[Viaje] Recién llegado de una semana por París

Viajes

Quien se haya pasado por aquí en los últimos días, habrá visto que el Cuaderno de Ruta estaba en modo «sólo fotos». Es decir. He estado fuera de casa, de viaje, en concreto en París. Unos días de escapada y relax activo que me han venido «terapéuticamente» muy bien, aunque los efecto duran poco tiempo.

En cualquier caso, en los próximos días iré complementando con algún comentario de las actividades realizadas, fundamentalmente culturales. Me he hartado de ver exposiciones de fotografía, y algunas de otras artes muy, muy, muy interesantes. He comprado algún libro, he conocido algún museíllo que no había visitado todavía en los últimos 25 años (los que hace que fui a la capital francesa por primera vez, esta es la novena) y, simplemente, he paseado.

Os dejo unas cuantas fotografías. De la cámara de verdad. Nada de la del móvil.

Basílica de St-Denis

Necrópolis real en la basílica de St-Denis.

 

La Torre Eiffel desde Trocadero

Turistas en Trocadero llevándose un recuerdo de la Torre Eiffel.

 

Notre-Dame

Celebraciones en Notre-Dame en la fiesta de la Inmaculada Concepción.

 

St-Germain-des-Prés

Una feligresa en St-Germain-des-Prés.

 

Pont des Arts

Plaga de candados en el Pont des Arts.

 

Champs-Elysées

Caos de coches, motocarros y otros vehículos con ruedas en los Campos Elíseos.

 

Montparnasse

Anochecer en Montparnasse bajo la lluvia.

 

[Cine] Diplomacia (2014)

Cine

Diplomacia (Diplomatie, 2014)

Teníamos buenas referencias de esta película del alemán Volker Schlöndorff desde hace unas semanas. Pero nuestra preferencia por las películas en versión original habían postergado esta adaptación de una obra de teatro al cine por el hecho de que en Zaragoza, lamentablemente, sólo se puede ver doblada. Algo absurdo siempre, pero más por el hecho de ser una película rodada en más de un idioma, en la que el doblaje impide disfrutar de los matices introducidos por este hecho. Pero este fin de semana ha sido de estrenos anodinos, quizá por la entrada en cartelera de un blockbuster orientado al público adolescente, cuyo horrible nombre rima con ajo, badajo, carajo, rajo o tajo. O grajo, que parece que está en el origen del neologismo. A ver quien hace poesía con un «palabro» semejante por mona que sea la actriz protagonista. Así que le hemos dado una oportunidad a esta versión adulterada de esta película francoalemana.

Nos encontramos en el mes de agosto de 1944. Tras la invasión aliada en Normandía, las tropas americanas y de las divisiones blindadas francesas de Leclerc se encuentran a las puertas de los suburbios de París. El gobernador militar de la ciudad, el general Von Choltitz (Niels Arestrup), dispone de escasas tropas y escasos medios materiales para defender la ciudad. Y además ha recibido una orden clara de Hitler. Si no queda más remedio que abandonarla a los aliados, hay que destruirla. Y un plan hay establecido para ello. Pero en su habitación de un hotel de la Rue Rivoli, en medio de un apagón, recibe la visita sorpresa del cónsul general de Suecia en la capital francesa, Raoul Nordling (André Dussollier), que habiendo trabajado ya previamente en la liberación de presos políticos y en otras acciones de carácter humanitario, actuando de mensajero de las autoridades de la Francia Libre, intentará convencer a Choltitz para que desobedezca al demencial orden.

Palomas calentándose en l'Etoile

El Arco del Triunfo en la plaza de la Estrella, actualmente del General de Gaulle, un monumento emblemático a la gloria de otro personaje que también llevó la miseria de la guerra a toda Europa, y que hubiera quedado destruido según el plan de Hitler.

Siempre me ha gustado el teatro adaptado al cine. Hay varias obras maestras del séptimo arte que tiene su origen en textos pensados para los escenarios teatrales. Ahí está la habilidad del director de turno para saber realizar la adaptación, en la cual, respetando el texto literario, se enriquezca con las posibilidades visuales que permite el cine. La adaptación de Schlöndorff no es especialmente arriesgada. Un rodaje mayoritariamente centrado en una suite de hotel, convertida en cuartel general del militar, donde asistimos a un duelo interpretativo entre ambos protagonistas. Aparte de esto, unas pocas escenas que nos permite apreciar la belleza de la capital gala, o que complementan el desarrollo de la historia con un poco de dramatismo, aunque superfluas. Buen trabajo artesanal, corrección técnica, pero pocos riesgos. El interés, la profundidad y la viveza de los diálogos al fin y al cabo está en la obra original para las tablas.

Donde la película brilla es en las interpretaciones, ya que los dos veteranos actores que se lanzan al duelo argumentativo están estupendos. Bien sea la picardía escasamente nórdica y sí muy francesa que otorga Dusollier a su personaje, bien sea la angustia vital del militar alemán, roto entre su deber militar, su deber a sus seres queridos y su conciencia, más o menos establecida, de la inutilidad del acto de barbarie. Un personaje que mantiene a duras penas su dignidad, puesto que los propios diálogos que el autor pone en su boca manifiestan las barbaridades cometidas bajo su mando durante el conflicto. Quizá lo que más extrañe durante toda la representación,… perdón, la filmación, sea la edad de los intérpretes, mucho más avanzada de la que imaginas en los protagonistas reales de la situación histórica.

Pont Alexandre III

También el puente de Alejandro III se hubiera hundido y sumergido en las aguas, actuando sus restos y los de los demás puentes como represas para una crecida destructura del Sena.

Sobre si esta confrontación dialéctica entre ambos hombres se produjo durante aquella noche se ha comentado de vez en cuando. Aparece en una novela y la obra de teatro que hemos mencionado hoy, ambas adaptadas al cine. Pero no está claro que sea un hecho histórico. Seguro que ambos hombres se entrevistaron varias veces en aquellas semanas. Pero el cómo París fue salvada del desastre total parece que fue algo en el que intervinieron muchos factores, muchos de los cuales tenían que ver con la progresiva desafección de los militares de carrera alemanes respecto a Hitler, que cada vez confiaba menos en ellos. Al fin y al cabo, la resistencia alemana en el frente occidental fue mucho menor, con más número de rendiciones y de acuerdos ante los aliados, que las que se produjeron en el frente oriental, donde el odio racial provocó una resistencia feroz y una lucha mucho más encarnizada.

Pero en esta película lo importante no son los hechos históricos, sino la defensa que se hace de la tolerancia, de la educación, de la cultura y de la civilización frente a la perversa lógica militarista y fascista. Y desde ese punto, disfrutamos de unos diálogos interesantes, bien llevados y que con una duración de menos de hora y media, no cansan nada en absoluto.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****
Hôtel de Ville

Crecida que hubiera afectado especialmente al Marais (la marisma), que hubiera quedado inundada, lo que hubiera producido el derrumbe de edificios. Quizá entre ellos el Hôtel de Ville.

 

[Libro] Dans le café de la jeunesse perdue

Literatura

Con un fin de semana muy marcado por cuestiones profesionales, un simposio de comités de ética asistencial que se celebró el viernes y el sábado por la mañana, el resto lo he pasado de forma muy tranquila y sin mayores novedades. Así que comienzo la semana con un libro que ya terminé hace unos días. El segundo de los que adquirí para conocer la obra de Patrick Modiano, el más reciente premio nóbel. Y si el primero de los que leí y que ya comenté en estas páginas fue una obra temprana en la obra del escritor, esta de hoy es más reciente en su fecha de publicación, aunque también transcurre en un París de varias décadas atrás.

Dans le café de la jeunesse perdue
Patrick Modiano
Editions Gallimarda, 2012
Versión electrónica

Les Deux Magots

Nos desplazamos con esta novela a la «rive gauche» parisina, a los cafés de los artistas… de los cuales queda todavía la presencia de Les Deux Magots en Saint-Germain-des-Prés.

Situada la acción en algún momento de los años 50 o 60, en París como ya he dicho, cuando la «rive gauche» era refugio de artistas e intelectuales, esta novela intenta descubrir quién es Louki, apodo de Jacqueline Delanque, una misteriosa joven que durante un tiempo fue cliente habitual del café Le Condé, no lejos de los ambientes universitarios y de las librerías de Saint-Germain-des-Prè. Son cuatro los narradores que nos llevarán a conocer quienes esta mujer. Un estudiante de la escuela de minas que la observa en el café, un detective privado que busca su paradero, la propia Louki presentándonos su difícil transición de la adolescencia a la juventud y uno de sus amantes. Sus orígenes modestos en lo peor del barrio de Pigalle, sus fugas y su flirteo con la droga, un extraño y fallido matrimonio, su deambular por los distintos ambientes de París,…

Figura

Tampoco nos movemos muy lejos de los jardines del Luxembourg, próximo al barrio latino y a la Sorbonne.

Estamos ante una novela con fuerte carga existencialista, pero su versión más pesimista. Sobre la base de que es difícil conocer a una persona, que distintos observadores pueden tender distintas versiones de esa persona, Modiano nos presenta un carácter femenino fuertemente melancólico, depresivo. Condicionado, muy condicionado por el entorno, su existencia parece predeterminada en un fatalismo existencial que como digo se me antoja muy pesmista. Al igual que me sucedió con el libro anterior que comenté del autor, es necesario que transcurra una buen proporción del contenido de la novela, no muy larga por otra parte, para que empiecen a encajar las piezas que constituyen el rompecabezas del carácter y la personalidad de Louki/Jacqueline.

Aunque indudablemente interesante, la novela no ha acabado de engancharme. Y el autor, tras estados dos novelas no lo veo entre mis opciones inmediatas para continuar con la lectura de su obra. Más si es cierto que como he leído en algún lugar sus obras tienen estructuras y temáticas similares. Pero tampoco diré que ha sido decepcionante o un tiempo perdido. Por otra parte, habiendo leído ambas obras en su idioma original, un francés culto, me ha servido para quitarme un poco el óxido en esta lengua que, por el predominio mundial del inglés, últimamente tenía algo abandonada.

Boulevard de Rochechouart

Y Montmartre y el boulevard Rochechouart también se encuentran en la vecindad de Pigalle, lugar de la infancia y adolescencia de Louki/Jacqueline.

[Libro] Un avion sans elle

Literatura

Sinceramente, acabé leyendo este libro porque me equivoqué al seleccionarlo. Me equivoqué de autor, no era obras de Michel Bussi lo que buscaba. Y «me equivoqué» de tema. No es que fuera una equivocación exactamente esto último. Yo iba con una idea en la cabeza, pero la sinopsis de este libro me llamó la atención, y acabé pinchando el botón de comprar. Ahora, en un momento, os cuento se la «equivocación» mereció la pena o no.

Un avion sans elle
Michel Bussi
Presses de la cité, 2012
Edición electrónica

Introducción al libro, en vísperas de la navidad de 1980, un avión procedente de Estambul con destino París sobrevuela los Alpes, y cuando enfila las cimas del Jura, en la frontera entre SuizaFrancia una novela comienza a desestabilizar al aparato. Pocos minutos después, entra en pérdida y cae sobre las laderas del Monte Terrible, donde comienza un incendio que acaba con la vida de los posibles supervivientes. Salvo que unos metros del accidente aparece una niña, un bebé de tres meses que, milagrosamente, ha sobrevivido en muy buen estado. A partir de aquí, dieciocho años más tarde, un detective privado está decidido a acabar con su vida. En dieciocho años no ha conseguido desentrañar el principal misterio de aquel suceso. La identidad de la niña, convertida ya en una joven atractiva e inteligente. Una niña que se disputaron en su momento dos familias. Dos parejas de presuntos abuelos, una de ellos, ricos, de la periferia pija de París, poderosos, influyentes, conservadores,… La otra, pobres, vendedores de pescado frito en una furgoneta de Dieppe, de izquierdas convencidos, no menos orgullosos… A estos últimos, la justicia les entregó la niña. Pero sobretodo son dos personas las que quieren saber la auténtica identidad de la chica. Uno, el presunto hermano mayor según la justicia, que no quiere que la chica sea su hermana… La otra, la que hubiese sido hermana mayor de la chica si la justicia hubiese fallado de otra forma, que mataría porque la chica fuese su hermana… Y algunas muertes por el camino.

Place de la Concorde

Buena parte de la acción de la novela sucede en París y alrededores. No recuerdo si pasan en algún momento por Concorde, porque van de metro en metro, pero aquí queda.

Se supone que en la novela hay un misterio. No se supone, lo hay. Pero es un misterio que, para cualquiera que tenga dos dedos de frente, algún conocimiento del desarrollo de la genética y sus aplicaciones judiciales, o capacidad para consultar en internet, sabe que es imposible que el misterio dure 18 años. Aun contando la época en que sucede la acción como las vísperas del año 2000. Luego eso quiere decir que esos análisis son inconclusos. Lo cual deja sólo dos posibilidades… no entraré a hacer el trabajo de quien quiera leer el libro. Al final, mi hipótesis inicial, la que construyo en los primeros minutos tras abrir el libro es la que triunfa. Y cualquier lector mínimamente avispado lo deducirá, incluso con los magros datos que he dado en esta entrada.

Por lo tanto, como principal interés del libro está el camino que recorren los personajes del libro. El protagonista no es la chica. Emily, la chica en cierto modo es el macguffin que lleva a actuar a Marc, su hermano mayor según decisión de la justicia. Y que en el plazo de un par de días tiene que asimilar toda la información que el detective, de improbable nombre Crédule Grand-Duc, ha adquirido en dieciocho años, y llegar a la conclusión correcta. Y eso, supone desentrañar muchos secretos, algunos de ellos tristes, otros incómodos. Y también ir en contra, y a veces a favor, de las personas del entorno, especialmente la también improbable hermana mayor «alternativa» de EmilyMalvina de Carville, personaje entre lo bufo y lo siniestro.

Arco de Triunfo de l'Etoile

Lamentablemente no tengo fotografías del Jura ni de la Alta Normandía, así que más París, el Arco de Triunfo de l’Etoile.

Al final tenemos un thriller en el que los investigadores son gente, que tendrían que haber llevado sus vidas, y se meten en este lío improbable. Improbable por la cantidad de coincidencias que el escritor obliga a que sucedan para que la historia pueda durar más de 500 páginas, quizá un número excesivo. Improbable, porque tanta carambola puede resultar de difícil tragaderas para el lector, especialmente el más avispado. Improbable, porque casi imposibles son algunos de los caracteres que se nos proponen. No obstante, el libro se deja leer, entretiene, tiene algún momento de emoción y de atrapamiento de lector, aunque esté muy lejos de ser una obra redonda. A mí me ha servido para practicar la lectura en francés. Eso sí. Y a darle varias vueltas a la homofonía de un avion sans elleun avion sans ailes… aunque sin necesidad de darle vueltas a esta homofonía, la resolución del misterio está por ahí…

Entrada a la Place des Vosges por la rue de Birague

En cualquier caso, en Google Maps, el Monte Terrible, como Mont Terri, aparece integramente en el cantón suizo del Jura y no en Francia… y esta entrada porticada no es a una plaza dedicada a estos montes sino a los Vosgos… que son unos montes estupendos, y la plaza también.

[Fotos] Recuerdo de un par de viajes por Francia con la Leica CL

Fotografía, Fotografía personal

Ayer publiqué en carloscarreter.es mis impresiones sobre lo que es trabajar con una cámara clásica como la Leica CL. Y estuve seleccionando algunas fotografías que hice con ella en un par de viajes por Francia. Aparte de quien esté interesado en fotografía pueda querer visitar el anterior enlace. Os dejo aquí algunas fotos tomadas con esta cámara. Siempre pensé que en mi concepción de la fotografía hubo un antes y un después de comprar de segunda mano en un mercadillo de Huesca esta veterana telemétrica.

Le Bugue - Molino

Molino sobre el río Vézère en La Bugue, en el Perigord.

La Roque-Gageac

El río Dordoña a su paso por La Roque-Gageac.

Mercado en Beaulieu

Mercado de productos típicos en Beaulieu-sur-Dordogne, Quercy.

Concorde y Tour Eiffel

Veterano Peugeot estacionado en Concorde, París.

Marais - Rue des Francs Bougeois

Paseando por las calles del Marais parisino.

Les Archives Nationaux - Rue des Francs Bourgeois

Autorretrato en los Archivos Nacionales de la rue des Francs Bourgeois.

Plaza du Tertre

Simpático encuentro en la place du Tertre, en Montmartre.

[Cine en TV/Cine y Foto] Películas para una semana santa (o de pasión, según gustos)

Cine

Pareciera que si a uno le toca quedarse la semana santa en Zaragoza, sin irse por el mundo, en cuatro días seguidos de fiesta algún rato habría para ir al cine. Pero ni ha habido mucha ocasión, ni la cartelera estaba lo suficiente atractiva para hacer el esfuerzo. Así que hice una selección de películas para ver, en la mayoría de los casos volver a ver, en la placidez del salón de mi casa. Y como ha sido interesante, y alguna que otra han ido a mi colección de películas de La fotografía en el cine, os lo cuento.

Miércoles santo, noche – Amarcord

Después de pasar la tarde del miércoles con asuntos varios y tomando unas cañas con unos amigos, me retiro para estar en casa a la hora de cenar. Llevaba tiempo que quería volver a ver esta película de Federico Fellini, que ya he decidido que es mi preferida del director italiano. Y como además está rodada en Rímini, en la misma región por donde anduve de vacaciones hace unas semanas, pues motivación extra. Realmente, es una película que cada vez me gusta más, a la que cada vez encuentro nuevos matices y nuevas formas de admirarme del buen trabajo realizado con este filme.

Pero es que además, me percaté de un dato que no había apreciado anteriormente. Constantemente sale un fotógrafo documentando las vidas de los habitantes de la pequeña ciudad de provincias a orillas del mar. Y me ha parecido motivo suficiente y razonable para incluir en mi lista de filmes sobre La fotografía en el cine. Hay sabréis más de lo que opino de ella.

Piazza del Popolo

Como no tengo fotos de Rimini, os dejo la piazza del Popolo de Rávena, que supongo que es un ambiente similar al de la ciudad de Fellini. O no. Yo que sé. Están cerca una de otra.

Jueves santo, noche – ¡Hatari!

También era una película que quería revisitar desde hace tiempo. Sobretodo porque la protagonista femenina, Elsa Martinelli, hace de fotógrafa. Y además está muy guapa. Motivos más que suficiente para integrarla también en mi colección cinemato-fotográfica. Es curioso, en esta última visualización, me ha parecido que es una película llena de defectos. Pero me sigue pareciendo una película que me gusta mucho ver. Inconsistencias que tiene uno; o virtudes de los buenos productos defectuosos de Howard Hawks.

Ayuntamiento

Anna Maria "Dallas" d'Allesandro, papel que interpreta la Martinelli, es una fotógrafa comisionada por el zoológico de Basilea para documentar la caza de animales salvajes. Ni tengo fotos de Tanzania, ni del zoo de Basilea; pero sí del ayuntamiento de la ciudad suiza.

Viernes santo, tarde – París, je t’aime

Para la sobremesa de un día que ha salido tormentoso y frío, y mientras hago tiempo para salir por la noche a cenar por ahí mientras los pasos de semana santa dan la barrila con sus bombos y tambores, tiro de «fondo de armario» y cojo del estante de los DVDs esta colectiva dedicada a la capital francesa. Cuando la vi por primera vez, cuando me regalaron el DVD, me gustó bastante. Esta vez estoy más crítico. Tiene episodios destacables o emotivos. Pero también tiene su porción de fragmentos absolutamente prescindibles. Bueno. Ahí se queda.

En cualquier caso, ver esta película provoca una reacción en cadena parisina.

Torre de Montparnasse

La película incluye un fragmento por cada uno de los "arrondissements" de París. O una buena parte de ellos. También Montparnasse, claro, con escena en la terraza de la torre.

Sabado santo, tarde – Before Sunset (Antes del atardecer)

Revisando la programación de la televisión por satélite, y después del regusto agridulce de la película del día anterior, me encuentro con la secuela de Before Sunrise (Antes de amanecer), que también transcurre en París. La secuela. La original transcurre en Viena. La original de los años 90 me pareció una peliculita romántica, muy apañada, original, y aunque me pilló en con diez años más que a los protagonistas, me gustó. Pero nunca había encontrado el momento de ver su secuela. Que me ha gustado bastante más que la primera. Supongo que porque los personajes son más adultos y, aunque les sigo llevando diez años de ventaja, sus planteamientos me parece más cercanos. Nuevamente, romanticismo a raudales, en un París en el que los tópicos aparecen con mucha moderación. Un París más real en el que la famosa torre de hierros no se ve desde todas las ventanas de la ciudad se orienten hacia donde se orienten.

Aunque la chica protagonista tiene un novio fotógrafo, no me parece excusa suficiente para incluir en mi colección fotografo-cinematográfica.

Bateau Mouche en el Sena

A los "bateaux mouches" de París siempre los asoció más a turistas japoneses ametrallando con sus cámaras fotográficas que a escenas románticas. Pero mira tú que en esta pelí,... hasta eso resulta mono.

Pero ya digo que se había iniciado una reacción en cadena, por lo que cuando llega el…

Domingo de Pascua – 2 days in Paris (2 días en París)

Julie Delpy, la protagonista femenina de las dos películas citadas en el apartado anterior, se pone detrás de la cámara y filma esta película sobre los problemas de pareja cuando se procede de culturas distintas, y hasta cierto punto divergentes. No sólo eso. También escribe el guion, compone las canciones y protagoniza la película. Su personaje es una fotógrafa. Y el maromo con el que sale, un pesado con una cámara fotográfica. Y si hablamos de fotografías con globos… El caso es que la película, sin ser una obra maestra, o llegar al nivel de las dos películas románticas antes citadas, no está mal. Y tiene un montón de referencias fotográficas. Así que otra que se incluye en mi colección de La fotografía en el cine.

Y bueno, este es el cine del que he disfrutado en las pasadas fiestas. Quizá os sirva como sugerencia.

Jim Morrison en el cementerio del Pére-Lachaise

El pesado del novio de Marion (Julie Delpy) se empeña en ir a Père-Lachaise a ver la tumba de Jim Morrison. Anda que no hay tumbas más interesantes que ver en este famoso cementerio.

[Cine] Hugo (2011)

Cine

Hugo (2011), 24 de febrero de 2012.

Esta película ha sido vista en versión original y por ello se respeta el título original de la misma. También es posible encontrarla en la cartelera española en versión doblada al castellano como La invención de Hugo, título más próximo a la novela de Brian Selznick en la que se basa, The Invention of Hugo Cabret.

Siempre he tenido sentimientos contrapuestos respecto al cine de Martin Scorsese. Veréis. En su momento leí algún libro suyo sobre cine, y me gustaron mucho. Me gustó lo que me contaba, me gustó lo que aprendí, me gustó cómo me lo contaba, y sobretodo, me gustó lo que intuí de la calidad humana del prestigiado director. Sin embargo, no me siento atraído por muchas de las películas que ha hecho. No voy a poner en cuestión aquí su categoría como uno de los directores de referencia de los últimos cincuenta años. Pero a mí, algunas de su obras, incluso de las que son consideradas como obras maestras, no consiguen engancharme. Cosas que pasan. No obstante, con los antecedentes que hemos escuchado de la película que hoy considero, acudimos con entusiasmo a verla.

La actual estación de Montparnasse es un monstruo de hormigón que ha perdido todo el encanto de las viejas estaciones parisinas. Eso sí, los trenes son los rápidos y modernos TGVs.

Nos encontramos en algún momento del período de entreguerras en París, probablemente a principio de los años 30, y el escenario principal de la acción es la imponente estación de Montparnasse, donde continuamente entran y salen los trenes con sus locomotoras de vapor, la gente va y viene y la vida bulle en sus andenes, en sus cafés, en sus tiendas. Y allí, entre pasadizos ocultos a la vista del público vive Hugo (Asa Butterfield), un huérfano que cuida de los delicados mecanismos de los relojes de la estación. Su padre (Jude Law), relojero y conservador de un museo, murió cuando este se incendió, no sin antes haber recogido de sus almacenes un autómata mecánico con intención de repararlo. El niño fue recogido por su tío Claude (Ray Winstone), un borracho que le enseñó a cuidar los relojes de la estación y luego lo abandonó. Hugo obtiene su alimento de los hurtos que realiza en las tiendas de la estación, y las piezas que necesita de la pequeña tienda de reparación de relojes de Papa George (Ben Kingsley) un viejo gruñón, que lo atrapa y le roba la libreta de su padre que le sirve de guía para reparar al autómata. Con la ayuda de Isabelle (Chloë Grace Moretz), la ahijada de Papa George, también huérfana, una ávida lectora de su edad deseosa de correr aventuras, intentarán recuperar la libreta y reparar el autómata. También tendrán que sortear la persecución del amargado inspector Gustave (Sacha Baron Cohen), policía de la estación, dañado físicamente durante la guerra mundial, y enamorado secretamente de la simpática florista de la estación, Lisette (Emily Mortimer). La historia tomará nuevos rumbos cuando descubran que Papa George es George Méliès, uno de los principales precursores del cinematografo como fabrica de narraciones y de sueños, ahora caído en el olvido, y que junto su esposa Mama Jeanne (Helen McCrory) acogió a Isabelle como a su propia hija cuando sus padre murieron.

El borrachín tío Claude aparece ahogado en los muelles del Sena, justo para amargarle la vida una vez más al bueno de Hugo.

Toda la película tiene dos objetivos claros. Por un lado, realizar un monumental homenaje a Méliès como precursor inevitable e ineludible del cine como fábrica de sueños y de aventuras, con su capacidad de alterar la realidad a modo de un prestidigitador, y sumergirnos en mundos y vidas alternativas y apasionantes. Por otro lado, reivindicar este tipo de cine, tanto como parte fundamental de la historia del medio, como dirección a seguir en un futuro para atraer a las miradas más limpias a las salas de cine. No se han escatimado medios. Con una monumental recreación infográfica de la ciudad de París y en especial de la antigua estación de Montparnasse, un rodaje en 3D, que como suele ser habitual nos llama la atención los primeros minutos pero luego pasa a un discreto segundo plano por el interés de la obra y es totalmente prescindible, con una magnífica banda sonora de Howard Shore, con una fotografía impresionante, que creo que se apreciaría mejor sin el malhadado 3D, y con el rescate de una estupenda colección de secuencias de las películas de Méliès, así como de otras figuras de las primeras épocas del cine como Harold Lloyd, Buster KeatonDouglas Fairbanks, u otros muchos que no voy a citar por no ser prolijo.

En las interpretaciones, los niños están bien. Mejor Chloë Grace Moretz, que Asa Butterfield, aunque tiene un papel más insustancial. Formidables Ben KingsleyHelen McCrory. Histriónico, aunque no mal Sacha Baron Cohen. Desaprovechada Emily Mortimer. Como lo está Christopher Lee, en su papel de librero, que alimenta el destino de la niña. O la escasa pero interesante presencia de Jude Law, como padre del chaval. En general, el reparto en su conjunto cumple con buena nota, aunque abrumado por la presencia de los escenarios y los homenajes cinéfilos.

Uno de los modernos TGVs acaba de abandonar la estación de Montparnasse, y recorre los "arrondissements" parisinos antes de salir al campo libre.

¿Qué podemos decir del conjunto del filme como resumen? Podríamos ponernos puntillosos sobre algunas consistencias en el argumento. Sobre algún fallo en el ritmo global del conjunto. Sobre la intrascendencia de algunas historias paralelas. Desde luego sobre la pertinencia de apuntarse a la moda del 3D, que hace mucho tiempo que deseo que sea una moda pasajera, por lo menos tal cual se practica hoy en día. He visto escrito sobre todo esto por ahí. Pero lo cierto es que a mí la película me enganchó y mucho. Soy de los que realmente se deja llevar por la magia del cine, por la posibilidad de vivir las vidas de otros que no somos nosotros, y hacerlo con intensidad. Es una aventura, la de los niños, dentro de otra aventura, la de los pioneros del arte cinematográfico, dentro de la aventura de homenajear esa forma de hacer cine y de proponer su perdurabilidad en el futuro. Y yo me apunto. Y además, el filme consigue emocionarme profundamente, hasta el punto de que se me humedezcan los ojos en varios momentos del largometraje. Pero con una emoción sincera y aceptada, y no forzada como hacen otros cineastas de renombre. Así que sin duda, esta película va a quedar como una de mis favoritas. Durante mucho tiempo. Ya me apetece volver a verla para rescatar muchos de los detalles que seguro que se me han perdido. U otros que no. Que alegría ver un a modo de Django Reinhardt tocando en la cafetería de la estación. Por poner un ejemplo. Qué bien. De verdad. Y los trenes, muchos trenes. Y los homenajes a algunas viejas fotografías del pasado. Y la belleza de la mecánica. Ya me callo.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

Hay cosas que no cambian, aunque la película la dirija Scorsese; en una película de producción norteamericana, París es una película en la que, te pongas como te pongas, desde cualquier punto de vista, siempre se ve la Torre Eiffel.

[Fotografía] Recomendaciones semanales: encontrado en la web

Fotografía

Como vengo haciendo desde hace unas semanas, resumo el fin de semana lo que me ha llamado la atención sobre los fotógrafos y la fotografía en los últimos 7 días, aproximadamente. En esta ocasión mis fuentes han sido las siguientes.

Rafael Roa me recordó a Andre de Dienes, un fotógrafo muy conocido por su relación y sus fotografías de Marilyn Monroe, pero que tiene mucho más que ofrecer. Y muy interesante. Principalmente el artículo de Roa se centra en los desnudos en los grandes espacios naturales de los Estado Unidos, pero también es posible ver retratos de otras estrellas de Hollywood que siempre gustan. Y por otro lado, me ha dado a conocer a un artista multidisciplinar como es el alemán Heinrich Heidersberger, con notables fotografías de arquitectura y de viajes. Es impresionante la cantidad de artistas que salieron de los turbulentos años de entre guerras en Alemania, y en Europa Central en general. Página web del artista.

En Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red he podido saber de Lynn Radeka, paisajista norteamericano, uno de los fotógrafos que podemos considerar sucesores del espíritu de Ansel Adams, muy perfeccionista en el procesado de los negativos y las copias. Pagina web del fotógrafo.

Elizabeth Avedon nos presenta el trabajo de Gay Block. En sus comienzos, ell fotógrafo retrató chicas adolescentes en el ámbito de su comunidad judía, así como en campamentos de verano. En 2006, volvió a retratar a las chicas que había retratado en 1981 en un campamento, para comparar las imágenes de aquellas adolescentes con las mujeres que son 25 años después. Y el resultado me parece muy interesante. Pero en la página web del fotógrafo podréis encontrar esta serie y otras muy interesantes.

Conscientious nos revisa el libro de Friedrich Seidenstücker titulado Of Hippos and Other Humans. Fotografía callejera como a mí me gusta. No obstrusiva. Sin molestar a la persona retratada. Elegante. Nuevamente un alemán de entreguerras. El caso es que buscando fotografías suyas por la web, he encontrado cosas que me han parecido muy interesantes, y que ya conocía, pero sin recordar el nombre del autor. Tengo una cabeza calamitosa. Espero no olvidarlo de nuevo.

Por supuesto, La Lettre de la Photographie es una fuente inacabable de propuestas, de las cuales traigo una selección de esta semana:

París inspiró a muchos fotógrafos en el período de entreguerras, y fue un hervidero de propuestas estéticas. Con obras de distintos fotógrafos, nos lo recuerdan en la revisión del libro Paris, une capitale au-dessus du volcan (1910-1940).

Parece que está de moda retratar fotógrafos y así nos lo recuerdan al revisar el libro Penelope’s Hungry Eyes: Portraits of Famous Photographers de Abe Frajndlich. Y son fotografías con mucho respeto y mucho sentido del humor, dos conceptos que no son incompatibles, afortunadamente. Creo que me gustaría tener este libro.

Dominique Issermann es un clásico moderno de la fotografía de moda. Y no es que yo sea un fan de la mayor parte de estos fotógrafos, pero Issermann me parece que tiene una mayor elegancia y expresividad.

Cada vez me gusta más la buena fotografía de arquitectura. Y si unes las imágenes de Lucien Hervé con las arquitectura de Le Corbusier, pues mucho mejor.

Por hoy, ya es suficiente. Ayer salí un rato a tirar fotos con alguna gente del grupo de Flickr Fotógraf@s en Zaragoza (FeZ). La condición era utilizar película fotográfica; nada de tomas digitales. De todos modos, cuando se acabaron los rollos de película, y estando en la plaza del Pilar, vimos a unos bailarines ejecutando una curiosas danzas junto a la fuente de la Hispanidad. Así que tiré de Leica D-Lux 5 e hice algunas fotos. Las procedentes de los carretes… pues cuando se revelen y todo eso.

Danza en la Plaza del Pilar

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Danza en la Plaza del Pilar

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Danza en la Plaza del Pilar

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Danza en la Plaza del Pilar

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[Cine] Micmacs à Tire-Larigot (2009)

Cine

Micmacs á Tire-Larigot (2009), 20 de junio de 2011.

Nota: Esta película fue vista en versión original y por eso aparece en la entrada con su título original en francés. En la mayor parte de las salas en España se ha estrenado en versión doblada bajo el título simplemente de Micmacs.

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Hace tiempo que no recibíamos la correspondiente dosis del cine del peculiar realizador francés Jean-Pierre Jeunet. Dos años ha tardado este filme en asomarse a las carteleras españolas, lo cual no habla muy bien de las esperanzas de los distribuidores de atraer a los espectadores. Las críticas que he visto a priori iban de pasable o regular, salvo algún entusiasta. Lo cierto es que lejos queda ya el impacto que causó Delicatessen. Y aunque Amélie fue un gran éxito, no es una película que a mí me terminara de convencer. En cualquier caso, habiendo perdido la votación que decidió la película a ver esta semana, veremos lo que nos ha deparado.

Sinopsis

Bazil (Dany Boon) es un joven que perdió a su padre, militar, en el norte de África mientras desactivaba una mina antipersona. Ya de mayor, mal adaptado a la sociedad, vive de dependiente en un vídeo club, donde sobrevive de la historias que le ofrecen las películas. Allí, una noche, en un enfrentamiento entre delincuentes, una bala perdida se le incrusta en el cerebro. Si lo operan, quedará como un vegetal. Si no, en cualquier momento esa bala puede matarlo al afectar a un punto vital. Vivirá con la bala. Pero en su convalecencia ha perdido el trabajo y la casa. Será acogido por un curioso grupo de personajes marginales, cada uno con sus «poderes» especiales, que viven en un vertedero de chatarra. En Tire-Larigot (*). Por azar, sabrá quienes son las empresas de armamentos que fabricaron la mina que mató a su padre y la bala que arruinó su vida. Y con la ayuda de sus nuevos amigos, donde conocerá el calor humano, la solidaridad, y quién sabe si el amor, desarrollará una sofisticada venganza contra los empresarios sin escrúpulos que se enriquecen con el comercio de armas.

(*) Nota: À tire-larigot es una expresión francesa que implica mucho de algo. Sería algo así como a mogollón, a cascaporrillo. Así el título de la película sería algo así como «aventurillas a mogollón». Pero en el hogar de los amigos de Bazil, en la puerta, también aparece en la expresión que da nombre al lugar.

Realización y producción

Bueno, es una historia y una película de Jeunet. Imaginaos un grupo de personajes que podrían estar extraídos del universo de Delicattessen, pero sus aventuras y algunos de sus personajes pertenecen al universo de Amélie. Lo mezclas todos, mantienes la estética de esta última, generas una historia razonablemente entretenida en la que de paso haces gala de sensibilidad social en relación al tráfico de armas y las minas antipersona, y tienes la última película. Rodada, por supuesto, en un París también extraído del universo de Amélie, con frecuentes visitas a las estaciones de ferrocarril incluido, con los colores propios de los tratamientos cruzados de las películas. Y ya está. Una película que, aunque nadie nos lo hubiera dicho hubieramos comentado… «otra de Jeunet«. Y si la quieres la coges y si no la dejas. Es lo que hay.

Interpretación

Pues en general, están bien. Su protagonista absoluto, Boon, cumple de sobra con su cometido. Y el conjunto de simpáticos excluidos sociales está, eso, simpático. Por supuesto, uno de ellos es Dominique Pinon, un clásico en las películas del director. Claro, la que mejor cae es la simpática Julie Ferrier, en su papel de contorsionista que acaba teniendo algo más que un flirt con nuestro héroe..

Conclusiones

Esta película no nos descubre nada nuevo sobre el cine de su director, o el cine en general. Con una factura técnica y una estética a la que ya nos tiene acostumbrados, lo principal es que es una película de aventuras enredadas, que se ve sin problemas, que entretiene mucho, y te deja buen sabor de boca. Algo que a mí no me sucedío en Amélie, te acabas olvidando del abuso de las imágenes con los colores del cross-processing, que en aquella película tanto me cansaron. Por lo tanto, es una película que si bien no será memorable en la historia del séptimo arte, si que viene bien para sofocar en el cine los calores veraniegos. Y además bien con mensaje y buenrrollismo. Para qué quieres más.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Escuchando el mítico concierto de la big-band de Benny Goodman en el Carnegie Hall.

Concorde

Inevitablemente, una imagen de París, con niebla y lluvia,... y la Torre Eiffel, que según las películas americanas se ve desde no importa que punto de la ciudad... ¿o no? - Canon Digital IXUS 860 IS

[Cine] Midnight in Paris (2011)

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian íntegramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

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Midnight in Paris (2011), 15 de mayo de 2010.

Este año, la dosis anual de cine de Woody Allen ha llegado pronto. Y además, teniendo muy reciente su presentación fuera de concurso en el festival de Cannes, donde la reacción de crítica y público fue muy positiva, con mayor expectación. Así que la cosa ha ido bien, porque han traído a la ciudad varias copias, y una de ellas en versión original subtitulada. Aunque la película no modifica su título en las versiones dobladas; cosas que pasan, porque mira que es fácil una traducción sin complicaciones. Cosas que tiene el monstruo criminal que pone los títulos a las películas en español. Pero a lo que vamos, comentemos la ración habitual de cine del neoyorquino.

Sinopsis

Gil (Owen Wilson) es un guionista de éxito en Hollywood que quiere dar un salto cualitativo en su carrera como escritor. Está escribiendo una novela. Con motivo de unas vacaciones en París con su novia Inez (Rachel McAdams) y sus futuros suegros, decide que la capital francesa es el lugar ideal para inspirarse. Aunque añora el ambiente creativo que imperó en los felices 20, momento en el que sin duda, su creatividad hubiera sido máxima. Ante el escepticismo de su novia y de los padres de esta, empieza a dar paseos nocturnos por la ciudad, y cuando llegan las doce de la noche, un coche de época le transporta esa edad de oro que él imagina de los años 20 parisinos. En esa época conocerá a muchos grandes artistas, Picasso, Dalí, Buñuel, Scott y Zelda Fitzgerald, Hemingway, Cole Porter, Juan Belmonte, Man Ray,… entre otros. Pero también conocerá a una estudiante de alta costura, Adriana (Marion Cotillard), en quien encontrará un alma gemela y de la que acabará enamorándose… aunque muchas cosas pasarán hasta que la historia se resuelva

Realización y producción

Con un estilo de realización sencillo y directo, como suele ser habitual en el director, con una fotografía muy postalera, de tonos cálidos, se nos ofrece una historia sencilla, con tonos mágicos, amable, con diálogos que pueden llegar a ser muy divertidos, pero sin grandes complicaciones. Las primeras escenas, una interminable sucesión de postales parisinas, nos hace temer que la película se convierta en una especie de ‘publirreportaje‘ de la ciudad-luz, como pasó hace unos años con la aventura española del director. Pero nos encontramos ante un guion más sólido, en el que el director vuelve a incidir sus temas habituales; el amor, las mujeres, el proceso creativo, la inspiración, la muerte, etc. Pero todo en esta ocasión con un tono muy amable.

Interpretación

El protagonista absoluto de la película es Owen Wilson, lo cual me daba mucho miedo, porque siempre asocio este tipo de actores a las comedias zafias que abundan ahora en el cine de Hollywood. La verdad es que si quiero ser justo, tampoco he visto mucho de este actor, porque las películas que hasta ahora ha hechos son filmes a los que simplemente, no voy. Ni veo por la televisión. Pero reconozco que no funciona mal. Es el papel que habitualmente se reservaba para sí en otros tiempos el director, pero no es simplemente un actor imitando los tics de Woody Allen. Se le otorga la personalidad de norteamericano simplón, honesto, algo infantil, que se deslumbra ante la historia y la cultura de la vieja Europa, y más concretamente de la capital francesa, y es algo que se le ajusta como un guante. El resto del reparto cumple. A Rachel McAdams le toca un papel ambivalente. Por un lado le toca estar guapísima, pero al mismo tiempo es un personaje que te tiene que caer mal. Ella y su familia representan todo aquello que normalmente nos cae mal de los americanos; conservadurismo, clasismo, papanatismo, desprecio por lo ajenos,… Pero también lo hace bien. En el lado opuesto, a Cotillard se lo ponen fácil. No sólo tiene que estar guapa, que lo está, con sus vestido de época, sino que además tiene que ser simpática, encantadora. Y lo está. Y tiene oficio de sobra. Entre la multitud de pequeños papeles que van saliendo, no tiene repercusión la primera dama francesa, Carla Bruni, que si lo que hace no lo llamamos cameo es porque sale dos veces. Kathy Bates cumple con las tres o cuatro escenas que le dan. La guapa francesa Léa Seydoux tiene un papelito que desde que aparece en pantalla sabemos que va a tener más trascendencia de lo que parece; Alison Pill, que me sorprendió gratamente en cierta serie de televisión, está guapa y divertida;… Y sobre todo, los momentos más divertidos nos los ofrece Adrien Brody, componiendo un hilarante Dalí monotemático con los rinocerontes. En general, todos cumplen

Conclusión

Comedia amable de Woody Allen, que creo que puede gustar a todo el mundo y no sólo a los incondicionales del director. Está divertida, es bonita de ver por los paisajes parisinos que inundan el filme, con bonitas escenas a orillas del Sena, de las cuales ya nos ofreció algún adelanto hace unos años,… Y bueno, una reflexión sobre el famoso dicho «cualquier tiempo pasado fue mejor», que al final concluye adoptando la teoría más firme que afirma que «cualquier tiempo pasado fue… anterior». En el lado de las debilidades,… básicamente que es relativamente predecible. Quizá demasiado. Salvo porque nunca sabes que nuevo artista famoso va a salir a continuación en los viajes en el tiempo del protagonista. Está bastante visible esta película, es muy entretenida.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
****

Recomendación musical

Con las películas de Woody Allen, el jazz siempre es una recomendación. Y si se traslada a los años 20, pues también podremos incluir el charlestón y otros animados géneros musicales de la época. Pero ya que sale cantando, recomendaremos la pícara Let’s do it de Cole Porter, que fue escrita para el musical París en 1928.

Etoile

Pasear en París bajo la lluvia, el ideal del protagonista de Midnight en Paris para inspirarse; menuda ‘inspiración’ se podía coger el día de la foto en las avenidas que confluyen en l’Etoile – Panasonic Lumix LX3

Fotografía en París y nostalgia sesentera

Fotografía, Fotografía personal

Fotografía en París

En el paseo que me di el domingo pasado con gente del grupo de flickr Fotógraf@s en Zaragoza, surgió en un momento dado una conversación sobre París y su interés fotográfico. No me refiero a que sea un lugar donde se pueden hacer muchas fotografías y muy bonitas… que resulta relativamente obvio. Sino que se pueden hacer muchas cosas relacionadas con la fotografía en la capital francesa. Decidí sistematizar la información de la que dispongo, adquirida en los últimos años, y publicar una página autónoma sobre el tema en este Cuaderno de ruta:

Fotografía en París

Tiendas, museos, librerías… de todo esto hablo, y con el tiempo puede ser ampliada y modificada. Espero que guste y sea útil a los visitantes de la llamada ciudad luz.

Novia

Una novia de origen asiático se fotografía junto al Sena en un desapacible día de invierno - Panasonic Lumix LX3

Nostalgias varias

En un intento, probablemente vano hasta cierto punto, de mantener ordenado mi archivo de fotografías digitales, estuve repasando ayer un rato las del año 2005. A final de año se produjo un hito importante para mí. Después de haber trasteado un tiempo con compactas digitales, compré mi primera réflex con este tipo de tecnología, para ver qué daba de sí. La compré de segunda mano, muy barata. Debía de estar muy baqueteada, aunque su aspecto era impecable, porque su obturador entregó el alma un par de años más tarde en la isla de Suomenlinna, en Helsinki.

Probablemente, la última foto que tomó la Canon EOS D60, mientras esperábamos embarcar en el ferry que nos devolvería de la isla de Suomenlinna a la ciudad de Helsinki - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Me puse un poco nostálgico viendo las primeras fotografías que tomé con aquella Canon EOS D60 (no confundir con la 60D, más moderna). Con sus seis megapíxeles, estaba auténticamente encantado con la calidad que llegaba a dar. Que aunque inferior notablemente a los monstruos actuales, no estaba mal. Por ejemplo, me sirvió para documentar la tremenda cencellada que cayó sobre Zaragoza en aquel mes de diciembre, mezcla de la intensa niebla que cubrió el valle del Ebro y las bajísimas temperaturas que se produjeron. Lo comenté aquí, aquí y aquí.

Cencellada

Las riberas y alrededores del Canal Imperial de Aragón aparecieron cubiertas de hielo durante varios días, debido a la cencellada que cubrió la capital aragonesa - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6

Curiosamente, también me di algunos paseos por el casco viejo de la ciudad, y en un momento dado encontré un escaparate con una serie de discos de los años sesenta y setenta, algunos de los cuales anduvieron por casa en aquellos tiempos. Esto me hizo sentirme algo nostálgico. Y ha condicionado mi…

Recomendación musical

No sé. De Karina. De la de los sesenta, no el esperpento que volvió a aparecer en los ochenta y después. Las flechas del amor… o El baúl de los recuerdos… no… mejor Romeo y Julieta… o su segundo puesto de la Eurovisión, En un mundo nuevo,… o la versión en español de Poupée de cire, poupé de son… claro que la versión original de France Gall… o la indie pop de Nosoträsh, pero esta no está en Spotify.

En una tienda del Tubo

El disco de Karina del 'baul de los recuerdos', el que tiene la carátula donde aparece sin sombrero, ese, lo tuvimos; ayer lo busqué un poco... pero no lo encontré... pero lo tuvimos - Canon EOS D60, Sigma AF 28/1,8

[Libro de fotografía] Love on the left bank

Cine, Fotografía

Este mes de febrero pasado hice una compra de libros de fotografía en Amazon (Reino Unido). Libros que me habían llamado la atención en los últimos meses, pero que he esperado a acumular unos cuantos, tres de ellos, para encargarlos en un mismo pedido. Conforme los vaya examinando con cierto detalle, los iré comentando en estas páginas. Hoy empiezo con la edición facsimil de un libro de los años cincuenta del fotógrafo holandés Ed van der Elsken que alcanzó cierta repercusión en su momento, y que se reeditó en 1999 y que se ha reimprimido hace pocos meses.

Love on the left bank
Ed van der Elsken
Dewi Lewis Publishing; edición facsimil, Heaton Moor, 2010
ISBN: 9781899235223

Citando más o menos la propia información del editor, la fotografía del libro se enfoca sobre la rive gauche parisina en los años cincuenta, cuando la zona en torno a St Germain-des-Prés era el centro de la actividad creativa y el hogar de artistas, escritores y estetas que determinarían las tendencias culturales de una generación. Mediante fotografías que tienen un estilo propio de las instantáneas espontáneas que cualquiera pueda tomar en el curso de su actividad social, realiza una documentación extensa de estos barrios de la capital francesa, explorando el fenómeno social y cultural de la posguerra francesa. Las imágenes se ven acompañadas de un texto, en el cual se narra sucintamente una historia de amor y desamor entre dos jóvenes. Buena parte de las imágenes se centran sobre la bailarina y artista Vali Myers, que encarna el personaje de ‘Ann’ en el relato.

Con unas imágenes en blanco y negro de indudable interés, el libro supuso un gran avance en la concepción de la fotografía documental a mediados del siglo XX, con una nueva forma de acercarse a los sujetos, mucho más moderna, más próxima, más íntima, buscando transmitir no sólo imágenes sino también sensaciones y sentimientos. Indudablemente, me pareció un libro interesante cuando lo vi, y no me arrepiento en absoluto de la compra. Y puede ser una recomendación más que razonable para los amantes de la fotografía documental callejera.

Apéndice: Winter’s Bone (2)

He tenido la oportunidad de volver a ver por segunda vez esta película. La primera vez me gustó mucho, pero las circunstancias de visionado no fueron óptimas, y menos para una versión original en la que hay que estar especialmente atento. En esta segunda ocasión, con silencio a mi alrededor, a una buena distancia de la pantalla, que muchos consideraría demasiado cerca pero es que a mí me gusta el cine y no la televisión, y con la cabeza más tranquila y despejada, he podido apreciar muchos detalles que se me escaparon en la primera ocasión.

Y he cambiado mi apreciación. Desde mi modesto punto de vista, esta es la película más meritoria de las que he visto entre las que competían a los óscars, y me ha dejado una profunda impresión. ¿Que cosas han cambiado en mi apreciación con respecto al primer visionado? Fundamentalmente, he de considerar que la interpretación de Dale Dickey como Merab me parece absolutamente impresionante y necesaria. Podría, debería, haber sido candidata también a los premios. También he cambiado mi impresión sobre el final de la película. En el primer visionado, me quedé sólo con la idea de que el objetivo de Ree (Jennifer Lawrence) está conseguido, aunque no sin coste. De alguna forma, me dio la impresión de que era un final feliz todo lo feliz que se puede conseguir en semejante ambiente. Sin embargo, una cierta cantidad de detalles, y sobretodo su última conversación con Teardrops (absolutamente impresionante John Hawkes), me confirma que el final es mucho más amargo de lo que me había parecido. Quizá, en ese agobiante entorno social, los finales felices son simplemente imposibles. Y los finales trágicos, en el mejor de los casos, simplemente quedan demorados.

Me gustaría leer el libro. Pero no está publicado en castellano. Y me da miedo la versión original en inglés. Por las dificultades asociadas a la jerga del lugar. No sé. Ya veré. Por otra parte me entero que no es muy extenso. Igual me animo. Si lo hago, os enteraréis. Lo comentaré por aquí.

El caso es que he decidido darle la quinta estrella a la película. Lo cual muchos considerarán una exageración. No le he dado hasta ahora 5 estrellas en valoración subjetiva a ninguna película de los últimos 13 años. La última a la que se las di era un filme de los años 80. Pero lo cierto es que esta película que ahora nos ocupa me ha dejado una profunda impresión.

Recomendación musical

Si ya es uno de los géneros que con más frecuencia aparecen por aquí, tratándose de lo que se trata, no puedo dejar de recomendar algo de jazz, tan de moda en los años 50 en la capital francesa. Y en Spotify he encontrado un álbum con 40 temas de distintos músicos llamado precisamente Saint-Germain-des-Prés, con mucho swing, muchos estándares de la época y su parte de jazz.

Abadía de St-Germain-des-Prés

Amores en el interior de la abadía de Saint-Germain-des-Prés, que da nombre al barrio parisino donde se tomaron las fotografáis de van der Elsken - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH