[Libro] After dark

Literatura

Una de las características de los libros que hasta ahora había leído del japonés de moda, Haruki Murakami, es que sus novelas tienden a ser más bien tochos. En el sentido de su volumen, me refiero. Su 1Q84 inicial ya era gordota y todavía faltan partes, que esperamos para este mes que viene. Pero tenía pendiente desde este verano uno de sus relatos de extensión más razonable. Y en estos días lo léido. No me ha costado mucho, la verdad. Por su longitud, y por otros motivos.

After Dark
Haruki Murakami (traducción de Lourdes Porta)
Tusquets Editores – Maxi; Barcelona, 2010
ISBN: 9788483835623

Este relato nos va a permitir acompañar a una serie de personajes de la vida nocturna de Tokio en las horas tras la caída de la noche (after dark) y el cese de los servicios ferroviarios de la metrópoli japonesa. Y así, conoceremos a Mari una joven universitaria de 19 años que se refugia lejos de casa en una cafetería, enfrascada en la lectura. Donde la encontrará Takahashi, otro universitario y músico de jazz aficionado, que la conoció tiempo atrás a través de Eri, la hermana de Mari. También conoceremos el atribulado dormir de esta, en una habitación en la que el televisor muestra imágenes misteriosas a pesar de estar desconectado. O la vida en un love hotel, donde las parejas van y vienen con el único fin de practicar el sexo discretamente, y en el que un cliente ha agredido brutalmente y ha robado todas sus pertenencias a una joven prostituta china, que es servida a los clientes en una motocicleta, reducida al mismo estatus que una pizza por encargo. Todos los personajes interrelacionarán entre sí de un modo u otro a lo largo de la noche y la madrugada, conoceremos sus miedos y sus anhelos, y por qué permanecen en vela mientras la mayor parte de la ciudad duerme.

Con una escritura mucha más fluida y mucho más sencilla conceptualmente de lo que hasta el momento había leído de este autor, nos introduce en una pequeña historia en la que diversos conceptos y temas surgen. La familia, el futuro, las relaciones humanas, la violencia, la solidaridad, la belleza y sus significados, y cómo no, el enamoramiento. Como proceso este último, no como la inevitabilidad que en muchas obras literarias se presenta. Por supuesto, como sucede muchas veces en la obra de Murakami, aspectos sobrenaturales y la música de jazz son dos elementos que un momento dado u otro hacen presencia en la narración.

Realmente, es una obra que no me ha costado nada leer. Me enganché enseguida, y me ha parecido muy interesante. Uno simpatiza inmediatamente con los personajes. O directamente te caen mal, según las circunstancias. Pero sin que existan estereotipos. Cada uno de ellos tiene sus luces y sus sombras, y sus motivo. Sean estos conscientes o no. También me gusta la posición del narrador, que se ve a sí mismo como un observador, presente en las escenas narradas, aunque ignorado por los protagonistas de las mismas. E incapaz de intervenir e interactuar. Aun cuando lo desee.

Me parece una obra muy interesante, y como recomendación, me parece que puede servir como introducción a los mundos del escritor japonés de forma más suave y progresiva que otras de sus obras más conocidas, pero más densas y complejas.

A orillas del Rin

Las grandes ciudades siempre mantienen parte de su vida tras la caída de la noche; como la ciudad de Colonia a orilla del Rin (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

[Libro] Solar

Literatura

Dicen por ahí que Ian McEwan es el escritor de narrativa de ficción más importante de la actualidad. Yo he tenido oportunidad de leer dos de sus novelas, y ambas me han gustado bastante. Lo que no sé es si subir a lo alto del pedestal. Quizá eso es lo de menos. En su última novela, la emprende con el calentamiento local. O a lo mejor no. A lo mejor la emprende con algo más profundo todavía.

Solar
Ian McEwan (traducción, Jaime Zulaika)
Panorama de narrativas, Anagrama, 2011
ISBN: 9788433975553

Primrose Hill

Una de las oportunidades de redención para el protagonista de la novela, tiene que ver con un pulcro apartamento cerca de Primrose Hill, lugar donde los londinenses gustan de disfrutar de los días de buen tiempo, con vistas de la ciudad (Canon Digital Ixus 400).

Estamos en el año 2000. Michael Beard es un físico famoso, ganador del premio Nobel por sus aportaciones sobre el comportamiento de la luz en el marco de la teoría de la relatividad de Einstein. Pero eso fue muchos años antes. Desde entonces vive acomodado pero sin aportar grandes cosas. Comedor, bebedor, mujeriego; va por su quinto matrimonio que hace aguas por todas partes. Descubre que su mujer le es infiel. Y un joven físico del instituto dedicado a las energías alternativas para luchar contra el cambio climático donde trabaja un día a la semana le irrita con su desparpajo, su falta de complejos y su originalidad. Todo conspira para complicar su vida. A la vuelta de un esperpéntico viaje a un fiordo helado en el círculo polar ártico, alguien morirá y su vida cambiará. Volveremos a encontrarlo en 2005 y en 2009, en el que finalmente las consecuencias de todo lo que ha hecho y lo que no ha hecho en su vida explotará.

Con esta novela ha estado a punto de pasarme como con La conjura de los necios. Aquella es una novela que nunca he podido terminar por el rechazo visceral que me produce su protagonista. En este casi casi es lo mismo. Pero he llegado al final, para conocer el devenir de este físico, que sin duda alguna es la personificación de los defectos de la sociedad occidental actual. Avaro, consumidor en exceso, desconsiderado con los demás, egoísta… su glotonoría es la metáfora perfecta del derroche de recursos de la sociedad contemporánea. Del consumo desmedido. Esto es algo de lo que te vas dando cuenta cuanto más reflexionas sobre lo que has ido leyendo. Quizá la figura de Michael Beard incomoda especialmente por no deja de ser ese alter ego de todos nosotros que no queremos reconocer. Es todo lo que no nos gusta de nosotros mismos, como colectivo, pero quizá también como individuos. También es un espejo de la capacidad del ser humano para cometer errores. Al protagonista, un privilegiado desde todos los puntos de vista, constantemente se le ofrecen oportunidades para corregir su rumbo. Pero con con una constancia igualmente persistente, domina su vertiente negativa para huir hacia delante, insistiendo en sus errores.

De fondo, el asunto del calentamiento local, que es tratado paródicamente pero no por ello con menos seriedad. Al fin y al cabo, lo que se parodia no es el problema, sino la actitud de científicos, politicos, intelectuales, la sociedad en general ante el problema. Lo cual también nos debería reflexionar sobre el hecho de que tenemos un problema, un problema grave. Al igual que Beard aunque diagnostiquemos correctamente los problemas que el mundo presenta, que nuestra civilización ostenta, no sólo no corregimos el rumbo sino que persistimos con igual constancia en nuestros errores.

La novela nos divertirá en muchas ocasiones. Tanto el viaje al ártico, como la muerte que pone fin al primer acto de la novela son momentos de increíble comicidad. Pero también es una novela dramática, y por qué no decirlo, trágica en cuanto a las consecuencias finales. En cualquier caso, cuanto más reflexiono sobre lo que he leído, más recomendable me parece. Así que, a por ella.

Primrose Hill

Describe la novela tanto los niños jugando como las cometas volando en Primrose Hill (Canon Digital Ixus 400).

[Libro] La belleza y el dolor de la batalla

Literatura

Ya comentaba ayer que últimamente me pica el gusanillo por saber algo más de ese terrible conflicto que fue la Primera Guerra Mundial. Un conflicto bélico que se podría haber llevado con todo derecho el dudoso honor de «horror del siglo» si no fuese porque sólo 20 años después de su finalización, los mismos actores se enzarzaron con horroroso entusiasmo en una catástrofe humano mucho mayor. Y vinculada, de muchas formas. En cualquier caso, llevaba ya varios meses haciéndome guiños desde las estanterías de las librerías este volumen del historiador sueco Peter Englund que hoy os comento, pero que me daba un poco de repelús por su abultado número de páginas. Finalmente, lo compré, y no creo que me arrepienta nunca de haberlo hecho.

La belleza y el dolor de la batalla (Stridens skönhet och sorg)
Peter Englund (traducción, Caterina Pascual Söderbaum)
Roca Editorial de Libros; Barcelona, 2011
ISBN: 9788499182254

El libro narra acontecimientos reales, tal y como los vivieron sus protagonistas. La narración está basada en escritos de la época de los propios protagonistas. Diarios, cartas, libros de memorias,… A partir de estos documentos, el autor nos ofrece 227 fragmentos en los que vamos siguiendo la peripecia de 20 personas de distinta condición, que vivieron y sufrieron los acontecimientos y las consecuencias de la gran guerra. Se trata de gente muy diversa. En general, no hay militares de alta graduación o responsables políticos. Son personas del pueblo. Pero algunas de ellas alcanzaron gran notoriedad en su vida.

Castillo de Haut-Koenigsbourg

El castillo de Haut-Koenisburg en Alsacia, paso a manos del Imperio alemán en 1871, para volver a manos de Francia al final de la primera guerra mundial (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

  1. Una británica que vive en Rusia y se alista en el cuerpo de enfermeras del ejército del zar.
  2. Una adolescente prusiana que va creciendo durante la guerra, observando las consecuencias de la misma como civil, desde la ciudad de Schneidemühl, actualmente Piła (Polonia), que tiene su primer amor, casto, con un joven teniente, que ve cómo se le muere un bebe en sus brazos, por hambre.
  3. Un entusiasta artillero alemán de origen judio, patriota como el que más, que consigue salir del conflicto sin haber sido herido.
  4. Un italoamericano neoyorquino que acude a la llamada de Italia, para luego desarrollar una enfermedad mental que lo mantuvo en retaguardia casi toda la guerra.
  5. Un alpino italiano que sufre el sinsentido de la guerra en el frente del Isonzo, para acabar prisionero de los austriacos tras el desastre de Vaporetto.
  6. Un oficial de caballería húngaro que mira con distancia todo lo que pasa como si apenas fuera con él, la caballería tiene un papel muy limitado en esta guerra dominada por los terrores tecnológicos, recorriendo casi todos los frentes europeos de la guerra.
  7. Un aventurero venezolano, que tras ser rechazado por los ejércitos de los países de la Entente, acaba siendo oficial de caballería en el ejército otomano en el que presencia el genocidio armenio.
  8. Un neurocirujano norteamericano que tiene que lidiar con terribles heridas, con sus propias enfermedades y que acaba teniendo experiencias muy cercanas con pacientes con neurosis de guerra, actualmente conocida como síndrome de estrés postraumático.
  9. Un soldado belga, que se queda sin patria y ejército, y acaba siendo un as de la aviación bajo los colores de su país aunque con dolorosos resultados al final.
  10. Un soldado británico de gran ardor guerrero que conquista la Cruz Victoria.
  11. Un soldado del ejército alemán pero de origen étnico danés, de los que quedaron incorporados al Imperio alemán tras la guerra de los ducados, y que siente que esta guerra no va con él.
  12. Un soldado francés, que al igual que los dos anteriores se ven enfangado en las trincheras del frente occidental
  13. Un oficial ingeniero del ANZAC que acabará entregando su vida en las playas de Gallipoli.
  14. Un oficial australiano que cae preso en Kut-al-Amara, y cómo sobrevivió en mejores condiciones de las previstas al cautiverio entre los otomanos.
  15. Una enfermera rusa que ha de enfrentar los gases venenosos, los peligros de las bombas enemigas, y llegada la revolución los peligros de las tropas propias.
  16. Un marinero de la flota de alta mar alemana que pasa la guerra sumido en el tedio, fuera de la puntual batalla de Jutlandia.
  17. Un oficial británico que sufre el desgaste físico y psicológico de la guerra en el bello pero inhóspito paisaje del África oriental.
  18. Un civil francés que observa con una mezcla de escepticismo y cinismo las inconsecuencias de la sociedad francesa de retaguarda ante los hechos de la guerra.
  19. Un oficial de caballería ruso que va recorriendo distintos escenarios del frente oriental, y que acaba temiendo por su vida cuando la revolución.
  20. Una feminista australiana, que compra de su propio dinero algunos vehículos y ambulancias que luego lleva al frente de los balcanes para conducirlos ella misma, sufriendo penalidades físicas, penalidades del amor, el incendio de Salónica, y un desgaste personal considerable.

Es posible que me deje alguno. O no. En algún sitio he leído que eran 22 protagonistas en otros que  20, en otros que 19. Imposible. A mí me salen 20. No sé si debemos incluir entre el protagonistas el último fragmento, del que luego hablaré.

