[Cine] Le comte de Monte-Cristo (2024)

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Le comte de Monte-Cristo (2024; 42/20240812)

Casi dos semanas he tardado en comentar esta película, que fui a ver con cierta reluctancia. En mi infancia y adolescencia, las novelas aventureras de Alexandre Dumas me atraían. Bueno.. no. Una novela de Dumas me entretenía mucho. Estaba por casa, era de lectura fácil, era entrenida… y había adaptaciones al cine y a la televisión que también eran obras de aventuras muy entretenidas. Y luego estaba la historia que adapta la película de hoy… que nunca leí. Nunca me atrajo lo suficiente. Pero me la sé. Me enteré de ella por primera ve en algún momento de finales de los años 60. En aquella época, TVE, la única que había en nuestro país, en su primera cadena, programaba asiduamente Novela, un espacio en el que se adaptaban en formato serializado obras literarias diversas. En algún momento de 1969 se emitió la adaptación de la novela de Dumas en 17 episodios de 30 minutos de duración, máximo. Pero tengo recuerdos muy nítidos, y en 1969 yo era muy niño todavía… ¿La volverían a emitir con posterioridad? No sé. Pero que sepáis que se puede ver en el archivo de RTVE. Igual me animo. No sé. Ya veré. O no.

Pues estamos en 2024, y los franceses, bajo la dirección de Alexandre de La Patellière y Matthieu Delaporte, han adaptado por enésima ver el culebrón de venganzas que llevan una vida realizar de Edmond Dantès (Pierre Niney), contra los malvados Fernando de Morcef (Bastien Bouillon), Danglard (Patrick Mille) y Villefort (Laurent Lafitte), despechado en especial por haber perdido a su amor amorísimo, la catalana Mércèdes Herrera (Anaïs Demoustier). El argumento sigue más o menos los tiempos de la novela original, la traición, el penal de la isla de If, el tesoro del cardenal Spada, y la venganza en París. Aunque en la adaptación modifica algunas cosas del argumento, como la chica con la que se queda al final y otras cosas. Pero bueno… es lo de menos.

Para ello, los franceses se han gastado una pasta. Es una producción cara. A lo mejor no tanto si la comparamos con las sobradas que se marcan los usamericanos. Pero para cualquier otra filmografía, una pasta gansa. Una película con todo lujo de detalles, con esplendores y fastos, con mucho vestuario, con grandes localizaciones. Pues eso… que viva los dramones del siglo XIX. Y con un reparto… que no lo hace mal. Aunque también tiene sus debilidades. Irregular, pero aceptable.

Lo que me pasa a mí es que hace tiempo que le perdí las ganas a las novelas de Dumas. Que he evolucionado mucho desde los años de mi adolescencia. En concreto, estas venganzas culebronescas, en la actualidad las asocio a mis placeres inconfesable televisivos. En los últimos años he visto varias en los dramas coreanos. Algunos muy interesantes. Otros… pues eso… puro culebrón. Ya he dicho que fui a la sala de cine con cierta reluctancia. A ver. No está mal. Y lo cierto es que está teniendo buena acogida por la crítica y por el público que ha ido a verla. Está bien valorada en Imdb y tal. Aunque desde mi punto de vista, más allá del espectacular diseño de producción, tampoco aporta mucho más. Un entretenimiento. Por lo tanto, si le queréis dar una oportunidad y os van este tipo de historias, no os arrepentiréis. Pero eso… que a mí… en las últimas décadas… lo de Dumas… pues que ni fu ni fa.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Godzilla Minus One/Minus Color (2024)

Cine

Lo prometido es deuda. Dije que algo hablaría de la versión en blanco y negro de la mejor sorpresa que el cine de monstruos ha dado desde… ¿siempre? ¿el King Kong original? ¿ha habido alguna otra película sobre monstruos que me haya gustado realmente más allá de considerarla un divertimento puntual? Y cuando digo monstruos digo monstruos monstruosos. No me refiero a malvados muy malos, o a malvados muy feos, o a personas deformes, ni a extraterrestres, ni a dibujos animados. Tampoco a cuando salen monstruos de refilón, como los dragones en los medioevos fantásticos, o los gusanos asteroidales en las aventuras espaciales. No. Me refiero a cuando un monstruo monstruoso. Grande, peligroso, que llene la pantalla con facilidad… y tal. Lo que se dice… MONSTRUOS. Godzilla, King Kong, dinosaurios a cascaporrillo, dragones como protagonistas, otros kaijus diversos,… Ya me habéis entendido, ¿no?

En realidad, hoy, recién llegado de un viaje, tocaría hacer el resumen fotográfico del mismo. Pero es que llegué pasadas las once de la noche ayer a casa y he tenido que ir a trabajar. Así que no me ha dado tiempo casi ni a descargar la tarjeta de la cámara digital, y no digamos lo de enviar y revelar los rollos de película argéntica. Mañana, pues. Por eso aprovecho para hablar de esta versión en blanco y negro del Godzilla genuinamente japonés más reciente. El que realmente recoge la esencias del original, lo reinventa siendo fiel a la idea, mejora la idea, mejora la realización hasta la enésima potencia, le da sentido y la hace apta para todo el mundo. La hace apta para todo el mundo con dos dedos de frente y no sólo para los consumidores compulsivos de palomitas con exceso de sal y aceite u otras grasas, para deleite de otro tipo de monstruos, los cardiólogos, cirujanos cardiacos, intensivistas coronarios, neurólogos en unidades de ictus, y otras ciencias médicas afines.

Pero vamos a ver. Sobre la película, cuando se estrenó en cines, ya hablé. Estupenda. Un hallazgo. Un joyita inesperada. Lo de que se emita en los cines japoneses, y de algunos otros países, a partir de enero de 2024 una versión en blanco y negro, ¿tiene sentido desde un punto de vista creativo? ¿estamos ante otra película? ¿es al menos una variante de interés de la versión en color? ¿o es un mero truco de mercadotecnia para conseguir más beneficios, vendiendo más entradas, incluso al público que ya vio la versión en color? Pues sí, no, sí, y probablemente también. Desgranaré estas cuatro respuestas a estas cuatro preguntas.

En realidad, la primera y la tercera son más o menos lo mismo. Así que argumentaré primero la respuesta a la segunda pregunta. No estamos ante otra película. Se nos cuenta la misma historia, se nos lanzan los mismos mensajes. La valoración global de la película no cambia gran cosa. No estoy de acuerdo en los que argumentan que básicamente estamos ante otra película. Nop. Bajo ningún concepto.

