[Fotografía – obituario] Eve Arnold (1912 – 2012)

Fotografía

A los 99 años de edad, a pocos meses de su centenario, ha fallecido la fotógrafa americana Eve Arnold. La primera mujer en formar parte de la agencia Magnum Photos, sus imágenes más famosas están relacionadas con los retratos de Marilyn Monroe y otras obras relacionadas con el mundo del cine. De hecho, en mi biblioteca tengo un libro exclusivamente basado en fotos suyas, Film Journal, y otro en colaboración con otros fotógrafos de Magnum en el que documentaron el rodaje de The Misfits.  Pero su obra, de largo recorrido, va mucho más allá. Indudablemente considero muy recomendable acercarse a su obra a través de sus páginas en Magnum Photos. Yo dedicaré un rato esta tranquila tarde de reyes a revisar los libros que he mencionado.

La fotógrafa norteamericana ha fallecido en Londres donde residía desde más de cuatro décadas; así que os dejo una más de las fotografías que tenía preparadas para la entrada de ayer, en la estación de metro de Baker Street (Canon Digital Ixus 400).

[Televisión] Cosas de series: Dickens, Doyle, los tabloides, las pantallas, y la juventud de un viejo inspector

Televisión

Hoy todo es muy británico. Pretendía ser también una entrada un poco profunda, pero por incordios familiares no voy a tener tiempo para extenderme mucho. Así que de una forma un poco telegráfica voy con lo que ha dado de sí una semana en la que las series americanas han seguido de brazos cruzados. El caso es que mientras, los británicos se despabilan. Y con gran calidad general.

Un clásico más en la BBC – Great Expectations de Charles Dickens

El próximo 7 de febrero es el segundo centenario del nacimiento de Charles Dickens. Así que los británicos tendrán su años Dickens. Para empezar, en los días navideños la BBC nos ha ofrecido una miniserie de tres episodios en la que adapta la célebre Great Expectations (Grandes esperanzas). Aunque no es de mis historias preferidas, en general las historias de Dickens no lo son, estamos como de costumbre ante una producción de auténtico lujo que hará las delicias de todos los amantes de los dramas de época, y de muchos potenciales espectadores en general. Desconozco si en algún momento alguna cadena española la ofrecerá en su programación.

El Millenium Bridge es escenario de alguna escena importante en las series que os traigo hoy (Canon Digital Ixus 400).

El escándalo de las escuchas telefónicas en Hacks

Hace un tiempo un escándalo notable en el que se descubrió que uno de los tabloides del magnate de la prensa Rupert Murdoch había recurrido a escuchas telefónicas ilegales para obtener sus fuentes para sus informaciones. No conozco bien el caso, pero parece que el follón entre los británicos fue considerable. En este miniserie, de un sólo episodio, o sea, este telefilme, se reproduce aproximadamente el caso con personajes ficticios pero reconocibles con sus equivalentes reales. Sin conocer a los originales, el producto pierde bastante. Supongo que los británicos lo encontrarán más sustancioso. Curioso.

El futuro que ya está aquí en Black Mirror

Mientras escribo he llegado a la conclusión de que esta miniserie de tres capítulos sobre la influencia de las nuevas tecnologías de la información en nuestras vida, representadas por ese «espejo negro» que son las pantallas de nuestros dispositivos personales cuando están apagadas, bien merece un monográfico. Pero ya puedo adelantar una cosa. Hay que verla. Es de lo mejor que he visto para televisión últimamente. Continuará.

Hoy tenemos abundancia de detectives británicos; así que nos trasladaremos al presunto 221B de Baker Street en Londres, hogar de Sherlock Holmes (Canon Digital Ixus 400).

Endeavour, la juventud de un inspector británico que yo no conocía

Hace unos años, en los noventa, en la televisión británica se hizo popular la serie Inspector Morse, sobre un inspector de policía que yo no tuve el honor de conocer. Ahora han realizado un largometraje para televisión en la que nos presenta un de sus primeros casos cuando eran un joven detective, en los primeros años 60. Me ha gustado mucho. Muy bien realizada, con una trama bien llevada y unas interpretaciones excelentes. He leído algún comentario sobre si podría dar lugar a una serie, o a más largometrajes como este con los mismos personajes. Yo me apunto.

Vuelve la versión siglo XXI del detective británico más famoso, Sherlock

La primera temporada de tres episodios de hora y media de duración ya me gustó bastante. Se ha emitido el primer episodio de la segunda temporada de otros tres episodios. Nada menos que con la oponente más atractiva que nunca tuvo el detective de Baker Street, Irene Adler. Totalmente recomendable. A la espera de los otros dos episodios, cuando terminen comentaré de forma más extensa.

Y por hoy ya vale que voy con prisa.

Baker Street podrá ser un lugar ficticio en el marco de las novelas de Sherlock Holmes, pero es el lugar donde se encuentra la estación de metro más antigua de Londres (Canon Digital Ixus 400).

[Cine] Drive (2011)

Cine

Drive (2011), 3 de enero de 2011.

Las críticas con las que ha llegado esta película eran muy buenas. Muchos la proponen como una de las candidatas a los óscar. Su director, Nicolas Winding Refn, un danés recién llegado a Hollywood lleva un tiempo levantando expectación,… aunque hasta el momento no recuerdo haber visto ninguno de sus filmes. Su actor protagonista, Ryan Gosling, está de moda, trabajando mucho, y con papeles muy diversos, muy polifacéticos. La chica,… bueno, es Carey Mulligan, y estoy, cinematográficamente hablando, profundamente enamorado de ella. Así que si no os he hablado antes de esta película es porque una impertinente faringitis me ha tenido los últimos días varado en casa o poco más.

Por cierto, aclaro una cosa. La película ha aterrizado en la cartelera de Zaragoza con varias copias. Bien. Pero ninguna en versión original. Muy mal. Así que fuimos al cine, pagué mi entrada, pero luego no me da ningún reparo en confesar en que mientras tanto me bajé un copia en buena calidad y en versión original de la misma. Supongo que ningún distribuidor, autor o lo que sea se enfadará. Yo demuestro mi disposición a pagar; ellos demuestran que no les interesa mi dinero por un producto auténtico sin adulterar. Así que supongo que todos contentos. O no. Porque la industria nunca está contenta. Así que el comentario será una mezcla de ambas experiencias.

Aprovecho esta entrada para subir mis primeras fotografías del 2012, que de momento jugarán un poquito con los colores, la luz, y la abstracción. Todas ellas tomadas con Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8.

La historia nos presenta a un conductor (Gosling), cuyo nombre no sabremos nunca, que se dedica por el día a trabajar en un taller mecánico y como especialista en producciones cinematográficas. De noche pone sus habilidades al servicio de delincuentes que buscan alguien que les permita un huida limpia, garantizada. Su jefe, Shannon (Bryan Cranston), está en tratos con  un mafioso, Bernie (Albert Brooks), para poner en marcha un coche de carreras que el conductor pilotaría. Algo que bien podría dar dinero a todos. En estas estamos, cuando el conductor conoce a Irene (Mulligan), una joven vecina, que tiene un hijo de no muchos años, y cuyo marido está en prisión. Entre ambos nace una amistad, que probablemente lleva detrás algo más. Sin embargo, Standard (Oscar Isaac), el marido de Irene, es puesto en libertad. Al poco, es agredido por unos matones. Debe dinero a la mafia por la protección que le brindó en prisión. Tiene que perpetrar un robo para ellos. Si no, irán a por Irene y su hijo. El conductor ayudará al ladrón. Pero las cosas se torcerán mucho, mucho, mucho…

He de decir que me ha parecido una película de gran belleza. Lo cual contrasta con el hecho de que es una película muy violenta. Visceralmente violenta. Con un nivel de gore que se mantiene discreto, pero que está ahí y que sale a escena cuidadosamente en determinados momentos. No ha lugar a la imaginación. Sabemos lo que pasa. Y en este contraste entre belleza y horror está el gran hallazgo de este filme. Con dos partes muy diferenciadas, la presentación de los personajes y el progresivo desarrollo del enamoramiento entre los dos vecinos, calmado, tranquilo, bello, poético en ocasiones, y el descenso a los infiernos en el que pocos saldrán a flote, cuyo único objetivo por parte de el conductor es la salvación de Irene y su hijo.

Luces de escaparate.

Visualmente, la película tiene escenas que merecen el apelativo de antológicas. La escena del ascensor, que por su tratamiento, por el uso de la cámara rápida, la alteración del transcurso del tiempo, y el cambio del nivel de luz, siempre nos quedará la duda sobre si existe como tal o es una mezcla entre la realidad y los deseos de protagonista, me parece el momento supremo de la película. Pero no podemos olvidar tampoco la escena en el motel con Blanche (Christina Hendricks), la irrupción en el camerino de las streappers, o las persecuciones automovilísticas. Todo ello acompañado por una peculiar banda sonora, que al principio extraña, pero que finalmente llega a convencerte.

Por supuesto, nada de esto podría funcionar sin el excelente trabajo de los intérpretes. Esta es un película, afortunadamente, sin verborrea. Los diálogos son directos, económicos, claros. Pero excelentemente complementados por la capacidad de los intérpretes para expresar sensaciones, emociones, intenciones, simplemente con un gesto, o con ligeras modificaciones del semblante. Todos ellos lo hacen muy bien. Un reparto impresionante, del que sólo me ha quedado por mencionar a otro de los mafiosos, Nino, brutalmente interpretado por Ron Perlman. Y aquí, es donde brilla una vez más mi admirada Mulligan. Esa capacidad de que mínimos cambios en el gesto, en la mirada, en el cierre de la boca sea capaz de transmitir tanto, cuando sus textos se limitan a frases breves, pocas palabras, y a la vez tiene que justificar lo que el protagonista hace… Indudablemente, una de mis actrices favoritas del momento. Sólo espero que le vayan llegando papeles del nivel que merece. Por supuesto, esta película, como casi todas, debe verse en versión original.

Poco me queda por decir. Si esta película hubiese llegado una semana antes es posible que estuviese liderando mi clasificación de películas de 2011. Pero de momento es una aspirante para liderar la del 2012 durante muchos, muchos meses. Porque por primera vez en mucho tiempo me atreveré a decir que estamos virtualmente ante un obra maestra del cine romántico y del cine negro simultáneamente. Y la cuestión tiene más mérito por cuanto no soy especialmente aficionado al cine negro. Yo no le encuentro pegas. Quizá más adelante,… pero de momento…

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

Sol de atardecer.

[Cine] El cine que he visto en 2011

Cine

Como todos los años llega el momento de hacer un repaso del cine que he visto durante el año anterior. Esta entrada trata de las películas vistas en salas de cine, independientemente de si han sido estreno durante el año o no, y excluye las vistas en televisión. Todas ellas están recogidas desde el 28 de diciembre de 1997 en mi base de datos cinematográfica. Para todas ellas incluyo cuatro valoraciones: dirección, interpretación, subjetiva y global. Para conocer los criterios por los que valoro las tres primeras, visitad la explicación correspondiente. La valoración global es el resultado de aplicar una fórmula matemática de mi invención:

Global = (Subjetiva*3 + Dirección*2 + Interpretación)/6

O

Por supuesto, el dar más peso a unos elementos que a otros es algo totalmente personal. Pero es que si incluyo algo que se llama «valoración subjetiva» en la fórmula, pues tampoco podéis esperar más que eso. Una valoración subjetiva pero motivada de lo que más me gusta. Que no necesariamente tiene que ser lo que le guste a otros.

Hace frío

Hoy ha salido un día lluvioso, y moderadamente frío, y sigo con mi faringitis. Pero llevo dos días encerrado en casa. ¿Saldré o no saldré? Se supone que hoy íbamos al cine (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

Durante el año 2011, he visto un total  de 57 películas, que son muchas, con un promedio de más de 1 a la semana. Hacía mucho tiempo que no iba tanto al cine. La valoración global media es de 2,98, que también es relativamente alta. El segundo valor más alto desde que llevo la base de datos, y tiene el mérito de que se ha dado con un 46% más de películas vistas que el año mejor que fue el 2010 con una valoración global media de 2,99. Parece que la oferta ha sido mejor este año, y eso me ha llevado al cine en más ocasiones. Dos películas han alcanzado una valoración global de 5, es decir, las considero absolutamente imprescindibles, y nueve filmes han alcanzado una valoración global de al menos 4, es decir, las considero absolutamente recomendables. Veamos cómo quedan con el cálculo de la valoración global.

(Cuando aparece en el título su versión original y el título en castellano, el orden en el que aparece depende de si la película la vi en versión original o en versión doblada; en el resto de los casos es que el título es único)

 1. Melancolía (Melancholia) 4,67
 2. Winter’s Bone 4,67
 3. The Artist 4,50
 4. Tinker Tailor Soldier Spy (El topo) 4,50
 5. Black Swan (Cisne negro) 4,33
 6. Jane Eyre 4,00
 7. Incendies 4,00
 8. True Grit (Valor de ley) 4,00
 9. Nunca me abandones (Never Let Me Go) 4,00
10. Margin Call 3,67
11. El discurso del rey (The King’s Speech) 3,67

O

Desde luego, observando la lista, es muy importante en mis valoraciones el impacto emocional que deja la película en mí. Y eso se acaba notando. Reconozco que las dos primeras de la lista me dejaron dándole vueltas a la cabeza durante mucho tiempo sobre lo que había visto y sobre lo que significaba. O por ejemplo, la que aparece en el número 9, Nunca me abandones (Never let me go), es una película que transcurrió por las carteleras sin mucho impacto global, pero que a mí también me afectó mucho, que me ha hecho pensar mucho, que me llevó a leer la novela en la que está basada que todavía me gustó más, y por ello supongo que está tan arriba.

Lamentablemente, hace tiempo que no encuentro una obra maestra absoluta. El 5 absoluto. Aunque reconozco que Melancholia le ha ido cerca. Aunque la aritmética aplicada proporciona aparentes empates, he de decir que el orden no es indiferente. Para cada grupo de películas con una misma puntuación, las que he puesto más alta es que las valoro más.

Como se puede ver, las once elegidas son todas dramas o incluso tragedias. Hace mucho tiempo que la comedia no alcanza niveles altos en mi consideración. Hay quien dice que lo que pasa es que las comedias no pueden alcanzar el mismo nivel que los dramas. Yo creo que debe ser más difícil, pero no imposible. En este fin de semana en el que he salido poco de casa por culpa de una faringitis, he visto unas cuantas comedias de antaño en la televisión que se situarían de sobras entre los primeros puestos de una lista de este tipo.

Sigo lamentando el poco tirón que tiene para mí el cine español en los últimos tiempos. El problema no es que no haya películas en la lista de las mejores. Es que hay muy pocas películas en el conjunto de las 57. Es que no me resultan atractivas las propuestas. Tristemente. Pero bueno, veremos lo que depara el 2012.

Carril bici

En fin, ya veré. Aunque debería salir. Aunque no fuera más que por decir que he hecho mis primeras fotos del año (Leica D-Lux 5).

[Fotografía] Recomendaciones semanales: Nuevos números de revistas virtuales de fotografía, el duelo en Corea del Norte y algunas cosas más

Fotografía

Mal final y comienzo de año estoy teniendo. Llevo una faringitis horrible, que está en su tercer día de evolución, donde me duele todo y de todo en torno a mi enrojecida garganta. Un rollo. Así que llevo todo el día al ralentí. Funcionando en mínimos. De todos modos, a esta hora de la tarde del domingo, he decidido ponerme un poco proactivo, y hacer mis recomendaciones semanales de lo que he visto estos últimos días en el mundo de la fotografía.

Una de mis fuentes habituales, LaLettredelaPhotographie.com está un poco como de vacaciones. Y además de los porfolios del fin de semana, sólo publica imágenes festivas remitidas por los lectores. Pero tampoco me han llamado mucho la atención. Con alguna excepción. Lúdico festiva, claro.

Creciente

Mis últimas fotografías del 2011 fueron tomadas el 28 de diciembre camino del cine. La tarde estaba tranquila, y un bonito creciente lunar adornaba el cielo de un intenso azul. Aunque he preferido las versiones monocromas de las fotos (Leica D-Lux 5).

En alguna entrada ya he hablado de recopilaciones de fotos del año, así que me abstendré de esa manida costumbre en estas fechas. Y propondré una visita a una de las galerías de In Focus: The Atlantic, donde nos muestran las tremendas muestras de duelo entre los norcoreanos por la reciente muerte de su «monarca» comunista. El caso es que la llantina colectiva, que se está difundiendo por doquier a pesar de las teóricas restricciones en dicho país para tomar fotografías, adquiere un carácter que si no me atreveré a llamar cómico (o sí), al menos es surrealista. No sé. Cuanto más miro las fotos, más alucinado me quedo.

En otro orden de cosas, más mundano, el pasado día de navidad The New York Times publicó una galería de retratos de personas del mundo del arte y la cultura. Fotografías de distintos autores. No me canso de mirar el retrato de Carey Mulligan realizado por Fred R. Conrad. Estoy profundamente enamorado de esta chica. A ver si mañana estoy en condiciones y puedo ir a ver la última película que ha llegado a nuestras pantallas con en ella en un papel importante.

Estorninos

Al pasar por el Parque Grande de Zaragoza, me llamó la atención las evoluciones de un pequeña bandada de estorninos, moviéndose siempre como un unidad orgánica (Leica D-Lux 5).

Pero quizá la mayor sustancia ha venido de dos revistas virtuales, que se dedican a publicar porfolios de fotógrafos contemporáneos. En gran medida con una intención de descubrimiento, de dar a conocer. De una ya he hablado en alguna ocasión. Se trata de Fraction Magazine, y su número 34, enero de 2012, cambia su línea editorial. En lugar de traer porfolios de fotógrafos emergentes como es su costumbre, nos ofrece algunas colecciones de imágneses de fotógrafos más reconocidos pero que han influido en la fotografía del editor de la revista. Particularmente me han gustado los paisajes de Robert Adams y los retratos de Judith Joy Ross.

He tenido también la ocasión de conocer la revista Time Machine que se edita desde Australia. Sólo he podido hojear con cierto detalle el último número. Muy rico en su visión del mundo para hacerse desde un lugar tan teóricamente alejado de las rutas habituales. Pero quizá es la demostración de que el mundo se está haciendo realmente un sitio muy pequeño. Personalmente recomiendo un vistazo a los trabajos de Gilbert Bel-Bachir, Toni Greaves y Sarah Rhodes, sobre temas tan distintos como la región de Xingjiang en China, la exploración de los motivos por los que una joven de 21 años puede decidir hacerse monja de clausura en Nueva Jersey, o el mundo de los juegos en la infancia tardía, respectivamente.

Estorninos

Así que con estas imágenes me quedo; con mis problemas de salud, todavía no he tenido ocasión de hacer ninguna foto en el 2012 (Leica D-Lux 5).

Menos viajes y alguna escapada a Madrid

Fotografía personal, Viajes

Decir que este año he hecho menos viajes de los que me gustaría es una obviedad. Eso es algo que me pasa siempre. Pero es cierto que en este 2011, las circunstancias han hecho que haya hecho menos viajes que en años pasados. Hasta dos veces se me malogró un viaje, en semana santa y en la semana del pilar. Pero bueno intentaremos disfrutar de los que sí hice.

Escapadas a Madrid

Tres escapadas hice a la capital este año. Ninguna a Barcelona, donde me tiene puesta falta. Las dos primeras con la excusa de exposiciones fotográficas, MadridFoto 2011 y PhotoEspaña 2011. La última, para compensar, mi viaje fallido en la semana del pilar. Por decir que me iba a algún sitio.

Y tú que miras

Un paseo entre las obras expuestas en MadridFoto 2011.

En el Ave bajo el arco iris

De vuelta en el AVE, el arco iris saluda el final de las tormentas de ese día.

Peso y levedad (Instituto Cervantes)

Intensos tonos carmesíes en la exposición del Instituto Cervantes, en PhotoEspaña 2011.

En el metro

Mucho desplazamiento en metro ese día en Madrid, para evitar el intenso calor del verano.

Visita en grupo

En octubre, aproveché para revisitar el Museo del Ferrocarril. Hacía 10 años de la última vez. Y es un sitio que me gusta.

Bellas vistas desde el Parque del Oeste

Por la tarde, dimos un paseo por el Parque del Oeste, que tiene excelentes vistas.

Vacaciones en el norte de Alemania y Copenhague

Este año, mis «vacaciones largas», a principios de julio fueron para visitar Hamburgo y otras ciudades hanseáticas, con una escapada a Copenhague y alrededores. Lo cierto es que estuvo muy bien. Tiempo agradable. Cosas interesantes por ver. Que más puedes pedir.

Ballindamm

Una tarde estupenda a orillas del Binenalster de Hamburgo.

Hafencity

Y tranquilos paseos por Hafencity, aprovechando también la suave luz del atardecer.

Nyhavn

En Copenhague, a veces sorprende poder obtener tranquilas imágenes de un sitio tan bullicioso como Nyhavn.

Gefionspringvandet

En cualquier caso, cualquier sitio es bueno para descansar, incluso la turbulenta fuente de la diosa Gefion.

Markt y Rathaus

Una niña, contempla la Lübeck que fue, mientras come un helado y da la espalda a la Lübeck que es.

Holstentor

Anochece sobre la Holstentor de Lübeck, patrimonio de la humanidad según la UNESCO.

Vacaciones cortas en Estocolmo y otras ciudades suecas

Sí que pude realizar mi escapada corta de cinco o seis días a mitad de agosto. Y en esta ocasión me dirigí a la capital sueca, aunque también visité Gotemburgo y Uppsala. Fuero unos días tranquilos, con bellas ocasiones fotográficas, gracias a unas condiciones de luz cambiantes, pero en general más agradables que en nuestras latitudes.

Ciclistas bajo la lluvia y Stadshus (ayuntamiento)

La capital sueca me recibió, con su ayuntamiento como elemento significativo, con un día de nubes y lluvia.

Vasa, maqueta y original

Espectacular es la visita al museo dedicado a esa catástrofe naval que fue la botadura del Vasa.

Järnpojken

Habitualmente rodeado de muchos turistas, el momento ideal para visitar al diminuto Järnpojken es la noche.

Velero convertido en hotel flotante

Gotemburgo resultó no ser tan atractiva turísticamente, con el puerto, muy ventoso ese día, como uno de los sitios a visitar.

Gustaf Adolf Torg

Fue un día de alternar los paseos con la búsqueda de refugio ante los eventuales y fríos chaparrones que se sucedieron a lo largo del día.

1 año, 12 meses… pues 12 fotos, otra vez

Fotografía personal

Una vez más, como años anteriores, os traigo una muestra de 12 fotografías tomadas en mi entorno habitual en cada uno de los meses del año que se nos acaba. Mañana traeré algunas imágenes de mis viajes del 2011. No sé. Revisando el año, me doy cuenta de que algunos proyectos fotográficos que tenía a principios de año han caído en el olvido. Pero ha sido un año raro. Desde luego no de los mejores que he tenido. Así que nos conformaremos con lo que hay. Una vez más, esta selección no pretende ser representativa de nada. Ni siquiera pretende ser un compendio de mis mejores fotos. Simplemente son imágenes que he seleccionado ahora, al revisar el año. Algunas o muchas de las cuales ya se han asomado a estas páginas. Creo improbable que hoy vuelva a actualizar este Cuaderno de ruta. Así que… feliz año 2012,… si se deja.

Enero:

Niebla en el Parque Grande

Comenzar el año caminando cada mañana entre la niebla para pasar unas cuantas horas en un hospital, no es un buen comienzo; pero si surge la ocasión fotográfica hay que aprovecharla.

Febrero:

Ánades

Este año, el paseo por la orilla de río Ebro a su paso por Zaragoza, se ha convertido en uno de mis lugares preferidos para caminar con la cámara en la mano.

Marzo:

Gran Batucada (Samba da Praça)

Carnaval siempre es un buen momento para unas imágenes alegres.

Abril:

Insistentemente mareados.04 - Enrique Larroy

Muy interesante el comienzo del Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporánea (IAACC) "Pablo Serrano"; luego pareció estancarsee en nada, aunque he visto que vuelve a haber exposiciones temporales. Me pasaré a ver.

Mayo:

Bailando tango también se lucha

El movimiento 15-M dio mucha animación en primavera; pero de todas fotos me quedaré con los tangos como forma de movilización. Por la estética, más que por la ética.

Junio:

Thomas Noon Dance (Pza. del Pilar)

Y seguí con la danza en junio, con imágenes del certamen Trayectos; danza de todo tipo en las calles de la ciudad.

Julio:

Cuadrados

Una quedada por las Tenerías con el grupo de flickr "Fotógrafos en Zaragoza"; una excusa como otra cualquiera para pasear con la cámara, en compañía.

Agosto:

Terraza

Una tarde de agosto nos acercamos de nuevo al IAACC "Pablo Serrano", pero con el único objetivo de disfrutar de las vistas del atardecer en la terraza.

Septiembre:

WTCZ

En vísperas del 10º aniversario del atentado del World Trade Center de Nueva York, en un tarde con una luz excelente, pasé por al lado del mucho más modesto de Zaragoza. Pues que sirva de recordatorio de aquella barbarie.

Octubre:

A fotografiar la virgen

Octubre. Fiestas del Pilar. Fotos nocturnas. Muchos colores.

Noviembre:

Río Ebro

En estas fechas nos enteramos del record de dinero pagado en una subasta por una fotografía. Una foto del Rin que a mí me parece relativamente anodina. Una mañana que tenía fiesta, me bajé a hacerle una foto al Ebro. Y me parece que mi foto es bastante menos aburrida. Pero nadie pagará 4 millones de dólares por ella.

Diciembre:

Cosplay en la feria del cómic

Cierro con un toque festivo, con estos chicos convenientemente disfrazados en el Salón del Comic.

[Cine] Tinker Tailor Soldier Spy (2011)

Cine

Tinker Tailor Soldier Spy (2011), 28 de diciembre de 2011.

Está película fue vista en su versión original subtitulada en castellano, por lo que se conserva su título original también. Es posible encontrarla en los cines españoles doblada al castellano bajo el título El topo. El título original corresponde con el de la novela original de John Le Carré en la que se basa, y el título traducido, se corresponde igualmente con el título traducido de la novela al castellano en España. El título original se basa los versos de una cancioncilla popular infantil de difícil traducción al castellano sin pérdida del sentido.

Hechas las correspondientes aclaraciones, hay que decir que sorprende la calidad de algunos estrenos que se están produciendo en fechas navideñas, cuando las expectativas son bajas, ya que los cines se llenan de productos navideño-familiares-infantiles, generalmente de difícil digestión salvo los públicos diana específicos a quienes van dirigidos. Pero bueno, bienvenidas sean las producciones prometedoras, como esta coproducción europea, salto de su realizador sueco, Tomas Alfredson, que ya sorprendió y agradó a todos hace tres años con su Låt den rätte komma in (Déjame entrar).

La acción se sitúa en los primeros años 70. Control (John Hurt) lider de el servicio secreto de inteligencia británico cree que hay un «topo», un infiltrado entre su personal. Pero cae en desgracia y es cesado cuando una operación en Budapest para atraer al lado occidental a un importante general, resulta en un tiroteo en el que mueren civiles y es apresado un agente británico. Con el cae también Smiley (Gary Oldman), uno de los hombre de confianza de Control. Este último fallecerá al poco después. Pasado un tiempo, se confirma la existencia de un topo, y entonces se llama a Smiley para que con discreción realice una investigación. Las sospechas de Control recaían sobre algunos miembros de la cúpula del servicio: Alleline (Toby Jones), Esterhase (David Dencik), Bland (Ciarán Hinds), Haydon (Colin Firth), y el propio Smiley. Descartado este puesto que las filtraciones continuaron tras su retiro, con un mínimo equipo en el que destaca Guillam (Benedict Cumberbatch) y Ricki Tarr (Tom Hardy), un agente en Estambul caído en desgraciada por una operación fallida probablemente por el propio «topo», tendrán que desenmascarar al traidor.

El Parlamento desde el Bastión de los Pescadores

Con una imagen del parlamento de Budapest desde el bastión de los pescadores se abre la secuencia inicial de los acontecimientos en la capital húngara durante la película (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

Con un argumento que no es lineal, que va dando saltos en el tiempo haciendo un uso excelente del flash-back, con una ambientación fría, sucia del Londres menos glamuroso que se nos pueda ocurrir. Con una iluminación tenue, una imagen con mucho grano, con colores muy desaturados, casi monocroma sólo salpicada por algún tono de color. Perspectivas muy subjetivas, con la cámara apuntando desde detrás de una puerta o una ventana, desde el otro lado de la calle. Una puesta en escena excelente al servicio de un cine de espías que no tiene con el mundo glamuroso, y falso, de los 007s, o de las misiones imposibles también de moda estos días. Realmente te consigues sumergir en el ambiente del momento. También gloriosas las imágenes que nos sirve rodadas en Budapest y especialmente en Estambul. Consigue, gracias a un excelente trabajo de localización de localización de escenarios y selección de entornos, trasladarnos sin ningún problema a una época casi cuarenta años atrás. Todo ello aderezado con la excelente banda sonora de Alberto Iglesias.

Por supuesto, un puntal básico de este filme es la interpretación de sus actores. Acostumbrados a la tendencia al histrionismo y la sobreactuación de Gary Oldman, verlo desarrollar con tanta solidez y naturalidad un papel contenido, sobrio, muy acorde a la psicología del personaje, es una absoluta delicia. Quizá carezca de la espectacularidad de otros roles de moda en el cine actual, pero desde mi punto de vista tiene mucha más profundidad. Hay una escena antológica en la que narra su encuentro en el pasado con Karla, el líder de los servicios secretos soviéticos que bastaría para considerar esta interpretación una de las mejores que se pueden disfrutar en el cine actual. Pero el buen hacer se extiende a todo el resto del reparto, compuesto en su mayoría por sólidos actores británicos.

De entre las películas que he visto en los últimos años, esta es una de las poquísimas que se acerca a la categoría de «peliculón». Desde muchos puntos de vista. Por los intérpretes. Por lo bien hecha. Por lo interesante de la historia y los bien conducida que están. Por su música. Por su fotografía… Pero le he encontrado un pero. Uno de estos peros que te da mucha rabia. Y es que en un momento relativamente temprano del metraje, sin tener todos lo datos necesarios, simplemente observando el reparto, he adivinado quién era el «topo». Algo que debía ser un misterio hasta avanzado el filme, se convierte de repente, no en una sospecha, que pase, sino en una certeza. Estás ahí en el cine, y dices: «Me cagüen la leche, tal y como están las cosas, por motivos externos a la historia, el malo es… » Y eso me da mucha rabia. No voy a dar más pistas, por si la gente que consigue abstraerse de esos detalles superficiales que te dan pistas cuando no debía ser así. Pero bueno, aparte de eso, de lo más recomendable de los últimos años.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

Viejos, imperiales y monocromáticos edificios londinenses; en Greenwich, por más datos (Pentax P30N, objetivo no se recuerda).

[Televisión] Cosas de series: especiales de navidad, qué ha sido de Anna Friel y alguna otra cosilla

Televisión

En este repaso semanal del mundo de las series de televisión iré en orden inverso a como lo he presentado en el título.

Alguna cosilla: fin de la 2ª temporada de Rizzoli & Isles

La mayor parte de la series con temporada larga en activo están de parón. Entre las que yo sigo, no ha habido nuevos episodios esta semana. Salvo el final de temporada de Rizzoli & Isles. Quiero dejar algo claro. Esta serie se aproxima bastante al concepto de guilty pleasure del que ya os he hablado algunas veces. Las situaciones son simplonas y tópicas. Las interpretaciones son relativamente flojillas. Nada hay que no se haya visto antes. Pero les cogí simpatía en su momento a la dura policía de homicidios y a su amiga la forense friqui y pija, y sigo con ellas. Suponía que tal y como sucedió en la primera temporada, la segunda terminaría con algún momento dramático. Y así ha sido. Un poco forzado. Les ha salido poco natural. Pero ya he dicho que la serie en realidad es flojilla. Aunque ya tengo ganas de saber cómo las dos mujeres recuperan la amistad que el fin de temporada les ha robado.

Mucho ambiente británico en las series de hoy; en la fotografía, la columnata en la entrada del British Museum (Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5).

Anna Friel: La inolvidable Charlotte «Chuck» Charles de Pusing Daisies

Pushing Daisies (Criando malvas) fue una serie que me gustó mucho, con una primera temporada excepcional, y una segunda más floja pero interesante. Su cancelación me supo a cuernos quemados. Una mezcla de estética chiclé, de cuento de Tim Burton, con sus aventuras detectivescas, su mundo absurdo y su romance imposible desde el punto de vista físico, tenía todos los ingredientes para gustar. Y uno de los méritos fundamentales era el reparto, y dentro del reparto, la encantadora actriz protagonista, la menuda, avispada, romántica y británica Anna Friel.

El caso es que tras el fin de la serie sólo volví a coincidir con la actriz en una película de Woody Allen, donde hacía un pequeño papel, poco memorable. Y me entró el gusanillo de saber que había sido de ella. Y me encontré que en el mes de diciembre de 2011, iba a estrenar dos miniseries, que decidí ver.

Neverland es una producción de Syfy de un tipo que no me suelen gustar. Adaptaciones de cuentos o historias infantiles o juveniles en forma de precuelas, secuelas o adaptaciones al mundo moderno.  Ya había visto alguna entera previamente, como Tin Man, una secuela de El mago de Oz con la encantadora Zooey Deschanel como Dorothy, que aún era pasable. Pero luego no he sido capaz de tragarme ninguna otra de este tipo. Hasta esta precuela de la historia de Peter Pan, en dos capítulos, en la que conocemos el origen del personaje, de los chicos descarriados, de los piratas, los indios, etcétera.  Y ahí nos ha aparecido la Friel como una capitana pirata, antecesora de Garfio, malísima, pero con toques sexies,… casi como de lo poco aprovechable de una miniserie que es un verdadero despropósito. Nada recomendable en absoluto. Particularmente el niño que hace de Peter que merece se paseado por la tabla y lanzado a los cocodrilos para sumirlo en un profundo olvido colectivo. Mal rollo.

En vísperas de navidad, la cadena británica ITV emitió los tres capítulos de una miniserie, Without You, en la que Anna Friel es Ellie, la esposa de un contable con el que lleva 12 años conviviendo, y que buscan afanosamente un hijo. Pero de repente el marido, Greg (Marc Warren) muere en lo que aparentemente es un accidente de coche mientras se desplazaba con un atractiva mujer mayor, aparentemente un infidelidad hacia su esposa. Sin embargo, esta no queda convencida de la casualidad del accidente, deprimida y algo trastornada, empieza una investigación personal para aclarar la muerte de su esposo y la acompañante. Que no serán las únicas. Esta serie es un drama en el que la actriz encarga como protagonista absoluta a una mujer de su edad, treintaytantos, destrozada por las circunstancias. Sin embargo, he de confesar que aunque la serie no está mal hecha, y la actuación de Friel es meritoria, tampoco es de las mejores series británicas que he visto.

En fin, que de momento me quedaré con el recuerdo que conservo de «Chuck» Charles, aquel personaje que devuelto de la muerte, tenía más vida que el resto de la humanidad entera, encanto para derrochar, y que nos ofreció una romántica y bonita historia de aventuras.

Tanto la aventura del Doctor como las peripecias de los Crawley se producen en las proximidades de los terribles conflictos bélicos del siglo XX; en los que participaron las unidades de la Home Guard que hoy en día ejecutan sus elaborados cambios de guardia para los turistas (Pentax P30N, Rikenon 135/2,8).

Especial de navidad; Doctor Who – The Doctor, The Widow and The Wardrobe

Hay que advertir que los especiales de navidad de Doctor Who pueden situarse al margen de la historia central serializada del personaje, aunque mantengan ciertas relaciones. Son historias básicamente familiares, que han de ser aptas para todos, niños en especial y grandes. Particularmente me han gustado en los últimos años The Voyage of the Damned, en la que pasamos la navidad en un Titanic espacial y en compañía de una estupenda Kylie Minogue, la dickensiana A Christmas Carol de hace un año con Michael Gambon, y la reciente The Doctor, The Widow and The Wardrobe. En un prólogo que es claramente un homenaje al comienzo de La Guerra de las Galaxias, y un homenaje espléndido y divertido, diría yo, el Doctor (Matt Smith) acaba aterrizando dentro de un traje espacial en la Tierra en 1938, donde conoce a Madge Arwell (Claire Skinner), una simpática ama de casa que le ayuda a encontrar su «cabina de policía». Tres años más tarde, con el mundo en guerra, Madge recibe en vísperas de navidad un telegrama que le anuncia la desaparición de su marido, piloto de bombarderos, en el Canal de la Mancha. Oculta el hecho a sus hijos y les promete las mejores navidades de su vida. Lo que no sabe es que el Doctor va a volver esa navidad, lo cual es garantía de que serán las navidades más diferentes de sus vidas.

Ciertamente, consiguen los guionistas de la serie un episodio muy divertido, muy conmovedor, que se hace corto, con un ritmo espléndido, con una ambientación muy buena, y con excelentes interpretaciones. Un episodio obligado para los fans del Doctor, pero que seguro que agrada al público en general. Con reenganche final a los Pond, que salen para felicitarnos la navidad aunque sea un poquito.

Ya que no podemos asomarnos a los magníficos jardines que rodean la mansión donde se ruedan Downton Abbey, nos conformaremos con los parques de Cambridge (Pentax P30N, SMC-A 50/2).

Especial de navidad: Downton Abbey

Comentaba en su momento que la segunda temporada del culebrón de época británico había caído bastante por debajo de su temporada inicial, sin ser un mal producto en absoluto. Achacaba este bajón a unos guiones que no habían conseguido encajar ni mucho menos con tanta precisión las muchas historias personales que confluían por el caserón británico. Y pedía por favor que se centraran en la pobre Lady Mary Crawley (Michelle Dockery), que estaba pidiendo a gritos una salida digna de semejante personaje. Quizá como hilo fundamental de la futura temporada. En aquel momento, asumía que el especial de navidad que nos habían anunciado tendría un carácter excepcional, que no formaría parte de la línea principal argumental de la serie. Estaba muy, pero que muy equivocado.

El que hay que considerar como noveno y resolutivo capítulo de la segunda temporada se basta por sí mismo, en su duración extraordinaria de hora y media, para devolver el sentido a todo lo sucedido en la misma. Esta vez sí que los guionistas se han centrado en las historias principales de la serie. Abajo, en el drama entre Bates (Brendan Coyle), acusado de homicidio con predemitación, juzgado en los días de navidad de 1920, y su aparente amor imposible con la doncella Anna (Joanne Froggatt). Arriba, la imposible situación del compromiso de Lady Mary con el falto de escrúpulos y de estilo Sir Richard Carlisle (Iain Glen) que la mantiene sujeta mediante chantaje, y la libertad para amar que tiene su primo Matthew (Dan Stevens), aunque este todavía se sienta atado a los votos que le hizo a su difunta prometida. Y todo tiene su resolución, aunque dejando los convenientes cabos sueltos para una futura, y parece ser que definitiva tercera temporada. Es cierto que deja que todos los demás personajes tienen su momentito de gloria. Pero queda claro quién es protagonista y quién es secundario, y qué historias son las guían y mueven el conjunto argumental. Muy bien. Y muy, muy bonito. Y que habrá derretido de gusto a los shippers más empedernidos.

Curiosidades – Downton Abbey

Estos días he vuelto a ver Conspiracy (La solución final), drama de la HBO sobre la Conferencia de Wannsee que encuentro altamente recomendable. Allí sale Bates/Brendan Coyle haciendo de malísimo general de las SS.

Ayer vi la película que comentaré mañana, Tinker Tailor Soldier Spy (El topo) en el que hace un brevísimo papel Laura Carmichael, la antaño corrosiva Edith, segunda hija de Lord Grantham. Aunque últimamente sale hecha un corderito.

Hemos echado de menos en el episodio navideño de Downton Abbey a la pequeña de los Crawley y a su flamante e izquierdista esposo; se les supone en Irlanda. Probablemente en Dublín, donde encontramos este monumento a unos de los activistas de izquierdas de los años previos a la independencia (Canon Powershot G6).

[Fografía/Arte] Exposiciones y un paseo en una mañana soleada y animada

Arte, Fotografía

Este lunes 26 fue un festivo raro. Un festivo debido a que el día de Navidad cayó en domingo. El 2 de enero repetiremos la experiencia, por motivos similares. Amaneció frío. Pero soleado. Lo cual garantiza que pasear al mediodía sea una experiencia agradable. Habiendo sobrevivido a las disgresiones dietéticas de los dos días anteriores, quedamos algunos para tomar un aperitivo ligero y dar ese paseo. Quedamos en la plaza de San Miguel. Y a partir de ahí, tiraríamos de agenda cultural. Me llevé una cámara claro.

Zapatero

Vieja puerta de Zapatero, iluminada por la luz reflejada por las lunas de las ventanas, en una bocacalle de la avenida de San José (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

Vienen coches

A lo que llegué a las inmediaciones de la plaza de San Miguel, el día estaba frío pero agradable, y la gente estaba animada por las calles (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

Como primera parada, nos dirigimos a la Casa de los Morlanes donde se exponían las obras del 87º Salón Internacional de Otoño, organizado por la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza, en colaboración con el ayuntamiento de la ciudad. Llevo varios años visitando esta exposición anual. No voy a decir que todo lo que se expone me guste. Pero hay muchas cosas que sí. Incluso viene bien para inspirarse. Además publican un catálogo de la exposición que tiene un precio más que razonable, 6 euros, para una calidad de impresión que no está mal dadas las circunstancias. Las obras se dividen en dos: libres y experimentales. La diferencia está en que las primeras se realizan con técnicas fotográficas tradicionales, o si son digitales, el tratamiento de la imagen se limita a las correcciones elemantes de color, contraste y luminosidad. Las segundas tienen un tratamiento digital más complejo, flirteando incluso con el diseño gráfico. Me parece recomendable para todo aficionado a la fotografía.

Tras la visita a la exposición, nuevo desplazamiento tranquilo por las calles del casco viejo, con alguna eventual parada a tomar una tapa.

Peluquería

Al pasar por la puerta, cotilleamos entre los siempre característicos chismes de las peluquerías femeninas (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

Reflejo en el registro

La torre de la Seo se refleja en los charcos dejados por los servicios de limpieza municipales con sus mangueras a presión (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

Después, nos acercamos al Palacio de Montemuzo donde está anunciada la exposición Académicos de San Luis. Obras pertenecientes a distintas disciplinas artísticas, escultura, pintura, dibujo, grabado, fotografía, creadas por miembros de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis (esto es nombre sencillo y modesto para una sociedad artística). Alguna cosita no estaba mal. En tema de fotografía, había alguna obra que sencillamente no debería tener cabida por los bajos estándares técnicos con los que estaba presentada. La imagen estaba bien vista, un paisaje en el pantano de La Peña, al parecer, pero estaba borrosa, con mucho ruido electrónico procedente del captor en forma de puntitos de colores, que desvirtuaban totalmente el asunto. Soy de los que opinan que la búsqueda de la perfección técnica puede ir en contra del sentido artístico de la obra en ocasiones, pero en esta, las imperfecciones técnicas me parecieron injustificables.

Pero bueno, tampoco estábamos para amargarnos la mañana. Salimos. Nos tomamos otra tapita, nos despedimos, y a comer a casita. Había sido una buena mañana.

Palacio de Montemuzo

Típico ejemplo de palacio renacentista aragonés, el palacio de Montemuzo tiene su tradicional patio central (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7).

El pecado es… no probarla

Desconcertante el mensaje de la tienda de recuerdos de la calle Don Jaime (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

Las flores y la florista

La florista, con sus flores, sí que estaba abierta, y saludando a los viandantes (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

Pasos

Finalizado el paseo, dirigimos nuestros pasos hacia el autobús, y a casa, a comer,... con moderación después de las fiestas (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[Cine] Restless (2011)

Cine

Restless (2011), 21 de diciembre de 2011.

Con no pocos reparos vi esta película hace unos días. El argumento que nos mostraban los avances, la publicidad y las críticas, la típica pareja enamorada con la chica condenada por una terrible enfermedad a morir joven, ya se ha visto en diversas ocasiones, y pocas veces, yo en estos momentos no recuerdo ninguna, con resultados convincentes. Aburrimiento, empalago, lágrima fácil, cine «para chicas»,… muchos apelativos para referirnos a producciones que no acaban de convencer de forma general, y que recurren a los sentimientos básicos y a los clichés para conmover al personal. Pero cuando algún intérprete se pone de moda, como es el caso de Mia Wasikowska, y en determinados trabajos le ves maneras, te apetece ver si confirman las expectativas. Si además sumas que la dirige un Gus Van Sant, capaz de cosas muy interesantes, aunque también de pifias notables, pues nada… te arriesgas.

Al contrario de lo que se puede leer habitualmente en las reseñas, esta película no va de una chica enferma de cáncer terminal, Annabel (Wasikowska), que se enamora de uno que pasa por ahí. No. Es justo a la viceversa. Esta película va de un chico, un adolescente, Enoch (Henry Hopper), que está francamente roto por dentro como consecuencia del terrible accidente de circulación en el que murieron sus padres, y al que él sobrevivió por los pelos. Vacío emocionalmente, incapaz de comunicarse con su única familia, su tía Mabel (Jane Adams), sin vida social, no va al instituto, pasa los días acudiendo a los funerales de desconocidos, y sólo habla con Hiroshi (Ryo Kase), el «fantasma» de un piloto kamikaze muerto en acción durante la segunda guerra mundial. Y en uno de esos funerales, conoce a Annabel, una joven de sorprendente ánimo y disposición a pesar de su nefasto pronóstico, y que cambiará la vida de Enoch, a través del proceso de conocimiento mutuo, de enamoramiento, pero también de introspección y conocimiento personal que traerá consigo para el joven toda esta historia.

Estamos por lo tanto ante una historia de redención personal de un muchacho que vive con culpa y con rencor hacia el mundo el haber sobrevivido a sus padres en el trágico accidente. Redención que llegará en función de cómo asuma el destino de la chica. La historia en principio no está mal planteada. Aunque tiene varios flecos discutibles en los que no voy a profundizar mucho. El «fantasma» es un personaje necesario, como el alter ego del muchacho que está dispuesto a morir por una causa. Pero en un momento dado queda en mi opinión desvirtuado al reaparecer en un momento en que no toca. La chica es toda encanto, y puedes comprender el cuelgue del chaval a pesar de las circunstancias. Pero no te acabas de creer su capacidad transformadora. Y el chaval… a él iré cuando hable de las interpretaciones. Rodada con una iluminación suave, con muchos tonos pastel, especialmente cuando sale la chica, no deja de transmitir un tono de cierta irrealidad sobre lo que está sucediendo, lo cual no sé si es bueno o es malo. Mucha música «indy» o con mensaje, muy propia de este tipo de películas. Y un ritmo pausado, contra el que no tengo nada en contra, menos cuando la película no tiene excesiva duración y no cansa al eternizarse.

Claro está, una película de estas características depende mucho de la competencia de sus intérpretes. En este caso, muy jóvenes. Como curiosidad, diremos que el chaval es hijo del fallecido Dennis Hopper. De momento, por lo menos, no ha mostrado la misma intensidad interpretativa que su padre. No desentona, no lo hace mal, pero tampoco brilla en su momento ni acaba de transmitir con intensidad las emociones que se supone que torturan en cada momento a su personaje. Incluso en sus momentos de apatía se supone que por dentro está emocionalmente roto, y de alguna forma se tiene que notar. Wasikowska… el problema es que el aspecto que le han puesto me hizo estar pensando toda la película en que estaba ante un clon de la Jean Seberg de sus primeros años. Cara dulce, pelo cortito, indumentaria un poco retro pero monísima,… Una vez más, no está mal, pero no tiene la solidez y la madurez interpretativa de su reciente Jane Eyre. Mucho encanto pero poca profundidad. Los secundarios, cumplen con su misión.

Para lo que eran mis expectativas sobre este tipo de películas, el filme se deja ver. Pero no me acaba de emocionar, no me acaba de llegar. Es más profunda que otras películas parecidas. Realmente hay una reflexión sobre la muerte tal y como la ve el adolescente. La de sus padres. La suya propia que estuvo a punto de suceder. La del «fantasma» del japonés. La de la chica. La de los extraños a cuyos funerales acude. De hecho, el tema fundamental de la película no es el amor adolescente como se ha vendido por ahí, sino la muerte. Pero tampoco está muy claro a donde conduce esta reflexión. De todas formas, es una película que no está mal hecha y puede tener su público.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Guirlaches de Fantoba

Después de un tema tan dramático, os dejo con algo más ligero; como unos dulces, unos guirlaches de Fantoba, conocida pastelería y repostería zaragozana (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[Música y fotos] Algo de blues, algo de cool, y algo de fotografía suburbial

Fotografía personal, Música

El día después de Navidad es difícil tener cosas interesantes que contar. Un día en el que buena parte de las horas se las llevan la comida y las interminables sobremesas familiares. Que tienen su punto, pero agotan a cualquiera. En cualquier caso, el resto de las horas me dio para escuchar algo de música, hacer unas cuantas fotografías en un amplio paseo para bajar un poquito el exceso de comida, y ver algo de cine de lo que para mí es tradicional en estas fechas.

En la cuestión musical, estuve escuchando bastante de Paul Desmond. Notable saxofonista, generalmente asociado al cool jazz, fue el autor del famoso Take Five del Dave Brubeck Quartet. Probablemente uno de los best-sellers del jazz de todos los tiempos. Pero tiene el saxofonista mucho más que escuchar. Y además, especialmente adecuado para relajarse en días tontos como estos.

En medio de la avalancha de programas musicales dedicados a las fiestas navideñas, también es de agradecer que en La Madeja de Radio 3 nos hallan dejado un programa dedicado a los tres reyes magos… del blues. B.B. King, Albert King y Freddie King. Pues muy bien oye. Te quedas estupendamente. Son de lo más elegante estos chicos de La Madeja.

Así que nada. Os dejo con unas cuantas imágenes de ese paisaje suburbial que de vez en cuando tanto me atrae, aunque ayer la luz era un poquito dura.

Ocres

Ocres.

Portería

Vieja portería en campo de fútbol abandonado.

Puente

Puente sobre la línea de ferrocarril.

Ventanas redondas

Ventanas redondas.

Todas las fotos: Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8.