[Libro/arte] Piensa como un artista

Arte, Literatura

Quedé muy contento hace un par de meses con el libro en el que el británico Will Gompertz nos introducía en el mundo del arte moderno y contemporáneo, en un recorrido desde los impresionistas a nuestros días, una red de influencias que el equipara a una red de metropolitano con un mapa que recuerda al del «tubo» de Londres. En otoño de 2015 apareció publicado en español otro título de este experto en arte, que ha trabajado para la Tate y que ahora lo hace para la BBC.

Piensa como un artista
Will Gompertz; traducción de Miguel Marqués
Taurus, noviembre de 2015
Edición de árboles muertos

El domingo pasé con mi sobrino Diego, de siete años por el IAACC Pablo Serrano, el modesto centro de arte contemporáneo que tenemos en Zaragoza.

El domingo pasé con mi sobrino Diego, de siete años por el IAACC Pablo Serrano, el modesto centro de arte contemporáneo que tenemos en Zaragoza.

En este libro, Gompertz desgrana en 9 capítulos las características esenciales del pensamiento de los artistas, que de alguna forma pueden extenderse a aquellas personas que desarrollan un trabajo realmente creativo. Emprendedores, perseverantes hasta el éxito, curiosos, «ladrones» de ideas, escépticos, con visión de conjunto pero sin perder de vista los detalles, con un punto de vista propio, valerosos, reflexivos… son las características que ilustra con ejemplos reales de la historia del arte. Y que nos llevan a los dos últimos capítulos del libro que sirven al autor para hacer dos grandes propuestas,… que yo soy escéptico sobre su inmediata puesta en marcha. Por lo menos en el país en el que vivo.

Diego es muy jovencito todavía para interesarse por estas cosas, y de hecho fuimos a ver si podíamos subir a la terraza... que no pudimos. Pero no viene mal que le vayan sonando cosas o que se acostumbre a ver cosas.

Diego es muy jovencito todavía para interesarse por estas cosas, y de hecho fuimos a ver si podíamos subir a la terraza… que no pudimos. Pero no viene mal que le vayan sonando cosas o que se acostumbre a ver cosas.

Toda escuela debiera funcionar como una buena escuela de arte, menos preocupada por el aprendizaje de hechos concretos y más interesada en fomentar el pensamiento crítico y analítico, y en permitir que el alumno desarrolle su propio aprendizaje sobre sus propios interesas. Esa es la primera. Notable verdad,… especialmente para un país como España donde cada cuatro años el gobierno de turno cambia la ley de educación con el fin de introducir los mecanismos para el control del pensamiento y de las conciencias de acuerdo con su agenda ideológica. La segunda es que toda empresa, toda oficina debería funcionar como un gabinete de artistas, con profesionales independientes que cada cual aporta el resultado de su creatividad, y sin el sometimiento a los miedos e inseguridades de aquellos a los que el destino, más que los méritos, les ha llevado a ser propietarios o jefes. Sí. También hay ganas de cambios de este nivel… «especialmente» en la administración pública donde yo trabajo,…

Como en mi anterior experiencia con este autor, el libro es muy ameno. Y de alguna forma funciona como los libros de «autoayuda», «superación» o «inspiración» para la vida de cada cual. Pero con un nivel literario y un interés de los ejemplos tratados infinitamente superior a cualquier cosa de lo poco que he leído en dicho género. Y por supuesto, aporta cultura sobre el mundo del arte, que nunca viene mal. Quizá no tan brillante como el ¿Qué estas mirando?, pero muy interesante, sin duda.

En cualquier caso, nuestra principal discusión es sobre si este tipo en esta playa es Darth Vader o Luke Skywalker con capucha... cosa que no sé si le haría gracia al autor del cuadro. A ver si vuelvo un día de estos y me entero mejor de lo que hay expuesto.

En cualquier caso, nuestra principal discusión es sobre si este tipo en esta playa es Darth Vader o Luke Skywalker con capucha… cosa que no sé si le haría gracia al autor del cuadro. A ver si vuelvo un día de estos y me entero mejor de lo que hay expuesto.

[Fotografía] Recomendaciones semanales – del 27 de febrero al 7 de marzo de 2016 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Esta semana también aparecen descolocadas mis recomendaciones semanales, que han pasado al lunes porque ayer por la tarde de este último domingo fue «menos tranquila» de lo que pensaba. En primer lugar, como de costumbre el tablero de Pinterest con las fotografías de la semana.



Luego ya, el enlace a las recomendaciones, con algunas fotos del IAACC Pablo Serrano de Zaragoza.

Origen: Recomendaciones semanales – del 27 de febrero al 7 de marzo de 2016 – Fotografía y otras artes visuales

[Cine] Room (2015), entre el horror y la esperanza

Cine

Room (2015; 162016-0227)

Para empezar una cosita bien clara. El que ha traducido el título inglés «Room» por «La habitación» para la cartelera española es un melón que no se ha visto la película o no se ha enterado de nada. Sobra el artículo. ¡Qué poco respeto por la obra tienen las distribuidoras y las exhibidoras de cine en España!

La historia que nos cuenta Lenny Abrahamson basada en la novela y el guion de la escritora Emma Donoghue es una obra de ficción basada en el Caso Fritzl, sobre una mujer de 42 años que escapó de un cautiverio de 24 años durante los cuales su padre la violó repetidamente, y fue madre de siete hijos, uno de ellos murió al poco de nacer. Uno de ellos, Felix, de cinco años, inspiró la novela, ya que nunca había visto la luz del sol.

Aunque la película de hoy nos lleva a Norteamérica, nosotros viajaremos fotográficamente a la capital austriaca, Viena.

Aunque la película de hoy nos lleva a Norteamérica, nosotros viajaremos fotográficamente a la capital austriaca, Viena.

Aunque Ma/Joy (Brie Larson), la principal actriz de la película ha recibido todo tipo de plácemes por su trabajo en la película, con numerosos premios, óscar incluido a la mejor actriz protagonista, el auténtico protagonista de la película es el niño Jack (Jacob Tremblay), que se come la película con patatas. Una interpretación infantil de una naturalidad y una autenticidad que te pone los pelos como escarpias. La película, de hecho, acompaña constantemente al niño, colocándose en algunas ocasiones la cámara en la posición de sus ojos. En estos momentos, algunos de ellos muy duros, nunca por lo que se ve, siempre por lo que supones o imaginas, vemos la realidad con la visión de Jack. Una realidad que durante la primera mitad de la película, una hora aproximadamente, se limita a un habitáculo en un cobertizo, en el que la única luz natural que entra lo hace a través de una claraboya en el techo.

La segunda parte de la película complementa a la primera y nos sirve para acompañar al niño en el descubrimiento del mundo exterior, y su adaptación al mismo. Una adaptación mucho más sencilla que la de la madre, que sigue sufriendo un tremendo sentimiento de culpabilidad sobre lo que le ha pasado a ella y a su hijo, que viene incluso potenciado por algunas personas que le rodean. La película en su conjunto tiene un desarrollo cíclico… o quizá habría que decir simétrico, que hace que le dé a la historia un tono de fábula, de cuento «infantil» en la edad moderna.

Ya hemos comentado que la historia que nos cuenta la película se inspiró en el terrorífico caso Fritzl, que se desarrolló en Austria, en Amstetten.

Ya hemos comentado que la historia que nos cuenta la película se inspiró en el terrorífico caso Fritzl, que se desarrolló en Austria, en Amstetten.

Brie Larson ha resultado premiada. Justamente, hay que decirlo, aunque ha habido alguna otra interpretación durante el año del mismo nivel. El pequeño, no. Parece que hay algún tipo de pacto tácito para no situar en el foco de los medios a los intérpretes infantiles. Pero desde mi punto de vista es la mejor interpretación protagonista masculina del año. Es tontería decir que Larson es una actriz prometedora, cuando ya la hemos visto varias veces en papeles realmente muy meritorios. También me parece una tontería como un piano de grande cuando se dice que es la «Jennifer Lawrence» «indie» o la marca blanca de esta última. Creo que Larson tiene una personalidad propia, muy distintiva de la de Lawrence, con una selección de papeles que muestra una dirección distinta. Mucho menos vistosa, pero igualmente meritoria. Lo que las une es… la edad. Yo ya la recuerdo con mucho cariño como Kate, la desorientada hija adolescente de la inestable Tara.

La película en su conjunto es tremendamente meritoria y podría haber sido una perfecta ganadora de muchos de los premios a los que ha optado. Pero no tiene el glamour ni el virtuosismo técnico de otros filmes del año. Es mucho más austera, aunque el rodaje en la claustrofóbica habitación tiene mucho más mérito de lo que el espectador medio comprenderá. Encontramos también algunas buenas interpretaciones entre los secundarios, entre los que encontramos la siempre sólida Joan Allen y la breve pero trascendente intervención de William H. Macy.