Pero. Sí, creativamente es distinta. Es una variante muy interesante de la película. La expresividad es totalmente distinta. La película en su concepción comercial inicial, no sé si en su concepción original, en color, está muy bien. La gradación del color de la imagen es muy buena. Contribuye a establecer un tono, un estado de ánimo y un sentimiento. Y necesariamente nos remite a la época en que suceden los hechos que se narran… o mejor dicho, a la filmografía de la posguerra japonesa. Frente al en ocasiones chirriante Technicolor de los Estados Unidos,… en Japón… la verdad es que no se rodaba en color. No había ni dinero ni disponibilidad técnica. Por lo que hasta los años 60 no se empezó a experimental con el color en el cine japonés. Por lo tanto, la versión en color juega con la idea de generar una impresión sobre una época y un lugar… que no es real, porque no hubo cine con estas características, hasta esos años 60. En algún lugar he leído que la segunda película de la saga, de 1955, estaría rodada en color, pero en IMDb dice que en blanco y negro. La tercera película, de 1963, sí que se rodó en color. En Technicolor… o sea qué… difícilmente tendría las características de color de la reciente película dirigida por Takashi Yamazaki e iluminada y fotografiada por Kōzō Shibasaki. De hecho, salvo acentos de color en determinados momentos, como el azul de los rayos del monstruo, la película es casi monocromática, aunque con cierta mezcla de tonos cálidos y fríos, de ocres y azules. De ocres fríos y azules cálidos. Casi monocromática es la clave. De ahí a quitarle el color completamente, no va nada.

Pero no es solo eso. No es simplemente una cosa de quitarle el color. El ajuste del contraste y la reproducción de los tonos no ha sido una labor rápida y sobre la marcha. El cuidado en la conversión al blanco y negro es mucho más cuidado que todo eso. Esos rayos azulados, de repente se convierten en un blanco extremadamente luminoso, impactantemente luminoso. Y las ominosas lesiones en la piel de algún personaje protagonista, sin el color, adoptan otro significado incluso más ominoso todavía. Y de ahí que me haga una pregunta que no he podido responder buscando por la red de redes. Rodada en digital… es rodada en color. Pero, ¿pudo estar pensada inicialmente para ser una película en blanco y negro a la hora de su exhibición? La cosa cuadra bastante viendo la versión Minus color, que en España no se ha estrenado en salas, que yo sepa, desde luego no en Zaragoza, y que hemos tenido que ver directamente en Netflix. Una pena. En salas hubiese sido mucho mejor.

Así que vamos con la última de las preguntas, si es una maniobra de mercadotecnia, para vender más y obtener más recaudación. Pues, hombre… mujer… Sí. Claro. Nadie se mete en esto por mero amor al arte. De hecho, como Will Gompertz escribía, ni los más grandes artistas hacían arte por amor al arte. Todos querían ganar dinero. Dejémonos de tontadas. Lo que yo me planteo, y no sé si alguien me podrá responder, o si algún día en algún artículo encontraré la respuesta, es si al final decidieron estrenarla en color para no espantar a la posible clientela. Para luego, comprobando que la cosa funcionaba, y muy bien, estrenar la versión en blanco y negro que tan bien le va a la película. Es una hipótesis. Es algo que se me ha ocurrido. Y es que las dos versiones me gustan, pero finalmente, la de blanco y negro más. Aunque sea la misma película. Está muy bien. La tenéis que ver. De todas formas, no la consideraré como un nuevo estreno. Para mí, es la misma película, o una variante de la misma película. Valoraciones globales, las mismas. Altas.

[Cine] Wonderland (2024)

Cine

Wonderland (2024; 41/20240807)

Hoy vamos con un estreno directo en plataforma. En su país, Corea del Sur, fue estrenada directamente en salas de cine a principios de junio, con razonables resultados iniciales de taquilla, pero la distribución en el resto del mundo, excepto China, es de Netflix. Pero no fue esto lo que me atrajo de la película. Durante los peores momentos de la pandemia, cuando no podíamos ir al cine, me suscribí a Filmin una temporada con intención de ver películas de cine interesantes. Y en ese tiempo pude ver ver una película dirigida por el director de la de hoy, Kim Tae-yong, y protagonizada por Tang Wei, la estupenda actriz china cuya carrera se vio alterada por la dictadura de su país. Aquella película me gustó mucho. Ambos se casaron años más tarde, y por ello Wei Tang ha ido alternando su participación en películas chinas, pero también en películas surcoreanas. Pero creo que es la primera vez que vuelven a rodar juntos. Definitivamente es algo que me hizo mirar con buenos ojos el estreno de esta película de hoy, en cuyo reparto aparecen otros nombres y rostros habituales en las teleseries surcoreanas que veo los fines de semana. Eventualmente con buenos trabajos en ellas.

Por otro lado, algo de lo que ya soy consciente desde hace tiempo es que los surcoreanos copian si recato ni disimulo. Quizá no podamos acusarlos de plagio. Y tal vez, no lo sé, paguen o pidan permiso por usar algunas ideas. Pero vamos… copian… ¡lo que copian! Y la idea de esta película procede de una celebrada serie de Amazon Prime Video, bastante maja, de la que he visto dos temporadas, aunque ya no me animé a ver la tercera. Bueno… la empecé. Pero es eso que piensas que ya lo que te están contando no tiene tanto que ver con lo que te gustó inicialmente. La cuestión es que los avances en inteligencia artificial permiten que, a la muerte de una persona, o cuando está en coma profundo, recoger todas sus vivencias y personalidad, y subirlas a unos mundos de realidad virtual, permitiéndoles interactuar con sus allegados vivos. En este caso, una mujer china (Wei Tang) establecida en Corea del Sur fallece lamentando no habiendo pasado más tiempo con su hijo todavía pequeño, mientras lleva una vida alternativa como arquóloga. Una azafata (Bae Suzy) se comunica habitualmente con su novio (Park Bo-gum), que en su vida alternativa es astronauta en una estación espacial, en la realidad está en coma profundo por un accidente,… aunque… ¿qué pasará cuando despierte?. Una abuela malcría a su nieto fallecido, en una realidad alternativa en la que este está estudiando en Londres. Y estan los dos desarrolladores principales de la idea y el programa (Choi Woo-sik y Jung Yu-mi), con sus propios problemas.

