No sólo de experimentos viví fotográficamente en mi paseo del domingo por la tarde por la huerta de Las Fuentes y el soto de Cantalobos, aquí en Zaragoza. Hubo un momento, después de que el sol se ocultó tras las nubes antes de ponerse definitivamente, y hasta que alcancé la zona del soto donde realicé mi fotos con carácter impresionista, en la que tomé varios paisajes pensando en el blanco y negro. Dado el carácter templado, casi cálido del día y de la tarde, decidí que un matiz cálido en los tonos de las fotografías vendría bien. Y aquí os dejo algunas imágenes.
[Fotos] Impresionismo en los sotos del Ebro
Fotografía personalLos habituales de estas páginas quizá recuerden que una de mis zonas favoritas para ir a fotografiar paisajes sin salir de Zaragoza es el soto de Cantalobos, bosque de ribera aguas abajo del Ebro. Una de las cosas que quería averiguar es si podía acceder con facilidad a esta zona, y a la huerta de Las Fuentes, bajando desde mi casa en el barrio de San José hacia esta zona por la carretera de Castellón. Y el domingo por la tarde, que hacía muy bueno, cogí la Pentax K-x con el trío de objetivos SMC-DA Limited que abultan poco, para explorar. Y me fue bien. Hice fotografías de muy distinto tono y estilo, en función del paisaje y de la luz.
Cuando llegó el crepúsculo, decidí ensayar una técnica que he visto por ahí en varias publicaciones, para hacer fotografías a mano alzada con velocidades lentas de obturación, pero con el movimiento inevitable de la imagen controlado en cierta medida. El efecto que se busca es dar un tono impresionista a la imagen. Las que os traigo aquí están hechas así. No tienen modificaciones importantes mediante el software. Sólo el recorte a propociones 4:3 en lugar del 3:2 original, y ajustes de luminosidad y saturación. Nada más. Tendré que investigar más situaciones y posibilidades. Que pena que haya tan pocos bosques en los alrededores de Zaragoza.
[Cine] Extraterrestre (2012)
CineExtraterrestre (2012), 1 de abril de 2012.
Ante las buenas críticas leídas en varios sitios sobre esta película, y para que no digan que no se le dan oportunidades al cine patrio, nos vamos a ver la última de Nacho Vigalondo. Película que viene clasificada como comedia romántica con trasfondo de ciencia ficción. Ahí es nada. Os lo cuento.
Julio (Julián Villagrán) se despierta con una horrible resaca en la cama y en la casa de Julia (Michelle Jenner), una guapa moza con la que parece que ha pasado la noche, aunque los recuerdos son difusos, por no decir inexistentes. Tras unos momentos de embarazosa convivencia, ambos constatan que no hay nadie por las calles, que todo parece desierto, y entonces descubren que un gigantesco platillo volante, una nave extraterrestre, se encuentra flotando sobre la ciudad de Madrid. Deciden permanecer en el piso de la chica hasta que se aclare la cosa. Pronto descubren que Ángel (Carlos Areces), vecino de Julia que obviamente está colado por los huesos de la chica (y por lo que los envuelve también), está también en el edificio. Y no sólo eso, sino que repentinamente aparecerá Carlos (Raúl Cimas), el novio inconfesado de la moza, que se ha pegado una buena caminata desde las sierras donde han evacuado a la población hasta la capital para estar con la chica. Pronto llegarán los malos entendidos, y pronto se descubrirá que los sentimientos de la chica hacia los mozos son más confusos de lo que parecía. Los de los mozos hacia la guapa, no. Que en esto, los hombres somos más lineales.

Por un mapa que muestran, parece que el platillo volante no se sitúa justo sobre el centro de Madrid, más bien mirando hacia el horizonte a la izquierda de la foto. En las cercanías de Barajas.
Vamos a ver. Voy a ir al grano. Tengo la sensación de que hay una conspiración entre «críticos» de cine para poner por las nubes a la película de Vigalondo con el fin de animar la taquilla. Cosa que no están consiguiendo, encima. La película no es una catástrofe. Pero sinceramente, no me ha gustado. Básicamente, por dos motivos. Si es una «comedia romántica», que además en algún sitio es calificada como «desternillante», esperas dos cosas. Que haya un historia de amor, que por improbable o surrealista que parezca, tenga visos de credibilidad por la química entre los protagonistas y por la empatía que genere en el espectador, y que te rías. Y desde mi más humilde opinión, esto no sucede en ningún momento.
La película empieza bien, las premisas de partida son interesantes, y hay elementos para hilar un filme emparentado aunque sea lejanamente, con las mejores tradiciones de la screwball comedy. Una guapa, dos galanes rivales, y un personaje bufo. A partir de ahí, lo que necesita es un guion ágil, con situaciones imposibles, que debería ser fácil de elaborar por la extraña situación provocada por la nave extraterrestre, y unos diálogos divertidos. Pero no hay nada de eso. La película se arrastra penosamente con un desarrollo que no tiene mucha coherencia, sin conseguir esbozar en el espectador más que alguna tímida sonrisa. Y para colmo, tiene un final sin mucho sentido. No tiene sentido que la chica se quede con el que se queda. Ninguna mujer lo haría, salvo que estuviese ida del bolo. No es que las alternativas que se plantean sean mucho mejores,… pero… Tampoco la chica, aparte de mona, es una joya. Pero es lo único que hay. Una tía que en una situación angustiosa como debe ser una invasión marciana, rodeada de tíos en casa, con dos que hay que suponer extraños, se la pasa en pijamitas de calzon cortito o con camisoncitos también cortos.

