Primavera en las esclusas del canal

Historia

He estado dudando sobre si era coherente escribir esta entrada hoy. Porque lo primero que iba a decir es que parece que la primavera ya va llegando y los almendros empiezan a mostrarse floridos. Sí, sí, ya he visto unos cuantos.

En flor

Almendro en flor a orillas del Canal Imperial de Aragón - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Pero es que hoy han bajado las temperaturas notablemente, prácticamente 8 o 9ºC con respecto a ayer, y encima ha estado lloviendo buena parte del día. Desde luego, toda la tarde. En cualquier caso, el pasado domingo hizo realmente bueno, y decidí dar un largo paseo hasta las esclusas de Valdegurriana en el Canal Imperial de Aragón.

El Canal Imperial de Aragón, concebido y construido en el último tercio del Setecientos, recorre la margen derecha del río Ebro entre un poco más abajo de Tudela (Navarra) y Zaragoza. Su fin era suministrar riegos y permitir la navegación de personas y mercancías, y pretendía imitar obras de ingeniería similares en Francia. La ilustración nos trajo esto. Luego, nunca se llegó a crear la red de canales que se pretendía. España no tiene la orografía que tiene nuestros vecinos, más favorable para estas obras.

El caso es que se realizaron una serie de obras de ingeniería notables para permitir la navegación. En Zaragoza, probablemente las más conocidas sean las esclusas de Casablanca.

Las esclusas de Casablanca y la Casa Blanca

Las esclusas de Casablanca y la casa blanca que da nombre al barrio - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Menos conocidas y sin embargo notables son también las esclusas de Valdegurriana. Primero una aclaración. Sí, es con g aunque suene paleto y no con b. Mucha gente dice Valdeburriana por miedo a meter la pata, pero no. Así no es. El caso es que me acerque caminando hasta las mismas. Es un paseo agradable. Además en la orilla derecha del canal han organizado un paseo con zonas para ejercicio deportivo y esas cosas. Son entre 5 y 5,5 kilómetros caminando desde mi casa. Y claro, me llevé la cámara y tomé unas cuantas fotografías.

Esclusas de Valdegurriana

Estructura de las esclusas de Valdegurriana - Panasonic Lumix GF1, Leica DG 45/2,8 Macro

Se me fue haciendo de noche, menos mal que llevé el trípode. Lo cual me permitió fotografiar las esclusas correctamente, y tomar alguna fotografía nocturna al atardecer.

Almenara de San Antonio

Almenara de San Antonio - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

20 años sin muro en Berlín

Historia

Lo cierto es que en 1989 estaba pasando una época en la que perdí un poco el sentido de la historia. Estaba yo pensando en otras cosas. Y a la televisión le hacía más bien poco caso. Sí recuerdo todo el revuelo que había en torno a la perestroika y la glasnost que Gorbachov había llevado a la Unión Soviética. Pero nada hacía pensar que el derrumbe del imperio comunista iba a ser tan absoluto y total, y tan rápido. De las cosas que recuerdo, las noticias sobre los alemanes orientales, que a través de otros países de la Europa Oriental más abiertos conseguían salir de su país y llegaban a la República FederalPolonia, Hungría y Checoslovaquia iban un poco más adelantados en su apertura, pero la República Democrática Alemana representaba las posiciones más duras de los regímenes comunistas.

En cualquier caso, en medio de una ceremonia de la confusión y de forma relativamente repentina e improvisada, las autoridades alemanas orientales abrieron la posibilidad a los libres desplazamientos a través de las fronteras entre las dos Alemanias, y eso supuso la caída inmediata del muro de Berlín, que comenzó tal día como hoy, 9 de noviembre, hace 20 años.

Berliner Mauer

Restos del muro de Berlín en la actualidad - Panasonic Lumix LX3

El muro duró casi 29 años, y su nombre oficial era Muro de Protección Antifascista; fue vendido como una protección contra una hipotética invasión occidental. Pero el diseño de las defensas, las armas, apuntaban hacia el interior. Era una cárcel para los habitantes de la Alemania Oriental. El número de víctimas, muertos en la zona del muro, es controvertido, y oscila entre los 120 y los 270 según las fuentes consideradas.

Marinetta

Marinetta Jirkowski, una de las víctimas del muro, nacida después de su construcción, murió con sólo 18 años - Panasonic Lumix LX3

A pesar de las críticas que recibió el muro, tras su caída, la reunificación de las dos Alemania, que era la consecuencia lógica y natural, no fue vista con agrado por todo el mundo. Los rusos, desde luego, aspiraban al mantenimiento de los dos estados, y quizá a conservar su influencia sobre el estado oriental. Pero desde el bando occidental también hubo reticencias. Especialmente por parte británica, que todavía conservaba los recuerdos de las dos conflagraciones mundiales del siglo XX, y prefería mantener dos estados alemanes débiles a uno fuerte.

Puerta de Brandemburgo

La puerta de Brandemburgo, hoy en día un animado lugar de paso y de visita turística, quedó virtualmente aislada por las estructuras del muro - Pentax *ist DS, SMC-DA 21/3,2 Limited

Desgraciadamente, la humanidad no ha aprendido la lección y se siguen construyendo muros para separar poblaciones y restringir los movimientos de las personas y las poblaciones. Es notorio el caso de la Barrera Israelí de Cisjordania, que con la excusa de la seguridad, sirve para limitar el desarrollo de las poblaciones palestinas cuando no para apropiarse de parte del territorio cisjordano en beneficio de los colonos israelitas. También se han construido muros o barreras en distintos países del mundo para limitar las afluencias migratorias de los países más pobres como entre Estados Unidos y Méjico, o entre las ciudades de Ceuta y Melilla en su frontera con Marruecos. Pueden parecer fenómenos distintos al de Berlín, pero desde mi punto de vista son variantes de lo mismo. Y provocan muertos.

En cualquier caso, hoy en día todo quedó como un recuerdo histórico que incluso se toma con humor o como un reclamo turístico más para la siempre interesante capital alemana. Pero merece la pena reflexionar de vez en cuando en el origen y en las consecuencias de este tipo de situaciones.

"Soldados" en la Puerta de Brandemburgo

Mimos caracterizados con antiguos militares de la RDA junto a la Puerta de Brandemburgo atraen a los turistas,... y a sus euros - Pentax *ist DS, SMC-A 50/2

Triste 70º aniversario

Historia

Hace unos días, ElPaís.com lo definía como El peor día del siglo XX. Considerando lo que ha supuesto el siglo XX en materia de sufrimiento humano, casi habría que considerarlo el peor día de la especie humana. Como desconocemos lo que sucedió en tiempo prehistóricos, sí que me atrevería a decir que fue el peor día de la historia del ser humano. Tal día como hoy en 1939, el ejército alemán invadía Polonia y daba comienzo a la que sería la mayor conflagración bélica y la mayor catástrofe humana conocida entre las provocadas por el hombre.

Grua medieval - Gdansk

La ciudad libre de Danzig, hoy la polaca Gdansk, fue uno de los primeros objetivos del ejército alemán - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM

Es sencillo culpar a Hitler y a los nazis alemanes de lo sucedido, y efectivamente, a estas alturas nadie duda de que fueron los principales villanos en la catástrofe. Pero mirarlo así sería simplificar estúpidamente las causas del conflicto. Y digo estúpidamente, porque sería de estúpidos no recordar permanentemente lo que no hay que hacer si queremos evitar otra guerra como esa. El cierre en falso de la I Guerra Mundial en el Tratado de Versalles, el malicioso influjo que los nacionalismos han ejercido sobre las poblaciones, el capitalismo ultraliberal descontrolado que condujo a la Gran Depresión, los brazos abiertos que los extremismos fascistas y comunistas ofrecieron a las poblaciones desencantadas, la inoperancia de las democracias en frenar a los fascismos cuando estuvieron a tiempo, en Austria, en Checoslovaquia, en España, en China, etc. Se podrían citar muchas más causas.

Hay quienes opinan que antes del 1 de septiembre de 1939, el mundo ya llevaba varios años en guerra. Que si se considera esa fecha el principio de la guerra supongo que será porque las grandes potencias no estaban involucradas todavía. Como si el sufrimiento de los demás no importara.

Noria - Prater

Viena, la capital austriaca, no se supo resistir al encanto de los totalitarismos - Panasonic Lumix LX3

Las consecuencias fueron terribles. Nunca antes las poblaciones habían sufrido con tanta virulencia las consecuencias de las guerras. Las ciudades fueron bombardeadas inmisericordemente; los muertos civiles dejaron de ser un daño colateral de las guerras para ser un objetivo buscado por parte de los distintos contendientes. Graves fueron las afecciones que el Eje causó en ciudades como Coventry, Rotterdam o Shanghái por poner algunos ejemplos. Pero no menos graves fueron las consecuencias de los bombardeos sobre Hamburgo, Dresde, y no digamos ya los resultados de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Ya lo he comentado en alguna ocasión. En una guerra no hay buenos y malos; hay malos y peores.

Zwinger

El bello Zwinger de Dresde, tal y como lo contemplamos hoy en día, es una reconstrucción del existente antes de la guerra; la ciudad quedó totalmente arrasada por las bombas incendiarias - Pentax *ist DS, SMC-A 50/2

Podemos hablar también de los tremendos movimientos de poblaciones, de los desarraigos que la guerra provocó en millones de personas, obligadas a abandonar para siempre los hogares que habían sido de sus antepasados desde tiempo inmemorial. Millones de refugiados rusos huyendo desesperadamente hacia el este del odio racial alemán cuando no desplazados por la tiranía de Stalin, millones de polacos sin saber cuál iba a ser su tierra de una año para otro, regiones enteras de la antigua alemana desaparecidas como tales con toda su población obligada a desplazarse, cientos de miles de mujeres violadas al paso de los distintos ejércitos, miles de mujeres asiáticas obligadas a prostituirse para el ejército imperial japonés, y así listas interminables de desmanes.

Río Óder - Wroclaw

"Festung Breslau" proclamó Hitler, la fortaleza de Breslau, para defender esta ciudad entonces de predominio étnico alemán; hoy día es la Wroclaw polaca, repoblada por los polacos obligados a abandonar Lwów, actualmente en Ucrania - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM

Y qué decir del extremo odio racial desplegado hacia los judíos, pero también hacia los gitanos, hacia las poblaciones eslavas de las regiones conquistadas,… que no fue exclusivo de los nazis. Se registraron brotes antisemitas contra las maltrechas y escasas poblaciones judías que quedaron en Polonia y en la Unión Soviética. También sufrieron persecuciones las poblaciones alemanas que se negaron a abandonar sus hogares inicialmente al final de la guerra.

Auschwitz-Birkenau - Alambradas

El campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, el lugar que representa lo peor de la inhumanidad del nazismo y de la guerra - Canon EOS 40D, EF 28/1,8 USM

Creo que es necesario mantener la memoria de lo sucedido. Tengo la sensación de que el regreso de los fanatismos que sacaron a la luz lo peor de la especie humana están ahí, dentro de todos nosotros. Esperando a salir. Desde el año 1945 no ha vuelto a haber un conflicto de semejante calibre sobre la faz de la Tierra. Pero esta tampoco ha conocido la paz. Seguimos recibiendo noticias de masacres de poblaciones civiles por motivos religiosos, raciales, étnicos; los nacionalismos y los totalitarismo siguen acechando. El arsenal atómico que apunta a las ciudades de todo el mundo es suficiente para exterminarnos como especie varias veces. Mejor será que no olvidemos… por que si no…

Memorial del Holocausto

Un joven se alza sobre las estelas del Monumento a los Judíos muertos en Europa por el nazismo - Canon Digital Ixus 860 IS

Parásitos y cervezas

Ciencia, Historia, Humor

Hoy me voy a hacer eco de un par de entradas que han aparecido en alguno de los blogs que habitualmente sigo. Por me han hecho gracia. Básicamente. Es lunes, así que empecemos con buen humor la semana.

La primera de ellas es de caracter histórico. En Historias con historia nos hablan de los parásitos. Pero no, no se trata de los bichos de todo tipo que se aprovechan de nosotros, causándonos enfermedades u otros inconvenientes. Se trata de los individuos que en su momento fueron llamados parásitos y de los que por analogía toman su nombre los organismos vivos a los que ahora llamamos así. Gentes que comían por el morro en la casa de los aristócratas griegos o de los nobles patricios romanos, que por alguna serie de supersticiones los invitavan a mesa y mantel puesto. De hecho, según nos cuentan, la palabra griega παράσιτος, que luego pasó al latín como parasitus, significaría simplemente comensal. Pero lo más gracioso del caso es que se especializaban. O se dedicaban a difundir chismorreos diversos, o se afanaban en adular al anfitrión o a sus huéspedes más distinguidos, o simplemente servían de blanco para la mofa y befa de los asistentes al banquete. Por diversión. Seguro que hoy en día, cuando alguien organiza un convite también aparecen figuras que podrían incluirse en alguna de esas tres categorías. Además, hoy en día no es infrecuente oir hablar de los «parásitos sociales». Gentes que viven integrados en la sociedad sin hacer nada de provecho por ella, y viviendo a costa de los demás. Lo que pasa es que su definición precisa es compleja. Y no hay quien falta que utiliza el término para arremeter contras las minorías que no son de su gusto… Puestos a quedarnos con algunos parásitos humanos… que sean como los de la historia clásica.

La segunda entrada, vista en el blog de Maikelnai, intenta crear una relación matemática entre el consumo (más o menos desmesurado) de cerveza y la probabilidad de ligar… con distintos tipos de mujeres de bellezas más o menos alternativas. Por decirlo de una forma políticamente correcta. La tesis de partida es comprendida intuititvamente por todos. La probabilidad de que alguien nos parezca sexualmente atractiva indipendientemente de su aspecto habitual aumenta con el trasiego alcohólico durante las horas nocturnas. Es cierto, que la fórmula propuesta incluye otras variables como la humareda tabaquil ambiental, la intensidad lumínica del antro donde se produce el encuentro, la agudeza visual del bebedor o la distancia al sujeto de interés… Mmmmmmm, es un artículo molesto. Si uno rebobina su memoria, es posible que encuentre situaciones embarzosas producto de esa fórmula matemática.

En cuanto a fotos… os dejo con más coches clásicos. Que seguro que van mejor para ligar que ponerse ciego de cervezas.

Porsche

Yo pensaba que cuando hace bueno estos coches, un Porsche por más señas, se llevaban descapotados... - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM

Las cosas de David Lynch y la presuntamente rebelde Zaragoza

Arte, Cine, Historia

Ayer domingo, que hizo un día gris y poco apacible, salí un rato por la mañana a ver que había por el Centro de Historia de Zaragoza, uno de los centros de exposiciones que más me gustan en la ciudad, tanto por la calidad de las mismas como por el edificio en sí mismo, que me parece muy agradable. Encontré dos que me parecieron interesante a priori.

Por un lado, había una exposición sobre el universo creativo de David Lynch llamada Action Reaction. Además de poder ver vídeos y fotos fijas de sus películas más destacadas y, cómo no, de su teleserie Twin Peaks, se pueden contemplar también algunas pinturas y algunos dibujos. No deja de tener su interés. Aunque sí que me quedé con la solfa de que tengo que recuperar y volver a ver El hombre elefante. La vi en el momento de su estreno, me pilló un poco joven, y aunque recuerdo que me gustó, también soy consciente de que me dejó un poco desorientado. Tampoco me importaría ver de nuevo Carretera perdida.

David Lynch

Pinturas y dibujos de David Lynch en el Centro de Historia de Zaragoza - Pentax *ist DS, SMC-A 35/2,8

La segunda exposición se llama Zaragoza Rebelde. Esta muestra hacer un recorrido por la historia de los movimientos sociales más reivindicativos en la capital aragonesa durante el periodo comprendido entre 1975 y 2000. Fotografías, carteles, vídeos, documentos de todo tipo, objetos variados, mobiliario urbano, todo aquello que sirva para recordar una época en la que la ciudad sufre muchas transformaciones. La exposición me parece muy variopinta pero poco engranada, como si fuese más una acumulación de cosas que un recorrido que te permita entender el fenómeno. Entretenida, sin más.

Marionetas

Marionetas (Zaragoza Rebelde) - Pentax *ist DS, SMC-A 35/2,8

free Arthur Lee

free Arthur Lee (Zaragoza Rebelde) - Pentax *ist DS, SMC-A 35/2,8

500 años de resistencia

500 años de resistencia (Zaragoza Rebelde) - Pentax *ist DS, SMC-A 35/2,8

Los Borgia, los relojes de cuco y la noria del Prater

Cine, Historia, Viajes

Para los aficionados al cine, una de las películas que han pasado ha formar parte de la mitología del séptimo arte es El tercer hombre. Esa obra maestra dirigida por Carol Reed, e interpretada magistralmente por Orson Welles, Joseph Cotten y Alida Valli, transcurre por la triste Viena de la posguerra, en los años cuarenta del terrible y belicoso siglo XX.

Si uno viaja a Viena, por lo tanto, no puede evitar pensar en el misterioso paisaje urbano que magistralmente fotografió Robert Krasker, por lo que se llevó un más que merecido Oscar. Hay varios posibles destinos en la ciudad para recordar este filme.

Por un lado las propias calles de la ciudad, que aunque probablemente no muy distintas en su estructura, hoy disfrutan de una animación, de unos neones y de un colorido que hacen difícil evocar la grisura de los duros inviernos de posguerra.

Por otro lado están las cloacas, en las que se produjo una de las persecuciones más memorables de la historia del cine, que hoy en día se pueden visitar, pero en un montaje demasiado «turistizado».

Tal vez, la visita al friedhof central de la ciudad (cementerio), donde se rodaron varias escenas, especialmente el maravilloso final de la película… pero nos pilló poco a desmano.

Y finalmente, el lugar al que quiero dedicar esta entrada, la noria del Prater.

Noria - Prater

Noria en el parque de atracciones del Prater vienés - Pentax K10D, SMC-DA 70/2,4

Preparados para la cena (Noria - Prater)

Barquilla de la noria del Prater, preparada para un servicio de cena - Pentax K10D, SMC-DA 70/2,4

En esta localización, el simpático y desaprensivo villano, Harry Lime (Orson Welles), suelta aquella lapidaria frase de absoluto y total cinismo, que te remueve brutalmente las tripas de tus referencias históricas, culturales y políticas:

Don’t be so gloomy. After all it’s not that awful. Like the fella says, in Italy for 30 years under the Borgias they had warfare, terror, murder, and bloodshed, but they produced Michelangelo, Leonardo da Vinci, and the Renaissance. In Switzerland they had brotherly love – they had 500 years of democracy and peace, and what did that produce? The cuckoo clock. So long Holly.

Traduciendo (más o menos)…

No seas tan pesimista. Después de todo, no es tan terrible. Como alguien dijo, en Italia, en treinta años de dominación de los Borgia, no hubo más que terror, guerras, matanzas… pero surgieron Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza, por el contrario, tuvieron quinientos años de amor, democracia y paz, y ¿cuál fue el resultado?: el reloj de cuco… Hasta pronto, Holly.

Tremendo, ¿verdad? Quizá no del todo exacto… desde el punto de vista histórico… pero conceptualmente, tremendo. Dicen que fue una improvisación de Welles… un genio.

Noria - Prater

Noria en el parque de atracciones del Prater vienés - Pentax K10D, SMC-DA 70/2,4

Diluvios y trincheras

Deporte, Fotografía personal, Historia

Ayer por la mañana me dispuse a hacer algo que no hacía desde hace bastante tiempo. Ver un Gran Premio de Formula 1, el de Malasia, completo. Pero los dioses del tiempo (atmosférico) no estaban por la labor, y en Sepang se desató montó la de dios es cristo, se rasgaron los cielos, se inundaron las tierras, y dejaron de correr poco más allá de la mitad de la prueba. Creo que no merece la pena ni comentar los resultados. Quizá dentro de un par de semanas… en China

Por la tarde, aprovechando el buen tiempo, decidí ir a hacer unas fotos por ahí. Me habían hablado de la restauración y conservación de las trincheras del frente de la Sierra de Alcubierre, un lugar particularmente activo y sangriento durante la Guerra Civil. Así que me acerqué por allí. Tomé algunas fotos. No particularmente bonitas, pero creo que documentalmente aptas. Para paisajes no estaba muy allá la luz, pero al final de la tarde, el ocaso estuvo bien.

Portillo hacia el puerto

Puesto de observación en las trincheras - Canon EOS 40D, Tokina AT-X Pro 12-24/4

Ocaso

El ocaso desde la Sierra de Alcubierre - Canon EOS 40D, EF 70-210/3,5-4,5 USM

23F y carnaval

Historia, Humor

Hoy es 23F. Es el día en el que todos los españolitos, mayores de cierta edad, acabamos hablando a la hora del café de lo que estábamos haciendo el 23F. Aquel. El infame. El de 1981. No comentaré mucho más, pero recomendaré que visitéis una entrada de Fotomaf, el blog de Mauro A. Fuentes, en la que se comenta una de las fotografías más conocidas y más famosas de la historia del fotoperiodismo español. En ella vemos al payaso de Tejero con su tricornio, gorrito que siempre me ha parecido también ridículo, y más desde ese momento, que pistola en mano y subido a la tribuna de oradores del Congreso de los Diputados, amenazaba al Estado de Derecho.

El problema es que los payasos como Tejero, por ridículo que sea su «gorrito», no hacen ni pizca de gracia.

Nos resarciremos con algunas imágenes tomadas ayer en el carnaval infantil de Zaragoza. Por lo menos, esta gente sí que saben que van de carnaval. Fotos realizadas con Canon EOS 40D y objetivos EF 24-105/4L IS USM y EF 200/2,8L USM.

PAI - Vizcondes de la Morcilla

Vizcondes de la Morcilla

Scura Splats - La Mar de B

Scura Splats - La Mar de B

Funky a l'Olla

Vatua l'Olla - Funky a l'Olla

Pregón

Vizcondes de la Morcilla - Pregón

Niño y peluca

Niño y peluca

La Carraca

La Barraca - Verbena infantil

11-11-1918, 11:00

Historia

Ayer se me pasó. Por la mañana, trabajando, no caí en la fecha. Por la tarde, llevaba en mente el comentario de la película recién vista, y cuando caí ya era tarde. Ayer era el 90º aniversario del final de la Primera Guerra Mundial. Y creo que el tema puede merecer un comentario.

En el otoño de 1918, tras cuatro años de una guerra cruenta como nunca se había visto, Alemania mostraba alarmantes señales de desgaste. Con Austria y Turquía agotadas, se encontraba prácticamente sola contra el mundo. Su único alivio había sido el derrumbe del régimen zarista en Rusia, que terminó con la guerra en dos frentes. Pero en el frente occidental, se empezaba a notar el refresco de la presencia estadounidense, y habían empezado a retroceder tras el fracaso de las ofensivas de primavera.

Con una situación interna también preocupante, la monarquía desprestigiada, el hambre de la población, la petición de un apertura más democrática, los militares desorientados, en la partida pintaban bastos. Con la abdicación del kaiser Guillermo II, el alto mando militar pidió un armisticio que llevara a un alto el fuego y a las negociaciones de paz. La Entente se lo concedió. El alto el fuego comenzaría a las 11 horas de la mañana del 11 de noviembre.

Las últimas horas de hostilidades en esa malhadada contienda fueron un ejemplo claro de hasta qué punto fue cruel e inhumana. Fueron muchos los mandos, que sabiendo que en pocas horas todo se habría acabado, desataron ofensivas que conllevaron la muerte o la mutilación de soldados de forma totalmente absurda. El último muerto de la guerra fue un canadiense que cayó a las 10:58 de la mañana. Perdió la vida por dos miserables minutos.

La barbarie todavía más extrema de la Segunda Guerra Mundial ha llevado a que su antecesora sea muy desconocida para la población mundial. Sin embargo, en esta contienda de principios del siglo XX se puede ver ya un adelanto de la capacidad homicida del ser humano. Las naciones no fueron capaces de aprender ninguna lección, y tuvo que venir una nueva catástrofre de dimensiones planetarias 21 años después para que determinadas zonas del mundo adquiriesen un poco de humildad, al mismo tiempo que se completaba el vuelco hacia un nuevo orden mundial.

El momento final de la guerra puede ser discutido. Ciertamente, el 11 de noviembre de 1918 es el momento en el que Alemania deja de luchar, y cesan los cruentos y tremendos combates del frente occidental. Pero quedan focos de tensión bélica en otros puntos. Rusia se encuentra en plena guerra civil que se extiende al territorio de la renacida Polonia hasta 1921. En otra área del mundo, el derrumbe del Imperio Otomano no fue sencillo, y la pelea de la República de Turquía por existir en unas condiciones más dignas que las que se auguraban en 1918 fue dura. Las hostilidades duraron hasta septiembre de 1922. El último de los tratados que finiquita la contienda fue el de Lausana en 1923. Casi cinco años después del alto el fuego.

Entre los tratados que pusieron fin a la contienda, el de Versalles de 1919 fue quizá clave en el desarrollo de la contienda posterior. En el momento en que el alto mando alemán solicita el armistico no siente, al igual que el pueblo germano que hayan perdido la guerra militarmente. Desde fuera, y con las perspectiva histórica, cualquiera puede ver que era cuestión de tiempo, y que la petición de armisticio fue una medida sabia, que ahorró más vidas inútiles. Pero en ese momento, el sentimiento era otro. Y lo que sucedió fue que lo que pensaban que iba a ser una negociación acabó convirtiéndose en un imposición por parte de los aliados de unas condiciones que resultaron muy humillantes para Alemania. Esto permitió el mantenimiento del rencor y el auge del nacionalismo fascista que junto con la crisis económica de la Gran Depresión creó las condiciones para el fracaso de la República de Weimar y el desencadenamiento del segundo gran conflicto mundial del siglo XX. Los aliados, y el mundo en general, pagaron muy caro su prepotencia en la victoria.

Creo pues conveniente, como un ejercicio de gimnasia mental y ética, mantener el recuerdo del derrumbe de una época. Por si alcanzamos algún día el talento suficiente para dejar de cometer siempre los mismos errores. Aunque soy escéptico.

El final de la Primera Guerra Mundial supuso el final de la dinastía prusiana de los Hohenzollern, cuyo núcleo de poder se asentaba en torno a la Puerta de Brandemburgo en Berlín.

Puerta de Brandemburgo

Puerta de Brandemburgo, Berlín - Pentax *ist DS; SMC-A 100/4 Macro

Almorzando en la obra

Fotografía, Historia

Desde hace unas semanas estoy siguiendo un nuevo blog que me pareció interesante. Bajo el título de La Druida de la Historia y del Arte, la autora nos ofrece pequeños artículos sobre algún acontecimiento histórico, siempre apoyados por una imagen fotográfica de la época relacionada directa o indirectamente con el acontecimiento. Lo dicho, un idea simple e interesante.

Reciéntemente, publicó la entrada titulada Prevención de riesgos laborales en la U.R.S.S. en la que se podían ver una serie de imágenes de obreros de la construcción en la antigua Unión Soviética trabajando en condiciones totalmente precarias. Las imágenes me trasladaron de inmediato a una de las fotografías más icónicas de la primera mitad del siglo XX en la que se veía un hilera de obreros almorzando en lo alto de la obra de construcción de uno de los muchos rascacielos de la ciudad de Nueva York. La propia autora hacía referencia a esta imagen, a la que había dedicado previamente otra entradilla en su blog.

Esta imagen que se ha extendido en la cultur popular en forma de carteles de todo tipo fue tomada por Charles C. Ebbets en 1932 cuando trabajaba como director fotográfico para el Rockefeller Center, en construcción en aquel momento. La fotografía se titula Lunchtime atop a Skycraper, y durante décadas aparecía en el carteles tan abundantemente vendidos al público general y en otros productos como de autor desconocido, ya que el propietario de los derechos no reconoció la autoría de la fotografía hasta 2003. Qué canallas, ¿verdad? Como curiosidad, la última versión de King Kong reproduce Nueva York basándose en fotografía de aquella época y hay una brevísima escena en la que se reproduce este almuerzo en lo alto del rascacielos.

En cualquier caso, para los aficionados a la fotografía puede merecer la pena conocer el resto de la obra del fotógrafo, bastante prolífico. Para lo cual, lo mejor es visitar EbbetsPhoto-Graphics.com.

Pocos rascacielos hay en Zaragoza, pero la Expo 2008 nos ha dejado una Torre (del agua) para desquitarnos un poquico.

Canal de aguas "desbravadas" (mod)

(Canon EOS 40D; EF 70-210/3,5-4,5 USM)

Caballería roja, de Isaak Babel

Historia, Literatura

Hay guerras que se llevan todos los titulares y hay guerras que pasan desapercibidas y son olvidadas. Esto sucede hoy en día, en el que hay guerras que son prácticamente televisadas en directo, mientras tremendos conflictos armados son olvidados y quedan enquistados en las sociedades que los padecen.

Todo el mundo sabe de la I Guerra Mundial; pero pocos saben que las actividades bélicas no terminaron con la armisticio solicitado por los imperios centrales. Varios focos bélicos quedaron durante varios años, y una inestabilidad general se mantuvo, lo cual acabaría abocando al tremendo conflicto de la II Guerra Mundial.

Una de las situaciones bélicas poco conocidas en los países de la Europa Occidental derivó de la caída del Imperio Ruso, la subida al poder de los soviets y la (re)creación de Polonia como país independiente tras más de un siglo de reparto de sus territorios y su población entre los imperios ruso, alemán y austriaco.

El Imperio Ruso fue sustituido por la hoy extinta Unión Soviética, quedando sumida al final del conflicto mundial en una sangrienta guerra civil entre el Ejército Rojo y los rusos blancos, partidarios de la monarquía o simplemente contrarios a los bolcheviques. Conforme se fueron imponiendo estos últimos, entraron en colisión con el nuevo estado polaco. Los polacos ambicionaban recuperar todos los territorios al este de su indefinida frontera oriental que les pertenecieron antes de los repartos del siglo XVIII. Los soviéticos, por su parte, deseaban recuperar las fronteras occidentales del Imperio Ruso, previas a la ofensiva alemana de 1914 y a los desastres de Tannenberg y los Lagos Masurianos., y especialmente de la ofensiva de Gorlice. La imprecisión de los límites nacionales en el nefasto Tratado de Versalles colaboró a desencadenar las hostilidades.

La lucha fue dura y cruel, y así queda reflejado en el conjunto de relatos cortos de Isaak Babel publicados bajo el título de Caballería Roja. El autor, un ruso de origen judío, fue adscrito al célebre Primer Ejército de Caballería del general Budyonny. Probablemente, esta fue una de las últimas guerras en las que la caballería tradicional tuvo alguna influencia. El conjunto de relatos tiene un estilo directo, con descripciones de ambientes y situaciones crudas. Babel está representado por Liutov, uno de los personajes que actúa como observador en la mayor parte de las ocasiones, pero también como actor en alguno de los relatos. Oscila entre descripciones una vez de la crueldad de la guerra, otras de la miseria del ser humano, a veces del heroísmo, y en ocasiones de la comicidad y ridiculez del comportamiento de los hombres y mujeres. No siempre es fácil de leer. Desde luego, se atragantó en las mentalidades de los rígidos dirigentes soviéticos. Babel se ganó nos pocos enemigos y acabo muriendo en las purgas estalinistas en 1940. El libro termina con algunos extractos de los Diarios de 1920 del propio escritor, que son la base para los relatos cortos de Caballería Roja.

La guerra polaco-soviética, en principio favorable a los bolcheviques bajo el empuje de la caballería de Budyonny, cambió de tornas en la batalla de Varsovia, donde el mejor conocimiento del terreno y una mejor preparación táctica concedieron una victoria decisiva a los modestos polacos, que siguió de la retirada soviética, y permitió la supervivencia de Polonia como estado hasta 1939.

En resumen, un libro muy interesante que nos permite acercarnos por un lado a una literatura muy desconocida para los europeos occidentales en general y para los españolitos en particular, y por otro lado a un período histórico cuya herencia tanto condicionó la Europa del siglo XX e incluso la Europa actual.

Caballería roja. Diario de 1920. Isaak Babel
Lengua: CASTELLANO
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
ISBN: 9788497593250
Colección: CONTEMPORANEA DEBOLSILLO
Nº Edición:1ª 
Año de edición:2003
Plaza edición: BARCELONA 

La imagen de hoy, una vista de Varsovia hacia el Vístula y su orilla oriental donde se desarrolló la decisiva batalla que salvó al estado polaco.

Tras los edificio feos esta el Stare Miasto (Ciudad vieja)

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)

De pelotas y biquinis históricos

Historia

Lo que tiene el verano es que, por muy malas que vengan dadas, siempre hay un rato para relajarse y leer noticias más fresquitas o relajadas que durante el resto del año. Los medios, tanto los tradicionales como los más modernos en internet, se ponen menos formales. Y eso está bien.

Leía hoy un blog que sigo ocasionalmente, Historias con Historia, y veo que publican una entrada dedicada a la presencia de los juegos de pelota desde la edad antigua en la vida de las civilizaciones más conocidas. Bien pues vale. La gente se entretiene corriendo detrás de una pelotita desde antaño… No hemos progresado nada. Somo más simples que el mecanismo de un nabo. Pero…

…lo que me ha parecido estupendo son las imágenes de los frescos del siglo IV de nuestra era en los que aparecen representadas unas estilizadas mozas practicando todo tipo de ejercicios ¡¡¡en biquini!!! O algo parecido. Vamos, que sólo les falta aparecer haciendo pilates. No dejéis de verlos en la entrada.

La foto de hoy, 1 de agosto, ¿pues que va a ser? Una playita de esas que se llenarán hasta arriba de urbanitas huyendo de sus anodinas vidas. Esta tan mona, con muelle recreativo y todo, está en Sopot, Polonia.

Muelle de Sopot

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM, combinación de tres imágenes)