[Cine] Extraterrestre (2012)

Cine

Extraterrestre (2012), 1 de abril de 2012.

Ante las buenas críticas leídas en varios sitios sobre esta película, y para que no digan que no se le dan oportunidades al cine patrio, nos vamos a ver la última de Nacho Vigalondo. Película que viene clasificada como comedia romántica con trasfondo de ciencia ficción. Ahí es nada. Os lo cuento.

Julio (Julián Villagrán) se despierta con una horrible resaca en la cama y en la casa de Julia (Michelle Jenner), una guapa moza con la que parece que ha pasado la noche, aunque los recuerdos son difusos, por no decir inexistentes. Tras unos momentos de embarazosa convivencia, ambos constatan que no hay nadie por las calles, que todo parece desierto, y entonces descubren que un gigantesco platillo volante, una nave extraterrestre, se encuentra flotando sobre la ciudad de Madrid. Deciden permanecer en el piso de la chica hasta que se aclare la cosa. Pronto descubren que Ángel (Carlos Areces), vecino de Julia que obviamente está colado por los huesos de la chica (y por lo que los envuelve también), está también en el edificio. Y no sólo eso, sino que repentinamente aparecerá Carlos (Raúl Cimas), el novio inconfesado de la moza, que se ha pegado una buena caminata desde las sierras donde han evacuado a la población hasta la capital para estar con la chica. Pronto llegarán los malos entendidos, y pronto se descubrirá que los sentimientos de la chica hacia los mozos son más confusos de lo que parecía. Los de los mozos hacia la guapa, no. Que en esto, los hombres somos más lineales.

Calle de Alcalá

Por un mapa que muestran, parece que el platillo volante no se sitúa justo sobre el centro de Madrid, más bien mirando hacia el horizonte a la izquierda de la foto. En las cercanías de Barajas.

Vamos a ver. Voy a ir al grano. Tengo la sensación de que hay una conspiración entre «críticos» de cine para poner por las nubes a la película de Vigalondo con el fin de animar la taquilla. Cosa que no están consiguiendo, encima. La película no es una catástrofe. Pero sinceramente, no me ha gustado. Básicamente, por dos motivos. Si es una «comedia romántica», que además en algún sitio es calificada como «desternillante», esperas dos cosas. Que haya un historia de amor, que por improbable o surrealista que parezca, tenga visos de credibilidad por la química entre los protagonistas y por la empatía que genere en el espectador, y que te rías. Y desde mi más humilde opinión, esto no sucede en ningún momento.

La película empieza bien, las premisas de partida son interesantes, y hay elementos para hilar un filme emparentado aunque sea lejanamente, con las mejores tradiciones de la screwball comedy. Una guapa, dos galanes rivales, y un personaje bufo. A partir de ahí, lo que necesita es un guion ágil, con situaciones imposibles, que debería ser fácil de elaborar por la extraña situación provocada por la nave extraterrestre, y unos diálogos divertidos. Pero no hay nada de eso. La película se arrastra penosamente con un desarrollo que no tiene mucha coherencia, sin conseguir esbozar en el espectador más que alguna tímida sonrisa. Y para colmo, tiene un final sin mucho sentido. No tiene sentido que la chica se quede con el que se queda. Ninguna mujer lo haría, salvo que estuviese ida del bolo. No es que las alternativas que se plantean sean mucho mejores,… pero… Tampoco la chica, aparte de mona, es una joya. Pero es lo único que hay. Una tía que en una situación angustiosa como debe ser una invasión marciana, rodeada de tíos en casa, con dos que hay que suponer extraños, se la pasa en pijamitas de calzon cortito o con camisoncitos también cortos.

Torre de Madrid

O mucho mejor sobre la Torre de Madrid en la plaza de España. A ser posible con un haz luminoso que la englobe. Eso hubiera generado un efecto estupendo.

Eso sí, los listos del cine, yo sólo soy un simple aficionado, nada más, hablan de la planificación y de la habilidad para rodar en espacios reducidos, y un montón de cosas más que intentan justificar las bondades como realizador del director. Pues vale. Aceptamos la competencia técnica del mismo para mover una cámara. Pero detrás de eso hay un vacío más aterrador que el de las calles de la capital ante la amenaza marciana.

Los cinco intérpretes, a los cuatro mencionados hay que añadir un tipo (Miguel Noguera) que se ha montado una «emisora clandestina» para defenderse de la invasión, cumplen con un aprobado justo. Hace tiempo que digo que la televisión, especialmente con el bajo nivel de la ficción televisiva española, no es una buena escuela de actores. Antaño venían más fogueados del mundo del teatro, o empezaban en el cine de forma más directa, o en producciones de televisión más cuidadas. Y el nivel de exigencia entre los distintos medios. Lo que vale para una ficción que no es más que una contenedora de espacios publicitarios en la caja tonta, no vale para una historia de casi dos horas de duración de ficción ininterrumpida en una pantalla grande. Pero bueno. Tampoco están para condenarlos. Creo que la falta de gracia de la película no está en ellos sino en la flojera del guion en sí mismo. Y creo que el tipo de la emisora clandestina esta poco aprovechado.

Pues lo dicho. No vamos a decir que es una película catastrófica. Pero si que es muy floja en cualquier sentido. Supongo que la diferencia en la taquilla estaría en que con una distribución y una publicidad más agresiva, en el primer fin de semana podría haber tenido mejores resultados. Porque luego, el boca a boca probablemente iría en su contra. Terminará su vida con una recaudación penosa, y sus responsables y sus críticos amigos, acabarán echando la culpa a los poderes fácticos y a los espectadores de los males del cine español. Lo último que se les ocurrirá pensar es que los productos que ofrecen son escandalosamente mediocres. Tomen ejemplo de Intocables. Una película francesa, que normalmente pasaría sin pena ni gloria, que está consiguiendo excelentes resultados en gran medida por el boca a boca. Es cierto que apoyada por el éxito inicial en su país. Aunque son muchas las películas francesas que con gran éxito en su país, en este ni siquiera han aparecido. Porque quienes la hemos visto, la hemos recomendado inmediatamente a quienes conocemos. Con este ejemplo, ¿entenderán mejor los problemas del cine español? Probablemente, no. Qué pena.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Tío Pepe

O sobre el Tío Pepe de la Puerta del Sol, que es una dirección más espacial. Pero claro, como ha estado de reformas este famoso letrero... No sé si lo habrán vuelto a colocar... No...

[Cine] Redención (Tyrannosaur) (2011)

Cine

Redención (Tyrannosaur) (Tyrannosaur, 2011), 26 de marzo de 2012.

Para empezar, esto de los títulos en español… pues eso; que para como lo hacen podrían dejar el título original inglés. Y todo en versión original, que es mucho mejor. Recién terminadas mis breves vacaciones de principio de primavera, nos sumergimos en el realismo social propio de cierto cine británico.  Antes de entrar nos planteamos si tenemos que tomarnos una cerveza con un pincho de tortilla o con un pincho de antidepresivos. Anticipamos por dónde van a ir los tiros emocionales de este filme, opera prima como director de largometrajes, de Paddy Considine.

En algún lugar de Inglaterra nos encontramos a Joseph (Peter Mullan), un individuo ya de cierta edad, viudo, que camina con paso firme por la senda de la autodestrucción. Alcohol, juego, violencia (repartida y recibida), mal vivir, su mejor amigo que se muere de cáncer,… En estas está, cuando traba relación con Hannah (Olivia Colman), una mujer cerca de los cuarenta, cristiana convencida, que trabaja en una tienda de caridad, pero que pertenece a una clase social muy acomodada. Ella contrapone ante Joseph la vida que lleva con una guida por dios. Con poco éxito. Pero entre ambos comienza una extraña relación. Porque pronto comprenderemos que la vida de Hannah tampoco es un camino de rosas. Sin hijos, y sin poder concebirlos, su relación matrimonial está condicionada por el maltrato al que la somete su marido. Y a partir de aquí, el drama, si no la tragedia, está servido.

Vamos al grano. Una película a la que, aunque con un presupuesto claramente limitado, no se le pueden poner reparos desde el punto de vista de la realización técnica, y que basa toda su fuerza en el excelente trabajo interpretativo de sus dos protagonistas. Estamos ante un drama cuyo título español nos da una «mala» pista de por donde va a ir. Dos personajes con unas pesadas mochilas a cuestas y que van a reaccionar de forma muy distinta ante sus situaciones personales. Una película en la que la violencia, aunque muchas veces no explícita, tiene un papel fundamental. Tanto como generadora de problemas como por ser una potencial solución a los mismos. La soledad, el refugio en la religión, la degradación de las relaciones sociales, el maltrato a las mujeres, son temas trascendentes en la película, más cuando se reúnen en un cóctel bastante peligroso. Una película que es difícil de ver por los hechos tremendos que se cuentan, pero que luego deja un poso reflexivo que está bien. Desde luego, abstenerse los partidarios del cine palomitero, o los que opinen que todo el mundo es bueno. Los demás, seguro que encuentran algo interesante en este filme.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Abadía de Glastonbury

Inglaterra, religión, tumbas,... de todo eso aparece en la película. Como en las ruinas de la abadía de Glastonbury.

[Cine] We need to talk about Kevin (2011)

Cine

We need to talk about Kevin (2011), 18 de marzo de 2012.

Como de costumbre en los últimos tiempos, sigo prefiriendo las versiones originales subtituladas, porque respetan la obra original. Pero para quienes gustéis de sucedáneos, es posible ver esta película en la cartelera española bajo el título Tenemos que hablar de Kevin.

A priori, no tenía mucha intención de ver esta película dirigida por la escocesa Lynne Ramsay. Estas películas de niños raritos que amargan la vida de sus padres, muchas veces han acabado en tonterías sobrenaturales que me cargan un poco. Pero las críticas hacia esta película eran realmente buenas, el reparto interesante y las alternativas poco apetecibles. Así que a por ella.

Al principio del filme conocemos a Eva (Tilda Swinton), una mujer solitaria, que vive en una casita sencilla, con malas relaciones con sus vecinos, que le tiran pintura a la casa, le miran mal, e incluso le insultan y le agreden. Busca trabajo. Lo consigue como auxiliar administrativo en una agencia de viajes. En el proceso que lleva limpiar la pintura roja con la que han ensuciado la fachada de su casa, en una serie de flashbacks, conoceremos su historia anterior. Poseedora de una prestigiosa agencia de viajes y autora de libros sobre este tema, conoció, se enamoró y se casó con Franklin (John C. Reilly), con quien formó una familia aparentemente de ensueño. Pero desde el principio tuvo problemas para conectar con su hijo mayor Kevin (Jasper Newell, niño; Ezra Miller, adolescente). Un niño problemático que por un momento pareció sufrir autismo, luego mostró una inteligencia notable, especialmente para la lucha constante que sufrió con la madre. Y de niño problemático, a adolescente más inquietante todavía. Sabremos, porque la película nos lo cuenta pronto, que en el tiempo actual se encuentra en una carcel de alta seguridad, siendo visitado periódicamente por su madre, aunque no hablan prácticamente. Intuiremos que algo grave sucedió, y que Kevin tuvo mucho que ver.

No voy a decir que las premisas de inicio de la película sean originales. Pero quizá es importante que en esta ocasión no hay maldiciones, ni demonios, ni anticristos, ni fenómenos paranormales de ningún tipo. Estamos ante la historia, difícil e incómoda, de un niño sociópata y una madre que parece ser que es la única que lo ve venir. Con una realización austera, con un presupuesto evidentemente ajustado, sin embargo tenemos una producción de gran calidad en su factura, con una fotografía muy moderna, basada en grandes angulares que te acercan al personaje pero abriendo la perspectiva al entorno, en la que resaltan esos colores primarios, especialmente el rojo, muy saturados, en un entorno de tonos suaves, apagados. Y con una banda sonora, muy interesante. Realmente, en los aspectos técnicos y creativos, está muy conseguida.

