[Cine] In Time (2011)

Cine

In Time (2011), 12 de diciembre de 2011.

De entrada un aviso. Suelo poner el título original en inglés en aquellas películas que veo en versión original. No dobladas. Pero en este caso, no pudo ser. Lo que sucede es que la distribuidora ha mantenido el título original en España. Para posibles visitantes de otros países hispanohablantes, perece que en muchos países de América se ha estrenado como El precio del mañana.

Dicho lo cual, pasemos a lo que importa. Hace 14 años, Andrew Niccol sorprendía a los aficionados al cine, y especialmente a los aficionados a la ciencia ficción y al género distópico, con una bella película de una supuesta «sociedad perfecta», basada en la selección genética de sus ciudadanos de forma artificial. Cuando se estrenó, recuerdo que el recibimiento fue tibio. Tanto por el público como por la crítica. Era GATTACA. A mi encantó. Y la he visto más veces después. Lo cierto es que con el paso de los años es un película que ha ido alcanzando una mayor consideración y prestigio, tanto por los críticos como por el público que en su momento la recibió con frialdad. La película que hoy nos ocupa está dirigida por el mismo director. También pertenece al general de la ciencia ficción, rama distopías varias. Y las críticas no han sido especialmente favorables. Había que darle una oportunidad. Aunque no puedo negar que diversos factores me hacían ser pesimista a la hora de esperar un resultado como la otra vez.

Nos encontramos en una sociedad «futura» o «alternativa» en la que se ha conseguido que todos los ciudadanos envejezcan hasta los 25 años, y a partir de ahí se detiene el proceso de envejecimiento y deterioro. Pero disponen sólo de un año de vida. Salvo que mediante las operaciones «comerciales» que sean precisas consigan ir aumentando este período. Por lo que potencialmente son inmortales, salvo accidente. O que te maten de forma violenta. El dinero ha desaparecido, y el tiempo de vida ha ocupado su lugar. Un joven, Will Salas (Justin Timberlake), pobre, de un distrito conocido como «el gueto», recibe la donación de un «rico» (Matt Bomer), que le traspasa más de un siglo de vida. Y a continuación se suicida. Pero las cosas no serán fáciles para Will. Le perseguirá la policía, con el guardián del tiempo Raymond Leon (Cillian Murphy) al frente, como sospechoso de asesinato. Le perseguirán los mafiosos, cuyo capo es el malo maloso Fortis (Alex Pettyfer), por haberse metido en sus asuntos. Y en su recorrido, se encontrará con una niña «rica», Sylvia Weis (Amanda Seyfried), que se le unirá en la constante huida hacia adelante, no sabemos si para bien o para mal. Y según lo que hagan este par, el sistema social puede desmoronarse.

He de reconocer que el planteamiento inicial es interesante. Incluso los primeros minutos de la película fomentan este interés. Quizá empiezan a percibirse muy pronto situaciones excesivamente maniqueas, pero bueno,… se plantean cuestiones. Lamentablemente, todo es un espejismo. Y lejos de profundizar en las motivaciones personales, o en las auténticas perversiones del sistema más allá de lo obvio, todo se convierte en una película de fugitivos perseguidos por varios, con toques a lo Bonnie and Clyde. Los diálogos pronto empiezan a empobrecerse, siendo incluso previsibles. Como extraídos del manual del guionista novato. El guion tiene inconsistencias por doquier, y las situaciones son inverosímiles en cualquier realidad que las planteemos, tanto en la del espectador, como en la de los personajes de la ficción. Particularmente desgraciadas en su planteamiento y resolución son todas las situaciones en las que está involucrada la figura femenina protagonista, a la que fuerzan a un romance con el protagonista masculino, forzado y poco natural.

Y aquí viene la otra cuestión. Dado que nadie aparenta más de 25 años, tengan los años que tengan, el reparto está compuesto básicamente por muchos mozos y algunas mozas, jóvenes y guapos. Timberlake es un actor justito pero razonable. Murphy lo hace pasablemente. Matt Bomer, el encantador canalla de White Collar, dura demasiado poco. Olivia Wilde, que hace de madre del protagonista, tampoco nos dura ni dos telediarios. Pettyfer, el que hace de malo, me parece vulgar. Y la que me parece una actriz francamente mediocre es la chica protagonista. Realmente, hasta la fecha no he visto ningún papel especialmente entre los interpretados por Seyfried, cuya principal virtud parece ser que es mona, lo cual… pues bueno. No está mal, pero yo preferiría otras actrices igual o más monas, y con mayores capacidades interpretativas.

Así pues, sin llegar a la catástrofe, la película la bordea constantemente, siendo su principal virtud su corta duración, que nos ahorra largos minutos de agonía y de despropósitos añadidos al progresivamente más estúpido argumento conforme el filme avanza. Filme por lo tanto que debería ser reservado para su visualización en casa, en alguna sobremesa de domingo, fría, en la que haga mal tiempo, y con alguien al lado para tomárselo un poco a broma y echar unas risas. Por cierto, he repasado la escasa filmografía del director, y lo de su primera película parece que fue que sonó la flauta por casualidad. Porque vaya serie de pestiños.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: *
Reloj animado

"Omnes feriunt, ultima necat". Todas hieren, la última mata, dice el dicho latino refiriéndose a las horas de nuestra vida. Creo que aprendí el latinajo viendo este reloj mecánico próximo al Centro George Pompidou de París (Panasonic Lumix LX3).

[Libros de fotografía] El antagonismo entre lo posado y lo no posado en C Photo y las peregrinaciones de Leibovitz

Fotografía

Hace un año por estas fechas, en un viaje a Barcelona, compraba el primer número de lo que se suponía iba a ser una serie de 10 volúmenes dedicados a la fotografía de la publicación periódica C Photo, que iban a salir a la luz semestralmente. Ya habían tenido una experiencia previa, pero ahora variaban ligeramente el formato y los objetivos. Durante meses me extrañé que no saliese el segundo número. Pensé que el proyecto tal vez había descarrilado. Pero en octubre, un boletín de la librería Kowasa me anunciaba la aparición del segundo número, casi un año después. Interesante número también.