Sobre el papel, y por ello no dudé en ver la película en cuanto la estrenaron, tenía todos los mimbres para ser potencialmente interesante. La producción está muy cuidada, con una buena fotografía, quizá demasiado aséptica, muy «de ciencia ficción». Y todo el mundo sale muy guapo. Pero… la superficialidad de la propuesta es terrorífica. Las situaciones familiares o románticas están totalmente estereotipadas, no hay ningún tipo de reflexión básica sobre lo que significa no aceptar la muerte, no asumir el duelo, no seguir hacia adelante. Se queda a un nivel elemental, casi anecdótico. Y aunque el reparto tiene una potencialidad indudable, queda tan desaprovechado, que las interpretaciones hacen agua por todas las partes, especialmente en aquellos personajes más pensados para complacer a un público que gusta de gente guapa en pantalla, famosos a los que están enganchados, pero cuya calidad depende mucho de que esté en el papel adecuado, con la dirección adecuada, y ajustados a sus limitaciones.

Por lo tanto, quizá por las expectativas elevadas que yo me había montado en mi cabeza, la cosa se queda… regular, regular. Una pena. Seguimos con una racha mala de películas estrenadas directamente en plataformas. Toda la retórica sobre internet como el futuro del cine queda desmontada por la comercialidad superficial de la mayor parte de las propuestas que nos ofrecen las plataformas de contenidos. Pero si la película tiene hasta el típico aviso de emplazamiento de producto, práctica de la que abusan hasta niveles risibles las producciones del país asiático. Una pena.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: **
Valoración subjetiva: **

[Cine] Longlegs (2024)

Sin categorizar

Longlegs (2024; 40/20240805)

Para mí, el acto de asistir a la sala de cine para ver esta película dirigida por Osgood Perkins, un director que hasta ahora se había movido en la mediocridad más absoluta por el repaso que he hecho a su filmografía, estuvo rodeado de una serie de circunstancias que no sé hasta que punto la opinión que voy a trasladar sea lo suficientemente ecuánime. Es ilusorio que cualquiera diga que emite una opinión objetiva sobre una película. Nuestras opiniones están sesgadas a priori por prejuicios inevitables, que se derivan de los valores que presiden nuestras vidas, la cultura en la que nos movemos, la educación que hemos recibido, formal o informal, o las experiencias previas, en las salas de cine o en otros medios artísticos o del mundo del espectáculo. Entre otras cosas que se os puedan ocurrir. Pero intento ser ecuánime. E cuando digo que quiero ser ecuánime, digo que pretendo que mi visualización de la película sea activa, participativa a cierto nivel, crítica, tanto si estoy predispuesto a favor como en contra, y dando siempre una oportunidad a la obra, siendo consciente que mis prejuicios pueden guiarme de forma equivocada. Y con este espíritu me dirigí el lunes pasado a ver una versión original subtitulada en español, aunque no necesité mucho los subtítulos, a las 16:30 de la tarde, después de salir de trabajar, en compañía de otras dos personas.

Y todo iba bien hasta que aproximadamente cuando llevaba 45 o 50 minutos de película empecé a sentirme mal. Me dolían las piernas, los brazos y la espalda, sentía un frío que no se justificaba por la excesiva potencia del aire acondicionado en la sala, como de costumbre en Zaragoza, salas siempre demasiado frías en verano y siempre demasiado cálidas en invierno, e incluso empecé a tiritar. Siendo médico como soy, mi diagnóstico de presunción fue «un escalofrío febril de probable origen infeccioso, viral en la mayor parte de las ocasiones». Cuando nos infectamos por un virus o una bacteria, el germen se multiplica en el órgano de entrada, y cuando alcanza un cierto nivel, pasa a la sangre, se produce una viremia o bacteriemia, y se desencadena un pico febril. La fiebre es un mecanismo de defensa del organismo ante la infección ya que puede detener o ralentizar la reproducción del germen. Pues eso es lo que pensé que me estaba pasando. Como había poca gente, me aparté de la gente que me acompañaba, me aislé, y a pesar del malestar, seguí viendo la película hasta el final. Cuando terminó, me cogí un taxi y me fui a casa… me puse el termómetro, no había fiebre, me tomé un ibuprofeno, tuve un episodio de sudoración profusa como si hubiera tenido fiebre, me sentí cansado, me fui pronto a dormir… y todo pasó en cinco horas. A las diez de la noche estaba durmiendo como un bendito y sin problemas. Ni idea de lo que me pasó en realidad.

La cuestión es si realmente pude apreciar o no las bondades o defectos de la película que vimos, y hasta que punto. Una película que se plantea en inicio dentro de caminos trillados. Un asesino en serie, una agente del FBI joven, relativamente bisoña, con un compañero veterano y simpático (Blair Underwood), y una ambientación fría, agobiante, con primeros planos en contrapicado con grandes angulares, y cámara subjetiva situándose en el punto de vista del personaje, con frecuencia. La joven agente (Maika Monroe), rarita, con traumas no bien definidos a cuestas, y una relación rara con su madre (Alicia Witt). La trama va derivando poco a poco hacia el satanismo, incluso con toques sobrenaturales, y poco a poco va apareciendo en pantalla un extraño personaje, el principal sospechoso, un irreconocible, en su caracterización, Nicolas Cage.

En primer lugar, los derivados de The silence of the lambs a veces me gustan y a veces no. Es un género que ni me entusiasma ni lo rechazo. Si está bien hecha, fenomenal, y si está mal hecha, mala suerte. La película que nos ocupa… está razonablemente bien hecha. No tan maravillosa como lo que he leído en algunos críticos y comentaristas, pero sí, está bien hecha. Con oficio y con cierta personalidad. Y también está bien interpretada. Bueno, la excesiva caracterización de Cage y su histrionismo al actuar no son de mi gusto a pesar de las alabanzas que recibe de algunos. Y la actriz protagonista no acaba de convencerme del todo a la hora de expresar sus angustias… pero no está mal. Pero el satanismo sobrenatural y estas cosas,… me cuesta más aceptarlas. En estos géneros me resulta muy difícil entrar en eso que se llama la suspensión voluntaria de la incredulidad. Soy demasiado incrédulo ante este tipo de fantasía. Porque el terror sobrenatural no deja de ser un subgénero de la fantasía, asociado o no al crimen. Cuando la fantasía es franca, cuando se crea un mundo realmente distinto, entro muy fácilmente en ella. El realismo mágico, el realismo fantástico, especialmente en literatura, también es un género en el que entro con facilidad. Estas películas de terror satánico no dejarían de ser una forma de realismo mágico. En un universo que parece el nuestro, surge algo de carácter fantástico, sobrenatural. Pero no suelo poder con ello.

El caso es que me desligué emocionalmente de la película en el momento en que los aspectos fantásticos de la película aparecieron. El problema es que también coincidió con mi malestar físico. ¿Influyó este en ese desenganche del filme o este hubiera sucedido igualmente de todos modos? No lo puedo asegurar con rotundidad. Creo que, por experiencias previas en los últimos años, no muy frecuentes, porque es un género que no frecuento, sí se hubiera producido. Pero si he de ser sincero y ecuánime, no puedo dejar de lado la hipótesis de que el malestar físico que sufrí influya en una opinión más fría que tibia hacia esta película. Mi valoración subjetiva son esas dos magras estrellas. Que normalmente se interpretarían como un suspenso. Pero como podréis leer si seguís el enlace a la interpretación que hay que hacer de ese sistema de estrellas, veréis que los defino como «Es una película que me parece floja, o bien, que sólo puede ser atractiva para los amantes del género al que pertenece. …» Es decir, no debéis interpretar que la considero una película mala o regular. Es que no me interesó. Por lo tanto, si el género os gusta, puede que la consideréis una buena película. A vosotros os toca decidir. ¿Creéis que soy ecuánime en mis opiniones?

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: **

[Cine] The Ministry of Ungentlemanly Warfare (2024)

Cine

The Ministry of Ungentlemanly Warfare (2023; 39/20240731)

Con los bajones de la cartelera de verano, más lo calores asociados a la época, hay poca motivación para ir a las salas de cine. Esta tarde hemos ido a una sesión temprana de una de las pocas películas que mueven un poco a ello. Ya comentaré. El caso es que eché un vistazo a los estrenos de las plataformas de contenido en internet por ver si… Y mira que cada vez soy más escéptico, más bien pesimista, con la calidad de sus películas. El caso es que vi dos posibilidades para esta semana. Una la vi el miércoles, que es la que comento hoy, en Amazon Prime Video, y la otra ayer, en Netflix, pero todavía no tengo claro si la he de considerar un estreno admisible en estas publicaciones o no. Mucha gente dice que la estupenda versión de Godzilla que tan gratamente sorprendió hace unos meses se convierte en una película distinta cuando le quitas el color. Bueno, es algo más que quitarle el color… Ya lo comentaré. Como estreno o como otra cosa, pero ya lo comentaré.

La película tiene una aventurilla bastante prescindible en el contexto de la película que transcurre en la isla de la Palma… pues pondremos fotos de La Palma.

El caso es que el miércoles pasado me acomodé en el sofá de casa para ver algo que pensaba que ya estaba periclitado. Un género muy popular cuando yo era un crío, y en general en las décadas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, era el cine de comandos. Los comandos eran el equivalente actual de las fuerzas de operaciones especiales. Y su impacto en el desarrollo de la guerra mundial ha sido objeto de cierto debate. Desde los que opinan que fue fundamental hasta quienes aseguran que los actos de sabotaje tuvieron un alcance pequeño. La recogida de información de inteligencia sí que sería importante, y cierta labor de grupos de resistencia también, pero los famosos comandos… Bueno… mi conocimiento no da más que para saber que hay diferencias de opiniones. Lo que sí es cierto es que con el tiempo fueron un elemento de propaganda importante… cuando sus misiones iban bien. Que Mussolini fuera o no liberado del Gran Sasso tuvo una importancia escasa en el desarrollo de la guerra. Pero el impacto propagandístico en la Italia ocupada por los alemanes no fue desdeñable para controlar a las poblaciones, y para la percepción de la situación de Italia en el conflicto.

En la película se habla de una de las acciones de operaciones especiales que organizaron los británicos, Operación Postmaster, en un momento que en el filme se narra como muy difícil para su posición contra los alemanes. Lo cierto es que en enero de 1942 lo peor del acoso aéreo alemán contra territorio británico había pasado, los Estados Unidos ya estaban en guerra con Alemania y de lo que se trataba era de mejorar la seguridad de los transportes de tropas y materiales a través del Atlántico. El impacto real sobre la logística de los submarinos alemanes de la acción probablemente fuese mucho menor que lo que en la película. Y dado que la acción se desarrolló de forma clandestina en las colonias españolas en África, sí que sirvió de mensaje del gobierno británico a otros países, más o menos neutrales, de que no se iban a parar en consideraciones sobre la legalidad de las acciones en una guerra muy compleja y con escaso aprecio a la legalidad por parte del otro bando. Como decía antes, en estas acciones era más importante la inteligencia y la propaganda que el impacto material real de las mismas. Además afianzó la estructura de operaciones especiales en la cúpula política y militar británica.

La película tiene poco aprecio por la verdad histórica. Se toma la cosa con cierta frivolidad. En contra de la tendencia actual del cine bélico, a favor de un mayor realismo y rigor, y casi siempre un cierto toque antibelicista, la película recupera los viejos clichés de los «buenos» que siempre aciertan y siempre se escapan de las malas situaciones sin despeinarse, frente a los «malos» que son incapaces de acertar a un elefante en un pasillo, que mueren por docenas, que son muy torpes y muy tontos porque caen en las añagazas de los «buenos». Hay una chica, que está muy buenorra, una malo muy malo… y bueno, los tópicos de otros tiempos donde la propaganda sobre estas cosas era como era.

Con una factura razonablemente bien hecha pero carente de realismo, y unas interpretaciones funcionales, esto es cine de otro tiempo, pero no necesariamente del que añorásemos. Creo que este tipo de aventuras cada vez tienen menos sentido. Bien es cierto que puede cumplir con su función de entretenimiento palomitero. Pero poco más. Desconozco si este tipo de películas volverán o si es una de estas películas que producen las plataformas de contenidos para aumentar el fondo propio, con la esperanza de que, si no atraen suscriptores, por lo menos que los fijen. Dirigido por un Guy Ritchie en horas mediocres, protagonizada por un Henry Cavill en un trabajo alimenticio, y que tampoco parece que tenga muy claro qué quiere ser de mayor, y con un florero, que pretende tener personalidad, pero se dedica a lucir palmito, una Eiza González, a la que todavía no veo mucho como buena actriz, y muy encasillada en la acción y derivados, aunque cumple. Y un montón más de gente, como es habitual en estas películas, todos con personajes estereotipados, sin más profundidad ni interés. Sinceramente, no es especialmente recomendable, aunque habrá quien se entretenga con ella.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: **

[Cine] The bikeriders (2023)

Cine

The bikeriders (2023; 38/20240728)

El domingo por la tarde comentaba en mi entrada de recomendaciones fotográficas semanales sobre Danny Lyon y su reportaje en profundidad más emblemático, y que lleva como título el mismo que esta película, The bikeriders. O más bien, al contrario. Esta película lleva el título de aquel célebre reportaje, y está inspirado por él. Dirigida por el interesante Jeff Nichols, una de cuyas películas previas me gustó bastante, lo que más me atrajo para aceptar la invitación para ir a ver la película es el reparto de la misma. Porque el tema… la verdad es que no mucho. Pero vamos a ver que tal.

La película nos habla de un club de moteros en los años 60 del siglo XX. La historia del club, y especialmente de sus personajes principales se nos cuenta en retrospectiva, por las entrevistas de Danny (Mike Faist), un fotógrafo alter ego de Danny Lyon a Kathy (Jodie Comer), inspirada por la real Kathy Bauer la novia/esposa de uno de los integrantes del club, Benny (Austin Butler). O banda de moteros. Difícil de señalar la denominación adecuada, según cómo lo veas. Y todo se remonta años hacia atrás, cuando Kathy conoce a Benny, y cuando Johnny (Tom Hardy), el líder informal de un grupo de amigos, decide que ese grupo de amigos moteros se van a organizar. La película nos irá narrando lo que fueron los inicios, los buenos tiempos y la decadencia y corrupción de la idea, cuando determinados elementos lo convierten en una banda de crimen organizado. Así como la peripecia en las vidas de estos tres principales protagonistas.

La película no ha tenido un gran impacto entre el público y la taquilla. Se presentó durante el 2023 en diversos festivales, con una excelente acogida, pero ha tardado en llegar a las pantallas. Ni siquiera en su país de origen ha llegado hasta el mes de junio de este 2024. Y sin embargo, es una película realizada con mucho esmero, incluso con elegancia me atrevería a decir. Fotografía, una estupenda banda sonora con temas de la época, ambientación… el diseño de producción en su conjunto es de muy buen nivel. Y Nichols es un excelente director de actores, como puso de manifiesto en la película que he enlazado antes, especialmente si además cuenta con un reparto muy profesional y de gran nivel. Es difícil decir quien sobresale más, aunque yo apuesto por una inspiradísima y convincente Jodie Comer, que ya ha mostrado en otras ocasiones mucha calidad en su trabajo. Una inglesa muy adaptable a papeles de muy distinto tono, y con mucha presencia en pantalla. Pero hay muchos otros intérpretes interesantes en el largomentraje.

Dicho lo cual, personalmente arrastré en todo momento que el tema me interesa poco. Has de empatizar con algo o con alguien para engancharte a la historia. Pero a mí, el entorno de masculinidad malentendida y muchas veces tóxica que rodea el club de moteros, y que de una forma u otra hemos visto en muchas películas norteamericanas cuando hablan de determinados sectores de esa sociedad, me tira para atrás. A lo que se suma que la película arranca fuerte, y no tiene un mal final, pero hay un momento, a partir de la mitad del metraje, en el que me da la sensación de estar constantemente dándole vueltas a unas situaciones que podrían haberse contado de forma eficaz con mayor economía de medios. ¿Puede ser recomendable? Pues ya he dicho… está bastante bien hecha, y tiene unas interpretaciones de muy buen nivel. Pero si el tema no te interesa…

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Twisters (2024)

Cine

Twisters (2024; 37/202400721)

Hace casi 30 años hubo un cierto intento de resucitar el cine de catástrofes, tan de moda en los años 70, y hubo una primera entrega dedicada a los cazadores de tornados, producida por Steven Spielberg y con guion de Michael Crichton. Tuvo bastante éxito en taquilla. Con una recepción algo más fría en la crítica, pero no mala. Puso en el candelero a su actriz protagonista, que luego lo petó en compañía de Jack Nicholson, llevándose un Oscar, aunque luego no hizo grandes cosas en el cine, y creo que se ha movido en el mundo de las series de televisión,… pero no he visto sus series que yo recuerde. Aquella película… no recuerdo verla en pantalla grande, pero sí en algún pase televisivo. Y no me gustó en especial. Un producto formulaico, sin más interés que el de funcionar como un mero entretenimiento… si te va este tipo de cine. Así que cuando anunciaron para este año una película con el mismo título pero con una ese de más, producida también por Spielberg,… con un recién fallecido Crichton entre los guionistas… pues ni se me ocurrió que iría a verla. Pero cosas del destino,… y de algunos amigos y conocido… el domingo pasado… fui. Me resistí. Pero algunas críticas muy positivas y que el director fuera Lee Isaac Chung, que tan buen sabor de boca nos dejó hace unos años con una película con varias nominaciones a los Oscar de las cuales una fue premio,… pues cedí y fui.

Como no he tenido la ocasión de visitar los estados del corredor de los tornados… o de las tormentas,… o como lo llamen, en el Medio Oeste americano, me tendré que conformar con la niebla del Golden Gate como fenómeno meteorológico de los usamericanos.

Bueno… esta película no tiene que ver con esa película tan bella de Chung de hace cuatro años. Esto es un producto comercial, de encargo, para, en un Hollywood carente de propuestas, exprimir la cosa de los tornados, haciendo la misma película que en la vez anterior, pero con modificaciones para que parezca que es otra. El trauma de la protagonista (Daisy Edgar-Jones) no viene de la infancia sino de sus tiempos de estudiante. Y los rivales, el rival (Glen Powell), acaba siendo el compañero de elección, mezclando un poco de mensaje social simplón y facilón. Pero lo tipo. Una científica que va a resolver los problemas de tornados gracias a su instinto y a ideas geniales que se le van ocurriendo sobre la marcha, acompañada de un machote guaperas y algo canalla, aunque sólo en apariencia, que le cubre las espaldas. Con un poquito de tensión romántica no resuelta, pero sin que la cosa vaya del romance en absoluto. Y final… feliz. Supongo.

Se supone que la película se desarrolla en el mismo universo que la anterior,… pero ya digo que es más bien como contar lo mismo, pero cambiando los personajes y algunas situaciones. Si ya la principal crítica de la película de 1996 fue que buscaba el entretenimiento a base de efectos especiales a costa de un guion bastante flojo, aquí estamos en una situación parecida… pero no tan mala. Porque la película es mejor. Y se deja ver. El guion sigue siendo elemental y simplón. Pero está mejor contado. Y los efectos especiales, se nota que han pasado casi tres décadas, son más realistas. Pero sigue siendo una película que en mi opinión aprueba por la mínima. De hecho, la suspensión temporal de la incredulidad se ve puesta duramente a prueba durante las secuencias del cine y las paralelas de la heroína de la película metiéndose en un tornado enorme. Cualquier que sepa de física relativamente elemental pensará que es una película de fantasía y que las protagonista no es científica sino alguna especie de hechicera o maga.

Las interpretaciones son… anodinas en su mayor parte. El protagonista masculino tiene un primer tercio de la película que hace que me caiga mal… y aunque luego se supone que te tiene que caer bien… pues ya no lo consigue me sigue cayendo un poco gordo. En parte por la pobreza del desarrollo del personaje. En parte porque la pose del actor siempre es la misma, vaya de cretino o de buen tipo, pareciéndome siempre un chulito un tanto cretino. La chica protagonista salva muchas situaciones, no está mal. Salvo cuando las situaciones son tan inverosímiles que… bueno. Ya he comentado antes.

Aprueba la película. Se deja ver. Pero por la mínima. El director es mucho mejor que el de la anterior. Pero tiene un talento que queda desperdiciado en este producto tan alimenticio. Fui a verla, y no salí con remordimientos ni lamentaciones. Pero si se me presentase la ocasión en otras circunstancias… no creo que fuese. Eso sí… dicen que está «salvando» la taquilla del verano. Pero es que la cosa de la distribución y la exhibición de películas de cine, especialmente durante este verano está… ¿por los suelos? ¿Nos dará esta semana para ver algo? La cosa está dudosa. Ya veremos.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Sesión doble del director surcoreano Hong Sang-soo (películas de 2023)

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Fue la actriz Kim Minhee, una de las protagonistas de una de las películas surcoreanas más celebradas de la década pasada, quien me llevó a conocer el cine de Hong Sangsoo, del mismo país asiático. Kim Minhee es protagonista, de varias de sus películas, entre ellas la que me llamó más la atención, o aparece en el reparto de otras, o ejerce tareas de producción o de otros tipos en las películas de este director. De quien además es pareja. No voy a entrar en la estupidez del público surcoreano que parece que echó la culpa a la actriz de la infidelidad del director a su anterior esposa. Propio de sociedades conservadoras y patriarcales, culpar a la mujer de los problemas de los hombres. Pero bueno… el caso es que la carrera de esta excelente y elegante actriz se vio gravemente alterada por los boicots de esta sociedad tan interesante desde ciertos aspectos,… y tan repelente desde otros.

El caso es que desde entonces soy asiduo de las frecuentes películas, de muy bajo coste, de este director, pero que me parecen muy interesantes. Incluso aproveché mi suscripción a Filmin durante la pandemia para ponerme al día con las películas anteriores. Durante el año 2023, Hong Sangsoo realizó dos películas. ¿Dos largometrajes…? Bueno, una de ellas entra casi más en la categoría de mediometraje. En estas semanas atrás, ambas se han estrenado en versión original de forma consecutiva en una de las multisalas de Zaragoza, y la semana pasada dedicamos dos tardes a ver ambas películas que hoy comento.

Uliui halu [우리의 하루] (2023; 35/202400716)

En esta película, cuyo título en castellano es traducción directa del original en coreano, Nuestro día, acompañamos a lo largo de un día, desde el momento del despertar hasta que anochece, a dos grupos de personas. En uno de ellos, una actriz de éxito, con carrera internacional, que se está planteando la retirada a pesar de ser relativamente joven (Kim Minhee) pasa unos días en casa de una amiga, cuando recibe la visita de una joven sobrina que se está planteando seriamente la carrera como actriz. En otro de ellos, un poeta ya mayor, pero de éxito entre los jóvenes, participa en el rodaje de un documental sobre su persona, un proyecto de una estudiante de producción audiovisual, que lo acompaña a lo largo del día, y recibe la visita de otro joven, que también quiere ser actor y quiere inspirarse en las vivencias y las obras del poeta.

Mul-an-seo [물안에서] (2023; 36/202400718)

En esta ocasión, la película se ha comercializado con el título internacional en inglés, In water, que es traducción directa del original en coreano. Y en un mediometraje de 60 minutos de duración seguimos la peripecia de tres jóvenes en un localización costera. Uno es un estudiante de dirección que quiere realizar un cortometraje, que se está financiando a sí mismo con mucho sacrificio, pero que está sumido en dudas y en una crisis de ideas. Los otros dos son la actriz que le va a ayudar interpretando su proyecto, y un amigo y compañero que hará de camarógrafo durante la filmación. Para simbolizar la crisis creativa del joven, buena parte del metraje esta desenfocado en mayor o menor medida, solo algunas secuencias en interiores se perciben nítidas. En esta película Kim Minhee no es actriz principal y sólo pone su voz a una llamada de teléfono y una canción que estará en la banda sonora del cortometraje.

Como curiosidad, la chica que rueda el documental en la primera película y la actriz de la segunda película es la misma actriz, Kim Seungyun. Ambas están rodadas con un mínimo de recursos, los títulos de créditos apenas incluyen diez o doce personas, incluyendo el reparto. Hong Sangsoo, dirige, escribe el guion, filma, compone la música y hace el montaje de las películas. Kim Minhee está en el reparto en mayor o menor medida, realiza tareas de producción y es la fotógrafa de plató de la película. Aparte de algún técnico de sonido y los intérpretes, prácticamente no participa nadie más. Son películas de bajo presupuesto de y de realización rápida. Hong reduce al mínimo los movimientos de cámara, aunque son marca de la casa los repentinos movimientos del zoom del objetivo, acercando o alejando el sujeto enfocado.

Como es habitual, los temas de este director suelen ser los procesos creativos (intérpretes, directores de cine, novelistas, poetas,…) y las crisis que se dan. Habitualmente en personas con recorrido en sus carreras, aunque en esta ocasión, una de las películas, fija su mirada en los nuevos creadores y sus dudas iniciales. Es un tipo de cine que no se puede medir o calificar según los criterios habituales, porque se sale, como habréis visto en los detalles que he dado sobre su producción, de los estándares y usos habituales de la industria. No busca grandes audiencias, busca satisfacer unas necesidades creativas y unas reflexiones. Sin duda, entra de lo que antaño se calificaba como cine de arte y ensayo. Especialmente como ensayos cinematográficos sobre el proceso creativo. Si este tipo de propuesta te va, pueden resultar películas muy satisfactorias, pero si no, si lo tuyo es el entretenimiento o el espectáculo, no merece la pena que te esfuerces. Es lo que hay.

Valoración

Uliui halu [우리의 하루]Mul-an-seo [물안에서]
Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***
Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Hors-saison (2023)

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Hors-saison (2023; 34/202400714)

Agradable e imprevista sorpresa esta sencilla, que NO simple, del director francés Stéphane Brizé, protagonizada por Guillaume Canet y la italiana Alba Rohrwacher, a la que hasta ahora creo que sólo había visto en papeles de las películas de su hermana Alice. No me había llamado la atención hasta que el domingo por la mañana me propusieron ir a la matinal de turno para verla. Y no me arrepiento nada en absoluto.

Un exitoso actor de cine (Canet), se refugia en un hotel balneario de la costa bretona tras dar la espantada a cuatro semanas del estreno de la que iba a ser su primera obra de teatro, sumido en profundas dudas sobre quién es y qué va a ser de sí mismo, que contrastan con el optimismo cuasipatológico de su esposa, a quien no vemos, sólo escuchamos en conversaciones telefónicas (voz de Marie Drucker, coguionista de la película). Y en estas está cuando en el hotel se planta Alice (Rohrwacher), un antiguo amor del actor, música que no llegó a destacar, y que se trasladó a la costa bretona a vivir cuando rompió con el actor, donde se ha casado, tiene una familia y un trabajo como educadora musical. Y quizá resulte que lo que iba a ser un mero reencuentro amistoso… puede convertirse en otra cosa.

Como ya he comentado, sin tener expectativas a priori, ni a favor ni en contra, me encontré con un pequeño drama romántico, con buen rollo en general, que nos hace reflexionar sobre si es posible volver atrás, recuperar los sentimientos perdidos, deshacer lo que quizá vivamos como un error, o si por el contrario es imposible librarse de la mochila que vamos adquiriendo por el camino en la vida, que nos condiciona y nos compromete. Compromisos, en todos los sentidos de la palabra. De eso va en buena medida una película de factura sencilla, pero elegante y eficaz, y con unas interpretaciones de muy alto nivel. Particularmente me ha sorprendido el trabajo de Rohrwacher, sin desmerecer en absoluto el de Canet. Altamente recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Hauru no Ugoku Shiro ハウルの動く城 (El castillo ambulante) (2004)

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Hauru no Ugoku Shiro [ハウルの動く城] (2004; 33/202400713)

En estos tiempos, Studio Ghibli está de aniversarios, y lanza para su exhibición en salas películas clásicas del estudio restauradas en alta resolución. Hace bien poco se produjo el reestreno en salas de Kaze no tani no Naushika 風の谷のナウシカ, celebrando su 40º aniversario. Muy tentado estuve de volver a verla en las salas de cine, pero no tuve ocasión. La única vez que la he visto en pantalla grande, en pantalla pequeña la he visto varias veces, fue cuando se proyecto una versión restaurada de la misma con motivo de su 25º aniversario. Como curiosidad, un 13 de julio (de 2010), el mismo día del año que la película que nos ocupa hoy, también un 13 de julio (de 2024). Como nunca había visto en pantalla grande la película que comento en esta entrada, la incluyo en mi listado de estrenos. Y el motivo de que vuelva a ser proyectada es su 20º aniversario. También la he visto en más de una ocasión en pantalla pequeña.

Dirigida por Hayao Miyazaki, dicen que se estrenó en España en 2006, dos años después de su estreno en Japón, como consecuencia de haber sido candidata al Oscar de las películas estrenadas en 2005… en Estados Unidos. Yo no recuerdo su estreno en Zaragoza, y desde luego no la vi en aquel momento. Adapta una novela de fantasía de la británica Diane Wynne Jones del mismo título, Howl’s moving castle, aunque tomándose alguna libertad, por lo que yo sé. Una de ellas, que en lugar de crear un universo con localizaciones inspiradas en la Inglaterra del cambio del siglo XIX al XX, se inspira en las bonitas pero germánicas poblaciones de la Alsacia, como Colmar o Riquewihr, de ahí las fotografías que acompañan a la entrada. Y nos traslada a un universo de existe la magia. Y los magos y las brujas. Y donde vive Sophie, la mayor de tres hermanas huérfanas de padre, y a quienes su madre desatiende, viviendo del trabajo en su sombrerería. Un día entra en contacto con un atractivo mago, Howl, que la salva de unos extraños seres mientras se celebra un desfile militar en vísperas de una guerra contra un reino vecino. Pero una bruja, despechada por las atenciones de Howl hacia Sophie, le lanza un hechizo que la convierte en una anciana. Y ahí comienza la aventura para recobrar su juventud y, con el tiempo, liberar a la bruja y al mago, y otros personajes que irán apareciendo, de los hechizos que los atan a un destino desgraciado.

Frente al entusiasmo que manifiesto habitualmente ante las grandes películas de Miyazaki, esta siempre me ha dejado un poquito más frío. Entendámonos. Es una excelente película. Su primera mitad va construyendo un mundo y un ambiente que genera maravilla. Un universo de época, con tonos fantásticos y su piza de steampunk, en su justa dosis, que en mi opinión supera por mucho la mayor parte de los mundos creados por Disney. Una vez más. No obstante, no perdió el Oscar al que fue candidata contra Disney, sino contra el largometraje británico sobre Wallace y Gromit, siendo la tercera en discordia una película de Tim Burton que sí que vi en salas de cine. Creo que hubiera merecido la victoria. Pero Miyazaki no habla de guapas princesas y príncipes azules. Habla de una sombrerera que se convierte en una anciana, y un mago caprichoso y voluble, incapaz de centrarse en algo realmente importante. No obstante, el último tercio de la película siempre me ha parecido que tiene un desarrollo más irregular. La película va construyendo poco a poco su universo, sin prisas. Sin explicaciones, dejando que el espectador asimile lo que sucede en pantalla. Pero de pronto, de alguna forma, hecha a correr. Y eso me ha generado siempre una cierta insatisfacción comparada con otras películas del director.

La película incluye una serie de comentarios sociales potentes, como es habitual en las películas de Miyazaki. Un personaje protagonista íntegro, fuerte y decidido, que no necesita un hombre que la salve, sino que es la salvación del hombre. Una reivindicación de la ancianidad. Un rechazo a la guerra sin sentido… cuando todas las guerras suelen carecer de sentido, cuando se declaran aunque sus propios instigadores sepan que no tienen sentido. Una reivindicación de la naturaleza en paz frente al terror de la industrialización al servicio de la guerra. Temas que ya aparecen, juntos, o por separado, en otras películas del director japonés. Como alguien dijo, los auténticos autores, suelen hablar de lo que les preocupa a lo largo de toda su obra. Su grandeza es hacerlo de forma diversa y, con frecuencia, hermosa.

Dicho todo lo cual, es una excelente película. De las que hay que ver. Obligatoria si eres una amante de la animación. O simplemente del buen cine. Muy recomendable si quieres disfrutar de un buen cine y de una buena historia. Y mucho más adecuada para los más jóvenes de la casa que casi cualquier tontería de Disney, como ya he dicho, o al menos insinuado. Un placer haberme decidido dedicar esa matinal de sábado a sumergirme en una de los maravillosos mundos que nos ha legado Hayao Miyazaki. Y que no se me olvide, con una estupenda banda sonora de Joe Hisaishi.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Yaneura no Rajā 屋根裏のラジャー [El imaginario] (2024)

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Yaneura no Rajā [屋根裏のラジャー] (2024; 32/202400711)

Segundo largometraje de Studio Ponoc, dirigido por en esta ocasión por Yoshiyuki Momose. Recordemos que hace unos años, Studio Ghibli anunció que dejaba de producir películas, aunque luego no cumplió su propósito; véase el último Oscar a la mejor película de animación. Ponoc fue fundado por uno de los productores principales de Ghibli con el fin de continuar la producción de películas de animación, llevándose consigo a algunos animadores de la prestigiosa factoría de animación japonesa. Por lo que cuando estrenó su primer largometraje, hubo mucha expectación. El resultado no tuvo la repercusión que se esperaba. Posteriormente, para Netflix, estreno una antología de cortos, simpática, a modo de ejercicio de estilo… pero poco más. Así que llega a nosotros este segundo largometraje que, fuera de Japón, distribuye y exhibe Netflix a través de su plataforma en línea.

La película está basada en una novela infantil, con el mismo título que la película ha recibido en inglés, y que se ha traducido literalmente en castellano, El imaginario. El título de la película en japonés significa Rudger en el ático. Y, en un ambiente muy británico, y de ahí las fotografías acompañantes, Rudger es el protagonista de la película, un niño imaginario, que surge de la mente de una niña, Amanda, que vive con su madre, viuda reciente. Pero una amenaza surge de repente, cuando un extraño ser, acompañado de una extraña y siniestra joven, aparece con la intención de merendarse a Rudger. Tras un accidente de tráfico que deja inconsciente a Amanda, comienza una carrera contra reloj para evitar a los malos, y para salvar a la niña… ¿y a Rudger?

Bella película, con fotogramas dibujados a mano, al más puro estilo Ghibli, y que muestra la potencialidad de esta cada vez menos nueva productora que no acaba de despegar. Pero en esta ocasión pega más fuerte. Porque consigue el acuerdo de la crítica, en menos medida el del público, sobre el hecho de que estamos ante una película interesante no carente de valores. Con una muy buena factura, presenta un guion con buen ritmo y con la acción bien dosificada, que sin duda entretiene, aunque va muy dirigido a los más pequeños de la casa. No obstante, sus temas, que incluyen el duelo, el valor de la imaginación, la infancia, la solidaridad, e incluso el sacrificio altruista, permite que pueda ser vista sin problemas por los adultos acompañantes de estos niños.

Reconozco que cuando me puse con ella este miércoles pasado después de cenar, no las tenía mucho conmigo después de las experiencias previas. Parecía que lo de Studio Ponoc era un querer y no poder. Pero lo cierto es que me pareció muy entretenida. creo que merece la pena que se le dé una oportunidad. Quizá no sea el pelotazo que sirva para poner definitivamente en el candelero a la productora. Pero bueno, pasito a pasito, si van encadenando producciones majas poco a poco, quizá suban también poco a poco el nivel de sus películas.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Kinds of Kindness (2024)

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Kinds of Kindness (2024; 31/202400629)

Si te anuncian de repente, porque no había recibido mucha publicidad, el estreno de una película que parece una nueva colaboración del director Yorgos Lanthimos y la actriz Emma Stone… decides que la vas a ver. Si además te encuentras con que el resto del reparto también es interesante, pues más aun. Realmente, hace una semana, no teníamos ni idea de qué íbamos a vez… pero oye. A por ello.

Y nos encontramos con tres relatos cortos que tres cosas en común. Los tres son comedias plagadas de humor negro, a veces negrísimo, y las más de las veces absurdo. Los tres comparten del reparto principal; Emma Stone, Willem Dafoe, Jesse Plemons, Margaret Qualley, Hong Chau, Mamoudou Athie y Yorgos Stefanakos; eso sí, interpretando a diferentes personajes, no relacionados entre sí, salvo el último, que interpreta a R. M. F., y que es quien nos ayuda a comprender que las tres historias se desarrollan en el mismo universo. Los tres tienen un título sobre R. M. F. que tiene que ver o no con la historia principal de cada historia. En The Death of R. M. F. un jefe manipulador ordena a su empleado, cuya vida controla, que mate a R. M. F. En R. M. F. is flying este es un piloto de helicóptero que rescata a la esposa de un policía, bióloga marina, que naufragó en el mar, y que regresa causando la desconfianza del marido sobre si realmente es ella. En R. M. F. eats a sandwich es un cadáver que es resucitado por una mujer detrás de la que va una secta que sospecha sus milagrosas capacidades. Y sí. Ya en los títulos de crédito… se come un bocadillo.

Como ya he dicho, es comedia negra y absurda. Nadie debe esperar racionalidad en las historias que nos cuentan. Aunque deberíamos esperar que detrás de este absurdo haya algo que contar, que nos hable un poco de la naturaleza del ser humano. Aunque en esta ocasión, a pesar del tono de comedia, sea una visión pesimista de esta naturaleza humana. Normalmente, no me cuesta dejarme llevar por estas situaciones, y a poco que estén bien planteadas, las suelo disfrutar. Pero reconozco que en esta ocasión eso sucedió a ratos. Las historias tienen altibajos en su narración. Y muchas veces da la sensación que el absurdo de la situación está muy forzado.

Por otro lado, hay algo en la película que justifica nuestra presencia en las salas de cine, y esto no es otra cosa que un reparto absolutamente inspirado. Stone y Dafoe hace tiempo que han demostrado sus excelentes cualidades actorales. Plemons ha sido tradicionalmente un sólido secundario, que ya este año, en una única secuencia se ganó desde mi punto de vista un Oscar, o al menos su candidatura. Pues aquí demuestra que sigue en estado de gracia. Qualley, la guapa y atractiva hija de Andie MacDowell, demuestra también que es algo más que una cara joven y guapa, hija de su madre. Y tanto Athie como Chau habían demostrado en otras ocasiones que tienen también oficio. Así que el conjunto funciona como un reloj.

Dicho todo lo cual… ¿es recomendable? Pues no me atrevo a decir ni que sí. La sensación con la que salimos del cine es que es una película que puede generar tanto adhesiones inquebrantables como rechazos absolutos. Y las reseñas que he leído con posterioridad demuestran que es así. Por lo tanto, ir a verla es un riesgo que cada cual debe decidir si quiere correr o no. Yo siempre soy partidario de correr estos riesgos, pero entendería que no todo el mundo quedase satisfecho con la experiencia.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ***