[Libro] Hotel Splendide – Ludwig Bemelmans

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. El Splendide es un trasunto del Ritz-Carlton Hotel, en Nueva York. Ya desaparecido; el actual es otro y en otra localización. Así que pasearemos fotográficamente por Manhattan para ilustrar esta entrada.

Ludwig Bemelmans quizá no dice mucho en España. Sin embargo, fue muy activo en dos ámbitos; la literatura infantil, en la que destacó la serie de libros dedicados a las aventuras de Madeline, una huérfana que vive en una escuela en régimen de internado en París, y la ilustración, siendo ilustrador de sus propios libros, así como de otras obras de otros autores. Nacido en Austria, en el Tirol del Sur, actualmente la región de Alto Adige en Italia, vivió durante muchos años en Regensburg, Alemania, ciudad que aparece en alguno de los capítulos de este libro. Siendo adolescente emigró a Estados Unidos, tras un incidente en un hotel donde era aprendiz, y consiguió la nacionalidad alistándose en el ejército en 1917, aunque no llegó a ir a la guerra en Europa por su origen austroalemán. Y cuando se licenció poco después…

Bemelmans empezó a trabajar en hoteles mientras intentaba hacerse un hueco en el mundo del diseño y la ilustración. Y uno de esos hoteles fue el Ritz-Carlton de Nueva York, de donde extrae el conjunto de episodios… ¿autobiográficos?, que constituyen la espina vertebral del libro. Cada uno de los episodios es una pequeña aventura relacionado con alguno de los pintorescos personajes que trabajaban o frecuentaban el hotel. Cada uno de ellos se podría leer de forma independiente, pero están interrelacionados, y de alguna forma ordenados cronológicamente, por lo que es conveniente leerlos en el orden en que se presentan al lector.

Este libro se considera habitualmente unas memorias altamente ficcionalizadas. Es obvio que el autor tiene un interés humorístico, y ciertamente las historias son divertidas y, en ocasiones hilarantes. El escenario de las mismas suele ser los comedores y las habitaciones del hotel, con ocasionales incursiones por Nueva York, y un viaje a Regensburg y Múnich con un compañero, en el que ambos de alguna forma «ajustan cuentas» con su pasado. La época son los felices 20, pero no faltan los elementos de crítica al ambiente social de la época, en la que contrastan las fortunas que frecuentan el hotel con la picaresca utilizada por sus trabajadores para ir medrando y sobreviviendo.

Publicado en 1941, tiene su punto de revisión de una parte de la historia de los Estados Unidos (y del mundo occidental), en la que el liberalismo económico hizo estragos, llenó de oropel y apariencias las interacciones sociales, al mismo tiempo que introducía las causas y habría el camino a la Gran Depresión y al auge de los totalitarismo que el mundo habría de sufrir en los años 30 del siglo XX. Considero que su lectura es pertinente. No en vano, estamos en época de nuevo liberalismo económico, en el que las apariencias de los poseedores de las grandes fortunas o los influencers de las redes sociales enmascaran realidades, y el nuevo progreso de ideologías populistas y potencialmente autoritarias. No voy a decir que sea una obra maestra, una de las pocas del autor dedicadas al público adulto, pero es divertida e interesante. Es recomendable, sin duda.

[Libro] Mis días en la librería Morisaki / Una velada en la librería Morisaki – Satoshi Yoshigawa

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. En 2019, durante una estancia en Tokio, me acerqué a Jinbōchō, el barrio de las librerías, buscando las especializadas en fotografía.

Hoy toca un dos por uno. Con pocas semanas de diferencia, aunque no seguidos, leí estas dos novelas de Satoshi Yagisawa, que se pueden considerar las dos partes de una misma historia… aunque con alguna matización a esta afirmación. Ya que, desde mi punto de vista, la primera novela no necesitaba una continuación. No obstante, la segunda parte cayó en mis manos y decidí dedicarle mi tiempo a su lectura.

La protagonista de las novelas es una joven que vive en Tokio, es de provincias, tiene su trabajo en una empresa, y tiene un novio que también trabaja en una empresa. Hasta que descubre que según él no son novios, sólo un entretenimiento, y que tiene una novia de verdad con la que se va a casar. Ha estado jugando a dos bandas bastante tiempo. La chica se deprime, deja la empresa,… ya he dicho que trabajan juntos… y sólo sale de su depresión cuando su madre, preocupada, manda a su hermano y tío de la chica a interesarse. El tío heredó una librería en Jinbōchō, el barrio de Tokio donde se concentra un gran numero de librerías de todo tipo, muchas de ocasión, de lance o para coleccionistas, y otras especializadas en temas diversos. A 15-20 minutos del Palacio Imperial, pero por el lado opuesto a la estación de Tokio, que esta a media hora por lo menos. Y con la librería vive y se apaña. Ahora está solo, porque su esposa lo dejó de forma un tanto misteriosa, y le ofrece que se quede a vivir en el piso encima de la librería y le ayude con esta. Allí, la joven empezará a recuperarse, en un nuevo ambiente, conociendo a nueva gente, y reconectando con quien fue su tío favorito 15 años atrás.

No hay mucho que contar. Es un tipo de historia que ya he encontrado con cierta frecuencia en la literatura japonesa y también en la coreana, aunque con esta he tenido mucho menos contacto. Un sitio donde la gente tiene buen rollo, y aquellos que sufren encuentran calor humano y la posibilidad de sanar sus heridas emocionales. Está razonablemente bien narrada y es una lectura fácil, amable, que se acaba de forma rápida por que no hay mucho sobre lo que discurrir. Suelen tener finales felices, aunque puede haber excepciones, donde el final sea más melodramático. No me pronunciaré sobre lo que pasa en esta… porque puede haber algún interesado en leerla y no quiero destriparla. No es una gran obra literaria de gran profundidad, pero puede ser una lectura agradable para el verano.

