[Cine] The Return (2024)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Grecia es una de mis asignaturas pendientes viajeras. A cambio, os muestro el Valle de los Templos de Agrigento, isla de Sicilia, la Magna Grecia en tierras italianas.

The return (2025; 37/20250827)

En plena anemia cinematográfica del mes de agosto, apenas aliviada por algún hallazgo inesperado en la cartelera, nos encontramos con una curiosidad. Uberto Pasollini nos cuenta en poco menos de dos horas el regreso de Ulises (Ralph Fiennes), u Odiseo, como lo queráis llamar, a Ítaca, la isla de la que partió veinte años antes para luchar en la guerra de Troya. Y como la maldición le avisó, si partía a la guerra le sería difícil regresar a su hogar, si pasó diez años guerreando, pasó también diez años intentando volver a su esposa Penélope (Juliette Binoche), y a su hijo Telémaco (Charlie Plummer).

El final de la Odisea, tal y contó Homero, es conocido por todo aquel que se hay desasnado un poco a lo largo de su vida. Arruinado, náufrago, habiendo perdido a todos sus compañeros de aventura, Ulises llega a las costas de Ítaca sin que nadie lo reconozca. Mientras Penélope, fiel al marido, y aunque tal vez, probablemente, no lo merezca, se ha mantenido fiel a Ulises, y ha mantenido a raya a los pretendientes que quieren casarse con la que suponen viuda, y así hacerse con el reino y el poder en la pequeña isla griega. Ella ha prometido decidirse por uno de los pretendientes cuando termine de tejer la prenda en la que se afana durante el día. Y que desteje por las noches para nunca acabar su tarea. Ulises deberá recuperar su posición… pero se lo habrá de ganar, cuando todo el mundo lo toma por un pordiosero.

La película me parece interesante, digna de mención y bastante recomendable por diversos puntos de vista. Especialmente cuando está anunciada otra versión de la Odisea, que promete probablemente más espectáculo que reflexión, como sucede en esta. Pero habrá que darle un voto de confianza que viene avalada por director de prestigio. Se cree que el poema épico fue compuesto por quien fuera Homero en algún momento del siglo VIII antes de la era común en la costa occidental de Asia Menor. Pero se inspira en acontecimiento anteriores, puesto que Troya, la histórica, podría haber estado en guerra con los pueblos prehelénicos en algún momento de los siglos XIII al XII antes de la era común. Quizá un reflejo de los enfrentamientos entre los micénicos y los hititas. Aunque no existe acuerdo en identificar a Troya como una ciudad hitita. En cualquier caso, aunque Micenas alcanzó un desarrollo como civilización relativamente notable, aunque se derrumbó con la crisis del Mediterráneo oriental que se suele señalar con la aparición de los llamados Pueblos del Mar. En cualquier caso, su periferia, y más una pequeña como cualquiera de las que se presupone puede ser la Ítaca de Homero, sería poco más que el señorío de un caudillo sobre una población de características agrarias. Muy lejos de la magnificencia de los palacios y los ejércitos con los que se suelen representar tradicionalmente estas obras, más propias de la Hélade clásica, o aun de la época de Alejandro Magno o Roma. Passolini es fiel a ese ambiente que debería reinar en la época del conflicto que inspiró la Ilíada.

Y en este ambiente de una isla agrícola y ganadera, de reyes que son cacique locales, se desarrolla el drama en la que los protagonistas se preguntan y se cuestionan a sí mismo sobre cuestiones fundamentales de lo que ha sido su vida. Ulises y Penélope ya no son jóvenes, rondan los sesenta años, veinte años hace que no se ven. La una es fiel, pero no deja de reprochar al marido y amante su abandono para la conquista de la fama, fortuna y féminas que tradicionalmente han sido los objetivos de los hombres a lo largo de la historia. Y Ulises así mismo se pregunta que sentido ha tenido toda su peripecia, que tiene que no tuviera ya y que también puede haber perdido. Qué derecho tiene a reclamar lo que fue suyo, que puede estar en la ruina por su ausencia. Todo ello con las magníficas interpretaciones de unos protagonistas, y también secundarios, que muestran un oficio a raudales y que constituyen el principal aliciente de la obra.

Recuerdo que hace unos años di en leer un libro firmado por Margaret Atwood, la de la críada, en la que se revisaba también de forma muy interesante el mito, el final de aquella aventura fundamentalmente testosterónica, muy masculina, pero desde el punto de vista de la mujer que, como de costumbre, es la que acaba sufriendo en vida las consecuencias de las guerras que tanto gustan a los machos de la especie humana. Una reflexión interesante, a la que no le faltaba humor, contada por una Penélope ya fallecida, residente del Hades, acompañada por su hermana, Helena, la que montó el pifostio de la Troya legendaria, sobre el que se podría hablar mucho también, releyendo el texto de Homero desde una perspectiva más actual, en la que tantos señores de la guerra siguen envenenando la faz de la tierra. Reinterpretaciones y nuevas versiones, nuevas formas de acercarse a los mitos, que nos permiten releerlos de otra forma, y darles más contenido, y más valor, de acuerdo a lo que es nuestra sociedad moderna.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Materialists (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Conseguí una de mis cámaras de formato medio más queridas en Nueva York en 2013. Y esa tarde la estrené con dos rollo de película en blanco y negro en el entorno del puente de Brooklyn. Un éxito.

Materialists (2025; 36/20250820)

Cuando leímos unas críticas estupendas sobre esta película dirigida por Celine Song, una de cuyas películas tanto nos gustó hace no muchos años, y teniendo en cuenta que tenía un reparto (relativamente) prometedor, y con unos horarios decentes para la sesión en versión original, no hubo duda. Había que verla. Las expectativas eran altas, por el buen trabajo de la directora en la película cuya reseña he enlazado. Por lo tanto, había cierto riesgo de quedar defraudados. Ahora os lo cuento.

Lucy (Dakota Johnson), la protagonista, es la casamentera estrella de la delegación en Nueva York de una empresa dedicada a emparejar gente con vistas a un matrimonio. Una casamentera, una agencia, que ve el matrimonio como un negocio a largo plazo entre dos personas que aportan un valor semejante al mismo. Un valor que se puede medir de forma efectiva en términos de edad, físico, estudios, nivel cultural, ingresos anuales, y una serie de parámetros bien definidos. Lucy tiene en su haber una relación rota con un aspirante a actor (Chris Evans) cuyo valor en este negocio tiende a cero. Y comienza una relación con un hombre (Pedro Pascal), el hermano de un cliente, cuyo valor tiende a ser de 100 sobre 100. Pero las cosas no salen como parecen. Y una mala experiencia de una de sus clientas más próximas (Zoe Winters) le hará empezar a plantearse muchas cosas. Sobre su negocio. Pero también sobre sus relaciones, teniendo que tanto el 100 sobre 100 como el cuasi cero siguen presentes en su vida.

La película tiene varias cosas a su favor. La factura de la misma, la realización a cargo de Song es impecable; tiene un estilo sobrio pero preciso y elegante, como ya demostró de sobra hace dos años, aunque esta película es más ligera, no tiene la profundidad de aquella. Otro punto a favor es la interpretación de sus protagonistas y secundarios. Incluso Johnson que hasta el momento no me había dicho nada, con películas infames y otras pasables, creo que es una actriz mucho más madura e interesante. Pero el conjunto está muy bien. Y luego está el propio planteamiento de la historia, que no deja de ser subversión del concepto de comedia romántica. Porque hay no poco de ironía e sátira encubierta en esta historia de relaciones materialistas, y romances submarinos. La crítica palmaria, que empieza por la declaración de principios que es el propio título de la película al definir el tipo de gente con el que nos vamos a encontrar, a lo superfluo, a la cultura de lo material, a los sentimientos como algo secundario que surge como consecuencia del interés personal convertido en interés común. El amor y la relación como negocio a largo plazo, inversión de por vida. Conocemos los éxitos de la agencia, pero no se nos habla de los fracasos a ese medio o largo plazo… por cierto.

Salimos del cine encantados. Las casi dos horas se nos pasaron en un vuelo, nos parecieron menos. Un estupendo entretenimiento que no deja de lanzar su mensaje, claro y concreto. Sin entrar tampoco en ponerse excesivamente trascendente. Ahora bien,… como podréis comprobar, la fecha de visualización está el subencabezado (en el que está el título de la película, el año de estreno, el número de orden dentro del 2025 (o el año que sea) y la fecha de visualización en formato AAAAMMDD) es de hace una semana casi. Nunca comento las películas que veo de inmediato. Las dejo reposar. Y me he dado cuenta que seis días más tarde, tan apenas he pensado en ella. No me ha dejado una huella fuerte. Está bien, entretiene mucho, es bastante recomendable… pero ya está. A otra cosa mariposa. No hay mucho más de lo que hablar. Nota aparte… Pedro Pascal… últimamente… ¿está en todas parte o me lo parece a mí?

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[Cine] On swift horses (2024)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. La película transcurre, en su mayor parte en la californiana ciudad de San Diego… donde no he estado. Nos conformaremos con Sausalito, también en California, para ilustrar la entrada.

On swift horses (2024; 35/20250813)

Seguimos en un verano con una pobre cartelera cinematográfica en Zaragoza, con especial sufrimiento para las versiones originales, no dobladas, no adulteradas, salvo que te gusten el cine de superhéroes o el terror moderno. Mala suerte para mí, que no soporto el cine adulterado, no soporto a los superhéroes, y el terror contemporáneo… bueno… hay excepciones, muy honrosas e interesantes… pero me cuesta. He visto tanta basurilla en ese género a lo largo de las décadas… Y me fio tan poco del criterio de los modernos críticos con referentes limitados a las últimas décadas… Pero en un momento dado pensamos que esta película dirigida por Daniel Minahan e interpretada por actores y actrices al alza podría ser interesante.

Está basada en una novela de una tal Shannon Pufahl, publicada en 2019, y que debió tener cierto éxito de ventas. Yo no había oído hablar de la autora, que ni siquiera tiene página en la Wikipedia en inglés. La historia nos lleva a los primeros años de la década de los cincuenta, a las vidas de los hermanos Julius (Jacob Elordi) y Lee (Will Poulter), y de la joven esposa de este último, Muriel (Daisy Edgar-Jones). Ambos han servido en la guerra de Corea, y una vez licenciados deciden mudarse a iniciar una nueva vida, a ser posible más prospera, en California, dejando su Kansas natal, donde Muriel tiene una casa heredada de su madre recientemente fallecida. Pero Julius no llegará a San Diego, se detendrá en Las Vegas. Muriel empezará una vida doble, en la que será una jugadora de apuestas hípicas, gracias a la información privilegiada que consigue como camarera. Y ambos, que no dejan de sentir cierta atracción mutua, se sentirán atraídos por otras personas. Un joven mejicano (Diego Calva) en el caso de Julius, y la independiente vecina (Sasha Calle) de Lee y Muriel en el caso de esta última.

Había muchos elementos para hacer de esta historia una película interesante. Los años 50 del siglo XX en Estados Unidos son «muy cinematográficos». La estética de los atuendos, de los edificios y establecimientos, muchos de ellos se conservan, del estilismo de las personas, suele producir historias visualmente atractivas. Estilizadas y elegantes, incluso si los temas son crudos o sórdidos. Que no es exactamente el caso, aunque sus momentos tiene. Por otro lado, los temas son modernos. La expresión de la identidad personal y de las preferencias sexuales, alejada de los binomios en los que muchas veces se encuadra a las personas, no sólo por los miembros más conservadores y reaccionarios de la sociedad, también ocasionalmente por los más progresistas o miembros de los colectivos discriminados, es un tema compleja. No pocas veces las personas bisexuales se han quejado de que aunque la B de LGBTQ+ es poco apreciada dentro de estos colectivos. Y sin embargo, los sentimientos y las emociones son menos polares de lo que se nos representa. Hay matices, tiempos y lugares. Y eso es algo que explora la historia… pero que en la película, no sé qué pasa con la novela, no siempre funciona con la fluidez debida.

Ciertamente, la película es visualmente atractiva. Ya he mencionado que al ser película de época, esos años 50 son visualmente muy agradecidos. Las interpretaciones tienen buen tono, buen nivel. Los personajes protagonistas están convincentes, y los secundarios invitarían a un desarrollo más profundo de su trasfondo y de la relación que entablan con los principales. Desde ese punto de vista, hay un desequilibrio en la forma de presentar la relación de Julius con su amante jugador, y la de Muriel con su amante vecina. Esta última es más superficial, más bien hilvanada que cosida. Y al final… no tienes claro del todo hacia donde se dirige cada cual. O si realmente han avanzado lo que deberían haber avanzado después de la peripecia.

La película se deja ver. Si quieres pasar un rato en el cine, y las alternativas son las que hemos sufrido durante este verano, es una propuesta adecuada. Pero que sabe a poco. Una ocasión perdida para haber filmado una historia con un tanto más de pasión, de calor, menos aséptica en ocasiones… o quizá para haber desmembrado la historia en varias con más profundidad. ¿En una serie de televisión tal vez? No sé. Últimamente, incluso yo me siento confuso a la hora de expresar mis opiniones sobre el cine que veo.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Reading Lolita in Tehran (2024)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. No he visitado Teherán y no es algo probable para los próximos lustros. Pero la protagonista de la historia, en la vida real, está afincada en EE. UU. así que nos daremos un paseo en el ferry de Staten Island.

Staten Island (2024; 34/20250730)

He de confesar que me resulta difícil comentar esta película «no iraní» del director israelí Eran Riklis. He de decir que cuando decidimos ir a ver la película fue bajo la información, suministrada por alguien del grupo, sin contrastar, de que se trataba de un director iraní. Pero no es así, la película es una coproducción italo-israelí… y si lo hubiéramos sabido antes, es muy probable que no hubiésemos ido. En estos momentos, no siento ningún afecto por el Estado de Israel por motivos que muchos imaginaran. Todos aquellos que tengan un mínimo de sensibilidad humana. En cualquier caso, adapta las memorias de la autora norteamericana de origen iraní Azar Nafisi, correspondiente a los años que vivió en su país de origen desde el final de la revolución islámica y hasta muy avanzada la década de los noventa.

Nafisi (Golshifteh Farahani) se mudó con su marido a Teherán en 1979. Da la impresión en la película que confiando en que el nuevo régimen surgido tras la revolución islámica derrocando a la monarquía iraní, traería algún tipo de bonanza para el pueblo iraní. Lo cual, incluso desde mi adolescencia que fue el momento en qué viví aquellas noticias, siendo una teocracia, me resulta difícil de digerir. El caso es que es contratada por una universidad de Teherán como profesora de literatura inglesa. Su método de trabajo es comentando lecturas propuestas a sus alumnos para que reflexionen sobre su contenido. Pero poco a poco irá sufriendo la situación a la que el régimen teocrático someterá a las mujeres. Por lo que al final, se limitará a reunir a un grupo de mujeres en su casa para seguir leyendo y comentando. Siempre libros en habla inglesa. Entre ellos Lolita, de Nabokov, y de ahí el título.

La película se deja ver con facilidad, las interpretaciones son razonablemente competentes, un reparto de intérpretes iraníes que viven en el extranjero, y la realización es funcional. Y por eso, de entrada, le di un aprobado, que mantengo. Pero he de reconocer que pronto empezaron a surgir las dudas sobre lo que había visto. El mensaje es muy fácil. Los teócratas, los fanáticos, son machistas y perversos. Como cualquier dictadura, no importa a qué dios adore. Eso ya lo intuía yo en mi adolescencia, cuando se produjo la revolución islámica en Irán, y no he cambiado de opinión. Mira tú lo que está pasando en lo que está pasando en Israel, un país que se pretende homogéneo étnica y religiosamente, para mayor ironía del asunto teniendo en cuenta lo que les pasó a los judíos en Europa entre 1933 y 1945, frente a un país que también se pretendía homogéneo étnica e ideológicamente. Da igual el dios… el resultado es similar. Así que… ¿por qué estaba allí esta mujer? ¿qué esperaba? Nada de eso se explica.

Las diversas injusticias que desfilan ante la pantalla, como las detenciones y ejecuciones arbitrarias, las torturas, el maltrato doméstico, todas ellas tratadas sin demasiada profundidad, como tópicos que toca mencionar en una película de este tipo, se presentan de forma superficial. Sin que conozcamos qué es lo que realmente lo que piensan las mujeres que las sufren. Que son personajes secundarios al servicio del principal, Nafisi, que al fin y al cabo escribió la autobiografía en la que se basa el libro. ¿Y por qué plantear la reflexión a través de libros anglosajones y no a partir de una historia más enraizada en la cultura iraní, que es rica y antigua? En algún sitio he leído que se ha acusado a Nafisi de actitudes neocolonialistas, y entiendo, después de ver la película, por qué esto puede ser una opinión que esté ahí.

A esta película le falta profundidad. Y tiene defectos profundos de planteamiento. Especialmente al convertir en protagonista absoluta a una mujer que no es la que mayor sufrimiento padece de las que desfilan ante la pantalla, y que son las que realmente tienen historias más interesantes que deberían ser contadas. Por ello, me ha costado mantener ese aprobado. Conforma ha ido pasando el tiempo, esta película ha ido decayendo en mi apreciación. Quizá demasiado deprisa. Su mensaje es facilón. Pero superficial. Y la historia, en episodios separados por elipses temporales de varios años, carece de continuidad y ligazón. Incluso llama la atención que la protagonista, que se supone tiene 31 años en 1979, cuando empieza la acción, tiene el mismo aspecto que cuando se cierra en 1997 con casi 50 años. Ufff… si paso unos días más sin comentarla, igual la suspendo.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Kurenai no buta [紅の豚] (Porco Rosso) (1992)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Tenía varias posibilidades para mostrar el Adriático en esta entrada. He optado por fotos de Piran, Eslovenia, una de las diversas ciudades que son denominadas «la Perla del Adriático».

Kurenai no buta (紅の豚) (Porco Rosso) (1992; 32/20250725)

He visto en múltiples ocasiones esta película, pero siempre en pantalla pequeña. En vídeo o en plataforma de contenidos. Desde hace unos años, todo el catálogo de Studio Ghibli está disponible en Netflix. No sé cuanto durará… pero ya lleva un tiempo. Una de las grandes cosas de la plataforma. Una de la pocas grandes cosas que le van quedando, en una plataforma que ha ido derivando a marchas forzadas desde las series de prestigio iniciales a productos ultracomerciales, pero de calidad dudosa en el mejor de los casos. Eso sí… producen tanto, que siempre hay alguna cosa que rascar. Pero ya he comentado que estoy a un paso de darme de baja. Pero nunca había visto en pantalla grande las aventuras de Porco/Marco, Fio, Gina, Curtiss, los Mamma Aiuto y demás entrañables aventureros de las maravillosas costas del Adriático.

Desde la primera edición, hay tres elementos que me llamaron de las aventuras de aviador italiano. La primera es la poesía nostálgica que destila la película, eso sí salpicada por las trifulcas con los «piratas» del aire y con las autoridades fascistas de esa «nueva Italia». La segunda es Fio Piccolo, el enésimo homenaje o propuesta que Hayao Miyazaki hacia jóvenes féminas, resolutivas, justas, dispuestas a pelear por lo que quieren. Sí… ya sé que el personaje de Gina está ahí… quien no se enamoraría de Gina… Pero forma parte del primer punto, la poesía nostálgica. Y la tercera es esa escueta declaración de principios que Porco/Marco enuncia al Capitán Ferrarin en una sala de cine de Milán.

ファシストになるくらいなら、豚でいたほうがましだ

«Fashisuto ni naru kurainara, buta de itahō ga mashida»

«Prefiero ser un cerdo que un fascista»

Qué apropiado, incluso, o especialmente, para los tiempos que corren. La película, detrás de su fachada, divertidísima fachada, de películas de aventuras, con no pocos homenajes al cine mudo de los años 20, y al de otras épocas, y a los principios de la aviación, tema que siempre ha fascinado a Miyazaki, es un alegato antibélico y antifascista, a favor de la libertad muy notable. Entre su dimensión poético nostálgica hay que destacar esa magnífica visión que nos regala Miyazaki cuando Porco/Marco narra a Fio su brutal experiencia en la Gran Guerra, con esa estela que cruza el cielo, de aviadores de todos los países fallecidos en combate. Una estela que recuerda a la Vía Láctea. No sé si será casualidad o será intencional, pero no puedo evitar recordar con esa escena un libro muy emotivo, que leí hace un tiempo, en el que la Vía Láctea es una línea ferroviaria que transporta el alma de los fallecidos para cruzar al otro mundo. La novela de Kenji Miyazawa también tiene dos protagonistas, dos grandes amigos, con nombres italianos, Giovanni y Campanella. A la obra se la equipara con El principito, pero fue anterior a la obra de Saint-Exupéry.

La película está llena de referencias a hechos históricos. Ferrarin fue el apellido de un as de la aviación italiana durante la Primera Guerra Mundial. El nombre del estudio, Ghibli, aparece en un motor que se va a instalar en el deteriorado hidroavión de Porco/Marco, pero es que hubo un avión italiano que llevaba esta apodo, Caproni Ca.309 Ghibli, donde ghibli es el nombre con la ortografía italiana de un viento del desierto libio. Los USAmericanos suelen pronunciar mal ghibli; suelen usar la g de «gin tonic» en lugar de la de «giving» que es la que corresponde. Pero los USAmericanos casi nunca se han preocupado de entender al resto del mundo. Miyazaki era muy consciente y por eso nos regala el persona de Curtiss, un tontolaba mezcla de Errol Flynn y Ronald Reagan. Por cierto, Curtiss suele aparecer por ahí con solo una s, pero creo que hay que considerar que su nombre es un homenaje a un constructor americano de aviones, un precursor de la aviación. Pero también, detalles como la canción que canta Gina en varias ocasiones, Le temps de cerises (El tiempo de las cerezas), que fue dedicada por su escritor a una enfermera de la comuna de París, que se dedicó al cuidado de los heridos en la semana sangrienta por la represión del derrotado ejército francés en la reciente Guerra Francoprusiana.

Con hora y media de duración, sin necesitar los excesos visuales generados por ordenador que plagan la animación actual, Porco Rosso es uno de los títulos más destacados de la obra de Hayao Miyazaki. Que es lo mismo que decir que es uno de los títulos más destacados del cine de animación. O de la historia del cine. Punto. Aunque para muchos sea desconocido o minusvalorado porque «los dibujos animados son para niños y adolescentes» o alguna tontería por el estilo. Una animación elegante, bella, con grandes paisajes, unos personajes entrañables, que nos enganchan, a los que queremos y de los que nos gustaría saber más. Una historia con alma, con corazón. Una película de esas que sientes que son imprescindibles. Que si Miyazaki no la hubiese hecho, alguien debería de haberla hecho.

Valoración

Dirección: *****
Interpretación: *****
Valoración subjetiva: *****

[Cine] La plus précieuse des marchandises (2024)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Tengo fotografías del campo de Auschwitz, pero en esta ocasión no las usaré. Me limitaré a presentar el paisaje ferroviario de la ciudad de Oświęcim, que es el nombre del lugar en polaco.

La plus précieuse des marchandises (2025; 31/20250715)

La semana pasada sí que encontramos un momento y ocasión para visitar las salas de cines. Una película de animación francesa, dirigida por uno de los directores contemporáneos galos más conocidos, Michel Hazanavicius, aunque no siempre sea santo de mi devoción. Pero reconozco que en su momento dio un pelotazo que llegó hasta Hollywood,… y ya, tal. La película venía precedida con algunas críticas muy elogiosas, con una razonablemente buena acogida en su país de origen. Y yo no suelo hacerle ascos a la animación, así que… allá que fuimos un día nada más salir de trabajar.

La película nos traslada a los fríos inviernos de Polonia, durante la Segunda Guerra Mundial. Una Polonia ocupada por la Alemania nazi, donde vive de forma precaria, todavía más empobrecidos todavía por el conflicto bélico, un matrimonio ya mayor, él es leñador, y que nunca tuvieron hijos a pesar de lo mucho que los desearon. La mujer, cada vez que pasa un tren por la línea ferroviaria cercana, reza al dios tren para que les deje algún presente con el que paliar su pobreza. Y un día, lo que es arrojado del tren, un tren de vagones mercantes cerrado, es un bebé cuya caída es amortiguada por el manto de nieve. La mujer, a pesar de las reticencias iniciales del marido querrá cuidar a la niña como si fuese propia. Pero la cosa no va a ser fácil. A las penalidades descritas hay que añadir los prejuicios hacia la etnia de la niña, no sólo de los invasores alemanes, sino de los propios locales polacos. Mientras, seguiremos la odisea del padre de la niña que es llevado al campo de exterminio de Auschwitz, donde intentará sobrevivir en medio del horror del trabajo de los Sonderkommando.

Me resulta extraño ver estas películas sobre los asesinatos nazis de judíos, gitanos, y otras personas con circunstancias personales que la Alemania nazi consideraba indeseables. Me resulta extraño porque 80 años después de que terminara aquel horror, se repite, quizá no en la misma escala, pero sí con la misma intención, siendo los asesinos actuales el Israel judío, que por lo que se ve no entendieron nada sobre lo que sufrieron sus antepasados. Pero a pesar de todos, tiene que seguir habiendo obras que denuncien estos hechos. Aunque empieza a ser necesario que se empiecen a hacer obras que narren los de hoy en día y no los de hace 80 años.

La película en sí misma es de buena factura, está bien hecha y se deja ver sin problemas… dentro de la tristeza y el horror que pueden causar los hechos narrados. La película intenta dar un tono de cierta esperanza al final de la historia. Una esperanza triste y llena de ironías, probablemente no buscadas, o quizá sí, no voy a destriparlas. Por otro lado, se atreve a plantear que el antisemitismo no fue una cosa de la Alemania nazi exclusivamente. Hace unos años ya pudimos ver una de las mejores películas de lo que llevamos de siglo en la que desde la propia Polonia se denuncia el antisemitismo o el oportunismo de la polacos étnicos, católicos, ante la desgracia de sus vecinos judíos. Se conoce por otro lado, aunque se ha hablado poco, de pogromos realizados por los polacos cuando los supervivientes judíos de los campos intentaban volver a sus casas. Ayer por la tarde-noche, volvía a ver una excelente película para televisión sobre la Conferencia de Wansee, en la que los jerarcas nazis que planificaron el asesinato en masa de los judíos, repasaban el nivel de colaboración de las poblaciones locales, que fue alta en lugares como los países eslavos, o la Francia ocupada y de Vichy, mientras que fue escasa en los países escandinavos.

La historia de la humanidad, especialmente cuando se ha recurrido a la guerra, está llena de horrores. Como alguien me dijo en una ocasión mientras analizaba una serie de hechos históricos y documentados, era doctor en historia, y generalmente muy mesurado, para que los soldados reclutados en los ejércitos en guerra hagan su «trabajo» deben sentir odio hacia quien tienen enfrente. Y que incluso los ejércitos que han luchado por defender los valores más positivos han asesinado, violado y destruido en exceso. No hay ningún ejército que no haya cometido lo que hoy se denominan «crímenes de guerra» pero que sólo lo son para los derrotados. Pero la historia del siglo XX es especialmente terrible por el nivel alcanzado gracias a la tecnología en esos horrores. Y el siglo XXI no ha empezado de una forma especialmente optimista. Más allá de lo que los intereses políticos de unos y otros intenten ocultar en los conflictos que vendrán, esperen nuevos horrores, porque parece que la humanidad ha aprendido poco o nada de su pasado. En las guerras no hay malos y buenos. Hay malos… y peores.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Fountain of Youth (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Entre las diversas ciudades que recorren los personajes de la acción he elegido Viena para ilustrar la entrada.

Fountain of Youth (2025; 31/20250710)

Nueva semana triste para la cartelera de Zaragoza, con poca oferta más allá del cine más comercial, y en general poco interesante, que nos llega de Estados Unidos y comedias chorras de origen nacional. Poca oferta en versión original o a horarios complejos para quien tiene que trabajar al día siguiente. Y estrenos de otras nacionalidades y cinematografías que no llegan, en un retroceso en la oferta cinematográfica y cultural a niveles de 20 o 25 años hacia atrás… o peor. Por ello, por una mezcla de falta de oportunidad y oferta, no acudimos a las salas de cine, y opto por rellenar el expediente buscando algún estreno más o menos reciente en las plataformas de contenidos en línea. Opto por buscarlo en Apple TV+, plataforma que, al menos en series de televisión, ofrece menos oferta que otras, pero de superior calidad. Eso sí, me mantengo dentro de lo que es el tipo de película propio del verano, y escojo una de aventuras y acción dirigida por Guy Ritchie, con un reparto más o menos vistoso.

Comenzamos la película con una persecución a un cazatesoros (John Krasinski) por parte de unos mafiosos por las calles de Bangkok, también parece ir tras el una misteriosa mujer no relacionada con los anteriores (Eiza González). Una vez de regreso en Londres con su botín, visita a su hermana (Natalie Portman), conservadora en un museo, mientras roba un retrato de Rembrandt, que luego resultará falso y devolverá. Está reuniendo una serie de obras que se supone contienen la clave para llegar a la mítica Fuente de la Eterna Juventud, empresa financiada por un megamillonario (Domhnall Gleeson), enfermo de cáncer que quiere evitar el fatal desenlace de la enfermedad. Ambos hermanos con el megamillonario iniciaran un periplo por el mundo, pero perseguidos por la policía, los mafiosos y la misteriosa mujer de Tailandia.

Con este resumen argumental, cualquiera que no haya estado encerrado en algún lugar sin acceso a ver películas en el cine o en la televisión, podrá imaginar que la película no es especialmente original en su planteamiento. Heredera de Indiana Jones, o remontándonos más atrás, del explorador Allan Quatermain, reúne los tópicos habituales de este tipo de cine que, cuando está bien hecho, es muy entretenido, sin necesidad de aspirar a los mejores momentos del personaje interpretado por Harrison Ford, que elevó el género en un momento en el que parecía que ya estaba trasnochado y superado, después del auge que tuvo en los años 50 del siglo XX, o incluso los 60, si incluimos las películas de bajo presupuesto rodadas en Italia o en España y de las que nadie se acuerda, pero que vimos muchos niños en los cines de barrio de la España del franquismo.

Pues bien, a pesar de un reparto con un gente con oficio y de los medios con los que se realiza el cine actual, Ritchie, sobre un guion absolutamente nefasto, se las apaña para realizar una malísima copia de Indiana Jones and the Last Crusade, que hará revolverse del disgusto a Sean Connery en su tumba. Porque ya he dicho que no es necesario que estas películas sean originales. Basta con un guion razonablemente bien hilvanado, unos personajes simpáticos con lo que el público empatice, y un reparto con oficio, para hacer una película que, aunque potencialmente olvidable, consiga hacer pasar un buen rato al espectador. Un entretenimiento palomitero, pero digno. Pues bien… Ritchie es incapaz de llegar a ese nivel, rueda una película mediocre, a la que le falta muy poquito para convertirse en infumable. Quizá debiera haberme dado cuenta antes de ponerme con la película de quién era el director y haberla evitado. Los intérpretes hacen lo que pueden, aunque el protagonista está ligeramente pasado de vueltas y penaliza el conjunto de la interpretación de la película.

Valoración

Dirección: **
Interpretación: **
Valoración subjetiva: **

[Cine] F1® The Movie (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. El museo del automóvil de Mulhouse, la mayor colección de automóviles de Francia.

F1® The Movie (2025; 30/20250630)

No era una película que me llamase la atención especialmente. Una película sobre pilotos de Fórmula 1… alguna americanada al uso. Pero lo cierto es que las críticas estaban siendo buenas. Y, por horarios y disponibilidad, no había muchas más opciones. Es cierto que está anunciada en Apple TV+, pero si estaba bien hecha… no iba a ser lo mismo. Eso ya os puedo asegurar que es así. Esta es una película para ver en una pantalla bien grande. El reparto… me parecía simpático. Y el director, Joseph Kosinski, no me decía gran cosa ni a favor ni en contra. Alguna película suya he visto, casi todas en el ámbito del cine de acción, pero muy pocas e indiferentes. Pero bueno. Fui.

La historia es la de un tipo ya en su cincuentena, Brad Pitt, que está en su sesentena, que va tirando a base de participar circunstancialmente en carreras deportivas diversas. Tiempo atrás, mucho tiempo atrás, fue una promesa de la Fórmula 1, pero un accidente le hizo abandonar esa competición. Su antiguo compañero de escudería, Javier Bardem, está ahora al frente de una escudería reciente, pero que en los tres años que llevan corriendo no se ha comido un rosco. Tiene un piloto joven, Damson Idris, prometedor, pero inmaduro. Y corre el peligro de que el consejo de dirección venda la escudería si no hay resultados. Decidirá contratar al veteranísimo piloto como revulsivo, el cual pondrá patas arriba todo, protagonizará un romance metido con calzador con la ingeniera jefe de la escudería, Kerry Condon, y… quien sabe… igual actúa como revulsivo.

Vale. Bien. Como imaginaréis, con los antecedentes mencionados en los dos párrafos anteriores, esta es la típica película para el veranito, de acción, con personajes que aspiran a ser carismáticos, palomitera y entretenida, y de la que, en los tiempos que corren, es esperable que esté bien hecha. Cuenta con las bendiciones del circo de la Fórmula 1. Un conocido piloto es productor ejecutivo. Y casi todos los pilotos en activo y varios directores de escudería realizan cameos en la película. La Fórmula 1 ha cedido imágenes grabadas desde sus coches y otros dispositivos para integrarlas en el rodaje y los efectos especiales. Así que no esperéis ninguna historia crítica con este deporte. Un deporte al que estuve relativamente enganchado durante unos cuantos años hasta que me cansé. Las carreras empezaron a ser aburridas, con pocos adelantamientos, basadas en quien consigue mejores tiempos en los entrenamientos gracias a la potencia y capacidades de sus coches, con la única emoción de si hacía bueno o mal tiempo, y si algún equipo la cagaba en la estrategia de cambio de neumáticos. Buena parte de los circuitos estaban anticuados y no permitían maniobras de adelantamiento que dieran emoción al asunto. Por supuesto, en esta película pasa de todo,… lo que habitualmente cuando yo lo dejé no pasaba nunca o casi nunca.

Si esperáis fidelidad a lo que realmente sucede en este deporte, si sois aficionados de verdad que estáis informados de los entresijos lo suficiente, la película es una fantasía. Si sois aficionadillos de los que imaginan lo que es más que saber lo que es, esta película igual hasta os entusiasma. Con un elenco de actores veteranos, pero con carisma y oficio, a los mencionados cabe añadir un muy desaprovechado Kim Bodnia y un hasta cierto punto encasillado Tobias Menzies, la película resulta simpática. El peso lo lleva Pitt, Bardem cumple con lo que le toca, y Condon intenta hacer algo más que ser el florero de la película. Siempre me ha caído bien la actriz irlandesa. Pero el mensaje feminista que presuntamente lleva a cuestas es muy básico y simplón. Dicho todo lo cual, la película está muy bien hecha y es muy muy entretenida. Eso sí… una vez vista, la probabilidad de que caiga en el olvido y simplemente sea algo divertido que viste una tarde de verano, sin más trascendencia, es muy elevada. Hace sólo nueve días que la vi… y ya me trae sin cuidado. No diré más. Pero en la nota subjetiva le daremos el aprobado.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Kpop Demon Hunters (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. La última tarde que pase en Corea del Sur antes de finalizar el viaje, en Seúl.

KPop Demon Hunters (2025; 29/20250627)

Sinceramente, cuando apareció anunciada en Netflix me generó una cierta curiosidad. Pensé que era animación coreana. Sólo recuerdo haber visto una película de animación coreana y me pareció curiosa. Por eso, me puse el aviso para su estreno. Pero cuando llegó, puse unos minutos y me percaté que era una película USAmericana que chupaba de la popularidad de la música pop coreana y pasé de ella. Me parecía que tenía el estilo de tanta animación inane norteamericana. Pero… en la semana siguiente me encontré con un bombardeo de noticias asegurando que la película era un bombazo para la plataforma, y con muchas críticas elogiosas. No es que no dejase de ser escéptico hacia esta película dirigida por Chris Appelhans y Maggie Kang. Directores con poco bagaje como tales directores, pero con mucho bagaje trabajando en películas de animación. Incluso algunas realmente buenas. Pero bueno… con una duración de hora y media, desde el sofá de casa… poco había que perder.

Bien… El argumento es lo de menos. Podría haber sido casi cualquier cosa. Un grupo de pop coreano femenino, un trío, que triunfan por doquier, pero que además son cazadoras de demonios para mantener el mundo a salvo de los malvados seres del Averno que se alimentan de almas humanas. Pero aparece un grupo masculino, de siete, a competir con ellas. Y la cosa se pondrá oscura. Más cuando una de las chicas parece que no tiene una genética exclusivamente humana… y encima el líder de los chicos le tira los tejos. Argumento banal y previsible donde los haya.

No hay mucho más que comentar. Hay derroche de espectáculo visual, nulo interés de mostrar los aspectos oscuros de la explotación de adolescentes en la industria del Kpop, donde los demonios parecen estar más en las agencias de representación y en las discográficas y no en los infiernos, y. topicazos por doquier,… muy propios del cine norteamericano, que decide que quiere su tajada del fenómeno cultural surcoreano. Pero entiendo que tenga su público. Pero si no perteneces a ese público, mejor abstente. No. No aporta nada nuevo. Es más de lo mismo, de esa animación hipercomercial yanqui, que hace tiempo que perdió el corazón y se convirtió en una fábrica de productos audiovisuales formulaícos, destinados a tener mucha mercadería complementaria. Ya está. No hace falta dedicarle más tiempo.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: **

[Cine] The last showgirl (2024)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Ya que no he visitado ni tengo pensado visitar Las Vegas, dejo a la inteligencia del lector averiguar por qué he elegido estas fotografías de Times Square en Nueva York para ilustrar la entrada.

The last showgirl (2024; 28/20250624)

Otra película, la enésima en este 2025 en el que pocas hay en cartelera que me atraigan en los últimos meses, que tampoco me llamaba la atención. Aunque sé que a finales del año pasado algún listo de la cosa del cine en internet llegó a decir que su protagonista, la antaño neumática y siliconada protagonista florero de algunos telefilmes Pamela Anderson, merecía alguna que otra candidatura en la temporada de premios… cosa que me costaba creer. Y por otro lado, en el título aparece la palabra inglesa showgirl, que también estaba en el título de una de las peores películas que he visto en mi vida en una sala de cine. Seguro que hay peores… pero no las he visto. O no las recuerdo porque las vi siendo muy niño. ¿Será que Verhoeven quería hacer una parodia y nadie lo entendió así como cuando habló del militarismo fascista? Pero me dejé convencer y fui.

Esta no está dirigida por Verhoeven. La firma Gia Coppola, nietísima, sobrinísima y primísima de directores e intérpretes bien conocidos en el mundo del cine, pero de la que no había visto todavía nada. En ella seguimos a una veterana corista de un espectáculo de un casino en Las Vegas, que con sus cincuenta y tantos años conoció mejores tiempos, y ha quedado relegada a la última fila de este espectáculo que se basa en sacar (más o menos) bailando a a varias decenas de mujeres medio desnudas y adornadas con lentejuelas y plumas brillantes. Y en estas está cuando anuncian que, tras décadas en cartel, el espectáculo va a cerrar tras la compra del establecimiento por otros empresarios. Y que se van a la calle. Por lo que se encuentra con un futuro incierto, al mismo tiempo que las relaciones familiares y personales también le hacen agua por todas las parte, como durante toda su vida, en la que ha vivido un espejismo sobre lo que era su profesión.

La película está bien hecha y bien interpretada. Anderson me ha sorprendido. Pero reconozcámoslo,… el tema me interesaba poco. O nada. De los posibles lugares famosos o turísticos que podría visitar en los Estados Unidos, Las Vegas y su mundo muy probablemente se sitúa en el último puesto. No hay nada que me atraiga, como no hay nada que me atraiga sobre este mundo de explotación económica de personas y cuerpos. Pero realmente entiendo que no falten las alabanzas hacia esta película. Y que si la directora se pone con cosas que me interesen algo más de base, le preste atención. Y hasta aquí me da el comentario de este corto largometraje.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Warfare (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Guerra… en las fotos, las trincheras de la Guerra Civil española en la sierra de Alcubierre.

Warfare (2025; 27/20250618)

Cuando se estrenó esta película bélica dirigida por Ray Mendoza y Alex Garland, leí críticas diversas alabando su sinceridad, realismo y buen hacer. Mendoza fue uno de los soldados que se vio metido en aquel atolladero de la guerra de Irak, la de las falsas armas de destrucción masiva. Colaboró como asesor en la anterior película de Garland, excelente película, también de tema bélico. Y desconozco como habrá sido lo de codirigir entre un director ya consagrado y un novato, cuya principal aportación parecía el conocer muy bien cómo fueron las cosas, porque estuvo allí. Sin embargo, no pude ir. Los pocos días que estuvo en cartelera en versión original fue a unos horarios imposibles para mí. Y ya no vemos películas dobladas. Generalmente, cuando pasan a las plataformas en línea no las considero ya como estrenos a incluir en mi listado. Pero como esta ha aparecido en Amazon Primer Video cuando todavía estaba en cartelera la versión doblada… la voy a incluir.

La película, rodada prácticamente en tiempo real, nos lleva a la batalla de Ramadi, contra los insurgentes que con el tiempo acabarían siendo el Estado Islámico, que tanta guerra ha dado, literalmente en la zona, y en Siria, con posterioridad. Aquí acompañamos a un pelotón de operaciones especiales de la armada norteamericana, que apoya a otras unidades, cuando de repente se encuentran atrapados en una casa, y con heridos. Y tendrá que conseguir aguantar hasta que los vengan a evacuar.

La película carece de maniqueísmo ni de planteamientos políticos… más allá de que cuando una película cuenta una guerra de forma realista, siempre acaba siendo, necesariamente, una película antibélica. Pero no hay propaganda, más allá de la asociada a la necesaria solidaridad entre los soldados que se ven en la necesidad de colaborar con rigor y disciplina si quieren salir de allí con vida. Pero aun siendo soldados de operaciones especiales, están lejísimos de esa imagen que dan las películas de acción de combatiente que es capaz de derrotar a 100 y salir del apuro sin despeinarse. Aqui hay apuro, miedo, heridas, tensión. También aparecen los civiles que sufren las consecuencias. En segundo plano, pero sufriendo las consecuencias de una guerra que les va a arruinar su hogar, entre unos y otros.

Realizada con rigor, indudablemente es una película muy recomendable, que es capaz de contar en hora y media lo que las grandes superproducciones parecen necesitar tres horas y un lenguaje cinematográficamente grandilocuente. No voy a decir que os recomiendo que la veáis… en salas de cine. Esta semana, definitivamente, ya no esta en cartelera. Pero si os pilla a mano en alguna plataforma de contenidos en línea, dadle una oportunidad.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

[Cine] Marked Men: Rule + Shaw (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. La película de hoy, en la ficción, está localizada en Denver… pero rodada en Sofia, Bulgaria. Pero a mí todas estas películas me parecen Nueva York…

Marked Men: Rule + Shaw (2025; 26/20250604)

Sinceramente, cuando el miércoles de la semana pasada me invitaron a unirme al grupito que iba a ir a ver esta película, la cosa no la tenía clara. El horario no era muy bueno, lo cual se compensó por el hecho de que la película dura poco más de hora y media, menos si descuentas los créditos, y el tema no me atraía en exceso. Pero por otro lado me permitió reencontrarme con algunas amistades a las que no veía hacía un tiempo, y me entró la curiosidad de ver en qué estaba el director Nick Cassavetes en estos momentos. Director que empezó su carrera como actor, y que tenía pedigrí tanto por parte de padre como de madre. Un director que, cuando empezó como tal, en sus primera películas, despertó nuestro interés, sin que nunca confirmase del todo aquellas expectativas.

La historia que nos trae Cassavetes en esta ocasión es una adaptación de una novela de la que no sé gran cosa… o nada, si hemos de ser precisos. Es un romance entre dos jóvenes aparentemente poco compatibles. Amigos desde hace tiempo, Rule es un joven rebelde (Chase Stokes), que se dedica a realizar tatuajes artísticos, con éxito con las chicas, pero con alergia al compromiso, y que tiene una relación difícil con su familia desde la muerte de su hermano gemelo. Shaw es una niña pijita (Sydney Taylor), mona, de familia acomodada, que estudia en la universidad con el fin de acceder a la facultad de medicina, más joven, a penas 20 años, y que está colada por él desde hace un tiempo. Pero la relación entre ambos no será fácil.

Con una realización modernilla, a vez más propia de un videoclip que de una producción cinematográfica, supongo que la película pretende entrar en el mundo de los veinteañeros, de sus problemas y de sus formas de relacionarse. Pero la verdad es que el conjunto de las situaciones y los personajes se mueven entre el lugar común y los estereotipos. Si uno piensa en los personajes principales, más allá de que sea jóvenes con un físico atractivo, son gente que tiene más bien poco que ofrecer. Y sus inconsistencias y conflictos, más que provocarte una reflexión sobre sus causas profundas, hace que pienses que son un poco… ¿idiotas?

Con unas interpretaciones que son correctas sin más, por unos intérpretes a los que falta recorrido y madurez, a pesar de su corta duración pronto empezamos a dar signos de desinterés en nuestras butacas del cine. Obviamente no somos el público a quien va dirigida la película. Pero una buena película, al fin y al cabo, tiene que ser capaz de trascender su capacidad de atraer simplemente al nicho al que va dirigida. Sentimientos y sentimentalismo tópico, sin profundidad, y un erotismo que se destila con cuentagotas a pesar de las escenas de cama, muy comedidas, más pensadas para que todo sea estéticamente correcto que para que percibamos una atracción o unos sentimientos reales. Menciono esto porque al parecer la novela o las novelas que adapta se caracterizan por tener un alto contenido erótico. Qua aquí es… normalito. Para mí es una película fallida. No aporta gran cosa. Y el tópico «buena chica» liga, educa y doma a «chico malo/rebelde» apenas se sujeta. Un tópico que a estas alturas se debería haber abandonado, porque en la vida real es más bien falso. No es para mí. Como no lo es para los votantes en IMDb que promedian un macro 5.2/10. Lo más positivo, la película es relativamente vistosa visualmente hablando. Como curiosidad, la acción transcurre en Denver, Colorado, pero la película está rodada en… ¡¡¡Sofia, capital de Bulgaria???

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: **