O mucho mejor sobre la Torre de Madrid en la plaza de España. A ser posible con un haz luminoso que la englobe. Eso hubiera generado un efecto estupendo.
Eso sí, los listos del cine, yo sólo soy un simple aficionado, nada más, hablan de la planificación y de la habilidad para rodar en espacios reducidos, y un montón de cosas más que intentan justificar las bondades como realizador del director. Pues vale. Aceptamos la competencia técnica del mismo para mover una cámara. Pero detrás de eso hay un vacío más aterrador que el de las calles de la capital ante la amenaza marciana.
Los cinco intérpretes, a los cuatro mencionados hay que añadir un tipo (Miguel Noguera) que se ha montado una «emisora clandestina» para defenderse de la invasión, cumplen con un aprobado justo. Hace tiempo que digo que la televisión, especialmente con el bajo nivel de la ficción televisiva española, no es una buena escuela de actores. Antaño venían más fogueados del mundo del teatro, o empezaban en el cine de forma más directa, o en producciones de televisión más cuidadas. Y el nivel de exigencia entre los distintos medios. Lo que vale para una ficción que no es más que una contenedora de espacios publicitarios en la caja tonta, no vale para una historia de casi dos horas de duración de ficción ininterrumpida en una pantalla grande. Pero bueno. Tampoco están para condenarlos. Creo que la falta de gracia de la película no está en ellos sino en la flojera del guion en sí mismo. Y creo que el tipo de la emisora clandestina esta poco aprovechado.
Pues lo dicho. No vamos a decir que es una película catastrófica. Pero si que es muy floja en cualquier sentido. Supongo que la diferencia en la taquilla estaría en que con una distribución y una publicidad más agresiva, en el primer fin de semana podría haber tenido mejores resultados. Porque luego, el boca a boca probablemente iría en su contra. Terminará su vida con una recaudación penosa, y sus responsables y sus críticos amigos, acabarán echando la culpa a los poderes fácticos y a los espectadores de los males del cine español. Lo último que se les ocurrirá pensar es que los productos que ofrecen son escandalosamente mediocres. Tomen ejemplo de Intocables. Una película francesa, que normalmente pasaría sin pena ni gloria, que está consiguiendo excelentes resultados en gran medida por el boca a boca. Es cierto que apoyada por el éxito inicial en su país. Aunque son muchas las películas francesas que con gran éxito en su país, en este ni siquiera han aparecido. Porque quienes la hemos visto, la hemos recomendado inmediatamente a quienes conocemos. Con este ejemplo, ¿entenderán mejor los problemas del cine español? Probablemente, no. Qué pena.
Valoración
- Dirección: **
- Interpretación: **
- Valoración subjetiva: **
[Fotografía] Recomendaciones semanales: encontrado en la web
FotografíaEsta semana he tenido poco tiempo para bucear por la cosa fotográfica en internet, porque he estado ocupado con el procesado de mis propias fotografías del viaje por Italia de hace unos días. Pero sorprendentemente me he encontrado con una colección de enlaces notable, que paso a compartir con vosotros.
En LPV Magazine me ha llamado la atención el proyecto de Andrea Gjestvang sobre los adolescentes de la región de Finnmark, la más nórdica de Noruega. Un lugar poco poblado, hasta cierto punto desolado y además en depresión económica. Podéis visitar la web del autor.
En Flavorwire, nos proponen contemplar los Aerial Nudes (Desnudos aéreos) de John Crawford, paisajes tomados desde el aire con una figura humana tumbada en decúbito supino con los miembros extendidos, que se ve pequeñita en algún lugar del paisaje. Independientemente de la nota significativa de esta figura humana, los paisajes son interesantes en sí mismos. Para ver la serie completa habrá que pasarse también por la web del fotógrafo.
De mi viaje por Italia me traje unas cuantas fotografías de Venecia. Pero no se me ocurrieron las de Doug Ness que nos presentan en Lenscratch. Imágenes abstractas, con colores muy saturados, muy gráficas, minimalistas, obtenidas en las paredes de la ciudad de los canales. Una vez más os dejo la web del fotógrafo.
Rafael Roa nos ha dejado esta semana recomendaciones y reflexiones muy interesantes. Y os dejo a continuación cuatro de ellas, que a mí me lo han parecido de forma especial.
El ruso Alexander Slyusarev con sus imágenes de este país con una historia tan convulsa a lo largo del siglo XX.
Los desnudos de Bill Brandt, uno de los fotógrafos británicos más importantes del pasado siglo. Con una estética rompedora y muy interesante.
Las pequeñas imágenes, realizada como contactos de los negativos de Sara Imloul, una fotógrafa todavía muy joven, e incluye una crítica a la tendencia a valorar la imagen fotográfica por su tamaño.
Un reflexión sobre las fotografías del siempre inquietante Nobuyoshi Araki dedicadas al kinbaku, el arte de las ligaduras con cuerdas con fines eróticos. Como digo, las imágenes de Araki son inquietantes y no aptas para todos los públicos, pero desde luego tanto en su ética como en su estética no pueden dejar indiferentes.
A propósito de esto último, en Feature Shoot nos proponen el trabajo de Nathalie Daoust en los love hotels de Tokio dedicados al sadomasoquismo. Nuevamente imágenes con fuerte carga sexual, pero con una estética, esta vez muy colorida que merece la pena el acercarse a ellas.
En un tono totalmente distinto, pero quedándonos en el extremo oriente, en el fotoblog Lens de The New York Times han publicado unas fotografías de Lijie Zhang, que dedica su trabajo a dar visibilidad a las personas que en su país, China, padecen enfermedades raras, y a las que se presta poca o ninguna atención por parte de los servicios públicos de esa enorme dictadura. Hay que darse un paseo por la web de la fotógrafa.
En La Lettre de la Photographie han estado muy entretenido mostrando galeristas y coleccionistas, pero pocas entradas dedicadas a fotógrafos en sí mismos. Pero en los porfolios del fin de semana, me han llamado la atención dos. The High North de Michael Miller donde nos muestra los entornos humanos y naturales de las tierras situadas al norte del círculo ártico. Y Portraits of Time de Beth Moon en los que la fotografía retrata árboles centenarios o milenarios que han sobrevivido gracias a no encontrarse cerca del ser humano.
[Fotografía / ciencia] Algunas exposiciones en Ibercaja Zentrum
Ciencia, FotografíaDe los centros culturales de Zaragoza, reconozco que Ibercaja Zentrum, perteneciente a la obra social de dicha entidad de ahorro (ya no sé si son cajas de ahorros, bancos, ninguna de las dos cosas o las dos), es uno de los más desconocidos para mí. Pero recientemente se anunció en el grupo de Flickr Fotógraf@s en Zaragoza que uno de sus participantes, Javier Roche, exponía sus serie de fotografía callejera en estas instalaciones. Ni que decir tiene que recomiendo visitar esta modesta pero interesante exposición que aún permanecerá abierta hasta el próximo día 27 de abril.

