[Televisión] Cosas de series; dios, Stephen Hawkings, y otras cosas que vienen de Inglaterra

Televisión

Dura semana, muy liada, que hace que mi crónica semanal, mi repaso de las series televisivas, llegue con un día de retraso. Cosas que pasan. De las series que de fondo nos acompañarán durante la temporada, poco hay que decir. Todas van a su ritmo, más o menos desenfrenado como he dicho en ocasiones anteriores. Estoy mencionando poco a Fringe, quizá porque siendo su última temporada, está siendo muy distinta, más extrema en su argumentos, más dinámica. En cierto modo me recuerda, no en su tema o argumento, sino en su dinámica a los últimos episodios de Battlestar Galactica. Su momento habrá para comentar extensamente esta serie. Me hizo ilusión ver a Anne Dudek en The Mentalist, más por el recuerdo de su paso por House MD que por su papel circunstancial en esta otra serie. Y el personal masculino sigue atontado por los escotazos que luce Emily Thorne/Amanda Clarke (Emily VanCamp) en Revenge, que nos despistan de la interesante trama del culebrón vengativo. Pero vamos a algunas cosas sustanciales.

He tenido la oportunidad de ver una breve serie de tres capítulos, Stephen Hawking’s Grand Design, en los que afirmando que la filosofía ha muerto, se dedica a hacer bastante filosofía. Basados en el libro que publicó hace un par de años del mismo título, The Grand Design, nos transmite su pensamiento sobre el origen y evolución del universo, en relación con las grandes preguntas trascendentes que la filosofía se ha hecho a lo largo de los siglos, y con las respuestas que desde el mundo de la ciencia pueden recibir tales pregunta. Curiosa. Razonablemente interesante. Hice un comentario del libro en su momento.

Leica IIIf

Estos días tengo pocas novedades fotográficas, a la espera de recoger los negativos de la Yashica del día del tren minero. Pero he estado enredando en casa. La gracia de esta foto no es ver mi Leica IIIf con el Voigtländer Color-Skopar 25/4…

En el largo fin de semana pasado, me chupé la primera temporada de seis episodios de Call the Midwife, basada en los libros autobiográficos de Jennifer Worth. Esta mujer fue enfermera y matrona en los años cincuenta, en los que trabajo en un consultorio del National Health Service regentado por una orden religiosa de monjas anglicanas, en el East End londinense. Salvo algunos nombres de personas que son fieles, todos los demás están cambiados, pero parece que la esencia del trabajo de aquellas mujeres se conserva, aunque con una visión fundamentalmente positiva. Me ha gustado mucho, tanto en su realización como en su interpretación, y me ha dejado con ganas de más. Combina drama y humor, con alguna nota de tragedia, pero sin pasarse. Muy bien equilibrado. La chica protagonista, la actriz Jessica Raine, es una monada y un encanto. Se come la pantalla constantemente. Pero sin desdeñar al resto del elenco.

Finalmente, decir que la temporada oficial de Downton Abbey, la última y tercera, está finiquitada. Pero no la serie en su conjunto que se cerrará con un especial en navidad. En esta última temporada, la tensión y el drama subió muy deprisa en los primeros episodios, pero luego ir terminando de forma un poco anticlimática. Ha estado todo muy bien, pero quizá el final ha ido muy suave. Como no hay grandes tensiones pendientes, supongo que en el especial de navidad lo que harán será un cierre bonito y elegante con el coral reparto de la serie al completo. En cualquier caso, en su momento, habrá que dedicarle una entra en exclusiva, a la altura de lo que merece este excelente culebrón británico. Y veremos si finalmente los guionistas tienen un poco de piedad con la pobre Edith (Laura Carmichael), que ni es fea, ni a estas alturas es tan antipática como al principio. Es más, en su evolución personal, ha acabado una de las chicas más interesantes del lugar. Pero la siguen puteando argumentalmente hablando.

Autorretrato con pareja dispar

… sino que está tomada con la Olympus OM-D E-M5 calzada con el Elmar 50/3,5 que acompaña normalmente a la Leica IIIf. Nunca había utilizado esta combinación. Y es divertido. Aunque no me atrevo a retraer el objetivo por miedo a dañar las tripas de la cámara digital.

[Televisión] La BBC, Shakespeare y los reyes de Inglaterra; The Hollow Crown

Televisión

Creo que esta serie de la televisión pública británica de toda la vida merece una entrada para sí sola. Con motivo de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, la BBC preparó una especie de olimpiada cultural entre cuyos contenidos se encontraba esta serie, The Hollow Crown. Básicamente, detrás de esta serie está la adaptación para televisión de cuatro dramas de William Shakespeare, la denominada henriada, que ve el ascenso al trono de Enrique IV tras conspirar contra Ricardo II, y la sucesión del primero por su hijo Enrique V. Esta tetralogía está relacionada con otra que escribió con antelación y que está centrada en la Guerra de las Dos Rosas, cuyo drama más conocido es Ricardo III. Para Shakespeare, por algunos pasajes de las obras que hoy nos ocupan, la responsabilidad de la inestabilidad de la monarquía inglesa durante el siglo XV está en el derrocamiento de Ricardo II por Enrique IV. No obstante, a la larga, el héroe de esta serie de obras es Enrique V, conocido por haber reiniciado las pretensiones al trono francés de la monarquía inglesa que dieron lugar a la Guerra de los Cien Años, y por la significativa victoria de su ejército en Agincourt, lo que le daría fama y gloria, y lo que provocó la prolongación del conflicto anglo-francés.

Las cuatro obras adaptadas a televisión son:

Ricardo II

Enrique IV, parte 1

Enrique IV, parte 2

Enrique V

Previamente yo conocía esta última, que ha tenido ya varias adaptaciones cinematográficas. Entre ellas, soy consciente de haber visto la densa adaptación que hizo en su momento Kenneth Branagh. Adaptación que me atrevería a decir que ha influido en las cuatro obras que constituyen esta serie.

