[Fotografía] Recomendaciones semanales; Lou Reed también fotografiaba y más

Fotografía

Una nueva semana con poco tiempo para el ocio, lo que me supone una acumulación de posibles recomendaciones sin revisar el domingo por la mañana. Intentaré desbrozar el embrollo de información.

Una cuestión para empezar. Cómo no. El mundo de la música perdió hace unos días una de sus figuras más destacadas. Lou Reed (1942 – 2013) nos dejó, tras una larga carrera como padre del rock alternativo. Mi parte preferida de su carrera fue con The Velvet Underground, banda que si comparas con lo que suena hoy en día suena sorprendentemente moderna. O la música popular a avanzado bien poco en los últimos cuarenta años. Pero aquí hablamos de fotografía. Y Lou Reed fue aficionado a la fotografía, siendo aficionado a los bellos aparatos fotográficos, como las suizas cámaras Alpa. Se han hecho eco de la cuestión varios medios como en The Online Photographer, en Flavorwire, y en Feature Shoot. Se fijan especialmente en sus fotografías infrarrojas.

Delante de la estación, nos anuncian la exposición

Hace unos años, aprovechando las ofertas de última hora de Renfe, quedaba con amigos de Barcelona a pasar la mañana del sábado en Lérida, a mitad de camino, por un módico precio. Luego esas ofertas se hicieron raras y lo dejamos. Hemos repetido. Y además con una interesante exposición de la que ya os hablaré más despacio.

Un blog hecho en España que cada vez me gusta más es Sales de Plata. Como se puede deducir de su nombre, está dedicado a la promoción de los procesos fotoquímicos y excluye en principio la fotografía digital. Pero tiene contenidos que interesarán a todo tipo de fotógrafos. Por ejemplo, dedicó una entrada esta semana a las vanguardias históricas, y al papel de la fotografía en las mismas. Muy interesante y muy pedagógico. Muy recomendable.

En Lens de The New York Times dedicaron también un artículo a Duane Michals, fotógrafo conceptual que cada vez me llama más la atención, pero del que me resulta difícil conseguir algún libro. Tendría que haber aprovechado el viaje a Nueva York para ello. Pero bueno. Mientras vayan saliendo cosas suyas por la web, las disfrutaremos.

Seu Vella

Tras la exposición, nos dimos una vuelta, entre otros lugares por el Turó de la Seu Vella; el día estaba agradable y el lugar está bien.

Un artículo en DSLR Magazine recomendando una exposición en Berlín, me hace conocer a la fotógrafa Irene Cruz. Fotógrafa española que como mucha gente de valor parece que ha tenido que irse por el mundo para labrarse un camino, y cuyos sombríos paisajes con presencia humana me han interesado bastante. Así que replico aquí la recomendación de conocer a la fotógrafa.

Mucho retrato en las recomendaciones de esta semana. Pero muy variados.

Rafael Roa nos recomienda a María Sánchez, en la que el retrato es autorretrato y al mismo tiempo representación escénica y fotografía conceptual.

En Qué sabes de… nos hablan y hablan con Estela de Castro. Una interesante reflexión sobre cómo afrontar el teatro como concepción y como técnica. En este caso, retratando a otros fotógrafos, con una Hasselblad 503.

Seu Vella

No pensábamos entrar en la catedral. Hay que pagar algo, y ya la conocemos. Pero nos colamos como si fuéramos los invitados a una boda. Hicimos trampa. Qué malos somos.

En Film’s Not Dead, otros que siguen apegados a la película fotográfica nos hablan de la curiosa serie de Clément Darrasse, Woolscapes. Paisajes con figura, el fotógrafo con su esposa, tomados en la distancia con una cámara de gran formato disparada en la distancia con un hilo de lana que aparece en el fotograma. Más allá de la curiosidad, creo que las fotografías tienen calidad técnica y conceptual.

José Ramón Bas es un fotógrafo español que en estos momentos está trabajando con cámaras analógicas del tipo «cámaras de juguete», pero sus retratos tomados en paises y paisajes diversos son intensos e interesantes. Nos lo recomiendan en Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red.

Seu Vella

Todavía no entiendo cómo el tipo que nos dejó pasar se tragó lo de que éramos invitados de la boda. Aunque dignos en nuestro atuendo, ni de lejos nos parecíamos a los emperifollados invitados. Yo creo que le caímos en gracia e hizo la vista gorda.

Y ya que buscamos el exotismo en la figura humana, son notables los retratos de nativos del Valle del Omo en Etiopía que realiza Diego Arroyo, director artístico español radicado en Nueva York. Nos lo cuentan en Flavorwire.

Y seguimos enlazando temas, ya que Jimmy Nelson se ha dedicado a documentar culturas en vías de desaparición por todo el mundo en su libro Before They Pass Away (Antes de que desaparezcan). Nos lo cuentan en Lightbox de Time.

Seu Vella

En cualquier caso, es una visita recomendable para quien visite la ciudad catalana a orillas del Segre.

Con el principio del mes, ha salido el nuevo número de Fraction Magazine. Dos artículos me han llamado la atención aunque no he tenido tiempo a contemplarlos con detalle, el porfolio sobre curso de agua en Nueva York de Roger Generazzo y el artículo sobre Documerica, un proyecto de los años 70 del siglo XX.

De vez en cuando encuentro gente que presenta sus fotografías de formas originales. Y por recomendación del tumblr de Photojojo, me he suscrito al tumblr 100 Years from Now del director artístico y fotógrafo aficionado Josh Engmann.

Dentro de un par de días o así hablaré de las fotografías de Wim Wenders tras la destrucción del World Trade Center, pero en un twit de Andy Adams (@FlakPhoto) nos recomendaba algunas sobre su construcción en 1969, de Richard Quinney. Y con esto cierro mis recomendaciones de hoy.

Bienvenido Mr Marshall en la Plaza de Sant Joan

Y mientras buscábamos un sitio para comer algo antes de volver al tren, nos hizo gracia ver esta escena tan «Bienvenido Mr Marshall» en la Plaza de Sant Joan. Una mañana agradable, aprovechando las ofertas de Renfe.

[Cine] La vida de Adèle (2013)

Cine

La vida de Adèle (La vie d’Adèle: Chapitres 1 et 2, 2013), 25 de octubre de 2013.

Desde que se proclamó una de las ganadoras de la Palma de Oro en Cannes de la historia del festival hace unos meses, y con el añadido de los comentarios que suscitaron sus explícitas escenas sexuales, el estreno de esta película ha sido esperado por los aficionados al séptimo arte con gran expectación. En mi caso, he de añadir que hace unos meses leí la historieta, o novela gráfica, en la que está basado el filme, Le bleu est une couleur chaude de Julie Maroh, y que me gustó. Incluso aunque lo utilicé como excusa para experimentar la lectura de un cómic en la tableta, lo cual no resultó del todo una buena idea. Bueno. Todo se conjugaba para que en cuanto se estrenase en la cartelera zaragozana nos fuésemos a verla. Aunque con la decepción de que no ha llegado a esta ciudad una copia decente en versión original. Lo cual no deja de ser un problema. Si cada vez llevo peor el doblaje del cine en general, hace tiempo que me di cuenta que soporto peor el doblaje que hacen de las películas en francés que de las más frecuentes en inglés. Bueno. Vamos a ver qué tal ha ido esta película dirigida por Abdellatif Kechiche.

El filme nos cuenta la historia de Adèle (Adèle Exarchopoulos) una adolescente, estudiante de instituto, a priori una más entre sus compañeras, que le va bien en general académicamente, aunque con preferencia por las letras. Tiene alguna relación con un chico del mismo instituto, pero no la deja satisfecha y corta con él. Y así va tirando hasta que conoce a Emma (Léa Seydoux), una joven estudiante universitaria de bellas artes, unos años mayor que ella por lo tanto, abiertamente homosexual, y por la que se sentirá atraída. Lo que empieza como una amistad, acabará siendo una relación amorosa que durará varios años, en los que veremos los altibajos de la misma, debido a las diferencias de caracteres, de orígenes sociofamiliares, y de cómo asumen o viven cada una de ellas su sexualidad. Asistiremos a la entrada de Adèle en el mundo laboral como profesora al mismo tiempo que el progresivo éxito de Emma como artista. Y veremos como se resuelven, o no, las crisis de la pareja.

Rue des Hospitalières Saint-Gervais

No he estado en Lille, no tengo fotos de Lille, Así que nos conformaremos con el paisaje urbano parisino. Como el que podemos encontrar por el Marais.