Y tiene una segunda parte. En la que la joven tiene un trabajo, va desarrollando una relación con novio que parece que no es un caradura, tiene alguna amiga que otra, y visita regularmente a su tío, que vive con su mujer de nuevo, porque reapareció en algún momento de la primera novela, sin entrar en más detalle de momento. Y no entraré en mucho más detalles de lo que sucede en esta segunda parte. Sólo diré que es… mucho más melodramática. Y esto… en gran medida, y aunque se veía venir desde el momento en que retomas la lectura y sabiéndote lo que pasa en la primera parte, lastra la novela. No está igual de conseguida. No consigue el autor poner el foco de forma adecuada en quién es el personaje importante de la historia. ¿La chica? ¿El tío? ¿La mujer del tío? Me parece una continuación un tanto forzada.

No obstante, no nos compliquemos la vida. Si la primera parte es razonablemente recomendable… la segunda es… optativa. Si quieres seguir un rato más en ese universo de libreros peculiares, con clientes todavía más peculiares, aunque no tenga el mismo nivel, en mi humilde opinión, tampoco pasa nada. Se deja leer. Estilísticamente, es más de lo mismo. Luego ya, si te convence más o te convence menos lo que cuenta en esa segunda parte, es otra cuestión. O algo que depende de tus gustos y preferencias personales.

[Libro] Audition – Katie Kitamura

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Más neoyorquinos, de forma un tanto tópica, no pueden ser los personajes de esta novela, así que nos iremos al paisaje del bajo Manhattan al anochecer, como se ve desde la orilla de Brooklyn del East River.

La autora de este libro, Katie Kitamura, como se podrá deducir del apellido, es de origen japonés. Pero nacida y educada en Estados Unidos. En sus cuarenta y tanto, ha escrito media docena de novelas, un libro autobiográfico, y ha colaborado en diversos medios de comunicación escritos como crítica de arte. Y está radicada en Nueva York. Y allí se sitúa la acción de esta novela, que me ha interesado más por su estructura y desarrollo que por el interés intrínseco que pueda producir el devenir de los personajes de la misma. Que ha sido más bien poco. Son gentes que me han resultado un tanto pedantes, y con «males» de ricos (o al menos de acomodados), más que otra cosa. Iremos quizá otra vez a ese tema cuando comente la novela española que estoy terminando de leer en estos días.

La protagonista de la novela es una actriz de mediana edad, que ya ha dejado atrás sus años jóvenes, y que cuando empieza la acción está en plenos ensayos de una obra de teatro que le causa cierto estrés por las inseguridades que le genera el tiempo que va pasando, la edad, la competencia con actrices más jóvenes… los sospechosos habituales. Está casada en un matrimonio cómodo, sin (para lo bueno ni lo malo) demasiados altibajos, con un marido con quien comparte intereses intelectuales y con quien se lleva bien. Y en estas está cuando aparece un joven que quiere hablar con ella y con quien se reúne. Y que le plantea la posibilidad de que sea su hijo; el joven no conoce a sus padres biológicos. No lo es. No lo puede ser. Pero el joven entra a trabajar en la compañía como ayudante de la dirección. Esta es la primera parte del libro. Sobre la segunda parte, me han entrado dudas sobre hasta que punto comentar o no. Digamos que el joven se ha trasladado a vivir con el matrimonio, la obra de teatro ha sido un éxito, y los tres viven como si fueran un familia… incluso contradiciendo algunos de los hechos establecidos en la primera parte. Y que la situación será estable hasta que aparezca en escena la novia del joven.

Como ya he dicho, si la novela me atrapó, fue más por la estructura y el desarrollo de lo que sucede que por el interés que me suscitan los caracteres de la misma. Que es muy poquito. Gente acomodada, que vive vidas cómodas en Manhattan, intelectuales que en algún momento corren cierto peligro de caer en la pedantería… o así los percibo yo. Las inseguridades de una mujer que, siendo respetables, probablemente no tienen nada que ver con las de muchas mujeres que en el mundo son y han sido y que tienen problemas más graves de subsistencia, reconocimiento social, discriminación y todo lo que quieras. Y que parece que basa sus inseguridades en que el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos, como cantaba Silvio Rodríguez, y en el posible arrepentimiento sobre acontecimientos de su juventud, incluido alguno relacionado con una posible maternidad. Como decía el título del culebrón mejicano, los ricos también lloran.

Pero la estructura y el desarrollo de la novela tienen su miga. Hay unos misterios que van surgiendo. Hay unas dudas sobre la realidad a la que estamos asistiendo. Está narrada en primera persona. La protagonista, cuyo nombre no conocemos, es la que va desgranando sus pensamientos y los hechos que suceden en la narración. Y como narradora en primera persona, no es fiable. Y aun lo es menos, o así lo siento yo, cuando abordamos la segunda parte, que de entrada nos resulta rara. La dinámica entre los tres (o cuatro) personajes principales de la narración ha cambiado. Mucho. Es como si estuviéramos en un universo paralelo donde las cosas son parecidas pero distintas. No sabemos si estamos ante una realidad alternativa, o bien estamos ante un desiderátum de la narradora, o de su pasado, que en su imaginación ha convertido en realidad. Al final de la novela, es una duda que no queda resuelta. Por lo tanto, el esfuerzo narrativo de la autora supera la falta de interés que me producen sus personajes, y consigue que la novela me atrape, cada vez más conforme se avanza. Me ha gustado bastante, y me parece recomendable, salvo para lectores vagos que quieren que se lo den todo mascado y bien mascado.

[Libro] La turista – Yun Ko-eun

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. No he visitado aún Vietnam, pero yéndonos al sudeste asiático, unas fotografías de la isla de Sentosa en Singapur… en la que también puedes hacer turismo oscuro si visitas las instalaciones militares defensivas británicas que fracasaron estrepitosamente ante la invasión japonesa, con el reguero de muertes y desgracias que se abatió sobre la ciudad en los años que siguieron.

No había oído hablar del concepto de turismo oscuro, turismo negro o tanatoturismo, asociado a visitar como turistas lugares asociados con la muerte y las catástrofes. Aunque si lo miras bien, todos aquellos que viajamos, que nos gusta viajar, tarde o temprano visitamos lugares relacionados con estos conceptos. Prisiones célebres, como Alcatraz en San Francisco, campos de concentración o exterminio, como el de Auschwitz del que hablaba en la entrada de ayer, Hiroshima en su conjunto, las playas del desembarco en Normandía, la Baixa de Lisboa, que surgió como reconstrucción del letal tsunami de Todos los Santos de 1755, las ruinas de Pompeya, la ciudad de Dresde en su conjunto, las trincheras de la sierra de Alcubierre,… Son algunos de los lugares que he visitado a lo largo de mi vida, hay más, seguro, que ahora no recuerdo o no quiero mencionar, y que podrían estar sujetos al concepto de turismo oscuro. Pero nunca lo he visto de esa forma. Siempre he asociado la visita a estos lugares a su interés histórico, cultural, urbanístico, artístico o, desde la perspectiva de las desgracias que allí ocurrieron, como una lección en directo de lo que como seres humanos deberíamos intentar evitar. Las más de las veces, con poco éxito.

Pero supongo que cuando se acuña el concepto es porque un cierto número de viajeros, o turistas, no las visita por esos valores que he mencionado, sino por el morbo de sentir el peligro que puede acechar en esos lugares. Leía recientemente un artículo de divulgación científica sobre la evolución en los últimos años de la caldera volcánica de los Campos Flégreos, próximos, muy próximos, a Nápoles, en un área metropolitana de más de tres millones de habitantes. Una erupción de esta caldera, con producción de flujos piroclásticos similares a las del Vesubio que arrasaron Pompeya, harían que las consecuencias de la erupción del siglo I de la era común fuese un chiste tonto comparado con las de esta hipotética erupción. Y sin embargo, si no los he visitado, motivado por su riqueza arqueológica e interés científico, fue por culpa de una huelga de transportes públicos en Italia. Y ya era consciente de que se estaban produciendo elevaciones del suelo de la caldera, de varios centímetros, debidas al aumento de las telúricas presiones bajo la caldera. ¿Turismo oscuro?

La protagonista de la novela de Yun Ko-eun trabaja en una agencia de viajes surcoreana especializada en turismo oscuro. Ofrecen una diversidad de paquetes a los turistas interesados. Y ella es una agente de viajes competente que ha aportado mucho a su empresa. Pero ha caído en desgracia. Ha sufrido los avances con connotaciones sexuales de un superior, que cada vez han sido más agresivos, pero que ha rechazado. Por lo que el acoso ha pasado a ser más sutil e insidioso. Disfrazadas de unas vacaciones, viaja con uno de los paquetes turísticos de la agencia a una isla del sur de Vietnam donde se produjeron en su momento una mezcla de desastres naturales, tsunamis, y humanos, las agresiones de unas poblados contra otros, ocasionando matanzas. El paquete turístico cada vez atrae menos clientes. Tomará notas para comprobar si se puede recuperar con modificaciones o hay que abandonarlo. Espera hacer un buen trabajo y resituarse positivamente en la empresa. Pero regresando de la isla, un error en un tren la deja separada del grupo, sin equipaje e indocumentada. Acabará volviendo a la isla donde descubrirá una situación mucho más arriesga de lo que pensaba. Incluso para su vida. Los secretos de la isla son mayores, y peores y más macabros, de lo que pensaba.

Es uno de los libros más intensamente devastadores que he leído sobre un tema que al principio no pensaba que fuera a dar de sí lo que da. El relato va evolucionando conforme avanzan los capítulos. Lo que comienza como un comentario al sexismo y al acoso sexual a las mujeres en los lugares de trabajo, no hace mucho que hablaba de eso en estas páginas a propósito de Corea del Sur, va evolucionando hacia una novela de misterio, a veces con tonos de comedia negra, a veces con un tono de misterio detectivesco, que se encamina poco a poco a una solución que… podría acabar bien… o podría acabar en tragedia. La cuestión es que incluso si acabase en tragedia, no dejaría de tener un componente de fuerte sátira hacia los intereses económicos del capitalismo… incluso en un país de régimen (teóricamente) comunista.

La mezcla de géneros puede desconcertar al principio. No sabes muy bien dónde quiere dirigirse su autora. Son muchos los palos que toca. Y todos ellos merecerían la pena un libro para abordarlos con suficiente profundidad. Quizá el tema principal sea simplemente el cinismo que rige las relaciones comerciales y sociales en la cultura globalizada actual. Un cinismo que puede ser peligroso. Y que curiosamente también expone al perpetrador cínico a las propias catástrofes que el planeta nos receta de vez en cuando, quizá con el fin universal de dotarnos de algo de humildad y aprendizaje… en lo que fracasa por completo. Muy recomendable, aunque no apto para los fanáticos de los finales felices… y es que incluso incluye un romance… pero no perdices en el menú.

Como curiosidad, el título original en coreano, 밤의 여행자들 [bam-ui yeohaengjadeul] se ve traducido por ahí como viajeros de la noche o viajeros nocturnos, pero en realidad habría que utilizar un sentido figurado de la expresión y traducirse como viajeros de la oscuridad.

[Libro] Si los gatos desaparecieran del mundo – Genki Kawamura

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Apartándonos de las atracciones turísticas de Matsumoto.

Esta semana he descontrolado un poco en mi organización y planificación de las entradas de este Cuaderno de ruta. Bueno… en realidad, esta semana he descontrolado en un montón de pequeñas cositas que han dotado a estos siete días de un sabor caótico, no siempre desagradable, pero, a la larga, muy cansado. Sin embargo, aunque en esta mañana de domingo me apetecía hacer el vago más que otra cosa, he decidido sacudirme la pereza y hablar de un libro que ya terminé de leer hace más de un mes. Y que tenía intención de haber dejado comentado hace ya unos días. Así que, en un domingo, día poco habitual para mis comentarios literarios, os vengo a hablar de este libro de Genki Kawamura (fr), un éxito de ventas en su país, fue adaptado al cine ya hace unos años, y que cuenta con abundantes traducciones a otros idiomas.

