A falta de pan, buenas son tortas; o,… a falta de rugby, esquí

Deporte

Este fin de semana, el Seis Naciones ha descansado. Así que, a esperar tocan. Pero a cambio, he entretenido las tardes del fin de semana viendo algo de los Juegos Olímpicos. Fundamentalmente esquí. Especialmente entretenido el Super Gigante femenino. También la Super Combinada masculina, pero siempre me gustan más las pruebas para especialistas. Un descenso de verdad siempre es más vistoso y emocionante que un descenso de combinada. Creo. Pero bueno. No estuvo mal.

Pero lo que insospechadamente me pareció muy entretenido de ver fue una prueba de biatlón. Creía que esto sería muy soso. Como me lo parece en general el esquí de fondo. Como espectáculo, que como deporte a practicar me merece un gran respeto. Pero no. Las tandas de disparos cada vuelta, con las penalizaciones y esas cosas, hacen de estas pruebas algo muy entretenido. He visto la prueba femenina de salida en grupo (o en masa, que dicen por la tele, pero me gusta más la traducción que he elegido yo). Y fue muy divertida.

Así que nada, a ver si puedo ver algo más de aquí al final de los juegos.

Esquí de verano

Esquí de verano en el Matterhorn Ski Paradise, cerca de Zermatt, Suiza - Pentax K10D, SMC-M 200/4

Libro: The Contact Sheet

Fotografía

Si te gusta la fotografía, tarde o temprano te compras libros sobre fotografía. Para muchos, hay dos tipos de libros de fotografía. Por un lado los libros técnicos. Aquellos que están escritos con el fin de que el fotógrafo adquiera las técnicas básicas o avanzadas que le permitan exprimir al máximo las capacidades del material tanto en el momento de la toma de la imagen como en el procesado de la misma. O la post-producción que llaman ahora. Por otro lado, están los libros destinados a mostrar y difundir la obra de los fotógrafos. En ellos quedan expuestos las obras seleccionadas y representativas de los autores, lo que te permite tener en casa estas obras de arte sin la necesidad de realizar los grandes dispendios que supone lad adquisición de obra original. Algunos de estos libros son magníficos en sí mismos, dignos de ser coleccionados, y aumentando su valor con el tiempo, cuando se conservan bien.

Pero hay una tercera categoría de libros de fotografía. Aquellos que muestran las obras de los mejores, y al mismo tiempo tienen la misión de mostrar al aficionado cómo se desarrolla el proceso creativo que puede llevar a obtener mejores fotografías. Y el que hoy nos ocupa es de estos.

The Contact Sheet
Steve Crist (editor)
AMMO Books, 2009.
ISBN: 978-0978607692

The contact sheet, la hoja de contactos; una herramienta básica de los tiempos de la fotografía sobre película con procesado químico. El fotógrafo iba tomando imágenes en sus carretes, y luego procedía a un cuidadoso proceso de selección y edición sobre los negativos copiados sobre papel, sin ampliación, simplemente depositándolos en contacto sobre la hoja de papel fotográfico sensible, y lanzando un destello de la duración adecuada desde la ampliadora. Cuando el material de origen son las diapositivas, la hoja de contactos se sustituye por la mesa de luz, una lámina retroiluminada sobre la se depositan los positivos transparentes y se estudian y analizan para tomar decisiones. Hoy en día, en tiempos de fotografía digital, una función similar la ejercen los programas que permiten clasificar y organizar las imágenes obtenidas con nuestras cámaras digitales. La esencia es la misma en todos los casos, tomar decisiones para llegar, tras el procesado, a obtener la mejor imagen posible. Pero para quienes han metido sus manos en el tradicional laboratorio, a vueltas con los carretes de película en blanco y negro, la materialidad de la hoja de contactos tiene una calidad especial.

Y el libro que nos ocupa va precisamente de eso. Seleccionadas una colección de fotografías, muchas de ellas muy conocidas, de muchos de los fotógrafos de referencia del siglo XX y también de la actualidad, se nos muestra la hoja de contactos de la toma junto con la imagen definitiva, con su procesado definitivo y ya procesada. Podemos ver qué otras imágenes se tomaron y estaban allí, y podemos analizar bajo que criterios estéticos y técnicos se escogieron las que se conocen. En algunos casos, se nos muestran ampliadas otras imágenes de la toma que no fueron seleccionadas, pero que podrían haberlo sido, siendo también de alta calidad. La nómina de fotógrafos es muy notable. Dorothea Lange, Nan Goldin, Elliot Erwitt, Imagen Cunningham, Martin Parr, Jeanloup Sieff, Anton Corbin, y así hasta más de cuarenta auténticos maestros de la fotografía.