Catedral de Canterbury

Mucho escenario gótico en esta serie de adaptaciones teatrales, como gótica es la catedral de Canterbury.

Así pues, tenemos en realidad cuatro largometrajes para televisión, adaptación fiel de los textos de William Shakespeare, que duran en torno a dos horas de duración cada uno. Un par de ellos más. La fidelidad histórica y ambiental está tremendamente cuidada, siempre teniendo en cuenta que el bardo no necesariamente fue fiel por completo a los hechos históricos. Lujosa producción, con excelente fotografía, rodada en escenarios naturales y en edificios de la época, mucho gótico.

Por supuesto, un gran merito recae sobre los intérpretes, entre los que encontramos nombres muy conocidos del cine, la escena y la televisión británica. El protagonismo de tres de las obras recae en Tom Hiddleston que interpreta al rey Enrique V. Pero también destacamos el Falstaff interpretado por Simon Russell Beale, el Enrique IV interpretado en las dos partes que llevan su nombre por Jeremy Irons, mientras que en la primera de la serie es interpretado por Rory Kinnear, el Ricardo II interpretado por Ben Wishaw, o el Hotspur a quien da vida Joe Armstrong. Incluso la guapa Clémence Poésy como la reina Isabel de Valois. Con carácter más anecdótico, hay papelitos la actualmente muy en boga Michelle Dockery, o Geraldine Chaplin.

De las cuatro obras, he disfrutado mucho con la segunda y la última. Quizá porque son las más digeribles, las que más acción contienen, siendo las otras dos más densas. No me atrevo a recomendarlas con carácter general, porque reconozcámoslo, el nivel de medio del telespectador no casa bien con los textos clásicos del dramaturgo de Stratford-upon-Avon. Pero para quien busque algo más, quien tenga inquietudes por las obras clásicas, por la historia, y por la televisión de alta calidad, es una serie que podríamos clasificar como imprescindible. Desconozco si en algún momento alguna televisión española se atreverá con su difusión.

Los Burgueses de Calais, tras el palacio de Westminster

El episodio de los Burgueses de Calais, que inmortalizó Rodin, también se basa en un episodio anterior de la Guerra de los Cien Años, bajo el reinado de Eduardo III, cuyo hijo Eduardo, el Príncipe Negro, es padre de Ricardo II y está enterrado en Canterbury.

[CineFoto] Una de pirado y otra de adolescentes problemáticos

Cine, Fotografía

Hoy hago una entrada breve extra. Sólo para decir que este fin de semana he añadido dos nuevas películas a mi colección sobre la fotografía en el cine. Una la vi en vídeo en este largo y relativamente aburrido fin de semana que he pasado. Se trata de Retratos de una obsesión (One Hour Photo) que trata sobre un empleado de un minilab de revelado en una hora que se nos vuelve un poco pirado. La otra es la película que acabo de comentar, estreno visto en cine (y en casa, en versión original), en la que una adolescente problemática descarga sus frustraciones a través de una cámara de fotos, El profesor (Detachment).

«R. García & Sons» ahora es «Cafe Garcia» o simplemente «Garcia’s». En Portobello Road, Londres, los tiempos cambian. Incluso para los García.

[Cine] El profesor (2011)

Cine

El profesor (Detachment, 2011), 3 de noviembre de 2012.

Como ha sucedido en otras ocasiones, cuando una película llega con retraso a nuestro país, si no la podemos ver en versión original, espero a comentarla hasta que consigo una copia así. No dejamos de ir a las salas pero también quiero ver la obra sin adulterar.

Las películas de profesores nuevos en institutos conflictivos o con adolescentes problemáticos son un género en su mismo. Que ha producido películas buenas y otras no tan buenas. Veremos lo que da de sí la película dirigida por Tony Kaye.

Asistimos al comienzo de la película a la llegada de un nuevo profesor suplente de lengua inglesa, Henry Barthes (Adrien Brody), que tiene que pasar un mes en un instituto de un barrio conflictivo de una ciudad norteamericana, con un muy bajo nivel académico, y con alumnos conflictivos. Pronto se involucrará en los conflictos personales de alguno de sus alumnos, como Meredith (Betty Kaye), una chica obesa e insegura de sí misma, que sublima sus conflictos mediante la creación fotográfica. O se relacionará con una profesora que lo acoge con simpatía, Sarah (Christina Hendricks). O asistiremos a los problemas de desprestigio y final de carrera de la directora del instituto, Carol (Marcia Gay Harden). Pero su principal conflicto surgirá cuando recoja a una prostituta de apenas 14 ó 15 años de las calles, Erica (Sami Gayle), y establezca con ella una relación que va más allá de un acto de caridad. No hablo de nada sexual.

Lo cierto es que la película es sólo hast cierto punto original. Picotea de lo aportado por otros filmes y lo adapta a un producto más de crítica a un sistema educativo y social. Es relativamente maniquea. La escena del conferenciante así me lo parece. Pero en su conjunto me parece que esta buen llevada, con una realización cuidada. De las dos historias con las adolescentes, me ha sabido a poco la de la joven prostituta. Y también me ha parecido que se esfuerza en plantear otros conflictos con personajes secundarios, que también merecían algo más de profundidad. Pero tampoco me parece mal el ejercicio de síntesis. En una época en la que me parece que las películas duran demasiado, oferta economía en el lenguaje cinematográfico no me parece mal.

Esta es de esas películas en las que gran parte del acierto esta en las interpretaciones. Y el elenco es de muy buen nivel, siendo el protagonista, Brody, el que más recelo me producía. Pero considero que hace muy buen trabajo. De las dos adolescentes la que tiene más ocasión de lucirse es Sami Gayle. Pero ambas cumplen de sobras.

Por lo tanto, estamos ante un filme que probablemente pase relativamente despercibido por la cartelera, y sin embargo bien merece una oportunidad.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Como tengo el ordenador principal en mantenimiento, ando corto de fotografías para subir. Creo que este paisaje parisino no ha salido por aquí, aunque sí en deviajeconcarlos.tumblr.com. En cualquier caso, aquí se queda.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; encontrado en internet

Fotografía

Tres cuestiones nos han dado la brasa fotográficamente esta semana, como consecuencia de los acontecimientos que se han dado o se van a producir al otro lado del charco. Al fin y al cabo, los EE.UU. dominan muchos de los contenidos en la web, y esto se nota. A veces para bien, a veces para mal. Así que ha habido abundancia de fotos sobre la supertormenta Sandy, muchas de las desgracias en los ricos Estados Unidos, y pocas de las desgracias en los pobres países del Caribe. También han llegado cosas de la campaña a las elecciones presidenciales de aquel país. Y cómo no, la plaga habitual por estas fechas de fotos de la noche de las ánimas. Halloween, para los excesivamente contaminados culturalmente. Sobre esta última fiesta, estoy de acuerdo que uno de los mejores disfraces, ya que estamos hablando de fotografía, es la de Ann Pallesen caracterizada como Vivian Maier, esta fotógrafa anónima que ha adquirido fama, pero no fortuna, años después de su fallecimiento.

En otro orden de cosas hay una serie de recomendaciones que me apetece hacer.

Llevo siguiendo desde hace un par de semanas el blog de Yona Photo, creo que tiene fotografías interesantes. Pero me han llamado la atención los desérticos paisajes con retratos de álamos o chopos a lo largo de la ruta de la seda. Muchos de estos paisajes desérticos se deben a la inmoderada acción del ser humano. Porque los álamos y los chopos no crecen en los desiertos.

También en los desiertos se centra el fotógrafo Richard Misrach en su serie The Desert Cantos, que nos propone Le Journal de la Photographie. Cuidados paisajes de desiertos de todo tipo, en los que también se aprecia la acción del ser humano.

Sigo recorriendo eventualmente mis paseos por Margate, una ciudad que sin ser nada del otro mundo, encontré especialmente agraciada para la fotografía.

A un cierto tipo de desierto nos traslada también la fotografía de Kevin Bauman. Desde los años 90 viene fotografiando las casas abandonadas de Detroit, una ciudad que fue muy populosa y próspera durante el auge de la industria automovilística, pero que cuando esta decayó, perdió muchos habitantes, y muchos de sus edificios y barrios quedaron prácticamente desiertos. Nos lo trae The Picture Show.

Con la avalancha de fotografías de Nueva York afectada por Sandy, me alegro de haber guardado el enlace a Lenscratch donde nos proponía las fotografías de esta ciudad creadas por Pieter Liepke. Procesos antiguos para imágenes atemporales de la gran manzana, lejos de los chillones colores y la ultranitidez de la imaginería fotográfica actual.

No es infrecuente que los sitios serios sobre fotografía recomienden fotógrafos y fotografías de desnudo. Menos frecuente es que el contenido de estos desnudos sea de carácter marcadamente erótico. Se suelen centrar más en conceptos más sobre formas, belleza más o menos orgánica, más o menos abstracta, o idealizaciones del cuerpo de la mujer o el hombre. Pero Le Journal de la Photographie nos trae en esta ocasión las fotografías de Geoffroy de Boismenu que buscan claramente el erotismo y la sensualidad, sin caer en la vulgaridad. A mí me han gustado, claro.

Y terminaremos con algunos repasos a fotógrafos consagrados, o razonablemente consagrados:

Mimmo Jodice, fotógrafo italiano que me gusta mucho, tanto en sus trabajos sobre arqueología, paisaje, o reportaje. Nos lo trae Rafael Roa.

Hablando de fotógrafos a los que no les importa trasladar la sensualidad y el erotismo a sus fotografías, siempre me ha gustado mucho la francesa Bettina Rheims. Que últimamente está de actualidad con su serie Gender Studies en la que analiza el tema de la identidad sexual, justamente cuando esta es más equívoca o confusa, o cuando claramente alguien vive en el cuerpo equivocado. También lo comenta Rafael Roa.

También Roa nos aporta un comentario sobre Txema Salvans. Resumiendo, lo compara con el británico Martin Parr, pero con ironía e incluso bastante mala leche. Conocía algo del trabajo de Salvans, pero creo que tendré que profundizar algo más.

Otro fotógrafo que también ha explorado el tema del desnudo y el erotismo es el veterano Lucien Clergue. Y Le Journal de la Photographie nos propone un repaso a sus desnudos venecianos.

Terminaremos con una última recomendación de Le Journal de la Photographie, la del fotógrafo Joel Meyerowitz que ha hecho realmente un arte de la fotografía en la calle, tanto en blanco y negro como en color, y en todo tipo de formatos. Me gustan especialmente sus fotografías en color.

En cualquier caso, a veces hecho de menos la calidad de la luz de los países del norte de Europa, cuando aquí la luz es tan intensa. Dura en muchas ocasiones, salvo en breves momentos del día.

[Trenes] Encendido de la «Hulla» en Utrillas

Trenes

En Utrillas unas gentes voluntariosas, con ganas de preservar el patrimonio histórico minero y ferroviario de la localidad, que tanto ha marcado su historia, han puesto en orden de funcionamiento una bonita locomotora de vapor de ancho de vía de 60 cm, el que suele ser propio de las instalaciones mineras, la nº 1 «Hulla» de Minas y Ferrocarril de Utrillas (MFU). Esta locomotora alemana de 1903 lleva nuevamente en funcionamiento unos meses, aunque hasta ahora no había podido acercarme a conocerla.

Por supuesto me he llevado cámaras de fotos. Principalmente, una réflex digital y la Yashica Mat 124G. Los negativos de esta última tardarán unos días en salir. Me parecía apropiado utilizar una cámara de otra época para fotografiar un tren de otra época. Las fotos digitales no son cosa del otro mundo, no he estado muy inspirado, pero por lo menos sirven para documentar la cosa. Además, tengo el ordenador de sobremesa en mantenimiento, y trabajar las fotos con el portátil es un poco rollo. Pero bueno, os dejo unas cuantas para contároslo.

Si queréis estar al día, podéis hacerlo en el facebook de la Asociación de Amigos del Museo Minero de Utrillas. Siempre me parecen loables los esfuerzos por la conservación del patrimonio histórico, industrial y cultural. Y más si se trata del ferrocarril

Encendido de la "Hulla" en Utrillas, 3 de noviembre de 2012.

Utrillas se encuentra «escondida» entre cerros en la comarca de Cuencas Mineras, en la provincial de Teruel, Aragón

Encendido de la "Hulla" en Utrillas, 3 de noviembre de 2012.

Durante el siglo XX su actividad y prosperidad han estado ligados a la minería del carbón, como lo delatan numerosas construcciones e instalaciones.

Encendido de la "Hulla" en Utrillas, 3 de noviembre de 2012.

En el Pozo Santa Bárbara, siempre hay un Pozo Santa Bárbara en esto de las minas, se conserva la locomotora que voy a visitar hoy. Junto con un corto tramos de vía por el que evoluciona con los visitantes.

Encendido de la "Hulla" en Utrillas, 3 de noviembre de 2012.

Una locomotoran grandota para su ancho de vía, me parece a mí, pero muy esbelta y muy elegante, a la que enganchan algunas vagonetas y unos coches para pasajeros.

Encendido de la "Hulla" en Utrillas, 3 de noviembre de 2012.

Entiendo que el funcionamiento de todo esto está mantenido por voluntarios de la Asociación de Amigos del Museo Minero de Utrillas y de la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y el Tranvía (AZAFT).

Encendido de la "Hulla" en Utrillas, 3 de noviembre de 2012.

La locomotora está construida en Alemania por lo que sé, en 1903; tiene casi 110 años.

Encendido de la "Hulla" en Utrillas, 3 de noviembre de 2012.

Como he llegado temprano, he estado un ratito viendo los preparativos mientras se calentaba, antes de empezar a evolucionar para los visitantes a partir de las 11 de la mañana.

Encendido de la "Hulla" en Utrillas, 3 de noviembre de 2012.

Tirando de lija para limpiar y mantener en buen estado las bielas. La verdad es que la locomotora está impecable.

Encendido de la "Hulla" en Utrillas, 3 de noviembre de 2012.

Una forma de distinguir una locomotora de un ferrocarril español de las de otras nacionalidades es por un imprescindible accesorio. El botijo.

Encendido de la "Hulla" en Utrillas, 3 de noviembre de 2012.

He estado hora y media por allí, a las doce he vuelto a Zaragoza. Ellos habrán permanecido hasta las tres de la tarde. Hasta ese momento no había habido mucha afluencia de público, pero hay que tener en cuenta que la mañana ha salido lluviosa, aunque se ha ido aclarando.

Encendido de la "Hulla" en Utrillas, 3 de noviembre de 2012.

Un último vistazo antes de arrancar el coche. Volveré. Supongo. Está tan a mano. Y esperan ampliar y mejorar las instalaciones.

[Cine] Sesión doble: Ruby Sparks (2012) – Hotel Transilvania (2012)

Cine

Este es para mí un fin de semana largo, de puente, aunque sin perspectivas lúdico-festivas más allá de lo que eventualmente surja. Hay cosas prácticas que hacer. No obstante, lo que ha surgido ha sido la posibilidad de ir dos veces al cine en dos días. Una con los amigos, y otra con la familia, a una infantil. Os las cuento las dos.

Ruby Sparks (2012), 31 de octubre de 2012

Jonathan DaytonValerie Faris, los responsables de la curiosa e interesante Little Miss Sunshine (Pequeña Miss Sunshine), vuelven a traernos otras película con sabor a cine independiente que buscar devolvernos las sensaciones de aquella aunque con un tema totalmente distinto. Confían para ello en uno de los actores de aquella comedia-drama-road movie familiar, Paul Dano.

La cosa va Calvin Weir-Fields (Paul Dano), un joven escritor que dio el pelotazo a una edad extraordinarimente precoz con una novela que le produjo fama y fortuna, pero que le ha impedido mantener unas relaciones personales adecuadas desde entonces, especialmente con las mujeres. Y para colmo de males está en una profunda crisis creativa, que le impide escribir una sola línea. En estas estamos cuando su terapeuta el Dr Rosenthal (Elliott Gould) le recomienda que escriba en un folio algo sobre una mujer sobre la que sueña con frecuencia. Y cuando lo hace, descubre que la mujer de sus sueños se hace realidad, que se llama Ruby Sparks (Zoe Kazan) y que aparentemente es ideal. Y lo es porque es capaz de cambiar sus comportamientos o sus características simplemente tecleando con su máquina de escribir lo que quiere de ella. Aunque probablemente el asunto no sea tan ideal como parece.

La historia que nos cuenta esta película, escrita por la propia Kazan, su protagonista femenina, va fundamentalmente de dos temas, desde mi punto de vista. Por un lado, del hecho de que cuando nos enamoramos de alguien nos enamoramos muchas veces de nuestra visión idealizada de esa persona y no de la persona real en sí misma, y de que queremos poseer esa visión idealizada de la persona… lo cual frecuentemente lleva al fracaso de la relación. Por otro lado, de la aventura creativa, de las dificultades para la creación artística, y de las consecuencias del éxito temprano conseguido con un esfuerzo escaso. En el plano técnico está bien rodada, como casi todo hoy en día, y la historia se sostiene razonablemente durante la hora y tres cuartos de metraje que tiene, aunque hay algunos altibajos. Es de las que tiene un buen planteamiento, se desarrolla razonablemente hasta cierto punto, en el que empieza a dar algún bandazo, y finalmente termina de una forma un tanto previsible. Muy previsible, en realidad.

