‘Mid-season finale’ para Galactica… odio a muerte a los productores de esta serie

Televisión

La semana pasada hacía un repaso a las temporadas de las teleseries más destacadas en el último año, y dejaba para más tarde un comentario para la temporada de Battlestar Galactica. Llegué tarde a la versión ‘reimaginada’ del «clásico» de los años 70. Esto tiene un motivo muy claro. La primera versión de la historia siempre me pareció una secuela extremadamente casposa del estilo que inauguró La Guerra de las Galaxias. Siempre he sido un seguidor crítico de la ciencia ficción, tanto literaria como cinematográfica. El calificativo ‘crítico’ que he utilizado me ha impedido caer en el ‘friquismo’; cualquier cosa no me vale, ha de haber una calidad. Pero he aquí que este ‘reimaginación’ del universo de Galactica ha mostrado desde el principio una calidad tanto en la factura técnica como en la acción dramática poco usual en este tipo de producción. He incluso en el aspecto interpretativo, tradicionalmente uno de los más flojos en estos productos televisivo, podemos encontrar sus virtudes. No de forma generalizada pero las encontramos.

Hace algo más de un año, se nos anunción que tras la miniserie inicial y tras las tres primeras temporadas, la serie no constaría más que de una cuarta temporada más, antes de la cual se realizaría un largometraje para televisión que permitiese mantener a los aficionados entretenidos. Después se nos informó que la cuarta temporada se dividiría por la mitad en dos años consecutivos. Vamos… que había que estirar la gallina de los huevos de oro de SciFi, sin gastar demasiado en la producción. Acaba de terminar la primera mitad de esta temporada cuarta, para cuyo desenlace podemos tener que espera todavía entre seis meses y un años, y voy a comentar como están las cosas.

AVISO: EN LOS COMENTARIOS QUE SIGUEN PUEDEN DESVELARSE DETALLES DEL ARGUMENTO QUE TAL VEZ HAYA QUIENES PREFIERAN NO CONOCER Y VER LO QUE SUCEDE CON SUS PROPIOS OJOS.

  • Los diez capítulos que hemos visto en esta primavera de 2008 pueden constituir una temporada por derecho propio. La diferencia que existe sobre otras temporadas es que no ha habido capítulos de relleno. Estos suelen ser historias secundarias o capítulos dedicados a personajes no protagonistas que salpicaban la historia principal de la serie, y que permitían mantener temporadas de 20 capítulos. Historias de epidemias, de mercado negro, de gangsterismo, de rivalidades interpersonales, cosas diversas que han constituido capítulos enteros sin los cuales la teleserie hubiera sido más corta pero sin perder su sentido. En esta temporada 4.0 (denominaremos a la que queda como 4.5, como parece ser que va a ser constumbre por la red), todo ha sido historia principal. Tensión en lo más alto.
  • La mayor parte de los capítulos de la temporada, con alguna excepción, han tenido un nivel elevado, con abundancia de dramatismo y tensiones entre los personajes tanto protagonistas como secundarios, notándose una cierta deriva hacia la tragedia. Las cosas, por momentos, se han vuelto oscuras, muy oscuras.
  • Sin embargo, tengo la sensación de que globalmente ha habido cierta falta de coherencia en el conjunto de los diez capítulos. Me da la sensación de que para según que «viajes» no hubieran hecho falta según que alforjas. Pondremos algunos ejemplos a continuación.
  • El personaje principal de la serie entre los cylon ha sido tradicionalmente las números «Seis». Fundamentalmente, a través de las visiones de Baltar. Pero eventualmente, con otras declinaciones, todas ellas interesantes. En esta temporada también empezó así, incluso ganando mayor protagonismo. Sin embargo, de golpe y plumazo, en apenas episodio y medio han pasado a ser comparsas, siendo las aparentemente secundarias números «Tres» la clave del cotarro. Todo ello un poco forzado.
  • Parecía escrito que el personaje Kara «Starbuck» Thrace había de jugar un rol principal en la evolución y el desenlace de la serie. Y todo indicaba que iba a ser así. Pero en los importantes dos últimos episodios casi desaparece de la escena, y al final lo han metido casi con calzador.
  • Relacionado con lo anterior, todos suponíamos que el hallazgo final de la Tierra se produciría mediante un Deus ex Machina… probablemente el último de los cinco cylones finales… Pero no… La Tierra ha sido sorprendentemente hallada, aunque esto no ha hecho más que aumentar las cuestiones a resolver. Pero el conejo que se han sacado de la chistera los guionistas, otra forma de llamar a los Deus ex Machina, ha sido el Viper de Starbuck. El nuevecito que pilota cuando vuelve de entre los muertos… Un poco forzado y metido con calzado, como decía, ¿no?…
  • Los dos últimos episodios han ido a un ritmo frenético, lo cual puede ser bueno en ocasiones, y en otras… simplemente apresurado. Y creo que en esta ocasión les ha salido apresurado. En prácticamente diez minutos, saben donde está la Tierra, después de una tensión sobre otro aspecto de la trama, el de la identidad de los últimos cinco, y llegan a ella como si tal. Para desembocar en un final de (semi)temporada, en el que sólo faltaba la Estatua de la Libertad un poco rota… uy, perdón, que esto es de otro universo de ficción.
  • Esto nos lleva a que la clave de todo tiene que estar en el último cylon… el que todavía no conocemos, ni nosotros ni ninguno de los personajes, salvo la número «Tres», que en un momento dado establece que no está en la flota. Claro que en ese momento, lejos de la flota, a bordo de la nave baso cylon, encontramos gente tan destacada como Roslyn, Baltar, Helo,… O la «Tres» miente y estaba en la flota pero no sabe quién es, o sí sabe quién es pero igualmente miente, o podemos descartar a unos cuantos como el cylon final… ¿Quién será el misterioso personaje que ha de traer el equilibrio a la Fuerza?… uy, perdón otra vez, que esto es de otro universo de ficción.