Cada fotografía se acompaña de una explicación en cuatro idiomas; inglés, francés, alemán y castellano. Esto tiene la ventaja de poder llegar a un mayor número de personas; pero también tiene el inconveniente de que limita la extensión del texto y la explicaciones sobre la toma, quedando este un poco escueto. La calidad de impresión y encuadernación, importante en este tipo de obras, es muy buena.

Cuando me dispuse a comprarlo, no lo encontré en ninguna de mis librerías sobre fotografía habituales españolas. De ahí que mirase mis opciones en el extranjero, siendo la mejor opción la compra a través de Amazon Francia, donde estaba a la venta por una librería adherida, la Librairie Coiffard de Nantes. El ejemplar me costó 42 euros, gastos de envío incluidos, y me llegó en un estado absolutamente impecable en el tiempo prometido. En la actualidad (21 de febrero de 2010), no aparece como disponible en Amazon Francia, pero sí en las tiendas de EE.UU. y Reino Unido a precios delirantes. Parece que tiene mucha demanda. En la editorial, AMMO Books aparece al precio de 40 dólares, sin gastos de envío.

Zoo - Jirafa

No de una hoja de contactos, sino en la mesa de luz para diapositivas se produjo la selección de esta jirafa del Zoo de Madrid en la primavera de 1990 - Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5

Deporte y fotos desde Vancouver

Deporte

Se están celebrando unos Juegos Olímpicos en Canadá. La cabeza, quien pone el nombre a los juegos, es la capital de la Columbia Británica, Vancouver. Un lugar que me gustaría visitar.

Tengo la sensación de que en estas latitudes estos juegos están pasando sin pena ni gloria. No merecen nunca la atención de los juegos de verano, y la posibilidades de medalla para el deporte español en deportes de inviernos son muy, muy, muy escasas. Así que no hay tanto tirón mediático y de público.

Pero los deportes de invierno son muy bonitos. Las coloridas indumentarias de los deportistas sobre la blanca materia de la nieve y el hielo, la estética de las formas humanas en ejercicio, dan lugar a fotos estupendas. Así que nada. A ver fotos.

De la ceremonia inaugural, recomiendo acudir a nuestro habitual The Big Picture de The Boston Globe.

De los primeros días de competición, podemos ira a un habitual mío también de los blogs de fotoperiodismo, el Captured Photo Collection del Denver Post.

Y os dejo una foto apropiada, claro.

Batallero

Nieve en las montañas que rodean la estación de invierno de Formigal - Fujifilm Finepix F10

Un hombre soltero (2009)

Cine

Un hombre soltero (A Single Man, 2009), 15 de febrero de 2010.

Nos encontramos ante dos hechos interesantes. Por un lado, este filme es la adaptación literaria de una novela del mismo título de Christopher Isherwood, una de cuyas adaptaciones dio lugar también al musical y a la película Cabaret, una de mis favoritas, tanto como musical como en el conjunto del cine que he visto en general. Por otro lado, es la primera incursión en el cine como director del diseñador de moda Tom Ford, para lo cual ha escogido militantemente una historia sobre el amor homosexual, una de las más reconocidas de la literatura contemporánea.

Y la historia va de un profesor universitario, ya maduro, sumido en una profunda depresión por la muerte en accidente unos meses antes del que fuera su pareja, un arquitecto notablemente más joven que él a quien conoció al final de la Segunda Guerra Mundial. La época en la que se desarrolla la historia, la crisis de los misiles entre los EE.UU. y Cuba. La acción transcurre a lo largo de un día en la vida del profesor. Un día en el que pronto nos enteramos que ha tomado una decisión definitiva para acabar con su situación. Una decisión drástica y dramática. Lo vemos en un vecindario acomodado en California, interactuando con vecinos con distinto nivel de tolerancia ante su homosexualidad, así como en el entorno universitario en el que trabaja, dando clase y relacionándose con algunos alumnos. Con uno en especial, en el que parece que salta una chispa similar a la que en un momento hubo con su difunta pareja. También lo vemos con su mejor amiga, aquella con la que tuvo una historia en su juventud, que está enamorada de él, pero a quien sólo quiere como eso. Como amiga. Todo llevará a un desenlace sobre su problema vital, al final del día,… sobre el que no comentaré más aquí.

Que el director, aunque novel, tiene un trasfondo artístico y estético es algo que se hace presente a lo largo de toda la película. La atención al detalle, al encuadre, a la belleza formal,… la cuidada fotografía, con tonos desaturados cuando nos encontramos con el profesor deprimido, y tonos calidos y saturados cuando nos encontramos al profesor ilusionado y enamorado,… He de reconocer que está muy bien hecha desde el punto de vista formal y estético. Sin embargo, hay aspectos de la historia que me quedan un poco deshilachados, y el final, que se vuelve previsible por las numerosas pistas y el desarrollo de los acontecimientos, me dejó un poco frío. Demasiado frío, dado el carácter del mismo.

