[Cine] Un lugar donde refugiarse (2013)

Cine

Un lugar donde refugiarse (Safe Haven, 2013), 28 de abril de 2013.

El monzón ha llegado y se ha instalado en estas áridas latitudes. Lleva un par de días lloviendo sin prisa pero sin pausa, con temperaturas impropias de la época. Por lo bajas. Así que lo único que se nos ocurre hacer en el fin de semana en un momento dado es ir a ver una película aunque la cartelera no está muy motivadora. Pero vemos que echan una de Lasse Hallström, que tan buenos recuerdos cinematográficos nos ha dejado en el pasado. Un director con oficio a la hora de trasladar historias a imágenes en movimiento, y que ha sido capaz de ofrecernos algunas historias de las que te tocan el corazoncito. Veremos a ver que tal en esta ocasión, porque también se aprecia alguna irregularidad en su trayectoria.

Empieza la película y vemos como una chica joven, rubia, discretamente vestida, toma un autobús huyendo de algún sitio. Acabará llegando a una pequeña población costera en las Carolinas, donde nos enteramos que se llama Kate (Julianne Hough), encuentra un trabajo y un lugar discreto y apartado de las miradas indiscretas donde vivir. Allí hará una amiga que la visitará de vez en cuando y que le servirá de empuje de arraigo en la nueva comunidad, su puerto seguro, y que se presenta como Jo (Cobie Smulders). Y conocerá a un simpático y atractivo viudo con dos niños pequeños, Alex (Josh Duhamel), que regenta el supermercado local, y por quien pronto empezará a sentir algo más que simpatía. Pero también conoceremos que un policía la busca, Tierney (David Lyons), y que lanza una orden de busca y captura de la joven, bajo el nombre de Erin Tierney, sospechosa de asesinato.

A ver. Si con los datos que he dado en el resumen argumental uno no intuye por donde van los tiros… No vamos a negar el oficio de Hallström para rodar, pero aquí pone su habilidad al servicio de un drama romántico con absurdo toque sobrenatural que resulta banal. Por conocido, por repetido, por que no aporta absolutamente nada. Una historia más propia de telefilme barato para una sobremesa aburrida que para un director que ha pretendido en más de una ocasión jugar en la primera división del cine internacional.

En cuanto a las interpretaciones, pues básicamente son todos muy guapos. La chica protagonista desde luego es una monada. Pero al mismo tiempo, sus personajes son tan plano y estereotipados, que poco lugar al lucimiento interpretativo hay. Lo único que tienen que hacer es ponerse ante la cámara y lucir bien, mientras se desarrolla una historia sin especial miga.

En el resumen final de esta reseña, voy a contenerme un poco. Probablemente, mis malas sensaciones estén relacionadas con las altas expectativas que te genera el responsable de películas que tocan la fibra como The Cyder House Rules (Las normas de la casa de la sidra), Chocolat, o esa delicia reciente, que paso relativamente desapercibida, Salmon Fishing in Yemen (La pesca del salmón en Yemen). Ya he reconocido que también hay cierta irregularidad en la obra del director. Quizá podamos aceptar esta película que nos ocupa hoy como un drama romántico sencillo, que nos permite pasar plácidamente una lluviosa tarde de primavera, mientras vemos el trascurrir de los acontecimientos al principio del verano en un puerto seguro en el norte de las Carolinas. Y la chica es mona. Muy guapa.

Bah. No me ha convencido nada. Y menos el giro final sobrenatural. Aunque casi me lo esperase. Pura cursilería.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

Hoy aprovecho la fotografía de la entrada para recordar que podéis visitar mi Tumblr, De viaje con Carlos, con fotografías de mi deambular por el mundo.

Hablando de puertos seguros, quizá un atardecer sobre los puertos de la península de Istria; en concreto, Piran, en Eslovenia.

[Cine] La caza (2012)

Cine

La caza (Jagten, 2012), 27 de abril de 2013.

Nuevamente acudimos al cine europeo buscando calidad en esta primavera tan floja en lo que se refiere al séptimo arte que viene del todo poderoso «otro lado del charco». Y en principio nos hemos propuesto evitar cualquier tentación de caer en las garras de las tonterías del género de superhéroes, del cual en estos momentos está dando la lata el tipo del traje de hojalata. Ya andamos un poco quemados de las chorradas envueltas de pirotecnia. Así que optamos por arriesgarnos a ver una del danés Thomas Vinterberg. Una vi de este cineasta hace ya un tiempo, cuando firmaba los postulados del Dogma 95. Nunca he sido partidario de las posturas dogmáticas, aunque reconozco que aquella me impresionó notablemente, para bien; si bien es cierto que salías con ganas de pegarte un tiro y abandonar este perro mundo. Un poco de miedo nos daba que por buena que fuese, esta que hoy nos ocupa nos dejase la misma sensación.

Estamos en una pequeña población danesa, donde Lucas (Mads Mikkelsen) trabaja en una guardería, en la que goza del respeto de sus compañeros y del cariño de los niños, a los que cuida con esmero y simpatía. Sin embargo, no le faltan problemas. Vive solo, y su divorcio ha sido traumático, con problemas para que su exmujer le permita relacionarse con su hijo adolescente, Marcus (Lasse Fogelstrøm) con quien tiene buen rollo. Es cierto que su buen talante le permite tener su grupo de amigos, entre los que destaca Theo (Thomas Bo Larsen), y una compañera de trabajo, una inmigrada rusa llamada Nadja (Alexandra Rapaport), empieza a mostrarle algo más que afecto. Pero un día, una de sus alumnas, Klara la hija de Theo, se ve contrariada porque no le consiente según que cosas. E influenciada por unas revistas pornográficas que su hermano mayor le ha enseñado, contará que Lucas le ha enseñado su órgano sexual. Y será creída. Por toda la comunidad. Y empezará el infierno para Lucas. Porque salvo su hijo y su hermano, nadie más le creerá inocente.

Niños daneses divirtiéndose en un carrusel

En una población danesa indeterminada transcurre la película, quizá no muy distinta a esta cerca del Helsingor donde unos niños y jóvenes se divierten en un carrusel.

Abandonadas ya las posiciones dogmáticas como cineasta, Vinterberg nos ofrece un drama de una factura precisa, en el que con precisión quirúrgica nos presenta la disección de las crueldad social de una población, de una comunidad que teóricamente pertenece a uno de los países más cultos y avanzados socialmente, que bajo la premisa de que «los niños nunca mienten», condenan de antemano a un hombre que no ha mostrado nunca más que bondad hacia todos ellos. Una repulsa social que no carece de elementos de violencia propios de las comunidades cerradas menos desarrolladas. El devenir de la película es tanto más inquietante por el desasosegante final que nos ofrece Vinterberg, que con una factura técnica primorosa nos muestra que es capaz de seguir contando historias que te hacen replantearte completamente la potencial bondad del ser humano.

Y toda esta historia está soportada especialmente sobre los hombros de Mikkelsen. Este es un actor que ha saltado ya a la escena internacional. Si bien lo conocimos mundialmente haciendo de malo en una de esas tonterías pirotécnicas de 007, en los úlitmos meses lo pudimos ver en una película que si bien tenía sus fallos, él no era uno de ellos, y ahora lo tenemos representando al famoso Hannibal Lecter en una serie de televisión. El caso es que este danés es un intérprete de primera que nos muestra su mejor hace en esta película, donde se aleja de la fortaleza física y psicológica de los papeles que le hemos visto en otras producciones, para ofrecernos un ejemplo de fortaleza ética en medio de un mar de hipocresías. El resto del reparto cumple también con nivel alto.

Esta es una película que me ha gustado. Pero que además es de las que deja un regusto que mejora todavía más la sensación que te deja el visionado. Te hace pensar, y la valoras más conforme va pasando el tiempo y la asumes. Desde luego, no se la recomendaría a los devoradores de palomitas que van al cine a hacer ruido mientras digieren espectáculos pirotécnicos descerebrados, pero para cualquier otro aficionado al cine que aprecie una buena historia, una buena realización y una buena interpretación,… pues ya tarda en ir a verla.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
En los bosques de Dinamarca

Y entre bosques como estos que vemos pasar desde el tren en la propia Dinamarca se producirá la caza a la que alude el título; aunque al final no tengamos claro qué caza es o cuando terminará.

[Cine] To the Wonder (2012)

Cine

To the Wonder (2012), 19 de abril de 2013.

Hubo un tiempo en que el estreno de una película de Terrence Malick se podía considerar un acontecimiento. Pasaban lustros entre unas y otras, y sabías que iba a ser algo especial, algo distinto, algo que te podía convencer más o menos, que te iba a gustar más o menos, pero que no te iba a dejar indiferente, y que iba a ser bello. Algunos lo definen como un director-autor, otros como director-«más raro que un perro verde», pero en mi opinión ya nos ha dejado alguna obra de arte cinematográfica. Bien, pues ahora va y nos sorprende con una nueva película cuando no han pasado ni dos años de su última, extraña y no bien comprendida obra.

La película nos cuenta la historia del amor y del desamor de Neil (Ben Affleck), norteamericano que vive en algún lugar de las grandes praderas del oeste, y Marina (Olga Kurylenko), europea residente en París con una hija de diez años de una relación anterior. Una relación que tendrá sus momentos felices, sus paréntesis, donde aparecerá otra mujer en la vida de Neil, Jane (Rachel McAdams), y que en los momentos difíciles tendremos también la intervención de un sacerdote católico el padre Quintana (Javier Bardem).

Esta película tiene algunas de las cuestiones en común que vemos en otras de sus películas. Las relaciones entre hombre y mujer, la relación con los hijos, las cuestiones existenciales y religiosas, y mucho rodaje con una luz muy bonita en el atardecer de las grandes praderas. Más o menos urbanizadas. Pero por lo demás, y no sé si los expertos en analizar películas luego dirán otra cosa, a mí me ha parecido una propuesta muy vacía, en la que el poético envoltorio visual es el regalo. Dentro hay nada o casi nada. Las dificultades de relación entre dos personas con orígenes culturales distintos han sido contadas muchas veces y mejor. La presencia del sacerdote es comprensible a veces, y otras,… pues yo que sé que pinta. El interludio con la otra chica,… tampoco sé si lleva a algo. Y si algo realmente trascendente nos quiere transmitir Malick,… pues en esta ocasión supongo que soy un tarugo y no lo pillo. O no me interesa. No lo sé.

No puedo hablar de las interpretaciones. O sí. No sé si son interpretaciones. Me pasó con algunos momentos en su anterior película. Personas que ponen caras, que danzan, que abren los brazos y miran al sol, que se cogen, que se dejan… Ben Affleck no es la persona más expresiva del mundo, como para depender de su interpretación para entender las cosas. Y Kurylenko es muy mona pero limitada. Lo del personaje de Bardem,… todavía estoy intentando averiguar qué hacía ahí, con tanto peso.

A ver. Igual soy yo que me estoy volviendo viejo y limitado. Que mis neuronas se oxidan. Igual la profundidad de lo planteado es tal, que sobrepasa mis limitadas capacidades, cosa que creo que no me ha pasado con otras películas de este director. O igual es que en su ejercicio de estética poética infinita se ha olvidado por el camino de contarnos algo. Porque creo que en esta ocasión había algo que contar. Y de lo que me he enterado me parece pobre.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Bonitos paisajes al atardecer, con los personajes dando vueltas, saltos y bailando, cuando son felices, o paseando cabizbajos, cuando se siente miserables. Esta llanura al atardecer, cerca de Montalbán, provincia de Teruel.

Bonitos paisajes al atardecer, con los personajes dando vueltas, saltos y bailando, cuando son felices, o paseando cabizbajos, cuando se siente miserables. Esta llanura al atardecer, cerca de Montalbán, provincia de Teruel.

[Cine] Oblivion (2013)

Cine

Oblivion (2013), 13 de abril de 2013.