He de decir que la digestión de esta película me ha resultado más pesada de lo que pensaba. De hecho, inmediatamente nada más salir de la sala de cine mi sensación era más de confusión que de otra cosa. Intentaré resolver esta confusión en los siguientes párrafos, que ya aviso que pueden desvelar algún elemento de la trama, lo cual no sé si es importante o no. Al fin y al cabo, esta no es una película de acción o de suspense. Lo que importa aquí es la vivencia de la personalidad y las relaciones de los personajes.

Mi confusión creo que viene en parte de haber leído previamente la novela gráfica. Una historia, la de Maroh, de las que deja un regusto positivo, que gana con el recuerdo y con el tiempo. Hoy en día la valoro más que el día en que la terminé. Y entiendo que muchos detalles a los que en su momento di una importancia relativa, ahora me parece realmente importante, sobretodo porque la diferencian de la historia que nos cuenta Kechiche, que está basada en la anterior pero no es igual. Y creo que prefiero la historia tal y como la cuenta Maroh, ya lo adelanto.

En la novela gráfica, la adolescente protagonista se llama Clémentine. Desconozco los motivos para cambiarle el nombre en la película, y ponerle el de la actriz que la encarna. En cualquier caso, el carácter de Clémentine/Adèle es razonablemente similar en ambas historias. Un chica/mujer insegura, con tendencia a la introversión que no acaba de asumir completamente su propia sexualidad, por lo que tiende a separar en la medida de lo posible su vida personal de relación del resto de su vida laboral, familiar y de amistades. Muy al contrario de Emma, que vive abiertamente y sin complejos su sexualidad, y se siente orgullosa de ella. Forma parte incluso de su vivencia y creación artística.

Emma es un personaje sin embargo distinto en ambas historias. Quizá no de partida, pero sí que interpretamos de forma distinta sus reacciones según lo que se nos cuente de ella. No valoramos de forma similar su reacción ante una infidelidad de su pareja si sabemos que previamente tuvo que soportar esa experiencia y de forma repetida, que si pensamos que es la primera vez que sucede. Y es que como ya he venido comentando, las dos historias la de la novela gráfica y la de la película van divergiendo, y el personaje de Emma es uno de los que más sufre en esa divergencia.

Cuando aparecen los créditos finales, vemos que el título completo en francés de la película no es La vie d’Adèle sino La vie d’Adèle: chapitres 1 et 2. Y es que efectivamente la novela gráfica nos cuenta más. Bastante más. Y de otra forma. La historieta de Maroh es un flashback a partir de los diarios de Clémentine/Adèle. Estos son mencionados en diversas ocasiones en la película. Ya he mencionado el gusto de Clémentine/Adèle por la lengua y la literatura. Pero finalmente, no tienen más que un valor circunstancial en la trama. En la novela gráfica son un elemento clave del desarrollo argumental. De esta forma, efectivamente me quedo con la sensación de que después de tres horas de filme, no me han contado toda la historia. Que se queda coja. No lo puedo evitar. Conozco la otra versión, que me gusta, y esta me deja insatisfecho. Cosa que puede no pasarle a quien se acerque a la versión filmada sin prejuicios.

Un elemento importante en ambas historias es la explícita representación de las relaciones sexuales que se reproduce en ambas. Pero claro, no es lo mismo un historieta que el cine. He de decir que, en general, las películas que son muy explícitas en la forma de presentar las relaciones sexuales no necesariamente me resultan especialmente satisfactorias o eróticas, dependiendo de cual fuera la intención del director. En este caso, y tal como he leído en alguna parte, la forma en que están rodadas hace que durante las mismas te quedes absolutamente clavado a la butaca. Toda la película está rodada dando gran importancia a la carnalidad de los personajes. Está llena de primeros planos en los que destacan los labios, la saliva, las lágrimas, aquello que da materia sensorial, y también sensual, a los rostros y a los cuerpos. Incluso los planos generales de las protagonistas, aun representándolas vestidas como cualquier otra joven de su edad, presentan siempre cierta sensualidad en sus movimientos y en su actitud. En cualquier caso, como he dicho las secuencias de cama te impactan bastante, por su intensidad, por su realismo y por su duración. Y entendámonos, hay muchísimo más metraje con la ropa puesta que sin ella. Se nos cuentan mucha más cosas, presenciamos muchos diálogos, muchas interacciones todas ellas importantes. Pero a pesar de eso, el sexo, o mejor dicho la sensualidad, adquiere una dimensión sobresaliente en la historia filmada. Y creo que está buscado intencionalmente.

Y aquí enlazo con la propia historia de amor entre las dos chicas. También percibo diferencias cualitativas entre las dos historias, la gráfica y la cinematográfica. En la historieta, sí que percibo que la relación entre dos chicas, entre la dos chicas, tiene especificidades sobre lo que sería una relación entre un chico y una chica. Veo diferencias cualitativas. Pero en la de Kechiche, más allá de las escenas sexuales y de las dudas de Adèle, lo que me están contando es una historia bastante convencional, con los mismos problemas que cualquier otra pareja, sin importar el sexo de sus miembros. Es decir, no me está contando nada que no me hayan contado ya hasta la saciedad. Un mitad de la pareja activa, culta, dominante socialmente, la otra discreta, acomplejada, de extracción sociocultural más baja, las dificultades de una para encajar en la vida de la otra,… y las consecuencias que esto trae. Me parece menos original.

Hay una cosa que lamento. Me gusta mucho el título de la novela gráfica: Le bleu est une couleur chaude. El azul es un color cálido. Contradicción aparente que es aprovechada por Maroh para un estilismo en sus dibujos muy elegante, y que dota del color azul, el del tinte del pelo de Emma cuando se conocen de mucho simbolismo y significación. El dibujo de Maroh es casi monocromo en los flashbacks que nos cuentan la vida de Clémentine, y coloreados en el presente de Emma que recuerda la historia, destacando siempre el color azul como un símbolo. La paleta de colores que utiliza Kechiche también tienden a cierta monocromía, favorecida por el tiempo gris de la región de Lille donde transcurre la acción. Pero en todas las escenas hay detalles de color azul, unas veces más intensos que otras. Creo que no había necesidad de cambiar el título. Salvo por motivos comerciales, o vaya usted a saber porqué.

RER Musée d'Orsay

O el RER, trenes de cercanías que atraviesan la ciudad, también vemos a Adèle en la película usar los trenes de cercanías para ir a estudiar al instituto.

Hasta ahora, he presentado mis impresiones en paralelo, en una comparación entre las dos historias, la de la novela gráfica y la cinematográfica. Lo hago así porque no he podido evitarlo. La una me ha condicionado mucho mi apreciación de la otra. En líneas generales estamos ante una buena realización cinematográfica, donde lo único que me planteo como duda permanente es si son necesarias tres horas para contar la historia que nos cuenta. No obstante, donde sí que opino que hay justicia es en las alabanzas que han recibido las dos actrices protagonistas por su trabajo. Especialmente la joven Exarchopoulos, que carga sobre sus hombros un papel que aparecen prácticamente todo el tiempo en pantalla, complejo, muy emocional, y con la dificultad añadida de las intensas escenas de sexo. A Seydoux ya la conocía de alguna película anterior, que habían mostrado que es una actriz interesante, y no sólo una cara bonita. Incluso en películas no excesivamente brillantes.

En su conjunto es una película que me resulta difícil de valorar. Ya ha quedado claro en mi exposición que mis prejuicios sobre la historia que iba a ver han pesado mucho, especialmente porque al cabo del día, prefiero la historia que me cuenta Julie Maroh. La de Kechiche me parece inacabada. Y más con ese final en la galería de arte que te deja un poco… no sé. No daré más detalles. Dice que son los «capítulos 1 y 2» de la historia de Adèle/Clémentine. El 1 sería el de su adolescencia. El 2 el del comienzo de su relación adulta. Tal y como conozco la novela gráfica, sólo cabe un tercer capítulo que tengo la sensación que nunca se rodará. En cualquier caso, creo que es una de las película más interesantes del año, independientemente de que al final sea o no una de las que más te vayan a gustar. Pero creo que si te gusta el cine, la tienes que ver. A ser posible, donde sea posible, en su versión original.