En cuanto a la interpretación, es de lo mejor del filme. Tanto por la sobriedad y elegancia que introduce el británico Colin Firth, como la chispa mezcla de alegría y amargura de Julianne Moore como su mejor amiga, como por el tono que da a su personaje el joven Nicholas Hoult como el alumno que aporta nueva vida al profesor. No es de extrañar que haya habido por ahí premios y candidaturas a premios. Están bastante bien.

Resumiendo, una historia interesante, que creo que podría haber estado mejor planteada en algunos aspectos y resuelta, con una realización más que interesante para un director novel. Creo que merece la pena ir a verla. Y ahora la puntuación:

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Támesis

Londres, visto aquí desde la cúpula de Saint Paul, una referencia lejana para los protagonistas del filme - Pentax P30N, SMC-A 50/2

Carnaval, mucho frío y Seis Naciones

Deporte, Política y sociedad

Este fin de semana ha sido el fin de semana de carnaval. No es una fiesta que me llame especialmente la atención, pero desde hace unos años, suelo bajar el domingo al Paseo de la Independencia de Zaragoza para la celebración del carnaval infantil con la cámara de fotos. Siempre se pilla alguna foto curiosa.

Pero ayer… ayer hacía lo que se dice un frío de la leche. Poco más de cero grados, pero con un vientecillo que sin ser muy fuerte contribuía a que la sensación fuera de menos de esos famosos cero grados centígrados que marcan el punto de congelación del agua. Y esta era la perspectiva a las 11:45 horas de la mañana cuando me he encontrado con una amiga y su peque, que estaban sufriendo igualmente las inclemencias meteorológicas, por lo que hemos tomado la sabia decisión de irnos a tomar un café (un chocolate caliente para mí) y hablar de nuestras cosas.

Así que… no he pillado más de cuatro fotos mínimamente ilustrativas del evento. Otra vez será.

Stitch

Me dicen que el monstruito se llama Stitch, aunque dentro hay una niña que se llama Julia - Panasonic Lumix GF1, Leica DG 45/2,8 Macro

Pero bueno, vamos a lo importante. Segundo fin de semana de competición en el Torneo de las Seis Naciones de rugby. Y francamente, ha sido interesante.

Para empezar, Escocia casi da la sorpresa en Cardiff, ya que a falta de un minuto, o menos, para el final del partido ganaba de tres puntos. Pero Gales se tomó en serio lo que faltaba y consiguió darle la vuelta al marcador y ganar de siete. Una pena por Escocia, que se mereció mejor suerte, pero ya se sabe lo que decía la canción, «si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos». Y los escoceses llevan unos años predestinados aparentemente a pelear por evitar la Cuchara de madera. En cuanto a los galeses,… si se tomarán en serio lo de jugar a fondo todo el partido, serían imparables. Pero parece que se reservan para los últimos minutos.

Después Francia hizo valer su candidatura formal al título ganando con autoridad a la campeona del año pasado, Irlanda, en Saint-Denis. Victoria sin paliativos. En estos momentos, la más firme candidata al título. Porque aunque Inglaterra, que jugó en el Flaminio de Roma contra Italia, lleva los mismos puntos,… la verdad es que no convenció nada, incluso permitiendo a los italianos soñar con la proeza de su primera victoria en la historia contra los ingleses.

La próxima semana descanso. Una pena. Porque entretiene mucho. Ale, os dejo con otra imagen carnavalera.

¿Superhéroe o Supervillano?

Parecía un super-héroe, pero con ese antifaz y esa calavera, igual es un super-villano - Panasonic Lumix GF1, Leica DG 45/2,8 Macro

Libro: Releyendo a Tintín; Tintin au Tibet

Literatura

Quienes siguen este Cuaderno de ruta saben que en los últimos meses he comentado varios libros de aventuras gráficas o novelas gráficas. Historietas, en resumen. O como quiera que haya que llamarlos. Pero he aquí que en casa tengo dos colecciones completas de las historietas de dos de los personajes de este mundo más famosos, y de origen en el mundo francófono; el galo Astérix y el belga Tintín. Así que he decidido releer alguna de las aventuras de este mundo pero intentando alejarme de prejuicios que se originaron en mi infancia. Con una mirada más adulta.

Tintin au Tibet
Hergé
Casterman, París/Tournai, 1991.
ISBN: 9782203001190

Como ya he dicho en la pequeña introducción a esta entrada, intento acercarme a las aventuras del personaje sin prejuicios. Me explicaré. Cuando yo era niño, como me imagino que sucedería con muchos de mi generación, o por lo menos así me consta entre mis amigos y conocidos, los personajes de historieta modelo eran Mortadelo y Filemón. Es decir, personajes caricaturescos de grandes narizotas, destinados a hacer reír, o al menos a parecer risibles. Y esta idea, como muchas otras procedentes de la pobreza intelectual de la época, quedó bastante grabada en nuestras jóvenes mentes. En ese contexto, personajes como Astérix eran asumidos con bastante naturalidad puesto que el aspecto de la historieta no se alejaba del estándar impuesto.