El Palacio Real desde el Puente de las Cadenas

Uno de los protagonistas, oficial de húsares húngaro, consigue volver a Budapest al final de la guerra tras un accidentado viaje en tren atravesando Bélgica, Alemania, Austria y, por supuesto, Hungría (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8)

En cualquier caso, los fragmentos no nos cuenta una historia completa de las vidas de estas personas. Nos cuentan momentos seleccionados, en los que conocemos su estado de ánimo. Conocemos cómo viven la situación, cómo les afecta como seres humanos. Cuáles son sus anhelos. Sus esperanzas y sus deseperanzas. Los peligros que arrostran son muchos. Aquellos que frecuentan los frentes de batalla, por supuesto la posibilidad o la realidad de morir o de sufrir heridas y graves mutilaciones. Pero también se perciben muy nítidos los cambios de humor y los cambios de pensamiento. Cómo los más entusiastas con el fenómeno bélico pueden acabar siendo sus mayores críticos. También nos transmiten el miedo a la enfermedad. La malaria, la gripe «española», la disentería, son algunas de las enfermedades que sufren nuestros protagonistas. El terror al gas venenoso invisible. También sufren la hipocresía de los que no luchan, de los que se lucran de esta guerra, de los que los mandan a morir y a matar aunque no los conozcamos.

El libro me ha impresionado. Evidentemente, constituye un fresco inmenso de un momento histórico determinante en la historia del mundo. De el derivaron importantes cambios social y políticos. Se modificaron las relaciones de poder en el mundo. Se pusieron las bases para las desgraciadas décadas de los 30 y los 40 con el auge de los totalitarismos, y nuevas y más terribles guerra. Y todo ello está escrito y descrito con un estilo y una soltura que hace una delicia su lectura. Ha sido algo más de un mes, leyendo cada noche unos cuantos fragmentos. Algo con lo que meditar mientras llegaba el sueño. Pero me gustaría que no terminase. Que pudiese seguir conociendo esos bocados de realidad de las personas que allí estuvieron. Otras personas, con otras vivencias, con otros puntos de vista. Para que nos cuenten la historia que normalmente no nos cuentan los libros de historia.

El final es relativamente devastador. Después de un épilogo en el que se nos cuenta qué fue de las personas que han protagonizado los fragmentos que constituyen el libro, se nos ofrece un último fragmento. De un último protagonista. De un cabo austriaco del ejército alemán que también estuvo allí. Y que años más tarde, en un infame libro, escribía como el final de la gran guerra le determinó a entrar en política. Y aquél hombre que así lo hizo y fue consecuente hasta el final, desgraciadamente, fue Adolf Hitler. Y esta es otra historia y ha sido contada en múltiples ocasiones.

En ElPaís.com hay una galería de fotografías de los protagonistas del libro.

Paisaje rural

Paisaje rural en la gran Polonia, probablemente no muy lejos de donde Elfriede veía pasar a los soldados, y con 14 o 15 años se enamoró de un joven teniente; más tarde fue conocida como Jo Mihay, y fue bailarina y activista contra los nazis (Fujifilm Finepix F10).

[Libro] El jardín olvidado

Literatura

Ya comenté en mi anterior lectura que el libro me lo habían dejado. Una amiga. Y cuando lo hizo, nos pusimos a comentar cuestiones sobre la llamada literatura romántica. Recuerdo con yo dije que en una novela, me gustaba una buena historia de amor tanto como el que más. Pero que los tópicos habituales de la llamada novela romántica me resultaban relativamente indigeribles.  Y entonces se dirigió a su estantería, cogió el volumen que hoy nos ocupa y me dijo que lo leyera también, que cambiaría de opinión. «Veremos», le dije. Ya he visto.

El jardín olvidado (título original, The Forgotten Garden)
Kate Morton (traducción, Carlos Schroeder)
Suma de letras; Madrid, 2010
ISBN: 9788483651568

Esta novela de la australiana Kate Morton nos cuenta la historia de tres generaciones de mujeres de una misma familia, rodeadas por el misterio de una de ellas Nell, que cuando tenía 21 años descubre que fue adoptada cuando su presunto padre la encontró en 1913 en un puerto australiano, sola, con una maleta con unas pocas pertenencias y sin ningún pariente conocido. Del contenido de la maleta y de las condiciones, se deduce que procede de la Gran Bretaña, pero las circunstancias de su nacimiento, y porqué fue abandonada en un barco con destino a Australia son desconocidas, hasta que en los años 70 del siglo XX comienza a investigar. Esto le lleva hasta Cornualles donde encuentra algunos indicios de la historia, y compra una vieja casa a orillas del mar, relacionada probablemente con su familia. Vuelve a Australia para disponer las cosas para abandonar aquel continente e instalarse en Inglaterra, cuando su hija abandona a su nieta Cassandra en sus manos, por lo que se ve obligada a cuidar de ella. Años más tarde, cuando fallece, la nieta, una mujer ya madura y marcada por la muerte traumática de su marido y de su hijo años antes, descubre toda la historia anterior, y se traslada a Cornualles para terminar de desentrañar el origen de Nell, donde resultará que nada es lo que parece.

Para empezar, decir que la escritora escribe muy ameno. Y el comienzo de la novela es muy intrigante, por lo que te engancha. La novela se estructura en constante idas adelante y atrás en el tiempo. Tan pronto seguimos las andanzas de Nell en los años 70, como nos trasladamos al pasado a la Inglaterra de principios de siglo XX, como volvemos al año 2005 para saber de las investigaciones de Cassandra. Pero,…

Pero en un momento las cosas me empiezan a chirriar. Y empiezo a no entender. Empiezo a no entender cómo puede ser que el éxito de esta novela este basada en elementos propios de las novelas y los folletines de antaño. La lectura es lo suficientemente fácil, para que a pesar de la extensión del relato, uno no lo abandone. Ya que está empezado, asumiremos las consecuencias y lo terminaremos. Pero en un momento dado, las situaciones descritas producen casi hilaridad, por los lugares comunes que nos presenta la escritora. Aquí un tono de niña abandonada en el Londres de 1900, con truculentos personajes al estilo Oliver Twist. Allá, una mansión en las brumosas costas de Cornualles con unos terratenientes rancios al más propio estilo todo de una Cumbres borrascosas venidas a menos. Por aquí, la traumatizada mujer australiana todavía guapa a sus 40 años que tímidamente encuentra el amor en el sudoroso jardinero que le ayuda a restaurar la casa en el acantilado, pero que resulta ser un médico de Oxford también traumatizado. Y todo tipo de trucos baratos para ir haciendo avanzar la trama, que pronto tiene un final que resulta previsible. Si no fuera porque es evidente que la intención de la autora es presentar una historia presuntamente seria, hay momentos que juraría que estamos ante una parodia.

Lo dicho. El libro es de lectura fácil. Lo cual supongo que ha facilitado su éxito. Pero si decidís leerlo, cosa que no recomiendo especialmente, hacedlo clandestinamente, pues si no corréis el riesgo de despertar las iras de la brigada anticursis. Decididamente, sigo apreciando las buenas historias de amor en la literatura. Pero si la novela romántica es esto,… no, gracias. Poco respeto por la inteligencia de sus lectoras, pues supongo un público fundamentalmente femenino, tienen los autores y editores de este tipo de libros.

Y con esto me ganaré las iras de la amiga que con buena intención me prestó el libro. Aunque no creo que pierda su amistad porque en peores plazas hemos toreado.

Tintagel (ruinas del castillo no visibles por la niebla)

Accidentadas costas con nieblas y tormentas es el tópico sobre Cornualles; aquí una vista entre nieblas de las costa de Tintagel (Fujifilm Finepix F10).

[Breve – foto, cine y literatura] Cuando una imagen tiene que ver y cuando no

Cine, Fotografía, Literatura

Introduzco esta breve entrada como complemento a la anterior sobre la novela La mujer del viajero en el tiempo. Y comparo las imágenes asociadas a la novela y a la película.

El cartel de la película es absolutamente deleznable. Una imagen empalagosamente acaramelada de los dos protagonistas, con muchas lucecitas desenfocadas en forma de círculos de colores como no menos empalagoso fondo. Todo ello unido al desafortunado cambio de título en la versión cinematográfica. Para fusilar a unos cuantos por crímenes contra la humanidad. Propongo.

Un colorida aunque sobria fotografía, en la que vemos los pies de una niña, una manta, un termo de café, y algo de ropa. Todo ello nos lleva a elementos clave de la historia, y en su conjunto a los que probablemente son los momentos más felices para los protagonistas. Firmada por Tim Hetherington, que murió esta primavera en los disturbios de Libia. ¿A que no es tan difícil distinguir una foto apropiada de una inapropiada para la promoción de una película o un libro? ¿A que no?

[Libro] La mujer del viajero en el tiempo

Literatura

Estos días he llevado dos libros al retortero. Y si ayer comentaba el que terminé de leer el domingo, y que es el librito pequeño que me gusta llevar encima para los ratos muertos en transportes urbanos u otros lugares fuera de casa, ayer por la noche terminé de leer el que llevaba leyendo en casa desde principios de la semana pasada. Este último es un libro que me han dejado, por lo cual siempre me planteo si esto es legal o es «piratería». Tal y como se ponen las cosas por ahí. Y me lo dejaron al comentar una de las películas que vi por televisión hace unos días, que sin parecerme nada del otro mundo, observé que tenía elementos originales que me gustaría saber como son tratados en el libro de la norteamericana Audrey Niffenegger.

Como ya he dicho, el libro me lo han dejado, con la advertencia previa de que es un libro «más para chicas». Supongo que por el hecho de que la historia de amor entre los dos protagonistas tiene un lugar principal, y las historias de amor «no son para chicos». O vete tú a saber. Bueno. Yo la he leído, y ahora os lo cuento.

La mujer del viajero en el tiempo (título original, The Time Traveler’s Wife)
Audrey Niffenegger (traducción, Silvia Alemany)
Random House Mondadori, DeBolsillo; Barcelona, 2006
ISBN: 9788483460474

Advierto que alguno de los datos que ofrezco a continuación pueden desvelar elementos del argumento que el potencial lector preferiría no conocer. Lo que vulgarmente se llaman ESPOILERS.

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Henry es un bibliotecario. Y Henry sabe desde su infancia que es un viajero en el tiempo. Contra su voluntad. Sin poder controlar cuando va a viajar ni donde, ni hacia donde en la línea del tiempo, pasado o futuro. Henry se salvó de morir en el accidente que acabó con la vida de su madre, porque en ese momento viajó. Y de repente, Henry se ve abordado un día, cuando tiene 28 años y su vida personal se acerca mucho a un infierno de alcohol, drogas y relaciones interpersonales destructivas, por una guapa joven de 20 años, Clare, pelirroja, que dice que le conoce desde que tiene 6 años y que está enamorada de él. Aunque él, a los 28 años, no la ha visto nunca. A partir la historia se desarrolla en tres partes, que no coinciden necesariamente con las tres partes en las que formalmente se divide el libro.

En un primer tramo de la narración se nos cuenta el noviazgo entre los dos protagosnistas. Primero, el enamoramiento de ambos personajes, especialmente de Clare, que se ven en repetidas ocasiones con Henry durante su infancia y adolescencia ya que este último tiende a viajar repetidamente a los mismos lugares, en distintas épocas. Después, en tiempo real como van construyendo su relación con las dificultades asociadas a la condición de él, que sabemos está debida a una condición genética.

Un segundo tramo se centra en la vida de casados en sus primeros años, cuando intentan concebir un hijo, lo cual lleva a Clare a sufrir repetidos abortos por la transmisión de los genes que condicionan los cronodesplazamientos de Henry a los embriones.

Finalmente, el tramo final nos lleva los últimos años de convivencia en común, con un Henry cada vez más desgastado, que sufre graves accidentes, y que parece abocado a un destino fatal antes de tiempo.

Final de los posibles ESPOILERS

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La historia que se nos cuenta, se puede juzgar desde dos puntos de vista distintos. Como historia de ciencia ficción o como romance. Como historia de ciencia ficción no se puede considerar una obra de primer nivel. Los viajes en el tiempo deben describirse con mucho cuidado, ya que si no fácilmente se compromete el argumento debido a las paradojas temporales. Y en esta historia abundan los suficiente para llegar a una situación en la que la situación no es asumible, y todo resulta en el terreno de la fantasía más que en el de la ficción científica.

