[Cine] To the Wonder (2012)

Cine

To the Wonder (2012), 19 de abril de 2013.

Hubo un tiempo en que el estreno de una película de Terrence Malick se podía considerar un acontecimiento. Pasaban lustros entre unas y otras, y sabías que iba a ser algo especial, algo distinto, algo que te podía convencer más o menos, que te iba a gustar más o menos, pero que no te iba a dejar indiferente, y que iba a ser bello. Algunos lo definen como un director-autor, otros como director-«más raro que un perro verde», pero en mi opinión ya nos ha dejado alguna obra de arte cinematográfica. Bien, pues ahora va y nos sorprende con una nueva película cuando no han pasado ni dos años de su última, extraña y no bien comprendida obra.

La película nos cuenta la historia del amor y del desamor de Neil (Ben Affleck), norteamericano que vive en algún lugar de las grandes praderas del oeste, y Marina (Olga Kurylenko), europea residente en París con una hija de diez años de una relación anterior. Una relación que tendrá sus momentos felices, sus paréntesis, donde aparecerá otra mujer en la vida de Neil, Jane (Rachel McAdams), y que en los momentos difíciles tendremos también la intervención de un sacerdote católico el padre Quintana (Javier Bardem).

Esta película tiene algunas de las cuestiones en común que vemos en otras de sus películas. Las relaciones entre hombre y mujer, la relación con los hijos, las cuestiones existenciales y religiosas, y mucho rodaje con una luz muy bonita en el atardecer de las grandes praderas. Más o menos urbanizadas. Pero por lo demás, y no sé si los expertos en analizar películas luego dirán otra cosa, a mí me ha parecido una propuesta muy vacía, en la que el poético envoltorio visual es el regalo. Dentro hay nada o casi nada. Las dificultades de relación entre dos personas con orígenes culturales distintos han sido contadas muchas veces y mejor. La presencia del sacerdote es comprensible a veces, y otras,… pues yo que sé que pinta. El interludio con la otra chica,… tampoco sé si lleva a algo. Y si algo realmente trascendente nos quiere transmitir Malick,… pues en esta ocasión supongo que soy un tarugo y no lo pillo. O no me interesa. No lo sé.

No puedo hablar de las interpretaciones. O sí. No sé si son interpretaciones. Me pasó con algunos momentos en su anterior película. Personas que ponen caras, que danzan, que abren los brazos y miran al sol, que se cogen, que se dejan… Ben Affleck no es la persona más expresiva del mundo, como para depender de su interpretación para entender las cosas. Y Kurylenko es muy mona pero limitada. Lo del personaje de Bardem,… todavía estoy intentando averiguar qué hacía ahí, con tanto peso.

A ver. Igual soy yo que me estoy volviendo viejo y limitado. Que mis neuronas se oxidan. Igual la profundidad de lo planteado es tal, que sobrepasa mis limitadas capacidades, cosa que creo que no me ha pasado con otras películas de este director. O igual es que en su ejercicio de estética poética infinita se ha olvidado por el camino de contarnos algo. Porque creo que en esta ocasión había algo que contar. Y de lo que me he enterado me parece pobre.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Bonitos paisajes al atardecer, con los personajes dando vueltas, saltos y bailando, cuando son felices, o paseando cabizbajos, cuando se siente miserables. Esta llanura al atardecer, cerca de Montalbán, provincia de Teruel.

Bonitos paisajes al atardecer, con los personajes dando vueltas, saltos y bailando, cuando son felices, o paseando cabizbajos, cuando se siente miserables. Esta llanura al atardecer, cerca de Montalbán, provincia de Teruel.

[Cine] Upside Down (2012)

Cine

Upside Down (2012), 6 de abril de 2013.

Esta película la he visto en versión original subtitulada y por ello conservo su título original en inglés. También se puede encontrar en la cartelera española con el cursi título de Un amor entre dos mundos.

Este sábado ha sido un día relativamente desapacible, especialmente para la época que estamos. Y en un tris estuve de quedarme en casa, tranquilamente, a terminar mi libro de fotos del viaje a Italia, o viendo alguna película que me apetecía añadir a mi colección de películas relacionadas con el mundo de la fotografía. Pero al final, conseguí sacudirme la pereza y acompañé a un grupo de amigos que habían optado por la que se suponía una película de ciencia ficción. Aspecto sobre el cual discreparé hasta cierto punto un poco más adelante. En cualquier caso, veremos qué ha dado de sí esta película del relativamente desconocido Juan Solanas.

Estamos en un sistema planetario que tiene la peculiaridad en que dos planetas se encuentran entre sí lo suficientemente juntos como para compartir atmósfera y que resulte factible relativamente pasar de uno a otro, pero en el que los habitantes y la materia de cada uno de ellos se ven atraídos por su propio mundo hacia el que caen, y en el que los habitantes del planeta de «arriba» son ricos y tienen una buena vida, y los del mundo de «abajo», pues todo lo contrario. Y un muchacho del mundo de «abajo», Adam (Jim Sturgess), conoce en un momento dado a una muchacha del mundo de «arriba», Eden (Kirsten Dunst). Y se enamoran. Pero huyendo de una persecución de la policía fronteriza, Eden sufre un golpe y pierde la memoria, y Adam es detenido y trasladado a otra parte de su mundo. Sin embargo, cuando Adam, años más tarde, entre a trabajar en una corporación que quiere aprovechar su ingenio y sus inventos químicos, tendrán la oportunidad de volver a reencontrarse y, quizá, retomar su romance.

Vamos a ver. Esta película, aunque presentada como de «ciencia ficción», es ciencia ficción tan blanda, tan alejada de lo plausible científicamente hablando, que la única forma de afrontarla aplicando la consabida suspensión temporal de la incredulidad es como una película de fantasía, más que de ciencia ficción. Desde este punto de vista, tiene más en común con The Princess Bride (La princesa prometida) o Stardust que con cualquier película de ciencia ficción que se os ocurra. Eso sí, aunque comparte el tema fundamental de chico persiguiendo el amor de chica aparentemente inalcanzable, es francamente inferior a las dos mencionadas. La primera es para mí una cinco estrellas y la segunda, con el tiempo, la voy poniendo en la categoría de las cuatro estrellas. No estamos ante una mala película. Los efectos especiales, escenarios digitales especialmente, sin ser de primer nivel son razonables. Y la historia avanza con razonable agilidad y coherencia interna. Eso sí, el corolario final difícilmente se deduce del desenlace de la historia de los dos enamorados.

Las interpretaciones son suficientes, y quizá echo de menos que no aparezca más a menudo Timothy Spall, secundario con un papel importante en la película, ilustre de la interpretación británica, que es probablemente lo mejor del filme. Uno esperaría que Kirsten Dunst, que parecía que había dado un giro a su carrera, estaría en papeles un poco más serios que este, donde ronda el rol de florero, pero…

Estamos ante un entretenimiento, un mero entretenimiento que funciona como drama romántico de fantasía razonablemente bien, resultando en un película que puede ser adecuada para un ambiente familiar o niños mayores o adolescentes jóvenes. No hace daño, pero tampoco pasará a la historia del cine como nada del otro mundo. Probablemente olvidable. Aunque yo pasé el rato de forma razonablemente agradable.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Pues no tengo ninguna foto de dos mundos absolutamente imposibles desde el punto de vista físico como los cuentan en la película; pero puedo poner una estructura que se yergue vertical hacia un mundo "arriba" que no existe. Supongo.

Pues no tengo ninguna foto de dos mundos absolutamente imposibles desde el punto de vista físico como los cuentan en la película; pero puedo poner una estructura que se yergue vertical hacia un mundo «arriba» que no existe. Supongo.

[Libros] El país imaginado

Literatura

Voy con el segundo libro que leí durante las vacaciones de semana santa, aunque cronológicamente lo leí antes que el que reseñé hace unos días. Este me duró nada. Un viaje de tren + avión + autobús + las esperas intermedias. Y aunque la historia transcurre en la China de los años treinta, está escrito por el argentino Eduardo Berti.

El país imaginado
Eduardo Berti
Impedimenta; Madrid, 2012
Versión electrónica

Libro leído en ruta, esperando al AVE en la estación de Zaragoza-Delicias, para ir a Barcelona. O en el tren mismo.

Libro leído en ruta, esperando al AVE en la estación de Zaragoza-Delicias, para ir a Barcelona. O en el tren mismo.

El libro nos habla de una joven adolescente china de 14 años, a la que conocemos en el momento en que muere su abuela, que se le aparecerá y le hablará en sueños. Entre las posesiones que dejó la abuela está un mirlo que ha dejado de cantar. Y cuando lo lleven a un pajarero ciego del mercado de la ciudad para buscar una solución, conocerá Xiaomei, la hija del pajarero, de gran belleza y estilo, con quien iniciará una amistad muy especial, en las que los sentimientos de nuestra joven protagonista podrían ir más allá de la amistad. Al mismo tiempo, irá introduciéndose en sociedad junto con su hermano mayor, y ambos empezará a tener sus primeros pretendientes y sus primeros enamorados, mientras sus padres esperan con ansiedad la oportunidad de concertar ventajosos matrimonios para ambos hermanos. Pero la cosa va a ser más complicada de lo que parece, y aquí van a tener que decir muchas cosas mucha gente, incluidos los muertos.

O en el trayecto en el tren de cercanías entre Barcelona-Sants y el aeropuerto de la ciudad condal.

O en el trayecto en el tren de cercanías entre Barcelona-Sants y el aeropuerto de la ciudad condal.

La novela no es muy extensa, pero independientemente de eso es una pequeña delicia. En seguida empatizas con la joven de la que nunca sabemos el nombre, sólo conocemos el nombre que Xiaomei cree entender que es el suyo, Ling. A caballo a veces entre el mundo real, el de los sueños o el de los fantasmas, cada cual lo interpretará según la estructura de sus creencias, asistimos a una sociedad que nos sorprende, que nos da la impresión de que es mucho más antigua que la época en la que sabemos que se desarrolla. Nos cuenta una historia que no nos extrañaría situada en algún momento de la antigüedad china, pero que sin embargo es vivida en la turbulenta sociedad china de los años 30, amenazada por los conflictos bélicos con Japón. Y en todo momento el relato está impregnado por una mezcla de humor y melancolía, entre lo ligero y el drama.

A mi me ha encantado. Impedimenta nos ofrece como es habitual historias distintas, fuera de las corrientes de los superventas, pero que nos calan y nos gustan.

O en el avión que me llevará de Barcelona a Venezia-Marco Polo y luego en autobús a Padua. Suficiente para acabar con esta deliciosa historia.

O en el avión que me llevará de Barcelona a Venezia-Marco Polo y luego en autobús a Padua. Suficiente para acabar con esta deliciosa historia.

[Cine] Great Expectations (2012)

Cine

Great Expectations (2012), 3 de abril de 2012.

No contaba yo con ir a las salas de cine esta semana, por lo menos hasta el fin de semana. Pero un poco por casualidad, acabamos por entrar a la versión original de esta enésima adaptación de la obra de Dickens, que por supuesto también podemos encontrar en versión doblada en la cartelera española bajo el clásico título de Grandes esperanzas. La película viene firmada por Mike Newell, director que me produce sensaciones contradictorias.

Para quien no conozca el argumento, nos cuenta la historia de Pip (Toby Irvine/Jeremy Irvine), que huérfano de padres vive con la bruja de su hermana y el buenazo de su cuñado, el herrero Joe Gargery (Jason Flemyng). De niño, tendrá un encuentro con un huido de la prisión llamado Magwitch (Ralph Fiennes) al que ayudará, y comenzará a hacer visitas a una excéntrica solterona rica del vecindario, Miss Havisham (Helena Bonham Carter), que vive con su guapa sobrina Estella (Helena Barlow/Holliday Grainger), de quien quedará prendado el protagonista. Ya convertido en un joven, de repente recibirá la ayuda económica de un anónimo benefactor que a través de un abogado, Mr Jaggers (Robbie Coltrane), le llevará a convertirse en un convertirse en un caballero en Londres. A partir de ahí, algunos equívocos sobre la identidad del benefactor, el reencuentro con la fría y aparentemente desalmada Estella, convertida en una bellísima mujer, y el regreso de Magwitch, provocarán giro tras giro en su incipiente vida social.

No me extenderé mucho. Con una ambientación clásica muy cuidada, encontramos una producción que sin tener defectos notables, no aporta nada nuevo a las adaptaciones cinematográficas o televisivas de esta novela. La versión de Cuarón de 1998 por lo menos aportaba la novedad de su traslación a la época actual, aunque no me convenció mucho, y considerablemente más interesante fue la versión en tres episodios que la televisión inglesa realizó hace unos años en vísperas del bicentenario del nacimiento del escritor. Confieso no haber visto las adaptaciones más antiguas cinematográficas de la obra, particularmente la dirigida por David Lean, que parece que es la más interesante.

En cuanto a la interpretación, en líneas generales es entre correcta y buena para todos sus intérpretes, siendo quizá el más destacado Ralph Fiennes. Helena Bonham Carter está en un papel que parece que Dickens pensó para ella, pero también conlleva el caso que parece que siempre hace el mismo papel de excéntrica.

Bien. La película puede gustar sin duda a quienes gusten de los dramas de época. Pero no es mi historia favorita de los clásicos adaptados al cine. De hecho, el final no me acaba de convencer; me refiero al reencuentro final entre Pip y Estella. A partir de lo intrincado del argumento, y la moralina que arrastra la historia. Pero bueno, se deja ver.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Después de varios días con fotos de Italia, volvamos ahora a Londres, a los alrededores de King's Cross, ciudad donde se desarrolla buena parte de la acción de la película que comento hoy.

Después de varios días con fotos de Italia, volvamos ahora a Londres, a los alrededores de King’s Cross, ciudad donde se desarrolla buena parte de la acción de la película que comento hoy.

[Libro] De acero

Literatura

Tengo en lista de espera nada menos que tres libros esperando a ser reseñados en estas páginas. Uno de ellos que terminé justo antes de irme, un relato de las peripecias de la escritora norteamericana Edith Wharton. Otro, que me lo merendé en el viaje de ida hasta Padua, y que nos cuenta la curiosa historia de una adolescente china en los años treinta del siglo XX, como la imagina el argentino Eduardo Berti. Finalmente, una novela de la joven escritora italiana Silvia Avallone, que nos traslada a las barriadas obreras de la ciudad toscana de Piombino en el año de los atentados de las Torres Gemelas. He decido que empezaré comentando esta última, quizá por que ha sido en la que más me he sentido inmerso.

De acero
Silvia Avallone; traducción de Carlos Gumpert
Editorial Alfaguara; Madrid, 2011
Edición electrónica.

Entre viejas barcas en un antiguo puerto encuentran la intimidad que necesitan las dos protagonistas de la novela. Esta vieja barca se encuentra el Paduo, en el Canale Piovego.

Entre viejas barcas en un antiguo puerto encuentran la intimidad que necesitan las dos protagonistas de la novela. Esta vieja barca se encuentra el Paduo, en el Canale Piovego.

Estamos en el principio del verano de 2001, y Anna y Francesca son dos adolescentes de 13 años, cercanas a sus 14 años, que destacan por dos cosas. Por ser las dos chicas más desarrolladas y guapas del lugar, atrayendo a todos los adolescentes y jóvenes del entorno, y por ser amigas inseparables desde tiempo atrás. Viven en una urbanización obrera de Piombino, donde hay una potente industria siderúrgica venida a menos, en la Toscana frente a la isla de Elba. Su tiempo pasa entre la playa, sus conflictos familiares, y sus momentos íntimos. En otro círculo está Alessio, el hermano mayor de Anna, trabajador de la siderúrgica, que complementa sus ingresos con el trapicheo y con el robo de cobre. Es el guapo del lugar, pero vive amargado por el abandono unos años antes de su novia Elena, de extracción social superior, y cuya relación terminó cuando la chica se fue a estudiar a la universidad. Conforme el verano avanza, las situaciones de todos los personajes del relato se complicarán, las emociones y los sentimientos se volverán confusos, y las decisiones fácilmente serán las equivocadas. Seguiremos la vida de estos y otros personajes durante un año, del que ninguno saldrá indemne.

El lector de esta novela no tarda mucho tiempo en entender que las vidas de la pléyade de personajes interrelacionados avanza más allá del drama, hacia algún tipo de tragedia. Aunque nos está contando la autora la vida de estos personajes, cada evento en sus vidas nos da la sensación de estar en una cuenta atrás. Aunque en ningún momento podemos prever cual va ser la naturaleza del hecho que termine de romper sus vidas. Para algunos definitivamente, para otros señalando un volver a empezar.

Anna y Francesca, guapas y decididas, los adolescentes de Piombino escriben sus nombres en las paredes con declaraciones de amor. Parece que algún admirador de Anna se ha llegado hasta estas esclusas del Naviglio del Brenta.

Anna y Francesca, guapas y decididas, los adolescentes de Piombino escriben sus nombres en las paredes con declaraciones de amor. Parece que algún admirador de Anna se ha llegado hasta estas esclusas del Naviglio del Brenta.

Avallone no tiene piedad ni de los personajes ni del entorno. Cargada con una fuerte dosis de crítica social, ninguno de los personajes se salva. Sólo las dos adolescentes parten con un aura de inocencia, o más bien de inconsciencia, que irá desapareciendo conforme caigan los golpes. Los demás aparecen como gente sin perdón. Si especialmente se ensaña con los padres de las dos protagonistas, no deja de poner en solfa la cobardía de las madres. Si en un momento sentimos simpatía por Alessio, víctima como algunos otros jóvenes de un amor que se muere, porque no basta ser guapo para enamorarse de según que chicas, también hay que tener posición, esta simpatía se desvanece con sus arranques impetuosos, y su cierta cobardía ante según que situaciones. Si ya entramos en los personajes secundarios que bordean el patetismo…

¿Qué opino yo de esta historia? En primer lugar, que su lectura me enganchó poderosamente, y perdí alguna hora de sueño, aparte de aprovechar intensamente el viaje de vuelta de las vacaciones para devorarlo. Eso ya indica algo. Efectivamente, la sensación de cuenta atrás hacia la tragedia no estuvo errada. Aunque esta se produjo donde menos lo esperaba. Y lo que he echado en falta ha sido unos personajes más matizados, menos tópicos, con alguna vuelta en su personalidad más interesante. Porque salvo a las dos chiquillas, llega un momento que te importa un rábano lo que les pase al montón de cretinos que las rodean. Y creo que el mundo tiene una gama de tonos más variada que lo que la autora nos muestra. Pero por lo demás, una buena lectura para estas vacaciones pasadas, aunque sea en otra región de Italia distinta de la que he visitado.

Las grandes zonas industriales no son necesariamente bonitas, como la siderúrgica Luchini de la novela, que existe en la realidad. En la foto, desde el Naviglio del Brenta se vislumbra la zona industrial de Venecia, al sur de Mestre.

Las grandes zonas industriales no son necesariamente bonitas, como la siderúrgica Luchini de la novela, que existe en la realidad. En la foto, desde el Naviglio del Brenta se vislumbra la zona industrial de Venecia, al sur de Mestre.

[Cine] Amor y letras (2012)

Cine

Amor y letras (Liberal Arts, 2012), 22 de marzo de 2013.

Y aquí tenemos de nuevo al tremendo criminal que pone los títulos en castellano para la cartelera española poniendo un título cursi, porque habrá supuesto que la mayor parte de los españoles ignorará el concepto de artes liberales (lo pongo entre comillas porque lo estoy escribiendo en latín, que casualmente es igual que en castellano), y acogerán con más fervor un título tirando a cursi. No con mucho fervor, ya que pocos estábamos en la sala de cine este viernes a las cuatro y media de la tarde, donde nos metimos para hacer tiempo y de paso cumplir con el rito semanal de visitar las salas de cine. No llegábamos ni a diez. Creo que a cinco sí. La verdad es que esta película, dirigida por el televisivo Ted Mosby, es decir Josh Radnor, sin haber levantado entusiasmos tampoco quedaba más parada en las críticas. Y además tenía el aliciente de la presencia de Elizabeth Olsen, que nos gustó mucho hace unos meses en una inquietante película.

La película sigue las andanzas de Jesse (el propio Josh Radnor), soltero de 35 años que trabaja en el departamento de admisiones de una universidad neoyorquina. Y se encuentra un poco en crisis personal. En un momento dado, asiste al homenaje que se le ofrece a su antiguo profesor y tutor, el profesor Hoberg (Richard Jenkins) en la universidad donde estudió en Ohio, con motivo de su jubilación. Para él, en su recuerdo, fue una época dorada. Y en esta visita conocerá a una serie de estudiantes que le harán sentir de nuevo el ambiente universitario. Entre ellos estará Zibby (Elizabeth Olsen), una estudiante de primer año, 19 añitos, hija de unos amigos de Hoberg. Se caerán bien decidirán mantenerse en contacto, pero mediante las tradicionales cartas escritas a mano. Esto hará que ciertos sentimientos, pese a la diferencia de edad, surjan entre ambos. Y la crisis se producirá en el segundo encuentro entre ambos.

Hay más cosas. Una historia con una profesora, con un extraño estudiante con un gorro de lana rojo, y con otro no menos extraño estudiante que sufre de brotes de una enfermedad mental. El caso es que estamos ante la típica historia «de buen rollo», en la que todo el mundo es bueno, aunque a veces meten la pata o andan despistados. A mi la historia no me parece que esté del todo bien hilada. La historia de del protagonista y la chica jovencita no me parece del todo convincente, ni aun cuando el parezca realmente un inmaduro, algo se le ha pegado de su alter ego arquitecto televisivo, ni ella difícilmente pase por tener sólo 19 años. Y el resto de las historias me parecen metidas un poco con calzador. Y no digamos el happy end final, aunque vayan dando pistas por el camino.

La interpretación también es normalita. Es difícil no pensar en Ted Mosby cada vez que aparece en pantalla el protagonista; lo cual es paradójico porque siendo Mosby el protagonista de la serie televisiva a la que he hecho referencia antes, también es el personaje y el intérprete más soso de la misma. Y la Olsen, aunque muy guapetona, no está ni la cuarta parte de intensa ni de interesante que en la película que le vimos hace casi un año.

En fin… tampoco me pondré muy borde. La película no es ninguna catástrofe, se deja ver hasta cierto punto, y sirvió al efecto buscado de permitirnos pasar el tiempo entre dos compromisos sociales este viernes. Sin embargo, no tiene el tono o la calidad de otros productos similares de cine independiente que se han podido ver en otras ocasiones. Una ocasión fallida, puesto que con las premisas iniciales quizá se podría haber sacado algo más de partido. A ver si nos entonamos un poco, que desde que dejamos atrás la temporada de los óscar, no estamos encontrado películas que nos llamen gran cosa la atención. Estamos un poquito torpes.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
La música tiene gran importancia en la historia entre los dos protagonistas. Y últimamente por Zaragoza, encontramos muchos grupitos de jóvenes músicos, estudiantes de conservatorio, convertidos en músicos callejeros, porque las cosas deben andar realmente mal. Como este grupo de metales en Santa Engracia. Por cierto que la música era una de las "artes liberales". Curiosamente, encuadrada en el "quadrivium", junto con la aritmética, la geometría y la astronomía. No con el "trivium" que era más de letras como los protagonistas de esta historia. Qué cosas.

La música tiene gran importancia en la historia entre los dos protagonistas. Y últimamente por Zaragoza, encontramos muchos grupitos de jóvenes músicos, estudiantes de conservatorio, convertidos en músicos callejeros, porque las cosas deben andar realmente mal. Como este grupo de metales en Santa Engracia. Por cierto que la música era una de las «artes liberales». Curiosamente, encuadrada en el «quadrivium», junto con la aritmética, la geometría y la astronomía. No con el «trivium», que era más de letras como los protagonistas de esta historia. Qué cosas.

[Libro] Sanshiro

Literatura

Ya he comprobado que la editorial Impedimenta es de las pocas que segmentan los precios de sus libros según si son ediciones en papel o ediciones electrónicas de forma relativamente razonable. Bien es cierto que la edición electrónica pierde el encanto de las excelentes presentaciones que hace esta editorial con sus libros de árboles muertos. Pero tiene un catálogo interesante, y si el precio se pone interesante,… pues iremos a ellos. En este caso con una novela del japonés Natsume Soseki.

Sanshiro
Natsume Soseki; traducción de Yoshino Ogata
Editorial Impedimenta; Madrid, 2009
Edición de libro electrónico

Nos cuenta Soseki la vida de Sanshiro, un joven universitario de provincias, durante su primer año de universidad en Tokio. Estamos ante un joven desorientado, tímido, inseguro, que se ven confrontado a una serie de personajes que van a constituir su mundo durante ese periodo. En primer lugar, Yojiro, a medias entre el activista universitario y el pícaro, que le introducirá en la vida cultural e intelectual tokiota. Aunque sea por la puerta trasera. Pero sobretodo, tendremos sus primeros contactos con las mujeres, con las que se sentirá especialmente inseguro. No sabe nada de ellas, a pesar de haber sido criado en exclusiva por su madre. Oficialmente viuda desde que el protagonista era muy niño, pero existen otras posibilidades que se descuelgan de la lectura del libro. Y entre ellas está Nimeko, una chica extraña, con aspiraciones artísticas, bella, con cierta sofisticación personal, pero que a su vez se identifica con una oveja descarriada. Y el amor que despertará en Sanshiro estará dotado de un profundo desconcierto, y la incapacidad del joven de saber qué tiene que hacer a continuación.

Esta novela me desorientó. No me resultó difícil empezar a leerla y adentrarme en ella, pero en un momento me tuve que detener y pensar un poco en lo que estaba leyendo. Porque detrás de esta época de iniciación y despertar al mundo real del muchacho provinciano, encontramos una crítica a la sociedad intelectual y universitaria tokiota del momento. Estamos hablando de finales de la primera década del siglo XX, poco después de la guerra rusojaponesa. Japón empieza a ser contada como una de las potencias internacionales, pero a su vez todavía está digiriendo los cambios sociales y culturales de la era Meiji. A caballo entre las tradiciones propias y las innovaciones que proceden de occidente, no sólo estamos ante el desconcierto propio de Sanshiro. Estamos ante el desconcierto generalizado de la sociedad japonesa, representado por las incoherencias propias de cada uno de los protagonistas del relato. Salvo Sanshiro, que cuyo desorientación y desubicación es natural, todo los demás pretenden ser algo que no son. Y eso se nota precisamente en Nimeko, cuya aureola de misterio y profundidad probablemente podamos considerarla más artificial que otra cosa.

Esta novela es una obra con regusto. He tardado unos días en comentarla, porque necesitaba reposar. Y finalmente considero que ha sido una lectura muy interesante, que no debe realizarse de forma apresurada a pesar de que no es difícil de leer, pero en la que hay que saber en cada momento quienes son sus protagonistas, y quienes aparentan. Recomendable para quien quiera conocer otras realidades y otros periodos históricos y sociales distintos de los de nuestro occidente, siempre mirándose al ombligo.

No son los famosos "sakuras", cerezos en flor, japoneses, pero son las primeras flores que anuncian la primavera, a orillas del Ebro a su paso por Zaragoza.

No son los famosos «sakuras», cerezos en flor, japoneses, pero son las primeras flores que anuncian la primavera, a orillas del Ebro a su paso por Zaragoza.

[Libro] The Great Gatsby

Literatura

En los últimos días, he coincidido en dos ocasiones con el avance de la nueva versión cinematográfica que de la novela de F. Scott Fitgerald está pronta a llegar a las pantallas de cine. He de decir que la más conocida versión cinematográfica, protagonizada por Robert Redford, dirigida por Jack Clayton, con guion de Francis Ford Coppola sobre la historia original de Fitzgerald, no me dijo gran cosa. Sobre la que se nos viene encima, diré algo al final. El caso es que navegando por la tienda Kindle, vi el libro electrónico en inglés por 99 céntimos de euro. Y como hace tiempo que no leía ficción en el idioma de Shakespeare decidí que si no me la merendaba, poca era la pérdida. Pero me la he leído entera. No es muy larga. Pero tampoco me ha costado mucho.

The Great Gatsby
F. Scott Fitzgerald
Audio Go Limited

Para quien no haya visto la película, la novela nos cuenta como Nick, un joven a punto de cumplir los 30 años, vive en Long Island, cerca de Nueva York, donde trabaja, en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial, donde se relaciona con la alta sociedad del lugar, a pesar de que él tiene una vivienda y unos ingresos relativamente modestos en comparación. Entre quienes frecuenta se encuentran su prima Daisy y su marido Tom Buchanan, y la golfista Jordan Baker. Tom tiene una amante, Myrtle, con quien se ve en un apartamento en Nueva York. Vecina a su pequeña casa está la mansión de Jay Gatsby, un misterioso millonario, cuyas fiestas del sábado por la noche son legendarias. Un día, Nick será invitado a una de esas fiestas y conocerá a Gatsby. Y este le hará conocer su pasado pobre, cuando conoció antes de la guerra a Daisy, y quedó enamorado para siempre de ella. Y pide a Nick que organice el reencuentro. Pero las cosas no serán como la pareja quiera, y un coche amarillo tendrá mucho que decir al respecto. Y un marido despechado. O dos.

