[Sociedad] Violencia doméstica en Afganistán; a propósito de la presentación de un libro

sociedad

Hoy iba a comentar un libro. Pero lo haré otro día. Porque me llegó el domingo un boletín de actividades de Librería Cálamo, entre las cuales se anunciaba la presentación del libro Mujeres.Women. Afganistán de Mònica Bernabé (textos) y Gervasio Sánchez (fotografías).

Pero no voy a hablar del libro. De hecho, ni siquiera tuve la oportunidad de hojear el libro. Llegué con el tiempo justo, y salí sin tiempo para ello. Los dos autores del mismo, durante la presentación, hablaron más del tema que traigo aquí ahora que del libro en sí mismo. Ni siquiera nos proyectaron unas diapositivas con algunas fotografías como muestra de lo que nos podíamos encontrar en el mismo. Da lo mismo. Eso no es lo importante. Si al final decido comprar el libro, ya hablaré de él.

Lo importante fue que ambos autores vinieron acompañados de una mujer afgana. No es una mujer afgana típica. Es una mujer culta. Es una mujer que ha ocupado u ocupa puestos de responsabilidad pública o política. Fue parlamentaria durante una legislatura, por ejemplo. Pero a pesar de estas circunstancias, es una mujer que ha sufrido u sufre todavía algo que es común a casi todos los hogares afganos; la violencia doméstica contra las mujeres. La consideración de la mujer, dentro de una sociedad muy conservadora de fuerte inspiración religiosa, como un ser inferior, como una inversión en la producción de hijos, varones, claro, sino no se considera una inversión productiva, en ocasiones poco más que un animal en determinados entornos. Y por lo tanto, las mujeres afganas son sufridoras de un nivel de violencia que en nuestro medio, a pesar de la sensibilización sobre el tema que ha crecido en los últimos años, no podemos casi ni imaginar. El testimonio de esta mujer, de nombre Azita Rafaat, produjo incredulidad, sorpresa, indignación, miedo,… odio, quizá,… Yo no me considero capacitado para narrar aquí con justicia lo que nos fue contado. Pero si puedo transmitir una serie de ideas:

Estamos en una sociedad con problemas, sí, pero aun así hay otras sociedades donde los problemas son mucho más importante, mucho más esenciales, y afectan mucho más a la dignidad humana, en este caso a la de las mujeres. Y debemos hacer un esfuerzo por asomarnos de vez en cuando a esas realidades.

Los medios de comunicación apenas nos transmiten en su actividad cotidiana estas realidades. De vez en cuando, surgen casos llamativos, que nos impresionan, pero que tienen el defecto de parecer casos puntuales. Aislados. No dan la imagen de que un 87% de las mujeres vayan a sufrir un tipo u otro de violencia en sus domicilios por el mero hecho de ser mujeres.

Los gobiernos electos occidentales, que al menos teóricamente representan la voluntad de los pueblos que los eligen, no quieren saber nada de estos problemas. Cuando intervienen en estos países e inician procesos democratizadores, lo hacen más en cuestiones de apariencia que de cambio profundo de las sociedades. Nada cambia de puertas para adentro de los hogares afganos.

Como decía hace poco, no voy ni quiero meterme en discusiones políticas. No es ese el interés de esta entrada. El interés es intentar transmitir la necesidad de reflexionar y no permanecer voluntariamente ignorantes antes los problemas de las gentes del mundo. Esa es una responsabilidad individual que tenemos cada uno de nosotros. Y eso es algo que nos recordó la presentación del libro a la que asistí ayer. Y como lo viví y lo sentí, os lo transmito.

Mesa con los intervinientes en la presentación del libro, en el Centro de Historias de Zaragoza, que abrió las puertas de su salón de actos en lunes a pesar de que suele ser el día festivo de esta institución.

Mesa con los intervinientes en la presentación del libro, en el Centro de Historias de Zaragoza, que abrió las puertas de su salón de actos en lunes a pesar de que suele ser el día festivo de esta institución.

[Viajes] Excursión familiar a Barcelona – el Aquarium… y más, claro

Viajes

En la familia nos merecíamos al menos un día de excursión, libre de preocupación. Algo que no podíamos hacer desde hace mucho tiempo. Somos poquitos, así que tampoco tenía que ser mucho problema ponernos de acuerdo. Pero durante unos años, no hemos podido hacerlo juntos.

Con mi hermana y mi sobrino, nos cogimos el AVE y nos fuimos a pasar el día a Barcelona. Total, como ahora en noviembre hace un tiempo primaveral…

Moll de la Fusta

Autorretrato familiar en el centro comercial Maremagnum, en el Moll de la Fusta.

La «excusa» era que el peque, que tiene cinco años, viera el Aquarium de la ciudad condal. Así que dedicamos la mañana a este menester, donde lo que más nos gustó fueron los tiburones, claro. Pero había muchas más cosas interesantes.

Aquarium de Barcelona

Recuerdos de Nemo, que parece que siempre acaba metido en una pecera. Aunque sea grande y de lujo como las del Aquarium de Barcelona.

Aquarium de Barcelona

Vistas desde abajo, ¿no os parece que las rayas tienen algo de apariencia extraterrestre?

Aquarium de Barcelona

Las estrellas de Aquarium son los tiburones, de entre los cuales este nos pareció el más grandote y amenazador. Aunque nadaba sin molestar a nadie.

Aquarium de Barcelona

A mi me caen mejor los pingüinos, que no sé muy bien a qué bobo se le ocurrió llamarles «pájaros bobos».

Aquarium de Barcelona

Y las medusas… Me gustan las medusas porque son muy fotogénica. Aunque la escasa luz y su movimiento constante no las hacen fáciles de fotografiar.

Después paseamos por el Moll de la Fusta y por Colón. Como era domingo, salía gente paseando aprovechando el buen tiempo hasta debajo de las piedras. Y no todo eran turistas de fuera, por lo que nos pudimos percatar. De lo más animado.

Moll de la Fusta

Montón de turistas y locales paseando el Moll de la Fusta.

Moll de la Fusta

En el Moll de la Fusta probé un función de la cámara del iPhone a la que no había hecho mucho caso. La de hacer fotos panorámicas por barrido. Si te moderas, y con la escena adecuada, puedes convertir el objetivo de la cámara del teléfono, que supongo que tendrá una focal equivalente de unos 35 mm en un gran angular de 24 mm. Que a veces viene bien. Aunque yo no uso mucho la cámara del iPhone. Soy de los que piensa que es una buena cámara de fotos… para ser un teléfono.

Colón

Don Cristóbal Colón, siempre señalando hacia… el mar… desde luego hacia América, no.

Colón

Paraguas para pedir un mundo no violento bajo el monumento a Colón. No parece que el mundo les haga mucho caso.

Después de recorrer (sin pararnos mucho) las Ramblas que estaban un poco agobiantes de gente, buscamos un sitio para comer tranquilamente, no muy lejos de la catedral. Pero donde más nos entretuvimos fue en Santa María del Mar y su entorno. Había bastante gente también, pero se estaba bien. Y la basílica gótica de este nombre nos gusta bastante.

Santa María del Mar

Saliendo a Santa María del Mar por el carrer dels Mirallers.

Santa María del Mar

Interior de la basílica de Santa María del Mar.

Desde aquí, tranquilamente nos dirigimos a la Estación de Francia, donde cogeríamos un cercanías que nos llevase a Sants para coger el AVE de nuevo de vuelta a Zaragoza. Pero antes aun nos dio tiempo a pararnos en el Centro Cultural del Born, un antiguo mercado reconvertido con fines culturales. O así. En fin, que fue un buen día, y que lo pasamos bien.

Centro Cívico del Born

Yacimiento arqueológico bajo el Centro Cultural del Born.

Estación de Francia

Un tren regional abandona la estación de Francia minutos antes de que nuestro cercanías salga en la misma dirección hacia la estación de Sants.

[Fotografía] Recomendaciones semanales – 26 de octubre al 1 de noviembre de 2014 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Recomendaciones semanales – 26 de octubre al 1 de noviembre de 2014 – Fotografía y otras artes visuales.