Pero he aquí que uno de los curas jóvenes que de vez en cuando pasaban por el colegio escolapio donde recibí la educación formal académica nos insistió en un momento dado en abrirnos a otros conceptos. Y particularmente nos recomendó al pequeño e intrépido reportero belga que hoy nos ocupa. Como consecuencia de eso, conseguí hacerme con la propiedad de un ejemplar de El templo del Sol, aparte de leer otros volúmenes de las aventuras de Tintín en las bibliotecas públicas de los parques de Zaragoza durante el verano. Sin embargo, no acabó de cuajar en mí dura mollera aquellos dibujos tan distintos del ya mencionado estándar de personajes ridículos y narizotas.

Hace unos años, un buen amigo me volvió a hablar del personaje en términos muy elogiosos. Yo por aquel entonces había completado mi colección de Astérix en versión original, en francés, con alguno de los títulos tardíos publicados por Uderzo. Empecé a interesarme de nuevo por el personaje del belga Hergé, y empecé a adquirir los títulos publicados del personaje, hasta que terminé la colección a principios de 2008. Los fui leyendo todos, y reconozco que me gustaron más que en mi infancia.

Ahora, con este renovado interés por el género de la historieta, he decidido, con calma volver a releer algunos títulos intentando mantener una cierta limpieza de prejuicios en mi actitud. Y por eso he empezado por las aventuras del reportero belga en el Himalaya. Es uno de los últimos, de los más recientes, y tiene un tono melancólico. Es un libro cuya base temática es la amistad. Tintín recibe la noticia de que uno de sus mejores y más queridos amigos, el chino Tchang Tchong-Jen, ha resultado muerto en un accidente aéreo en el Himalaya tibetano. El belga se resiste a creer en la noticia, y decide salir en búsqueda de su amigo pese a que todos los que le rodea le advierten de la futilidad de dicha búsqueda.

Las dos cosas que más impresionan del libro son, por una lado, la exquisita ambientación de los lugares y las épocas que es propia de casi todas las aventuras del personaje, y por otro lado, un cierto tono melancólico en la búsqueda del amigo perdido que nos habla de la importancia que tenía para el autor el tema de la amistad.

Lo que también me queda claro es que uno de los problemas para que de niño rechazase al personaje, o al menos dejase de mostrar interés por él, es que el personaje es más adulto de lo que era admisible para el niño de 9 o 10 años que era yo entonces. Es muy posible que una toma de contacto con el personaje durante mi adolescencia hubiese sido mucho más positiva. Y desde luego, ahora lo considero absolutamente recomendable también para un adulto que quiera recorrer esa parte de la literatura que es la historieta.

Cheverny

Aunque debemos suponer que la residencia ficticia de Tintin y su amigo el capitán Hadock, el Chateau de Moulinsart, está en algún lugar de la Valonia belga, lo cierto es que está inspirado en el Chateau de Cheverny, en el Loira francés, aquí con su aspecto en 1990 - Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5

Tengo que ser más social

Páginas personales

Me lo dicen con frecuencia. Me lo digo a mí mismo a menudo. Hay que socializar más. Pero soy así, no me gustan los grandes grupos de gente. Me siento a gusto en grupos reducidos, cuando no hay que tomar en cuenta las reacciones de muchos. Soy introvertido. No de una forma patológica, pero lo soy. Y claro, eso también se nota con la cosa de internet. Siempre utilizo las herramientas que la red de redes me ofrece más pensando en la satisfacción o necesidades personales que en la relación con otros. Incluso este Cuaderno de Ruta tiene ese origen como ya he explicado en alguna ocasión.

Pero me he propuesto hacer un esfuerzo. Abrí un cuenta en Facebook que he ignorado supinamente aunque de vez en cuando me llegan «propuestas de amistad». Bueno, pues nada he estado mirando un poco a ver qué se puede hacer y he ido cambiando algunas cosicas. Nada espectacular, pero quien sabe, igual le encuentro alguna utilidad. No sé.

Google ha sacado un competidor de esa red social basada en GMail. Se llama Google Buzz. Bien, pues también le dedicaré algún rato a que aparezcan por allí mis cosas. Supongo que habrá que tener ambas partes una cuenta de GMail para poder comunicarse por esa vía. Pero bueno. Alguien habrá por ahí.

Finalmente, si observáis la columna de la derecha de esta página, veréis algunos cambios cosméticos junto con el añadido de un nuevo enlace. Bajo el epígrafe Google Reader, aparece Elementos compartidos, que es donde podréis acceder a los artículos que me parecen interesantes de los que veo en el lector de noticias mencionado. Incluso podréis suscribiros a los mismos.

Bueno. Todo un esfuerzo para alguien como yo lo que acabo de contaros. Os dejo con una foto. Sigo recuperando fotografías de antaño. De mis comienzos con una cámara. Me siguen pareciendo horribles desde el punto de vista fotográfico, pero estupendas desde el punto de vista de los recuerdos. Quizá algunos de mis seguidores de las redes sociales anteriores sonrían al ver la imagen de hoy.

Cripta de la Catedral

"Fantasmas" en la cripta de la catedral de Santo Domingo de la Calzada, La Rioja - Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5

Nine (2009)

Cine

Nine (2009), 10 de febrero de 2010.

Aunque oficialmente se trata de la adaptación del musical del mismo nombre, en la práctica, una vez que alguien decide llevarlo al cine, no deja de ser un remake de , una de las películas más especiales y personales de Federico Fellini. Y la verdad, a priori, no sé si tiene mucho sentido una nueva versión de algo tan personal. Esta consideración puede originar cierto miedo en el espectador conocedor de los antecedentes cinematográficos. Entre los aspectos motivadores, el espléndido antecedente de Rob Marshall dirigiendo Chicago, un espectacular reparto y… bueno, a mí me gustan los musicales.

Tanto el original como esta copia tratan de la crisis creativa de un director de cine, a quien hay que suponer un alter ego del propio Fellini, que se retira a un balneario para intentar sacar adelante la idea para una nueva película. Pero sus interacciones con el mundo que le rodea, especialmente con las mujeres, esposa, amante, actriz, etc., van a suponer un obstáculo más que la necesaria y perdida inspiración necesaria para el proceso creativo.

La película original, que tuve ocasión de volver a ver recientemente, motivado por mi visita a la exposición que pude ver sobre el director italiano en París, me parece un filme difícil de ver. Con una duración larga, con una elevada densidad de metáforas, con la necesidad de conocer muy bien el lugar, la época y las personas que la originaron, puede ser mal digerida y comprendida por el espectador actual. No obstante, a mí me parece una delicia visual, un verdadero repertorio de como utilizar los encuadres, de como iluminar, de cómo situar a los personajes en la escena, un tratado de cine desde muchos puntos de vista a pesar de sus dificultades.

Jeu de Paume (Fellini)

Fellini en el Jeu de Paume de París - Panasonic Lumix LX3

En cuanto a la película actual,… pues falla. Falla en el guion, que está mal hilvanado. La historia no está correctamente contada y parece más un amontonamiento de situaciones que se suceden como excusa para ir introduciendo los distintos números musicales. Falla en los números musicales que, con alguna excepción, son realmente flojos. O muy vistos. Volver a jugar con sillas en un número se puede considerar de dos formas. Los optimistas dirán que está homenajeando al maestro, a Bob Fosse, y a su excepcional Cabaret. Los pesimistas dirán que es obvio que la imaginación y la creatividad han abandonado al cine americano, y este se basa en al actualidad en la repetición con más medios y espectacularidad de las ideas que ya han sido. Es curioso que los mejores números correspondan a las actrices de menos relumbrón y cuyos personajes podrían ser incluso prescindibles en la historia, pero es cierto que tanto Stacy Ferguson como Kate Hudson lo hacen bien en sus números. Signo de la incoherencia global del proyecto que los mejores números se los lleven los personajes prescindibles..

Hablando del reparto, el protagonista absoluto es Daniel Day-Lewis, que hace lo que puede con el papel que le dan y con la debilidad de la historia. Al fin y al cabo tiene oficio de sobra; pero tiene que lidiar con la imagen del Guido de hace casi 50 años, interpretado por el estupendo Mastroianni. O a lo mejor no, porque los espectadores actuales, especialmente los más jóvenes ignoren el trabajo del italiano. Entre las chicas, y dejando de lado las ya mencionadas que lo unico que hacen es poner chicha y picante, Nicole Kidman está de florero y poco convincente en su papel de diva y musa. Judi Dench está ahí y se lo pasa más o menos bien en un papel más ligero y con canción. También le sobra oficio para esto y para más. Y nos quedan las dos principales, la esposa, interpretada por la francesa Marion Cotillard, y la amante, encarnada por la hispánica Penélope Cruz. La prensa española no ha dejado de dar coba a Pe con su participación en este filme y con su candidatura a los Oscar. Ya adelanto que en comparación con otras candidatas, ni siquiera entiendo que lo sea, aunque su papel en el filme sea digno. Pero es que además la Cotillard, mucho más contenida y sobria, pero sobre todo elegante y buena actriz, es muy superior, al menos en esta película. Es de lo que más vale.

Resumiendo, un filme decepcionante que puede resultar válido como mero entretenimiento sin trascendencia. Lo que pasa es que nadie espera intrascendencia si uno se dedica a adaptar o repensar a Fellini. Y por lo tanto, fallido.

Las notas:

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
**

Foro Romano, vista

Para despedirnos, como no, Roma, ciudad felliniana por excelencia, en este caso el Foro Romano - Canon EOS 40D, EF 50/1,8

Fin de semana de rugby,… en HD

Deporte

Tras la celebración ayer del quinto aniversario del blog, vuelvo a los temas que tenía pendientes. Que se me acumulan un poco. Hoy, deporte. Sí. Porque este fin de semana ha comenzado la edición de 2010 del Torneo de las Seis Naciones de Rugby.

Para mí, este torneo es ideal. Va de un deporte que me entretiene, y está autolimitado en el tiempo a cinco fines de semana cada año, por lo que no me cansa. Porque lo que me pasa a mí con el deporte como espectáculo, es que me cansa pronto en el tiempo. Aunque me gusta el baloncesto, me aburrí en su momento de seguir las diversas competiciones por televisión. Ya no me llama la atención la fórmula 1 como hace unos años. Juego al tenis, pero no lo sigo al día en sus competiciones, aunque puntualmente pueda seguir alguna de ellas… No soy fiel a los deportes en televisión. Pocos más me entretienen. Y el más popular, el fútbol, me aburre soberanamente. Soy así.

Este año tengo otro aliciente, y es que lo puedo ver en televisión con alta definición. Ya sabéis; la famosa HD. Y, oye tú, ¡menuda diferencia! Se nota. ¡Ya lo creo que se nota! ¡Si me han puesto perdido el salón de casa de sudor y sangre!

Bueno; pues vamos a lo que pasó el fin de semana que ya se fue. El partido más interesante era Inglaterra Gales, a priori el más igualado, aunque los ingleses siempre se supone que salen como favoritos. La verdad es que los de la rosa salieron con ganas en el centenario de su estadio, Twickenham, y marcaron diferencias en la primera parte, con algún ensayo que otro, y la implacable fiabilidad de Wilkinson al tirar a palos. En la segunda mitad, los galeses apretaron el acelerador, se pusieron a tres puntos de los ingleses, pero se desinflaron en los últimos minutos para dejar la cosa en un 30-17 para los blancos.

Los otros dos partidos fueron menos interesantes, ya que dos de las selecciones favoritas, Irlanda y Francia se enfrentaban a los dos candidatos a la Cuchara de madera, Italia y Escocia respectivamente. Ambas cumplieron sin apretar mucho el acelerador, resultando en partidos más anodinos que el presenciado desde Londres.

Así que la primera conclusión es que Gales ha dado el primer tropiezo, lo cual lo empieza a descartar como favorito, salvo tropiezos del resto, que todo puede ser porque falta mucho. Pero todavía habrá que ver lo que dan de sí las otras tres selecciones que realmente optan al título.

Tower Bridge

Londres, aquí Tower Bridge en 1989, se les atragantó a los galeses este último fin de semana - Pentax P30N, SMC-A 50/2

5 años de blogging; 768 + 600 entradas originales

Páginas personales

En un momento indeterminado, en algún año indeterminado, probablemente entre 2002 y 2003, abrí una cuenta en Blogger, donde quise iniciarme en las cosas del blogging. Como borré las entradas de aquella época por sosas e indiferentes, no puedo recordar el momento en que abrí la cuenta. Supongo las fechas aproximadas, porque el servicio no había sido comprado todavía por Google, pero no fue mucho antes. Pero aquello no funcionó. No tenía las ideas claras de qué escribir, cuándo y cómo. Y tampoco había desarrollado lo suficiente mi interés por la fotografía digital, aunque sí por la fotografía en general, que produjo una explosión en el número de fotografías mías que me apetecía mostrar al mundo.

Pero en febrero de 2005, en concreto un día como hoy, decidí que sería bueno para mi salud mental el dedicar 20 minutos o media hora una buena parte de los días, para pararme, relajarme, escribir sobre algo, y mostrar un fotografía. Y bueno, hasta la fecha.

Durante tres años, fui fiel a Blogger en lo que ahora denomino el Cuaderno de Ruta V.1. Fueron 768 entradas, poco más de 21 al mes de promedio, que no está mal para mis pretensiones iniciales. Sin embargo, el servicio de blogging de Google se me quedó pequeño, en lo que se refiere a determinadas cuestiones de diseño y flexibilidad. Por ello, hace poco más de dos años, comencé con WordPress en lo que se llama Cuaderno de Ruta V.2. Mucho mejor. Por ejemplo, en su capacidad de elaborar páginas independientes de la serie temporal de entradas del blog, algo que hasta hace poco no ha introducido el servicio original. Si descontamos las entradas duplicadas en los dos servicios que se produjeron entre el 25 de enero y el 8 de febrero de 2008, esta es la entrada original número 600 en WordPress (610 si contamos las duplicadas). Un promedio de 25 al mes. Mucho mejor.

Este es un blog modesto, sin pretensiones de gran difusión. Un espacio de esparcimiento personal, un medio de comunicación con algunos amigos, y un lugar de acogida de algunos desconocidos que se interesan eventualmente por lo que yo  cuento. Los considero también amigos, especialmente aquellos que se conectan habitualmente a través de la páginas principal. No sé quienes son, pero sé que están ahí, y son más que los amigos que si conozco. Las estadísticas me lo dicen.

Así que nada, seguiré con ello. Que me viene bien. Faltaría más. Y os dejaré algunas fotos más. Claro está. Y gracias por estar ahí.

Chartres - Catedral

El tema me ha puesto un poco nostálgico, así que rescato una fotografía de hace casi 20 años; la catedral de Chartres, Francia - Pentax P30N, probablemente con un Sigma 28-79/3,5-4,5

Libro: El factor humano

Literatura

Si habéis seguido los últimos días de este Cuaderno de Ruta, sabréis que el lunes pasado estuve viendo Invictus, la película de Clint Eastwood sobre la reconciliación sudafricana y la Copa del Mundo de Rugby de 1995. La película me interesó aunque dista mucho de ser de los mejores trabajos de su director, pero sobre todo sirvió para que me picase la curiosidad sobre cómo fue la transición a la democracia en la difícil situación de partida de la Sudáfrica tras el apartheid. Y pensé que sería una buena idea comenzar leyendo el libro en el que estaba basado el filme. Y dicho y hecho. Aquí están mis impresiones.

El factor humano. Nelson Mandela y el partido que salvó a una nación.
John Carlin.
Seix Barral, Barcelona, 2009.
ISBN: 9788432209109.

En primer lugar, hay que decir que el libro no es un libro de historia ni está escrito por un historiador. Por otra parte, quizá falte todavía un poco de distancia temporal para tener una visión histórica del conjunto de una de las transiciones a la democracia exitosas más difíciles que ha habido. El autor es un periodista, y el tono del libro es periodístico. El autor nos dice que lo que escribe, además de sus propias vivencias, ya que estuvo destinado en el país sudafricano desde 1989 hasta 1995, está basado en entrevistas con los distintos actores de aquellos acontecimientos.

En segundo lugar, mientras que la película que motiva mi curiosidad se sitúa en torno al partido final de la Copa del Mundo de Rugby, comenzando la narración un año antes de dicha final, el libro nos sitúa en 1985, con eventuales flashbacks a acontecimientos anteriores. Y el elemento central indiscutible es la estrategia de Nelson Mandela para conseguir una transición lo más suave y pacífica posible desde la enrocada dictadura afrikaner hasta un estado multirracial, social y de derecho.

La principal virtud del libro es también su principal defecto. Básicamente se trata de un panegírico al talante del dirigente africano, tolerante y dispuesto al perdón frente a la intransigencia inicial de sus enemigos afrikaners, y su habilidad para conseguir lo que quiere de estos últimos para plegarse a los deseos y conveniencias de Mandela, incluso durante su estancia en la cárcel. Pero claro, también nos presenta un personaje excesivamente libre de defectos, una especie de santo moderno, un líder político y espiritual sin fallos, y por lo tanto, aun en vida, mítico. Porque es un mito la persona líder que carece de defectos. Eso no existe. Todos tenemos debilidades. Aquí se obvian. Apenas se mencionan algo las dificultades en el plano familiar, que quedan perdonadas o explicadas por la complejidad de su tarea política. No soy yo de héroes y santos; tiendo más a admirar a la persona común con sus defectos presentes y notorios, pero que trabaja para que las cosas salgan adelante a pesar de todo.

Pero por lo demás, la lectura del libro es muy entretenida y agil. Cumple de sobras para situarse en el ambiente del país en momentos tan difíciles. La personificación de los conflictos en una serie de personas reales y trascendentes en los sucesos de la época ayuda al lector a situarse y humanizar las situaciones.

En cuanto al tema del rugby, en realidad sólo es central en los últimos capítulos del libro. Lo realmente importante en la historia ha pasado antes. El campeonato de rugby y la unión de todas las comunidades sudafricanas en torno a la selección springbok, que previamente había sido un símbolo de la supremacía blanca, no es más que un corolario a la difícil transición del país y a los esfuerzos y concesiones que todas las parte tuvieron que hacer para sacar adelante la situación.

Resumiendo, un libro interesante para quien quiera conocer algo más de la historia de esa parte del mundo con una lectura cómoda y entretenida, a falta de una mayor matización o rigor histórico. Que no digo que no lo tenga, pero el tono periodístico es como es.

Buckingham Palace

El libro establece comparaciones entre los sentimientos de los negros de 1990 con los de los boer de 1902, derrotados por los británicos, cuando perdieron su república independiente y pasaron a formar parte del Imperio Británico; aquí vemos a los casacas rojas británicos desfilando ante Buckingham Palace - Pentax P30N, SMC-A 50/2

De «Perdidos» al río

Televisión

En la semana en la que vuelve Perdidos para darnos todas las soluciones, de aquí al mes de mayo, voy a dar un repaso, algo telegráfico del estado de la cuestión de las series de televisión. Sin profundidades.

Las de ciencia ficción:

Dejando a un lado la serie mencionada, que tiene vida propia, ninguna de las nuevas series me está resultando especialmente llamativa. Son prescindibles tanto Flashforward, como V y Stargate Universe. De hecho, están las tres en parón prolongado desde hace más de un mes y no las hecho nada de menos. Bastante rollos. Queda por definir por dónde va a tirar Caprica, el spin-off de Galactica. El piloto, ya visto el año pasado, estuvo bastante bien; pero sólo han echado un capítulo más, y no dijo nada. Ni bueno ni malo. Veremos. Queda por ahí Fringe, que ya lleva un tiempo, que es entretenida. Sin más.

Ha terminado Dollhouse,… afortunadamente. No sé porque la he aguantado hasta el final. Qué actores más malos, empezando por su desafortunada protagonista.

Las procedimentales (las de detectives, vamos):

Además de ver algún capítulo de las entretenidas The Mentalist y Bones, sólo he añadido White Collar. Es igualmente entretenida, sin más. Pero engancha algo más porque hay una historia transversal más intensa. Lo dicho, entretenidas. Pero se podría vivir sin ellas. Los que más simpáticos me caen son los chicos de Bones.

Incluiré aquí Damages, aunque realmente es una cosa totalmente distinta. No sé como irá. Tendrá que verse si la misma fórmula sigue dando resultado. Sólo he visto un capítulo.

Las de médicos:

House está de capa caída. Supongo que la seguiré hasta el final, pero creo que está pasada de vueltas ya. A Scrubs la deberían haber matado hace tiempo. No hay nada más que me interese ni que vea en este género.

Las comedias:

Sigo fiel a las dos comedias de situación más divertidas de los últimos años, How I Met Your Mother y The Big Bang Theory. Pero ambas han conocido tiempos mejores y ahora sólo tienen destellos de lo que fueron. O las reavivan, o quizá sería bueno que las fueran finiquitando aunque parece que no va a ser así. 30 Rock se mantiene, tiene unas bases más sólidas y un humor más incisivo y más borde; pero ya veremos cuánto aguanta.

De lo nuevo en este campo, reconozco que me gusta bastante Modern Family. Su corta duración, es también una comedia de situación, hace que sea muy dinámica para explorar las aventuras de las tres familias diversas que son una sola. Que siga, que siga.

Con más empaque está Glee, de duración más estándar, que tiene un punto de acidez que unido a sus excelentes números musicales hace que me guste bastante. De todos modos, está parada hasta dentro de unas semanas.

Las británicas:

En el primer capítulo de sus nuevas temporadas abandoné a Survivors y Being Human. Paso. Me aburrieron. Pero sigo entretenido con Hustle, porque es una procedimental entretenida con unos caraduras muy simpáticos, y probablemente voy a seguir a Secret Diary of a Call Girl, porque también es entretenida y porque me encanta Billie Piper. Pero todavía no he visto los primeros capítulos de la nueva temporada.

Conclusión:

Empiezo a pensar que es como si estuviese pasando a la historia una breve edad de oro de las series de televisión. Cada vez me entusiasman menos. Creo que estoy a punto de cambiar de hábitos, las voy a mandar poco a poco a paseo, veré de vez en cuando alguna procedimental en la tele por satélite, y voy a dedicarme al cine clásico.

Se que hay por ahí otras series que están gustando. Pero mis experiencias con ellas no han sido satisfactorias, o no me gustaron lo poco que vi de ellas, o lo que fuera. Además voy dedicando cada vez menos tiempo a esto de las series. Un ratito después de comer y otro ratito después de cenas. Algo más los fines de semana. Pero poco más. Así que…

En cualquier caso, dejaremos que nos decepcione el final de Perdidos, nos reiremos de vez en cuando con alguna comedia de situación, y esperaremos que vuelva algunas de las que están ahora en suspenso para que nos vuelvan a ilusionar (que será de Dexter,… o de In Treatment,… o de United States of Tara,…)

Alegría en bote

"Alegría en bote"... no sé por qué me ha venido a la cabeza este grafitti en el Tubo de Zaragoza cuando hablo de la televisión - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.