[Fotos – música] Un poquito de jazz al estilo de Nueva Orleans en el Parque de la Memoria

Fotografía personal, Música

Un fin de semana atribulado el pasado, en el que nada pasó como estaba previsto. Cosas que pasan. Y en un momento dado, las circunstancias me llevaron a estar un rato jugando con mi sobrinillo de cuatro años en el Parque de la Memoria, en Zaragoza. Y mira por donde, ese domingo por la mañana un pequeño conjunto musical, un cuarteto, se encontraba allí mismo ofreciendo un concierto de jazz al estilo de Nueva OrleansDixieland lo llaman algunos, pero no a todo el mundo, especialmente entre la comunidad afroamericana, le gusta esta denominación. En cualquier caso, este sencillo grupo, con un saxo soprano y una trompeta como solistas, y una tuba y un banjo en la rítmica nos deleito con esta alegre música y con alguna buena improvisación. Lo que no me llegué a enterar es cómo se llamaba el grupo. Si alguien lo sabe, agradeceré el comentario.

Cuarteto de jazz en el Parque de la Memoria

_____

Cuarteto de jazz en el Parque de la Memoria

_____

Cuarteto de jazz en el Parque de la Memoria

_____

Cuarteto de jazz en el Parque de la Memoria

_____

[Música – obituario] Georges Moustaki (1934 – 2013)

Música

Con su aire de meteco, de judío errante, de pastor griego…

Todos tenemos un poco metecos en el mundo de hoy. Y muchos, cada vez más, lo son realmente, extranjeros sin derechos de ciudadanía, dispersos por el mundo, lejos de sus hogares. Se habla mucho de multiculturalidad, y quizá MoustakiGiuseppe Mustacci, judeo-griego de Corfú nacido en Alejandría, era el mejor ejemplo de este concepto. Aunque soy escéptico sobre la capacidad de convivencia de las distintas culturas, y más si contemplamos cómo los más radicales nacionalismos y los más fanáticos religiosos son los que parecen imponerse por todas partes, torpedeando los proyectos más integradores.

Pero quizá por eso, me permitiré hacer este breve homenaje, entrada extraordinaria sobre lo previsto, a la vida y obra del cantante afincado en Francia y que fue importante en un momento dado de mi vida. Puedo recitar estrofas enteras de algunas de sus canciones todavía. Que si hoy en día escucho poco, no por eso dejan de venir con frecuencia a mi memoria por asociaciones de ideas que me permiten recordar no son la música sino las ideas del cantautor universal.

Me parecía necesario ilustrar la entrada con una vista del Mediterráneo, lugar donde se han enfrentado y eventualmente acrisolado tantas culturas, y porqué no el Cabo de Creus, lugar donde se mezclaron las culturas del Mediterráneo oriental, la griega, y las del occidental, la íbera. No importa lo que los nacionalismos excluyentes actuales crean que son o de donde vienen (imagen recientemente subida en mi Tumblr, De viaje con Carlos).

[Ciencia y entretenimiento] Simpáticos astronautas y sinceras (y simpáticas también) modelos

Ciencia, Cultura

No soy muy aficionado a andar viendo vídeos en internet. Es algo que consume mucho más tiempo que lo que viene escrito.  Es más fácil decidir qué guardas para leer despacio que qué vídeos quieres ver completos. Es una cosa de eficiencia. En la mayor parte de los casos, ver vídeos por internet lo acabo asociando con perder el tiempo. Aunque sea mi tiempo de ocio. Que también tiene un valor. Aunque no sea pecuniario.

Pero de vez en cuando uno se encuentra con algún vídeo que tiene su gracia, o su valía, o su curiosidad. Y estos días atrás he encontrado un par, que os traigo aquí que me sirven para hablar de otras cosas.

Por un lado está Chris Hadfield, el que para muchos es el astronauta más simpático de la historia de la actividad espacial. Durante los últimos meses, este canadiense ha estado trabajando en la Estación Espacial Internacional de la que ha sido comandante. Desde casi el principio de su misión he estado siguiendo su twitter, en principio por las excelentes fotografías que publicaba de nuestro planeta tomadas desde la órbita de la estación. Lo que pasa es que esta actividad social en la red nos ha permitido descubrir mucha más cosas, ya que ha realizado una actividad divulgativa muy simpática e interesante. Un excelente relaciones públicas y un excelente pedagogo. El caso es que en su despedida, ya está de vuelta en la superficie terrestre, grabó un vídeo con un tema emblemático; el Space Oddity de David Bowie. Apropiado. Me gusta la elección, aunque parezca obvia.

Por otro lado está la supermodelo Cameron Russell. Sí, es fácil que a un tipo como yo «le caiga bien» una supermodelo. En general, están estupendas. Son, o aparecen, sexualmente atractivas. Pero el caso es que a mí Russell me ha caído realmente bien. Porque en una conferencia TED titulada Looks aren’t Everything. Believe me, I’m a Model (en traducción libre, Las apariencias engañan. Créanme. Soy modelo), nos viene a contar, con gran franqueza, que si ella es una mujer admirada y de éxito se debe a dos factores fundamentales. Primero a que en la «lotería genética» ha acabado con un fenotipo que le abre todo tipo de puertas; segundo, porque disponía de los contactos adecuados para llamar a las puertas adecuadas. Y a partir de ahí hace una reflexión ética bastante sincera y clara, aunque con simpatía y sin acritud, sobre las falsas apariencias que rodean el mundo de la moda y, por extensión, cualquier actividad del ser humano moderno. Y probablemente no tan moderno.