Un nuevo y desesperado intento por ver si realmente el género de la ciencia ficción cinematográfica se reactiva con ideas sugerentes e incluso originales, o si seguimos en racha con el efectismo vacío y los fuegos de artificio. La idea de soportar una ración de su protagonista, Tom Cruise, tampoco es que me ilusionara gran cosa,… pero ello,… alguna vez el chico ha dejado de interpretarse a sí mismo, o al pesonaje que ha creado de sí mismo, y a merecido la pena. Todo es posible. En cualquier caso, veamos lo que ha dado de sí la propuesta de Joseph Kosinski.

Estamos en el año 2077, y la Tierra se encuentra desolada tras una guerra con una raza alienígena. Se nos informa que los humanos «ganaron» la guerra contra los invasores, pero a costa de destruir el ecosistema con sus armas atómicas, por lo que hubieron de emigrar a Titán, uno de los satélites de Saturno. Se nos cuenta que los humanos siguen explotando los recursos del planeta; pero bandas de alienígenas todavía pululan por la desolada faz de la Tierra saboteando las actividades de los humanos. Y para evitar eso están Vika (Andrea Riseborough) como controladora y Jack (Tom Cruise) como técnico, junto con una flotilla de drones para garantizar que todo, automatizado, funcione correctamente. Y en esto estamos cuando se detecta una transmisión extraña que surge de lo alto de lo que fue el Empire State, y después cae una nave espacial perdida años atrás, con una superviviente, Julia (Olga Kurylenko), que aparecía desde hacía tiempo en los sueños de Jack.

En la primera parte de la película, el argumento y algunas situaciones arrojan un tufillo tremendo a esa excelente película que nos sorprendió hace unos años que fue Moon. Semejanzas que conforme avance la trama resultarán más importantes de lo que pensamos en algunos aspectos argumentales. Sin embargo, aquí tenemos un producto de lujo comparado con la austera puesta en escena de aquella aventura lunar. Amaneceres espectaculares, paisaje impresionantes, torres de control de diseño, con todo tipo de lujos, vehículos voladores y espaciales alucinantes,… todo muy bonito. Y además una buena ración de acción como le gusta al protagonista. Para lucirse. Para parecer que seguimos viendo la enésima versión de Misión Imposible, o algo así, picando al mismo tiempo de elementos argumentales de todo tipo de propuestas previas. Y es que aquí es donde pincha la película. Con los grandes medios de los que dispone, con las interesantes premisas de partida, con lo que podría haber dado de sí la cosa, al final se queda en una película de aventuretas para lucimiento del protagonista. Con un par de floreros en forma de chicas guapas, y alguna otra presencia actoral de prestigio como es la de Morgan Freeman.

No voy entrar si quiera en la «mala ciencia» de películas de ciencia ficción que pretenden ser serias. El diálogo que se produce en un momento dado entre un control de misión y una nave que se supone que está por el entorno de la órbita de Saturno, en ¡¡¡tiempo real!!!,… una vez más las películas se saltan cosas tan elementales como la tercamente constante velocidad de la luz. Un ejemplo, por no aburrir.  Entrar en el conjunto de incoherencias argumentales propias de la película sería largo. Y vano. Porque hay que reconocer el hecho. Detrás del disfraz de producto serio, esto no es más que un subproducto de cine de acción para lucimiento del protagonista, que no interpreta a nadie más que a sí mismo, al papel que se ha construido, una y otra vez, una película tras otra.

Cuando sales del cine, eres consciente de que el tiempo se te ha pasado rápido. Como buena película de carácter palomitero, y de digestión cinéfaga fácil, es entretenida. Pero detrás del bello envoltorio, hay poco o nada más. Apta pues para el público general que busque pasar una tarde tonta entretenida, defraudará a quien busque un cine más serio y la reivindicación de la buena ciencia ficción. Si queréis una reflexión más sólida y profunda a algunos de los temas que plantea el fin, os vuelvo a remitir a aquella aventura selenita que tan agradablemente nos sorprendió, Moon. Aquí, ya ves, rompen la Luna. En pedacitos. Aunque sin tener ni idea de cuales sería las verdaderas consecuencias de tal hecho.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Es primavera, y se nota en el arbolado urbano; a uno de los dos "floreros" de la película, el potencialmente más interesante, y absolutamente desaprovechado, no le gustan las flores. Qué cosas.

Es primavera, y se nota en el arbolado urbano; a uno de los dos «floreros» de la película, el potencialmente más interesante, y absolutamente desaprovechado, no le gustan las flores. Qué cosas.

[Cine] Barbara (2012)

Cine

Barbara (2012), 10 de abril de 2013

Estamos aliacaídos esta temporada primaveral. Los dos primeros meses del año lo pasamos bastante bien yendo al cine, pero llevamos unas cuantas semanas donde no acabamos de acertar con las películas que vemos. Así que en un miércoles tonto, de salir a dar una vuelta y tomar un chisme, nos decidimos a ver la versión original de esta película alemana en sesión de merienda-cena, para ver si cambiando un poco de latitud y longitud, cambia también la tendencia. Y nos ponemos a volver al pasado de la RDA con este filme firmado por Christian Petzold. Aunque un poco cogida por los pelos, he de decir que también he incluido la película en mi colección de cine y ferrocarril.

Y retrocedemos a los años 80, en los que Barbara (Nina Hoss), una médica berlinesa que ha ejercido en la prestigiosa Charité, es represaliada políticamente por expresar su deseo de abandonar el país y enviada a ejercer a un pequeño hospital de provincias, cerca del Báltico, en el área de cirugía infanto-juvenil a las ordenes del afectuoso doctor André Raiser (Ronald Zehrfeld). Se adapta mal, es acosada por la Stasi, sufriendo humillaciones, y va aguantando por la ayuda que recibe del exterior, incluido un amante de la Alemania Occidental. También se involucra con la historia de Stella (Jasna Fritzi Bauer), una joven recluida en un centro de detención juvenil, del que intenta escaparse, en el que sufre malos tratos, y que además está embarazada, lo que aumenta su deseo de escapar. Pronto sus amigos exteriores prepararán un plan para su escape a Dinamarca por mar.

No faltan los Trabant en el "decorado" de la película de hoy; el de la fotografía estaba estacionado en Halle, en 2002, mientras daba un paseo esperando una conexión ferroviaria.

No faltan los Trabant en el «decorado» de la película de hoy; el de la fotografía estaba estacionado en Halle, en 2002, mientras daba un paseo esperando una conexión ferroviaria.

Nos encontramos ante uno de estos filmes que nos han llegado en los últimos años, unos con más fama otros con menos, en los que se revisa la historia más oscura de la Alemania Oriental. Un vistazo a la vida de sus gentes, y al ambiente opresor de un estado totalitario. Pero aquí no sólo se ponen en cuestión las condiciones sociales y políticas de dicho estado. También estamos ante un proceso de evolución y maduración, dotado de mucha introspección, en el que vemos como la protagonista que da nombre al filme va evolucionando. Y esto es lo que da vida, da cuerpo y da sentido a una película que de lo contrario podría haber quedado en la crítica fácil. Hay más chicha que cortar, y está bien cortada y bien presentada en el plato. Con un rodaje cuidado, con un iluminación que reproduce los colores de las fotografías de la época, bien ambientada, nos sumimos no sólo en la época sino también en la personalidad de la protagonista. Todo ello sin sordideces gratuitas, con realismo sin dejar de preocuparse por los aspectos estéticos.

Ni que decir tiene que el trabajo interpretativo es fundamental en el éxito de la empresa, y en general nos encontramos con un trabajo actoral de muy alto nivel, con interpretaciones sobrias pero convincentes, en un trabajo parco en diálogos, todos ellos significativos, e importante en los gestos.

Sinceramente, ha sido una buena sorpresa que nos ha roto la racha de mediocridad que veníamos aguantando, y que nos hizo salir animados del cine, al mismo tiempo que preocupados por el riesgo constante de las sociedades en que vivimos de caer de nuevo en las trampas de los totalitarismos. La libertad tiene un precio, no es gratis; pero el precio que se paga por un orden ciego y arbitrario es todavía mucho mayor.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Entre el Bundestag y la puerta de Brandemburgo, en los límites del Tiergarten, encontramos los memoriales a algunas de las víctimas que no pudieron alcanzar su objetivo de salir de la infame RDA.

Entre el Bundestag y la puerta de Brandemburgo, en los límites del Tiergarten, encontramos los memoriales a algunas de las víctimas que no pudieron alcanzar su objetivo de salir de la infame RDA.

[CineFoto] Cine a propósito de una fotografía, y de un fotógrafo y su modelo

Cine, Fotografía

Dos novedades para CineFoto, mi colección de películas en las que la fotografía juega su papel, más o menos importante. Seguid los enlaces que encabezan los siguientes párrafos.

La bandera de Iwo Jima

Una de las fotografías más conocidas de la Segunda Guerra Mundial, y esto es prácticamente igual que decir que de todo el siglo XX o de la historia de la fotografía, es Alzando la bandera en Iwo Jima de Joe Rosenthal. Esta fotografía representa a un grupo de seis soldados norteamericanos alzando la bandera de los Estados Unidos en lo alto del monte Suribachi durante la batalla de Iwo Jima. El hecho se produjo en los principios momentos de la batalla, que duró bastantes días y fue muy sangrienta. De hechos, de los seis hombres que aparecen en la fotografía, tres morirían en la batalla. Los otros tres fueron utilizados por la propaganda militar norteamericana para recaudar fondos. No entraremos aquí en la polémica sobre el hecho de que esta no fue realmente la primera bandera que se izó sobre el lugar, y que hubo otro fotógrafo que estuvo en ese hecho, en el original. La cuestión es que la fotografía se convirtió en irónica, y ha inspirado algunas producciones cinematográficas. Comentaremos dos: Banderas de nuestros padres (Flags of Our Fathers) y El sexto héroe (The Outsider).

Funny Face (Una cara con ángel) se rodó en París en parte, así que nos vamos a la capital francesa, a la place de la Concorde.

Funny Face (Una cara con ángel) se rodó en París en parte, así que nos vamos a la capital francesa, a la place de la Concorde.

Una cara con ángel (Funny Face)

Hace unos días encontraba en internet la fotografía de una mujer realmente muy guapa que posaba ajustando entre sus manos un Leica III. Según encontré en las páginas de Thorsten Overgaard dedicadas a la historia de Leica, se trata de la modelo actriz y fotógrafa Suzy Parker, la fotografía está tomada en Nueva York en 1953, por lo que el modelo podría ser una IIIf, y el fotógrafo que tomó la fotografía fue Peter Stackpole, fotógrafo que trabajó para la revista Life que tiene los derechos sobre la mencionada fotografía.

El caso es que leyendo algo más sobre esta modelo, actriz y fotógrafa, resulta que fue una de las inspiraciones para una de las películas musicales más conocidas de Audrey Hepburn, acompañada de Fred Astaire y bajo la dirección de Stanley Donen. Y además, contó con la colaboración, el trabajo y estuvo remotamente inspirada en el trabajo y la figura de uno de los grandes de la fotografía de siglo XX: Richard Avedon.

Y como toda película americana que se precie, la torre Eiffel se ve desde todas partes, así que también desde esta entrada.

Y como toda película americana que se precie, la torre Eiffel se ve desde todas partes, así que también desde esta entrada.

[Cine] Upside Down (2012)

Cine

Upside Down (2012), 6 de abril de 2013.

Esta película la he visto en versión original subtitulada y por ello conservo su título original en inglés. También se puede encontrar en la cartelera española con el cursi título de Un amor entre dos mundos.

Este sábado ha sido un día relativamente desapacible, especialmente para la época que estamos. Y en un tris estuve de quedarme en casa, tranquilamente, a terminar mi libro de fotos del viaje a Italia, o viendo alguna película que me apetecía añadir a mi colección de películas relacionadas con el mundo de la fotografía. Pero al final, conseguí sacudirme la pereza y acompañé a un grupo de amigos que habían optado por la que se suponía una película de ciencia ficción. Aspecto sobre el cual discreparé hasta cierto punto un poco más adelante. En cualquier caso, veremos qué ha dado de sí esta película del relativamente desconocido Juan Solanas.

Estamos en un sistema planetario que tiene la peculiaridad en que dos planetas se encuentran entre sí lo suficientemente juntos como para compartir atmósfera y que resulte factible relativamente pasar de uno a otro, pero en el que los habitantes y la materia de cada uno de ellos se ven atraídos por su propio mundo hacia el que caen, y en el que los habitantes del planeta de «arriba» son ricos y tienen una buena vida, y los del mundo de «abajo», pues todo lo contrario. Y un muchacho del mundo de «abajo», Adam (Jim Sturgess), conoce en un momento dado a una muchacha del mundo de «arriba», Eden (Kirsten Dunst). Y se enamoran. Pero huyendo de una persecución de la policía fronteriza, Eden sufre un golpe y pierde la memoria, y Adam es detenido y trasladado a otra parte de su mundo. Sin embargo, cuando Adam, años más tarde, entre a trabajar en una corporación que quiere aprovechar su ingenio y sus inventos químicos, tendrán la oportunidad de volver a reencontrarse y, quizá, retomar su romance.

Vamos a ver. Esta película, aunque presentada como de «ciencia ficción», es ciencia ficción tan blanda, tan alejada de lo plausible científicamente hablando, que la única forma de afrontarla aplicando la consabida suspensión temporal de la incredulidad es como una película de fantasía, más que de ciencia ficción. Desde este punto de vista, tiene más en común con The Princess Bride (La princesa prometida) o Stardust que con cualquier película de ciencia ficción que se os ocurra. Eso sí, aunque comparte el tema fundamental de chico persiguiendo el amor de chica aparentemente inalcanzable, es francamente inferior a las dos mencionadas. La primera es para mí una cinco estrellas y la segunda, con el tiempo, la voy poniendo en la categoría de las cuatro estrellas. No estamos ante una mala película. Los efectos especiales, escenarios digitales especialmente, sin ser de primer nivel son razonables. Y la historia avanza con razonable agilidad y coherencia interna. Eso sí, el corolario final difícilmente se deduce del desenlace de la historia de los dos enamorados.

Las interpretaciones son suficientes, y quizá echo de menos que no aparezca más a menudo Timothy Spall, secundario con un papel importante en la película, ilustre de la interpretación británica, que es probablemente lo mejor del filme. Uno esperaría que Kirsten Dunst, que parecía que había dado un giro a su carrera, estaría en papeles un poco más serios que este, donde ronda el rol de florero, pero…

Estamos ante un entretenimiento, un mero entretenimiento que funciona como drama romántico de fantasía razonablemente bien, resultando en un película que puede ser adecuada para un ambiente familiar o niños mayores o adolescentes jóvenes. No hace daño, pero tampoco pasará a la historia del cine como nada del otro mundo. Probablemente olvidable. Aunque yo pasé el rato de forma razonablemente agradable.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Pues no tengo ninguna foto de dos mundos absolutamente imposibles desde el punto de vista físico como los cuentan en la película; pero puedo poner una estructura que se yergue vertical hacia un mundo "arriba" que no existe. Supongo.

Pues no tengo ninguna foto de dos mundos absolutamente imposibles desde el punto de vista físico como los cuentan en la película; pero puedo poner una estructura que se yergue vertical hacia un mundo «arriba» que no existe. Supongo.

[Cine] Great Expectations (2012)

Cine

Great Expectations (2012), 3 de abril de 2012.

No contaba yo con ir a las salas de cine esta semana, por lo menos hasta el fin de semana. Pero un poco por casualidad, acabamos por entrar a la versión original de esta enésima adaptación de la obra de Dickens, que por supuesto también podemos encontrar en versión doblada en la cartelera española bajo el clásico título de Grandes esperanzas. La película viene firmada por Mike Newell, director que me produce sensaciones contradictorias.

Para quien no conozca el argumento, nos cuenta la historia de Pip (Toby Irvine/Jeremy Irvine), que huérfano de padres vive con la bruja de su hermana y el buenazo de su cuñado, el herrero Joe Gargery (Jason Flemyng). De niño, tendrá un encuentro con un huido de la prisión llamado Magwitch (Ralph Fiennes) al que ayudará, y comenzará a hacer visitas a una excéntrica solterona rica del vecindario, Miss Havisham (Helena Bonham Carter), que vive con su guapa sobrina Estella (Helena Barlow/Holliday Grainger), de quien quedará prendado el protagonista. Ya convertido en un joven, de repente recibirá la ayuda económica de un anónimo benefactor que a través de un abogado, Mr Jaggers (Robbie Coltrane), le llevará a convertirse en un convertirse en un caballero en Londres. A partir de ahí, algunos equívocos sobre la identidad del benefactor, el reencuentro con la fría y aparentemente desalmada Estella, convertida en una bellísima mujer, y el regreso de Magwitch, provocarán giro tras giro en su incipiente vida social.

No me extenderé mucho. Con una ambientación clásica muy cuidada, encontramos una producción que sin tener defectos notables, no aporta nada nuevo a las adaptaciones cinematográficas o televisivas de esta novela. La versión de Cuarón de 1998 por lo menos aportaba la novedad de su traslación a la época actual, aunque no me convenció mucho, y considerablemente más interesante fue la versión en tres episodios que la televisión inglesa realizó hace unos años en vísperas del bicentenario del nacimiento del escritor. Confieso no haber visto las adaptaciones más antiguas cinematográficas de la obra, particularmente la dirigida por David Lean, que parece que es la más interesante.

En cuanto a la interpretación, en líneas generales es entre correcta y buena para todos sus intérpretes, siendo quizá el más destacado Ralph Fiennes. Helena Bonham Carter está en un papel que parece que Dickens pensó para ella, pero también conlleva el caso que parece que siempre hace el mismo papel de excéntrica.

Bien. La película puede gustar sin duda a quienes gusten de los dramas de época. Pero no es mi historia favorita de los clásicos adaptados al cine. De hecho, el final no me acaba de convencer; me refiero al reencuentro final entre Pip y Estella. A partir de lo intrincado del argumento, y la moralina que arrastra la historia. Pero bueno, se deja ver.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Después de varios días con fotos de Italia, volvamos ahora a Londres, a los alrededores de King's Cross, ciudad donde se desarrolla buena parte de la acción de la película que comento hoy.

Después de varios días con fotos de Italia, volvamos ahora a Londres, a los alrededores de King’s Cross, ciudad donde se desarrolla buena parte de la acción de la película que comento hoy.

[CineTren/Fotos] Cine familiar británico junto a la línea del ferrocarril, y trenes en Italia

Cine, Trenes

The Railway Children

Repasando las filmografías de algunos de los intérpretes de la serie televisión británica Call the Midwife, me encuentro con que una de las actrices, Jenny Agutter, protagonizó en 1970 una película con tema claramente ferroviario. La he buscado, la he visto, y ahora podéis encontrar la reseña en CineTren, mi colección de películas con temática ferroviaria. O directamente en el enlace con el comienzo este breve artículo.

Os dejo con fotos de tema ferroviario. Algunos de los trenes que hemos cogido o visto en las pasadas vacaciones de semana santa por Italia.

En la estación de Padua, esperando a nuestro tren a Vicenza, contemplamos el ir y venir de algunos trenes regionales.

En la estación de Padua, esperando a nuestro tren a Vicenza, contemplamos el ir y venir de algunos trenes regionales.

Un tractor de maniobras prepara en Padua una composición para un destino que desconocemos.

Un tractor de maniobras prepara en Padua una composición para un destino que desconocemos.

Dos trenes de alta velocidad de NTV, la primera compañía europea privada en ofrecer servicios de alta velocidad, se cruzan en la estación de Padua.

Dos trenes de alta velocidad de NTV, la primera compañía europea privada en ofrecer servicios de alta velocidad, se cruzan en la estación de Padua.

Cabeza del tren que nos llevará a Vicenza.

Cabeza del tren que nos llevará a Vicenza.

Tonos fríos y cálidos en la fría y lluviosa noche de Vicenza, esperando al último tren con destino Padua.

Tonos fríos y cálidos en la fría y lluviosa noche de Vicenza, esperando al último tren con destino Padua.

Un tren regional estacionado en Vicenza.

Un tren regional estacionado en Vicenza.

Italo es la marca de NTV, empresa participada entre otros por la SNCF y el capo de Ferrari, que compite con Trenitalia, la empresa estatal ferroviaria italiana.

Italo es la marca de NTV, empresa participada entre otros por la SNCF y el capo de Ferrari, que compite con Trenitalia, la empresa estatal ferroviaria italiana.

El Frecciabianca que me llevará de Padua a Mestre, para luego enlazar con los autobuses al aeropuerto de Venecia-Marco Polo.

El Frecciabianca que me llevará de Padua a Mestre, para luego enlazar con los autobuses al aeropuerto de Venecia-Marco Polo.

[CineTren / CineFoto / Fotos] Un par de películas a las colecciones de CineTren y CineFoto, y una mañana de paseo y exposiciones

Cine, Fotografía, Trenes

Lo dicho, primero las incorporaciones a mis colecciones de cine temático, y luego os cuento en fotos la mañana del domingo pasado.

High Art en CineFoto

De esta película no tenía referencia alguna hasta que hace unos días apareció reseñada en CSC Magazine. Y así, a partir de esa recomendación me la he merendado, y tras una digestión un poco más dura de lo que yo pensaba, puedo hablar un poquito del que fue el primer largometraje de Lisa Cholodenko.

Runaway Train (El tren del infierno) en CineTren

La película me la recomienda vivamente un buen amigo en cuyo criterio cinematográfico confío en un grado elevado. Aunque si a mí me cuentan el argumento de la película, normalmente no me interesaría gran cosa. Salvo para incluirla en esta colección sobre el ferrocarril en el cine. En cualquier caso, y dejando de lado el estúpido título que le pusieron en España al filme, me he visto esta película dirigida por Andrey Konchalovsky, cuyo guion está basado en otro que originalmente escribió Akira Kurosawa. Ahí es nada.

En el Centro de Historias de Zaragoza se está celebrando una exposición sobre el centenario del movimiento scout en la ciudad. Y me pasé a verla.

En el Centro de Historias de Zaragoza se está celebrando una exposición sobre el centenario del movimiento scout en la ciudad. Y me pasé a verla. Parece que tiempos de la república estaban patrocinados por los antecesores de los «Chocolates Hueso».

Durante casi seis años consecutivos, y alguna colaboración esporádica posterior, fui educador de tiempo libre en un grupo scout, en el "Guy de Larigaudie", cuya pañoleta amarilla y marrón vemos en la foto.

Durante casi seis años consecutivos, y alguna colaboración esporádica posterior, fui educador de tiempo libre en un grupo scout, en el «Guy de Larigaudie», cuya pañoleta amarilla y marrón vemos en la foto.

Me hizo gracia la foto, donde aparecen un par de fotos del padre Lázaro, un escolapio que llevaba el grupo del colegio donde estudié; y probablemente el principal "culpable" de que no entrase en este movimiento hasta que tuve edad de ser educador.

Me hizo gracia la foto, donde aparecen un par de fotos del padre Lázaro, un escolapio que llevaba el grupo del colegio donde estudié; y probablemente el principal «culpable» de que no entrase en este movimiento hasta que tuve edad de ser educador.

Fue una buena época, con muy buenos recuerdos. También alguno no tan bueno. Sin embargo, hoy en día, si tuviera hijos no los llevaría. Aunque les tengo mucho respeto, como es natural.

Fue una buena época, con muy buenos recuerdos. También alguno no tan bueno. Sin embargo, hoy en día, si tuviera hijos no los llevaría. Aunque les tengo mucho respeto, como es natural.

También había una exposición sobre papiroflexia y escultura con papel. Aunque con cosas muy virgueras, me pareció más curiosa que interesante.

También había una exposición sobre papiroflexia y escultura con papel. Aunque con cosas muy virgueras, me pareció más curiosa que interesante.

Pero para gustos los colores. Y la verdad es que de las exposiciones en la que más público he visto últimamente en este centro tan majo.

Pero para gustos los colores. Y la verdad es que de las exposiciones en la que más público he visto últimamente en este centro tan majo.

Por supuesto, los niños se lo pueden pasar muy bien con algunas de las esculturas.

Por supuesto, los niños se lo pueden pasar muy bien con algunas de las esculturas.

Y este Gandalf es la figura que más me gustó. Aunque no fuera tan espectacular como otras.

Y este Gandalf es la figura que más me gustó. Aunque no fuera tan espectacular como otras.

Durante el paseo dominical, también me dediqué a hacer algunas fotos con la Rollei 35 de un amigo, cuyos negativos todavía no tengo revelados. A ver si mañana os enseño algo.

Durante el paseo dominical, también me dediqué a hacer algunas fotos con la Rollei 35 de un amigo, cuyos negativos todavía no tengo revelados. A ver si mañana os enseño algo.

En cualquier caso, también llevaba la OM-D E-M5 con el C-Biogon 35/2,8 del que os hablaba la semana pasada, que me resulta divertido de usar en cualquier ocasión.

En cualquier caso, también llevaba la OM-D E-M5 con el C-Biogon 35/2,8 del que os hablaba la semana pasada, que me resulta divertido de usar en cualquier ocasión.

Por supuesto, siendo el primer día de la semana santa, nos encontramos con la procesión de turno. Y nos paramos un momento.

Por supuesto, siendo el primer día de la semana santa, nos encontramos con la procesión de turno. Y nos paramos un momento.

Como es la del domingo de ramos, mucho niño; y multiétnica, parece.

Como es la del domingo de ramos, mucho niño; y multiétnica, parece.

En cualquier caso, los niños difícilmente dan un aspecto solemne a estas procesiones. Que con la lluvia, les está yendo mal este año. Cosas de la época.

En cualquier caso, los niños difícilmente dan un aspecto solemne a estas procesiones. Que con la lluvia, les está yendo mal este año. Cosas de la época.

[Cine] Amor y letras (2012)

Cine

Amor y letras (Liberal Arts, 2012), 22 de marzo de 2013.

Y aquí tenemos de nuevo al tremendo criminal que pone los títulos en castellano para la cartelera española poniendo un título cursi, porque habrá supuesto que la mayor parte de los españoles ignorará el concepto de artes liberales (lo pongo entre comillas porque lo estoy escribiendo en latín, que casualmente es igual que en castellano), y acogerán con más fervor un título tirando a cursi. No con mucho fervor, ya que pocos estábamos en la sala de cine este viernes a las cuatro y media de la tarde, donde nos metimos para hacer tiempo y de paso cumplir con el rito semanal de visitar las salas de cine. No llegábamos ni a diez. Creo que a cinco sí. La verdad es que esta película, dirigida por el televisivo Ted Mosby, es decir Josh Radnor, sin haber levantado entusiasmos tampoco quedaba más parada en las críticas. Y además tenía el aliciente de la presencia de Elizabeth Olsen, que nos gustó mucho hace unos meses en una inquietante película.

La película sigue las andanzas de Jesse (el propio Josh Radnor), soltero de 35 años que trabaja en el departamento de admisiones de una universidad neoyorquina. Y se encuentra un poco en crisis personal. En un momento dado, asiste al homenaje que se le ofrece a su antiguo profesor y tutor, el profesor Hoberg (Richard Jenkins) en la universidad donde estudió en Ohio, con motivo de su jubilación. Para él, en su recuerdo, fue una época dorada. Y en esta visita conocerá a una serie de estudiantes que le harán sentir de nuevo el ambiente universitario. Entre ellos estará Zibby (Elizabeth Olsen), una estudiante de primer año, 19 añitos, hija de unos amigos de Hoberg. Se caerán bien decidirán mantenerse en contacto, pero mediante las tradicionales cartas escritas a mano. Esto hará que ciertos sentimientos, pese a la diferencia de edad, surjan entre ambos. Y la crisis se producirá en el segundo encuentro entre ambos.

Hay más cosas. Una historia con una profesora, con un extraño estudiante con un gorro de lana rojo, y con otro no menos extraño estudiante que sufre de brotes de una enfermedad mental. El caso es que estamos ante la típica historia «de buen rollo», en la que todo el mundo es bueno, aunque a veces meten la pata o andan despistados. A mi la historia no me parece que esté del todo bien hilada. La historia de del protagonista y la chica jovencita no me parece del todo convincente, ni aun cuando el parezca realmente un inmaduro, algo se le ha pegado de su alter ego arquitecto televisivo, ni ella difícilmente pase por tener sólo 19 años. Y el resto de las historias me parecen metidas un poco con calzador. Y no digamos el happy end final, aunque vayan dando pistas por el camino.

La interpretación también es normalita. Es difícil no pensar en Ted Mosby cada vez que aparece en pantalla el protagonista; lo cual es paradójico porque siendo Mosby el protagonista de la serie televisiva a la que he hecho referencia antes, también es el personaje y el intérprete más soso de la misma. Y la Olsen, aunque muy guapetona, no está ni la cuarta parte de intensa ni de interesante que en la película que le vimos hace casi un año.

En fin… tampoco me pondré muy borde. La película no es ninguna catástrofe, se deja ver hasta cierto punto, y sirvió al efecto buscado de permitirnos pasar el tiempo entre dos compromisos sociales este viernes. Sin embargo, no tiene el tono o la calidad de otros productos similares de cine independiente que se han podido ver en otras ocasiones. Una ocasión fallida, puesto que con las premisas iniciales quizá se podría haber sacado algo más de partido. A ver si nos entonamos un poco, que desde que dejamos atrás la temporada de los óscar, no estamos encontrado películas que nos llamen gran cosa la atención. Estamos un poquito torpes.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
La música tiene gran importancia en la historia entre los dos protagonistas. Y últimamente por Zaragoza, encontramos muchos grupitos de jóvenes músicos, estudiantes de conservatorio, convertidos en músicos callejeros, porque las cosas deben andar realmente mal. Como este grupo de metales en Santa Engracia. Por cierto que la música era una de las "artes liberales". Curiosamente, encuadrada en el "quadrivium", junto con la aritmética, la geometría y la astronomía. No con el "trivium" que era más de letras como los protagonistas de esta historia. Qué cosas.

La música tiene gran importancia en la historia entre los dos protagonistas. Y últimamente por Zaragoza, encontramos muchos grupitos de jóvenes músicos, estudiantes de conservatorio, convertidos en músicos callejeros, porque las cosas deben andar realmente mal. Como este grupo de metales en Santa Engracia. Por cierto que la música era una de las «artes liberales». Curiosamente, encuadrada en el «quadrivium», junto con la aritmética, la geometría y la astronomía. No con el «trivium», que era más de letras como los protagonistas de esta historia. Qué cosas.

[Cine] Las flores de la guerra (2011)

Cine

Las flores de la guerra (Jin líng shí san chai, 2011), 20 de marzo de 2013.

No tenía muy claro yo lo de ir a ver esta película. Y de hecho, el acabar viéndola tuvo algo de casual. Pero bueno. Me servirá para reflexionar sobre algunas cuestiones históricas. Y bueno,…. es de Yimou Zhang. Y el protagonista es Christian Bale, que de niño ya tuvo problemas para sobrevivir en esta guerra.

(Aviso: los nombres chinos en esta entrada respetan el orden en el que los expresan sus portadores originales, con el apellido delante)

Dicen los textos oficiales que la Segunda Guerra Mundial comenzó un 1 de septiembre de 1939 en el escenario europeo, y un 7 de diciembre de 1941 en el Pacífico. En realidad, todo estos es mucho más complejo. Y durante los años 30 hubo una serie de conflictos por todo el mundo que ya significaban el enfrentamiento entre diversos tipos de totalitarismos entre sí y con los regímenes parlamentarios más o menos democráticos. Abisinia, España, China… Lo que pasa es que hasta que las llamadas democracias occidentales no se vieron afectadas directamente, no le llamaron «guerra mundial». Es como la guerra fría, que le llamaban fría porque las principales potencias no se enfrentaban entre sí, pero no dejaron de «calentarse» indirectamente en distintos puntos del globo. Pura hipocresía histórica. Pero vayamos a lo que pasó en China. Y lo que pasó es que hacía tiempo que el gigante asiático estaba totalmente decaído, lo que fue aprovechado por el militarismo y expansionismo japonés para invadir el país. Y la acción militar del ejército japonés en China, lo mismo que en Corea y luego por todo el Pacífico y el sudeste asiático fue absolutamente criminal y abominable. Es curioso que en las tradiciones japonesas se hable tanto del honor y todas esas cosas. Con los samurais, y los códigos de comportamiento, y… Si el honor tiene que ver con el comportamiento de los japoneses durante la guerra, prefiero que me consideréis una persona absolutamente no honorable.

El caso es que uno de los ejemplos más horrendos de la barbarie japonesa fue el pillaje, las violaciones y los asesinatos en masa que las bárbaras y aberrantes tropas japonesas perpetraron en la ciudad china de Nankín. Hace cuatro años ya pudimos ver una interesante película sobre el tema, que sin ser perfecta merece la pena el desvío, como dicen en las guías Michelín. El caso es que muy poco después se nos ofrece otra ver un historia similar pero con un planteamiento muy diverso. Si aquella buscaba cierto enganche con los hechos históricos aunque se tomase alguna licencia, esta directamente inventa una historia en la que se involucra a un occidental, un vividor, un tal John Miller (Christian Bale), que haciéndose pasar por sacerdote trata de salvar a las niñas adolescentes de un internado católico, entre las que destaca la vivaz y curiosa Shu (Zhang Xinyi), en el que se refugian unas cuantas prostitutas, lideradas por las guapa, sensual e inteligente Mo (Ni Ni).

Entendámonos, supongo que lo del protagonismo de un personaje occidental habrá sido para venderla en occidente. La película es básicamente propagandística. Aunque maquillado por algún gesto, los japoneses son malos, malísimos, malos (lo fueron), y los chinos son estoicos, valientes, sacrificados, ingeniosos, tienen la mejor puntería del mundo, y son capaces de matar a una compañía de japoneses antes que maten a uno. No sé cómo perdieron la guerra. Esto dota de un simplismo excesivo al argumento de la película, que además está lleno de trampas, algunas un poco burdas para llevar al conjunto de féminas, las adolescentes y las pilinguis a la situación final. Que me resulta de tan heroica, increíble. Técnicamente irreprochable, sus defectos argumentales degradan notablemente el producto.

En lo que se refiere a las interpretaciones, Bale está entre razonable e histriónico, según momentos, mientras que las dos protagonistas femeninas están bastante bien. Aparte de que derrochan encanto y monería por los cuatro costados. El contoneo de caderas de la novata Ni Ni puede pasar a la historia del cine. Digo.

A ver. Si os toca verla como a mí, que no fue una elección sino una casualidad, pues no pasa nada. En peores plazas hemos toreado cinematográficamente hablando. Pero vamos, no hace falta que os matéis por verla. yo esperaba algo más del afamado director chino, al cual le apunto dos decepciones seguidas. La anterior algo mejor que esta, pero tampoco para tirar cohetes.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Una iglesia que sufre las consecuencias de la guerra es el principal escenario de la película. Como la del pueblo abandonado de Rodén, aunque no cayeran los proyectiles sobre ella.

Una iglesia que sufre las consecuencias de la guerra es el principal escenario de la película. Como la del pueblo abandonado de Rodén, aunque no cayeran los proyectiles sobre ella.