[TV] Adiós de momento a las chicas de Showtime,… y pequeño comentario sobre el tamaño de la luna en tiempo de los dinosaurios

Televisión

Sí. En realidad son diversas las que podrían llevar el apelativo de las «chicas de Showtime». Pero en concreto me voy a referir a dos personajes muy distintos, que recientemente a terminado temporada en la pequeña pantalla.

Weeds – 7ª temporada

Sí, ya hace nada menos que siete temporadas que Nancy Botwin (Mary-Louise Parker) y su disfuncional y extraña familia nos acompañan. Desde las primeras temporadas en la «idílica» comunidad de Agrestic a su extraña convivencia con las mafias mejicanas desde los suburbios de San Diego, su huída a través de media norteamericana, y su provisional asentamiento en Nueva York en esta última temporada.

Tras una elipsis de un par o tres de años en la que Nancy ha permanecido en prisión, mientras su familia se refugiaba en la muy tolerante Copenhague, se vuelven a reunir en la Gran Manzana. El objetivo iniciar es reunirse y comenzar una nueva vida. Pero tratándose de los Botwin nada será fácil, y la «hierba» no estará lejos, siendo un personaje más de la serie, por no decir un miembro más de la familia.

El tono similar al que ya conocemos, una serie de situaciones demenciales soportadas por el buen hacer interpretativo de actores y actrices, mucho humor, no poco de drama, y un puntito de tragedia siempre amenazante. Oficialmente, no está confirmada la octava temporada. Pero el final es un cliffhanger en toda regla.

A ver si nos vamos a caer y tiramos a la del rabo de pescadilla...

En Copenhague encontramos al principio de temporada a los Botwin que no están entre rejas (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8).

The Big C – 2ª temporada

Nueva colección de aventuras familiares. Pero esta vez sin salir de los aburguesados suburbios de una ciudad del medio oeste americano, donde supongo que las cosas que le pasan a Cathy Jamison (Laura Linney) suceden. Siempre con una nota de humor y de ironía, la serie ha ido adquiriendo progresivamente un tono más dramático. Una vez más, además de las vivencias de Cathy hemos ido presenciando las de su familia y allegados, todos ellos hijos reales o figurados de la gran Cathy. Pero por el camino todos van sufriendo pérdidas. Y de hecho, uno va a llegar a pensar que la única que va a llegar viva al final de la serie es la que tiene el cáncer terminal. Pero no diré más que no quiero destripar más de la cuenta.

Divertida y emocionante a la vez, tal vez no llega esta temporada a los niveles de la primera quizá porque ya no nos sorprende tanto la situación, sigue siendo una gran recomendación para quienes quieran ver cine hecho para la pequeña pantalla. Y con episodio de menos de media hora de duración, quien se puede resistir. Aquí también, gran mérito de los intérpretes. Todos ellos.

El tamaño de la luna en tiempo de los dinosaurios… y en Terra Nova

Se emitió el piloto de hora y media de duración de la gran apuesta de Fox por la aventura y la ciencia ficción: Terra Nova. No voy a comentar gran cosa sobre la serie. El piloto fue entretenido, pero de ahí a que al final me acabe interesando la serie va un trecho. Por lo menos, algunas de las chicas, si no buenas actrices, por lo menos son monas.

El caso es que sitúan la acción en el pasado de nuestro planeta, hace 85 millones de años, en el cretácico superior. Esto garantiza la presencia de muuuuuchos dinosaurios. Eso sí, en una realidad paralela, para no dar lugar a paradojas temporales. O eso parece, al menos.

El caso es que en la escena final del episodio piloto, la familia protagonistas quedan obnubilados ante la visión de la Luna. Muy grande. Y la chica adolescente, que es la empollona de la familia, les explica porqué hace 85 millones de años la luna estaba más cerca de la Tierra que en la actualidad.

En la serie se dice que la Luna se aleja  de la Tierra 0,5 centímetro al año. En 85 millones de años, querría decir que se ha alejado 42,5 millones de centímetros. Es decir 425 kilómetros. Teniendo en cuenta que en la actualidad la órbita media de nuestro satélite está a 384,4 mil kilómetros de promedio, hace 85 millones de años, según los datos proporcionados por la serie, estaría a un poco menos de 384 mil kilómetros. Un 99,89% de la distancia actual y del diámetro aparente actual. ¿Realmente cree que alguien puede apreciar esa diferencia de tamaño realmente? Creo que no.

Las cosas no son del todo así. Parece que en realidad el satélite se aleja 4 centímetros al año (en realidad 38 milímetros, pero por redondear). Es decir, 8 veces más deprisa. Pero aun así, la diferencia es difícil de distinguir. Más para una gente que no han visto al satélite con frecuencia por estar, en su tiempo, la Tierra cubierta por una capa de polución. Mala ciencia. Muy mala ciencia.

Reloj astronómico en la Marienkirche

Seguro que el reloj astronómico de la Marienkirche de Lübeck, Alemania, está mejor calibrado que el guion televisivo de Terra Nova (Panasonic Lumix GF1, G 14/2,4 ASPH).

[TV] Finales de temporada: ciencia ficción, fantasía y humor,… todo mezclado

Televisión

Se acerca el final del verano. Y con él, van llegando a su fin algunas series de televisión de las que se ha podido disfrutar, más o menos, durante los meses de calor. En los últimos días, han terminado temporada tres de ellas. Muy distintas. Las tres tienen un componente de ciencia ficción o fantasía. Y humor. Que no falte. Por lo menos en dos de ellas. Os lo cuento.

Torchwood: Miracle Day

De las tres es la que más ciencia ficción maneja, y menos humor. Aunque tiene sus puntitos; que algo le tenía que quedar de su origen como spin off de Doctor Who. Tras la evolución de la serie  que ya comenté hace un año aproximadamente, el instituto clandestino británico encargado de proteger la tierra de agresiones alienígenas, quedaba reducido a dos integrantes. El inmortal Jack Harness (John Barrowman) y las dinámica policía galesa Gwen Cooper (Eve Myles). Y sin instalaciones desde las que actuar. Pero de repente sucede algo milagroso. En el mundo, deja de haber muertes. Lo que levanta las sospechas de algunos agentes de la CIA. Que acabarán como compañeros de la pareja de Tochwood. Hay que descubrir lo que pasa y restaurar la normalidad.

