[Fotocomentario/viaje] La estación de Canfranc ya no es la estación de Canfranc

Fotografía, Viajes

Ya os hablé hace unas semanas del viaje en el día ferroviario que hicimos en la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. Recientemente recibí reveladas las fotografías que realicé con una cámara con película tradicional, y cuyo comentario técnico podéis encontrar en Kodak Gold 200 en formato 120 viajando en tren a Canfranc – con Fujifilm GS645S Wide 60. Pero aquí no quiero hablar de la fotografía, sino de la estación de Canfranc, a propósito de lo que me evocan o me sugieren las fotografías.

Y es que, como digo en el título de la entrada, la estación de Canfranc ya no es la estación de Canfranc. Con dinero público se está rehabilitando el majestuoso y, quizá, excesivo en pretensiones edificio de la antigua estación internacional de Canfranc para su uso por una empresa privada como hotel. Hotel «de lujo», dicen. O de «alto standing«, que parece que les suena menos políticamente incorrecto a los políticos que decir «de lujo». Ahora la estación es un edificio construido con el dinero justo, todo materiales prefabricados, que ni siquiera tiene una estética acorde al entorno. Y para el que no encontré composición fotográfica que me apeteciera estampar en los fotogramas de la película negativa en color. Desconozco exactamente cómo se reparte los dineros de la rehabilitación del viejo edificio. Espero que, por un mínimo de decencia, la empresa que aspira a hacer negocio en el mismo este poniendo dinero. Pero seguro que de los impuestos de los aragoneses, o de los españoles en general, se pone buena parte de lo que cuesta esa rehabilitación. Hace tiempo que estamos en un país en el que se socializan las pérdidas y se privatizan los beneficios. Lo cual suele generar inequidades e injusticias. En fin… lo que no me acabo de creer es esa esperanza de apertura del túnel ferroviario al tráfico en un plazo relativamente corto, como algunos dicen.

En los próximos tiempos no se podrá subir a Canfranc en tren. Van a arreglar vía en algún tramo de la línea. A ver cuanto acortan los tiempos de viaje. Os dejo alguna foto más del entorno ferroviario de la estación.

[Viajes] A Logroño y a Monzón, también con película en blanco y negro

Fotografía, Viajes

Yo os hablé de estos viajes cuando se produjeron. A principios de mayo, a Logroño, y recientemente, en el primer sábado del mes de junio, a Monzón, con motivo de ARTEria, feria de arte contemporáneo. Pero no sólo hice en estos viajes las fotos que pudisteis ver en color con la cámara digital. También llevé una camarita pequeña con algún rollo en blanco y negro.

Pero no estoy del todo satisfecho con los resultados. En parte por despiste, en parte por las limitaciones del material que usé, las fotografías están sobreexpuestas. Lo explico con más detalle en En Logroño o en Monzón, con Minox 35 GT-E e Ilford Delta 400, problemas con la exposición. Aquí os dejo algunas de las fotos que mejor quedaron.

[Fotocomentario] Y con estas maravillas arquitectónica… ¿qué hacemos?

Política y sociedad

El recinto de lo que fue la Expo Zaragoza 2008 es estupendo para pasear con una cámara fotográfica al hombro. Especialmente al atardecer, durante los 45 o 60 minutos antes de la puesta de sol. La luz puede ser muy agradable, y el grafismo de la arquitectura de la exposición internacional, unido a la naturaleza de las riberas del río Ebro, abre muchas puertas a composiciones diversas. Pero también invita a la reflexión, como me sucedió a mí hace unas cuantas semanas, cuando dediqué varios fotogramas al hermoso Pabellón Puente diseñado por la ya fallecida arquitecta Zaha Hadid. Porque en estos momentos es frecuente ver operarios arreglando desperfectos, mientas que la obra permanece cerrada al tránsito de los peatones, y sin uso alguno para sus salas interiores.

La Exposición Universal de Sevilla 1992 ya nos mostró que era muy difícil rentabilizar y dar continuidad a muchas de las infraestructuras que genera uno de estos eventos. Especialmente si tras el periodo de bonanza y euforia económica que precede al mismo, sucede una crisis económica y financiera. Sucedió en 1993. Y sucedió todavía con más intensidad en 2008. Y no solo es el Pabellón Puente. Es la Torre del Agua, son los pabellones de la Expo, los llamados «cacahuetes»… muchos de ellos, 14 años después de la exposición internacional siguen sin uso. Y, probablemente, deteriorándose. Aquella exposición internacional de 2008 tuvo no pocos efectos positivos en la ciudad, pero también mostró la falta de realidad de los responsables políticos a la hora de gestionar sus legados. O simplemente su falta de capacidad para gestionar.

Los datos técnicos del rollo de película fotográfica de estas fotos los podéis encontrar en Cuando se va la luz y no tienes trípode, ISO 800 está bien – Fujifilm GS645S Wide 60 con Lomography CN 800. Y os dejo a continuación otras fotografías salidas de ese rollo de película.

[Fotos] Algo de nubes, al caer la tarde… pronto por la mañana…

Fotografía

Sí… en los días siguientes a las vacaciones de Pascua, me desplacé con frecuencia en horas poco habituales, con luz más escasa. No por ello dejo de llevar una cámara a mano para seguir entrenando la visión fotográfica. Y a ratos… algunas nubes. Por ello, es necesaria en ocasiones película fotográfica más sensible.

Unas semanas antes había adquirido un lote de rollos de Ilford Delta 400. Para estas situaciones. Mis comentarios técnicos en A vueltas con el ISO 400 en blanco y negro – Ilford Delta 400 (con Leica CL). Y como habitualmente, aquí, fotos.

[Fotos] Pasear con formato medio a un precio más razonable de lo habitual

Fotografía

De vez en cuando se anuncia alguna nueva película o alguna nueva denominación, que en ocasiones son variantes o reenvasados de emulsiones y presentaciones ya existentes. Pero en esta ocasión, sí que había muchas ganas de probar una película que lleva mucho tiempo en el mercado, pero para el formato medio, que siempre da más calidad.

En el mes de abril dediqué mi tiempo a ello y mis reflexiones más en detalle las podéis encontrar en Nuevo formato para vieja película – Kodak Gold 200 en formato 120. Aquí os dejo las fotos. Con una luz en la ciudad mucho más agradable de la dura luz, con características ya veraniegas, que sufrimos en estos momentos en Zaragoza.

[Fotos] Paisaje urbano monocromo a través de filtro amarillo

Fotografía

Dejaremos para mañana el comentario de la versión literaria de Pachinko que pronosticaba ayer. Y voy con unos paisajes urbanos con película en blanco y negro que datan de finales de marzo y principios de abril. Madre mía cuanto retraso llevo con el comentario de mis rollos de película fotográfica.

La gracia de estos paisajes urbanos es que le puse un filtro amarillo a una película ortocromática, cosa que hasta ahora no me había dado por hacer. Pero los detalles técnicos los dejamos para el lugar que les corresponde en la entrada Poniéndole un filtro amarillo a una película ortocromática – Pentax MX con SMC-M 40 mm f2,8 y Rollei Ortho 25 Plus. Aquí, simplemente os dejo las fotos.

[Fotos] Nuevamente en blanco y negro, incluso los coloridos tulipanes del Parque Grande

Fotografía

Un amplio paseo al finalizar mi jornada de trabajo, a finales de marzo con un tiempo agradable, me permitió comprobar los resultados de una combinación de película fotográfica y revelador que no había utilizado nunca. Y los resultados, tanto paseando entre los edificios y las calles de la ciudad como entre el arbolado y los tulipanes del Parque Grande de Zaragoza, no me disgustaron nada en aboluto.

Como es habitual en mis entradas fotográficas, el detalle técnico está en otro lugar, siguiendo el enlace Tulipanes y paisaje urbano en blanco y negro – Fujifilm GS645S Wide 60 con Ilford FP4 Plus en SPUR Acurol-N 1+70. Este Cuaderno de ruta tiene una vocación menos especializada, más genérica, así que simplemente os dejo las fotos.

[Fotos] Una ronda más de la floración en el Parque Grande

Fotografía, naturaleza

Como ya he comentado en ocasiones anteriores, durante el mes de marzo realicé frecuentes visitas a la floración de las bulbosas (tulipanes, narcisos y algún iris) y de los cerezos japoneses ornamentales en el Parque Grande de Zaragoza. Quería explorar el rendimiento de distintos medios de adquisición de la imagen, digital y película fotográfica tradicional con estos motivos florales.

Los detalles técnicos de las fotografías de hoy los podéis encontrar en Sakura y tulipanes – Canon EOS 3 y Kodak Portra 400. Y son de las mejores que han resultado en rendimiento del color y de los tonos. Aunque prefiero otras. En fin, os dejo unas cuantas fotos para que valoréis.

[Fotos] Deportes, naturaleza, macrofotográfía… todo con teleobjetivos más o menos largos

Deporte, Fotografía, naturaleza

En primavera hay más oportunidades para salir al aire libre para hacer fotos. Y eso lo podemos ver en las actividades de las últimas semanas. Como cuando salimos a fotografiar la maratón, de lo que ya os hablé, aunque también con película tradicional como os muestro ahora.

También con fotografía de naturaleza. Ambas, situaciones en las que es necesario usar teleobjetivos, que son más pesados y complejos de usar, desde un punto de vista físico, que los objetivos normales o los grandes angulares.

Por ello, he decidido invertir en un accesorio que me haga la vida más fácil, o eso es lo que espero, cuando realizo este tipo de fotografía. O determinadas situaciones en macrofotografía. De todo ello hablo con más detalle en De la maratón al monopié – Canon EOS 3 con Kodak Portra 800 y Canon EOS RP para macrofotografía.

[Viaje] Fotos de Ávila con película fotográfica en blanco y negro

Viajes

Como ya comenté en su momento, cerré mis pequeñas vacaciones en la semana de Pascua con una excursión a Ávila desde Madrid. Como llegábamos tarde en el vuelo desde Roma el domingo por la noche, acepté la hospitalidad de una buena amiga que vive en la villa y corte y me quedé a pasar la noche y el día siguiente. Pero me dio pereza meterme a patear Madrid, y nos fuimos de viaje en el día a la ciudad amurallada.

He considerado esta excursión como un viaje distinto. Y cuando lo pase a papel, en forma de libro de fotos, no quedará integrado con las fotos de Italia, sino en un volumen en el que agruparé otras escapadas por ciudades españolas que estoy haciendo este año. Hasta el momento Olite, Madrid, Toledo,… esta de Ávila… una a Logroño de la que os hablaré en su momento. Y las que puedan venir. Tengo que pensar si integro en el mismo volumen, o en otro proyecto distinto, otros viajes en el día. Como el del Geoparque Mundial Sobrarbe-Pirineos en marzo, o la del próximo fin de semana en tren a Canfranc.

Las breves consideraciones sobre técnica fotográfica de las fotos de hoy las podéis encontrar en En Ávila, una extensión a mi viaje por Italia – Minox 35 GT-E con Ilford XP2 Super. Aquí simplemente, como es mi costumbre, os dejo una selección de las fotografías del estupendo día que pasamos en la coqueta ciudad castellana.

[Viajes] En Logroño, y algunas paradojas en mi vida

Viajes
En la calle Bretón de los Herreros vivió la familia de una vecina que tuvimos en mi infancia. Rosi me parecía muy mayor cuando yo tenía siete u ocho años. Pero probablemente no pasaba mucho de los veinte años; ya casada con un ingeniero de los que estaban en las obras de construcción de la autopista a Barcelona. Era muy simpática y maja. No sé qué será de ella.

Durante unos años, desde que tenia 22 hasta que cumplí los 30, Logroño era una ciudad que tenía bastante presencia en mi vida. Situada la ciudad a 170 kilómetros de Zaragoza, donde vivo, la antigua provincia de Logroño, actual comunidad autónoma uniprovincial de La Rioja, es limítrofe con la de Zaragoza, aunque sólo por un breve segmento de unos cuatro kilómetros de longitud, entre Navarra y la provincia de Soria. Mi abuela era de La Rioja, y siempre he tenido alguna familia en la capital logroñesa. Pero no ese el motivo principal de mi relación con la ciudad durante aquellos años 80 y principios de los 90.

En la Sala Amós Salvador encontré una exposición de la colección SOLO de arte contemporáneo. Allí me informaron que en Agoncillo hay un museo de arte moderno y contemporáneo bastante interesante. Igual me escapo algún día a verlo. Aunque para ir en tren, tiene que ser entre semana. Los fines de semana, no hay trenes que paren en Agoncillo de ida.

Por supuesto, no son los lugares en sí mismos los que nos vinculan a ellos, salvo en raras ocasiones. Son las personas con las que vamos o las personas que en ellos nos encontramos. No voy a entrar ahora en el detalle de las relaciones interpersonales que hicieron que Logroño ocupase un lugar en mi corazoncito. Aunque fuese en el pasado. Pero tras aquella época, mi relación con la ciudad se fue enfriando, hasta desaparecer prácticamente por completo tras mi última visita en la primavera del año 2000. Hace 22 años. A La Rioja he seguido volviendo, alguna vez por ocio, alguna vez por visitas familiares, aunque estas también se han vuelto raras desde hace unos años. Se perdió la generación de mi abuela, falleció mi padre,… las cosas ya no son las mismas.

La visita a la ciudad fue fundamentalmente un recorrido por el centro histórico de la misma. Razonablemente aseado y arreglado.

La paradoja de la que hablo en el título es que, a pesar de esa relación con esa ciudad, con muy buenos recuerdos, con afecto,… no tenía fotos hechas allí. Ni una. Nunca fui a Logroño por turismo. Nunca «visité» la ciudad en un sentido cultural o viajero. Iba. Estaba con la gente con la quería estar, nos tomábamos unas tapas y unos vinos en el Laurel… o donde hiciera falta. Y ya está. Aunque sé moverme sin problemas por la ciudad, podríamos decir que no la conocía realmente. O por lo menos desde ciertos puntos de vista.

Entre la plaza del Mercado y la calle Portales, la concatedral de Santa María la Redonda es probablemente el monumento más destacado de Logroño.

Hace unos días, un viejo amigo con el reconecté hace un par de años me pidió un favor. Tenía que ir a la capital riojana por unos asuntos de trabajo. A firmar un contrato importante para él, tanto desde el punto de vista laboral como personal. Algo de cierta trascendencia. Y quería que le hiciera algunas fotos del momento, con las personas con las que iba a asociarse. No requería una elevada sofisticación fotográfica, pero sí unas fotos capaces de ser ampliadas considerablemente y con una razonable calidad técnica. Informado previamente del lugar donde íbamos a estar para el acto, consideré que mi Fujifilm digital de formato medio, con su objetivo normal de 50 mm de focal, servirían perfectamente. Por si acaso, eché en la mochila también la pequeña Minox 35 GT-E con un rollo de Ilford Delta 400… y allí fuimos este domingo pasado por la mañana.

Si el exterior de la concatedral no es demasiado llamativo, el interior es arquitectónicamente y artísticamente mucho más interesante.

Sin mucho madrugar, junto con este amigo, su esposa y su hija mayor, llegamos a la ciudad alrededor de las doce del mediodía, nos tomamos un café y procedimos al acto. Estaban todos muy felices. No puedo comentar, pero si les sale bien, como probablemente sucederá, aumentarán su prosperidad familiar y al mismo tiempo realizarán un servicio interesante para la sociedad; una de esas iniciativas que demuestran que es posible hacer negocios de forma ética. Tomamos unas tapas en el Laurel, y comimos en un bonito restaurante… de cuyo nombre no me acuerdo. La gastronomía de La Rioja es muy celebrada y con razón; salvo que yo no la suelo disfrutar porque no hay comida en la que el pimiento no esté presente de alguna forma. Y esta hortaliza me desagrada en grado extremo.

Como en tantas ciudades actuales, las riberas del río Ebro están muy cuidadas, aseadas y paseables. Me gustó especialmente cómo han conservado los sotos en las áreas inundables a orillas del río.

Y siendo más de las cuatro y media de la tarde, íbamos a volvernos a Zaragoza cuando tomé una decisión. Informado de los horarios de los trenes, entregué una tarjeta con la copia de las fotos realizadas para mayor seguridad, y me quedé a hacer turismo por la ciudad hasta las ocho y media de la tarde que salía el último tren con destino a casa. Y así… resolví la paradoja de que, siendo Logroño una de las ciudades españolas que más he visitado, y que me es querida, no tenía fotos de ella. Unas cuantas, en color, digitales, con la Fujifilm GFX 50R, y unas cuantas, todavía no reveladas, en blanco y negro, con película tradicional, con la Minox 35 GT-E. Aquí os muestro algunas de las fotos digitales en color. El blanco y negro, dentro de unos días.

Antes de volverme, terminé de pasear el centro de la ciudad y me tomé una cervecita en la plaza del Mercado. La calle del Laurel estaba poco animada un domingo por la tarde a las ocho de la tarde, cuando sólo me quedaba media hora para coger el tren de vuelta a Zaragoza.

[Viajes] Apulia (y más) en blanco y negro con película tradicional

Viajes

Este viernes llegaron los resultados de mis rollos de película tradicional para negativos en blanco y negro que hice en mi reciente viaje a Apulia, en el sur de Italia. La cámara y la película que uso son una receta ya muy consolidada para obtener buenas fotos, que sólo dependen de la habilidad, a su ausencia, del fotógrafo.

El viaje incluye también una escapada a Ostia Antica desde el aeropuerto de Fiumicino, aprovechando así la larga escala de seis horas en el aeropuerto romano. Los detalles más técnicos con un comentario fotográfico más amplio lo podéis encontrar en Apulia (y más) con película en blanco y negro – Minox 35 GT-E con Ilford XP2 Super.