[Libro] Ragtime

Literatura

Cuando leí La Gran Marcha, me di cuenta que me había estado perdiendo una gran escritor, E. L. Doctorow. Norteamericano, que habla sobre cosas de su país, con una visión social y crítica, pero sobre asuntos universales. Decidí que tenía que leer más de este autor, que me había encandilado con su visión de la marcha de Sherman sobre Georgia durante la contienda civil norteamericana. Sin embargo, hasta ahora no me había puesto a ello a pesar de que todos los indicios mostraban la conveniencia de dedicar tiempo a este autor contemporáneo. Pasada la resaca del atracón medievo-fantástico de estas semanas atrás, voy con esta novela ambientada en los Estados Unidos de principios del siglo XX.

Ragtime
E. L. Doctorow; traducción de Jorge Rizzo
Miscelánea Editores, 2012
Edición electrónica

Estamos en el estado de Nueva York, en la primera década del siglo XX. Son los tiempos del ragtime, antecesor de la música de jazz. Y seguiremos los avatares durante los años que van desde el asesinato del arquitecto Stanford White en 1906 hasta la Primera Guerra Mundial de una familia ficticia, cuyos nombres no conoceremos, pequeños industriales en la ciudad de Nueva Rochelle, a pocos kilómetros de la ciudad de Nueva York. Estas personas verán sus vidas entremezclarse con las de una joven de raza negra embarazada, con un pianista de ragtime que quiere casarse con ella, y con una familia de inmigrantes judíos que intentan salir adelante. Pero también veremos como se cruzan en su camino algunos personajes históricos como la actriz Evelyn Nesbit, la anarquista Emma Goldman, el financiero John Pierpont Morgan, el escapista Houdini, el industrial Henry Ford, e incluso Freud, Emiliano Zapata o el archiduque Francisco Fernando de Habsburgo-Lorena. Y entremezclado entre los hechos históricos y la sociedad real de la historia, conoceremos del drama a propósito de un Ford T maltratado.

Imitador cómico de Houdini en Alexanderplatz

Uno de los personajes históricos que aparecen en la novela de hoy, y con frecuencia, es el escapista Harry Houdini. Y aquí tenemos a un imitador cómico que hace casi una semana veíamos actuar en la Alexanderplatz de Berlín.

Estamos ante un gran fresco histórico de cómo Doctorow, que no es precisamente un indocumentado, ve la sociedad estadounidense de principios de siglo XX. Un estado con numerosas contradicciones. Paradigma del estado democrático y liberal nacido de la ilustración y transformado por la revolución industrial, es al mismo tiempo bandera de libertades y caldo de cultivo para la pobreza, la discriminación racial y el abuso de las clases más desfavorecidas. Entre revolucionarios y capitalistas nos muestra el germen de lo que va a ser la sociedad norteamericana futura. Todo ello desde el punto de vista de algunos de sus protagonistas reales, sin dejar de aportar su pequeño, o grande según se mire, drama ficticio que nos sitúa al nivel de ciudadano común en medio de una sociedad en profunda transformación. Un drama al que no le falta sentido del humor y de la ironía, tanto en sus parte ficticias como en las históricas.

Lo cierto es que este segundo libro que leo de Doctorow me deja tan buen sabor de boca o mejor que el anterior, y empieza a configurarlo como uno de mis escritores contemporáneos favoritos. Tengo el propósito, en esta ocasión más firme, de ir leyendo su obra, donde espero encontrar más joyas más o menos conocidas, más o menos escondidas. Total y absolutamente recomendable.

La novela fue adaptada al cine por Milos Forman en 1981, pero no he tenido la oportunidad de ver la película. Algo que tendré que remediar lo antes posible

Binnenalster

Houdini es el protagonista de uno de los capítulos más curiosos, cuando aprende a volar una aeroplano, y realiza una exhibición ante el archiduque Francisco Fernando, cuyo asesinato en Sarajevo desencadenaría la Primera Guerra Mundial. Dicha exhibición se realizó en Hamburgo, cuyo Binnenalster contemplamos en la fotografía.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; la América de los 70, los trenes de hoy, y cámaras de todas las épocas

Fotografía

Ayer comentaba algunas de las reflexiones que me suscitaba el lamentable accidente ferroviario del día 24 de julio en Santiago de Compostela. Por supuesto, siendo noticia como ha sido, no ha faltado el testimonio gráfico del suceso. Y hemos visto fotografías, de todo tipo, e incluso un vídeo en el que vemos cómo el tren descarrila y se estampa a gran velocidad con el muro en el lateral de la fatídica curva. Algún viejo debate se ha suscitado sobre qué cosas hay que mostrar, y qué hay que reservar, por pudor, para preservar la sensibilidad de las gentes, de las víctimas o de sus alegados, de la rapacidad de los medios sin valores éticos… Yo no tengo respuestas. Sé que aquello que no se muestra, acaba por no existir. Pero también sé que hay quien se alimenta de la morbosidad de las imágenes y de los sentimientos. Un cierto tipo de pornografía emocional. En cualquier caso, la repercusión se ha producido en la prensa de todo el mundo, y propongo un vistazo a la selección de imágenes que han realizado en The Big Picture de The Boston Globe.

Casa de estudiantes en Coimbra

Hoy, fotográficamente, viajaré al año 1994 y a Portugal. Este país ha surgido recientemente en mis conversaciones con gentes diversas que optan por el país vecino para sus vacaciones. Lo cual es una muy buena elección. Casa de estudiantes de la Universidad de Coimbra, recientemente catalogada como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Parque Natural Buçaco

La fotografía que se trabaja en el documental que más adelante se puede ver está tomada en el Parque Natural Buçaco, una de esas maravillas boscosas que de vez en cuando te encuentras en Portugal.

Quedándonos en los fotoblogs de los importantes medios de comunicación del otro lado del océano, alguna vez he comentado que soy especial seguidor de In Focus de The Atlantic. Por la calidad de las imágenes, pero también por el sentido de la historia que tienen sus editores, que me parece muy importante. En los últimos días nos han ofrecido una serie de reportajes sobre la América (léase Estados Unidos) de los años 70, en cinco partes: la ciudad de Nueva York, el sudoeste, la comunidad afroamericana de ChicagoTejas y la región del Pacifico noroeste. No sé si publicarán alguna serie más, pero creo que son interesantes de ver.

Playas en Nazaré

Azotadas por el viento, nunca llenas de bañistas cociéndose al sol, siempre he sentido debilidad por las playas atlánticas portuguesas como las de Nazaré.

Península de Peniche

Acantilados llenos de vida en la península de Peniche.

Vamos a dedicarnos un poco al material y la técnica. En Naturpixel nos proponían hace un par de días visualizar un vídeo sobre cómo el fotógrafo portugués Manuel Gomes Teixeira combina la utilización de una cámara digital tan especial como la Leica M Monochrom con el positivado con métodos tradicionales, en concreto con el platino-paladio. El documental realizado por Luis Oliveira Santos, y que enlazo a continuación es de gran belleza. Aunque sin palabras. Para entender perfectamente lo que sucede conviene tener algunos conocimientos de lo que pasa en el laboratorio fotográfico tradicional. De todos modos está muy bien.

La Leica M Monochrom es una cámara moderna, pero insertada en una tradición de décadas en la fabricación de cámaras telemétricas por parte de la firma alemana Leica. Esta cámara sólo apta para tomar imágenes en escala de grises, o blanco y negro, como prefiráis llamarlo, cuesta la friolera de casi 7.000 euros. Los hay que la consideran un maravilloso instrumento para fotografiar en la tradición del fotógrafo documentalista de toda la vida, mientras que otros piensa que es puro esnobismo, que por mucho menos dinero, con otras modernas cámaras digitales se puede hacer lo mismo, y también en color. Pero sin duda, el esnobismo llevado a su máxima expresión viene ejercido por la marca Hasselblad, que en los últimos tiempos se dedica a maquear cámaras Sony con materiales nobles, y a venderlas por precios cuatro o cinco veces superiores a los de los aparatos que aparecen bajo la marca japonesa. Y además hay cierto consenso de que por muchos materiales nobles que lleven, son feas. ¿A quién convienen estos aparatos? En The Luminous Landscape reflexionan al respecto, y nos hablan de los nuevos ricos en Rusia y en Asia, sin gusto ni educación, pero con ganas de ostentar su riqueza. Desde luego, muchos de los comentaristas de medios especializados occidentales preguntan, sin hallar respuesta, si alguien conoce a alguien que posea uno de estos aparatos. También se preguntan si con estos aparatos… se hacen fotos.