Como veréis en el enlace anterior, esa entrada de Wikipedia en francés que está muy incompleta, de lo que más se habla de su trabajo como productor cinematográfico. Tiene página web, en japonés principalmente, y si se revisa su página en IMDb, se confirma que como productor ha participado en bastantes películas, muchas de animación, y con un nivel promedio relativamente alto en calidad y éxito de público. No pocas de ellas han llegado con éxito a las pantallas españolas. Pero también ha dirigido alguna cosa y ha escrito algún guion. Como ya he mencionado sus novelas se venden, y parece que esta gatuna novela es la de más éxito y fue la primera que escribió, en 2012. Por lo tanto, un tipo importante en la cultura audiovisual y literaria contemporánea en Japón.

A pesar de eso, reconociendo que esta novela que os traigo aquí tiene no pocos méritos… al final no sé muy bien porqué, me dejó un poquito frío. Su protagonista es un hombre relativamente joven, a quien han diagnosticado un tumor cerebral inoperable, y que acabará con su vida en poco tiempo. Vive sólo, con un gato que heredó de su madre difunta, y vive extrañado de su padre. Tuvo una novia a quien quiso, pero de la que acabó separándose lo que le ha causado un vacío en su vida. En su apartamento, sólo, se le aparecerá un demonio con su misma apariencia que le propone un trato. Le quedan siete días de vida. Cada día puede elegir un objeto que desaparezca del mundo. El objeto singular, pero también todos los demás. Si escoge su teléfono móvil, desaparecerán todos los teléfonos móviles. Y por cada día en el que elija un objeto que desaparezca podrá prolongar su vida un día más. Y ahí comienza un recorrido que resuena más a un examen de conciencia de lo que ha sido su vida, y de los «qué hubiera pasado si en vez de…»

No es infrecuente en la literatura japonesa contemporánea el realismo fantástico. Se habla mucho de Haruki Murakami con el exponente de este género en el País del Sol Naciente. Pero, en realidad, su folklore con una rica tradición de historias con espíritus diversos, demonios, monstruos y demás elementos mágicos, es causa suficiente para explicar que el género esté arraigado en su literatura, o que con el tiempo se haya llegado a ello. Y a ello se añaden los temas tradicionales de la literatura contemporánea japonesa, especialmente la alienación de la persona en la gran ciudad. La tendencia a sentirse solo. O directamente a estar solo entre millones de persona. Y la incapacidad de permanecer unido a quienes nos podrían suponer una tabla de salvación para esta soledad.

Como ya he dicho, el libro tiene el tono de repaso a una vida y aquellos momentos en los que se tomaron decisiones, o dejaron de tomarse, de los que el protagonista se arrepiente. He visto no pocos comentarios sobre este libro en los que los lectores ven rayitos de esperanza para alcanzar una vida más satisfactoria. Pero no es mi filosofía la de la constante mirada atrás. Lo que ha sucedido y queda en el pasado, ya no puede cambiarse. Por lo que el arrepentimiento poco sentido tiene. Hay que vivir con las consecuencias y hacerlo de la mejor forma posible. Hay que tener cuidado también con las miradas atrás. El tiempo me ha enseñado que el pasado no está «fijado». Los acontecimientos del pasado cambian de significado con las experiencias posteriores, lo que pareció trascendente puede convertirse simplemente en una pequeña parte de los que somos. Pequeños acontecimientos del pasado, que muchas veces ignoramos, sin embargo, pueden ser la base de acontecimientos trascendentes en nuestro presente. Es difícil evaluar con objetividad, porque nuestras percepciones de lo pasado cambian. Así que no queda más remedio que vivir pensando en el presente y, un tanto, en el futuro. Y si no hay futuro, como al protagonista de la novela… en el presente, mientras dure.

[Libro] Pan – Knut Hamsun

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Paseando por las calles de Bergen, en Noruega.

No hace mucho comentaba en estas páginas un libro de la premio Nobel sueca Selma Lagerlöf. Hoy en día, la literatura escandinava es conocida por eso que se llama el nordic noir, es decir el género negro desde el punto de vista de unos escritores escandinavos que optan por paisajes sombríos, escasas licencias a las metáforas y al lenguaje complejo, y escenas del crimen complejas, a veces macabras, y con tendencia a la misoginia, tanto si la mujer es la víctima como si es la investigadora. Pero a caballo entre el siglo XIX y el XX, la realidad parecía más compleja. Desde el realismo / naturalismo de Lagerlöf, a los tormentos neorománticos de Knut Hamsun, premio Nobel de literatura también, noruego, que encontramos en esta interesante novela situada en el norte del país escandinavo.

Hay que decir que la sueca Lagerlöf y el noruego Hamsun nacieron en un momento en que sus países estaban en unión personal bajo el mismo monarca, sueco, y con una política común de asuntos exteriores, aunque con parlamentos y gobiernos propios. Pero hay muchas diferencias de fondo entre ambos autores, ya que Hamsun se manifestó como un derechista filofascista y racista a partir de los años 30 del siglo XX, con posterioridad a haber recibido el premio Nobel, llegando a alabar el liderazgo de Hitler. Al cual, sin embargo, consiguió cabrear en una recepción en Berlín, cuando le pidió que liberase a los presos políticos noruegos. Originalmente, su germanofilia fue resultado de su anglofobia, pero evolucionó hacia posturas políticas más impresentables. Murió habiendo perdido el favor del público, especialmente el noruego, que en su mayoría tenían mala opinión de la invasión de su país por la Alemania nazi.

La novela que nos ocupa fue publicada en 1894 y es considerada una de sus obras más importantes. Ambientada en una de las provincias del norte de Noruega, pero por debajo del cículo polar ártico,… más o menos. Un oficial del ejército pasa una temporada en una cabaña, propiedad de un comerciante del lugar. Se dedica a cazar y pescar, alimentándose de lo que la naturaleza le proporciona al paso de las estaciones. Pero también cae prendado de una joven, la hija del comerciante, poco más que una adolescente, hermosa, voluble, que también se siente atraída por el oficial. Pero con frecuencia, sus encuentros, anhelados y buscados, acaban en rumbo de colisión y malentendidos. Estos desencuentros los dirigirán a un final de su relación con tonos trágicos. El libro termina con un epílogo que, al contrario que la narración principal, narrada en primera persona por el oficial, es narrada en tercera persona por quien es testigo de los últimos días y la muerte del oficial en Ceilán.

Como ya he dicho, el cuerpo principal de la narración se nos cuenta en primera persona. Si normalmente se considera al narrador en primera persona como un narrador poco o nada fiable, pronto comprenderemos que más allá de sus auténticos sentimientos por la naturaleza que le rodea y que le da vida, no podemos confiar en lo que nos cuenta de sus contactos con sus semejantes. Cuando debe integrarse en una sociedad con normas morales, en las que se desenvuelve mal. Se ve a sí mismo como poco atractivo, a pesar de su facilidad para atraer a las mujeres. No le cuesta encontrar compañeras de cama. Sin embargo, aquella de la que realmente se enamora, lo que exige un esfuerzo de comunicación y de sentimientos por encima de las necesidades físicas básicas, le supone una dificultad en la práctica insalvable. La propia deformidad en su visión sobre sí mismo y sobre los demás acabará generando desconfianzas, celos, envidias y confrontaciones. El engaño no sólo es hacia el lector, es hacia sí mismo

Me costó un tanto entrar en la narración. El estilo del escritor, en no pocos puntos más cercano al romanticismo que al realismo o naturalismo propio de se época, me supone una cierta barrera. Los estilos y las formas del romanticismo siempre me han resultado difíciles… por poco atractivas. Pero conforme avanza la narración y vas comprendiendo mejor el cuadro general del escenario natural y de relaciones humanas y sociales, el libro me fue enganchando, con una fuerte carrerilla hacia el final de la narración realizada por el protagonista, en el que vivimos la tragedia que su inseguridad y su malhadada relación con la joven van a provocar en sí mismo y, sobretodo en las vidas de otras personas. Un libro que quizá no sea para todo el mundo, pero que posee indudables virtudes literarias. Y también hay que superar el rechazo que puede suponer la ideología filofascista del autor, que apareció unas décadas en el futuro respecto a la publicación de este libro.

[Libro] Ajisai – Aki Shimazaki

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. He visitado Kamakura en dos ocasiones. Y aun me quedo con las ganas de volver a esta agradable ciudad japonesa, cargada de historia y cultura… y quizá de demasiados turistas, aunque yo nunca sufrí los agobios en ninguna de las dos visitas.

De la japonesa Aki Shimazaki, afincada en Canadá, nacionalizada canadiense, que escribe en francés, pero que sigue escribiendo después de 21 novelas cortas, incluida la de hoy, sobre Japón y sus gentes, he hablado ya con frecuencia en estas páginas. Veintiuna novelas cortas, puesto que este es su estilo, que se agrupan en quintetos con historias entrelazadas, con personajes relacionados, y que constituyen una gran historia más amplia. Cada una de sus novelas cortas tienen sentido en sí misma. Pero adquiere más sentido cuando has leído el quinteto en su conjunto. Hasta el momento, por necesidad o por preferencia, he leído los quintetos más o menos agrupados. Los dos primeros se publicaron traducidos al castellano como un único volumen. Así que no se percibían como cinco libros distintos sino como una novela en cinco partes. Pero los dos siguientes sí que los leí con cada novela corta por separado, pero separadas por breves intervalos de tiempo.

Shimazaki viene a publicar una de sus novelas cortas al año. La primera es de 1999, la última que ha publicado, en mayo de 2025. Esos son 27 años, de los que sólo ha fallado en 2003, 2004, 2007, 2009, 2011 y 2020. En enero de este año me enteré que la publicación de la primera novela corta de su quinta serie, esta Ajisai [アジサイ, hortensia], que comento hoy. El nombre de la flor del género del género Hydrangea tiene una escritura en kanji en japonés [紫陽花], pero es costumbre en el País del Sol Naciente que los nombres comunes de las plantas y animales se escriban en katakana. Como curiosidad, la escritura en kanji está tomada del chino, pero no se correlaciona en absoluto con su lectura, con el nombre común de la planta en japonés. La lectura habitual de esos kanji no tiene nada que ver. En katakana, sí que es una lectura fonética directa. Terminaré esta disgresión que tiene poco que ver con el libro recordando que todos los títulos de las novelas cortas de Shimazaki tienen nombres de plantas o pequeños animales. Que aparecen de un modo u otro en el relato.

El protagonista del relato es un joven estudiante de lo que aquí llamaríamos filología, pero que en el texto aparece simplemente como un estudiante universitario de japonés o lengua y literatura japonesa, en sus últimos años antes de graduarse. Es un joven de una familia acomodada, el pequeño de tres hermanos. Frente a sus hermanos que han estudiado empresariales, el mayor, y derecho, la mediana, carreras útiles y prácticas, a este joven protagonista, más mimado, se le ha permitido estudiar algo… «poco útil». Está empezando a orientar su futuro hacia el doctorado y hacia una carrera de profesor universitario. También ha empezado una novela. Y en estas está cuando le llega la noticia de que la empresa familiar, unos grandes almacenes, va a declararse en quiebra. Y su familia no podrá apoyarlo económicamente como antes. Tendrá que abandonar su cómodo apartamento en Kamakura, buscarse trabajos a tiempo parcial y apretarse el cinturón. Una familia acomodada de Tokio que tiene una casa en esta agradable ciudad costera, le ofrece alojamiento gratis a cambio de cuidar de la casa cuando ellos falten, que es la mayor parte del tiempo, sólo van los fines de semana y en vacaciones. Aceptará. Y empezará una amistad con la esposa, una mujer atractiva, en la mitad de la treintena, que evolucionará a algo más que una amistad.

