Inception (2010)

Cine

Inception (2010), 9 de agosto de 2010.

Sí, Inception y no Origen. Porque por una vez ha habido suerte, y han programado la película en versión original subtitulada. Lo cual debería ser la norma. Porque hay diferencia. Seguro que la hay. En cualquier caso, nos fuimos este lunes a ver esta película aclamada por muchos como el no va más del futbolín, aunque ciertas referencias a su parecido con otros hitos del cine de aventuras y ciencia ficción de los últimos tiempos me hacía ser reticente. De todos modos, puesto que el director, Christopher Nolan, me parece más serio en el género que muchos cantamañanas que hay por ahí, pues allí que fuimos.

El argumento es mucho más sencillo de lo que parece. Una banda de delincuentes liderados por un tipo (Leonardo DiCaprio) de misterioso pasado que le impide volver a los Estados Unidos, se dedica a robar secretos a las empresas introduciéndose en los sueños de la gente que los guarda en sus mentes. Para ello usa sofisticados sistemas en los que generan sueños dentro de los sueños, con el fin de despistar. En un momento dado, tras un golpe fallido, se les propone otro más complejo. En lugar de ir a recoger las ideas que la persona tiene en su mente, se trata de colocar una idea nueva que acabe en un curso de acción que beneficie a quienes les contratan. Se supone que esto es muy difícil, y para ello tienen que organizar una operación en la que hay sueños dentro de los sueños dentro de los sueños, y finalmente, aunque no estaba previsto, dentro de los sueños. El pasado del protagonista, en forma de su mujer muerta (Marion Cotillard), hará tambalear el golpe. Sí, es ciencia ficción, y parece que todo es muy complicado. Pero no deja de ser una variante del estereotipo de banda de delincuentes que nos caen bien que tienen que dar el golpe perfecto, y en esto se cruza la antigua chica del jefe y todo se complica.

Hay que reconocer que una de las virtudes del filme es que tiene un guion muy cuidado para permitir encajar en un tiempo razonable, aunque no corto, la compleja trama de la acción. Es cierto que algunas fases, llamémoslas «didácticas», podrían haber sido más cortas e incluso haber desaparecido; pero ya sabemos que hoy en día los productores y realizadores de cine piensan que los espectadores son tontos y hay que dárselo todo bien masticado y fácil de digerir. Por otra parte, creo que por una vez hay un buen uso de los efectos especiales. Si la acción transcurre en los sueños de un individuo, es lógico que pensar que las leyes físicas del universo dejan de ser válidas, o que situaciones absurdas o anómalas van a surgir. Pero no se abusa. Salvo algún momento de espectacularidad, está muy contenido, y se centra más en contarnos la historia que en otra cosa. Lo celebro.

Tratándose de una película de aventuras, es imprescindible que los personajes y la interpretación de los actores está a un nivel suficiente para que el espectador empatice, se introduzca en la aventura, participe con ellos, y sufra o triunfe con ellos. Es un aspecto básico del cine de aventuras que en las dos últimas décadas se ha dejado muy abandonado en pro de la espectacularidad de los efectos especiales. Lo cierto es que desde mi punto de vista este es el aspecto más flojo del filme. Entendámonos, no creo que esté mal. Simplemente pienso que hay puede radicar para mí la diferencia entre considerarlo un clásico con una ligazón emocional perdurable a ser una película muy entretenida y bien hecha, y ya está. La mayor parte de los personajes secundarios constituyen estereotipo estándares del cine actual de aventuras, y no son más que elementos necesarios pero al mismo tiempo poco llamativos de la acción. Entre los secundarios destacan los personajes interpretados por Ellen Page y Ken Watanabe, que son aquellos que van a estar más ligados al personaje principal. Creo que aunque tienen un papel importante en el desarrollo de la acción, tampoco dan para mucho más, cumplen su misión en la trama y a continuación pasan a ser olvidables. Sus intérpretes cumplen con el oficio que tienen y punto. Leonardo DiCaprio está bien en líneas generales, es un actor que ha mejorado mucho con el tiempo, pero a su personaje le noto falto de algunas cosas. Si bien es un buen personaje de acción, me convence menos la parte que se refiere a su relación con su mujer. Creo que esa relación no está bien dibujada, no acaba de estar redondeada. Me deja un poco frío. Y esto afecta también a la interpretación de Cotillard, que también está bien porque tiene oficio, pero sin más. No creo que sea problema de los intérpretes sino de los personajes.

Para ir finalizando, considero que estamos ante una película bastante buena, que hará pasar un buen rato a quien guste del buen cine de aventuras con un poquito de ciencia ficción, muy superior en sus planteamientos y realización que lo que se ve habitualmente. Sin embargo, creo que le falta la conexión emocional con el espectador, o por lo menos conmigo y quienes me acompañaban, para que quede imborrable en el recuerdo durante décadas. Leo por ahí expresiones de entusiasmo desmedido por este filme, y no las acabo de entender, salvo poniéndome en el lugar de gente joven con escasas referencias en el cine, que ante las deficiencias de este tipo de cine en los últimos 20 años, encuentre un asidero al que ilusionarse. Mejor para ellos. Pero claro, también oyes a las adolescentes emocionarse con los vampiros pijos. Y no quiero comparar esta película con estos subproductos porque seguro que está a muchos años-luz en calidad para bien. Pero si el punto de vista de sus espectadores. Al fin y al cabo, Matrix también entusiasmó a muchos por sus balaceras y peleas, y a mí me parece un soberano tostón.

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
****

En la exposición Praga París Barcelona que visité ayer en el MNAC de Barcelona, también hay referencias visuales al mundo onírico - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Sunshine Cleaning (2008)

Cine

Sunshine Cleaning (2008), 3 de agosto de 2010.

Hace ya más de una década, vi una película, una comedia negra, centrada sobre una mujer que se gana la vida limpiando escenas del crimen. No fue una gran película, pero para lo que era, tenía su puntito. Pues bien, nos volvemos a encontrar con mujeres que deciden dedicarse a limpiar los chabisques que montan asesinos, suicidas y otros fiambres poco convencionales. Nos costó decidirnos por este filme de Christine Jeffs, especialmente porque llega a nuestras carteleras con dos años de retraso ¡!. Pero la curiosidad de ver a dos actrices con potencialidad, pero que encasilladas en cierto tipo de cine no lo pueden demostrar, en una película dependiente y con más tono dramático, nos animó.

El filme nos cuenta la historia de Rose (Amy Adams), madre soltera, limpiadora de profesión, con un amante casado, antiguo amor de adolescencia, con un hijo con problemas en el colegio, que siente que tiene que hacer algo para cambiar su vida cuando se encuentra con una antigua amiga del instituto montada en el dolar y con éxito social. A la vez tiene que estar al tanto de su hermana menor, Norah (Emily Blunt), que nunca ha superado la muerte por sucidio de la madre, y que tampoco tiene claro que quiere ser en esta vida, y de un padre, Joe (Alan Arkin), que es un desastre en los negocios y en la seriedad hacia las necesidades de su familia. Ante esta situación, acepta montarse un negocio de limpieza de restos biológicos en escenarios de muertes violentas. Todo ello no será más que la excusa para un desarrollo y un crecimiento personal de los personajes protagonistas.

La película en su conjunto tiene ese aspecto ya tradicional que tienen muchos de los filmes del llamado cine independiente americano, que se centra en las clases trabajadoras, en escenarios no especialmente bonitos, y que con una dosis razonable de artesanía, la directoras lleva a cabo sin mayores contratiempos. Es cierto que el principio del filme ten plantea la posibilidad de que vaya a llegar a mayor, decantándose de una forma por algún tipo de comedia negra, o que derive a algún drama de cierta consistencia, porque no algún tipo de tragedia. Pero al final se queda en un drama suave, con mucho «buenrrollismo», que reúne muchos tópicos ya vistos, y que se sostiene por que es razonablemente agradable de ver.

Las dos actrices protagonistas están bien. Pero claro, esta película es de cuando empezaban a despuntar, con algunas maneras, pero que hace falta que se confirmen. A mi particularmente me gusta algo más Blunt, a quien encuentro más capaz de cambiar de registros. Adams es más parecida a sí misma en todo lo que le he visto, parece menos capaz de cambiar de papel. Ya se verá en el futuro. En cualquier caso, ambas, junto con el conjunto de secundarios, están razonablemente solvente.

En fin, una película que no pasará a la historia de los grandes recuerdos, poco arriesgada, pero que sirve de alternativa para quien quiera pasar un rato en el aire acondicionado del cine veraniego, sin tener que tragar productos infantiles, superhéroes, acción palomitera y ese otro tipo de cosas que llegan para el verano.

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
** (casi ***)

Sendero

Ya que estamos relajados, nos damos un paseíllo por la orilla de Ebro para refrescarnos del calor estival - Pentax K-x, SMC-DA 70/2,4 Limited

Las vidas posibles de Mr. Nobody (2009)

Cine

Las vidas posibles de Mr. Nobody (Mr. Nobody, 2009), 28 de julio de 2010.

Ante la pobreza de la cartelera veraniega, conviene arriesgar. Y como nos llega esta película del belga Jaco Van Dormael difícil de clasificar a las pantallas con cierto retraso, y ante algún comentario interesantes sobre la misma en algunos medios, nos metemos en una fresquita y amplia sala de cine a pasar la tarde de verano. Y veremos a ver lo que pasó.

Nos encontramos en el año 2092, y Nemo Nobody (Jared Leto) es el último hombre mortal sobre la Tierra, el único que no ha alcanzo la «cuasi-inmortalidad» a base de un tuneado constante de sus células, y está a punto de morir. Y esto es una noticia de interés público. Es entrevistado por un periodista que se infiltra en el hospital con el fin de que cuente su vida. Y ante la sorpresa del reportero, Nobody le cuenta la vida que tuvo, y también las que pudo tener dependiendo de las decisiones que tomó a lo largo de su vida. Con cuál de sus padres decide vivir cuando se separan. Lo que es capaz de decirle a esa chica que le gusta cuando la ve besando a otro hombre. Si se para o no a ver qué sucede con esa mendiga en la estación de tren. Pero también los condicionantes impuestos para echar al traste con su decisiones por el azar o el caos de los fenómenos naturales; el famoso efecto mariposa. Una tormenta imprevista causada porque un brasileño cuece un huevo. Un meteorito en la vecindad de Marte. Lo que sea.

El argumento es difícil de relatar. Estamos ante una película no lineal, en la que los saltos adelante y atrás en el tiempo en las distintas líneas vitales que dependen de sus decisiones pueden resultar confusas. Pero el conjunto está relatado con imágenes de gran fuerza visual. No importa que nos encontremos a orillas de un río en Canadá, en una estación de ferrocarril británica, en una estación orbital sobre Marte. Es un trabajo muy personal, en el que el director sabe lo que quiere, y cómo lo quiere trasladar a las imágenes.

En el plano interpretativo, Leto está bien, más teniendo que interpretar las distintas vidas de un hombre, que es lo mismo que decir que ha de interpretar a distintos personajes. Perto también está muy bien el adolescente que interpreta al personaje con quince años, Toby Regbo. Acompañándole, las distintas mujeres que condicionarán sus vidas según sus opciones. Por un lado Diane Kruger, dejando de lado su imagen más frívola y sensual, dibuja razonablemente bien a una Anna adulta. No obstante, este personaje es mucho más interesante en su etapa adolescente cuando es interpretado por la inquietante y algo morbosa Juno Temple. Por otro, Sarah Polley interpreta a Elise, una difícil y depresiva mujer, muy compleja, y lo hace con solvencia como suele ser habitual en esta actriz canadiense. La versión adolescente de este personaje, Clare Stone también es bastante competente. La tercera de las opciones femeninas, Jean, interpretada por Linh Dan Pham en su edad, tiene mucho menos peso en el conjunto del filme.

Concluyendo, un largometraje de difícil clasificación, que la mayor parte de los medios sitúan a caballo entre el drama romántico y el filme de ciencia ficción. Lo que es cierto es que es más bien una reflexión filosófica sobre el efecto de nuestras decisiones o del azar sobre nuestras vidas. No es la primera vez que el cine nos cuenta las distintas líneas temporales de una persona dependiendo del azar o de una decisión. Vease la británica Sliding Doors, o la española y muy interesante La vida en un hilo de Edgar Neville. Son las que me vienen a la memoria a bote pronto; pero hay otras. Pero ésta de hoy nos ofrece una profundidad en su planteamiento poco habitual y muy interesante. Y sobre todo con mucho interés visual como ya he dicho.

No obstante, la película es de difícil digestión. Exige la participación activa del espectador, cierta complicidad, cierta falta de prejuicios, para introducirse en un argumento sin una línea temporal y sin una sucesión de acontecimientos claros. Claro está, esto no es excusa para la mala educación del público, que cuando no entiende o no le gusta lo que ve, pierde los modos, habla, comenta, se ríe y molesta a los demás espectadores. Nunca me ha gustado el público de cine de mi ciudad, Zaragoza. Creo que es un público poco aficionado, que parece que no le den de comer en casa y que su única fuente de sustento sean las toneladas de palomitas que engullen ruidosamente en la sala de cine. Pero esto no deja de ser una falta de educación y de solidaridad con el prójimo. Para eso, que se queden en casa y allí que tocineen y vociferen lo que quieran. Claro que con este comentario, me gano el odio de los propietarios de las salas de cine, a quienes lo único que les importa es que la gente vaya y se deje sus cuartos en el ambigú. Claro. Con el tiempo, cuando la gente se va a comer las palomitas a otra parte, se quejan de que no se apoya el cine lo suficiente. Ufff… ¡qué cabreo llevaba, y cómo me he desahogado!

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Por cierto, que la película tiene interés ferroviario, así que es probable que vuelva por estas páginas.

Micheline

Una "Micheline" francesa en la Cité du Train de Mulhouse; un vehículo similar tiene una importancia clave en la película que hoy comentamos - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

London River (2009)

Cine

London River (2009), 22 de julio de 2010.

Ayer la verdad es que me apetecía ir al cine, pero no me apetecía ver nada serio. El problema es que la parte no seria de la cartelera tenía un aspecto a priori absolutamente lamentable, así que decidí que podíamos optar por este filme, que no tiene el tono intrascendente veraniego que buscábamos, pero que a lo mejor no viene mal.

Dirigido por el parisino de origen argelino Rachid Bouchareb, nos cuenta las andanzas de dos personas, Elisabeth (Brenda Blethyn), una mujer de Guernesey en las Islas Anglonormandas, y Ousmane (Sotigui Kouyaté), un africano que vive y trabaja como guardabosques en Francia. Ambos coinciden en Londres tras los atentados del 7 de julio de 2005 buscando a sus hijos con quienes no consiguen comunicarse. Ambos tendrán que luchar contra los prejuicios raciales y religiosos derivados del clima social y político que rodeo ese momento de la historia británica. Y pronto descubrirán que en realidad están buscando lo mismo, puesto que ambos jóvenes mantienen una relación.

La realización es sobria, sin lujos, con abundancia de primeros planos. Hay tres protagonistas en el filme; los dos personajes mencionados y la ciudad de Londres. Una ciudad de Londres que nos aparece multicolor, multirracial, multiétnica,… como lo queramos llamar. Hay un interés básico en mostrar un ciudad, un país o incluso un continente europero muy distinto del estándar que tenemos en mente. Es una película que constituye básicamente una defensa de la diversidad. También es una película dramática que no busca la sorpresa por la sorpresa, aunque nunca estemos seguros de cuál va a ser el resultado de la búsqueda hasta el final. El esfuerzo va encaminado a que el espectador consiga empatizar con los protagonistas; que entienda sus sentimientos, que comprenda sus prejuicios y porqué están ahí, y que les acompañe en su evolución personal durante la búsqueda. No buscan sólo a sus hijos, de alguna forma, aunque no lo sepan, se buscan a sí mismos.

En cualquier caso, la base de la película es la interpretación de sus dos protagonistas, que es excelente. A Blethyn ya la conocíamos de algún muy buen trabajo anterior, y consigue transmitir todos sus prejuicios, todos sus miedos y todos sus sentimientos sin necesidad de realizar alardes melodramáticos o histriónicos, desde la contención. Es la expresividad y la mirada, o la actitud corporal, las que nos guían en su conflicto interior. De lo mejor. Pero es que el para mí desconocido Kouyaté consigue componer una verdadera alegoría de la dignidad personal con su cuerpo y su actitud, con las escasas palabras que se le otorgan al personaje que hace que sea fenomenal.

Por supuesto, una crítica ácida al hecho de que no sea posible ver esta película en versión original. Es una película multilingüe. Se habla en inglés, se habla en francés, se habla en árabe… y no solamente esta doblada, sino que está doblada como si en todo momento se hablase el mismo idioma. Esto hace que se pierda parte del sentido del filme, desde mi punto de vista.

Resumiendo, este largometraje, correcto en su factura general y en su planteamiento, es una excelente oportunidad para reflexionar un rato sobre la diversidad, sobre la tolerancia, sobre el choque de culturas y sobre la capacidad de los seres humanos para comprenderse independientemente de su origen o fundamento cultural. Pero sobre todo es una oportunidad para presenciar una lección de interpretación por parte de sus protagonistas.

Dirección: ***
Interpretación: *****
Valoración subjetiva:
***

5 de julio de 2005, día de los atentados, me encontraba de vacaciones, de viaje en otras de las islas del archipiélago británico; en Irlanda, en Connemara - Canon Powershot G6

7 de julio de 2006, justo un año más tarde, de nuevo de vacaciones; en el mismo Londres, con toda esa variedad cultural y étnica, paseando por el West End - Fujifilm Finepix F10

Series para el verano, más extraterrestres,… Torchwood

Televisión

Doctor Who
Tor
c Whood
Torchwood

Mmmmmm… sí. Torchwood es un anagrama de Doctor Who. Si ya comenté que una de mis actividades televisivas de tiempo veraniego iba a ser recuperar las distintas temporadas del alienígena con dos corazones, también tomé la decisión recién vuelto de mi viaje de vacaciones de echarle un vistazo a uno de sus spin-offs.

Parece ser que el término se utilizó en primer lugar para camuflar las grabaciones de la serie original cuando se trasladaban para su emisión. De esta forma no había riesgo de que fueran interceptadas y su contenido conocido antes de tiempo. En un momento dado, durante la serie madre, la Reina Victoria crea el Instituto Torchwood para defender al Imperio Británico de las amenazas alienígenas. Durante un tiempo fue considerado un antagonista del Doctor, en sus esporádicas apariciones en la serie de este último. Pero poco a poco fueron preparando el terreno para crear una serie propia, en la que fueran los héroes, al frente de la cual colocaron uno de los personajes más simpáticos de los que acompañan eventual mente al Doctor; el capitán Jack Harkness (John Barrowman).

Este es un aventurero en el espacio y en el tiempo, un vividor, un timador, que en un momento dado coincide con el Doctor. Pronto sabemos que es atractivo, y que además es omnisexual. Es decir, más allá de ser bisexual, en un universo donde además de los dos sexos correspondientes a la especie humana, le tira los tejos a todo bicho viviente. Más o menos. También aprendemos en un momento dado, que no puede morir.

En estos días, he visto la tercera temporada de Torchwood. Se puede ver de forma aislada sin necesidad de haber visto las dos primeras o sus relaciones con Doctor Who. Esta configurada como una miniserie de cinco episodios, en el que cada uno es un día en una aventura en la que los protagonistas tendrán que enfrentar una amenaza extraterrestre muy peligrosa. También sirve de paso para emitir algunas críticas contra la hipocresía de la clase política y contras los militarismos.

Lo cierto es que el personaje principal tiene un tono mucho más oscuro que en la serie original, con aspectos más oscuros en su personalidad. Como contrapunto, el personaje femenino, Gwen Cooper (Eve Myles), representa los valores humanos más positivos. Solidaridad, amistad, entrega, ánimo, iniciativa,… Es la persona con la que se puede identificar el espectador normal. Es también una serie mucho más adulta, en la que sin haber desnudos ni nada por el estilo, sí que se plantean temas relacionados con la sexualidad, y también con la violencia, con la ética, con la obediencia debida a los superiores y al estado, etc.

Con sólo 5 episodios de menos de hora de duración, creo que es una alternativa válida para pasar las calurosas sobremesas del verano, siempre que seas adepto a los temas de la ciencia ficción. Así que, ya lo sabéis.

En la Bahía de Cardiff está la sede de Torchwood 3, la unidad para la que trabajan nuestros héroes - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Madres & hijas

Cine

Madres & hijas (Mother and Child, 2009), 15 de julio de 2010.

No me he enterado de la existencia de esta película hasta esta mañana. Supongo que mi ignorancia puede ser atribuible a las vacaciones, que me han impedido estar al loro, y a que ha llegado a las carteleras con extraordinaria discreción. Pero claro, si me dicen que el responsable de In Treatment, Roberto García, ha dirigido una película que protagonizan Annette Bening y Naomi Watts, y que como secundarios tiene gente como Samuel L. Jackson y Jimmy Smits, entre otros menos conocidos pero igualmente competentes, lo que me pregunto a mí mismo es porque no he ido a verla ya. Y a eso vamos.

Karen (Bening) fue madre adolescente a los 14 años, y se vio obligada por su entorno a dejar a su hija en adopción. Vive amargada por el hecho, y para colmo de males, su madre muere dejándola sola. A pesar de todo, conoce a Paco (Smits) que con dificultades consigue sacarla de su caparazón. Elizabeth (Watts) es una abogada, mujer muy independiente, hija adoptada que vive su vida sola desde que tenía 17 años. En un momento dado, tiene una aventura con su jefe (Jackson) y con algún otro más. Queda embarazada, y sale huyendo de su entorno. Lucy (Kerry Washington) y su marido deciden adoptar ya que no son capaces de procrear de forma natural. Pero la cuestión no es sencilla. Tarde o temprano, las vidas de las tres mujeres acabarán convergiendo.

Nos encontramos ante un drama en el que ante cualquier otra cosa priman las emociones, los sentimiento. Correctamente planteado, desarrollado, y no tengo tan claro si resuelto, por su director a quien le sobra oficio a raudales para tratar con este tipo de situaciones, la película va avanzando sin prisas, pero sin pausas. Un desarrollo que lleva también consigo el cambio y la madurez para sus protagonistas femeninas, independientemente de la edad que representan, puesto que nunca es tarde para avanzar. Tal y como indica el título, la base temática es la reflexión sobre qué es, qué puede ser y qué puede no ser la relación entre una madre y una hija.

Pero sobre todo estamos ante una película de interpretaciones. Las dos protagonistas mencionadas en primer lugar están estupendas. Bening cada vez me sorprende más por su capacidad para evolucionar con su edad y con su físico. Esperemos que los buenos papeles no la olviden ahora que ya francamente ha entrado en la madurez. Y Watts nos ha hecho recordad papeles de hace un tiempo, después de aventurillas insulsas por el cine de acción y otras lindezas similares; es una actriz muy buena y muy atractiva. Pero no sólo ellas, también Washington está al mismo nivel, y cualquiera de los secundarios, más conocidos o menos conocidos están estupendos.

Resumiendo, un drama que si no es perfecto es porque el final puede ser discutible,… o no. Según se vea. Pero que creo que merece la pena ser visto. Por supuesto, si vas al cine a comer palomitas, a ponerte unas ridículas gafas 3D, o consideras que una película es buena porque tiene unos efectos especiales cojonudos, mejor quédate en casa. Esto es cine y no eso otro.

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Esculturas de Jean Arp (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo)

Si no recuerdo mal, alguna de estas estructuras del estrasburgués Jean Arp en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo, tenía que ver con la maternidad;... creo - Panasonic Lumix LX3

No dejes que la historia te estropee la «historia»; el caso de los Tudor

Televisión

Hace ya un tiempo, todavía en mi Cuaderno de Ruta V.1, comenté sobre la falta de rigor histórico de la serie televisiva The Tudors, una auténtica superproducción con ambientación histórica, que recientemente ha llegado a su cuarta y última temporada.

En aquella primera temporada, asistíamos al final del matrimonio de un todavía joven Enrique VIII con Catalina de Aragón, enamorado de la bella, al menos en la serie, Ana Bolena. Entonces decíamos que era una serie con acción, intriga, romance, su dosis de sexo,… lo adecuado para hacer de ella una serie de éxito. El principal problema es que los guionistas parecía que habían decidido que la historia tal cual fue no es lo suficiente interesante y había que modificarla para dar interés.

Estamos en 2010, y después de cuatro temporadas, el famoso monarca británico se ha ido a la tumba, y consecuentemente ha terminado la serie. Que ha seguido por los mismos derroteros. En total, se ha divorciado de dos, ha decapitado a dos, se le murió una por enfermedad, y la última, aunque con sobresaltos, le sobrevivió. Ha seguido habiendo intrigas palaciegas, romance, sexo,… y dosis todavía mayores de ausencia de rigor histórico. El caso es que una fórmula que funcionó muy bien en la primera temporada, donde esas veleidades históricas podían ser perdonables, han producido cierto cansancio. En un momento dado, te daba la impresión que todo eso ya lo habías visto. Que era una repetición constante de situaciones ya acaecidas con distintos personajes. Y es que quizá la historia de Enrique VIII a lo mejor da para una serie con un par de temporadas, con lo cual no es necesario inventarse hechos históricos no sucedidos, en lugar de estirar un éxito comercial inicial razonablemente merecido.

En resumen, una serie que ha terminado por cansar un poco, cuando empezó razonablemente bien. Por cierto que sigo pensando que Ana Bolena estaba como un queso. Que pena que la apiolasen tan pronto.

Yo os dejo alguna imagen de mis últimas vacaciones.

Metz desde el Centro Pompidou

Vista de Metz desde Centro Pompidou - Panasonic Lumix LX3

Lecturas de vacaciones: Seis tumbas en Múnich y El asombroso viaje de Pomponio Flato

Literatura

Esto de llevarse algún libro para las vacaciones siempre es un tema delicado. Si es demasiado profundo y serio, corres el riesgo de que no te concentres dada la ligereza general de la situación, y si es demasiado superficial y leve, como ya me ha pasado en alguna ocasión, que sea malo. En cualquier caso, en esta ocasión me he decantado por cosas no demasiado profundas. Al fin y al cabo, mi previsión es que fundamentalmente me los iba a leer en los días de ida y vuelta, como así ha sido. Vayamos al grano.

1. Novela negra en la posguerra europea.

El autor de esta novela, Mario Puzo, es famoso esencialmente por una de sus novelas, El padrino, y por colaborar en el guion de la película que le dio fama. La novela la leí hace mucho años, y no me dijo gran cosa. Y la verdad es que, literariamente hablando, yo no le conocía más. Pero vi la novelita que hoy nos ocupa, baratita, de verano, y me la cogí.

Seis tumbas en Múnich
Mario Puzo
Edición Zeta Tapa Dura Limitada; Barcelona, 2010
ISBN: 9788498723755

Para empezar, el título en castellano es una mala traducción y no tiene sentido. No son «seis tumbas en Múnich», sino «seis tumbas hasta Múnich», me parece a mí aunque no soy un experto (six graves to Munich). Y así sí que tiene sentido.

La historia va de un antiguo agente de la inteligencia americana que salta para colaborar con la resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial, y que es apresado junto con su esposa embarazada francesa, trasladado a Múnich, donde esta muere y el es torturado y dado por muerto al final de la guerra. Años después comienza una historia de venganza contra los siete torturadores, en la que intervendrán, de un modo u otro, una prostituta con la que mantendrá un affaire y un agente de la CIA bastante cínico.

La novela me la merendé en el viaje de ida a Estrasburgo, porque es muy fácil de leer. Tampoco tiene mucha miga; está llena de tópicos. Da la impresión de encontrarse más cerca de la novela barata de crimen de estas que se hacían como churros con el fin de producir una evasión fácil al lector que de un relato de un escritor con pretensiones de calidad. Los personajes son estereotipados, y muchas de las situaciones poco creíbles.

Pero bueno, cumple con el fin de entretener las horas muertas de los trenes, los aeropuertos y los aviones. Y es muy barata. Hasta ahí llega. Más tras la foto.

Marienplatz

Marienplatz de Múnich, presunto escenario, aunque no está claro de algunos pasajes del libro - Canon Digital Ixus 860IS

2. «Investigaciones detectivescas» en la Galilea de principios del siglo I.

Hacía mucho que no leía una novela de Eduardo Mendoza, un escritor cuya seña de identidad es el humor, la ironía y la irreverencia general hacia las instituciones. Para mí siempre será el señor que me hizo desternillarme en el «año triunfal» con su Sin noticias de Gurb. Veamos que me ha parecido esta novela histórica de la que en su momento escuché muchas alabanzas cuando salió publicada por primera vez.

El asombroso viaje de Pomponio Flato
Eduardo Mendoza
Booket (Seix Barral); Barcelona, 2010
ISBN: 9788432250705

Mendoza nos traslada al siglo I de nuestra era, en tiempos del emperador César Augusto, cuando el personaje central, un filósofo romano de nombre Pomponio Flato, va por Oriente Medio buscando las aguas que remedien su mal crónico, relacionado con su nomen. Pero tras una serie de peripecias, pierde sus bienes, y acaba en un pueblo de Galilea, Nazaret, dónde es contratado por un niño, Jesús, para que investigue un asesinato del cual ha sido acusado y condenado, presuntamente de forma injusta, su padre, José. Bueno… supongo que ya sabéis por donde van los tiros.

El libro está escrito, como es costumbre de forma muy irónica, criticando a todo y a todos, a los judíos, a los romanos, a los griegos, y de forma derivada a los países que en la actualidad han adquirido el papel de aquellos. No faltan las risas, especialmente en los primeros capítulos, y se ponen en solfa constantemente el papel de las creencias y las organizaciones religiosas.

No obstante, la historia va perdiendo fuelle conforme pasan los capítulos. Es como si hubiese un idea inicial buena, pero que luego no se sabe muy bien como acabar, resultándome floja la historia en comparación con otros relatos del autor, y en general. Pero no deja de mantener una sonrisa en tu boca, además de alguna eventual carcajada. Cumple con su misión de lectura veraniega, para rellenar tiempos muertos, que en un viaje desde Colmar hasta Madrid son muchos.

Ponts couverts

Una mujer musulmana pasea por los Ponts Couverts de Estrasburgo; el libro de Mendoza nos recuerda que los originales árabes, creían en Alá, pero no fueron monoteístas hasta la llegada de Mahoma - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

La vida privada de Pippa Lee (2009)

Cine

La vida privada de Pippa Lee (The Private Lives of Pippa Lee, 2009), 28 de junio de 2010.

Nuevamente un motivo, aunque sutil, para opinar que a los que traducen los títulos de las películas habría que llevarlos a todos a una isla desierta y no dejarlos volver, por crímenes contra, no sé, la humanidad, el buen gusto, el sentido común, el respeto a las artes,… lo que quieran. Porque lo fundamental son las diversas vidas de la protagonista. Y no su vida privada en singular. Ahora veremos. Esta película a priori tenía algunos atractivos en su reparto; pero también algunos motivos para rechazarla. Fundamentalmente, el cara cartón Keanu Reeves. Pero bueno, finalmente nos decidimos a ver esta obra de Rebecca Miller, escritora, actriz, directora de cine, hija de escritor famoso y fotógrafa estupenda, de la que yo no había visto todavía ninguna película.

Pippa Lee (Robin Wright) está casada con un famoso editor (Alan Arkin), 30 años mayor que ella, que tras 3 infartos se retira a una urbanización tranquila en algún lugar de Nueva Inglaterra, huyendo del estrés de Nueva York. Tienen dos hijos (Zoe Kazan y Ryan McDonald) ya independientes. Así que básicamente el mundo de Pippa entra en crisis, y nos va retrotrayendo en sus pensamientos a sus años de su infancia y su juventud (en esta última, interpretada por Brake Lively). Conoceremos sus conflictos con su madre (Maria Bello) en la infancia y adolescencia, la locura de drogas y sexo de su juventud inducida cuando se va a vivir con su tía por la amante de esta (Julianne Moore). Y también conoceremos cómo entra en la vida de su marido cuando éste está casado con una bella mujer (Monica Bellucci), y acaba casado con él y transformada en una perfecta ama de casa americana. En paralelo veremos las influencias que en la actualidad tienen la relación sus vecinos y amigos. Como esa aspirante a escritora algo neurótica (Winona Ryder), o el arisco hijo de una vecina (el ya mencionado Reeves).

El punto de partida del filme me parece muy interesante. Una mujer al borde de la cincuentena, y que de repente, por una serie de motivos pone en crisis toda su existencia. De repente le viene la sensación de que no ha vivido su vida, sino la de los demás. La de su madre primero, la juventud olvidada por las drogas, y la de «señora de y madre de» hasta el presente. Sin embargo, dentro de una corrección formal absoluta, a la película le falta un poco de alma. A ratos parece que va a decantarse por cierto tono de comedia. Algo ácida, claro. Otras veces flirtea con el drama e incluso con la tragedia. Pero sin que quede claro las intenciones de la autora, que lo es al completo puesto que también lo es de la novela en la que se basa el filme. Un aspecto clave son las transiciones entre las distintas vidas de la protagonista, y estas no siempre están bien conseguidas, resultando un poco precipitadas. Tampoco quedan muy allá algunos aspectos de las relaciones del personaje principal, por ejemplo con el padre, o especialmente, con la hija.

Las interpretaciones son mayoritariamente de buen nivel, puesto que en general se ha confiado en actores y actrices que han demostrado suficientemente su calidad. Pero vienen condicionado por el tono, o la ausencia de tono, que imprime la directora. Quizá podría destacar a Blake Lively, interpretando el personaje protagonista cuando es joven, creo que de forma bastante convincente. El más flojo, como era previsible, es Reeves, que no se deshace de su inexpresividad, haciendo que resulte hasta cierto punto incomprensible por qué el personaje principal se fija en él.

En resumen, una película que tiene su interés pero que no acaba de estar del todo conseguida por los motivos expresados anteriormente, aunque es razonablemente agradable de ver y, por lo tanto, razonablemente recomendable.

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Nota curiosa: El abuelo de la actriz Zoe Kazan (la hija), el prestigioso director Elia Kazan, denunció al padre de la directora, Arthur Miller, ante la Comisión de Actividades Antiamericanas, acusándole de comunista, lo que produjo serios dolores de cabeza al escritor. Parece que afortunadamente no ha habido malquerencias familiares, y sus descendientes colaboran y trabajan juntas sin mayor problema.
Landas

La campiña francesa al paso del TGV por las Landas; y mañana salgo para Francia, a pasar unos días, en la esquina opuesta, en la Alsacia - Panasonic Lumix LX3

La última estación (2009)

Cine

La última estación (The Last Station, 2009), 21 de junio de 2010.

Las críticas que habíamos leído de está película no eran muy allá. Pero el reparto es realmente notable. Así que, aunque el director, Michael Hoffman, no es especialmente santo de mi devoción, nos hemos animado a ver este película biográfica de Lev Tolstoi.

Nos encontramos en el otoño de 1910, y Valentín Bulgakov (James McAvoy) es contratado por Vladimir Chertkov (Paul Giamatti), lider del movimiento tolstoiano como secretario de Lev Tolstoi (Christopher Plummer), retirado en su casa solariega de Yásnaya Poliana con su mujer Sophia (Helen Mirren) y algunos de sus hijos y seguidores. Allí, el joven Valentín se ve enredado en las guerras intestinas entre Sophia y Chertkov por conseguir un testamento favorable, con los derechos sobre al obra del escritor como premio gordo. Mientras, Valentín tendrá tiempo para enamorarse de la fogosa Masha (Kerry Condon), y el escritor empezará a mostrar los signos de fatiga que desembocarán en su muerte.

La película esta excelentemente ambientada, aunque algunas cosas no se sabe muy bien por qué pasan, y existen un punto de maniqueísmo en el planteamiento de la lucha entre los personajes. La mujer, Sophia, es vehemente pero incurablemente romántica, y acaba por resultar digna y caer bien. Chertkov resulta mezquino, como si fuera un pesetero, para quien los ideales del maestro importan poco. No sé lo que pasó en realidad, pero el maniqueísmo no me suele gustar. Pero en líneas generales, sin tener un guión para tirar cohetes, se deja ver, especialmente porque no es especialmente larga.

La principal virtud de este filme está en sus interpretaciones. Todos ellos están convincentes en sus papeles, especialmente los más veteranos. Realmente, Mirren es prácticamente siempre una excelente actriz. Y Giamatti tiene una solidez en este tipo de papeles muy notable. Pero en general están todos bien.

Resumiendo, una película que sin ser nada del otro mundo, resulta agradable de ver, con bonitos paisajes, excelentes interpretaciones, y un resultado de conjunto razonable. Volveré sobre ella, probablemente mañana, para comentar los aspectos ferroviarios del filme. En cuanto a las notas:

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Campiña polaca

A falta de imágenes de la campiña rusa, nos conformaremos con la polaca en las cercanías de Poznan - Fujifilm Finepix F10

El tapado, Raylan Givens, se justifica

Televisión

Entre las series que se han podido ver en la temporada que ya casi podemos considerar terminada, ha habido uno que llegó ya casi al final de la misma, con sólo 13 episodios, y que a mí particularmente me ha gustado. Aunque a priori no lo hubiese creído. Se trata de Justified.

Basada en un personaje de novela creado por el escritor Elmore Leonard, nos habla de las aventuras de un marshal de los EE.UU. cuando tras matar a un hombre, justificadamente se supone, en Miami (Florida) es trasladado a Kentucky, en concreto al distrito en el que se encuentra su pueblo natal, Harlan. Y allí, en pleno Medio Oeste, nos encontraremos una serie de situaciones que parecen más propiamente extraídas del Lejano Oeste, de otros tiempos.

Todo gira alrededor del personaje principal, Raylan Givens (Timothy Olyphant), y pronto se configura como personaje secundario imprescindible su amigo de juventud y delincuente habitual, un impagable Boyd Crowder (Walton Goggins). No faltan un par de chicas guapas para da tensión sexual, su pija ex (Natalie Zea), y su montaraz novia de instituto (Joelle Carter). Y a partir de ahí, tiros, peleas de saloon, crímenes de todo tipo, y peculiares formas de ejercer la justicia. Todo ello para terminar en un último capítulo con duelo al más puro estilo del western con más casta. Aunque todo suceda a principios del siglo XXI.

Es curioso que el personaje de Boyd iba a ser un personaje que moriría en el episodio piloto. Pero con gran sagacidad se dieron cuenta que podía ser un contrapunto perfecto al protagonista, y así ha sido. Buena y crepuscular ambientación, magníficas interpretaciones, personajes complejos y que crecen y se desarrollan con los episodios, todo aquello que sirve para hacer una buena historia, que tal vez no pasará a la posteridad como obra maestra, pero que supera a otras series con más fama.

Para ver. Sin duda.

Este sábado estuve tomando fotografías en el yacimiento arqueológico de Augusta Bilbilis. Probablemente destinadas al proyecto SoFoBoMo 2010. Os dejo algún ejemplar de muestra.

Plantas en flor en primavera

El paisaje que rodea Augusta Bilbilis es muy árido; pero en primavera, en el desolado Cerro Bámbola podemos encontrar alguna pequeñas flores dando color en una gris tarde de junio - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Rabia (2009)

Cine

Rabia (2009), 31 de mayo de 2010.

Ha debido tener algún problema de distribución esta coproducción mejicano-hispano-colombiana, ya que en la ficha técnica aparece como de 2009, y se estrena en España ya bien entrado el 2010. Ando yo un poco remiso a la hora de acudir a las películas españolas y similares, ya que tengo la sensación de que el cine español anda un poco desnortado. Parece que los temas tengan que ser siempre los mismos, y aquí daba la impresión de que volvíamos a un nuevo drama sobre la inmigración, asunto que puede ser importante, lo es, pero que puede quedar muy manido si siempre le damos vuelta desde similares puntos de vista. De todas formas, alguna reseña por ahí que indicaba algún aspecto novedoso y cierta calidad en el producto, y ante la carencia de auténticas alternativas en una cartelera paupérrima, nos decidimos a probar.

El filme dirigido por Sebastián Cordero nos habla de un inmigrante sudamericano, Gustavo Sánchez Parra, trabajador de la construcción en una ciudad española que probablemente sea Bilbao, que agrede y mata accidentalmente a su capataz. Este inmigrante lleva poco tiempo saliendo con otra inmigrante de su país, una guapa joven, Martina García, que trabaja de interna al servicio de una familia acomodada en una vieja mansión de la parte alta de la ciudad, y que es requebrada con frecuencia por su físico por diversos personajes, lo que hace que salga a la luz el carácter airado del hombre. Tras la muerte del capataz, se refugia en la mansión donde trabaja la chica, sin que ni siquiera ésta lo sepa. Allí será consciente del trato que los señores de Torres dispensan a la chica. A veces amables, otras indiferentes, o condescendientes, en ocasiones es literalmente avasallada por alguno de los miembros de la familia. Lo cual va inflamando esa rabia a la que hace referencia el título del filme.

He de decir que la película esta bastante bien hecha. Si bien las situaciones iniciales que llevan al homicidio del capataz me parecen un poco forzadas, luego vivimos las experiencias de los dos inmigrantes protagonistas dentro de la mansión con bastante interés. La excelente ambientación, el buen manejo de los personajes, lo mucho que se dice con contención, sin muchas palabras ni imágenes explícitas, nos hace meternos en la histora en la parte central del largometraje. Es cierto que al final la historia se deshincha un poco. El momento climático de esa rabia anunciada nos pilla un poco fríos, y a partir de ahí el drama deriva por unos derroteros no previstos, y que sin ser inadecuados, no están a la altura de las expectativas creadas.

El punto fuerte de la película, no obstante, es la interpretación de sus actores. Los dos colombianos ya mencionados están a excelente nivel. En ambos protagonistas hay una combinación excelente entre el físico de ambos, delicado y frágil el de ella aunque con más fortaleza del que sospechamos, y rudo y áspero pero con capaz de mirar con dulzura el de él, con los caracteres desarrollados y con los acontecimientos. Pero además, aunque en papeles secundarios pero trascendentes, los actores y actrices españoles, están también muy bien. Xabier Elorriaga y, en especial, Concha Velasco componen un excelente matrimonio de edad ya avanzada en su torre de cristal que es la mansión que habitan, con sus miserias y alguna grandeza. No muchas. Alex Brendemühl, el hijo, nos ofrece también un papel breve pero decisivo en el devenir de la historia. Icíar Bollaín, la hija, tiene un papel con un recorrido mucho más limitado. En general, todos ellos están bastante bien.

La conclusión que saco es que el esfuerzo por hacer una película diferente manteniendo alguno de los temas de moda en el cine español es notable y de agradecer. La buena factura técnica del conjunto es notable, y ya hemos comentado el buen hacer actoral. Quizá quede como lado negativo una historia que no siempre resulta del todo atractiva, especialmente en su recorrido final. La puntuación que le doy es:

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Grupo ecuatoriano

En actividades promovidas por las instituciones, como Zaragoza Diversa, se intenta mejorar la integración de los inmigrantes en nuestra sociedad; lo que desconozco es el grado de éxito de estas iniciativas - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8