[Cine] Before Midnight (2013)

Cine

Before Midnight (2013), 30 de junio de 2013.

Esta película la vimos en versión original subtitulada al castellano, y por ello, como es mi costumbre, conservo el título original del filme. En la cartelera española se puede encontrar también en versión doblada con el título traducido erróneamente como Antes del anochecer, cuando debiera ser Antes de medianoche, matiz que desde mi punto de vista no es banal, en absoluto.

Porque nada o casi nada es banal en la trilogía (¿de momento?) que ha dirigido Richard Linklater en los últimos 20 años, acompañando la historia de la relación entre Jesse (Ethan Hawke)Celine (Julie Delpy), y mostrándonos como se desarrolla la relación en cortes temporales cada 9 años, sin olvidar contarnos en esas horas en los que los escuchamos hablar y confrontarse mutuamente y a sí mismos, lo que ha sucedido en los intervalos. Ah, ahí está una de las glorias de esta serie de películas, tildada de la major serie de películas románticas de los últimos… los que sea de años,… pero creo que con esta última entrega es algo más que un romance, algo más profundo. Estamos ante una introspección en toda regla de la vida de dos personas, que además mantienen una intensa relación en la que no poco influye ese sentimiento que llamamos amor. Y este salto cualitativo de lo meramente romántico a algo más, que se intuía en la segunda entrega, se ha dado de forma plena y segura en el paisaje mediterráneo del sur de las tierras de los lacedemonios.

Nota mental: ¿por qué se empeñan en decir todos los «sabios» del cine en sus reseñas con escasas excepciones que está rodada en una idílica isla griega, si lo está en las áridas pero hermosas tierras de la península del Peloponeso?

Tras la catedral de San Esteban

No he visitado todavía Grecia, pero en el año 2009 estuve en las localizaciones de las dos primeras películas de la saga. En Semana Santa en Viena, donde paseamos por la noche, por ejemplo, detrás de la catedral de San Esteban.

Dejamos a nuestra pareja favorita hace nueve años en el apartamento de Celine, bailando ésta el Just in Time de Nina Simone, con un Jesse mirando embobado y absolutamente enamorado, aparentemente dispuesto a perder su avión, con un fundido a negro que nos dejaba con algunas dudas. Dudas que si no te las chafa el trailer de la película se resuelve rápidamente rápidamente. Nos encontramos de nuevo con una serie de conversaciones, estructuradas desde mu punto de vista en un prólogo y cuatro actos. Con alguna cosilla entre medias, a modo de interludios o conexiones. De forma simplificada…

El prólogo es la despedida de Jesse de su hijo Hank, de su primer matrimonio, que nos da mucha información trascendente sobre los conflictos que Jesse lleva a cuestas en ese momento.

El primer acto es el estupendamente rodado trayecto desde el aeropuerto hasta la casa de vacaciones, con Jesse al volante, Celine a su lado, y dos guapas gemelas de seis o siete años dormidas en el asiento trasero. Aquí nos enteramos de dónde esta Celine en ese momento de su vida.

El segundo acto es la comida colectiva de ambos con el grupo de escritores e intelectuales con quienes han compartido sus seis semanas de vacaciones. Y que sirve para establecer una reflexión general sobre la vida y las relaciones.

El tercer acto es el camino que realizan los dos protagonistas hacia el hotel, en el cual les han invitado a pasar una noche, tranquila y romántica, sin las niñas, antes de volver a sus vidas cotidianas. Es un momento en el que con la luz del atardecer, nos muestran que todavía están enamorados.

El cuarto acto, el más complejo, en el hotel y hasta la medianoche, es aquel en el que todos los elementos anteriores se introducen en la coctelera y hacen reacción. La frustración de Jesse, satisfecho profesionalmente pero insatisfecho con su vida familiar por el alejamiento de su primer hijo, tras un primer divorcio difícil. La frustración de Celine, que tiene más que suficiente con su familia nuclear pero que no acaba de encontrar su rumbo profesional. Situaciones que implican las renuncias que cada uno a tenido que hacer para estar juntos. Y que si bien se han tomado libremente, también pueden servir de arma arrojadiza contra el otro.

Y nuevamente un final abierto. En esa medianoche que tantas cosas puede querer decir. Con un futuro siempre dudoso, siempre difícil de prever.

Entre las calles de Viena al anochecer

No voy a negar que cuando paseábamos por las calles de Viena ya caída la noche recórdabamos con más frecuencias «El Tercer Hombre» que el primer encuentro entre Celine y Jesse… pero…

La primera película de la trilogía, que junto con la segunda he vuelto a ver recientemente para refrescar la memoria y las ideas, me pareció una película simpática. Pero me pilló un poco tarde. Mi edad implica que siempre estoy vitalmente en el paso siguiente con respecto a los protagonistas. De algún modo, porque mi vida no se parece en nada a la de ellos. Pero sí que se les puede considerar representantes de la evolución de una generación. La segunda me enganchó mucho. Con su rodaje en tiempo real, prácticamente, y unos diálogos mucho más interesantes para mí, en los que se notaba la colaboración y la complicidad entre director e intérpretes, tiene un romanticismo desprovisto de almíbar y adornos superfluos, simplemente de dos personas que se gustan, se atraen y se quieren. A al menos que se quieren querer. Siempre me ha chirriado la situación azarosa que les impidió reunirse seis meses después en Viena, tras el primer encuentro. El resto de la historia fluye tranquilamente en la verosimilitud de las probables vidas y eventos de dos personas, como contraste. y eso sucede ahora también. Pero ya no estamos ante una historia de amor. Estamos ante una historia con amor. Pero que nos habla de muchas más cosas, nuevamente con la tremenda complicidad de los tres responsables de esta historia. Desde mi punto de vista, una trilogía de películas que hay que ver.

No voy a pararme ahora a decir si los intérpretes está bien. Lo están. Mayúsculamente bien. Es como si fueran ellos mismos. Y a veces te cuesta creer que en la vida real no tienen el mismo tipo de relación. El final de la película vuelve a estar abierto a cualquier cosa. Creo que muchos se preguntan si dentro de nueve años, cuando los personajes cumplan los 50, los volveremos a ver. No es necesario desde mi punto de vista. Pero si son capaces de volver a hacer una película con la misma naturalidad e intensidad, estoy dispuesto a saber que pasará en los próximos nueve años de la vida de CelineJesse.

Les Deux Magots

No es en «Les Deux Magots» donde nueve años más tarde entran Celine y Jesse a tomar un café, pero no anda relativamente lejos. Por lo menos están en la misma margen del Sena, la «rive gauche». Café que supuso la inflexión entre los momentos iniciales de cierto desconcierto tras el reencuentro, a entrar en materias más serias.

Avanzando ya que me parece una película altamente recomendable, y de lo mejor que he visto en los últimos tiempos, que me estoy planteando puntuarla con máximos por motivos tanto cinematográficos como subjetivos, he de decir que fuimos a verla un grupito variopinto de personas. Y que luego surgió una pregunta apasionante, que produjo una discusión sin acuerdo final… Toda relación es asimétrica. Aquí estábamos de acuerdo; siempre hay alguien en la pareja que está más enamorado. Y siempre hay alguien que pone más en la misma. Pero no necesariamente son la misma persona. ¿Quién es quién en la historia de CelineJesse?

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****
El Sena y la Cité

Y el paseo por el Sena de los dos protagonistas… uiiigggggg cuanto romanticismo… me gustó como evitaban caer en el almíbar empalagoso durante aquel trayecto en «bateau-mouche».

[Fotos – cultura] Visitando la cartuja de Aula Dei

Cultura, Fotografía, Fotografía personal

Estoy de vacaciones. A ver si todo va bien, y dentro de un par de días pongo kilómetros entre mi persona y las rutinas cotidianas. En cualquier caso, hoy tendría que estar hablando de cine. Más cuando la película de esta semana es la tercera parte de la mejor serie de películas románticas de los últimos… no se cuantos años. O quizá haya que buscar otro adjetivo más adecuado, distinto de «romántica». He decidido pensarme un poco más la entrada correspondiente. Os lo cuento mañana.

Así que hoy me voy, con fotos, a la visita que el grupo de Flickr «Fotógrafos en Zaragoza», muy activo en los últimos tiempos, hicimos a la Cartuja de Aula Dei. Monasterio actualmente habitado por un organización religiosa católica francesa distinta de los originales cartujos, el único que se mantiene como tal monasterio del cinturón de cartujas que rodeaba la ciudad, aunque hay testimonios de otras en los barrios rurales que circundan ZaragozaAula Dei tiene un interés particular. En las paredes de su iglesia encontramos frescos pintados por Francisco de Goya en su juventud, al poco de volver de su formación en Italia. No siempre ha sido fácil visitar estas pinturas. De hecho, este es mi tercer intento, y mi primer éxito. Si bien es  cierto que harto de los problemas y tonterías de las órdenes religiosas, durante muchos años he pasado del tema. En cualquier caso, en animada reunión de aficionados a la fotografía, hemos visitado el lugar, y a continuación lo podréis comprobar.

Tras el muro de la cartuja

Un muro protege el conjunto de edificios que forman el monasterio de las miradas de las gentes del siglo.

Stephanie, la guía, comenta

Stephanie, hermana consagrada de la organización religiosa que actualmente ocupa el lugar, nos guía la visita; a decir verdad, nos parece un poco justita desde el punto de vista histórico y artístico, y un poco excesivamente adoctrinante desde el punto de vista de algunos. Pero es lo que hay.

Entrada a la iglesia

Entrada a la iglesia, en cuyo interior se encuentran las pinturas de Goya y donde no se pueden hacer fotos. Supongo que en la tienda que han instalado venderán fotos o libros de fotos. No encuentro otro motivo para la prohibición que proteger el negocio. Las cámaras de fotos no roban el alma de las gentes, ni estropean las obras de arte si se disparan sin flash. Sólo recogen los fotones que reflejan estas obras artísticas.

Un vistazo a las pinturas de Goya… o de los hnos. Buffet

Pero bueno, obedeciendo las indicaciones, una vez en el claustro asomamos nuestra mirada hacia las paredes del templo.

Taller

La vida del monje estaba dominada por la oración, el estudio y el trabajo. En algunas celdas vemos versículos de la biblia.

Pequeña biblioteca en celda

En la actualidad hay un conjunto de estancias visitables que muestran los distintos aspectos de la vida monástica, y el estudio está representado por una pequeña biblioteca teológica.

Despensa

Las comidas de los cartujos eran frugales, y según el día y el periodo litúrgico variaba la cantidad de comida que recibía. Aquí vemos que en ese periodo les tocaba «pan y medio», pero podía ser menos.

Sala capitular

En los techos de la sala capitular podemos ver que algunas zonas tienen un estilo gótico, aunque el conjunto es más tardío.

Sala capitular

Quiero suponer que estas partituras de la sala capitular corresponden al canto cartujano, más austero que el gregoriano, pero no tengo forma de saberlo.

Claustro

El claustro de la cartuja está cerrado respecto al patio central, lo cual hace que sea más fresco en verano y menos frío en invierno.

Claustro

El claustro tiene como de costumbre sus bancadas para permitir al monje o persona que reza o reflexiona sentarse en recogimiento.

Bodega

No falta una amplia bodega, que parece que hoy en día está más de muestra que en activo.

Patios

Mientras esperamos a reagruparnos para emprender el regreso, un paseo por los pocos patios que están accesibles al público.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; algún obituario y fotógrafos muy diversos este domingo

Fotografía

La noticia del fallecimiento de Bert Stern (1929 – 2013) apareció en muchas fuentes de información en internet. De este fotógrafo ya os hablé en su momento a propósito de un documental que emitió hace un tiempo la televisión de pago. Aunque sus aportaciones al mundo de la fotografía y de la publicidad fueron numerosas, es especialmente conocido por las fotografías que realizó en el verano de 1962 de Marilyn Monroe, poco antes del fallecimiento de la actriz.

Un nombre al que no he prestado la atención que se merecía es Gabriel Cualladó (1925 – 2003), fotógrafo español que falleció ahora hace 10 años. En Fundación Foto Colectania nos hablan de la exposición que están llevando a cabo de este autor hasta el 21 de septiembre, y reproducen un diálogo con el fotógrafo, así como algunas de las fotografía más interesantes. Hay que revisar la fotografía de Cualladó

De vuelta a casa por el parque y el canal

Las fotos de hoy son de diversos momentos de los meses pasados. En parte recuperadas comprobando lo que tenía de fotografía crepuscular o nocturna, motivado por el reciente taller de fotografía nocturna.

De vuelta a casa por el parque y el canal

Tradicionalmente soy más de cámara en mano y búsqueda casual de la escena que me puede interesar. Estas dos fotografías son de un paseo de vuelta del cine hacia casa, pasando por el Parque Grande y el Canal Imperial de Aragón.

Hace unas semanas mencioné a Luigi Ghirri (1942 – 1992) a propósito de una editorial que había reeditado un libro suyo en formato electrónico. Pero no investigué mucho acerca del fotógrafo. Esta semana, en Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red le han dedicado una entrada, y he estado mirando por ahí para conocer mejor su obra. Quizá os interese. Fotografías muy en la línea de la New Topographics de los norteamericanos, pero quizá con un tratamiento especial, de colores suaves y estética cuidada. No sé. Cada cual juzgue. En cualquier caso, es un fotógrafo tristemente fallecido muy joven en 1992.

Me encuentro en el Tumblr de LPV Magazine, Photographs on the Brain, algunas fotografías de Masahisa Fukase (1934 – 2012), que encuentro muy inquietantes y muy atractivas al mismo tiempo. Ya he comentado en más de una ocasión que cada vez me interesa más la fotografía que nos llega de Japón, actual o pasada.

Uno siempre asocia la Agencia Magnum a fotógrafos consagrados y conocidos que se curten en mil batallas y ambientes. Pero lo cierto es que los fotógrafos de la agencia se van renovando y de vez en cuando incorporan nuevos nombres. Generalmente de fotógrafos que ya han alcanzado cierto prestigio en la profesión, pero son menos conocidos del público. BJP online nos informa de que recientemente ha habido dos incorporaciones con nuevos miembros con todos los derechos. Las de Peter van AgtmaelOlivia Arthur. La segunda ya había sido mencionada en alguna ocasión en estas páginas. La verdad es que me gustan sus fotografías, cuadraditas y con unos colores muy agradables.

Tarde de nubes y lluvias

También he encontrado una pequeña serie que había olvidado. Una serie casual tomada una tarde de reunión de trabajo en el Hospital Clínico Universitario de Zaragoza.

Tarde de nubes y lluvias

Cielos nublado y lluvia, que no impedían a estas chicas entrenar su próximo partido de rugby en la Ciudad Universitaria.

Tarde de nubes y lluvias

Nubes que se fueron abriendo cuando llegué a la plaza de San Francisco, aunque la luz empezaba a ser más escasa por la hora.

¿Podemos considerar como un cuento de hadas la vida de los campesinos rumanos de Transilvania, a pesar de sus limitaciones económicas y tecnológicas? En The New York Times parece que son capaces de verlo así, y nos ofrecen las fotografías de Rena Effendi para National Geographic para demostrarlo. La belleza del lugar y de las fotografías parece demostrarlo; la pobreza y fuerte inmigración de rumanos por el mundo parecen negarlo.

Ayer os hablaba del taller de fotografía nocturna en el que participé el viernes. Pero me siento absolutamente disminuido y acomplejado al contemplar los paisajes urbanos (y también naturales) de Luca Campigotto, tomados con una cámara de gran formato y largas exposiciones. Me parece de gran belleza y significación. Nos los trae Rafael Roa.

En diversas ocasiones he hablado de mi debilidad por Bernard Plossu, uno de los primeros fotógrafos que llamaron mi atención cuando empecé a interesarme por la fotografía. pero siempre he asociado el trabajo de Plossu al blanco y negro y a la focal de 50 mm. Y he aquí que en Le Journal de la Photographie nos muestran parte de su trabajo en color. Y es que todos tenemos que ser capaces de salirnos de nuestros trillados caminos habituales. No me importaría pillar el catálogo de la exposición de la que nos hablan.

Paisajes suaves

También he encontrado algunas fotografía medio olvidadas de un día que le puse a la Olympus OM-D E-M5 el Industar-21 de factura soviética. Unos tonos y un rendiiento muy distinto de lo que estoy acostumbrado con esta cámara.

Paisajes suaves

Pero agradables de alguna forma, especialmente en escenas de contraste bajo a moderado, con abundancia de vegetación tomadas en alguno de los parques y jardines de Zaragoza.

[Fotos] Un taller de fotografía nocturna

Fotografía, Fotografía personal

Estos dos últimos viernes, quienes participamos habitualmente en el grupo de Flickr «Fotógrafos en Zaragoza (FeZ)», hemos podido realizar prácticas de fotografía nocturna gracias a la amable y desinteresada tutoría de Ángel, excelente y cordial persona y compañero. El taller que se ha realizado en los alrededores del Puente de Piedra y las plazas del PilarLa Seo de Zaragoza, se ha hecho dos veces debido al interés que ha suscitado. A mí me ha venido bien. Conocía buena parte de las técnicas a desarrollar, pero las tenía un poco oxidadas porque mis fotografías habituales van por otro lado. Pero bueno, os lo cuento con fotos.

El pez de metal en el ejercicio con flash

Hemos empezado bastante antes del ocaso, junto al Club Náutico, con el fin de ensayar algunas técnicas preparatorias. Por ejemplo, el uso del flash como luz de relleno. La cola de la escultura de pez estaba totalmente en la sombra. Con la ayuda del flash, conseguimos iluminarla y darle detalle manteniendo el equilibrio con el cielo y el Puente de Piedra de fondo. La pena es que con tanta luz y con una velocidad de sincronización de 1/200, a 100 ISO he tenido que poner el diafragma a f/13, y hubiese preferido bastante menos profundidad de campo…

2º Taller Iniciación fotografía nocturna FeZ - Grupo

En el grupo hay un compañero que se suele responsabilizar de la foto colectiva de la actividad. Como no se ha quedado porque hizo el taller la semana pasada, me ha tocado a mí hacerla, encantado, y aquí estamos, en la hora dorada de la tarde, con La Seo de fondo.

El sol de la tarde y contraluces en la Seo y el Pilar

Antes del ocaso, en la plaza del Pilar, hemos jugado con los contraluces, aprovechando el sol bajo de la tarde.

Hacia la puesta de sol

El ocaso lo hemos presenciado, y fotografiado, desde el Puente de Piedra. Aunque el cielo estaba un poco soso, casi totalmente despejado.

Esforzándose en la composición

Hemos probado diversas técnicas para conseguir buenas fotos del ocaso; con gran aplicación de todo el personal, tanto de los habituales como de las nuevas caras que hemos tenido la suerte de conocer.

Gracias, Ángel

Un agradecimiento a Ángel, que además de tutelar desinteresadamente la actividad, se ha prestado a actuar como modelo, para trabajar el uso del flash durante el ocaso.

Mecidas por el viento

Tras el ocaso, hemos tomado una cervecita para esperar la hora azul, donde hemos mezclado la luz intensa luz azul natural del cielo con los tonos cálidos de la iluminación artificial de la zona monumental de la plaza del Pilar. Uno de los problemas de la noche ha sido el viento. En este caso, ha hecho que las flores quedaran ligeramente movidas durante una exposición de entre 1 y 4 segundos. Aunque eso no necesariamente es de mal efecto en este caso.

Estelas luminosas

Conforme la luz natural escaseaba más, hemos salido a Echegaray y Caballero para fotografiar las estelas de luz de los vehículos que circulaban utilizando los trípodes y largas exposiciones, de hasta 30 segundos en mi caso. Para conseguir una exposición tan larga, he cerrado bastante el diafragma y se han producido estrellas de difracción en las fuentes puntuales de luz. ¿Quien sabe cuantas palas tiene el diafragma de mi EF 85/1,8?

Noche casi cerrada desde el puente de Piedra

Los problemas del viento se han hecho más notables cuando nos hemos vuelto a trasladar al Puente de Piedra para hacer ya las últimas fotos con la noche casi cerrada. A pesar de que las bondades de mi trípode, que las tiene, esta fotografía del Ebro hacia el Puente de Hierro ha quedado ligeramente trepidada por la acción del viento durante los 25 segundos de exposición.

Noche casi cerrada desde el puente de Piedra

Aparte de algunas típicas y tópicas fotografías del Pilar, he apuntado el objetivo aguas arriba del Ebro, donde todavía quedaban rastros de la luz rojiza del ocaso. Y me he encontrado a Venus, que en la exposición de 20 segundos aparece como una pequeña línea en lugar de como un punto en el cielo. Y nos hemos ido para casa, que hacía un biruji que pelaba.

[Libro] Los excluidos

Literatura

Hacía tiempo que quería leer algo de Elfriede Jelinek, escritora austriaca ganadora del premio Nóbel hace unos años, y de la que había visto alguna adaptación de sus obras al cine. Y esta económica versión de este libro suyo de 1980 en versión electrónica ha sido una ocasión adecuada.

Los excluidos
Elfriede Jelinek; traducción de Carmen Vázquez de Castro
Literatura Mondadoi, 2010
Versión electrónica

U-Bahn

Los protagonistas se desplazan fundamentalmente andando o en tranvía; salvo Sophie, que lo hace en Porsche. Yo en Viena me desplazaba en metro también; en la foto, la estación de Gumpendorfer Strasse.

La escritora nos va a permitir seguir durante unos meses a un grupo de adolescentes en la Viena de la posguerra, en los años cincuenta del siglo veinte. Dos de ellos, Reiner y Hanna, hijos de antiguo oficial de las SS mutilado, que abusa de su mujer, están imbuidos del existencialismo, y viven con gran amargura. Van al instituto con Sophie, perteneciente a una familia acomodada vienesa, deportista y muy guapa. Otro, algo mayor, Hans, no estudia; es un obrero electricista, huérfano de padre, que murió en el campo de Mauthausen, y cuya madre es militante izquierdista. Salvo Sophie todos están profundamente insatisfechos y amargados. Los dos muchachos están enamorados de esta, pero sin atreverse a ir mucho más allá y sin que ella les dé pie. Eventualmente, Hans mantiene relaciones con Hanna que bordea la anorexia. En un momento dado se plantean la delincuencia como forma de expresión. Aunque del dicho al hecho va un trecho. De todas formas, nada pinta bien en el futuro de estos muchachos.

Catedral de San Esteban

Pocas instituciones austriacas quedan incólumes en la novela. Y la iglesia católica también recibe lo suyo. En la fotografía, la catedral de San Esteban.

Había oído que Jelinek es tan querida como odiada en su país. Una escritura directa, que va describiendo realidades y criticando estamentos y sociedades como quien va dando golpes directos al hígado. Sin complacencias con sus personajes, ninguno de los cuales se salva ni ética ni psicológicamente. Análisis de una sociedad en un momento muy lejano de la prosperidad actual. Una sociedad tan dependiente del exterior como egoista pueda ser ahora con los países menos favorecidos. Donde el fascismo que la acompañó en los años treinta está mal digerido, sin que las alternativas políticas democráticas sean mucho mejores. Una sociedad aparentemente sin salida para estos adolescentes.

No sé si es una lectura que recomendaría a todo el mundo. Bueno. Creo que sí. Salvo que la única cosa que te guste leer son los ordinarios best-sellers que tan bien se venden hoy en día, a pesar de que sean vacíos y con poca calidad literaria. En cualquier libro, un libro duro, con un último capítulo demoledor. Volveré a leer algo de esta escritora más adelante. Pero de momento, me paso un rato a una lectura menos trascendente.

Burggarten

Cuando se es pobre, un entretenimiento barato es pasear por parques y bosques públicos, que los hay en abundancia en Viena. En la foto, el Burggarten.

[Televisión] Cosas de series; alguna novedad destacada, retornos y ante todo, el final de la sexta de Mad Men

Televisión

Ha vuelto Futurama, oficialmente con la segunda parte de su séptima temporada. No sé muy bien, en que se diferencian dos temporadas de 13 episodios emitidas con un año de diferencia, de una temporada de 26 en la que se emiten primero trece episodios, y un año más tarde otros trece. Sobre todo cuando no hay arcos argumentales y los episodios cuentan historias autconclusivas. Bueno. Da igual. Lo importante es que Futurama ha vuelto, y al menos los dos primeros episodios han sido bastante divertidos. Y esto está bien. Muy graciosas las referencias a Flatland (Planilandia). Buen tono. Y más cachondeo con las vacaciones románticas de FryLeela, mezcladas con referencias al clásico de los clásicos Planet of the Apes (El planeta de los simios).

Ha vuelto también Perception. Por si alguién no lo recuerda, neurocientífico con esquizofrenia paranoide que hace de consultor para un simpática y pizpireta agente del FBI. Bueno, pues eso, la típica historia de policía/detective con consultor rarito. No tiene nada de especial, pero entretiene. Sin más.

Ha comenzado la emisión de Under the Dome, adaptación de una novela de Stephen King. No soy especialmente aficionado a este autor. Corrijo. No soy nada aficionado a las novelas de este escritor. Y en cuanto a sus adaptaciones cinematográficas o televisivas, las hay que me gustan, las que «meh…», y las hay que paso totalmente de ellas. Así que a pesar de cierto revuelo internetero sobre esta serie, yo la he cogido con cierta prevención. Y el episodio piloto no me ha dicho gran cosa. Desde luego, nada que no se haya visto ya previamente de una u otra forma. Le daré alguna otra oportunidad, pero…

Baker Street Station

Ya que hoy incluyo como novedad una serie británica, nos trasladamos a Londres. Donde la gente, alguna gente, mucha gente, se desplaza en metro. A pesar de que es caro. Y supongo que eso «justifica» la acción de alguna de las protagonistas. Aquí la estación de Baker Street.

También esto recuperando tiempo perdido con Dates, serie británica de capítulos cortitos de poco más de 20 minutos, en cada uno de los cuales presenciamos una cita entre dos desconocidos con ganas de ligar o de lo que sea… Citas a través de un servicio de contactos por internet por lo que llevo visto. Entiendo que a distintos personajes los vamos a ver recurrentemente en distintas citas. Por lo menos en los cuatro episodios que he visto ha salido dos veces Celeste/Mia (Oona Chaplin). Sale bien guapa esta chica. Más que como reina consorte del Rey en el Norte en Westeros/Poniente. Y es nacida en Madrid, oye; y nieta de Charlot.

En el capítulo de abandonos, decir simplemente que realmente no consigo interesarme más en Magic City y los mafiosos de Florida, y he decidido pasar de ellos.

Támesis y London Eye

Es curioso, pero hasta ahora, he visto tres episodios, no han sacado ninguna vista del London Eye. Raro, últimamente.

Pero lo fundamental de la semana ha sido el final de la sexta temporada de Mad Men. Ha sido una temporada extraña. Con un capítulo doble inicial cargado de posibilidades, algunos hemos tenido la sensación de que no se han desarrollado de forma completa. A pesar de los malos augurios que anunciaban aquellos inicios de temporada, no ha habido muertes de personajes principales; la muerte sólo ha llamado a través de una trama secundaria y algo chusca, cómica casi, que involucra a Pete Campbell (Vincent Kartheiser). Las tramas principales han pasado por:

Las dificultades derivadas de la fusión de las dos agencias de publicidad, que han afectado sobretodo a los directores creativos de ambas agencias, el protagonista de la serie Don Draper (Jon Hamm) y el procedente de la otra agencia Ted Chaough (Kevin Rahm), con Peggy (Elisabeth Moss) en medio y desconcertada, y con una relación que no se acaba de definir con este último. No daré detalles, pero la beneficiada en último término parece ser esta última.

La relación de Don con sus nuevos vecinos, y especialmente el convertirse en amante de Sylvia (Linda Cardelini), prometía mucho. Sin embargo, aunque ha dado lugar a algunos momentos claves en la temporada, no ha respondido del todo a las expectativas levantadas. Por lo menos, a las que yo tenía.

En relación con esto, ha venido los problemas familiares de Don, con un enfriamiento de sus relaciones con Megan (Jessica Paré), y los problemas con su hija mayor Sally (Kiernan Shipka) especialmente cuando esta descubre lo que no debía e inicia su flirteo de adolescente con el lado peligroso de la vida. A Betty (January Jones) la tenemos prácticamente de artista invitada, salvo uno de los episodios donde pasan cosas que no pensábamos que volvieran a pasar. La verdad es que en esta serie todo el mundo tiene su momento de gloria, de un modo u otro.

Y finalmente, el progresivo descenso a los infiernos de Don a través de la bebida, en una relación de causa-efecto, donde nunca podemos identificar si bebe por el ambiente y los problemas que se crea y le rodean, o si estos están causados por la propia bebida. Lo que sí detectamos es que empieza a estar cansado de vivir siempre en un mentira. Y empieza a mostrar rasgos de sinceridad, que todavía no sabemos si son para bien o para mal.

Teniendo en cuenta que estamos ante una de las mejores series de la ficción televisiva, considero que la temporada ha sido irregular, excelente comienzo y un buen final, que nos lanza los temas que dominarán la séptima y última temporada de la serie. Pero entre medio, cierta irregularidad con destellos de lo que siempre nos ha maravillado en esta apasionante historia a través de la década de los años sesenta del siglo XX.

Támesis y City

Pero, eso sí, alguno de los protagonistas trabaja en la City. Siempre en construcción.