Valoración

  • Dirección: ****. Dirección intensa, personal, quizá un demasiado prolija, pero que hay que conocer.
  • Interpretación: *****. Desde mi punto de vista lo mejor del filme.
  • Valoración subjetiva: ***. ¿Mis expectativas eran demasiado altas? ¿Prefiero la versión gráfica? No sé, pero no me ha satisfecho del todo.
Jardines de Trocadero

Y un parque, un banco de un parque, acaba teniendo significados especiales para las dos amantes de esta historia. En la foto, el parque de Trocadero.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; el aniversario de Robert Capa y más

Fotografía

Los domingos por la mañana noto cuándo la semana ha sido ajetreada, incluso dura. Cuando esto sucede, tengo muchos más artículos seleccionados como posibles candidatos a entrar en mis recomendaciones semanales. No he tenido tiempo durante la semana a ir viéndolos con detalle. Esta es una de esas semanas. Por lo tanto, corro el riesgo de dos cosas. De ser demasiado prolijo en mis recomendaciones, y de que haya poca coherencia interna en la entrada de este domingo. Veremos cómo sale al final.

Por otro lado, llevo un tiempo dándole vueltas a que no siempre estoy contengo con mi tradicional combinación de objetivos, angular en torno a los 24-28 mm, estándar entre los 40-50 mm y el tele corto de 85-200 mm. Por ejemplo, durante mi viaje a Nueva York he sentido en varias ocasiones que hay poco intervalo entre el 14 mm y el 20 mm de Panasonic, que en focales equivalente de lo que se da en llamar «formato completo» serían un 28 mm y un 40 mm. Pero sólo tengo una posibilidad de usar focales más abiertas. El Tokina AT-X Pro 12-24/4 que en su momento compré para las Canon EOS de captor APS-C, cuando se usa sobre la 5D Mk. II es utilizable en el intervalo de focales entre 19 y 24 mm. Por debajo de los 19 mm no cubre la totalidad del fotograma. Ayer, aprovechando el buen día y que aunque lentamente entra el otoño, estuve usándolo en una gama de focales entre los 19 mm y 21 mm. La pena es lo que se degrada la imagen en las esquinas. Incluso diafragmando. De hecho, casi la mejor forma pasarlo bien con el es utilizándolo a plena abertura, f/4, sobre objetos próximos, de modo que los bordes y las esquinas salgan desenfocados por la limitada profundidad de campo. Entonces da igual que en esas zonas pierda nitidez. Os dejaré algunas fotos en la entrada de hoy.

Parque Grande

A veces echo de menos el dinamismo que los grandes angulares potentes introducen en las imágenes, especialmente en las que incluyen elementos arquitectónicos. Escalinata del Batallador, Parque Grande de Zaragoza.

Pero vamos al grano con las recomendaciones de hoy, que han venido marcadas por los numerosos recordatorios al 100º aniversario del nacimiento de Robert Capa (Endre Ernö Friedmann, 1913 – 1954), un fotógrafo que nos dejó muchas fotografías que sea han convertidos en iconos del turbulento siglo XX, y que nos abandonó demasiado pronto por culpa de una mina en Indochina. Algunas referencias al aniversario en Photographs on the Brain, Rafael Roa y Magnum Photos entre otros muchos sitios. Mi homenaje particular ha venido releyendo algunos pasajes del libro que escribió sobre sus memorias de la Segunda Guerra Mundial, Ligeramente desenfocado editado en español por La Fabrica. Una lectura realmente muy interesante y amena.

Quedándonos entre los fotógrafos de otra época, y en concreto otro húngaro que acabó viviendo en París hasta el final de sus días, uno que siempre me ha resultado muy interesante es Brassaï (Gyula Halász). En American Suburb X (ASX) nos lo han recordado a propósito de un libro sobre su obra que se publicó hace ya sus buenos quince años. Pero cualquier excusa es buena para recordar a este interesante fotógrafo.

Josef Koudelka, aunque más moderno, podemos considerarlo uno más de los fotógrafos de la Europa oriental que ha encontrado su sitio entre los clásicos. En este caso un clásico todavía vivito y coleando. En Eric Kim Street Photography nos hablan de 10 lecciones que podemos extraer de la obra del fotógrafo checo.

Parque Grande

Pero los grandes angulares para cámaras réflex suelen tener distancias de enfoque mínimas muy favorables para acercarnos a los objetos, para trabajar el micropaisaje. Nos podemos centrar en un sujeto, al mismo tiempo que ofrecemos amplia información del contexto. Parque Grande, Zaragoza.

Robert Capa es recordado principalmente por ser uno de los primeros grandes reporteros gráficos de guerra. Y con los campos de batalla tienen que ver las dos siguientes recomendaciones.

En Feature Shoot nos muestran la contribución del fotógrafo Brett Van Ort, que nos muestra por pares de fotografías. Por un lado idílicos, a veces casi feéricos paisajes de los campo de Bosnia. Lugares que parece increíble que fueran escenario de las horribles matanzas de las guerras que atenazaron el país durante una década. Pero a su lado aparecen frías imágenes de minas antipersona y prótesis que nos recuerdan que todavía hoy, estos idílicos lugares son una amenaza para las personas, por los miles de artefactos asesinos de los que están sembrados aun hoy.

Curiosa es la serie del fotógrafo bilbaino Mikel Bastida, War Theatre, que ha recorrido los campos de batalla de Europa recreando con una calidad cinematográfica las escenas que pudieron darse en esos escenarios en un momento dado. Imágenes que combinan la belleza del paisaje, con la realidad/irrealidad de los seres humanos que las habitan y el recuerdo de los hechos que sucedieron. Son fotografía que buscan más que el realismo, la reproducción de los arquetipos instalados en el imaginario colectivo. Nos lo han contado en 30 y 3.

Parque Grande

Ante la escasa definición del Tokina en las esquinas, incluso diafragmando a f/8 o f/11, opto por aproximarme a los objetos, y abrir a f/4 para obtener fondos desenfocados. Entre las bondades del objetivos, que funciona muy bien en el centro, está su buena resistencia a la pérdida de contraste cuando la luz incide casi frontalmente sobre el mismo. Jardín Botánico, Parque Grande de Zaragoza.

Este mes, la puntual aparición del número correspondiente de Fraction Magazine en el primer día del mismo me pilló de vacaciones. Y olvidé echarle un vistazo. El caso es que me ha parecido un número bastante interesante, en el que he seleccionado tres porfolios.

Enchanted Awe de Sarah Moore, en el que junto con la autora recorremos los amplios, y a veces desolados paisajes de Nuevo Méjico, estado norteamericano en el que vive.

We Make the Path by Walking de Paul Gaffney, fotógrafo irlandés que ha caminado 3500 kilómetros explorando la idea de soledad contemplativa durante el viaje. Básicamente paisaje, paisaje transformado por el ser humano, y que a pesar de todo transmite mucho la idea de soledad y de camino ante la persona.

There is no Sun without Shadow de Alex Catt, está muy en la línea de los dos anteriores. Nuevamente se vinculan los paisajes de un viaje solitario, con la necesidad de reflexionar y de interiorizar acontecimientos, en este caso la muerte del padre.

Parque Grande

Y siempre he estado bastante satisfecho con el rendimiento del color, como se puede ver en la única rosa que encontré en la Rosaleda del Parque Grande de Zaragoza. Sorprendente que con el buen tiempo que hace no haya más. No debe haber mucho dinero en las arcas municipales para las actividades de jardinería.

Interesante el trabajo de Nick Brandt tal y como nos lo presentan en Feature Shoot. El fotógrafo es conocido por sus imágenes, maravillosas en blanco y negro, sobre la fauna salvaje africana. Pero en esta ocasión se centran en los animales muertos en las orillas del Lago Natron, en el norte de Tanzania. Combinando las altas temperaturas con la elevada alcalinidad de sus aguas, estas son mortales para los animales. Que perecen en sus orillas y quedan calcificados. Las fotografías de Brandt examina la relación entre vida y muerte con imágenes muy potentes y técnicamente impecables.

Parque Grande

Otra toma más general, pero también con diafragma a f/4, lo que hace que haya un progresivo desenfoque hacia el fondo de la escena. Que siempre aparece reconocible, porque con grandes angulares nunca alcanzamos los extremos desenfocados que conseguimos con los teleobjetivos. Y menos a f/4. Como vemos en la verja del Jardín Botánico del Parque Grande de Zaragoza.

Finalizaré las recomendaciones de hoy, con tres autores que utilizan técnicas fotográficas muy diversas, y que espero sirvan para comprender hasta que punto es rico el medio de expresión basado en la luz.

En Lenscratch nos proponen las platinotipias de Beth Moon. En su serie Between Earth and Sky, paisajes y retratos de plantas, animales y personas vinculados al medio natural con el bello rendimiento que esta técnica fotográfica en blanco y negro ofrece. Muy bellas imágenes.

En Sales de plata, un sitio español dedicado a los medios fotoquímicos tradicionales, suelen dedicar la mayor parte de sus artículos a técnicas y fotógrafos que trabajan el blanco y negro. Pero esta semana nos han sorprendido con las potentes imágenes en color que nos proponía los años 70 el fotógrafo John Batho. Como nos dicen en la entrada que le dedican «… un concepto perfectamente actual casi cuarenta años más tarde.»

Finalmente, Rafael Roa nos habla de Robyn Stacy, fotógrafa australiana, y en concreto la serie Guest Relations, en las que se explora el concepto de cámara oscura en el interior de apartamentos de Sidney, en la que se generan imágenes también muy coloridas y con curiosas interrelaciones entre el exterior proyectado sobre las paredes y los objetos de los apartamentos, y las gentes que de forma expresa o implícita los habitan.

Bueno. Creo que al final me ha quedado una entrada amplia pero razonablemente coherente e interesante. Esto de que gracias al cambio de hora he dormido una más, me ha permitido estar más despejado y activo. Claro que lo pagaré en el cambio de hora de primavera, que supone una verdadera catástrofe para mi pobre organismo.

Parque Grande

Uno de los usos habituales de los grandes angulares acusados es el paisaje. Pero es curioso que yo siempre prefiero focales más cerradas para esta disciplina. Parque Grande, Zaragoza.

[Fotografía] Trasteando con una FM2, y algunas novedades en el campo de los chismes fotográficos

Fotografía

Mi primera cámara réflex, comprada allá por la primavera de 1989, fue una Pentax P30N, un simpático aparato que no conservo, con la que empecé a foguearme en la fotografía, pero que se me quedó corto enseguida. Tenía algún inconveniente que ahora no voy a detallar, que la hacía insatisfactoria una vez dados los primeros pasos, cuando te apetecía ir algo más allá. Así que en la primavera de 1993 me lancé a la compra de una cámara más seria. La cosa se redujo a elegir entre una terna de cámaras. Una opción era permanecer fiel a la marca, comprando la Pentax Z-1, que no estaba mal, pero que estaba un pasico por detrás en distintas cuestiones sobre sus competidores de similares características y marcas. Entre estos, las cámaras réflex de enfoque automático orientadas al aficionado con ganas, el modelo que resultaba tener un mejor equilibrio entre precio y características era la Canon EOS 100, que fue la cámara que acabé comprando. Pero también me tentaba la posibilidad de no subirme al carro de las modas, e influido por mi profesora de los cursos de la Spectrum, Nati Gascón, optar por una aparato de enfoque manual y totalmente mecánico, de características avanzadas, como era en aquel momento la Nikon FM2. No opté por esta solución, aunque luego me he preguntado muchas veces si no me equivoqué.

La FM2 de Pepo

Esta es la FM2 de «Pepo», de la que hablo en esta entrada. Un tamaño bastante razonable, y una ergonomía clásica que funciona.

Es cierto que luego troqué la P30N por una Pentax MX, lo cual me permitió disponer de las dos filosofías. Pero nunca le saqué todo el jugo a esta segunda solución.

Recientemente, un compañero de Fotógraf@s en Zaragoza (FeZ), un buen tipo llamado José Manuel Abanses «Pepo» (pepojus39), nos contaba de un forma muy divertida cómo había acabado comprándose por un precio muy bueno una de aquellas Nikon FM2. Y se ofreció a prestármela para probarla. Cosa a la que me sentí incapaz de negarme. Y por aquí la tengo con un objetivo AF Nikkor 50/1,8. He de decir que es una delicia para usarla, con una suavidad en la operación estupenda, recuerdo que es un aparato mecánico, que las pilas sólo sirven para alimentar el fotómetro, con un visor excelente, y a la que sólo le falta que el objetivo, que está muy bien ópticamente, fuese de los pensados para el enfoque manual, con mayor recorrido en la rueda de enfoque y una mejor escala de profundidades de campo.

Pentax MX

Mi Pentax MX comparte muchas cosas con la FM2, pero es más chiquitita, se nota más de lo que yo pensaba, el objetivo tiene mejor tacto y un mayor recorrido en su rueda de enfoque, pero tiene un visor menos claro, aunque no esta mal, y su obturador es claramente inferior. Frente a la velocidad máxima de la FM2 de 1/4000 s con velocidad de sincronización del flash de 1/250 s, la MX se tiene que conformar con unos valores de 1/1000 y 1/60.

He hecho un carrete en color con película Kodak Portra 400, y lo único es que a la tienda donde lo llevé pidiendo que me escanearan los negativos, pues no hicieron más trabajo, pero arbitrariamente la recortaron a un formato 4:3, cuando los negativos tradicionales de película de 35 mm tienen un formato 3:2. Una catástrofe lo de los comercios de fotografía en Zaragoza. En esta entrada, os muestro algunos ejemplos de las fotografías tomadas. No necesariamente con la luz más fácil. La he sometido un poco a «tortura».

Plaza  de los Sitios

Con una buena luz de final de la tarde, la combinación de cámara, objetivo y película no tiene problemas para dar buenos resultados. Y la FM2 es bastante discreta. Obsérvese que a pesar de la distancia a la que estoy del motivo principal, al hacer la foto en la plaza de los Sitios a plena apertura, ya estoy difuminando el fondo, que no obstante permanece reconocible.

Es curioso que esta experiencia se produzca justo cuando se está produciendo algunos cambios de paradigma en el campo de las cámaras fotográficas. En estos últimos años, las réflex digitales han sido aparatos relativamente voluminosos, especialmente si se quería conservar el tamaño del fotograma tradicional de 24 x 36 mm. Para obtener tamaños más compactos, ha habido que optar por formatos más pequeño de fotograma, o por renunciar el espejo del sistema réflex. Sony ha dado la campanada recientemente con unas cámaras de objetivos intercambiables, de tamaño razonablemente compacto para ser de este formato que ahora se da en llamar «formato completo» o «full format», que promete además una calidad de imagen estupenda. Ya tiene un tamaño razonable para pensar en ella como cámara de viaje y reportaje documental. Y Nikon ha empezado a filtrar un modelo que tal vez se denomine Nikon DF que empieza a ser denominada la FM2 digital. Esto es un oximoron. El propio concepto de la FM2 impide que alguna vez haya algo parecido en digital. Tal ver habría que llamarla la FE2 digital, cámara que compartía la apariencia externa y otras cosas con la FM2, pero que funcionaba con un obturador electrónico e incluía algún programa. No sé las características exactas. En general, lo que parece es que los fabricantes empiezan a considerar que hay mercado para cámaras de alta calidad, de objetivos intercambiables, de fotograma relativamente grande, pero discretas en su aspecto y funcionamiento.

El "sombrerero loco"... o no

El «sombrerero loco» de Independencia nos permite comprobar que un 50/1,8 en asuntos de control de la profundidad de campo, y del tan de moda «bokeh» es estupendo.

Independencia (paseo)

Si la anterior estaba hecha a f/2, con escasa profundidad de campo, a f/8 u f/11, obtenemos una profundidad de campo más adecuada a un tema paisajístico, aunque sea en el céntrico paseo de la Independencia.

Claro que esto se contradice con esta moda de sacar objetivos de focal estándar, de precio escandaloso, de fórmulas ópticas complejas, y de tamaño sólo apto para halterófilos bien entrenados. Como es el caso del Otus 55/1,4 de Zeiss, o el nuevo 58/1,4 de Nikon. Eso sí, se nos informa que ópticamente son la leche. Ya podrán. Lo dicho. Veremos.

Escaleras de la facultad

El sonido del obturador/espejo de la FM2 está ahí, pero no es estridente, y en un entorno de razonable bullicio como los alrededores de la plaza de Paraíso, pasa totalmente desapercibido.

El panda feroz

Nuevamente apreciamos la sensación de profundidad que da el progresivo desenfoque asociado al llamado «formato completo», en el Tubo de Zaragoza.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; adió a Toni Catany, y alguna cosa más

Fotografía

Estos días atrás he abandonado un poco la actividad por aquí con el fin de dar impulso a alguno de los libros de fotografía del viaje a Nueva York. A parte de uno que tiene más de anecdótico que de otra cosa que he pedido a través de Blurb, tengo ya encargado uno con fotografía en color a través de Moleskine®+Milk™. Todavía no estoy en condiciones de compartir este último por aquí con vosotros.

Así que hoy no me extenderé mucho en mis recomendaciones semanales.

La primera viene determinada por un obiturario, el del mallorquín Toni Catany (1942 – 2013), uno de los más personales y especiales fotógrafos españoles. Quizá demasiado abigarrado en la concepción de sus imágenes para mi gusto, y tal vez por eso no había aparecido demasiado por estas págians, es no obstante uno de los fotógrafos que hay que conocer, a cuya obra hay que dedicar algún que otro rato si te interesa la fotografía como arte además de como técnica. Nos lo han contado mejor y con más detalle en DSLR Magazine y también Rafael Roa.

En la noria o desde la noria

Ayer estuve toda la mañana acompañado de mi sobrino Diego, de 4 años y medio de edad. Nos fuimos a la noria instalada junto al C.N. Helios. Hasta aquí, nada de particular.

También en las páginas de Roa encontramos un artículo sobre la californiana Axel Prager, una de las fotógrafas más en voga en Estados Unidos en estos momentos, con imágenes muy cinematográficas, en las que muchos han querido ver la influencia de Hitchcock. Bueno. Si revisamos sus series Week-End, y especialmente algunas fotografías de The Big Valley, podríamos estar totalmente de acuerdo con esto último.

En la noria o desde la noria

Me llevé una cámara sin complicaciones para tener algunas fotografías de recuerdo de carácter familiar. Lo típico.

En Lenscratch me ha llamado la atención las bellas fotografías en blanco y negro de Allison Barnes. Fotografía sobre película tradicional con cámara de gran formato, paisajes de un entorno personal en algún lugar del sur o del oeste de los Estados Unidos.

En la noria o desde la noria

Algún paisaje además, aunque el día estaba cubierto y gris. Nada trascendente.

Finalmente, en algún lugar, no recuerdo donde, recomendaron la revista Square Magazine, dedicada a la fotografía en este formato. Cuadrado. Esto podía ser interesante o puede ser una petardez derivada de modas más o menos «instagramáticas»… un riesgo lo de ponerse a hojear esta revista en línea. Afortunadamente ha sido lo primero. Es interesante. Y se presentan trabajos realmente interesantes. Algunos números tienen textos en castellano. Así que hay que todo el mundo puede aprovechar.

Retrato de su tío Carlos desde el caballito de la Lonja

Lo que pasa es que antes de salir de casa me pidió que le dejase una cámara de fotos. Diego también quería hacer alguna foto. Así que le dejé la Panasonic GF1 con la «galleta» de Olympus (objetivo de focal fija de 15 mm y diafragma fijo a f/8). Y mira. Aquí, un retrato de su tío mientras este intentaba tomar un foto del peque en el caballito de la Lonja.

Un perro que pasaba

Y reconozcámoslo, para un niño de esa edad, un perro que pasa es un motivo fotográfico perfectamente razonable.

Un señor que le hacía la foto a las señor de "piedra"

O un señor que le hacía la foto a la señora de «piedra» igual que él. Ninguna de estas fotos esta recortada o reencuadrada. Conservan su encuadre original, el elegido por el niño. Los ajustes de tono y contraste son mínimos. Y lo que sí que está modificado es que, por un despiste, estuvo fotografiando a 3200 ISO, y les he reducido el ruido digital en Lightroom.

[Fotografía] Revistas: Exit, OjodePez, Adore Noir, Chasseur d’Images, National Geographic,…

Fotografía

No ando con mucho tiempo estos días, así que tendré que hacer una entrada sobre números de revistas de fotografía recientes sin mucho comentario. Pero por lo menos mencionaré algunas novedades recientes.

El mes pasado salieron a la venta los número de dos de las revistas de fotografía trimestrales más interesantes de las que se editan en nuestro país.

Por un lado el número 51 de Exit, titulado Mirando atrás / Looking Back, en el cual se hace un repaso a fotógrafos y fotografías que se inspiran en obras de arte del pasado, pertenecientes a distintas disciplinas artísticas, escultura, pintura, etcétera. Parecidos en la forma, a veces en el fondo, pero no necesariamente transmitiendo el mismo mensaje, o sí, y actualizando los temas constantemente. Todavía me quedan unos cuantos días para digerirla completamente, pero desde luego va confirmando a esta revista como mi favorita en nuestro país.

Puente de Hierro

Durante las fiestas he usado varias cámaras de película tradicional, entre ellas la de formato medio que me traje de Nueva York. Traigo aquí algunos ejemplos, aunque estoy con un cabreo tremendo por la inmensa chapuza que en la tienda de fotografía, el Centro Fuji de Cesáreo Alierta en Zaragoza, han hecho con los negativos. Yo no sé en quien se puede confiar en esta ciudad para un trabajo en otro tiempo sencillo. En la imagen, el puente de Piedra el día de la quedada con Fotógrafos en Zaragoza (FeZ).

Por otro lado, el número 34 de OjodePez, revista que trata sobretodo de fotografía documental, en este caso dedicándola al Premio PHE OjodePez 2013. También incluye unos cuantos reportajes documentales muy interesantes, y de paso hace un repaso a novedades en este campo en todo el mundo, ya que se centra mucho en fotógrafos jóvenes.

Cada vez me siento más atraído por la fotografía en blanco y negro, y por eso recomiendo dos revistas que se publican fuera de aquí. Por un lado la británica Black and White, una revista ya clásica, de las que he estado revisando los números de octubre y noviembre de 2013. La adquiero en formato electrónico para iPad, aunque también existen en formato papel. Y también la canadiense Adore Noir, que lleva un par de años o tres en existencia, y que cada vez me gusta más. El número más reciente es el 16. Esta sólo se vende, por un precio módico, en formato electrónico, PDF que se puede leer en cualquier dispositivo.

Tragachicos

El Tragachicos entretiene a la chiquillería en la Plaza de San Bruno.

Durante años estuve suscrito a Chasseur d’Images, revista francesa de referencia en toda Europa en técnica y tecnología fotográfica. Sin embargo, harto de los destrozos que correos me hacía en los números, la dejé. Cambié a Réponses Photo, que se ofrece en formato electrónico. Bien. Pues recientemente Chasseur d’Images está también disponible en formato electrónico, pero ahora considero que me gusta más la otra. Creo que los artículos sobre fotos, incluso sobre material, tienen más nivel. Quien lo iba a pensar hace unos años.

Comenté hace unos días que en octubre, al menos en la edición en inglés, National Geographic iba a dedicar su número a la fotografía. Bueno. Lo compré, pero no me ha parecido nada de especial a pesar de que lo venden como número para coleccionistas. Entendámonos, hay bonitas fotos, algún reportaje interesante, pero no profundiza especialmente en la fotografía como herramienta para conocer el mundo.

Tengo también recién llegados a mi iPad los números actuales de British Journal of Photography y American Photo, pero no me ha dado tiempo todavía a abrirlos.

Puente de Piedra

Las vistas desde el Puente de Piedra, este año con noria incluida, atraen a muchos visitantes.

Centro de Historias: aguas, collages y naturaleza en Japón

Fotografía

Hace unos días salió publicado en Fotógrafos en Zaragoza la primera de mis colaboraciones con este medio de comunicación del más simpático y animado colectivo de fotógrafos aficionados de Zaragoza. Unos días después, la reproduzco aquí. Os recomiendo que paséis de vez en cuando por el mencionado blog. Seguro que van apareciendo colaboraciones muy interesantes.

Avatar de EquipoFeZFotograf@s en Zaragoza

Texto y fotografías de Carlos Carreter

Como fotógrafos aficionados, dedicamos una cantidad notable de tiempo a los aspectos más técnicos de nuestra afición.

¿Qué cámara compro? ¿cómo debe usar el flash a pleno día? ¿jpeg o dng? ¿focales fijas u objetivos zoom? yo también quiero una circumpolar así de chula ¿me decanto por una «nikanon» o prefiero una «panalympus»? ¿prioridad a la apertura de qué…?