Las interpretaciones son razonablemente adecuadas por parte de los dos protagonistas. Ella juega mucho con su imagen de chica joven, que sin ser una belleza, es resulta, mona, con encanto. El es el prototipo de joven un poco lelo y asocial que tan de moda está en el cine independiente. Resulta agradable la breve presencia en la película de Annette Bening como la madre del chaval, y Antonio Banderas como escultor algo pirado que es la pareja de la madre en ese momento.

Desde mi punto de vista, este filme no alcanza el nivel ni la profundidad de la anterior película de los directores, pero es agradable de ver, y puedes llegar al final con algún tropezón pero sin problemas. No sería mi primera opción en la cartelera actual, pero sí que puede merecer una oportunidad.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Pelirrojas. A pesar de la escasa proporción de la población que es auténticamente pelirroja, un número sorprendentemente alto de las chicas jóvenes con encanto de las películas de hoy en día son pelirrojas. Y Ruby Sparks no es una excepción.

Hotel Transilvania (Hotel Transylvania, 2012), 1 de noviembre de 2012.

Esta película no es de mi elección. Se trataba simplemente de pasar una mañana familiar con el sobrinillo, el peque de la familia, que aún no ha cumplido los cuatro años. Así que el comentario será breve. Es película de animación dirigida por Genndy Tartakovsky.

El Conde Drácula, tras perder a su querida esposa Marta, queda solo en el mundo con su pequeña Mavis y, ante la incomprensión de los humanos hacia los monstruos, decide construir un enorme castillo secreto en las montañas de Transilvania que sirva de hotel refugio para los monstruos de todo el mundo frente a la intolerancia humana. Cuando Mavis llega a los 118 años, mayoría de edad para los monstruos, se celebrará una gran fiesta con todos ellos, pero el Conde también está preocupado porque Mavis quiere conocer el mundo exterior, y aunque se lo ha prometido no quiere dejarla ir. Para ello organizará una farsa que demostrará que los humanos siguen odiando a los monstruos. Con lo que no contará es con la intrusión en el castillo-hotel de Jonathan, un joven mochilero de 21 años, entrometido, desenfadado y sin complejos, que además hará «tilín» en el corazón de Mavis.

A ver. Es fácil de resumir. Como muchísimas comedias de consumo fácil de hoy en día, una historia simplona, poco elaborada, y un montón de gags de los cuales, algunos hacen gracia y otro nos. Reconozco que me reí en unos cuantos de ellos, pero que si tuviera que calificar el guion diría que es muy pobre en su conjunto. Se puede tratar al público infantil con un poco más de inteligencia, creo. Curiosamente, en los títulos de crédito aparecen ¡¡¡cinco!!! guionistas. Parece que la inteligencia del guion está hoy en día en relación inversa al número de mentes que se aplican a la tarea.

De la interpretación diré poco. La película estaba doblada al castellano, y me pareció un doblaje horrendo, lleno de acentos regionales o extranjeros diversos, que pretenden ser graciosos pero a mí me chirrían muchísimo, y contribuyen a hacerme la cosa algo más pesada.

En fin, una película que si hay que llevar a un crío al cine pues tendrá que valer, y que se hace soportable a los adultos por alguna de las gracias que se sueltan. Pero nada más. En el cine actual, de donde no hay no se puede sacar. Aunque por comentarios oídos a mi alrededor, había muchos papás y mamás satisfechos. Supongo que sus expectativas son bajas… no sé.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: No aplicable
  • Valoración subjetiva: **

Vista desde las rejas de la ventana de un castillo. Pero no en Transilvania. Es el castillo de Chillon, a orillas del lago Lemán.

[Televisión] Cosas de series: la noche de las ánimas, elecciones y otras cosas más serias, o tristemente monstruosas

Televisión

Todas las sitcoms se han puesto de acuerdo para hablar de la noche de las ánimas (jalogüin, como la llaman los anglosajones). Menos 30 Rock que se lanza en plancha a por las elecciones norteamericanas. La verdad es que el tema me interesa más bien poco, y por eso no lo voy a comentar demasiado. Salvo las intensas escenas de Homeland, todas las series, bastantes, que se habían lanzado a un ritmo desenfrenado parece que van un poco más calmadas. Pero siguen intensas. Bien. Por otra parte, parece que las parrillas de la televisión norteamericana se han alterado por las consecuencias del huracán o supertormenta Sandy. Así que desde ese punto de vista, más tranquilidad.

Entre las que han calmado su ansia gore y han vuelto a situarse en la trama más de misterio, relaciones extrañas, distopías y tal es The Walking Dead. Yo lo agradezco. Estaba a punto de eliminarla de mi cartelera de series. El nuevo personaje, el Gobernador, parece que promete bastante.

Triste amenaza de devolver a la vida a la fenomenal familia Munster. Se ha emitido un capítulo piloto de una posible serie llamada Mockingbird Lane. A mi no me gusto. Casi nada. Que la Lily Munster (Portia de Rossi) no está mal, pero desde luego no es Yvonne de Carlo. Es cierto que parece que iba a tener un tono más dramático y gore que la antigua. Pero no sé. No conseguí engancharme a las nuevas formas.

Y ha terminado la corta temporada de seis episdios de una sitcom británica, Cuckoo. Es la historia de una chica británica, Rachel (Tamla Kari), de las Midlands inglesas que vuelve de un año sabático que se ha tomado antes de empezar en la universidad para viajar por el mundo, casada con Cuckoo (Andy Samberg) un neohippie americano en la onda new age, que causa el horror de el padre de Rachel, Ken (Greg Davies), y cierta complacencia en la madre, algo lela, Lorna (Helen Baxendale). También ronda por ahí el hermano de la chica y unos amigos de la familia que resultan bastante divertidos. Al principio estuve a punto de pasar de ella. Empezó algo floja, pero luego se animó, y la verdad es que después del muy divertido episodio final de la temporada, tendría ganas de más. Pero habrá que esperar. Esperaremos.

Hunter's Moon

Ya que estamos con costumbres anglosajonas, la noche de «jálogüin» casi ha coincidido este año con «la luna del cazador», la luna llena más próxima al equinoccio de otoño. Aunque yo juraría que tuvo que haber otra más próxima en septiembre… Pero qué sabre yo de costumbres anglosajonas…

[Cine/Cinetren] De «princesas disney» galácticas y reporteros de guerra

Cine, Fotografía

La noticia del día en el mundo del cine ha sido la compra de Lucasfilm por parte de la todopoderosa Disney. Y no se han contentado con esto, han anunciado que en 2015 nos llega una nueva trilogía del universo Star Wars. Podría haber sido peor. Podrían haber anunciado un «reboot» de la franquicia. El cine ya no es el séptimo arte. El cine ahora es como los macdonalds o los benettons. Franquicias.

Un «reboot» hubiera producido uno de los mayores temores que surgieron entre los veteranos y nobles aficionados a la trilogía original; que no son los mismos que los fans de Star Wars que por defender son capaces de defender hasta a ese engendro llamado Jar Jar Binks, uno de los culpables con su torpeza política del ascenso al poder de Palpatine. Y ese temor es que, como se comenta por ahí, se pueda considerar a la princesa Leia una princesa disney. Bajo ningún concepto. Me explicaré.

Las princesas disney, esperan pacientes a que vengan los héroes a salvarlas. Pero cuando estos llegan, no son las que cogen las pistolas, hacen un agujero en la pared y se tiran a un vertedero.

Las princesas disney adoooooooran a los animalitos peludos. No les llaman felpudo con patas. Y menos si son inteligentes.

Las princesas disney se casan con principes azules. Aunque no faltan los seres azules en el universo Star Wars, la princesa Leia se casa con un contrabandista que no duda en pegarte un tiro por debajo de la mesa de un bar si considera que la conversación se prolonga demasiado.

Banda de Dixieland

Tocaba una banda de jazz galáctico cuando Han Solo disparó sobre el pobrecito Greedo en la cantina de Mos Eisley.

Una princesa disney no dudaría en enamorarse de un tipo feo y contrahecho y brutal, para bailar con teteras y candelabros en el castillo del bruto, o para saltar de gárgola en gárgola por las terrazas de Notre-Dame. Pero desde luego antes muerta que convertida en la esclava sexual de una lasciva babosa gigantesca.

La princesas disney desde luego no se morrean con sus hermanos. Incluso si no saben que son sus hermanos. Bajo ningún concepto.

Definitivamente, la princesa Leia nunca será una princesa disney. Aunque vete a saber qué princesas saldrán de ahí. En cualquier caso, a quienes pasamos nuestra adolescencia y juventud con la compañía de la princesa Leia y los demás, hace quince años la perspectiva de la reactivación de la saga nos hubiera llenado de ilusión. De hecho, así sucedió cuando por aquel entonces el tío Gilito anunció las precuelas. Pero poco dura la alegría en la casa del pobre. Aquello sólo fue una operación para ganar dinero. Mucho dinero. Y ahora Gilito ha vuelto a hacer caja a lo grande. Pero los nuevos amos querrán hacer más caja. Recuperar lo invertido y más. Así que… cualquier cosa nos puede pasar. No sólo eso… también podrían volver a sacar en pantalla a un achacoso Indiana Jones, o a su hijo, o a la madre que lo parió, o hacer un reboot… esta última siempre es la peor opción.

Luna, lucero y farola

Y no he comentado el «tomate» que pudo haber entre la princesa y los ositos de la luna de Endor… que no es la que aparece en la foto que es la Luna de la Tierra.

En fin. Dejemos a Disney y los jedis y pisemos suelo terrestre. Este fin de semana me merendé un par de películas para mi colección de películas relacionada con la fotografía. Las recomendaron en CSC Magazine, un blog fotográfico dedicado a las compactas de objetivos intercambiables. Se trata de Harrison’s Flowers (Las flores de Harrison) y The Bang Bang Club. Las dos sobre reporteros de guerra o de zonas en conflicto. Están reseñadas en mis páginas dedicadas a La fotografía en el cine.

Nubes de tormenta

Densas nubes de tormenta cubren el universo Star Wars… ¿alguna posibilidad de que despejen?

[Fotos] Cuando uno se despista seleccionando fotografías

Fotografía personal

El pasado viernes recibí en casa el álbum de fotos de mi viaje a Londres (y algo más), que como viene siendo habitual realizo y compro a través de Blurb. Aunque quiero probar algo nuevo. Ya os hablaré de ello más adelante. El caso es que por otro proyectillo que llevo adelante, durante los ventosos y fríos días del fin de semana estuve revisando las fotografías del viaje. Y me dio mucha rabia. Me di cuenta que había unas cuantas de ellas en las que no había seleccionado para el libro la mejor foto. Que en este caso, las prisas hicieron que hiciese una selección mediocre de imágenes. Tiene dos defectos el libro. Que he puesto demasiadas fotos, y que en determinados ocasiones no he seleccionado adecuadamente la que debería haber puesto. ¡Y me da una rabia! Os dejo con algunas de las que deberían estar.

Aviso. No es que sean mejores o peores, o buenas en lo absoluto. Es que eran o me parcen más adecuadas. Bueno. Algunas sí que son mejores.

Entre las fotos nocturnas del entorno de King’s Cross esta es mejor que las seleccionadas, por la presencia de los dos jóvenes, y se me pasó.

Estuve buscando una fotografía del entorno de Portobello Road, como vista general, y no vi nada de interés. Esta podría haber cumplido perfectamente.

