[Cine e historia] No dejes que la verdad te estropee una bonita historia: Greta Garbo y la reina Cristina

Cine, Historia

Esta semana que viene me cojo vacaciones. O unos días de fiesta. Como queráis verlo, porque cuando sólo es una semana… Pero bueno. Voy a aprovechar y voy a hacer una escapada. Voy a pasar unos pocos días, cinco noches, en Estocolmo. Turismo y alguna otra cosita.

Al contrario de lo que es mi costumbre, no actualizaré el Cuaderno de ruta durante estos días. Os lo contaré en «diferido» a la vuelta. Voy ligero de equipaje. Paso de llevar el portatil. Son pocos días, y voy a aprovechar para desplazarme con agilidad con sólo el equipaje de cabina. Pero no os quepa duda de qué tarde o temprano el viaje quedará reflejado en estas páginas. Porque fotos pienso hacer. Por supuesto.

Kärnan

Descenso de la fortaleza de Kärnan, en Helsingborg, Suecia - Leica D-Lux 5

El caso es que para irme ambientando, aprovechando que la emiten de vez en cuando en estos tiempos en TCM clásico, puse a grabar el otro día una película de una de las suecas universales por excelencia. La reina Cristina de Suecia, protagonizada por la inmortal Greta Garbo. Ahí es nada.

La película es calificada habitualmente como histórica. Después de verla, estando encantado por lo estupenda que es tanto la película como la Garbo, sólo puedo considerar que será histórica en algún misterioso universo alternativo. Aun sin conocer los detalles de la vida de la célebre reina escandinava, es evidente que las licencias que se toman los guionistas nos llevan a años-luz de distancia de lo que realmente pasó. Veamos lo que nos cuentan y veamos lo que realmente pasó.

Lo que nos cuentan: Cristina es una joven reina que ha heredado de su padre un país convertido en una potencia militar y política. Sin embargo es un espíritu libre, que a pesar de sus buenas dotes para la cultura y el gobierno, no quiere ni oir hablar de casarse y tener un heredero. En una de sus correrías a escondidas, en una tormenta de nieve, conoce al embajador español, y sin presentarse debidamente, se enrollan y pasan cinco días en la cama, haciendo las cosas que se hacen en la cama y tomando chocolate. Después resulta que el embajador viene a presentar una oferta de matrimonio del monarca español, Felipe IV, que ella rechaza. Pero el embajador se queda como enamorado de la reina, ante el escándalo de sus súbditos. Al final, la reina decide abdicar para ser libre de vivir su amor, aunque el embajador muere en un duelo, y ella embarca en Helsingborg camino del exilio y de la libertad personal.

Lo que sucedió: Cristina, joven reina de la dinastía Vasa, heredó un país de poco más de un millón de habitantes en el que el luteranismo arraigó con extraordinaria fuerza, y que intervino con éxito para sus intereses en la guerra de los treinta años. Sin embargo, la joven reina tuvo grandes inquietudes culturales y religiosas lo que hizo acercarse a la religión católica, que profesó en secreto en sus últimos años como reina. Las potencias católicas, principalmente España, Portugal y el papado, fomentaron esta tendencia mediante el envío de embajadores y consejeros que la reafirmaron en estas creencias. En un momento dado, dado que no quería casarse, designó como heredero a un primo suyo, y al cabo de un tiempo, para no dañar a su país, abdicó para hacer pública su conversión al catolicismo y se exilió para vivir en Roma, donde al cabo de bastante tiempo, y después de una vida muy activa, falleció. El embajador español con el que mantuvo amistad, volvió a España donde vivió administrando sus propiedades en compañía de su mujer y sus hijos.

Como vemos, no resulta difícil jugar al juego de encuentra las diferencias. Pero da igual. Hollywood nunca se ha caracterizado por su rigor histórico. Y hay cosas que son ciertas. Por ejemplo, que cuando se exilió, cambió sus ropas por unas de hombre, y atravesó Dinamarca, país hostil que en aquellos momentos incluía entre sus territorios la actual región sueca de Escania, cabalgando de incógnito como un caballero. Pero todo lo demás… Hay varios motivos para que la historia cinematográfica quedase como quedase. Primero, porque es más vendible una historia de romance y aventuras, que una política enmarcada en las conflictos religiosos. Segundo, porque en los Estados Unidos predominan los credos protestantes, y en 1933 todavía prefería una reina protestante vivaracha y con amoríos, que una reina protestante convertida al catolicismo. Poco después estas cosas del sexo quedaron mucho más restringidas en el cine por el infame código Hays.

Finalmente, una última cosa. Cuando se estrenó Ninotchka, del genial Lubitsch, se vendió como la película en la que la Garbo se ríe. Y quedó la leyenda urbano de que fue la única película de la actriz sueca en la que tal cosa sucede. Bien. Si algo se caracteriza su personificación de la reina Cristina, es que es una mujer alegre, vivaracha y animada. Y no faltan las risotadas.

¡Cuántas mentiras salen de Hollywood! ¡No te puedes creer nada!

Puerto

Las últimas escenas de la películas están ambientadas en el puerto de Helsingborg, en aquella época puerto danés, por poco tiempo ya que apenas unos pocos años tras la abdicación de Cristina paso a poder sueco de forma prácticamente definitiva - Leica D-Lux 5

[Breve – fotos e historia] World War II: Pearl Harbor – Alan Taylor – In Focus – The Atlantic

Fotografía, Historia

World War II: Pearl Harbor – Alan Taylor – In Focus – The Atlantic.

Recordatorio de que cada domingo y durante 20 semanas tendremos la Segunda Guerra Mundial en imágenes en In Focus (The Atlantic). Ya van por la séptima semana. En pleno ataque a Pearl Harbor que llevó la demencia destructora todavía a más lugares del planeta.

[Historia] Las otras catástrofes de las guerras

Arte, Historia

Esta entrada de hoy es una reflexión. Una reflexión que en mi mente no es nueva, pero que surgió de nuevo durante mi último viaje de vacaciones, cuando visitaba la Marienkirche de Lübeck. Durante la visita a este emblemático templo de la ciudad hanseática, encontré unos paneles que hablaban de Der Lübecker Totentanz, la danza macabra de Lübeck. Estos impresionantes frescos que ofrecían esta representación de la muerte tan popular en la edad media, y que de alguna forma ha llegado hasta nuestros tiempos. Al ver las imágenes de los distintos personajes mundanos cogidos de la mano con la muerte, mi recuerdo se va hacia alguna de las escenas de El séptimo sello de Bergman donde la danza macabra está presente en distintas escenas.

Recuerdo a la danza de los muertos de Lübeck (Marienkirche)

Paneles informativos recordando la Totentanz en la Marienkirche de Lübeck - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Sin embargo, esta obra de arte ya no se puede contemplar hoy en día. Pereció en 1942 en el incendio de la iglesia que siguió al bombardeo de la ciudad por las fuerzas áreas aliadas. Quede clara una cosa. La principal catástrofe en una guerra, siempre, es la humana. Por supuesto, por la muerte, el dolor, la pobreza en la que se sumen las víctimas de la misma, casi siempre desde hace unas décadas la población civil. También la deshumanización de las fuerzas agresoras, de los soldados, y por supuesto, de quienes más responsabilidad tienen, quienes los mandan a la destrucción y a la matanza. Pero hay otras catástrofes. Las del medio natural, las de la cultura, las del arte, las del medio que nos rodea, que siempre quedará degradado al final de una guerra respecto a su estado anterior.

Campanas caídas (Marienkirche)

No son el único recuerdo de la catástrofe bélica en la Marienkirche; en un rincón del templo, permanecen las campanas que cayeron al suelo durante el incendio - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

El entorno de la Marienkirche y el Rathaus (ayuntamiento) de Lübeck, junto con algún otro edificio como la Holstentor están declarados como patrimonio de la humanidad desde 1987 por la UNESCO. Pero cuando visitamos la ciudad, nos damos cuenta de que no son más que un pálido reflejo de lo que probablemente fue la ciudad antes de la contienda bélica. Un reflejo de la belleza y de la riqueza generada cuando la humanidad se dedica a actividades pacíficas y comunicativas como el comercio. Y que contrasta con la falta de personalidad, incluso la fealdad, de los edificios surgidos tras la misma. Es algo más de lo que perdemos cuando llega la sinrazón de la violencia.

Vista hacia Marienkirche desde Petrikirche

Desde la Petrikirche, tenemos una vista de la Marienkirche reconstruida; pero en un plano anterior vemos alguno de los feos edificios que rompen la armonía del conjunto, que surgieron tras la guerra - Leica D-Lux 5

Hoy día, sólo las nuevas vidrieras puestas tras la reconstrucción del templo nos devuelven alguna imagen de lo que fue sin duda uno de los principales culturales y artísticos de la ciudad. Y al mismo tiempo, un recuerdo de lo que fue el modo de ver el mundo y la vida durante una fase de la historia de la humanidad. Que forma parte de lo que nos ha hecho llegar a ser como somos. El ser humano, sus comportamientos, no es consecuencia sólo de la evolución biológica sino también de la evolución cultural. Del aprendizaje, no sólo personal, sino acumulado por la sociedad a lo largo de los siglos. Un aprendizaje que sin embargo no le ha servido para saber cómo evitar ese máximo exponente del fracaso de las sociedades humanas que es la guerra.

Vidrieras con la danza de los muertos (Marienkirche)

Macabras representaciones en las vidrieras de la Marienkirche; aunque algunas también son divertidas,... obsérvese el pirata... - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

La destrucción fue causada por las fuerzas aliadas, como lo fue por toda la geografía alemana. Hoy día, muchas de las grandes, y no tan grandes, ciudades alemanas presentan un aspecto despersonalizado y feo en sus cascos antiguos como consecuencia de la destrucción padecida por la guerra. Una destrucción que los propios alemanes desencadenaron cuando permitieron que un dictador como Hitler tomara el poder. Sin embargo, pensemos que cualquier pueblo es susceptible de cometer los mismos errores que se cometieron en Alemania a partir del año 1933. Y de hecho, se cometen cada día. Y al final de estos períodos terribles, el mundo es, de alguna forma, un sitio peor para vivir. Porque muchas cosas bellas desaparecen.

Markt y Rathaus

Una niña ante la reproducción en miniatura del antiguo casco antiguo de Lübeck, en el Markt de la ciudad, ante el Rathaus - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Breve con fotos] El mundo de Cleopatra

Arte, Historia

Cuando visitamos en las recientes vacaciones la Ny Carlsberg Glyptotek, en Copenhague, pudimos visitar una exposición temporal dedicada al mundo de Cleopatra. Y por Cleopatra me refiero a la famosa. A Cleopatra VII, la última reina de la dinastía ptolemaica, instaurada en el reino del Nilo a la muerte de Alejandro Magno. La que llevó de cabeza a un par de romanos famosos. El caso es que nos hicieron gracia algunas de las representaciones que de la reina pudimos encontrar en la exposición.

Arte en Ny Carlsberg Glyptotek

La versión trágica de la atractiva, aunque no necesariamente hermosa, reina egipcia; suicidándose mediante la mordedura de un áspid en uno de sus senos.

Arte en Ny Carlsberg Glyptotek

La versión romántica, encarnada en una voluptuosa Liz Taylor, rodeada de su Julio (Rex Harrison) y su Marco (Richard Burton).

Arte en Ny Carlsberg Glyptotek

La versión cómica y desenfadada, que debemos al genio de Goscinny y Uderzo, en "la mayor aventura jamás dibujada", Astérix y Cleopatra. Se dice que «14 litros de tinta china, 30 pinceles, 62 lapiceros de mina blanda, 1 lapicero de mina dura, 27 gomas de borrar, 38 kilos de papel, 16 cintas para máquina de escribir, 2 máquinas de escribir, 67 litros de cerveza fueron necesarios para la realización de esta aventura». Cuchufleta clara de la propaganda de la película a la que se refería la imagen anterior.

[Breve – foto e historia] World War II: The Invasion of Poland and the Winter War – Alan Taylor – In Focus – The Atlantic

Historia

World War II: The Invasion of Poland and the Winter War – Alan Taylor – In Focus – The Atlantic.

Segunda parte de las veinte de las que constará este gran reportaje sobre la segunda guerra mundial. La invasión de Polonia, la muchas veces desconocida e ignorada Guerra de Invierno, y la drôle de guerre en el frente occidental.

[Breve – foto e historia] Mysteries of a Nazi Photo Album – NYTimes.com

Fotografía, Historia

Mysteries of a Nazi Photo Album – NYTimes.com.

Se está estudiando un curioso álbum de fotografías, con toda probabilidad de un militar de la Alemania nazi con capacidad de estar y tomar fotografías tanto en una estación donde Hitler está a punto de recibir al dictador militar húngaro, como en los campos de prisioneros soviéticos y para judíos rusos al principio de la campaña contra la Unión Soviética. Un documento gráfico de indudable valor fotográfico e histórico, pero que guarda todavía sus misterios. El principal, ¿quién y qué fue el autor de las fotografías? Me gustaría seguir al tanto.

[Breve – foto e historia] World War II in Photos – In Focus – The Atlantic

Historia

World War II in Photos – Alan Taylor – In Focus – The Atlantic.

El excelente fotoblog de The Atlantic ha comenzado este domingo ha publicar una serie de reportajes fotográficos retrospectivos sobre la Segunda Guerra Mundial, que se extenderán durante 20 semanas, hasta el 30 de octubre de 2011. Mediante el enlace que encabeza esta entrada, podréis acceder la página de presentación donde irán apareciendo los enlaces a los diversos reportajes. El primero está dedicado a la época de anteguerra, los años treinta. La depresión, el auge de los fascismos en Italia y Alemania, la guerra chino-japonesa, la guerra civil española,… estos entre otras cuestiones están representadas en las primeras 45 fotografías. No hay que perdérselo.

La primera de las fotografías del reportaje retrospectivo, un ominoso Adolf Hitler en 1924, a su salida de prisión.

[Libro] Flores de verano

Literatura

Aunque en principio hoy iba a comentar la segunda de las películas que vi el fin de semana, he cambiado de idea por una serie de motivos. El primero, porque he terminado de leer el libro que compré en la Feria del Libro de Zaragoza este fin de semana. Me ha durado poco. Con razón. El segundo, porque así varío de tema de un día para otro. El tercero, porque el libro me ha impresionado y me apetece comentarlo mucho. Así que hoy toca hablar de uno de los hechos más terribles de la historia de la humanidad, el bombardeo atómico de Hiroshima, contado por uno de sus testigos directos, el escritor japonés Tamiki Hara.

Flores de verano
Tamiki Hara
Impedimenta; Madrid, 2011
ISBN: 9788415130079

El libro, de 136 páginas que incluyen un prólogo de imprescindible lectura para comprender mejor la narración, incluye los tres relatos que escribió el autor para contar sus vivencias sobre las consecuencias de la detonación de la bomba atómica sobre su ciudad natal. Él estaba allí cuando sucedió tan nefasto suceso, sufrió las consecuencias, tanto él como sus familiares.

Originalmente, los tres relatos se publicaron en un orden diferente al que aparecen en el libro. Primero se publicó el que da nombre al volumen, Flores de verano, en 1947, aunque fue escrito un año antes. También en 1947, escribió y se publicó su continuación, De las ruinas, y finalmente, en 1949, Preludio a la aniquilación. Sin embargo, el volumen actual los presenta en el orden cronológico respecto a los acontecimientos históricos.

Canal

Una de las angustias más grandes que sufrieron los supervivientes, y en especial los heridos fue la falta de agua. Hiroshima está en el delta de un río, pero los numeros brazos y canales del mismo se evaporaron por el calor. En la imagen, el Canal Imperial de Aragón en Zaragoza - Leica D-Lux 5

Preludio a la aniquiliación

Narrado en tercera persona, por un narrador externo, nos va a presentar el ambiente que se respiraba en Hiroshima en la primavera y el verano de 1945. El autor aparece mencionado someramente, como el hermano menor que ha vuelto a la ciudad tras enviudar el año anterior. El relato se centra especialmente en el tercer hermano, pero nos presenta un fresco de las relaciones familiares y del ambiente de la ciudad en aquellos meses. La ciudad ha sufrido poco, está prácticamente intacta, aunque conforme llegan las noticias de las derrotas militares, de las graves afecciones que sufren otras ciudades bajo los bombardeos incendiarios, y conforme comprueban que cada vez son más frecuentes las incursiones de los aviones norteamericanos en el cielo de la ciudad, un ambiente de fatalismo inunda a todos. Se evacuan a los niños al campo, se llama a filas a hombres en su cuarentena, todo el mundo se prepara para una evacuación si es necesaria, el ejército derriba manzanas enteras para crear cortafuegos en caso de incendio por los bombardeos. Hay una sensación de que algo va a suceder.

Flores de verano

El autor narra en primera persona. Cae la bomba, aunque nadie sabe exactamente lo que ha sucedido. Al principio todo el mundo cree que las bombas convencionales han caído sobre sus casas. Pero pronto son conscientes de que algo distinto ha sucedido. Los muertos son innumerables, y los heridos tienen aspectos dantescos. Se produce un éxodo de muchos pobladores hacia las zonas rurales, donde se instalan improvisados hospitales. La familia se reagrupa poco a poco, se hacen incursiones a la ciudad para averiguar el paradero de los desaparecidos. Se nos describe el atroz panorama de la ciudad desolada, de los cadáveres calcinados, de los lechos de los ríos y los canales secos por la evaporación del agua por el calor. El narrador no nombra a ningún miembro de su familia por su nombre de pila, cosa que sí hace en el primer relato. Salvo uno de sus sobrinos. Fallecido.

De las ruinas

Nuevamente el autor, en primera persona, nos va narrando las consecuencias de la catástrofes en los meses siguientes. Con un especial acento en la enfermedad. Enfermedad que nadie sabe de donde viene, que aparece en personas que no fueron heridas en el bombardeo, o personas con heridas aparentemente leves que evolucionan mal. La pérdida de pelo, las diarreas, las hemorragias,… nadie sabe de dónde viene todo esto. Se sufren otros problemas, las lluvias torrenciales. La guerra ha terminado, y la sensación de sacrificio inútil acrecienta el pesar. Son conscientes que la bomba que ha caído sobre la ciudad es distinta pero carecen de información. Sin embargo, comienza haber atisbos de que la ciudad resurgirá. Los habitantes vuelven, aunque sea temporalmente. Se restablece, mal que bien, el transporte público. Las familias se visitan.

Comentario

El autor describe con minuciosa precisión lo que ve, y lo que siente. Tanto el mundo físico, como el mundo interior de las personas. Nos encontramos ante un testimonio de primer nivel de la catástrofe, que nos es descrita al mismo tiempo con una tremenda y minuciosa objetividad en sus consecuencias físicas, y con una profunda sensibilidad y subjetividad en lo que se refiere a la devastación interior que sufren las personas que la han sufrido. Ha ratos documento preciso, ha ratos relato poético, te traslada no poco de la sensación de desesperanza de las gentes, al mismo tiempo que sorprende por la capacidad de las sociedades humanas para reorganizarse y retomar sus vidas por traumático que haya sido un evento en sus vidas.

Para mí, es una lectura no sólo recomendable, sino casi imprescindible para entender mejor un hecho tan terrible como la aniquilación masiva de seres humanos por otro seres humanos en un simple acto. Un acto que puede repetirse en un futuro. Las armas atómicas siguen ahí. En cantidad suficiente para arruinar definitivamente la civilización y la especie humana sobre la faz de la tierra. Una ruina que de alguna forma comenzó aquellos 6 y 9 de agosto de 1945, y para cuya reversión todavía no hemos hecho nada realmente positivo. Aunque no haya vuelto a ser utilizada el arma atómica contra otras poblaciones desde entonces. Todavía.

Recomendación fotográfica

Hiroshima Ground Zero, 1945; International Center of Photography (ICP).

Tras la destrucción, los norteamericanos enviaron a numeroso personal militar, científico y técnico para documentar las consecuencias de la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki. Y entre ellos numerosos fotógrafos, u otros profesionales provistos de cámaras fotográficas. Se tomaron innumerables fotografías. Frías, asépticas, documentales. Poco involucradas emocionalmente. Pero que en su conjunto pueden resultar sobrecogedoras o muy ilustrativas. En el enlace que os he puesto, podéis ver alguna de las fotos.

Imágenes similares se pueden localizar en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.

En la Biblioteca Truman se puede hojear uno de los informes realizado con este material.

Dado el impacto que mostraban las imágenes, sumado al comienzo de la guerra fría, muchas de las imágenes fueron censuradas y retiradas de circulación, para no afectar a la opinión pública negativamente a los planes del gobierno estadounidense para un despliegue masivo de armamento nuclear.

Flores caídas

Flores caídas, por una tormenta; algo menos grave que las que cayeron incineradas en Hiroshima - Leica D-Lux 5

[Libro] Aventuras del submarino alemán U…

Literatura

He cogido la costumbre de pasar todas las semanas al menos una tarde por la que es mi librería preferida de la ciudad, Librería Cálamo. No es muy grande, ni muy llamativa, ni nada de eso. Pero hay muchos títulos, pertenecientes muchos de ellos a pequeñas editoriales, muy interesantes, que si no probablemente pasarían desapercibidos en las librerías más grandes y con vocación de consumismo que son más habituales. Y en uno de estos paseos a esta librería encontré este libro que me pareció una curiosidad. Por su tema, un español en un submarino alemán de la primera guerra mundial. Por su escritor, Ricardo Baroja, el hermano menos conocido de Pío Baroja. Por la sencillez y elegancia de la edición. Ahora os cuento.

Aventuras del submarino alemán U…
Ricardo Baroja (originalmente bajo el pseudónimo JGN)
Ediciones 98; Alcobendas, 2010
ISBN: 9788493589462

Como digo, la relativamente corta novela narra las supuestas vivencias de un español de la época en un submarino alemán de la primera guerra mundial. Existen notables paralelismos con la más famosa novela de aventuras en submarinos que se ha escrito, 20.000 leguas de viaje submarino. En ambos casos los protagonistas son recogidos después de un ataque de los sumergibles a los barcos de superficie en los que viajaban. En ambos casos se integran en la vida cotidiana del sumergible. En ambos casos sufren diversas peripecias en su singladura hasta que abandonan el buque. En el libro que nos ocupa, el protagonista es un comercial español que se traslada en un velero, un pailebot, entre Italia y Francia, y que se ve sorprendido por el asalto de uno de los famosos U-Boot alemanes. Temeroso de ser arrojado al mar por los patibularios tripulantes del velero, solicita asilo en el sumergible, el cual le es dado cuando el teniente segundo de abordo, que habla castellano se interesa por él. A partir de ahí comienza una singladura en la que vivirá combates y otras aventuras entre el Mediterráneo y el puerto de origen del submarino en el mar del Norte, atravesando el peligroso Canal de la Mancha.

En lo que se refiere a las descripciones del submarino, su interior y sus instalaciones, todo es muy vago y muy aproximado. Evidentemente, siendo escrita la novelita en el año 1917, más de una año antes de terminar el conflicto, el autor no había tenido ocasión de conocer el interior de uno de estos buques, y mucho menos de viajar en uno de ellos. Pero, escrita la novela en primera persona por el presunto protagonista español, utiliza el ingenioso recurso de una autocensura bajo sugerencia de los alemanes, con quienes se siente en deuda por su hospitalidad y atenciones. Así se evita el engorro de dar detalles, que seguramente no conocía con suficiente precisión.

Más interesantes son las conversaciones entre el español y los dos únicos tripulantes del sumergible que hablan castellano. Por un lado, el teniente, segundo de abordo tras el silencioso y serio comandante, un tipo cordial y simpático que facilita todo tipo de experiencias novedosas al improvisado tripulante. Por otro lado, el médico del submarino, que es definido como un ‘pangermanista’, y que define con precisión los anhelos de una parte del pueblo alemán de un imperio germánico en Europa, la creencia en la superioridad de la raza blanca alemana con respecto al resto, y un profundo antisemitismo a quien se achacan los males que aquejan al viejo continente. Si no ataca también a los bolchevique será probablemente porque en el momento de escribir la obra no se había producido todavía la revolución soviética en Rusia, y por lo tanto este es un factor a considerar todavía. Todo ello 8 años antes de que el tío Adolfo escribiera Mein Kampf, demostrando que el germen del nazismo estaba instalado ya en la sociedad alemana y era algo conocido en el resto de Europa, puesto que incluso es utilizado por un intelectual español en un escrito como este. También se discuten los sentimientos del pueblo español ante el conflicto. Y todo parece indicar que el autor, a través de su alter ego el comercial, opina que predomina la germanofilia. Francia e Inglaterra fueron enemigos tradicionales de España, cosa que no sucedió con los imperios alemanes, con quienes hubo unas tradicionales buenas relaciones. Probablemente, la realidad fue que los sectores más conservadores de la sociedad fueron germanófilos, mientras que los más liberales y de izquierdas fuero aliadófilos. O simplemente indiferentes.

La novela, sin tener grandes virtudes literarias, y a pesar de las evidentes lagunas que el autor tenía sobre la vida en un submarino de la época, es muy entretenida y se lee enseguida. Como curiosidad tanto literaria como histórica creo que es muy interesante, y por lo tanto, relativamente recomendable. Hay que añadir que los dibujos que acompañan al texto son obra del propio escritor, que trabajó como ilustrador y también se dedicó a la pintura. Se le considera el sucesor de Goya como grabador.

Dover

Los acantilados de creta de Dover, Reino Unido; uno de los pasajes más angustiosos de las aventuras del submarino alemán es el paso por el Canal de la Mancha ante estas costas - Pentax P30N, SMC-A 50/2

[Libro] Por qué ganaron los aliados

Historia, Literatura

Después de unos cuanto libros de ficción seguidos, vuelvo como de costumbre a meterme en un libro de historia. En este caso, me llamó la atención al hojearlo en la librería. Porque libros sobre la Segunda Guerra Mundial hay muchísimos. Demasiados. Pero la mayor parte de ellos hablan de batallas, de ejércitos, de cañones y de tanques. Son menos los que hablan de los motivos y las sociedades que participaron, y de cómo evolucionaron, y de qué factores influyeron para que la cosa terminase como terminó. Y como esto es lo que prometía este libro, pues me lo compré, y aquí va lo que he encontrado.

Por qué ganaron los aliados
Richard Overy
Tusquets Editores; Barcelona, 2011
ISBN: 9788483832943

En principio, el libro habla sobre todo del conflicto con la Alemania nazi y, en menor medida, del conflicto con Japón. Podemos dividir el libro en cuatro partes, cada una con uno o varios capítulos:

Una introducción en un primer capítulo, en el cual el autor expone la tesis de que la victoria aliada, aunque aparentemente inevitable a posteriori, pendió de un hilo en determinadas fases de la guerra. Y la victoria de las potencias del Eje, o al menos una paz a su conveniencia, fue una posibilidad muy real.

En una segunda parte con cuatro capítulos, hace referencia a los aspectos más importantes de las campañas militares, centrándose en cuatro escenarios fundamentales:

El dominio de los mares, con especial hincapié en la guerra naval del Atlántico, aunque también comenta las acciones navales del Pacífico que obligaron a los japoneses a ponerse a la defensiva.

Los aspectos principales de la guerra en el frente oriental, con especial detalle en la ofensiva de Stalingrado y el saliente de Kursk.
La ofensiva de bombardeos sobre las ciudades y las industrias alemanas y su impacto sobre el transcurso de la guerra.
La compleja planificación y desarrollo de la invasión de Francia y la reapertura del frente occidental.

Después vienen una serie de capítulos dedicados a los aspectos sociales, económicos y morales que condicionaron el desarrollo de la contienda:

Las economías de guerra.
Los aspectos tecnológicos aplicados al poderío militar.
La gestación de la alianza contra Hitler, las características del liderazgo político y militar, tanto en los aliados como en los países del Eje.
Los aspectos morales que condicionaron la respuesta de las poblaciones al esfuerzo bélico.

Finalmente, un capítulo final que resume las conclusiones de lo expuesto, y un epílogo sobre las consecuencias que tuvo para el mundo futuro.

He de decir que la lectura del libro me ha parecido muy amena, a pesar de que algunos capítulos traten temas un poco más abstrusos, especialmente si se han de abordar cuestiones económicas o de cifras de volúmenes de producción. Pero el autor no abusa de esto. Se limita a datos esenciales y demostrativos, y va construyendo un discurso razonado sobre el porqué de cómo sucedieron las cosas, obviando el detalle fino de cómo sucedieron. No es excesivamente crítico con los errores de coordinación y de previsión política de los aliados, y en las cuestiones morales, se centra más en los aspectos positivos que en los negativos. Aunque los menciona, no insiste en exceso en el auténtico horror que para la población civil supusieron los bombardeos, ni las motivaciones reales que algunos de ellos tuvieron, más que discutibles. Se despacha con un, «hoy en día se ven las cosas de otra forma a como se veían entonces». Tampoco entra en los aspectos morales en la actuación del ejército soviético desde el momento en el que invadió territorio polaco y alemán. También es relativamente benevolente con los líderes norteamericanos, y poco crítico con su credulidad ante las ambiciones soviéticas.

Pero en general, es una lectura interesante, que arroja luces sobre los aspectos más importantes de una contienda que no debemos dejar de analizar y comprender, ya que el ser humano tiene cierta tentación a cometer las mismas estupideces de vez en cuando. Recomendable para los aficionados a la historia y en particular a la del siglo XX. Los que esperen análisis concienzudos de estrategias y tácticas militares, de batallitas y de generales, se sentirán más decepcionados.

Recuerdo a las atrocidades nazis

En las calles de Colonia podemos encontrar entre los adoquines recordatorios a hechos relacionados con los horrores nazis; Colonia fue también una de las ciudades más castigadas por los bombardeos aliados - Panasonic Lumix GF1; G 20/1,7 ASPH.

[Libro] El último encuentro

Literatura

Habiendo vuelto en las últimas semanas a una rutina más normal que la que tuve en el cambio de año, me cuesta más tiempo terminar mis lecturas. Pero recientemente he terminado el séptimo título perteneciente a la colección Xº Aniversario de la editorial Salamandra. Y en esta ocasión me he introducido en las reflexiones de un viejo aristócrata húngaro tal y como nos las presenta Sándor Márai.

El último encuentro
Sándor Márai
Salamandra; Barcelona, 2010
ISBN: 9788498383300

Estamos en los finales de los años 30 del siglo XX. La Segunda Guerra Mundial se echa encima de Europa, y en su mansión solariega, un anciano aristócrata húngaro, general del viejo imperio de los Habsburgo hasta su desaparición en la guerra anterior, recibe noticia que el que fue su mejor amigo hasta que abandonó el país 41 años antes, ha vuelto a la cercana ciudad. Este fue el hijo de un funcionario imperial en tierras de lo que hoy es Polonia, y cuya madre fue étnicamente polaca, sentimiento que heredará el hijo de una forma u otra. Se darán cita para cenar esa misma noche. Durante los preparativos de la cena, el aristócrata recordará los hechos claves de los años de su infancia, de su adolescencia y de su juventud, buena parte de ellos en la Viena imperial, en los que se forjó su carácter y su amistad con el hombre que ahora reaparece en su vida. Durante la cena, los antiguos amigos se contarán lo que fue su vida desde su separación, hasta que finalmente el general sacará a la luz los motivos de su profunda separación y los hechos que amargaron la vida de los dos hombres durante cuatro décadas largas. Todos ellos tienen que ver con la difunta esposa del general, que falleció 8 años tras la separación de los dos amigos.

Schönbrunn - Parque

Durante el relato, los recuerdos del viejo general nos llevan a sus paseos por los jardines de Schönbrunn cuando era un cadete en la Viena imperial - Panasonic Lumix LX3

El relato se estructura por lo tanto en dos partes diferenciadas. En primer lugar, los flashbacks en los que el general nos retrotrae al pasado y nos pone en antecedentes. En segundo lugar, el diálogo que progresivamente se transforma en monólogo durante la cena y su sobremesa en el que el general nos descubre lo que ha atormentado la vida de los dos hombres. Aunque algunas cuestiones son intuidas por el lector, no deja de haber sorpresas sobre lo que realmente atormenta al personaje principal.

Reconozco que la novela está muy bien estructurada y planteada, que te empuja hacia delante, te impulsa a leer más buscando conocer las motivaciones del aristócrata. Si bien nunca llegas a conocer la realidad total de lo que sucedió, ante los silencios de su interlocutor, convertido en oyente más que otra cosa. También es interesante el contexto de multietnicidad en el que se mueven los protagonistas de aquel curioso experimento que fue la monarquía dual austrohúngara, cuestiones históricas que siempre me atraen. Sin embargo, a mí me ha costado motivarme en algunos momentos, ya que me resulta difícil empatizar con un personaje como el del general. Un militar terrateniente trasnochado del todavía más trasnochado Imperio Austrohúngaro no es precisamente alguien me caiga simpático.

No obstante, no deja de ser una lectura de buen nivel, bien escrita y planteada como ya he dicho, que podrá interesar a más de uno.

Visegrad desde el cruce del Danubio

El Danubio fluye rodeando la fortaleza de Visegrad; unos bosques semejantes debieron rodear la casa solariega del protagonista de la novela de hoy, aunque en ningún momento se sitúa en el mapa el lugar donde se encontraba - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Cine/TV] El discurso del rey; Upstairs, Downstairs (2010); y revisitando Lo que queda del día

Cine, Televisión

La tarde de este pasado día de Reyes la tuve relativamente relajada. Y por ello planificamos una tarde temática. En realidad no planificamos nada. Surgió. En primer lugar surgió la posibilidad de ir al cine aunque fuese a la improbable hora de las 5 de la tarde. A ver El discurso del rey (The King’s Speech). Luego ya enlazamos con terminar de ver la secuela que recientemente ha emitido la BBC de la mítica Upstairs Downstairs (Arriba y abajo). Y porqué no. Ya que estaba, volví a ver The Remains of the Day (Lo que queda del día), una interesante película que tiene ya unos años. Las tres se sitúan en el Reino Unido, en la década de los 30 del siglo XX, y sus argumentos tienen sus puntos de aproximación. Me saldré de forma habitual de comentar las películas y las series de televisión, y haré un comentario en paralelo de las tres. Y de alguna forma, complementan el ciclo de productos audiovisuales de las últimas semanas, que comenzó con Downton Abbey y siguió con Gosford Park.

Catedral de Wells

En Lo que queda del día, el mayordomo inicia un viaje hacia el oeste del país para reencontrarse con la antigua ama de llaves; quizá su recorrido le llevase a pasar por las cercanías de la catedral de Wells, en Somerset (Reino Unido) - Fujifilm Finepix F10 (composición de dos fotogramas)

Sinopsis

Si en 1993 James Ivory nos contaba como unos ingenuos nobles británicos caían hechizados por el embrujo de los nazis en The Remains of the Day, mientras un serio mayordomo (Anthony Hopkins) y una dinámica ama de llaves (Emma Thompson) vivían una nunca confesada historia de amor, constreñida por las convenciones sociales. Las otras dos producciones más modernas nos hablan de algunos de los acontecimientos de la época desde otros enfoques.

Así, en Upstairs Downstairs (2010), conoceremos como la antigua mansión en el exclusivo barrio de Belgravia se ve ocupada de nuevo por un joven y prometedor diplomático que se instala con su esposa y la hermana menor de ésta. Un nuevo grupo de servidores se formará, de los que sólo quedará en común con la antigua familia Rose (Jean Marsh), actualmente como ama de llaves. Pronto conoceremos como entre los personajes que visitarán la casa se encuentra Wallis Simpson, amante y futura esposa del todavía príncipe de Gales, que se verá obligado a abdicar como futuro Eduardo VIII, cuando se empeñe en contraer matrimonio con esta divorciada americana. Pero también aparecerá algunas siniestras visitas como el embajador alemán, Von Ribbentrop. Y asistiremos a cómo, mientras van sucediendo los pequeños dramas domésticos, las amenazadora sombra de los fascismos se cierne sobre el futuro de Europa y de los británicos. Termina la historia poco después de la sonora abdicación del futuro duque de Windsor.

Y mira tú por dónde, en El discurso del rey, dirigida por Tom Hooper, asistiremos a las tribulaciones del duque de York (Colin Firth) futuro rey Jorge VI, que animado por su esposa Isabel (Helena Bonham Carter), decide ir a un terapeuta del habla (Geoffrey Rush), con quien trabará una relación peculiar que acabará en amistad, mientras los dramas sucesorios mencionados en el párrafo anterior se producen, y sin comerlo ni beberlo acabará coronado y al frente (simbólico) de la nación en el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

Producción y realización

Nos encontramos con tres producciones de muy distinto tenor, aunque espléndidas en cuanto a medios y ambientación.

Mientras que en la película de 1993, los auténticos protagonistas son los sirvientes, sus dramas, sus sentimientos, magnificamente llevados por un director que no es especialmente santo de mi devoción. Que me resulta un poco,… no sé,… frío. Pero en esta ocasión su forma de realizar le viene al guante. La realización de la moderna película sin embargo tiene prácticamente un único fin, el lucimiento interpretativo de sus actores que, como comentaré más adelante, aprovechan sin lugar a dudas.

La producción televisiva es sin duda impecable, aunque quizá no acabe de enganchar emocionalmente como su antecesora de los años 70.

Belgravia Square

Belgravia Square es el corazón del barrio de Belgravia en Londres; barrio donde se situa la acción en la serie que hoy comentamos, y que está plagada de legaciones diplomáticas - Canon Digital Ixus 400

Interpretación

Excelente en los dos largometrajes, donde el peso dramático descansa sobre el trabajo de unos intérpretes en estado de gracia. Todos ellos suelen ser sólidos intérpretes en cualquier trabajo que realizan, pero en ambas películas están espléndidos.

En cuanto a la serie televisiva, sin duda estamos ante unas excelentes interpretaciones, aunque dada la naturaleza coral de la producción, y el propio lenguaje del medio televisivo, tienen un menor lucimiento.

Conclusión

De las tres producciones que he ido comentando, la que en estos momentos me gusta más es la más antigua. Es una película que he ido apreciando más con los años. Creo que ha envejecido muy bien, sobre todo por la excelente labor de sus dos protagonistas.

La película más actual presenta para mí un problema. Y es que las peripecias personales de la familia real británica a lo largo del siglo XX me interesa más bien poco. Mientras que una producción similar de hace unos años tenía el aliciente de que en cierta medida profundizaba en determinados acontecimientos políticos de la década de los 90, en la que ahora nos ocupa no profundiza en los acontecimientos sociopolíticos de la época. Así que se queda meramente como una producción bonita de ver, y que tiene como fin admirar el trabajo interpretativo de sus protagonistas. Pero aquí viene un nuevo problema. Ver esta película doblada al castellano es un crimen. Pero no hay ninguna copia en versión original en Zaragoza. Claro. Luego se quejan de la piratería. ¡!

La producción televisiva, si bien es entretenida, no acaba de alcanzar el nivel que las expectativas asociadas a su precursora levantaba. Y así, si la comparamos con la reciente Downton Abbey, creo que esta un paso por detrás. Pero se deja ver sin ningún problema. No está mal.

Calificación de El discurso del rey

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
****

Recomendación musical

En un podcast reciente de Jazz porque sí dedicado a Count Basie, hay varios temas muy interesantes, pero sugiero que se preste atención al último tema del programa, una versión de Low Life, que está realmente muy bien.

Guardias Coldstream

Pequeña formación de Guardias Coldstream, tradicionales guardias de la familia real en Buckingham Palace - Canon Digital Ixus 400