El autor de la exposición justo en medio del grupo en un día en el que nos dio por la fotografía con tradicional película basada en las sales de plata.
Pero además de las fotografías de Javier, encontré también, dentro de un ciclo de actividades de divulgación científica dedicado a la meteorología, unas más que interesantes fotografías dedicadas a las fuerzas y veleidades de nuestra atmósfera. Tormentas, rayos, nubes, niebla, brumas, lluvia,… fotografiadas por miembros de la Asociación Meteorológica Española, que además de científicos muestran también un adecuado sentido estético y artístico. Las fotografías se encuentran acompañadas por algunos instrumentos utilizados para medir la actividad meteorológica, y que están prestados por la AEMet (Agencia Estatal de Meteorología). Lo que pasa es que si esto os interesa, la actividad acaba el 4 de abril. El miércoles que viene. Así que… hay que darse prisa.
[Libro] Por la boca muere el pez
LiteraturaLlevaba muchas semanas sin comentar un libro en estas páginas. He empezado varios en estos últimos tiempos, pero he terminado pocos. Y luego,… pues leo bastante pero otras cosas. Así que el otro día, me pasé por un comercio de una conocida multinacional del ocio, y vi este que hoy os traigo, una aventura del comisario Montalbano, en compañía de otra policía literaria italiana que yo no conocía, pero que debe ser famosa en su país de origen. El caso es que como el crimen transcurría en Bolonia, me parecía a tono con mis recientes experiencias viajeras, y lo cogí. A ver. Muy original. En seguida os cuento porqué.
Por la boca muere el pez
Andrea Camilleri y Carlo Lucarelli (Traducción de José Moreno)
Editorial Papel de liar; Barcelona, 2011
ISBN: 9788493667894
Estamos ante una novela epistolar corta, escrita mano a mano por los dos escritores, creadores de los dos personajes protagonistas de la historia, el comisario Montalbano (de Camilleri) y la inspectora Grazia Negro (de Lucarelli).
En la ciudad de Bolonia se ha encontrado el cadáver de un hombre, aparentemente asfixiado con una bolsa de plástico, pero la inspectora Negro no se conforma con los primeros informes periciales y sospecha que hay algo más que se le está ocultando. También siente recelo de la orden de inhibirse que recibe de sus superiores, y sospecha que hay gato encerrado. Así que por su cuenta y riesgo, mucho riesgo, decide seguir la investigación por su cuenta, y pide ayuda a Montalbano, ya que el fallecido y su entorno tenían relación con Vigata donde el comisario desarrolla su actividad. Pronto, ambos habrán metido las narices en un grupo corrupto de los servicios secretos italianos, y se las habrán de ver con una atractiva, pechugona y peligrosa asesina, que firma sus asesinatos, siempre relacionados con el agua, con un ejemplar de Betta splendens.
Como ya he comentado, estamos ante una novela epistolar. Es decir, la comunicación entre los dos protagonistas se produce a través de cartas. Primero remitidas a través de los correspondientes servicios de correos y, conforme el caso se enmaraña y complica, a través de las formas y medios más peregrinos. El desarrollo de la acción lo iremos conociendo también por la lectura de las cartas. Cartas que incluyen eventualmente transcripciones de atestados policiales, declaraciones de testigos, informes forenses. Eventualmente se transcribe alguna noticia periodística. Evidentemente, esta fórmula permite que cada uno de los dos escritores presente la parte de su protagonista, sin mayor problema. Entiendo, por los comentarios finales, que el desarrollo de la obra no estaba pactado, y que cada escritor fue respondiendo a lo largo de un proceso de cinco años ante el desarrollo que iba planteando el otro. Una especie de juego de ajedrez en la que las figuras son los personajes de la historia, y los jugadores van moviendo ficha por turno.
El resultado me ha parecido muy interesante. Ciertamente, el final no está del todo conseguido, pero en su conjunto la historia mantiene su interés y la fórmula permite dotar de su personalidad propia a cada personaje. Otra cuestión es que la novela destila humor y socarronería por arrobas. El cachondeo que se lleva con la redacción de los informes policiales y forenses, o con las declaraciones de los testigos, hace que las risas te vengan a la boca con cierta frecuencia. Es muy divertida. Una mezcla de novela negra y parodia de los servicios policiales.
Dado que la novela no es muy larga, y con lo comentado anteriormente, se lee en un momento. Un par de ratos antes de dormir son suficientes para terminarla. Casi podríamos decir que sabe a poco. Aunque entiendo que dada las peculiaridades de su redacción, sería complicado hacerla más larga. Pero desde luego, puedo decir que es una obrita francamente recomendable.

Instantánea tomada en la estación de Bolonia, poco antes de la salida del tren regional con destino a Venezia-Santa Lucia, pero del que me bajé en la estación de Ferrara. Uno de los momentos más delirantes de la novela cuenta cómo el agente Catarella, colaborador de Montalbano, se pierde en la red ferroviaria italiana cuando se dirigía de Palermo a Bolonia, en un tren con destino Milán.
[Televisión] Cosas de series: los hombres locos,… o enfurruñados,… y varias cosas más
TelevisiónCon una semana de vacaciones por el medio, tenía algunos días de retraso con las series. Así que ya me iré poniendo al día. De todos modos, me limitaré a comentar algunas de las cosas más significativas, y me reservaré para la semana que viene, en la que habrá que comentar el final de varias temporadas.
En primer lugar, decir que aunque el piloto de Touch me pareció pasable, el segundo episodio me ha parecido un rollazo que ni siquiera he terminado. A la papelera.
Retomé hace un tiempo Once upon a time, viéndolo en la televisión por satélite; quienes sigan el ritmo americano irán mucho más adelantado. Es una serie que en un primer momento no me dijo nada, pero al darle una segunda oportunidad me ha enganchado un poquito más. Aunque siempre con riesgo de «cancelación» personal. En cualquier caso, me ha parecido llamativo que entre los cuentos de toda la vida hayan incluido una referencia a un «cuento» del siglo XX. Y es que la ficticia Storybrooks tiene su hospital psiquiátrico particular, con su enfermera a lo Ratched, y con su indio gigantesco con su fregona. Yo hubiera jurado que el horrible manicomio de One flew over the cuckoo’s nest (Alguien voló sobre el nido del cuco) estaba en Oregón y no justo en la costa opuesta en Maine. En cualquier caso, frías y lluviosas tierras.
Aunque Shameless empezó esta temporada muy poco a poco, con un ritmo tranquilo, lo cierto es que ha habido una sucesión de capítulos en los que la mezcla de situaciones absurdas, surrealista y el drama de sus personajes se han acumulado casi hasta abrumar. En cualquier caso estoy totalmente enganchado a los Gallagher, pero claro, si el último episodio ha tenido una intensidad digna de un final de temporada,… ¿qué podemos esperar del verdadero final de temporada dentro de pocos días? Pobres Gallagher. Eso sí, claramente predomina cada vez más el tono dramático, tirando a trágico, sobre la comedia.
En un tono mucho menos dramático y mucho más cómico, ya he comentado previamente que esta temporada de Archer, animación para adultos, está siendo para mí la mejor. La más divertida con creces. Y la aventura espacial del último capítulo doble ha sido realmente divertida.
Y han vueltos los hombres chulos y machistas que fuman como carreteros en un episodio doble. Sí. Me refiero a Mad Men. Ya lo comenté en tiempos. Reconozco que es una serie muy bien hecha, de lo mejor, pero los personajes, empezando por el Draper (Jon Hamm), me caen regular tirando a mal y eso atempera mis entusiasmos hacia esta serie. Pero hay que verla. Ha empezado con un episodio doble. Con una notable elipsis sobre el final de la temporada pasada. Y parece que le van a dar más juego a la nueva señora Draper (Jessica Paré). Que la verdad es que me parece mucho más interesante que la anterior señora Draper (January Jones). Y es que la interpretación al más puro estilo yeyé del Zou Bisou Bisou de Gillian Hills seguro que está dando mucho que hablar. Siempre he tenido debilidad por las chicas yeyé. Y más si tienen el chic de lo francés,..l o lo quebequés, en este caso. Esto también lo he contado más de una vez. Veremos como sigue la cosa.
Bueno. Lo dicho. La entrada de la semana que viene será intensa.
[Cine] Redención (Tyrannosaur) (2011)
CineRedención (Tyrannosaur) (Tyrannosaur, 2011), 26 de marzo de 2012.
Para empezar, esto de los títulos en español… pues eso; que para como lo hacen podrían dejar el título original inglés. Y todo en versión original, que es mucho mejor. Recién terminadas mis breves vacaciones de principio de primavera, nos sumergimos en el realismo social propio de cierto cine británico. Antes de entrar nos planteamos si tenemos que tomarnos una cerveza con un pincho de tortilla o con un pincho de antidepresivos. Anticipamos por dónde van a ir los tiros emocionales de este filme, opera prima como director de largometrajes, de Paddy Considine.
En algún lugar de Inglaterra nos encontramos a Joseph (Peter Mullan), un individuo ya de cierta edad, viudo, que camina con paso firme por la senda de la autodestrucción. Alcohol, juego, violencia (repartida y recibida), mal vivir, su mejor amigo que se muere de cáncer,… En estas está, cuando traba relación con Hannah (Olivia Colman), una mujer cerca de los cuarenta, cristiana convencida, que trabaja en una tienda de caridad, pero que pertenece a una clase social muy acomodada. Ella contrapone ante Joseph la vida que lleva con una guida por dios. Con poco éxito. Pero entre ambos comienza una extraña relación. Porque pronto comprenderemos que la vida de Hannah tampoco es un camino de rosas. Sin hijos, y sin poder concebirlos, su relación matrimonial está condicionada por el maltrato al que la somete su marido. Y a partir de aquí, el drama, si no la tragedia, está servido.
Vamos al grano. Una película a la que, aunque con un presupuesto claramente limitado, no se le pueden poner reparos desde el punto de vista de la realización técnica, y que basa toda su fuerza en el excelente trabajo interpretativo de sus dos protagonistas. Estamos ante un drama cuyo título español nos da una «mala» pista de por donde va a ir. Dos personajes con unas pesadas mochilas a cuestas y que van a reaccionar de forma muy distinta ante sus situaciones personales. Una película en la que la violencia, aunque muchas veces no explícita, tiene un papel fundamental. Tanto como generadora de problemas como por ser una potencial solución a los mismos. La soledad, el refugio en la religión, la degradación de las relaciones sociales, el maltrato a las mujeres, son temas trascendentes en la película, más cuando se reúnen en un cóctel bastante peligroso. Una película que es difícil de ver por los hechos tremendos que se cuentan, pero que luego deja un poso reflexivo que está bien. Desde luego, abstenerse los partidarios del cine palomitero, o los que opinen que todo el mundo es bueno. Los demás, seguro que encuentran algo interesante en este filme.
Valoración
- Dirección: ***
- Interpretación: ****
- Valoración subjetiva: ***
[Viajes] Diario del viaje a Italia
Fotografía personal, ViajesHoy he estado muy liado y no he podido actualizar con el tema que prefería. Cine. Para mañana. Pero no quiero irme a dormir sin recordar que en el menú lateral de la derecha, en el epígrafe Viajes podéis encontrar ya el enlace para el diario de ruta de mi reciente viaje por Italia bajo el título Bolonia, Ferrara, Rávena, Venecia 2012. Y ya está. Que si me acuesto muy tarde por la mañana paso mucho sueño. Que hay que madrugar para ir a currar.
[Viajes] Consideraciones finales de mi viaje por Italia la semana pasada; informaciones prácticas
ViajesEn primer lugar, decir que el viaje que he realizado ya no se podrá hacer de forma tan conveniente. El vuelo de Ryanair en el que volví de Bolonia fue el último en ese sentido que comunicaba las dos ciudades. Media hora más tarde de mi llegada a Zaragoza saldría el avión de nuevo con destino a la capital emiliense, y se acabó. Ante la retirada de subvenciones de las administraciones públicas, la compañía de «bajo coste» retira varios vuelos del aeropuerto de Zaragoza. Mala suerte.
Porque es una pena. Bolonia está muy bien situada y muy bien comunicada para dirigirse a muchas partes de Italia. Venecia a menos de dos horas, puede ser un destino para pasar un día, como he hecho yo. O en caso de optar por unas vacaciones móviles puede ser un punto de partida para dirigirse a la Toscana (a Florencia se llega en 40 minutos de tren), o a Milán (una hora o poco más de tren). Incluso Roma esta a poco más de 2 horas, y hay un montón de relaciones entre ambas ciudades. Y claro, el sistema de trenes regionales me ha llevado tranquilamente a Ferrara y a Rávena, pero también está Módena, o Padua, o Verona,… Rímini era un destino previsto pero lo dejé por Ferrara, que estaba algo más cerca y me parecía más cinematográfico. ¡Tonto de mí que olvidé que Rímini es el Borgo de Fellini en Amarcord! Me ha faltado un día de viaje para que saliera redondo.

Antes de las siete de la tarde, las fotografías empiezan a tomar un carácter nocturno, como esta toma en la hora azul del Palazzo del Podesta de Bolonia.
Fotográficamente, mis problemas han estado marcado por la luz. Como siempre. Italia, siendo un país mediterráneo, en esta época del año, y no digamos más adelante, tiene una luz muy intensa en los días despejados que provoca contrastes enormes en las estrechas calles de los cascos históricos de las ciudades. Pero es que además he tenido muchos momentos de escasez de luz. Por un lado, el hecho de que se haga de noche casi una hora de reloj antes que en Zaragoza te deja bastantes horas de la tarde para fotografiar con luz escasa o nocturna. O llevas un trípode, cosa que odio por el talabarte y el peso, o tienes que llevar una cámara con buena respuesta a altas sensibilidades. Y mi Panasonic Lumix GF1, tan conveniente por muchos motivos, se queda un poco coja. Con el 20 mm, a máxima abertura (f/1,7), con una velocidad de obturación de en torno a 1/50 s., hay que tirar a 1600 ISO, y el grano es notable aunque se puede mejorar en el «desrawtizador», pero también pierde definición en los detalles. Esto último puede pasar en escenas generales nocturans, pero no cuando una serie de visitas importantes, las basílicas paleocristianas de Rávena, tienen como principal atractivo los mosaicos policromados. Es preciso que haya textura para que la foto sea digna. Menos mal que varios de estos templos tenían ventanas por las que entraba luz natural y el ajuste de la sensibilidad podía bajar a 400-640 ISO.

En las horas centrales del día, los contrastes son fuertes. Casi no distinguimos la cara del ciclista en la sombra sobre el blanco fondo de la fachada de la catedral de Ferrara.
Uno de los problemas de Bolonia en cuanto a alojamientos son los precios de los hoteles y similares. Dos son los factores que hacen que no sea especialmente barata. Por un lado el alto número de población flotante por la populosa universidad, que acoge muchos estudiantes y profesores foráneos, tanto para programas de varios meses de duración como para jornadas, congresos o cursos más cortitos. Por otro lado, es una importante ciudad de ferias, y constantemente hay muestras y exposiciones que pueblan de visitantes la ciudad. Así que, habrá que prever con tiempo las fechas y mirar en cuales los precios resultan más ventajosos. Algo similar nos pasó en Colonia; donde los precios de la habitación de hotel donde estuvimos, muy razonables, se triplicaron la semana siguiente durante la celebración de la Photokina.
Desde un punto de vista práctico, si haces de Bolonia tu centro de operaciones como he hecho yo, viene bien prever una tarjeta bus de 10 viajes (11 euros), que te evita tener que prever monedas sueltas cada vez que subes al autobús para las máquinas expendedoras que no dan cambio, y salen más caras (1,50 euros/viaje).
Al llegar a las estaciones de ferrocarril de Ferrara y Rávena encontraremos entre sus instalaciones una oficina del transporte urbano de autobuses. En Ferrara viene bien cogerse dos billetes, uno para ir al centro y otro para volver a la estación, si se va a pasar el día. Te ahorras un paseo caminando sin mucho sentido. En Rávena no merece la pena coger el bus para ir al centro. Caminando se hace perfectamente. Pero si puedes planificar la visita a Sant’Apollinare in Classe en primer lugar, y entonces puedes coger en la estación el autobús. Por lo tanto, podrás coger dos billetes para la ida y la vuelta. Preguntad en las oficinas qué líneas de autobús son las adecuadas.

Sant'Apollinare in Classe está a seis kilómetros de Rávena, pero se llega cómodamente en el autobús urbano. El interior de la basílica está bastante iluminado, y podemos hacer fotografías a 500 ISO como las de estas columnas que separan una de las naves laterales de la basílica de la nave central.
En Venecia no hay autobuses. Hay vaporetti, y van por el agua. Nosotros lo que hicimos fue coger un billete de 12 horas, que nos permitió un número de viajes indefinido desde que lo validas en ese lapso de tiempo. Por precio, merece la pena si vas a coger 3 veces o más los vaporetti. Nosotros lo hicimos en cuatro ocasiones, y nos permitieron ir mucho más ágiles por la ciudad en determinados momentos. Hay muy pocos puentes que crucen el Gran Canal, y en el laberinto de callejuelas y canales, los desplazamientos de un punto a otro pueden suponer calcetinadas de cuidado.
Por terminar con los transportes públicos. Antes de subir a los trenes que no llevan reserva de plaza, no olvidéis validar el billete en las maquinitas naranjas que hay en los andenes y en los vestíbulos de las estaciones. Si no, no valen. Eso sí. Si sacas un billete, puedes coger cualquier tren siempre que no exija reserva de plaza. Si se te escapa uno, coges el siguiente. Y ya está.
Finalmente, en Italia se come de vicio. Pero para percatarse completamente del hecho, hay que animarse a dejar de lado la pasta y las pizzas. O elegir elaboraciones de estas poco habituales. Por la cercanía al Adriático de este viaje, hemos tirado mucho de pescados y similares. Y todo estupendo, oye.

La línea 1 del "vaporetto" es la más útil para recorrer el Gran Canal, o para ir desde la estación hasta San Marco. En muchos lugares consta también la línea 2, que hace menos paradas y es más rápida. Pero en la realidad es que tenía final en Rialto, y no llegaba hasta San Marco. A nosotros ya nos vino bien, puesto que teníamos planeado empezar el paseo veneciano en el famoso puente veneciano.
[Fotografía] ¿Recomendaciones semanales?… no, que esta semana he estado de vacaciones… dos revistas
FotografíaComo dice el largo título de esta entrada, esta semana no he dedicado tiempo en internet a la fotografía. De hecho no lo he dedicado a casi nada. Así que no os puedo traer las ya habituales recomendaciones semanales. Pero a cambio os hablaré brevemente de dos revistas.
Cuando viajo por el mundo, siempre me sumerjo en los mejor aprovisionados quioscos de prensa que hay por ahí en comparación con los españoles. La variedad de revistas de fotografía y otras artes visuales interesantes que existen es tremenda. Y nos lo estamos perdiendo. Por eso, siempre busco conocer cosas nuevas. O leer números de revistas que ya conozco pero a las que no accedo habitualmente. En Italia es menor el número de revistas con respecto a otros países de la Europa del Norte y Central, pero en las librerías boloñesas, con la frecuentación de estudiantes universitarios de todos los países, hay más variedad. Tampoco me he cargado. Que luego pesan en el equipaje. Pero os hablaré de dos.
La primera es el «hors serie» numero 13 de Réponses Photo. Esta es una de las dos revistas importantes del sector en Francia. La otra es la líder europea, Chasseur d’Images. Conozco Réponses… desde hace años. Al principio no me gustaba como Chasseur… estaba claramente un peldaño por debajo en calidad en sus artículos. Pero esa diferencia se ha reducido y mucho. En ocasiones me gusta más. Y además ahora llega habitualmente a algún quiosco zaragozano. Pero lo que no llegan son los número fuera de serie, monográficos y de reflexión sobre distintos aspectos de la fotografía. El que hoy nos ocupa reflexiona sobre el concepto de «¿Qué es una buena foto». Difícil de responder. Pero los artículos contienen pensamientos interesantes. Y cinco estupendos porfolios. El estelar es del español Alberto García Alix. Muy bueno. Los otros, también estupendos, de Massimo Vitali, Bogdan Konopka, Marion Poussier y Jean-Luc Boetsch. Todo muy recomendable.
La segunda todavía la tengo a medio digerir. Es el cuarto número de la revista Hungry Eye. O sea, bastante nueva. Dedicada a la fotografía y al arte y la técnica de la filmación. La convergencia de la fotografía fija y la fotografía en movimiento en los mismos aparatos está difuminando la diferencia entre las dos. Y surgen artistas competentes en ambas. Ya digo que todavía me falta mucho por leer. Pero también me está pareciendo muy interesante.
Y bueno. De momento ya vale. Probablemente la semana que viene volveré a las rutinas habituales. Algunas fotos os dejo. De lo visto estos días.
[Viajes – Bolonia] Una última mañana de paseo por Bolonia
ViajesEs el último de estas minivacaciones por Italia que me he tomado en una semana tonta del mes de marzo. Tiene gracia que también es la primera entrada que escribo de este diario de viaje. Pero es que he pasado de actualizar el blog durante estos días. Así que iré colocando las fotos con mis andanzas en los días correspondientes conforme vaya «revelando» las fotos con el «desrawtizador», y las vaya colocando en Flickr. Así que efectivamente estoy ya en Zaragoza, en casa, de vuelta.
Pero esta última mañana ha dado tiempo ha dar una vuelta de tres horitas por la capital de la capital de la Emilia-Romagna. Y os lo cuento una vez más con fotos.

He empezado el paseo por la Piazza Maggiore, para ver los vistosos edificios de la plaza iluminados de otra forma. Es el primer día que veía el Palazzo Comunale iluminado por el sol. Pero la verdad es que la luz de la mañana, con el sol ya alto, no es el mejor momento del lugar.

También me he metido en la Basílica de San Petronio con toda la intención de burlar la prohibición de hacer fotos. Pero no he regulado correctamente los reglajes,... y ha quedado un poco movida. Es lo que pasa por ir de furtivo por la vida.

En la Via d'Azeglia he ido buscando los escaparates que colaboraban con la iniciativa "Vitrine in catastrofe", promocionando la obra de artistas adolescentes. Algunos no estaba mal,... otros...

En mi paseo he dado con la Biblioteca dell'Archiginnasio, que en el pasado fue sede de la Universidad de Bolonia, la que dicen es más antigua de Europa. Y bueno, no creo que la señal de "prohibidas las bicicletas" sea la más antigua de Europa, pero lo parece.

Sí que fue afamada la Universidad de Bolonia por ser la primera en contar con una sala de disección de cadáveres, práctica prohibida por sacrílega en el resto de Europa, por lo que atraía a quienes querían formarse como médicos.

Este encontronazo con lo universitario, me ha recordado que había una librería de las interesantes en la ciudad que no había visitado. Camino de la misma, los omnipresentes soportales de la ciudad, en este caso en Via Rizzoli, me han protegido del sol que empezaba a picar.

Por cierto, que entre que es sábado y que era por la mañana, no había prácticamente estudiantes por la Via Zamboni como otros días; alguno por ahí perdido.

La librería estaba cerrada. Paseo en balde. Así que me he ido a conocer el parque más céntrico de la ciudad, el Parco della Montagnola, que no es gran cosa, y cuyos árboles además todavía no se han recuperado de los rigores del invierno.

Saliendo ya del parque, tras pasar por un mercadillo al aire libre sin más interés, en Via Oberdan me he encontrado con una ventanita que da al Canale delle Moline, un canal, sin agua en este caso, escondido entre las casas de Bolonia.

Finalmente, camino de coger el autobús para volver al hotel a por el equipaje para ir al aeropuerto, me he encontrado con una callejón y lo que parecía la entrada a una recoleta capilla. Pues no, se trata de una entrada secundaria a la galería comercial Giovanni Acquaderni, con tiendas muy pijas, y cuya entrada principal afortunadamente daba a la parade del autobús que me interesaba en la mencionada Via Rizzoli. Y hasta aquí puedo contar.


