El vídeo está en inglés. Puedes forzar los subtítulos de Youtube, que funcionan más o menos en inglés. La traducción al castellano que hace es un catástrofe absoluta. En cualquier caso, en el enlace que he puesto en el título de la conferencia, se puede acceder a la transcripción en castellano de la intervención de Russell. Pero por lo demás, muy interesante.

Si ayer mostraba las imágenes en blanco y negro tomadas en el antiguo soto de la Almozara con un carrete de película en blanco y negro, hoy traigo alguna a partir de los archivos de una cámara digital.

Si ayer mostraba las imágenes en blanco y negro tomadas en el antiguo soto de la Almozara con un carrete de película en blanco y negro, hoy traigo alguna a partir de los archivos de una cámara digital.

Los resultados pueden ser también muy satisfactorios; pero el aspecto es muy distinto. E incluso si intentas llevarlo a replicar el aspecto de los obtenidos por el método tradicional, pues no es lo mismo.

Los resultados pueden ser también muy satisfactorios; pero el aspecto es muy distinto. E incluso si intentas llevarlo a replicar el aspecto de los obtenidos por el método tradicional, pues no es lo mismo.

[Música y fotos] Hasta siempre Bebo;… y bueno, he estrenado y probado un nuevo cacharrito

Fotografía, Fotografía personal, Música

Ayer por la tarde me enteré del fallecimiento de Bebo Valdés (1918 – 2013), figura casi legendaria del jazz afrocubano que falleció ayer mismo en Estocolmo. Por un poco más que se hubiera estirado, que cinco años no son nada, se nos hubiera hecho centenario. Pero en cualquier caso, su música es universal e inmortal. Salvo un rato de televisión por la noche y las horas de sueño, no he dejado de repasar su música, tal cual aparece en mi «discoteca». Hasta siempre Bebo, manda mis saludos a ChanoDizzieCeliaTito y el resto de la peña… Pasadlo bien.

Y mientras, esta semana recibí un nuevo juguete. Decidí que mi recien «estrenada» M2 merecía un objetivo de empaque, y como los Leicas se me van mucho de precio, y las revisiones sobre el que me decidí lo ponían casi al mismo nivel, opté por un Carl Zeiss C Biogon T* 2,8/35 ZM. Como se ve, si no pertenece a la realeza de Wetzlar, por lo menos está emparentado con la alta nobleza de la óptica fotográfica. Cuesta una fracción de lo que cuesta el Summitar de Leica para su misma focal, y son mucha gente con conocimientos los que lo sitúan como su par en rendimiento óptico.

El bello objeto fotográfico montado sobre la M2.

El bello objeto fotográfico montado sobre la M2.

Diafragma de 10 palas, que podría mejorar las zonas de desenfoque si fueran más curvadas. A f/2,8, totalmente circular. En la foto, cerrado a f/8.

Diafragma de 10 palas, que podría mejorar las zonas de desenfoque si fueran más curvadas. A f/2,8, totalmente circular. En la foto, cerrado a f/8.

Los acabados del C Biogon son estupendos. El diafragma avanza por tercios de paso, y la rueda de enfoque va como la seda.

Los acabados del C Biogon son estupendos. El diafragma avanza por tercios de paso, y la rueda de enfoque va como la seda.

Este angular moderado está pensado como óptica estándar para un sistema de cámara telemétrica que como mi M2 tiene el visor ajustado para esta focal, aunque lleve también marcos de referencia para 50 y 90 mm. Pero todavía no he podido probarlo en su ecosistema natural. Este fin de semana lo haré. Lo que sí he podido hacer es usarlo con un adaptador con mi Olympus OM-D E-M5 donde, por la diferencia de formato, ejerce de tele corto. Cuando llevas tiempo usando chismes fotográficos desarrollas un cierto instinto para saber cuando un óptica te gusta. Simplemente el aspecto de la imagen, recién salida «del horno», sin procesas, ya te dice mucho. Y creo que nos llevaremos bien este objetivo y yo. Por supuesto, cuando uno prueba un objetivo por primera vez, lo somete a tortura. Pero ha salido airoso de contraluces, luz escasa y demás contratiempos. Os dejo unas fotos.

Aguantando una luz intensa y puntual de frente.

Aguantando una luz intensa y puntual de frente.

Ramas al contraluz junto al Canal Imperial de Aragón.

Ramas al contraluz junto al Canal Imperial de Aragón.

Un poquito más de contraluz con el diafragma en su máximo de apertura.

Un poquito más de contraluz con el diafragma en su máximo de apertura.

Algunas líneas rectas, colores diversos y la luz cálida del atardecer en el Parque Pignatelli.

Algunas líneas rectas, colores diversos y la luz cálida del atardecer en el Parque Pignatelli.

Que bien se defiende con los contraluces y las siluetas.

Que bien se defiende con los contraluces y las siluetas.

Subiendo de ISOs conforme cae la tarde; la verdad es que se lleva bien con la Olympus.

Subiendo de ISOs conforme cae la tarde; la verdad es que se lleva bien con la Olympus.

En las calles de Zaragoza al crepúsculo.

En las calles de Zaragoza al crepúsculo.