Esta semana adelanto al sábado mis recomendaciones fotográficas semanales. Si todo va bien, mañana, excursión a Barcelona.

[Cine] Relatos salvajes (2014)

Cine

Relatos salvajes (2014)

Nos vamos al cine a ver una de las película de moda en esta escandalosamente poco llamativa temporada de otoño desde el punto de vista cinematográfico aprovechando la llamada «fiesta del cine». Creo que este es el tercer año consecutivo en el que durante tres días, si te registras previamente y llevas la acreditación correspondiente, las entrada salen muy baratitas. No sé si el precio es igual en toda España. A mi me costaron 2,90 euros. Este año la novedad es que si sacabas la entrada por internet, ni siquiera necesitabas el registro previo y la acreditación. Simplemente, la entrada estaba a ese precio. Tengo serias dudas de que más allá de la noticia puntual de cines llenos entre semana haya un efecto real y duradero en la afición y afluencia habitual a las salas de cine, pero…

La sala estaba llena un martes a las siete menos cuarto para ver la película dirigida por el argentino Damián Szifrón, y producida por los Almodóvar. No sé muy bien si oficialmente la película cuenta como argentina o española, o mitad y mitad. Estas cosas nunca se saben. En cualquier caso, desde mi punto de vista el sabor es netamente porteño; argentina. Son seis historias. Seis relatos cortos, incluso alguno cortísimo. Todos tienen en común una cosa. La indignación del ciudadano común ante la actitud chulesca del prepotente. Y la violencia que deriva de ello. El prepotente puede ser el conjunto de la sociedad que machaca a un individuo, la administración pública, un cacique de pueblo, un ricachón, un ejecutivo en su automóvil alemán de gama alta o el novio que se tira a su compañera de trabajo que está buenísima ante las narices de su futura.

Escenas callejeras

Naturalmente, hoy hay que dedicar el conjunto de la entrada, también sus fotografías, a lo cotidiana, a las escenas de cada día en las ciudades actuales.

Todos los cortometrajes que conforman la película tienen argumentos que te dejan una ineludible sensación de déjà vu. Son historias cuyas variantes hemos podido ver ya en alguna ocasión en la pantalla grande o pequeña de una forma u otra; pero que sumadas conforman el fresco del descontento y la indignación que observamos en muchas sociedades modernas. No todos los episodios están igual de bien resueltos o te atrapan de la misma forma. Y quizá se abusa un poco de los tópicos. Hay personajes y situaciones quizá excesivamente estereotipadas. Pero en general estamos ante una película muy bien resuelta, bien dirigida y bien producida.

Por supuesto, el filme lleva una gran cosa a su favor y es la excelente escuela actoral de la que disfrutan los argentinos. Mientras que por España vengo observando un peligroso escalón en la calidad interpretativa entre las generaciones más veteranas, con experiencia a cuestas, tanto en el cine como en el teatro, y las generaciones más jóvenes salidas de la caja tonta, en el reparto de los seis relatos salvajes encontramos una calidad más pareja en veteranos como Ricardo Darín que en gente más joven. Me parece estupenda en su papel de novia indignada la para mí hasta ahora desconocida Érica Rivas, aunque tampoco es que sea una jovencita por lo que leo en su ficha biográfica.

Escenas callejeras

Estas son el escenario habitual de las alegría, las tristezas y las indignidades que sufre el ciudadano cada día.

En resumen, una película bien hecha y sumamente divertida, que provoca alguna que otra risa, y bastantes sonrisas, aunque algunas tengan un toque sardónico. Como principales peros le pondría que no tiene tanta profundidad en el tratamiento de los temas como algunos le ven, que se aprovecha de la más que previsible simpatía que las situaciones de injusticia o aparente injusticia van a provocar en el espectador, y esa sensación de déjà vu que ya he comentado. Por supuesto, aun con estos peros es una pelíucla muy muy recomendable. Lo único que no tan perfecta como me la habían vendido.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Escenas callejeras

Y traigo unas fotografías con un ambiente un poco más fresquito, porque ya no sabemos cuanto más puede durar esta primavera eterna, cuando estamos a punto de entrar en el mes de noviembre. Sólo la llegada de las nieblas, aunque sigamos superando los 20 ºC en las horas centrales del día, nos avisan de que estamos en las fechas que estamos.

[Televisión] Cosas de series; malos tiempos para las novedades en mi cartelera… especialmente si proceden del mundo del cómic

Televisión

Después de lo comentado la pasada semana, pensaba que en esta me iba a tomar un descanso sobre televisión, por ausencia de novedades destacables. Pero ha acabado habiendo alguna novedad y las comentaré aunque sea brevemente.

Ví el episodio piloto de Constantine. Drama sobrenatural sobre un tipo que tiene su alma condenada, pero se dedica a cazar demonios. Basada en una película del mismo nombre, a su vez basada en un cómic. El cómic no lo conozco, la película de origen no me gustó, y el piloto de la serie menos. Así que no se incorpora a mi cartelera.

Del mundo de los cómics viene también Gotham, novedad de esta temporada que venía siguiendo, aunque sin mucha convicción. Bien. Yo soy una persona que tiene mucha dificultad para dormir siestas. Pues con el episodio de la semana pasada de esta serie me dormí. No necesito decir más, ¿verdad? Para mí, un aburrimiento. Fuera.

En fin. Que paradójicamente, de todas las series del mundo del superhéroes y los cómics que se han estrenado en los últimos años, la única que aguanta en mi cartelera es Arrow, que como siempre digo es una serie de gente muy guapa, muy malos actores, pero con tramas muy entretenidas.

Kyudo en Engaku-ji - Kamakura

Ya que la única serie en mi cartelera procedente del mundo de los superhéroes de cómic es Arrow, nos iremos a Engaku-ji, en Kamakura.

Ya que he abierto esta entrada, decir que la comedia, parodia de los culebrones latinoamericanos, Jane the Virgin, por la que no daba ni un duro, resulta que tiene momentos muy divertidos, y de momento se mantiene con agrado en mi cartelera televisiva. Lo que son las cosas. Es muy previsible y esas cosas, pero los personajes tiene gracia y llegan.

Finalmente, parece que ha llegado a final de temporada Forever. Estaban anunciados ocho episodios y al final se han quedado en siete. Parece ser, porque no encuentro datos fiables sobre lo que va a ser de esta serie. El caso es que las aventuras del médico inmortal con la guapa y seria policía latina de Nueva York pueden haber llegado a su fin. El piloto estuvo muy bien. El resto de los episodios no han alcanzado el mismo nivel, pero eran entretenidos y los personajes caían simpáticos. A mí me servía para pasar el rato. Una pena, porque en esta temporada tan floja, parece que me va a quedar una cartelera de lo más escurrida. Estaremos al tanto de lo que pasa, aunque no pinta bien. En IMDb aun ponen algún episodio más pero sin fecha definida de emisión. Parece que las audiencias eran bajas, aunque el público votante en IMDb la ha valorado muy bien.

Kyudo en Engaku-ji - Kamakura

En este templo budista se practica el Kyudo, o tiro con arco a la japonesa.

[Libro] Black Paradox

Literatura

Hoy comento un libro que me regalaron al poco de volver de Japón. Y se trata de una historieta de un autor de aquel país. Lo que aquellos que se sienten obligados a utilizar términos en otros idiomas para denominar a las cosas llaman manga en vez de historieta. Pero vamos, salvo que se lee al revés, es decir con las páginas en sentido opuesto al modo tradicional occidental y con las viñetas de derecha a izquierda en lugar de izquierda a derecha,… pues es una historieta. Bueno. Como parece que hasta la RAE tiene manga ancha y ha admitido el término manga, pues no nos lo pasaremos por la manga y a esta historieta la llamaremos manga.

Black Paradox
Ilustración y textos: Junji Ito
ECC Cómics, 2014

Santuarios del Monte Misen - Miyajima

Japón es un país con una mitología rica y compleja, especialmente en su herencia sintoísta, la religion de base popular del país del sol naciente, con sus «ocho millones» de «kamis», dioses o espíritus de lo más variado, como este pequeño fortachón cerca de la cima del Monte Misen, en la isla de Miyajima. A partir de ahí se pueden crear muchos universos de ficción en las obras de fantasía, de manga o de otros géneros.

Una joven que esconde su identidad tras el seudónimo Marceau se reune con otras tres personas con las que ha contactado a través de internet con la intención de suicidarse. Ella ha perdido las ganas de vivir, pero los otros tres han llegado a esta situación como consecuencia de crisis de identidad por el contacto con sus otros yoes, dobles, duplicados, dopplegangers, o como se les quiera llamar, adopten la forma que adopten. Reflejos en un espejo, seres mecánicos o alguien que va por el mundo. Sin embargo, el suicidio colectivo fracasará, y como consecuencia, abrirán una puerta hacia otro mundo. Un mundo que no entienden bien, y menos aun las consecuencias de las interacciones que establecerán con él.

Toshogu - Nikko

Y el concepto de puerta a otros mundos, otras dimensiones o universos tampoco les extraño. El hueco de un gran árbol medio podrido en el santuario de Toshogu en Nikko es un lugar para ellos idóneo para «comunicarse» con sus «ocho millones» de espíritus, más antepasados y demás…

Se nos presenta esta obra como un manga de terror, de un autor especializado en el género, Junji Ito. El concepto de «obra» de terror, se refiera al modo literario o audiovisual que sea, hace tiempo que me tiene desconcertado. Cuando yo era pequeñito o simplemente jovencito, una novela de terror o una película de terror era algo que te provocaba miedo. Que hacía que recorrer el pasillo de casa por la noche fuera una carrera contra lo irracional. Que te diera miedo montar en un ascensor o entrar en una cabina de teléfonos. Que bajar al sótano de una casa de campo fuese una experiencia desasosegante. Que un perro aparententemente abandonado al pasar por el parque hiciese aumentar el ritmo de latido de tu corazón. Eso era una «obra» de miedo o terror. Hoy en día parece ser que consiste en obras donde contemplas o lees cómo a una serie de gente le pasan cosas desagradables con un nivel escatológico o hematológico, lo que vulgarmente llamamos «casquería» más o menos alto. Eventualmente, te dan sustos, especialmente en los medios audiovisuales, cine y televisión. Pero lo que se dice pasar miedo, y no digamos ya terror,… pues la verdad es que no. Nada. Ni por asomo.

Todaiji - Nara

Para acabarla de enredar, existe un fuerte sincretismo entre el sintoísmo que le es propia y el budismo que importaron siglos ha, con su propia colección de budas, bodhisattva, gurúes y demás héroes de naturaleza humana o trascendente que os podáis imaginar, con renacimientos de almas que no son las que eran, aunque los conceptos se mezclen con las reencarnaciones o las transmigraciones de otras creencias. Si no os aclaráis, yo no mucho, tal vez os lo exlique este malencarado boddhisatva del templo Tōdai-ji de Nara.

Esta obra de Ito no es una excepción. De hecho, más que una obra de terror, yo la consideraría como una obra de excesos. Una obra en la que progresivamente las situaciones en las que se encuentran involucrados son cada vez más desmesuradas, excesivas. Con un nivel de «asquerosidad» media también en un aumento conforme pasan los capítulos. La cuestión es que globalmente, conforme te vas metiendo en la acción, que sin duda es muy entretenida, vas asumiendo que lo que estás leyendo es una especie de parodia. Y como tal, funciona «de miedo». Desconozco si es esa la intención última del autor. Si lo es, prueba conseguida. Con un notable. Si no lo es, como me temo, y teniendo en cuenta que entre la comunidad de aficionados al género parece ser un autor respetado, supongo que lo que pasa es que soy un lector inadecuado. Soy un lector que difícilmente se deja arrastrar a un universo de este tipo.

Ya digo, no me he aburrido. El libro me ha sorprendido en algún momento, y me ha arrancado más de una sonrisa e incluso alguna sincera carcajada. Pero no me produce ningún interés en repetir la experiencia con productos similares.

Kencho-ji - Kamakura

En cualquier caso, la tradición de ilustración gráfica japonesa viene de antaño, y podemos encontrar imágenes similares en los mangas o en los murales del templo budista de Kencho-ji, en Kamakura.

[Fotografía] Fotografiando el patrimonio cultural de la humanidad: Templos y santuarios de Nikko – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía, Viajes

Fotografiando el patrimonio cultural de la humanidad: Templos y santuarios de Nikko – Fotografía y otras artes visuales.

Esta es la cuarta entrega de una serie de seis que voy desarrollando sin un orden en particular, sobre el patrimonio cultural de la humanidad según la Unesco en Japón. Aquel que yo visité en mis pasadas vacaciones.

[Fotografía] Recomendaciones semanales – 19 al 26 de octubre de 2014 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Recomendaciones semanales – 19 al 26 de octubre de 2014 – Fotografía y otras artes visuales.

Como es habitual los domingos, algunos fotógrafos y fotografías que me han llamado la atención durante la semana. Y algunas fotos tomadas esta mañana en el paseo por el Parque Grande de Zaragoza con FeZ (flickr).

 

[Historia] 2º de Bachiller en el curso 1939 – 1940

Historia

En este Cuaderno de Ruta no suelo hablar de cuestiones relacionados con mi vida privada. Es un escaparate de mi tiempo libro, mis aficiones y mis inquietudes culturales. El flanco familiar no suele aparecer, porque soy relativamente celoso de mi privacidad; el flanco sociopolítico no aparece, porque no tengo mucha confianza en la tolerancia y en el respeto que se practica en el país en el que me ha tocado nacer y vivir. Así que queda como un diario de mi tiempo libre, de mis ratos de ocio.

Pero hoy voy a hacer una excepción. Hace dos semanas falleció mi padre. Era ya mayor. 88 años hubiera cumplido en diciembre. Una edad que hoy día nos parece normal; pero cuando él nació, un privilegio al alcance de muy pocos. En los días que siguieron tocó hacer limpieza y orden de objetos. Especialmente mi hermana que convivía con él. Y entre ellos apareció una carpeta. Esta carpeta.

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Ni yo ni mi hermana la conocíamos. Yo había visto, años ha, algunos documentos de mi padre de su vida escolar, pero no conocía esta carpeta. Era la carpeta de dibujo, tanto artístico como geométrico, e incluye trabajos de sus años de 2º y 3º de bachillerato. Lo que entonces se llamaba el bachillerato elemental. Vendrían a equivaler por las edades a las que se cursaba al actual 6º de educación primaria y 1º de educación secundaria obligatoria. O 6º y 7º de EGB, para los que estudiamos aquella versión de nuestro sistema educativo.

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Por los rótulos de las láminas de dibujo podemos saber dos cosas. Que mi padre estudió 2º de bachillerato elemental en el curso 1939 – 40, y 3º al año siguiente, 1940 – 41. Yo sabía previamente que sólo había cursado hasta ese año. A finales de 1941 hubiera cumplido 15 años. Por lo tanto, dejó de estudiar a los 14 años, años en los que terminaba la educación obligatoria en aquel momento. Puesto que no llegó a cursar el último año del bachillerato elemental, en algún momento debió de perder un curso. Pero desconozco las circunstancias. En primer lugar, desconozco el rigor con el que se trataba el asunto de la escolarización y el acompasamiento con la edad. En segundo lugar, estos cursos de los que estamos hablando son los inmediatos al final de la guerra civil, que desconozco hasta que punto afectó a la escolarización de los niños y adolescentes del momento. En tercer lugar, durante la guerra, en 1938, quedó huérfano de madre, con once años de edad. No fueron fáciles los años de aquella generación, no.

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Quizá fueron las dificultades de aquellos años y los que siguieron de posguerra lo que provocó que en casa mis padres no fueran muy proclives a hablar de aquellos tiempos. Mi madre un poco más. También quedó huérfana en el año 1938, y tenía dos años menos que mi padre. Sé algunas cosas más de su infancia y entorno, aunque también me he quedado con lagunas que nunca he conseguido aclarar.

Deduje en su momento, aquí ayudo mi formación profesional, los motivos del fallecimiento de mis abuelas. Mi abuela Micaela, la madre de mi madre, fue con casi toda seguridad diabética y probablemente murió por una sepsis derivada de una complicación infecciosa en alguna de sus extremidades. Mi abuela Fidela, la madre de mi padre, tiene toda la pinta de haber padecido una insuficiencia cardiaca congestiva. Por lo joven que era cuando murió, probablemente causada por un enfermedad valvular con origen en una fiebre reumática, complicación frecuente de las amigdalitis estreptocócicas infantiles cuando no existían los antibióticos.

Pero estos días he estado muchos ratos en modo reflexivo. Y he descubierto que existen muchos vacíos, más de los que imaginaba, en la memoria histórica de nuestra familia, en unos periodos atribulados de la historia del país y del mundo. Y ahora será difícil que puedan ser rellenados. Solo nos queda imaginar… Y aprender del pasado, y documentar nuestras vivencias para los que vienen detrás de nosotros. Para que nos comprendan mejor. Y, quién sabe, para que aprendan de nuestros errores y aciertos. Y también nos queda que mi padre, a sus 13 años, dibujaba bastante bien.

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[Televisión] Cosas de series; una en la luna fallida y una virginal que ya veremos

Televisión

Pocas novedades ya avanzado el mes de octubre. Me permití ver el piloto de High Moon, la que iba a ser una serie de ciencia ficción entre la aventura y la comedia que se iba a desarrollar en la Luna. Cuando lo emitieron ya avisaron que la serie no se haría, pero que presentaban el piloto como un telefilme. Nunca sabremos que podría haber salido. Lo cierto es que a partir de un piloto no especialmente brillante de casi hora y media de duración, lo mismo podría haber salido un fiasco que una serie entretenida del estilo de Eureka. Aunque me parece que los protagonistas carecían del carisma de aquella.

Cruce de Shibuya - Tokio

Este año están de moda las series de superhéroes. No especialmente buenas, por cierto, desde mi humilde punto de vista.

Parece que la cada vez más notoria presencia de la minoría hispana en los Estados Unidos está haciendo que empiecen a surgir series cuyos protagonistas pertenezcan a estas minorías. Recordemos que por «hispana» en este caso nos referimos a las gentes originalmente procedentes de Centroamérica y Sudamérica, de habla española. Nada que ver con los hablantes de esta lengua de este lado del Atlántico. Y entre estas series ha levantado cierta expectativa Jane the Virgin. Una chica hispana de madre soltera que decide conservar la virginidad hasta el matrimonio (sí, estas cosas pasan al otro lado del charco…). Pero por error, en una visita a la ginecóloga es inseminada artificialmente y se queda preñada. Con lo cual tenemos un lío entre ella, su novio, el rico propietario del esperma y la pérfida mujer de este. La había descartado, pero las buenas críticas me hicieron ver el primer capítulo. No me he decantado todavía. Probablemente la abandonaré. Pero le dará alguna oportunidad más.

Shibuya - Tokio

Series que suelen suceder en grandes metrópolis, ciudades con grandes rascacielos, y se suelen ambientar de noche y muchas veces con ambiente lluvioso. Debe ser un cliché.

Y podemos hacer un balance del principio de temporada. Y el balance es muy claro. Hay diversos productos de entretenimiento básico que no están mal. Pero salvo la prometedora The Affair, pocas cosas interesantes y potentes realmente he incluido como novedades. Pocas, pocas. Por supuesto, puede haber por ahí alguna producción que sea de buena calidad, pero en la que no me he fijado porque su tema o estilo no me ha apetecido a priori… Seguro que es así. Pero en cualquier caso, esta sección, que era fija los jueves hasta ahora, a partir de este momento surgirá cuando haya algo interesante que contar. Si no, no merecerá la pena perder el tiempo.

O estoy volviendo a perderle el gusto a la televisión como sucedió durante décadas, o la llamada edad de oro de las series de televisión pasó a la historia.

Cruce de Shibuya - Tokio

En cualquier caso, en nuestro reciente viaje a Japón, exactamente ese era el aspecto de Tokio, mientras paseábamos por el populoso barrio de Shibuya… pero sin superhéroes.

[Cine] Magical Girl (2014)

Cine

Magical Girl (2014)

Poco a poco voy alcanzando un nivel de actualización razonable en mis temas en este Cuaderno de ruta. Y así, si el lunes comentaba la película de hacía casi una semana, hoy traigo este peculiar largometraje, español a pesar de su título en inglés, y que tuvimos oportunidad ver este fin de semana pasado en sesión matinal dominical. Veamos de qué va este filme dirigido por Carlos Vermut, que ya adelanto que nos sorprendió agradablemente. Entre otras cosas, por ser algo distinto, por moverse en caminos menos trillados. Pero por más cosas.

El título viene de un género de historietas japonesas, «manga» que llaman los «puristas» de la cosa, en el que las protagonistas son chicas, adolescentes principalmente, con algún tipo de poder mágico y que visten de forma muy vistosa. Y Alicia (Lucía Pollán) es una chica de 12 años, enferma de cáncer sin cura posible, aficionada a estas historietas, uno de cuyos deseos es poseer el traje de una de estas «magical girls». Traje en cuestión que cuesta una fortuna, y el padre en paro, Luis (Luis Bermejo), iniciará una peligrosa incursión en la extorsión de una perturbada mujer, Bárbara (Bárbara Lennie), y que acabará involucrando al antiguo profesor del colegio de esta, Damián (José Sacristán), recién salido de una larga estancia en prisión, y que los llevará a un peligrosa escalada de acciones de consecuencias imprevisibles.

Akihabara - Tokio

En mi reciente viaje a Japón, en nuestro paseo por Akihabara, pudimos observar muchos establecimientos dedicados a la historieta y las películas animadas con jovencitas como protagonistas.

Difícil de clasificar esta peculiar historia, realizada con absoluta sobriedad, casi con frialdad, que le viene bien dada la escabrosidad de algunos de sus elementos, que así son tratados con desacostumbrada elegancia. Lo cual no resta ni un ápice de dureza y encarnizamiento en determinadas situaciones y en el tratamiento de los personajes. Una película que tiene el detalle de tratar a sus posibles espectadores como personas pensantes y no como meros digestores de palomitas, con una economía de información que deja a la imaginación y a la inteligencia de estos la tarea de rellenar los huecos que redondean la trama. Eso sí, sin complacencias ni paños calientes. En algún momento, te queda la sensación de si la acción está situada en nuestro universo o en un universo paralelo, alternativo, con tonos distópicos.

Detrás de la cuidadosa y milimétricamente medida puesta en escena, de su cuidada iluminación, de sus diálogos que se ciñen a lo estrictamente necesario, sin verborrea innecesaria, tenemos la excelente interpretación de un reparto quizá no muy vistoso a priori, pero de lo más eficaz y acertado que he visto en los últimos tiempos. Todos están más que correctos, muy bien, pero sobretodo se agradece ver la capacidad de Sacristán, que tiene la ocasión de reivindicarse como un excelente actor, habitualmente desaprovechado.

Akihabara - Tokio

Lo que pasa es que en ningún momento nos dio la sensación de que estuvieran orientadas a niñas o adolescentes en torno a los 12 años…

La película no es perfecta ni mucho menos. Tiene algún altibajo en el guion, pero no de gran importancia. Y sin ser una obra maestra, tiene un tono general que se agradece. Alejándose de la imitación de los géneros del cine americano, que parece la tendencia actual del cine más comercial español, busca un lenguaje propio que quizá sea más fácil encontrar en algunas producciones del cine nórdico, pero con suficientes elementos y referencia para sentirlo como una película culturalmente cercana.  Yo recomendaría que quienes estén interesados en algo más que en el espectáculo vacuo, le dieran una oportunidad.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Akihabara - Tokio

Más bien a «jovencitos» ya talluditos,… no sé… todo un poquito grimoso desde nuestro punto de vista… ¿pero quién es uno para juzgar culturas ajenas? No sé…