[Libro] La clase de griego – Han Kang

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Entre Corea del Sur y Alemania transcurre la historia del libro de hoy, así que fotográficamente nos iremos a Berlín, una tarde soleada de primavera.

En primer lugar, una aclaración, el nombre de la autora, Han Kang, se presenta tal cual se utiliza en su país de origen. Es decir, Han es el apellido familiar y Kang el nombre propio de la persona. Aclarado esto, Han Kang es la más reciente premio nobel de literatura, Nobel 2024, y la primera mujer asiática en recibir este galardón. Por un artículo que leí hace unos meses sobre esta escritora, me surgió el pensamiento de leer alguna de sus obras. Pero en un estado de ánimo no susceptible de según que temas, me costó decidir cual de ellas sería la más adecuada, hasta que opté por la que hoy comento.

Dos personas que anda con la vida con sus problemas y sus despistes personales. Ella, recién divorciada, sin trabajo fijo, ha perdido la custodia de su hijo, su madre ha fallecido, con quien mantenía una relación compleja, a veces conflictiva, por segunda vez en su vida a perdido la capacidad de hablar, y ha entrado en un mutismo permanente. En algún lugar he leído que padece un afasia, pero no es así, porque la afasia es consecuencia de una lesión cerebral de algún tipo, una causa orgánica, y en este caso estamos ante un origen psicológico. La primera vez le sucedió de adolescente, y recuperó el habla cuando escuchó una cierta palabra en francés. Para buscar un estímulo que le devuelva el habla, se ha apuntado a clases de griego. Clásico.

Él es el profesor de griego. Y tiene una enfermedad genética que le conduce inexorablemente a la ceguera. No ha perdido todavía la vista del todo, pero está muy cerca. Durante 17 años vivió en Alemania, donde tuvo un gran amor, una joven que tampoco hablaba, porque era sorda de nacimiento. Y la perdió. Ahora sabe que ella siguió adelante, se casó y va a ser madre. Ha regresado a Corea, donde hasta cierto punto se siente extranjero, como se sentía en Alemania. Y está intrigado por esa mujer que no habla. En un momento dado, un cierto acontecimiento hará que comiencen a conectar entre ellos.

El comentario que puedo hacer de este libro tiene dos vertientes. El literario, incluso a través de la traducción al castellano, es de un nivel altísimo. Realmente, es una prosa delicada, compleja sin parecerlo, que en ocasiones se vuelve incluso poética, pero también sabe ser descriptiva, dramática y directa. Es parte fundamental de la transmisión del estado de ánimo de los dos protagonistas, que nos llega de una forma clara aunque compleja. Por otro lado, es el propio contenido de la obra. Dos personas que han entrado en aislamiento personal. Un aislamiento que fundamentalmente lo es de aquellos que son o deberían ser sus seres queridos, su principal apoyo. Básicamente, están solos. Han perdido a aquellos que más querían o necesitaban. Sus discapacidades, sean orgánicas o psicológicas, no son más que una metáfora global que acentúa ese aislamiento en el que se encuentran. Ella no es capaz de comunicar. Él no es capaz de percibir. Una metáfora global del aislamiento, no sólo de estos dos protagonistas, sino de tantas personas en la civilización actual basada en grandes urbes, y con un grado no desdeñable de alienación en las personas.

El libro que leí hace ya más de un mes me enganchó mucho. Aunque en varias ocasiones, y a pesar de que no es muy extenso, podríamos definirlo como una novela corta, me vi obligado a interrumpir la lectura para asimilar lo que poco a poco se me desvelaba sobre la vida y la realidad de sus protagonistas. Una obra muy notable, muy recomendable, y que si se considera representativa del conjunto de la obra de la autora, realmente es meritoria del famoso galardón recibido. Me han entrado ganas de, en algún momento, seguir leyendo la obra de Han Kang.

[TV] Cosas de series; prosopagnosias, insensibilidad congénita al dolor con anhidrosis y sinestesias

Televisión

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Si algo se hace en las series coreanas es comer. Y beber. Sobretodo beber. El alcoholismo debe ser un problema terrible en el país. En las fotos, el mercado del pescado de Noryangjin en Seul.

Voy a cambiar el formato de las entradas televisivas. Y en lugar de hacer un comentario, una breve reseña de cada serie que veo, y decir qué me gusta o no me gusta de la serie, voy a hablar de temas relacionados con lo que aparece en las series. Para bien o para mal. Me he cansado de cómo lo estaba haciendo. Me estaba aburriendo. Así que a ver si esto resulta más entretenido. Y quizá, ilustrativo. Ya veremos.

Ya he comentado muchas veces la condición de placeres inconfensables de las series surcoreanas que veo. Sí. Me entretienen. Me permiten pasar el rato, los fines de semana, sin pensar mucho. Relajado. Muchas veces me río. Las chicas son guapas. Pero tiene cosas que, normalmente, en otras cuestiones, me resultarían infumables. Guilty pleasures que dicen los anglófonos. Y uno de los tópicos sobre el que los creadores y guionistas de las series surcoreanas no sólo usan sino que abusan es el de las condiciones de salud raras. Enfermedades, discapacidades, raras per se… y que además sacan de quicio y de tiesto sin rigor científico o médico alguno. Lo de los asesores médicos se lo deben pasar por el arco del triunfo. Veamos tres ejemplos recientes.

Chomyeon-e Saranghamnida [초면에 사랑합니다, te quise desde el principio], titulada en inglés/español The secret life of my secretary/La vida secreta de mi secretaria. Un directivo de una empresa que tiraniza a sus secretarias, pero que, como consecuencia de una agresión, sufre prosopagnosia. También llamada ceguera para los rostros. Básicamente, una situación en la que la persona, aunque ve sin problemas, no puede reconocer los rostros habituales. No sabe a quien pertenecen. No percibe sus diferencias, y por lo tanto no puede identificar a las personas por sus caracteres faciales. Ni siquiera los suyos cuando se mira al espejo. Por supuesto, esto puede dar lugar a una serie de confusiones. Y es aprovechado especialmente en ficción criminal, cuando el testigo no reconoce al malo. En este caso, por supuesto, es capaz de reconocer a su secretaria, con quien acabará romanceando, claro, porque siempre viste con una chaqueta de punto roja.

Uisayohan [의사요한, Doctor John, que es título internacional], en la que un médico anestesista sufre una insensibilidad congénita al dolor con anhidrosis. Drama médico con mucho melodrama. Porque además el protagonista fue condenado por practicar una eutanasia. Sobre eso se podría hacer otra entrada. Tal vez, la haga. La haré. El caso es que la gente con este problema suele tener un pronóstico malísimo, muchos fallecen en la infancia, y no suelen pasar de los veintitantos. Mucho menos llegar a médicos hasta los cuarenta y tantos. Muchas veces cursa con retraso en el desarrollo cognitivo.

Menos grave es el cuadro que se plantea en Naemsaereul Boneun Sonyeo [냄새를 보는 소녀, el amor es lo que importa], conocida internacionalmente como The girl who sees smells. Romance mezclado con drama policial y asesino en serie, en el que una adolescente es atropellada cuando huía el asesino de sus padres, cae en coma y cuando despierta tiene una sinestesia, por la que percibe los olores visualmente. Y acaba investigando con un policía que se ha metido a policía porque quiere encontrar al asesino de su hermana… que se llama como la chica, y a la que asesinaron porque creyeron que era la chica. Melodramón. Os puedo asegurar que las sinestesias no «funcionan» como se describe en la serie.

Que se utilicen determinadas situaciones más o menos patológicas para dar tensión, suspense, a una ficción audiovisual, es tan viejo como el cine. La típica situación de la mujer ciega o muda, siempre son mujeres, que es acechada por el malvado a quien no ve, o que no puede gritar para defenderse. La prosopagnosia se ha utilizado previamente en el cine… pero que ¡en pocos años haya visto por lo menos tres series en las que el protagonista padece prosopagnosia!… pues llega a ser absurdo. Y además, como ya he comentado, sin ningún respeto por la realidad científica o médica. Lo adaptan como les conviene. Como la «alergia a los seres humanos» de una serie que comentaba no hace mucho. La mayor parte de estas situaciones son ridículas o absurdas,… para alguien como yo que tiene formación médica. Son series que veo convertidas en comedia, incluso cuando no lo son. Y muestra además en qué consiste el concepto creativo de las series surcoreanas. Es ir combinando los tópicos muchas veces usados para repetir constantemente situaciones similares, pero con ciertas variaciones. Uno no ve estas series por su originalidad, desde luego. Lo que puede atraer es la dinámica entre los personajes, o la gracia que sean capaces de imprimir a los diálogos. Pero en sí mismo, las tramas son total y absolutamente absurdas. Por no decir ridículas.

[Cine] Anatomie d’une chute (2023)

Cine

Anatomie d’une chute (2023; 67/20231208)

La semana de los festivos múltiples de principios de diciembre, con los estrenos descolocados de su día habitual, los viernes, para llevarlos a un miércoles, nos trajo esta película de la francesa Justine Triet, que venía precedida de una serie de éxitos en festivales y premios, y con críticas extremadamente favorables. También se había hablado mucho de la interpretación de su protagonista, la alemana Sandra Hüller, que parece estar en estado de gracia absoluta, ya que estamos esperando una película que también protagoniza sobre los campos de exterminio nazi, que también está recibiendo buenísimas críticas. Ya adelanto que este drama judicial que nos ocupa hoy es la primera película del año, y a la altura que estamos probablemente la única, que me merece una matricula de honor sin paliativos en todas sus dimensiones, con consideración de obra maestra absolutamente imprescindible. Intentaré explicarme.

Los Alpes franceses, no en Grenoble sino cerca de Chamonix, pero es lo que tengo a mano. No he tenido ocasión de vistar (todavía) Grenoble. Pero me lo debería plantear. Más por las montañas cercanas que por la ciudad en sí misma.

Un matrimonio con un hijo con una discapacidad visual consecuencia de un accidente vive en un chalé de los Alpes franceses, no lejos de Grenoble. Ambos cónyuges son intelectuales que viven de la escritura o de la enseñanza. Y tras una entrevista de una periodista a la esposa, interrumpida por el esposo de forma auditivamente violenta, música a gran volumen, el esposo se precipita por una ventana y muere. En la casa sólo había tres personas. Ambos cónyuges y el niño con escasa capacidad visual. Y el perro lazarillo del niño. En realidad, el niño estaba dando un paseo con el niño. Y la esposa también sale en algún momento de la casa. Pero sólo hay tres posibilidades; o es un accidente, o es un suicidio, o la esposa ha matado al marido. Descartado el accidente, se encausa a la mujer como sospechosa y se lleva a juicio. Hay que decidir si los indicios indirectos que existen en la escena del fallecimiento son suficientes para declarar que es la escena de un crimen cometido por ella, o no.

Siempre he dicho que no me gustan especialmente los dramas judiciales. Eso sí, cuando me gustan, me gustan más que nada. El título de la película, en castellano Anatomía de una caída, nos lleva de inmediato a pensar en otra gran película del género judicial, Anatomy of a Murder de Otto Preminger, excelente drama interpretado por James Stewart, Ben Gazzara y una guapísima Lee Remick. Excelente producción que recibió siete candidaturas a los Oscar, aunque no ganó nada porque se tuvo que enfrentar a Ben Hur, The Diary of Ana Frank y Some Like It Hot (Con faldas y a lo loco) entre otras. Menudo año el de los Oscar de 1960. Pero si aquella película de Preminger diseccionaba el proceso judicial ante jurado con sus bondades y con sus trampas (con la maravillosa música de Duke Ellington… es que lo tenía todo), la de Triet disecciona otras cosas. El propio título de la película tiene un claro doble sentido. Una caída. Pero, ¿estamos hablando de la caída de un cuerpo al vacío desde un balcón? ¿O estamos hablando de la caída al vacío de un matrimonio condenado por el duelo ante las secuelas del niño, por los sentimientos de culpabilidad, o por los reproches entre los cónyuges? ¿O por los celos profesionales de uno ante el éxito como escritora de la otra? ¿O qué tienen que ver las infidelidades que surgieron tras el accidente?

Asistimos en la película a una presentación, en los momentos previos y los que se dan durante la caída del fallecido, a una somera investigación, no es una película policial, y en lo que se hace incidencia tiene más que ver con el niño y su capacidad para actuar como testigo fiable que otra cosa, y fundamentalmente a un juicio. Pero el juicio, lo que desgrana con minuciosidad, con testimonios diversos, es la crisis de un matrimonio burgués en todos sus frentes. Crisis con una serie de elementos que se pueden dar en cualquier matrimonio de clase media de cualquier país de la Europa occidental contemporánea, y que es lo que realmente disecciona la película en esta particular lección de anatomía. Todo apoyado en una realización absolutamente impecable. Muchos dirán que sobretodo apoyado en la interpretación de Hüller, pero no es cierto. Siendo esta de primerísimo nivel, y muy bien acompañada por el resto del reparto, especialmente por el niño Milo Machado Graner, fenomenal, no hay que quitar el menor mérito a la excelente puesta en escena que nos ofrece Triet, y al preciso guion que también firma junto a Arthur Harari. Todo funciona como un reloj.

Dos preguntas surgen tras ver la película. Una, ¿es recomendable?… Es obligatoria. En serio. A poco que tengas una mínima afición al séptimo arte, no te la puedes perder. De lo mejor. Dos, ¿fue un crimen?… ¡A quién coño le importa!

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

[Cine] Joze to tora to sakanatachi ジョゼと虎と魚たち(2020)

Cine

Joze to tora to sakanatachi ジョゼと虎と魚たち (2020; 58/20210915)

Como decía hace muy pocos días, esta misma semana, a la espera de comentar un estreno que me tenía picada la curiosidad, y que ya hemos podido ver este viernes, esta semana, de forma un tanto improvisada acabamos el miércoles en una sesión en versión original de esta película de animación japonesa, de la que habíamos visto alguna crítica positiva, aunque ha llegado a la cartelera española sin ningún ruido previo, casi de rondón. Dirigida por Kōtarō Tamura, de quien conocía una serie de animación que no está mal, está basada en un relato o novela corta de 1985, de las dos formas lo he visto denominado, de la escritora japonesa Seiko Tanabe, ya fallecida, con prestigio en su país, de la que no he tenido oportunidad de leer nada… aún. Espero resolver la carencia pronto. La ambientación de está película está actualizada a los tiempos contemporáneos. El relato es popular en Asia oriental, ya que previamente ha sido objeto de una adaptación al cine en largometrajes de acción real tanto en 2003 en Japón como en simultáneamente a la animación en Corea del Sur. De todas estas películas, la más valorada es la de animación que hoy nos ocupa.

Sí, son fotos de Osaka, como en la entrada literaria de hace unos días. Coincidencias de la vida.

Joze [o Josée] se llama en realidad Kumiko (voz de Kaya Kiyohara) y vive con su abuela sobreprotectora que le ayuda, puesto que padece una paraplejia que la mantiene en un silla de ruedas. Y a sus 24 años, vive totalmente cabreada con el mundo. Se hace llamar así por ser su escritora favorita Françoise Sagan, y esta incluyo como personaje secundario a una chica con este nombre en dos de sus novelas, como personaje secundario en una y como protagonista en otra. Por su parte, Tsuneo (voz de Taishi Nakagawa) es un estudiante universitario, algo más joven, que estudia oceanología, y que sueña con hacer un posgrado en Méjico para estudiar un extraño pez naranja. Pero es pobre, vive solo, sólo se relaciona con su madre por teléfono, y además de estudiar trabaja en varios empleos para ganar el dinero para mantenerse y ahorrar para ir a Méjico. Un día tendrán un «encontronazo». Y la abuela lo contratará como ayudante de Joze.

Uno de los problemas de la animación japonesa es que infantiliza mucho a sus personajes. O quizá no es un problema, simplemente una característica propia con la que hay que convivir. El caso es que tengo ganas de leer la historia original, ya he adquirido el libro electrónico que viene con otros cinco o seis relato, todos ellos protagonizados por mujeres. Y se hace evidente que los temas de fondo son bastante adultos, con un trasfondo social. Sin embargo, con la infantilización de unos personajes, claramente adultos, la película queda como la historia de un romance que arriesga nuestra percepción de los otros temas; la discriminación de la discapacidad, las familias desestructuradas, la alienación de las poblaciones urbanas…

Aun así, la película se ve muy bien. Es fácil empatizar con los personajes, tanto con los protagonistas como con los secundarios. La historia tiene ritmo e interesa. Y la realización es la típica de muchas películas de animación japonesa. Un meticuloso y realista dibujo de fondos y ambientes, en este caso Osaka. No se dice expresamente, pero está claro. Tengo alguna foto de Umeda, uno de los más populares distritos comerciales de la ciudad, donde se encuentran algunas de las más importantes estaciones ferroviarias, que es prácticamente idéntica a algún plano de la película. A pesar de algún inconveniente como el que he comentado, me parece muy interesante y recomendable. Especialmente si te gusta el género.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

[Libro] La fórmula preferida del profesor – Yōko Ogawa

Literatura

Leer esta novela era jugar a carta ganadora. Hasta el momento de empezar a leerla, había leído tres novelas de Yōko Ogawa, muy distintas entre sí, y las tres me habían gustado bastante. O mucho. Y también he decir que el relato de hoy inspiró una película que vi en su momento, y que fue la que me hizo interesarme por la escritora. Es decir, que tenía unas referencias a priori muy buenas.

El libro nos habla de una joven madre soltera, calculo que de unos 28 años, con un hijo de 10, que entra a trabajar de asistenta doméstica para un profesor de matemáticas retirado que, como consecuencia de un accidente de tráfico, su memoria próxima no sobrepasa los 80 minutos, por lo que no recuerda a las personas que conoció el día anterior. O la mañana de ese día. A pesar de ello, Kyoko, que así se llama la joven, consigue crear una relación de afecto y solidaridad con el profesor en la que se incluye a su hijo, apodado Root.

La novela está contada en primera persona desde el punto de vista de Kyoko. Y trasciende mucho a lo que se nos cuenta en la película, por muy fiel que esta sea. Pero es difícil trasladar los pensamientos de una persona como Kyoko. Trabajadora, con un gran sentido ético de sus deberes, centrada y preocupada en mantener lo mejor que puede a su minúscula familia, pero con capacidad para desarrollar empatía y para que esta surja en las personas que con ella tratan. La novela tiene dos niveles de lectura. Por un lado, la peripecia que se desarrolla entre el trío protagonista. Por otro lado, la lectura social sobre la situación de las mujeres jóvenes solteras y madres y la complejidad para sacar adelante a sus hijos en una sociedad desarrollada como Japón, pero con gran distanciamiento social entre sus miembros. Pero en esta ocasión con una visión optimista, especialmente si la comparas con otras historias de madres solteras con hijos pequeños.

Leer a Ogawa es fácil. O sus traductores consiguen que sea fácil. No se anda por las ramas. Va al grano. Con descripciones de hechos y ambientes directas y claras. Y sus relatos, como he mencionado, siempre tienen capas de significado, son más profundas de lo que su apariencia indica. En este caso, da vida un trío de protagonistas que se quedan a vivir con el lector, y que generan una inmediata preocupación e interés por el devenir de sus vidas. Totalmente recomendable.

A por cierto, la fórmula preferida del profesor es…

mmm…. ¿será considerado espoiler? Pues nada… no la pongo.

[Cine] Teströl és lélekröl (2017)

Cine

Teströl és lélekröl (2017; 442017-3010)

El extraño título de esta película se debe a que vimos la versión original en húngaro subtitulada en español, y el húngaro y el español se parecen tanto como un huevo a dos castañas. La traducción que han propuesto en castellano es En cuerpo y alma, aunque me chivan que la más adecuada sería Sobre el cuerpo y el alma, que es parecido pero no igual. Este filme de la directora magiar Ildikó Enyedi llegaba precedido de muy buenas críticas y de haber ganado el Oso de Oro en la última edición de la Berlinale. Así que bueno… a ello fuimos.

La película nos cuenta el nacimiento de una peculiar relación, de un romance, entre dos personas peculiares y en un entorno peculiar. Endre (Géza Morcsányi) es el director financiero de un matadero. Y tiene una discapacidad; tiene el brazo izquierdo totalmente paralizado. Al matadero se incorpora como directora de calidad Maria (Alexandra Borbély), muy estricta y con obvias dificultades para la relación con sus compañeros de trabajo, y con todas las personas en general. Puesto que ya están muy de moda en la literatura, el cine y la televisión actuales, muchos reconocerán los rasgos propios de un trastorno del espectro autista del tipo Asperger. Tras los roces iniciales entre ambos, algo irá surgiendo, aunque será impredecible dónde puede acabar.

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Aunque no se menciona de forma expresa, supongo que la película está rodada en Budapest. O si no lo está, da igual. Es a la capital húngara donde nos vamos para ilustrar esta entrada cinematográfica.

No nos vamos a engañar. La situación de una relación que surge entre dos personas «dañadas» física o psicológicamente, obsérvese el uso de comillas, no es nueva en el cine o en la ficción en general, aunque en los últimos años hay una tendencia a recurrir a este tema con frecuencia. Y desde ese punto de vista, difícilmente podemos considerar la película innovadora. Lo que la hace destacar sobre otras similares son los matices. Unas interpretaciones llenas de sutileza y contención, las metáforas que la directora incluye en la narración, la cuidada puesta en escena y fotografía, y un guion notable, nos llevan en un viaje muy íntimo en el que con facilidad empatizamos con los personajes protagonistas, con sus defectos y sus virtudes.

Desde luego, si por algo destaca la película es por las interpretaciones de ambos protagonistas, con la inestimable colaboración de los personajes secundarios. Muy en su papel y muy atractiva la psicóloga Klára (Réka Tenki), que permite de alguna forma incluir un alivio humorístico en el drama.

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No me atrevería a recomendar la película a todo el mundo. Los deglutidores compulsivos de palomitas que van al cine con la idea de que la película no debe distraerlos en exceso de su deleite principal, la ingestión de maíz tostado y reventado con abundante sal y materias grasas, probablemente deberían abstenerse, no vaya a ser que la obligación de pensar y empatizar con los personajes les produzca un «corte de digestión». Pero por lo demás sí que es una película ampliamente recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

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[Cine] La famille Bélier (2014)

Cine

La famille Bélier (2014); vista el 30 de abril de 2015.

Versión original subtitulada en castellano para hasta película francesa dirigida por Eric Lartigau, y que venía precedida de un notable éxito en el país vecino. Sin saber muy bien qué nos íbamos a encontrar, decidimos darle una oportunidad al cine gabacho, que ya sabemos que es capaz de los mejor y de lo «no tan mejor».

La película nos habla de Paula Bélier (Louane Emera), único miembro de su familia capaz de oír y hablar. Tanto sus padres, Gigi (Karin Viard) y Rodolphe (François Damiens), como su hermano Quentin (Luca Gelberg), son sordos. En la familia reina la buena armonía, viven de su granja de vacas lecheras y de su elaboración de quesos. Pero con la llegada a su plena adolescencia, dos cosas pasan en la vida de Paula. Se cuela por un chico del instituto, lo que hace que se apunte a la coral del centro, donde el profesor Mr. Thomasson (Eric Elmosnino), descubre que Paula tiene una gran voz y dotes como cantante. Quiere promocionarla para unas becas que le permitirán desarrollar sus cualidades en París. Al mismo tiempo, la amenaza de un centro comercial promovido por el actual alcalde de la localidad hace que su padre decida presentarse a las elecciones, pero necesitará de toda la ayuda de su hija para comunicar con sus potenciales electores. Y Paula se encontrará sometida a una serie de dilemas… Chico, carrera, discapacidad, política, familia,…

París es la meta última de la joven promesa de la canción; vivida como una oportunidad por unos, como una amenaza por otros.

París es la meta última de la joven promesa de la canción; vivida como una oportunidad por unos, como una amenaza por otros.

Vamos a ver… La película está evidentemente pensada para ser un vehículo de lucimiento de su joven protagonista, un producto televisivo de los programas de telerrealidad en los que se descubren nuevos «talentos» musicales. La chica es jovencita, simpática, y había que intentar sacar partido. Afortunadamente, alguien decidió que a pesar de estas premisas se podía plantear un guion razonablemente compuesto, amable, lleno de buenrollismo, pero con alguna consideración a algún tema de tipo social, y dirigirlo con oficio. No nos engañemos. La cinta es previsible en todo momento; pero no deja de sorprendernos, aquí y allí, con detalles, generalmente en el ámbito de la comedia que funcionan y te dejan con buena sensación y una generosa sonrisa en el rostro. Las alergias del joven Quentin nos hacen pasar algún momento realmente divertido.

Y todo ello apoyado por un reparto que funciona. La chica protagonista funciona. Es muy simpática. Se hace querer. En un plisplás has comprendido todas sus responsabilidades y sus dilemas. Hace honor al esfuerzo que se ha generado a su alrededor. Pero aun así, todavía es más importante el excelente soporte que presta el resto del reparto. Los padres y el hermano (la madre es genial), el profesor, la mejor amiga (Roxane Duran) que también nos ofrece escenas muy divertidas (papelazo hizo ya hace unos años en un filme muy dramático)… todos funcionan estupendamente y sacan adelante con buena nota una película que sin el esfuerzo de todos podría haber quedado en anecdótica.

Así que nos daremos un paseo por algunos de los paisajes más emblemáticos de la capital gabacha.

Así que nos daremos un paseo por algunos de los paisajes más emblemáticos de la capital gabacha.

Aun en riesgo constante de caer en la sensiblería, especialmente en alguno de los números musicales, en los que se usa y abusa de las canciones de Michel Sardou, cantante francés que no es particularmente santo de mi devoción, la película sale a flote porque hay mucha gente trabajando en ella tanto ante las cámaras como detrás para que sea así. Pasas un buen rato y sales con buen rollo de la sala de cine. Por cierto, el único discapacitado auditivo del reparto es Luca Gelbert, interpretando al hermano de la protagonista.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Que terminaremos en el Pont des Arts... ¿no parece apropiado? No sé. En cualquier caso, un buen lugar para pasear.

Que terminaremos en el Pont des Arts… ¿no parece apropiado? No sé. En cualquier caso, un buen lugar para pasear.

[Cine] The Theory of Everything (2014)

Cine

The Theory of Everything (2014); vista el viernes 16 de enero de 2015.

Como es mi costumbre, conservo el título en el idioma original de la película cuando la veo en versión original subtitulada en castellano. En la cartelera española se puede ver en versión doblada, lo cual no os aconsejo, bajo el título literalmente traducido de La teoría del todo.

Los llamados «biopics», la películas biográficas, no suelen ser plato de mi gusto habitualmente. Pocas veces me han satisfecho. Pero las alabanzas hacia esta película y hacia el trabajo de sus protagonistas han sido tantas que, aunque no era la película de elección para el fin de semana, encontramos un ratito para verla. Dirigida por el inglés James Marsh, está basada, dato que me parece importante en un libro escrito por uno de los personajes reales representados en esta película, Jane Hawking, la primera esposa del famoso científico Stephen Hawking.

Como es costumbre en mí, cuando el argumento se refiere a hechos históricos que se pueden leer en cualquier biografía o enciclopedia, no me preocupo por si desentraño o no el argumento. Así que si alguien quiere «mantener la emoción»,… pues que no siga. Porque la película nos cuenta el encuentro del joven estudiante de física Stephen Hawking (Eddie Redmayne) con la joven estudiante de lenguas romances Jane Wilde (Felicity Jones) cuando ambos rondaban los 20 años, cómo se enamoraron y cómo se casaron a pesar de la recientemente diagnosticada enfermedad neurológica del científico, y convivieron durante 25 años hasta su divorcio en 1990. Se nos narran por lo tanto las dificultades que vivieron como matrimonio que, además de los problemas que representaban los cuidados del científico, tenían distintas visiones de la religión, siendo ella una devota anglicana. También se trata la relación de la pareja con Jonathan (Charlie Cox), el que a la larga sería el segundo marido de Jane, un músico también muy devoto al que conocería en el entorno de la práctica religiosa, y que durante años colaboró en el cuidado de Hawking.

Buena parte de la película transcurre en Cambridge, donde despuntó el científico a pesar de ser de Oxford.

Buena parte de la película transcurre en Cambridge, donde despuntó el científico a pesar de ser de Oxford.

Dos cosas me han condicionado a la hora de ver y juzgar esta película. Una de ellas, ya la he mencionado. No me entusiasmo por las película biográficas. La segunda es que sabía que iba a ver una biografía del científico, pero había leído poco sobre el argumento de la película. Con ese título, pensaba que iba a mostrar principalmente sus esfuerzos como científico por alcanzar una solución al problema de las discrepancias entre la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica, es decir, la teoría del todo que se menciona en el título. Pero no. Eso es algo que se trata muy de pasada, y realmente en lo que estamos es en una historia de amor y desamor entre una pareja, que tienen sus diferencias y el inconveniente añadido de la discapacidad del científico. Pero no como lo puede ver un observador externo, que tal vez no pueda ser totalmente objetivo, peor sí ecuánime. Esta es la historia que nos cuenta «la chica». Que claramente se dibuja a sí misma bajo una luz más favorable que al otro protagonista. Y esto, pues te lo puedes creer,… o no. El tema es que realmente, después de ver la película, resulta que me importa un rábano. Que en ningún momento me convence ninguno de los personajes como para atraer mis especiales simpatías o antipatías por ninguno de los dos. Si Hawking no hubiese sido un científico destacado, y a partir de cierto momento famoso, dudo que hubiera tenido la oportunidad de vivir, de trabajar y de comunicarse que ha tenido él. Es un privilegiado dentro de la desgracia. Y ella,… pues no sé… hay decisiones en la vida de esta pareja en las que no se profundiza, que simplemente se nos cuenta que pasan, sin conocer motivaciones y que condicionan mucho. ¿Por qué tener tres hijos si tan difícil resultaba el cuidado del científico? Eran dos personas cultas, en un país con libertad para utilizar anticonceptivos,… Por poner un ejemplo de cosas que quedan sin explicación y tienen que ver con lo que pretenden contarnos. Es más, cuanto más tiempo pasa desde que la vi, y cuando pienso en lo que nos cuentan, más antipáticos me caen los personajes. Por muy admirador que yo sea del trabajo científico de Hawking. Y dudo que esa fuera la intención de los responsables del filme. Por lo tanto, algo falla conmigo ante esta producción.

En su juventud lo veremos caminar e ir en bicicleta por los "colleges" y los jardines de la ciudad universitaria.

En su juventud lo veremos caminar e ir en bicicleta por los «colleges» y los jardines de la ciudad universitaria.

Que por lo demás está bien realizada, tiene ritmo, bien rodada, con un buen diseño de producción… y realmente está soberbiamente interpretada. No es que a mí me entusiasmen las interpretaciones que se basan en una profunda caracterización física del actor hasta que se deja de reconocer para sólo ver a la persona que interpreta, pero realmente lo hace muy bien. La actriz protagonista también está a un nivel muy alto, aparte, no puedo dejar de mencionarlo, soy hombre, en sus primeras apariciones es una monada, que ilumina la pantalla. No obstante, el paso del tiempo no queda claro en la película. Tenía gente a mi alrededor que no podía creer que el intervalo de tiempo que abarca esta película fuera de prácticamente 30 años. No da esa impresión.

Resumiendo, es una buena película, con no pocos méritos, pero que nos presenta una historia que a mí no me convence, no me genera empatía, y no me interesa demasiado. Qué se le va a hacer.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Eso sí, yo me maravillo del buen tiempo que hace siempre en estas ciudades en las películas, y lo nubladas que están cuando las visitas, especialmente en diciembre.

Eso sí, yo me maravillo del buen tiempo que hace siempre en estas ciudades en las películas, y lo nubladas que están cuando las visitas, especialmente en diciembre.

[Libro] Kafka en la orilla

Literatura

Es un hecho que los dos primeros libros que leí de Haruki Murakami me interesaron, pero también, hasta cierto punto se me atragantaron. Fueron Norwegian Wood (absurdamente traducido el título como Tokyo Blues) y Al sur de la frontera, al oeste del sol. No fue hasta que leí After Dark cuando le cogí el tranquillo al autor. Y desde entonces, no he dejado de leer ninguna de sus novedades y he ido recuperando novelas anteriores. En esta ocasión, no sabía qué me iba a encontrar con esa referencia a cierto autor checo en el título. He de confesar que no he leído a Kafka, así que no tengo referente para comparar.

Kafka en la orilla
Haruki Murakami; traducido por Laura Porta Fuentes
Tusquets Editores, 2006
Edición electrónica, 2013

En el bosque primario del Monte Misen - MIyajima

Los bosques primarios de los climas subtropicales húmedos son importantes en la trama de la novela de hoy.

En los capítulos impares seguimos las peripecias de un joven de 15 años que se presenta a sí mismo como Kafka Tamura, que se ha escapado de casa donde vive con su padre, un famoso escultor, que siente desde hace tiempo la ausencia de la madre y de la hermana mayor, y que siente un gran vacío en su vida. Su huida le llevará de Tokio a la isla de Shikoku, donde algunas personas insospechadas le ayudarán, y acabará viviendo en el entorno de una pequeña biblioteca privada de Takamatsu. En los capítulos pares, sin embargo, conoceremos la historia del anciano Nakata, que quedó discapacitado intelectualmente durante la guerra mundial y que vive modestamente en Tokio de un subsidio gubernamental, no lejos del anterior, buscando gatos domésticos desparecidos de sus hogares. Un extraño incidente mientras busca a una gatita, le hará huir también de la ciudad; con ayuda de un joven camionero de 25 años, se encaminará también hacia la isla de Shikoku. Parece que los destinos de ambos están destinados a encontrarse.

Estamos ante ese género que se da en llamar realismo mágico. Cuando el autor nos muestra acontecimientos extraños, propios de la literatura fantástica, pero en un entorno que nos es cotidiano, compatible con el universo real en el que vivimos. Con una estructura que nos recuerda la de El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas, que leí no hace mucho, en las peripecias de los protagonistas se alternan lo cotidiana y hechos fantásticos, mágicos, o de carácter sobrenatural. Hechos que indudablemente ayudan a sazonar los dilemas a los que se enfrentan los protagonistas. De hecho, si con el tiempo he ido cogiéndole el gusto a las obras del autor es porque he entendido que lejos de intentar luchar buscando los porqués de estas situaciones, hay que verlas como claves para interpretar o comprender los mencionados dilemas. Y bueno,… están los gatos… que tienen un importante papel en todo esto. Y Johnnie Walken (que por su aspecto un diría que se tendría que apellidar Walker, uno de los misterios del libro) y Colonel Sanders,… Y la música. La de Beethoven, la de Coltrane, y otros…

En el bosque primario del Monte Misen - MIyajima

Bosques que el autor sitúa en una de las cuatro islas principales del archipiélago japonés, Shikoku, pero que también podemos encontrar en la isla de Miyajima, que os muestro en las fotografías.

Los personajes de Murakami pueden parecer a primera vista normales. Pero no tardamos en encontrar a esos seres, muchas veces hombre jóvenes o adolescentes con dificultad para encontrar su rumbo, que se alían o se confrontan con personajes femeninos mucho más potentes, mucho más fuertes, incluso con sus debilidades. En este caso ambos personajes, tanto el joven como el anciano están ahí; porque el anciano no deja de ser poco más que un niño a efectos prácticos, totalmente perdido en un mundo fuera de las calles de su vecindario y sus rutinas.

Otro elemento importante es la naturaleza. Ahora que tengo reciente el viaje a Japón, donde he visto en cualquier rincón de un bosque una expresión de religiosidad con un pequeño santuario, con una pequeña estatua, propias del sintoismo, que he visto un altar ante el que se inclinan los japoneses en el hueco de un árbol, comprendo mejor el significado de esos bosques de Shikoku que sirven de metáfora a otros mundos trascendentes, ese donde es posible que se encuentren las soluciones a los dilemas que se plantean los protagonistas.

En el bosque primario del Monte Misen - MIyajima

Ambas islas son bañadas por las aguas del Mar Interior de Seto, delimitado por la gran isla de Honsu y las más pequeñas de Shikoku y Kyushu.

Realmente, no es fácil comentar el libro, sin desentrañar algunos aspectos fundamentales que es mejor que descubra el lector. No se trata de desvelar o no desvelar la trama. Sino de acompañar a los protagonistas en su viaje de descubrimiento personal. Y en cierta medida, de redención personal. Murakami no da soluciones en sus obras a todos los dilemas que se plantean. La lectura de sus obras obliga a una actitud muy proactiva; el lector tiene que tomar sus decisiones personales sobre todo aquello que queda en el tintero y no se traslada expresamente a las páginas del libro.

He de decir que he disfrutado mucho con la lectura del libro, aunque en algún momento me he encontrado incómodo con la traducción. Pero evidentemente, imposible para mí acceder a la obra original como hago siempre que puedo con el francés y el inglés. Y quien sabe si en un futuro con el italiano ahora que me he puesto, parece que en serio, a estudiarlo un poco por mi cuenta.

En el bosque primario del Monte Misen - MIyajima

Y en los bosques, los kamis, espíritus o dioses de esa mezcla de religión y mitología que es el sintoísmo, religión tradicional japonesa.