Y un poquito de luz artificial en los escaparates del paseo de las Damas.

Y un poquito de luz artificial en los escaparates del paseo de las Damas.

[Música – obituario] Dave Brubeck (1920 – 2012)

Música

Dave Brubeck (1920 – 2012)

A la provecta edad de 92 años, se nos ha ido al otro barrio el pianista y compositor de jazz Dave Brubeck, uno de los ilustres de esta maravillosa música, tan incomprendida como desconocida por el gran público de hoy en día. Sin embargo, Brubeck uno de los más característicos representantes del estilo llamado cool jazzwest coast, es lo que podríamos decir un superventas. Su disco más famoso, con su cuarteto, fue Time Out (1959), donde se encontraba un tema, Take Five, que le aseguró fama y un lugar en la historia del jazz. Un tema muy versionado por otros músicos. Aunque el tema estaba compuesto por el saxo alto de aquel cuarteto, Paul Desmond. Estos músicos eran auténticos innovadores, ya que rompieron con los sempiternos compases de 4/4, para permitir otros compases menos usuales como el 5/4 de Take Five o el 9/8 de Blue Rondo à la Turk, el 7/4 de Unsquare Dance, o el 13/4 de World’s Fair.

En cualquier caso, para quienes no conozcan, os dejo un vídeo de Youtube que puede dar una idea de lo que estamos hablando. Aunque con un tema menos conocido, Koto Song, aunque de los que llevaba con frecuencia en repertorio.

A mí me parece un músico, él y sus acompañantes, muy elegantes. También es cierto que el cool jazz es uno de los estilos que más me gustan. Habitualmente. Depende de mi estado de ánimo. De cualquier modo, seguirá siendo uno de los músicos que más habitualmente suenan en mis equipos. Y por mucho tiempo. Tanto él como Paul Desmond son de los que más reproduzco.

Y ahora unas fotos. Este fin de semana, en el que tengo fiesta cuatro días seguidos, se me ha torcido y he descartado algunos planes previstos. Cosas que pasan. Mala suerte. Pero ayer me di un largo paseo hasta una animada Plaza del Pilar, donde el ambiente navideño ya domina.

El asador

Asador,… la parte sana,… que el colesterol también abundaba…

El castañero

Y un clásico de temporada, las castañas asadas, bien calentitas.

Churros multiétnicos

Como los churros, que evidentemente han saltado con éxito las fronteras étnicas.

En la pista de hielo

Una pequeña, y no demasiado cuidada, pista de hielo hace las delicias, fundamentalmente de niños y adolescentes.

Los enanitos y blancanieves

Y diversos grupos de animación, entre ellos los enanitos de Blancanieves, encantados de posar para la cámara.

Foto

Cámara que no es única, ya que aquí y allá se ven personas que aprovechan el buen rendimiento actual de las cámaras digitales en situaciones de luz ambiental escasa.

[Libros] Hopper, y algo más

Arte, Literatura

Cuando en el título de esta entrada digo Hopper, no quiere decir que vaya a hablar del famoso pintor norteamericano. Digo que voy a hablar de un libro que se titula así. Y que claro, trata sobre el famoso pintor norteamericano. Cuando en el título de la esta entrada digo «…, y algo más», es porque el libro lo compré el día que estuve visitando la exposición del pintor en Madrid. Pero no fue el único libro que compré aquel día o relacionado con aquel día. Y os hablaré del libro, y poquito de los otros.

Hopper
Mark Strand (traducción, Juan Antonio Montiel)
Editorial Lumen; Barcelona, 2012 (2ª edición)
ISBN: 9788426416476

Este librito, cuyas primeras ediciones originales tienen años, y cuya primera edición en español data de hace cuatro años, parece que se ha reeditado oportunamente (u oportunistamente) aprovechando la exposición ya comentada. Está escrito por el poeta norteamericano Mark Strand, aunque básicamente es un ensayo sobre la forma, la estética y los posibles significados de algunas de las pinturas de Edward Hopper. Los cuadros de este pintor han suscitado siempre mucho debate sobre lo que realmente representaban las escenas que nos muestran. Siempre con un tono relativamente melancólico, no pocas veces misteriosos, y cuando pinta personas en sus cuadros, estas adoptan en no pocas ocasiones actitudes que nos llevan a preguntarnos sobre lo que hacen o lo que piensan. Y sobre esto reflexiona por escrito Strand. Pero lo hace basándose fundamentalmente en los aspectos formales, en las elecciones estéticas del pintor. Sin dejarse llevar por la imaginación más allá de los límites que racionalmente sugieren las escenas descritas y comentadas.

Particularmente, he encontrado la lectura interesante. Cada cuadro reseñado lo es durante breves páginas. Muchas veces una o dos sólo. Lo que hace posible una lectura progresiva del libro, dando tiempo a reflexionar sobre lo propuesto. Particularmente, creo que nunca he desarrollado historias a partir de los cuadros del pintor. Acepto sus escenas, acepto sus personajes, pero los acepto desde un punto de vista estético. Me gustan sus formas, sus proporciones y sobre todo sus luces. Ir más allá, salvo cuando el título que el propio autor otorga al cuadro sugiere algo, nunca ha sido lo mismo. Pero escuchar lo que otro ve, especialmente cuando es alguien que evidentemente tiene una formación y un conocimiento muy superior al lector, es muy ilustrativo.