Como he leído en algún sitio, en esta temporada hemos visto como nacía una distopía. Sobre la base de un hecho aparentemente positivo, la inmortalidad de los seres humanos, se va construyendo una sociedad con una ética torticera, distorsionada, y muy deshumanizada. Y esto es básicamente interesante.

En su conjunto, la temporada de 10 capítulos ha sido interesante, pero quizá excesivamente larga. Y no siempre han encajado bien los estilos de hacer de los británicos «torchwoodianos» con los americanos de la CIA. En cualquier caso, entretenida. Veremos cuando nos anuncian si siguen y cómo siguen.

En la cima de Mount Snowdon

En homenaje a esa galesa de armas tomar que es la Gwen Cooper (Eve Myles) de Torchwood, hoy acompaño con una serie de imágenes de tierras galesas. Por ejemplo, de la cima del Mount Snowdon, al norte del país céltico (Canon EOS D60, Tokina AT-X Pro 12-24/4).

Futurama – 6ª temporada

Por que sea un cachondeo y de dibujos animados, no vamos a quitarle el calificativo a esta divertida serie de «ciencia ficción». Tiene muchas más referencias a la ciencia, tanto la real como la de ficción, como los más sesudos productos del género. Y encima sigue siendo muy divertido seguir las andanzas de Fry, Leela, Bender, el profesor Fansworth, Amy Wong, Hermes, Zoidberg, y demás. Es cierto que quizá no tenga la frescura de las primeras temporadas, pero en cualquier caso es una buena excusa para 20 minutos de entretenimiento y cachondeo. Esperando con impaciencia el regreso.

Playas en Tenby

En la otra punta del país de Gales, en el sur, la gente pasea por las tranquilas playas de Tenby (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM).

True Blood – 4ª temporada

Desde luego, pasamos al terreno de la fantasía. Pero hace tiempo que me resisto a encuadrar este batibuurrillo de vampiros, hombres lobos, hadas, brujas y demás seres sobrenaturales, como otra cosa que no sea una serie de comedia desmadrada. Porque todo lleva a un profundo cachondeo y notoria hilaridad. Reconozco que esta es una de mis aficiones culpables. Ya me he planteado varias veces el dejar de ver la historia de la histérica de Soockie Stackhouse (Anna Paquin) y toda su corte de personajes naturales y sobrenaturales, pero en cualquier caso demenciales. Es cierto que salvo en algún momento puntual, las brujas de este año no han llegado a los extremos gores y excesivos que se han podido ver en las temporadas anteriores. Pero lo esencial ha estado ahí. Sangre, sexo, y tramas demenciales de relaciones entre los personajes que te hacen alucinar en chiribitas. Serie válida para dejar las neuronas en posición de mínimo gasto energético durante una hora. Y echar risas.  Porque si te lo tomas en serio, lo único sensato es dar al botón de apagado del televisor. Lo mejor sigue siendo los títulos de crédito. Y bueno, en el episodio final, la espectacular caracterización de la mema de Jessica (Deborah Ann Woll) como una traviesa caperucita roja vampírica. Seguro que todos los espectadores masculinos de las serie le han perdonado lo cargante que ha resultado ser hasta ese momento. Aunque no más cargante que la protagonista y algunos otros personajes. Pero es así esta serie. Si lo quiere lo coges y si no lo dejas.

Cementerio en la catedral de St David's

Mucha muerte, mucho muerto viviente, mucho cementerio en las series de hoy, así que me despido con las lápidas del cementerio de la catedral de St David's (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM).

[Libro] La mujer del viajero en el tiempo

Literatura

Estos días he llevado dos libros al retortero. Y si ayer comentaba el que terminé de leer el domingo, y que es el librito pequeño que me gusta llevar encima para los ratos muertos en transportes urbanos u otros lugares fuera de casa, ayer por la noche terminé de leer el que llevaba leyendo en casa desde principios de la semana pasada. Este último es un libro que me han dejado, por lo cual siempre me planteo si esto es legal o es «piratería». Tal y como se ponen las cosas por ahí. Y me lo dejaron al comentar una de las películas que vi por televisión hace unos días, que sin parecerme nada del otro mundo, observé que tenía elementos originales que me gustaría saber como son tratados en el libro de la norteamericana Audrey Niffenegger.

Como ya he dicho, el libro me lo han dejado, con la advertencia previa de que es un libro «más para chicas». Supongo que por el hecho de que la historia de amor entre los dos protagonistas tiene un lugar principal, y las historias de amor «no son para chicos». O vete tú a saber. Bueno. Yo la he leído, y ahora os lo cuento.

La mujer del viajero en el tiempo (título original, The Time Traveler’s Wife)
Audrey Niffenegger (traducción, Silvia Alemany)
Random House Mondadori, DeBolsillo; Barcelona, 2006
ISBN: 9788483460474

Advierto que alguno de los datos que ofrezco a continuación pueden desvelar elementos del argumento que el potencial lector preferiría no conocer. Lo que vulgarmente se llaman ESPOILERS.

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Henry es un bibliotecario. Y Henry sabe desde su infancia que es un viajero en el tiempo. Contra su voluntad. Sin poder controlar cuando va a viajar ni donde, ni hacia donde en la línea del tiempo, pasado o futuro. Henry se salvó de morir en el accidente que acabó con la vida de su madre, porque en ese momento viajó. Y de repente, Henry se ve abordado un día, cuando tiene 28 años y su vida personal se acerca mucho a un infierno de alcohol, drogas y relaciones interpersonales destructivas, por una guapa joven de 20 años, Clare, pelirroja, que dice que le conoce desde que tiene 6 años y que está enamorada de él. Aunque él, a los 28 años, no la ha visto nunca. A partir la historia se desarrolla en tres partes, que no coinciden necesariamente con las tres partes en las que formalmente se divide el libro.