Nos encontramos ante una novela iniciática. El desarrollo emocional y social del joven, que ha vivido entre algodones y consentido, se había quedado en una especia de eterna despreocupada adolescencia, a pesar de que veía en sus amigos que el mundo y la vida no tienen que ver con la suya. Poco dado al compromiso con las chicas, centrado en sus lecturas y su actividad intelectual, tendrá que madurar a marchas forzadas. Y también tendrá que madurar emocionalmente ante una relación que le romperá los esquemas.

Esta pequeña historia está bien. No es la más interesante de las novelas cortas de Shimazaki… pero de alguna forma, al ser la primera de la quinta serie, es una puesta en escena de una historia más amplia. Desconozco quienes serán los protagonistas de los siguientes relatos, a los que iremos acompañando durante cuatro años más por lo menos. ¿Los amigos? ¿Sus padres y hermanos? ¿Su atractiva amante casada y su familia? Ni idea. Tendremos que esperar. Pero sin duda si nada lo impide, ya lo leeré cuando llegue el momento.

[Libro] El loco De Dios en el fin del mundo – Javier Cercas

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Un día de extraordinario buen tiempo siendo diciembre en Ciudad del Vaticano en 2004.

Supongo que fueron las noticias repetidas sobre los ingresos hospitalarios de Jorge Bergoglio, conocido popularmente como el papa Francisco, su nombre elegido como monarca absoluto del estado teocrático de Ciudad del Vaticano, lo que me hizo interesarme por este libro de Javier Cercas. En su momento ya me habían interesado otras obras de Cercas de no ficción, un autor que tenía un poquito olvidado, y decidí agenciármelo. Era el día 7 de abril. Y claro, que Bergoglio falleciese dos semanas más tarde, de repente puso al libro muy de actualidad. «De repente» se refiere al interés por el libro, no al fallecimiento de Bergoglio que, para cualquier conocedor de lo que es los males y enfermedades de los ancianos, se veía venir a pasos agigantados dijeran lo que dijesen los telediarios. No obstante, hasta casi un mes después de que Bergoglio se reuniese con su creador,… suponiendo que esté exista, y es mucho suponer,… o con el diablo, cuya existencia me resulta más probable,… no empecé su lectura, mientras todavía estaba recorriendo tierras sicilianas.

Pero al fin y al cabo, según lo que nos relata Cercas en su libro, una de las motivaciones para escribir el libro fue tener la oportunidad de preguntarle al argentino, en nombre de su madre, si realmente la buena mujer se iba a reunir con su difunto marido tras exhalar su último aliento. Dejando de lado que ya existe por ahí alguna demostración «científica» que nos enseña que todos vamos a ir al infierno, siendo además un sistema exotérmico, y por la tanto, como se nos ha contado, bastante calentito, esta excusa me parece más un entretenido macguffin más que otra cosa. Aunque tampoco tengo motivos para dudar que por motivos emotivos, para el autor, sea importante. En cualquier caso, al autor se le presentó la oportunidad de sumarse a la comitiva papal durante un viaje pastoral a Mongolia. Hablan de él como uno de los últimos… claro que siendo en agosto-septiembre de 2023, habiendo fallecido en abril de 2025, tendría que ser de los últimos. Pero a lo tonto modorro, aun hizo un par más por tierras francesas, uno por el Benelux y otro por países de Oceanía y el Sudeste Asiático.

No voy a entrar en el «argumento» del viaje… que lo podéis encontrar en muchos lugares de consulta. El escritor, dedicó buena parte de su tiempo hábil en las semanas anteriores al viaje, durante el viaje y en los días posteriores a entrevistarse con distintas personas; de los medios de comunicación y relaciones públicas vaticanas, de la curia vaticana, misioneros diversos en el país centroasiático… etcétera. Lo cual le permite realizar una semblanza sobre la naturaleza de Bergoglio como líder supremo de la Iglesia Católica, y de su visión y cómo le gustaría que esta fuese. No voy a entrar mucho a cuál es la visión que los entrevistados dan de su líder supremo, ni de cómo lo entiende el autor. Al igual que Cercas, yo soy muy escéptico sobre la autentica naturaleza de la ideología de Bergoglio. Nunca he acabado de verlo como ese papa progresista, incluso de izquierdas para disgusto de la derecha más ultramontana, que muchos proclaman.

Siempre he creído que Bergoglio es un «apolítico»… es decir un señor de derechas. Confesarse «apolítico» es una forma de ser de derechas, incluso cuando quienes se proclaman como tales ignoran este hecho. En cualquier caso, existen varios ejemplos, y Cercas nos ofrece algunos, que muestra que Bergoglio estuvo dispuesto a contemporizar o colaborar con regímenes autoritarios a cambio de que a «su» Iglesia le fuese bien. Lo cual es una tendencia común a muchos de sus antecesores. Y su visión a favor de los desfavorecidos, no deja de ser esa visión caritativa, pero no comprometida con la justicia social y la equidad. Cercas, no obstante, no hace sangre. Los medios próximos al Papa le ofrecen la posibilidad de tener una experiencia única, y de plasmarla en un libro con garantías de publicación. Y sin renunciar a su propia visión, opta por mantener una postura amable; sin «hacer sangre».

Por lo demás, aquí no descubro nada nuevo, Cercas escribe bien. En mi opinión uno de los mejores escritores españoles contemporáneos. Y además de escribir bien, escribe para que se le entienda, lo cual tiene más mérito en su conjunto, sin decaer en el nivel literario de su escritura. Y eso me gusta. Me gusta que al terminar un libro tenga la sensación de que he aprendido a hablar o escribir mejor que al empezarlo, y que ademas me haya sentido interesado y entretenido, que ambas cuestiones son válidas simultáneamente. Realmente no debería haber tenido tan olvidado durante tan tiempo a este escritor.

[Libro] El proscrito – Selma Lagerlöf

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Día de chubascos dispersos en Gotemburgo, ciudad no lejos de donde suceden los hechos del libro de hoy.

No hace tanto, menos de dos años, que comenté en estas páginas un libro de la escritora Selma Lagerlöf, primera mujer en obtener un premio Nobel en literatura. Aunque no la primera en obtener un premio Nobel en cualquier categoría, ya que se le adelantó Marie Curie, en física, y Bertha von Suttner, de la Paz. Curie, además, lo obtuvo una segunda vez, con posterioridad, en química. Me gustó. Y me quedé con la idea de que habría de leer más de la autora sueca si se me ponían a tiro. No siendo una autora contemporánea, suponía que aparecerían ofertas en libros electrónicos con frecuencia. Pero ha tardado todo ese tiempo en aparecer otra. Salvo que me haya despistado con anterioridad.

En esta ocasión estamos ante un libro dramático. Con tonos trágicos. Aunque quiero pensar que con un puntito de esperanza. Unas vidas trágicas, de varias personas, especialmente de los dos protagonistas. Un joven sueco que es cedido por sus padres en adopción a una acomodada familia británica, pero que vuelve tras una malhadada aventura ártica, ya un joven adulto, acusado de haber practicado la antropofagia para sobrevivir. Lo cual lo convertirá en un paria social a pesar de sus esfuerzo por servir a las comunidades en las que vive. Y una joven hermosa, que creció en un hogar protegido, para casarse con un prometedor clérigo, protestante como es propio de aquellos lugares, que resulta un hombre celoso, que incluso llega a maltratar a la joven. Y de fondo, la guerra mundial, la primera, la Gran Guerra, y la tragedia de los miles de muertos en la batalla de Jutlandia, cuyos cadaveres llegaron hasta las costas suecas del Skagerrak y el Kattegat. Y la relación entre los jóvenes desgraciados. Y con sus familias.

Lagerlöf publicó esta novela en 1918, prácticamente algo antes de que terminase la guerra, y es un reflejo del horror que la carnicería que en Europa se producía en ese momento le producía. Un horror pesimista, aunque en algún momento se quiere ver alguna luz en la herencia que dejan detrás los trágicos protagonistas de la historia con su ejemplo de bondad hacia los demás, a pesar del horrible comportamiento que de los demás sufren, de uno u otro modo. Lagerlöf era una mujer de ideas progresistas para la época que le tocó vivir. Pacifista, con un deseo de vida activa y rica para las mujeres, más allá de las restricciones al cuidado del hogar y los niños y a atender al esposo, con principios éticos bien definidos de afecto y colaboración con los demás, especialmente los desfavorecidos.

Esta novela me conmovió en no pocas ocasiones. El nivel literario, que se refleja en la traducción, es elevado. Y la considero muy recomendable. Y a pesar de escenificarse en el suroeste de Suecia en la segunda década del siglo XX, hace más de 100 años, es perfectamente actual.

[Libro] The murder of Roger Ackroyd – Agatha Christie

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Wells, una pequeña ciudad con una tremenda catedral gótica me servirá de escenario para comentar esta entrada literaria.

No soy especialmente aficionado a la whodunit en forma de libro. Con el cine y la ficción televisiva, si está bien llevada la acción… ya tal. Pero en libros… me cuesta. Y la reina de la whodunit es Agatha Christie, con su Poirot, Miss Marple y demás. En su momento, en mi juventud, muy juventud, es decir, adolescencia y poco más, aún disfruté con algunos de sus libros. Pero poco a poco me empezaron a aburrir. Todos seguían un esquema muy similar. Quizá los que más me llamaban la atención eran los que no pertenecían a ninguna de sus series de detectives más famosos. Y esa tónica de apatía hacia las obras de la británica la he mantenido en toda mi edad adulta. Lo cual no ha impedido que de Pascuas a Ramos le haya dado alguna oportunidad extra. Sin mucho éxito.

Hace pocos meses leí un artículo muy elogioso de este libro. Uno de los primeros dedicado a Hercule Poirot, se afirmaba en el artículo que fue el que de alguna forma lanzó a la escritora y al personaje. Llegaban a decir que es uno de los más influyentes de la autora y del género en líneas generales. Especialmente por el inesperado giro final de la historia, cuando descubrimos quien es el asesino. Sí, claro, hay un asesino. Y no es el mayordomo… ¿o sí? ¿Y precisamente por eso es inesperado el final? No lo voy a destripar. Supongo que en el contexto de la época puedo entender que tuviera un gran éxito y que fuera influyente en el género. Pero cuando has leído ya unos cuantos… pues tampoco te parece para tanto. Como en tantas ocasiones, porque tengo la sensación de que escenarios y personajes se repiten constantemente, un señor acomodado, que vive en una pequeña ciudad o pueblo de provincias en las Midlands inglesas, o algún sitio parecido, aparece un día muerto. Y cuando va a empezar la investigación, aparece por allí el famoso detective, Monsieur Poirot, ya retirado y acomodado, que accede a hacerse cargo del caso y con sus brillantes dotes deductivas, es capaz de ver de forma evidente lo que es desconocido para los demás. Y a pesar de que todo es una deducción, y nunca tienes claro que hayas pruebas físicas suficientes para incriminar al sospechoso/asesino… este confiesa y todo queda resuelto. Lo de siempre,… con un giro inesperado.

Narrado en primera persona por el médico del pueblo, que por supuesto conoce a todo el mundo, tiene las mismas características de estilo que todos los de la autora. Lleno de tópicos que muestran que era una individua bastante esnob y clasista en su clasificación de los seres humanos, aficionada a la fisiognomía, infame pseudociencia que afirmaba saber del carácter y personalidad de un individuo a través de su aspecto físico, y que no era más que una forma de racismo, clasismo y aporofobia. Los nazis alemanes eran muy aficionados a la fisiognomia cuando estudiaban las razas infrahumanas y esas cosas. Son las cosas que con el tiempo me llevaron a rallarme bastante con las obras de Christie. Pues eso. Más de lo mismo.

¿Es horrible? Pues no. Es relativamente entretenido. Me la leí durante las vacaciones en Sicilia. Como viajé sólo, mientras comía o me desplazaba en trenes o autobuses, iba leyendo. Y como es de lectura fácil, incluso en su versión original en inglés, aunque con formas estilísticas que resultan un tanto anticuadas ya, pues se lee enseguida. Pero vamos… lo dicho. Por cierto, he dicho algo en el comentario que, al lector de ficción avezado le servirá para imaginar quien es el asesino. A mí me sirvió. Aunque no lo pueda demostrar, antes de la mitad del libro ya había supuesto quienes es el asesino.

[Libro] Antimatter blues – Edward Ashton

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Las cárcavas de los alrededores de Daroca me servirán para ilustrar la geología de Nilfheim, el planeta que colonizan Mickey Barnes y sus «amigos».

Sinceramente, no voy a perder mucho tiempo comentando este libro. Que, ya adelanto, es un entretenimiento razonable, pero poco más. Terminé de leerlo en el viaje de ida a Sicilia. Aunque como digo es entretenido, se me había atascado, y llevaba arrastrándolo desde el viaje de vuelta de Berlín. Un montón de semanas para lo que es. Y lo que es no es otra cosa que la segunda parte, la continuación o una aventura más de Mickey 7, un libro que comenté hace unos meses, y cuya adaptación cinematográfica comenté hace unas semanas. Escrito por supuesto por Edward Ashton, el mismo autor que su aventura predecesora.

Y cogemos a Mickey, su novia y algunos otros conocidos personajes más un par de años después del final de la anterior aventura, cuando las cosas parece que van bien para la colonia humana, que está en paz con los aborígenes del planeta. Parecen. Porque en realidad, unos problemas con la fuente de energía de la colonia hace que las cosas pinten mal, especialmente si el buen tiempo actual termina y vuelven los fríos gélidos que se encontraron los colonos al llegar. La única solución será recuperar la bomba de antimateria que Mickey entregó a los aborígenes. No les llaméis alienígenas. Que en este planeta los alienígenas son los humanos. Y el encargado de recuperarla será Mickey con unos cuantos más, que lo tendrán complicado cuando descubran que en el planeta hay una guerra latente entre distintos grupos alienígenas. Y que establecer pactos y compromisos con unos o con otros es muy muy muy complicado.

Sinceramente, este libro no aporta gran cosa a las propuestas de su predecesor. Para mí es simplemente un intento de ingresar unos buenos dineros aprovechando el éxito del libro original, y la expectación generada por su adaptación cinematográfica. Así que mantiene ese tono de aventura entre la comedia y el drama, y nos encontramos ante el típico viaje del héroe y sus compañeros de ida y vuelta en territorio hostil, para conseguir un fin que parece imposible de conseguir. Entretenido. Sin más. Si este hubiese sido el primer libro de la saga, no hubiese repetido. Tampoco me arrepiento de haberlo leído. Pero si se aventura el autor en una tercera entrega, tampoco me ha dejado con ganas de más. Es lo que hay.

[Libro] La cigarra del octavo día – Mitsuyo Kakuta

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Últimas horas de la tarde en mi visita a Nara en 2014.

A pesar de que la primera novela que leí de Mitsuyo Kakuta me dejó en un punto intermedio, con cosas que estaban bien y otras que me convencían menos, la verdad es que esta es ya la tercera novela que leo de esta autora japonesa. Así que… algo tendrán la guapa cuando la peinan. Su forma de ver el mundo de las mujeres, al menos de las mujeres japonesas, tiene su cosa. Sus novelas no dejan de tener un trasfondo feminista, pero puede que muchas feministas no lo sintieran así. Porque no carga las tintas (en exceso) sobre los agentes externos a las propias mujeres, sino que no deja de poner sobre ellas las responsabilidades de sus propios actos. Incluso si en el fondo son víctimas de una sociedad que les puede ser hostil en no pocas ocasiones. Pero eso no obsta para que no la «caguen» también.

Y aquí vuelve a llevar a una de estas mujeres, que es a la vez sufridora y culpable de sus propias desdichas, a una situación extrema. Una mujer relativamente joven, que se cuela en un domicilio cuando el matrimonio que lo habita sale para ir a trabajar y hacer una compra, dejando sola a una niña, una bebé de pocos meses. Y esta mujer, en un pronto, decide llevarse a la niña. Y comenzar una huída por el país, que la llevará a convivir con distintas personas y en distintos ambientes, como si fueran madre e hija, incluida una temporada con una secta exclusivamente femenina. Una huída que durará años. La novela terminará con un capítulo final donde escucharemos la voz de la niña, siendo ya adolescente.

Es posible que, tras las semanas que han pasado desde que lo terminé, este haya sido el libro que más me ha convencido de la autora japonesa. Es una potente reflexión sobre la maternidad. Sobre los valores que conlleva, sobre las presiones que presenta, tanto internas como externas, sobre las diversas formas que tiene de manifestarse. Puede haber formas de entender la maternidad tantas como mujeres. Y de la forma que en ocasiones se ha reflexionado sobre la familia a través de falsas familias, en esta ocasión se usa una maternidad que no es… o sí es, pero no debería ser. Incluye también algunas reflexiones, en las distintas etapas de la huída de esta mujer, sobre lo que es la hermandad entre las mujeres, sobre las distintas formas de entender el apoyo mutuo, ante las dificultades que las sociedades les presentan por el hecho de ser mujeres.

Me parece una novela que, sin ser perfecta, está muy bien. Engancha, a veces conmueve, y no deja de mezclar la crítica social con un relato de acción. De «acción» si queréis, con comillas, porque no hablamos, salvo algún momento puntual en que las cosas se aceleran, de acción trepidante, pero esas huidas,… no deja de ser acción. Y sobretodo, ese tramo final, en el que cambia el foco de la novela de la «madre» a la hija, y con su mirada y sus sentimientos nos ayuda a reinterpretar toda la historia. Yo la recomendaría.