Me gustaría poder recomendar el libro a todo el mundo. Pero el ensayo, y menos tan especializado, no suele ser del gusto de la mayor parte de los potenciales lectores. Así que me limitaré a recomendarlo a quienes interese el tema.

Plató reproduciendo "Sol de la mañana"

Plató en el Museo Thyssen que reproduce las condiciones de iluminación del cuadro de Hopper, «Sol de la mañana»

Ese mismo día, en Madrid compré los siguientes libros:

El catálogo de la exposición que en la sala Azca de la Fundación Mapfre se dedicaba a Jitka Hanzlová. Si la fotógrafa te gusta, el catálogo esta muy bien presentado, con muy buena calidad de impresión, y puede considerarse una buena adición para mi biblioteca de libros de fotografía.

El catálogo de la exposición de Hopper… bueno, este no lo compré en Madrid. Sabía que lo vendían en alguna librería de Zaragoza y me ahorre el peso de traerlo. También está bastante bien.

Un libro, al que le tengo que dedicar tiempo, y que pasará tiempo antes de que lo aproveche por completo. Lo vi en la sede de la Librería La Central en la Fundación Mapfre – Recoletos, donde fuimos a por el catálogo de Hanzlová, y lo compré. Probablemente, uno de mis compositores de música clásica que más mi gusta, si no realmente mi favorito, es Claude Debussy. Pues bien, en una edición de Skira Flammarion, el Museo de la Orangerie y el Museo de Orsay, encontramos el título Debussy: La musique et les arts. Y en el encontramos un amplio repaso de obras de arte que influyeron en la música de Debussy, en las que influyó el músico francés. Abarca pintura, escultura, grabado, artes escénicas,… Y sobre todo, aunque no exclusivamente se trata de obras de arte a caballo entre el siglo XIX y el XX. Gran variedad de estilos y temas, pero muy interesante. Mucho que leer, y muchas obras que contemplar en sus páginas.

Nave principal del Museo de Orsay

Nave principal del Museo de Orsay en París.

 

En vísperas de la escapada,… suiza

Cine, Música, Televisión, Viajes

Mañana cojo los bártulos y me voy. Hasta el domingo. A Suiza. Básicamente Ginebra y lo que dé de sí en los alrededores de lago Leman. No tengo un plan muy definido. Este depende de otros factores que no controlo yo. Pero me da igual. Se trata de airearse, hacer algunas fotos, y otras cosas importantes que no vienen al caso. De cualquier modo, el domingo estaré de vuelta. No me voy a matar por estar en contacto a través del Cuaderno de ruta. Si es fácil, como hace una semanas en Noruega, pues ahí estaré con algún comentario. Si no, a la vuelta os lo cuento. Y elaboraré el correspondiente diario de viaje. Faltaría más. Si alguien tiene mono. Os dejo con los más recientes. Por tierras navarras, y por los fiordos nórdicos.

Tengo la sensación que en esta ocasión, las grandes cimas de los Alpes suizos las veré desde lejos, pero nunca se sabe. En la foto, las pistas de esquí a los pies del Kleine Matterhorn.

Para hoy, no tenía grandes temas. No ha habido cine estos días. En realidad sí. Pero la película ya está comentada, y sólo una combinación de factores ha hecho que repitiera. Me sigue pareciendo lo mismo. Lo que decía un tweet que leí hace unos días «Me gusta, pero no me gusta. Pero me gusta. Pero no me gusta…» Gran espectáculo visual al servicio de un guion realmente mediocre, que aun así te mantiene pegado a la butaca, aunque sales echando pestes. Menos mal que en cuestiones de extraterrestres, en un par de semanas o menos tenemos de vuelta al Doctor. Dicen que podría empezar temporada el sábado 25. A ver si es verdad. Y hablando de series británicas… se ha filtrado un trailer no de muy buena calidad de la tercera, y al parecer última, temporada de Downton Abbey. El megaculebrón de época británico de época que tanto me ha gustado. Y parece que viene dramón, dramón, dramón.

Grandes montañas con muchas nubes es el paisaje típico que vemos en Prometheus. Como lo que vimos en la cara norte del Eiger desde Grindelwald.

Y si los dramas de época también son conocidos como dramas históricos, será por tienen que ver con la historia. Y sobre personajes históricos estamos. Nos cuentan en Microsiervos que unos tipos han hecho un gráfico en el que comparan la longitud de los artículos dedicados en la Wikipedia a distintos personajes históricos. Que el artículo dedicado a George Washington tenga el triple de longitud que el dedicado a Socrates,… sip, normal. O el de Ghandi, gran pacifista, que es casi cuatro veces más largo que un gran guerrero como Gengis Kan,… vale, me alegro. Pero es que el dedicado a Optimus Prime, uno de los Transformers, que creo que son unos juguetes que han dado el paso a unas infames películas casi dobla la longitud que el más largo de los anteriores. La Wikipedia está muy bien, pero se nota que está hecha por seres humanos. Y hay que ver lo que llegan a desbarrar en ocasiones los seres humanos.