Bueno, pues poco tiempo después otro boletín semanal de la misma librería me comunicaba la aparición del tercer número. Dedicado al retrato, lleva el título de Posado/No posado, y pone en contraste las imágenes del ser humano tomadas espontáneamente, sin que este se aperciba o tenga tiempo de prepararse para la toma, frente a aquellas en las que adopta un postura y una actitud más o menos natural o artificiosa, con el fin de mostrarse de una determinada, o sometiéndose a la voluntad del fotógrafo, para adoptar un determinado papel ante el objetivo.

La nómina de fotógrafos de este tercer número es amplia y muy diversa, ya que nos lleva desde clásicos de principios del siglo XX como Lartigue, de quien ya he hablado en estas páginas, hasta proyectos contemporáneos, más o menos osados, o representativos de los tiempos que corren.

En cualquier caso, una edición excelente, con gran calidad de impresión, y abundancia de fotografías algunas de las cuales gustarán más y otras menos, pero constituyen una interesante reflexión sobre el tema de la representación del ser humano en la fotografía.

Cinta y autorretrato

Una forma cada vez más frecuente es la época digital de posado ante la cámara es el autorretrato (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

En otro orden de cosas, recibí hace unos días el libro Pilgrimage de Annie Leibovitz. He de decir que me gustan más las imágenes que nos ofrece la fotógrafa norteamericana procedente de sus proyectos personales, o incluso de su vida personal, que las que realiza por encargo, su trabajo más comercial. En este caso, según se nos cuenta, el proyecto comenzó de forma casual. Visitando la casa de Emily Dickinson, armada con una compacta digital, comenzó a tomar imágenes de aquellos objetos o escenarios a los que se sentía emocionalmente vinculada. A partir de aquí, comenzó su peregrinaje por otros escenarios de la vida de otros personajes de las artes, las letras, las ciencias o el pensamiento, que le han influido en su vida. Ansel Adams, Louisa May Alcott, Julia Margaret Cameron, Charles Darwin, Georgia O’Keefe, Elvis Presley, Virginia Wolf, las cataratas del Niágara, entre otros, son algunos ejemplos.

Si las primeras imágenes fueron espontáneas y con un equipamiento básico, progresivamente se tomó la cosa más en serio, llevándose un equipo más sólido y algún ayudante. Pero en cualquier caso, el conjunto de imágenes que nos ofrece tienen un carácter íntimo, reflexivo. Imágenes que evocan tanto la presencia como la ausencia de las personas que allí estuvieron y crearon o pensaron. Me han gustado bastante. Pero además, contiene unos textos que complementan las imágenes. Pero que todavía no he tenido tiempo de leer. Quizá cuando lo haga os vuelva a comentar el libro. Tal vez con una nueva visión del mismo.

Leica IIIf

Ayer comencé a documentar mi mini colección de cámaras clásicas; aquí, un detalle de la Leica IIIf (Canon EOS 5D Mk.II, Cosina MC-Macro 100/3,5).

[Fotografía] Recomendaciones semanales: muchas, diversas, y además los resúmenes de fin de año… y algo cinematográfico

Cine, Fotografía

Pues eso. Que la blogosfera fotográfica parece estar especialmente activa en este final de año, y he estado muy entretenido viendo fotografías recomendadas por las más diversas fuentes. Además, los días festivos entre semana han colaborado ha que haya dispuesto de más tiempo para ver fotos. Así que intentaré ser esquemático para no extenderme demasiado.

En primer lugar, algunas recomendaciones procedentes de La Lettre de la Photographie, como casi todas las semanas:

En el ámbito de la fotografía de moda, me llamó la atención la campaña publicitaria que Peter Lippmann ha realizado para una marca de calzado, replicando cuadros de pinturas clásicas.

Me ha extrañado que hasta el momento no haya comentado el trabajo de la joven y suicida Francesca Woodman, de la que tengo un libro. En cualquier caso, sirva esta nota de recordatorio.

Julius Shulman es uno de los nombres importantes en la fotografía arquitectónica, un tipo de fotografía que eventualmente me interesa.

Curiosas y bellas las fotografías de Nicolas Dhervillers, en la que los paisajes y las personas que aparecen en ellos parecen como escenas congeladas sacadas de algún cuento, con elementos disonantes o anacrónicos. Gran dominio de la luz.

Entre los porfolios del fin de semana, destacaré las inquietantes imágenes en blanco y negro de Germán Peraire, los dípticos de Jessica Forde en la que personas se comunican a través de sus ordenadores personales iluminados apenas por las pantallas de los mismos, y las fotografías nocturnas de Beirut tomadas por Philippe Aractingi.

Luna

Ha sido noticia este fin de semana un eclipse de luna que no se ha podido ver desde España; y si se hubiese podido, en Zaragoza estamos con niebla, así que tampoco (Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH).

En Feature Shoot nos recomiendan los atemporales retratos en blanco y negro de Nelli Palomaki. Cada vez me gustan más las fotografías en formato cuadrado. Es una pena que no haya cámaras con captores con este formato de forma nativa. Es difícil de componer la imagen, pero resulta muy satisfactorio cuando lo consigues.

LensCulture suele ofrece interesantes propuestas, lo que pasa  es que lamentablemente el sitio es un poco cutre de diseño y de usabilidad. En cualquier caso, nos recomiendan el libro de Michael Wolf titulado Tokyo Compression. Ciudadanos japoneses en el metro de Tokio en horas punta, comprimidos contra las ventanillas y las puertas de los trenes. Muy expresivo y metafórico.

En Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red nos hablan de Juan Gatti, diseñador gráfico y fotógrafo argentino, muy conocido en este país por estar ligado a las películas de Almodóvar. En cualquier caso es muy recomendable pasarse por su página web.

No recuerdo exactamente donde encontré la recomendación sobre parte de la obra de Pierre Gonnord. En cualquier caso, encuentro que tiene imágenes muy interesantes, siendo un autor que evidentemente domina la luz y el retrato.

Luces

Aunque el pasado martes todavía no teníamos nieblas cerradas, al atardecer se percibía un cierta bruma en el ambiente (Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH).

