[Cine] La gran familia española (2013)

Cine

La gran familia española (2013), 13 de septiembre de 2013.

El día que vimos el avance de esta película durante la proyección de otra, hace unas semanas, lo último que se nos ocurrió fue que la veríamos. Aquel avance mostraba indicios de la típica comedia española de la que ya estamos bastante escarmentados, con un reparto sacado de las producciones televisivas nacionales, que no es precisamente garantía de calidad últimamente, y para colmo ambientado en el fútbol, en la final del Mundial de Sudáfrica, que yo particularmente, recién llegado de vacaciones, y con mucho que pensar en la cabeza, no vi. Después nos enteramos que el director es el de aquella pequeña maravilla que nos ha quedado en el recuerdo, AzuloscurocasinegroDaniel Sánchez Arévalo, lo que nos empezó a animar. Bien es cierto que entre medias ha hecho dos comedias, una que empecé a ver en televisión y que no terminé, y otra que sí terminé que tenía sus momentos. Sin más. Y luego, las críticas positivas que han aparecido por todos lados, con inclusión en la «terna» de cuatro oscarizables, aunque ya he mencionado en alguna ocasión que la crítica española no parece muy fiable en lo que ha productos nacionales se trata.

Trinkhalle

Si os he de ser sinceros, tengo pocos recuerdos del Mundial de Sudáfrica. No me interesa el fútbol; me aburre. Mucho. Y la subcultura en torno a este deporte tampoco es que me parezca muy edificante tampoco. A eso hay que añadir que durante buena parte de aquel campeonato estuve de vacaciones en Alsacia. Con una escapada a Baden-Baden, en cuya Trinkhalle está tomada la fotografía.

La cosa va de que un chaval de dieciocho años, que pertenece a una familia numerosa donde son todo chicos, cinco, con los nombres de los hermanos de Siete novias para siete hermanos, se va a casar el día de su cumpleaños con las chica a la que pidió matrimonio cuando tenían diez. Y coincide que ese día es el de la final del mundial mencionado. Y que su madre les dejó tiempo atrás. Y que su padre (Héctor Colomé) está enfermo, y sufre una crisis cardiaca el día de la boda. Y que en ese día salen a flote todos los problemas que la aparentemente ideal familia carga. El hijo mayor, Adán (Antonio de la Torre), un depresivo divorciado con problemas económicas y que tiene una hija Fran (Sandy Gilberte), una niña más madura que él. Un hijo segundo, Ben (Roberto Álamo), con discapacidad intelectual y que ya ha llegado a los cuarenta. Un hijo tercero, Caleb (Quim Gutiérrez), el médico de éxito guapo que se fue a África dos años antes, dejándoles a todos con un palmo de narices, y especialmente a su novia, Cris (Verónica Echegui). La cual se lo monta ahora Dani (Miquel Fernández), que lleva la carga de la familia y que está inseguro ante el regreso de Caleb, ante quien siempre se sintió inferior. Y el novio Efraín (Patrick Criado), mucho menos seguro de sí mismo a pesar de su alegre compromiso con su rubia y embarazada novia de toda la vida, Carla (Arantxa Martí), especialmente por la desconcertante presencia de la morena y guapa hermana de esta, Mónica (Sandra Martín).

Subiendo al castillo

Fue un día de calor, hasta que tras comer se nubló parcialmente. Fue el momento en el que visitamos el casco antiguo de la ciudad. Que estaba absolutamente desierta.

Casi me da miedo comentar lo que me ha parecido la película. El nivel del cine español que he podido ver en los últimos años en pantalla grande me parece bajo. Este verano he ido grabando para ver en televisión todos los estrenos españoles de Canal Plus con el fin de comprobar si en su momento hice bien pasando de ellos, o si mis prejuicios me han impedido ver buen cine nacional. Todo ha sido de una flojedad tremenda. Varias de las películas no las he terminado de ver. Incapaz. Y para colmo, en las dos últimas películas he recibido comentarios o correos insultantes por dar una visión desfavorable en mis reseñas de las películas vistas. Muy desagradable. Con todo este panorama, triste, tampoco esperábamos gran cosa del filme.

Subiendo al castillo

Además de nosotros cuatro, poca gente nos encontramos en los agradables jardines por los que subimos hacia el castillo.

El principio del mismo tampoco nos animó mucho. Nos dio por pensar que nos iban a ofrecer lo que vimos en el avance. Una comedia más o menos descerebrada, con gracia sólo para los consumidores de «comida rápida» cinematográfica. Tuvimos a la salida una severa discusión sobre si el numerito musical del comienzo de la boda es una genialidad o una chorrada monumental. A mí no me convencieron del todo del aspecto positivo del asunto. Y en cualquier caso, parecía que la influencia de la comedia norteamericana actual era notable, lo cual tampoco es algo muy bueno que decir. Lo que pasa es que el avance de la película engaña, y el inicio de la película también. Poco a poco nos vamos dando cuenta que Sánchez Arévalo nos está contando un drama considerable disfrazado de comedia, que además se va centrando conforme avanza el partido de fútbol, y es capaz de arrancarnos sonrisas y alguna serena carcajada. Especialmente por el trío conformado por Antonio de la Torre, el muy meritorio Roberto Álamo y la jovencita Sandy Gilberte, simpática y convincente de principio a fin del metraje. Al final nos quedamos con la impresión de que nos han contado una historia con bastante, bastante miga, que da que pensar, sin superficialidades, pero de fácil digestión inicial y lento procesado posterior. No voy a decir que estemos ante las maravillas de las maravillas, pero sí que salgo con buen sabor de boca de la sala de cine.

En las calles desiertas

Ya de bajada, las calles estaban desiertas, apenas animadas por alguna bandera alemana en los balcones y ventanas. El motivo,… la selección germánica se jugaba una importante eliminatoria si no recuerdo mal contra Argentina. Y todo, todo, todo el mundo menos cuatro turistas despistados estaba viendo el partido.

Las interpretaciones me parecieron muy desiguales. No coincido con muchas de las críticas que ensalzan al conjunto del reparto. Creo que los hay muy inspirados como el trío cómico que ya he comentado, creo que la principal figura femenina, Echegui, como ya me había parecido en trabajos anteriores va justita, creo que varios de los hermanos cumplen con su trabajo sin más, creo que los dieciochoañeros son los más flojos, salvando a la prácticamente debutante, Sandra Martín, que tiene detalles que prometen. Y sobre todo lamento que a Héctor Colomé me lo tengan dormido casi toda la película, porque lo poco que actúa en vivo lo hace muy bien, y me quedo con unas ganas tremendas de ver algo más de la parte de la fiesta que tan apenas nos cuentan. La familia de la novia, que nos deja algunos flashes muy divertidos, y que están muy desaprovechados. Ahí hay una segunda película escondida, una excelente comedia, que merecería la pena ser contada también. La escena en la que los jóvenes cuentan la realidad de su relación me parece muy divertida.

Celebración

Alemania ganó el partido y nos divertimos viendo la tremenda celebración que montaba la gente en las calles de Baden-Baden.

Como veis, no debería haberme dado tanto miedo comentar la película. Frente a lo negativo que encontré en películas españolas anteriores de este año, aquí he encontrado muchas cosas positivas, que hacen que en general me parece una película recomendable. Pero no me parece ni de lejos la genialidad que me quieren vender los medios y la crítica española. Hasta cierto punto es una de esas situaciones de «en el país de los ciegos el tuerto es rey». No. No creo que Sánchez Arévalo esté tuerto. Creo que nos ha estado todo el rato guiñando el ojo. Y quizá por eso no le ha salido tan redonda como aquel drama que he mencionado al principio de la reseña.

Celebración

Nos divertimos hasta que caímos en que la estación de ferrocarril estaba a seis kilómetros, y la celebración había interrumpido el servicio de transporte público hasta la misma.

Valoración

  • Dirección: ***. A pesar de que no todo me parece redondo, gracias por contarnos una historia familiar realmente interesante, un drama bien travestido de comedia.
  • Interpretación: ***. Pagan justos por pecadores, algunos merecen más valoración pero otros se quedan más justos. Creo que las producciones televisivas están haciendo mucho daño a los intérpretes jóvenes españoles.
  • Valoración subjetiva: ***. Teniendo en cuenta las expectativas ajustadas, y que me ha costado entrar en el filme, al final salgo con buen sabor de boca, pero sin muchas más alegrías.
Despedida

Llegamos a la estación, cansados, pero bien, y allí pudimos constatar una vez más, las estaciones son adecuadas para ello, que en medio de las celebraciones siguen sucediendo dramas, grandes o pequeños, que es un poco de lo que va la película de hoy. Aquellas son unas vacaciones que recuerdo con un cariño tremendo, pero que también terminaron con nuestro pequeño drama. Así que el 11 de julio de 2010, lo que pasará en aquel campo de fútbol sudafricano, sinceramente, me importaba un pimiento.

[Cine] The Place Beyond the Pines (2012)

Cine

The Place Beyond the Pines (2012), 6 de septiembre de 2013.

Esta película fue vista en versión original con subtítulos en castellano, por lo que conservo su título original en la reseña. En la cartelera española también puede verse doblada bajo el título Cruce de caminos. Toma ya título original. Porque titularla simplemente «Más allá de los pinos» o «Un lugar más allá de los pinos» que tiene todo el sentido una vez visto el filme, y respetaría la idea original de su autor, sería algo peligrosísimo para la escasa inteligencia que los distribuidores atribuyen al espectador hispano, ¿no es así?

Vayamos a lo positivo. Los alicientes a priori para ver este largometraje no son pocos. Y entre ellos, lo que más destaca es que se trata una nueva colaboración del director,  Derek Cianfrance, y de uno de los protagonistas de la película, Ryan Gosling, un actor que está de moda y que está mostrando trabajos de elevada calidad. Aquella colaboración anterior fue una de las más sobrecogedoras historias de amor y desamor que he visto en el cine, también muy maltratada por los distribuidores españoles.  Por lo tanto, acudíamos este viernes pasado por la tarde a la sala de cine con las expectativas bien altas.

A modo de introducción del argumento de este filme, limitado con el fin de no desentrañar algunos aspectos importantes de lo que es este largometraje, nos encontramos ante un habilidoso motorista de feria de atracciones, Luke (Ryan Gosling), que tiene una relación eventual con una chica de la ciudad de Schenectady del estado de Nueva YorkRomina (Eva Mendes). De esa relación nacerá un niño, de lo cual Luke no se enterará hasta que un año más tarde vuelva a la ciudad con su espectáculo de feria. Aunque Romina ha reorganizado su vida, Luke querrá asumir sus responsabilidades como padre y como sostén de la familia, lo que le llevará a usar sus habilidades como motorista para robar bancos en la localidad. Y conseguirá varios éxitos, hasta que uno de los robos se tuerza y acabe enfrentándose con un joven policía, Avery (Bradley Cooper), lo cual cambiará el destino y las vidas de ambos y de quienes los rodean.

Bosques de otoño

La película que comento hoy está rodada en Nueva Inglaterra; en la ciudad y alrededores de Schenectady, en el interior del estado de Nueva York. No he estado allí. Pero creo que podré evocar los muchos paisajes de bosques otoñales que aparecen en el filme.

Al igual que yo he limitado la cantidad de información sobre el argumento, que va mucho más allá, pero que conviene no destripar, la mayor parte de mis fuentes de información previa a ver la película también lo habían limitado. Por lo que no preveíamos de que iba a ir finalmente la cosa. Una profunda reflexión sobre temas como la responsabilidad sobre nuestras acciones, las repercusiones en nuestra vidas y en las de los demás, la venganza, el rencor, o el perdón y el volver a empezar, si ello es posible. Dividida en tres partes que abarcan un periodo de tiempo de 17 años, los 140 minutos que dura la película podrían haber dado lugar a tres películas distintas. Y correctamente planteadas, cada una de las tres interesantes. Con tres protagonistas. El motorista, el policía, y Jason (Dane DeHaan) y A.J. (Emory Cohen), los hijos de ambos de la misma edad. Un conjunto de personajes que son protagonistas en unas de ellas y secundarios en otras, todos interrelacionados. Esta compresión de toda una auténtica saga familiar en un largometraje provoca algunos fallos de guion, o de tratamiento de algunos de los personajes secundarios, pero globalmente nos presenta una historia de inusitada profundidad para los tiempos que corren, bien filmada, con mucho que decir.

Si ya he comentado que Gosling es un actor en estado de gracia, que vuelve a mostrar sus cualidades en este filme, aunque en registros que nos recuerdan a trabajos pasados, no falta el buen hace de Cooper, el otro auténtico protagonista del filme, junto con el joven DeHaan. El apartado interpretativo luce a buen nivel, con pequeños altibajos en alguno de los personajes secundarios, mal definidos debido a la gran ambición argumental del filme. Ya digo que me parece que podría dar para tres películas distintas.

Bosques de otoño

Eso sí, más cercanos. Quizá no tan abundantes, pero dado el caso capaces de adoptar los tonos dorados del otoño de los bosques de hoja caduca.

No tiene esta película el profundo enganche emocional y la redondez de Blue Valentine, la anterior colaboración de CianfranceGosling. Aunque en el estilo de ambas películas vemos el toque del director, son dos películas muy distintas, difíciles de comparar. Estamos ante una película que como ya he comentado sufre de algún desperfecto por que la historia que nos cuenta es muy ambiciosa. Pero que merece la pena el pago de la entrada en la sala de cine, y supone un cambio entre la anodina cartelera veraniega y la que esperamos más intensa en cantidad y calidad de la temporada de otoño-invierno, con los candidatos a premios diversos, con lo mejor de cada casa. Un buen prólogo a un futuro inmediato que esperemos sea venturoso para los aficionados al cine.

Valoración

  • Dirección: ****. Me gusta el estilo de dirección, las imágenes que nos ofrece, y la valentía a la hora de traer temas profundos a la pantalla, lejos de los maniqueísmos del cine habitual norteamericano.
  • Interpretación: ****. Los protagonistas tienen un alto nivel, las chicas están un poco de florero pero cumplen.
  • Valoración subjetiva: ***. Quien mucho abarca, poco aprieta, dice el refrán popular. Queda un película larga, que nos quiere contar demasiadas cosas. Pero está bien.
Bosques de otoño

Aunque en los Pirineos aragoneses, en los alrededores de Castiello de Jaca y Villanua, lo habitual es que las manchas doradas se intercalen con el oscuro y profundo verde de los bosques de hoja perenne.

[Cine] Io e Te (2012)

Cine

Io e Te (2012), 7 de agosto de 2013.

Esta película la he visto en versión original en italiano con subtítulos en castellano y por ello conservo su título original. En la cartelera española es posible encontrarla también con el título traducido de Tú y yo. Lo cual puede hacer confusa una conversación cinematográfica ya que es también el título que se dio en España también a Love Affair (1939)An Affair to Remember (1957), sendas versiones de una misma historia dirigida por Leo McCarey en ambos casos, ambas estupendas, pero que no tienen nada que ver con la película que hoy nos ocupa. Nunca me cansaré en la necesidad de respetar las obras en su estado original, con sus voces y sus títulos como fueron concebidos. Aunque no sea más que para evitar excesivas confusiones.

Dentro de las dificultades para encontrar películas atractivas en la cartelera veraniega, era difícil sustraerse a ver qué tiene que ofrecernos en la actualidad un director que ha supuesto tanto en la historia del cine aunque no sea excesivamente pródigo en su trabajo, y que llevaba nueve años sin presentarnos una película suya. Hablamos de Bernardo Bertolucci. Que vuelve a introducirnos después de Dreamers (Soñadores) en las relaciones entre hermanos.

En las calles de Roma

Aunque no aparecen monumentos destacados, la película de hoy parece estar rodada en Roma.

Lorenzo (Jacopo Olmo Antinori) es un adolescente de catorce años, algo excéntrico, introvertido, que cansado de su entorno decide tomarse «unas vacaciones». Engañando a sus padres y profesores, aprovecha la semana en la nieve de su colegio para quedarse a vivir solo durante unos días en el sótano de su casa, mientras su madre lo cree esquiando con sus compañeros. Hay un padre, al que no conocemos, sólo por referencias indirectas. Una vez que ha empezado su semana de vida en solitario, se presenta su hermanastra Olivia (Tea Falco). Fruto de una relación anterior de su padre, esta chica en sus veintitantos lleva años apartada de la vida de Lorenzo. Inició en su momento una carrera artística como fotógrafa, pero en su momento se enganchó a la heroína, lo que la ha llevado a buscar el mismo sótano con intención de desengancharse y pasar el mono. Dos personas, hermanos pero desconocidos, que buscaban la soledad por motivos distintos, pero a los que no les quedará más remedio que aprender a convivir y a conocerse durante esos siete días.

Un Bertolucci muy alejado de sus grandes y ambiciosas producciones de antaño, nos ofrece una historia intimista rodada en su mayor parte en el claustrofóbico ambiente del sótano donde conviven los dos hermanos. Más claustrofóbico todavía cuando se manifiesten las fases más desagradables de la abstinencia de Olivia, en las que de todas formas tampoco se regodea en exceso el director. La clave de esta pequeña historia es la mutua influencia de ambos hermanos, el cruce de caminos fortuito, que probablemente cambie su historia. Para bien, queremos creer, aunque el director nos da detalles que nos indican que quizá no los dos hermanos puedan superar los problemas que los han arrastrado a su encierro. En cualquier caso, una historia que me parece razonablemente bien contada y planteada, y que es razonablemente honesta en su desarrollo y consecuencias.

Albergo Abruzzi

Así que hoy también fotográficamente pasearemos por las calles de Roma, aunque sin monumentos destacados.

Por supuesto, es importante el trabajo de los dos protagonistas, que no son intérprete excesivamente expertos. En el caso del  joven Antinori por su edad, y en el caso de Falco, porque su trabajo original es de fotógrafa, aspecto que comparte con el personaje que encarna. De todos modos, ambos sacan adelante su trabajo con razonable solvencia.

Para resumir, una película menor en la filmografía de Bertolucci, pero que se deja ver con honestidad y razonable interés, y que nos da alivio de lo que son los títulos habituales de la cartelera veraniega, haciéndonos pensar un poco sobre algunos aspectos del comportamiento humano, pero sin agobiarnos. La película entra a engrosar mi colección de películas de La fotografía en el cine, donde se reproduce en gran medida esta reseña, con un comentario añadido a su interés fotográfico.

Valoración

  • Dirección: *** Trabajo menor pero honesto del director parmesano.
  • Interpretación: *** Cumplen los protagonistas con su trabajo.
  • Valoración subjetiva: *** Una película a la que llego con algún reparo, pero que me hace sentir empatía suficiente por los dos personajes protagonistas, importándome lo que les prepara el devenir de sus vidas.
Puente y castillo de Sant'Angelo

Salvo esta vista del atardecer del Puente y el Castillo de Sant’Angelo.

[Cine (con obituario)] 15 años y un día (2013), que está dedicada a Elías Querejeta (1930 – 2013)

Cine

Hace unos días falleció Elías Querejeta, productor español de cine que mantuvo una prolongada carrera. La primera película que produjo data de 1962 y la última, un documental, de 2009. Su última película de ficción fue Siete mesas de billar francés, un excelente película firmada por su hija en 2007. Según IMDb, dirigió 3 documentales y colaboró como guionista en 23 películas diversas. Pero su principal actividad fue como productor. Y simplemente con contemplar la lista de títulos en los que participó, por si alguien no era consciente, estamos ante una figura importante del cine español durante cincuenta años. Y además, arriesgando. Produciendo películas que se han salido de los cauces trillados, muchas veces para bien, alguna para no tan bien. Pero impulsando, impulsando mucho a este maltratado séptimo arte, bastante machacado últimamente en todo aquello que no sea producir títulos que dejen beneficios gracias… a la venta de palomitas. Afortunadamente aquí estamos recordando y celebrando la carrera de alguien que nos dejó otras cosas. Películas que recordaremos, y que volveremos a ver. Y si yo me tengo que quedar con una… aquí no voy a ser nada original,… que sea con los ojos de la niña Ana en El espíritu de la colmena de Victor Erice.

Señor Querejeta, gracias por todo, y espero que disfrute de su estancia en el único cielo que concibo, el de las gentes del cine y de todos los que aman este maravilloso arte.

Y mira por donde, también fue padre, y su hija Gracia, Querejeta claro, nos ofrece de vez en cuando películas como directora que una veces con más fortuna y otras con menos, creo que todas han tenido algo de interés. Y la última, cuyo estreno comercial ha coincidido con la muerte de Elías, está dedicada a él. Y ayer nos fuimos a verla.

Islas Berlengas

La entrada de hoy tiene de fondo un cierto sabor a mar, y por eso pongo un par de paisajes marinos, aunque no coincidan con los de las historias que comento. En esta, un antiguo fuerte en las portuguesas islas Berlengas.

15 años y un día (2013), 11 de junio de 2013

Venía la película precedida de cierta expectación positiva. Por un lado, es la nueva colaboración de la directora con una de sus actrices, con la que tan bien funcionó en la película que he mencionado al principio de esta entrada, Maribel Verdú. Por otro lado, venía de ser premiada en algunos festivales nacionales de cierto prestigio. Y finalmente, ya he dicho que las películas de esta directora, aunque irregulares en su calidad global desde mi humilde opinión, en todas he encontrado algo que me ha interesado.

Nos habla la película de Jon (Arón Piper), el hijo de una actriz viuda, Margo (Maribel Verdú), de catorce años, vivo, ingenioso, inteligente, pero también con gran capacidad para el conflicto y para confundir los términos éticos del comportamiento y de lo que denomina justicia, y con un exceso de franqueza en sus relaciones. Expulsado por tres meses del colegio, su madre decide enviarlo a vivir una temporada con el abuelo del chaval, Max (Tito Valverde), un militar retirado que vive en relativa soledad en la costa mediterránea, con la exclusiva amistad de una inspectora de policía, Aledo (Belén López). La convivencia entre ambos no es fácil, puesto que sus puntos de vista del mundo son antagónicos. Y la cosa se complicará cuando el chaval se meta en una pelea de la que saldrá muy mal parado, y otro adolescente muera de un navajazo.

A ver… en la historia que se nos presenta hay elementos interesantes. La directora vuelve a explorar el mundo de la adolescencia y sus complejidades como ya hizo con Héctor. Pero por algún motivo, la historia no acaba de funcionar del todo bien. Creo que hay determinados elementos sociológicos que resultan excesivamente tópicos. Cae excesivamente en el lugar común. Creo que básicamente hay un problema de planteamiento y de guion. El caso policial siendo importante, acaba navegando por lo anecdótico por la previsibilidad de su resolución, y la revelación de los oscuros motivos que pesan sobre los adultos es un poco anticlimática. No funciona bien, ni emociona lo que debería.

Todo ello, a pesar del razonable buen trabajo de los intérpretes, que tienen suficiente enjundia todos ellos para sostener el tipo e incluso en determinados momentos la película.

Me joroba un poco decir que la película me ha dejado frío, pero es así. Y quizá se ha roto la racha que he mencionado de directora cuyas películas mejores o peores tenían todas algo que me interesaban. Aquí me he quedado demasiado… mmeh… Creo que los guiones y las historias, para que puedan reflejar el fondo que se les quiere dar por detrás tienen que estar más cuidados. La película se deja ver mientras estás en la sala de cine, pero después… no sé,… tienes la sensación de que te vas a olvidar con facilidad de ella. Y el volver a ella con el pensamiento tampoco la favorece en especial. Lo siento. De verdad. La gente que la ha hecho me cae bien…

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Una cala en la costa menorquina

Y aquí nos vamos al Mediterráneo, a una de ls recoletas calas de las costas de Menorca.

[Cine] Kiseki (2011)

Cine

Kiseki (2011), 27 de mayo de 2013.

Sigo aprovechando la disponibilidad de tiempo tranquilo de estos días para ver algo más de cine de lo habitual. Y en este caso, cine que probablemente se me hubiera escapado. A cualquiera, porque llega con dos años de retraso a la cartelera española. Y afortunadamente, no ha sido así, como veréis.  En este caso, cine japonés en versión original, en la cartelera aparece como Kiseki – Milagro, del director Hirokazu Koreeda, director bastante celebrado, aunque yo no había tenido la oportunidad de ver ninguna de sus películas. A veces su apellido aparece como Kore-eda.

Esto va de la historia de dos hermanos que viven separados tras el divorcio de sus padres. El mayor, de unos doce años, Koichi (Koki Maeda), vive con su madre y sus abuelos en Kagoshima, a la vista del Sakura-jima, volcán en erupción, y comparte su pesar por la situación familiar con dos de sus amigos del colegio. El menor, de unos diez años, Ryunosuke (Ohshirô Maeda), vive con su padre, músico de rock, en Fukuoka, a casi trescientos kilómetros. Echa de menos también a su hermano, pero está más adaptado a la situación. También se divierte con algun amigo y amigas del colegio. Van a inaugurar la línea Shinkasen que unirá ambas ciudades, y según uno de los amigos de Koichi, si coincides en el lugar donde se cruzan los trenes a medio camino entre sus recorridos y pides un deseo, este se cumplirá. Ambos grupos de niños buscarán la forma de financiarse el viaje hasta Kumamoto, donde se cruzan los trenes. Todos quieren que se cumplan sus deseos. Ser actriz, dibujar bien, que no se muera su mascota, casarse con la simpática bibliotecaria del colegio (o en su defecto con la enfermera, también muy simpática y guapa), correr más,… que la familia se reuna de nuevo para estar los cuatro juntos.

Estamos ante una historia de buen rollo, que te pone de buen humor, optimista, aunque realista. Disfrutas con las aventuras de los niños, aprendes a conocer algo mejor el Japón cotidiano, lo que pasa en el día a día de la gente corriente, de sus problemas, de sus inquietudes, pero siempre dentro de lo posible. Los «milagros» a los que a la larga se refiere el título de la película no son tanto los milagros espectaculares que esperamos a veces en la vida, sino lo que son resultado del esfuerzo, las relaciones y la actitud positiva. En general, es una película entrañable y muy divertida, aunque peca quizá de un metraje algo largo, para una historia que tampoco tiene mucho más de lo que he contado en el resumen argumental del párrafo anterior. Pero tampoco se hace incómoda, ni mucho menos.

Las interpretaciones están muy bien. Por supuesto, la gracia está en los niños, que son muy espontáneos y muy salados. Pero los papeles secundarios de los adultos aportan estos tonos de pequeños o grandes dramas que nos enlazan con la realidad cotidiana. Los problemas de pareja, la jubilación, las dificultades en la enseñanza, la dificultad de convertir los sueños de la juventud en realidades,… Y todos lo hacen bien. No menciono los nombres de los intérpretes porque son muchos, y difícilmente recordables con sus nombres japoneses, pero en IMDb los encontramos todos. En cualquier caso, mención especial para los dos niños protagonistas, hermanos en la vida real, que saben transmitir sus auténticas personalidades, reflexiva y preocupada del mayor, vital, alegre, despreocupada pero muy afectiva del menor.

Una película muy recomendable, que nos enlaza con otras culturas, otros países y otras formas de hacer, pero con personas que tienen inquietudes equiparables o similares a las de las de nuestro medios. Familias que son como las de aquí, independientemente de como se expresen en función de sus caracteres culturales. Historia universal de optimismo aferrado a la realidad, que te pondrá un sonrisa en la boca a la salida del cine. Evidentemente, queda incluida por su temática y contenido en mi colección de cine con tema ferroviario.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
"Sensei" de la cosa floral

El chaval pequeño tiene sus formas de mantener el vínculo con su otra parte de la familia; y la jardinería y su huerto, plantar habas, es una forma de hacerlo. Una jardinería no tan pichi como la de estos talleres que se celebraron hace unas semanas en el aula de naturaleza del Parque Grande de Zaragoza, pero…

[Cine] The Trip (2010)

Cine

The Trip (2010), 24 de mayo de 2013.

Manda narices que en estos momentos estemos viendo en cartelera un largometraje de hace 3 años; largometraje que además se rodó también para que funcionase como serie de televisión, luego comentaré como se adapta a televisión la cosa. El caso es que ha Zaragoza ha llegado en estos finales de mayo, en una sola copia, y en versión original. Dirige Michael Winterbottom.

Una revista encarga al actor Steve Coogan (que se interpreta a sí mismo) que haga un artículo sobre una serie de los mejores restaurantes de la campiña del norte de Inglaterra. Estando en un bache en su relación con su novia Mischa (Margo Stilley) con quien iba a ir y de quien fue la idea, y siendo que esta se ha ido por trabajo a Estados Unidos, elige como compañero a su amigo el cómico Rob Brydon (que también se interpreta a sí mismo). A partir de ahí tendremos un viaje de reflexión y de redescubrimiento personal, de dos personas, especialmente el personaje protagonista, que habiendo entrado en la cuarentena, se tienen que replantear muchas cosas sobre cómo deben abordar la vida.

Cerca de Durham

Esta película me ha servido de excusa para rescatar entre mis diapositivas algunas tomadas en el norte de Inglaterra, cerca de Durham.

No pasa mucho tiempo desde que comienza la película para que nos recuerde a aquella fenomenal Sideways (Entre copas). Dos hombres ya en su madurez con distintos planteamientos en relación al compromiso, a la familia, a la profesión y a la relación con las mujeres, muy distintos entre sí, que se embarcan en un road-movie que les permitirá descubrirse más a sí mismos. También recuerda en su estructura a aquel aburrido experimento del propio Winterbottom en el que introducía lo pornográfico, la relación sexual explícita y real, en la historia de una relación amorosa que fue 9 Songs. Si en aquella los episodios de la relación venían marcados por los conciertos con las nueve canciones del título y los encuentros sexuales de la pareja, en esta son los distintos alojamientos, las comidas en los restaurantes, y los distintos paisajes los que van marcando el ritmo. Esta marcada división en episodios es lo que permitió que la película, supongo que con un poquito más de metraje, no mucho porque es larga, se convirtiera en miniserie de televisión, en el que cada episodio es un día de viaje. Ambas películas tienen en común también a Margo Stilley, aunque en esta mucho más recatada. Aunque más guapa. Esta chica gana con la edad.

Cerca de Durham

Con un par de días espléndidos, pudimos disfrutar de la campiña británica, no tan salvaje como la que aparece en el filme. Pero muy agradable

El caso es que aunque íbamos a la sala de cine con cierto escepticismo, lo pasamos muy bien. Realmente, bien. Los diálogos son interesantes agudos, con la mezcla de comicidad que dan los piques entre los dos protagonistas, especialmente a costa de las imitaciones que hacen de actores famosos, y los momentos más dramáticos de reflexión. El tono general es de comedia, pero con un grano de melancolía en cada momento. El final marca muy notablemente la tesis del director sobre lo que conviene o no conviene llegada cierta edad. Las interpretaciones, que son fundamentales, son de muy buen nivel y convierten el viaje en verosímil y muy, muy divertido. Hay momentos como la comida en L’Enclume en que me entró la carcajada tonta. Hay que decir que aunque los dos protagonistas se interpretan a sí mismo, hemos de asumir que la historia es ficticia, no son sus auténticos yos.

The Shakespeare - Durham

Y disfrutamos también de la ciudad de Durham, bonita y agradable. Y de sus pubs y restaurantes.

Para terminar decir que disfrutamos de la película. Que no entendemos por qué ha tardado tanto tiempo en llegar a la cartelera, y por qué va a pasar tan desapercibida, con lo floja que está esta en estos momentos. Y está claro que hay que verla en versión original, porque si no todos los gags relacionados con las imitaciones no tienen sentido. Claro que si no conoces las voces originales de los actores imitados,… pues a lo mejor también pierde parte de la gracia. Yo me divertí.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Casa de huéspedes - Cerca de Durham

Y tengo que recordar cómo se llamaba la magnífica casa de huéspedes en la que nos alojamos. El rolls de la entrada no era nuestro coche, como habéis podido comprobar en la primera de la serie.

[Cine] Stoker (2013)

Cine

Stoker (2013), 10 de mayo de 2013.

En la cartelera primaveral reina una apatía de niveles considerables. Por algún motivo, los títulos que llegan a Zaragoza son poco atractivos. Porque algunos de los que podían sonar un poco mejor, no están llegando. Mientras, claro está, el movimiento mercadotécnico de exprimir las aventuras de un pez de los arrecifes de coral de las que ya disfrutó al público mediante su reconversión a la tercera dimensión disfruta de hasta seis salas de cine de la ciudad. En fin. Cosas que pasan. En este panorama, en el que productoras y distribuidoras pretenden exprimir las formas fáciles de hacer dinero, descuidando por completo la formación de consumidores de cultura cinematográfica informados que puedan mantener el mercado a largo plazo y de forma sostenible, la decisión de qué ver es difícil. Y en estas, llega a carteleras un película firmada por Park Chan-wook (*), director surcoreano del que vi en televisión dos película que tienen su aquel, Sympathy for Mr VengeanceSympathy for Lady Vengeance. La peculiaridad es que es su primera película producida y dirigida en occidente con intérpretes occidentales. La curiosidad por ver si consigue trasladar los inquietantes mundos en los que desarrolla sus historias a los EE.UU. es notable. Y el reparto no deja de ser razonablemente llamativo.

India Stoker (Mia Wasikowska) es una adolescente que el día de su 18º cumpleaños sufre el duro golpe de la golpe de su padre, Richard (Dermot Mulroney), con quien estaba muy unida. En el funeral aparece un hermano de su difunto padre, Charles (Matthew Goode), de quien no sabía nada, y que se presenta como alguien que lleva años viajando por el mundo. Y este se queda con India y su algo perturbada madre, Evelyn (Nicole Kidman), a vivir en la mansión de la familia. Sin embargo, pronto se empezará a formar una opresiva atmósfera alrededor de este trío familiar, en el que además se producirán algunas desapariciones, así como algunos incidentes entre la joven y alguno de sus compañeros de instituto. Y pronto nos daremos que la salud mental de esta familia deja bastante que desear.

La película crea un ambiente muy opresivo, especialmente en el interior de la mansión familiar, donde los tonos verdosos con los que se crean decorado e iluminación no colaboran precisamente a dar esperanza y tranquilidad. Park nos presenta una historia que está entre el suspense, el drama psicológico y la historia de terror con algún toque gore. Estamos por definición ante personas que mantienen todas ellas comportamientos patológicos, personas que parecía tener un curso de vida normal en la medida en que existiese el fallecido Richard, pero que desaparecido este, ven discurrir sus vidas hacia la descomposición social y psicológica. Acompañada como hemos dicho de un cinematografía y un montaje muy personales, con una banda sonoro que también aporta su grado de inquietud, parece que el director tiene todos los elementos para un producto a la moda pero de calidad. Sin embargo, encuentro que las situaciones aparecen muy forzadas, la historia no acaba de fluir con naturalidad, y yo no me enganchó a ella de forma completa en ningún momento.

Aunque los aspectos visuales y argumentales son importantes, el trabajo de los intérpretes parece clave en el desarrollo del filme. Y aquí tenemos una diversidad de valoraciones. Wasikowska es una actriz joven que, por su aspecto frágil, se integra perfectamente en su papel de adolescente trastornada, y menos frágil de lo que parece. Quizá no sea el mejor papel de esta prometedora actriz, pero cumple. Goode, que interpreta el otro personaje importante del filme, también aparece sólido, equívoco, desconcertante e inquietante, en la medida justa. No será una interpretación magistral, pero razonable. Quien en mi opinión hace tiempo que pincha en sus papeles es Kidman, que llega a un grado de inexpresividad y artificialidad en sus interpretaciones que a mí me empieza a molestar bastante. El resto de intérpretes tienen papeles muy pequeños.

La verdad es que estamos ante un tipo de filme que no es precisamente de las que más me suelen enganchar. Este tipo de terror que combina lo psicológico con la charcutería, que parece que tiene su bastión en extremo oriente, y que poco a poco se filtra en occidente con la migración de sus directores, o con la adaptación de las historias por realizadores occidentales, no acaba de entrarme salvo excepciones muy aisladas. Y aunque reconozco algunas virtudes cinematrográficas en este largometraje, lo cierto es que no acaba de engancharme del todo en ningún momento. Durante toda la sesión me situó en una posición muy externa y escéptica, lo que hizo que problemas de guion que normalmente serían menores me chirriaran más. No soy muy explícito por no destripar la trama. En fin, una película que puede que guste a los amantes de este tipo de filmes, pero que para mí queda en un pasable sin más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

(*) Para el nombre del director, coreano, se respeta la convención de su país en la que el apellido va en primer lugar.

Pequeño soto a origllas del Canal Imperial de Aragón

Aunque buena parte del filme transcurre en la opresiva atmósfera de la mansión familiar, algunas escenas en los bosques y campos cercanos tienen su trascendencia; por eso, hoy me voy de paseo por el estrecho soto que bordea el Canal Imperial de Aragón a su paso junto al Parque Lineal de Plaza.

[Cine] Noche de vino y copas (2011)

Cine

Noche de vino y copas (SuperClásico, 2011), 6 de mayo de 2013.

Para empezar, la esquizofrenia que supone que una película danesa cuyo título ¡¡¡está en castellano!!!, cuando llega a nuestras pantallas, con considerable retraso, tenga otro título en castellano distinto. Para continuar, esta película en su versión original está hablada entre tres idiomas: danés, inglés y español porteño. Siendo una comedia, conviene conservar los cambios de idiomas. Así que hay que ver la en versión original. Y si no está, y os interesa, pues os la buscáis de la forma que sea, que a estas alturas ya está visto que las gentes del cine no tienen especial respeto por los espectadores, así que no nos vamos a andar con remilgos. No sé si es que son tontos, o nos toman a los espectadores por tontos. Dado los descensos de las cifras de recaudación de taquilla en nuestro país, que no se explican del todo por las subidas de impuestos y la crisis, casi me decanto por la primera de las dos opciones.

En cualquier caso, en los últimos años han aparecido por cartelera algunas películas del país nórdico que confrontaban de una forma u otra las diferencias culturales entre su cultura y la de los países de cultura latina o mediterránea, de forma inteligente, como autocrítica o como reflexión sobre lo bueno y lo malo de la especie humana. Motivo por el cual decidimos dar una oportunidad a este filme de Ole Christian Madsen, a lo que hay que añadir la pobreza de la cartelera en primavera.

El superclásico al que hace referencia el título original es un acontecimiento futbolístico. Denominan así los argentinos a los enfrentamientos entre River Plate y el Boca Juniors, partidos que despiertan pasiones. La historia va de un vinatero danés, Christian (Anders W. Berthelsen), que fue abandonado por su esposa Anna (Paprika Steen), una antigua futbolista internacional danesa, que ahora se ha metido al negocio de la representación de jugadores. Y se ha hecho representante y amante de Juan Díaz (Sebastián Estevanez), un crack argentino que juega en uno de los dos equipos y que quiere traspasar a un equipo brasileño por una cuantiosa suma, y con quien se quiere casar. Christian quiere recuperar a Anna, y para ello busca la excusa de llevar en persona a Buenos Aires los papeles del divorcio para su firma. Y se lleva con él al hijo de la pareja, Oscar (Jamie Morton). Y llegan justo cuando se va a celebrar el superclásico. Y la cosa no va a ser fácil para Christian puesto que, al complejo triángulo ya formado, se sumarán las diferencias culturales, Fernanda (Adriana Mascialino), una mucama mayor pero sabia y desinhibida, y una jovencita de diecisiete años, Verónica (Dafne Schiling), que impactará en el hijo adolescente. Aunque no será lo único que impacte contra él.

Vamos a ver. Lo voy a adelantar ya. Esta es una película irregular. El planteamiento es curioso y creo que se podían haber sacado buenas cosas de él. Y de hecho tiene sus momentos divertidos, y algún que otro logro en alguna de las situaciones. Bien es verdad, que buena parte del desarrollo y el desenlace de la película están cantados casi desde el principio; pocas sorpresas nos ofrece el filme. Que también se ve lastrado porque en la primera parte del filme, recorre todos los tópicos sobre los argentinos, de forma muy superficial, en un ejercicio de escasa imaginación y sutileza. No obstante, la película se va salvando por las interpretaciones de sus principales protagonistas, que sin estar a un nivel elevado, cumplen con el cometido. Por cierto, los que como yo aborrezcan el fútbol, que no se preocupen. Su lugar en el filme es puramente anecdótico. No va de fútbol.

Comedia irregular por lo tanto, algo desaprovechada pero que se deja ver, y que en esta ocasión no deja tan alto como en otras ocasiones el punto de vista y el humor de los presuntamente sosos nórdicos. Decir que va a ser incluida en mi colección de películas sobre la fotografía en el cine, con su correspondiente reseña que tomará buena parte de su texto prestado de esta entrada.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Castillo de Kronborg

Desgraciadamente, todavía no tengo fotografías de Buenos Aires; pero sí de Dinamarca. En la imagen, el castillo de Kronborg en Helsingør.

[Libro] De acero

Literatura

Tengo en lista de espera nada menos que tres libros esperando a ser reseñados en estas páginas. Uno de ellos que terminé justo antes de irme, un relato de las peripecias de la escritora norteamericana Edith Wharton. Otro, que me lo merendé en el viaje de ida hasta Padua, y que nos cuenta la curiosa historia de una adolescente china en los años treinta del siglo XX, como la imagina el argentino Eduardo Berti. Finalmente, una novela de la joven escritora italiana Silvia Avallone, que nos traslada a las barriadas obreras de la ciudad toscana de Piombino en el año de los atentados de las Torres Gemelas. He decido que empezaré comentando esta última, quizá por que ha sido en la que más me he sentido inmerso.

De acero
Silvia Avallone; traducción de Carlos Gumpert
Editorial Alfaguara; Madrid, 2011
Edición electrónica.