Pero no es el único caso, ya que también alcanzó bastante notoriedad el de la joven Natascha Kampusch, que también se ha llevado al cine o inspirado otras películas, ninguna de las cuales ha alcanzado la notoriedad de la que hoy nos ocupa.

Pero no es el único caso, ya que también alcanzó bastante notoriedad el de la joven Natascha Kampusch, que también se ha llevado al cine o inspirado otras películas, ninguna de las cuales ha alcanzado la notoriedad de la que hoy nos ocupa.

Yo lo tengo claro. No te puedes perder esta película. Por su calidad cinematográfica y por la necesaria reflexión sobre lo que de perverso y de maravilloso de lo que es capaz el ser humano. A por ella.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****
Aunque en términos de chicas raptadas, quizá uno de los filmes más conocidos sea la británica The Collector (1965), que funciona más como un thriller que como un estudio psicológico, pero que ofrece algún elemento que también es tomado por la película de hoy. Como el castigo a pasar frío por parte de los secuestrados... con distinto desenlace.

Aunque en términos de chicas raptadas, quizá uno de los filmes más conocidos sea la británica The Collector (1965), que funciona más como un thriller que como un estudio psicológico, pero que ofrece algún elemento que también es tomado por la película de hoy. Como el castigo a pasar frío por parte de los secuestrados… con distinto desenlace.

[Televisión] Cosas de series; saben a poco las aventuras de Peggy Carter

Televisión

Voy con retraso esta semana. He estado muy liado, tengo muchas cosas pendientes. Y la entrada televisiva que normalmente tendría que ir los jueves, se ha venido al viernes. Tampoco hay mucho que comentar. No ha habido novedades, he decidido abandonar dos de ellas recientes, 11.22.63 y Vinyl, que ya comenté que no me habían interesado en exceso, y sólo ha habido un final de temporada que ahora contaré.

Repaso fotográfico a lo que está apareciendo últimamente en mi tumblelog de viaje (enlaces al final). En la cabecera, la estación de esquí de Formigal en los Pirineos aragoneses, España. Aquí, la "Grotta Azzurra" en la isla de Capri, Italia.

Repaso fotográfico a lo que está apareciendo últimamente en mi tumblelog de viaje (enlaces al final). En la cabecera, la estación de esquí de Formigal en los Pirineos aragoneses, España. Aquí, la «Grotta Azzurra» en la isla de Capri, Italia.

Y el final de temporada que toca es el de Agent Carter. Siempre he dicho que si me dicen hace unos años que me voy a enganchar a las aventuras de la novia del Capitán América, les hubiera recomendado que vieran a un loquero. Pero lo cierto es que Peggy Carter (Hayley Atwell) es una de las heroínas más simpáticas del género de aventuras televisivo en la actualidad. Con una mezcla de humor y aventuras con alguna gota de drama, las virtudes de la serie residen más que en sus guiones, que no están mal pero podrían estar un poquito más cuidados y depurados, en sus personajes bastante bien interpretados. Especialmente a Peggy y a ese peculiar mayordomo que es Edwin Jarvis (James D’Arcy). Curiosamente dos londinenses triunfando en una serie eminentemente americana y que hacen sombra a casi todos los demás personajes/intérpretes de la serie. Con la posible excepción de Dottie Underwood (Bridget Regan), cuya presencia en esta temporada nos ha sabido a muy muy muy poco. Por lo demás, un mero entretenimiento con buena factura en cuanto a la ambientación y la absurda ciencia atómica propia de la guerra fría que sirve como macguffin a la serie, que se antoja escasa… Con lo que duran las temporadas de otras series mucho más sosas. Pero ya se sabe, lo bueno, si breve,…

Arco de Triunfo y Torre Eiffel en París, Francia.

Arco de Triunfo y Torre Eiffel en París, Francia.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Libro] La guerra no tiene rostro de mujer

Literatura

Cuando el año pasado se anunció la ganadora del Premio Nobel de Literatura, la bielorrusa Svetlana Alexiévich, hubo determinados aspectos de su biografía que me atrajeron y me asomé a los comentarios que había sobre su obra. En los últimos tiempos, el comité encargado de conceder los premios se preocupa de premiar de vez en cuando a escritores de lenguas o países poco corrientes. Bueno… Alexiévich escribe en ruso, así que poco corriente su idioma no es. Pero lo de que sea bielorrusa es más raro. Aunque nació soviética. Y las consecuencias de haber nacido y vivido en el gigante caído han marcado su escritura. De entre todo los títulos de su bibliografía me llamó la atención el que hoy os traigo aquí. A ver que tal.