Pero donde destaca especialmente el filme es en la excelente interpretación de su elenco, especialmente de madre e hijo. Tanto Swinton como los dos actores, el infantil y el adolescente, que dan vida a Kevin son la columna vertebral de esta película, que nos dejará un innegable desasosiego.

Es curioso. El desenlace de esta película lo ves venir. Supones de antemano que va a pasar. No creo que sea intención de la directora el ocultarlo. Te va dando todos los elementos, la afición deportiva del chaval, algunas escenas de los flashbacks, la soledad y el aislamiento actual de la protagonista, para que adivines el «final» con antelación. Pero no importa. Porque lo que importan en este interesante filme es el proceso. Y este está estupendamente contado. Una película de las que mejora conforme la vas recordando. Mi opinión en este momentos es mejor que cuando salí del cine. En estos momentos, la considero superior a varias de las que comenté en su momento como candidatas a los óscar. Donde no apareció. Muy recomendable. Salvo para mujeres que vayan o quieran tener un hijo. Pueden cambiar de idea.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Recientemente, camino de ver una película que al final no vimos, llevaba mi Pentax K-x y tomé algunas imágenes del atardecer por el camino. Es curioso que en una serie en las escalinatas del Batallador del Parque Grande de Zaragoza, me aparecieran constantemente un tipo de naranja. Sólo recuerdo haberlo incluido voluntariamente en la toma en la última de ellas. ¿Será un fenómeno paranormal?
Las escaleras del batallador y un señor de naranja que corre

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Las escaleras del batallador y un señor de naranja que corre

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Las escaleras del batallador y un señor de naranja que corre

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[Cine] The Ides of March (2011)

Cine

The Ides of March (2011), 11 de marzo de 2012.

Esta película fue vista en versión original subtitulada en español; en la cartelera española es posible verla también en versión doblada con el título literalmente traducido como Los idus de marzo. Una vez más abogaré desde este Cuaderno de ruta por el cine sin adulteraciones.

Et tu quoque Brute fili mi! (Cayo Julio Cesar, idus de marzo, 44 A.C.)

Si me dicen que George Clooney ha dirigido un drama político, puede que se levante en mi interior un cierto interés por una película de este tipo. Pero si me dicen que la protagoniza uno de los actores de moda, Ryan Gosling, y que entre el reparto encontramos a gente como Philip Seymour HoffmanPaul GiamattiMarisa Tomei o la joven pero prometedora Evan Rachel Wood, aparte del propio Clooney, pues de repente me entran unas ganas tremendas de verla. Y a eso vamos.

En cuanto al argumento, nos encontramos en el período de elecciones primarias de unas presidenciales en Estados Unidos. El gobernador Morris (Clooney) es uno de los candidatos demócratas, que se presenta como un candidato progresista y regenerador de la política y de las formas de hacer política. Su jefe de campaña es el veterano Paul Zara (Hoffman), un peso pesado de las campañas electorales, a quien acompaña como segundo el joven y también idealista Stephen Meyers (Gosling). El contricante demócrata en las primarias tiene como jefe de campaña a otro perro viejo, Tom Duffy (Giamatti). Están en vísperas de la cita más importante de la carrera por ser el candidato presidencial, las primarias en Ohio que se van a celebrar un 15 de marzo (y de ahí el título, aparte de otras connotaciones que acompañan al mismo). Las cosas pintan bien para el gobernador, cuando ocurren dos cosas. Por un lado, Duffy contacta con Meyers, y le ofrece un puesto en su equipo de campaña, compartiendo con él algunas informaciones sobre las maniobras bajo mano con el gobernador del estado de Ohio, con quien se tiene que entrevistar Zara. Por otro lado, Meyers acaba ligando y acostándose con Molly Stearns (Wood), una joven y atractiva interna de 20 años, que trabaja en el equipo de campaña de Morris, y que es hija de un destacado dirigente del partido. Pero no es el único que se ha ido a la cama con la chica. Y cierta avispada periodista (Tomei), intervendrá para poner las cosas más difíciles el tipo. Y pronto se pondrán a prueba sus convicciones y sus lealtades.

 Clooney se viene mostrando poco a poco como un director de cine razonablemente competente. Y este filme de duración contenida es un ejemplo de ello. Hay poco superfluo en el planteamiento del filme y de la historia que cuenta. Vamos al grano. Toda la información que se da es relevante para la historia. Si no lo parece, ya se verá que es así. Además, frente al frenesí que suelen acompañar otras realizaciones sobre este tema, aquí nos movemos con un tiempo tranquilo. Da tiempo a interiorizar lo que pasa. Economía de medios sin renunciar a una excelente puesta en escena y a una realización técnicamente competente. Es un tipo de cine que me gusta. Aunque tampoco destaque sobre otras propuestas. La historia se lleva con interés, y hay una serie de cuestiones planteadas que llevan a cierta reflexión sobre la ética en política. Entendámonos. Nada especialmente original. Quizá, como he leído por ahí, la propuesta tiene más pretensiones de gran reflexión política que lo que da de sí en realidad. Pero eso no quiere decir que no sea un drama interesante que se ve con agrado.

Especialmente, porque el director se ha sabido rodear de un reparto excepcionalmente competente. Cualquier intervención de Giamatti o de Hoffman son interesantes, dos secundarios de lujo que llenan la pantalla cada vez que salen. La participación de Marisa Tomei, otra actriz que también ha ido mejorando y mucho con los años, sabe a poco. Apenas un par de escenas que dejan con ganas de más. Y los dos actores jóvenes, que tienen más minutos y protagonismo en la pantalla no desentonan en absoluto. Aunque creo que Gosling no está a la altura de algún otra trabajo suyo reciente, compone su papel con competencia. A Evan Rachel Wood sólo le achacaría que su apariencia física no acompaña a la debilidad de carácter que muestra su personaje, aunque tampoco lo hace mal ni mucho menos. Clooney, que se reserva el papel de candidato, opta por un registro discreto y contenido, adecuado para no eclipsar al conjunto del excelente elenco que son los auténticos protagonistas del filme.

Como resumen cabe decir que es una película que merece la pena ser vista, ya que tanto la historia en general como las interpretaciones en especial están muy bien llevada. Un drama político que si no es original, se ve con interés, e invita a cierta reflexión que no esta mal. Dejo a lo potenciales espectadores del filme una duda pendiente. En las idus de marzo del 44 A.C., víctima de la traición, cayo muerto Julio César e indirectamente el régimen republicano que sus asesinos decían defender. ¿Quién es la víctima en este drama que presento hoy?

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Foro Romano - Arco de Tito

El recuerdo al final trágico del famoso militar, político y, en definitiva, dictador romano nos transporta al foro de la ciudad eterna; lo cual me viene bien, porque si todo va como tiene que ir, en una semana estaré visitando la que también fue capital del imperio, Ravena.

Intouchables (2011)

Cine

Intouchables (2011), 9 de marzo de 2012

Esta película conserva su título original porque fue vista en versión original subtitulada en español. En los cines españoles se ha estrenado también con el título de Intocable. Desconozco el motivo por el que el plural se ha perdido en la traducción. Cosas.

Hace ya muuuuuuuuchos años que aprendí que el cine francés es capaz de los mejor y de lo peor. Y que ir a ver una película francesa se puede considerar deporte de riesgo. Pero este filme de Eric Toledano y Olivier Nakache parece que fue un fenómeno mediático en su país de origen, y ha recibido excelentes críticas. Así que siendo que estaba en cartelera en versión original, allí que nos fuimos a verlo. Y no nos arrepentimos.

El filme, que empieza con una persecución policial, en la que los perseguidos, un joven de origen africano, Driss (Omar Sy), y un tipo con cara de parisino burgués, Philippe (François Cluzet), tienen más pinta de gamberros que circulan a alta velocidad por las avenidas parisinas que de delincuentes habituales. A continuación, en flash-back, se nos cuenta la historia de esta improbable pareja. Philippe es un millonario, en su momento metido en políticas, que como consecuencia de un accidente de parapente queda tetrapléjico. Driss es un joven africano, de un suburbio parisino, que vive en un superpoblado apartamento con su tía y los hijos de ésta, y que ha pasado algún tiempo en prisión. Driss acude a una entrevista de trabajo para cuidador personal de Philippe. Trabajo que no le interesa, pero del que necesita que le sellen la citación a la entrevista para seguir cobrando el subsidio de desempleo. Contra todo pronóstico, es contratado, lo cual dará lugar a una peculiar relación entre ambos hombres, que en definitiva cambiará sus vidas. Al final de la película, retomará lo que sucede tras la persecución y sabremos qué es lo que el destino depara a ambos hombres.

Esta es básicamente una película de buen rollo. De buenos sentimientos. De superación personal. Optimista. Y supongo que eso, en tiempos tan poco optimistas como los que corren, forma parte del éxito que ha tenido en su país de origen. Entendámonos. A la película no le faltan buenos atributos cinematográficos. Un guion fluido, con mucho humor, incluso risas, salpicado por algún momento dramático. Una filmación técnicamente perfecta, con una más que competente fotografía y sonido, con buen rodaje de las escenas de más acción, con una banda sonora que meza música clásica, con clásicos del pop, con la bella música incidental para piano de Ludovico Einaudi,… Vamos, que está muy bien hecha. Pero tampoco tiene una profundidad temática más allá de los tópicos sobre el tema. Quizá no importe.

Y el todo se basa, como cada vez más en muchas buenas películas actuales, en dos protagonistas en estado de gracia. Por un lado Cluzet tiene que lidiar con la penosa labor de interpretar a alguien que sólo puede mover su cabeza y los músculos faciales, lo cual consigue con nota. Por otro lado, hay que reconocer que Omar Sy es una caña. Con un físico imponente, con una gestualidad desbordante y con un desparpajo notable, se convierte en el alma de la película, y hay que otorgarle un porcentaje notable de los aciertos de la misma. Bien acompañados por un grupito de secundarios, que tienen una presencia limitada en pantalla, pero que todos ellos cumplen sin problemas.

Resumiendo, una película muy recomendable, especialmente para quien quiera salir del cine de muy buen humor. Una comedia dramática de manual, excelentemente interpretada, y sobre la base de una historia real sobre la que supongo que se habrán tomado suficientes libertades para hacer un filme divertido, que a pocos dejará de gustar.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Parapente sobre Interlaken

Parapentistas sobre Interlaken, Suiza; no son los Alpes franceses donde el protagonista tuvo el accidente, pero son lo suficientemente similares para ilustrar la entrada.

[CineTren / CineFoto] Una de Scorsese que hay que ver, y una en la que se puede ver a la guapa de Karen Gillan,… y poco más

Cine, Fotografía, Trenes

Dos adiciones a mis colecciones de Cine y fotografía y Cine y ferrocarril.

La invención de Hugo (2011) en CineTren

La reseña de la película, que me gustó mucho, la pudisteis leer hace unas semanas.

Si tenemos en cuenta que este encantador cuento de Scorsese tiene como localización principal la estación de Montparnasse en París, la antigua bonita, no la actual fea, creo que no hace falta muchas más excusas para incluirla en mi colección de películas en la historia del ferrocarril. Aunque su principal elemento temático sea un homenaje al cine como “nos gustaba” que fuese.

We’ll Take Manhattan en La fotografía en el cine

Normalmente este largometraje realizado para la BBC y dirigido por John McKay me hubiera pasado desapercibido. Probablemente, nunca lo hubiera visto. Pero me llegó por ahí la noticia de que tenía dos características que me atrajeron hacia él. La primera es que narra los comienzos del famoso fotógrafo británico David Bailey en quien está inspirado el protagonista de otra película de esta colección, y su relación con Jean Shrimpton, la que muchos consideran primera top model en el sentido moderno de la palabra. La segunda es que el personaje de Shrimpton estaba protagonizado por la guapa, simpática, y escocesa Karen Gillan, celebrada acompañante del Doctor en los últimos años. Así que a por ella.

Si uno quiere ver las fotografías que dieron lugar a la película, un reportaje en el Vogue británico en 1962, sugiero buscar en Tumblr con la etiqueta Jean Shrimpton. Todas las fotos en las que aparezca un osito de peluche en Nueva York son de aquel reportaje.

Ya que nos hemos paseado por Londres acompañando a los protagonistas de la película con tema fotográfico, pues unas fotos con temas londinenses.

Roadster en el West End

Los "roadsters" son coches muy queridos a los británicos, como este que pudimos ver cerca de Charing Cross Road hace unos años.

Teatros del West End

No menos londinenses son los teatros del West End, donde cualquier estreno es un acontecimiento.

The Stables, Camden Markets

Y este pequeño recorrido por la capital británica lo cerramos yéndonos de compras a The Stables, en Camden Markets.

[Cine] My week with Marilyn (2011)

Cine

My week with Marilyn (2011), 26 de febrero de 2012.

Esta película fue vista en versión doblada como Mi semana con Marilyn, y en versión original por vías que no gustan a los productores y gentes del cine. Pero sigo diciendo que hay muchos que estamos dispuestos a pagar por productos correctos. Esta película es absurdo verla en versión doblada por que su mérito se basa en la interpretación de su protagonista, con su voz original. Y tal oferta no existe en pantalla grande en estos momentos en Zaragoza. Algunos estamos dispuestos a pagar por la cultura. El problema es que no nos quieren vender cultura. Nos quieren vender otra cosa. Que no queremos comprar. Por que no vale la pena. Hasta ahora, ante un estreno importante, veo las dos versiones. Pago por la absurda en castellano y me bajo como puedo la original en internet. Pero me estoy hartando de mostrar buena voluntad y de que me tomen el pelo. Porque además, en Zaragoza, las versiones originales, que son mejores, son más baratas encima. Jódete, y baila.

Una película sobre Marilyn Monroe y además protagonizada por Michelle Williams, papel por el que optaba a un óscar,… película obligatoria. A pesar de que las expectativas algo elevadas puedan ocasionar un batacazo. En cualquier caso, no había duda, había que ver el filme dirigido por Simon Curtis.

La película nos cuenta algunos aspectos del rodaje de The Prince and the Showgirl (El príncipe y la corista). Esta película, protagonizada por Marilyn (Michelle Williams) y coprotagonizada y dirigida por Laurence Olivier (Kenneth Branagh), forma parte del conjunto de filmes en el que la rubia actriz se ganó simultáneamente la contradictoria fama de imposible e imprescindible. Pero la historia está contada desde el punto de vista de Colin Clark (Eddie Redmayne), un hombre procedente de la aristocracia universitaria y política británica, que hizo cierta carrera en el mundo del cine, y que participó en aquel rodaje como tercer ayudante de dirección. El chico de los recados, vamos. Y según las memorias que publicó, durante una parte del rodaje mantuvo una especial relación con la actriz, que es lo que vemos reflejado en pantalla.

No entraremos a valorar lo que de cierto pueda haber en la historia de los personajes reales. La historia es utilizada por el director para realizar un retrato de las muchas vulnerabilidades de la célebre actriz, así como de algunas de sus notables fortalezas. Una historia corta, para lo que se lleva hoy en día, poco más de 90 minutos de duración, realizada con la artesanal precisión del cine británico. Por su propia naturaleza es una historia limitada en el tiempo, que no levanta mayores pasiones, más allá como ya he dicho de analizar la compleja realidad de uno de los iconos populares más sobresalientes del siglo XX.

La base de la película, lo que la sostiene por encima de todas las cosas, es la composición que del personaje realiza la protagonista. Michelle Williams nos ha demostrado en repetidas ocasiones que es una actriz algo más que competente. Probablemente una de las mejores intérpretes femeninas del momento, especialmente dentro de su generación. Y aquí compone un personaje contradictorio, como suponemos que fue Marilyn en la realidad. Ajusta su físico bastante bien al que tenía la rubia sex-symbol cuando rodó aquella película, curvilínea y muy sensual, muy alejada de los canones actuales de belleza anoréxica, pero sobretodo ajusta sus cambios de humor, la sutileza de sus gestos, su capacidad de manipular al entorno humano que la rodea, lo que hace que la película nos resulte a pesar de su excesiva frialdad, creible. Otra cuestión es el resto del reparto. Redmayne está correcto, pero su personaje no nos interesa en ningún momento. Aprecié mucho más su trabajo recientemente en la teleserie BirdsongBranagh es un Laurence Olivier al que tardas un rato en identificar, aunque finalmente lo consigues. Y hay algún patinazo de reparto notable. Por ejemplo, tenemos a Julia Ormond, una actriz que goza de mis plenas simpatías, desaprovechada en general en el mundo del cine, pero que le ponen en el brete de dar vida a Vivien Leigh a sus cuarenta y tanto. Y yo no la veo. Me costaría mucho ver a ninguna a actriz actual como la Leigh, una de mis favoritas absolutas de la historia del cine, pero en cualquier caso a Ormond no la veo. Pero tampoco importa mucho. Un pequeño e instrascendente papel para la harrypotteriana Emma Watson, intentando bucear fuera del universo de los magos y las brujas. No tiene malas maneras, pero como digo tampoco hay mucha sustancia en lo que le dejan hacer.

Y eso es así porque como conclusión podemos decir que la película comienza y se acaba en la interpretación de Michelle Williams. Es su principal atractivo, pero también es su principal inconveniente, porque más allá de ahí, dentro de la corrección en su manufactura, poco más tiene que ofrecer. Hay muchos elementos desaprovechados, sobre una situación, el rodaje en Inglaterra de esta obra menor tanto de Olivier como de Monroe, pero que seguro que daba para algo con más chicha.

Por supuesto, antes le hubiera dado yo el óscar a la Williams que a la pesada de la Streep.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Maqueta

Insisto, un día de estos encuentro un momento para hablaros de la excursión ferroviario-fotográfica a Casetas.

[Cine] Carrera hacia los óscars 2012

Cine

Si quieres saber a quien premiaría yo en la próxima ceremonia de los óscares, basándome en la lista de candidatos propuesta el 24 de enero de 2012, visita Hacia los Oscars 2012.

La lista original se publicó el 25 de enero de 2012. Actualizaciones conforme vaya viendo filmes que todavía no se han estrenado en España. A partir de hoy, con los premios ya entregados, las actualizaciones las podréis seguir en la barra lateral.

[Cine] Y el Oscar va para… quien tenga la mejor campaña de promoción

Cine

Las cosas como son. El título de esta entrada no debería coger por sorpresa a nadie. Es algo que todos sospechamos desde hace mucho tiempo. No son pocas las ocasiones en las que llaman la atención los premios, especialmente si consideramos la competencia.

Hubo un caso célebre, que ahora viene especialmente al caso recordar. En marzo de 1999, la película Shakespeare in Love fue la gran ganadora de la edición de los óscares de ese año. Una comedia romántica, de época, simpática,… que se enfrentó a películas como Saving Private RyanThe Thin Red Line, o La vita è bella,… películas que con el poso del tiempo se han manifestado como mucho más importantes, más trascendentes por sus valores cinematográficos, que la comedieta ganadora. Detrás de aquella película, producida por Miramax, se encontraban los hermanos WeinsteinBobHarvey. Fueron los responsables de la campaña que llevó a la película a conseguir siete premios de la Academia de Hollywood. Si analizamos la trayectoria de estos hermanos, veremos que están detrás de los premios que se otorgaron a unas cuantas películas en años posteriores. No siempre les sale bien la jugada. A veces no les sale bien precisamente cuando tienen un producto cinematográfico de mayor empaque. Pero saben moverse, saben promocionar, y consiguen resultados. Y dinero.

Este año, aunque sin arrasar, la ganadora clara de esta edición de los óscares ha sido The Artist. Quien haya leído mi reseña sabrá que fue una película que me gustó mucho. Y de las que fueron anunciadas el 25 de enero que optaban a los premios, durante mucho tiempo ha sido mi preferida. Aunque esa preferencia la cambié tras ver Hugo. Un filme que me emocionó notablemente. Más que la ganadora. Pero detrás de The Artist han estado los Weinstein, que han conseguido que una película muda, francesa, en blanco y negro haya sido considerada primero, favorita después y ganadora finalmente. También han intervenido en favor de Meryl Streep, en detrimento de otra protagonista de una de sus películas, Michelle Williams, que probablemente lo merecía más, pero que no ha recibido la misma atención promocional. A ver. La Streep ha sido y es una gran actriz. Pero no siempre es la mejor.

Además hay que contar con las ausencias. Películas de excelente factura y condiciones cinematográficas como MelancholiaJane EyreDrive, ni siquiera han sido consideradas para el premio. O interpretaciones como las de algunos de los protagonistas de esas películas, o Carey Mulligan en Shame, y algunas otras que ahora sería prolijo mencionar. Lo cual me resulta sorprendente. Incomprensible en muchas ocasiones.

Reconozco que cuando opino que una película me gusta, que es buena, más allá de su cualidades cinematográficas, me importa también el impacto emocional que produce en mí. Hay películas correctas, incluso buenas o muy buenas, que me marcan poco. Que no me hacen pensar. Que no me transmiten emociones duraderas. Pongámonos en el caso del año pasado. La ganadora fue la correcta The King’s Speech. Correcta. Realizada con mucho oficio. Pero no me transmitió emoción alguna que trascendiera el período de tiempo que duró su proyección. Ni se me ha ocurrido pensar en volver a verla. La favorita de muchos fue Black Swan, más intensa, más arriesgada que la anterior, y con cualidades cinematográficas innegables, pero que tampoco me dejó un poso especialmente duradero. Tampoco se me ha ocurrido en ningún momento volver a verla. La emoción. O la falta de ella. Sin embargo, he vuelto a ver varias veces Winter’s Bone, producción con menos pretensiones, pero también con muy buenas cualidades cinematográficas, que me impresionó notablemente.

Y aquí es a donde voy. Como sabréis algunos, en las últimas semanas he ido manifestando mis preferencias. A quién daría yo el óscar. No estoy hablando de adivinar quien lo va a ganar. Sino quienes son mis premiados particulares. Y ya he llegado a comprender que difícilmente voy a coincidir con las listas oficiales. Estoy condicionado por la naturaleza de mi propia cultura, de mis propias emociones, de mi propio estado vital. Y que dados unos mínimos de calidad cinematográfica en las películas, lo que importa es lo que signifiquen para cada cual. Y por lo tanto, he llegado a una conclusión. Lo único que me interesa de los óscar es el marujeo del día después para ver quien era la más guapa en la alfombra roja.

CAF Beasaín

Ayer estuvimos haciendo fotos ferroviarias por cortesía de la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía (AZAFT); a ver cuando encuentro un rato para contaroslo.

[Cine] Hugo (2011)

Cine

Hugo (2011), 24 de febrero de 2012.

Esta película ha sido vista en versión original y por ello se respeta el título original de la misma. También es posible encontrarla en la cartelera española en versión doblada al castellano como La invención de Hugo, título más próximo a la novela de Brian Selznick en la que se basa, The Invention of Hugo Cabret.

Siempre he tenido sentimientos contrapuestos respecto al cine de Martin Scorsese. Veréis. En su momento leí algún libro suyo sobre cine, y me gustaron mucho. Me gustó lo que me contaba, me gustó lo que aprendí, me gustó cómo me lo contaba, y sobretodo, me gustó lo que intuí de la calidad humana del prestigiado director. Sin embargo, no me siento atraído por muchas de las películas que ha hecho. No voy a poner en cuestión aquí su categoría como uno de los directores de referencia de los últimos cincuenta años. Pero a mí, algunas de su obras, incluso de las que son consideradas como obras maestras, no consiguen engancharme. Cosas que pasan. No obstante, con los antecedentes que hemos escuchado de la película que hoy considero, acudimos con entusiasmo a verla.

La actual estación de Montparnasse es un monstruo de hormigón que ha perdido todo el encanto de las viejas estaciones parisinas. Eso sí, los trenes son los rápidos y modernos TGVs.

Nos encontramos en algún momento del período de entreguerras en París, probablemente a principio de los años 30, y el escenario principal de la acción es la imponente estación de Montparnasse, donde continuamente entran y salen los trenes con sus locomotoras de vapor, la gente va y viene y la vida bulle en sus andenes, en sus cafés, en sus tiendas. Y allí, entre pasadizos ocultos a la vista del público vive Hugo (Asa Butterfield), un huérfano que cuida de los delicados mecanismos de los relojes de la estación. Su padre (Jude Law), relojero y conservador de un museo, murió cuando este se incendió, no sin antes haber recogido de sus almacenes un autómata mecánico con intención de repararlo. El niño fue recogido por su tío Claude (Ray Winstone), un borracho que le enseñó a cuidar los relojes de la estación y luego lo abandonó. Hugo obtiene su alimento de los hurtos que realiza en las tiendas de la estación, y las piezas que necesita de la pequeña tienda de reparación de relojes de Papa George (Ben Kingsley) un viejo gruñón, que lo atrapa y le roba la libreta de su padre que le sirve de guía para reparar al autómata. Con la ayuda de Isabelle (Chloë Grace Moretz), la ahijada de Papa George, también huérfana, una ávida lectora de su edad deseosa de correr aventuras, intentarán recuperar la libreta y reparar el autómata. También tendrán que sortear la persecución del amargado inspector Gustave (Sacha Baron Cohen), policía de la estación, dañado físicamente durante la guerra mundial, y enamorado secretamente de la simpática florista de la estación, Lisette (Emily Mortimer). La historia tomará nuevos rumbos cuando descubran que Papa George es George Méliès, uno de los principales precursores del cinematografo como fabrica de narraciones y de sueños, ahora caído en el olvido, y que junto su esposa Mama Jeanne (Helen McCrory) acogió a Isabelle como a su propia hija cuando sus padre murieron.

El borrachín tío Claude aparece ahogado en los muelles del Sena, justo para amargarle la vida una vez más al bueno de Hugo.

Toda la película tiene dos objetivos claros. Por un lado, realizar un monumental homenaje a Méliès como precursor inevitable e ineludible del cine como fábrica de sueños y de aventuras, con su capacidad de alterar la realidad a modo de un prestidigitador, y sumergirnos en mundos y vidas alternativas y apasionantes. Por otro lado, reivindicar este tipo de cine, tanto como parte fundamental de la historia del medio, como dirección a seguir en un futuro para atraer a las miradas más limpias a las salas de cine. No se han escatimado medios. Con una monumental recreación infográfica de la ciudad de París y en especial de la antigua estación de Montparnasse, un rodaje en 3D, que como suele ser habitual nos llama la atención los primeros minutos pero luego pasa a un discreto segundo plano por el interés de la obra y es totalmente prescindible, con una magnífica banda sonora de Howard Shore, con una fotografía impresionante, que creo que se apreciaría mejor sin el malhadado 3D, y con el rescate de una estupenda colección de secuencias de las películas de Méliès, así como de otras figuras de las primeras épocas del cine como Harold Lloyd, Buster KeatonDouglas Fairbanks, u otros muchos que no voy a citar por no ser prolijo.

En las interpretaciones, los niños están bien. Mejor Chloë Grace Moretz, que Asa Butterfield, aunque tiene un papel más insustancial. Formidables Ben KingsleyHelen McCrory. Histriónico, aunque no mal Sacha Baron Cohen. Desaprovechada Emily Mortimer. Como lo está Christopher Lee, en su papel de librero, que alimenta el destino de la niña. O la escasa pero interesante presencia de Jude Law, como padre del chaval. En general, el reparto en su conjunto cumple con buena nota, aunque abrumado por la presencia de los escenarios y los homenajes cinéfilos.

Uno de los modernos TGVs acaba de abandonar la estación de Montparnasse, y recorre los "arrondissements" parisinos antes de salir al campo libre.

¿Qué podemos decir del conjunto del filme como resumen? Podríamos ponernos puntillosos sobre algunas consistencias en el argumento. Sobre algún fallo en el ritmo global del conjunto. Sobre la intrascendencia de algunas historias paralelas. Desde luego sobre la pertinencia de apuntarse a la moda del 3D, que hace mucho tiempo que deseo que sea una moda pasajera, por lo menos tal cual se practica hoy en día. He visto escrito sobre todo esto por ahí. Pero lo cierto es que a mí la película me enganchó y mucho. Soy de los que realmente se deja llevar por la magia del cine, por la posibilidad de vivir las vidas de otros que no somos nosotros, y hacerlo con intensidad. Es una aventura, la de los niños, dentro de otra aventura, la de los pioneros del arte cinematográfico, dentro de la aventura de homenajear esa forma de hacer cine y de proponer su perdurabilidad en el futuro. Y yo me apunto. Y además, el filme consigue emocionarme profundamente, hasta el punto de que se me humedezcan los ojos en varios momentos del largometraje. Pero con una emoción sincera y aceptada, y no forzada como hacen otros cineastas de renombre. Así que sin duda, esta película va a quedar como una de mis favoritas. Durante mucho tiempo. Ya me apetece volver a verla para rescatar muchos de los detalles que seguro que se me han perdido. U otros que no. Que alegría ver un a modo de Django Reinhardt tocando en la cafetería de la estación. Por poner un ejemplo. Qué bien. De verdad. Y los trenes, muchos trenes. Y los homenajes a algunas viejas fotografías del pasado. Y la belleza de la mecánica. Ya me callo.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

Hay cosas que no cambian, aunque la película la dirija Scorsese; en una película de producción norteamericana, París es una película en la que, te pongas como te pongas, desde cualquier punto de vista, siempre se ve la Torre Eiffel.

[Cine] Shame (2011)

Cine

Shame (2011), 17 de febrero de 2012.

Aunque el título de la película aparece como el original en inglés, lamentablemente no han traído copia en versión original de esta película a Zaragoza. Película que traía cierta expectación ya que está dirigida y protagonizada por uno de los directores, Steve McQueen, y dos de los intérpretes, Michael Fassbender y Carey Mulligan, más de moda y más en forma del momento. Si ha eso añadimos que venía publicitada por su alto contenido sexual,… qué más vamos a pedir.

Brandon (Fassbender) es un treintañero culto y elegante que vive en Nueva York, que le va bien en el trabajo, tiene un buen piso, y que canaliza sus energías en una adicción al sexo de lo más variopinto. Desde la más rutinaria autosatisfacción, hasta los lances que totales desconocidas o el sexo pagado. Un día su rutina se ve rota por la llegada de su hermana Sissy (Carey Mulligan), un cantante que va errante por el mundo, y que tiene toda la intención de pasar una temporada. La llegada de la hermana desequilibra todo su mundo. Esta se trajina al jefe de Brandon (James Badge Dale) en su propia casa. Por otro lado, Brandon intenta comenzar una relación más seria, más comprometida con una compañera, Marianne (Nicole Beharie), aunque con graves dificultades. Sabremos que la relación de amor-odio entre los hermanos esta viciada por su infancia en Irlanda, aunque nunca conoceremos qué les pasó. Poco a poco, el ordenado mundo de Brandon se derrumba, y sólo nos queda saber si la historia quedará en drama o dará un pasito hacia la tragedia.

La película está muy bien rodada, de forma muy moderna, con una fotografía implacable, gran parte del filme rodada en ambiente nocturno. Se acompaña de una buena banda sonora en la que además de la música incidental, aparecen de vez en cuando algunas piezas de jazz como My favourite things de John Coltrane, y entre las que destaca la interpretación que hace Mulligan del estándar New York, New York. Os pongo un trocito.

Esta chica es lo que se llama el encanto elevado a enésima potencia. Pero ya hablaremos de eso más tarde.

El caso es que a pesar de los excelentes ladrillos con los que está rodada la película, a mí hubo un momento que me desenganchó. Que dejé de comprender porque el protagonista se comportaba básicamente como capullo. Cuál podía ser el tremendo drama de la infancia que afectó a los dos hermanos y que les hace destruir aquello que tienen de bueno. Y la escena final, que es un reflejo de otra similar del principio me deja con la duda de si el tipo se ha enterado de algo o no. No sé. Igual era yo el que estaba un poco espeso esa tarde.

En cualquier caso, es cierto que la película se aguanta porque además de su excelente factura, tenemos efectivamente dos intérpretes, Fassbender y Mulligan, en estado de gracia. El primero sale últimamente hasta en la sopa, a favor de su imponente físico y de su buen hacer interpretativo. Y como decía, Carey Mulligan es una de esas chicas que representan la quintaesencia del encanto, que te dicen mucho con mero cambio en el gesto de la cara, se come la cámara en los primeros planos, y que además en este filme cambia algo su registro ya que detrás del desvalimiento aparente encontramos esa mujer algo barriobajera, algo vulgar, manipuladora, alejada del registro habitual de la actriz como buena chica. Incluso está más rellenita para situarse mejor en el papel. Da igual. Simplemente la escena que os he puesto antes de la canción ya te desarma completamente. El resto de intérpretes cumplen.

En cualquier caso, frente a las unánimes alabanzas que se han repetido en el mundo de la crítica, y las lamentaciones de que no haya sido considerada para los óscar, probablemente por su alto contenido sexual, yo me he quedado un poco con cara de haba. Creo que mis expectativas eran muy elevadas, y como ya he dicho, en un momento dado me he ido algo de la película y ya me ha costado cogerla. Por lo demás es una producción interesante de ver.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Killary Harbour

Algo no explicado les pasó a los protagonistas en su Irlanda natal; aquí un vista de Killary Harbour cerca del parque natural de Connemara.

[CineFoto] El cine (y la fotografía) dentro del cine en La noche americana (1973)

Cine, Fotografía

Me he pegado casi dos semanas pensando en si debía o no incluir esta película del célebre director francés François Truffaut entre mi colección de filmes con temática fotográfica. Toda película es por definición el resultado de un proceso fotográfico que permite reproducir imágenes en movimiento. Frente a la fotografía tradicional en la que el resultado es una imagen estática. Fotografía fija como dicen las gentes del cine. Y este es el motivo por el que la traigo. Ya que la película va de cómo se hace una película de cine, también aparece por ahí el imprescindible fotógrafo fijo que acompaña todo rodaje. Y de este modo incluimos en la colección La fotografía en el cine un nuevo aspecto de la práctica fotográfica.

Podéis acceder directamente a la reseña a través de la página del enlace anterior, o directamente en este otro enlace.

Metropolitain Bastille

En la primera escena del filme, la cámara presta atención a un hombre que sale de una boca del metro de París,... solo que no es lo que parece. En la fotografía, el metro Bastille.