[Cine] Kanojo 彼女 [Ride or die] (2021)

Cine

Kanojo 彼女 [Ride or die] (2021; 29/20210430)

Vamos con una segunda película de una racha alrededor del puente del 1º de mayo, películas a las que doy un aprobado por los pelo. Netflix anunció a principios de año que iba a estrenar una película a la semana, y en ocasiones más. De diversas nacionalidades y estilos. Pero la verdad es que me atraen pocas. Son películas en su mayor parte que, si las viese anunciada en la cartelera de salas de cine, no iría a verlas. Así que tampoco pierdo en casa viéndolas. Tengo otras cosas que hacer. Supongo que después del verano llegarán las mejores, las que la plataforma digital quiera promocionar para la temporada de premios. En cualquier caso, me atrajo la sinopsis de esta película japonesa de Ryuichi Hiroki, y la víspera del último festivo, la vi tranquilamente en casa. Es larga… 2 horas y 22 minutos… larga.

Al huir de Tokio, una serie de detalles me indican que huyen en dirección hacia el norte de la isla de Honsu, pero no he podido dar con el detalle de las localizaciones de la película. En cualquier caso, como yo sólo he estado en un lugar al norte de Tokio, Nikko, lo ilustraré con paisajes o detalles de mi último viaje por Japón, en la localidad de Nachikatsuura,… que no se diferencia mucho de los paisajes que salen en la película.

Rei Nagasawa (Kiko Mizuhara) es una mujer joven, exitosa, médica, cirujana plástica, que lleva una buena vida, conviviendo con su pareja, también mujer. Pero un día, reaparece en su vida Nanae (Honami Satō), la chica de la que estuvo enamorada, sin ser correspondida, en el instituto. Su marido la maltrata y necesita que alguien acabe con él. Y Rei acepta. Tras el asesinato, viene la huida de las dos. Una huida que les permitirá comprender mejor sus sentimientos y comprenderse mejor a sí mismas. O por lo menos esa es la premisa de la película.

A veces pretende ser un thriller criminal, a veces una especie de Thelma & Louise a la japonesa, a veces un romance en situaciones raras, otras una buddy road movie… el principal problema de esta película es que dedica mucho tiempo a saber lo que quiere ser, sin que al final lo consiga. Tiene algunos momentos inspirados y otros en los que el tedio acecha. Con un estiramiento innecesario de una historia que tiene mucho menos recorrido del que parece. La película está basada en una serie de historietas, Gunjō 群青 [azul ultramarino], y todo indica que el planteamiento del mismo que mezcla más bien una historia del tipo The fugitive con la compleja relación entre las dos mujeres, es más adecuado, por lo que quizá la historia hubiera podido dar para un serie con un plantemiento correcto.

Y otro tanto sucede con sus protagonistas. Una procede del modeleo (Mizuhara), tiene el exotismo del mestizaje al ser hija de norteamericano y zainichi (coreana viviendo en Japón), y tiene experiencia como actriz, pero no en grandes papeles. La otra procede de la música (Satō), donde es más conocida como Hona Ikoka, batería de un grupo de pop independiente japonés, que estos días atrás he estado escuchando, con algunos temas interesantes, y donde cumple con nota en su instrumento. Pero en su tarea de actriz, más limitada su experiencia que la de su compañera, es más limitada.

Considerado en su conjunto, la película no deja de ser un intento fallido de llevar a la pantalla una historia potencialmente interesante, pero con fallos en el planteamiento y, probablemente, en el reparto. O el director, a priori muy experimentado, aunque no me suena haber visto ninguna de sus películas anteriores, falla en guiar la interpretación de las protagonistas. Sin embargo, tiene sus puntos de interés, y quizá por ello, al conjunto de la película le doy el aprobado, aunque sea por los pelos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Bando 반도 [Peninsula] (2020)

Cine

Bando 반도 (2020; 28/20210429)

No me voy a complicar mucho con el comentario de esta película dirigida por Yeon Sang-ho, y que es secuela de una celebrada producción sobre zombis surcoreana que tuvo un cierto éxito hace unos años, justo el mismo en el que yo visité ese país. No la vi en el cine. La vi después en la televisión. Junto con la entretenida precuela de animación, todas ellas dirigidas por el mismo autor. No soy muy dado al cine de zombis, pero aquellas películas, especialmente la de acción real, me parecieron que tenía lo suyo. Por mero acto de relax y diversión sin pretensiones, decidimos a ver esta secuela.

Los intrépidos aventureros de la película entran y sale (no hay errata en la conjugación verbal, aunque no salga solo) de Corea del Sur por el puerto de Incheon, no lejos de Seúl, donde pasé una entretenida tarde hace casi cuatro años.

Lejos del planteamiento más original de las dos que la precedieron, esta película tiene un planteamiento mucho más sencillo. Es el típico esquema de «vamos, cogemos los que queremos, y salimos corriendo», que parece tan sencillo, pero que se acaba complicando. Se aplica a películas de atracos, a películas de comandos de la Segunda guerra mundial, a travesuras escolares… Pero el argumento es similar. Se planifica una misión para entrar en algún sitio en el que hay algo que hay que conseguir, con unos riesgos claros, pero que todo el mundo considera controlables, hasta que algo se tuerce y comienzan las complicaciones. Pues eso. Pero aquí ese algo es un camión con dinero en dólares americanos, y el lugar donde hay que entrar es la península de Corea, aislada del mundo desde que se infestó por los zombis. Y por supuesto las cosas se complican.

Con unos efectos visuales que cantan un poquito comparados con otras producciones de más nivel presupuestario, la cosa es que te olvidas del tema porque los elementos que hacen que sea una película llevadera es que la acción es,… no original, pero diversa, llevada a buen ritmo, y los personajes principales se hacen empatizar. La película tiene un momento, pasada la primera mitad, que corre el riesgo de perderse, pero finalmente enfila el tramo final que es muy entretenido, para llegar a un final que chirría un poco, y que es prácticamente un deus ex-machina tipo séptimo de caballería, pero que… bueno. Da igual. No creo que nadie vaya a ver una película esperando una obra de arte.

Película que aprueba porque da lo que ofrece, ni más ni menos. Quien espere algo especial, original, al mismo nivel que su historia de partida… entonces la suspenderá. Porque no va de eso.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Promising Young Woman (2020)

Cine

Promising Young Woman (2020; 28/20210423)

Hemos tenido los Oscar este domingo pasado. Lunes ya en España. Muy previsibles. Muy condicionados por la ausencia de lo no estrenado por la pandemia de covid-19. Extraños. Decidí no hacer un comentario general previo porque… porque en general la situación global de los premios me parecía aburrida. Y los resultados han sido… han sido aburridos. Curiosamente, el viernes 23 fuimos a ver esta película de Emerald Fennell, más popular en estos momentos por su trabajo como actriz, especialmente por interpretar a una joven Camilla Parker Bowles en The Crown, que por su trabajo de directora, y que está protagonizada por Carey Mulligan, que se sale por completo de esa sensación de aburrimiento. Que no será una obra maestra, pero es una película más que interesante. Sólo se llevó un estatuilla, para Fennell, como guionista. Guion original.