Con lo cual llego a una conclusión. El trasfondo de ciencia ficción no es importante. Es simplemente una herramienta argumental para explorar la relación amorosa entre los dos protagonistas que van a sufrir constantemente una dolorosa sensación que les condiciona. La sensación de pérdida. La pérdida de la madre en el caso de Henry. La volatilidad del potencial amante en el caso de la adolescente Clare. La soledad de ambos durante el matrimonio cuando se ven forzados a separarse. La pérdida de los hijos que no llegaron a término en los embarazos. Las pérdidas definitivas que acechan. Y es a la hora de reflejar estos sentimientos donde la novela está más acertada.

La novela se lee bien. Aunque el conjunto resulta irregular. Los encuentros de la niña y adolescente Clare con el maduro Henry en la pradera de detrás de su casa están muy bien. Sin embargo, algunos pasajes de la vida en común de los dos se hacen un poco pesados. Y de vez en cuando, en un libro que no es precisamente económico en páginas, te encuentras con pasajes que no aportan nada al conjunto de la historia. Que lo único que hacen es dotar a la historia de elementos melodramáticos, que no aportan nada a lo esencial.  Son prescindibles. Quizá son estos elementos los que las convenciones sociales hacen que quizá sea una novela «para chicas». Sobre todo porque los elementos «para chicos», los relacionados con la naturaleza del viaje en el tiempo y sus consecuencias están muy deficientemente tratados, con muchas inconsistencias lógicas.

En su conjunto, un lectura que no está mal, con un argumento razonablemente original, y con una calidad suficiente para recomendarla como lectura de carácter general. Incluso a los «chicos». Aunque vaya de amoríos. Pero bueno, tampoco es una lectura imprescindible.

Terraza

Las luces y las sombras que rodean la vida de pareja es uno de los temas del libro; luces, sombras y una pareja en la terraza del IAACC Pablo Serrano (Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH).

[Libro] Visiones de Asia

Literatura

Como hago de vez en cuando, me paso el otro día por la librería Cálamo en la que siempre es posible encontrar libros de editoriales pequeñas, y distintos. Opto por llevarme un pequeño volumen de la editorial Minúscula que puede ser interesante por reflejar hechos sociales, geográficos e históricos de una región del mundo de la que poco sabemos habitualmente; Asia central.

Visiones de Asia
Vasili Golovánov (traducción: Ricardo San Vicente)
Editorial Minúscula (colección Paisajes narrados); Barcelona, 2010
ISBN: 9788495587633

Es difícil definir el género al que pertenece este libro. No es ficción. Tiene dos partes, con una estructura y unos objetivos muy distintos, pero que hacen referencia a ese inmenso espacio geográfico que he mencionado antes, Asia central.

La primera de ellas, Visión de Asia, es un relato de viajes. Un grupo de personas de origen ruso o pertenecientes a la Federación Rusa, se encuentra en la República de Tuvá, un rincón perdido del gigante eurasiático en la frontera con Mongolia, cercana a los montes del macizo de Altái. Están preparando un viaje de jubilados norteamericanos interesados en el chamanismo, el cual todavía se practica en este rincón del mundo. El choque cultural y físico con las gentes y la geografía de este lugar es lo que va describiendo el autor, junto con algunas notas históricas que van desde la época de Gengis Kan hasta las correrías del barón von Ungern-Sternberg como señor de la guerra.

La segunda de ellas, Las conversiones de Alejandro, es un ensayo sobre la figura de Alejandro Magno, y concretamente sobre su evolución personal y política conforme se fue adentrando en Asia en sus camapañas de conquista militar. La tesis básica del autor es que el Alejandro macedonio teñido de civilización helénica, se convirtió en el guerrero asiático cuando llegó a las inhóspitas regiones más alejadas del núcleo del Imperio Persa. Esencialmente, la propuesta es negar la posibilidad de convivencia entre la mentalidad asiática y la europea. La imposibilidad del eurasismo.

El principal problema de este librito es que no sabes muy bien qué estás leyendo en cada momento, especialmente con la primera parte. Esta oscila constantemente entre la observación antropológica, la descripción geográfica y la referencia histórica. No obstante, el regusto final es bueno. Te da la impresión de que a través de la subjetiva mirada del autor, un ruso, conoces algo más de esa región del mundo tan ignorada pero que tanta importancia ha tenido en la historia, ya que ha sido fuente de numeras migraciones de pueblos nómadas que han dado lugar a otras tantas culturas que han influido tanto en Asia como en Europa. Por otra parte, el volumen es pequeño y se lee con con agilidad.

Un libro que puede ser recomendable si te gustan los temas que trata. Si buscas una lectura de carácter general, quizá sea mejor buscar en otro lado.

Friso de unicornios Babilonia

Friso de uros en el Pergamon Museum de Berlín, procedente de Babilonia, una de las ciudades importantes del imperio persa (Panasonic Lumix LX3).

[Libro] La hija de Robert Poste

Literatura

Dos factores influyeron para comprar y elegir este libro de cara a llevarme una lectura a mi reciente viaje por tierras suecas. Por un lado, la atractiva presentación de los libros de la editorial Impedimenta, que permiten tener libros bonitos en un tamaño compacto aunque no sea de bolsillo. Por otro lado, la promesa de que se trataba de un libro muy divertido. Cosa que me apetecía. Así que me decidí por esta novela de la escritora británica Stella Gibbons, desconocida hasta ahora para mí. Os lo cuento a la vuelta de la información técnica.

La hija de Robert Poste (título original: Cold Confort Farm)
Stella Gibbons (traducción: José C. Vales)
Editorial Impedimenta; Madrid, 2010
ISBN: 978-84-937601-3-7

Flora Poste es una joven de 20 años, que vive en la Inglaterra de un futuro alternativo próximo a la época en que se publicó el libro (1932). Acaba de quedar huérfana de ambos padres, debido a la «epidemia anual de gripe española», las rentas que le han quedado en herencia son limitadas, y no le apetece trabajar ni casarse, de momento. Por lo tanto, en compañía de su amiga Mary Smiling, una viuda de 26 años a la que pretenden todo tipo de aventureros, traza un plan para ir a vivir en casa de algunos parientes que la acojan. Y quienes la acogerán son los Starkadder, unos rústicos primos que viven en la granja Cold Confort Farm en algún lugar del sur de Inglaterra, y que consideran que tienen una deuda que pagar con Flora por alguna ofensa desconocida (y que nunca conoceremos) realizada a su padre, Robert Poste, en tiempos pretéritos. Y allí se encamina Flora, encontrándose con un panorama absolutamente desolador, con una granja sucia y ruinosa, y una galería de personajes imposibles, a cual más tosco, o deteriorado mentalmente. Todos ellos viviendo bajo la tiranía de la abuela Ada, que no sale de su habitación más que dos veces al año, por en algún momento del pasado «vio algo sucio en la leñera». Frase que se repetirá constantemente en el relato, sin que lleguemos a saber qué es lo que vio. Flora no se quedará de brazos cruzados y se impone la tarea de que antes de abandonar la granja tendrá que colocar las cosas en su debido sitio.

Toda la historia es una parodia, entiendo yo que a muchas cosas. No conozco determinados aspectos de la cultura inglesa de principios de siglo como para analizarlos correctamente, para lo cual remito al potencial lector a leer con calma la introducción del traductor al principio de la novela. Para mí, Flora es un trasunto de las entrometidas protagonistas de Jane Austen, pero seguramente habrá mucho más. Situada como e dicho en un futuro próximo alternativo con respecto a la fecha publicación (en un momento dado se habla de la guerra «anglonicaragüense» de 1946), el ambiente descrito es el propio de la sociedad de entreguerras. Pero con elementos de modernidad. Ahí tenemos que algunos pilotan aviones privados para desplazarse de un lado a otro como quien conduce un automóvil. Y a partir de ahí, la actividad de la protagonista, y sus apreciaciones sobre el mundo y las personas que la rodean, no dejará títere con cabeza. Se critica a los intelectuales, al mundo rural, a la nobleza provinciana,… a todos. Es una novela moderna en el sentido en que si bien las mujeres no han alcanzado la misma posición social que los hombres sí que son entidades activas que toman sus propias decisiones. Hay tenemos por ejemplo a Flora instruyendo a una rústica campesina que se queda preñada cada vez que florece la «parravirgen», sea lo que sea esta planta, en los beneficios de la contracepción.

Desde luego es una lectura tremendamente divertida y adictiva. De hecho, dado que el viaje a Estocolmo exigió a la ida algún transbordo, conseguí leer casi toda la novela antes de llegar a la capital sueca, por lo que esa noche en el hotel la finiquité. Y tiene 350 páginas. Un libro muy recomendable para refrescar intelectualmente los días de verano.

Escultura romántica (Nationalmuseum)

A tono con la novela, escultura romántica en el Nationalmuseum de Estocolmo - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Libro] La bailarina

Literatura

El último día que estuve en Cálamo observé que había un estante dedicado en exclusiva a libros de autores japoneses. El librero me dijo con un poco de sorna, «ya sabes, esto va por modas, un día tocan los libros de crímenes suecos, y ahora nos inundan los autores japoneses». El caso es que como buscaba libros pequeños con el fin de volver a recuperar el hábito de leer, en crisis desde hacía una semanas, me llamó la atención este que hoy os presento, de un escritor de la era Meiji, Ogai Mori. En cualquier caso, da gusto lo agradable que es el aspecto de los libros de la editorial Impedimenta.

La bailarina
Ogai Mori
Impedimenta; Madrid, 2011
ISBN: 9788415130154

La historia que nos cuenta este relato que apenas llega a la consideración de novela por su extensión, está basado en las experiencias del propio autor durante los años en que residió en Berlín en su juventud. Aunque entiendo que el desarrollo de los hechos no es idéntico, no es completamente autobiográfico. Hacia el final del siglo XIX, un joven japonés de 20 años que ha llevado una trayectoria académica brillante, es enviado a Alemania con el fin de que complete sus estudios, se empape de cultura occidental y realice ciertos trabajos para alguna empresa japonesa. Pero el joven, inundado por el cosmopolita ambiente de la capital alemana, pronto empezará a alejarse de sus objetivos. Más cuando entre en relación con una joven, hermosa y pobre bailarina de la que se enamorará. Esto lo terminará de extraviar, hasta que un amigo suyo le muestre el modo de salir de esta dinámica y volver a recuperar el sitio que le corresponde en la sociedad japonesa.

Acostumbrados como estamos a las historias de osados aventureros occidentales que en sus contactos con el extremo oriente acaban enamorados de bellas y delicadas artistas asiáticas, geishas maravillosas, con finales más o menos dramáticos o trágicos, en esta versión «disléxica» el «aventurero» asiático tiene las virtudes propias de un mero burócrata en viaje de estudios, y la artista europea, aunque bella, está acuciada por los problemas de la pobreza. El hambre, el riesgo de la prostitución,… Así pues, Mori nos ofrece un relato que combina elementos del romanticismo más intenso con el realismo o el naturalismo que en el momento de gestarse esta novela corta ya imperaba en las literaturas del mundo occidental.

En cualquier caso, la historia se lee bien, y es una buena forma de asomarse a otras literaturas y otras culturas, y a como los occidentales podemos ser percibido por ellas. En la introducción se nos avisa que hay matices que se pierden en la traducción, debido a las diferencias de los idiomas japonés y español, pero yo no he notado nada a faltar.

Pariser Platz

En un extremo de Unter den Linden, tantas veces mencionada en el libro como el lugar cosmopolita por el que pasean los berlineses, se encuentra la Pariser Platz; hoy en día no extraña como entonces ver a personas orientales, "turisteando" por el lugar - Panasonic Lumix LX3

[Libro] Niños en su cumpleaños

Literatura

Desde hace unas semanas estaba en un impasse lector. En vacaciones me llevé algún libro pero no leí mucho. Y no lo terminé. Ya veremos si lo retomo. No estaba mal. Pero me cuesta retomar los libros que no leo de seguido. Así que tenía que romper esta nefasta inercia de falta de lectura, y me fui a una de mis librerías favoritas. Para garantizar el éxito me compré un par de libros de pequeña extensión. Ya he terminado uno. De Truman Capote. Os lo cuento.

Niños en su cumpleaños
Truman Capote
Nørdica libros; Madrid, 2011
ISBN: 9788492683369

En alguna población rural de Alabama, se produce una revolución social entre la chiquillería del lugar. Un día, el autobús de las seis trae a Miss Bobbit, una niña de 10 años, que por sus formas y su sofisticación causa sensación entre el resto de los niños y preadolescentes de la población. Durante un año, asistiremos a cómo se desarrolla la vida en este pueblo, y cómo dos mejores amigos, de 12 o 13 años, enamorados de la niña, pelearán por ella y pondrán a prueba su amistad. Desgraciadamente, el autobús de las seis se la volverá a llevar un año después de su llegada, en circunstancias nefastas.

Cuando leí la contraportada del libro, pequeñito, estamos hablando de un relato corto, un cuento, y comprendí cual era el entorno en el que se desarrollaba la acción, no pude resistir la tentación de comprarlo. En lo primero que pensé fue en Matar a un ruiseñor, la novela que dio a su escritora, Harper Lee, el premio Pulitzer, aunque la escritora pocas cosas más nos ha ofrecido con posterioridad. Amiga de Truman Capote, se ha rumoreado en ocasiones que el auténtico autor de la deliciosa novela del profundo sur pudiese ser el propio Capote. O al menos, que el célebre escritor hubiese revisado y rehecho fuertemente el texto. Nunca se ha confirmado. Pero el morbo me hizo comprar el libro del autor.

Lo cierto es que el pequeño relato se justifica por sí mismo. Está escrito con una gracia y un frescura notables. Realmente nos lleva al mismo entorno social que la novela de Lee, ese sur profundo, muy conservador, muy racista, con niños que viven en las calles, con escasos recursos y expectativas, pero a pesar de todo con mucho humor. Así que realmente considero que este librito es una lectura muy refrescante para las tardes de verano.

Recomendación musical

Uno no diría que la música de la recién fallecida Amy Winehouse es adecuada como acompañante para esta lectura. Pero no olvidemos que el estilo de la cantante fue fundamentalmente el soul y el rithm & blues. Y que esta es fundamentalmente música de la minoría afroamericana, tan maltratada en el profundo sur en el que se desarrolla la acción. Así que sirva también de recuerdo para la malhadada artista.

El puerto de Copenhague desde Vor Frelsers Kirke

El puerto de Copenhague desde Vor Frelsers Kirke - Leica D-Lux 5

[Libro] Una chica cualquiera

Literatura

Segunda recomendación del día. Cuando hojeaba el otro día el libro de fotografía sobre el rodaje de The Misfits, me di cuenta de que nunca había leído ninguna obra de Arthur Miller, un autor que sin duda es importante en la literatura norteamericana del siglo XX. Así que decidí poner remedio al asunto, y cogí en la librería una novela corta que me permitiese resolver momentáneamente la carencia, asumiendo mi escasez de tiempo en los últimos días.

Una chica cualquiera
Arthur Miller
Fábula, Tusquets Editores; Barcelona, 2000
ISBN: 9788483106730

En menos de 100 páginas en su traducción al castellano, Miller nos narra la vida de esta plain girl o homely girl, Janice. Casada con un activo militante de la izquierda estadounidense de los años treinta, firme progresista, es sin embargo una esposa descontenta por el escaso caso que le hace su marido, más preocupado de la política y de sus militancias que de otra cosa. Sin embargo, tras la guerra mundial, todo cambiará para Janice que decidirá cortar por lo sano y llevar otro tipo de vida. La historia esta contada como un playback a partir de los recuerdos que acuden a la memoria de la protagonista cuando muere su segundo marido.

El tema fundamental de este relato es el del papel de la mujer en las relaciones. Incluso en una pareja políticamente progresista, la mujer encuentra dificultades para ser aceptada como es, valorada por sí misma, y adoptando un papel activo en la relación. Ante esta situación el descontento aparece y no deja de ser una historia de liberación de una mujer.

El relato se lee con facilidad y con agilidad. Máxime cuando tenemos en cuenta sus escueta duración, lo que hace que uno se lo ventile en un tres ratos de lectura al acostarse para dormir. Creo que es razonablemente recomendable, aunque no sé si esta obra tardía del autor es realmente representativa de su obra. Pero bueno, a mí me ha venido bien.

Atardecer junto al río Ebro

El papel de la mujer en nuestra sociedad no ha estado, ni está todavía, totalmente enfocado; de eso trata la lectura de hoy - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

[Libro y cine] Solaris

Cine, Literatura

Para cualquier aficionado al género de la ciencia ficción, decir Solaris es mencionar un referente fundamental del género. Un referente extraño a los productos más comerciales del género, pero de obligada visita. Como dice un amigo mío, cuando visitas Solaris, tu visión de lo que es la ciencia ficción, especialmente en lo que se refiere a una serie de temas, cambia, y tus expectativas aumentan. Por lo que los productos más comerciales dejan de ser interesantes. Yo también estoy de acuerdo. Cuando leí Solaris por primera vez, dejé de leer asiduamente ciencia ficción. Y lo que leo, salvo cuando expresamente reconozco que es por evasión, busco que tenga un cierto sentido más allá del entretenimiento.

Pero la emblemática novela de Stanisław Lem ha trascendido el medio literario, y ha dado lugar a dos adaptaciones cinematográficas, una de ellas capital en la cinematografía del género. La que se denomíno como el equivalente al 2001, una odisea del espacio de más allá del telón de acero. La otra, como veremos, más olvidable.

Recientemente, la editorial Impedimenta ha publicado una nueva versión de la novela de Lem. Estando escrito el original en polaca, ha sido una costumbre habitual que las traducciones de obras literarias de idiomas más minoritarios o extraños a nuestro medio sea indirectas a través de las versiones en inglés. O en francés, como era el caso de la que hasta ahora habíamos tenido ocasión de leer. La nueva versión es traducción directa de la versión original. Y en general se piensa que esto añade valor a la obra traducida. En cualquier caso, en estas últimas semanas la he leído, y he aprovechado para revisitar las dos películas más conocidas que adaptaron esta historia a la pantalla grande (hubo alguna adaptación previa para la televisión soviética que no ha trascendido especialmente).

Solaris, el libro

Solaris
Stanisław Lem
Impedimenta; Madrid, 2011
ISBN: 9788415130093 

El psicólogo Kris Kelvin es un experto solarista. Un científico que ha dedicado buena parte de su vida al estudio de Solaris, un planeta descubierto unas décadas antes, recubierto por un extraño «oceano», con características de ser vivo. Incluso, según algunos, de ser pensante. Capaz de influir en los campos gravitatorios y magnéticos de su entorno, ya que gira en torno a un sistema estelar doble, que debería dar inestabilidad a su órbita. Kelvin es reclamado en la estación científica que orbita Solaris. Una estación pensada para decenas de científicos, pero que en la actualidad sólo está ocupada por tres. Su amigo Giborian, Snaut y Sartorius. Los informes que de la estación llegan son confusos, y es necesario que alguien investigue, y se tomen decisiones sobre el futuro de la misión. Misión cuyo objetivo fundamental es entrar en contacto con la inteligencia que gobierna el planeta, si esta existe.