La guerra no tiene rostro de mujer
Svetlana Alexiévich; traducción de Yulia Dobrovolskaia y Zahara García González
Debate, noviembre de 2015
Edición electrónica

En julio de 2014, durante unas cortas, y acortadas a la fuerza, vacaciones visité el Moderna Museet en Malmo.

En julio de 2014, durante unas cortas, y acortadas a la fuerza, vacaciones visité el Moderna Museet en Malmo.

En primer lugar, por si no ha quedado claro, probablemente no porque no lo he mencionado, Alexiévich es periodista y buena parte de su obra es ensayo, no ficción. Y este libro de hoy sigue esa tónica. Pero como se ha dicho muchas veces, la historia y la realidad superan a la ficción. En esta ocasión se acerca a la historia de su país, a uno de los episodios más terribles. Lo que nosotros conocemos como el frente oriental de la Segunda Guerra Mundial, y que los soviéticos llamaron la Gran Guerra Patria. Si no recuerdo mal el dato, Alexiévich nos advierte que alrededor de un millón de mujeres participaron en el esfuerzo bélico contra la invasión alemana integradas en el ejército regular, en diversas milicias y organizaciones partisanas o guerrilleras y en organizaciones clandestinas. Muchas de ellas eran muy jóvenes en el momento de alistarse, entre los diecisiete y los veinte años de edad, no faltando las que se incorporaron incluso con menor edad.

Aunque muchas pertenecían a cuerpos auxiliares, especialmente sanitarios, no faltaron zapadoras, francotiradoras, artilleras antiaéreas e incluso aviadoras. Y las bajas y las secuelas fueron tremendas. Hay que tener en cuenta que las bajas soviéticas en la guerra se calculan entre veinte millones y veintisiete millones de personas, muchos de ellos civiles. Hay que contar también el sufrimiento de las mujeres como consecuencia misma de la invasión y las penurias de la guerra, o el esfuerzo en las fábricas de armamento y otros equipamientos para la guerra.

Este es una sucursal del Moderna Museet de Estocolmo, un excelente museo de arte moderno y contemporáneo.

Este es una sucursal del Moderna Museet de Estocolmo, un excelente museo de arte moderno y contemporáneo.

Sin embargo, y a pesar de las numerosas condecoraciones que se otorgaron a estas mujeres, siempre inferiores en proporción a las concedidas a los hombres, su esfuerzo no fue reconocido públicamente tras el final de la guerra. Incluso sus vecinos despreciaron a estas mujeres a las que, al haber convivido con hombres en el frente, suponían poco menos que prostitutas. Alexiévich busca rehabilitar la memoria de estas mujeres. Darles voz. Contar la historia de la guerra vista por las mujeres, que tiene un aspecto muy distinto de la que cuentan los hombres. Después de lo leído, humanamente mil veces más interesante.

Alexiévich nos ofrece fragmentos de conversaciones, de testimonios de mujeres, en su mayoría identificadas con nombre y condición durante la guerra, que sobrevivieron a la misma, y que ordena de forma más o menos temática. Qué les impulsó a alistarse. Cómo fue la vida en el frente. Cuál era su relación con la muerte o con las terribles heridas de la guerra. Hubo lugar para el amor. Cómo se relacionaron con sus compañeros varones. Qué visión tenían del enemigo. Cómo vieron las violaciones de mujeres alemanas en la fase final de la guerra. Qué papel tenía la política en todo este tinglado. No hay que olvidar que la Unión Soviética estaba gobernada por uno de los más terribles tiranos que ha visto la historia de la humanidad, Iósif Stalin. Cómo fue el regreso a casa.

El caso es que allí me encontré con la proyección de una película de Lene Berg sobre "Stalin by Picasso (or Portrait of Woman with Moustache)", una rocambolesca historia sobre la salida del pintor del Partido Comunista Francés por el cabreo de estos ante el dibujo que mandó por la muerte del tirano al periódico de este partido. Surrealismo en estado puro.

El caso es que allí me encontré con la proyección de una película de Lene Berg sobre «Stalin by Picasso (or Portrait of Woman with Moustache)», una rocambolesca historia sobre la salida del pintor del Partido Comunista Francés por el cabreo de estos ante el dibujo que mandó por la muerte del tirano al periódico de este partido. Surrealismo en estado puro.

Encontramos miedo. Encontramos dolor. Encontramos orgullo. Encontramos quienes fueron jóvenes del Komsomol, comunistas convencidas. Encontramos quienes fueron para reahabilitarse a sí mismas y a sus familias por haber caído en desgracia en las purgas stalinistas. Encontramos a quienes contrarias al régimen, se unieron para expulsar al invasor. Encontramos a quienes no tenían opinión política pero creyeron que su deber era luchar contra los alemanes.

Me gustan los libros de testimonios, cuando están bien recopilados y tratados por los autores. Ya hubo uno sobre la Primera Guerra Mundial que disfruté más que muchas obras de ficción. Este también me ha gustado mucho. A ratos he vivido la intensidad de la acción y la aventura de estas mujeres. Otras me he conmovido. Muchas me he horrorizado. Porque estos testimonios son prueba de que no hay guerras nobles; nadie es grande como guerrero. Se puede ser grande como persona, pero no es la guerra nunca la que hace a nadie grande. Las guerras son miserables. Y tradicionalmente las han hecho los hombres. Y las han sufrido muy especialmente las mujeres.

Me gustaría pensar que si las mujeres tuvieran más capacidad de decisión no habría guerras. Que es cierto que las mujeres valoran más la vida, porque la llevan en su seno. Puede que sea así. Aunque ya hemos visto líderes políticas con capacidad de gobierno y decisión que se han imbuido del «ardor guerrero» de sus antecesores varones. Lo que parece que algo anda mal es con la especie humana. Y quizá más libros como este puedan ayudar a arreglarlo. Es por no perder la esperanza. Yo lo recomiendo.

En cualquier caso, no olvidemos que aunque el pueblo soviético sufrió mucho con la guerra, Stalin empezó en la misma como agresor al invadir Finlandia en la Guerra de Invierno, tras el reparto que hizo con Hitler del este de Europa en el Pacto Ribbentrop-Mólotov... no era un angelito precisamente el tío José... ni amaba especialmente a las mujeres de su país.

En cualquier caso, no olvidemos que aunque el pueblo soviético sufrió mucho con la guerra, Stalin empezó en la misma como agresor al invadir Finlandia en la Guerra de Invierno, tras el reparto que hizo con Hitler del este de Europa en el Pacto Ribbentrop-Mólotov… no era un angelito precisamente el tío José… ni amaba especialmente a las mujeres de su país. Fortaleza de Hämeenlinna.

[Cine] Brooklyn (2015),… o «to’l mundo es bueno»

Cine

Brooklyn (2015; 152016-0226)

Este fin de semana pasado lo tuvimos muy completo en lo que a cine se refiere. La combinación de estrenos con posibilidades en la ceremonia de los óscars, la celebración de dicha ceremonia y el mal tiempo que hacía que no apeteciese hacer muchas otras cosas, nos ayudó a una sesión doble de viernes y sábado. Y en la del viernes tocó este drama romántico, producción irlandocanadiense dirigida por el irlandés John Crowley.

A pesar del título de la película, como últimamente hemos visitado mucho Nueva York, he optado por las vistas de Irlanda, que también sale en el filme. Sea el condado de Galway.

A pesar del título de la película, como últimamente hemos visitado mucho Nueva York, he optado por las vistas de Irlanda, que también sale en el filme. Sea el condado de Galway.

Es curioso. Creo que ya he dicho varias veces que mi película favorita en esta temporada de premios que ya podemos considerar pasada ha sido Carol. Pues vamos a jugar al juego de los parecidos casuales.

  1. Carol está ambientada entre 1952 y 1953. Brooklyn, también.
  2. En Carol, la protagonista es una joven de unos 20 años que se va a vivir y trabajar a Nueva York. En Brooklyn, también. Cierto es que Therese vive en Manhattan y Eilis (Saoirse Ronan, léase Sirshe Ronen) en Brooklyn.
  3. En un momento dado, la protagonista de Carol trabaja en unos grandes almacenes. En Brooklyn, también. Cierto es que Therese lo hace en la juguetería y Eilis en la perfumería.
  4. La protagonista de Carol no es feliz en Nueva York. La de Brooklyn, tampoco. Therese no encuentra su camino en esta vida, mientras que Eilis sufre de una morriña de tamaño descomunal.
  5. La protagonista de Carol aspira a trabajar de otra cosa. La de Brooklyn, también. Bueno, Therese quiere ser fotógrafa, mientras que a Eilis ya le vendría bien trabajar en el departamento contable de alguna empresita.
  6. La protagonista de Carol se enamora. La de Brooklyn, también. Aquí… las cosas empiezan a tomar otro color. Mientras que Therese lo hace de una señora más mayor de la burguesía neoyorquina, Eilis, buena católica irlandesa, se conforma con un fontanero de origen italiano que se quiere montar su empresita de construcción con sus hermanos.
  7. El amor en Carol se ve amenazado gravemente por un acontecimiento desgraciado que aleja a las dos amantes. En Brooklyn, también. Pero hasta aquí voy a contar porque no se trata de destripar completamente la película…
El condado de Clare, también en el encabezado.

El condado de Clare, también en el encabezado.

Sip. El esquema argumental es casi completamente idéntico. Las película son muy distintas. Hay diversas cosas que marcan la diferencia, desde el punto 1 de la lista. Pero lo que marca la diferencia notable es lo que viene a partir del punto 5. Y por supuesto, un millar de detalles asociados a la forma de rodar y de plantear ambas historias. Es importante analizar el proceso creador. A veces nos quejamos de que no tenemos historias nuevas, que todo está inventado, que las cosas se repiten… Nadie dijo que el proceso creador estuviera en inventar nada nuevo. Como alguien o varios han dicho, se trata de aportar algo nuevo a la conversación cultural, de poner el granito de arena distinto, o que soporta un edificio distinto de la civilización humana. Y aquí es donde quería ir con esta comparación.

Ya he expresado varias veces mi admiración por Carol. Brooklyn es una película correcta de factura muy notable. Está muy bien hecha. Y excelentemente interpretada. Empezando por su protagonista, la joven Saoirse Ronan pertenece a esa notable generación de actrices jóvenes anglófonas, entre los 20 y los 30 años, que tanto interés está generando y tanta calidad está ofreciendo. Está cambiada. Supongo que la adaptación al personaje le ha llevado a ganar unos cuantos kilos, y darle un aspecto más de inmigrante, poco sofisticada. No sé. Es un suponer. Pero lo hace muy bien. Y muy bien acompañada de un reparto donde no faltan los intérpretes canadienses en papeles secundarios, signo de la coproducción entre Canadá e Irlanda. Eso hace que podamos ver por ahí a la más yeyé de las señoras Draper, mucho más modosita que en Mad Men, o a la siempre animosa «Felicity Smoak»,… tan animosa como siempre. Esto de la coproducción nos lleva a que los que nos enseñan como el Brooklyn de 1952 es en realidad Montreal… pero bueno.

El condado de Kerry, con vistas al Atlántico que tiene que cruzar Eilis para ir a buscarse la vida.

El condado de Kerry, con vistas al Atlántico que tiene que cruzar Eilis para ir a buscarse la vida.

Todo muy bien. Pero… a la película le falta chicha. La historia es mucho más pequeña e inconsecuente de lo que parece. Primero… parece difícil merendarse el hecho de que, salvo la bruja de la panadería, todo el mundo sea tan tan tan tan bueno para con la pobre Eilis. Pero si es que son todos taaaaaaaaaaan majos. Hasta la mandona de la casera la tiene de enchufada. Y qué decir de la jefa tan compresiva, tan mona y con tan buen tipo que tiene en los grandes almacenes… Y qué buenos son los curas católicos… No sé cómo se les puede haber ocurrido premiar con el óscar a Spotlight con lo mal que les hace quedar. Incluso el regreso a su Irlanda natal está lleno de gente con buen rollito. Si hasta el general Hux está tan majo y tan apuesto… De hecho, ¿por qué tiene que emigrar si en su pueblo son todos tan majos?

Es una buena película. Pero no tiene nivel de óscar. Ni siquiera en mi opinión para estar entre las candidatas. Más con la sorprendente ausencia de la película con la que la hemos comparado al principio de este artículo. Si vais a verla no os arrepentiréis. Es una película amable, buenrollista, con buenos sentimientos,… pero no deja de ser una peliculita sencilla envuelta en un ropaje más o menos de gala.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
O el condado de Cork, al sur de la isla.

O el condado de Cork, al sur de la isla.