Las fotos acompañantes consideradlas un adelante de un rollo de película negativa en color de la que os hablaré en unos días en estas páginas, o en las de mi blog fotográfico alternativo.

Reconozco que la presencia de Carey Mulligan en una película es ya un aliciente para mí para ver la película. No siempre ha acertado con la elección de sus papeles. Pero es raro que su trabajo no tenga alicientes. Mi primer recuerdo de ella es del que probablemente sea el mejor episodio de Doctor Who, Blink, en el que paradójicamente el Doctor es un personaje secundario y la protagonista es la joven Sally Sparrow, interpretada por Mulligan. Desde mi punto de vista, un episodio digno de aparecer en las antologías de mejores episodios de serie de la historia de la televisión. Buenísimo. Desde entonces me parece una actriz muy elegante en su trabajo, muy contenida, con muchísimo oficio. Y en casos como su Kathy de Never let me go, capaz de conmoverme de forma extraordinaria. Ya adelanto que su trabajo me parece el más meritorio de las candidatas al Oscar a mejor actriz, pero su papel no es de los que se llevan los votos de los acomodaticios votantes de la Academia de Hollywood.

Este papel es el de Cassie, una mujer en la treintena, que abandonó la carrera de medicina en la universidad por las consecuencias de la agresión sexual que sufrió su mejor amiga, y ahora, sin rumbo ni objetivos vitales, con un trabajo de camarera, vive una vida vacía que sólo se satisface en sus pequeñas (o grandes) venganzas contra los hombres que abusan de las mujeres. Hasta que se le pone a tiro la posibilidad de ejecutar su justicia sobre los agresores de su amiga.

Esta película de intriga y suspense mezcla drama o tragedia con una comedia de tintes negros y amargos, rodada en tonos pastel y chiclé en un trabajo con un equilibrio muy delicado entre trama, tema y sentimientos que se podría haber desmoronado en cualquier momento. Pero no lo hace. Y de ahí el merecido premio al guion de Fennell, que también hace un excelente trabajo de dirección; hay que prestar atención a lo que hace esta excelente profesional a partir de ahora. Y todo ello con la guinda de una carismática y camaleónica Mulligan que sabe trasladar carácter y fuerza a un personaje aparentemente carentes de ellos hasta que se enciende el motor que empuja al largometraje a una conclusión contundente y redonda. Llena de justicia y tristeza al mismo tiempo.

Si tuviera que elegir lo más destacado de las candidaturas a premios de este año, me quedaría con la resolución de esta película, y el trabajo de Mulligan, y con la secuencia final de Druk, y el trabajo de Mads Mikkelsen en aquella película. Para mí, esta película danesa y su director, Vinterberg, junto con Mulligan y Mikkelsen son lo mejor de lo que hemos podido ver como novedad en el año. Mulligan fue considerada la alternativa para mejor actriz, pero pocos creyeron que desbancara a la favorita. Vinterberg era candidato, uno de los mejores directores actuales, pero nadie lo consideró nunca con posibilidades. De Mikkelsen no se acordaron. Y Druk… sólo para película internacional, donde sí ganó. Como de costumbre, los Oscar y yo vivimos en galaxias cinematográficas distintas.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Nagwonui bam 낙원의 밤 (2020) – Stowaway (2021)

Cine

Se acerca la noche de los Oscar. Y en otras ocasiones escribiría una entrada sobre ello. Pero no estoy muy por la labor. Quizá mañana… pero no creo. Todo se resumen en pocas cosas. Ante una falta de estrenos global, hay una falta de «peliculones» entre los candidatos, aunque estamos de retorno a un cine de actores, en los que son estos los que animan las películas, más que de directores y autores. Por mucho que las películas de este año vengan más del circuito independiente, donde los directores tiene más presencia que los intérpretes. Es lo que hay. Desde mi punto de vista.

En cualquier caso… en las últimas semanas, mis comentarios de cine han sido de películas vistas en salas. Lo cual está bien. Sensación de (relativa) normalidad. Pero hoy quiero hacer comentario de algún estreno en plataforma. Netflix está estrenando constantemente nuevas películas. La mayor parte de ellas no me atraen. Pero algunas sí. Intentaré verlas poco a poco. Hoy van dos.

Nagwonuibam [낙원의 밤] (2020; 26/20210416)

Hace unas semanas que se estrenó en la plataforma en internet esta película del surcoreano Park Hoon-jung, que no se estrenó en la gran pantalla por culpa de la pantalla a pesar de haber pasado por algún festival previamente, como la bienal de Venecia, aunque fuera de competición, y con éxito de la crítica. Ha ido directamente al estreno en plataformas como tantas producciones interesantes pero modestas.

Hace unos días ilustraba una entrada con la vida nocturna en Seúl. Hoy es parecido, pero en Busan. A los coreanos les gusta salir a comer y divertirse con la familia y los amigos. En eso, son muy parecidos a nosotros.

Protagonizada por Eom Tae-goo, como un mafioso que tras unos incidentes en Seúl se ve obligado a ocultarse en la isla de Jeju, y Jeon Yeo-bin, como una joven que ha tenido mala suerte en la vida, tanto en su pasado como en su dudoso futuro, es una historia mínima de conflictos entre mafias, en la que estos dos habrán de ponerse de acuerdo para defenderse de… todo el mundo.

Aunque relativamente previsible y, como ya he dicho, una historia mínima, la película está rodada con esmero y tiene buenos momentos. Está lastrada fundamentalmente por una duración excesiva para lo que ha de contar, es algo fría en sus planteamientos, intencionadamente me parece a mí, pero tiene a su favor unas interpretaciones razonablemente correctas de unos protagonistas que consiguen que nos importen lo que nos lleva introducirnos en la película. Especialmente, la chica. Creo que pronto se la podrá ver en alguna serie de las muchas que estrenan en Netflix.

Interesante especialmente para los interesados en el género negro-mafioso, es una propuesta que puede interesar a los suscriptores de la platafoma. Pero no suficientemente interesante para inducir la suscripción de quienes no lo son. En inglés/español es conocida como Nigth in paradise/Noche en el paraíso.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Stowaway (2021; 27/20210422)

Pequeño reparto de cuatro personajes, internacional, con algún nombre de interés como Anna Kendrick y Toni Collette, para una película de ciencia ficción de producción también internacional, aunque fundamentalmente alemana, dirigida por el brasileño Joe Penna

Una más de las diversas producciones, tanto en cine como en televisión, que recientemente se apuntan a la moda de la exploración de Marte, nos habla de la hipótesis de un viaje tripulado a Marte en el que tras pasar el punto de no retorno a la Tierra descubren que hay un polizonte a bordo, que pone en riesgo la misión por el consumo de recursos asociado, especialmente porque su aparición coincide con una importante avería del sistema de reciclaje de CO2 a oxígeno respirable.

