Libro: El nombre de la rosa

Literatura

stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus

El verso latino con el que encabezo esta entrada es el que a su vez cierra el libro que hoy voy a comentar. Por primera vez comento una relectura de un libro. Leí por primera vez la más celebrada novela del alessandrino Umberto Eco cuando tenía unos 22 ó 23 años. Recuerdo que un amigo lo iba leyendo mientras realizábamos un viaje interminable, un viernes por la tarde, entre Zaragoza y Jaca en el entrañable canfranero. Era la segunda vez que lo leía; decía que tendría que hacerlo varias veces para sacarle todo el jugo. A las pocas semanas, me hice con un ejemplar y lo leí. Siempre supe que, efectivamente, leerlo una vez no bastaba. Pero también supe que para sacarle el jugo adecuado, había que adquirir un bagaje de conocimientos históricos y culturales, que en ese momento no tenía. No sé si ahora los tengo, pero se presentó la ocasión y lo he vuelto a leer. Y aquí va lo que opino.

El nombre de la rosa
Umberto Eco
Círculo de lectores; Barcelona, 1984
ISBN: 8422616467

Nos encontramos en Italia, en noviembre de 1327, en algún lugar no revelado entre el centro y el norte de la península, no lejos del mar, pero introducidos en las montañas, donde una abadía benedictina impone su ley sobre los territorios circundantes, y su influencia política sobre distintas facciones de las luchas entre el papado de Aviñón y el emperador del Sacro Imperio. Estamos en la Baja Edad Media, y ya el Renacimiento empieza a asomar en la península italiana. Es un periodo de crisis, y tanto las estructuras políticas como religiosas que han cohesionado Europa tras la caída de la civilización clásica se tambalean. Las ciudades surgen, los idiomas vernáculos triunfan, y las nuevas ideas se transmiten con mayor facilidad. Hacía la abadía se dirige un franciscano inglés, Guillermo de Baskerville y su ayudante, Adso de Melk, un novicio benedictino de familia noble alemana que actúa como su secretario. Es este último quien narra la historia en primera persona. Al llegar a la abadía, donde se va a celebrar un encuentro político de alto nivel entre representantes del papado, de los franciscanos y del emperador, el abad decide confiar en Guillermo la resolución del misterio de una muerte, que pronto son dos y aun más. Y todo ello, bajo el riesgo de que el encuentro político fracase.

Aunque con los años he adquirido mucho más conocimiento histórico y mucha más cultura que cuando tenía 22, no me consideraré capacitado para hacer reflexiones sesudas sobre los múltiples significados y referencias que encontramos en el libro. Para mí básicamente hay cuatro elementos de interés. Que no son pocos:

  1. Por un lado, el libro nos cuenta una historia de intriga en el que se homenajea a un personaje real, Guillermo de Ockham, y a otro ficiticio, Sherlock Holmes, en la figura del protagonista principal de la novela, el franciscano de Baskerville. Me parece una de las historias detectivescas más apasionantes que he leído nunca. Esto lo podría haber dicho ya la primera vez que leí el libro.
  2. Por otro lado, está la intriga política, con las luchas de poder entre papado, imperio y otros actores, que representan la dinamización de un periodo histórico, tras los años de relativa oscuridad que supusieron los siglos medievales. Sí, yo soy de los que opinan que estos siglos supusieron un paso atrás en la civilización occidental, un travesía en el desierto. Aunque se me enfaden los acérrimos defensores de este periodo. No obstante, considero también un periodo apasionante desde diversos puntos de vista.
  3. Es un fresco magnífico de la vida en la Europa occidental de aquella época, de su economía, de su política, de su paisaje, de sus costumbres. Se aprende mucho sobre cómo se vivía en aquel momento y sobre cómo eran sus gentes.
  4. Es un homenaje espléndido a la historia del pensamiento humano, de las interrelaciones de distintas corrientes filosóficos, del avance de nuestra especie en el conocimiento del mundo que nos rodea.

Por todo ello, no lo considero sólo un libro recomendable, sino que lo considero un libro fundamental, que debiera leer todo aquel que quiera presumir de un cierto amor hacia la literatura, hacia la historia y hacia el pensamiento humano.

Por cierto, el largometraje realizado en 1986, que habitualmente es tan bien valorado, incluso entusiásticamente, por muchos de los que lo han visto, a mí nunca me gustó. Ciertas concesiones al público y a lo comercial desvirtúan por completo la historia que el libro nos narra. Para mí es una película proscrita que nunca he vuelto ni no volveré a ver.

Danubio

El Danubio en Szentendre, Hungría; unos 300 kilómetros más al oeste, río arriba y en sus mismas orillas, se encuentra la abadía de Melk, desde la que Adso no cuenta esta historia de su juventud - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Libro: Un relato policiaco

Literatura

Siempre me llevo algún libro de vacaciones. A veces los leo, a veces no. Depende de muchas cosas. En esta ocasión, me llevé dos, porque uno era muy cortito. Me pareció. Y así es. Es el único que en algún rato en desplazamientos me ha dado tiempo a leer. Lo encontré poco antes de salir de viaje en la librería Cálamo de Zaragoza. Una librería que me gusta mucho. Y lo elegí porque es de Imre Kertész, un autor húngaro, nobel de literatura en el año 2002, nacido en Budapest. Aunque ya veremos que no trata de Hungría. O sí. Según se mire.

Un relato policiaco
Imre Kertész
Acantilado; Barcelona 2007
ISBN: 9788496489851

El relato es contado por un policía secreto de un innombrado país latinoamericano, en primera persona. Un policía, que tras un golpe de estado militar, entra a formar parte de una unidad represora. Vamos. Es un torturador. Está detenido y va a ser ejecutado, pero aprovecha para contar la historia de Federico y Enrique Salinas, padre e hijo, el mayor un acomodado comerciante con cierta influencia en el país, el menor, un joven idealista que pudiéndose acomodar al régimen dictatorial, quiere cambiar las cosas. A partir de ahí, asistimos a cómo se forma la unidad represora, conocemos el carácter de sus componentes, y nos enteramos de en qué tristes circunstancias sus caminos se cruzan con los de los Salinas, y el triste destino que a estos les depara.

Esta breve historia, es una historia de los sinsentidos. Por nada tiene sentido. Ni la dictadura, ni el comportamiento de la unidad policial, ni el comportamiento de los Salinas, ni la investigación que sobre ellos recae,… Y cada cosa está derivada de lo anterior, y todo ello es un crítica acérrima de los vicios de los regímenes totalitarios.

Lo curioso también del libro es que fue publicado en su país natal en 1977, cuando todavía era una dura dictadura comunista. Parece ser que el hecho de que la acción del libro se sitúe en un país latinoamericano, lugar donde la mayor parte de las dictaduras han sido fascistas, permitió su publicación. Aunque es obvio que el interés del autor no era criticar aquellas lejanas dictaduras de república bananera sino la triste realidad de su país de origen.

Resumiendo, poco más de 100 páginas que se lee con facilidad, casi de un tirón, que nos pueden servir para conocer a este prestigioso autor húngaro.

Parlamento desde el Puente de las Cadenas

Visto desde la orilla de Buda del Puente de las Cadenas, al atardecer, se ve iluminada la figura del parlamento húngaro, lugar cuya finalidad se ve aplastada en caso de dictadura - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Libros: Ciudad de cristal

Literatura

Es una historia curiosa la de cómo he acabado leyendo estos dos libros. Sí, dos. A pesar de que el título sea sólo uno. Veamos. Paseaba yo hace un par de semanas por una librería de Zaragoza perteneciente a una conocida cadena de ellas. Cuando al retirarme de la sección de libros de fotografía, pasé por la de cómics, y decidí curiosear. Y me llamó la atención ver un libro con la característica encuadernación de la colección Panorama de narrativas de Editorial Anagrama. Al principio pensé que alguien había descolocado un libro. Pero me llamó la atención que un volumen que normalmente hubiese estado expuesto en la planta calle de la librería, se encontrase en un rincón de la primera planta. Mucho recorrido para haber sido depositado por un visitante casual que se hubiera arrepentido de la adquisición del volumen. Así que lo cogí y lo hojee. Estaba bien situado. Era una adaptación al formato de historieta de una novela de Paul Auster. Me picó la curiosidad, y lo cogí para comprarlo.

Seguí mi recorrido por la librería, y bajá al sótano para mirar entre los libros de bolsillo. Una semana más tarde tenía el viaje a Colonia, y quizá viniese bien tener algún librillo previsto. Y claro. Allí estaba. La novela adaptada en el libro anterior, en la colección  Compactos Anagrama. Y me lo cogí también. Y los he leído. En el orden lógico. Primero la novela y después la adaptación.

Ciudad de cristal – novela

Ciudad de cristal
Paul Auster
Compactos, Editorial Anagrama; Barcelona, 2001
ISBN: 9788433914767

Perteneciente a la llamada Trilogía de Nueva York, es uno de esos relatos en los que el entorno, en este caso la ciudad de Nueva York, tiene un papel fundamental en el desarrollo del mismo. Se nos presenta en esta novela a un escritor, Daniel Quinn, que, desolado por la pérdida prematura de su mujer y su hijo, entra en una apatía que le lleva a dejar un lado su prometedora carrera literaria para ganarse la vida escribiendo novelas detectivescas bajo seudónimo. En esto está cuando empieza a recibir llamadas nocturnas en las que le preguntan si es el detective Paul Auster (el mismo nombre que el autor de la novela), que lo necesitan con urgencia porque es una cuestión de vida o muerte. Tras rechazar las llamadas en varias ocasiones, finalmente decide contestar y se hace pasar por el detective en cuestión. Es citado una mañana en un apartamento neoyorquino, y allí conoce a Peter Stillman y a su atractiva mujer. Stillman es una persona con discapacidades derivadas de haber sufrido en su infancia un aislamiento experimental por parte de su padre, del mismo nombre, que lo mantuvo en una habitación aislado durante casi una década. Ahora, después de trece años, su padre, que fue ingresado en una institución psiquiátrica, va a ser liberado y teme que venga a matarlo. El falso Paul Auster debe evitar este hecho. El protagonista acepta el encargo, en parte porque le intriga el asunto, en parte por el atractivo de la mujer. Y ahí comienza un extraña investigación, en la que no sólo intervienen los personajes mencionados, sino que el propio escritor, el auténtico Paul Auster, tiene una participación en la trama. En ella asistiremos a una particular bajada a los infiernos del protagonista, con lo ciudad de Nueva York como escenario fundamental.

El libro es una reflexión sobre la identidad personal, en la que distintos nombres y personalidades son aplicado a un mismo personaje, el escritor, con la consiguiente confusión ante la realidad que padece, mientras que en otras ocasiones un mismo nombre se aplica a personas distintas, bien sea la dualidad padre-hijo, bien sea el detective a quien no llegamos a conocer realmente y el escritor que se introduce en su propia novela. Particularmente reveladores son el caótico monólogo de Peter Stillman hijo cuando contrata al falso detective, y las entrevistas entre el protagonista y el Peter Stillman padre. Y muy perturbador la desestructuración personal que el protagonista sufre en el tramo final de la novela, cuando queda absorbido por la investigación, que lo desconecta de todo y de todos.

No es una novela fácil de leer, pero es indudablemente interesante, y desde luego que da que pensar un rato. No me atrevería a recomendarla a todo el mundo, pero sí a quien no tenga miedo de salirse de los caminos más trillados de la narrativa de ficción.

Ciudad de cristal – historieta

Ciudad de cristal
Paul Auster, Paul Karasik y David Mazzucchelli
Panorama de narrativas, Editorial Anagrama; Barcelona, 2005
ISBN: 9788433970831

Sobra volver a repetir el argumento de la historia. La adaptación gráfica por parte de Karasik y Mazzucchelli de la novela es absolutamente fiel al relato escrito. De hecho la gracia del experimento artístico es el ejercicio de traslación a un medio distinto de una historia con una personalidad tan particular. Y valen los mismos comentarios sobre el interés del libro que he mencionado antes.

Pero claro, hay que comentar los aspectos propios del medio. He de decir que llevo ahora alrededor de un año dedicándome a leer periódicamente alguna historieta. Y todavía no tengo todos los resortes del medio para sentirme seguro a la hora de expresar mis opiniones. Pero la sensación que me ha dejado es que casi me ha gustado más la adaptación que la novela original. Los dibujos y el guion se combinan de una forma muy precisa, con bastante economía de medios, con cierta austeridad pero con claridad, para contar una historia que ya hemos visto que es difícil de narrar, y que lleva de tras los pensamientos y los sentimientos de sus personajes, que son complejos. Pero de alguna forma, yo me he sentido cómodo con ella.

En cualquier caso, siempre me quedará la duda si me hubiese parecido lo mismo en el caso de que no hubiese leído previamente la novela. Pero eso es algo que ya nunca podré saber. En cualquier caso, el experimento realizado de leer ambas versiones de Ciudad de cristal me ha parecido muy interesante y muy estimulante. Así que si alguno se anima, ya sabe.

Colonia - Hauptbanhof (estación central)

Un momento importante es cuando el ficticio residente se encuentra con Stillman padre en Penn Station, en Nueva York; a falta de imágenes de tan emblemático lugar, valga una vista de la concurrida estación central de Colonia - Panasonic Lumix LX3

Libros: El mundo de Sofía

Literatura

Reconozco que una de mis asignaturas pendientes entre las ciencias humanas es la filosofía. No es que suspendiese mis asignaturas con ese nombre cuando estudiaba BUP y COU. No. Siempre fui buen estudiante. Pero así como la de 3º de BUP, conceptos generales de filosofía, lógica, psicología, etcetera, fue razonable, la de COU, que se centraba en la historia de la filosofía es como si nunca hubiese sucedido. Una monja escolapia iba dictando sus apuntes sobre una miriada de filósofos en orden cronológico, sin explicación alguna de lo que estaba contándonos, para luego realizar un ejercicio de memorización sobre unos conceptos que para nuestras mentes adolescentes simplemente nos resbalaban. Una catástrofe absoluta que solvente con un notable en mi expediente académico. Un notable absurdo. Pero oficialmente, mis conocimientos de historia de la filosofía valían un notable.

Un efecto secundario indeseable de aquello es que con posterioridad he evitado como si me diesen de patadas en las espinillas cualquier lectura sobre aquellos individuos que me amargaron algunas tardes a mis 17 ó 18 años. Sócrates, Kant, Nietzsche,… se convirtieron en un yuyu absoluto, a evitar. Pajeros mentales que condujeron a una producción de tochos en forma de libros que si no han arruinado los bosques del planeta se debe a la escasez de demanda entre el público general. Por ejemplo, aborrecí la palabra ente que, para mayor cachondeo, en aquella época se empezó a utilizar con frecuencia para denominar al Ente Público Radiotelevisión Española.

Vidrieras - Catedral

Vidrieras en la catedral de Colonia; el cristianismo ha condicionado profundamente, como religión oficial, el pensamiento filosófico del mundo occidental - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Con el tiempo, uno madura. Y además, a pesar de ser un chico de ciencias, nunca he tenido nada en contra contra las disciplinas humanísticas. El lenguaje, algunas cosas de la antropología, ensayos sobre cuestiones sociales o políticas, pero sobretodo la historia, son temas sobre los que he mantenido el interés de forma más o menos constante. Curiosamente, en todos ellos puedo identificar algún profesor en mi adolescencia que me hizo la materia atractiva. Luego supongo que además del sustrato personal, propenso a la lectura o al estudio, la presencia de docentes competentes y con buenas dotes de comunicación es muy importante.

El caso es que recientemente, visitando a unos amigos, tenían para su hija adolescente un ejemplar del libro que nos ocupa hoy. Ejemplar que dormía el sueño de los justos porque a la niña le gusta tanto leer como a mí que me hagan la acupuntura con media docena de alfanjes sarracenos. Así que, ni corto ni perezoso, me lo apropié por unos días, me puse en situación de volver a mis tiempos mozos, y me he leído este librito.

El mundo de Sofía
Jostein Gaarder
Siruela, edición de bolsillo; Madrid, 2010
ISBN: 9788498414516

Escrito por el noruego Jostein Gaarder, el libro es una guía de introducción a la historia de la filosofía desde los mitos indoeuropeos y los primeros naturalistas helénicos, hasta el existencialismo del siglo XX y las perspectivas que abre los descubrimientos de los últimos decenios sobre cómo es y cómo ha evolucionado el universo en el que vivimos. Pero lo hace de forma novelada, a través de las peripecias de una adolescente de 14 años, Sofia Admunsen, que está a punto de cumplir los 15, y que empieza a recibir cartas de un misterioso Alberto Knox que le propone hacer un curso de filosofía. Poco a poco descubrimos que hay extraños sucesos que se producen en la historia, difíciles de explicar de forma racional, hasta que descubrimos que ambos personajes no son más que los protagonistas de un libro que un mayor noruego de los Cascos Azules en el Líbano ha escrito para su hija Hilde que también tiene 14 años y que también cumplirá pronto los 15. A partir de ahí, además de seguir con el recorrido por la historia de la filosofía, se genera una subtrama sobre cómo los personajes de ficción se rebelarán con el «dios» que los manipula al escribir sobre ellos, para alcanzar cierto grado de existencia propia.

Dado este argumento, hay que juzgar el libro a dos niveles. Seré breve en la parte novelada. Está escrita para adolescentes jóvenes, entre los cuales atraerá preferentemente a las chicas. Y por lo tanto, más allá de la curiosidad o de que esté más o menos ingeniosamente escrito, a un tarugo de cierta edad como yo pues interesa muy relativamente. Pero bueno. Si uno decide volver a los 17, como cantaba la canción, pues hay que asumir las consecuencias y comértelo todo. Y bueno, tampoco está tan mal.

Pero luego está la otra parte. Los contenidos de introducción a la filosofía. Es curioso. No creo que después de leer el libro pudiera reeditar mi notable de COU. Pero me he enterado incomparablemente más de lo que va la historia de la filosofía y de los planteamientos fundamentales de las distintas figuras de la materia a lo largo de los siglos que en aquellas duras tarde desde unos meses antes hasta unos meses después de que el gran filósofo de las metralletas el teniente coronel Tejero, mostrase sus filosóficos argumentos al mundo entero. Quizá hay planteamientos discutibles. Por ejemplo, da por hecho que los acontecimientos relatados en el Nuevo Testamento pueden considerarse como históricos y fiables. Y eso es francamente discutible. Y por lo tanto, poner la figura de Jesús de Nazaret al mismo nivel que otros autores. No me convence. Es necesario desde luego hablar del impacto del cristianismo en el mundo; pero personalmente no reconozco como autor de esas ideas al nazareno, sino a quienes luego utilizaron su figura de modo interesado para construir la religión oficial que ha llegado hasta nuestro días. Pero bueno. Quizá no sea tampoco tan importante quién dijo qué sino las consecuencias de que alguien lo dijera, y la idea se propagara.

Se detecta también el envejecimiento de los 20 años que hace que se escribió. Ese surgir del mundo globalizado por las comunicaciones ha alcanzado unos niveles que haría que hoy la reflexión sobre el tema pudiese tomar otros matices y contenidos. También se han actualizado los conocimientos científicos que se exponen en el último capítulo, aunque creo que el mismo es razonablemente válido. Sin embargo, la preocupación por el medio ambiente o por el papel de la mujer hace que desde ese punto de vista sea un libro muy actual.

Resumiendo, un libro pensado para los adolescentes, y que algo tiene para que haya sido traducido a más de 50 idiomas y se hayan vendido decenas de millones de ejemplares. Pero cuya lectura tampoco hará daño a ningún adulto tenga los años que tengan. Aunque obviamente, para mí por lo menos, igual es el momento de buscar alguna lectura complementaria sobre el tema más adaptada a mi edad y condición.

Por cierto, como no he comprado el libro, que me lo han dejado, me siento como un delincuente. Seguro que este hecho atenta contra los dogmas de la SGAE. Porque que te dejen un libro y lo leas debe ser tan malo o más que si te lob bajas de internet, ¿no? Como no pasas por caja. ¿Cuales hubieran sido las consideración éticas de Kant en una situación como esta? Ufff, qué difícil es la filosofía.

Paseando al atardecer

Una pareja musulmana pasea por el Frankenwerft de Colonia; la afluencia de inmigrantes de otras culturas con distintas bases filosóficas y religiosas produce tensiones intensas en las sociedades actuales - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Libro: El bosque de los zorros

Literatura

Sigo recuperando en este verano libros comprados hace ya un tiempo y que, por un motivo u otro, se habían quedado en la estantería a la espera de encontrar un momento para leerlos. Y este corresponde a una literatura que podríamos calificar como relativamente exótica, ya que se trata de un libro de Arto Paasilinna, un finlandés, cuya recomendación encontré el invierno pasado en un blog sobre literatura. Y vamos a ver de qué trata.

El bosque de los zorros
Arto Paasilinna
Anagrama, Compactos; Barcelona, 2007
ISBN: 9788433972767

Oiva Juntunen es un delincuente finlandés establecido en Estocolmo, que lleva una vida regalada como consecuencia del disfrute de un buen montó de oro que robó en compañía de otros dos cómplices actualmente en la carcel. Cuando uno de ellos, con instintos asesinos, está a punto de salir de la trena, decide esconderse en los páramos de la Laponia finlandesa hasta que pase el riesgo. Allí se encontrará con el comandante Sulo Remes, un militar del cuerpo de ingenieros absolutamente alcoholizado, que tras una maniobras militares especialmente catastróficas, se toma un año sabático, manda a su mujer a España, y se queda con el delincuente a «buscar oro». Tras unos comienzos tensos y de desconfianza, ambos acabarán llegando a un acuerdo de convivencia, y se preparan para pasar a cuerpo de rey el duro invierno lapón en una cabaña perdida en la tundra nórdica. Pero lejos de vivir aislados como ermitaños, por allí pasarán todo tipo de personajes. Una nonagenaria sami* de origen ruso que acabará por instalarse con ellos, tras huir de los servicios sociales que quieren internarla en un asilo, acabará siendo el tercer protagonista. Con permiso del zorro Quinientos. Pero también pasarán por ahí alguna compañía de militares, turistas alemanes, cazadores furtivos, un policía de la tundra, dos prostitutas suecas y el peligroso asesino que conseguirá averiguar el paradero de Oiva.

Como podéis imaginar por la sinopsis, este libro es básicamente una novela humorística. El autor se dedica a utilizar una situación relativamente demencial para emitir potentes críticas a diversos aspectos de la sociedad y la política finlandesa de la época, la primera mitad de los años 80. Las fuerzas armadas, la política de defensa neutral respecto a los bloques de la época, el paternalismo de los servicios sociales hacia el pueblo sami, el sistema penal, la prostitución, el consumo de alcohol, son algunos de los temas que surgen. Todo ello mediante situaciones absolutamente delirantes, políticamente incorrectas en muchos casos, que causan la hilaridad del lector. En cuanto hube leido los primeros capítulos no pude dejar de pensar en el parecido con las novelas de Tom Sharpe, el cáustico novelista británico, cuyos delirantes personajes me deleitaron durante una temporada hace años. Es el mismo tipo de novela.

Sin embargo, el conjunto del relato me parece irregular. Comienza con mucha fuerza, las situaciones estrambóticas se suceden, la mala leche aflora en todas las páginas. Sin embargo, conforme avanza el relato da la impresión de que el autor ha quemado mucha pólvora al principio, y hay muchas páginas de estancia en el invierno lapón relativamente sosillas. Surgen de vez en cuando destellos de situaciones muy divertidas, pero ya no se recupera el ritmo del principio. Dicho lo cual, lo cierto es que en conjunto es una lectura muy divertida, que puede ser muy adecuada para estos tiempos veraniegos, o para cuales quiera otros en los que apetezca no tomarse las cosas serias demasiado en serio.

No es Laponia, pero es Finlandia; en Ruovesi, al norte de Tampere, a orillas de uno de los mil lagos de la región de este nombre - Panasonic Lumix LX2

* Aunque las poblaciones indígenas del norte de Europa se han conocido tradicionalmente como lapones, hoy en día en los países nórdicos se considera que la denominación correcta es sami, y que la denominación lapón es peyorativa. Quizá salvo en Finlandia, donde la región nórdica se denomina Lapland, es decir, Laponia. Por ello, utilizo en este artículo los términos Laponia y lapón para referirme al lugar donde suceden los hechos, pero sami para referirme a las personas de esta etnia.

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Libro: Violetas de Marzo

Literatura

Tras unas cuantas lecturas más o menos trascendentes en su contenido, aunque razonables para los calores veraniegos, me voy a algo que es típico de los meses de verano. La novela negra. Los detectives privados metidos en eternos líos.  Hace tiempo que había visto esta serie de novelas en las estanterías de las librerías, pero hasta ahora no me había decidido a probar. Así que nada. A por ella. La primera novela de la serie Berlin noir de Philip Kerr. Y esto es lo que me ha parecido.

Violetas de marzo
Philip Kerr
RBA bolsillo; Barcelona, 2007
ISBN: 9788479013516

En esta novela, que como he dicho anteriormente es la primera de una serie, nos trasladamos al Berlín de 1936, en vísperas de las Olimpiadas, y se nos presenta a Bernie Gunther, un antiguo miembro de la Kripo, reconvertido en detective privado por su mala adaptación a los nuevos tiempos políticos dentro de los cuerpos de policía alemanes tras la llegada de Hitler al poder. Han asesinado a la hija de un empresario del acero del Ruhr y a su marido, miembro de las SS. Los cuerpos han aparecido carbonizados por un incendio, y también ha aparecido abierta la caja fuerte. Ha desaparecido un collar de diamantes, que el empresario piede a Gunther que busque. Pero han desaparecido más cosas, y eso hará que el detective se vea involucrado en las miserias políticas del régimen. Lo cual no es bueno para la integridad física de nadie en la Alemania nazi.

Lo cierto es que durante buena parte del libro, te da la impresión de que estás leyendo un sucedáneo de novela negra americana. Bernie Gunther puede ser lo mismo un trasunto del Philip Marlowe de Raymond Chandler, o el Sam Spade de Dashiell Hammet, o muchos otros. La policía corrupta lo mismo puede ser la Gestapo que cualquier cuerpo policial de San Francisco o Los Angeles; los políticos corruptos lo mismo pueden ser lo jerarcas nazis que cualquier alcalde o gobernador americano típico de la novela negra de ese país. Y desde este punto creo que la novela está mal aprovechada al no tener en cuenta las especificidades del lugar y del momento histórico. Sólo en el último tramo nos encontramos con una experiencia en el campo de concentración de Dachau que salva un poco esta carencia.

Resumiendo, una novela que si bien es entretenida, no acaba de convencer del todo, quizá por la sensación de déjà vu que mantiene a lo largo de casi todo su recorrido. Puede valer para una lectura veraniega, y quizá si eres un fanático de la novela negra a cualquier precio. En caso contrario, más vale dedicarse a los productos originales que hemos mencionado antes. Aunque no tengo nada en su contra de forma grave, dudo que siga leyendo otros volúmenes de la serie.

Berliner Mauer

Un lienzo del antiguo muro que dividió Berlín lo encontramos en la Niederkirchnerstrasse; que fue en la época nazi la Prinz-Albert-Strasse, donde se encontraba la sede de lindezas tales como la Gestapo y las SS, lugares por donde discurren algunas aventuras de nuestro protagonista de hoy - Panasonic Lumix LX3

Libro: Estupor y temblores

Literatura

Es curioso lo que me pasa a mí. De vez en cuando, me aparecen en casa libros que no sabía que hubiese comprado. No es algo que me pase todos los días… no estoy tan mal… pero de vez en cuando sí. Así que últimamente, cuando veo que se me acaba la lectura en curso, reviso en las estanterías los libros no leídos. Descontando los abandonados, claro. Aproximadamente un 10% de los libros que empiezo no los termino ni los llego a leer nunca. Pocas veces, alguno lo he retomado y he seguido hasta el final. Pero mi principal fracaso es La conjura de los necios. Me causa tal grima el tal Ignatius J. Reilly, que de puro asquito dejo de leerlo. Tres intentos llevo. Pero no. Hoy de lo que va es de un libro que compré, que luego se me olvidó, y que por lo tanto ni siquiera empecé a leerlo. Y el caso es que de alguna forma es continuación de otro que leí hace unos meses y que comenté por aquí. Ahora os cuento.

Estupor y temblores
Amélie Nothomb
Quinteto; Barcelona, 2004
ISBN: 9788495971197

Estamos ante un novela de carácter autobiográfico de la autora belga Amélie Nothomb. Como ya he comentado en alguna ocasión, Nothomb es belga pero hija de diplomático, por lo que nació en Japón, país en el que vivió los primeros años de su infancia. El recuerdo de ese país le dejó tan marcada que después de terminar estudios universitarios quiso vivir y trabajar en el país oriental. El libro cuyo comentario he enlazado antes, Ni d’Ève ni d’Adam, narraría acontecimientos más o menos autobiográficos relacionados con el período en el que residió mejorando su nivel de japonés para poder integrarse en la vida laboral del país nipón. En el que nos ocupa hoy, pasaremos a conocer sus aventuras en una gran empresa de ese país.

No sé si clasificar el libro dentro del género humorístico o del género de terror. Porque las andanzas de la protagonista cabalgan entre los dos extremos. El libro va describiendo cómo su situación en la empresa va degradándose como consecuencia de los constantes choques y conflictos con la cultura empresarial o social japonesa. Y así, quien empieza dentro del departamento contable, o haciendo propuestas para mejorar el comercio exterior de la empresa, acaba de limpiadora de retretes. Entre medio, irán surgiendo los encontronazos con la serie de superiores jerárquicos, enlazados en una cadena extraordinariamente rígida y sometida a unas convenciones sociales absolutamente marcianas para cualquier occidental. Pero eso sí, todo ello, por demencial que parezca, está contado con tal gracia que la risa aflora con frecuencia en la boca del lector. Resulta tremendamente entretenido.

Un librito muy corto, que lee en muy poco tiempo, muy divertido, pero en el que es difícil precisar cuánto de lo que se cuenta es exacto y cuánto es hipérbole, ironía, o caricatura. Queda la duda de si estamos ante una descripción humorística o ante una parodia de unos hechos reales. También da la impresión de que lo que sucede a la protagonista es algo general en la empresa japonesa, pero tampoco sabemos si realmente es así, o es un caso de choque personal en un determinado ambiente. Pero da igual. Es verano. Y es divertido, como ya he dicho.

Martirios del románico

Quizá los martirios a los que se ve sometida la protagonista del libro no sean físico como los de este fresco románico del MNAC de Barcelona, pero casi - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Libro: En las montañas de Holanda

Literatura

Que paseando por entre las estanterías de libros de bolsillo te encuentres con uno que incluye en el título la expresión «montañas de Holanda«, ya te llama la atención. Yo he estado en el punto más alto de los Países Bajos, y cualquier parecido con una montaña es pura coincidencia. Si a continuación, como hice yo, abres la primera página y te encuentras con un párrafo parecido a este, «trabajo en la Dirección Provincial de Carreteras de la Provincia de Zaragoza, del antiguo reino de Aragón, en lo que fue España» (no es cita literal; es aproximada)… Pues ya no te puedes aguantar, y te compras el librito a ver que pasa.

En las montañas de Holanda
Cees Nooteboom
DeBolsillo; Barcelona, 2010
ISBN: 9788499083964

Aunque el autor, Cees Nooteboom, parece ser un escritor bastante conocido y leído de los Países Bajos, que ha sonado en alguna ocasión para el Nobel, y que tiene bastante afinidad por España, de donde ha escrito también algunos libros de viajes, la verdad es que yo no tenía referencias de él. Me sonaba el nombre, pero nada más.

Es difícil contar el argumento. La acción sucede en unos Países Bajos imaginarios, que abarcan buena parte de Europa, y en los que lo que tradicionalmente conocemos como España, forma parte de los Países Bajos del Sur. Hay que decir que el título original en holandés es In Nederland, que después de leer el libro me parece más sugestivo y adecuado, aunque si hubiese sido conservado no me habría llamado la atención, y probablemente no lo hubiese leído. Paradojas que se dan.

Hay dos historias paralelas. Por un lado, en primera persona está el narrador, Alfonso Tiburón de Mendoza, un funcionario de la inspección de carreteras, que vive en Zaragoza y trabaja recorriendo e inspeccionando las carreteras de esta provincia. Pero también es escritor, y al mismo tiempo que nos va realizando las reflexiones sobre su vida en ese mundo ficticio de geografía improbable, nos va contando la historia del libro que está escribiendo. La historia de dos amantes, ilusionistas de circo, jóvenes y guapos tanto ella como él, que se ven obligados a salir de gira por los salvajes e inhospitos Países Bajos del Sur, donde sufren una serie de peripecias en unas montañas indeterminadas, más propio todo ello de los cuentos de hadas que de otra cosa.

Caseta y antenas

Las tierras de los Monegros, aquí cerca de Castejón de Monegros, son recorridas por Tiburón de Mendoza en compañía de un estupenda nórdica que ha recogido en autoestop - Canon EOS 40D, EF 200/2,8L USM

Hay varios temas que surgen en el libro. Por un lado, la geografía inventada le sirve al autor para criticar el sentimiento de superioridad que sus compatriotas del norte de Europa sienten hacia los europeos del sur. El estereotipado de los caracteres, de los paisajes y de las situaciones, pueden llevar al absurdo, pero pueden servir también de reflexión. Por otra parte, encontramos una reflexión sobre el proceso creador; sobre cómo el escritor se enfrenta a su obra, al trabajo y a la reflexión que conlleva. Finalmente, está el amor joven e incondicional como tema eterno de la literatura, incluso en las situaciones y en los ambientes más adversos. Encontramos también ocasión para leer reflexiones sobre las creencias y las supersticiones. Hay un curioso capítulo en el que el funcionario de carreteras lleva a una autoestopista de los Países Bajos del Norte, joven, guapa y escéptica, a la cartuja de Aula Dei, poniendo de manifiesto el choque cultural entre dos mundos muy distintos.

En resumen, un libro extraño, complejo, no siempre fácil de leer a pesar de una prosa muy fácil, por los elementos conceptuales que aporta y los extraños cambios de escenarios que promueve, pero que tiene su interés para el lector curioso, que por otra parte tampoco tiene que afrontar una tarea titánica en su lectura ya que la cuestión se resuelve en 176 páginas.

Markt

Tiburón de Mendoza nos cuenta en el libro que ha estudiado en Delft, aquí recibiendo los primeros rayos del sol tras una tormenta bajo un espectacular arco iris - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Libro: Con las mujeres no hay manera

Literatura

Hasta ahora sólo había leído una novela del polifacético Boris Vian, Escupiré sobre vuestra tumba, probablemente la más conocida del autor francés, especialmente de las que escribió bajo el seudónimo de Vernon Sullivan. Hace ya un tiempo, con el fin de entretenerme durante un viaje, compré la que nos ocupa hoy, una novela cortita también escrita bajo el mismo seudónimo; pero en aquel viaje me dediqué a otras cosas, y hasta ahora no he encontrado momento para leerla. Y vamos a ver de qué va.

Con las mujeres no hay manera
Boris Vian
El libro de bolsillo, Alianza Editorial; Madrid, 2002
ISBN: 9788420634692

Las obras que escribió Vian como Vernon Sullivan tienen todas una serie de elementos comunes. Están ambientadas en Estados Unidos, preferentemente en los estados del sur, incluyen altas dosis de violencia y sexo, y están escritas con un estilo directo y muy ágil. Las cosas pasan deprisa. Si en Escupiré sobre…, la acción se decanta clara y progresivamente hacia la tragedia, en esta ocasión nos movemos constantemente en el terreno de la comedia negra.

El libro nos cuenta la historia de dos hermanos de «buena familia», de veintitantos, en Washington D.C., que como consecuencia del interés del más joven y protagonista por una guapa adolescente de diecisiete años de la alta sociedad del lugar, y que descubre se ha vuelto adicta a las drogas, se ven envueltos en un conflicto con una banda de traficantes, homosexuales de ambos sexos, liderados por una peligrosa lesbiana de cuchillo fácil. Una vez iniciado el problema, asistiremos a una continua huida hacia adelante que les lleva a todo tipo de peripecias con abundancia de violencia y sexo, muchas veces todo ello mezclado, hasta el enfrentamiento final con los maleantes.

En el momento de su publicación, como el resto de los libros de esta serie, fue tachado de inmoral y pornográfico. Estas obras causaron escándalo en la sociedad francesa de posguerra. Hoy en día no lo veríamos así. Más cuando consideramos que este libro tiene más de parodia de un estilo de literatura, y de crítica a las hipocresías sociales que otra cosas. No obstante, en su forma no deja de ser altamente incorrecto políticamente. Escrito en primera persona, no deja pie con bolo. Desprecia a gays y lesbianas con todos los tópicos posibles que se os ocurran, critica la hipocresía de los adolescentes y jóvenes de la alta sociedad, ataca a las instituciones como la policía, la prensa o los políticos, adopta un tono claramente machista,… Así que quien no quiera o pueda entender de que va la cosa, puede sentirse incómodo con la lectura del libro.

Para el resto, lectores adultos siempre, el libro puede ser una lectura cómoda y relajada de verano, que nos hará, esbozar más de una sonrisa, nos sorprenderá en la bestialidad de alguna escena y, en general, nos entretendrá.

Boulevard de Saint-Germain-des-Prés

Tratándose de Boris Vian, me tengo que situar en la "rive gauche" parisina, por ejemplo en torno al Boulevard Saint-Germain, para trasladarme al existencialismo de posguerra,... aunque hoy no sea lo mismo - Panasonic Lumix LX3

Libro: Viejas historias de Castilla la Vieja

Fotografía, Literatura

Ante mi sorpresa, encontré en una librería de Zaragoza el segundo título de la colección Palabra e imagen que está publicando de nuevo La Fábrica Editorial, y cuyo primer volumen comenté hace poco. Primer volumen que no he visto curiosamente en esta ciudad y que compré en Madrid. Así que, dado el buen sabor de boca que me dejó el primero, me lancé a por este segundo.

Los cachorros
Miguel Delibes (relato); Ramón Masats (fotos)
La Fábrica Editorial; Madrid, 2010
ISBN: 9788492841516

En la parte literaria, Delibes nos cuenta los recuerdos y las reflexiones de Isidoro, un emigrante del pueblo a la ciudad de principios del siglo XX. Estos recuerdos, de un hombre en su madurez que vuelve a su pueblo, se refieren a su infancia en las duras tierras de Castilla antes del comienzo de la Primera Guerra Mundial. A través de los recuerdos nos vamos haciendo idea de cómo es el modo de vida y cuál es la forma de pensar en esa meseta dura, poco generosa, que crea hombres y mujeres austeros, de pocas palabras, de creencias sencillas.

Con el escritor vallisoletano recientemente fallecido me pasa una cosa. Mi experiencia me dice que es el escritor contemporáneo en prosa cuya escritura más me maravilla. Creo que es el paradigma del lenguaje convertido en arte. Pocos escritores encuentro con tal dominio del idioma, sea del léxico o de la sintaxis, y al mismo tiempo que transmita con tal capacidad los sentimientos, los lugares, los caracteres. Es muy bello. Sin embargo, sus temas no me han interesado nunca mucho, y por ello quizá no he leído de este autor todo lo que se merece. Con este relato me pasa un poco lo mismo. Admiro mucho el lenguaje con el que está escrito, pero soy una persona demasiado urbanita como para sentirme excesivamente atraído por las historias de los pequeños pueblos de la Castilla profunda. No obstante, creo que es una lectura muy recomendable.

En el apartado fotográfico, el texto viene excelentemente acompañado por las imágenes de Ramón Masats. Poderosas imágenes en blanco y negro que nos trasladan con eficacia, a la misma austeridad del paisaje y las gentes de Castilla, conservándose eso sí una profunda empatía, y simpatía, por esas gentes. Es curioso que un fotógrafo catalán supiese reflejar tan poderosamente la personalidad castellana, con respeto, sin caer el tipismo o en el pintoresquismo. Por supuesto, es una poderosa segunda razón para recomendar este libro.

En resumen, un nuevo acierto de esta editorial en esta nueva colección, que esperamos que siga evolucionando, e incluso con enriquezca con nuevas experiencias de combinación entre palabra e imagen más allá de recuperar la primera edición de estas que ahora nos ofrece de allá los años 60 y 70.

Improvisado campo de fútbol en Medinaceli, Soria; un lugar hermoso y austero, muy propio de las tierras de Castilla que nos describe el libro que comentamos hoy - Canon EOS D60, EF 24-105/4L IS USM

In memoriam, José Saramago

Literatura

No he leído muchas cosas del simpático escritor portugués, que ha muerto en su voluntario «exilio» en la isla de Lanzarote. Saramago era más querido, que no necesariamente más comprendido, en España que en su Portugal natal. En algún momento llegó a comentar en público, pecado de difícil perdón entre los lusos, que convendría que su país y el nuestro se unieran en una única nación ibérica. Para quienes pensamos que la existencia de fronteras es una soberana, nunca mejor utilizado el adjetivo, estupidez, esto nos parece lógico. Pero los seres humanos no se mueven por la lógica, mucho menos por la razón; el ser humano es todo tripas. Se mueve por instintos, por emociones, por apetitos,… o arrastrado por las masas. De ahí la existencia de las naciones.

El escritor portugués era escéptico. En lo que se refiere al ser humano, a la política, a la sociedad en general. Y sin embargo, amable. Cercano. Eso es lo que dicen. Yo no lo conocí claro. Leí en su momento el Ensayo sobre la ceguera, pero donde más lo aprecié fue en sus artículos de opinión en la prensa. O en sus intervenciones radiofónicas. Me sonaba bien lo que decía. Sentía afinidades.

Pues se ha ido. Dice una amiga mía que la cantidad de inteligencia sobre la faz de la Tierra es una constante. Y cada vez somos más… Si es así, esa inteligencia del autor se diluirá entre los excesivamente seres humanos. Que se olvidarán de sus enseñanzas. Y seguirán pensando con las tripas. No con la cabeza; ni con el corazón.

En fin.

Calle

Un rincón de Cascaix, un rincón de Portugal; en recuerdo del escritor, aunque nosotros lo quisieramos más - Panasonic Lumix LX3

Libro: La caída del Japón

Humor, Literatura

Como ya comenté hace unos días, ver la serie de televisión The Pacific sobre la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico despertó mi interés sobre la historia de esta guerra desconocida en gran medida para mí en muchos de sus detalles. Y si hace unas semanas mi interés se centraba en algunas campañas bélicas, hoy voy a comentar un título en el que se discuten los aspectos políticos de la rendición del Japón.

La caída del Japón
William Craig
Caralt, Cultura Histórica; Barcelona, 2005
ISBN: 8421757415

Con una introducción en el que se narran con grandes trazos las consecuencias de la invasión de las Filipinas, Iwo Jima y Okinawa, estas dos últimas islas ya pertenecientes al territorio original del Imperio del Japón, el libro nos va narrando los acontecimientos que sucedieron desde poco antes del lanzamiento de las dos primeras bombas atómicas hasta la rendición final en el acorazado Missouri. Por el camino, se nos cuentan las vicisitudes de los prisioneros de guerra aliados ante el final de la guerra, las tensiones internas en el gobierno japonés, los peligros de un golpe de estado militar que pudiese prolongar la matanza, el lanzamiento de las dos bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, la capitulación del ejército y el comienzo de la ocupación norteamericana de las islas interiores del Japón, y de forma más sucinta, la declaración de guerra de la Unión Soviética a Japón al cumplirse los 90 días de la terminación de la guerra en Europa y coincidiendo con el lanzamiento de las bombas atómicas. Es decir, se nos cuentan muchas cosas, muy diversas, y desde enfoques muy diferentes.

Si bien es cierto que el libro es suficientemente informativo sobre muchos de los hechos que sucedieron en el mes de agosto de 1945, el salto entre diferentes escenarios para contar sucesos interrelacionados por la común situación de estar encuadrados en la guerra, pero no necesariamente entre sí directamente, hace que al libro le falte una continuidad suficiente. En algunas cuestiones se nos cuentan cosas con mucho detalle. Lo que pasa con un comando que se lanza sobre Manchuria para proteger prisioneros de guerra, si se suicidó o no haciendose el harakiri tal o cual oficial del ejército japonés,… Sin embargo, te da la sensación que te falta información sobre lo que sucedía en muchos sitios, como el cuartel general aliado, la Casa Blanca, el Kremlin o, en algunas ocasiones, en el propio palacio del Mikado.

Resumiendo, un libro un poco irregular, que si bien cumple con su misión de informar sobre el asunto, tiene a ratos un tonillo sensacionalista, y a ratos aburrido. Seguramente habrá algún otro volumen más interesante sobre el tema. Pero si os interesa la cuestión y no tenéis a mano otra cosa, bienvenido será.

Nubes

Alejo de mí las tribulaciones de la guerra con un tranquilo paisaje en el Parque Nacional de Connemara en Irlanda - Canon Powershot G6