Sin embargo, cuando Kelvin llega a la estación se encuentra conque las cosas no van especialmente bien. Giborian se ha suicidado, y además de los otros científicos, otras personas, unos «visitantes», se encuentran en la estación. Pronto, la misma noche de la llegada, recibe la visita de su propio «visitante». Se trata de Harey(*), su mujer, que murió por suicidio cuando apenas tenía 20 años. Tras un primer rechazo, en el que se deshará de ella enviándola al espacio, volverá a materializarse ante él, y acabará aceptándola, primero como su mujer, luego como alguien con quien quiere estar. Pero también será evidente, que estos «visitantes» compuesto por extraño estado de la materia a base de agregados de neutrinos, teóricamente inestables, son producto de Solaris. Y a partir de ahí, diversos dilemas se plantean ante Kelvin y ante el resto de los moradores de la estación.

La narración está planteada desde el punto de vista de Kelvin. Son sus recuerdos, sus estudios, sus lecturas, sus vivencias los que nos condicionan constantemente la visión que tenemos del planeta, del resto de los personajes, del ambiente en la estación espacial. Pero el tema fundamental es el contacto con una inteligencia alienígeana, cuya existencia no está clara, pero que parece más que probable, pero que por su naturaleza tan distinta de la del ser humano parece inaprensible. De aquí se derivan temas secundarios, como la naturaleza misma de lo que es un ser humano, de cómo percibimos al otro, de qué sentido tienen nuestras relaciones, de cómo nos comunicamos y nos incomunicamos. La respuestas a muchas de las preguntas queda abierta al lector, y queda a cada cual quedarse con las que más le satisfagan o mejor expliquen su propio universo.

Personalmente, a mí me resultan fascinantes los «visitantes», verdaderos precursores de los «replicantes» de Blade Runner, o de los cylones de la moderna Galactica, entre otros, al permitirnos confrontarnos con las características que son esenciales al ser humano, incluso cuando la composición de los cuerpos sea diversa. Con la diferencia de que no están creados por el propio ser humano, sino por una inteligencia externa e incomprendida. El eterno problema de cómo definimos que es ser humano. Sus caracteres físicos y biológicos frente a su intelecto, voluntad y deseos.

Como ya he sugerido en la introducción, es una lectura imprescindible para todo amante de la ciencia ficción, pero también recomendable para cualquier lector a quien no le importe plantearse preguntas trascendentes sobre sí mismo, y sin prejuicios hacia el género. En cuanto a que sea una nueva traducción, creo que el texto en castellano es más fresco y más actual que el de la primera versión que leí hace más de 20 años.

(*) Nota: En algunos textos o versiones, el personaje femenino aparece como Harey, mientras que en otros aparece como Hari. La grafía española más aproximada a la pronunciación sería la segunda, siempre teniendo en cuenta que la h es aspirada. Sin embargo, a lo largo del artículo he optado por denominarla Harey por motivos que se explican al llegar al apartado de la segunda película, la adaptación norteamericana de la historia.

Un sol rojizo sobre un oceano, y eventualmente alguna formación rocosa; como me recuerda esta vista del mallorquín Cabo Formentor al planeta Solaris - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Solaris, 1972

Para empezar, nos encontramos con que esta adaptación a la novela de Lem es de uno de los directores insignes del cine soviético, Andréi Tarkovski. Con la reflexiva interpretación de Donatas Banionis en el papel de Kelvin, y la intensa interpretación de Natalia Bondarchuk como Harey, la historia difiere en determinados aspectos de la original, con un extenso preludio en el que asistimos a la preparación del viaje de Kelvin en la Tierra. También hay diferencias importantes en la parte final del filme, que tiene más de dos horas y media de duración.

Las caracteres propios más importantes del film de Tarkovski son que el tema del contacto con la inteligencia exterior es un tema secundario, mientras que es principal en la novela. Aquí se centra más en el conflicto interno que sufre Kelvin cuando se ha de enfrentar a sus deseos más profundos, representados por Harey. Fundamentalmente, Kelvin es una persona que todavía está doliente después de 10 años del suicidio de su joven mujer, y no se sobrepuesto al hecho. La influencia de Solaris hará que el objeto perdido se reencarne, y los antiguos miedos reaparezcan. Es una historia de conflicto interno, y sin un cierre claro.

El filme se desarrolla lentamente, reflexivamente, y está lleno de elementos simbólico (el caballo, el cuadro de los lobos, el estanque junto a su casa en la tierra) cuyo significado en ocasiones se me escapa. Pero en cualquier caso es una película que también debería ver todo aficionado a la ciencia ficción seria, a pesar de que determinados elementos han quedado técnicamente sobrepasados.

Solaris, 2002

Por algún motivo que desconozco, el para mí sobrevalorado Steven Soderbergh se lanzó a realizar una nueva adaptación cinematográfica de la obra de Lem, contando como reclamo a George Clooney en el papel de Kelvin, y a la encantadora británica Natascha McElhone como Rheya (que es Harey, pero cambiando de orden las letras; por esto he conservado esta última grafía del nombre de la protagonista). Y con estas premisas, la cosa se empieza a estropear. Se empieza a desvirtuar. Porque desde mi punto de vista, Soderbergh elimina mucha de las reflexiones y los temas que el original literario poseía, y lo reduce al conflicto de Kelvin, científico doliente por el suicidio de su esposa gestante, mujer ya madura, nunca más poco más que una adolescente, que explica muchas de las cosas del original. La historia incluye también determinadas alteraciones del final de la historia para llegar a una especie de final feliz, cuando menos discutible.

Desde mi punto de vista, una película prescindible, que no aporta nada a las dos obras anteriores limitándose a intentar hacerla más digerible para los públicos mayoritarios. Cosa que tampoco consiguió. Filme no reconmendable salvo para las más fanáticas admiradoras del actor.

Puesta de sol desde Cabo Formentor

Minutos más tarde de la imagen anterior, el sol se pone por el horizonte que forman el cielo y el Mar Mediterráneo - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM