[Cine] Dead Pigs (2018)

Cine

Dead Pigs (2018; 13/20210214)

Llevo cierto caos en el comentario de los estrenos cinematográficos, entre los que se producen directamente en plataformas en internet, debido o no a la pandemia, y los pocos que podemos ir rascando en las salas de cine. El caso es que a fecha de hoy, y contando la película que os traigo hoy, tengo tres películas pendientes. Esta película hace casi semana y media que la vi. Dirigida por la realizadora norteamericana nacida en la República Popular China Cathy Yan, es una coproducción sinonorteamericana, que consiguió estrenarse en salas en China en 2019, pero que no consiguió la distribución internacional al año siguiente por culpa de la pandemia en curso. En la actualidad se puede ver en la plataforma Mubi. Justamente, a los dos días de su estreno en la misma, como medida de promoción, esta plataforma permitió el acceso a la misma durante uno o dos días de forma gratuita. Y aproveché para ver esta y una estimable película de hace 25 años con Maggie Cheung como protagonista haciendo de sí misma y Olivier Assayas a la dirección. Cine dentro del cine.

Las fotografías de la entrada del domingo pasado, tomadas en el Bund de Shanghai, hubieran convenido perfectamente a esta entrada también, puesto que dicho lugar está a orillas del río Huangpu, donde se originó el incidente de los cerdos muertos. Para no repetirme, buscaré entornos más relajados, como los jardines y los canales de Suzhou, también en el área de influencia del delta del Yangtsé.

Rodada al estilo «vidas cruzadas«, la película parte de un hecho real que sucedió hace unos años en las cercanías de Shanghai, cuando en el río Huangpu , un ramal del Yangtsé en el delta de este río, comenzaron a aparecer cerdos muertos, de origen desconocido. Parece que hubo una epidemia infecciosa entre los gorrinos, que morían sin que los ganaderos recibieran apoyo institucional para deshacerse de los cadáveres, por lo que optaron por echarlas a los ríos y canales próximos, confluyendo en el delta del gran río chino por excelencia. A partir de ahí, Yan se introduce en las vidas de los miembros de una misma familia, dos hermanos de cierta edad, hombre (Yang Haoyu) y mujer (Vivian Wu), y el hijo de uno de ellos (Mason Lee), que viven relativamente extrañados unos de otros, cada uno con sus propios problemas, y en una situación de relativo aislamiento personal. También se incluyen las desventuras de otros personajes que acaban relacionándose con ellos, como una joven de la alta sociedad (Li Meng) que arrolla con su coche un puesto de frutas y al hombre que lo atiende, y un joven arquitecto norteamericano (Archibald C. McColl IV), que trabaja para promotoras de construcción chinas.

La película, con una realización sencilla, que no simple, pero efectiva, mezcla con habilidad el drama y la comedia, llegando incluso a emular en algún momento al musical, todo ello para realizar un efectivo retrato del desarrollismo de la sociedad china, que en cierto modo recuerda a algunas formas del desarrollismo franquista, aunque con mucho más dinero disponible. Especulación urbanística, deficiencias en el funcionamiento de los servicios públicos, aparición de una mayor desigualdad entre clases, las componendas y las corruptelas cotidianas… Algo no muy distinto en el fondo, y en algunas formas, a lo que Berlanga proponía en muchas de sus películas. Y confirmando lo que leí en algún sitio. En China puedes criticar lo que pasa, mientras no lo atribuyas al partido y a la élite gobernante. No obstante, quizá el principal activo de la película es sus acertadas interpretaciones, de bastante buen nivel.

Película interesante, que se deja ver con agrado, que incluso me hubiera animado a ir a ver a las salas de cines si hubiera llegado a ellas, aunque dista de ser redonda, ya que el conjunto de la historia y del guion no dejan de tener sus agujeros y sus resoluciones forzosas. Que no la estropean, pero le impiden brillar a mayor altura.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] 2046 (2004)

Cine

2046 (2004; 14/20210216)

Me salto el comentario de una interesante película que se estrenó recientemente en Mubi, y que vi un par de días antes que la que hoy nos ocupa. Ya llegará la cosa. Pero hoy me apetecía centrarme en la última, la séptima, película del ciclo de cine del director chino Wong Kar-wai que hemos podido ver en Zaragoza, y que se está reproduciendo por otras ciudades de España y del mundo en estos tiempos, tras la restauración digital de la cintas de película de 35 mm con las que fueron rodadas. También es una película que confirma algo que para mí ya era sabido. La impresión que recibes de una película, la misma película, si la ves en pantalla grandes y en buenas condiciones, puede variar mucho con respecto a la que recibes si la ves en tu televisor. Para mí, 2046 siempre había sido una película interesante, pero no la había podido ver en pantalla grande. Siempre en vídeo. Mi consideración en estos momentos es mucho mayor, aproximándose a la que me merece su predecesora. Y sobretodo, gracias a mi mayor familiaridad con la banda sonora original multilingüe, y al factor de plus de concentración que tienes en la sala de cine, aprecias mucho más y mejor detalles que pueden pasar desapercibidos con el sonido e imagen de mi televisor de plasma de 42″, del que no me quejo… pero que no es lo mismo.

Como es natural, volvemos a pasear por Hong Kong, donde transcurre la acci´ón de buena parte de la película. Aunque no se rodó en esta ciudad.

2046 es una secuela directa, una continuación, de In the mood for love. Retomamos a Chow Mowan (Tony Chiu-Wai Leung) tras su desengaño amoroso, tras el romance fallido con la original Sou Laizan 蘇麗珍 (Maggie Cheung). Este personaje sólo aparece en flashbacks, con tomas de la película anterior, aunque existen fotogramas por ahí en las que se ve caracterizada como una de las ginoides del tren que viaja a 2046. Unos años más tarde, tras pasar un tiempo en Singapur, donde ha conocido a otra Su Lizhen 蘇麗珍 (Li Gong) [Obsérvese que el nombre es el mismo para las dos mujeres en su forma escrita; pero no en su fonética, siendo la primera la lectura del nombre en cantonés y la segunda en mandarín. En la película se aprecia la diferencia.], que le consigue el dinero para volver y que ha perdido en los casino, vuelve a Hong Kong. Pero ya no volverá a ser el hombre discreto, casado y prudente. Se ha convertido en un donjuan canalla pero simpático que mantendrá relación con Lulu (Carina Lau), a quien conocimos en Days of being wild; con una joven ¿prostituta, carabetera, mitad y mitad? que se aloja en la habitación de al lado en su hotel, Bai Ling (Zhang Ziyi); y le tirara los tejos, sin mucho éxito, a la hija del dueño del hotel, Jiweng (Faye Wong), enamorada de un joven japonés (Takuya Kimura). Todo mientras, dedicado al oficio de escritor, escribe novelas de ciencia ficción, 2046 y 2047, en las que sublima sus auténticos sentimientos y pesares.

Esta es una película en la que no te puedes despistar. En sus dos horas de duración, un poquito más en realidad, no hay escena, diálogo o momento que tenga desperdicio. Como es habitual, la película se apoya en la excelente fotografía de Christopher Doyle y Kwan Pun-Leung, en una notable banda sonora, nuevamente con música original Shigeru Umebayashi, salpicada de éxitos de Nat King Cole y otros de la época, los 60, la personalísima forma de rodar, encuadrar del director, un formidable diseño de producción, y un montaje impecable. Todo ello alcanzando la excelencia.

Las interpretaciones también son de primer orden, mostrando que el nivel interpretativo en el país oriental es tan alto como donde más. Tony Leung es un valor serguro, como Li Gong, que hace un papel pequeño. Carina Lau, en breves pinceladas describe perfectamente lo que fue de aquella Mimi/Lulu enamorada del balarrasa de Days of being wild, y amor no superado, pero con el que convive. Faye Wong toma el espíritu de su papel en Chungkin Express, no es para nada el mismo personaje en este caso, y le da la vuelta, ofreciendo el mismo encanto, pero un tono más melancólico y sólido. Y Zhang Ziyi… está superlativa, convirtiéndose de alguna forma en el personaje central de la película, el que puede dar una oportunidad al personaje masculino, con una interpretación llena de matices sin fin, como nunca la había visto en ningún papel anterior, ni nunca la vi en un papel posterior, por muy alabada que haya sido en algunos de ellos. Impresionante.

Es difícil superar a In the mood for love, pero 2046 juega en la misma liga. Que guste más o menos que las otras dos grandísimas películas que nos ha ofrecido este ciclo, Happy together o Chungking express, puede ser una cuestión muy personal. Son película muy distintas y la sensibilidad y preferencias de cada cual pueden influir. Aunque yo me quedo con la película de hoy. Para mí una película imprescindible, de la que serían necesarias muchas páginas para explicar todos los matices que despliega, todas sus virtudes cinematográficas. Pero indudablemente, un ejemplo claro de lo que hace grande el cine como una de las grandes y bellas artes. Esto, y no las tontadas de Disney y Marvel, es el CINE con MAYÚSCULAS.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

[Cine] Chungking Express (Cunghing samlam 重慶森林) (1994)

Cine

Chungking Express [Cunghing samlam 重慶森林) (1994; 11/20210209)

La sexta película del ciclo dedicado a Wong Kar-wai llegó el martes pasado. Y era una de las que más me apetecía ver. El ciclo de películas restauradas a partir de los negativos originales y digitalizadas a una resolución de 4K llega a su fin mañana, con la… llamémosle secuela de In the mood for love, y también de, según algunos… Days of being wild. Por aquello de que el personaje femenino principal se llama Sou Laizan 蘇麗珍. El nombre en alfabeto latino del personaje varía de una lugar a otro según el proceso de conversión y según se convierta el nombre chino al mandarín o al cantonés. Yo prefiero alguna de las transcripciones al cantonés, puesto que es el idioma propio de Hong Kong, aunque por el elevado número de inmigrantes también sea frecuente el mandarín. Pero vamos con esa sexta película del ciclo que también tiene dos títulos diferentes, aunque parecidos, según sea en inglés o en cantonés.

«Central-Mid-Levels Escalators» y los mercadillos templos y tiendas colindantes; no se le puede llamar una zona bonita de Central Hong Kong. Pero entretenido e interesante, seguro. Y eso que lo visitamos un domingo, que estaba más modorro.

El título de la película en inglés es una mezcla de las dos localizaciones principales de la película. Por un lado, las Chungking Mansions, en Tsim Sha Tsui, al sur de la península de Kowloon, cerca de Victoria Harbour. Por otro lado, el Midnight Express, puesto de comida rápida en Central Hong Kong, cerca de las escaleras mecánicas de Central-Mid-Levels Escalators. Chungking Mansions es la localización principal de la primera parte o primera historia de la película. El Midnight Express y las Central-Mid-Levels Escalators serán la de la segunda.

Porque la película está conformada por dos historias que apenas se rozan la una con la otra, pero que parte de un hecho común o análogo. Dos policías que hacen sus rondas… el uno (Takeshi Kaneshiro), por la noche, en Tsim Sha Tsui, el otro (Tony Leung Chiu-Wai), por el día, en Central Hong Kong, han sido abandonados por sus respectivas parejas. La del primero, un mestizo de chino y japonesa que se crío en Taiwan, no aparece nunca. La del segundo (Valerie Chow), una espectacular azafata que un día se va de viaje, dejando parte de sus pertenencias en el pequeño apartamento del policía junto a las escaleras mecánicas antes comentadas, y ya no vuelve. Y ambos conocerá a nuevas mujeres de las que se enamorarán mientras se sufren el duelo por el abandono previo. El primero, de una misteriosa criminal (Brigitte Lin) que se mueve en el mundo del tráfico de drogas, y que se encuentra en problemas por una operación que salió mal, y que se mueve por el mundo enfundada en una gabardina, con una peluca rubia y unas grandes gafas de sol. El segundo, de una joven dependienta de un puesto de comida rápida (Faye Wong), dicharachera y alegre, que quiere viajar algún día por el mundo.

Como siempre, Wong cuenta con dos elementos que complementan sus historias y el excelente trabajo de sus intérpretes. Por un lado, la estupenda cinematografía de Christopher Doyle, un habitual en sus películas, afortunadamente, aunque no es inhabitual que también cuente para ello con la colaboración de Andrew Lau, como en esta película. Por otro lado, una banda sonora basada en temas del pop internacional, anglosajón, aunque muchas veces interpretados por cantantes pop del lugar. Como es el caso del Dreams de The Cranberries interpretado por la propia Faye Wong, que con el tiempo se convertiría, en aquel momento tenía solo 24 años, y es, en una diva del pop chino. Volveremos a ver a Faye Wong en la película de mañana, como otros intérpretes habituales de las películas del ciclo, algunos de los cuales repiten papel. La canción se titula Dream Lover, 夢中人, en su versión en cantonés. En realidad, sería El soñador (Dreamer), pero aparece como Dream Lover, amante de los sueños, en casi todas partes. El California Dreamin’ de The Mamas and The Papas también tiene mucha presencia. Y es emblemática del tema de la película la canción What a diference a day makes interpretada por Dinah Washington.

Por que la cuestión principal es la reflexión sobre las dos caras de una misma moneda, en este caso el enamoramiento tras un fracaso anterior, que puede llevar a que la cosa funcione o no, a que sean dos procesos como la noche (el primer episodio) y el día (el segundo episodio). Y que la posibilidad de enamorarse o entrar en contacto con la persona de la que uno puede enamorarse depende de los escasos centímetros que en un momento dado de nuestras vidas nos separan de ellas, aunque sea durante unos segundos.

Yo salí encantado de la película. El conjunto me parece casi perfecto, y la segunda de las historias tiene uno tono romántico que te levanta el espíritu, después de la trepidante acción y la angustia que puede afectar en un momento dado al segmento nocturno de la película. Faye Wong y Tony Leung, con la participación de los secundarios, desde el encantador propietario del Midnight Express, hasta la escultural azafata, están absolutamente fantásticos. Y si eres una persona a la que te gustan las chicas… te enamorarás de Faye Wong en esta película. Y de casi cualquier mujer que salga en las películas de Wong Kar-wai… ya de paso. Ya haré un resumen en su momento de en qué orden me gusta más o menos las películas del director. Por estoy pensando en ver en casa en los próximos días los otros tres largometrajes que ha dirigido y que no forman parte del ciclo, dos de los cuales ya los he visto en pantalla grande.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

[Cine] Seungriho [승리호] (Barrenderos espaciales) (2021)

Cine

Seungriho [승리호] (2021; 09/20210205)

Estamos ante una aventura espacial de factura surcoreana, cuyo título original sería el nombre de la nave espacial de los protagonistas, la Victoria. No obstante, para los títulos internacional y español se ha optado por Space Sweepers y Barrenderos espaciales. Que llamaron mi atención. Ahora cuento porqué. La otra cuestión que llamó mi atención es que en esta película dirigida por Jo Sung-hee, aparecía la actriz Kim Tae-ri, que me encanta a múltiples niveles, y a quién conocí en una celebrada película de época cargada de erotismo.

No tengo fotos del espacio. Pero sí de Seúl, que también sale en la película. Aunque sucia y mugrienta. Cuando en la realidad está bastante limpia y despejada.

Pero mi primera llamada de atención sobre la película fue porque el título en español… o en inglés, es lo mismo, me recordaba a un serie de breve existencia hace 40 años, que independientemente de su título en inglés, en castellano se llamó La escoba espacial. Y es que en ambas producciones, muy muy muy muy diferentes en tono y factura, los protagonistas son la tripulación de una nave espacial dedicada a la limpieza de desechos espaciales. Aquella de hace cuatro décadas, en tono de sátira, iba refundiendo temas y situaciones de las producciones espaciales de la época. Y esta de hoy en día, en tono de aventuras dramáticas, con algún toque de humor,… pues lo mismo.

Por que la película es un pastiche que bebe de diferentes éxitos (o no) comerciales en el ámbito de las aventuras espaciales y la ciencia ficción en las últimas tres o cuatro décadas. Constantemente vas pensando en «esto me recuerda a Blade runner«,… «esto parece sacado de Gravity«… «aquello parece una escena de Elysium«… «esta persecución recuerda a cuando el Halcón milenario recorría las entrañas de alguna de las diversas Estrellas de la muerte«. En este plan. Estamos ante un escenario apocalíptico, en el que el planeta Tierra se va, literalmente, a la mierda, y unos pocos privilegiados dirigidos por un visionario (Richard Armitage) que es un mix de Jobs/Musk/Bezos, viven en órbita en un entorno artificial utópico y que se van a ir a colonizar Marte. Y tenemos a Tae-ho (Song Joong-Ki) que trabaja en una nave de recogedores de basura espacial junto con la capitana Jang (Kim Tae-ri), un patibulario Tiger Park (Jin Seon-kyu) y un robot, intentando ganar dinero para rescatar a su hija adoptiva, perdida en algún lugar de la órbita terrestre. Y en estas están cuando se encuentran a un presunto androide, Dorothy (Park Ye-Rin), con la apariencia de una niña adorable, que puede ser un arma de destrucción masiva… u otra cosa.

La película fue producida pensando en el estreno de salas de cine y con vistas especialmente al mercado surcoreano y asiático. Desconozco que posibilidades había de que llegase a las salas de cine españolas; pero la película resultará vistosa en pantalla grande. Aunque lejos de las grandes producciones de Hollywood en cuanto a efectos especiales y gráficos generados por ordenador, la película está filmada en gran medida sobre pantalla verde, y el nivel de producción es razonablemente competente, de forma que no chirría y la decisión sobre si gusta o no descansa más en la historia y en los personajes.

La historia no tiene originalidad, pero la componenda está hecha con un mínimo de racionalidad que hace que las dos horas y veinte minutos de película no se hacen largos en absoluto. Es muy entretenida. Inverosímil hasta decir basta, pero muy entretenida. Y sobre todo, tiene algo que hace tiempo que perdieron las superproducciones norteamericanas. Tiene corazón. Los personajes principales de la película te caen bien, son simpáticos, empatizas con ellos y sirven de enganche fundamental con la películas, que tiene algunas peculiaridades. Algunos momentos de la misma son propios de una aventura de gran violencia, mientras que otros son propios de una película familiar de entretenimiento para todos los públicos… y sin embargo no chirrían unos con otros. Extraña… pero piensas que será cosa de la cultura coreana y no le das más vueltas.

Bajo ningún concepto se puede considerar que estemos ante una gran película. Como digo, es un pastiche. Abusa de algún que otro deus ex-machina y otras trampas del guion. Y en un momento dado es más una película de sobradas que otra cosa. Pero se ve con gusto como un entretenimiento con buenas intenciones. Y eso, es un valor en estos tiempos. Como en algún lugar he leído, estos cinco aventureros te generan más simpatía que todo el universo Star Wars comprendido entre el final del Retorno del Jedi y el principio de The Mandalorian. Si tenéis Netflix y ganas de evadiros un rato el fin de semana… no la despreciéis porque sea surcoreana. Y si sois aficionados a las aventuras espaciales, obligatoria.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Happy Together [Ceongwong zasit 春光乍泄] (1997)

Cine

Happy Together [Ceongwong zasit 春光乍泄] (1997; 08/20210202)

Quinta del ciclo de películas restauradas de Wong Karwai, que abarca todos sus largometrajes de ficción realizados entre los años 1988 y 2004. Menos uno. Estamos también ante el único de ellos que trata de relaciones homosexuales entre hombres. También estamos ante una película no ambientada fundamentalmente en Hong Kong. Otras películas del ciclo recorren otras localizaciones distintas de la antigua colonia británica, pero siempre es esta la localización principal. Incluso si están rodadas en Tailandia. En esta nos vamos a mover en Argentina, principalmente en la Boca de Buenos Aires. En el mundo, la mayor parte de las antípodas de las tierras caen en el mar, pero una buena parte de China tiene sus antípodas en América del Sur; así que, de algún modo, Buenos Aires representaría las antípodas de Hong Kong… en realidad más las de Shanghai… pero no nos vamos a poner quisquillosos.

La película termina con Yiufai volviendo a Hong Kong. Aunque no lo vemos llegar. Antes se detiene en los «night markets» de Taipei, donde los padres del tranquilo Chang tienen su puesto de comida, y con un recorrido en un metro elevado por las calles de la capital taiwanesa. Así que nos trasladaremos a Taipei para ilustrar esta entrada.

La película acompaña las peripecias de dos hongkoneses, a mitad de los años 90 del siglo XX, que son pareja, y que se van a Argentina, el punto más lejano posible de su lugar de origen. Y mientras tratan de llegar a las cataratas de Iguazú, se pierden, discuten y se separan. Luego encontraremos a uno de ellos, Yiufai (Tony Leung Chiuwai), trabajando de portero en un bar de tangos de la Boca, mientras que el otro, Powing (Leslie Cheung), ejerce de acompañante para otros hombres en el mismo entorno. Cuando este recibe una paliza, Yiufai lo cuidará y volverá su tormentosa relación. Mientras, Chan (Chen Chang), un joven taiwanés se cruzará con Yiufai poniendo un contrapunto sereno a este ambiente tormentoso.

Rodada con párrafos visuales en blanco y negro y en color alternándose, con la magistral dirección de fotografía de Christopher Doyle, con una sobria pero acertada banda sonora con temas que nos llevan desde boleros entonados por Caetano Veloso, una variedad de tangos y milongas y temas procedentes del rock, estamos ante una intensa historia de relaciones, de amores y desamores, que componen una de las más potentes historias y una de las mejores películas del director chino. Me ha impresionado, mucho más de lo que pensaba. Y especialmente por las potentísimas interpretaciones de sus dos protagonistas, en definitivo estado de gracia actoral, como ya habían adelantado en anteriores películas con o sin el director.

Total y absolutamente recomendable, probablemente la mejor película del ciclo hasta el momento tras la inicial.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine en TV] The Dig (2021)

Cine

The Dig (2021; 07/20210131)

Netflix es consciente de que la pandemia llevará un tiempo. Que la vuelta a la normalidad de las salas cinematográficas no vendrá de la noche a la mañana. Que durante este tiempo nuestros hábitos cinéfilos van a variar, han cambiado ya de hecho. Y que es muy posible que algunos de esos cambios hayan venido para quedarse. Y va al ataque anunciando estrenos de largometrajes de producción propia o concertada prácticamente todas las semanas. ¿Cuántos van a merecer la pena? No sé. Ni siquiera creo que los veo todos. Ni siquiera la mayoría. No me basta tener la película disponible… tiene que haber algo en ella que me interese, que me lleve a darle una oportunidad. Como es el caso de esta película dirigida por el relativamente novel Simon Stone, que lleva en su reparto algunos pesos pesados de la interpretación británica como Ralph Fiennes, Carey Mulligan o Lily James.

Sólo tengo fotos de un sitio arqueológico importante en Inglaterra. Y no es Sutton Hoo. Es Stonehenge. Más antiguo, bastante más, que los túmulos anglosajones de East Anglia. Pero bueno… es lo que hay.

La película se fundamenta en una novela que ficcionaliza un hecho real, el descubrimiento de las tumbas de Sutton Hoo, uno de los principales yacimientos arqueológicos de la época inmediatamente posterior al derrumbe del Imperio romano y el establecimiento de los anglos, sajones y jutos, pueblos germánicos, en la isla de la Gran Bretaña. El acontecimiento real ofrece claramente dos líneas dramáticas engarzadas con la realidad y que merecen la pena ser exploradas, y así se hace en la película. Por un lado, el drama de la terrateniente, Edith Pretty (Mulligan), que enferma (de lo que en la película se dice que es una valvulopatía reumática, pero que en la realidad parece que fue una diabetes), busca dar sentido a sus últimos años de vida dejando algo al mundo que a la vez satisfaga su apetito intelectual. Por otro lado, el perfilado de carácter del excavador arqueológico sin formación académica, pero con mucha experiencia en el campo, Basil Brown (Fiennes), que se ha de mover en un mundo de inflados egos académicos entre los arqueólogos de universidad y los conservadores de los museos. Y esta alianza de caracteres distintivos bastaba para una película de época amable, con sus tonos dramáticos, muy bien y académicamente hecha.

Flojea en el momento en que se introduce con calzador una tercera línea dramática, el ficticio romance no consumado entre la joven arqueóloga Peggy Piggot (James) y el primo de la terrateniente, que hizo de fotógrafo de las excavaciones. Este último carácter es totalmente ficticio. Al igual que el presunto romance. Y no hay forma de explicar racionalmente qué pinta en la película. O en la novela original si es que se encuentra en ella también. Supongo que satisfacer el ego del novelista, John Preston, sobrino de la arqueóloga, de soltera Margaret Preston, a la que le apeteció dar protagonismo en una historia donde sólo era un personaje secundario.

Esta historia romántica lastra buena parte de la película, robando protagonismo al desarrollo de las historias importantes. Y da inconsistencia a la historia, que por otro lado está fenomenalmente bien ambientada, con el ambiente melancólico propio de la fatalidad de la guerra mundial que en el verano de 1939 se ve venir. Algunos de los planos y el tono de algunos párrafos de la película recuerdan a Terrence Malick, lo cual no le sienta mal a la película, en la cual destacan las contenidas interpretaciones de Carey Mulligan y Ralph Fiennes. Chirrían un poco las edades de los pesonajes, no tanto la de Fiennes, actor que acaba de cumplir los 58, mientras que el personaje tendría en 1939 unos 50 o 51 años, como la de Mulligan, actriz de 35 años, interpretando a una mujer que en el momento de la acción estaría en los 55 años o así. Tampoco entiendo muy bien por qué le modifican la enfermedad a Pretty, es raro que una valvulopatía reumática no se hubiera presentado antes en la vida de la mujer, impidiéndole llegar a esa edad (como le sucedió a mi abuela que murió en 1938 con menos de 40 años). Sin embargo, la diabetes que parece que padeció… tiene una historia lógica. Estos cambios de la realidad siempre me sorprenden y me extrañan.

Globalmente es una película correcta que se deja ver perfectamente y con agrado. Y perfectamente recomendable para todos aquellos que disfruten o sufran, según cada cual, de una suscripción a Netflix.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] «Fallen Angels» o «Dolok tinsi 墮落天使» (1995)

Cine

Fallen Angels, también titulada, Dolok tinsi 墮落天使 (1995; 06/20210126)

Llega la cuarta película del ciclo de películas de Wong Karwai. Y aquí, en lo que a mí se refiere, entraba en terreno desconocido, en el ámbito de lo que no sabía muy bien qué iba a ver. Puesto que no había oído hablar de ella. Ni siquiera en los últimos días, previos a la sesión de cine, busqué a ver de que iba. En esta ocasión, el título en cantonés viene a significar lo mismo que el título internacional en inglés. Ángeles caídos.

Hong Kong de noche. No necesariamente los paisajes de la película… pero es que entre los más de 20 años entre la película y mis fotos, y los distintos ambientes que un turista visita, va un trecho muy amplio.

La película nos presenta dos historias paralelas, que tan apenas se mezclan entre sí. Un par de momentos, y la sospecha de que una Blondie mencionada en una de ellas es la prostituta teñida de rubio que aparece en la otra, interpretada por la cantante pop hongkonesa Karen Mok, una celebridad en China, que recibió algún que otro premio por su papel en esta película. En la primera historia que se nos presenta, se van entrecruzando ambas, conocemos de un asesino a sueldo (Leon Lai), cuyos trabajos son preparados y organizados por una joven secretamente enamorada de él, aunque nunca se ven (Michelle Reis). Para presentar la otra historia, conocemos a su protagonista, un joven expresidiario mudo (Takeshi Kaneshiro), porque vive en el mismo edificio que la anterior junto con su padre sexagenario. Se dedica a entrar en negocios ajenos por las noches y buscar clientes para los mismos. Así acabará relacionándose con una joven un tanto desequilibrada, que podría ser (o tal vez no, tal vez esté en su imaginación), su primer amor (Charlie Yeung)

Hay dos elementos que resaltan en la película. En primer lugar, no se puede decir que haya un argumento o una historia bien definidas. Más bien vamos contemplando momentos en las vidas de estos personajes, de los que al final podemos pensar que conocemos más o menos que al principio, o que lo que hemos visto es la realidad o lo que ellos imaginan su realidad. En segundo lugar, la potencia visual de la película. Rodada con grandes angulares, siempre de noche, colores muy saturados, encima del rostro de los personajes en muchas ocasiones,… algunos veo que la definen como «estilo videoclip».

Con buenas interpretaciones, quizá el que menos me llama la atención es el asesino a sueldo, Lai, y la que más la rubia prostituta, Mok, y esta fuerte impresión visual, sin embargo hasta ahora es la película del director que más frío me ha dejado. También es cierto que, dentro de que es un director poco convencional, es la menos convencional del ciclo hasta el momento. He leído que se pensó en ella como una misma película que Chunking Express, que se estrenó un año antes… tendré que ver esta otra película, mucho más célebre y valorada, para opinar.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine en TV] Lux Æterna (2019)

Cine

Lux Æterna (2019; 05/20210124)

La pandemia y las condiciones de vida impuestas por la misma siguen haciendo difícil nuestra asistencia a las salas de cine. Por fortuna, estoy consiguiendo llevar al día el ciclo de cine de Wong Karwai, todos los martes. Pero no es fácil acceder a otras películas en versión original. Suelen ser la última sesión, las salas donde las programan no están bien comunicadas con mi hogar, y te metes directamente en las horas tras el toque de queda en las que malditas las ganas que tienes de darles explicaciones a cualquier guardia que te pare. Así que seguiremos tirando de estrenos vía plataformas en internet. Di que los estrenos en pantalla grande están siendo escasos y nada llamativos. Y espera…

Tratándose de una película francesa… nos daremos un paseo por París. Tras el empacho de color de esta película francesa… descansaremos con placenteras fotografías en blanco y negro.

Hoy me pongo experimental. Y me chupo en Filmin un mediometraje de Gaspar Noé. Sólo he visto previamente en salas de cine una película de este director, en los tristemente desaparecidos Multicines Buñuel de Zaragoza. Tristemente, porque contribuyeron notablemente en mi juventud a mi formación cinematográfica. A pesar del infame sonido que gastaban. Pero vi tantas cosas interesantes allí, con tan estupendas compañías… Y también vi allí la que es probablemente la película más famosa de Noé, con una de las más terroríficas escenas de violación que probablemente se hayan filmado. Mucha violencia… que nos dejó un cuerpo horrible, que probablemente machacó otros mensajes y otros valores de aquella película.

En esta ocasión, una película de cine que nos habla del rodaje de una película de cine. Aunque cuan distante de ejercicios como los que nos dejó Truffaut. Y sin embargo, de alguna forma nos habla de lo mismo. De las interioridades, de las dificultades del rodaje de una película, de las vanidades de las gentes del cine… con una visión menos amable, con algunas reflexiones sobre cuestiones de actualidad,… Béatrice Dalle, fille terrible del cine francés, interpreta cierta versión de sí misma, rodando por primera vez una película con Charlotte Gainsbourg, también interpretando cierta versión de sí misma. Esta última ha de interpretar a una bruja que será quemada en la hoguera. Pero alrededor, todo el set de rodaje es un caos absoluto que nos lleva a… allá cada cual si ha de atreverse con esta película. Eso sí,… epilépticos abstenerse. Riesgo de desencadenamiento de una crisis.

Me resulta difícil hacer una valoración de la película. En las estrellitas del final me situaré en un punto medio… pero porque quizá esta producción no se acomoda a ese sistema de valoración ni a ningún otro. Como digo, estamos en el ámbito de los excéntrico, de lo cuasiexperimental, y de lo autorreferencial. Recomendada para cinéfilos impenitentes, el resto del público que se acerque a ella con la prudencia que se quiera autoimponer. Eso sí… dura sólo 50 minutos. Ni siquiera los 70 que indica la reseña dentro de la propia plataforma.

Una nota al margen: el infame episodio de la quema de brujas en Europa no fue un fenómeno medieval, como dicen en la película. Se dio entre los siglos XVI y XVII. Y a pesar de las infamia que arrastra la inquisición española, fue un fenómeno que afectó mucho a las mujeres de países protestantes.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] «Days of being wild» o «Afei zingzyun 阿飛正傳» (1990)

Cine

Days of being wild, también titulada, Afei zingzyun 阿飛正傳 (1990; 04/20210119)

Y esta semana pude ver la tercera película del ciclo de películas de Wong Karwai. Y probablemente, esta es la que más ganas tenía de ver junto con Chunking Express, para la que tendremos que esperar al segundo martes de febrero, si todo va bien. En esta película, es la primera ocasión en la que aparece el personaje de Su Lizhen o Sou Laizan 蘇麗珍, según se transcriba aproximadamente del mandarín o del cantonés. Personaje principal en In the mood for love, donde es interpretado por Maggie Cheung, aquí fue un personaje importante, pero no protagonista, e interpretado por primera vez por la guapa hongkonesa. Volverá al final del ciclo con 2046… pero será más complicado.

Que Sou Laizan, el personaje interpretado por Maggie Cheung ( o Cheung Manyuk), diga que pas´ó su infancia en Macau me sirve de excusa para no poner fotos de Hong Kong solamente durante las películas de este ciclo.

Al igual que en muchas películas del director, el título original en cantonés no es significa la mismo que el título «internacional» en inglés. Siendo su traducción más aproximada la de «la verdadera historia de un vividor» o «camorrista». Pero tal y como aparece el carácter en la película creo que le va más lo de «vividor» que lo de «camorrista». «Mujeriego» también le iría bien.

Porque su protagonista es Yuddy, un joven que vive del cuento, (Leslie Cheung), que fue adoptado por una antigua prostituta que vive muy acomodada (Rebecca Pan), y que es un mujeriego con poco o ningún desea de comprometerse con ninguno de sus ligues, mientras piensa en encontrar a su auténtica madre. Conoceremos su relación con la modosita y guapa Sou Laizan (Cheung), y con la descarada cabaretera, y también muy guapa, Leung Fungying (Carina Lau). Las cuales atraerán a un joven policía (Andy Lau) y al mejor amigo de Yuddy (Jacky Cheung).

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La película fue la primera que rodó con Christopher Doyle como director de fotografía, y vaya si se nota. Esta película tiene ya un empaque visual en el que se aprecia notablemente la combinación entre la visión de autor del director, muy personal y distintiva, y la excelencia como iluminador y fotógrafo de Doyle. Es una adelanto de lo que ambos nos ofrecerán más adelante en su carrera.

No obstante, la película confía también mucho en el buen trabajo de sus intérpretes. El tema principal es la peligrosa mezcla del abandono y del miedo al compromiso. Yuddy fue abandonado por su madre y no es capaz de comprometerse ni con la formalita y fina Sou Laizan, ni con la descarada y más sensual Leung Fungying. Las cuales, rechazadas por el anterior, no encontrarán camino hacia los pretendientes que se les acercan.

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Con un tramo final, rodado en Filipinas, desaforado, intenso y trágico, se desvelan algunos secretos. Entre los cuales… cual de las mujeres es aquella a la que realmente amó. Y termina con una misteriosa escena protagonizada por Tony Leung, el otro protagonista de In the mood for love, que no tiene sentido si no te explican que iba a ser continuada por otra película que iba a tener a este por protagonista, pero que no se llegó a rodar. Se habla de esta película, junto con In the mood for love y 2046, como una trilogía. O trilogía informal. Las dos últimas están claramente relacionadas. Ahora bien… sobre si esta y la segunda lo están, sobre si la Sou Laizan de esta y la segunda es la misma mujer… se admiten opiniones opuestas. Y me da igual lo que hayan declarado en algún momento sus responsables. En cualquier caso, esta película no me ha defraudado; me gustó mucho.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Pieces of a woman (2020)

Cine

Pieces of a woman (2020; 03/20210117)

La actriz británica Vanessa Kirby está de moda. Una actriz que procede fundamentalmente del mundo de teatro, pero que en los últimos años se ha ido infiltrando en las producciones de televisión y para la gran pantalla. Tiene talento y tiene presencia. El papel que más vuelo le ha proporcionado es su princesa Margarita en The Crown, donde se convertía en una auténtica roba escenas, y que le llevó a ganar algún premio que otro. Ahora sólo necesita el papel que le dé el prestigio en la gran pantalla. Y creo que muchos han pensado que el que realiza en esta película dirigida por el húngaro Kornél Mundruczó, rodada en Canadá, aunque la acción se desarrolle teóricamente en Boston, es ese papel. Algunos hablan incluso de su candidatura al Oscar. Aunque todavía no está claro cuál va a ser la repercusión de una película estrenada en la mayor parte del mundo en la plataforma de Netflix, y sobre la que hay opiniones diversas.

La acción de la película transcurre en Boston, según nos dicen. Pero está rodada en Montreal. Y nos dicen que la «nacionalidad» de la película es canadiense. Bueno… cosas del cine. Y de los dineros. Como yo tampoco he estado en Boston, Montreal tendrá que ser la ciudad que ilustre esta entrada.

La película tiene un acto inicial de gran fuerza e impacto. Una joven pareja va a tener su primer hija. Él, Sean (Shia LaBeouf), es lo que en inglés se llama un blue collar, un empleado en una empresa de construcción, no bien aceptado por la madre de su compañera (Ellen Burstyn), superviviente del holocausto judío. Ella, Martha (Kirby), es una white collar, con mayor nivel cultural tiene un empleo de más nivel o mejor consideración social. Han decidido tener el parto en casa, pero la matrona en la que confiaban tiene otro parto al mismo tiempo y manda una sustituta, Eva (Molly Parker). Aunque la niña nace aparentemente bien, minutos después del parto, muere. El resto de la película nos narrará cómo el duelo afectará a cada uno de ellos y cómo afrontarán de forma muy diferente las consecuencias del mismo.

La película es muy académica en su concepción y su realización, confiando en el buen trabajo de los intérpretes, que están todos a gran nivel. Pero tiene un problema que vimos no hace mucho en otra película que también prometía mucho. Tiene un comienzo tan potente, que luego la historia pierde mucha fuerza y asistimos a una representación del duelo que, por bien interpretada que esté, nos parece rutinaria, y que no aporta nada realmente nuevo. No he podido dejar de compararla con otra película sobre el duelo, excelente desde muchos puntos de vista, que sabía llevarnos de la mano del duelo de su protagonista por su hijo muerto hasta un culmen importante que permite el principio de la cicatrización de la heridas que deja. Por lo tanto, esta película lo tenía complicado para funcionar como una gran película. Por otra parte, la otra línea dramática que queda en un segundo plano, aunque el tramo final de la película se centre en ella, la cuestión sobre la responsabilidad de la matrona, queda desdibujada y tratada con trazos muy esquemáticos.

Entendámonos. No es una mala película. En absoluto. Podemos considerarla incluso como recomendable, especialmente para los abonados de la plataforma. Está bien hecha, muy bien interpretada… pero no es extraordinaria. Y quizá eso puede lastrar el recuerdo que la interpretación de Kirby, por donde empezaba este comentario, deje en nuestras memorias. Por cierto que el resto del reparto también está igualmente a buen nivel.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***