[Cine] La encrucijada de Ángel Sanz Briz

Cine

La encrucijada de Ángel Sanz Briz (2015); visto el 27 de septiembre de 2015.

No soy muy de documentales en sala de cine. Básicamente, tengo la sensación de que la mayor parte de ellos se han realizado más pensando en la difusión televisiva, se acomodan bien a ese formato. Y cuando veo un documental en casa en la televisión, me gusta la interactividad que actualmente se puede establecer con internet. Puedes ir contrastando lo que te cuentan con datos a los que se puede acceder a través de la red de redes. Mi forma de ver el cine documental es muy distinta de como afronto el cine de ficción. Existen excepciones, y hace un poco menos de una año acudimos a las salas de cine a ver un documental que se debe ver en salas de cine por la naturaleza de sus imágenes. No hay verdades absolutas en esto.

Pero a pesar de ello, acudimos el domingo por la mañana a ver una de las proyecciones que se han programado en salas de cine de este documental sobre la figura de Ángel Sanz Briz, un diplomático español en Budapest durante la Segunda Guerra Mundial, que tuvo un papel destacado en la protección de judíos de las persecuciones a las que los alemanes y los fascistas húngaros los sometieron.

Sanz Briz fue de Zaragoza y estudió en los escolapios de Conde de Aranda.

Sanz Briz fue de Zaragoza y estudió en los escolapios de Conde de Aranda.

El documental tiene un carácter claramente apologético. Realizado con subvenciones de prácticamente todas las administraciones públicas aragonesas y alguna española, Sanz Briz nació en Zaragoza, lo que hace es ensalzar en términos absolutos la figura del diplomático con motivo de la protección que brindó a varios miles de judíos en la Budapest ocupada por los alemanes en 1944, con someras pinceladas de lo que fue su vida desde que nació hasta que salió de la escuela diplomática, poco antes de la guerra civil española, y lo que fue su carrera diplomática con posterioridad. Hay un estruendoso silencio sobre sus actividades entre 1936 y 1942, cuando se casa y pasa a formar parte de la legación diplomática española en Budapest. Es decir, se nos oculta que participó activamente en la guerra civil en el bando fascista. Dato sobre el que parece que nadie quiere decir nada en ningún sitio. Pero resulta difícil pensar en un joven diplomático haciendo carrera en la España de los cuarenta sin un cierto grado de adhesión al franquismo.

Entendámonos bien. Creo que la actuación de Sanz Briz en Budapest fue muy meritoria, digna de ser contada, y de reflexionar sobre lo sucedido. Fueran cuales fueran sus motivos para realizar estas acciones, la oposición a la barbarie alemana y fascista es de destacar. Pero si alguien se pone a hacer un película seria, documental o ficcionalizada, sobre un personaje histórico, creo que se debe contar todo aquello que es fundamental para comprender de forma íntegra al personaje. Y yo salí del cine con la sensación de que me faltaba mucho para saber quién era Sanz Briz. Intuyo quién era por los retazos que se van soltando, pero no lo sé. No veo trabajo de investigación. De hecho, el documental no me cuenta nada nuevo. Un mero ensalzamiento, una «subida a los altares civiles» de alguien que hizo algo destacado en un momento dado de su vida y un momento difícil de la historia, pero de quien sé realmente poco más.

Pero vámonos a Budapest,... donde en vísperas de la fiesta de Szent István encontramos puestos de paella y otras especialidades españolas.

Pero vámonos a Budapest,… donde en vísperas de la fiesta de Szent István encontramos puestos de paella y otras especialidades españolas.

Se ha comparado mucho, o se le ha llamado, «el Schindler español». Creo que ambos personajes coincidieron en un hecho, la protección de unos miles de judíos durante las persecuciones alemanas, pero se diferenciaron en muchos. El caso es que Spielberg, en su película sobre el industrial alemán, aun con los déficits sobre la verdad histórica que una ficcionalización puede acarrear respecto a un documental, profundiza mucho más en el personaje. En sus debilidades, en las cosas que hizo bien, pero también en las que hizo mal. Y al final, si decidimos simpatizar con Oskar Schindler, sabemos porqué lo hacemos o a pesar de qué lo hacemos. En el documental dirigido por José Alejandro González Baztán «nos imponen» la simpatía hacia el personaje.

Para la mayor parte de un público acrítico, acostumbrado a lo «políticamente correcto», que en ocasiones es la mentira o la ocultación de lo políticamente incómodo, el documental estará muy bien, se sentirán confortables con lo visto y pasarán a otra cosa, mariposa. Para quienes intentamos comprender los sucesos histórico, para quienes pensamos que las cosas que pasan tienen múltiples causas, para quienes tenemos la impresión constante de la multidimensionalidad de las personas, lejos de los planteamientos maniqueos tan de moda desde hace un par de milenios, el resultado es pobre y no le hace favor alguno a la figura del diplomático. Mi admiración o mi respeto por él no ha aumentado por este documental. Sé que hizo algo muy bueno en un momento dado, pero sigo sin saber quién fue. No digo que los reconocimientos hacia su figura no sean merecidos; pero tampoco me aclaran que todas las alabanzas que se vierten hacia el diplomático lo sean en su totalidad. Oportunidad perdida; un producto mucho más superficial de lo que parece.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: No aplicable
  • Valoración subjetiva: **
No he comentado la inoportunidad de la cuestión... pero estos húngaros que nos cuentan homenajean a los héroes antifascistas... en estos momentos están cayendo en olas de xenofobia con las crisis de refugiados y otras inmigraciones... Si es que esta historia que deja mal a los apologetas de turno.

No he comentado la inoportunidad de la cuestión… pero nos cuentan en la película cómo los húngaros homenajean a los héroes antifascistas… y en estos momentos están cayendo en olas de xenofobia con las crisis de refugiados y otras inmigraciones… Si es que esta historia que deja siempre mal a los apologetas de turno.

[Cine] Everest (2015)

Cine

Everest (2015); vista el 20 de septiembre de 2015.

Sesión de cine para una película que apuntaba maneras palomiteras para la matinal del domingo. No una película de mi elección, pero tampoco me importaba ir a ver qué pasaba con este «drama humano» basado en hechos reales. Aquí no hay «espoilers» que valgan, lo que se nos cuenta son los sucesos acaecidos en el monte Everest debidos a la tormenta que lo azotó el 10 y el 11 de mayo de 1996 en el que murieron 8 personas, aunque la película obvia las circunstancias en las que murieron tres de ellas.

Dirigida por Baltasar Kormákur relata las circunstancias en las que se produjeron cinco de las muertes, entre los guías y clientes de dos compañías de expediciones a la cima del Everest y que vienen ampliamente descritas en el correspondiente artículo de la Wikipedia (en inglés). Por supuesto, se han reproducido de forma teóricamente fiel todos aquellos hechos que están documentados a partir de las declaraciones de los supervivientes, y se han ficcionalizado aquellos momentos en los que estaban únicamente presentas las personas que fallecieron, dando una versión plausible de lo que pudo suceder con los datos disponibles.

No... No he estado en los Himalayas... Pero si valen los Alpes suizos... El Breithorn un 4.000...  la mitad que el Everest, pero es mono.

No… No he estado en los Himalayas… Pero si valen los Alpes suizos… El Breithorn un 4.000… la mitad que el Everest, pero es mono.

La película supone un gran espectáculo visual, en el que se mezcla la filmación de escenas en el Tirol (creo que en la parte italiana), en Nepal y en Islandia, con decorados y efectos digitales y cromas de todo tipo. Hay una versión en 3D, pero nosotros vimos la normalita y dudo mucho que la otra aporte algo más que un dolor de cabeza y un mayor aflojamiento del peso del monedero. La película por otro lado falla en el guion, con una floja definición de caracteres en un reparto muy coral, lleno de nombres más o menos conocidos, pero que da igual quien es quien, porque todos salen con grandes barbas y con ropa alpinista que los tapan casi enteros buena parte del metraje. A penas me atrevería a destacar el trabajo de Jake Gyllenhaal, en un papel secundario, pero con un personaje que me pareció que tenía más posibilidades que el de cualquiera de los demás. Encima vimos una versión doblada, y los doblajes, por mucho que presuma la industria española, cada vez me parecen más infames. E infumables.

Y parece que lo sube mucha gente... claro que no tiene gracia porque un teleférico te deja allí cerca en el Klein Matterhorn a más de 3.800 metros de altitud.

Y parece que lo sube mucha gente… claro que no tiene gracia porque un teleférico te deja allí cerca en el Klein Matterhorn a más de 3.800 metros de altitud.

En fin, ya digo que la presentación de la historia es muy apresurada, llena de lugares comunes,… y falla en encontrar un tono a la película. La película podría haber tenido un tono crítico. La comercialización frívola de la naturaleza, poniendo en riesgo a personas no capacitadas para acometer estas expediciones, la mala planificación, las malas decisiones y la concatenación de múltiples causas que condujo a la desgracia. Que por otra parte, por lo que he leído, no fue extraordinaria. Una letalidad del 15% (si no he hecho mal las cuentas, aquí no pretendo ser riguroso) hizo que ese año hubiera muchos muertos en el Everest, pero también el número de personas en riesgo fue mucho mayor. Es decir, si te vas a subir un monte de estos, cuenta con que la probabilidad de no regresar no es nada despreciable. Pero como en la especie humana existe la tradición de no hablar mal de los muertos, mezclan esa potencial crítico con la imagen heroica del alpinista sacrificado, etc, etc, etc. El caso es que no les sale bien ni una cosa ni la otra.

Resumiendo, que es bonita de ver, pero una vez vista, francamente olvidable. Prescindible. Pero no nos pasará nada malo si la vais a ver.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: ***
Pero si no estoy informado mal, hay menos personas que hayan escalado la cara norte del Eiger, también en los Alpes suizos, con menos de 4.000 metros de altitud pero 1.800 metros de pared para escalar. Recuerdo haber visto una película, floja, de Clint Eastwood que transcurría en este lugar.

Pero si no estoy informado mal, hay menos personas que hayan escalado la cara norte del Eiger, también en los Alpes suizos, con menos de 4.000 metros de altitud pero 1.800 metros de pared para escalar. Recuerdo haber visto una película, floja, de Clint Eastwood que transcurría en este lugar.

[Cine] Una segunda oportunidad (En chance til) (2014)

Cine

Una segunda oportunidad (En chance til, 2014): vista el 14 de septiembre de 2015.

Película danesa que vimos en versión doblada al castellano en la sala de cine comercial, última de las firmadas por Susanne Bier, realizadora del país escandinavo que últimamente nos ha mostrado algunas cosas interesantes. De todas formas, los doblajes me resultan insatisfactorios, y encontré «por ahí» la versión original que he visto en mi casa. De ahí lo de conservar los dos títulos en la reseña. También presenta como atractivo la presencia en el reparto de algunas caras conocidas, con cierto éxito en la televisión mundial. Es decir, la que se rueda en inglés. Aunque sea intérpretes daneses.

Bier nos presenta una historia de carácter fundamentalmente moral. Dos policías, Andreas (Nikolaj Coster-Waldau) y Simon (Ulrich Thomsen). El primero, más joven, felizmente casado con una guapa mujer, Anna (Maria Bonnevie), y un bebe estupendo, un poco más llorón de la cuenta por las noches. Una bonita casa, bonitos paisajes, una vida casi ideal. El segundo, mayor, sumido en un profunda depresión con tendencias alcoholizantes por un divorcio traumático y mal asumido. Una pareja de yonquis, un delicuente en libertad provisional, Tristan (Nikolaj Lie Kaas), conocido por maltrato a sus parejas, y su actual pareja, Sanne (May Andersen), con quien tiene un bebé. Andreas y Simon descubren en un servicio que el bebe de Tristan y Sanne recibe muy malos cuidados, y tienen miedo de que sufra malos tratos. Pero no consiguen que los servicios sociales se hagan cargo del bebé. Poco después, una insospechada tragedia en el idílico hogar de Andreas, le llevará a una espiral de decisiones erróneas que afectará profundamente a la vida de estas siete personas, incluyo los dos bebés.

Dada la nacionalidad y las localizaciones de la película, viajaremos fotográficamente a Dinamarca; pero nos situaremos en el museo de arte moderno Louisiana, cerca de Copenhague.

Dada la nacionalidad y las localizaciones de la película, viajaremos fotográficamente a Dinamarca; pero nos situaremos en el museo de arte moderno Louisiana, cerca de Copenhague.

Como digo, aunque bajo la forma de una intriga policiaca, estamos a una película fundamentalmente moral. Sobre dilemas éticos y sobre afrontar las malas decisiones que tomamos en la vida. Película de diálogos sobrios, muy visual, muy escandinava, usando a su favor el tranquilo paisaje danés, que a pesar de sus llanuras y espacios abiertos al mar, puede resultar también opresivo, bien filmada e iluminada. Sin embargo, hay algo que te deja insatisfecho. Más si la ves dos veces en una semana. Al principio, no sabes lo que es. Pero si lo piensas bien te das cuenta de que la situación planteada es muy forzada. Que los servicios sociales no intervengan ante un bebé que es encontrado por la policía encerrado en un armario y sucio de los pies a la cabeza con sus heces, me parece poco creíble, y más para un país como Dinamarca. El conjunto de decisiones que Andreas toma en una noche, siendo como es un policía íntegro o con un alto sentido de la moral… Eso hace que en un momento dado vivas las situaciones derivadas con un sensación de cierta y realidad. Hay una cierta quiebra de la suspensión temporal de la incredulidad que acompaña a la visión de una obra de ficción. Eso es lo que he identificado como el principal origen de la insatisfacción al ver el filme.

Porque las interpretaciones está a buen nivel. Para el público occidental, será fácilmente reconocible el protagonista, Coster-Waldau, que además de aparecer en distintos largometrajes en los últimos años, es uno de los protagonistas de Game of Thrones, interpretando al orgulloso venido a menos Jamie Lannister. Es quien lleva la mayor parte del peso de la película, y cumple su trabajo, aunque paradójicamente me parece el más flojo del quinteto protagonista. Su compañero Thomsen, a quien hemos visto de mafioso local en Banshee, pero que yo recuerdo desde la muy interesante y «dogmática» Festen, tiene un papel más sobrio, con mucha menos presencia en pantalla pero con más matices, que saca adelante sin problemas. Los dos drogadictos hacen unos papeles bastante sólidos y convincentes, lo cual es especialmente meritorio en la top-model May Andersen, que en su primer papel de actriz en una obra de ficción, donde no tiene que parecer guapa ni lucir palmito, muestra muchos matices y mucha capacidad de transmitir con sutiles cambios de gesto, en una película que usa y abusa del primerísimo plano. Dejo para el final a la sueca Maria Bonnevie, que le toca de alguna forma bailar con la «más fea» (no es nada fea la chica), y que a mí me parece que lo borda, siendo de lo más interesante de la película.

Un lugar al que se puede ir sin problemas solo, acompañado o en familia. Niños incluidos.

Un lugar al que se puede ir sin problemas solo, acompañado o en familia. Niños incluidos.

Película que se puede ver sin ningún problema, aunque ya aviso que se trata de un drama con tintes trágicos, no apto probablemente para engullidores palomiteros, esta fauna a la que no dan de comer en casa y que va al cine con el único fin de deglutir toneladas de maíz, sal y grasas con refrescos de cola, junto con películas intrascendentes. A estos, no. No se la recomiendo. Bueno… me he visto dos dramas daneses en menos de una semana… no voy a ganar para psicoanalistas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Y que combina perfectamente, sin ningún problema, el contacto con el arte moderno y contemporáneo y el paseo por bellos parques y la contemplación de tranquilos paisajes a orillas del Øresund.

Y que combina perfectamente, sin ningún problema, el contacto con el arte moderno y contemporáneo y el paseo por bellos parques y la contemplación de tranquilos paisajes a orillas del Øresund.

[Cine] Stille Hjerte (2014)

Cine

Stille Hjerte (2014); vista el 10 de septiembre de 2015.

Vista en versión original subtitulada en castellano y por eso mantengo el título original en danés de una película que en la cartelera española también se puede encontrar doblada con el título literalmente traducido de «Corazón silencioso».

Bille August, un realizador que se ha movido mucho por la geografía mundial a la hora de rodar sus películas, vuelve a su país natal para rodar un drama familiar, muy intimista, y con algunos dilemas éticos encima de la mesa. Es un director que me parece irregular en su filmografía, de la que he visto algunos títulos, no todos. Lo último que vi de él no me dijo gran cosa, a pesar de contar con un reparto europeo de campanillas.

Nos daremos un paseo por Dinamarca, con la excusa de la nacionalidad de la película, empezando por una vista elevada de la capital Copenhague.

En esta ocasión nos traslada al seno de una familia en la que la madre, Esther (Ghita Nørby), padece una enfermedad neurológica degenerativa que le ha empezado a afectar la movilidad, y que le producirá la muerte en un plazo más o menos largo, pero penoso por la progresiva dependencia de los demás en la que ira cayendo. Su marido, Poul (Morten Grunwald), que ha ejercido como médico, está dispuesto a ayudarle en un suicidio médicamente asistido, algo ilegal pero que pueden apañar en las apariencias aprovechando las capacidades relativamente conservadas que tiene todavía Esther. Lo único que ha pedido Esther es el consenso de toda la familia, es decir de sus dos hijas, la mayor Heidi (Paprika Steen), que en principio apoya su decisión, y la menor Sanne (Danica Curcic), más reticente, porque además arrastra su propia historia personal difícil. Antes de morir, Esther ha decidio reunir en su casa/mansión a toda la familia para una celebración adelantada de la Navidad.

La realización en el plano técnico es impecable. Puesta en escena, fotografía, sonido… Tiene el aire del teatro adaptado al cine, aunque que yo sepa es un guion original para este medio. Todo transcurre en la mansión familiar que tiene la familia en el campo. Las principales virtudes de esta historia que se desarrolla prácticamente en este único escenario, son las reflexiones sobre los dilemas éticos, sobre el derecho a decidir sobre la propia vida y a recibir una asistencia adecuada si uno decide terminarla. Pero también incide en algunos problemas de las relaciones familiares. El principal problema del filme es que se hace muy, muy previsible. Y salvo alguna escena que sorprende, como el «colocón» generalizado y familiar en un momento dado, vas viniendo venir los acontecimientos con mucha antelación.

También podemos dar un paseo otoñal por los barracones del castillo de Kronborg, en Helsingør, el escenario imaginado por Shakespeare para su dubitativo príncipe Hamlet.

El plano de las interpretaciones es otros de los puntos fuertes. En los últimos años, las cinematografías y las ficciones televisivas escandinavas se han ido abriendo y difundiendo por el resto del mundo y algunos intérpretes daneses están empezando a ser caras conocidas y apreciadas. A los mencionados, podemos añadir Pilou Asbæk, como el desastrado novio de Sanne, la hija menor, que tiene algunos muy buenos momentos, y que también me resulta conocido de algunas series televisivas.

Película que se deja ver, que plantea dilemas interesantes, con buena factura y buenas interpretaciones como digo, pero que te deja la sensación de que podrían haberse currado un poco más la historia y el guion, generando un drama más interesante, más intenso y más novedoso, cosa que no consiguen, dejándote una sensación de «déjà vu».

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

O volviendo a la capital, podemos alejarnos del bullicio de la gran ciudad por el parque que rodea al palacio de Rosenborg, en una tarde soleada de octubre.

[Cine] Operación U.N.C.L.E. (2015)

Cine

Operación U.N.C.L.E. (The Man from U.N.C.L.E, 2015); vista el 6 de septiembre de 2015.

Si algo sé de mi madre durante la época de mi infancia y adolescencia es que uno de sus actores favoritos era Robert Vaughn. Pero yo tarde mucho tiempo en saber que aquel actor se llamaba así. Cuando mi madre comentaba los programas de televisión o las películas en las que trabajaba Vaughn, decía aquello de «hemos visto una de Napoleón Solo«. Un nombre que a mí me hacía mucha gracia. El caso es que tardé mucho tiempo en saber de dónde había salido Napoleón Solo. No tengo recuerdo de haber visto episodios de la serie El agente de CIPOL (The Man from U.N.C.L.E., su título original en inglés). Debían emitirlo tarde, cuando yo ya me había ido a dormir. O no me interesaba y me ponía a jugar o a leer.

Por cierto,… que si mezclas U.N.C.L.E. (T.Í.O. en castellano) con C.I.A, obtenemos T.I.A.… conocida agencia de «inteligencia» y espionaje de lo más castiza y española que tantas risas nos ha provocadado… Siempre había asumido que T.I.A. era una coña sobre C.I.A.; pero ahora me pregunto si no lo es también por lo de U.N.C.L.E. La serie original de U.N.C.L.E. se emitió entre 1964 y 1968 en EE.UU., y la primera aparición de la T.I.A. fue en 1969 con El sulfato atómico.

Pero a lo que íbamos. Cuando anunciaron esta reimaginación cinematográfica de aquella teleserie, en esta crónica y lamentable falta de ideas novedosas en Hollywood que les hacer reciclar la historias ya conocidas una y otra vez, carecía de motivación inicial para ir a verla. Salvo la afectividad asociada al recuerdo de mi madre. Las expectativas hacia la película dirigida Guy Ritchie eran flojas. Los avances vistos previamente no me habían llamado la atención. Me parecía más de lo mismo en lo que se refiere a adaptaciones de viejas series de televisiones, muchas de las cuales pasan sin pena ni gloria, y las que triunfan tampoco suelen ser muy de mi gusto. No obstante, en un fin de semana en elque estaba de considerable bajón en el estado de ánimo, cuando me llaman el domingo por la mañana para ir al cine, no me lo pienso y me voy. Total,… qué mas da. Cualquier cosa mejor que quedarme en casa o dar una vuelta por Zaragoza por mi cuenta dándole vueltas a la cabeza.

Si algo tiene de bueno la película es que, tras una oscuras escenas berlinesas, la mayor parte de ella transcurre en una luminosa Roma y en las costas italianas.