Esta imagen es representativa del ambiente de la biblioteca del Victoria & Albert Museum, y dice más que alguna otra de las que puse.

No está mal la fotografía que subí con las librerías de ocasión en el South Bank, pero esta aporta más contraste e información.

Este paisaje del Támesis con las gaviotas, tiene menos gaviotas, es menos espectacular, pero en general está más equilibrado en su composición que el seleccionado para el álbum.

De entre todas las fotos de la sosa «performance» de la gente de Tino Sehgal en la Tate Modern, ahora estoy convencido que esta es de las que mejor aspecto tiene. Y mejor tratada está.

A pesar de la espectacularidad de la nave central de la catedral de Canterbury, no obtuve buenas imágenes de la misma, por no encontrar anclajes visuales buenos en el primer plano. Curiosamente, esta fotografía que deja la nave como en un plano secundario, funciona razonablemente bien y no la consideré.

El paseo en Margate, con una luz otoñal suave, estuvo lleno de oportunidades fotográficas. La fotografía que seleccioné de estas coloridas casas está bien en sus geometrías, pero carece del elemento humano que esta sí que tiene.

Estuve dando muchas vueltas en torno a las imágenes de esta torre con reloj en el puerto de Margate. Y no seleccioné ninguna. Esta sin embargo ahora me parece con posibles, salvo el punto oscuro que rompe la regularidad de la base. Que haciendo un poco de trampa se puede eliminar. También podría reconsiderar el equilibrio del color. Quizá en tonos más fríos. Se estaba haciendo de noche.

También en Margate quise contrastar la armonía de sus edificios más tradicionales con el horror urbanístico de algunas moles. Al final no me convenció ninguna, pero esta no funciona mal del todo.

No me preocupó mucho el patio del British Museum. Ni la luz, ni la afluencia de gente permitían en el breve intervalo de tiempo que tardamos en atravesarlo, mejorar fotos que tengo de algún viaje anterior. Pero puestos a escoger una, debería haber tirado de las geometrías de la que hoy traigo aquí. Que tampoco es una cosa del otro mundo, pero me convence más ahora que la elegida. O simplemente haber ignorado el lugar.

La alegre y erotico-festiva tienda de la esquina opuesta a Foyles me llamó la atención y le hice varias fotografías. Luego tan apenas me gustó ninguna, pero ahora esta la veo con un equilibro aceptable gracias a la vespa del primer palano y a la presencia humana.

Entre las ardillas de St James’s Park, esta está menos nítida, pero el movimiento le otorga dinamismo a la fotografía.

La nocturna del Palace Theatre con los carteles de «Singin’ in the Rain» que va en el álbum me gusta. Pero el contraste de los colores los colores complementarios, azul y amarillo, merecería tal vez una oportunidad.

[Cine] Argo (2012)

Cine

Argo (2012), 28 de octubre de 2012.

Si me llegan a decir hace unos años que iba a tener ganas de ir a ver una película dirigida y protagonizada por Ben Affleck, hubiera pensado que me estaban tomando el pelo. Un actor que ha hecho bodrios sin ton ni son, y que cuando no hacía un bodrío, conseguía estropear con su interpretación lo que podía ser interesante. Pero en los últimos años, las cosas están cambiando. Sobretodo se ha mostrado como un director prometedor. E incluso sus interpretaciones parecían si no de alta calidad, por lo menos contenidas, sobrias, lo cual las hacía razonables. Y he aquí que nos llega una película que no pocos sitúan en la carrera de los óscars. Pues vamos a ver lo que da de sí.

El argumento está basado en una historia colateral a la crisis de los rehenes en Irán. Unos estudiantes islámistas exhaltados irrumpió en la embajada de los Estados Unidos en Teherán en noviembre de 1979, y mantuvo como rehenes a los norteamericanos que allí se encontraban hasta enero de 1981. Pero seis de ellos, el día del secuestro consiguieron escabullirse y refugiarse en casas de diplomáticos canadienses. Según la película en la residencia del embajador canadiense. Ya comentaremos que la película no es fiel a los acontecimientos, solo al desarrollo general de la historia. Para extraer a los seis escapados del país, un agente de la CIA, Tony Mendez (Ben Affleck), ideó una tapadera por la cual él se desplazaría a la capital iraní, y los convertiría en un equipo de producción de un filme de ciencia ficción, a la moda de Star Wars que estaba de moda por entonces, que buscaba localizaciones en Irán. Y aproximadamente, eso es lo que nos cuenta la película.

Digo aproximadamente. Y digo bien, porque Hollywood se caracteriza por muchas cosas, pero nunca por su fidelidad a los acontecimientos históricos. Y por lo que he leído hay un sinnúmero de detalles que nos indican que con la excusa de mantener la tensión dramática han modificado bastante la historia real. No entraré ahora a detallarlos. Paso. Se pueden leer por ahí. Lo cierto es que esta práctica, que me joroba mucho, me sienta muy mal que maltraten la historia, realmente puede haber colaborado a que tengamos una película que te engancha, bien hecha, razonablemente bien documentada cuando no deciden saltarse conscientemente la realidad, y que presenta un thriller bastante más que decente, en el que no falta un cierto grado de acción moderada, realista, algo de humor, y la tensión y el suspense necesario para que la cosa funcione. Hasta tal punto que le perdono las inexactitudes históricas. Uno se la plantea como un filme de ficción y ya está. Ya funciona. Muy bien.

Una película con esta temática uno teme que se convierta en una americanada insoportable. Como muchas de las que ha interpretado el director y protagonista. Pero no. No incide en el patrioterismo. Es más. Dosifica críticas y mantiene una razonable «equidistancia» con las responsabilidades políticas, aunque sí que decide convertir al protagonista en héroe. Un héroe atípico, discreto, que lleva adelante una aventura que tiene, tal y como se plantea en el filme, todos los números para fracasar. En la historia real, la cosa no estuvo tan dramática.

