre y el 6 de enero, te ofrecían un regalo cada día. Aplicaciones, juegos, música,… y libros. Y entre los libros regalaron El lejano país de los estanques de Lorenzo Silva. Que ya leí en su momento, y me gustó. Pero además venía con un relato corto, también de aventuras de los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, titulado 547 amigos. Y me lo he leído también. Ahora os cuento mis impresiones.

Las aventuras de Sherlock Holmes

Las aventuras de Sherlock Holmes (The Adventures of Sherlock Holmes)
Arthur Conan Doyle (traducción de Jorge León Burgos Funes)
Colección Nowtilus pocket, Ediciones Nowtilus; Madrid, 2010
ISBN: 9788497638081

Estamos ante una colección de 12 relatos cortos, el primero de los cuales es el que motivó mi curiosidad, el mencionado Escándalo en Bohemia con Irene Adler, la mujer que venció a Holmes, de artista invitada. En general, todos siguen un esquema similar. Escritos en primera persona por el doctor Watson, que teóricamente los publica en la prensa londinense, son una colección de casos, algunos de ellos relacionados con un hecho criminal, otros no, en los que se trata de ensalzar las capacidades de observación y de utilización de las capacidades deductivas del famoso detective privado con el fin de resolver más o menos satisfactoriamente las situaciones.

He de decir que, aunque para estos días, en los que como he dicho he tenido que pasar varias horas cada día en un hospital, me han servido de entretenimiento. Pero si no el personaje y el estilo de los relatos no me enganchó en el pasado, dudo que lo haga de cara al futuro. El personaje siempre me ha parecido un petulante, agraviado por las formas sociales de la Inglaterra victoriana. Y a pesar de la teórica coherencia interna de los relatos, siempre tengo la sensación de que me están engañando. De hecho, el relato que me motivó a leerlos, el que interviene Irene Adler, me defraudó bastante, ya que la aparición de la intrigante es muy somera, y a penas nos permite conocerla realmente. Creo que este personaje está sobrevalorado en la mitología del detective.

Desde luego, me parece mucho más interesante la versión televisiva que en estos momentos está emitiendo la BBC, y en la que sí que tuvimos una Irene Adler, moderna, del siglo XXI, inteligente, osada, atractiva y que justifica el mito. Me quedo con el personaje televisivo. Creo que es más interesante que el literario. Espero que esto no signifique que me fusilen los fanáticos del residente del 221b de Baker Street.

Primrose HIll

No recuerdo que las aventuras de Sherlock Holmes lo llevaran a Primrose Hill en sus andanzas por Londres, pero es un lugar encantador de todos modos (Canon Digital Ixus 400).

547 amigos

547 amigos (parte de El lejano páis de los estanques y 547 amigos)
Lorenzo Silva
Ediciones Destino; Barcelona, 2011
ISBN: 9788423346066

Mi última incursión a las aventuras de Bevilacqua y Chamorro, me dejó francamente insatisfecho. De alguna forma, esta pareja de guardia civiles atípica, que me resultó especialmente atractiva en las tres primeras novelas de sus aventuras, estaban dejando de tener interés. El envejecimiento les estaba sentando mal. El cinismo de Bevilacqua se transformaba en resignación y eficiencia funcionarial, y Chamorro que tenía un punto morboso entre su rigidez marcial y su parecido a Veronica Lake, definitivamente se había convertido en una individua como siempre eficiente pero carente de todo interés. Por el contexto, creo que debo situar el relato que comento hoy, tras los acontecimientos del anterior. Por el acompañamiento de Arnáu, lo deduzco. El caso es que los guardias tienen que investigar el caso del asesinato de una chica de 14 años, cuyo cadáver aparece abandonado en un área de descanso de una autopista. El caso es más bien soso. El típico de niña precoz, y procaz, que se lía con un tipo adulto que no debería estar enredando con jovencitas. La investigación del caso se basa en explorar la actividad de la niña y los sospechosos en las redes sociales virtuales. De hay lo de los 547 amigos, que la niña «acreditaba» tener en el tuenti.

El caso es una sosada. Carece de emoción, y la versión de los protagonistas es la de la novela anterior. Muy eficientes, pero poco interesantes. Da la impresión de que es un relato de carácter educativo, para mostrar a los padres y tutores de los adolescentes de los peligros que acechan a sus retoños en el bosque de internet. Vamos. Una caperucita roja sin final feliz de los tiempos cibernéticos. Y con el cutre aspecto de las oficinas de los cuerpos de seguridad del estado, en lugar del gótico ambiente de los profundos bosques centroeuropeos.

Cumplió el relato la misión de pasar el rato, pero difícilmente servirá como motivador para que vuelva a engancharme a las aventuras de los otrora atractivos y anómalos guardias civiles. ¿Donde quedará aquella mojigata Chamorro, que estando como un queso aceptaba estoicamente tomar el sol en tetas en una playa de Mallorca en estricto cumplimiento del deber? En fin…

Torre de Madrid

Buena parte de las andanzas, no me atrevo a llamarles aventuras, de los guardia civiles de la historia de hoy pasan por Madrid; aquí en un atardecer de noviembre, cerca de la plaza de España (Pentax *ist DS, SMC-A 50/2).

[Televisión] Black Mirror; el camino que lleva de la utopía tecnológica a la distopía

Televisión

Comentaba la semana pasada en mi repaso a las novedades en las series de televisión, que Black Mirror, la miniserie de tres episodios que recientemente emitió la cadena británica Channel 4, merecía un comentario aparte. Y esto es así por dos motivos. Uno es la calidad de la producción, en forma de tres telefilmes no relacionados entre sí argumentalmente, pero sí temáticamente. El otro es precisamente la actualidad de los temas que trata.

El black mirror al que hace referencia el título es cualquier pantalla de cualquiera de los dispositivos electrónicos que en la actualidad nos rodean, cuando se encuentra apagado. Televisores, ordenadores personales, teléfonos inteligentes, tabletas, cónsolas de juegos,… lo que sea. Cada vez más somos más dependientes de estos chismes, que nos prometen la felicidad gracias a su capacidad para ofrecernos cualquier información en el acto en cualquier momento, de mantenernos en contacto con la gente a través de extensas redes sociales formadas por un número de personas que hace unos pocos años no podíamos imaginar llegar a conocer, y por supuesto, por la inmediatez que supone su habilidad para ayudarnos a consumir. En lo que sea.

Tom Cruise en Leicester Square

Pantallas por todas partes; como hace unos años en una de mis visitas a Londres, en las que coincidí con la "premiere" londinense de Collateral, y con su protagonista T.C. Mapother IV, en Leicester Square (Canon Digital Ixus 400).

Veamos en un momento el argumento de estos tres episodios:

The National Anthem (El himno nacional)

Estamos en una sociedad similar por completo a la nuestra. A través de Youtube, un individuo anuncia y muestra que ha secuestrado a una popular princesa real. Y da el siguiente ultimatum. Si a una determinada hora de un determinado día, todas las televisiones del país no emiten cómo el primer ministro mantiene relaciones sexuales con un cerdo, la princesa morirá. Tras una primera y firme determinación de no ceder a las presiones del extorsionador, la presión de la opinión pública a través de las redes sociales hace que dicha determinación no parezca tan firme.

15 Million Merits (15 millones de méritos)

Estamos en una sociedad futurista profundamente distinta y distópica con respecto a la nuestra. Los ciudadanos viven en cubículo con paredes negras que se encienden como pantallas en las que aparecen programas de entretenimiento, o publicidad, que podrán evitar gastando dinero, que se mide en méritos. Los méritos se ganan en el trabajo cotidiano que consiste en pedalear sobre bicicletas estáticas, desconocemos con que fin. La gente, mientras pedalea, y en función de la energía que ponga, va acumulando méritos que luego puede gastar. Mientras pedalean siguen viendo las pantallas. Todos visten igual, de gris. Y todos se dedican a lo mismo. Entre ellos «Bing» Madsen, que vive con comodidad por que heredó en su momento 15 millones de méritos. Pero hay otros dos grupos de personas en esta sociedad. Los obesos y desentrenados que no pueden pedalear el suficiente tiempo y con la suficiente intensidad para ganar méritos y que son la casta baja que se dedica a tareas de limpieza, vistiendo con un «humillante» color amarillo. Y aquellos que se promocionan gracias a sus habilidades «artísticas» para vivir como protagonistas de los programas de televisión una vida mejor. Bing conoce y se enamora de Abi, una chica que canta muy bien y que tiene el sueño de promocionarse mediante la canción. Para conseguirlo, Bing le cede los 15 millones de méritos necesarios para entrar en el concurso. La chica es seleccionada y triunfa, pero no para cantar, sino como rostro cándido para los programas de contenido pornográfico. Bing decidirá entrar el también en el sistema con el fin de redimirla. Pero, ¿será capaz de ello?

The Entire History of You (Toda tu historia)

Estamos en una sociedad parecida, pero no igual a la nuestra. La gente vive cómodamente, en casas estupendas, aunque conduce coches claramente anticuados. Y todo ellos llevan un dispositivo electrónico tras su oreja derecha en el que se graban visualmente todos sus recuerdos, que pueden revivir cuando lo deseen, tanto de forma privada como a través de pantallas externas de forma pública. Liam y Ffion forman un joven matrimonio con una hija pequeñita, que asisten a una fiesta, donde conocen a Jonas. Pronto Liam sentirá sospechas y celos por la forma en que se relaciona su atractiva mujer con Jonas. Cuando se quedan solos en su casa, la cuestiona. Y quiere garantías sobre lo sucedido a través de la grabación de los recuerdos de su mujer. Y lo que encuentre puede ser mucho peor de lo que imagina.

Battersea Power Station

Las distopías también han aparecido en la música, y los Pink Floyd las cantaron. O tal vez lo hicieron a los aspectos más oscuros de nuestras sociedades. En uno de sus discos, Animals, aparece en portada la central termoeléctrica de Battersea, todo un icono (Canon Digital Ixus 400).

Como vemos, en una reflexión en toda regla, profunda, sobre el fenómeno de las tecnologías de la información y los cambios que pueden producir en nuestras sociedades y en nuestros comportamientos. Muchos de los elementos que se muestran, exagerados hasta el absurdo en alguna ocasión, ya están con nosotros en las sociedades actuales. Y la reflexión a la que conduce es que la libertad y las ventajas que nos producen un uso ilimitado de estas tecnologías son ilusiorias, por no decir que en realidad sirven para eliminar la libertad del individuo.

A mí siempre me ha atraído el género distópico, que siempre ha sido del gusto de los autores británicos tanto de literatura, como de cine y televisión, que nos han ofrecido obras magistrales. En esta tradición, este es un ejemplo más de cómo utilizar el género para ofrecer un crítica sobre la realidad más actual y sobre la naturaleza del propio ser humano. Considero que es uno de los mejores productos televisivos que he visto en mi vida, y que creo que debo recomendar vivamente, tanto por la calidad de su producción como por la profundidad de las reflexiones que nos induce.

Canary Wharf desde Greewich

En cualquier caso, el Reino Unido, y Londres en particular, con sus enormes contrastes, siempre ha sido un escenario apropiado para las sociedades distópicas. En la foto, con la entrada al subterráneo peatonal de Greenwich en primer plano, las moles de Canary Wharf dominan el fondo (Canon Digital Ixus 400).

[Cine] We Bought a Zoo (2011)

Cine

We Bought a Zoo (2011), 8 de enero de 2012.

Nota previa: Esta película ha sido vista en versión original subtítulada al castellano, y por ello se conserva su título original como encabezado de la entrada. En los cines españoles es posible encontrarla también doblada bajo el título Un lugar para soñar. Ya esta el criminal ése, el de las traducciones de los títulos de las «pelis», suelto otra vez.

Después de unas cuantas semanas de estrenos notables en la cartelera española, contra todo pronóstico por la coincidencia con las fiestas navideñas, ahora curiosamente cuando terminan estas los estrenos pegan un considerable bajón. Teníamos dos opciones para ver, a primera hora de la tarde, en versión original. De las dos habíamos visto el avance, y ninguna de las dos nos convencía mucho. Al final nos decidimos por aquella por la que no sentíamos un mal rollo a priori con el personaje principal. Así que sin grandes expectativas, ayer pasamos casi dos horas en una sesión de lo que por ahí se conoce como «cine-cebolla». Con intenciones moderadamente lacrimógenas. Y muy buen rollo. Que no falte.

En algún lugar del sur de California, Benjamin Mee (Matt Damon) es un viudo reciente que trata de salir adelante con sus dos hijos, sin que haya superado realmente todavía el duelo por la muerte de su encantadora esposa. Un chico, Dylan (Colin Ford), de 14 años, y una niña, Rosie (Maggie Elizabeth Jones), de 7. Con la niña no tiene problemas, pero el chaval está francamente deprimido, tiene problemas en el colegio, aunque evidentemente es listo, y se comunica mal con él. Así que ante la expulsión de Dylan del instituto, decide cambiar de casa y de entorno, y con sus (abundantes) ahorros compra, en contra del criterio de su hermano mayor y contable Duncan (Thomas Haden Church), una casa que parece ideal, pero que tiene el inconveniente de que lleva aparejada un zoológico, en estos momentos cerrado al público y ruinoso, con todos sus problemas. Al frente de los trabajadores está Kelly (Scarlett Johansson), que vive allí mismo también con su prima de 13 años Lilly (Maggie Elizabeth Jones). A partir de aquí asistiremos a las peripecias que han de pasar para recomponer y abrir al público el zoológico, y para recomponer también los estados emocionales de los distintos miembros de la familia.

Toda esta historia de buen rollismo y superación personal tan propia de los telefilmes americanos con los que nos han castigado en tiempos en las sobremesas está dirigido por un presunto ilustre como es  Cameron Crowe. Director que a mí siempre me ha parecido un poco sobrevalorado. Y ciertamente estamos ante un producto que si bien está rodado con corrección artesanal, tiran de recurso facilón, basado en los tópicos propios de los dramas familiares más o menos lacrimógenos, para soltarnos una historia más propia como decía de un telefilme al uso que de un producción importante. Muy convencionales las situaciones, muy planos los personajes secundarios, poca tela hay que rascar de un argumento basado en una historia real de lo que aconteció con un zoológico británico, de la cual han conservado el nombre del personaje central, pero han modificado muchos otros datos para adaptarlo a las necesidades de fácil digestión del público norteamericano.

En lo que se refiere a las interpretaciones, el peso lo lleva el protagonista masculino. Damon, en un registro más luminoso y más expresivo de lo que es habitual en él está más que razonablemente competente, y hace que la historia, tan limitada en su planteamiento, salga adelante más airosa de lo que parecía en un principio. Johansson está de florero. Es cierto que en la historia era necesario un personaje que tuviera competencia técnica para sacar adelante el zoo, pero en lugar de una chica mona con la que se inicia un flirteo que a parece un poco forzado, igual podría haber sido un viejo capataz de 60 años, sin más historia romántica que la del viudo con el recuerdo de su fallecida esposa. No obstante, está simpática y guapa, y cumple con un papel que no tiene mucho más que ofrecer. Lo mismo que el romance entre los dos adolescentes, que también está muy pillado por los dedos, y así resulta la interacción entre ambos.

Como resumen, decir que si alguien se ve en la necesidad de ver esta película, pues no es una catástrofe. Es mejor de lo que nos temíamos, o de lo que el avance prometía, que no es poco. Aunque yo recomendaría que si quieren pasar un buen rato viendo sacar adelante un peculiar zoológico, saquen del baul de los recuerdos Criaturas feroces (Fierce Creatures), que sin ser tampoco el mejor trabajo de su grupo directores e intérpretes, por lo menos te hechas alguna risa.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Zoo - Jirafa

En este zoo, al contrario que en el de la Casa de Campo de Madrid, no hay jirafas, pero han prometido que habrá (Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5).

[Fotografía] Recomendaciones semanales: Cosas diversas que he visto por ahí y comento a vuela pluma

Fotografía

Esta semana, aunque he detectado cosas interesantes por la red, no he tenido tiempo de profundizar en ellas. Así que me voy a limitar a daros un listado de los artículos que me han llamado la atención. Yo les iré echando un vistazo más adelante, con más tiempo.

En Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red he visto tres recomendaciones que creo que pueden ser interesantes: Morris EngelJoel Meyerowitz, y Doris Ulmann.

En aCurator me he quedado con ganas de profundizar en el trabajo de Jennifer Osborne.

En mis tradicionales recorridos por La Lettre de la Photographie, me gustaría ver con más detenimiento el Benarés de Harry Fisch, las mujeres de Patrick Devresse, y los polígamos de Leandro Sánchez.

Y en el tremendo esfuerzo que Pieter Wisse hace en 500 Photographers, tengo la intención de detenerme un rato cuando pueda en el trabajo de Ulrich Lebeuf, entre otros.

Como veis, todo muy telegráfico, pero no ando muy sobrado de tiempo. Os dejo alguna foto tomada también sobre la marcha con la Leica D-Lux 5 estos últimos días. La idea del tipo de fotos, en el Tumblr de Photojojo. Un sitio recomendable.

Hospital reflejado

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Saliendo de penumbras

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Esquinas y rincones

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Mosaico

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Semáforo rojo

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[Cine] La (in)comprensible distribución de películas en España; a propósito de Blue Valentine

Cine

Hace un año, cuando se empezaron a comentar las candidaturas a los óscars, mucha gente habló del excelente trabajo de la actriz Michelle Williams por la película Blue Valentine. Muchos hablaron de que debiera ser una firme candidata pese a la tremenda competencia que hubo el año pasado, uno de los más reñidos en este apartado. Esta chica la vi por primera vez en algunos episodios de Dawson’s Creek (Dawson crece) hace un porrón de años. Aquella serie, que no seguí de continuo, me cargaba un poco por lo pedantes que resultaban sus principales protagonistas. Salvo el personaje de Jen, interpretado por Williams. El caso es que habiéndole visto muy buenas maneras en otros filmes con posterioridad, como por ejemplo en Brokeback Mountain, entre otras, esperé con ganas el estreno de la película en España. Que a la fecha no se ha producido. El caso es que este año, esta mujer vuelve a sonar como potencial candidata por un biopic sobre Marilyn Monroe. Como protagonista, ahí es nada. Así que viendo que no había un interés comercial por mostrarme la película del año anterior, me la he agenciado por ahí y la he visto. Me parece una película excelente. Una amarga historia de desamor, alejada de cualquier maniqueísmo en la relación de pareja, con interpretaciones muy intensas, tanto por parte de Williams, como de su pareja masculina, el actualmente tan de moda Ryan Gosling. Pero nadie ha considerado que merecía la pena echarla por aquí.

Lo primero que se me ocurrió fue pensar en lo incomprensible que es que esta película no se haya estrenado en nuestro país. Y pensé en hablar de que no es de extrañar que la gente acuda a canales anómalos para satisfacer su curiosidad y sus ganas. Luego, viendo cifras de recaudación de la última semana en nuestro país, así como la distribución por salas de las películas que se estrenaron, llegas a una conclusión. Los distribuidores opinan que a la gente en este país no le interesa el cine como tal. Como arte y espectáculo, simultáneamente. Como mucho le interesa la parte de entretenimiento. Y además de forma pasiva. Productos fáciles que sean de digestión sencilla. Más sencilla que las toneladas de palomitas con sal que ingieren mientras ven las películas de más distribución. Un problema básicamente de falta de cultura. Claro está. Esto es un negocio de pies de barro. Si la gente no da especial valor a las películas de cine más allá del mero entretenimiento, pues pasa lo que pasa. Que va o no va, o se busca el entretenimiento como puede. Pero luego las gentes del cine se quejan. No sé muy bien por qué.

No me extrañaría que en cuestión de unos meses, según la repercusión del último trabajo de la actriz, o de su papel en los óscar, veamos estrenada en nuestro país, con casi dos años de retraso, Blue Valentine. Y entonces me extenderé en explicar porque es una muy buena película, que debimos ver en condiciones hace tiempo.

Para este año nos han amenazado con varias versiones cinematográficas de Blancanieves, en la imagen en su versión carnavalesca de 2005. Seguro que se estrenan con mucho bombo y platillo. Seguro que se han producido con gran cantidad de medios. Temo que se hayan dirigido con gran mediocridad de ideas. Ya veremos (Canon Digial Ixus 400).

[Fotos – exposición] 40º aniversario del club Scorpio 71

Deporte, Fotografía personal

No soy particularmente aficionado al atletismo. Aunque soy lo suficientemente maño como para saber que el principal club de atletismo de la ciudad es el Scorpio 71, con sus camisetas amarillas. Hace ya mucho tiempo, cuando estaba en la universidad, todos los domingos salía a correr con un tipo del que hace mucho tiempo que no sé y que pertenecía al club. El caso es que hace unos días, aprovechando que estaba de fiesta, me pasé por el Centro de Historias de la ciudad para ver si había alguna nueva exposición y encontré una dedicada al 40º aniversario de este club. Me metí a curiosear. E hice alguna foto.

Pesos y martillo

Aunque basada fundamentalmente en fotos de sus atletas y su historia, algunos objetos relacionados con el atletismo ilustraban la exposición. Como estos pesos y bolas de martillo para los lanzadores.

Jabalinas y llegada

Algunas jabalinas, y de fondo las llegadas triunfales de algunas atletas.

Valla y atletas

O las vallas con los nombre de algunos de los patrocinadores del club a lo largo de su historia.

Pase de diapositivas

Un pase diapositivas cierra la exposición con algunas imágenes significativas.

Oca Laberinto Muerte Oca

Tras la exposición, caminando por las Tenerías, una oca pintada en el suelo de un solar, me proporcionó una curiosa combinación de elementos.

Todas las fotos: Leica D-Lux 5.