[Cine] La isla mínima (2014)

Cine

La isla mínima (2014)

Me recomiendan hace unos días esta película española, de la que había oído hablar poco, de la que había visto un avance hace unas semanas que no me llamó la atención en exceso… pero los avances (tráilers) de las películas españolas suelen ser malo. Esta película de Alberto Rodríguez venía definida como thriller policíaco situado en la transición, lo cual nos daba más miedos que esperanzas, pero bueno… Veamos cómo queda la cosa.

Juan (Javier Gutiérrez)Pedro (Raúl Arévalo) son dos policías que son enviados a las marismas del Guadalquivir en 1980 ha resolver el caso de dos hermanas adolescentes que han desaparecido, que son familia de algún capitoste que se ha interesado por el mismo. Las chicas aparecerán pronto muertas, asesinadas después de haber sido violadas y torturadas. Y conforme van rascando, pronto entienden que no son un caso aislado, que ha habido algún caso anterior, por cuya resolución no se interesó nadie. La investigación se da en un ambiente de pobreza y tensión política y social, la propia de la época. Y también hay tensiones en la pareja de policías, uno procedente de la tradición del antiguo régimen, y el otro que publica artículos en la prensa abogando por la democratización del país y sus instituciones.

Isla de Miyajima (Itsukushima)

No he estado en las marismas del Guadalquivir, ni en sus islas. La isla, relativamente pequeña, más recientemente visitada por mi es la de Miyajima en Japón.

Yo me sentí incómodo durante toda la proyección de la película, y he necesitado un poco de reposo posterior para poder expresar una opinión. Sus semejanzas con la historia que se nos cuenta en la primera temporada de True Detective son enooooormeees. Casi demasiado como para que sea casuales. Es cierto que es fácil imaginar una cronología en la que esta película estaría ya filmada y en postproducción cuando se emitió la mencionada serie. Pero para quien cree que las casualidades existen pero son más raras de lo que la gente cree… esa impresión de que alguien ha sustituido el Misisipí por el Guadalquivir, la pobreza de las islas y los bayous del delta del río norteamericano por la de las gentes de las marismas andaluzas, para generar un historia muy, muy similar tanto en el desarrollo como en el ambiente…

Si admitimos la coincidencia casual, hemos de hablar de un thriller muy interesante, muy bien rodado, agradablemente austero tanto en su presentación como en sus interpretaciones, sin alaracas pero con profundidad. Más de la que parece. Hay que fijarse en los detalles. Un producto poco habitual, cuyo regusto mejora con el paso del tiempo. No hay grandes nombres en el reparto, pero este es extraordinariamente solvente. También austero, agradablemente austero. Sin excesos. Sin histrionismos, con bastante autenticidad. Es decir, si la admitimos como obra original, y hay motivos para hacerlo así, estamos probablemente ante la mejor película del año en España, aunque no haya gozado del despliegue propagandístico que otras, y quizá no se lleve la fama que merece. El boca a boca puede, lo merecería, jugar a su favor.

Ahora bien, si no admitimos la casualidad, y sospechamos la copia, casi el plagio en algunos momentos, y también podríamos encontrar motivos… pues sigue siendo una película bien presentada y bien interpretada, pero obviamente no original… y con menos valor.

Isla de Miyajima (Itsukushima)

Un ambiente y un paisaje muy diferente del que se nos presenta en la película, eso sí, aunque ambos tienen su belleza, cada uno a su manera.

¿Por cual de las dos opciones tenemos que decantarnos? Quienes fuimos a ver la película y después discutimos la cuestión delante de unos pinchos y unos penaltis de cerveza, no nos pusimos de acuerdo. Yo… me reservo la opinión… no por cobardía o por hacerme el interesante, sino porque no he llegado a una conclusión. No sé si es una copia o no. Son demasiadas las coincidencia, pero el timing juega a favor de la casualidad. Que cada cual opine lo que crea oportuno. Sus responsables siempre negarán el plagio. Pero tanto si son sinceros como si no, la respuesta esperable es la misma. Y por lo tanto no merece la pena hacérsela.

Valoración

  • Dirección: **/**** (véanse las reflexiones anteriores)
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **/**** (véanse las reflexiones anteriores)
Isla de Miyajima (Itsukushima)

Así que despido esta entrada, con una película sobre la que aún no sé como me siento, y con unas vistas de un día gris pero hermoso sobre el Mar Interior de Seto.

[Fotografía] Recomendaciones semanales – 14 de septiembre al 5 de octubre de 2014 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Recomendaciones semanales – 14 de septiembre al 5 de octubre de 2014 – Fotografía y otras artes visuales.

Pues sí. Vuelven mis recomendaciones fotográficas de cada semana en carloscarreter.es después del paréntesis viajero. Pero no dejo de poner fotografías del viaje, en esta ocasión de la zona de Shibuya en Tokio.

[Cine] A Man Most Wanted (2014)

Cine

A Man Most Wanted (2014).

Película vista en versión original con subtítulos en castellano. También es posible encontrarla en la cartelera española en versión doblada, con el título literalmente traducido de El hombre más buscado. Y película que nos encontramos en la cartelera recién llegados de un viaje de dos semanas, y que elegimos por cuatro motivos. Porque la hora nos convenía, porque está con los diálogos en su versión original, que es como se deben ver la películas, porque nos picaba la curiosidad ver la nueva incursión en la dirección cinematográfica del fotógrafo neerlandés Anton Corbijn, y porque tiene un reparto de auténtico prestigio. Veamos qué ha dado de sí esta adaptación de una novela del género de espías de John le Carré del mismo título.

Nos encontramos en Hamburgo, en la primera década del siglo XXI, y el miedo al terrorismo islámico reina entre las agencias de espionaje. Una pequeña célula de inteligencia antiterrorista alemana en el borde de lo legal y lo ilegal, liderada por el veterano y algo amargado Günther Bachmann (Philip Seymour Hoffman), detecta a un joven checheno, Issa Karpov (Grigoriy Dobrygin), que ha entrado en el país ilegalmente, y del que se sospechan vínculos con el terrorismo. No obstante, este pide ayuda a unos amigos turcos que se ponen en contacto con Annabel Richter (Rachel McAdams), una abogada de una organización especializada en gestionar el asilo político a los apátridas. De repente, varias agencias de espionaje alemanas y americanas se interesan por el presunto terrorista y empiezan a competir entre sí. Pero Bachmann ve en él una oportunidad de enganchar a un auténtico pez gordo del terrorismo islámico.

Hafen City - Hamburgo

Tuve la oportunidad de visitar Hamburgo hace tres años, y no encontré para nada una ciudad fría e inhóspita. El rehabilitado puerto antiguo, Hafencity, me parece un lugar estupendo para pasear.

Nos encontramos con una película de corte oscuro, pesimista, que aprovecha perfectamente el escenario gris de la ciudad de Hamburgo y su ambiente portuario, para presentarnos una visión triste de los intereses espurios que mueven el mundo de las agencias de inteligencia de los distintos países, que en lugar de colaborar, compiten por ponerse medallas de presuntos éxitos que no hacen realmente nada por resolver el problema. La película se mueve por lo tanto en un ambiente de relativa frialdad, que le viene bien a la hora de crear un ambiente, aunque hace que quizá el espectador se distancie un poco del devenir de los personajes. Impecable realización desde el punto de vista técnico de Corbijn, eso sí.

Pero donde la película tiene especial interés es en el campo de la interpretación. Desde luego siempre es interesante disfrutar del trabajo de Seymour Hoffman, especialmente sabiendo que es uno de sus últimos trabajos y que ya no podremos disfrutar de otros nuevos. Siempre competente, intenso, desde luego era uno de los mejores actores del momento. No se queda atrás McAdams, que da una réplica razonable y profesional, y que creo que muestra que esta actriz debería estar más aprovechada. Un poco distante nos queda Dobrygin como refugiado checheno, y disfrutamos enormemente de las apariciones de Willem Dafoe y de Robin Wright en personajes secundarios pero importantes. Todos ellos con la colaboración de una serie de intérpretes menos conocidos, mayormente alemanes o de otros países europeos, que hacen que el reparto de la película, como decía al principio, sea uno de sus principales atractivos.

Sankt Pauli - Hamburgo

Ni siquiera el negocio del sexo en Sainkt Pauli parecía ni la mitad de sórdido que en otras partes.

Película interesante y entretenida sin duda, que hará especialmente las delicias de los aficionados al género del cine de espías, en su versión más próxima al cine negro más que al del cine de acción. Yo me lo pasé bien.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Hauptbahnhof - Hamburgo

Y eso sí, tiene una de las estaciones centrales (Hauptbahnhof) más animadas que conozco.

[Fotos] Fotografiando el patrimonio cultural de la humanidad: Santuario sintoísta de Itsukushima – Fotografía y otras artes visuales

Viajes

Fotografiando el patrimonio cultural de la humanidad: Santuario sintoísta de Itsukushima – Fotografía y otras artes visuales.

Un pase de fotografías de uno de los lugares patrimonio de la humanidad según la UNESCO que he visitado en mi viaje a Japón.

Ciervos sagrados - Miyajima

Ciervos sagrados – Miyajima

La gran Torii de Itsukushima - Miyajima

La gran Torii de Itsukushima – Miyajima

Santuario de Itsukushima - Miyajima

Santuario de Itsukushima – Miyajima

Bosque primoridial de Utsukushima y Mar Interior de Seto - Miyajima

Bosque primoridial de Utsukushima y Mar Interior de Seto – Miyajima

[Fotografía] De compras en Kioto; la «tapita» de Olympus ojo de pez – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

De compras en Kioto; la «tapita» de Olympus ojo de pez – Fotografía y otras artes visuales.

Retomo mis artículos sobre fotografía en carloscarreter.es. En esta ocasión con una compra que hice en unos grandes almacenes de Kioto. Y que me parece muy divertida de usar.

La gran Torii de Itsukushima, en la isla de Mijayima.

Bóveda de la bomba atómica de Hiroshima.

Santuario sintoísta en el monte Misen de la isla de Miyajima.

El Monte Fuji visto desde el Monte Tenjo en Kawaguchiko.

[Libro] Revelation Space

Literatura

Cuando hace aproximadamente un año inicié un ciclo de lecturas con el hilo conductor común de pertenecer al género de las llamadas Space Operas, una de las novelas que más me interesó fue Casa de soles de Alastair Reynolds. Durante un tiempo abandoné el género, para descansar, pero hace un par de meses decidí que tenía que dar una oportunidad a la obra más representativa del autor, la primera novela de la serie situada en el universo llamado Revelation Space, y que lleva el mismo título. Dada la escandalosa diferencia de precio, opté por el libro electrónico en inglés. No es una lectura de las más fáciles, así que me ha costado bastante, pero en los reciente largos desplazamientos hacia y desde Japón la he terminado. Os cuento mis impresiones.

Revelation Space
Alastair Reynolds
Ace Books, 2002
Versión electrónica

Torii de Itsukushima - Miyajima

Juega la novela en algún caso con el origen extraterrestre o de civilizaciones extinguidas de los mitos de las civilizaciones actuales; la mitología japonesa, especialmente la sintoista, esta llena de deidades y espíritus diversos, que no pocos autores de ficción de aquellas latitudes han manejado para obras fantásticas muy variadas. Gran Torii del santuario sintoísta de Itsukushima, en la isla de Miyajima.

Tres personajes distintos comienzan tres historias distintas, que acabarán convergiendo. Estamos en un universo en el que la humanidad se ha extendido por la galaxia, pero al mismo tiempo se perciben señales de decadencia. Dan Sylveste es un arqueólogo al mando de una avanza en el hostil planeta Resurgam, que cree haber dado con un importante hallazgo sobre una antigua civilización extinguida en el planeta en un hecho catastrófico. Ana Khouri es una asesina a sueldo, antigua soldado de un planeta permanentemente en guerra, que es contratada por una tal Mademoiselle en el planeta Yellostone para matar a SylvesteIlia Volyova es la oficial de armamento del Nostalgia for Infinity, una nave de ultras, humanos tecnológicamente modificados para su supervivencia en los largos viajes espaciales, y forma parte del triunvirato que gobierna la gigantesca y poderosa nave, mientras se dirigen en busca de Sylveste, para salvar de un plaga de nanovirus que ha afectado a su capitán y a parte de la nave. Aun viajando a velocidades relativísticas, pasarán años antes de que todos confluyan en el sistema solar de Epsilon Eridani, al que pertenece Resurgam, y descubran un tremendo secreto que supone un gran peligro para toda la humanidad.

Santuarios del Monte Misen - Miyajima

Así, los japoneses, que con frecuencia no confiesan pertenecer a una religión determinada, ruegan o hacen ofrendas a este peculiar panteón de carácter animista y muy tradicional.

Reynolds hace ciencia ficción dura. Trata de no violar ninguna ley de la física conocida, aunque especule con los futuros descubrimientos tecnológicos de la humanidad. Por lo tanto, tiene la difícil tarea de dar dinamismo a una acción que transcurre a lo largo de años y años, que es lo que les lleva a las naves espaciales el cruzar las distancias interestelares. Aquí no hay hiperespacios, ni cosas de esas. Aceleración pura hasta alcanzar velocidades relativísticas, con todas las consecuencias espacio-temporales que ello conlleva.

Los mimbres de la historia son buenos. Muy buenos. La idea es fenomenal. Pero el desarrollo de la misma es un poco moroso. Se extiende mucho en explicaciones y líneas argumentales colaterales. Es cierto que al final hay una buena confluencia de todas ellas. El final tampoco es del todo satisfactorio. Desde mi punto de vista, Reynolds tira casi literalmente del recurso del deus ex machina, algo que personalmente no me acaba de convencer. Y fuerza un «final feliz» no del todo coherente desde mi punto de vista con el tono general de la historia. Pero estos defectos no hacen que esta novela deje de tener interés, ni mucho menos. Un poco de economía en la extensión del libro, unos personajes con los que empatizar con más facilidad, y alguna concesión menos a ese «final feliz», y con una idea tan excelente de conjunto, hubiera supuesto un libro excelente. De todos modos, muy recomendable para los aficionados a la ciencia ficción.

Santuarios del Monte Misen - Miyajima

En incluso en lugares tan asilvestrados como los bosques primordiales de las faldas del monte Misen en la isla Miyajima, encontramos pequeños templos y representaciones de estos seres sobrenaturales.

[Televisión] Cosas de series; las enfermeras, el sexo, lo peor y lo realmente malo, junto con algunas novedades

Televisión

Retomo la actividad televisiva tras mis vacaciones, y tengo que comentar el final de serie o de temporada de algunas producciones que me han acompañado durante el verano, al mismo tiempo que comentar algunas novedades. No he tenido tiempo de ponerme al día, así que llevo retraso. Me iré poniendo al día en los próximos días. Porque me parece que no va a haber muchas incorporaciones a mi cartelera, tal y como lo veo.

Ha regresado The Big Bang Theory, de momento sin novedades destacables. Entretenimiento sin más que ya no sorprende.

Dos de mis guilty pleasures también han reaparecido. Revenge cambiando las tornas entre EmilyVictoria, y Grey’s Anatomy recomponiendo reparto. Estas dos tampoco sorprenden mucho.

Kiyomizu-dera - Kioto

En el tema de fotos,… sigo con mi viaje por el Japón. Gente con kimono o trajes tradicionales. Estas dos mujeres parecía madre e hija, de visita en el templo budista de Kiyumizu-dera. En Kioto.

En el campo de las novedades, en primer lugar advertir que este año hay muchas que directamente he descartado porque su temática o avances no me han interesado. Así que no es fácil que incluya muchas novedades este año, al final. He visto el piloto de Gotham,… y me ha convencido a medias. Basada en lo que pasaba en la ficticia ciudad en la infancia del futuro Batman, llega con muchas pretensiones de triunfar. Pero visto los visto, no está segura en mi cartelera. También he visto los primeros episodios de The Mysteries of Laura, basada en un serie española, y How To Get Away with Murder. Simplemente decir que no seguiré adelante con ellas. Ninguna de las dos me ha convencido. Ya comenté en su día que me convenció el piloto de Forever, hasta ahora de los estrenos el único que me ha parecido realmente visible, y que iba a dar una oportunidad a Selfie.

Kiyomizu-dera - Kioto

Esta pareja de novios estaban a punto de beber las aguas casi milagrosas de Otowa-no-taki, también en Kiyomizu-dera.

Y vamos con los finales de temporada.

You’re the Worst ha sido una sitcom romántica especial. Básicamente porque se ha basado en la premisa de que la pareja romántica protagonista, lejos de ser los típicos jóvenes encantadores que parecen hechos el uno para el otros, son unos impresentables egoístas que se dedican a putear a los demás. Lo cierto es que ha tenido momentos muy buenos y otros no tanto. La tendencia ha sido un poco descendente. Pero le daría una oportunidad a una segunda temporada si la tiene, que parece que sí. Lo mejor, la chica protagonista, Aya Cash, y algunos detalles de los secundarios.

He aguantado hasta el final la primera temporada de Extant, que entre otras cosas ha servido para confirmar que Halle Berry puede ser una firme candidata a una de las peores actrices que ha ganado un óscar. Siempre añorante de buena ciencia ficción, he aguantado hasta el final en una trama que se ha dispersado en un montón de frentes, y que realmente ha hecho aguas por muchos de ellos. Parece que le van a dar una segunda temporada. Pero yo no estaré allí.

Masuyacho - Kioto

Cuatro jóvenes con kimono visitando las típicas calles de Masuyacho, en Kioto, se fotografían rodeando a una presunta maiko. Aprendiza de geiko, o gueisha que decimos por aquí.

Ha llegado a su final la segunda temporada de Masters of Sex, que ha tenido un tono muy distinto a la primera. En primer lugar, si la primera temporada flirteaba entre la comedia y el drama, esta segunda temporada se ha orientado claramente a un tono dramático, habiendo desaparecido cualquier flirteo con el humor. Y por otra parte, el estudio sobre el sexo ha quedado ya claramento como un mero macguffin, y va directamente a las relaciones, siempre difíciles, entre los personajes. Tanto los principales como los secundarios. Ha tenido momentos buenísimos, de los que te quedas pegado al sillón por las interpretaciones como por los diálogos y situaciones. Sin embargo, la temporada como conjunto me ha parecido algo menos cohesionada y floja. No obstante, es fija en mi cartelera, desde luego.

Y por último, justo en la noche antes de irme de viaje terminé la miniserie ANZAC Girls. Esta serie realizada por las televisiones australiana y neozelandesas en conmemoración del centenario del comienzo de la Primera Guerra Mundial, nos habla de las aventuras y desventuras que corrieron las enfermeras de los cuerpos de sanidad militar de los aliados del Imperio Británico en las antípodas. Le ha faltado algo para ser una buena serie. Probablemente, un sentido menos apologético y propagandístico y una profundidad mayor en situaciones y personajes. Basada en las memorias y documentos de las auténticas enfermeras que participaron, ha sido una serie que en sus seis episodios ha ido mejorando, aunque sin llegar a alcanzar nunca el nivel que pretendía. Una pena porque había material. El diseño de producción ha sido de también de pretensiones altas, pero con una sensación de que no se lo han currado bien. Y había buen material en las interpretaciones, que se ha perdido en unos personajes excesivamente estereotipados. Entretenida de todos modos.

Y bueno… hay por ahí muchas novedades esperando a que les preste atención… La próxima semana, más.

Santuario Yasaka - Kioto

Y que la tradición no riña con la modernidad, la guapa japonesa del kimono se toma una «selfie» a la salida del santuario sintoista de Yasaka, también en la antigua capital imperial japonesa, Kioto.

[Viaje] Dos semanas en Japón, a modo de resumen

Viajes

Los fieles de este Cuaderno de ruta que hayan estado al tanto del blog en estas dos últimas semanas habrán notado que había poca palabra, y bastantes más imágenes. Fotografías de mis vacaciones en Japón. Tras un viaje agotador, que además se hizo especialmente pesado cuando los presuntamente serios y fiables alemanes consiguieron que el vuelo entre FráncfortBarcelona llegase con casi dos horas de retraso.

Porque lo malo de Japón, cuando vives a orillas del Ebro en la Península Ibérica, es que esta lejos,… pero lejos… Dos horas de avión de Barcelona Fráncfort y once de esta ciudad alemana hasta cualquiera de los dos aeropuertos principales de TokioNaritaHaneda. Suma los tiempos de las escalas, el rato que pierdes en los aeropuesto antes de embarcar, el tren de ZaragozaBarcelona y, a la ida, el desplazamiento hasta Kioto, y es un día, un par de horas arriba o abajo según la suerte que tengas, lo que dura el viaje.

El último sol antes de entrar en Asia

El sol se pone mientras el avión entre Fráncfort y Tokio Haneda se dirige a sobrevolar la inmensidad de la estepa norte siberiana.

Mi interés por viajar a Japón viene de muy antiguo. Cuando tenía yo unos siete años, compraron mis padres en el Círculo de Lectores un libro que se titulaba Maravillas del Mundo. Uno de los artículos que más me fascinaba era el del enorme Daibutsu (Buda gigante) de Kamakura. En aquella época, en aquella España de finales de los sesenta o principios de los setenta, a un niño como yo, de familia modesta, pensar en viajar a Japón resultaba tan utópico como viajar a Saturno para los niños de hoy en día. Pero mira, oye,… que ya he visto al señorón este en «vivo» y en directo. El mundo da muchas vueltas.

El libro del que os hablaba, abierto por la página del artículo que encandilaba mi imaginación infantil.

En el tiempo que ha pasado desde que anuncié mi intención de viajar al país del sol naciente (toma topicazo), me he encontrado a algunos «expertos» en el mismo que tras unas vacaciones como las mías de dos o tres semanas pontifican sobre la naturaleza y el carácter del país y de quienes lo habitan. Yo, si queréis que os diga la verdad, no sólo no me considero en la actualidad más sabio sobre esa nación sino que en realidad me entran todavía más dudas e incógnitas sobre la misma. Creo que es lo normal. Cuando no sabes nada o poco sobre algo te preguntas aun menos… cuando empiezas a conocer es cuanto te empiezas a hacer preguntas sobre lo que ves, oyes y sientes. Esa es la gracia de viajar. No la de obtener respuestas, sino la de aumentar la variedad y la calidad de las preguntas que te formulas.

En cualquier caso, durante dos semanas hemos entendido una cosa. La sociedad japonesa, el conjunto de los japoneses, son como el resto de las sociedades humanas. Se preocupan por la mismas cosas que en todas partes, son esencialmente contradictorios, y parecen manifestar una mezcla de timidez y desconfianza, pero casi siempre muy cortés, antes lo desconocido. Es decir, ante el extranjero. Especialmente dado que se les dan mal los idiomas, o por los menos el inglés. Veis ya nos parecemos en algo los españoles a los nipones.

Monorrail del aeropuerto de Haneda - Tokio

Monorrail que comunica el aeropuerto de Haneda con el centro de Tokio. No les acabo de ver yo las ventajas a estos cacharros respecto a los ferrocarriles tradicionales.

Las ciudades japonesas son fundamentalmente feas. Pasa un poco como en Alemania. Habiendo quedado arrasados por la guerra mundial, hubo una necesidad inmediata de dar vivienda a una población que enseguida recuperó sus niveles demográfico, con el baby-boom que caracterizó los años 50 y 60 en buena parte del mundo. Así, cuando te desplazas en los cómodos y rápidos Shinkansen, trenes de alta velocidad del grupo de empresas ferroviarias JR, te da la impresión de que desde Tokio hasta Osaka, o incluso hasta Hiroshima, todo es una gran connurbación donde, afortunadamente, los grandes edificios en altura sólo se dan en los centros comerciales de las ciudades más grandes, y lo que abundan son las casitas de dos pisos, más modestas o más puestas según el nivel socioeconómico de sus habitante. Pocos lugares en las ciudades han quedado con estructuras o construcciones tradicionales.

Torre de Kioto

Gran torre de comunicaciones en el mismo centro de Kioto, junto a la estación principal de ferrocarril.

Calle en Higashiyama - Kioto

Un paseo por una de las calles tradicionales que quedan en Higashiyama, Kioto.

Como consecuencia de lo anterior, y desde muy pronto en su historia de desarrollo moderno, el ferrocarril ha desarrollado y desarrolla un papel fundamental en la vida de los japoneses. Y no sólo los modernos Shinkansen de alta velocidad que se adelantaron entre 20 y 40 años a los países occidentales en su visión del transporte eficiente de personas, sino la multiplicidad de líneas, en su mayoría de vía estrecha (3 pies y 6 pulgadas, poco más de un metro) que serpentean por todo el país llegando a cada uno de sus rincones. Una recomendación clara para el viajero. Hay que llevarse el Japan Rail Pass. Da derecho a montar en la mayor parte de los trenes del grupo JR, además de algunas otras ventajas y otros medios e transporte vinculados a este grupo, y supone un ahorro. En España se pueden comprar en la web http://www.jtb.es/. Al menos teóricamente. La verdad es que a mí no me funcionó con ningún tipo de navegador en ningún tipo de sistema operativo. Y lo podía solicitar por correo electrónico, pero con una complejidad de trámite superior. Todo costaba un tiempo de dos a cuatro días, más la preparación de documentos que pedían. Yo opté por pedirlo en http://www.japan-rail-pass.es/. Esta gente está en Francia. Solicitarlo y hacer el pago por internet cuesta cinco a diez minutos, según la habilidad de cada uno. Y a mí me llegó por mensajería el talón que luego hay que canjear en Japón, en menos de 24 horas. Y luego hay quien se sorprende de que las empresas españolas no van bien… En Japón lo puedes intercambiar en las oficianas del grupo JR que hay incluso en los mismos aeropuerto de Narita y Haneda. Con lo que desde el primer momento puedes ir cogiendo trenes sin mayor problema.

Estación de Inari - Kioto

Una variada mezcla de turistas y habitantes locales esperan al cercanías de la línea Nara que comunica la estación de Inari con el centro de Kioto.

Estación de Inari - Kioto

Tren de tránsito local, para en todas o casi todas las estaciones, en la línea Nara entrando en la estación de Inari, Kioto.

Ya he comentado que una de las consecuencias de la guerra mundial es que las ciudades del país quedaron arrasadas. Por lo tanto, sólo aquellas que se libraron de alguna forma de la quema, literalmente en este caso, conservan un patrimonio original interesante. Algunas optaron por reconstruir fielmente lo arrasado. Pero sólo algún edificio determinado. Durante siglos, la materia prima principal para la construcción fue la madera que se obtenía de los estupendos bosques del país y el papel procedente de la celulosa del arroz. Esto hacía los edificios propensos a ser pasto de las llamas. Con guerra o sin ella. Así que es poca la arquitectura civil tradicional que queda en las ciudades. Lo que más se visitan, y los hay muy bonitos, son los templos budistas y los santuarios sintoístas. Religiones teóricamente predominantes en el país, que no son mutuamente excluyentes, por lo que los practicantes suelen serlo de una mezcla sincrética de budismo con elementos sintoístas.

Tori del santuario de Itsukushima - Isla de Miyajima

Magnífica la Tori, puerta ritual, del santuario sintoísta de Itsukushima en la isla de Mijajima, próxima a Hiroshima.

Fushimi Inari Taisha - Kioto

Cientos de toris (puertas rituales) cubren el camino que sube al monte Inari, en las afueras de Kioto, desde el santuario de Fushimi Inari Taisha.

El tema de la religión es uno de los que muestran los contrastes y contradicciones de esta sociedad. Por lo que hemos leído, en las encuestas demoscópicas la mayor parte de los japoneses dicen no ser religiosos. Sin embargo, en las visitas a los templos y santuarios, la inmensa mayoría realizaba reverencias antes determinados elementos de los mismos, y en los altares principales muchos de ello, de modo muy ritual, reverencia, dos palmadas, plegaria, palmada y una última reverencia, ejecutaba pequeñas plegarias o peticiones a los seres trascendentes de carácter sagrado que forman parte del imaginario colectivo de estas religiones. Y se dejan su dinero en leer las papeletas de la fortuna, o en colgar peticiones y ese tipo de cosas. La sensación es la de un pueblo supersticioso. Pero ya digo que, en dos semanas de viaje, cualquier conclusión que se extraiga es atrevida y ha de ser asumida con prudencia.

Fushimi Inari Taisha - Kioto

Haciendo sus peticiones los fieles del santuario de Fushimi Inari Taisha, en las afueras de Tokio. Los cordones de tela hacen sonar cascabeles que llaman la atención de los espíritus… supongo.

Kiyomizu-dera - Kioto

Rezando con devoción en el templo budista de Kiyomizu-Dera, en Kioto.

Intentar entrar ahora en todos los fenómenos urbanos que, especialmente en Tokio, se dan en Japón, especialmente, aunque no sólo, entre los más jóvenes, me resultaría difícil y complejo. Animes, pachinkos, lolitas, góticas, love hotels, señores con traje y corbata prendados de los tebeos de colegialas de enormes pechos, juegos electrónicos por doquier, parques de atracciones,… yo que sé… todo. Me resulta como digo muy complicado establecer la coherencia y los porqués de esta sociedad. Ya digo que este es una de los viajes que te suscita muchas más preguntas que respuestas te proporciona. Curiosamente, al mismo tiempo que se aprecia el enorme desarrollo tecnológico y la gran variedad de fenómenos urbanos, son frecuentes también los fenómenos de tradicionalismo y resistencia al cambio. Es llamativo cómo al llegar el fin de semana, muchas mujeres de todas las edades, también jovencitas, abandonan sus indumentarias habituales y se enfundan un kimono tradicional. Que ya hace falta tener ganas, porque sólo ver cómo tienen que caminar, asumes el incordio de la vestimenta en cuestión. Aunque es cierto que las hay que están muy guapas. Y no sólo ellas. En ocasiones, sus novios asumen también vestimentas tradicionales. Más difícil es ver varones solos, sin acompañante femenina, que se vistan con trajes tradicionales. Y si los hemos visto, han sido personas mayores. Como digo, contrastes y contradicciones. Si en un país en el que hasta los gatos llevan desde hace una década teléfonos inteligentes la mayor parte de los restaurantes y casas de comidas más sencillas, que son la mayoría, siguen sin admitir tarjeta de crédito…

Kiyomizu-dera - Kioto

Mujeres de dos generaciones con el tradicional kimono en el templo de Kiyomizu-Dera, en Kioto.

Presunta maiko - Kioto

En las calles de Kioto, esta joven lleva el atuendo de las maiko, aprendizas de geiko. O sea, de geisha femeninos. Nos entró dudas de que fuera una maiko real, y no un reclamo de los comerciantes de la zona.

Gente austera para unas cosas, y extravagante para otras. Trenes de alta velocidad cada cinco minutos en ambos sentidos en la línea Tokaido entre Tokio y Osaka, y bicicletas que te pueden pasar por encima en cualquier momento. Serios hombres de negocios impecablemente trajeados, y en no pocas ocasiones empapados en alcohol como cubas al terminar la jornada, y abuelas cuidando con infinita ternura de sus nietos. En realidad,… ahora que lo piensas,… igual no somos tan distintos a pesar de los nueve usos horarios que nos separan, aunque luego la diferencia horaria se quede en siete, por aquello de que nosotros llevamos la hora de verano de la Europa Central, a pesar de ni estamos ya en verano, ni estamos en la Europa Central.

Ciclista en Gion - Kioto

Las alegres e iluminadas calles del barrio de Gion, en Kioto, por la noche.

Pontocho - Kioto

Una abuela entretiene a su nieta con las máquinas expendedoras de bebidas, que hay a cientos en las calles de cualquier ciudad. En este caso estaban en Pontocho, Kioto.

Lo que sí que tengo claro es que para ser solamente dos semanas, el acúmulo de experiencias es mucho más masivo que en los viajes habituales por nuestro vecindario. Y cuando me refiero a nuestro vecindario me refiero a ese pequeño rincón del continente eurasiático que llamamos Europa. Y que desde luego llegar a conocer un país como Japón puede necesitar toda una vida. Una última reflexión me queda por hacer. El país nipón, hace menos de doscientos años vivía todavía en una sociedad feudal de carácter medieval. Hoy en día es una potencia industrial, tecnológica y económica. Entre medias, mantuvo un horrendo sueño imperialista, impulsado por una casta militar que lo empujó a una serie de guerras de expansión que ocasionaron un inmenso dolor y perjuicio a personas de muchas naciones y a su propio pueblo. Apenas hemos encontrado signos que rememoren aquellos hechos. Sabemos que los hay, pero no es como en otros países donde te los encuentras con facilidad. Y no tendría yo claro qué es lo que piensa el japonés medio sobre aquel periodo histórico. Sólo hay una excepción. Un lugar de los que visitamos en el que la razón de ser de su visita es el recordatorio de la inmensa capacidad de destrucción y miseria que es capaz de llevar consigo el ser humano. Y ese lugar es Hiroshima. El primer lugar del mundo en el que la escalada bélica de los años treinta y cuarenta, con toda la destrucción que conllevó, produjo que la fusión nuclear de menos de un kilo de uranio enriquecido acabara en pocos meses con la vida de 140.000 personas. Mucho que pensar. Lo llevo diciendo desde que he empezado. Un viaje que abre más dudas y preguntas que proporciona tranquilidad y respuestas.

En las próximas semanas, desarrollaré de alguna forma mi cuaderno de viaje y mi libro de fotografías. Ya os iré comentando como va. De momento aquí quedan mis impresiones inmediatas todavía con las consecuencias del desfase horario a cuestas. Así que perdonarme la extensión, y si en algún momento se me ha ido el tarro.

Bóveda de la bomba atómica - Hiroshima

La cúpula de la bomba atómica en Hiroshima. Edificio de la cámara de comercia de la ciudad que permaneció en pie gracias a su estructura de hormigón armado, a pesar de encontrarse a sólo 160 metros de la vertical del epicentro de la explosión de la bomba, que fue a 600 metros de altura sobre el suelo. Había que «optimizar» su capacidad destructora.