[Cine] Silencio de hielo (2010)

Cine

Silencio de hielo (Das letzte Schweigen, 2010), 27 de agosto de 2012.

Vale también para esta película lo mismo que para la que comenté la semana pasada. Los doblajes no son buenos, desvirtúan el filme, así que aunque pasamos por las salas de cine para verlas, no dudamos en buscar una versión original por la vía que sea para saber cómo es exactamente el largometraje. Además, cuando llegan las películas a la cartelera con dos años de retraso, mira tú si hay formas de encontrar el filme en condiciones.

Esta película alemana dirigida por Baran bo Odar, para mí un director desconocido, nos plantea en principio la resolución de una serie de casos de violación y asesinato de niñas por parte de unos pedófilos. Conocemos desde el principio quienes son los criminales. Pero lo que sorprende es el lapso de más de 20 años entre las dos niñas asesinadas más características, luego se sabrá que hay una tercera, y las motivaciones que hay detrás. La película es coral. Hay distintos grupos de personajes que tienen que ver con los casos. La madre de una de las primeras niñas y el policía frustrado por su incapacidad para haber resuelto aquel caso. Ambos tienen una relación personal e íntima. Los padres de la niña recientemente desaparecido y probablemente asesinada. Los policías que dirigen la investigación, y los que a sus órdenes pero por libre siguen sus propias líneas de razonamiento. Los pedófilos, y en el caso de uno de ellos, que abandonó el lugar tras el anterior crimen y rehizo su vida con otro nombre y con una familia, esta familia.

Conforme avanza el filme, más que sobre la intriga de la investigación y la duda de si los criminales serán descubiertos o no, lo que tenemos ante nosotros es un análisis de reacciones y comportamientos ante un tema como el de la pedofilia y el abuso de menores. También tenemos el análisis de las respuestas individuales y colectivas determinadas por la cultura en la que los hechos suceden. Una pequeña ciudad alemana de provincias, durante un verano de luminosidad intensa, de colores definidos, saturados. Paisajes rurales donde aparentemente no pasa nada, pero puede pasar cualquier cosa. Donde todo el mundo se puede conocer, pero en realidad no conoces a nadie. Ni siquiera a la persona con la que convives. Aunque situada en una época distinta y con una realización distinta, no he dejado de pensar en los aspectos en común que esta película tenía con Das weisse Band (La cinta blanca), película en la que también aparecía el abuso infantil, aunque con connotaciones políticas mucho más profundas.

Teniendo en cuenta además que es una cinta correctamente interpretada, especialmente cuando obvias la versión doblada al castellano, considero que es un filme que tiene su interés. Es de las películas que va ganando en tu consideración conforme va transcurriendo el metraje, al principio tiene un regusto a telefilme convencional que poco a poco va desapareciendo y te va enganchando, y también gana en tu memoria conforme pasa el tiempo tras su visualización y vas notando que reflexionas sobre lo que te han contado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Aerogeneradores desde el tren

No define el lugar de Alemania donde sucede la acción. Parece que está rodada en Baviera, pero también podría estar rodada en las llanuras agrícolas del norte de Alemania. Aquí entre Bremen y Hamburgo.

[Cine] Ingrid Bergman, hace 97 años… hace 30 años…

Cine

Ingrid Bergman es una de mis favoritas. No sólo es una de las mujeres más guapas que me consta hayan existido, sino que además fue una de las actrices que más me han gustado en mi vida. Casi todo el mundo la pone en las nubes por Casablanca. Pero mi favorita de la actriz hace tiempo que es Notorious (Encadenados). Siempre me han caído mejor las chicas que han conjugado el preterito imperfecto y se atreven a flirtear con el subjuntivo que las que arruinan el presente por un futuro perfecto.

En cualquier caso, se da la circunstancia que la fecha de nacimiento de la Bergman es coincidente con la de su fallecimiento 67 años más tarde. Y como ambas cosas sucedieron un 29 de agosto, pues me apetecía tener un recuerdo con tan maravillosa sueca.

Pradera (entre Estocolmo y Gotemburgo)

Suecia, tierra natal de la Bergman, en algún lugar entre Estocolmo y Gotemburgo.

 

[Cine] Café de Flore (2011)

Cine

Café de Flore (2011), 21 de agosto de 2012.

Una vez más opto por la vía semilegal para una película francesa. O canadiense. O francocanadiense, que no sé muy bien cuál es la nacionalidad de la película. Francófona, y ahí no me equivoco. Aunque la fui a ver a las salas de cine comerciales, pagando mi debida entrada, los doblajes de estos filmes no me gustan, y he esperado a comentarla a conseguir una copia en versión original, por medios que gustan menos a la industria cinematográfica, pero que me ha permitido hacerme una mejor idea, especialmente de las interpretaciones. Pero conste que en este Cuaderno de ruta no aparece reseñada ninguna película que no haya sido vista en pantalla grande previo paso por taquilla. O por invitación legítima. Dicho lo cual, al tema.

En el Canadá actual, un Kevin Parent (Kevin Parent) es un disk jockey que vive separado de su primera mujer, que tiene dos hijas, y una novia joven y guapa que se quieren mucho, pero con dificultades para ser aceptada por familia y amigos. Por otro lado, en el París de finales de los 60, Jaqueline (Vanessa Paradis) es una madre joven que da a luz un niño con trisomía del 21, que es rechazado por su padre, por lo que lo cría sola, negándose a institucionalizarlo. Incluso cuando se producen problemas cuando el niño hace una amistad muy intensa con una amiguita del colegio, también con síndrome de Down. Con el devenir de la película descubriremos que ambas historias están misteriosamente relacionadas.

