[Fotos de viajes] En el día de Navidad, recordemos mis andanzas por el mundo

Fotografía personal, Viajes

Día de Navidad. Eso supone cierto grado de aburrimiento, si no eres un niño con sus nuevos juguetes. Hartazgo de cenas y comidas engullidas sin ganas, la ciudad que está muerta, y frío en las calles. Pero bueno, hoy os dejo con otra selección de fotografías que podéis encontrar en mi Tumblr a lo largo de esta última semana, en De viaje con Carlos. Que sea leve.

Cambio de guardia en Amalienborg, Copenhague.

Nave central de la catedral de Canterbury, Inglaterra.

Músicos callejeros en las calles de Galway, Irlanda.

Anochecer en el Vesubio visto desde la Circumvesuviana en Sorrento, Italia.

Callejeando por Segovia, España.

Jirafa en el zoológico de Madrid, España.

Un viejo tranvía en Lisboa, Portugal, hace su recorrido cerca del Cais do Sodré.

Castillo de Disneyland París al anochecer.

Paseando por el puente de Westminster en Londres una fría tarde de dicembre.

[Fotografía] Recomendaciones semanales: Alguna polémica, Nan Goldin y algunas cosas más

Fotografía

En las noticias del British Journal of Photography (BJP) se ha comentado una sobre la descalificación de una fotógrafa previamente seleccionada como finalista para un premio, y que antes del fallo definitivo ha sido excluida de la competición porque al patrocinador no le gustaban las implicaciones políticas de la autora. El organizador de la competición es el Musée de l’Elysée. El patrocinador es la marca de confección Lacoste. La fotógrafa es Larissa Sansour con su proyecto Nation Estate. En este proyecto, las imágenes representan un edificio, una comunidad de vecinos, en el que cada piso es una de las ciudades o territorios perdidas por el pueblo palestino a manos del estado de Israel. No voy a entrar en la idoneidad del trabajo; aunque ya había pasado las fases previas del concurso y era uno de los finalistas. Supongo que el jurado del premio lo habría encontrado adecuado a las bases del premio. Si no, con cortarlo con anterioridad era suficiente. Tampoco voy a entrar en las ideas políticas que transmitía. Eso, haya cada cual. Pero me parece impresentable que si una empresa emprende un proyecto de mecenazgo, ponga condiciones de este tipo. En cualquier caso, el Musée de l’Elysée ha suspendido la edición del premio y la colaboración con la empresa patrocinadora. Parece que se ha puesto de parte de la libertad de los autores. Mejor.

Parque Grande

En estos días, con tiempo más frío, con todo el ajetreo de este tipo de fiestas, siempre me entra un tono melancólico, como el de los parques abandonados al atardecer (Leica D-Lux 5).

En otro orden de cosas, he encontrado en varios sitios, y entre ellos en La Lettre de la Photographie, que la fotógrafa Nan Goldin ha presentado su proyecto Scopophilia en el que empareja sus propias obras fotográficas con pinturas y esculturas célebres de los fondos del Museo del Louvre. Esta fotógrafa, que ya goza de amplio reconocimiento internacional, cada vez me parece más interesante.

Entre las propuestas que realiza Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red, esta semana me ha llamado especialmente la atención el recordatorio que han hecho de William Albert Allard. Me gusta mucho como usa el color. Entre los reportajes en su página en la web me han gustado especialmente los retratos, y las imágenes dedicadas al blues.

En los breves de Caborian he encontrado una referencia al fotógrafo Gus Bussello, cuyos paisajes, especialmente en blanco y negro, me han gustado mucho. Incluyo entre los paisajes la fotografía de arquitectura. Realmente muy elegante. Imágenes muy limpias, y con la calidad geométrica que en otras ocasiones he comentado que tanto me gusta.

Bueno, como veis, hoy hay menos variedad que otras semanas. He estado más atareado, y he tenido menos tiempo para chafardear por internet. No sé como estará la semana que viene. Que con esto de las fiestas navideñas, la gente se dedica a publicar cosas menos interesantes. Por lo menos para mí.

Cabezo

Pero bueno, todo pasa, y mañana será otro día; feliz noche (Leica D-Lux 5).

[Fotos] Llega la Navidad… qué se le va a hacer

Política y sociedad

Pues eso. Que llega la Navidad. Una mezcla de ritos y costumbres cristianas y paganas, acogidas por la población con extraño entusiasmo, ya que mientras oficialmente todos debemos sentirnos felices y solidarios, no dejan de ser unas fiestas que traen más tristeza que otra cosa a muchas gentes. En cualquier caso, están aquí y no lo podemos evitar. Así que para aquellos que puedan, a disfrutarlas. Para el resto, a llevarlas con dignidad y que pasen pronto. En cualquier caso, mis mejores deseos, no para estas fechas, sino para todos y cada uno de los días del año y de todos los años.

Si os vais a poner música navideña, os recomiendo el programa de ayer de Cuando los elefantes sueñan con la música. Los temas son tópicos, pero en el estilo nos saldremos un poco de lo trillado.

Lotería

Los ritos de la Navidad comienzan con el impuesto a la avaricia y a la desesperación que oficialmente se denomina Sorteo Especial de la Lotería Nacional.

Escaparates en Navidad

Pero no nos pongamos cínicos que la Navidad es tiempo de campanillas y de escaparates alegres.

Escaparates en Navidad

Donde se mezclan los motivos navideños con los meramente invernales, románticos o desenfadados.

Escaparates en Navidad

Ya sé que algunas costumbres están más asociadas al fin de año que a la Navidad, pero nunca he entendido el empeño de asociar el despelote festivo con los desprendimientos de retina.

Escaparates en Navidad

Y los juguetes... claro; los trenes de juguete, los mejores.

Escaparates en Navidad

Otros comercios van al grano, más allá de algún copo de nieve, de lo que se trata es de convertir a la ciudadanía en una nueva versión del "ataque de los clones"; ya combatiremos después la despersonalización crónica del personal con recetas del seguro.

Independencia en obras y la Navidad

Eso sí, en Zaragoza se ha perdido ambiente por las obras del tranvía, engendro amado por unos y odiado por otros.

Luces de navidad

Pero que no falten las luces, aunque este de capa caída por la ya crónica crisis que nos azota.

Luces de navidad

Aunque el capital nunca dudará en asociarse al "espíritu" de la Navidad.

Luces de navidad

De una forma u otra... claro que las fachadas iluminadas de ciertos comercios emblemáticos, ya no son lo que eran.

Belén Ibercaja

Pero miremos las cosas bellas, como la reproducción del claustro de San Juan de la Peña en los nacimientos típicos de la época.

Belén Ibercaja

Y que sea lo que sea lo que anuncie el ángel, que sean por fin buenas noticias.

Luces de navidad

Y en cualquier caso, lo dicho, sea lo que sea que suponga para cada uno estos días,... lo que pone.

Todas las fotos, tomadas una ventosa tarde de viernes, víspera de nochebuena, en Zaragoza,
con una Panasonic Lumix GF1 y M.Zuiko 45/1,8.

[Televisión] Cosas de series: fin de temporada para Dexter y poco más

Televisión

Teniendo en cuenta que ayer dediqué un monográfico a Homeland, y que ya en semanas anteriores la mayor parte de las temporadas habían llegado a su parón navideño, pocas cosas hay que comentar en esta sección que ya he convertido en casi fija todas las semanas. Desde luego hay que comentar el final de la sexta temporada de Dexter sobre el que me extenderé algo más adelante. Pero poco más.

Tengo en activo por ahí a la pareja de chica policía y forense pija que forman Rizzoli & Isles, que llegarán a final de temporada la próxima temporada. Pero es una serie de puro entretenimiento sin especial enjundia. Y ya comenté que me había reenganchado a la emisión en España de American Horror Story, que me entretuvo en algunos capítulos pero que vuelve a estar en cuestión. Está bien hecha, pero a mí, lo de las casas encantadas me llaman la atención sólo hasta cierto punto.

Sigo recuperando capítulos de la segunda temporada de Treme, que tenía pendiente. Es curioso. Sigue estando igual de bien hecha, los personajes son casi los mismos, la música sigue siendo buenísima, pero no me tiene tan enganchado ni mucho menos. De todos modos, aprovechando la escasez de tele interesante de las navidades, en unos días terminaré la temporada. A base de pases a la hora de comer.

Dicho lo cual, sólo queda esperar los especiales navideños de distintas series, más algunas miniseries que nos lleguen del Reino Unido para animar los días festivos, y poco más. Volveremos a ver al Doctor, y nos volveremos a pasear por Downton Abbey. La BBC ha prometido una miniserie de la dickensiana Great Expectations. Ya sabemos que estos dramas de época son muy propios de estas épocas. En fin. Como dijo un ciego a otro ciego,… ya veremos.

Y centrémonos un poco en la sexta temporada de Dexter. He de decir que durante unos cuantos capítulos me mantuve expectante. El tema de la religión como leitmotiv de la  temporada podía ser sustancioso, y además estaba el previsible duelo entre el protagonista (Michael C. Hall) y el «malo» interpretado por Edward James Olmos. Pero eso no sucedió. En un momento dado nos sorprendieron, esta vez negativamente, y el duelo no llegó. Y todo fue muy distinto. Y además malditas las ganas que teníamos de escuchar las neuras de la «teniente» Morgan (Jennifer Carpenter). Y todos los secundarios que han flojeado. Básicamente, porque el guion de la serie ha descendido unos cuantos escalones. Desde luego, esta serie que estaba entre mis favoritas absolutas ya no es más que una serie relativamente entretenida. Quizá sea hora de dar un final digno al personaje, que es lo único que la sostiene en pie. Una pena. Pero las cosas, como son.

La semana que viene más.

Ivonne de Carlo y los demás

En esto de las series de "miedo", siempre he preferido a la familia Monster por encima de cualquier otra, incluida esta modernez de American Horror Story. A punto estuve de comprar la tacita con Lily Monster/Ivonne de Carlo en el Salón del Cómic de Zaragoza el domingo pasado (Leica D-Lux 5).

[Televisión] Homeland, ¿lo mejor de la año?… es posible…

Televisión

Esta semana, en los temas televisivos, dedicaré un monográfico a la serie que más me ha interesado en la última parte del año. Homeland, el drama de espías de Showtime me enganchó desde el primer día como ya he ido dejando constancia en las últimas semanas en estas páginas, y con el final de temporada, con su 12º episodio, de duración extra, casi hora y media, llega un cierre y unas expectativas para una segunda temporada.

Homeland ha sido comparada con otras series previas, y no digamos con otras producciones para cine. Se ha hecho mucho sobre el género del espionaje. Auténticamente bueno, poco. Realista, casi nada. Que invite a la reflexión, tampoco demasiado. He leído comparaciones de este drama con Rubicon, que puedo aceptar hasta cierto punto, aunque creo que era una historia con un planteamiento diverso, y con 24, de la que vi poco, pero me parece que puede estar incluso en las antípodas ideológicas con respecto a la que hoy nos ocupa.

Para quien no haya estado al tanto, Homeland nos cuenta una historia en la que Carrie Mathison (Claire Danes), una agente de campo de la CIA en Bagdag recibe la coincidencia de un confidente en el momento en el que lo van a ejecutar de que un prisionero de guerra norteamericano en manos de Al-Qaeda ha cambiado de bando. Casi simultáneamente, tras 8 años de cautiverio es liberado el sargento de los marines Nicholas Brody (Damian Lewis), sobre el cual recaerán inmediatamente las sospechas de Carrie, que empieza a investigarle y a vigilarle, aunque en sólo con el apoyo de su inmediato superior, un veterano miembro de la agencia llamado Saul Berenson (Mandy Patinkin).

La serie ha contando con cuatro elementos fundamentales para su éxito. Tres de ellos son los tres protagonistas mencionados, de los que hablaré más adelante. El cuarto es el milimétrico guion que ha permitido que en los 12 capítulos que ha tenido esta historia, nos hayan contado todo lo que nos querían contar, nos hayan presentado unos personajes complejos que no han dejado de evolucionar, y hayan sido capaces cerrar todos los flecos de la historia, dejando un enganche para una segunda temporada sobre la que en estos momentos sólo podemos especular. Y equivocarnos en nuestras especulaciones. Casi con toda seguridad.

La historia se ha permitido pocas frivolidades, aunque ha sido generosa en sorpresas y en giros argumentales, que no han resultado artificiales, que siempre han sido plausibles dentro del universo planteado por los creadores de la serie. Es cierto que en sus primeros capítulos utilizaron algunos enganches facilones para atraer público, generalmente en forma de escenas de sexo, con bellos cuerpos desnudos. Jessica (Morena Baccarin), la bella mujer de Brody, y una de las confidentes de Carrie, integrada en el harén de un jeque áreabe, cumplieron con su parte en el gancho. Pero la cuestión que pasó a un segundo plano, e incluso se desvaneció conforme avanzó y se afianzó la serie. A partir de cierto momento, los guionistas fueron económicos, y se centraron en hacer avanzar la historia sin prisas, parsomoniosamente, pero con ritmo. Hasta que llegó el episodio 7 que puso cabeza a abajo muchas de las cosas que sabíamos, sin cuestionar la coherencia argumental. Y así, una serie de episodios antológicos que nos llevaron hasta el final. Un final tranquilo, pausado también como el conjunto de la serie, con momentos climáticos, que más que consecuencia de la acción eran consecuencias de la angustia que envolvía a los protagonistas. No voy a dar detalles sobre lo que pasa. Cada cual lo debe descubrir por sí mismo.

Hagia Sofia (Santa Sofía) en Estambul, primero basílica cristiana ortodoxa, después mezquita musulmana bajo el imperio otomano, puede simbolizar la pugna entre el occidente de tradición cristiana y el próximo oriente musulmán que se traslada a los tiempos modernos y enmarca la historia de Homeland (Pentax P30N, Sigma 28-70/3,4-4,5).

Dediquemos ahora unas palabras a los tres protagonistas de esta historia:

Carrie Mathison: Claire Danes simplemente borda a esta mujer todavía joven, pero con un pasado a cuestas, y con una carga personal de la que es difícil deshacerse. La enfermedad mental. Una enfermedad cuya naturaleza no conoceremos con exactitud hasta el penúltimo capítulo de la temporada. Pero están las relaciones con Saul Berenson, que tienen mucho de paterno filiales, sin poder serlo. Está el pasado de relaciones fallidas con su jefe actual, David Estes (David Harewood), que no dudará en traicionarla o en prescindir de ella si es preciso. Está el pasado profesional con las pérdidas que ha dejado en el campo. Todo ello le lleva a una dificultad para la relación, un conflicto emocional constante, que acabará absolutamente desbaratado por la presencia de Brody y por las cosas que pasan entre ellos. Triunfadora en el sentido de que es la que llega a desenmarañar la trama, y a prevenir sus graves consecuencias, ella no lo sabe, y el sentimiento de fracaso personal la inunda hasta aceptar un dramático tratamiento para sus problemas de salud. No sabemos que Carrie saldrá de esto en la próxima temporada.

Nicholas Brody: Ya conocíamos a Damian Lewis por haber protagonizado aquel memorable fresco del frente europeo occidental en la Segunda guerra mundial que fue Band of Brothers (Hermanos de sangre). También hacía allí de militar, conflictuado a veces, pero no con el alma rota como Brody tras los ocho años de cautiverio, y con una difícil reinserción en su país y en su familia, que de una forma u otra han seguido adelante. Pero fiel a lo que por educación y por convicción es, un militar al servicio de su país, de su cautiverio se ha traído unas cargas emocionales que condicionarán la forma en que ve cómo ha de prestar ese servicio a su país. Sospechoso de terrorista para unos, potencial marioneta política para otros, él tendrá siempre su propia agenda. Aunque quizá ni siquiera él sabrá adónde le lleva. Y siempre será un misterio para nosotros lo que siente por Carrie. Su punto débil aparente, lo que le puede desviar de su camino serán sus hijos, y especialmente esa inquisitiva adolescente que es su hija Dana (Morgan Saylor), al menos tan inteligente como su padre.

Saul Berenson: Me costó reconocer de qué me resultaba tan familiar Mandy Patinkin, el intérprete del veterano agente, hasta que un día me vino a la cabeza aquella expresión que tantas veces he oído de sus labios en The Princess Bride (La princesa prometida): «Hello. My name is Iñigo Montoya. You killed my father. Prepare to die.» Uno de mis personajes preferidos de una de mis películas de aventuras favoritas. Pero aquel espadachín español en busca de ventaja queda muy lejos del reflexivo agente judío, experimentado, un poco de vuelta de todo, pero fiel todavía a un ideal y a una forma de hacer. Angustiado por un matrimonio que se le escapa de las manos, por las distancias físicas, pero también por las intelectuales, debe además ejercer de padre para esa Carrie a la que realmente quiere como una hija, aunque en más de una ocasión le gustaría perder de vista por el ímpetu y la intuición desbordante que pone en sus acciones que le arrastran hasta más allá de donde es conveniente. Son muchos los descubrimientos que hará también en este viaje, en el que compartirá la angustia de sus dos coprotagonistas, y en el que también tendrá su porcentaje de éxitos y de amargura.

Y si la historia está bien, lo que hace que la serie sea impagable, que para mí sea lo mejor que he visto este año en ficción televisiva, es seguir a estos tres personajes, con sus angustias, con sus paralelismos, con sus interacciones, construyendo por sí mismos esta historia que nos gustaría que no hubiera acabado jamás. Pero ha acabado. Dentro de un año tal vez sean los mismos que no iguales protagonistas, pero será una nueva historia, quizá mejor, ya veremos, pero será otra cosa. De momento, bienvenidas sean producciones como esta.

Unos niños musulmanes, listos para una ceremonia religiosa, en la mezquita de Eyup en Estambul; un incidente relacionado con niños musulmanes es clave para entender qué está pasando en por la cabeza de Brody (Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5).

[Cine] The Artist (2011)

Cine

The Artist (2011), 18 de diciembre de 2011.

Cuando ya hace unas cuantas semanas, o meses, empecé a escuchar que se estaba moviendo por el mundo una película rodada en blanco y negro y muda, me llamó la atención. Me extrañó. No me la imaginé como un producto comercial precisamente. Supe después que era una producción francesa rodada en EE.UU. y con colaboración de actores tanto franceses como norteamericanos. Y que era un homenaje al cine de otra época. Poco a poco se empezaron a oír críticas excelentes. Y empezó a sonar para la próxima entrega de los óscar como una de las principales candidatas. Si a esas alturas, a alguien que le guste el cine no le ha picado el gusanillo, que se lo haga mirar. Así que este domingo nos dirigimos a ver la última película del director francés Michel Hazanavicius, de quien personalmente no tenía referencias hasta el momento.

La película nos cuenta una historia de los años de la transición del cine mudo al sonoro. George Valentin (Jean Dujardin) es un actor estrella del cine en los años 20. Cine de aventuras con un fuerte componente romántico. En su momento de máximo esplendor tiene un encuentro casual con una starlette, Peppy Miller (Bérénice Bejo), con quien es fotografiado. Imagen que se reproduce en la prensa. Esta fotografía y un nuevo encuentro entre ambos encaminará la carrera de Peppy, que en los siguientes años irá ascendiendo poco a poco como una estrella emergente. Y en ese momento se produce la aparición del cine sonoro, tecnología que Valentin rechazará, lo que provocará su declive. Declive que también afectará a su matrimonio con Doris (Penelope Ann Miller), a su economía, y a su afición por la bebida. En paralelo, Peppy aprovechará el cambio para ratificarse como gran estrella, que nunca olvidará al veterano actor que le sirvió de trampolín en los inicios de su carrera.

La historia seguro que a muchos nos suena. Algunos de sus elementos son eco de clásicos como cualquiera de las versiones de A Star is Born (Ha nacido una estrella, 1937, 1954 y 1976), o de Sunset Boulevard (El crepúsculo de los dioses). Pero a pesar de ello, los guionistas han conseguido dar un aire de frescura a la misma, siendo muy dinámica a pesar de lo familiar y relativamente previsible, dado el tono general de la misma. Pero quizá, por encima de la propia historia está la intención de homenajear al cine en una época fundamental para este espectáculo, o este arte, según como lo queramos considerar. Muda, aunque no insonora. De hecho tiene una banda sonora muy buena en cuanto a la música, y unos efectos de sonido, en los momentos en que corresponden que dan chispa a las pocas escenas en las que se insertan. En blanco y negro, aunque con diversidad de estilos. Sobre la base del cine norteamericano de los años 20, hay momentos en los que se acerca al expresionismo alemán, otros en los que vemos reflejos de la slapstick americana, incluso hay tomas que nos hablan de los avances en el uso de la cámara que se produjeron en los años 30 o tan avanzados como principio de los 40. Formato de la película, estándar de la academia de Hollywood, 1,33:1 o aproximado. Lo dicho. Un homenaje en toda la regla al cine de otra época. Para mí, todo ello convierte la visualización del filme en una auténtica delicia.

Y si importantes son todos los aspectos técnicos y las opciones artística escogidas por el director, no menos importante es la interpretación de los actores y actrices. El mérito no es pequeño. Los intérpretes de hoy en día no están acostumbrados a este tipo de trabajos. Hay mucho que decir con la expresión, con la dinámica corporal, con la actitud general, que ha de sustituir a la parrafada hablada. Aunque eventualmente se inserte el típico rótulo con una frase de diálogo, recurso que es utilizado con parsimonia, sin ningún tipo de abuso. Y los dos protagonistas lo hacen muy bien. Duajrdin lleva el peso de la película y no pierde el paso del personaje en ningún momento, ni en sus momentos de gloria ni en su descenso a los infiernos. Y Bejo encarna a si mismo a la encantadora Peppy Miller, un papel que también evoluciona en la historia de forma estupendo. Tanto cuando representa a la joven flapper con aspiraciones de estrella, desinhibida y espontánea, como cuando ya es una actriz consagrada pero que sabe contenerse y no dejarse llevar por el divismo. Y qué decir de las eventuales apariciones de John Goodman, actor de por sí muy expresivo, James Cromwell, Penelope Ann Miller, o el cameo de Malcolm McDowell. Todos muy bien.

No voy a decir que sea una película perfecta, pero sí que está muy bien hecha. De lo mejor. Y creo que es absolutamente imprescindible para todo amante del séptimo arte. También es una demostración de hasta que punto desbarra el cine actual. Un cine verborreico, que abruma con diálogos al espectador, al cual deben considerar tonto, que necesita explicación de absolutamente todo lo que pasa en pantalla. La sala de cine en la que vi la película estaba bien nutrida de gente, es cierto que poca joven, que respondía perfectamente a los sentimientos que provocaba la película. No hacen falta palabras para entender lo que sucede en una pantalla, si está bien rodado y bien interpretado. El cine es un arte visual. No voy a ser yo ahora quien reivindique la necesidad de más películas mudas. Eso es una tontería. Pero sí podemos reivindicar la calidad de lo que se dice, y que más vale contar con imágenes y con las palabras justas, que aburrir al espectador con la verborrea generalizada, que muy pocos directores han sabido utilizar para bien. Y menos aún de los actuales. Por lo demás, id a verla. Aunque claro… como no tenían claro su posible éxito en España, está en muy pocas salas. Cobardes.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

Ya sé que aunque la película es francesa, la acción transcurre en Los Ángeles, en Hollywood; pero como no tengo fotos de allí, buena será la Ciudad de la Luz, eso sí, en blanco y negro y en formato 1,33:1 (Canon Digital Ixus 860 IS).

[Fotos] Una actualización del firmware de la D-Lux 5,… poco más que una anécdota

Fotografía personal

Después de algo más de 1 año en el mercado, mi cámara compacta habitual ha recibido una actualización del firmware. Estos de Leica no se andan con chiquitas. Nada de 1.1, 1.2, etc… Directamente de la versión 1.0 a la 2.0. Recomendar actualizar siempre el firmware de la cámara, porque además de los cambios importantes que anuncian, puede haber otros menos conocidos que realmente mejoran el funcionamiento del aparato. Muchas veces los cambios notorios tienen una importancia relativa, pero los otros… El caso es que entre los cambios recibidos está una opción para uno de los modos de la cámara que se llama Mi modo de color. Y la opción se llama Efecto miniatura. Esto se llama así porque simula las fotos que se obtienen al fotografiar maquetas en miniatura. Escasa profundidad de campo, y colores chillones propios de los «juguetes», modelos a escala en realidad. Yo he reproducido el efecto en alguna ocasión en el ordenador.

El caso es que ayer me llaman y me proponen visitar la feria del comic y luego ir al cine. El primer destino me llamaba la atención poco, pero me dijeron que seguro que había gente disfrazada con ganas de hacerse fotos. El segundo destino sí que me llamaba la atención más, y os lo cuento mañana con detalle. El caso es que cogí la cámara para ir caminando por el Parque Grande y decidí jugar con la nueva opción. Nunca había utilizado el modo Mi modo de color. Yo soy muy clásico y utilizo habitualmente el modo de Prioridad a la abertura (A), y eventualmente, en condiciones de poca luz, para garantizar que no se mueve la imagen, la Prioridad a la obturación (S). Con cualquier cámara. No creo que lo vuelva a utilizar. Lo dicho. El efecto se puede reproducir en el ordenador con mayor precisión. De hecho, algunas de las imágenes están mejoradas con algún toque en el Lightroom. Pero bueno, como divertimento…

¿Tres ladrones?

Tres "ladrones" están a puntos de irrumpir en un domicilio en una fría tarde de invierno, ¿llamamos a la policía?

T

Los colores vivos favorecen especialmente este tipo de imágenes manipuladas, aunque sea por la programación de la cámara.

Tronco

Puede ser útil la herramienta para destacar algunas de las estrías en la madera seca de un tronco sobre el resto.

Canal Imperial de Aragón

O para destacar la silueta de uno de los patitos del Canal Imperial de Aragón al atardecer.

Parque Grande

Podemos destacar también las farolas del primer plano en la tradicional vista desde el Cabezo Buenavista en el Parque Grande.

Parque Grande

O la gente que pasea, o los autobuses que pasan...

Batman

No había tanta gente disfrazada como habíamos pensado en el Salón del Cómic, más bien soso el ambiente; aunque este Batman posaba bien orgulloso.

Cosplay en la feria del cómic

O estos acaramelados personajes de vaya usted a saber que tebeo japonés. Claro está, todas las fotos tomadas con la Leica D-Lux 5.

[Música – in memoriam] Cesária Évora (1941-2011)

Música

Conocí a la cantante Cesária Évora a mitad de los años 90 cuando un buen amigo me regaló por mi cumpleaños su disco Sodade, una bella colección de mornas caboverdianas, forma de cantar básicamente nostálgica de su país natal, que siempre tuvo presente en sus canciones. He de decir que me gustó de inmediato, y eso sólo ya justificaría que le ofreciese un recuerdo en estas páginas.

Consecuentemente al tema de hoy, dedico las fotos a la ciudad de Lisboa. Por ejemplo al hermoso claustro del Monasterio de los Jerónimos de Belem (Canon EOS 40D, EF 85/1,8 USM).

Pero la cosa fue más allá. Quien me regaló el disco, sabía de mi gusto por la música brasileña. Y me lo regaló con el fin de que conociera algo parecido pero distinto. Además de lo mencionado, poco conocía entonces de la música cantada en portugués. Eventualmente escuchaba alguna canción del grupo Madredeus, que estaban bien, pero poco más. Hasta ese momento había estado en Lisboa en tres ocasiones, pero poco me había movido del tópico del fado, música que en pequeñas dosis no me disgusta, pero que se me puede atragantar.

O a las hermosas vistas desde el mirador de São Pedro de Alcântara (Canon EOS 40D, EF 85/1,8 USM).

El caso es que este disco de la cantante caboverdiana me hizo prestar atención a la música de las culturas lusófonas. Portugal y Brasil mayoritariamente, pero no sólo. Y desde hace unos años suelen estar entre mis músicas favoritas. En estos momentos, mencionar aquí los cantantes lusófonos que me gustan sería largo y prolijo. Estoy firmemente convencido que la lengua portuguesa tiene una calidad especial, que la hace especialmente idónea para ser cantada. Tengo la sensación que se debe a su rica fonética, de la que el castellano se alejó como consecuencia entre otras cosas del reajuste de sus consonantes en el siglo XVI. Algo que tuvo como consecuencia que siendo dos idiomas tan próximos uno al otro, con alto nivel de mutua comprensibilidad cuando los vemos escritos, los españoles seamos unos negados a la hora de entenderlo cuando los escuchamos hablar. Al contrario llevan ventaja. Nos comprenden mejor. Lamentablemente, históricamente la incomprensión se ha extendido entre las dos culturas mucho más allá de lo que marcan las respectivas lenguas.

Nunca tuve claro si en este local de la Alfama cantaban fados "hoy" o "a días"; pero da igual, merece la pena el paseo (Panasonic Lumix LX3).

En cualquier caso, quiero aprovechar la ocasión para recordar a la estupenda Cesária y para agradecerle que me abriera un amplio mundo cultural que seguro que me ha enriquecido en los últimos quince o dieciséis años, y que lo seguirá haciendo en un futuro.

Como merece la pena recorrer la ciudad en los pequeños y alegres tranvías que suben y bajan por las fuertes pendientes de las colinas lisboetas (Panasonic Lumix LX3).

[Fotografía] Recomendaciones semanales: interiores, danza, bajo el agua, y algunos fotógrafos interesantes

Fotografía

En mi recorrido por la fotografía que he podido conocer esta semana, entre lo publicado en La Letrre de la Photographie me voy a centrar en algunos temas poco habituales. Pero estéticamente muy interesantes. Vamos a ello:

El lunes pudimos conocer algunas imágenes del duo fotográfico Metz+Racine bajo el título Metaphysical Kitchen. Fotografía de interiores para una revista italiana inspirada en la pintura de Giorgio de Chirico. Colores vivos, formas geométricas, cuidadas composiciones, naturalezas muertas realmente poco habituales. Me dan ganas de conocer más.

El miércoles nos presentaban una curiosa idea. El fotógrafo Andreas Franke ha escogido el puente de un navío militar, el Vandenberg, como lugar para exponer sus obras. Lo que pasa es que el barco está hundido. Y las imágenes muestran imágenes de escenas con seres humanos realizando distintas actividades, pero como si las estuvieran realizando en un barco sumergido. El resultado es claramente surrealista. Pero bello. La única pega de la exposición es que hay que hacer submarinismo para visitarla.

Si unimos las belleza de la danza a las posibilidades estéticas de la fotografía, indudablemente se nos abre un mundo de posibilidades infinitas. El jueves hubo dos artículos dedicados a la fotografía en la danza. Por un lado, imágenes de Willy Rizzo, Ode to Dance, que nos trasladarán a la danza alrededor de los años 50 del siglo XX. Bellas imágenes de danza clásica, pero también otros bailarines más populares del mundo del cine y el espectáculo. En otro orden de cosas, Dev Nayak nos devuelve a los tiempos contemporáneos con un homenaje a Pina Bausch, imágenes muy coloridas de gran belleza del espectáculo Bamboo Blues de la coreógrafa y bailarina alemana, inspirada en la ciudad india de Calcuta.Yéndonos a lo que nos recomiendan otras fuentes, en Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red nos recuerdan la figura del fotoperiodista y fotógrafo de moda Constantin Joffé, y nos enlazan con una colección en Flickr donde podemos ver bellos ejemplos de su obra. Cada vez me gusta más la estética de la fotografía de moda de antaño. Más estiliza y elegante que la mayor parte de lo que veo hoy en día.

Las fotos de hoy proceden del pasado festival Trayectos, celebrado en las calles de Zaragoza el pasado mes de junio. Aquí exhibición del Taller de danza y arquitectura en la plaza de San Felipe.

Rafael Roa nos recuerda la figura de Herman Leonard, fotógrafo ligado fundamentalmente a la fotografía de los músicos de jazz. Aquí reuno dos de mis aficiones en una. En su momento ya me hice eco de su fallecimiento, hace algo más de un año.

El punto! danza teatro actúa ante la gente en la plaza de la Seo.

Susan Burnstine en su blog Underexposed nos ofrece una entrevista con Michael Levin, un fotógrafo que hace una fotografía de paisaje que a mí me gusta mucho. En blanco y negro, formato cuadrado, largas exposiciones, jugando con la abstracción, eliminando todos los elementos indeseados en la composición, muy geométrica, muy apacible. Creo que resulta muy apacible para mi cada vez más cuadriculada mente.

La semana que viene espero volver con nuevas recomendaciones fotográficas.

Thomas Noon Dance en su actuación nocturna en la plaza del Pilar. Todas las fotos tomadas con una Canon EOS 5D Mk.II, y objetivo Canon EF 85/1,8 USM.

 

[Música y fotos de viajes] Miles, Rota y de viaje con Carlos

Fotografía personal, Música, Viajes

Durante una temporada, en cada entrada hacía alguna recomendación musical sobre lo que estaba escuchando en esos momentos o en esos días y me gustaba. Pero últimamente no me centro tanto en la música. Suena de fondo mientras hago cosas. Me gusta. Pero no me concentro en ella. Así que no os hablo de ella. Pero hoy os voy a recomendar alguna cosa que me ha llamado la atención en los últimos días.

Ya comenté las estupendas escenas que hace unos episodios de Homeland nos mostraron al son de una de las versiones del My Funny Valentine interpretado por Miles Davis. Lo cierto es que este es un tema que Miles tocó con frecuencia a lo largo de su carrera. Y desde luego, por lo que he podido trastear por ahí, con gran fortuna. Si ya es una canción que a mí siempre me gustó, especialmente desde que tomé conciencia de ella en cierta película de hace más de 20 años, alguna de las versiones ilustre trompetista de jazz han terminado por convertirla en uno de mis temas favoritos. Particularmente me gustan los más de catorce minutos de música espléndida de su grabación en directo en el Lincoln Center de Nueva York en 1964.

Ayer viernes, en Cuando los elefantes sueñan con la música de Radio 3, Carlos Galilea nos ofreció un programa dedicado al 100º aniversario del músico Nino Rota. El músico italiano alcanzó reconocimiento del gran público internacional con el óscar que consiguió por su música en la segunda parte de El padrino. Pero yo, dentro de su amplia colaboración con el mundo del cine, me quedo con las músicas que creo para las películas de Federico Fellini y que son indisociables de la magia de esos filmes, casi en la misma medida que el propio trabajo del cineasta. Podéis escuchar el programa en el podcast de la emisión. Lo encuentro muy recomendable.

Finalmente, os pongo una selección de fotografías de mis viajes que podríais ver si os asomaseis por De viaje con Carlos, mi espacio en Tumblr.

Locomotora de vapor en Porthmadog, Gales.

Isola dei Pescatori, Lago Maggiore, Italia.

Playa de Yyteri, Finlandia.

Trajes típicos en el San Fermín Chiquito, Pamplona, España.

Música en directo en la piazza San Marco de Venecia, Italia.

Atardecer sobre Sorrento, Italia.

Fuerte nevada sobre la estación de Villarreal de Huerva, España.

La torre Eiffel se ilumina al caer la noche sobre París, Francia.

Unos niños juegan en la tienda del Rijksmuseum de Amsterdam, Países Bajos.

Haciendo deporte en la isla Margit en el Danubio a su paso por Budapest, Hungría.

[Televisión] Cosas de series: Todos al hipódromo, algún abandono y otras cosicas

Televisión

Hay que decir de antemano que la semana que viene merecerá alguna entrada especial. Terminarán algunas temporadas de series, entre ellas Homeland que es mi favorita en estos momentos. No diré más al respecto.

Sigue la retahila de parones navideños en muchas de las series. Dos novedades, la floja New Girl, que sigo viendo por la protagonista, y la entretenida Unforgettable, que sin ser nada del otro mundo, es una policiaca que no aporta nada, pero viene bien para matar algún rato ante la caja tonta. También están a punto de parar por unas semanas otra novedad, Person of Interest que no sé si seguiré cuando se reenganche. Está que si sí que si no. Entre las veteranas, también han parado la divertida The Big Bang Theory, comedia que no da ya sorpresas, pero sigue provocando alguna risa, y Bones, que está en una temporada corta por el embarazo de su protagonista, es decir, del sobrino de la new girl. De hecho, buena parte de la trama está condicionada por su estado de gestación. Sigue siendo un valor seguro para pasar el rato. Y cada vez me divierten más los macabros hallazgos de los cadáveres en los primeros minutos. Ya me mantiene en atención desde el primer momento.

Un abandono. Hell on Wheels, drama del lejano oeste, de los tiempos de la expansión ferroviaria tras la guerra de secesión, que está muy bien hecha, pero que no estaba progresando nada, y me estaba empezando a aburrir. Nunca he sido muy aficionado al western, y mucha miga tiene que tener uno para que me interese. No ha sido el caso. Carpetazo.

Cierta miniserie de dos capítulos basada en una obra de Stephen King, Bag of Bones, apareció por ahí a principio de semana. Nunca he sido fan del autor, y tras 20 minutos de visualización, se acabó para mí. Un rollo. Para series de miedo, ya esta American Horror Story, que he vuelto a retomar porque me hablaron muy bien de los dos capítulos dedicados a la noche de las ánimas. O halloween, para los modernos o anglófonos. Es cierto. Estuvieron bien. Pero tampoco sé si aguantaré mucho más.

Y esta semana novedades que nos llegan desde la HBO. Esta cadena norteamericana es sinónimo habitualmente de series de ficción de gran prestigio. Así que si uno se entera de que llega una novedad. Que tiene entre sus protagonistas, entre otros, a Dustin Hoffman, Nick Nolte, o Dennis Farina. Que la dirige Michael Mann, que ha dirigido algunas películas que realmente me han gustado. Ufffff… Realmente, el que trate del mundo de los hipódromos llega a importarme poco a pesar de que es un tema que nunca me ha llamado la atención. Si luego compruebas que tienen una producción cuidadísima. Muy buena. Una imagen estupenda. Que prácticamente te montan en un caballo y participas en una carrera hípica. Y que en el episodio piloto te abren una serie de líneas argumentales capaces de llenar muchas horas de buena televisión… pues salvo que la echen a perder en un futuro, podemos estar ante una muy buena serie. Así que, a por ella. Añadida en la agenda. Se titula Luck.

Estatua ecuestre (Berlin Hauptbahnhof)

Un caballo, en el exterior de la Berlin Hauptbahnhof,... no tan bonito como los auténticos pura sangres de la nueva teleserie de HBO (Panasonic Lumix LX3).

[Ciencia] El bosón de Higgs,… está… o no está, pero se le espera… o no

Ciencia

En estos días, la prensa corriente y moliente, la canallesca, se ha hecho eco de las noticias que iban saliendo del CERN en relación a las investigaciones que realizan en sus aceleradores de partículas, y más concretamente en el potente LHC. Uno de los objetivos que se buscan es confirmar experimentalmente la hipótesis que formuló Peter Higgs en los años sesenta según la cual la masa de las partículas elementales y sus derivadas se adquiere por la interacción de las mismas con un campo de energía que se encontraría permeando todo el universo. Esta interacción estaría mediada por una partícula, el llamado bosón de Higgs, que es la estrella periodística de toda esta histora. Esta partícula, hasta ahora teórica, ha recibido de forma sensacionalista muchos apelativos. Por ejemplo, algunos la han llamado «el bosón de Dios» o «la partícula de Dios«. Una forma de atraer lectores profanos por un lado, y de crear falsas polémicas por otro. En mi humilde opinión.

Para una explicación bastante razonable de todos estos conceptos, fundamentales en la física contemporánea, en Amazing.es han subtitulado un video del científico Don Lincoln del Fermilab sobre el tema, en el que se utiliza la analogía con una masa de agua para explicar el teórico campo que propuso Higgs.

El caso es que ayer martes, los investigadores emitieron un comunicado que ha llevado a una multiplicidad de titulares. Desde los que aseguran que la partícula esta acorralada, es decir, a punto de ser tipificada con gran seguridad a partir de los datos que suministran los experimentos, a los que dicen que todavía estamos sin noticias de Higgs. Incluso los que ya empiezan a clamar que todo el dinero gastado en las instalaciones, para nada. Pero las cosas no son así.

En primer lugar, hay que decir que la forma que tienen los aceleradores de partícula para detectar nuevas partículas es a base de producir colisiones entre partículas conocidas a grandes velocidades. Como consecuencia de esas colisiones, eventualmente se liberan otras partículas, cuyo rastro energético queda registrado. Pero no siempre ocurre. Ni sabemos cuando va a ocurrir. Ni sabemos cuánta energía hay que suministrar al experimente, qué velocidad tienen que llevar las partículas que han de colisionar para producir los resultados buscados. Si se producen.  Además, los eventos afortunados son raros. Muy escasos. Por lo que hay que repetir el experimento muchas veces para poder observar algunas ocurrencias. Que pueden ser confundidas con artefactos producidos que no tengan que ver con lo que estamos buscando. Es decir, los resultados finales dependen de la estadística. Para tener un muestra de eventos suficientemente fiable, no sesgada y precisa, hay que repetir muchas veces los experimentos y analizarlos con detalle. Cuanto mayor sea la muestra de experimentos realizados, más confianza generarán los resultados obtenidos en dichos experimentos.

Lo que de momento nos dicen los investigadores es que han acotado un intervalo de energías donde pueden encontrar al bosón de Higgs. Por encima de las mismas tienen bastante confianza de que no lo van a encontrar. Por debajo, muchos experimentos realizados en estos u otros aceleradores de partícula nos dicen que tampoco. En el intervalo que queda, tienen datos para suponer que ahí está. Pero el número de experimentos realizados no da la confianza suficiente para descartar otras explicaciones. O sea que el bosón de Higgs puede estar, y además se le espera. Pero como siempre en ciencia, no hay respuesta a una pregunta que no aporte nuevas preguntas que necesitan ser contestadas. Y el trabajo para entender el mundo que nos rodea no cesará. Y eso es lo bonito, ¿no? El camino. No el destino final, que siempre parece inalcanzable.

No soy físico, aunque soy de ciencias. Puedo haber cometido algún error conceptual en mi redacción. Si tú, lector, sabes más del tema y lo ves, no dudes en comunicármelo para introducir las correcciones oportunas. Gracias.

La luna y la niebla

La luna se asoma en la niebla, entre los edificios de Zaragoza; la luz que nos emite, es energía electromagnética mediada por otro bosón, el fotón, más conocido por los científico desde tiempo atrás (Canon EOS 5D Mk.II, EF 200/2,8 USM).