En fin. La serie no es perfecta, pero tiene mucha fuerza dramática, y a quienes nos gusta este tipo de productos, nos engancha. Incluso dejando aparte que se trate de un producto de ciencia ficción, es de lo mejor que se ve en estos momentos en teleseries, todos los géneros incluidos. Aunque precisamente el que sea de ciencia ficción probablemente hace que muchas personas la rechacen sin más. Como si fuera un género menor o superficial. Error. Los malditos productores han estirado la culminación… supongo que será la estrategia más rentable para ellos. Pero a nosotros nos tienen en un sinvivir.

Os dejo la promoción de la temporada 4.5. En inglés. Se oye un «You’re the fifth», y se ven unas imágenes de lo más inquietantes.

La foto de hoy,… Apolo, en la fachada del Museo de Zaragoza. Qué apropiado, teniendo en cuenta el protonismo de Lee «Apollo» Adama en el último episodio de la teleserie.

Apolo en el Museo

(Pentax *ist DS; SMC-DA 70/2,4)

An American Crime (2007)

Cine

An American Crime (2007), 16 de junio de 2008.

Así. En inglés ha dejado la distribuidora el título. Como para que quede claro que el tema no va con nosotros. Que es cosa de esa terrible gente que vive al otro lado del charco. Lamentablemente, de vez en cuando llegan noticias de que estas cosas pueden pasar en cualquier parte. Porque lo que en esta película dirigida por Tommy O’Haver se nos presenta es la reconstrucción basada en las transcripciones del juicio del maltrato y muerte de Sylvia Likens, una adolescente norteamericana que falleció en estrañas circunstancias en el estado de Indiana en 1965.

El suceso parece que fue lo suficientemente famoso en los EE.UU. como para que el planteamiento desde el principio no sea saber qué pasa sino cómo pasa. El relato está narrado por la víctima, un recurso ya conocido en otros filmes, y que trata de dar más cercanía a los sucesos. La narración es precisa, vemos que hay un problema, conocemos cuales son sus causas, y poco a poco nos introducimos en la pesadilla de sus consecuencias. La violencia sobre la adolescente aparece en dosis justas, pero más que suficiente para que sea real, palpable… y horrorizante. El cuerpo se te queda mal. Sientes miedo. Pero no sólo por esa violencia que se ejerce sobre el cuerpo de una menuda adolescente, sino también por la violencia moral que sacude a todos los personajes secundarios del filme, y de lo hechos reales, todos ellos también niños y adolescentes, que participan de esa violencia. La degradación no llega sólo a la víctima; se extiende por una pequeña comunidad, que comparte colegio, que comparte iglesia, que comparte meriendas campestres,… y que finalmente acaba compartiendo lo peor de sí misma. Hay conformismo, hay connivencia, hay hipocresía.

La base del filme, correctamente realizado en su conjunto, está en la interpretación de sus dos actrices protagonistas. La joven Ellen Page, aportando su físico aniñado para dar vida a Sylvia Likens, demuestra una vez más que tiene madera de actriz, y sólo su físico le puede poner alguna limitación a su desarrollo posterior. Por otro lado, Catherine Keener, dando vida a la maltratadora Gertrude Baniszewski, da un recital de interpretación, de expresión y de adaptación a las circunstancias. Habitual del cine independiente, esta actriz siempre se muestra con gran solidez.

Ante todo lo anterior, ¿es recomendable esta película? Difícil cuestión. La película es buena, pero su visión es difícil para todo aquel que conserve unos mínimo sentimientos y tenga cierta capacidad de empatía con el prójimo. La violencia, si bien matizada y mitigada, está claramente ahí. Y se hace difícil convivir con ella. No tiene nada que ver con la violencia de casquería de otros filmes; esta es una violencia personal, directa, terrible. Dicho todo local, yo le pongo un siete a la película, con un ocho en la interpretación y otro siete en la dirección.

La foto de hoy está toma en Burano, cerca de Venecia.

Desconchones

(Pentax K10D; SMC-A 100/4 Macro)

Ya estamos en el mundo (a Zaragoza me refiero)

Expo 2008, Política y sociedad, Viajes

Uno de los objetivos de la Exposición Internacional de Zaragoza, declarado por los organizadores y asumido por la ciudadanía con razonable entusiasmo, es el de dar a conocer la ciudad al mundo. Zaragoza tiene más de dos mil años de existencia desde su fundación como colonia romana hacia el 24 a. de C., y siete u ocho siglos más si contamos las presencia íbera, que se concreto en la población Salduie.

Desde ese momento ha sido permanentemente una de las ciudades más importantes por su tamaño y su dinamismo económico de la península. No son pocas las grandes ciudades de aquella época que perdieron su esplendor de antaño. Sin embargo, es una ciudad muy poco conocida. Siendo el quinto municipio de España por población y una de las ciudades con mayor renta per capita, tradicionalmente ha ido transcurriendo sus días pasando relativamente desapercibida. No sé si esto es realmente malo, la mayor parte de las noticias que hacen famosas a las ciudades suelen ser negativas; pero a la gente del lugar no le gusta. Las poblaciones son como muchas personas; aspiran a tener fama y fortuna.

Pero para eso tenemos la Expo; para adquirir fama y fortuna. Y hoy me encuentro que ya estamos en el camino, porque me llega en mi lector de noticias un artículo de The New York Times, en su sección de viajes, en las que elogiosamente recomienda acercarse a estos lares. Así que lo que decía en el encabezamiento de esta entrada, ¡ya estamos en el mundo!

El artículo de The New York Times hace referencia incluso a la puesta en marcha de un servicio de «taxis» y «autobuses» fluviales. Desgraciadamente, el desacostumbrado elevado nivel del Río Ebro a su paso por Zaragoza ha impedido que el azud construido para permitir este servicio pueda actuar correctamente. Y ahí tenemos a los barquitos, parados en su embarcadero, esperando pacientemente a que deje de llover, y las aguas vuelvan a sus niveles habituales para las fechas que corren. Como podemos ver en las fotos siguientes.

Azud

Paseando sobre el azud

Embarcadero

(Todas las fotografías: Pentax K10D; SMC-DA 40/2,8;
última imagen: composición de tres fotogramas)

Los desconocidos traductores; a propósito de Matilde Horne

Literatura

Leí ayer en Papel en blanco la noticia del fallecimiento de Matilde Horne. Hasta ayer, yo no recordaba quién era Matilde Horne; seguro que lo he sabido alguna vez. Pero fue un conocimiento de esos que no perduran en la memoria más allá de unos minutos,… o segundos. Con frecuencia, cuando leo un libro de un autor extranjero me voy a las primeras páginas y miro a ver quién es el traductor. La mayor parte de las veces desconozco quién es, y se me olvida. Matilde Horne, una argentina exiliada por motivos políticos, tradujo en colaboración con Minotauro algunas importantes obras de fantasía y ciencia ficción.

Dicho todo lo anterior, hace muchos años tomé conciencia de la importancia de los traductor. Puede parecer anecdótico, pero estaba escuchando la radio mientras trabajaba en un mañana allá por 1995, y un grupo de contertulios radiofónicos hablaban de El Perich, humorista gráfico realmente gracioso, que acababa de fallecer. Y uno de los datos que me sorprendió fue que este humorista catalán era el responsable de traducir los álbumes de Astérix al español. Esta es una de las tareas más difíciles que se me ocurren en este campo. Los chistes, las bromas, en los distintos idiomas, suelen tener un carácter localista que hace que dejen de tener gracia en la traducción. Hay que ser un artista para conseguir mantener la frescura y la gracia como conseguía El Perich. Yo, que he leído los álbumes del pequeño galo en los dos idiomas, he conseguido reirme igualmente en ambos.

Desde entonces, aumentó mucho mi respeto por la profesión de traductor. Son personas que aunque no puedan estar al mismo nivel que el autor original puesto que no intervienen en el proceso creativo de la obra en sí misma, deben y muchas veces consiguen transmitir el nivel literario de la obra original. No sólo tienen que ser competentes en la mera traducción, sino que deben ser capaces de expresarse por escrito a niveles muy altos en el idioma que les es propio. Muy difícil. Mucho.

Matilde Horne ha muerto estos días. Probablemente, la noticia de su fallecimiento ha tenido cierta repercusión al ser la traductora de las dos últimas partes de El Señor de los Anillos, obra de mayor impacto mediático de las que tradujo al español. También por la cicatería de Editorial Planeta, que compró Minotauro y los derechos sobre sus obras, que no pasaba nada por los derechos de traducción, aprovechándo las lagunas documentales y legales que había provocado el anterior propietario. Y todo eso a pesar de los pingües beneficios que saca de las obras de Tolkien. Compró los derechos muy poco antes de estrenarse la primera película, lo que hizo que se multiplicaran las ventas de la obra literaria. No diré más.

Así que yo he leído «la obra de Horne«. Y no sólo durante las aventuras de Frodo y compañía. También con las de El Invencible de Stanislav Lem. Y cómo no, con la bella Solaris, también del escritor polaco. Y alguna otra en la que ahora no caigo, y que estará por ahí.

Ayer estuve viendo en vídeo Casanova, que es una película más bien flojita, pero en la que sale Venecia. Así que no me puedo aguantar. Hay va un rinconcito de la ciudad en la laguna.

Rincón soleado

(Pentax K10D; SMC-A 50/2)

Hasta el 40 de mayo…

Ciencia, Política y sociedad

Pues estamos ya a «43 de mayo» y por fin vemos algo de sol. Ya veremos lo que dura. Cualquier otro año a estas alturas llevamos días con el termómetro en la raya del 30º. Este año apenas se ha acercado. Y no ha parado de llover. ¿Será el cambio climático? ¿Será alguna maldición por cierto evento que se celebrará los próximos tres meses en Zaragoza, y  que está a punto de inaugurarse?

No lo sé. Pero con lo poco que me gusta el calor, nunca pensé que diría, ¡a ver si sale el sol y nos calienta un poquito!

Os dejo con una imagen de las últimas nubes de tormenta que pasaron ayer por Zaragoza.

Nubes de tormenta

(Fujifilm Finepix F10)

Google… Premio Príncipe de Asturias de Humanidades… mmmmmm

Fotografía, Informática e internet, Política y sociedad

Aparecen de forma casi simultánea dos entradas en mi agrupador RSS de ElPaís.com y de Público.es. Se ha fallado el Premio Príncipe de Asturias 2008 en la categoría de Comunicación y Humanidades, y el ganador ha sido Google. Mmmmmmmm… El finalista ha sido la Agencia Magnum de fotografía. Mmmmmmm…

A partir de aquí, se me ocurren una serie de reflexiones que me apetece compartir.

  1. Una cosa que me parece bien tras repasar los ganadores del premio en esta categoría desde 1981 es que por primera vez se concede a un contexto que procede de las ciencias y la técnica en lugar de las letras y la filosofía. Esto es bueno. Quizá algunos empiecen a convencerse que las ciencias y la técnica son actividades tan humanas como las otras, que involucran al pensamiento humano tanto como las otras, que condicionan la evolución social tanto como las otras. Si no más en ocasiones.
  2. Evidentemente, Google entra plenamente dentro de la categoría Comunicación, para lo cual no tenemos más que ir a su página de información corporativa y leer su objetivo: «organizar información proveniente de todo el mundo y hacerla accesible y útil de forma universal».
  3. Su propio objetivo plantea también dudas sobre la idoneidad de su candidatura al premio. Es conocido que Google, si bien aparece como una fenomenal herramienta en buena parte del mundo para encontrar y compartir información, no es menos cierto que se le ha acusado y no ha negado que colabora con gobiernos autoritarios en filtrar la información que reciben sus ciudadanos. Uno de estos es China, lo que equivale en colaborar con la censura de un 20% de la población mundial. La compañía se ha justificado de muchas maneras… pero a mí ninguna me ha convencido, y creo que simplemente está dispuesta a este cambalache con tal de aumentar su potencial mercado a ese 20% de la población mundial.
  4. El finalista, la Agencia Magnum, tiene una larguísima trayectoria, cinco décadas superior, en la comunicación e información sobre los sucesos que se producen en este mundo a través de la fotografía. En no pocas ocasiones, sus imágenes han constituido o han provocado las denuncias sobre los abusos que en guerras, dictaduras o catástrofes diversas sufren muchos ciudadanos de este mundo.
  5. Tampoco hasta ahora nadie del mundo de la fotografía ha accedido a esta categoría de los premios.

Tras estas reflexiones, sumados a algunos antecedentes (la pesetera de J.K. Rowling como premio de la Concordia, o el monopolista y abusivo Bill Gates y señora como premio a la Cooperación Internacional, por mencionar algunos) hacen que cada día note más un tufillo de oportunismo coyuntural a la institución que otorga los premios. Diríase que el premiado de esta ocasión va a provocar más interés mediático que otros, y además «queda moderno». Pues miren… no me parece bien. Y como casi seguro que los medios habituales van a ser complacientes con la concesión y con la mencionada institución, desde aquí,… ¡¡¡protesto!!!

Lo cual no quita para que personalmente sea un usuario frecuente de los servicios de Google. Las cosas son así; y hay un momento para cada cosa.

Dados los suspiros de lamento que me ha producido la noticia, qué mejor que el veneciano Puente de los Suspiros para ilustrarla.

Aaayyyy, el Puente de los Suspiros

(Pentax K10D; SMC-A 50/2)

Fin de series; hasta el año que viene… o no

Televisión

Desde hace un par de años, me he aficionado de nuevo, tras varias décadas de desafección a ver algo de televisión. No mucha. Un ratito después de comer, y un ratito por la noche después de cenar. Y puesto que estos ratitos no pasan de 30 a 60 minutos, pues lo mejor es ver el episodio de alguna teleserie. Sobre todo, desde que parece que el talento para los buenos guiones y los buenos personajes se ha transferido del cine de toda la vida a la televisión.

Hay otro aspecto. Con métodos modernos, más o menos irregulares, uno puede ver los capítulos de las teleseries conforme van saliendo, en versión original, y si es necesario, con subtítulos en castellano. Yo sé que a las productoras, las distribuidoras y otras gentes similares se enfadan cuando se enteran de estas prácticas. Yo pago religiosamente todos los meses a una plataforma de televisión de pago. No me gusta echarle morro al asunto. Lo único que pasa es que toda la gente esa que se enfada todavía no se ha enterado de que su «timing» y el de los espectadores está desacompasado. Que si en estos momentos una película es estrenada en salas de cine simultáneamente o casi en decenas de países, el espectador empieza a esperar algo parecido para otro tipo de espectáculos.

Dicho esto, a lo largo de la temporada que comienza con el principio del otoño y acaba con el final del verano, uno puede ver muchas cosas, aun con unos tiempos de dedicación diaria tan modestos. Y voy a comentar aquello que más me ha gustado. Daré los nombres de las series en inglés, y si se han estrenado por estos pagos, entre paréntesis, en español. Nada comentaré de las que me han parecido mediocres o normalitas. Para no alargarme.

En el terreno de las series más adultas, quizá las que más me han llamado la atención fueron cuatro. Damages (Daños y perjuicios), Californication, Weeds y Dexter. La verdad es que todas terminaron sus temporadas hace bastantes meses. Pero todas ellas disfrutan de excelentes guiones, temporadas de una duración moderada, en torno a los doce capítulos, y temas que no tratan al espectador como un tarado.

Respecto a series más para todos los públicos y con trayectoria larga, la más inspirada ha sido House M.D., con algunos capítulos muy inspirados, especialmente el final de temporada con dos episodios que son de lo mejor. También me gustó mucho el episodio antártico con Mira Sorvino… una actriz afectada por la maldición de los oscars(*), pero que a mí siempre me ha caído simpática. Y siempre recordaré a… no lo digo porque sería destripar el final a quien no lo haya visto… pero siempre la recordaré.

Entre las comedias, he seguido disfrutando de How I met your mother (Cómo conocí a vuestra madre), con capítulos realmente brillantes. Es curioso que pareciéndose a Friends, me resulta más madura, más inteligente y en general mejor. Pero tiene menos éxito. Y sobre todo esa monada de serie, lamentablemente cortada por la huelga de guionistas que fue Pushing Daisies. Enamorado estoy de Anna Friel. A más distancia, con su gracia pero con menos nivel, se puede ver con dignidad Samantha Who?

Ha seguido el drama histórico de The Tudors (Los Tudor), con la misma calidad que la primera temporada, aunque quizá han alargado demasiado la historia de Ana Bolena, que con toda seguridad se podía contar con menos episodios. Teniendo en cuenta que la historia con la siguiente mujer no es muy larga, la podrían haber añadido. Claro que el final de temporada queda mejor con un buen tajo en el cuello de una guapa reina.

También de este lado del charco he encontrado alguna cosa interesante, especialmente esa pequeña joya británica en seis episodios, sobre las andanzas de cuatro amigas de Bristol que es Mistresses. Y ahora estoy a vueltas con Secret Diary of a Call Girl, donde seguimos las peripecias de una «pilingui» de lujo, personificada por la guapa Billie Piper.

Finalmente, un comentario sobre las series para «friquis». Por una lado está Lost (Perdidos)… bueno,… ¿qué decir de la más amplia y compleja «paja mental» que se ha parido en la televisión mundial? Me ha interesado a ratos, pero reconozco que el conjunto que representan los últimos tres episodios de la temporada, me ha parecido estupendo. Cuando quieren, estos guionistas lo hacen fenomenal. Por otro lado está Battlestar Galactica (Galactica),… pero como ésta es la única serie en la que me permito una pequeña dosis de «friquismo» personal… pues ya le dedicaré una entrada en exclusiva después del último capítulo de la primera mitad de la cuarta temporada, que es… ¡¡¡ESTE VIERNES!!!

Por lo demás, algunas de estas series volverán en unos días o unos meses, y podremos volver a disfrutar de ellas… o no, porque muchas tarde o temprano decaen. Otras, simplemente no volverán. Y será una pena… o no, porque vendrán otras, que puede ser mejores… o no… ¡Qué mal se me da leer el futuro!

La foto de hoy, dedicada a la única serie de las comentadas que todavía tengo en activo. El Londres donde transcurren las peripecias de Belle, nuestra guapa «pilingui» de lujo.

(Fujifilm Finepix F10)

(*) Son muchas las actrices, especialmente jóvenes, que tras ganar un oscar han caído en la mediocridad más absoluta. La maldición de los oscars.

Lars y una chica de verdad (2007)

Cine

Lars y una chica de verdad (Lars and the Real Girl, 2007), 8 de junio de 2008.

El cine de hoy en día sorprende poco, la verdad. Hace tiempo que la mayor parte de los filmes no son más que darle vueltas a ideas ya tratadas, a esquemas muy trillados. Hay quien dentro de esa línea principal lo hace mejor, y muchos que lo hacen peor. Las historias originales son escasas. Los planteamientos novedosos, más escasos todavía. Pero de vez en cuando te encuentras con historias como la de Lars. Y te reconcilias un poco con una de tus artes favoritas.