Los que frecuentéis las tertulias y cafecicos lo sabéis muy bien. Sin embargo, algo importante que tenemos que hacer es educar nuestra visión. Conocer todas nuestras posibilidades. La fotografía es un mundo muy amplio, bien nos centremos en su aspecto documental o en el artístico. Y para educar la visión no nos queda más remedio que mirar fotografías. No simplemente ver. Contemplar activamente, descubriendo nuevos temas, formas de componer, formas de iluminar. Intentar descubrir cómo se ha hecho esa fotografía que tanto nos gusta. Y…

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[Fotografía] Recomendaciones semanales y fotografiando en Nueva York con una telemétrica de formato medio

Fotografía

En primer lugar, sobre la telemétrica de formato medio. Desde hace algún tiempo me apetecía añadir a mi colección de cámaras una telemétrica de formato medio. Herederas avanzadas y sofisticadas de las cámaras de objetivo retráctil, en los años 80 y 90, e incluso en la última década, se han podido encontrar el equivalente a una «compacta» para película de 120/220, con tamaños de negativo que van desde el 6 x 4,5 al 6 x 9. El problema es que no son fáciles de encontrar a buen precio. Muy tentadoras son las Mamiya 6 y 7. Telemétricas de objetivos intercambiables, resultan caritas. Especialmente los objetivos, que son estupendo. Así que la opción pasó siempre por una de las multiples Fuji. Especialmente las más económicas y «compactas» GS645 en sus diversas declinaciones.

Dumbo (Down Under Manhattan Bridge Overpass)

Excelente gradación de grises la combinación del buen objetivo de la Fuji GS645S y la exelente película Ilford Delta 400, en estos edificios de Dumbo, barrio de Brooklyn, cuyo nombre es el acrónimo de Down Under the Manhattan Bridge Overpass.

En estos días pasados en Nueva York, en la tarde que dedicamos a las tiendas, me pasé por B&H Photo  Video, macrotienda de fotografía, vídeo y otras electrónicas de consumo, que merece la visita por sí misma. Eso sí, no vayáis en sábado; la llevan judíos integristas como se puede comprobar al entrar en el establecimiento, que respetan la fiesta semanal judía religiosamente. Nunca mejor dicho. Pero esto es anecdótico. Lo importante es su variada oferta y su buen hacer. Me ofrecieron entre las Fujica GW 690 (o una de sus declinaciones posteriores), y una Fuji GS645S Professional. Las primeras eran muy tentadoras. Imaginad un negativo 6 veces superior al tradicional de 35 mm. La calidad que debe dar. Pero eran considerablemente más caras, eran muy grandes, y consumes un carrete de 120 con sólo 8 exposiciones. Así que opté por la segunda, que tiene un negativo «sólo» 3 veces mayor que el tradicional de 35 mm, permite 15/16 exposiciones por carrete, es muy llevadera por tamaño y peso, es mecánica y por tanto independiente de pilas, que lleva para el fotómetro, y muy fácil de usar si sabes el abc de la fotografía.

En esta entrada os dejo algunas de las fotos que tomé con los dos carretes de Ilford Delta 400 que compré para probarla. Lo hice en el entorno del Brooklyn Bridge de Nueva York, que a la caída de la tarde, con una luz excelente y mucha animación es un lugar donde las oportunidades fotográficas surgen.

Ante el puente de Brooklyn

Me dirijo hacia la entrada del puente de Brooklyn desde Dumbo, y me llama la atención uno de los abigarrados postes de señales que podemos encontrar en las calles de Nueva York.

A parte de esto, mis recomendaciones fotográficas de estas dos semanas están un poco desordenadas y deslavazadas por efecto del viaje. Pero algunas notas aunque sea rápidas os dejo.

Un obituario, de un fotógrafo que conozco poco, pero muy interesante. Bill Eppridge nos ha dejado recientemente como nos informaban en Time Lightbox el Tumblr de Time, además de un muchos otros sitios. Adquirió especial fama por sus fotografías del asesinato del presidente John F. Kennedy.

En el puente de Brooklyn

Torturando el objetivo de la Fuji GS645W en este contraluz del Bajo Manhattan con el sol en el encuadre, se comprueba el buen hacer de los ópticos de la casa japonesa, ya que aguanta perfectamente sin mucha pérdida de contraste.

Dos aniversarios coincidentes. La revista National Geographic celebra su 125 aniversario con un especial dedicado a la fotografía. Será el número de octubre. Probablemente merezca la pena pillarlo. Nos lo informa Ben Olivares entre otros. Y 125 años cumple también la salida al comercio de su Kodak No 1, que dio lugar a la saga de Kodak Box, aquellas de «usted pulse el boton, nosotros hacemos el resto». La antecesora de las «cámaras para tontos». Siempre he dicho que no hay cámaras para tontos. En el peor de los casos, tontos con cámaras. Sus negativos y las positivos resultantes eran muy característicos, porque la imagen resultante era circular. Una vez expuesto el rollo de 100 exposiciones, tenías que llevarla al comercio para que la recargasen con otro. Nos lo han contado en PetaPixel, donde además añaden una colección de bellas imágenes tomadas con este tipo de cámaras.

En el puente de Brooklyn

La delicada estructura de esta pasarela sobre el tramo carretero del puente de Brooklyn permite apreciar lo bien que resuelve el detalle más fino la cámara.

Tengo por ver una serie de vídeos que han publicado en American Suburb X (ASX). Supongo que serán interesantes, ya que están dedicados a Henri Cartier-Bresson, Robert Frank y Andy Warhol.

Me ha tocado la fibra el artículo de Lens de The New York Times recordando la catástrofe de la Bahía de Minamata, en Japón, en la que unos vertidos tóxicos de mercurio en 1973 produjo graves malformaciones congénitas y enfermedades crónicas en muchas personas. W. Eugene Smith ya cubrió fotográficamente aquel acontecimiento de una forma primorosa. En esta ocasión, es Takeshi Ishikawa quien reflexiona con sus imágenes sobre el hecho. Oí hablar por primera vez de este trágico acontecimiento en mis clases de Medicina Preventiva y Social en la Facultad de Medicina, y desde luego influyeron en el camino que tomé profesionalmente con posterioridad.

En el puente de Brooklyn

A pesar de que no es una cámara pequeña, no impone a las personas que entran en el encuadre, muchas de ellas se muestran interesadas por el chisme que el fotógrafo lleva entre las manos. Seguimos en el puente de Brooklyn donde realice la prueba de la cámara, por si había algún problema detectable, llevarla al día siguiente, antes de salir de Nueva York, a B&H.

Ya que hablamos de National Geographic, como me ha gustado la entrada en su blog Proof dedicada al fotógrafo Marcus Bleasdale y sus fotografías tomadas en la sufrida República Democrática del Congo. Bellas imágenes en blanco y negro de una región en situación muy muy difícil.

Por último, una posibilidad, la de explorar la de la revista de fotografía en línea Coil Magazine. Van por su quinto número. Nos lo recomendaron en One Giant Arm.

En el puente de Brooklyn

Excelente cámara de reportaje con su objetivo equivalente a un 35 mm en el más común formato de 24 x 36, que permite integrar en el encuadre personas y ambiente. Creo que va a ser una cámara muy divertida de usar.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; el cuerpo, Nueva York y los procesos tradicionales fotográficos

Fotografía

Con un día de retraso sobre lo que es habitual, esta sección sale los domingos por la mañana, cuando puedo estar relajado contemplando porfolios, os traigo las recomendaciones fotográficas de la semana pasada. Que podemos agrupar temáticamente.

Hay unas cuantas recomendaciones que tienen que ver con el ser humano y la representación fotográfica de su cuerpo, de formas muy diversas.

Es curioso contemplar cómo en Found, el Tumblr de fotografías de antaño de National Geographic, nos muestras a un grupo de adolescentes alemanas en traje de baño. La fotografía es curiosa en sí misma. Más cuando nos fijamos que es una fotografía en color nada más y nada menos que de 1928. La fotografía es de Wilhelm Tobien.

Entre ventanas

Ayer tarde dimos un paseo que coincidió en gran medida con el del «paseico» del Encuentro fotográfico. Ese sí, con la mucho más adecuada luz de la caída de la tarde. Llevaba encima la Leica M-E con el Zeiss C-Biogon T* 35/2,8.

En esa entrada nos comunicaban la apertura de un nuevo fotoblog de National Geographic, Proof. Que en lo poco que lleva apareciendo tiene una pinta estupenda. Por ejemplo, me ha gustado el artículo sobre los adolescentes y jóvenes en tiempo estival tal y como los ve Bryan Derballa. Imágenes entre lo lúdico y lo melancólico que mezclan la actividad de los jóvenes con el bello paisaje que los rodea.

También me ha llamado la atención la fotografía de la historia de la dos hermanas gemelas fotografiadas por Martin Schoeller. Una fotografía que, a pesar de los majicas que son las dos niñas y de su colorido, de alguna forma me ha recordado a alguna de las fotografías de Diane Arbus, siempre más desasosegantes, Tal y como nos lo recuerdan en Amercan Suburb X (ASX). Arbus también fotografió parejas de gemelos, con su particular visión.

En Lens Culture exploran otra característica del cuerpo humano, en este caso el estudio de Hanne van der Woude sobre las personas pelirrojas, siempre en un entorno paisajístico que revaloriza los valores estéticos de esta característica física de algunas personas. Eso sí, pelirrojos de verdad y no de bote.

Calles las Armas

Nos habíamos enterado después de tomar unas cervezas en una terraza en Ranillas que había algo de fiesta en la calle de Las Armas.

Ya lo había comentado alguna vez, pero aprovechando que Rafael Roa actualiza los enlaces a los artículos que publica en su blog, recuerdo el notable estudio de Bettina Rheims sobre personas con una identidad sexual, compleja o equívoca. A mí me gusta mucho esta fotógrafa francesa. O bien el estudio que sobre los tatuajes realiza el fotógrafo Chris Rainer.

Marchándonos a la India, En Galli encontramos The Beautiful People Project de Jason Tilley. Un conjunto de retratos en la tradición de la fotografía documental, de personas seleccionadas en la calle o en sus lugares de trabajo. Retratos en blanco y negro, a f/4, en formato medio cuadrado, llenos de empatía y cercanía hacia la persona retratada.

Rumbas y bulerías en las Armas

Y efectivamente, rumbas y bulerías en el escenario que hay junto al centro de música en el area rehabilitada de la calle.

Y por cierto, la página de Le Journal de la Photographie que daba por desaparecida, todavía se puede visitar. Incluso hace unos días apareció un weekend portfolio de Gildardo Gallo, que se puede recomendar dentro de este bloque.

Otro interés mío especial en estos últimos días es Nueva York. Será porque si todo va bien en unos días visitaré La Gran Manzana.

Rafael Roa nos recuerda un proyecto que ya mencioné hace un tiempo. De Wayne Lawrence, Orchard Beach: The Bronx Riviera. Esta recomendación está a caballo entre el bloque anterior, que trataba sobre la representación del cuerpo humano en fotografía, y este bloque dedicado a la ciudad a orillas del Hudson. La exposición que comenta no la podré visitar por poco. Comienza una semana después de mi visita.

Colores

Disfrutamos del nuevo colorido de algunas fachadas, con tonos más saturados con la suave luz del atardecer.

Berenice Abbott es una de las fotógrafas clásicas que más imágenes nos ha legado de la ciudad de Nueva York en un notable esfuerzo documental. Unas cuantas de esas fotógrafas las podéis encontrar en American Suburb X (ASX).

En el Tumblr de LPV Magazine, Photographs on the brain, nos ofrecen algunos ejemplos de las fotografías de Hiroyuki Ito, de su serie A Clueless Spectator, tomadas en la ciudad de Nueva York también.

Porches

Y luego salimos hacia César Augusto y las murallas romanas como el día anterior.

Desde luego Nueva York es una ciudad emblemática. Pero Ai Weiwei de quien hablaba hace bien poco al recomendar un libro, en su serie Study en Perspective nos muestra claramente lo que opina de los lugares emblemáticos. Artista cuya obra está expuesta también en el MoMA neoyorquino, que espero visitar en pocos días. Nos lo cuentan en Empty Kingdom.

Finalizaré la entra de hoy con una recomendación para los amantes de los procesos fotoquímicos. O «analógicos» que dicen los modernos. Una serie de documentos en formato pdf que en su conjunto forman The Atlas of Analytical Signatures of Photographic Processes, que publica The Getty Conservation Institute, orientado a los conservadores de museos y bibliotecas, con algunos aspectos técnicos un poco arduos, pero que también nos permiten conocer un poco mejor la naturaleza de aquellos venerables procesos.

Augusto de Prima Porta

Donde nos despedimos del Augusto de Prima Porta antes de tomarnos la última cervecita del día en una terraza.

[Fotos] I Encuentro Fotográfico de Aragón, el día grande

Fotografía, Fotografía personal

Esta semana voy a hacer una excepción. Dejaré mis recomendaciones semanales fotográficas para mañana; he cogido dos semanas de vacaciones y tendré más tiempo. Y voy a centrarme hoy en lo que dio de sí el día grande del I Encuentro Fotográfico de Aragón.

Ya he comentado previamente la naturaleza de este encuentro. Básicamente es un encuentro de gentes aficionadas a la fotografía, con muy distintos niveles de afición, dedicación y capacidad técnica, pero con un muy similar nivel de entusiasmo y ganas. Ha sido promovido y organizado por personas, a las que de antemano quiero esperar mi más sincero agradecimiento por el buen trabajo hecho, que pertenecen a cuatro grupos: ISO 100, Grupo Pixel (flickr), Asociación de Fotógrafos de Zaragoza (AFZ) (flickr), y Fotógrafos en Zaragoza (FeZ) (flickr). No son grupos rivales, cada uno tiene sus objetivos y su ámbito de acción, y se pueden considerar complementarios, no siendo raro que haya personas que participen en más de uno de ellos.

Se eligió la fecha del 21 de septiembre, porque parece que es el Día Internacional de la Paz, lo cual parecía un buen motivo de celebración. Aparte de otras consideraciones de conveniencia, claro. En septiembre en Zaragoza el tiempo suele ser agradable, la gente ya ha vuelto de vacaciones en su mayoría, etcétera. La celebración ha tenido cuatro actos principales. Y un epílogo que ha llegado sobre la marcha.

En días previos, se inauguraron dos exposiciones compuestas por fotografías de aficionados a la fotografía de los cuatro grupos, diversas, con el tema «La Paz», con una interpretación muy libre sobre el mismo. La primera, en el Centro Joaquín Roncal, terminó ayer día 21. La segunda, en el Centro Cívico Río Ebro, que se podrá ver todavía hasta el día 30. De ambas os hablé en su momento. En ambas inauguraciones se respiró un ambiente excelente, que presagiaba el éxito del día principal.

Una de las virtudes del encuentro es que se ha ajustado sabiamente las expectativas sobre el mismo. Organizado por personas voluntarias, que han realizado un notable esfuerzo en su tiempo libre para la preparación del evento, se han centrado en actos muy concretos y que pudieran ser accesibles para la participación de quien quisiera y pudiera. Así, en el día principal, ayer día 21, se puede decir que hubo una representación en tres actos, con un epílogo que no estaba en el programa.

El primer acto fue juntarse, muchos, que no es poco. Se contaron 230 personas entre las 9:30 y las 10:00 de la mañana en los antiguos terrenos de la Expo 2008, en el anfiteatro cercano a la escultura del Alma del Ebro y el Pabellón Puente. Tras las bienvenidas y agradecimientos, se procedió a una suelta de globos y fotos colectivas en el anfiteatro y en las proximidades de la popular escultura de Jaume Plensa.

Escuchando los "speechs"

Concentración en el anfiteatro de la Expo 2008.

Suelta de globos

Suelta de globos por la Paz.

Este no dice nada

Hacia la segunda parte de la concentración, en las proximidades del Alma del Ebro, del escultor Jaume Plensa.

A partir de aquí comenzó el segundo acto, un paseo fotográfico, en el modo local de hablar «el Paseíco», que nos llevó siguiendo la ribera del Ebro y luego por el Barrio del Gancho, por la Calle de las Armas hasta las murallas romanas, donde hubo control de avituallamiento para aliviar el calor del día, para luego, atravesando la Plaza del Pilar, reunirnos en las gradas del Club Naútico, para la foto final del grupo que llegó hasta allí. Entre los que comenzaron y se incorporaron después, pues hubo cierto vaivén de gentes, pudimos participar unas 250 personas, quizá algunas más. No está nada mal.

Pescador y bandada de patos

El «paseíco» se desarrolló en gran parte siguiendo la ribera del Ebro.

¿Quién es el líder?

En el lado de la Almozara de la Pasarela del Voluntariado se formó la palabra PAZ con aparatos fotográficos. Ahí tenemos a Kino, mostrando sus dotes de líder y animador, dirigiendo a los fotógrafos. Muchos de los cuales, al haber depositado la cámara en la palabra, tuvieron que tirar de móvil.