Extraño argumento el de la película de Jean-Marc Vallée, director  candiense que está alcanzando cierta fama, aunque la única película suya que había visto hasta la fecha me pareció correcta sin más. En realidad, aun cuando explora diversos temas como el amor romántico, las difíciles relaciones entre las familias pluriparentales, o la crianza de niños con discapacidad mental, en un momento dado da a la película un tono de historia sobrenatural, con reencarnaciones incluidas, que a mí me dejó bastante frío, y que desvirtúa el conjunto de los tremas que trata.

Interpretado con razonable oficio, aunque con cierta frialdad por parte del reparto canadiense. Mucho más intenso e interesante la parte parisina, con la madre, Paradis, y los niños con Down. Los tres lo hacen realmente bien.

Una película que no ha terminado de convencerme, y que no me atrevería a recomendar con carácter general, aunque supongo que tendrá su público. Supongo. Hay gente que la pone muy bien.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

A falta de una fotografía del Canadá, os dejo una de París, donde transcurre parte de la película.

[Cine – obituario] Toni Scott (1944 – 2012)

Cine

No voy a dedicar mucho espacio a la figura de este director, Tony Scott, que hace un par de días falleció en Los Ángeles en lo que parece ser claramente un suicidio. Tema sobre el que no me extenderé más. No ha sido nunca uno de mis directores favoritos, pero indudablemente ha ocupado un lugar no desdeñable en el cine de los últimos treinta años. Su estilo de hacer cine, con mucha espectacularidad, con montajes muy nerviosos, con mucha pirotecnia, y con mensajes más que dudosos, especialmente cuando aparecee figuras policiales o militares, no han sabido ganarse nunca mi aprecio. Aunque reconozco que alguna de sus películas me han entretenido, como aquella de submarinos, Crimson Tide (Marea Roja), en la que disfrutábamos del duelo interpretativo entre Gene Hackman y Denzel Washington, este último su actor fetiche. Bien es cierto que con un mensaje final confuso en lo que se refiere a los valores militares. Desde luego no alcanzó nunca la apreciación de la crítica que sí ha logrado su hermano Ridley, si bien este último también presenta una carrera irregular. Pero sí que supo manejar el negocio e ir consiguiendo cifras más que aceptables en las taquillas.

En cualquier caso, es una persona del mundo del cine, y como ya es habitual, le deseo una feliz eterna estancia en el cielo del séptimo arte, el único que creo que merece la pena que exista. De haber un cielo.

Y me despido hoy con una serie de fotografías tomadas la semana pasada en Ginebra, que de alguna forma tienen que ver con la fugacidad de esta vida terrenal. La única que me consta fehacientemente.

Reloj floral en el Jardín Inglés

«Tempus fugit», «Vulnerant omnes, ultima necat»,… no hay lema en el reloj de flores del Jardín Inglés de Ginebra que haga referencia a la levedad del ser.

Mosaicos en el conjunto arqueológico paleocristiano

Los mosaicos del conjunto arquológico paleocristiano bajo la catedral ginebrina son resto del pasado esplendor de la frontera entre el mundo clásico y la edad media.

Monedas en cualquier agujero...

El vil metal, tan querido por todos, y tan alegremente arrojado a cualquier agujero hondo o con agua que se le ponga a tiro al primer turista que pasa… también el conjunto paleocristiano mencionado anteriormente.

ET DELICIAS

Y siempre un mención en las lápidas funerarias a esas «delicias» que algún tiempo no serán ni un recuerdo en la memoria,… jo, que pesimista me he puesto hoy. «Carpe Diem».

En vísperas de la escapada,… suiza

Cine, Música, Televisión, Viajes

Mañana cojo los bártulos y me voy. Hasta el domingo. A Suiza. Básicamente Ginebra y lo que dé de sí en los alrededores de lago Leman. No tengo un plan muy definido. Este depende de otros factores que no controlo yo. Pero me da igual. Se trata de airearse, hacer algunas fotos, y otras cosas importantes que no vienen al caso. De cualquier modo, el domingo estaré de vuelta. No me voy a matar por estar en contacto a través del Cuaderno de ruta. Si es fácil, como hace una semanas en Noruega, pues ahí estaré con algún comentario. Si no, a la vuelta os lo cuento. Y elaboraré el correspondiente diario de viaje. Faltaría más. Si alguien tiene mono. Os dejo con los más recientes. Por tierras navarras, y por los fiordos nórdicos.

Tengo la sensación que en esta ocasión, las grandes cimas de los Alpes suizos las veré desde lejos, pero nunca se sabe. En la foto, las pistas de esquí a los pies del Kleine Matterhorn.

Para hoy, no tenía grandes temas. No ha habido cine estos días. En realidad sí. Pero la película ya está comentada, y sólo una combinación de factores ha hecho que repitiera. Me sigue pareciendo lo mismo. Lo que decía un tweet que leí hace unos días «Me gusta, pero no me gusta. Pero me gusta. Pero no me gusta…» Gran espectáculo visual al servicio de un guion realmente mediocre, que aun así te mantiene pegado a la butaca, aunque sales echando pestes. Menos mal que en cuestiones de extraterrestres, en un par de semanas o menos tenemos de vuelta al Doctor. Dicen que podría empezar temporada el sábado 25. A ver si es verdad. Y hablando de series británicas… se ha filtrado un trailer no de muy buena calidad de la tercera, y al parecer última, temporada de Downton Abbey. El megaculebrón de época británico de época que tanto me ha gustado. Y parece que viene dramón, dramón, dramón.

Grandes montañas con muchas nubes es el paisaje típico que vemos en Prometheus. Como lo que vimos en la cara norte del Eiger desde Grindelwald.

Y si los dramas de época también son conocidos como dramas históricos, será por tienen que ver con la historia. Y sobre personajes históricos estamos. Nos cuentan en Microsiervos que unos tipos han hecho un gráfico en el que comparan la longitud de los artículos dedicados en la Wikipedia a distintos personajes históricos. Que el artículo dedicado a George Washington tenga el triple de longitud que el dedicado a Socrates,… sip, normal. O el de Ghandi, gran pacifista, que es casi cuatro veces más largo que un gran guerrero como Gengis Kan,… vale, me alegro. Pero es que el dedicado a Optimus Prime, uno de los Transformers, que creo que son unos juguetes que han dado el paso a unas infames películas casi dobla la longitud que el más largo de los anteriores. La Wikipedia está muy bien, pero se nota que está hecha por seres humanos. Y hay que ver lo que llegan a desbarrar en ocasiones los seres humanos.

Hace un par de años casi, en Budapest, en la escalinata de la basílica de San Esteban, había un músico muy simpático tocando un instrumento muy raro. Como un platillo volante. O como dos ensaladeras enfrentadas una contra otra. Era curioso. Pero nunca supe que instrumento era ese. Creía que sería algún instrumento oriental, de los que usan los místicos y esas cosas. Pero no, resulta que es un instrumento salido de la inventiva de unos tipos en Berna. Me he enterado en Amazings. Y se llama hang, al parecer porque es la forma que tienen los berneses de pronunciar la palabra alemana que significa mano, y es un instrumento que se toca con las manos. Y ya que estamos en Berna, os vuelvo a recordar que mañana me escapo hasta el domingo a tierras suizas.

El simpático músico callejero que tocaba el hang en la escalinata de San Esteban, en la capital húngara.

[Cine – obituario] Félix Sancho Gracia (1936 – 2012)

Cine

En esta tarde consideraba improbable que hubiera alguna entrada en este Cuaderno de ruta. Pero las cosas cambian, los planes se estropean, el calor aprieta, de lo lindo, y uno decide descansar tranquilamente en casa, viendo algo de los Juegos Olímpicos, y encima te lo ponene fácil para escoger un tema para la actualización casi diaria de este casi diario dedicado a mis aficiones y tiempo libre.

Es curioso. No suelo asociar a Sancho Gracia con el papel que más fama le dio, Curro Jiménez. Es una serie que tan apenas vi. No me gustaba mucho en realidad. En aquella época no había mucho que elegir en la televisión y yo era un adolescente. Si no tengo muchos recuerdos supongo que es porque la ignoraba y me ponía a leer, mi actividad preferida en casa en aquella época. Mi primer recuerdo del actor, sin embargo, es anterior. Y curiosamente es uno de esos recuerdos que también asocio a la lectura. Y eso que yo era un niño. Es de cuando protagonizó Los tres mosqueteros en la televisiva Novela. Novela era una serie de televisión que se emitió durante un buen montón de años, en los que adaptaban alguna obra literaria en forma de miniserie de cinco capítulos que se emitían por la tarde de lunes a viernes. Pero hubo alguna excepción a esto de los cinco capítulos. Y algunas de ellas tuvieron el renombre de El conde de Monte Cristo (no protagonizada por el actor madrileño) y la mencionada obra de Dumas sobre aquel cuerpo de de la guardia real francesa. Desde que siendo un niño vi las aventuras de D’Artagnan, sus amigos, la sosita de la Bonacieux, y los malvados Richelieu y, sobretodo, la guapa y gélida Milady de Winter, no vi el momento de leer aquella novela que compite con cualquier película de Hollywood en inexactitudes históricas, pero que es divertídisima. Aventura pura.

Supongo que lo vi en muchos de los Estudios 1 que protagonizó o en los que participó. Y sí que lo recuerdo en Los camioneros, serie de los años 1973 y 1974, cuya banda sonora tengo metida en lo más profundo de conciencia por la cantidad de veces que el padre escolapio Ladislao Leoz nos la hizo tocar con la flauta dulce cuando hacía 5º de EGB. Si repaso su filmografía posterior a aquellos momentos, me doy cuenta hasta que punto es un actor que hizo de todo, bueno y malo, y que probablemente tenía algo más de potencial del que mostró en la gran o en la pequeña pantalla. Nunca me gustó mucho en general, pero si le reconozco algún papel más que interesante, muchas veces como actor de reparto en algunas buenas producciones.

En cualquier caso, los recuerdos que guardo de aquella época infantil, me bastan y me sobran para recordarlo con cariño y con respeto, y para desear que se reuna con los grandes del cine y de la televisión que ya partieron hacia el cielo del séptimo arte, el único cielo al que, caso de haber alguno, me gustaría ir cuando se me acaben las pilas.

Tullerías

Los jardines de las Tullerías, cerca del palacio del Louvre, según nos contaba Dumas, eran lugares propicios para las citas galantes, la intrigas políticas y los duelos entre los mosqueteros de Luis XIII y los siniestros guardias del cardenal Richelieu. Aunque los mosqueteros siempre parecieron más dispuestos a proteger a la reina consorte, la española Ana de Austria, que a su augusto esposo.

[Cine] Prometheus (2012)

Cine

Prometheus (2012), 3 de agosto de 2012.

La película ha sido vista en versión original subtitulada en español. En la cartelera española, se puede ver en versión doblada, aunque han mantenido el título, que es el nombre de la nave interestelar en que viajan los personajes del filme. No obstante, creo que en algunos países americanos de habla española se puede ver bajo el título traducido de Prometeo.

Para mí, esta película era obligada. La tenía en agenda desde que me enteré su fecha de estreno. No es que mis expectativas fueran altas. Pero se daban una serie de circunstancias que me empujaban a ver el filme. Me permitiré el lujo de extenderme un poco.

Antecedentes

Para mí, igual que para muchos, Alien (Alien, el octavo pasajero) fue un hallazgo. En aquellos momentos, siendo yo bastante joven pero no un crío, sólo supe que me gustó a pesar de los sustos. Nunca me han gustado los sustos. Pero evidentemente había algo más que sustos. Algo que fui descubriendo con el tiempo. Era un space opera, género que se convirtió en uno de mis favoritos de la ciencia ficción, a pesar de que el porcentaje de buenas obras en este género, literarias o cinematográficas, es relativamente bajo. Era una de las mejores películas de terror que había visto, y lo sigue siendo. Si consideras el punto de vista de Hitchcock, es una magnífica película de suspense. Entendido el suspense como la capacidad de la película para situar al espectador en la posición de la protagonista, y hacer que sufra como ella. Y el guion era de primer nivel. Y marcó un antes y un después en el diseño de producción de la ciencia ficción. Y nos descubrió a Sigourney Weaver. Y más…

Luego vino la paradoja. De las secuelas que vinieron después, vi el primer tercio de la segunda película, en el cine, en una sesión en la que acabamos saliéndonos de la sala en circunstancias que no vienen al caso. El caso es que no me quedaron ganas de volver a verla. No me parecía lo mismo. Los mismos monstruos, la misma protagonista,… pero para mí, aquello no tenía nada que ver con Alien. La película de Ridley Scott la he vuelto a ver repetidas veces en vídeo. La primera secuela, hace unos meses, intenté verla entera… y cuendo llegué más o menos al mismo punto en que la dejé en mi juventud, apagué el aparato de televisión. Para mí, se confirmó mi primera impresión. Aquello era otra cosa, que no me interesaba. Por supuesto, de las películas que siguieron, no tengo ni idea de lo que iban.

Así pues, al contrario que para la mayor parte de los fans de la franquicia, para mí el universo «alien» constaba, antes del viernes pasado, de una sola película. Magistral. Pieza clave del cine de ciencia ficción junto con Blade Runner, del mismo director. Cuando anunciaron que Prometheus, película con la que han jugado al despiste sobre si es o no es una «precuela» de la anterior, iba a ser dirigida por Scott, cosa que no sucedió con ninguna de las secuelas, lo tuve claro. Esta sí que la vería. Entera. Salvo causa de fuerza mayor. Veamos lo que ha pasado.

Sinopsis

Comienza la película con unas impresionantes vistas de Dettifoss en Islandia. Bueno. Eso no lo dicen. Pero es. Un ser de aspecto parecido a los humanos toma algo, y en el borde del salto de agua se deshace literalmente en pedacitos, y cae y se disuelve en el agua. Viéndose unas cadenas de ADN que se transforman en algo.

Nos trasladamos a algún momento de finales del siglo XXI, y unos arqueólogos, la Dr. Elizabeth Shaw (Noomi Rapace) y el Dr. Charlie Holloway (Logan Marshall-Green), encuentran en la escocesa isla de Skye, esto sí lo dicen, unas pinturas rupestres que se asemejan a otras encontradas por distintos lugares del mundo, en distintas civilizaciones, en distintas épocas. Esto es interpretado como una confirmación de la teoría de que la vida humana fue implantada en el planeta Tierra por una civilización extraterrestre, y como una invitación para ir a su encuentro.

Pasamos al interior de una nave espacial, la Prometheus. Su tripulación, entre quienes se encuentran los dos científicos anteriores, el capitán Janek (Idris Elba), y Meredith Vickers (Charlize Theron), representante de industrias Weyland, propiedad del multimillonario Peter Weyland (Guy Pearce), además de otros tripulantes diversos, está en estado de hibernación. Hipersueño me parece que le llaman en esta película. Se encarga de los mantenimientos de la nave un androide de aspecto humano, David (Michael Fassbender), que se entretiene investigando el pasado y los sueños de la Dr. Shaw y viendo Lawrence de Arabia. Finalmente, llegan a las inmediaciones de un sistema planetario, y allí se procede a despertar al conjunto de la tripulación y realizar la entrada en la atmósfera de un satélite terrestre de un gigante gaseoso.

Con gran rapidez encuentran unas estructuras que no pueden ser naturales, e inmediatamente mandan un grupo expedicionario. Allí encuentran restos de una antigua civilización. Evidentemente, de seres similares al del comienzo de la película. Y también unas extrañas urnas con forma de ánfora con una extraño material viscoso. Se ven obligados a volver a la nave por una tormenta. Salvo dos científicos, más bien estúpidos. Pero el contacto con el material viscoso va a condicionar ya el futuro de la expedición. Y si habéis visto Alien, os podréis imaginar por donde van las cosas, pero no voy a contar más para no destripar el asunto.

Comentario

Primero, lo positivo. La presentación visual es impresionante. Con imágenes de gran belleza, muy efectivas, con la demostración de que desde luego Scott sabe cómo manejar las cámaras, cómo hablar el lenguaje cinematográfico, cómo dejar sentado y fijo en el asiento al espectador, incluso olvidando el maldito 3D que nada aporta de sustancial a este filme. Excelente labor técnica, con un excelente sonido (que no banda sonora), una excelente fotografía, un excelente diseño de producción. Todo esto, muy bien.

Pero luego viene lo negativo. El guion es una cutredad. Es muy previsible. Es como si hubiesen cogido el guion de Alien y, sobre esa base, construyendo una historia similar pero distinto. Todos los personajes que estaban en la primera película tienen más o menos un equivalente en la Prometheus. Y luego están las cosas inverosímiles. Uno se va de expedición a un sitio desconocido sin una investigación previa. Uno toca una sustancia viscosa alienígena sin guantes. Uno ve unos toscos dibujos en la piedra muy esquemáticos con cuatro pelotones que se supone que son planetas o estrellas, y ya sabe cómo encontrarlos en la inmensidad galáctica. Uno tiene una sofisticada mesa quirúrgica que opera automáticamente sin necesidad de cirujano, pero teniendo una tripulación en la que hay tres mujeres, está preparada para operar hombres. Uno lleva escafandra porque la atmósfera es raruna, de repente dice que es menos raruna, y sin más análisis ni consideración te quitas la escafandra y tan contento. Y las que no cuento para no destripar el argumento. Unos tipos hastan han rodado una breve «precuela» de la precuela, en la que se cachondea de todas estas cosas.

Y finalmente, están las interpretaciones. El rey de la fiesta es Fassbender que compone un androide a la altura de lo mejor del género, y mira que hay muchas cosas buenas en lo que se refiere a interpretar «pellejudos». Si queréis entender la referencia. Muy bien. Muy inquietante. Merecedor de un guion con más profundidad. En el lado del aprobado, Noomi Rapace, que sin embargo en su papel de heroína principal no aguanta la comparación con la sargento Ripley.  Las comparaciones son odiosas. En el lado del suspenso, y esto sí que me cuesta decirlo, una Charlize Theron que parece durante toda la película que la cosa no vaya con ella. Aunque siga estando guapa y maciza hasta decir basta. En el lado del «qué pena que no le hayan dado más juego», Idris Elba con un personaje injustamente reducido a su mínima expresión. Lo anecdótico, un Guy Pearce bajo una tonelada de horrible maquillaje para hacer que sea muy muy viejo.

Consideraciones finales

De la misma forma que hay películas que crecen en tu memoria conforme pasa el tiempo, y acaban gustándote más que cuando saliste de la sala de cine, las hay en las que pasa todo lo contrario. Y esta es una de ellas. Cuando sales, lo que tienes en la memoria es lo que tienes en la retina. Que es la parte positiva de la película. El espectáculo visual, el buen cine que sabes que tiene un director que desgraciadamente ha sido muy irregular en su carrera. Pero conforme va pasando el rato, conforme vas comentando la película, cuantas más cervezas consumes tras cenar algo con tus acompañantes, más consciente eres de que la pobreza argumental y las tonterías que salpican aquí y allí esta película que tenía todo para ser magnífica. Todo menos un guionista con dos dedos de frente. Ni siquiera brillante. Simplemente que no fuera un simple y tratase a la audiencia como simples. Y esto, en el momento en que escribo esta reseña, lastra considerablemente mi consideración por la película. Que estaría encantado de volver a ver, con el sonido apagado, simplemente para disfrutar de los aspectos visuales de la misma.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

Lamentablemente, no dispongo de fotografías de los bellos saltos de agua islandeses, como el espectacular Dettifoss del principio de la película. Pero sí puedo subir unos cuantos saltos de agua también de la nórdica Noruega.

[Cine / Fotografía] Marilyn Monroe, hace 50 años, tal día como hoy…

Cine, Fotografía

Hace ya un par de meses que hice un primer borrador, elemental de esta entrada. Hoy había que reservar el día, independientemente de mis costumbres habituales, para uno de los iconos de la cultura popular del siglo XX. Para algunos el mayor. Hace cincuenta años en el momento en que se publique esta entrada, está programada para que sea así, un médico de Los Ángeles, declaró a la actriz Marilyn Monroe oficialmente fallecida. La hora de la muerte real, algún momento al final de la noche del 4 de agosto de 1962 o más probablemente en las primeras horas del 5 de agosto. La causa de la muerte fue una intoxicación por Pentobarbital sódico, conocido popularmente por uno de sus nombres comerciales, Nembutal.

Ha habido mucha polémica sobre la muerte de Norma Jeane Baker, auténtico nombre de soltera de la actriz aunque al nacer portara brevemente el apellido Mortenson. Y no han faltado las teorías conspirativas de todo tipo. Suicidio u homicidio,… me da igual. No vengo a celebrar su muerte sino su vida. Y la mejor forma que encuentro para hacerlo es recordar sus principales obras.

En el cine, su obra muy variada, desde sus primeras películas en las que ni siquiera aparecía en los títulos de crédito, hasta su último largometraje completo en 1961. Dejó una película inacabada, Something’s Got to Give. Mis favoritas… pues las siguientes.

Niagara (Niágara): Un película en la que los protagonistas salen menos que los secundarios. Estaba guapísima, y en su belleza conseguía transmitir un aire trágico que convenía perfectamente a los efectos del filme de Hathaway.

The Seven Year Itch (La tentación vive arriba): Quién no perdería la cabeza con una vecinita como esta. Para mí, el paradigma de la actriz como símbolo erótico.

Some Like It Hot (Con faldas y a lo loco): Una de las grandes comedias de todos los tiempos. Se han comentado mucho los problemas de rodaje, en gran medida causados por la rubia actriz, que casi volvieron loco al director Billy Wilder, maestro del guion. Se ha hablado también de que la actriz había entrado ya en su camino a su perdición. Pero en cualquier caso, el resultado fue inigualable desde muchos puntos de vista. Si me preguntan cual es la mejor película de la Monroe, para mí, fue ésta. Cuestión discutible por otros, pero…

The Misfits (Vidas rebeldes): Auténtico western crepuscular ambientado en 1960, última película completa de la actriz y de su compañero de rodaje Clark Gable, que moriría poco después del rodaje. Aunque pocas veces considerada como una película conseguida, inferior a otras de su director, John Huston, lo cierto es que con el tiempo ha ido ganando valor. Desde mi punto de vista, tiene momento muy conseguidos, impagables. Tanto desde el punto de vista de la realización, como de la interpretación de sus protagonistas, a los que no podemos olvidar añadir a Montgomery CliftThelma Ritter.

Marilyn de rebajas

Marilyn, como icono de la cultura popular, aparece constantemente por todas partes. Como en las rebajas de una tienda de ropa en un barrio de Zaragoza.

Pero si el ascenso al Olimpo de la fama de Norma Jeane fue de la mano de su carrera cinematográfica, su condición de ídolo popular que ha perdurado consistentemente hasta hoy día viene de la mano de la fotografía. La iconografía fotográfica de la actriz es inabarcable. Como ejemplo, sugiero hacer una búsqueda con el término Marilyn Monroe en Google Images, o buscar en Tumblr con la misma etiqueta. Pero hay algunos fotógrafos que podríamos destacar en su imaginería y en su carrera.

Hace unas semanas comentaba aquí la vida y obra de Bert Stern, fotógrafo y creativo publicitario famoso popularmente por haber realizado la última sesión de fotos de la actriz, semanas antes de su fallecimiento.

Lawrence Schiller debemos las fotografías desnuda en la piscina durante el rodaje de su inacabada última película, y que también han alcanzado gran popularidad.

El rodaje de The Misfits fue documentado por un grupo de fotógrafos de la agencia Magnum, entre los cuales se encontraban Eve ArnoldCornell CapaHenri Cartier-BressonBruce DavidsonElliot ErwittErnst HaasErich HartmannInge MorathDennis Stock. Ahí es nada. Creo que las mejores imágenes, o por lo menos las que más me gustan a mí, entre las que es protagonista Marilyn son las de las fotógrafas, Inge Morath y, sobretodo, Eve Arnold. Pero bueno esto es elegir lo mejor de lo mejor.

Richard Avedon probablemente es responsable de alguno de los retratos más significativos de la actriz, en los que se ponía más de manifiesto la vulnerabilidad de la mujer.

Y en el lado de lo picante, también han adquirido categoría de mito las fotografías que el fotógrafo Tom Kelley tomo de la actriz desnuda cuando tenía 23 años, y que luego fueron publicadas en el primer número de la revista Playboy.

El nombre del fotógrafo André de Dienes estará siempre asociado a las fotografías que realizó de una juvenil Norma Jeane Dougherty (apellido de uno de sus maridos), antes de ser Marilyn Monroe, en 1945.

Y podríamos hablar de muchas más. Y de otros aspectos de su vida. Su forma de cantar, las pinturas de Warhol, sus amoríos con unos y otros,… pero lo que a mí me interesa, creo que ha reflejado en las líneas anteriores. Cincuenta años de mito. Y serán muchos más.

En una reciente exposición celebrada en el Centro de Historias de Zaragoza, el pintor valenciano Antonio de Felipe utilizaba el rostro de Marilyn para algunas de sus obras.

[Cine] El Skylab (2011)

Cine

El Skylab (Le Skylab, 2011), 31 de julio de 2012.

A unos días del estreno del acontecimiento cinematográfico del verano para los aficionados del cine de ciencia ficción, pero ya habrá tiempo para hablar de eso por que no me la voy a perder, sigo con las comedias de lo que algunos llaman «otras cinematografías». Es decir, ni la omnipresente norteamericana, ni la decaída cinematografía patria. Con críticas tibias por algunos, y más favorables por otros, nos acercamos a ver esta película de la actriz, directora, cantante y no sé cuantas cosas más, francesa, Julie Delpy. Dirige e interpreta. No podemos decir que protagoniza aunque tiene uno de los papeles destacados. Ahora me explico.

En la actualidad, una familia convencional francesa monta en un moderno tren camino de algún lugar en provincias. Tras un rifi-rafe de la madre de familia con algunos viajeros por los asientos, esta se sumerge en sus recuerdos mientras viajan, y mediante un largo flashback que dura toda la película, vemos cómo cuando era niña, a sus once años, Albertine (de pequeña Lou Avarez), que así se llama, se traslada con sus padres, Anna (Delpy)Jean (Eric Elmosnino), y su abuela materna a Bretaña, para celebrar el cumpleaños de su abuela paterna, Amandine (Bernadette Lafont). Allí, durante dos días convivirán con el resto de los numerosos y variados hermanos de su padre, con sus familias. Una gran reunión en la que surgirán los cariños y las rivalidades de todo tipo, bajo la «amenaza» de la caída incontrolada de la primera estación espacial, el Skylab, lo que nos sitúa en los días 10 y 11 de julio de 1979, con precisión. Y sobretodo, asistiremos a los primeros pasos del cambio de la niña que es Albertine a la preadolescente que va a ser muy pronto.

Básicamente, nos encontramos ante una comedia costumbrista, en la que la Delpy hace un ejercicio de profunda nostalgia al echar la vista atrás, realizando un retrato de la sociedad francesa de entonces, que por lo que se puede comprobar y para mi sorpresa, no era tan diferente de la española. Digo para mi sorpresa, porque en aquel momento vivíamos en España los turbulentos momentos de la transición a la democracia, y nos parecía que cualquier país europeo estaba a años-luz de nosotros. Pero por lo que se puede ver en este filme, pues la verdad,… en el nivel familiar, no había grandes diferencias si yo mismo echo la vista atrás. Rodada con una fotografía que busca emular el aspecto de las fotografías de aquel entonces, y con razonable habilidad técnica, nos mantiene razonablemente interesados durante los dos días que dura la reunión familiar, con algunos momento muy buenos, divertidos o entrañables, pero también con otros más flojos. Una realización apañada pero con escaso brillo. La película se sostiene por la empatía con los personajes. Habrá que suponer que sin ser autobiográfica, existen elementos tomados de la propia vida de la directora. Por ejemplo, tantos los padres de Albertine como los de la Delpy son actores de teatro. Su padre, Albert Delpy, tiene un papel, el tío Hubert en el filme, como ya sucedió en alguna otra película de la actriz. Está dedicada a su madre, que murió hace pocos años.

En cuanto a la interpretación, es una obra coral, en la que si hay un protagonista en las niña que interpreta a Albertine, Lou Alvarez. Que lo hace bastante bien. Claro está que los dos actores que hacen de padres de la niña tienen algo más de presencia que el resto, pero no se puede hablar de protagonistas. El conjunto de este reparto coral también es bastante sólido.

En conjunto, es un filme razonable, aunque no especialmente brillante. Como en muchas otras ocasiones, si cada vez me repatea más el doblaje de las películas, por algún motivo el doblaje de las películas francesas es especialmente catastrófico, resultando los diálogos en castellano poco naturales. No ha habido posibilidad de acceder a una versión original con unos subtítulos que ayuden en esta ocasión. Me defiendo con el francés, pero al nivel de conversación coloquial rápida de esta película, pierdo demasiado. No obstante, puede ser una opción razonable para este verano. Aunque inferior a lo que yo esperaba encontrar.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

El estuario de La Rance, entre Dinard y St-Malo, en Bretaña. St-Malo es la estación de tren en la que se baja la familia de Albertine cuando se dirigen a la casa de campo no muy lejos de la costa donde vive su abuela.

[Cine] El irlandés (The Guard) (2011)

Cine

El irlandés (The Guard, 2011), 25 de julio de 2012.

Hace ya unos días que vi esta película. Pero lamentablemente, a la cartelera de Zaragoza sólo ha llegado en versión doblada. Y hay filmes que notas en seguida que en el doblaje pierden parte de su esencia. Así que he buscado un versión en idioma original, aunque sea por medios no ortodoxos, para poder completar mi opinión sobre este largometraje irlandés dirigido por John Michael McDonagh.

El sargento de la policía irlandesa Gerry Boyle (Brendan Gleeson) desarrolla su trabajo en el condado de Galway, en su extremo occidental, en Connemara. Es grosero, racista, despectivo,… y se encuentra con un extraño asesinato, que parece ser obra de algún asesino en serie, justo el día en que tiene un nuevo compañero recién llegado de Dublín. Al día siguiente, sus superiores le ordenan colaborar con un envíado del FBI, el agente especial Wendell Everett (Don Cheadle), afroamericano, para intentar interceptar un importantísimo alijo de cocaína que va a entrar por la costa. El asesinato y desaparición de su recién llegado compañero vendrá a complicar las cosas. Y los intentos de soborno y las interferencias de los jefes indican que la cosa va a estar más complicada de lo que parece.

Killary Harbour

Estas semanas atrás han aparecido por aquí fotos de fiordos, que siempre asociamos al paisaje noruego. Pero en Connemara encontramos Killary Harbour, que también es un auténtico fiordo de origen glaciar, en el corazón de la Irlanda gaélica.

Bien. Nos encontramos ante la comedia negra de la temporada. Aunque quizá denominar a esta película comedia negra es simplificar en exceso. Desde luego es una mezcla de géneros. El policiaco, el de mafias, desde luego la comedia,… pero con toques de drama familiar también, y un final más propio del western que de otra cosa. Bueno. Estamo en el lejano oeste. De la verde Irlanda. Claro. El ritmo es pausado, pero constante. No dejan de pasar cosas que son trascendentes. La historia está bien desarrollada, y como comedia, es más de sonrisa constante, sólo entrecortada por algún momento dramático, e incluso trágico, que de carcajada.

Todo esto funciona porque sobre la base de la austera realización tenemos unas interpretaciones más que notables. Fundamentalmente de su veterano protagonista irlandés, que ya ha demostrado sobradamente en anteriores ocasiones su calidad. Pero bien secundado por el coprotagonista americano y, sobretodo, por una serie de secundarios que configuran un desfile de personajes a cual más peculiar, más extravagante, o más marginal.

No voy a decir que sea una obra maestra. Pero desde luego, es de lo mejor de lo que actualmente pulula por las carteleras veraniegas. Y allá donde sea posible, merece la pena verla en versión original. Y si no es posible, pues habrá que recurrir a métodos «poco ortodoxos», por mucho que los quejicas de siempre lloren por lo de siempre. Pero es lo que hay. Y conste que pasé por taquilla primero.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Por la costa del condado de Galway

Las recortadas costas del condado de Galway, con numerosos recovecos, pero no demasiado expuestas a las inclemencias del mar, supongo que habrán sido testigos de mucha actividad contrabandista.

[Cine] The Dark Knight Rises

Cine

The Dark Knight Rises (2012), 23 de julio de 2012.

Esta película fue vista en versión original subtitulada, y por ello conservo su título original. En la cartelera española se puede encontrar doblada al castellano con el título El caballero oscuro: La leyenda renace. Pues vale.

Quien se haya pasado por este Cuaderno de ruta con antelación quizá sepa que no soy precisamente un entusiasta al cine de superhéroes. Pero de vez en cuando caigo en alguna, por cuestiones sociales. Pero ya que la entrega anterior de esta trilogía me pareció bastante bien, y además podíamos ver la película actual en versión original, y ya que es verano, que las costumbres se relajan, pues acudimos voluntariamente a ver la última aventura del hombre murciélago. Y la última realmente de las que van a ser dirigidas por Christopher Nolan. Lo cual no quiere decir que el personaje no vuelva por enésima vez con otro director. Supongo. No sé.

Empieza el asunto con unos tipos muy malos, especialmente su líder, un tal Bane (Tom Hardy), secuestrando en pleno vuelo de forma convenientemente espectacular e increible a un físico nuclear ruso. Después nos trasladamos a Gotham City, alter ego comiquero de la ciudad de Nueva York, donde celebran los ocho años sin crimen gracias al finado fiscal (que todos sabemos que era muy malo), mientras denostan la figura de Batman, y el multimillonario Bruce Wayne (Christian Bale) se encuentra recluido en su casa, cojo y poco en forma. Mientras tanto por allí aparece una empresaria que lucha por las energías limpias, que quiere la colaboración de WayneMiranda Tate (Marion Cotillard), y una ladrona de guante blanco y bastante mala leche, Selina Kyle (Anne Hathaway). Y como selina rima con felina, pues ya sabéis, la Catwoman de toda la vida. Por supuesto, aparecerá el tal Bane, y gracias a una compleja red de traiciones y artimañas en las que está involucrado todo el mundo aparentemente, arruina a Wayne y derrota a un reaparecido Batman a quien lleva a una inexpugnable prisión subterránea en el Asia central. También se hace con la ciudad, que amenaza con destruir con un ingenio nuclear. Sólo podemos esperar que Batman renazca, y que el Comisario Gordon (Gary Oldman) y un policía pardillo y animoso, Blake (Joseph Gordon-Levitt), colaboren en derrotar al malvado Bane. ¿Con la ayuda de una arrepentida Selina? Quién sabe, ¿no?

Bueno. No sé por qué me he extendido tanto en el argumento. Si es lo de siempre en las de superhéroes. Comienzo espectacular, un poquito de puesta al día de los personajes principales. Primer enfrentamiento entre bueno y malo. Caída del superhéroe y aparente victoria del malo. El superhéroe renace y todos contentos. No podemos decir que estemos ante el monumento a la originalidad argumental. Además,… no sé… lo malo, es que prácticamente adivinas qué es lo que va a pasar desde mitad de la película en adelante. Quizá los aficionados a los cómics supieran de antemano que esperar, y por eso no han cuidado especialmente los detalles. Pero para quienes los personajes son totalmente nuevos, el adivinar por donde van a ir los tiros es un poco decepcionante. Tampoco me gusta lo morosamente que avanza la historia sin aportar nada; parece que haya una obligación de duración de casi dos horas y media, aunque se pueda contar en menos tiempo.

Bien. Dejando claro que el argumento y bastantes elementos del guion me han dejado bastante frío, pues bueno, la película está razonablemente bien hecha, con buenos fuegos de artificio y todas cosas que ya sabemos que los americanos, con dineros, saben hacer.

Las interpretaciones están razonablemente bien. Quizá donde flojeen un poco sea en las chicas. A Cotillard, que me suele gustar, la he encontrado fría, poco convincente. A Hathaway,… yo que sé… Las películas de Batman de los noventa me gustaban bastante poco. Pero comparar a la Hathaway con la sensualidad de Michelle Pfeiffer embutida en sus respectivos trajes de cuero… No sé. Me quedo y me quedaré siempre con la Pfeiffer. A la de ahora me la puedo creer como ladrona traicionera, pero no con la sensual felinidad que le corresponde al personaje.

En fin. Un entretenimiento bastante pasable, pero claramente por debajo en interés que la anterior entrega. Producto palomitero de lujo, pero palomitero. Sin más. Se puede ir a ver. O esperar a que la saquen en vídeo, lo que sea,… pero no quedarán muchos detalles en mi memoria de aquí a un tiempo. De este tipo de películas, me olvido fácilmente.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Malabarista en Bergen

Malabarista en Bergen, que hablaba noruego, pero decía venir de Gothan City. O algo parecido.

[Cine] La delicatesse (2011)

Cine

La delicatesse (2011), 15 de julio de 2012.

Esta película fue vista en versión original y por ello se presenta con su título original en francés. En la cartelera española también es posible encontrarla traducida al castellano, con el título de La delicadeza.

Llegado ya el verano, la cosa oscila entre el cine infantil, la comedia infantiloide, los superhéroes, o arriesgar con el cine de otros países distintos del omnipresente cine americano y del últimamente mediocre cine español. Y parece que estamos en racha con el francés, con resultados una vez mejores y otra vez peores. Y ya que ha llegado una película protagonizada por una de las actrices de moda del país vecino, Audrey Tautou, y la programa en versión original,… pues a ella.

Dirigida por el propio autor de la novela en la que se basa, David Foenkinos, con la colaboración de su hermano, Stéphane, nos cuenta la historia de una mujer joven y atractiva, Nathalie (Audrey Tautou), estilosa, que, profunda y románticamente enamorada de su marido, queda viuda tras un accidente de tráfico, adoptando por sí misma la decisión de aislarse de su dolor a través de su trabajo. En este, consigue prospera y ascender, llegando a tener un puesto de gestión. Y al mismo tiempo, atrae la atención de su jefe, al cual rechaza firmemente en sus avances. Sin embargo, entre sus subordinados hay un grandullón y algo desastrado sueco, Markus (François Damiens), poco atractivo, que pasa habitualmente desapercibido, torpe socialmente, que tras un incidente se enamorará de su jefa. Y esta, poco a poco, debido a la sensibilidad y a la delicadeza con que la trata el sueco, se irá sintiendo atraída por él, aunque con muchas dudas, ante la atónica mirada de sus compañeros de trabajo y sus amistades.

A ver. La idea no es excesivamente original. Que dos personas que se encuentran solas, con problemas en su interior, dispares, acaben sirviendo de redención mutua o como pareja romántica no es nada nuevo. Aquí se trata del contraste entre el aspecto frágil y etéreo que siempre tienen los papeles de la Tautou, que siempre parece que haga de variaciones de un mismo personaje, frente a la tosquedad, la fealdad del compañero. El filme está pensado para contener elementos tanto de drama como de comedia. Y estos recaen sobre el peso del protagonista masculino. Sin embargo, la película resulta irregular, sin ritmo. Como si fueran retazos de una historia, ideas cogidas aquí y allá, pero que no acaban de tener una cohesión que de continuidad a la evolución de los personajes. Las ideas de fondo son buenas, pero falta profundidad. Especialmente en lo que se refiere a un elemento importante que es la reacción del os personajes que los rodean.

En la interpretación, Tautou esta pasable, Damiens está claramente desaprovechado, y los secundarios tienen mucho potencial pero apenas se les permite algún trazo de los que podrían dar.

Una película en resumen que se deja ver, pero que te deja insatisfecho. En cualquier caso, pasable para pasar una tarde tonta de domingo de verano.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **/*** (así asá está la cosa)
Rue de Buci

Filmada en París, nos encontramos a la capital francesa más cotidiana y menos turística que en otros filmes, salvo alguna escena puntual. En la foto, la Rue de Buci, en Saint-Germain-des-Prés.