No nos andemos con paños calientes. La película es mala. El guion, una vez más, está basado en el supuesto de que los que organizan los viajes espaciales son una panda de inútiles chapuceros, y la historia resulta bastante inverosímil. Los efectos visuales son flojitos, nunca te imaginas a los personajes en un lugar que no sea un plató de rodaje, la definición de caracteres es penosa. Un trabajo con oficio, pero sin mucho más, de los intérpretes no basta para levantar esta película que, sin ser un despropósito absoluto, es un aburrimiento considerable. Por momentos pensé que entre los productores de esto estaría la propia Kendrick, que se erige en protagonista y heroína de acción de la película… pero no… simplemente a alguien le debió parecer la adecuada. La médica de la misión y no un ingeniero como responsable de resolver los problemas de ingeniería… manda narices. Y la curiosa visión que tienen de una «tormenta solar»… que no se ve de ninguna forma salvo en la Tierra en forma de auroras polares. Claro que podríamos hablar de cómo ven el fenómeno en un episodio de cierta serie cuya segunda temporada estoy viendo ahora…

No ver. Sinceramente. Un aburrimiento. Que además cabreará a las buenas gentes que se han dedicado a las ciencias y a la ingeniería. De verdad… si no lo saben hacer mejor, olvídense de las película de naves a Marte.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] I care a lot (2020)

Cine

I care a lot (2020; 25/20210414)

Sinceramente, lo que nos llevó al cine a ver esta película de J Blakeson fue su protagonista, Rosamund Pike. Personalmente, siempre he sentido debilidad por esta actriz, que me parece muy elegante y muy competente. Y todo ello a pesar de que mi primer recuerdo de ella es de una película de James Bond, bastante infumable. Pero incluso allí destacaba del resto. Más siendo «la mala». Eso sí… da la impresión de que no ha encontrado en su carrera la oportunidad de destacar con claridad. Si exceptuamos quizá el papel que le dio su primera candidatura al Oscar, ha trabajado mucho. Pero quizá en demasiados papeles de «florero»; es el «problema» de las guapas. O de algunas guapas. Pero siempre he esperado que llegara el papel que reconociera la valía de esta actriz británica.

Una sociedad de apariencias y convenciones para ocultar las miserias del sistema. Eso sí… con muchas flores y bombones. Para disimular la realidad.

¿Quizá en esta película? Pues en esta película demuestra que es una actriz de valía. De hecho es uno de los factores que salvan una película que tenía muchos elementos a su favor para ser algo muy interesante o importante… y sin embargo se queda por el camino. Con un tono de comedia negra, que se avergüenza un poco de dicha condición, entramos en una película que critica los resquicios de una sociedad capitalista que privatiza hasta lo que nunca debiera ser privatizado, como es la tutoría y custodia de las personas vulnerables en la sociedad. Marla Grayson (Rosamund Pike) es una mujer que se dedica a la custodia de ancianos sin apoyo familiar y con incapacidad para cuidarse de sí mismos. Salvo que aprovecha una red corrupta con otros profesionales o inoperante con otros para desvalijar a personas mayores acomodadas y con abundante patrimonio para su propio beneficio. Hasta que elige como víctima a la madre (Dianne Wiest) de un peligroso mafioso ruso (Peter Dinklage). A partir de ahí las cosas no son tan «fáciles».

La película, como ya he dicho, se salva por las interpretaciones. Especialmente del trío Pike/Dinklage/Wiest, sin desmerecer a otros personajes secundarios que también funcionan. La realización es correcta, y quizá peca de que se contiene demasiado en sacar punta a la mala baba que puede acompañar el desarrollo del guion. La película se debilita notablemente, e impide que llegue a ser una producción memorable, con un clímax muy temprano en el transcurso de la historia, que hace que desbarre un tanto en el tramo final. Con elementos poco creíbles, como el hecho de que un mafioso potente lleve una mínima escolta en sus desplazamientos, o con un final de «espera y verás lo que te hace el karma», en el que parece que para el cine americano no puede haber antihéroe o antiheroína que no se salgan con la suya en un final cínico pero de más impacto que la forzada resolución de esta película.

Así pues, muy buen trabajo de interpretación para una película que se deja ver y que se salva por los pelos del suspenso. En cualquier caso, había materia para una película mucho más memorable.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Nomadland (2020)

Cine

Nomadland (2020; 23/20210408)

Hace casi una semana que vimos esta película dirigida por Chloé Zhao, y que está siendo una de las grandes triunfadoras en la temporada de premios de la industria cinematográfica, configurándose como una de las favoritas para la anómala ceremonia de entrega de los Oscar dentro de 10 u 11 días a partir de hoy. Y como de estos se viene hablando desde la temporada de festivales, mucho antes de que se estrenase en las salas de cine, la expectación sobre esta película era alta.

La película nos habla de una mujer en su cincuentena avanzada, Fern (Frances McDormand), que tras quedar viuda y tras el cierre de la mina que mantenía la ciudad donde vivía, Empire, y que esta quedase prácticamente vacía, adopta un estilo de vida nómada. Adapta su furgoneta para poder guardar en ella sus posesiones y poder hacer la vida en ella, y va recorriendo el país aceptando trabajos de temporada en medio de la crisis económica que siguió a la crisis financiera de 2008, tras el colapso de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, y que afectó a la economía global. En sus desplazamientos por todo el país, principalmente las grandes llanuras, las Badlands y en general el oeste americano, irá interaccionando con otras personas que viven el mismo estilo de vida, en su mayor parte personas mayores, con pocos recursos. Y sólo muy raramente interaccionará con su propia familia u otras personas de estilo de vida más convencionalmente sedentario.

Mucho paisaje de «badlands» en el oeste americano. Paisajes que yo no he visitado. Aunque en Aragón tenemos nuestros paisajes tipo «badlands» propio, tanto en el oeste, las Bardenas, como en el este, los Monegros.

La película ha recibido una valoración casi unáninemente positiva por parte de la crítica especializada, en muchas ocasiones muy entusiasta. La reacción del público ha sido también positiva, aunque no tan entusiasta. La película no tiene los elementos propios de los grandes éxitos de público actuales, en su mayor parte productos destinados a la evasión y la mercadería y no a la reflexión sobre la sociedad actual, o hacía los segmentos menos conocidos y menos favorecidos de la sociedad actual. De lo que no cabe la menor duda es que el trabajo de dirección de Zhao es primoroso y cuidadoso, pudiendo decir que la puesta en escena de una realidad que es dura, aunque con momentos para la esperanza, es muy bella. Sin tomar demasiados riesgos tampoco, ni falta que le hace. Gran trabajo en la cinematografía de Joshua James Richards, y notabilísima banda sonora de Ludovico Einaudi, que sin embargo no es candidato al eunuco dorado.

Y por otro lado, tiene de cara la interpretación de McDormand, un valor seguro, una de las intérpretes de referencia en el cine actual, una actriz de una profesionalidad y una solidez en su trabajo, constante durante décadas que, desde luego, no falla. Si además contamos la aportación de algún otro sólido secundario como David Strathairn, otro valor seguro, aunque haya acumulado pocos protagonistas en su carrera y haya dedicado buena parte de ella a la televisión, y la espontaneidad con la que se desenvuelven a la cámara los intérpretes no profesionales, auténticas personas de vida nómada, que aceptan representar versiones alternativas de sí mismas, con un resultado prácticamente óptimo, realmente la película tiene casi todo a su favor.

Y sin embargo… Tengo algún «sin embargo». Y es que da igual la excelencia de un producto… si no te entra en lo más íntimo y personal… la cosa se queda a un nivel racional y emocional, y la valoración subjetiva no puede ser elevada. Siempre pongo el caso de Scorsese,… excelente director de todo punto de vista, cuyas películas, en general, no me suelen interesar. En esta ocasión es mala comparación. El problema emocional para mí es que cuando veo ficción quiero saber claramente que es ficción y que tenga el tratamiento de la ficción. Y si es un documental, es un documental y tiene el tratamiento de tal. Pero este tipo de películas juegan a caballo entre ambos géneros. Partimos de un personaje ficticio, aunque verosímil, para acercarnos a un análisis de un realidad, introduciendo en el juego a personajes reales o procedentes de la realidad a analizar… pero siempre con unos límites imprecisos entre ficción y realidad,… en los que me muevo mal. Soy demasiado cartesiano para eso y me gusta sentirme cómodo sabiendo con qué me estoy enfrentando. No es la primera vez que me pasa, por poner un ejemplo de gran éxito crítico y social, y que no me entró en lo emocional. Y no será la última. Son «ficciones» que muchas veces me parecen más cerca del docudrama que otra cosa. A lo que hay que sumar una visión excesivamente poética y romántica de las vidas de estos nómadas, gracias a la magnificencia de los paisajes del oeste americano, que no se corresponde con la realidad de un estilo de vida propenso a todo tipo de problemas que van desde la precariedad en la salud y otros elementos del bienestar personal, hasta problemas de violencia, alcoholismo, drogas y otro tipo de cuestiones, soslayados al presentar una visión parcial de esta realidad. Es lo que hay. Excelente película,… con un pero. Al menos, para mí.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Zack Snyder’s Justice League (2021)

Cine

Zack Snyder’s Justice League (2021; 23/20210405)

Me he estado pensando mucho si incluir o no entre los estrenos esta nueva versión de una película que ya se estrenó en cines en 2017. Además, dado que es larguísima, y aprovechando que está dividida en partes bien diferenciadas, la he visto más como una serie que como una película. No estoy ahora para dedicar casi cuatro horas a una película; ni en el cine ni en casa. No sé si mi cabeza es capaz de concentrarse tanto tiempo. Pero antes de verla, me había quedado claro que el montaje la había convertida en una película distinta. Y además tengo el antecedente de haber incluido una operación comercial no muy diferente. Así que aquí va.

He de decir que antes de verla tomé una decisión que me resultó muy dolorosa. Vi la versión que se estrenó en cines y que es… mala, no, peor, peor, peor. Pero al fin y al cabo, si me decidí por verla fue más por curiosidad por el fenómeno que por interés en lo que me fueran a contar. A mi, las películas de superhéroes no… vamos,… ¡que no! Son muy defectuosas en sus valores cinematográficos en su mayoría. No voy a entrar ahora en los defectos generales, varios de los cuales aplican aquí. Tanto a la película que se estrenó en cines como a esta versión especial.

Una de las múltiples localizaciones de la película es Islandia. Lugar donde me gustaría estar ahora. En la península de Reykjanes, donde está en estos momentos activa una bonita erupción de lava fluida en un volcan en escudo inactivo desde hace 800 años. Pero en el rift entre las placas continentales eurasiáticas y norteamericana, donde están tomadas las fotos de esta entrada, también en la península de Reykjanes.

La cosa va de una amenaza tremenda que pude acabar con el mundo, que fuerza la unión de un equipo de superhéroes para hacerle frente, y que tras una serie de peripecias intermedias, culmina en una enorme pirotecnia final. Pues eso. Como todas las de superhéroes. Resumida una resumidas todas. Si alguna parece que finaliza de forma distinta, simplemente es que se trata de una película dividida en dos, y al final el resumen argumental es el mismo. Así que vamos con las cuestiones que hacen o pueden hacer especial a la película. Esta versión del director incial previsto, Zack Snyder, que sigue acreditado en IMDb como director también de la versión «original».

Primero, la historia… No. No la hace especial. Ya lo he dicho. Es lo de siempre. Aunque cambia con respecto a la versión «original». Y realmente la mejora. Especialmente en su tramo final. Sin contar con el epílogo, que sólo tiene sentido si funciona como prólogo a una secuela… que parece ser que no va a ser. El tramo final elimina elementos superfluos y patéticos de la versión «original» y se centra más en lo esencial,… pirotecnias aparte.

Segundo, el guion y los diálogos… No. Tampoco. Palabrería en exceso, explicaciones superfluas para cuestiones que no hace falta explicar porque ya existe eso que se llama «suspensión de la incredulidad» que se pone en marcha especialmente en las películas de fantasía (esto no es ciencia ficción, es fantasía de aspecto futurista), y textos de diálogos estereotipados y previsibles.

Tercero, la puesta en escena y el diseño de producción… Pues ahí sí que le han dado. Con una dirección de fotografía bastante buena, un procesado digital de la película de la gama Kodak Vision, fotoquímica, muy atractivo, y un formato de rodaje y proyección en 1,33:1 que le va muy bien, la película es visualmente muy atractiva. También han estrenado una versión monocroma… en blanco y negro, pero con una tonalidad cálida, de la que he repasado algunos fragmentos, que también está muy bien. Y el montaje… el montaje es mejor. Hay secuencias que son muy similares o casi iguales. Pero otras no,… y mejoran.

Cuarto, las interpretación… Eso no hay quien lo arregle. Con la diversidad de intérpretes, de niveles de interpretación, de mezcolanza de caracteres y de penosos diálogos… mejor ignorar las interpretaciones.

Globalmente, la experiencia me ha parecido curiosa. Una curiosidad cinematográfica. Obviamente es muy superior a la versión «original»… porque la versión «original» está al nivel de Plan 9 from Outer Space, pero con un presupuesto descomunal y sin la gracia de lo cutre. Pero dejando esto aparte, es curioso. Un esfuerzo más digno de un producto mejor, con una historia mejor encajada, con un elenco más coherente… vamos… de aventuras y lo que quieras, pero saliéndose del cine de superhéroes, que al fin y al cabo es un género enoooooooooooooooormente sobrevalorado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The Father (2020)

Cine

The Father (2021; 22/20210330)

Hace tiempo que vimos esta película en el cine. En enero. Pero me negué en su momento a hacer el comentario, porque la versión original subtitulada en español duró muy poco en las salas, y a horarios inconvenientes para nosotros, y al final la vimos doblada. Y si hay algo que no tiene sentido es ver una película con tantos matices, en la que el trabajo actoral es tan principal, en versión adulterada. Con el tiempo he tenido la posibilidad de acceder a la versión original de esta obra firmada por el francés Florian Zeller. Y ya estoy en disposición de opinar lo que me ha parecido.

Londres… donde al parecer transcurre la acción de la película.

Es la primera película dirigida por Zeller, que es más conocido como escritor, en la que adapta una obra teatral propia. Zeller tiene un gran prestigio como dramaturgo, y esta obra teatral, Le Père, se ha traducido a una variedad de idiomas y estrenado en teatros de al menos una cincuentena de países. En ella, y también en la película, asistimos a cómo avanza una persona mayor, Anthony (Anthony Hopkins), empieza a sufrir fallos en la memoria y confusión en su vida, al mismo tiempo que interacciona habitualmente con su hija Anne (Olivia Colman), y con otras personas de su entorno, otros familiares, cuidadores,… (Mark Gatiss, Olivia Williams, Imogen Poots, Rufus Sewell).

Con un reparto de primera categoría como el mencionado en el párrafo anterior, y jugando con los decorados en un número limitado de localizaciones (uno o más apartamentos, una residencia de personas mayores,…), Zeller realiza un análisis detallado de lo que supone una demencia, centrándose en lo que pueden ser las vivencias de la propia persona que sufre la enfermedad. El relato, por lo tanto, sufre las mismas alteraciones en la continuidad espaciotemporal que podríamos suponer en la mente deteriorada de la persona, de Anthony en concreto. Confusión de lugar, confusión de tiempo, confusión de personas,… Determinados detalles ayudan al espectador a conectar y evitar la confusión propia. La luz, el reloj, el decorado de las habitaciones, los distintos roles que pueden adoptar los intérpretes.

En su conjunto, el trabajo de dirección y producción es encomiable, aunque muy académico, lo cual puede resultar en cierta frialdad en algunos momentos. No hay riesgo en la realización. Hay que considerar que es el primer largometraje de Zeller. Y quizá esta historia, en su translación cinematográfica, pedía alguna desviación de la obra original y ciertos riesgos en la dirección y en la visualización de lo que pasa con Anthony. La historia es muy poderosa, es una visión distinta de los muchos acercamientos cinematográficos, algunos muy muy buenos, que se han hecho en las dos últimas décadas al problema de la demencia. Creo que es una película que hay que ver. La interpretación del elenco ya justifica la decisión de hacerlo. Y está muy correctamente realizada en general. Así que ya sabéis. Pero si podéis… en versión original. Siempre en versión original.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The Mauritanian (2021)

Cine

The Mauritanian (2021; 21/20210325)

Si algo nos enseñó las guerras de Irak y Afganistán tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, suponiendo que no lo supiéramos conociendo la historia de la guerra fría, es que los Estados Unidos no son los adalides de la democracia que han pretendido ser a lo largo de su historia. Incluido el tiempo en el que permitieron la esclavitud entre finales del siglo XVIII y la séptima década del XIX, las leyes segregacionistas de muchos estados, las veces que han aplicado la política de las cañoneras, los numerosos regímenes totalitarios que apoyaron después de la Segunda Guerra Mundial, los golpes de estado militares de ultraderecha que han apoyado y otras lindezas. Pero a esto hubo que sumar en la primera década del siglo XXI las torturas en las cárceles de Irak y Afganistán, y la extremadamente irregular e intolerable situación, en el ámbito de un estado derecho, de la prisión militar de Guantánamo. Y esta película dirigida por Kevin Macdonald nos habla de esto último.

Toda la sinrazón de la política norteamericana comenzó con los atentados en Nueva York contra el World Trade Center. Y la ciudad está llena de símbolos o lugares asociados con la libertad, que en un momento dado se convierten en símbolos confusos, cuando repasas la historia real.

El «Mauritano» (Tahar Rahim) fue uno de los presos en Guantánamo que fue detenido, que nunca fue llegado a ser acusado realmente de nada, que nunca fue condenado por nada, y estuvo 14 años preso y sometido a torturas en los primeros de ellos en la base militar norteamericana en Cuba. La película cuenta los muchos años de proceso legal hasta llegar a su liberación, con dos abogadas interpretadas por Jodie Foster y Shailene Woodley, luchando por un proceso legal y con garantías para su cliente. Que por otra parte fue intentado encausar por la admininistración de George W. Bush, aunque un primer abogado (Benedict Cumberbatch) acabó comprendiendo lo nefasto de la situación. Esto es la base de la película. Se pasa más de puntillas y con más rapidez por el hecho de que la administración de Barak Obama, incomprensible e inmerecido Premio Nobel de la Paz cuando no había hecho absolutamente nada para merecerlo, no lo liberó, ni cerró Guantánamo, y siguió poniendo pegas a instaurar el estado derecho en la infame cárcel para prisioneros de guerra selectos.

La película está correctamente realizada, pero no tiene por otra parte un especial mérito que la haga destacar de algo que podría haber funcionado como telefilm con medios. Es muy convencional, y no acaba de profundizar en todo el problema de la anómala situación de todos estos presos, quedándose simplemente en tratar con simpatía el caso del protagonista. Que es el plato fuerte de la película y lo que justifica realmente su visualización. La interpretación de Tahar Rahim es sobresaliente, acompañada adecuadamente por un trío de secundarios de lujo, ya que tanto Foster y Cumberbatch, como la más joven pero sólida Woodley, rara vez lo hacen mal. Son buenísimos profesionales de la interpretación.

Así pues, película recomendable por las interpretaciones, aunque nos deje algo más fríos en el planteamiento general de la situación. Pero es lo que hay. Y aunque la película es de director y producción británica, está demasiado pegada a los Estados Unidos como hacer sangre de determinadas instituciones, como la militar, o la buena fama de Obama entre los «liberales», como para ser demasiado incisiva con el conjunto.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Sennen Joyū (2001), evento especial Kon Satoshi

Cine

Sennen Joyū [千年女優 Millenium Actress] (2001; 20/20210318)

Os hablaba el lunes de la única serie que concibió el director de cine de animación japonés Kon Satoshi (recordemos que en los nombres japoneses, el apellido va por delante). Y hoy voy con la película de este director que vi por primera vez, y en pantalla grande, el pasado jueves en un evento especial en un cine de Zaragoza. Hace algo más de un año, antes de los confinamientos por la pandemia de covid-19, ya pudimos ver en un evento similar la más famosa y alabada de las películas de Kon. Y lo cierto es que esperábamos que siguieran estos eventos con el resto de su filmografía que, lamentablemente, no es muy extensa. Cuatro largometrajes. De los que, antes del evento de enero del año pasado, sólo había visto tres en televisión, y ninguno en pantalla grande. Coincide que la película del pasado jueves es la única que nunca había visto del director, ni en televisión ni, por supuesto, en pantalla grande. Así que estreno para mí, 20 años después de su estrenos en festivales. En España nunca se estrenó en cines, fue directa a DVD, y sólo se ha podido ver en eventos especiales en salas de cine, y la versión digitalizada en 4K actual es una celebración de ese vigésimo aniversario. De momento no parece anunciada la programación del resto de las películas de Kon, en forma de ciclo.

He elegido unas cuantas fotos de Arashiyama en Kioto, porque al final del famoso bosque de bambúes es posible visitar la casa del actor de cine de época Ōkōchi Sansō, y de alguna forma, en la película de hoy, la casa donde vive retirada la actriz protagonista me la recordó.

La película nos cuenta cómo un director de documentales, junto con su videógrafo, se dirige al lugar donde vive retirada desde hace 30 años, alejada del mundo, la actriz Fujiwara Chiyoko. La que durante décadas fue una de las reinas de la pantalla, desapareció de repente, y Fujiwara quiere resolver el misterio de lo que pasó, al mismo tiempo que le entrega un objeto que encontró y que le pertenece, una pequeña llave… que es la clave para entender la vida de la actriz de los mil años. Porque a partir del momento en que le entrega la llave, la actriz le cuenta su vida de una forma absolutamente apasionante.

Por la película es realmente apasionante, divertida, emocionante, trepidante en algunos momentos. Al más puro estilo de Kon, constantemente mezcla la realidad con la ficción de las películas de la actriz. La vida de la actriz se enmarca entre dos famosos seísmos, el primero de ellos identificado claramente como el Gran terremoto de Kanto de 1923, día en el que nació, y menos claramente identificado, al final de su vida el Gran terremoto de Hanshin-Awaji o de Kobe de 1995. Ya digo que no creo que este último esté claramente mencionado, pero es el evento más famoso de este tipo en aquella época, y que marcó el imaginario nipón en cuestiones de catástrofes, hasta el Terremoto y tsunami de Tōhoku en 2011, con la catástrofe nuclear añadida. Al principio de su adolescencia, en la convulsa época de los años 30, dos eventos marcan su vida. Su encuentro con un joven pintor que huye de la infame kenpeitai por sus ideas políticas, que le entrega una llave y del que se enamora, y la propuesta de un estudio para debutar como actriz, lo cual acepta como forma de salir a buscar al pintor a Manchuria. El resto de su vida, hasta su retirada como actriz se ve marcada por estos dos sucesos. Por un lado la búsqueda del pintor, que adquiere caracteres dramáticos en los peores años de la represión durante las guerras de finales de los 30 contra China y contra el mundo en los 40; por otro lado, su prolífico trabajo como actriz interpretando heroínas en todo tipo de papeles y películas, películas que abarcan la historia de Japón desde la época Heian hasta la conquista espacial, pasando por el cine de samuráis o de monstruos tipo Godzilla. Mil años de historia, que dan origen al título, junto con la maldición de cierta bruja de ficción, y que además coinciden con el cambio del milenio durante la realización y el estreno de la película.

Mucho más sencilla de entender que otras películas de Kon Satoshi, conserva no obstante el sello del director. La constante mezcla de escenas de la realidad, con las escenas de sus películas, abren la puerta a una riqueza visual y conceptual impresionante, junto con una acción trepidante en la búsqueda de la actriz de su pintor amado. La diversión está asegurada. Y también la emoción, por las traiciones, por las fidelidades, por los sentimientos puestos en marcha… y especialmente ese cierre final tan espléndido, esa cita final «だって私…あの人を追いかけてる私が好きなんだもの。» [«Porque yo… lo que realmente he amado ha sido la búsqueda»]. Hay quien la ha incluido en listado de las 10 películas de animación que todo aficionado al cine debe ver. Y aunque eso es opinable porque hay mucho donde elegir, tampoco diría yo que no tuviese un lugar digno en esa decena de obras de referencia.

Fujiwara Chiyoko es una actriz ficticia. Los listos de la cosa dicen que está basada en dos actrices reales. A una la conozco, Hara Setsuko, por interpretar a las distintas Noriko de la denominada «trilogía de Noriko» de Ozu Yasujirō. Tres películas independientes entre sí, de la posguerra mundial, en las que Hara interpretaba tres personajes distintos, tres mujeres modernas de la época, de nombre Noriko, que asumían los valores positivos de la tradición nipona al mismo tiempo que se incorporaban a la modernidad como mujeres trabajadoras y que toman sus propias decisiones. La otra es Takamine Hideko, que no recuerdo haberla visto en ninguna película, aunque tiene una filmografía muy extensa. Ambas nacieron a principios de los años 20, ambas se retiraron en los años 70 mucho antes de su muerte y siendo relativamente jóvenes. Y entre las dos rodaron todo tipo de películas abarcando toda la gama que aparece en la película de Kon.

Concluyendo, creo que mi opinión se deduce fácilmente de lo comentado hasta ahora. La película es muy divertida, muy entretenida. Como además no es muy larga, no llega a los 90 minutos, se te pasa en un vuelo. Es emocionante, empatizas con los caracteres. Es un homenaje al cine enorme, que cualquier aficionado al cine agradecerá. Y además tenemos la estupenda animación de Kon Satoshi en su versión más asequible a todos los públicos. Totalmente recomendable.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

[Cine] Wong Kar-wai… resumiendo

Cine

Hace un poco más de un mes terminé de ver el ciclo de películas del director chino Wong Kar-wai, que se proyectaron en uno de los cines de Zaragoza desde principios de año. Siete películas en siete martes consecutivos, que abarcan su periodo más hongkonés desde su primer largometraje en 1988 hasta el octavo de su carrera en 2004. Es un ciclo de películas que se está distribuyendo por todo el mundo, en las que se restauraron los originales y se digitalizaron a una resolución 4K. Sólo una de las películas que rodó en ese periodo de tiempo no está incluida en el ciclo. Fue un wuxia que rodó en 1994, que recibió el título en inglés de Ashes of time, siendo su título original en mandarín/cantonés Dōng Xié, Xī Dú/Dung1 Ce4 Sai1 Duk6 東邪西毒. Como de costumbre, nada que ver el título original con el «internacional» en inglés, ya que entre el «mal del este, veneno del oeste» y «cenizas del tiempo» no hay mucho en común.

Como las últimas películas que he repasado del director incluyen el «wuxia», y de alguna forma nos llevan al pasado de China, ilustraré la entrada con un paseo por la tumba del emperador Ming en Nanking.

Para no liarnos mucho… utilizaré en el resto de la entrada los títulos «internacionales», o sea, en inglés. El caso es que desde hace ya un tiempo que me apetecía hacer una entrada de resumen sobre mis impresiones del cine de este director chino, que ha desarrollado buena parte de su carrera en Hong Kong.

Hay que decir una cosa. Si en el periodo mencionado fue un director relativamente prolífico, ocho películas en 16 años da una película cada dos años, desde entonces y hasta la fecha sólo ha rodado dos largometrajes más. No es que haya permanecido inactivo. Pero ha estado en otro ámbitos como la publicidad, los videos musicales o los cortometrajes. Ambos largometrajes, My Blueberry Nights y The Grandmaster, los vi en su momento en las salas de cine. Por lo que sólo me quedaba sin conocer el mencionado wuxia de los años 90. Durante las semanas que han pasado desde que termino el ciclo de películas en las salas de cine hasta hace unos días, me he dedicado a encontrar la forma de ver la película que me faltaba antes de escribir este resumen. Al final, lo conseguí. Y ahora ya puedo decir que he visto todo el cine. Como ya he comentado en semanas pasadas las películas del ciclo, voy a hacer un breve de las otras tres.

My Blueberry Nights (mis impresiones en su momento) es su primera película, y creo que única entre los largometrajes, rodada integramente en inglés y con un diagnóstico, de cierto prestigio, de intérpretes norteamericanos y británicos. Norah JonesJude LawNatalie Portman, David Strathairn, Rachel Weisz, Cat Power,… una mezcla de cantantes y actores. Con la peculiaridad de que su protagonista era una Norah Jones que estaba pegando fuerte en el mundo de la música, y que pretendía dar frescura y aire diferente a la película. En su momento me gustó mucho, aunque probablemente ahora la vería con una visión más crítica. Probablemente ahora quede simplemente como una «obra menor» del director. Sus temas no se desviaban mucho de los que había presentado, estaba impecablemente rodada, sus intérpretes lo hacían bien, pero comparada con sus anteriores obras, resulta que le falta la profundidad que aquellas ofrecía. Especialmente las más maduras.

Con The Grandmaster (mis impresiones en su momento) estamos en otra historia. Un wuxia de alto presupuesto basado en el maestro de las artes marciales Ip Man, rodado en mandarín y cantonés, con aspiraciones a conquistar el mercado mundial. Entre sus grandes atractivos está su pareja protagonista, Tony Leung y Zhang Ziyi, que tan buen sabor de boca nos dejaron con sus interacciones en 2046. Bien interpretada, con la magistral dirección de Wong… a mí me aburre soberanamente. La he intentado volver a ver en Filmin… y no la he terminado. Cosas que pasan.

Y debo hacer un comentario sobre Ashes of time, que he visto en su versión redux de 2008, ya que el material original con el que se rodó sufrió algunos percances y en esa fecha la remontaron y restauraron. Siendo también un wuxia, pero esta vez de una época antigua, casi legendaria, ya que está basada en una popular novela sobre el tema, temía que no me atrajese gran cosa. Pero reconozco que me enganchó y me intrigó. Con un notable reparto en el que encontramos muchos de los nombres que aparecen en sus películas de la época hongkonesa, Brigitte Lin, Leslie Cheung, Maggie Cheung, Tony Leung, Carina Lau, entre otros, estamos ante una película dividida en episodios sobre un asesino que intermedia en el límite del desierto con las personas que buscan contratar a otros asesinos. Y todos estos cargan sobre sí sus propios dramas y conflictos. Alguien la ha definido como una película distópica de ambiente postapocalíptico, pero que en lugar de estar ambientada en un futuro, está ambientada en un pasado indefinido. No es fácil de ver, pero creo que muchos cinéfilos la disfrutarán.

Y a partir de aquí… ¿cuáles son mis preferidas de entre las diez películas del director?

Hay cuatro películas que para mí destacan por encima de las otras. Y son, según mi orden de preferencia, In the mood for love, 2046 y Chunkgking Express ex-aequo, y Happy Together. Estas cuatro películas, desde mi punto de vista están en un nivel superior, y están entre el mejor cine que podría seleccionar del que he visto a lo largo de mi vida. Todos ellos tienen profundidad, una factura impecable, con más o menos medios, interpretaciones de primer orden, caracteres que te importan, con los que sufres y/o te alegras, y te cuentan una historia que trasciende la película. Es lo más que le puedes pedir al arte cinematográfico. Son películas que me apetece ver regularmente de nuevo. Que si dentro de un año me las ofrecieran de nuevo en una gran pantalla, me iría de cabeza.

En un segundo nivel están películas que reúnen muchas de las características de las anteriores, pero que no están tan redondas. Que no me importaría ver de nuevo, pero que no llegan a la emoción de las anteriores. Son, también por orden, Days of being wild, Ashes of time y Fallen angels.

Finalmente quedan las tres películas que a mí… me dicen menos. As tears goes by es una película con indudables méritos para ser una ópera prima, pero no deja de ser una película de pandilleros con una historia de amor relativamente convencional entre medio. Majeta, pero ya está. Aunque en ella el director apuntaba maneras y a base de bien. My blueberry nights es una película que me resultó simpática y de la que guardo buen recuerdo… pero ya está. Está un poco al margen de todo lo anterior. Y The Grandmaster… pues me pasa como con las películas de mafiosos de Scorsese,… impresionantemente realizada… pero me aburre como una ostra. Es lo que hay.

Animaos a conocer el cine de Wong Kar-wai. Es uno de los grandes autores de la historia del cine. No os dejéis llevar por lo prejuicios del idioma, la cultura o la nacionalidad… que los hay. A ello.

[Cine] Minari (2020), una belleza de película con inconsecuencias

Cine

Minari (2020; 19/20210312)

Como digo en el encabezado de esta entrada, Minari es una película muy bella. Realmente. Desde muchos puntos de vista. Simplemente, por la forma en que está planteada, rodada, por la belleza de sus sencillos personajes, por la belleza de muchos pequeños detalles… ya merece la pena acercarse a las salas de cine a verla. En versión original, por favor. Es una película bilingüe, coreano e inglés, en la que las transiciones entre los dos idiomas, usados «indistintamente» por la familia protagonista ES importante. Pero también tiene un grave problema. Está repleta de pequeñas inconsecuencias que afectan sobre todo a su tramo final… que a las personas que me acompañaron al cine y a mí… nos dejaron un poco… ¡meh! Incomprensibles para mí. Quizá su comentario desvele parte de su argumento, así que como se dice hoy en día… cuidado… posibles espoilers.

La película ha despertado mucha expectación y ha levantado muchas expectativas. Ayer se anunciaron las candidaturas a los Oscars, y acumula unas cuantas, muy significativas. Muchos dicen que habla del sueño americano… bueno… el que esto escribe no cree que exista el «sueño americano». Es un concepto puramente propagandístico. Desde hace muchas décadas, las posibilidades y probabilidades de ascenso en la escala social son mucho mayores en Europa, especialmente en países con un fuerte desarrollo de estado del bienestar, que en Estados Unidos. Es mucho más importante un acceso los menos inequitativo posible a la educación que el mito del trabajo duro. Si fuera por eso… no tendría interés. Pero si hablamos del desarraigo, de la pérdida de referentes, del riesgo de ruptura de los puentes intergeneracionales,… hay estamos en un tema distinto. Y sobre el cual la película tiene mucho más que decir, y lo dicen. Y lo dice bastante bien. Al fin y al cabo, la planta que da título al film, minari (Oenanthe javanica), actúa como bella metáfora de la capacidad de aguante y la capacidad de echar raíces en un suelo distinto del propio.

Ya que estamos ante una pelíicula familiar, la playa de Haeundae en Busan fue uno de los entornos de ambiente más familiar que encontré en Corea del Sur.

Aunque el director, Lee Isaac Chung, es un inmigrante de segunda generación, es decir, sus padres son nacidos en Corea del Sur, pero él es nacido ya en los Estados Unidos, hace un planteamiento mas frecuente, en mi experiencia, en la ficción asiática que en la occidental. Frente al conocido planteamiento, nudo y desenlace de la narrativa tradicional occidental, estamos ante un fragmento de las vidas de los componentes de la familia Yi. Como curiosidad. Yi es el apellido más frecuente en el mundo, aunque no en Corea, donde es Kim, pero, por esas causas y azares de las transcripciones entre lenguas con distintas grafías, lo podemos encontrar como Yi, I, Li, Lee, Ri, Rhee, y probablemente alguna otra forma de la que no me acuerdo o desconozco. Un fragmento marcado por dos momentos… pero aunque vamos conociendo algunos de los antecedentes de la familia antes de que se establezcan en una región agrícola de Arkansas, nada sabemos sobre lo que pasa después del final de la película. He leído por ahí que hablaban de ella como de un «drama con final feliz»… yo diría que al final de la película le da su director y guionista, inspirado por sus propias vivencias y las de su familia, un tono optimista. Pero bueno… Las ganas que tenemos de finales felices.

El equipo de la película, encabezados por Chung, consigue introducirnos en un ambiente calmado, bello, tranquilo, en el que transcurre el drama de vivir de la familia Yi. Fotografía, banda sonora, sonido, diseño de producción, ambientación, son de muy buen nivel, al mismo que relativamente atemporales. Algunos detalles nos sitúan en los años 80 del siglo XX,… pero podríamos estar en cualquier momento del último medio siglo o más. Muy alto nivel. Pero donde destaca también es en el reparto… y en especial en la dirección de actores. Toda la familia raya a un nivel muy alto. La mayor parte de la crítica se ha fijado en los dos personajes más llamativos. El niño (Alan S. Kim) y la abuela (Youn Yuh-jung). Pero eso es lo fácil. Tienen la parte del guion más jugosa, las interacciones más entrañables y el juego con el sentimentalismo del espectador. No quiero desmerecer el trabajo de ambos intérpretes, pero hay que ajustarlo por las variables mencionadas. La segunda es candidata al Oscar, improbable… pero en un año loco y con determinadas modas y tendencias… cualquier cosa es probable.

También es candidato al Oscar Steven Yeun, el padre de familia. También es un ganador improbable, me parece a mí. Este actor no es nuevo, aunque poco conocido. Se ha dedicado más a la televisión, y en especial a poner voz en películas y series de animación… así que… difícil que sea conocido. Pero quiero destacar que hizo un papel muy interesante en una buenísima película coreana que paso más desapercibida de lo que merecía en su momento, adaptación de un cuento de Haruki Murakami. Y las intérpretes que les toca la peor parte, es decir los papeles menos vistosos, son las otras dos féminas de la familia. De la jovencita Noel Cho, poco se puede decir, pero cumple a la perfección con el papel de hermana mayor, noona, y creo que su trabajo, que pasará totalmente desapercibido, es bastante meritorio. Y luego está la esposa y madre de familia, la estoica mujer no carente de carácter que interpreta Han Yeri. Creo que la primera serie de televisión coreana que vi en Netflix fue Cheongchunsidae [Hello, my twenties!], y además una de las que más me ha convencido. Y allí conocí a esta actriz, que interpretaba a la mayor de las cinco compañeras de piso universitarias cuyas vidas acompañábamos en la serie. También un papel de chica seria y estoica. El caso es que me parece que esta intérprete, en la película que comento, lo borda. Pero la crítica, los comentaristas, la gente en general valora poco los papeles contenidos, poco vistosos, sin grandes frases grandilocuentes. Pero está realmente muy bien.

Y el comentario sobre el papel que hace Han Yeri me da paso a lo de las inconsecuencias que mencionaba al principio. Voy con algunas tonterías. Nos proponen una educación sensata y racional del padre hacia el hijo cuando desecha contratar a un zahorí para encontrar dónde instalar un pozo para obtener agua, fiándose mejor de la observación y lo que la naturaleza nos dicta… lo cual está muy bien… para al final generar un «fracaso» y acabar contratando al zahorí. La rabdomancia de los zahoríes es una pseudociencia, sin base alguna, pura superstición en sí misma… así que maldita la lección que nos da la película.

Otra… la familia, en un momento determinado, está formada por papá y mamá en sus treintaitantos, una hija de 10 u 11 años, sensata pero así de jovencita, y un niño de 4 o 5 años, junto con una anciana en sus 70 y que acaba de sufrir un ictus quedando parcialmente discapacitada en sus movimientos y en su habla. Sabemos que ambos miembros del matrimonio tienen capacidad para conducir un coche. Tienen que llevar al niño pequeño a una revisión cardiológica por una malformación congénita, por lo que se deben desplazar en el coche desde Arkansas a California en un viaje que será largo. ¿Cuál de las dos siguientes opciones elegirían ustedes? a) Uno de los esposos se va con el niño en el coche a California, mientras que el otro se queda tranquilamente en la granja supervisando a la abuela con la ayuda de la sensata y bien dispuesta niña; b) El matrimonio coge el coche y los dos niños y se van todos a California discutiendo sobre el final de su matrimonio, mientras dejan sola a la discapacitada anciana, en un entorno donde los accidentes son posibles. Ya. Lo suponía. Yo también. Pero el guion de esta película dispone lo contrario. Y sí, si algo puede pasar, al final pasa.

Y la última… En un momento dado, la esposa, con miedo por la inseguridad de la situación para la familia, y en especial para sus hijos, anuncia que los coge y se vuelve a Californa, a conseguir un trabajo asalariado que le permita mantener a sus retoños. Y si él quiere ir, vale, pero si no, hasta aquí ha llegado el matrimonio. Unas escenas más adelante,… cuando la calamidad derivada del párrafo anterior se produce… pelillos a la mar, todos contentos y a seguir. ¿De verdad que el futuro de esta familia tal y como se plantea en la película es optimista? Lo dudo. Inconsecuencias. Una cosa es que la ficción soporte cosas basadas en la suspensión parcial de la incredulidad y otra es la incongruencia y la inconsecuencia en lo narrado.

Por todo lo anterior, una película que en su mayor parte iba destinada a las cuatro o las cinco estrellas de mi valoración subjetiva… se queda en tres. Creo que es una película razonablemente recomendable. Tiene muchas cosas muy buenas, muy buenos valores cinematográficos… pero nunca he tenido capacidad para comulgar con ruedas de molino. Una pena.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***