Castillo de Almourol

En medio del Tajo, el castillo de Almourol nos proporciona una visita agradable y lúdica.

Como contraste a estas maniobras mercadotécnicas que no nos dejan excesivo buen sabor de boca, especialmente de marcas que han sido referencia del buen hacer en tecnología  fotográfica, en Feature Shoot nos hablan cómo el fotógrafo David Lang se ha ido a Afganistan para conocer y fotografiar a unos peculiares colegas (Kabul Street Photographers). Fotógrafos minuteros que proporcionan servicio a sus empobrecidos y atribulados compatriotas utilizando cámaras de fabricación casera. Y es que para hacer fotografía, lo importante es la persona y no el chisme. Aunque todos desearíamos que los afganos tuvieran menos tribulaciones para ejercer este o cualquier otro oficio.

Tranviario en Lisboa

Un tranviario comprueba si todos los viajeros han subido y bajado de uno de los más tradicionales tranvías lisboetas.

Palacio da Pena en Sintra

El Palacio de Pena, dominando la sierra de Sintra Cascais, y con vistas hasta el Atlántico, es un lugar emblemático de los alrededores de la capital lusitana.

Esta semana, la revista de fotografía en línea Love Issue «sacó» un nuevo número, que quizá os venga bien repasar. Son entradas publicadas en julio.

En el suplemento de cultura de El País, nos hablaron de Dora Maar, fotógrafa que mantuvo una relación sentimental con Picasso. Pero más se preocupan de hablar de su condición de amante del pintor que de su obra y cualidades artísticas. Una pena. Tendré que investigar por mí mismo, porque sospecho que puede haber algo interesante detrás. Especialmente en sus relaciones con el surrealismo.

Finalmente, es raro que Rafael Roa no presente algún fotógrafo interesante. En esta ocasión, me ha interesado la inquietante y gráfica obra de Tian Tiaquany su análisis gráfico de la Revolución Cultural china.

Albufeira

Atardecer en las playas de Albufeira, pueblo menos idílico de lo que aparenta en la fotografía, por la cantidad de turistas beodos de la pérfida Albión que podemos encontrar en sus calles.

Cabo San Vicente

Un pescado sobre los acantilados del Cabo San Vicente, el extremo suroccidental del continente europeo.

[Libro] Miss Zilphia Gant

Literatura

Sigo peleando con mi pereza para la lectura de libros bajo la táctica del ataque a novelas cortas o relatos más cortos todavía. Y en esta ocasión, tirando de un clásico norteamericano del siglo XX.

Miss Zilphia Gant
William Faulkner (traducción de Juan Sebastián Cárdenas)
Nørdica Libros, colección Minilecturas; Madrid, 2011
ISBN: 9788492683536

Corto relato situado en un momento indefinido de las primeras décadas del siglo XX, en algún lugar del profundo sur de los Estados Unidos, no lejos de Memphis, donde la protagonista del relato Zilphia Gant y su madre son abandonadas por su padre, que se fue con otra. Aunque quizá no fue muy lejos cuando la madre salió tras ellos con una pistola. En cualquier caso, creció bajo la vigilancia opresiva de la madre que le impide la relación normal con otros niños y niñas de su edad, y cuando llega la adolescencia y la juventud, experimentar el amor o la relaciones normales con los jóvenes de su entorno. Cuando consigue casarse en extrañas circunstancias, no es más que para que a su vez sea abandonada por el recién estrenado marido.

Relato crudo de un lugar y un tiempo que me resultan muy difíciles de comprender. Es un mundo donde la gente me parecen absolutos marcianos por sus comportamientos y sus valores. Sin embargo, el relato se lee con facilidad, te atrapa y no te dura casi nada. Sabe a poco, hay más cosas que quisieras saber del conjunto de la historia de la desgraciada Zilphia.

Ideal para un viaje no muy largo, o para entretener alguna espera, con la calidad de un consagrado de la literatura mundial como es Faulkner.

Os dejo con algunas fotografías tomadas con otra de mis poco usadas cámaras de película tradicional, la Minox GT-E. Con su interesante objetivo de MC-Minoxar 35/2,8 con una sencilla fórmula Tessar, no habitual para objetivos angulares en lo que es mi modesto entender, aunque tampoco es una excepción, pero con buenos resultados.

Corte clásico y moderno

Corte Clásico y Moderno – Afeitados.

Fútbol de barrio

Este campo de fútbol en el Tercer Cinturón lo tengo fotografiado con distintas luces y distintas cámaras, el conjunto con el gran anuncio elevado me llama mucho la atención.

Plaza de San Miguel

Coloridas fachadas al atardecer en la plaza de San Miguel.

Puente de Hierro

Detalle de la construcción del puente de Hierro de Zaragoza.

[Libro] Buda en el ático

Literatura

Este libro lo encontré recomendado por ahí poco antes de iniciar el viaje a Londres de estos días pasados, y como lo vi en una librería y comprobé que no era muy extenso, decidí llevármelo como lectura para esos días. Lo cierto es que sólo encontré momentos para leer en el viaje inicial hasta Madrid, y luego en el viaje de vuelta a Zaragoza. Pero lo cierto es que fue suficiente. Hacía tiempo que un libro no me enganchaba tanto y con tanta intensidad.

Buda en el ático (título original, The Buddha in The Attic)
Julie Otsuka (traducción, Carme Font)
ISBN: 9788415355441
Duomo ediciones, colección Nefelibata; Barcelona, 2012

Este libro no es ficción. Pero este libro tampoco relata una historia concreta real. Este libro consigue en 160 páginas contar la historia de cientos o miles de mujeres japonesas, y sus familias, que emigraron a los Estados Unidos a principios de siglo XX, casadas por poderes con hombres japoneses que previamente las precedieron, y que las pasaron canutas. Abarca un periodo de tiempo que abarca desde inmediatamente después de la primera guerra mundial hasta los internamientos forzosos en campos de concentración durante la segunda. Uno de los hechos más infames de la «democracia» norteamericana. Y todo ello lo cuenta consiguiendo individualizar a cada una de ellas con frases cortas, en primera persona del plural que nos van contando todas sus aventuras y desventuras. El viaje, el encuentro con hombres que no eran quienes les habían dicho, el trabajo duro en los campos, como sirvientas, los hijos que tuvieron, que ya no fueron de su propia cultura, la enfermedad, las muertes, y los campos de concentración en las frías montañas del interior de los Estados Unidos.

Es un libro realmente conmovedor, con una escritura tan sumamente dinámica y ágil, que en su conjunto hacen que se haya convertido en uno de mis libros preferidos. Un libro absolutamente recomendable que creo que tengo que volver a leer, porque siento que tiene mil y un detalles que hacen que cada vez pueda ser una nueva historia. Si os gusta leer, no os lo perdáis. Parece que su autora, la norteamericana de origen japonés Julie Otsuka, tiene escrito otro libro autobiográfico, que me gustaría encontrar y leer.

Ocaso

Japón es el país del sol naciente,… pero aquí en Margate, en la costa del Canal de la Mancha en Inglaterra, lo que vemos es el resplandor del sol poniente.

60 años de la Guerra de Corea, y sigue uno de los muros que en el mundo han sido

Historia

Hoy hace 65 años comenzó oficialmente, por lo menos según las cuentas del mundo occidental, la Guerra de Corea. Una guerra de la que hoy en día se habla mucho menos que otras, probablemente tapada por el recuerdo de la Guerra de Vietnam, pero que en su relativamente corta duración fue notablemente brutal por ambos bandos.

Corea estuvo bajo dominio japonés hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, en el que tras la oportunista intervención soviética en la guerra con el Japón, quedó dividida en dos áreas de ocupación divididas por el paralelo 38º. A partir de 1948 quedó confirmada la división de la península coreana en dos repúblicas, una apoyada por Estados Unidos en el sur y otra por la Unión Soviética en el norte.

Si bien el régimen norcoreano habla de una agresión por parte de la república del sur, lo cierto es que el 25 de junio de 1950 tropas masivas del norte atravesaron la frontera, arrollando al ejército del sur y a sus mal pertrechados aliados estadounidenses, que quedaron en una situación precaria, sosteniendo apenas una pequeña porción del territorio en torno a Pusán. Tras conseguir estabilizar la situación, el contraataque norteamericano fue igualmente contundente y en octubre de ese mismo año habían llegado al norte de la península a punto de hacerse con el control de la misma, unificando el país bajo el gobierno de la república del sur. Sin embargo, en ese mismo momento una intervención masiva de tropas chinas volvió a empujar a los surcoreanos y norteamericanos hacia el sur, perdiendo la capital, Seul. Finalmente, hubo cierta estabilización del frente en torno al mencionado paralelo 38º. Todo ello en el plazo de menos de un año. A partir de ahí fue un mantenimiento del statu quo, hasta la firma del alto el fuego en julio de 1953. No se ha firmado la paz; oficialmente, persiste el estado de guerra.

Lo cierto es que fue una guerra extremadamente cruel y sangrienta, con un elevadísimo número de víctimas civiles, provocadas por ambos bandos. Incluso Picasso pintó su particular versión de las muertes de civiles por el ejército norteamericano. Sin embargo, tengo la sensación de que es una guerra más desconocida que otras. Entre la euforia de la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial, y la turbidez de los años del Vietnam, da la sensación de que ha quedado poco entendida. No son muchas las referencias populares a este conflicto. Por supuesto, está esa delicia de filme que fue M.A.S.H., donde con mucho sarcasmo se pone en solfa la institución militar en el marco de este conflicto, y la serie derivada de ella, mucho más correcta políticamente. Hubo también algunos filmes propagandísticos por parte de Hollywood, pero de calidad muy diversa.

En cualquier caso, hace unos días el fotoblog de The Denver Post publicó una colección de 119 fotografías de aquel conflicto que merecen la pena ser vistas, y que aprovecho como excusa para recordar tan relevante hecho histórico.

En la playa de Sopot

Hoy comienzo las vacaciones; hace dos años fue en dirección a Polonia, en la imagen la playa de Sopot, este año... ya os lo contaré - Fujifilm Finepix F10

Libro: La batalla de Leyte

Historia, Literatura

Desde hace unas semanas voy siguiendo la nueva serie bélica producida por Steven Spielberg, The Pacific. Como sólo quedan dos capítulos para que termine hablaré de ella de aquí a 10 días o poco más. Esta serie va acompañando las peripecias de tres infantes de marina estadounidenses en el escenario de guerra del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. El caso es que me viéndola me ha entrado el interés por conocer un poco más como fue ese duro escenario bélico, del cual he leído menos que del europeo. Por razones obvias; Europa me queda «más cerca».

Entre los hechos que más me han interesado está la reconquista de Filipinas. Esta campaña, que comenzó con el desembarco del ejército de MacArthur en Leyte, tuvo especial interés por diversos motivos. Hubo mucha política en la decisión de realizarla. También porque se discutieron ampliamente los motivos económicos y estratégicos de la misma. En resumen, su conocimiento da muchas pistas sobre las condiciones que lleva a que una potencia gane o pierda una guerra.

Visitando hace unos días la FNAC encontré este libro que habla sobre la batalla naval que, aunque es conocida por diversos nombres, creo que el más conocido es Batalla del Golfo de Leyte; aunque su escenario real fue mucho más amplio que este accidente geográfico, abarcando amplias zonas de los mares que rodean las islas Filipinas y los estrechos que las separan entre sí. Así que aprovechando que terminé de leerlo ayer, en el 65º aniversario del final de la guerra en el escenario europeo, os comentaré qué me ha parecido.

La batalla de Leyte
Jean-Jacques Antier
Inédita Editores; Barcelona, 2008
ISBN: 9788496364929

Antes de nada he de decir que los libros sobre la historia de las guerras o las batallas siempre me dan un poco de miedo. Me gusta la historia, y los hechos bélicos forman parte de la historia. Así que necesariamente, de vez en cuando leo algo sobre la historia de las guerras. Pero he comprobado que en ocasiones me siento incómodo con este tipo de literatura. A veces, el autor ofrece un enorme cantidad de datos sobre unidades militares con sus numeraciones y sus múltiples denominaciones que hacen difícil seguir con precisión lo que se está narrando. Otras, el autor es un militar que analiza de «forma científica» los hechos, friamente, lo cual es algo que me cuesta asimilar. Soy de los que opinan que en las guerras no pelean los buenos contra los malos. Siempre creo que en las guerras está el «ejército de los malos» contra «el de los peores». Y obviar que en las batallas el ser humano deja de tener importancia como persona para ser un mero instrumento de la política, de la ambición, del odio racial, etc., reduciéndolo a un visión presuntamente objetiva de los hechos, me incomoda y mucho.

En esta ocasión, el autor es un periodista que se ha especializado en la historia de la guerra naval. Y su condición de periodista se nota por la agilidad de la narración, que no llega a ser novelesca, pero casi. Se agradece su habilidad para narrar sin confusión una serie de hechos, algunos de los cuales sucedieron simultáneamente, de forma clara, estableciendo con precisión las causas y los efectos de las decisiones de los principales responsables militares de ambos bandos, el japonés y el norteamericano. De este modo, el libro se lee fácilmente y con rapidez. Es ameno.

No obstante he encontrado alguna debilidad. Una, por ejemplo, que desconozco si es culpa del escritor o del traductor, es la falta de uniformidad a la hora de ofrecer algunos datos. Y así, en algunos capítulos las medidas se ofrecen en el sistema métrico decimal (bombas de 453 o 906 kilogramos), mientras que en otros se ofrecen en el sistema imperial (bombas de 1000 o 2000 libras). Creo que también hay líos con los metros, los kilómetros, las millas náuticas, etc.

Contrastando su narración con alguna otra fuente, parece que su relato tiene bastante rigor histórico. Es preciso. Sin embargo, es complaciente con algunos personajes. Su descripción de las motivación del MacArthur para recuperar las Filipinas con prioridad a otros objetivos incluye ciertas observaciones del general que le hace parecer a él y su padre, que fue gobernador de las islas bajo el dominio norteamericano durante un tiempo, como si los norteamericanos fueran liberadores y paternales tutores de los isleños. La realidad nos dice que tras la independencia de España, se declaró una primera república independiente en las Filipinas que fue abolida por los EE.UU. tras una guerra de más de 10 años, tras la cual pasó a ser un colonia de la potencia norteamericana. Dicha guerra incluyó un gran número de muertes civiles con frecuentes represalias de los norteamericanos contra la población civil y el uso frecuente de la tortura; vamos, lo habitual en las guerras de ocupación, las haga quien las haga. Así que esta complacencia del autor hacia el general norteamericano y sus motivaciones, me hace sospechar de otras opiniones sobre otros protagonistas más importantes en los sucesos relatados. Porque no creo que sea un indocumentado e ignore la realidad de la historia filipina. O sí. Vaya usted a saber.

Por otra parte, MacArthur es un secundario en esta historia. Los actores principales fueron diversos almirantes de ambas armadas con distintas responsabilidades en los fracasos y en los éxitos de ambos bandos. Éxitos parciales de los japoneses, porque la operación en su conjunto fue un gran éxito para la armada norteamericana sólo empañada por las decisiones de alguno de sus más destacados almirantes. Lo que si es de destacar es que esta batalla, o más apropiadamente este conjunto de batallas, pasará a la historia como la última confrontación naval en la que los buques de guerra se enfrentaron a cañonazos, siendo además la de más envergadura de la historia por el número, tamaño y potencia de los buques puestos en acción.

Al final de la misma, se puede asegurar que ni la marina ni la aviación japonesa podían poner ya en serio riesgo a las tropas aliadas, y el Japón quedó aislado de la posibilidad de recibir materias primas con las que sostener el esfuerzo bélico. Lo cual habla de la importancia de la acción.

El libro, en su conjunto, gustará a los aficionados a la historia, y en especial a los de la historia bélica o del conflicto mundial. Para el resto, supongo que no tendrá mayor interés.

Batallador

Monumento a Alfonso I "el Batallador" en el Parque Grande de Zaragoza; uno de los grandes líderes militares del Reino de Aragón, y al mismo tiempo un nefasto político, que a punto estuvo de acabar con el emergente reino a su muerte por culpa de sus desastrosas disposiciones testamentarias - Panasonic Lumix GF1, Canon-S 50/1,8 II

John Adams (TV), o cómo hacer una biografía televisiva

Televisión

Había oído hablar cosas buenas de esta serie, John Adams, de siete capítulos. La tenía grabada desde hace tiempo esperando el momento. Los actores principales son buenos. Paul Giamatti, Laura Linney, Tom Wilkinson,… entre otros. La recepción, estupenda… Una serie histórica. Ahí tengo yo mi debate eterno. Porque pocas veces los productores de cine o televisión histórica se permiten el lujo de ser fieles a la historia. Siempre parece que tengan que arreglar lo que ya ha sucedido. Como si no fuese lo suficientemente interesante o emocionante de por sí.

Por otro lado, el personaje histórico. De quien yo conocía poco. John Adams, uno de los padres fundadores de la patria para los norteamericanos. Qué peligro. Por que si en España somos dados a las «españoladas», los yanquis también son muy dados a las «americanadas». Pero bueno,… había que arriesgar.

En primer lugar, he de decir que la producción es lujosa. La reproducción de los lugares históricos, la ambientación, la caracterización de los personajes, todo ello nos deja boquiabiertos por el oficio con el que está realizada esta producción televisiva. Es impecable. Ya sólo por eso empieza a merecer la pena el acercarse a este tipo de producciones.

En segundo lugar, la historia… Muy interesante al principio, con los inicios de la revolución norteamericana, con la declaración de la independencia, con la lucha por el reconocimiento internacional,… luego, sin embargo, pierde ritmo. Los acontecimientos no se precipitan. Los períodos temporales se prolongan. Hay que considerar que mientras los primeros capítulos narran los acontecimientos que sucedieron en intervalos de semanas o meses, en los últimos nos cuentan períodos de años, incluso de décadas. El ritmo va cambiando y el centro de interés pasa de los acontecmientos a los caracteres. Conozco poco de esta parte de la historia norteamericana, pero por lo que he ido estudiando conforme veía la serie, sí que se han tomado alguna licencia respecto a cómo sucedieron las cosas, pero respetando lo esencial.

Y respecto a los caracteres, es aquí donde vamos a lo esencial. Lo importante es el retrato, longitudinal en el tiempo, evolutivo, que nos hacen de un personaje clave en la historia norteamericana. Trabajador, erudito, estudioso, pero terco, excesivamente franco. Y muy dependiente en sus momentos de más éxito de la influencia, sensata, racional, de su mujer. Muy interesante también la interacción con el personaje de Thomas Jefferson, interpretado por Stephen Dillane. Amigo intelectual y al mismo tiempo enemigo político, marcaron la división en la política norteamericana que persistió hasta su conflicto civil, varias décadas más adelante; el conflicto entre el poder federal y el poder de los estados constituyentes. También muy interesantes, se hacen cortos y escasos, los intercambios entre Abigail, la esposa de Adams, y Jefferson. Da la impresión de que siempre queda algo detras sin contar o sin salir a la luz.

Acompañando la riqueza de los caracteres tenemos unas más que excelentes interpretaciones, que apoyan sin fisuras la excelencia de la producción.

En resumen, no es perfecta, quizá porque la obligación autoimpuesta de cubrir cincuenta años de la historia de los Estados Unidos, que sucedieron a muy distinto ritmo y en muy distintas circunstancias, es muy difícil. Pero por lo demás una serie altamente recomendable para quien guste de la buena televisión y del buen cine.

Habiendo sido durante varios años embajador ante la corte de Luis XVI,… pues hoy,… una foto de París.

Cielo y Etoile

Arco de Triunfo de L'Etoile - Panasonic Lumix LX3

Larry Clark y la adolescencia americana

Fotografía

Entre las muchas fotografías que tuve ocasión de ver en las exposiciones del Mois de la Photo à Paris, hubo algunas que me impresionaron de una u otra forma. Una de las exposiciones en las que mayor número de imágenes que me llamaran la atención hubo fue la de Seventies, le choc de la photographie américaine, en el la Bibliothèque Nationale, en su sede de Rue Richelieu. Con un amplio abanico de fotógrafos, que retrataron la realidad de la sociedad norteamericana de los años setenta, alguna de las imágenes más intensas procedían de Larry Clark.

Larry Clark es un fotógrafo y cineasta que ha orientado buena parte de su obra en ambos ámbitos a describir la realidad de la adolescencia de su país. Y lo ha hecho sin ambages, de una forma directa. Previamente, había visto dos de sus obras cinematográficas, Kids (1995) y Ken Park (2002), en la que los adolescentes dejan de ser esos grupos de chicos y chicas monos y traviesos que aparecen en las comedias al uso y a los que conocemos en sus aspectos más sórdidos. En sus inseguridades, en su forma de afrontar la sexualidad, en la violencia, en sus difíciles relaciones entre sí y con el resto de la sociedad. Son películas duras, que no son cómodas de ver para nadie. Además, son muy explícitas en sus escenas de sexo, lo cual dada la edad de los personajes puede producir una incomodidad añadida en el espectador.

En la exposición, las imágenes de Larry Clark se mostraban en el espacio dedicado a la marginalidad social, y casi todas ellas correspondían a sus series Tulsa y Teenager Lust. De esta última, me llamó la atención una en la que se veía a dos adolescentes, chico y chica, desnudos. Ella esta tumbada boca arriba, atada. Él, arrodillado a su lado, sostenía en su mano un revolver y tenía su otra mano sobre uno de los pechos de la chica. A ninguno se le ve la cara. El título de la fotografía es Brother and Sister. La violencia que sugiere la imagen y las connotaciones del título conducen inmediatamente a esa incomodidad personal que antes he comentado, a un desasosiego considerable. No me considero una persona mojigata, pero no me encontraba a gusto. Dediqué un rato a ver el conjunto de las imágenes del autor, y llegué a una conclusión personal. La visualización de determinado tipo de imágenes, de carácter documental, es incómoda; nos puede situar en los puntos de nuestra sociedad que preferiríamos que fueran distintas. Pero sin embargo, creo que es bueno que alguien se encargue de mostrarnos su existencia. De que tengamos menos excusas para justificar nuestra ignorancia sobre lo que pasa en nuestro medio social.

Hoy día, tomar esa imagen probablemente sería imposible. La protección de los menores impiden hoy en día tomar imágenes que se podía obtener en los años 70. Sin embargo, hasta cierto punto, también nos impide denunciar o conocer situaciones reales que se producen. Y esa es una parte negativa de la cultura actual. Políticamente más correcta, pero más hipócrita a la hora de reconocer el lado oscuro de nuestra sociedad.

Exposición Seventies, le choc de la photographie américaine

Exposición Seventies, le choc de la photographie américaine - Panasonic Lumix LX3