Hay muchas cosas que hacen que la película funcione. El guion, la realización, la ambientación,… y también la interpretación. A Ben Affleck, con melena y barbas setenteras, cuesta reconocerlo, lo  cual te evita el prejuicio derivado por el condicionamiento pavloviano provocado por filmes anteriores. Como ya digo, sus interpretaciones han comenzado a ser soportables cuando se ha vuelto más contenido, más sobrio. Y en este filme consigue componer un personaje convincente. Y es algo importante, porque salvo alguna simpática y humorística intervención de John Goodman o Alan Arkin, el resto de los personajes tienen una trascendencia limitada, aunque todos cumplen bien.

No sé si es una película a la que yo daría un óscar. También dependerá de contra quien compita. Pero es una buena película. Muy entretenida y bien hecha, y que sin duda es una de las recomendaciones fijas en el momento actual en la cartelera española. Es una película muy equilibrada, y que trasciende también un poco más allá de ese equilibrio con notas de calidad.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

Una de las inexactitudes del filme es que se supone que Mendez pide el visado para entrar en Irán en Estambul, cuando en realidad lo hizo en Bonn. Pero ciertamente, aunque la antigua capital federal alemana es mona, la ciudad del Bósforo es mucho más exótica y fotogénica. Y te da una excusa para montar una reunión secreta en Santa Sofía.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; encontrado en internet

Fotografía

Esta semana he tenido un poquito más de tiempo para digerir las cosas que han surgido por ahí en internet en la cosa fotográfica, así que tendré que seleccionar entre los enlaces marcados. A ver que tal me quedan.

En un tweet, Guillem Calatrava de Naturpixel nos recomendaba un enlace de El País en el que nos hablan de Wilhelm Brasse, un prisionero político polaco en Auschwitz, que sobrevivió a la ordalía y al que obligaron sus carceleros a ejercer de fotógrafo en el ominoso campo. Y fue el que tomó muchas de las imágenes con las que los nazis documentaron sus propias atrocidades y que hoy nos estremecen. Después de la guerra no quiso volver a ejercer de fotógrafo.

En el fotoblog Raw File de Wired podemos ver una serie de fotografías tomadas por Toufic Beyhum durante su peregrinación a la Meca. En ellas pone en contraste la belleza de las mezquitas y centros de peregrinación con la monstruosidad de los edificios, muchos de ellos hoteles, que han surgido a su alrededor para albergar a los peregrinos. Las fotografías de Beyhum son interesantes por varios motivos. Tienen un enorme interés documental. Tienen una indudable calidad fotográfica. A pesar de que la fotografía está prohibida en los lugares sagrados, aunque tolerada con las pequeñas cámaras compactas y teléfonos móviles, las fotografías están tomadas con una Hasselblad 500 para película fotoquímica, que no es un aparato precisamente discreto.

Revisaba ayer fotografías de todo el año, y vi algunas no usadas hasta ahora del viaje a Noruega. Gente haciendo fotos.

Reflexionaba Rafael Roa hace unos días sobre el mercado actual del arte, y del arte fotográfico en particular. A mí me interesa la fotografía, pero sigo sin entender como funciona el mercado del arte fotográfico. En alguna feria que he visitado, sigue pareciéndome que hay una relación demasiado grande entre precios y metros cuadrados de fotografía, cosa que también comenta Roa. Pero lo que me interesa es que su entrada sirve para recordar a Duane Michals, un fotógrafo que me parece realmente interesante. Y aprovecho para recordar que hace unos meses Le Journal de la Photographie (entonces La Lettre de la Photographie) dedicó un día a recorrer la trayectoria de este autor.

El surrealismo fue una corriente artística que siempre me ha interesado mucho. Y algunos de los fotógrafos surrealistas están entre mis favoritos. En Fotógrafos en la red nos recomendaban hace unos días a Tommy Ingberg, un fotógrafo sueco actual cuya obra está intrínsecamente encuadrada en este estilo artístico. Y creo que merece la pena conocer su obra.

Con todo tipo de aparatos, y por todas las partes.

Entre lo surrealista y lo onírico se encuentran también las fotografías de las casas voladoras de Laurent Chéhère. Inspiradas por el cortometraje de Albert Lamorisse Le ballon rouge, nos muestran casas típicamente parisinas flotando en el aire en un ambiente similar al de la película mencionada. Nos lo comentaron en el fotoblog Lightbox de Time.

Este fotoblog nos recordó también hace unos días las fotografías de Ingrid Bergman tomadas por Gordon Parks durante el rodaje de la película Stromboli. Me parecen muy intensas y como captan perfectamente las sensaciones de la Bergman en aquel dificil rodaje.

Y con todo tipo de luces y situaciones.

Para aquellos que gusten de las fotografías de los famosos, tenemos que recordar que hubo un tiempo en que estas no estaban asociada a los aspectos más sórdidos de su vida, sino que estaban llena de estilo y glamour. Y Le Journal de la Photographie dedicaba su edición del pasado miércoles a la colección de John Kobal. Sin duda alguna un buen rato de entretenimiento.

Finalmente, fotografía científica. Microsiervos nos contaba hace poco sobre la imagen de 9 Gigapíxeles (9.000 millones de píxeles), que ha publicado el ESO del centro de la Vía Láctea y que se estima que reune unos 84 millones de estrellas. Y se puede recorrer y ver cada una de las estrellas. Obviamente es una composición de numerosas fotografías, tomadas con el telescopio VISTA.

Por hoy nada más. Había más cosas, pero no quiero extenderme en exceso. Además, tiempo habrá para ir comentando. Aunque serán ya las cosas que aparezcan por ahí la próxima semana.

Y claro, también hay gente a la que lo que le gusta es que le hagan fotos. Las tres primeras fotos están tomada en distintos lugares de Oslo, y esta última en Bergen, Noruega.