Patinador bajo el puente

Algunos «skaters» bajo las arcadas del puente de la Almozara.

Un fotógrafo y un proyecto de...

Qué decir de uno de los más jóvenes aficionados del encuentro, no perdiéndose detalle de lo que sucede en la calle de las Armas.

Kino hace patria

Kino hace patria en el «control de avituallamiento» de las murallas romanas.

Autorretrato

Tuve que lamentar un accidente con una de las cámara que llevé, la réflex binocular para película tradicional; pero por lo demás, la Leica M-E con el Zeiss ZM T* Planar 50/2 me prestó grandes servicios durante el día de ayer.

El tercer acto fue la comida en el Club Náutico donde participamos unas 60 personas, en un ambiente agradable y muy cordial, con algunos reconocimientos a alguno de los miembros más queridos del grupo (un saludo Nati), y sorteos, y un divertido photocall y esas cosas.

Hora de comer

No faltaron los buenos detalles al llegar al restaurante, a la hora de comer.

Las monjas también come

Mientras celebrábamos nuestra comida, en el exterior, un grupo de religiosas celebraban la suya a la fresca del río.

Nati, la mejor

Uno de los momentos más emotivos de la jornada, el merecido homenaje a Nati Almao, veterana aficionada que nos aporta siempre con su ejemplo, alegría y esperanza.

Hubo un epílogo. Alguien con reflejos y habilidad gestionó una visita a la gran noria que recientemente se ha instalado durante unas semanas en la ribera del Ebro, junto al Centro Natación Helios, desde donde se pueden ver y fotografiar hermosas vistas de la ciudad de Zaragoza. Después sólo quedó tomar una última cerveza entre los que quedábamos, y despedirnos con las esperanza de que habría una segunda edición (y muchas más). Unos buenos días desde todos los punto de vista.

Camino de la noria

Tras la comida nos dirigimos a la gran noria instalada en torno a las próximas fiestas del Pilar.

Duelo de cámaras

«Guerra» de «disparos» fotográficos entre las distintas cabinas de la noria.

Nati y Pepo en la noria

Despido este reportaje con una fotografía, por todo lo alto (de la noria), una vez con la amiga Nati bajo la atenta mirada de Pepo, que formaban parte del grupo de nuestra cabina.

[Fotos] Hoy toca «paseíco» fotográfico

Fotografía

Ya he comentado algo sobre el I Encuentro fotográfico de Aragón, en las dos entradas relativas a las exposiciones en el Centro Joaquín Roncal y en el Centro Cívico Río Ebro. Hoy es el día grande de la fiesta, y se celebra con un paseo fotográfico, el «Paseico», y una comida. Lo pasaremos bien seguro. Os dejo con unas fotos de por donde será el paseo. Aproximadamente.

Pabellón puente

Pabellón Puente, Zaragoza

Pasarela

Pasarela del Voluntariado, Zaragoza

Rainillas

Paseo de Ranillas, Zaragoza

Plaza del Pilar

Plaza del Pilar, Zaragoza

[Libros de fotografía] Del lujo del Salgado a la sencillez de Ai Weiwei

Fotografía

En los últimos días me he hecho con un par de libros de fotografía, muy distintos en concepto y en planteamiento, que me han hecho pensar un poco en la combinación de la estética y la ética en la fotografía, y que en cualquier caso son ambos recomendables.

Génesis – Sebastião Salgado

La editorial Taschen ha publicado este libro de gran formato, un verdadero mamotreto en el que necesitas una buena mesa para leerlo, incluso viene bien un atril para darle una adecuada inclinación y favorecer la visualización de las fotografías, que tienen ese aspecto inconfundible del blanco y negro de Salgado. Dado el tamaño del libro, la cantidad de fotografías que se nos ofrecen, la gran calidad de las mismas y la buena calidad de la impresión y de la reproducción de las fotografías, los 50 euros que cuesta no me parecen caros.

Conozco la obra de Salgado desde que comencé a interesarme por la fotografía. De alguna forma reunía muchas de las cualidades que de forma romántica uno aplica a determinado tipo de fotógrafos. Muy comprometido socialmente, nos proporciona imágenes que hacen pensar, y al mismo tiempo poseen un alto nivel estético. Ética y estética reunidas. Cuando empecé a conocer sus obras dedicadas a los trabajadores de todo el mundo, o a las migraciones, voluntarias u obligadas, o al continente africano, uno se representaba al fotógrafo aventurero que armado de su cámara, Leica claro, algunos objetivos, no muchos, y unos cuantos carretes en blanco y negro, se perdía en una variedad de ambientes para conseguir integrarse y conseguir transmitirnos una realidad difícil, para representarnos lo que realmente pasa con el ser humano a nivel global.

En este volumen hay una serie de cosas que se conservan y otras que no. Sabemos, porque nos lo ha contado el mismo, que su forma de trabajar ha ido cambiando. Habiendo dejado a un lado sus tradicionales Leicas, se ha pasado a la toma digital, imágenes que se someten a un procesado muy cuidadoso y realmente complejo para alcanzar el aspecto característico del fotógrafo, y que antes se confiaban a un copiador experimentado. Ya no percibo tanto el sentido aventurero del proyecto, y siento que estamos ante una empresa de grandes proporciones, ante equipos de gente con medios que permiten trasladar al fotógrafo por todo el mundo, para trasladarnos en este volumen lo que de bellamente natural, lo que todavía queda del mítico génesis original en este mundo cada vez más transformado por el ser humano. Las imágenes siguen siendo muy hermosas, todavía hay un compromiso claro, en este caso con el planeta y con el medio, pero ya no veo la figura del fotógrafo de la misma forma.

En cualquier caso, una obra notable que, por su volumen y densidad, os llevará día contemplar de forma integra.

Navegando en Hardangerfjord

Salgado sale a buscar paisajes naturales, quizá fiordos en Noruega, el Hardanger, para hacer fotografías en blanco y negro.

100 Photos by Ai Weiwei for Press Freedom

Estamos ante el nuevo volumen de la serie 100 fotografías por la libertad de prensa, que periódicamente nos ofrece Reporteros sin fronteras, a un módico precio. En la actualidad 9,90 euros. Ya he dicho en otras ocasiones, que por ese precio, uno puede ir formando una interesante biblioteca de libros de fotografía poco a poco, al mismo tiempo que se solidariza por una causa que merece la pena.

En este caso, el volumen está dedicado al artista chino disidente Ai Weiwei (recordamos que en los nombres chinos el apellido, en este caso Ai, va delante). Artista disidente que en alguna ocasión nos ha recordado que no son los artistas los disidentes, sino los gobiernos, y en su caso en particular se refiere al gobierno chino. Activista incansable por los derechos más básicos de las personas en su país, ha sido y es sometido a vigilancia continua por parte del estado policial chino, ha sido detenido, ha sufrido maltrato y restricciones en su libertad de forma diversa.

Muchas de las fotografías que encontramos en este volumen no son necesariamente importantes por su calidad estética. En este caso, la estética está subordinada a la necesidad de testimoniar, denunciar y tomar posición ante determinados hechos de la situación política y social china, y también ante algunos de los símbolos de otros países. Estamos ante fotografías en las que predomina el componente ético, y que pueden ser necesariamente feas o cutres, porque responden a la necesidad de mostrar la fealdad y la cutredad de unas situaciones. Estamos ante el uso de la fotografía como medio de denuncia, de exposición de una realidad alternativa a la oficial de los gobiernos. Sin más concesiones. Fotografías que no buscan calidad técnica, sino el testimonio. Ojo, eso no quiere decir que no haya una estética detrás de ellas. Ni mucho menos.

Ambos libros de los comentados hoy tienen objetivos y pretensiones muy distintas. No son comparables a priori. Y los dos tienen elementos más que suficientes para ser recomendados. Ambos tienen una propuesta ética, compatibles entre los dos, y una propuesta estética, que contrastan, que se distancian mucho. En cualquier caso, como decía, ambos me han hecho reflexionar sobre la necesidad de combinar ambas dimensiones a la hora de pulsar el disparador de la cámara.

No votes

Ai Weiwei discrepa del statu quo establecido, y hace fotos en blanco y negro o en color o como sea, para reivindicar el derecho a votar; mientras que en nuestro país, los descontentos, los que quieren cambiar el sistema te dicen que no votes. ¡¡¡ Seres humanos !!!