Ya han comenzado ha salir las recopilaciones de las mejores imágenes del año en distintos medios de comunicación, en lo que a fotoperiodismo se refiere. Por la calidad de su presentación, recomiendo pasarse por el fotoblog In Focus de The Atlantic, que ha seleccionado lo mejor del año en tres partes: parte 1, parte 2 y parte 3. Como una de las noticias del año que más imágenes nos ha traído fue el terremoto/maremoto de Japón, con el desgraciado accidente nuclear en las centrales de Fukushima, como añadido recomiendo el reportaje que han publicado en colaboración con National Geographic dedicado a la zona de exclusión en torno a estas centrales nucleares.

Finalmente una recomendación que es más cinematográfica que fotográfica. Aunque tiene mucho de fotografías en movimiento. The New York Times ha publicado 13 cortos dirigidos por Alex Prager protagonizados por 13 actores y actrices de moda, que interpretan a 13 malos malísimos de la historia del cine. A ver si adivináis quienes son y a qué películas pertenecen. Están muy bien.

Atardecer sobre el Parque Grande

A ver cuando podemos ver un atardecer como este sobre el Parque Grande de Zaragoza, que cuando se nos pegan las nieblas... va para días (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[Fotos] Lámparas

Fotografía personal

Hace frío. Y niebla. Y en esta tarde de sábado, de momento tengo que quedarme en casa por motivos que no vienen al caso. Luego ya saldré un rato. La tele no me apetece. Me aburre. Hojeo unos libros de fotografía que comentaré un día de estos. Y de repente me pongo a mirar la lámpara de lectura, y se me ocurre ir a por la cámara.

Lámparas

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Lámparas

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Lámparas

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Lámparas

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Lámparas

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Lámparas

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Lámparas

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Todas las fotos: Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8.
Las dos últimas: Tubo de extension Kenko 20 mm.

[Televisión] Cosas de series: Miles Davis, los dramas del XIX y algunas cosas más

Televisión

Esta semana tres comedias se nos han ido de vacaciones hasta después de las fiestas navideñas. Dos veteranas, que son dos valores seguros, y una novata. Modern Family no es un valor seguro. Es un valor segurísimo. Probablemente la mejor comedia de situación del momento. O a mí me lo parece. How I Met Your Mother tiene altibajos, pero les he cogido mucho cariño a su panda de neoyorquinos. Aunque en alguno de los últimos episodios se han puesto más dramáticos. Pero bueno. Y hablando de neoyorquinos, esta vez desubicados, una comedia sin muchas pretensiones, Suburgatory, se ha buscado sin problemas un hueco en mi agenda televisiva, y poco a poco se está ganando un hueco en mi corazoncito. No sólo por lo bien que funcionan los dos protagonistas, padre e hija adolescente, sino por lo divertidos que resultan todos los imposibles personajes secundarios que salpimentan cada uno de los episodios. Así que, a seguir.

Además de estas despedidas temporales en el campo de la comedia, también tenemos el parón de Revenge, culebrón de venganzas y maldades, que insospechadamente se ha vuelto un fijo en mi agenda televisiva, y no sólo por la presencia de Madeleine Stowe como uno de los personajes protagonistas. Bien es verdad que en los últimos episodios ha perdido un poquito de intensidad en el ritmo de puteo a los pijos de los Hamptons por parte de la misteriosa Emily/Amanda (Emily VanCamp), pero todavía se sostiene y casi seguro que aguanta en mi agenda hasta final de temporada.

Aparte de estas rutinas, algunas cosas a destacar:

Homeland sigue siendo en estos momentos la serie que espero con más expectación a lo largo de la semana. En este último episodio no han dejado de pasar cosas, aunque sin grandes y sorpresivas revelaciones como en los anteriores. Y la trama tiene que ir centrándose para el fin de temporada dentro de un par de episodios. Pero hubo una serie de escenas encadenas, unidas por el My Funny Valentine interpretado por Miles Davis que me dejaron anonadado. Especialmente por como la música acompañaba las decepciones y las soledades de dos de los protagonistas, Carrie (Claire Danes) y Saul (Mandy Patinkin). La serie ya había marcado varias referencias a la música de jazz, y sabíamos que Carrie prefiere a Monk mientras que Saul prefiere a Coltrane. De hecho, al principio del episodio vemos como Carri baja del coche en el que esta sonando el piano de Monk. Pero el sonido de la trompeta y los acompañantes de Miles han generado una atmósfera ideal al momento. Os pongo una interpretación de esta música tal cual se puede encontrar buscando por Youtube

Ha habido un capítulo especial navideño de Eureka. Fuera de la historia general. Hay que tener en cuenta que la temporada termino con un notorio cliffhanger, con parte de los protagonistas camino de la lunas de Saturno, o a saber dónde. En cualquier caso, lo curioso es que han convertido a los personajes en dibujos de animación. O marionetas. Con estilos diversos. Aquí parecen dibujos animados de Disney. Por un momento nos recuerdan al stop motion con plastilinas de Wallace & Groomit. Ahora se convierten en personajes de manga japonés. Curioso. Intrascendente, pero curioso.

Finalmente, después de ver el domingo pasado la nueva versión de Jane Eyre en el cine, decidí recuperar algunas de las versiones antiguas de la historia. Disfruté mucho de la versión en blanco y negro que en 1943 protagonizaron Joan Fontaine y Orson Welles. Pero yendo a lo televisivo, he visto en estos días de fiesta la miniserie que emitió en 2006 la BBC, protagonizada por Ruth Wilson, la morbosa Alice en Luther. Esta muy bien la miniserie. Pero a pesar de que últimamente se oiga mucho, incluso yo lo he insinuado, que la televisión le está cogiendo la mano al cine a la hora de contar historias, cuando una película para la gran pantalla tiene una buena historia, está bien rodada y está bien contada, siempre será superior. El problema es que las gentes del cine están dejando de dedicarse a contar historias. Pero no está mal la cosa. En cualquier caso, cuando termine de revisar las versiones de la novela, y me queda una de las que seleccioné, igual le dedico una entrada monográfica.

Farola iluminándose a sí misma

Si hago la entrada sobre las versiones de Jane Eyre, será imprescindible comentar la iluminación en blanco y negro de la versión de 1943; os dejo aquí una imagen tomada a orillas del Canal Imperial de Aragón en Zaragoza, como aperitivo al comentario (Leica D-Lux 5).

[Cine] The Conspirator (2010)

Cine

The Conspirator (2010), 6 de diciembre de 2011.

Esta película ha sido vista en versión original. Es posible ver su versión doblada al castellano bajo el título La conspiración. Aunque yo siempre recomiendo, cuando sea posible, ver y escuchar su versión original.

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Extraña situación la mía con respecto a esta película. En primer lugar, en vísperas de su estreno, no presté mucha atención a las novedades de la semana y no cogí muchos datos sobre ella. Apenas alguna comprobación de que las críticas habían sido tibias. Luego me percaté que era una película que llegaba tarde a nuestras pantallas, puesto que hace ya bastantes meses que se estrenó en las pantallas norteamericanas. Y finalmente acepté ir a verla cuando me lo propusieron porque tenía un reparto muy atractivo, y porque esa tarde no tenía nada mejor que hacer. Y al final de la película, cuando pusieron los créditos me sorprendí viendo que estaba dirigida por Robert Redford. Pero en realidad, no me sorprendí tanto, porque Redford no es uno de mis directores favoritos. Luego os explico por qué.

La película nos cuenta, de alguna forma, el juicio al que fueron sometidos los presuntos participantes en la conspiración que llevó al asesinato de Abraham Lincoln, y a los intentos de asesinato de su vicepresidente y su secretario de estado. Pero se centra fundamentalmente en los intentos de uno de los abogados, Frederick Aiken (James McAvoy), por salvar a su representada, Mary Surratt (Robin Wright), la única mujer imputada por su presunta participación en el magnicidio. Y lo hace en un juicio en una corte marcial o consejo de guerra, no siempre consigo diferenciar ambos conceptos, que tal y como se nos presenta no presentaba las suficientes garantías para los acusados.

Claramente, se trata de un filme político, en el cual se pretende lanzar una dura crítica contra los tribunales de excepción, que no se ajustan al orden legal y constitución, bajo el pretexto de la seguridad del país, de la necesidad de una justicia rápida, o de cualquier otro pretexto presentado por el ejecutivo de un país. Evidentemente, aunque se presenta una situación histórica, sucedida hace siglo y medio, Redford busca establecer paralelismos con determinadas prácticas en su país en lo que han dado en llamar «la guerra contra el terror». Sin embargo, el resultado hubiese sido más interesante si el director no se hubiese puesto claramente de parte de la defendida. Lo que he leído a posteriori sobre el caso indica que efectivamente el juicio fue irregular, pero que cabe la posibilidad de que efectivamente las señora Surratt fuese de los cargos contra ella. Es más, la conclusión que se puede sacar de la película es que los tribunales de excepción son malos si afectan a ciudadanos inocentes. Pero puesto que apenas se trata la situación de los otros conspiradores, sobre los que no parece haber dudas, no serían tan malos en esos casos. Y esa es una tesis peligrosa. Más valiente hubiese sido plantear una situación en la que se mostrase que un juicio sin garantías es un error incluso si el imputado es culpable. Que la perversión del sistema lo es indiferentemente de la calidad de la persona juzgada. Estos americanos, y Redford entre ellos siempre han sido unos tibios a la hora de criticar su propio sistema.

Desde el punto de vista cinematográfico, esta película tiene desde mi punto de vista los típicos «problemas» que encuentro habitualmente en las películas de su director. Aunque técnicamente perfectas, no consiguen transmitirme las emociones que se suponen deberían transmitir. Las películas de Redford me resultan frías en su realización. En este caso además, el abuso en su fotografía de los contraluces, de los halos y de los difuminados hacen que todo tenga un aspecto de irrealidad que no favorece a la película, y que cansa. Por lo menos a mí.

En lo que se refiere a las interpretaciones, van de correctas en el caso de McAvoy a muy buenas en el caso de la solvente Wright, que es sí consigue transmitirnos el carácter torturado y fanático de la protagonista. Pero además hay una corte de secundarios que nos saben a poco, pero que todos ellos hacen excelentes papeles, como Kevin Kline como cínico secretario de guerra, Evan Rachel Wood como hija de la imputada, Tom Wilkinson como el senador que le pasa el marrón al abogado y luego se lava las manos, y Colm Meaney como presidente del comité de militares que «juzga» el caso. Es sin duda el conjunto de interpretaciones lo que hace que merezca la pena ver el filme.

Como conclusión, un filme que se deja ver, aunque no me termina de convencer como ya he expuesto ni el planteamiento ni la forma de ejecutar la realización del filme por parte del director del mismo. No obstante, probablemente, pueda agradar a mucha gente que aprecie la precisión técnica de esta realización, y se sienta cómoda con algunos de los maniqueísmos subyacentes a la tesis del filme.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Asomados en el cabezo

Me despido con una fotografía tomada de camino al cine en el Cabezo Buenavista de Zaragoza (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

[Fotografía (personal)] De mis fotos y mis cachivaches fotográficos ¡Ah!, y Gervasio Sánchez

Fotografía, Fotografía personal

Puesto que ayer, martes festivo y constitucional, volvimos a ir al cine, hoy tocaría hablaros de la película. Pero como todavía no he puesto en claro en mi cabeza que cosas me gustaron y que cosas no, y si la película en su conjunto me gustó o no,… pues lo dejo para más adelante, y hoy os pongo otra cosa.

En los últimos días, con abundancia de fiestas, ha hecho esencialmente buen tiempo. Después de la lluvia del viernes, se ha quedado un tiempo relativamente tranquilo, y dada la época en la que estamos, con luces razonables para no olvidarse la cámara en casa aunque sea para dar un paseo y estirar las piernas.

Como hice la compra el viernes, el sábado por la mañana estuve más relajado. Y la ligera bruma alta difundía la luz de tal modo, que incluso a mediodía la luz era razonable para hacer fotos. Como suele ser el caso cuando son simples paseos, me llevé la ligera Pentax K-x, sólo con el SMC-DA 40/2,8 Limited. Un pancake muy ligero también. Todo muy tranquilo y relajado.

Musgo en las piedras

Musgo en las piedras del Parque Grande.

Ventana cerrada

Contrastes cromáticos en una ventana tabicada del edificio de mantenimiento del parque.

Luces y sombras

Luces y sombras poco contrastadas a pesar de ser cerca de la una de la tarde; es decir, el mediodía solar.

El domingo por la tarde volvía a recurrir al mismo equipo para recorrer los parques que bordean el cauce del río Huerva desde que sale al aire libre en Miguel Servet y hasta su desembocadura. El cielo estaba más limpio, y por lo tanto la luz era más dura. Más difícil para obtener imágenes interesantes.

Paseando por la ribera del Huerva

Aunque agradable, el paseo por la ribera del Huerva está poco transitado.

Paseando por la ribera del Huerva

Las sombras de las ramas de los árboles de la ribera del Huerva suavizan la luz que cae sobre la tapia que separa esta zona verde del Parque Bruil.

Paseando por la ribera del Ebro

Llegados hasta la ribera del Ebro, bajo el puente de hierro espantamos una bandada de palomas con nuestra presencia.

Ayer por la mañana, nos tomamos unos chismes por el centro, pero antes paseamos por el mercadillo navideño de la Asociación española contra el cáncer (AECC), y estuvimos visitando la exposición Desaparecidos del fotógrafo Gervasio Sánchez una reflexión fotográfica en profundidad sobre el problema de las personas desaparecidas por la acción represora de los regímenes totalitarios que definitivamente conviene ir a ver. En esta ocasión, opté por la Panasonic Lumix GF1, con la tríada de objetivos completa: G 14/2,5 ASPH, G 20/1,7 ASPH y M.Zuiko 45/1,8. Aunque el gran angular no lo llegué a utilizar.

Mercadillo navideño de la AECC

Entretenimiento infantil en el mercadillo navideño de la AECC en la plaza de los Sitios de Zaragoza.

Desaparecidos - Gervasio Sánchez

Bastante animación en la exposición de Gervasio Sánchez, en muchas ocasiones familias contemplando las significativas imágenes.

Desaparecidos - Gervasio Sánchez

Poner rostro a los desaparecidos y sus familias, uno de los importantes objetivos de la exposición en el Centro de Historias de Zaragoza.

Colores

Contraste de luz y colores en las calles del barrio de las Tenerías.

Torero y santo

Qué le dirá el torero al santo en el rastro de antigüedades de la plaza San Bruno.

Por la tarde, salí con mucho tiempo para ir al cine, y así aprovechar la última hora de la tarde. Con el mismo equipo de la mañana, que es muy discreto ya que íbamos al cine después. Aquí si que usé el gran angular. Por cierto, que toda este tejemaneje con el equipo fotográfico me ha llevado a actualizar la página que le dedico al mismo para información de los curiosos sobre este tipo de cosas.

Puesta de sol… sin sol

Tenía que pasar por el Parque Grande para ir la cine, pero a lo que llegué al Cabezo Buenavista, siendo pronto todavía, el sol ya se estaba poniendo.

Luna velada

El pétreo rey batallador se encontraba ayer al anochecer acompañado por la luna y el planeta Venus, que apenas se distingue entre las tenues nubes.

Escalinata

A pesar de la oscuridad, como la tarde no estaba excesivamente fría, había paseantes en el parque.

[Libro] Ocho viajes con Simbad

Fotografía, Literatura

Ya hace unos días que anuncié este libro. Que no me ha costado mucho leer. Pertenece a la colección Palabra e Imagen de la editorial La Fábrica. Libros que reúnen los textos de un escritor de prestigio, con las imágenes de un fotógrafo no menos prestigioso. Es el cuarto de la serie. Serie que deriva de una que en los años 60 idearon Esther y Óscar Tusquets en la editorial Lumen. Los dos primeros libros fueron reediciones de algunos de aquella época. Pero este es totalmente novedoso, con textos e imágenes totalmente actuales. Y ya adelanto que me ha gustado mucho. El que más de la serie.

Ocho viajes con Simbad
Textos, Siri Hustvedt (traducción, Cecilia Ceriani); Fotos, Reza
Colección Palabra e Imagen; La Fábrica, Madrid 2011
ISBN: 9788415303282

Antes de comenzar, he de decir que Simbad el Marino fue uno de mis héroes de la infancia. Aunque sus aventuras se añadieron a los cuentos de Las mil y una noches hacia el siglo XVIII, no pertenecían a la recopilación inicial de esta colección de relatos. Y existieron en su momento numerosas adaptaciones de las aventuras del marinero de Basora para consumo del público infantil. Entre el cual estaba yo. Ya en mi adolescencia, cuando me interesé por las grandes colecciones de relatos de la historia de la literatura, el Decamerón y la mencionada de origen árabe, fundamentalmente buscando las historias picantes, me encontré de nuevo con las historias del intrépido marinero, y las volví a leer en su entorno original. Siguieron formando parte de mis relatos favoritos.

En el libro que hoy nos ocupa, la autora norteamericana Siri Hustvedt revisa los viajes de Simbad, pero de una forma camaleónica, cambiando de estilo y de formas en cada una de ellas. La primera, con su estilo propio, pero luego les da forma de poema, de guion cinematográfico, de ensayo académico, de novela negra, etcétera. Finalmente, en forma de supuesto diálogo con su marido, que por cierto es el también escritor Paul Auster, inventan una octavo viaje, que no estaría protagonizado por el marinero, ya acomodado con sus riquezas sino por su intrépida hija, Simbadina. Todos ellos se leen bien, alimentan la curiosidad del lector y nos permiten aprender mucho no sólo del marinero, sino de cómo se elaboraron aquellas maravillosas historias.

Entre las historias, vamos encontrando las fotografías del iraní Reza, de quien ya había disfrutado en mi biblioteca con sus imágenes en un volumen de la serie 100 fotos para la libertad de prensa de Reporteros sin fronteras. Y ciertamente, consigue reflejar con imágenes actuales el espíritu de los pueblos árabes, persas, afganos o del Indostán, que protagonizaron las historias de Sherezade en las mil y una noches en las que tuvo que mostrar su ingenio para conservar su vida. Muy buenas selección de imágenes, que saben a poco, que gustaría que hubiese más.

En resumen, un libro de los que tendrán un lugar privilegiado en mi biblioteca y al que seguro que vuelvo con frecuencia. Muy recomendable.

Mezquita de Yeni Cami, Estambul

Mi principal experiencia con el mundo musulmán está en mi viaje a Estambul, hace ya casi 20 años; en la imagen la mezquita de Yeni Cami, próxima al Gran Bazar (Pentax P30N, probablemente con Sigma 28-70/3,5-4,5).

[Cine] Jane Eyre (2011)

Cine

Jane Eyre (2011), 4 de diciembre de 2011.

N-ésima adaptación de la novela de Charlotte Brontë, que ha sido repetidamente contada visualmente tanto en forma de largometraje cinematográfico como de serie de televisión. Nunca he sido especialmente aficionado al drama romántico. Y no utilizo aquí el adjetivo romántico como sinónimo de que es una obra de ficción sobre amoríos. Me refiero como romántico a propio del movimiento cultural y social que durante buena parte del siglo XIX marcó la creación artística, y en este caso en especial la literaria, y que surgió en Inglaterra y Alemania aunque con caracteres diferenciadores en cada una de ellas, y que se extendió por todo el continente. Siempre he pensado que son obras que tienden a unos excesos con los que no me siento cómodo. Por otra parte, no sé muy bien qué puede aportar de nuevo una nueva versión filmada del drama que no haya sido explorado previamente con tanta adaptación (cuatro veces en los últimos 15 años, siendo la última una serie de televisión de 2006 de la BBC, que también produce esta película).

Pero bueno, el resto de estrenos de la semana no parecían dar mucho de sí, la película que ya hace unos meses que se estrenó en el mundo anglosajón había recibido buenas críticas, está realizada por Cary Fukunaga, de quien se dice que promete, y está protagonizada por dos de los intérpretes de moda, que últimamente salen hasta en la sopa, y en general con buenas impresiones, Mia Wasikowska como la protagonista Jane Eyre, y Michael Fassbender como el torturado Mr. Rochester.

El argumento de la película no sigue la línea temporal de la novela. Cuando el filme comienza, vemos a una joven huyendo de algo o de alguien, por unos desolados páramos. No nos lo dicen, pero hemos de suponer que nos encontramos en el norte de Inglaterra, tal vez en Yorkshire, de donde eran las hermanas Brontë. Casi sin fuerzas, la joven es recogida en la rectoría donde vive un joven sacerdote, St John Rivers (Jamie Bell) con sus hermanas. Durante la convalecencia, asistimos a los recuerdos de infancia de la joven, que ya conocemos como Jane Eyre, aunque ella oculta su verdadera identidad a sus anfitriones. Vemos como quedó huérfana y fue acogida por la mujer de su tío, que nunca la quiso y la internó en un horrible internado. Una vez recuperada de su huida, la joven acepta hacerse cargo de una modesta escuela para niñas de las gentes del lugar. Y en la soledad de su modesta vivienda recuerda la siguiente fase de su vida, cuando dejó el internado y pasó a trabajar de institutriz de una niña, Adéle, hija de una bailarina francesa, y probable hija natural de Mr. Rochester, el hacendado dueño de la casa, que la ha acogido. Jane se integra en la casa y es querida por todos sus habitantes, especialmente por el ama de llaves Ms. Fairfax (Judy Dench). Hasta que llega el cínico y adusto Mr. Rochester. Aunque los comienzos parecen difíciles, poco a poco surge la comunicación, y algo más, entre ambos personajes. Pero cuando tras diversas contingencias se disponen a casarse, surge un impedimento que hace imposible la relación y provoca la huida de Jane. Dejamos en el aire la resolución del drama para quien no lo conozca y esté interesado en la película.

Si miramos bien el argumento, tanto lo mencionado como lo que no, veremos que no faltan los elementos arquetípicos de estos dramas románticos. Terribles internados, maltrato infantil, padres amorosos muertos prematuramente, oscuras institutrices, hombres de pasado oscuro, enfermedad, locura, páramos borrascosos, amores imposibles, y rectorías en pueblos perdidos en la campiña inglesa. Para qué quieres más. Pero vayamos a lo positivo. Considero un acierto que el guion de la película rompa con el argumento lineal de la novela, utilice el flashback y se centre en los elementos fundamentales de la historia. Considero un acierto que no se regodee en las miserias infantiles más allá de lo necesario. Considero un acierto que se ponga el énfasis en la afinidad intelectual de los enamorados, que los hará iguales a pesar de su distinto origen. Y considero un acierto que más allá de la historia del amorío, estemos básicamente ante una historia sobre la dignidad personal de una mujer, prácticamente una adolescente, pero que quiere sentir el respeto de los que la rodean por encima de cualquier cosa. Y defender su individualidad y su libre albedrío.

En el aspecto técnico, la producción está sumamente cuidada, destacando especialmente la fotografía que busca conservar y respetar los ambientes de forma exquisita. Interiores con colores muy cálidos por la tenue iluminación de las velas y de los fuegos de las chimeneas, en la que veo la influencia de Barry Lindon. Exteriores con colores fríos, tanto por el clima de la región como por las tormentas que por el interior de los personajes pasan. En muchos momentos, ambientes muy góticos, casi propios de una película de Tim Burton. El encuentro entre Jane y Rochester en el bosque me parecía filmado en los bosques de Sleepy Hollow. Afortunadamente, no llegan a excederse y se hace llevadero y meritorio. Buena banda sonora basada en excelente música incidental para cuerdas y piano, fundamentalmente.

En una obra de este tipo, son fundamentales las interpretaciones. Y hay que decir que todas ellas son de excelente nivel, tanto los dos protagonistas como los distintos secundarios, alguno de ellos muy prestigioso como hemos visto, que van apareciendo en el relato. Sólo veo una ligerísima pega. Una de las bases de la historia es que Jane Eyre no es una chica atractiva. Uno la supone más bien normalita e incluso feucha. El enamoramiento de los dos protagonista ha de arrancar de su relación intelectual. Y Wasikowska, sin ser un bellezón, es lo suficientemente guapa y encantadora como para que aplicando aquello de a nadie le amarga un dulce, pueda resultar atractiva por su físico a cualquiera. Incluso al calavera en que se ha convertido Rochester. Es cierto que procuran no sacarla muy atractiva, con peinados austeros y vestidos sencillos. Pero en más de una ocasión sale algún primer plano donde está más guapa de lo que debería. Este es un error común en adaptaciones de esta novela. El poner una protagonista guapa, cuando no toca.

Como conclusión, no sé si a estas alturas tocaba hacer una nueva versión de la novela de Charlotte Brontë. Pero ya que la han hecho, la han hecho bien. Y se agradece. Es una película que se ve con agrado. Es un espectáculo visual, imprescindible para los amantes de los dramas de época, que consigue no caer en el pastelón románticón, manteniendo la personalidad propia de la joven Eyre. Lo que para mí, que como ya he dicho no es un tipo de historia que me tire mucho, supone una gran diferencia. Recomendable para el público en general.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Pétalos

Un ambiente melancólico, como los de los pétalos caídos sobre la hierba en otoño, conviene a estas historias románticas (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

[Fotografía] Recomendaciones semanales de orígenes muy variados

Fotografía

Quien siga esta ya establecida sección, en la que todos los fines de semana os pongo enlaces para ver la obra de fotógrafos que me ha llamado la atención, sabrá que una de mis fuentes fundamentales, y cómoda, es la revista virtual La Lettre de la Photographie. Pero esta semana he encontrado cosas interesantes en muchos sitios, así que sólo una recomendación vendrá a través de esa fuente. Pero habrá muchas más cosas. Voy a ello sin un orden o preferencia en particular.

Pérgola

Esta semana salió en la prensa la polémica por el derribo de la pérgola de la rosaleda del Parque Grande de Zaragoza. Se dice que se trata de un desmontaje para su rehabilitación y posterior nuevo montaje. Espero que sea así. Os dejo con algunas estructuras todavía presentes en el parque, como las pérgolas del Cabezo Buenavista (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

Llevo ya unos días repasando el blog de Rafael Roa, que me parece muy instructivo. Pero en su entrada del pasado domingo nos hablaba de las surrealistas fotografías de Robert y Shana ParkeHarrison. Y nos da el enlace a la página web de los fotógrafos.

Desde la LightBox de Time, sugiero las imágenes sobre la cambiante cultura y el cambiante paisaje de Marruecos que nos ofrece el fotógrafo John Francis Peters. Localizado a traves de Tumblr.

El interesantísimo blog aCurator nos proponía hace unos días un vistazo a la faceta del director de cine Stanley Kubrick, que bien merece la pena el desvío.

En la página web de American Photo nos sugieren un acercamiento a los fotógrafos chinos, que como yo ya había podido comprobar previamente, encuentran su inspiración en los paisajes suburbiales a orillas de los grandes ríos que recorren el país.

De La Lettre de la Photographie recojo esta semana un muestra de imágenes de un fotógrafo que siempre me ha gustado, el francés Bernard Plossu, y en concreto de sus viajes por Méjico. Bernard Plossu no es la primera vez que se acerca a estas páginas. Ni la segunda.

Fraction Magazine ha publicado su número 33. Y entre los porfolios propuestos en este número por esta revista virtual me quedo por el titulado Grasslands del fotógrafo norteamericano H. Lee. Entre los icónicos paisajes del norte de California, nos ofrece un reportaje sobre los cultivos de marihuana para en el paraíso de los cultivos del cannabis.

A traves del twitter de Fraction Magazine me llega también una enlace a Periodismo humano en la que entre los finalistas de la II edición del premio 7.7 está el reportaje de las fotógrafas polacas Monicka Bereżecka y Monika Redzisz titulado Madres. Sobrios retratos en blanco y negro de madres e hijas, en algún caso en tres generaciones realmente muy expresivos.

No recuerdo dónde encontré la recomendación para visionar el projecto titulado Anna & Eve de la fotógrafa Viktoria Sorochinski. De alguna forma es volve al concepto de contrastar los conceptos de madre e hija. Esta vez en vistosas imágenes en color de la vida cotidiana de ambas.

Esta semana ha sido muy popular en diversos sitios en internet un reportaje de imágenes que podemos encontrar en Life.com sobre Picasso pintando con luz. La mayor parte de los comentarios hacían referencia a la «genialidad» del pintor. Sin embargo, a mí lo que me ha gustado es el trabajo del fotógrafo, Gjon Mili.

Cerrando el círculo, vuelvo a la recomendación de este domingo en el blog de Rafael Roa, en esta ocasión es del fotógrafo ya fallecido Harry Callahan, que no, no tiene nada que ver con ningún ficticio aunque más famoso «sucio» Harry con quien comparte el nombre. Para ver más imágenes de este fotógrafo, convendrá pasarse por Masters of Photography, página web que ya merecería un diseño un poco más cuidado y digno. Que parece de los años noventa.

Cenador

También le vendría bien una restauración al cenador próximo a la ahora desaparecida pérgola de la rosaleda (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

Cierro las recomendaciones de hoy recordando que el fotoblog In Focus de The Atlantic ha comenzado su calendario de adviento con imágenes del telescopio espacial Hubble. Cambiemos la mítica estrella de los magos de oriente por las maravillas del universo real. Que merecen la pena. Cada día una imagen nueva hasta que llegue la navidad.

Escultura

Y a muchos nos gustaría carteles que nos expliquen el origen de algunas de las esculturas más interesantes del parque, como esta también próxima a la desaparecida pérgola (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

[Libro] A de Adulterio

Literatura

Hoy traigo otro de mis libros malditos recuperados. Es decir, libros que en su momento compré, comencé a leer, me atasqué, y fueron a parar a una estantería inacabados. Ahora tengo unos cuantos apilados para intentar darles una segunda, o tercera en algún caso, oportunidad. Lo cierto es que el hoy lo compré más por curiosidad que por genuino interés. La novela de detectives, salvo honrosas excepciones, no es mi fuerte. Pero llevo 20 años viendo en las estanterías de las librerías esta serie de Sue Grafton que se ha dado en llamar serie del alfabeto. Y al final, hace unos años compré la primera de la serie, la de la A. Pero se atascó. Y hasta ahora en la que la retomé y la acabé. Curiosamente, en muy pocos días.

A de Adulterio («A» is for Alibi)
Sue Grafton (traducción de Antonio-Prometeo Moya)
Colección Fábula, Tusquets Editores; Barcelona, 2006
ISBN: 8472237400

Es el primer libro de la serie, que tiene por protagonista a una investigadora privada, Kinsey Millhone, de treintaypocos, que vive sola, y es algo solitaria, arrastrando un par de divorcios y esas cosas. A su puerta llama un día Nikki Fife, la viuda convicta por el asesinato de su adúltero esposo y abogado Laurence Fife, que tras pasar ocho años en la cárcel quiere saber quién mató realmente a su esposo ya que ella asegura que no lo hizo. Kinsey acepta el trabajo con escepticismo con los resultados que se puedan obtener tras ocho años, pero con la sensación de que la joven viuda dice la verdad. Pronto descubrirá que hay otra muerte potencialmente relacionada con el casa, la de Libby Glass, una contable de una empresa que trabajó para el bufete de abogados de Fife. Pronto se verá rodeada de potenciales asesinos, como la exmujer del abogado, su atractivos socio, los hijos del primer matrimonio, el exnovio de Libby, una desaparecida secretaria del bufete, y la mujer de un juez que perdida la juventud todavía va pidiendo guerra.

Reconozcámoslo. No recuerdo porqué dejé de leer la novela la primera vez que lo intenté. No creo que haga mucho por aficionarme más al género detectivesco, pero como entretenimiento es razonable. Es una novelita que yo recomendaría para viajes, vacaciones y esas cosas. No te obliga a pensar mucho, se lee fácil y, como ya he dicho, entretiene. Es cierto que hay situaciones un poco forzadas, que no sabes cómo llegan. El ligue de la detective protagonista con uno de los sospechosos me parece un poco forzado. Y ni siquiera tiene porque ser fundamental para el desarrollo de la trama, que podría haber seguido similares derroteros pero sin plantar un plan de escenas de torridez sexual. Al estilo americano, claro. Te dicen que pasan cosas increíbles, pero no te las cuentan.

Así que nada, objetivo cumplido. Inversión recuperada, y libro devuelto a la estantería. A la escondida, porque no creo que vuelva a él. Tampoco creo que me anime a seguir con el resto del alfabeto. Por cierto. El título original en inglés se traduciría más por «C» de coartada. Y lo cierto es que ese título no lo entiendo, dado el transcurso de la trama. El español, sí. Qué cosas, ¿verdad?

Luces y sombras en el patio

No sé. He puesto esta tenebrosa escena de las calles de Zaragoza por que parece más propia de los libros de misterios y crimen, pero lo cierto es que la novela transcurre en una ficticia población de la soleada y luminosa California (Leica D-Lux 5).

[Fotografía] Algunos libros y revistas recientes

Fotografía

Como me quedaban días de permiso disponibles, y tengo que trabajar en los estúpidos puentes que el extraño calendario laboral español genera en diciembre, me los voy gastando en estos últimos viernes. Pero así como el de la semana pasada fue un día que permitió airearse y dar un amplio paseo con la cámara de fotos, este ha salido lluvioso, oscuro y frío, y de momento lo único que apetece es quedarse calentito en casa, dedicándome al cultivo de la mente. O algo así.

Llueve

Llueve con cierta intensidad en Zaragoza esta mañana (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

En cualquier caso, la semana pasada me pasé por la librería Cálamo, una de mis favoritas en Zaragoza, y cargué con novedades relacionadas con la fotografía que os voy a comentar parcialmente.

Mi objetivo primario era ver si tenían el libro recientemente publicado de la colección Palabra e imagen de la editorial La Fábrica, Ocho viajes con Simbad, con textos de Siri Hustvedt y fotografías de Reza. Lo tenían. Lo compré. No he tenido todavía ocasión de leer los textos, pero las fotos son magníficas. Le dedicaré más adelante un artículo en exclusivo. Que colección tan estupenda. Ya llevan cuatro volúmenes. Espero que vengan muchos más.

De la misma editorial, en la colección PHotoBolsillo, ha aparecido un librito dedicado al fotógrafo español Emilio Morenatti, que hace un par de años fue premiado con el FotoPres 2009 que otorga la Fundación La Caixa, por una serie de retratos de mujeres con el rostro desfigurado por el ácido en Pakistán. De la serie premiada, sólo encontramos una imagen en portada. Pero da igual. El contenido del libro me ha gustado mucho. Porque combina el interés documental de los temas que trata como fotoperiodista, con una estética impecable, con gran dominio del color, de la composición, y del famoso «instante decisivo». Muy recomendable. La página web del fotógrafo en estos momentos no aporta gran cosa pero dejo el enlace por si acaso en el futuro.

Finalmente, encontré que habían recibido el número 44 de Exit, revista trimestral de fotografía cuyos números ya he comentado en varias ocasiones en estas páginas. Está dedicada al lujo, y viene cargada de muchas y buenas fotografías, de muchos y buenos fotógrafos, unos más conocidos y otros menos. Cara, pero recomendable. He puesto el enlace a la página web de la editorial, pero no la actualizan desde hace un año. El último número que aparece ahí es el 40, dedicado a la infancia, y al décimo aniversario de la revista.

Ron Galella en la sala de exposiciones de Loewe

Hablando de fotografía y lujo, en la última edición de PhotoEspaña, parte de la exposición dedicada al paparazzo Ron Galella se exhibía en la llamativa sala de exposiciones de la tienda de Loewe en la Gran Vía madrileña (Leica D-Lux 5).

Cuando salí de la librería, y puesto que me encontraba en la plaza de San Francisco, en cuyos alrededores están los mejores quioscos de prensa de la ciudad, entre en uno de ellos, y me encontré con el número 629 de la revista Arte fotográfico. Una revista que he hojeado muchas veces, pero he comprado pocas. El propio quiosquero me comentó que se la distribuyen con irregularidad. No obstante, este número dedicado a la fotografía de paisajes está bastante bien, y lo he hojeado y leído con mucho interés. Inspirador.

Bueno, de momento es suficiente. Voy a asomarme a la ventana a ver si se calma un poco el tiempo, y si no seguiré con tranquilas actividades hogareñas.

Esqueletos

Hablando de paisajes, me despido con uno de los que podemos contemplar en pleno centro de Zaragoza, a orillas del Ebro, bajo el puente de hierro (Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8).