Entre viejas barcas en un antiguo puerto encuentran la intimidad que necesitan las dos protagonistas de la novela. Esta vieja barca se encuentra el Paduo, en el Canale Piovego.

Entre viejas barcas en un antiguo puerto encuentran la intimidad que necesitan las dos protagonistas de la novela. Esta vieja barca se encuentra el Paduo, en el Canale Piovego.

Estamos en el principio del verano de 2001, y Anna y Francesca son dos adolescentes de 13 años, cercanas a sus 14 años, que destacan por dos cosas. Por ser las dos chicas más desarrolladas y guapas del lugar, atrayendo a todos los adolescentes y jóvenes del entorno, y por ser amigas inseparables desde tiempo atrás. Viven en una urbanización obrera de Piombino, donde hay una potente industria siderúrgica venida a menos, en la Toscana frente a la isla de Elba. Su tiempo pasa entre la playa, sus conflictos familiares, y sus momentos íntimos. En otro círculo está Alessio, el hermano mayor de Anna, trabajador de la siderúrgica, que complementa sus ingresos con el trapicheo y con el robo de cobre. Es el guapo del lugar, pero vive amargado por el abandono unos años antes de su novia Elena, de extracción social superior, y cuya relación terminó cuando la chica se fue a estudiar a la universidad. Conforme el verano avanza, las situaciones de todos los personajes del relato se complicarán, las emociones y los sentimientos se volverán confusos, y las decisiones fácilmente serán las equivocadas. Seguiremos la vida de estos y otros personajes durante un año, del que ninguno saldrá indemne.

El lector de esta novela no tarda mucho tiempo en entender que las vidas de la pléyade de personajes interrelacionados avanza más allá del drama, hacia algún tipo de tragedia. Aunque nos está contando la autora la vida de estos personajes, cada evento en sus vidas nos da la sensación de estar en una cuenta atrás. Aunque en ningún momento podemos prever cual va ser la naturaleza del hecho que termine de romper sus vidas. Para algunos definitivamente, para otros señalando un volver a empezar.

Anna y Francesca, guapas y decididas, los adolescentes de Piombino escriben sus nombres en las paredes con declaraciones de amor. Parece que algún admirador de Anna se ha llegado hasta estas esclusas del Naviglio del Brenta.

Anna y Francesca, guapas y decididas, los adolescentes de Piombino escriben sus nombres en las paredes con declaraciones de amor. Parece que algún admirador de Anna se ha llegado hasta estas esclusas del Naviglio del Brenta.

Avallone no tiene piedad ni de los personajes ni del entorno. Cargada con una fuerte dosis de crítica social, ninguno de los personajes se salva. Sólo las dos adolescentes parten con un aura de inocencia, o más bien de inconsciencia, que irá desapareciendo conforme caigan los golpes. Los demás aparecen como gente sin perdón. Si especialmente se ensaña con los padres de las dos protagonistas, no deja de poner en solfa la cobardía de las madres. Si en un momento sentimos simpatía por Alessio, víctima como algunos otros jóvenes de un amor que se muere, porque no basta ser guapo para enamorarse de según que chicas, también hay que tener posición, esta simpatía se desvanece con sus arranques impetuosos, y su cierta cobardía ante según que situaciones. Si ya entramos en los personajes secundarios que bordean el patetismo…

¿Qué opino yo de esta historia? En primer lugar, que su lectura me enganchó poderosamente, y perdí alguna hora de sueño, aparte de aprovechar intensamente el viaje de vuelta de las vacaciones para devorarlo. Eso ya indica algo. Efectivamente, la sensación de cuenta atrás hacia la tragedia no estuvo errada. Aunque esta se produjo donde menos lo esperaba. Y lo que he echado en falta ha sido unos personajes más matizados, menos tópicos, con alguna vuelta en su personalidad más interesante. Porque salvo a las dos chiquillas, llega un momento que te importa un rábano lo que les pase al montón de cretinos que las rodean. Y creo que el mundo tiene una gama de tonos más variada que lo que la autora nos muestra. Pero por lo demás, una buena lectura para estas vacaciones pasadas, aunque sea en otra región de Italia distinta de la que he visitado.

Las grandes zonas industriales no son necesariamente bonitas, como la siderúrgica Luchini de la novela, que existe en la realidad. En la foto, desde el Naviglio del Brenta se vislumbra la zona industrial de Venecia, al sur de Mestre.

Las grandes zonas industriales no son necesariamente bonitas, como la siderúrgica Luchini de la novela, que existe en la realidad. En la foto, desde el Naviglio del Brenta se vislumbra la zona industrial de Venecia, al sur de Mestre.

[Cine] Dos días en Nueva York (2012)

Cine

Dos días en Nueva York (2 Days in New York, 2012), 15 de mayo de 2013.

Fin de semana de flojera cinematográfica general. Tras el fuerte ritmo de estrenos oscarizables en enero, en estos momentos da la impresión de que los nuevos estrenos están más flojos. O por lo menos no encontramos propuestas realmente atractivas. Ha sido el fin de semana de los premios Goya, pero hace tiempo que he entendido que el cine español y yo vamos por caminos y tendencias dispares. La película española que más me ha gustado en el 2012 tan apenas ha recibido la atención ni de los medios, ni de los académicos, ni del público. Tras una serie de conversaciones con compañeras de trabajo, y tras conocer durante unos segundos a la directora del filme, veo en casa esta semana una película de producción no sólo española sino aragonesa, y que en su momento no fuimos a ver por la floja impresión que le produjo a una amiga. No es una catástrofe, pero tampoco me dice gran cosa. Así que entre todo este panorama, decidir qué ver no es fácil. Y por la simpatía que nos ha merecido en otras ocasiones la francesa Julie Delpy, tanto en su faceta de actriz como de directora, nos decidimos por esta secuela de otra película suya anterior que, aunque con defectos, no nos disgustó. Es cierto que cuando la vimos despertó un entusiasmo en nuestro grupo que luego se ha visto tremendamente atemperado. No era para tanto. Pero no nos disgusto. Y la tengo en mi colección de películas sobre la fotografía en el cine.

Si en la primera entrega conocíamos a la fotógrafa Marion Duprés (Julie Delpy) llevando a su novio de entonces a conocer a su excéntrica e imposible familia a la capital francesa, años más tarde la encontramos instalada en Nueva York con un hijo de aquella relación, y conviviendo con otro hombre, Mingus (Chris Rock), con quien planea montar un hogar. También ha avanzado en su carrera como fotógrafa y, además de trabajar para una revista, ha hecho sus pinitos en la fotografía conceptual, y va a inaugurar su primera exposición importante. Con este motivo, su familia vendrá de Francia a pasar unos días, poniendo toda su vida de patas arriba.

Si en la primera parte Delpy conseguía alcanzar cierto equilibrio entre la comedia y la reflexión dramática sobre los problemas existenciales y de pareja de los protagonistas, en esta segunda parte ese equilibrio no se consigue. Predominan las situaciones cómicas, pero sin que el humor que desarrolla sea especialmente brillante. En ocasiones es vulgar. Algunos personajes son realmente bufos, y creo que no aportan nada a la situación. Y el desarrollo de la parte dramática del filme, que sigue un paralelismo con la parte parisina, no consigue alcanzar el mismo nivel.

Dicho lo cual, las interpretaciones del conjunto tampoco son cosa del otro mundo sin que estén realmente mal. Quizá el problema es que a veces parecen personajes sacados de una enciclopedia de tópicos sobre franceses, yanquis y las relaciones entre ambos.

Lamentablemente, y a pesar de las simpatías que sentimos por Delpy, ver esta película nos ha parecido una pérdida de tiempo. Una producción prescindible que no añade nada a lo que ya nos contó hace cuatro o cinco años. En cualquier caso, esta película también va a mi colección de películas sobre la fotografía en el cine.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Sigo sin haber viajado a Nueva York, así que me quedaré en el lado parisino de la historia, en la plaza de los Vosgos. Hermosísima plaza en el Marais parisino.

Sigo sin haber viajado a Nueva York, así que me quedaré en el lado parisino de la historia, en la plaza de los Vosgos. Hermosísima plaza en el Marais parisino.

[Cine] Lo imposible (2012)

Cine

Lo imposible (The Impossible, 2012), 16 de enero de 2012.

En estas semanas tenemos previsto ver más cine de lo habitual, por dar un repaso a las candidatas a los premios óscar que se van estrenando. Pero no me imaginaba yo que iba a acabar viendo esta película que lleva un montón de tiempo en cartelera, y que no me había interesado en absoluto. Sin embargo, me dejo convencer para acompañar a unas amistades a verla. Para convencerme me dicen que es candidata a algún óscar. Más me mueve la oportunidad de tomarme unas cervezas después y charrar un rato que este filme español, dirigido por Juan Antonio Bayona, con ambiciones internacionales.

La película nos cuenta la odisea de una familia normal y corriente, los Bennet (en la película parecen norteamericanos o de algún país anglosajón, pero está basada en lo que le sucedió a una familia española, los Álvarez-Belón), que pasan unas vacaciones en algún lugar de playa del Océano Índico, donde son sorprendidos por el tsunami que asoló aquella región el 26 de diciembre de 2004. Así, la malherida Maria (Naomi Watts) y su hijo mayor Lucas (Tom Holland) quedan separados del marido, Henry (Ewan McGregor) y los dos niños pequeños. Y ahí comienza una lucha por sobrevivir y volver a reunirse.

No perderé mucho tiempo en comentar. Los presagios que tenía sobre el filme se confirman. Es una película efectista más que efectiva, con un guion que no está muy bien encadenado, y que se limita a presentar momentos que buscan conmover al espectador, ligados por ratos en los que realmente no pasa gran cosa. Esto se cuenta en un mediometraje de 45 minutos. Eso sí, es producción española sacando pecho en cuanto a gastos de producción.

Las interpretaciones, desde mi punto de vista son de aliño. Ambos protagonistas son intérpretes solventes que cumplen con lo establecido. Considero excesiva la nominación de Watts al óscar a mejor actriz protagonista. Su trabajo es correcto pero no extraordinario y, por otra parte, casi diría que su papel es secundario respecto al del chaval que hace de hijo mayor, Tom Holland, y que me parece el personaje más interesante del filme. Dicen los créditos que por ahí pasa Marta Etura, a la que no he reconocido mientras veía la película, y Geraldine Chaplin, que sí he reconocido, pero que no hace más que poco más que un cameo.

Película que he visto más por estar con la gente que por el interés que me despertaba, que no es que sea una catástrofe ni nada de eso, pero que no me parece que merezca la atención que ha recibido ni de los medios ni del público. Pero las cosas son así. Qué se le va a hacer.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

Hay modificaciones en mis valoraciones de Hacia los premios Óscar 2013, que afectan a la categoría de  Actriz protagonista, situando a Watts provisionalmente la tercera de mis preferencias, aunque dudo que sostenga la posición.

Playa de Margate

Parece que las playas del mar del Norte, como la de Margate en Inglaterra, son menos idílicas, más borrascosas, pero dan menos disgustos que las de Tailandia.

[Cine] Golpe de efecto (2012)

Cine

Golpe de efecto (Trouble with the Curve, 2012), 7 de diciembre de 2012.

En un fin de semana pocho y extraño, encontramos un momento para acercarnos al cine a la improbable hora de las cinco de la tarde. Aunque de un tiempo a esta parte cada vez es menos improbable. Cosas que pasan. Sin una preferencia clara por lo que hay en la cartelera, decidimos «visitar» a Clint Eastwood, dirigido por otro, Robert Lorenz, en lo que parece su enésimo papel de viejo gruñón con  buen corazón. Y eso que parecía que Gran Torino había sido su despedida de la interpretación. Que tiene 82 tacos el «joven».

Gus (Eastwood) es un ojeador de un equipo de beisbol americano que se está haciendo ya mayor. Mantiene una buena relación con Pete Klein (John Goodman), su jefe inmediato, pero los mandamases del equipo están pensando ya en retirarlo. Por lo demás, es un tipo solitario, que mantiene unas relaciones cordiales pero frías con su hija. Su hija es Mickey (Amy Adams), una abogada de éxito que se deja la piel trabajando en el bufete del que espera ser socia. Pero Gus está perdiendo la vista, y eso preocupa a PeteGus tendrá que ir a ojear a un joven de la ligas menores, que promete mucho, aunque es un soberano gilipollas, Bo Gentry (Joe Massingill). Y Pete convencerá a Mickey para que acompañe a Gus. Además, en su recorrido por las Carolinas, conocerán a Johnny (Justin Timberlake), una promesa de este deporte al que una lesión ha relegado también al empleo de ojeador. Y este sentirá algo más que simpatía por la arisca y encantadora Mickey, valga el oxímoron.

A ver. Me dejaré de tonterías. En la industria del cine americano, el más tonto tiene oficio para rodar una película. Pero a la mayor parte les sale un producto técnicamente razonable pero cuyo interés,… pues hay de todo. Y este es el caso. Con un guion flojito, flojito, con alguna que otra trampa, especialmente en un final forzado y no excesivamente afortunado, esta película se salva por las interpretaciones de sus dos protagonistas. Teniendo en cuenta que el romance entre los jóvenes y guapos es poco convincente y superfluo, aquí lo que importan es la historia y las escenas en las que cruzan miradas, palabras y actitudes el veteranísimo Eastwood y la no tan joven como nos quieren vender Adams. Aunque es cierto que es mona y tiene encanto. Ambos están muy bien, y justifican el pasar por taquilla. Pero lo demás,… pues del montón. Muy del montón.

En fin, para quienes queremos a Clint y nos cae simpática la Adams, una opción razonable. Pero por los pelos y por ellos. Por lo demás, un filme olvidable con facilidad, con la dificultad añadida de que el deporte que trata es de consumo norteamericano prácticamente.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **
El asador

Un cierto debate hay en el filme entre el vegetarianismo de la chica y el amor a la carnuza del padre,… que se solventa, y no destripo nada importante del argumento, con la caída en la tentación de la hija. Y eso que se come unos vulgares «perritos calientes», y no las ricas viandas que se asan en la Plaza del Pilar de Zaragoza estos días.