Nos encontramos con una historia peculiar, dirigida por Craig Gillespie. Lars, un tipo de 28 años, interpretado por Ryan Goslin, tímido y mal adaptado a su entorno social, se monta una peculiar historia con «una chica de verdad», interpretada por… una muñeca de plástico,… de las usadas para hacer cochinadas… de esas. El entorno social, un pueblo o pequeña ciudad al norte del medio oeste americano o algo así, es un personaje importante. Hay una relación con un hermanos, interpretado por Paul Schneider, que es cordial pero superficial. La historia de fondo que hay detrás de la relación irá apareciendo durante el filme. También está la cuñada, la británica Emily Mortimer, afectiva, cariñosa, mucho más comprensiva pero que choca constantemente con el retraimiento de Lars a la hora de iniciar una relación más cercana. Y luego está el resto del pueblo. Gente conservadora pero amable. No hay abusones que maltraten a Lars.

El filme es un drama en el que te ríes. Hay momentos realmente hilarantes ante las peculiares situaciones que se producen entre los personajes. Siempre con la «chica de verdad» como mudo protagonista de por medio. Pero la película es un seria reflexión sobre la soledad y la incomunicación. Con un punto de vista optimista, pero con una profundidad que viene especialmente subrayada por el contraste entre la frialdad de algunos sentimientos o del frío ambiente invernal en el que se suceden los hechos y la calidez que algunos de los personajes son capaces de transmitir.

La interpretación está muy bien. Tanto losmomentos más hilarantes como los más serios están sostenidos sobre los hombros de actores y actrices que no hablan mucho, en los que muchas veces es más expresiva una cara o un silencio que cualquier parrafada de texto. Los tres mencionados anteriormente lo hacen francamente bien. Pero salen muchos otros personajes importantes, aunque la duración de sus papeles sea pequeña. No sobra nadie. Quizá hay que destacar a Patricia Clarkson, que sólidamente interpreta a la médico de familia que se hace cargo de la parte clínica del problema, pero aportando arrobas de humanidad. También a Kelli Garner, como la chica con el potencial de devolver a Lars a la vida real.

En su conjunto, un filme muy agradable, qu,d izá un pelín largo para lo que tiene que contar, pero que nos cuenta una historia original sobre problemas humanos de siempre. Yo la encuentro recomendable para todo el mundo. Aunque supongo que los fanáticos de los efectos especiales y los tiroteos la encontrarán frustrántemente simple en su factura. Cosa falsa, puesto que tanto las localizaciónes como la iluminación están muy pensadas y muy integradas. Yo le pongo un ocho, con la misma nota en la interpretación y un siete en la dirección.

Para transmitir el optimismo que te deja la película, ilustraré la entrada con las coloridas casas y canales de la Isla de Burano.

Panorama colorido

(Pentax K10D; SMC-DA 21/3,2
Composición de cuatro fotogramas)

Hoy no hay noticias del sábado, hoy toca planificar vacaciones. Polonia

Viajes

Pues eso. Que este año toca ir a Polonia. Ya tenemos el vuelo reservado. Saldremos el día 30 de junio y volveremos el 12 de julio.

Algunos destinos en Polonia: Varsovia, Gdansk, Malbork, Poznan, Wroclaw, Cracovia, Auschwitz, Wieliczka,… en fin… lo habitual. Probablemente nos moveremos en tren. Las distancias son grandes y los promedios por carretera son bajos. Nos perderemos alguna parada intermedia con posible interés, pero viajaremos más relajado y podremos dedicar más atención a los destinos anteriores.

De momento, me conformaré con seguir enseñando fotos de mi último viaje por Trieste.

Calles y nubes

(Pentax K10D; SMC-A 50/2)

Mis películas favoritas y otras reflexiones sobre nuestra impresión sobre lo que nos gusta

Cine

Esta entrada es larga, aviso.

Desde el 28 de diciembre de 1997, registro en una base de datos las películas que veo en salas de cine puntuando tres aspectos. Lo que me ha parecido la interpretación, la dirección y finalmente la valoración subjetiva, es decir, en qué medido salgo con buen cuerpo o mal cuerpo. Cinematográficamente hablando. Cada uno de estos aspectos los puntúo de 0 a 10. Aunque realmente cuando la puntuación es de 6 o menos, ya entramos dentro del terreno de la insatisfacción. Luego les aplico un fórmula para ordenarlas de mejor a peor, desde mi punto de vista:

Valoración Global = Valoración subjetiva*3 + Dirección*2 + Interpretación

A partir de aquí voy a mostrar los resultados por años, con un pequeño comentario, si es oportuno. Excluiré aquellas películas no actuales. Es decir, si veo en la Filmoteca la película Casablanca o Blade Runner, aunque están en la base de datos, las excluyo de los resultados. Simplemente, esas películas arrasan sobre las de estreno. Son pocas. Vamos allá. Por cierto, hoy no enlazaré las películas a su entrada de IMDb, porque quedaría todo hecho un lío.