En un primer tramo de la narración se nos cuenta el noviazgo entre los dos protagosnistas. Primero, el enamoramiento de ambos personajes, especialmente de Clare, que se ven en repetidas ocasiones con Henry durante su infancia y adolescencia ya que este último tiende a viajar repetidamente a los mismos lugares, en distintas épocas. Después, en tiempo real como van construyendo su relación con las dificultades asociadas a la condición de él, que sabemos está debida a una condición genética.

Un segundo tramo se centra en la vida de casados en sus primeros años, cuando intentan concebir un hijo, lo cual lleva a Clare a sufrir repetidos abortos por la transmisión de los genes que condicionan los cronodesplazamientos de Henry a los embriones.

Finalmente, el tramo final nos lleva los últimos años de convivencia en común, con un Henry cada vez más desgastado, que sufre graves accidentes, y que parece abocado a un destino fatal antes de tiempo.

Final de los posibles ESPOILERS

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La historia que se nos cuenta, se puede juzgar desde dos puntos de vista distintos. Como historia de ciencia ficción o como romance. Como historia de ciencia ficción no se puede considerar una obra de primer nivel. Los viajes en el tiempo deben describirse con mucho cuidado, ya que si no fácilmente se compromete el argumento debido a las paradojas temporales. Y en esta historia abundan los suficiente para llegar a una situación en la que la situación no es asumible, y todo resulta en el terreno de la fantasía más que en el de la ficción científica.

Con lo cual llego a una conclusión. El trasfondo de ciencia ficción no es importante. Es simplemente una herramienta argumental para explorar la relación amorosa entre los dos protagonistas que van a sufrir constantemente una dolorosa sensación que les condiciona. La sensación de pérdida. La pérdida de la madre en el caso de Henry. La volatilidad del potencial amante en el caso de la adolescente Clare. La soledad de ambos durante el matrimonio cuando se ven forzados a separarse. La pérdida de los hijos que no llegaron a término en los embarazos. Las pérdidas definitivas que acechan. Y es a la hora de reflejar estos sentimientos donde la novela está más acertada.

La novela se lee bien. Aunque el conjunto resulta irregular. Los encuentros de la niña y adolescente Clare con el maduro Henry en la pradera de detrás de su casa están muy bien. Sin embargo, algunos pasajes de la vida en común de los dos se hacen un poco pesados. Y de vez en cuando, en un libro que no es precisamente económico en páginas, te encuentras con pasajes que no aportan nada al conjunto de la historia. Que lo único que hacen es dotar a la historia de elementos melodramáticos, que no aportan nada a lo esencial.  Son prescindibles. Quizá son estos elementos los que las convenciones sociales hacen que quizá sea una novela «para chicas». Sobre todo porque los elementos «para chicos», los relacionados con la naturaleza del viaje en el tiempo y sus consecuencias están muy deficientemente tratados, con muchas inconsistencias lógicas.

En su conjunto, un lectura que no está mal, con un argumento razonablemente original, y con una calidad suficiente para recomendarla como lectura de carácter general. Incluso a los «chicos». Aunque vaya de amoríos. Pero bueno, tampoco es una lectura imprescindible.

Terraza

Las luces y las sombras que rodean la vida de pareja es uno de los temas del libro; luces, sombras y una pareja en la terraza del IAACC Pablo Serrano (Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH).

[Breve – Cine en TV] Más allá del tiempo (2009)

Cine

Más allá del tiempo (2009) – IMDb.

Supongo que en su momento no vi esta película en el cine por una combinación de factores. Porque hubiese sido mejor conservar una traducción más fiel al original, The Time Traveler’s Wife (La mujer del viajero en el tiempo), o porque la vendieron como drama romántico muy de chicas o de parejitas. El caso es que ciertamente es un drama romántico, con un toque de ciencia ficción que no es más que un recurso argumental para plantear una situación imposible en la relación amorosa entre dos personas destinadas a quererse y a estar unidas sin poder estarlo. La idea del amor que transciende el intervalo de tiempo en el que habitualmente se confina. La puse a grabar hace unos días y la he visto esta tarde y me ha gustado bastante. Buen trabajo de Eric Bana y Rachel McAdams en este largometraje de Robert Schwentke, que si no es perfecto sí que es apreciable. Casi dan ganas de leer la novela en la que se basa… ya veremos.

[Cine] Paul (2011)

Cine

Paul (2011), 31 de julio de 2011.

Cuando hace unas semanas vi el avance de esta película en un cine, no me imaginé que acabaría viéndola. Dos tontos graciosos de turno, un marcianito cabroncete, y mucho humor escatológico y sal gorda. Lo habitual en el cine paródico actual. Sin embargo, ayer nos pillo con ganas de comedia, y tras mucho cavilar (la posibilidad de hace la comedia nosotros mismos vista la cartelera), decidimos darle una oportunidad a este filme, cuando descubrimos que cierto componente británico anda escondido en su concepción. Veamos cómo nos fue.

Sinopsis

Clive (Nick Frost) y Graeme (Simon Pegg) son dos friquis (nerds es la palabra original inglesa), británicos, aspirantes a escritor e ilustrador de ciencia ficción respectivamente, que acuden a la tradicional convención del cómic en San Diego (Comic-Con), y que luego emprenden un viaje en autocaravana por el sur de los Estados Unidos, peregrinando por los lugares más icónicos de avistamientos de platillos volantes y extraterrestres. En una de estas topan con Paul (Seth Rogen, voz), un auténtico extraterrestre, gamberro y malhablado, que quedó prisionero del gobierno en los años cuarenta. Ha escapado e intenta evitar a los malos agentes del gobierno que le buscan, liderados por el misterioso Zoil (Jason Bateman). A esta huida, acabará sumándose en un momento dado Ruth (Kristen Wiig), una integrista cristiana tuerta que regenta con su padre un estacionamiento de autocaravanas. A partir de ahí, nuevos elementos se irán sumando a la persecución hasta el desenlace final.