Hace un par de años casi, en Budapest, en la escalinata de la basílica de San Esteban, había un músico muy simpático tocando un instrumento muy raro. Como un platillo volante. O como dos ensaladeras enfrentadas una contra otra. Era curioso. Pero nunca supe que instrumento era ese. Creía que sería algún instrumento oriental, de los que usan los místicos y esas cosas. Pero no, resulta que es un instrumento salido de la inventiva de unos tipos en Berna. Me he enterado en Amazings. Y se llama hang, al parecer porque es la forma que tienen los berneses de pronunciar la palabra alemana que significa mano, y es un instrumento que se toca con las manos. Y ya que estamos en Berna, os vuelvo a recordar que mañana me escapo hasta el domingo a tierras suizas.

El simpático músico callejero que tocaba el hang en la escalinata de San Esteban, en la capital húngara.

[Música] Concierto de jazz manouche, Gancho Drom, en el IAACC Pablo Serrano

Música

Ya hace unas semanas os comenté que durante las noches de los viernes de junio habría actuaciones musicales en la terraza del IAACC Pablo Serrano. Sin embargo, hasta ayer había tenido ocupado el resto de los viernes y prácticamente había olvidado la cuestión. Ayer por la tarde, salí un momento a comprar una cosas con unos amigos. Un regalo. Y entonces recordamos la cuestión. Investigamos y comprobamos que había un concierto de jazz manouche a cargo del cuarteto hispano-francés Gancho Drom. Radicado aquí en Zaragoza, como la implícita alusión a la parroquia de San Pablo que contiene su nombre indica. Sólo me interesó a mí. Pero aunque estaba un poco cansado, llevaba conmigo una cámara de fotos, y decidí acercarme.

Os lo cuento en fotos.

Instalación de Stella y Calatrava

Como llegué pronto, pasé primero a visitar de nuevo la instalación de Frank Stella y Santiago Calatrava.

Instalación de Stella y Calatrava

Había más visitantes que cuando estuve hace tres semanas.

Esperando en la terraza del IAACC Pablo Serrano

En la terraza había animación, y el atardecer estaba majo. Aunque afición al jazz manouche detecté más bien poca.

Concierto de Gancho Drom

Un cuarteto con dos guitarras, solista y rítmica, acordeón y contrabajo. Bastante dentro de los «canones» del estilo que dicen representar. Su líder, a la guitarra solista, es el francés Jean-Pierre Bailly, que también hace de voz solista en los temas vocales.

Concierto de Gancho Drom

Lo cierto es que nos ofrecieron un repertorio basado en una mayoría de temas de composición propia, instrumentales y vocales. Los instrumentales estuvieron bastante bien. En la fotografía, el acordeonista Ignacio Alfayé.

Concierto de Gancho Drom

Sin embargo, los temas vocales los encontré flojos, tanto en la calidad de las letras, irónicas, como en la interpretación. Compensaron con el complemento de buenas interpretaciones de algunos estándares además de sus propias obras. Javier Pérez es la guitarra rítmica.

Intrépido reportero

En cualquier caso, siempre está bien tener oportunidades para saber qué hacen los grupos locales, por lo que a pesar del cansancio que sentía di por buena la experiencia. Con un joven «reportero» haciéndome la competencia a la hora de sacar algunas fotos del evento.

[Foto, arte, música] Viernes pasado, en la Aljafería por la mañana, en el IAACC Pablo Serrano por la tarde

Arte, Fotografía, Música

Muy cultural me salió el viernes. Había oído hacía unos días que en el Palacio de la Aljafería, sede de las Cortes de Aragón, se había inaugurado una exposición de fotografías de la ciudad de Zaragoza, realizadas en el siglo XIX por la estudio francés J. Lévy et Cie. Decidido a hacer ejercicio esa mañana, hacia allí me dirigí caminando. Y bueno, no es que hubiera gran cosa, unas treinta fotos, copias modernas realizadas por medios digitales a partir del material antiguo, pero estaba bien.

San Miguel

Copias modernas, bien presentadas y de buena calidad, en un espacio expositivo no muy grande pero cómodo y bien iluminado.

Torrenueva

Más de un siglo después de su demolición, la Torre Nueva sigue siendo el monumento más añorado por los zaragozanos, que ya no la conocieron.

Capiteles

La visita a la exposición es gratuita, y te dirigen directamente, sin pasar por las dependencias del castillo, cuya visita cuesta 5 machacantes; pero en el patio aún me entretuve fotografiando algunas columnas y capitales.

El viernes por la tarde, como comenté el sábado, me acerqué al IAACC Pablo Serrano, no sin antes vocear el asunto, sin mucho éxito. Ellos se lo perdieron. Así que visité el museo, con especial atención a la instalación de Frank StellaSantiago Calatrava conocida como The Michael Kholhaas Curtain. Obra en la que se combina la estructura toroidal del arquitecto español que sujeta en suspensión la pintura del norteamericano, y que ha estado expuesta en la Neue Nationalgalerie de Berlín. Después, tras tomar una cervecita muy agradable en la terraza, que se fue ambientando poco a poco, música a cargo de Ludmila Mercerón y su trío. Y ade allí a cenar. Habrá más de esto a lo largo del mes de junio. Pero no sé si tendré muchas ocasiones de repetir.

FRANK STELLA & SANTIAGO CALATRAVA:THE MICHAEL KOHLHAAS CURTAIN

La instalación de Stella y Calatrava, vista desde su interior.

FRANK STELLA & SANTIAGO CALATRAVA:THE MICHAEL KOHLHAAS CURTAIN

Entre los nervios del toroide de Calatrava que forma parte de la estructura de la instalación, vemos a la amable empleada del museo con quien departí un ratito con muy buen tono.