Nos cuenta la historia los inicios de U.N.C.L.E., agencia de espionaje internacional, cuando esta ni siquiera existe. En un momento dado, se ven forzados a trabajar tres personas muy diversas. Napoleon Solo (Henry Cavill), un antiguo soldado americano metido a ladrón de guante blanco y forzado a trabajar para la C.I.A. cuando lo pillan; Ilya Kuriakin (Armie Hammer), un agente del K.G.B. hijo de un alto cargo del partido comunista soviético caído en desgracia; Gaby Teller (Alicia Vikander), joven y hábil mecánica de Berlín oriental, cuyo padre fue un científico nuclear en la Alemania nazi que tras la guerra se puso a trabajar para los estadounidenses. Este ha desaparecido en manos de una organización fascista criminal con sede en Roma, liderada fundamentalmente por la ladina Victoria Vinciguerra (Elizabeth Debicki), que amenaza con construir bombas atómicas con facilidad para desestabilizar al mundo y hacerse con el poder mundial.

Como veis, lo de siempre. Los buenos, en este caso en una mezcolanza improbable de nacionalidades e ideologías, frente a los malos, una organización secreta con ganas de dominar al mundo. Argumento propio del 007 más clásico. Pero sin que tenga nada novedoso o interesante que aportar. Está todo lo que esperas, persecuciones, secuestros, algún asesinato, malos taimados, pero algo tontos, las chicas, muy monas vestidas de yeyés/swinging london, micrófonos escondidos,… Se supone que se introducen aquí y allí dosis de humor, y un improbable romance, más bien tensión sexual no resuelta, entre Kuriakin y Teller. Yo, sinceramente, no les veo la química por ningún lado.

Esto es algo que siempre se agradece, alegra la vista y levanta los corazones. Y da envidia de no estar allí mismo, disfrutando de ese ambiente.

Los intérpretes están discretos. Desde luego, Vikander, que en estos momentos tanto suena para la futura temporada de premios a propósito de películas todavía no estrenadas, está muy guapa, pero pasa sin pena ni gloria. Hammer, de acuerdo con su personaje, sufre de una inexpresividad absoluta, que no consigue levantar ni siquiera en los accesos de ira que se supone que le vienen de vez en cuando. Y a Cavill le debieron de «decir ponte ahí y luce guapo», cosa a la que se dedica, aunque de vez en cuando muestre destellos de más potencial interpretativo así como del personaje. Lamentamos profundamente que no le den más minutos y un poco más de miga a Debicki, que probablemente, en este panorama es la más atractiva desde muchos puntos de vista. Cuando hay un buen malo, todo mejora,… pero no le dan las oportunidades.

Película destinada al hiperconsumo palomitero en verano, no da más de sí porque nadie se esfuerza en ello. Entretendrá a muchos espectadores poco exigentes (lo que puede explicar su relativamente aseada puntuación entre los votantes de IMDb, o la condescendencia de algunos críticos), pero que pasará sin pena ni gloria por la historia del cine. Salvo que, por supuesto, la operación salga rentable económicamente, y nos castiguen con futuras secuelas. Pues nada. Lo de siempre.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

Menos mal que siempre tenemos los recuerdos fotográficos de viajes pasados para volver a esos lugares y a esos ambientes, confiando en futuras visitas a la ciudad eterna.

[Cine] A perfect day (2015)

Cine

A perfect day (2015): visto el martes 1 de septiembre de 2015.

Mientras esperamos a que el final del verano reactive un poco la decaída cartelera de cine en España, nos vamos a ver la versión original subtitulada en castellano de la última película de Fernando León de Aranoa, que también se puede encontrar doblada con el título literalmente traducido, «Un día perfecto». La película se basa en un libro de la médica y colaboradora humanitaria metida a escritora Paula Farias. El libro se titula «Dejarse llover»; aunque no lo he leído, el título del libro me gusta más para la película que el tópico e impersonal que le han puesto y que suena a «reciclado».

Me pasa con León de Aranoa como con Amenábar, aunque son dos tipo aparentemente muy distintos. Ambos se estrenaron como directores de largometrajes de ficción con sendas óperas primas que sorprendieron y engancharon, pero el cine de ambos me ha ido dejando después cada vez más frío. Aquella «Familia» que nos llegaba a mediados de los años noventa, casi 20 años hace, nos dejaba clavados a la butaca del cine con un planteamiento original, con una reflexión profunda, con una dosificación precisa de los tonos de comedia y drama, redescubriendo intérpretes veteranos que tenían muchísimo que ofrece, y destapando intérpretes jóvenes, verdaderos diamantes en bruto, independientemente de que los veinte años siguientes los hayan tallado con mejor o peor fortuna. Unos años más tarde, un notable éxito de crítica y público con una película que tristemente sigue siendo muy actual lo lanzaba definitivamente al escenario de los grandes directores españoles… salvo que a mí, personalmente, no me ha vuelto a enganchar con absolutamente nada de lo que ha hecho después o entre medias de ambas obras. Así que te acercas con prevención a ver esta su primera película rodada principalmente en inglés, con un reparto internacional. Sobretodo porque ni siquiera las críticas son uniformemente buenas. Lo que ya es decir en un país donde parece que hay una connivencia entre industria cinematográfica y críticos por la cual estos afirman que todo lo que lleva el pasaporte español es bueno o interesante aunque sea una cagarriña. Perdón por la expresión.

En el verano de 1993 estuve de vacaciones con otros en Eslovenia, un país que hizo la transición de la antigua Yugoslavia a la independencia casi sin conflicto, en la llamada Guerra de los Diez Días. Eso fue dos años antes de que visitáramos el país. Que tien sitios muy bonitos como Piran en la costa de la península de Istria.

En el verano de 1993 estuve de vacaciones con otros en Eslovenia, un país que hizo la transición de la antigua Yugoslavia a la independencia casi sin conflicto, en la llamada Guerra de los Diez Días. Eso fue dos años antes de que visitáramos el país. Que tien sitios muy bonitos como Piran en la costa de la península de Istria.

En esta ocasión, nos encontramos con una película de carretera («road movie» para los que consideren que esta expresión sólo se puede decir en inglés). Película de carretera aunque no sea más que para dar vueltas en torno a un mismo lugar, en algún punto de Bosnia-Hercegovina, en algún momento del final de la guerra que asoló los balcanes en los años 90. Dos vehículos todo terreno de una organización de ayuda humanitaria acogerán en su viaje a seis personajes. Está B (Tim Robbins), cooperante norteamericano ya mayor, de vuelta de todo, presuntamente algo cínico, pero con buen rollo. Está Mambrú (Benicio Del Toro), como el que se fue a la guerra, más joven, puertoriqueño, también un poco socarrado, que está a punto de volverse a su casa con su novia. Está Sophie (Mélanie Thierry), la joven cooperante francesa, idealista y que tiene muchas bofetadas que darse contra todo tipo de paredes antes de centrarse en esta tarea. Está Damir (Fedja Stukan), el intérprete local, con cierto aire de susto permanente. Está Nikola (Eldar Residovic), un niño al que otros más mayores le han robado la pelota de fútbol, y la guerra, mucho más. Y está Katya (Olga Kurylenko), la cooperante rusa, con una historia de tiempo atrás con Mambrú, y que ha abandonado el trabajo de campo por un trabajo de supervisión y de responsabilidad en la organización. Y está un pozo con el cadáver de un hombre gordo que lo contamina impidiendo el acceso de la población al agua potable. Este es el «macguffin» que mueve a estos seis personajes. Y está la guerra, que es el escenario en el que se mueven.

En algún lugar he leído que la película va sobre el sentido común. El sentido común es un concepto un tanto difuso del que se habla mucho, pero que cada cual define a su aire. Si no, obsérvese el largo artículo de la Wikipedia y su contenido sobre este concepto. Estas seis personas intentan aplicar el sentido común y pone un poco de orden en un escenario donde nada tiene sentido y el caos se impone. Y nadie ayuda. Las poblaciones han perdido los referentes morales y las convenciones sociales que soportan la convivencia; no digamos ya la existencia de una sociedad organizada que la sostenga de modo eficaz. Encontramos dos tipos de militares, los que están en conflicto, que representan la violencia continuada, la amenaza, el odio, quienes alimentan con esa violencia el caos. Y los que vienen a poner la paz, los cascos azules, que representan la burocracia, tal vez bienintencionada, pero muchas veces inoperante en ausencia del mencionado sentido común. Las propias organizaciones nos muestran sus dos caras, una que se acerca a esa burocracia inoperante de los anteriores, conforme se hacen más grandes alimentadas por las dimensiones del conflicto, y al mismo tiempo menos capaces de abarcar los problemas planteados, y la otra que son la gente individual, peleándose con todo lo anterior por conseguir algo. Son los que intentan aportar un cierto tipo de sentido común. El evolucionado, el reflexionado, el altruista. Hay otro tipo de sentido común, representado por una anciana y sus vacas, el que permite sobrevivir en el caos.

Por algún motivo que no recuerdo bien, nos dio por alquilar un coche y llegarnos a Zagreb en Croacia. Por el camino pasamos por el monasterio de Kostanjevica (foto del encabezamiento).  Estuvimos una noche, pasamos la mañana haciendo turismo y volvimos.

Por algún motivo que no recuerdo bien, nos dio por alquilar un coche y llegarnos a Zagreb en Croacia. Por el camino pasamos por el monasterio de Kostanjevica (foto del encabezamiento). Estuvimos una noche, pasamos la mañana haciendo turismo y volvimos.

Como veis, los elementos que nos ofrece el planteamiento de la película, los ladrillos con los que se construye son de lo más interesantes. Aptos para una buena reflexión y una una buena historia. ¿Donde están sus puntos débiles? Si los tiene. Sí, los tiene. En los tópicos. En la falta de profundidad de los caracteres. Todo está lleno de lugares comunes, recorre caminos ya recorridos por otras películas y otras obras de ficción sobre el tema, más incisivas y más profundas. Y esto le resta fuerza a un largometraje que sin embargo sabe hacerse entretenido y mezclar con cierta habilidad drama y comedia.

Tenemos la suerte de que el elenco es de muy buen nivel. Aunque en un discreto segundo plano, Tim Robbins roba al resto del reparto cada una de las escenas en las que interviene. Es lo mejor de la película. Del Toro, por otro lado, que se lleva la parte del león en el minutaje del filme, nos muestra una faena más de aliño; correcta, pero sin salirse de esos lugares comunes que lastran el filme. El resto del reparto está bien, cumplen holgadamente con su tarea. El niño está en su punto, muy natural. Damir es un personaje al que se le podría haber sacado provecho. La joven cooperante también podría haber dado más de sí, especialmente si no se incluye al relativamente innecesario personaje que interpreta Kurylenko. Además, nos planteamos si Kurylenko no será un error de «casting». No es mala actriz y va mejorando con el tiempo. Pero tan guapa y tan perfecta en todo momento, nos resulta difícil verla en el papel que le toca, y que además en todo momento nos da la impresión de que es prescindible. De hecho su papel se va diluyendo conforme avanza la película, una vez que le dan la escena de su conversación con Del Toro sobre su pasado común… en la cama. Como curiosidad, si en la película el personaje de Thierry es de chica joven inexperta y voluntariosa, y el de Kurylenko de no tan joven, experta y crítica, en la realidad son dos mujeres que no se llevan ni dos años de diferencia en edad. No es que esto no pueda ser… pero nos impide ver con claridad la posición de Kurylenko en la película más allá de ser el florero de la misma. Y no esperábamos de un guión de León de Aranoa una mujer florero.

Resumiendo una reseña que me ha resultado mucho más larga de lo que pensaba en un principio, la película se ve bien y entretiene. Sales con buen sabor de boca. Pero más allá de ser una película bien intencionada, es una obra menor. No tiene el calado suficiente para dejarnos un poso más consistente. Yo creo que la mayor parte de los espectadores que busquen en el cine algo más que una excusa para atiborrarse de palomitas y refrescos de cola, sentirán que no han perdido el tiempo ni tirado el dinero de la entrada a la basura. Que no es poco para el verano cinematográfico que corre.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Croacia estaba en guerra en aquel momento contra Serbia; o los croatas contra los servios fueran de la república que fueran. La ciudad estaba llena de extranjeros haciendo negocios. Conocimos estudiantes dálmatas que tenían que dar una vuelta enorme por Eslovenia para llegar, porque el camino estaba cortado por la guerra. Turistas sólo vimos tres; nosotros. Y en las capillas que había en las calles, muchas mujeres rezando por sus muertes o por sus hijos o maridos o hermanos en la guerra. Fue una experiencia extraña.

Croacia estaba en guerra en aquel momento contra Serbia; o los croatas contra los serbios fueran de la república que fueran. La ciudad estaba llena de extranjeros haciendo negocios. Conocimos estudiantes dálmatas que tenían que dar una vuelta enorme por Eslovenia para llegar, porque el camino estaba cortado por la guerra. Turistas sólo vimos tres; nosotros. Y en las capillas que había en las calles, muchas mujeres rezando por sus muertes o por sus hijos o maridos o hermanos en la guerra. Fue una experiencia extraña.

[Ciencia / cine] Lunes necrológico: Oliver Sacks (1933 – 2015) y Wes Craven (1939 -2015)

Ciencia, Cine

Sip. Luctuoso lunes, en el que aparecen comentarios en la prensa y por toda la red de redes sobre el fallecimiento de dos personas de cierta fama.

Había cosas que unían a ambos personajes… y otras que los separaban.

Ya que se nos ha ido quien algunos consideran un "maestro" del terror, buscaremos fotografías con un ambiente tenebroso.

Ya que se nos ha ido quien algunos consideran un «maestro» del terror, buscaremos fotografías con un ambiente tenebroso.

Oliver Sacks fue un científico. Médico especializado en neurología y psiquiatría, aunque partiendo de estudios de fisiología y biología. Su interés por distintas enfermedades degenerativas neurológicas, especialmente la encefalitis letárgica, le daría cierta fama. Especialmente cuando decidió empuñar también la pluma, o la máquina de escribir, o el procesador de textos… cuando empezó a escribir libros. Unos más profundos, otros más divulgativos. Unos más rigurosos, otros más discutibles. Incluso algunos de ellos llegaron hasta las pantallas de cine. En cualquier caso, con el tiempo se hizo con un prestigio no sólo como médico y científico, también como escritor y pensador. Preocupado por temas vitales y sociales. Hace unas semanas leí un artículo de opinión que publicó en The New York Times, en febrero de este año, My Own Life. En el se muestra consciente de que ha alcanzado su fecha de caducidad, aquejado por una metástasis hepática de un melanoma ocular que le diagnosticaron tiempo atrás. El texto es realmente interesante, en el que al mismo tiempo reconoce su miedo a la no existencia, pero mostrándose agradecido y satisfecho de un vida vivida en libertad y con plenitud. Lo cierto es que no son muchos seres humanos los que pueden aseverar tales cosas. Pero el artículo merece la pena su lectura y una reflexión posterior.

Bosques densos, en la niebla, en los que las casquibanas caperucitas modernas se pierde, encontrándose con feroces lobos con máscaras, cuchillos y malvadas intenciones...

Bosques densos, en la niebla, en los que las casquibanas caperucitas modernas se pierde, encontrándose con feroces lobos con máscaras, cuchillos y malvadas intenciones…

Y luego está Wes Craven. Mucho más conocido por el gran público. También comenzó su vida con una inclinación estudiosa. Graduado en inglés y psicología, con una maestría en filosofía y escritura por una prestigiosa universidad norteamericana, comenzó siendo profesor universitario. Pero en un momento dado, esto no le debió satisfacer y entró en el mundillo del cine, empezando como técnico. Su primer «éxito» fue una película pornográfica que dirigió, «escribió el guion» e incluso interpreto algún papel. Luego ya se dedicó principalmente al género de terror, al slasher. A partir de ahí nos dejó una colección de películas con una premisa que siempre me ha parecido esquizofrénica. Se utiliza como cebo el sexo y la violencia para atraer al espectador a las salas, al mismo tiempo que se difunde la visión conservardora del mundo que dice que las víctimas más probables de sus estrambóticos psicópatas asesinos serán aquellos y aquellas que contravengan las puritanas normas de la moral sexual de buena parte de los ciudadanos estadounidenses. Eso se llama coherencia. Sinceramente, llevo un rato mirando la lista de sus obras. He visto pocas de ellas; no me ha gustado ninguna. Por mucho que me guste el cine, y aunque creo que soy respetuoso con los gustos de cada cual, creo que la mayor parte de su obra es prescindible.

Sin embargo,… vistas las trayectorias vitales de ambos fallecidos, ¿quién creéis que va a hacer correr más chorros de tinta y comentarios? Esta semana la he empezado un poquito pesimista, mira tú.

Bueno... en realidad son los bonitos bosques de las laderas del monte Pilatus cerca de Lucerna en Suiza... donde dicen que está enterrado el "malvado" Poncio Pilatos y... ya volvemos con los cuentos de viejas de terror.

Bueno… en realidad son los bonitos bosques de las laderas del monte Pilatus cerca de Lucerna en Suiza… donde dicen que está enterrado el «malvado» Poncio Pilatos y… ya volvemos con los cuentos de viejas de terror.

[Cine] Centenaria Ingrid

Cine

Justo hace hoy 100 años que nació Ingrid Bergman. Justo hace hoy 33 años que nos dejó. Suponiendo que las inmortales del cine nos dejen alguna vez…

Que yo creo que no.

Para qué recordar la lista de sus maravillosas películas. Para qué hablar de su idas y venidas amorosas… ¿Sabíais que Robert Capa y ella tuvieron un «affair» en el que remotamente se inspiró Hitchcock para su pareja protagonista en Rear Window (La ventana indiscreta)? No para la historia,… esa tiene otro origen… Tenemos las películas. Tenemos sus fotos… La recordamos…

Para qué más…

Ingrid nació en Estocolmo, así que nos trasladamos a la capital sueca para recordar su nacimiento.

Ingrid nació en Estocolmo, así que nos trasladamos a la capital sueca para recordar su nacimiento.

[Cine] Trainwreck (2015)

Cine

Trainwreck (2015); vista el 25 de agosto de 2015.

Vista en versión original subtitulada en castellano, floja traducción de los subtítulos en ocasiones, y por ello conservo el título original de una película que en la cartelera española podemos encontrar doblada con el soso, vulgar e impersonal título «Y de repente tú». Mucho más adecuado el título original en inglés, aunque desgraciadamente no por las razones que uno pensaría. Y es que este «accidente o desastre ferroviario», es mucho más «desastre» que «ferroviario» en mi humilde opinión.

Estamos ante una película dirigida por Judd Apatow, más conocido como productor de algunas comedias cinematográficas y televisivas relativamente de moda en los últimos tiempos, aunque para mí con resultados variables, y con guion y protagonismo absoluto de Amy Schumer, otra estrella reciente de la comedia televisiva, y que viene del mundo de los «reality shows» de comediantes y monologuistas, creo.

2013. Nueva York, Estados Unidos. carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook

Película de carácter fundamentalmente urbano, neoyorquino, nos daremos un paseo por las calles de la Gran Manzana.

Nos cuentan entre ambos la historia de Amy (Amy Schumer), redactora de una revista sobre moda y estilos de vida masculina, una especie de Cosmopolitan para el hombre, que vive su vida alejada de los compromisos personales y sentimentales, aunque con una notable afición al rollo de una noche, a engullir bebidas alcohólicas y a fumar porros. Tiene un padre, Gordon (Colin Quinn), algo caradura pero enfermo y discapacitado, y una hermana más joven, Kim (Brie Larson), que lleva una vida convencional más familiar. A Amy, en el trabajo, le toca redactar un artículo sobre un cirujano de éxito, Aaron (Bill Hader), que trabaja para las estrellas del deporte, y que además tiene tiempo para trabajar para una ONG. Y además está forrado, claro. Entre ambos surgirá algo, que pondrá en peligro el «estilo de vida» y los «valores» de Amy.

Vamos a ir al grano. Disfrazada de comedia romántica gamberra y algo irreverente, salpicada de gags y de cameos de celebridades, algunas poco conocidas a este lado del charco, nos encontramos ante un producto que no se diferencia gran cosa de las películas de «princesas» de Disney y su ultraconservador mensaje. La «princesa», la chica con problemas en su vida, conoce a su «príncipe encantador» travestido en médico de éxito y forrado, el sueño de cualquier mamá, que la rescatará y se casará con ella y comerán perdices. La película empieza con alguna escena relativamente divertida, que hace su gracia, pero progresivamente va haciéndose menos divertida, burdamente convencional, absolutamente previsible y como digo, desplegando una sistema de valores que hubieran hecho de Walt Disney un «progre».

Ningún sitio en especial, el paisaje en torno al SoHo y Bowery como sale en el filme.

Ningún sitio en especial, el paisaje en torno al SoHo y Bowery como sale en el filme.

Ya digo que los productos previos de Apatow me habían parecido de calidad diversa e imprevisible, siendo lo más destacado la teleserie Girls, que tiene sus momentos y su interés. A Schumer no la conocía, pero había oído hablar de ella, de su descaro, de lo suelta que era para tratar diversos temas, especialmente el sexo. Al final, no me parece especialmente graciosa, los mejores gags de la película se los debemos a otros (muy simpáticas las escenas entre Bill Hader y Lebron James), mientras se desperdicia el potencial interpretativo del resto del reparto. Eso sí, compone una historia «muy personal» puesto que incluye algunos aspectos de su propia biografía para dotar de «carácter» a la Amy de ficción. Con poco éxito, desde mi punto de vista.

Esperábamos algo más de una película, que finalmente nos desfrauda, y que particularmente me parece una «americanada» algo desustanciada salvo algún detallito aquí y allí que no justifican el precio de la entrada.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Es curioso como hay mucha gente que habla de lo "feos" que son los edificios de Nueva York, y lo fotogénico que es en su conjunto...

Es curioso como hay mucha gente que habla de lo «feos» que son los edificios de Nueva York, y lo fotogénico que es en su conjunto…

[Cine] Les combattants (2014)

Cine

Les combattants (2014); vista el 20 de agosto de 2015.

Como de costumbre, cuando dejo el título de la película en su idioma original es que he visto la película en versión original subtitulada en castellano, que es como hay que ver el cine. En la cartelera española, también es posible encontrar esta película con el título literalmente traducido como «Los combatientes».

Veamos por lo tanto qué ha dado de sí esta película francesa dirigida por Thomas Cailley, y que según algunas críticas es uno de los títulos potencialmente más interesantes en un verano en el que salvo alguna película de animación, la cosa está relativamente floja, cinematográficamente hablando.

En ausencia de fotografías de la región donde sea ha rodado la película, nos pasearemos también por Francia, pero por el Quercy. Cuyo lugar más visitado y característico es el santuario de Rocamadour.

En ausencia de fotografías de la región donde sea ha rodado la película, nos pasearemos también por Francia, pero por el Quercy. Cuyo lugar más visitado y característico es el santuario de Rocamadour.

La película nos habla de dos jóvenes, chico y chica, que apenas están abandonando su adolescencia. El chico, Arnaud (Kévin Azaïs), es un joven sensible, que va por el mundo algo despistado, y que tras la muerte de su padre, está ayudando durante el verano a su hermano mayor en el negocio de carpintería familiar. La chica, Madeleine (Adèle Haenel), es un «chicazo» que, preocupada por las amenazas del mundo actual, terrorismo, catástrofes ecológicas, riesgo nuclear, etcétera, está convencida de que hay que aprender técnicas de supervivencia y defensa personal para la potencial situación apocalíptica en la que se puede encontrar el mundo a corto plazo. Atraído como se siente por la chica, Arnaud la seguirá a un campamento de preparación previa al alistamiento en el ejército. Donde las cosas no serán como pensaban, y la respuesta de ambos tampoco.

Estamos ante una película más sobre adolescentes, un poquito más mayores de lo habitual en esta ocasión, que viven desorientados sin acabar de integrarse en el mundo, con peculiaridades personales que los hacen no encajar. Quizá la vuelta de tuerca de este filme es que en algunos aspectos, los roles previsibles están vueltos del revés. Quien aportan sensibilidad y sentimientos es el chico, que claramente se siente fascinado por la joven, que en tras su comportamiento de «marimacho» un poco bruta, muestra una franca femineidad que le desconcierta. Por contra, la chica muestra más determinación, más capacidad para la acción y la resolución de situaciones. Para bien, o para mal. Al final, la película que tiene un claro componente de «buenrollismo», permitirá a los dos jóvenes crecer, y quizá encontrar en el otro algo que igual no esperaban.

Pero quizá, más agradables son algunos pueblecitos como Souillac.

Pero quizá, más agradables son algunos pueblecitos como Souillac.

Todo ello se basa fundamentalmente, aparte de una ambientación cálida y agradable en el mediodía francés, creo que está rodada en las proximidades de la desembocadura del Ródano, en la más que buena interpretación de ambos jóvenes, que dan credibilidad y autenticidad a los caracteres que interpretan.

Estamos por lo tanto ante una película que nos cuenta una historia poco compleja, pero con sentimientos y con intención, que se deja ver bastante bien. Quizá no destaque con especial fulgor en el panorama cinematográfico, pero es correcta, y nos muestra unos intérpretes jóvenes con proyección de futuro.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
O Beaulieu, que como su nombre indica, es un bello lugar.

O Beaulieu, que como su nombre indica, es un bello lugar.

[Cine] Misión imposible: Nación secreta (2015)

Cine

Misión imposible: Nación secreta (MIssion Impossible: Rogue Nation, 2015): vista el 10 de agosto de 2015.

No tenía previsto ver esta película tampoco. Esto me ha venido pasando en este verano… en el que no tengo claro qué me apetece ver y qué no me apetece ver. La primera entrega de las versiones cinematográficas de aquella serie sesentera, ya hace casi 20 años, me pareció mediocre. La segunda, horriblemente mala. Un despropósito infame. Nunca vi la tercera ni la cuarta. No encontraba a priori estímulo alguno para ver la quinta. Hasta que alguien observó mientras tomábamos el domingo el aperitivo que el director y guionista de esta entrega es Christopher McQuarrie. A este señor le debemos el guion de una maravilla del thriller de hace 20 años, y también fue responsable de la adaptación de una novela de ciencia ficción para adolescentes japonesa en una de las más entretenidas películas de ciencia ficción y acción del año pasado y de los últimos tiempos. Si a eso unes críticas razonablemente favorables, pues me animé a la propuesta de aligerar el principio de la semana con una visita a las salas de cine.

La

La «Staatsoper» de Viena es el escenario del conjunto de secuencias más interesantes de la película.

El argumento es el de siempre. Un peligrosísima organización de malos malísimos, bla bla bla, desetabilizar el orden mundial, bla bla bla,… Una chica guapa de nombre exótico, Ilsa Faust (Rebecca Ferguson), que no sabemos si es de los buenos o de los malos, algún alto funcionario sin imaginación, Alan Hunley (Alec Baldwin), y el «prota», Ethan Hunt (Tom Cruise), junto con sus incondicionales Benji (Simon Pegg), Luther (Ving Rhames), y el escéptico Brant (Jeremy Renner),… a salvar el mundo. Eso sí con un malo malísimo especialmente malvado, Solomon Lane (Sean Harris).

Nada nuevo bajo el sol. Estas películas no dejan de ser una variante de las películas de 007, pero con protagonista norteamericano en lugar de británico. No hay más. Y eso sí, para mayor gloria del desmesurado ego de su protagonista, que actúa como siempre. Son contadas las películas en las que Cruise no hace el mismo papel de siempre.

Dado que el reclamo para llevarnos al cine era la competencia de McQuarrie para forjar historias interesantes, con guiones que van más allá de los esperable… ¿ha satisfecho las expectativas esta película? Mmmmmm… parcialmente. Empieza bien. Realmente bien, aunque sea imperdonable que apiole a la chica más mona de la película a la primera de cambio. Pero entre con cierta agilidad en la trama, sin demasiada verborrea, y se nos ofrece un conjunto de secuencias en torno a una representación de Turandot en la Staatsoper de Viena, que si no podemos decir que sea totalmente original, reconozco que está muy bien rodada, que es autoexplicativa, sin necesidad de verborrea superflua, y que se resuelve con mucha elegancia. En ese momento, la sensación es que realmente estábamos ante una película de acción interesante.

Situada en la parte más aristocrática de la estirada capital austriaca, no lejos de la Karlplatz, cuya boca de metro aparece en la película.

Situada en la parte más aristocrática de la estirada capital austriaca, no lejos de la Karlplatz, cuya boca de metro aparece en la película.

Lamentablemente, a partir de ahí la película retorna a los caminos trillados del género en el cine de acción de los últimos veinte años. Si hasta ese momento el director y guionista había considerado a sus espectadores como seres inteligentes, a partir de ahí pasa al modo de estándar de considerarlos tontos. Largas escenas de verborrea incontenible para explicar lo que va a pasar. La típica escena de acceso a un lugar inaccesible. Una persecución… Atentos a una línea del guion… Vemos en pantalla a una guapa mujer que sale pitando montada en una moto enorme de marca alemana. Tras ella el protagonista intentando darle alcance en un coche de lujo de marca alemana… la misma marca alemana. A estas alturas ya queda claro que además de película es un largo anuncio de vehículos de motor y teléfonos móviles. Y tras el protagonista, los malos malísimos, tras el montados en otras motos enormes de marca… sí,… alemana. Y entonces aparecen los personajes prescindibles de la historia montados en un 4×4 cutre, y uno de ellos, un desaprovechado y patético Jeremy Renner, dice «¡¡¡Una persecución!!!». No vaya a ser que los tarados que vamos al cine y pagamos la entrada no nos hubiéramos enterado de que se trataba de tal tipo de secuencia, típica y tópica de cualquier película de este tipo… Si ya habíamos sentido que la película estaba decayendo tras abandonar las calles de Viena, aquí empezamos a sentirnos molestos en el asiento.

Afortunadamente, los siguientes desmanes del filme son los previsibles pero no más graves. Unos cuantos políticos haciendo el melón, los malos que tienen muy mala puntería y son incapaces de dar en el blanco a dos personas huyendo por un callejón mientras les disparan con armas automáticas de los que los niños denominan «metralletas», una cuenta atrás de una bomba que por supuesto se detiene cuando falta menos de un segundo para que estalle, y una explicación del malo malísimo de todas las cosas que quiere hacer que permite que los buenos monten una forma de pillarlo. Déjà vu.

Luego, una pequeña persecución nocturna por las calles vienesas para dar paso al siguiente acto del filme.

Luego, una pequeña persecución nocturna por las calles vienesas para dar paso al siguiente acto del filme.

En la cuestión de interpretaciones, buenos secundarios totalmente desaprovechados en papeles absurdos o totalmente planos, el protagonista haciendo como he dicho el mismo papel de siempre, y sorprendentemente, dándole la réplica femenina una actriz sueca pero que suele interpretar papeles de británica, que no está mal y dotada de un número de neuronas superior a los previsibles en este tipo de películas para las mujeres. No falta la escena en biquini saliendo del agua y un cambio de ropa de espaldas con un pecho que se atisba muy de refilón. Que no falten los tópicos.

¿Cuál es la consideración final? La película tiene un comienzo prometedor pero cae en los defectos habituales de este tipo de cine, que no parecen importar a buena parte del público que parece encantado que lo traten por tonto. No obstante, es bastante más visible que otras de la misma u otras sagas similares. Al fin y al cabo, cambiando los nombres de los protagonistas, esta película vale para 007 o para cualquier otro imitador que se os ocurra. Como entretenimiento de verano vale,… por lo demás, prescindible.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Por cierto, que la

Por cierto, que la «Staatsoper» no es la única ópera de Viena, que también está la «Volksoper»; aunque a esta igual no asisten los no menos estirados cancilleres federales austriacos.

[Cine] The Age of Adaline (2015)

Cine

The Age of Adaline (2015); vista el 4 de agosto de 2015.

Película vista «fuera de programa», es decir que no estaba en mis/nuestras previsiones iniciales, pero a la que soy invitado y no encuentro motivo para decir que no. En versión original, y por ello conservo su título en inglés. En España se encuentra también en versión doblada en la cartelera bajo el título mal traducido, como suele pasar, de «El secreto de Adaline».

Dirigida por el poco conocido Lee Toland Krieger, nos cuenta la historia de Adaline (Blake Lively), una joven madre y esposa de veintitantos años, que como consecuencia de un accidente en los años 30 del siglo XX, tiene una secuela inesperada. No envejece. Tras una amenaza del FBI de convertirla en conejillo de indias, concibe una estrategia que le permite cambiar de identidad y de ciudad cada 10 años, siendo la única que conoce su secreto su hija Flemming (Ellen Burstyn, ya de anciana). Cuando en la actualidad está a punto de un nuevo cambio de identidad, conoce a un apuesto y adinerado filántropo, Ellis Jones (Michiel Huisman), con quien flirtea y algo más. Pero las cosas se complicarán cuando este la lleve a pasar un fin de semana con su hermana Kikki (Amanda Crew) y sus padres, Kathy (Kathy Baker) y William (Harrison Ford). Porque en el caso de este último no será un encuentro, sino un inesperado reencuentro.

Aunque la película transcurre fundamentalmente en California, especialmente San Francisco...

Aunque la película transcurre fundamentalmente en California, especialmente San Francisco…

Cuando llegué a casa después de ver la película, estuve indagando en la ficha técnica de la película para ver si su protagonista formaba parte de la nómina de productores del filme. Porque parece la típica película echa para mayor gloria de su protagonista, que sale guapa y en un porcentaje de planos cercano al cien por cien. Blake Lively es una actriz joven todavía, no ha cumplido los treinta, que alcanzó cierta fama con cierta serie televisiva orientada al público adolescente que tuvo un razonable éxito, que yo no vi. Pero que a pesar de alguna que otra aparición en el cine, no había encontrado un papel protagonista que la hiciera destacar en medio de una generación de actrices jóvenes muy potente. Y parece que le han hecho esta película para su lucimiento personal y profesional. Vestida muy elegante, siempre con toques retro tanto en el vestuario como en el peinado y maquillaje, que le van a su físico,… una historia romántica,… con misterio,… Hecha a medida.

El problema es que la cosa funciona parcialmente. No es la primera vez que se analiza en el cine o en la televisión la cuestión de una persona inmortal. En este último año, hemos podido seguir una serie de televisión bastante entretenida, aunque parece que no va a tener continuación, sobre el tema. Y la verdad es que sobre el tema no aporta gran cosa. La cosa evoluciona hacia una historia romántica, con la pequeña complicación de haber conocido al padre también antes que al hijo. Y no da para mucho más. Son evitables algunas cosas… toda la explicación pseudocientífica de los telómeros de los cromosomas y tal me parece una pérdida de tiempo y un esfuerzo absurdo. Consideremos la película como una fantasía, que no pasa nada, hace tiempo que está descrito y estudiado el fenómeno de la «suspensión temporal de la incredulidad», y a otra cosa mariposa.

... la campiña inglesa tiene un papel importante en el desarrollo de este drama romántico.

… la campiña inglesa tiene un papel importante en el desarrollo de este drama romántico.

En el aspecto interpretativo, creo que Lively no consigue lo que pretende. Aunque sí que se luce como chica guapa y elegante, no nos transmite un intensidad especialmente fuerte en las emociones. No nos impresiona en especial. Cumple sin más. De hecho, el reparto de ancianos que le acompaña roban constantemente cada escena en la que se encuentran con cualquiera de los dos protagonsitas, Baker, Burstyn o Ford, se meriendan a cualquier de los guaperas más jóvenes de ambos sexos. De hecho, diría que es el mejor papel que le he visto a Harrison Ford desde hace muchos, muchos años, aunque sea en una película que finalmente me resulta anecdótica.

Dicho todo lo cual, tampoco estamos ante una mala película. Se deja ver con agrado. No nos sorprende, pero es un buen trabajo artesano que nos permite huir del calor de principios de agosto en una agradable tarde de cine con aire acondicionado. Quizá no guardemos un recuerdo imborrable del largometraje, pero no consideramos mal gastados los 5 euros y 80 céntimos que nos costó la entrada.

Mientras tanto la Lively tendrá que buscar otras armas para buscarse su sition entre las Jennifer Lawrence, Scarlett Johansson, Emma Stone, Shailene Woodley, Saoirse Ronan, Rooney Mara, Emma Watson, Carey Mulligan, Mia Wasikowska, Kristen Stewart, Keira Knightley, Gemma Arterton, Alicia Vikander, Ellen Paige,… por hablar de actrices anglófonas que están dando que hablar, si ningún orden en concreto, mayores de 20 y que como mucho tengan 30 años en estos momentos. Como decía, una generación de actrices jóvenes muy potente y con mucha diversidad.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Por ello, aquí os traigo algunas imágenes tomadas en la península de Cornualles y en el sur de Gales.

Por ello, aquí os traigo algunas imágenes tomadas en la península de Cornualles y en el sur de Gales.