Año 1998:

Nada menos que 78 películas aparecen en la lista para este año. El que más. Qué tiempos.

  1. Desmontando a Harry (57 puntos)
  2. La tormenta del hielo (53 puntos)
  3. La caja china, El faro del sur, El Gran Lebowski, Love etc, Los amantes del círculo polar (51 puntos)

Bueno… ahí estan. Salen más de tres, por el empate en la puntuación. Me parecen bien. Alguna podría bajar un poco, pero las tres mejores de aquel año estarían ahí. Pero os puedo asegurar que a corta distancia, hay otras también muy interesantes.

Año 1999:

La cosa bajó a 67 filmes. Que no son moco de pavo. Y las vencedoras son:

  1. Todo sobre mi madre (54 puntos)
  2. Solas (52 puntos)
  3. La lengua de las mariposas, Shakespeare in Love (51 puntos)

En primer lugar, olé por el cine español. Esto no se da hoy en día. En los tres primeros puestos, tres películas españolas. Y no lo cambiaría. La otra… hoy me parece que la sobrevaloré. Las cosas como son. Pero entonces me cayó en gracia. No cambio las puntuaciones. A cada una lo que me pareció en su momento.

Año 2000:

Este año fueron 59 largometrajes. Seguimos por encima del promedio de una película a la semana.

  1. Acordes y desacuerdos (56 puntos)
  2. U-571 (53 puntos)
  3. American Beauty, Bailar en la oscuridad (49 puntos)

Ufffff… No entiendo mucho como se pudo colar tan alta la película del submarino. Es cierto que está muy bien hecha y me resultó muy entretenida,… pero hoy no subiría tanto ni mucho menos. Si la quitáis de ahí, quedan las tres mejores del año.

Año 2001:

El año que empecé a trabajar en Huesca. Y se notó por diversos motivos. El número de filmes bajó a 47, y no muy buenos.

  1. Lucía y el sexo (53 puntos)
  2. Chocolat, À la verticale de l’été, Shrek (48 puntos)

Año flojo. Realmente. Aunque creo que algún film que hay por detrás podría pasar al monstruito en mi opinión actual. La película vietnamita, de la que casi me había olvidado, fue una auténtica delicia. Y la vi en versión original subtitulada.

Año 2002:

Recuperándose a 58 películas. Pero con más bodrios. En esa época iba mucho a matinales de no mucha calidad. Era por la compañía.

  1. Los lunes al sol, Hable con ella (50 puntos)
  2. Kamchatka, Camino a la perdición, Gosford Park, En la habitación (48 puntos)

Buena cosecha en habla hispana, este año también. Poco más que comentar. No modificaría mucho lo que hay en ese año. Aunque hay por ahí una Deliciosa Martha que con el tiempo cada vez valoro más.

Año 2003:

Otros 59 filmes. Valen los mismos comentarios que el año anterior sobre el número y la calidad de las películas.

  1. Chicago (53 puntos)
  2. Good bye, Lenin! (51 puntos)
  3. Master and Commander: Al otro lado del mundo (47 puntos)

Las dos primeras son incontestables por motivos muy personales y emotivos. La tercera podría caer un poco más abajo en la lista. Cuanto menos, hay por ahí una Mystic River que hoy valoro notablemente más. Y algunas otras.

Año 2004:

Con 53 largometrajes, creo que fue el último año con un promedio por encima de una película a la semana.

  1. La mala educación (49 puntos)
  2. Lost in translation, Cold Mountain, Mi vida sin mí, Los chicos del coro (48 puntos)

Uno de los años que más cambiaría. Hoy en día, la película de Almodóvar bajaría puestos sin duda. Y no entran entre las primeras algunos filmes que hoy valoro mucho más, como 21 gramos, Vías cruzadas o Conociendo a Julia. Además es uno de los años con puntuaciones más bajas.

Año 2005:

Sólo 45 filmes. Algunos muy, muy buenos. Otros, muy, muy malos.

  1. Million Dollar Baby (54 puntos)
  2. Match Point (53 puntos)
  3. Princesas (52 puntos)

Quizá hoy Princesas no me pareciera tan buena, pero por lo demás, poco que objetar. Entre las que no aparecen veo alguna cosa que hoy en día valoro más, como El jardinero fiel o Entre copas. Pero vamos…

Año 2006:

Manteniendo el ritmo. 47 largometrajes.

  1. Volver, Infiltrados (48 puntos)
  2. Crash (47 puntos)

Claramente, hoy considero El laberinto del fauno superior a Crash. En cualquier caso, fue un año en el que me mostré mucho más roñoso a la hora de repartir puntos. Claro que… también fue un año flojo.

Año 2007:

En la misma tónica. Me vi 46 películas en las salas de cine.

  1. La vida de los otros (55 puntos)
  2. Letters from Iwo Jima (54 puntos)
  3. Babel (53 puntos)

Nada que objetar. Fueron las mejores. Aunque, a pesar de mi impresión de que fue un año malo, me encuentro con otras películas muy buenas como Deseo, peligro, Persépolis, La zona, Promesas del Este o Siete mesas de billar francés. Todas fueron puntuadas por debajo que otras de años anteriores que hoy me parecen inferiores.

Año 2008:

Es casi la mitad del año y no llevo más que 22 películas. Supongo que cuando termine junio, estaré en el promedio de los años anteriores… o un poco menos, porque me quedan todas las vacaciones.

Respecto a la calidad, el año no ha terminado… Ya veremos… Pero en cabeza empatadas a 49 puntos van tres que me han gustado mucho: Antes que el diablo sepa que estás muerto, No es país para viejos y American Gángster. Eso sí… se confirma que cada año que pasa, las puntuaciones son progresivamente más bajas.

Algo que podría hacer es enlazar la base de datos, ya que hoy en día la tengo en una hoja de cálculo de Google Docs. Hay podríais saber cuáles son las 582 películas que he visto en salas de cine desde el 28 de diciembre de 2007 hasta la fecha. Pero hay un problema… Y es que aquí he presentado las buenas películas… Pero es que también he visto películas muy, muy, muy, muy malas. ¡Y me da una vergüenza que se sepa que he ido a ver alguna de ellas…!

En la foto de hoy, una de las cosas que más llaman la atención a los turistas anglosajones en Italia, es ver la ropa tendida en las fachadas. A los españoles no nos llama tanto la atención, aunque en nuestro país cada vez es menos frecuente. Fachada en la isla de Burano.

Ropa tendida

(Pentax K10D; SMC-A 50/2)

The Dead Girl (2006)

Cine

The Dead Girl (2006), 4 de junio de 2008.

En esta ocasión, nos vamos a ver una película que llega muy tarde, casi dos años después de su estreno en EE.UU., y que curiosamente conserva su título original en inglés. Supongo que a los distribuidores no les convencería traducirla por «la muerta» o «la chica muerta».

Esta película, dirigida por Karen Moncrieff, de quien no había visto nada hasta el momento, se compone de cinco episodios en el que conocemos los problemas y circunstancias vitales de cinco mujeres, vinculadas todas ellas de una u otra forma al asesinato de una de ellas. Es una fórmula que ya hemos visto en otras películas previamente, generalmente dentro del mundo del cine de autor o independiente norteamericano. En esta ocasión, la historia tiene un interés secundario. De hecho, en ningún momento se plantea la resolución policiaca del crimen, aunque a lo largo de la película el espectador conocerá las circunstancias en las que se produce el mismo. La realización está basada en muchos primeros planos, con una fotografía muy agresiva, de colores desaturados y muy contrastados. Esta bien, aunque puede llegar a cansar un poco.

Dado el planteamiento del filme, es muy importante el trabajo de las cinco actrices protagonistas por decirlo así. Y aquí, pues en general está bastante bien, aunque no de forma homogénea. En mi opinión, están muy bien Toni Collette, Rose Byrne y Marcia Gay Harden (esta última actriz siempre me ha gustado bastante). Está bien Mary Beth Hurt. Y creo que la más floja es Brittany Murphy, paradójicamente, ya que interpreta a la chica asesinada, y de alguna forma es el personaje central, si es que se puede decir tal cosa en una película como ésta. La verdad es que esta actriz me parece muy flojita para un papel como éste. O como otros que ha hecho.

En resumen, una película que tiene sus momentos interesantes, que quizá tenga algún altibajo en el interés que presentan los distintos episodios de los que se compone, y a la que hay que ir para disfrutar de algunos buenos momentos interpretativos. Yo le pongo un siete, con un ocho en la interpretación, y un seis en la dirección.

En cuanto a la imagen de hoy, continuo mostrando fotografías de mi reciente viaje por Italia. Como esta puesta de Sol en Trieste.

Atardecer

(Pentax K10D; SMC-DA 21/3,2)

Obituario: Ha muerto Mel Ferrer

Cine

Ya me parecía a mí que muerto Sydney Pollack, no se anunciase la muerte de otra persona del mundo del cine. Ha tardado un poco más de lo que pensaba, pero aquí está. Las gentes del cine, siempre se van al otro barrio de dos en dos. Aunque en este caso, no sé si tendrían mucho de lo que hablar.

En cualquier caso ha muerto Mel Ferrer. No es uno de mis actores favoritos. Buena parte de su carrera pasó discretamente desapercibida en el cine italiano y en teleseries de lo más diversas. Pero creo que sí puedo recordar un papel que merece la pena un recuerdo. Y es que fue el malo de Scaramouche. Y a mí me gustan los «buenos» malos. Sin complejos, sin escrúpulos… Y ahí lo tenías, enfrentándose a Stewart Granger, en medio de un triángulo con Eleanor Parker y Janet Leigh. Buen cine de aventuras del de antes. Así que… recordémosle con afecto, como al conjunto de las gentes del cine.

Respecto a la foto,… sigo con Venecia, escenario de muchas películas de cine, y no pocas de aventuras. Una máscara triste.

Máscara triste

(Pentax K10D; SMC-DA 21/3,2)