Menguante sobre terraza

Algo de calor, pero una buena tarde, coronada por un poderoso menguante, en la terraza del IAACC Pablo Serrano.

Ambiente en la terraza previo al concierto

Mucha gente y ambiente en los minutos previos al concierto, disfrutando de la puesta de sol, de las vistas y de la cafetería abierta al público.

Concierto de Ludmila Mercerón y Trío

Ludmila Mercerón, vocalista y lider del grupo de música cubana y caribeña.

Concierto de Ludmila Mercerón y Trío

Forzándome a hacer maravillas por la escasa luz, el resto de los miembros del grupo.

[Libro] My favorite things. Conversaciones con John Coltrane

Literatura

Sigo en los últimos tiempos con la «nociva» tendencia de leer mucho, pero pocos libros. Me cuesta mucho coger un volumen, y encontrar ratos y continuidad para leerlo de principio a fin. A veces, la mejor forma de romper esta inercia es leer un libro pequeñito. Algo que sabes que te lo meriendas en un momento, y que de te da de nuevo el ímpetu para dedicarte a la lectura reposada y reflexiva. Y eso es lo que intento hacer yo con este pequeño opúsculo dedicado al genial saxofonista de jazz John Coltrane.

My favorite things – Conversaciones con John Coltrane
Michel Delorne, con textos del propio John Coltrane (tradiucción de Isabel Núñez)
Alpha Decay, Alpha Mini; Barcelona, 2012
ISBN: 9788492837502

FRANK STELLA & SANTIAGO CALATRAVA:THE MICHAEL KOHLHAAS CURTAIN

En otro orden de cosas, ayer visité la Michael Kohlhaas Curtain de Frank Stella y Santiago Calatrava que se puede ver en el IAACC Pablo Serrano de Zaragoza.

Primero, un poco de contexto. Nacido en 1926, murió prematuramente en 1967, cuando todavía podía ofrecer mucho este irrepetible músico de jazz, por una enfermedad hepática, consecuencia de sus excesos de juventud. Aunque comenzó a tocar muy joven, ya en la época del bebop, su arranque definitivo se produce en los años 50 cuando toca en el grupo de Miles Davis. A partir de ahí, su música bebe de las corrientes del momento. Hard bopjazz modal, con incursiones en sus últimos años en el free jazz o new thing, como la denominan en el libro que hoy nos ocupa.

En este librito, se nos propone la lectura de tres piezas. Por un lado, sendas entrevistas que el periodista francés especializado Michel Delorme realizó a John Coltrane en los años 1962 y 1963, que básicamente nos permiten conocer qué opinaba el músico de lo que estaba pasando a su alrededor en la música jazz, especialmente con las corrientes más innovadoras dentro de esta música, y su papel dentro de ellas. Hay que considerar que el tipo aparece como alguien sencillo y humilde. No se da a sí mismo la trascedencia que los historiadores del jazz le han reconocido con posterioridad. Entre ambas entrevistas no dejamos de encontrar contradicción, tanto en sus opiniones como en sus intenciones. Probablemente, porque él mismo va evolucionando y cambiando su forma de ver la música y su música. Finalmente, nos proponen la lectura de una carta que el músico escribió a Don DeMichael, editor en aquel momento de influyente revista Downbeat.

Evidentemente, este libro no es para todo el mundo. Pero sí altamente recomendable para los amantes del jazz. Yo, por mi parte, me lo leí en una tarde. Así que misión cumplida.

Concierto de Ludmila Mercerón y Trío

En la terra, concierto de Ludimila Mercerón y su trío, que por lo que pude contar es de cuatro, sin contar a la vocalista… pero lo de la instación y el conciertillo ya os lo cuento otro día.

[Cine, fotografía, CineFoto] Películas con fotógrafos, sobre fotógrafos y de fotógrafos

Cine, Fotografía

Hoy os traigo breves comentarios sobre diversas películas relacionadas con la fotografía. Dos de ellas, de ficción, han pasado a formar parte de mi colección de películas sobre La fotografía en el cine. La una de forma premeditada, fui a por ella, la otra fue un encuentro casual y afortunado. Las otras dos están relacionadas con el fotógrafo Bert Stern, famoso entre otras cosas por ser quien realizó las últimas sesiones de fotografías para la revista Vogue de Marilyn Monroe pocas semanas antes de su muerte.

The Cameraman (El cameraman, 1928)

Con el estreno y el triunfo de The Artist, algunos dirían que se habrían puesto de moda las buenas películas de la época del cine mudo. Lo dudo. Que rima con mudo. Sin embargo, es bien cierto que hay muchas pequeñas joyas de aquella época, películas que merecen la pena ser rescatadas del olvido en el que la mayor parte de los aficionados al cine las tienen sumidas. En TCM Autor, recientemente comenzaron a programar esta película del genial y melancólico Buster Keaton. Que además tiene argumento relacionado con la fotografía y, por lo tanto, pasa a engrosar mi colección de películas sobre La fotografía en el cine. Y de paso todos nos enteramos de qué es un ferrotipo.

Eduardo Jimeno Correas (por Manuel Arcón)

La cámara para rodaje que acarrea Buster Keaton en The Cameraman no es muy distinta que la que muestra la escultura de Eduardo Jimeno (por Manuel Arcón) en la plaza de Ariño en Zaragoza.

La peau douce (La piel suave, 1964)

Hace unos años, una noche de verano mientras nos tomábamos unos chismes después de cenar, surgía una conversación muy divertida sobre la geometría de los romances. Y por supuesto hablábamos de los triángulos. Y básicamente reconocíamos dos tipos fundamentales, los rectángulos sometidos pitagóricamente a las relaciones de dos catetos con una misma hipotenusa, y los obtusángulos en los que un tipo era suficientemente obtuso para liarse con dos mujeres al mismo tiempo. Si además tenemos en cuenta que el obtuso tiene una cámara de fotos, y que estas las carga el diablo, el drama o la tragedia están servidos. Como nos lo muestra de forma excelente François Truffaut en este filme de mediados de los años sesenta, donde además tenemos el placer de ver el trabajo de la guapa y malograda hermana de Catherine DeneuveFrançoise Dorléac, fallecida en plena juventud pocos años después. En cualquier caso también pasa a mi colección La fotografía en el cine.

El caballito de Ángel Cordero - minutero de la Lonja (por Francisco Rallo)

El fotógrafo de ferrotipos de The Cameraman se puede considerar el antecesor de los fotógrafos minuteros. En Zaragoza, se recuerda con esta estatua de un caballito de juguete, a Ángel Cordero, que realizó durante décadas esta modesta profesión en los jardines de la Lonja de Zaragoza.

El caballito de Ángel Cordero - minutero de la Lonja (por Francisco Rallo)

El caballito de Ángel Cordero fue reproducido por Francisco Rallo, escultor zaragozano que tenía su taller en la calle Madre Sacramento. Visité en varias ocasiones el taller, ya que mi padre, marmolista, le realizaba encargos de vez en cuando. Siempre me sorprendían los caballos de tiovivo que esculpía para luego hacer moldes con los que se reproducirían después, para su instalación en esta diversión de ferias.

Bert Stern: Original Madman (2011)

El sábado pasado Canal+ programó este documental sobre la vida y obra del fotógrafo norteamericano Bert Stern. Como ya he dicho al inicio de esta entrada, el fotógrafo es especialmente recordado por sus fotografías de Marilyn Monroe en el verano de 1962, pocas semanas antes de la muerte por envenenamiento farmacológico de la actriz. Se trataba de un trabajo para la revista Vogue, y se realizó en un hotel de Bel Air. Desde hace mucho tiempo pienso que son las mejores fotografías que conozco de la actriz. De las pocas en las que parece una mujer hecha y derecha y no una muñeca. En cualquier caso, el documental dirigido por Shannah Laumeister, que fue modelo y musa del fotógrafo, y con quien convive actualmente, nos habla de muchas más cosas. De sus relaciones con las mujeres, de su trabajo, de su bajada al infierno de las drogas, etcétera. Aunque realizado con una mirada muy benévola hacia el fotógrafo, de quien sospecho hay zonas oscuras tanto en su personalidad como en su vida, merece bastante la pena. Está bien realizado, con ritmo y te engancha.

El título del documental hace referencia con avaricia coyuntural a una famosa serie de televisión. Sin embargo, creo que el asimilar al fotógrafo a los personajes de la serie está pillado un poco por los pelos. Cierto es que comenzó su carrera profesional como ayudante de director artístico de una empresa, incluso como el director artístico de facto de la misma. Pero aunque mucha de su obra esté vinculada al mundo de la publicidad, Stern fue fotógrafo y no un creativo de publicidad. Que son dos cosas diferentes. Aunque indudablemente fue un fotógrafo extraordinariamente creativo, y no me cabe la menor duda que influyó mucho sobre las campañas que se desarrollaron alrededor de su obra. Pero son dos conceptos diferentes para una misma palabra.

En mi biblioteca tengo un monográfico de Bert Stern publicado por la revista alemana Stern.

Jazz on a Summer’s Day (1959)

Durante el documental anterior me enteré que Bert Stern hizo también sus pinitos en el cine documental. Y a finales de los cincuenta filmó este documental sobre el festival de jazz y las regatas que se celebraron en Newport en 1958. El Newport Jazz Festival, que lleva más de cincuenta años celebrándose con distintas denominaciones y localizaciones, es un clásico en la música de jazz, y ha producido algunas de las más prestigiosas grabaciones de la historia de este género musical. Tengo en mi discoteca grabaciones en este festival de Duke EllingtonMiles DavisThelonious Monk. En cualquier caso, en ese año de 1958, el fotógrafo cambio la cámara fija por la de rodar, y enfocó con su objetivo a figuras del jazz como Louis ArmstrongDinah WashingtonGerry MulliganGeorge ShearingThelonious MonkAnita O’DayEric DolphyArt FarmerMahalia JacksonJim Hall,… entre otras muchas que sería excesivamente mencionar. Rodado con pocas palabras, mucha música, y un estilo de imagen que nace en su formación como fotógrafo, es una obra realmente notable que debería hacer las delicias tanto del aficionado a la música de jazz, como al cine, como a la fotografía.

Banda sinfónica del CSMA en el Pilar

Los primeros planos de los músicos con teleobjetivo es una de las características del documental sobre el Newport Jazz Festival de Bert Stern. Aquí, músicos de la Banda Sinfónica del Conservatorio Superior de Música de Aragón en la plaza del Pilar, el día de San Jorge de 2012.

[Música] Primer Día internacional del jazz

Música

El pasado mes de noviembre de 2011, durante la Conferencia General de la UNESCO, se estableció la fecha del 30 de abril como Día Internacional del Jazz. En las páginas de esta agencia especializada de la ONU, nos dicen literalmente lo siguiente:

El jazz es un estilo musical único que se originó en el sur de los Estados Unidos de América pero que tiene a la vez sus raíces en África y mezcla tradiciones musicales tanto africanas como europeas. Antes de la aparición de estructuras sociales de integración tales como el lugar de trabajo, el sistema educativo o los equipos de deporte profesionales, los grupos de jazz era un ejemplo de tolerancia, cooperación, improvisación y entendimiento mutuo. Además, el jazz era un espacio de libertad de expresión y emancipación de la mujer, es un ejemplo del poder de transformación de este derecho humano fundamental.  A lo largo del siglo XX, el jazz ha resultado ser un lenguaje universal escuchado en todos los continentes, siendo influenciado e influenciando al mismo tiempo otros tipos de música, hasta convertirse en elemento cultural de mestizaje universal y abierto a todo el mundo, sin distinción de raza, religión o nacionalidad.

Algunos miembros de la Dixie Rue del Percebe, banda zaragozana que hace poco menos de un año realizó un divertido concierto bajo las arcadas del Puente de Piedra de Zaragoza.

De entrada, he de decir que esta exposición de motivos, aunque quizá demasiado optimista, me parece en general justa y suficiente para que este estilo musical merezca la atención del público general durante al menos un día al año. Si bien es cierto que en lo que llevo de mañana no he visto mención alguna a este hecho en los medios de comunicación general.

El jazz nació siendo una forma musical popular de la comunidad afroamericana en Estados Unidos. Y ha influido considerablemente a la mayor parte de los estilos de música popular actuales, los cuales son hijos naturales, legítimos o bastardos, del jazz. Sin embargo, su propio desarrollo y las propias modas que espontáneamente surgen o vienen impuestas por la industria han hecho que el jazz se haya convertido en una música culta.

Para muchos, el apelativo «culto/a» se asocia a gente extraña, estudiosos o eruditos, que tienen aficiones no habituales, y en general, por lo menos en este país, no especialmente apreciados. Pero yo prefiero enfocar el término desde otro punto de vista. El jazz es una música que, por no formar parte del trasfondo popular y mediático habitual, debe ser cultivada para ser apreciada. La mayor parte de la gente que conozco, cuando le hablas de jazz, tuercen el morro. Es una música que encuentran difícil de entender. No forma parte de su experiencia cotidiana y, por lo tanto, sus improvisaciones, sus armonías, sus ritmos, sus sonidos suenan extraños para el público general. Es un fenómeno similar a lo que sucede con la música clásica. No olvidemos que Nina Simone describió el jazz como la música clásica de la comunidad afroamericana. Pero si te entra, si la conoces, si aprendes a apreciarla, es un estilo musical, o más bien una colección de estilos musicales, que te dará grandes satisfacciones. Sin duda.

Durante el festival de Copenhague, probablemente la ciudad que merece el título de capital europea del jazz, son numerosas las bandas que tocan su música en las plazas y espacios públicas, como este clarinetista ejecutando sus improvisaciones en Nyhavn.

Habitualmente escucho jazz. Pero como es un mundo inmenso, en el que fácilmente te puedes perder, lo que vengo haciendo en los últimos años como más de una vez he comentado en estas páginas, es tirar de la radio a través de ese maravilloso invento que son los podcast, que te permiten escuchar los programas de radio en tu reproductor de música preferido en el momento que tu prefieras. A continuación voy a poneros aquellos a los que yo estoy suscrito. Como sugerencia. Seguramente hay muchísimos más. Pero por algún sitio hay que empezar.

A todo Jazz: Juan Claudio Cifuentes, un clásico de la difusión del jazz en España, en Radio 3.

Jazz porque sí: De nuevo Juan Claudio Cifuentes, pero en esta ocasión en Radio Clásica, y con una selección un poco más… clásica, valga la redundancia.

L’home del jazz: De Pere Pons en Radio 4. El que sea un programa en catalán puede disuadir a alguna gente, especialmente a los más intransigentes en cuestiones lingüísticas. Pero sus dos horas de programación nos trae tanto jazz de actualidad como clásico. Y la música no conoce de idiomas nacionales. O por lo menos el jazz.

TSFJazz – Jazzlive: TSFJazz es una emisora de radio francesa con una programación eminentemente cultural, pero que musicalmente se centra en el jazz. Y el podcast que aquí enlazo se centra en la emisión de conciertos en directo.

Como ya he dicho, esta lista no pretende ser ni mucho menos exhaustiva, es lo que yo escucho, que me garantiza más de siete horas de buen jazz a la semana. Sin contar lo que puedan emitir otros programas no dedicados, o mi «fondo de armario» musical. Creo que como aportación personal a la celebración del primer Día internacional del Jazz no esta mal.

Como ya comenté en su momento hace una semana, en la celebración del día de San Jorge, la banda sinfónica del Conservatorio Superior de Música de Aragón incluyó en su repertorio algunas músicas de evidente origen jazzístico, que los jóvenes músicos tocaron con entrega y concentración.