Realización y producción

Dirigida por Greg Mottola, no nos engañemos, esta película no pretende ser una obra de arte. Sólo pretende ser un entretenimiento. Entretenimiento basado en la parodia de las películas de extraterrestres, especialmente de las de Steven Spielberg que hace un pequeño cameo sonoro en la película. Eso sí, es una parodia sin mala leche, a pesar de lo malhablado e irreverente del extraterrestre. Es una parodia con cariño; incluso se podría decir que es un homenaje. Lo cual la distancia notablemente de otros productos paródicos que asaltan periódicamente la cartelera. Colateralmente, se van introduciendo en el guion otros elementos de crítica, parodia u homenaje, como las continuas referencias a Star Wars, las mordaces referencias al fundamentalismo cristiano y a las teorías creacionistas, a los estereotipos británicos vistos por los americanos y a los americanos vistos por los británicos. Y toda la realización está encaminada a esto, bajo el guion de los dos protagonistas británicos del filme. Un guion que comienza con fuerza y garra, pero que se va estirando y haciendo cansino hasta el final del filme.

Interpretación

Antes que nada una advertencia. Para que muchas cosas tengan sentido, esta película hay que verla y escucharla en su idioma original. Hay que tener en cuenta que la forma de expresarse británica y norteamericana es distinta, no sólo en el acento, sino también en determinados vocabularios. La traducción, el maldito doblaje, elimina muchos de estos matices. Dicho lo cual, los intérpretes de la película se aplican a su misión que es llevar una sonrisa a los labios del espectador. Lo cual sucede con suficiente frecuencia como para darles un aprobado general. Comentar que a los intérpretes mencionados hasta el momento, conviene saber que hay tres pequeños papeles destinados a Jane Lynch (que ha alcanzado cierta fama interpretando la mala de la televisiva Glee), Sigourney Weaver, y Blythe Danner, madre de Gwyneth Paltrow, que puede que a no mucho tardar consideremos, que pareciéndose como se parecen madre e hija, se conserva más guapa y elegante la madre que la hija, un tanto zarrapastrosa esta última en ocasiones.

Conclusión

El resultado final de esta película es mucho mejor de lo que yo me temía. Ya estaba yo pensando en asignar un número ridículo de estrellitas en la valoración del filme, cuando poco a poco vi que había algo de materia gris detrás del producto. Probablemente, originado en el origen británico de las ideas. No es el humor zafio norteamericano que en tantas parodias hemos visto. Siempre han tenido un fino humor los originarios de la pérfida Albión. Pero no nos engañemos. Tampoco es un comedión tremendo. El guion va y viene constantemente desde momentos divertidos a otros prescindibles e incluso aburridos. Y el final, por lo demás es previsible casi desde el momento en que los dos friquis británicos se encuentran con el alienígena cabezón. Normalmente, esta película la encuentro apropiada para verla en televisión si no tienes nada mejor que hacer. Pero tal y como está la cartelera, igual es de lo mejor en comedias que se puede ver en estos momentos.

Calificación

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
**

Recomendación musical

Mientras escribo esto, me he puesto la banda sonora de La guerra de las galaxias. Lo que ahora se llama Star Wars, episodio IV, una nueva esperanza o algo así. Hay constantes guiños a la saga del tío Lucas, pero un momento simpático es escuchar cierta melodía por parte de un grupo de country en un garito durante la película.

Tren al anochecer

Un tren al anochecer acaba de cruzar el Ebro a su llegada a Zaragoza - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited

[Breve – cine] Muchos chinos peleando y extraños extraterrestres

Cine

Ayer por la tarde me vi un par de películas en la televisión hasta la hora de dar una vuelta por el mundo. Una cortita de hora y media de duración y otra más larga que un día sin pan.

Dark City (1998)

Me la bajé del servicio A la carta de Digital+. Hablan de ella como de una película de culto. Ya se sabe. Mediocre acogida en el estreno, y después los friquis la devoran en vídeo. A mí me interesó,… bueno,… porque salía Jennifer Connelly. Lo cierto es que la película está bastante bien. No sé si yo la pondría en el cajón de «las de culto», pero es de lo más digno de los últimos quince años en materia de ciencia ficción. Y la Connelly estaba guapísima en aquellos momentos. Aunque sale de florero.

Acantilado rojo (2008)

En Asia, esta película de dos horas y media de duración, fueron dos películas de casi esa duración cada una. Afortunadamente, en el resto del mundo hemos podido ver la versión «resumida» de esta reconstrucción de uno de los más famosos hechos bélicos de esa parte del mundo, que llevó al derrumbe de la dinastía Han, una de las más importantes de la historia china. Me la encontré ayer en la programación de Canal+ y me la vi. Que nadie asuma que es una película histórica. Es obvio que está fundamentalmente orientada al espectáculo y no a la reconstrucción verídica de los hechos. Pero no se hace larga, es dinámica y entretenida. Así que no me arrepentí de verla. Que no es poco.

[Breve – TV] Falling Skies – Wikipedia, la enciclopedia libre

Televisión

Falling Skies – Wikipedia, la enciclopedia libre.

Ha comenzado una nueva serie de televisión de ciencia ficción. Esta semana. La produce Spielberg. Así que hay una elevada probabilidad de que sea de… ¡exacto! ¡Alieníngenas! ¡Extraterrestres! ¡Marcianos! Como los queráis llamar. Es curioso. Empezó dirigiendo y produciendo películas donde los extraterrestres eran pequeñitos y bondadosos. Con el tiempo, han aumentado de tamaño y se han venido convirtiendo en unos hijos de… ..ta. Por lo que he visto, de momento es una mezcla de La guerra de los mundos, V y Galactica. Los Mechs, que se supone son los robots de los marcianos, tienen un aire muy a lo centurión cylon. En fin. El piloto de doble duración no ha estado mal. Pero todavía no entusiasma. Sólo entretiene. Veremos.

PS (15 de julio de 2011): Abandonada. En realidad es tremendamente floja. Otra decepción en la ciencia ficción.

[Libro y cine] Solaris

Cine, Literatura

Para cualquier aficionado al género de la ciencia ficción, decir Solaris es mencionar un referente fundamental del género. Un referente extraño a los productos más comerciales del género, pero de obligada visita. Como dice un amigo mío, cuando visitas Solaris, tu visión de lo que es la ciencia ficción, especialmente en lo que se refiere a una serie de temas, cambia, y tus expectativas aumentan. Por lo que los productos más comerciales dejan de ser interesantes. Yo también estoy de acuerdo. Cuando leí Solaris por primera vez, dejé de leer asiduamente ciencia ficción. Y lo que leo, salvo cuando expresamente reconozco que es por evasión, busco que tenga un cierto sentido más allá del entretenimiento.

Pero la emblemática novela de Stanisław Lem ha trascendido el medio literario, y ha dado lugar a dos adaptaciones cinematográficas, una de ellas capital en la cinematografía del género. La que se denomíno como el equivalente al 2001, una odisea del espacio de más allá del telón de acero. La otra, como veremos, más olvidable.

Recientemente, la editorial Impedimenta ha publicado una nueva versión de la novela de Lem. Estando escrito el original en polaca, ha sido una costumbre habitual que las traducciones de obras literarias de idiomas más minoritarios o extraños a nuestro medio sea indirectas a través de las versiones en inglés. O en francés, como era el caso de la que hasta ahora habíamos tenido ocasión de leer. La nueva versión es traducción directa de la versión original. Y en general se piensa que esto añade valor a la obra traducida. En cualquier caso, en estas últimas semanas la he leído, y he aprovechado para revisitar las dos películas más conocidas que adaptaron esta historia a la pantalla grande (hubo alguna adaptación previa para la televisión soviética que no ha trascendido especialmente).

Solaris, el libro

Solaris
Stanisław Lem
Impedimenta; Madrid, 2011
ISBN: 9788415130093 

El psicólogo Kris Kelvin es un experto solarista. Un científico que ha dedicado buena parte de su vida al estudio de Solaris, un planeta descubierto unas décadas antes, recubierto por un extraño «oceano», con características de ser vivo. Incluso, según algunos, de ser pensante. Capaz de influir en los campos gravitatorios y magnéticos de su entorno, ya que gira en torno a un sistema estelar doble, que debería dar inestabilidad a su órbita. Kelvin es reclamado en la estación científica que orbita Solaris. Una estación pensada para decenas de científicos, pero que en la actualidad sólo está ocupada por tres. Su amigo Giborian, Snaut y Sartorius. Los informes que de la estación llegan son confusos, y es necesario que alguien investigue, y se tomen decisiones sobre el futuro de la misión. Misión cuyo objetivo fundamental es entrar en contacto con la inteligencia que gobierna el planeta, si esta existe.

Sin embargo, cuando Kelvin llega a la estación se encuentra conque las cosas no van especialmente bien. Giborian se ha suicidado, y además de los otros científicos, otras personas, unos «visitantes», se encuentran en la estación. Pronto, la misma noche de la llegada, recibe la visita de su propio «visitante». Se trata de Harey(*), su mujer, que murió por suicidio cuando apenas tenía 20 años. Tras un primer rechazo, en el que se deshará de ella enviándola al espacio, volverá a materializarse ante él, y acabará aceptándola, primero como su mujer, luego como alguien con quien quiere estar. Pero también será evidente, que estos «visitantes» compuesto por extraño estado de la materia a base de agregados de neutrinos, teóricamente inestables, son producto de Solaris. Y a partir de ahí, diversos dilemas se plantean ante Kelvin y ante el resto de los moradores de la estación.

La narración está planteada desde el punto de vista de Kelvin. Son sus recuerdos, sus estudios, sus lecturas, sus vivencias los que nos condicionan constantemente la visión que tenemos del planeta, del resto de los personajes, del ambiente en la estación espacial. Pero el tema fundamental es el contacto con una inteligencia alienígeana, cuya existencia no está clara, pero que parece más que probable, pero que por su naturaleza tan distinta de la del ser humano parece inaprensible. De aquí se derivan temas secundarios, como la naturaleza misma de lo que es un ser humano, de cómo percibimos al otro, de qué sentido tienen nuestras relaciones, de cómo nos comunicamos y nos incomunicamos. La respuestas a muchas de las preguntas queda abierta al lector, y queda a cada cual quedarse con las que más le satisfagan o mejor expliquen su propio universo.

Personalmente, a mí me resultan fascinantes los «visitantes», verdaderos precursores de los «replicantes» de Blade Runner, o de los cylones de la moderna Galactica, entre otros, al permitirnos confrontarnos con las características que son esenciales al ser humano, incluso cuando la composición de los cuerpos sea diversa. Con la diferencia de que no están creados por el propio ser humano, sino por una inteligencia externa e incomprendida. El eterno problema de cómo definimos que es ser humano. Sus caracteres físicos y biológicos frente a su intelecto, voluntad y deseos.

Como ya he sugerido en la introducción, es una lectura imprescindible para todo amante de la ciencia ficción, pero también recomendable para cualquier lector a quien no le importe plantearse preguntas trascendentes sobre sí mismo, y sin prejuicios hacia el género. En cuanto a que sea una nueva traducción, creo que el texto en castellano es más fresco y más actual que el de la primera versión que leí hace más de 20 años.

(*) Nota: En algunos textos o versiones, el personaje femenino aparece como Harey, mientras que en otros aparece como Hari. La grafía española más aproximada a la pronunciación sería la segunda, siempre teniendo en cuenta que la h es aspirada. Sin embargo, a lo largo del artículo he optado por denominarla Harey por motivos que se explican al llegar al apartado de la segunda película, la adaptación norteamericana de la historia.

Un sol rojizo sobre un oceano, y eventualmente alguna formación rocosa; como me recuerda esta vista del mallorquín Cabo Formentor al planeta Solaris - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Solaris, 1972

Para empezar, nos encontramos con que esta adaptación a la novela de Lem es de uno de los directores insignes del cine soviético, Andréi Tarkovski. Con la reflexiva interpretación de Donatas Banionis en el papel de Kelvin, y la intensa interpretación de Natalia Bondarchuk como Harey, la historia difiere en determinados aspectos de la original, con un extenso preludio en el que asistimos a la preparación del viaje de Kelvin en la Tierra. También hay diferencias importantes en la parte final del filme, que tiene más de dos horas y media de duración.

Las caracteres propios más importantes del film de Tarkovski son que el tema del contacto con la inteligencia exterior es un tema secundario, mientras que es principal en la novela. Aquí se centra más en el conflicto interno que sufre Kelvin cuando se ha de enfrentar a sus deseos más profundos, representados por Harey. Fundamentalmente, Kelvin es una persona que todavía está doliente después de 10 años del suicidio de su joven mujer, y no se sobrepuesto al hecho. La influencia de Solaris hará que el objeto perdido se reencarne, y los antiguos miedos reaparezcan. Es una historia de conflicto interno, y sin un cierre claro.

El filme se desarrolla lentamente, reflexivamente, y está lleno de elementos simbólico (el caballo, el cuadro de los lobos, el estanque junto a su casa en la tierra) cuyo significado en ocasiones se me escapa. Pero en cualquier caso es una película que también debería ver todo aficionado a la ciencia ficción seria, a pesar de que determinados elementos han quedado técnicamente sobrepasados.

Solaris, 2002

Por algún motivo que desconozco, el para mí sobrevalorado Steven Soderbergh se lanzó a realizar una nueva adaptación cinematográfica de la obra de Lem, contando como reclamo a George Clooney en el papel de Kelvin, y a la encantadora británica Natascha McElhone como Rheya (que es Harey, pero cambiando de orden las letras; por esto he conservado esta última grafía del nombre de la protagonista). Y con estas premisas, la cosa se empieza a estropear. Se empieza a desvirtuar. Porque desde mi punto de vista, Soderbergh elimina mucha de las reflexiones y los temas que el original literario poseía, y lo reduce al conflicto de Kelvin, científico doliente por el suicidio de su esposa gestante, mujer ya madura, nunca más poco más que una adolescente, que explica muchas de las cosas del original. La historia incluye también determinadas alteraciones del final de la historia para llegar a una especie de final feliz, cuando menos discutible.

Desde mi punto de vista, una película prescindible, que no aporta nada a las dos obras anteriores limitándose a intentar hacerla más digerible para los públicos mayoritarios. Cosa que tampoco consiguió. Filme no reconmendable salvo para las más fanáticas admiradoras del actor.

Puesta de sol desde Cabo Formentor

Minutos más tarde de la imagen anterior, el sol se pone por el horizonte que forman el cielo y el Mar Mediterráneo - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

[Cine] Hanna (2011)

Cine

Hanna (2011), 12 de junio de 2011

Realmente, nos hemos hecho casi fijos de las sesiones en versión original de los Aragonia de Zaragoza. En primer lugar, se agradece que todavía haya en este país quien apueste por permitir al espectador ver y escuchar las interpretaciones originales de los actores y actrices. En segundo lugar, resulta que incluso es más barato. Supongo que para promocionar. Desconozco cuánto durará la iniciativa. Porque siempre estamos cuatro gatos. En cualquier caso, cuando las salas están preparadas para la proyección digital, la inclusión de subtítulos y distintas bandas sonoras en la película es muchísimo más económico que cuando tienes que sobreimprimir en película y hacer copias con distintas bandas sonoras. Así que, si además añadimos la escasez de propuestas atractivas en competición en la cartelera semanal, en estos momentos es muy fácil saber qué película vamos a ver. Cualquier estreno con una pinta mínimamente decente que se estrene en versión original. Y esta semana tocaba este filme de aventuras dirigido por Joe Wright, que vuelve con la adolescente Saoirse Ronan, una de las actrices que le funcionaron en Atonement (Expiación).

Sinopsis

Hanna (Saoirse Ronan) es una adolescente que vive con su padre Erik (Eric Bana) en una cabaña en el bosque, cerca del círculo polar ártico, y donde este la entrena en técnicas de supervivencia y de defensa personal, así como en el uso de armas. Es rápida, fuerte y despierta. Su padre le enseña idiomas, así como el mundo basándose en libros. Pero ella se cansa de esta vida y quiere salir al mundo. Su padre le muestra un transpondedor, y le dice que si quiere salir al mundo, tiene que ponerlo en marcha y vendrán a por ella. Pero que si quiere sobrevivir, tendrá que pelear y matar a una tal Marissa Wiegler (Kate Blanchett). Ella pone en marcha el aparato, su padre se va, y vienen a por ella, llevándola a unas instalaciones secretas en el desierto marroquí, cerca de Esauira. De allí se escapará, pero también comprobará que sus habilidades para moverse en sociedad son limitadas, por lo que se unirá a una familia americana que viaja por Marruecos y se dirige a Europa. Ella tratará de llegar a Berlín, pero tendrá que evitar a los asesinos que Wiegler ha enviado para matarla. También tendrá que averiguar quién es realmente, y porqué es importante.

Dirección y producción

A pesar de las apariencias iniciales, abusa mucho menos de lo que parece de los efectos especiales, y la acción, que no es trepidante y se basa más en la emoción de las persecuciones que en los «fuegos de artificio». Lo cual en general favorece el producto final. Con una cuidada producción, buen sonido, adecuada música incidental, buena fotografía, la película está rodada con oficio, aunque cojea en determinados aspectos del guion. Con lo grande que es el mundo, y después de desaparecidos durante tantos años, si lo único que necesitan para salir al mundo es ir a por la Wiegler y matarla, no tiene mucho sentido la historia del transpondedor y la historia subsiguiente. Sales, coges un avión, vas a donde esté la fulana en cuestión y te la cargas. Y ya está toda la historia. El asunto de los zapatos de la mala también es un poco chorras. Y las pintas de los malos, un poco de opereta,… el asesino con pintas de homosexual, con los dos lacayos con pintas de neonazis,… no sé. Chirrían bastante. Y la familia norteamericana… pues que se yo,… encima es desechada sin más en momento dado… que no sabemos que han sido de ellos. Si han acabado en el fondo del puerto de Le Havre o han seguido su viaje con sus discusiones chorras.

Sale España, pero obviamente rodada fuera de España, porque se ve que todo está rodado en algún país árabe, probablemente el propio Marruecos, que es más barato y canta a ratos. Pero bueno. Peores representaciones de nuestro país hemos visto en el cine norteamericano. Hay mucho cliché suelto en general en el filme, pero a un nivel soportable.

Interpretación

La chica, que es protagonista absoluta del filme, está razonablemente bien. Hay muchas veces que no acabas de encajar el físico de la chica con las proezas físicas que realiza, pero supongo que eso está buscado a propósito. El resto cumple, aunque la Blanchett está un poco forzada, y más con el horrible peinado pelirrojo que le han clavado. En fin. Tampoco pasará a la historia esta película por ser un prodigio de la interpretación. Michelle Dockery, la estupenda Mary Crawley de la serie Downton Abbey, hace un papelito de morondanga. Y otra actriz británica que no está mal, Olivia Williams, sale por ahí haciendo de mamá yanqui sin mayor trascendencia. Talento desperdiciado por ambas partes. Creo que la Williams hubiera hecho una mala más convincente que la Blanchett. Pero supongo que tiene menor tirón comercial como protagonista.

Conclusiones

Una película entretenida sin duda, siempre que no te pares en las minucias de la inconsistencia del guión. Un entretenimiento de buena factura, más honesto que muchas otras cosas que se hacen por ahí con exceso de fuegos de artificio. Sin embargo, esas inconsistencias en la historia, la banalidad y falta de credibilidad de los macguffin que mueven a los protagonistas lastran la película. El rey de los macguffin fue Hitchcock y lo que hacía era no dar explicaciones y obviar por completo la naturaleza de los mismos. Si empiezas a darles vueltas, y resultan absurdos,… pues acaban fastidiando el producto ya que adquieren una presencia molesta. Miren. La película de persecuciones por excelencia es North by Northwest (Con la muerte en los talones). Película en donde sólo importan dos cosas. Lo canutas que las pasa el protagonista, y la historia de amor con la guapa. Todo lo demás importa poco, nos explican poco, sabemos poco, y da igual. La película funciona. Aquí, se inventan la tontería del transpondedor, la no menos tontería del ABNORMAL de unos análisis genéticos llenos de GACCATTAGATTAGG, la superflua explicación del padre a la hija,… sólo faltaría un científico malvado con una jeringuilla llena de un líquido verde para acabar convertida la historia en un producto de clase Z. Si se hubiesen centrado en lo esencial, la angustia de una adolescente perseguida, podría haber resultado mucho más interesante que una historia de ciencia ficción regularmente construida.

Calificación

Dirección y producción: ** (Suspende por las debilidades de la historia)
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Nada que ver con el filme. Hace unos días La madeja emitió un programa dedicado a Simon & Garfunkel, y más en concreto a su último disco, Bridge Over Troubled Waters. Que es una música excelente, que hacía mucho que no escuchaba, y que me gusta.

Friedrichstrasse

Berlín, en la foto la Friedrichstrasse, ciudad de destino de todos los protagonistas y donde todo se dilucida - Panasonic Lumix LX-3

[Breve – Cine y foto] Soy el número cuatro (2011)

Cine, Fotografía

Soy el número cuatro (2011) – IMDb.

Sí. Lamentablemente me tragué esta mala película de extraterrestres y adolescentes de instituto, bajo la recomendación de que tenía relación con la fotografía. Lo cual es cierto. Y por ello la incluyo en mi colección sobre cine y fotografía, en la que he abierto su correspondiente ficha con la reseña. Pero eso no quiere decir que la recomiende. Salvo a mis peores enemigos. A esos sí.

[TV] Fringe, una serie bipolar desde muchos puntos de vista

Televisión

Aunque ya comenté el lunes las series que terminaron temporada la semana pasada, decidí dejar para una entrada aparte el final de temporada de Fringe. Por varios motivos. Porque es de lo poco de ciencia ficción que hay digno en estos momentos, a pesar de que empezó como empezó. Y es que si algo ha tenido la serie, y tiene puesto que la veremos una nueva temporada, es una especie de bipolaridad. A veces para bien, otras para mal. Pero vamos a desgranar los porqués.

La serie empezó, en su primera temporada, como una especie de Expediente X, serie que no me gustó y de la fui incapaz de ver un capítulo completo, pero con la ventaja de tener unos personajes razonablemente atractivos que impidieron mi abandono inmediato. Pero poco a poco, dejó atrás su carácter procedimental, con episodios autoconclusivos sobre todo tipo de situaciones y entes raros, para ir creando un arco argumental amplio e interesante, que ha acabado siendo predominante. Afortunadamente, desde mi punto de vista.

Los dos universos enfrentados por la humana debilidad de Walter (John Noble), incapaz de quedarse sin hijo aunque se lo tenga que traer de un universo alternativo, y sin prever las catastróficas consecuencias que de este hecho se derivan, es algo muy conseguido. Sin embargo, no son dos universos contrapuestos, ni distintos en lo esencial. Es cierto que las historias de ambos son distintas, pero no dejan de ser dos universos humanos, plausibles, coherentes con lo que nuestra especie es. La bipolaridad está en otro punto. En el más importante. En los caracteres de los personajes principales.

Dos Olivias (Anna Torv), distintas. Una introvertida e introspectiva, conflictuada; la otra extrovertida, sin complejos, de acción. Dos Walters, uno atribulado por sus errores, dañado cerebralmente, en busca de redención; el otro, movido por el odio, por el deseo de venganza, por la falta del hijo perdido. Dos de casi todo lo demás, menos de Peter (Joshua Jackson), que es único, y de alguna forma la clave para resolver el follón que hay montado. Pero de alguna forma todos son dos vertientes de cada carácter, todos podrían haber sido como en el otro universo, si las condiciones lo hubiesen facilitado. Todos tenemos dos lados, y es el ambiente el que hace que se exprese preferentemente uno u otro. Más bipolaridad.

La tercera temporada ha sido claramente bipolar. Probablemente, según se comenta, condicionada por la amenaza de cancelación que se ha cernido sobre ella en todo momento. A pesar de la indudable calidad de la serie, su público es minoritario, y esto puede considerarse poco rentable para las cadenas de televisión. A no ser que se incluya entre la programación de prestigio que a toda cadena le gusta tener en determinados momentos si no le hace perder dinero. Pero a lo que íbamos. La serie ha tenido en su tercera temporada dos caras, con un puente intermedio. La primera, sus primeros capítulos, las aventuras de las Olivias intercambiadas de universo. Ha sido, junto con el final de la segunda temporada de la que es continuación esta situación, de lo mejor con la serie. Y debo confesar una cosa. Por mucho cariño que le haya cogido a la Olivia que conocemos desde el principio, la que podemos considerar de «nuestra realidad», de lo que llamaré el universo ‘A’, me parece mucho más entretenida y atractiva la Olivia del universo ‘B’. La segunda cara ha sido la lucha contra el reloj por la misteriosa máquina, con el objetivo de salvar al mundo en el universo ‘A’, y de destruir al contrario como venganza en el universo ‘B’. No desvelaré grandes cosas. Pero ha estado interesante. Interesante pero precipitado. Todas las líneas argumentales están cerradas en la práctica. Y ha habido la necesidad de inventar un nuevo principio para la siguiente temporada al conocerse la renovación. No ha sido por lo tanto un final tan estupendo y perfecto como esperábamos para esta tercera temporada. Pero se compensa porque tendremos más.

Sin embargo, no sabemos como avanzará. Parece como si en estos momentos hubiera la necesidad de inventarse una nueva historia con los nuevos personajes. Y esto es arriesgado. En cualquier caso, es dudoso que haya una quinta temporada, así que disfrutemos de lo que queda. Y tan felices.

Recomendación musical

Mientras escribo esta entrada, en una grabación de un programa de Cuando los elefantes sueñan con la música – Radio 3, emiten algunas canciones de Silvio Rodríguez. Me parece como si hubiese pasado una vida desde la época en que escuchaba a este cantautor cubano con cierta frecuencia. El Unicornio azul me gustaba especialmente. Más que cuando se ponía revolucionario. Debe de estar mayor ya. Sí.

A orillas del Rin

He empezado a revisar fotografías de los viajes del año pasado; como si fuesen de un universo 'B'... esta es de Colonia,... pero no sé muy bien como tirar para el conjunto de viajes - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Libro] Cánticos de la lejana Tierra

Literatura

Esta es la segunda vez que reseño un libro que leo por segunda vez. Normalmente, reservo estas entradas para leos que he leído por primera vez, pero habiendo ya un antecedente, no he dudado en comentar un relato de ciencia ficción de Arthur C. Clarke, que en su momento, hace unos 20 años me conmovió, y al que he decidido dar una segunda oportunidad, una relectura, para comprobar que tenía los valores que efectivamente vi. Tentado he estado en hacerme con la nueva edición con una nueva traducción que ha salido recientemente al mercado. Pero como mis experiencias de nuevas traducciones de clásicos de la ciencia ficción no son buenas, bucée en mis estanterías para recuperar la vieja edición de bolsillo que leí por primera vez.

Cánticos de la lejana Tierra
Arthur C. Clarke
Los Jet de Plaza & Janés; Barcelona, 1989
ISBN: 8401491266

El argumento nos habla de la nave espacial Magallanes. La última y mayor de su clase, transporta los cuerpos hibernados de un millón de seres humanos, que han huido de la destrucción de la tierra por la conversión del sol en nova, y que tras una travesía de unos 50 años luz llegan a Thalassa. Un planeta cubierto de agua salvo en tres islas de origen volcánico, que fue colonizado 700 años antes, pero del que desde hace 400 años nada se sabe de él. Y la sorpresa es que hay una comunidad humana, pequeña, pero razonablemente próspera. Durante dos años, la Magallanes permanecerá en órbita para reconstruir su escudo de hielo que la protege del roce con el polvo espacial cuando se desplaza, gracias a su propulsión basada en la fluctuaciones cuánticas del vacio, a un quinto de la velocidad de la luz. Su destino es Sagan Dos, un planeta todavía inhóspito, pero que planean convertir en habitable en un tiempo razonable, y para el cual aún les falta un recorrido de 75 años luz. En los dos años, en los que permanecerá la nave en órbita, algo más de un centenar de sus tripulantes despetarán y se relacionarán con los thalassianos, generándose amistades, amores, rivalidades, pero sobre todo un sentido de solidaridad basado en el recuerdo de los sonidos y las imágenes del perdido planeta madre. También comenzarán a estudiar la vida local, descubriendo un incipiente atisbo de inteligencia a algunos seres marinos.

Aunque es capaz de escribir historias más oscuras, el carácter de Clarke al escribir ficción es el buenrollismo. No hay grandes dramas ni tragedias en sus historias más importantes, o estas son tratadas de forma matizadas. Prefiere encarar a los seres humanos con sus bondades innatas, y con algún que otro defectillo. Es también relativamente riguroso a la hora de tratar los aspectos científicos de sus libros de anticipación. Y si bien, en estos momentos sabemos que no hay riesgo que el sol estalle como una nova en tiempos próximos, sus conjeturas se adaptaban al conocimientos científico y a sus límites en el momento en que se escribió en los años 80.

Globalmente es una lectura amable, fácil, que agrada sin lugar a dudas a cualquier aficionado al género. Es cierto que alguno de los capítulos finales, me ha conmovido como lo hizo en su momento, cuando la leí por primera ocasión. Pero en esta segunda lectura me ha parecido mucho más ingenua; me resulta difícil de tragar, veinte años más tarde, tanto buen rollo por parte del personal. Pero bueno, no está mal.

Música recomendada

Más que una recomendación es un comentario musical relacionado. Mike Oldfield compuso un álbum en los años 90 con el mismo título, The Songs of Distant Earth, inspirada en el álbum. Ahora bien, si es recomendable o no… pues te tiene que gustar lo que hace Oldfield, que además de «campanas tubulares» pues son cosas… que suenan como las «campanas tubulares»… Pues eso. Pero si hasta hay un corte de este álbum que se titula Tubular World.

Barquero

Siendo Thalassa un planeta marino por excelencia, que mejor que ilustrar la entrada con los barqueros de Capri que, bajo los acantilados de la isla, te dan una vuelta por la Grotta Azzurra - Canon EOS 40D, EF 28/1,8 USM