Esta mañana he estado rondando por la celebración de la Cincomarzada, fiesta local en Zaragoza, y había una big band, la Dubadú Band. Las big bands son posteriores a la época del charlestón propia de la novela, pero ya surgieron en los años 20 del siglo XX.

Esta mañana he estado rondando por la celebración de la Cincomarzada, fiesta local en Zaragoza, y había una big band, la Dubadú Band. Las big bands son posteriores a la época del charlestón propia de la novela, pero ya surgieron en los años 20 del siglo XX.

Lo cierto es que me ha parecido una novela entretenida, que te da a conocer un mundo ya lejano, el de los felices veinte, con su charleston, sus flappers, su alegría de vivir, su relajación de costumbres,… pero también con sus prejuicios, sus injusticias, y sus rémoras costumbristas del pasado. Se lee con facilidad, aunque para quien no lee habitualmente en inglés exige cierta atención y alguna consulta al diccionario frecuente. Pero por lo demás es una lectura que está bien. Y por lo que cuesta… Pero me han entrado ganas de leer alguna otra cosa del autor. Quizá lo más interesante parece Tender is the Night. Suave es la noche en castellano, aunque no está en libro electrónico. Pero entre los casi 20 euros de la versión española en tapa dura, y la inglesa en libro electrónico por poco más de 2,50 euros,… creo que no me lo pensaré mucho. Me parece demencial la política de las editoriales españolas con respecto al libro electrónico, con alguna excepción. Parece que han adoptado una política de fomento del pirateo.

En cuanto a la versión cinematográfica que se viene… La verdad es que anuncia mucho espectáculo, a costa de las fiestas en la mansión de Gatsby, y mucho glamour. Pero desconfío de Baz Luhrmann, que no es santo de mi devoción. Pero bueno, Daisy parece estar interpretada por la encantadora Carey Mulligan, lo cual es un plus… Ah, y Gatsby es DiCaprio… lo cual puede estar bien… o no.

Cuanto más fieles al jazz y al swing se han mostrado, mejor han sonado estos chicos, con un par de improvisadores que han echo las delicias de los que allí estábamos y gustábamos de este tipo de música. En las adaptaciones de otro tipo de músicas, flojeaban más. Desde mi humilde punto de vista. Pero ha estado bien.

Cuanto más fieles al jazz y al swing se han mostrado, mejor han sonado estos chicos, con un par de improvisadores que han echo las delicias de los que allí estábamos y gustábamos de este tipo de música. En las adaptaciones de otro tipo de músicas, flojeaban más. Desde mi humilde punto de vista. Pero ha estado bien.

[Cine] Blue Valentine (2010)

Cine

Blue Valentine (2010), 27 de febrero de 2013.

Hice un comentario hace algo más de un año a propósito de esta película, dirigida por Derek Cianfrance, y protagonizada por dos intérpretes que han dado mucho que hablar, por la calidad de sus trabajos, en los últimos años. Me refiero a Ryan Gosling y Michelle Williams, que ya lleva tres candidaturas a los premios óscar, una de ellas por esta película. Pues bien, esta película cuyo primer pase fue en el festival de Sundance en enero de 2010, hace tres años, y que se estrenó con carácter general en buena parte del mundo a principios de 2011, ha llegado a nuestras carteleras en febrero de 2013. Y ya adelanto que es una buena película. ¿De verdad se extrañan de que la gente se busque la vida en internet para ver cine? Los distribuidores y la industria del cine, cuando se llevan las manos a la cabeza porque la gente siga estás prácticas, ¿están tontos o qué? He de decir que yo ya había visto la película en mi aparato de televisión, en versión original en su momento, pero este miércoles acompañé a la sala de cine a una amiga a quien hablé bien de ella. Lamentablemente en versión doblada. No se merecían mi dinero, no. Pero…

La película nos cuenta los dos últimos días de un matrimonio, dos personas todavía jóvenes, pero ya quemadas de la vida en conjunto. Ella, todavía de buen ver, enfermera, que trabaja muchas horas en una consulta médica, donde el señor doctor le tira los tejos descaradamente. Él cuida de la casa y de la hija de ambos, de unos cinco o seis años, no más. Tiene un aspecto descuidado. Viendo que el matrimonio no va bien, organiza una escapada a un hotel para la pareja, con el fin de reactivar la relación. Aunque no funcionará. Pero en paralelo, mediante flashbacks, conoceremos la historia de cómo empezó la relación, unos años antes, cuando ella estaba en el instituto, con muchas ambiciones, inteligente, buena estudiante, y también con algunos errores a cuestas.

Nos encontramos ante una dura reflexión sobre la vida de pareja. Sobre cómo dos personas se enamoran y cómo termina el amor. Si es que las dos participaron alguna vez, profundamente digo, de ese amor. Una historia en la que no hay culpables y víctimas, buenos o malos, porque todo depende de qué parte de la historia veamos. Y ya se encarga el director de que veamos las dos partes, al mismo tiempo. Con un manejo de cámara un poco agresivo, muchos primeros planos, movimientos nerviosos, vamos siguiendo el fracaso como pareja de estas dos personas, que son buena gente en esencia, pero que quizá nunca estuvieron hechos el uno para el otro. Como tantas parejas, que se unen, quizá se enamoran, por los motivos equivocados.

La interpretación de ambos protagonistas me parece realmente notable, y efectivamente, recordando las candidaturas de aquel año al óscar a la mejor actriz protagonista, Michelle Williams estuvo realmente al nivel de las mejores, particularmente a mí me gusta más en este papel que la ganadora en el suyo. O por lo menos, con mucha menos espectacularidad, me convence y me dice más. Y en cualquier caso, me parece un papel bastante más conseguido que la mayor parte de las candidaturas de este año, incluida la ganadora, que también competía con ella hace dos años, con un papel que también me gustó mucho.

Una película que me parece más que interesante, que es una pena que haya tardado tanto en llegar en pantalla grande a nuestro país, que es una pena que no la proyecten en Zaragoza en versión original, que es una pena que no haya merecido más atención de los medios y los aficionados. Aunque claro, parece que las historias tristes no venden tanto. En cualquier caso, todas estas penas que me dan, me sirven para recomendar una iniciativa que en estos momentos recorre Zaragoza, en pro del cine de calidad; por Un nuevo Renoir.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****
Hoy os dejo con una bella imagen de las bellas cámaras de antaño; en la feria de antigüedades de Zaragoza.

Hoy os dejo con una bella imagen de las bellas cámaras de antaño; en la feria de antigüedades de Zaragoza.

[Cine/CineTren] Days of Heaven (1978)

Cine

Days of Heaven (1978), 22 de febrero de 2013.

Estos días intentaré sacar alguna entrada más cada día, para ponerme al día con mis novedades cinematográficas. Por ejemplo, este viernes pasado, invitados por una cinéfila de pro acudimos algunos aficionados a la fotografía de FeZ a ver esta película de Terrence Malick dentro del ciclo que ha organizado para una asociación sociocultural. Esto lo entendí mal, es el propio centro de educación de adultos, CPEPA Concepción Arenal, quien promociona los ciclos de cine, y se puede encontrar la información adecuada en «Sin edad digital»… el blog del Concepción Arenal. En concreto, de la película de este viernes se puede encontrar la información oportuna.

He conservado el título original en inglés porque la vimos en versión original subtitulada; en España se conoce con el título de Días del cielo. Como no la había visto y no la tenía incluida en mi base de datos, y la vimos en una pantalla grande, la reseño. El ciclo de películas está dedicado a la dirección de fotografía en el cine, y esta película es elegida, además de por sus indudables virtudes cinematográficas, por que meritoriamente consiguió un óscar a la mejor dirección de fotografía, que fue a parar al español exiliado Néstor Almendros. Pero además de eso, la película presenta un indudable interés ferroviario, por lo que es añadido a mi colección sobre el ferrocarril en la historia del cine, donde la podréis encontrar en su correspondiente reseña.

Cuando camino por la ciudad, en este caso camino del centro de educación de adultos donde proyectaron el filme, siempre llevo una cámara a cuestas. Y voy tomando imágenes. Es como un entrenamiento. Viene bien. Como Néstor Almendros (que iluso me he vuelto), aprovechando la luz natural del entorno.

Cuando camino por la ciudad, en este caso camino del centro de educación de adultos donde proyectaron el filme, siempre llevo una cámara a cuestas. Y voy tomando imágenes. Es como un entrenamiento. Viene bien. Como Néstor Almendros (que iluso me he vuelto), aprovechando la luz natural del entorno.

Estamos en la segunda década del siglo XX, en 191… lo que sea.  Bill (Richard Gere) se ve obligado a dejar su trabajo en una industria, y con su novia Abby (Brooke Adams) y su hermana Linda (Linda Manz), se trasladan a las plantaciones de cereales de Tejas, donde serán contratados para la temporada de la cosecha. Bill y Abby se harán pasar por hermanos para evitar problemas. El terrateniente (Sam Shepard) se fijará en la chica, y ambos amantes, en la creencia de que el granjero está gravemente enfermo y morirá pronto, deciden dejar que corteje a Abby y al final se case con ella. Pero la estrategia mostrará debilidades que complicarán la historia.

Aunque celebrada por la crítica, apenas tuvo éxito comercial en su momento. Las películas de Malick no son de fácil digestión. Con frecuencia están llenas de metáforas, de simbolismos que no siempre son evidentes. Tienen siempre un tono poético independientemente de la trama argumental. A pesar de que parece un drama romántico, con el típico triángulo amoroso, lo cierto es que la película tiene mucho de reflexión moral. Las diferencias sociales y económicas de la muy liberal Norteamérica de principios de siglo XX, la pobreza mezclada con el deseo de libertad, provocan decisiones éticas difíciles de juzgar desde otros puntos de vista. Pero no desdeñemos la parte romántica de la película. Los sentimientos confusos y los celos van a condicionar el desarrollo de la trama.

Vuelvo a usar la cámara tras la proyección; tienen la bondadosa ocurrencia de invitarme a unirme a una cena y velada con una gente muy agradable, vinculada a la organización del ciclo, en un bar cercano.

Vuelvo a usar la cámara tras la proyección; tienen la bondadosa ocurrencia de invitarme a unirme a una cena y velada con una gente muy agradable, vinculada a la organización del ciclo, en un bar cercano.

Evidentemente, uno de los grandes atributos de la película es la fotografía de Almendros. Formado con prestigiosos directores de la nouvelle vague, partidario acérrimo de la luz natural, de la fotografía sin artificios, la iluminación de la película, influenciada por el estudio de grandes pintores de todas las épocas es de un virtuosismo que ya por sí misma justifica la visualización del filme.

Desde luego, no hace falta decir que le pongo una nota alta, aunque quizá la interpretación, que no es mala, está un escalón por debajo del resto del filme. La recomiendo vivamente.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****
Y acabamos jugando para demostrar quien ha estado más atento a la película y a los debates. En la fotografía el equipo "contrario", "perdedor" a la postre, reflexiona sobre una de las cuestiones planteadas. Muchas gracias por la agradable velada.

Y acabamos jugando para demostrar quien ha estado más atento a la película y a los debates. En la fotografía el equipo «contrario», «perdedor» a la postre, reflexiona sobre una de las cuestiones planteadas. Muchas gracias por la agradable velada.

[Cine] Dos días en Nueva York (2012)

Cine

Dos días en Nueva York (2 Days in New York, 2012), 15 de mayo de 2013.

Fin de semana de flojera cinematográfica general. Tras el fuerte ritmo de estrenos oscarizables en enero, en estos momentos da la impresión de que los nuevos estrenos están más flojos. O por lo menos no encontramos propuestas realmente atractivas. Ha sido el fin de semana de los premios Goya, pero hace tiempo que he entendido que el cine español y yo vamos por caminos y tendencias dispares. La película española que más me ha gustado en el 2012 tan apenas ha recibido la atención ni de los medios, ni de los académicos, ni del público. Tras una serie de conversaciones con compañeras de trabajo, y tras conocer durante unos segundos a la directora del filme, veo en casa esta semana una película de producción no sólo española sino aragonesa, y que en su momento no fuimos a ver por la floja impresión que le produjo a una amiga. No es una catástrofe, pero tampoco me dice gran cosa. Así que entre todo este panorama, decidir qué ver no es fácil. Y por la simpatía que nos ha merecido en otras ocasiones la francesa Julie Delpy, tanto en su faceta de actriz como de directora, nos decidimos por esta secuela de otra película suya anterior que, aunque con defectos, no nos disgustó. Es cierto que cuando la vimos despertó un entusiasmo en nuestro grupo que luego se ha visto tremendamente atemperado. No era para tanto. Pero no nos disgusto. Y la tengo en mi colección de películas sobre la fotografía en el cine.

Si en la primera entrega conocíamos a la fotógrafa Marion Duprés (Julie Delpy) llevando a su novio de entonces a conocer a su excéntrica e imposible familia a la capital francesa, años más tarde la encontramos instalada en Nueva York con un hijo de aquella relación, y conviviendo con otro hombre, Mingus (Chris Rock), con quien planea montar un hogar. También ha avanzado en su carrera como fotógrafa y, además de trabajar para una revista, ha hecho sus pinitos en la fotografía conceptual, y va a inaugurar su primera exposición importante. Con este motivo, su familia vendrá de Francia a pasar unos días, poniendo toda su vida de patas arriba.

Si en la primera parte Delpy conseguía alcanzar cierto equilibrio entre la comedia y la reflexión dramática sobre los problemas existenciales y de pareja de los protagonistas, en esta segunda parte ese equilibrio no se consigue. Predominan las situaciones cómicas, pero sin que el humor que desarrolla sea especialmente brillante. En ocasiones es vulgar. Algunos personajes son realmente bufos, y creo que no aportan nada a la situación. Y el desarrollo de la parte dramática del filme, que sigue un paralelismo con la parte parisina, no consigue alcanzar el mismo nivel.

Dicho lo cual, las interpretaciones del conjunto tampoco son cosa del otro mundo sin que estén realmente mal. Quizá el problema es que a veces parecen personajes sacados de una enciclopedia de tópicos sobre franceses, yanquis y las relaciones entre ambos.

Lamentablemente, y a pesar de las simpatías que sentimos por Delpy, ver esta película nos ha parecido una pérdida de tiempo. Una producción prescindible que no añade nada a lo que ya nos contó hace cuatro o cinco años. En cualquier caso, esta película también va a mi colección de películas sobre la fotografía en el cine.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Sigo sin haber viajado a Nueva York, así que me quedaré en el lado parisino de la historia, en la plaza de los Vosgos. Hermosísima plaza en el Marais parisino.

Sigo sin haber viajado a Nueva York, así que me quedaré en el lado parisino de la historia, en la plaza de los Vosgos. Hermosísima plaza en el Marais parisino.

[Libro] La mecánica del corazón

Literatura

Estreno mi Kindle leyendo un best-seller francés del que me han hablado muy bien. Aunque no me decido por la versión vernácula y opto por la traducida. Os cuento lo que me ha parecido el libro, y mis primeras impresiones con el chisme.

La mecánica del corazón
Mathias Malzieu (traducción de Vicente Tuset Mayoral)
Editorial Mondadori

El libro, en clave de semifantasía, nos cuenta la historia de Jack un niño, hijo de una prostituta adolescente de Edimburgo, que nace con el corazón débil, y Madeleine la partera que le trae al mundo le coloca un reloj de cuco para que le ayude a latir. Pero siendo niño todavía se enamora de Miss Acacia, una niña andaluza, cantante, de grandes ojos y escasa vista, que pondrá en riesgo con numerosas emociones el latir de su corazón artificial. Y ahí se iniciará una aventura tras el amor de su vida que le llevará desde la fría Escocia hasta los alrededores de la Alhambra en Granada, pasando por París, donde conocerá a un joven George Méliès, que le acompañará y protegerá en su aventura.

Las premisas de inicio de esta pequeña novelita eran interesantes. Con ligeros toques de steampunk, nos traslada al siglo XIX, y nos prepara para contarnos una historia de aventuras y romance. Y efectivamente, los primeros capítulos nos mantienen esa ilusión. Hasta que llegan a Granada. A partir de ahí, la historia divaga por un romance vulgar de celos y desconfianza sin ningún género de aventura real. Por otra parte, en la novela se aprecian una serie de anacronismos que desconozco si son voluntarios o inconscientes, qué sentido tiene hablar del western cuando ni siquiera está inventado el cine, y la cosa pierde nivel por momentos. Sólo al fin recupera un poquito el tono, con un final poco convencional, aunque tampoco especialmente brillante.

Una decepción este libro tan vendido en el país de nuestros vecinos del norte. Por otra parte, me ha resultado muy agradable leer en el dispositivo electrónico, al que los únicos avances que le hecho en falta es la pantalla táctil, y que se pueda leer en la oscuridad. Pero también son atributos que faltan en los libros de toda la vida, claro. Salvo lo táctil, claro, que es la única forma de pasar páginas de papel. En conjunto, un chisme agradable. Lo que todavía no tengo claro es que el mercado de libros electrónicos esté maduro. Ya comentaré otro día.

Carnaval infantil

Ya que estamos en un mundo de fantasía, seguimos con los carnavales del fin de semana en Zaragoza.