De viaje con la cámara al hombro: actualización

Fotografía personal, Viajes

Como siempre después de los viajes, el contenido que sobre los mismos aparecen en estas entradas va a parar a mi página en internet específicamente dedicada a la fotografía en los viajes.

De viaje con la cámara al hombro.

Por ello, como novedad, encontraréis el reportaje correspondiente a mis últimas vacaciones.

Golfo de Nápoles y Roma.

Y os dejo con una foto del viaje, claro.

Vico Santa Maria ad Agnone

Vico Santa Maria ad Agnone - Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM

Happy. Un cuento sobre la felicidad (2008)

Cine

Happy. Un cuento sobre la felicidad (Happy-go-lucky, 2008), 21 de octubre de 2008.

Después de la julioverniana disgresión cinematográfica de este fin de semana, vuelvo a la normalidad de las películas vistas tranquilamente en una sala de cine, con las amistades habituales y con una elección más o menos meditada o sensata de lo que se quiere ver.

Y resulta que tampoco hay mucho de donde rascar o que motive. Por ello, optamos por ir a ver una producción británica, dirigida por Mike Leigh, y que había recibido algunas buenas críticas a priori.

La historia… bueno… no hay exactamente una historia. Más bien se trata de un conjunto de retazos de la vida de Poppy, una chica de 30 años, maestra británica de educación primaria. Esta chica, interpretada por Sally Hawkins, es una optimista empedernida. Todos y todo le cae bien, con todo se divierte. Es féliz por definición. Conocemos a sus amigas, a su familia, vemos cómo trabaja, cómo va a aprender a conducir, cómo se echa un novio,… en resumen, todo aquello que normalmente hace la gente. Pero todo ello matizado por el especial carácter de la joven, que empieza a no ser tan joven. La única pequeña historia que vemos empezar y terminar es la de la relación con el profesor de autoescuela, un tipo también muy peculiar y, de alguna forma, totalmente antagónico con el carácter de Poppy.

La verdad es que a la chica o la adoras por su actitud vital, por su optimismo, por sus ganas de ser feliz,… o la odias a muerte por lo mismo. Y en esto residen tanto las fortalezas como las debilidades del filme. Por un lado, te proporciona momentos que te llenan de buen humor, de optimismo,… por otro lado, hay momentos que piensas que la chica es idiota.

Además de la intérprete protagonista, hay que destacar el personaje de su compañera de piso y amiga, interpretada por Alexis Zegerman, y al profesor de autoescuela, encarnado por Eddie Marsan. En general, cumplen con la profesionalidad tradicional de los británicos.

En resumen, un filme que me deja con una sensación ambivalente, muy condicionado por el personaje que como podéis imaginar, a ratos me divierte y a ratos me carga. Yo le pongo un seis, con un siete en la interpretación y la misma nota en la dirección.

En la imagen de hoy. Londres. Cómo no. Y Camden, donde pasan cosas de la película.

Mercadillos en Camden Town, Londres - Fujifilm Finepix F10

Viaje al centro de la Tierra (2008)

Cine

Viaje al centro de la Tierra (Journey to the Center of the Earth, 2008), 18 de octubre de 2008.

Durante un día me he estado pensando si iba a comentar esta película o no en estas páginas. En contra de tal hecho se encuentra la cuestión de que la vi este pasado sábado en lo que podría denominarse «un pase privado de una versión de vídeo de alta calidad» y no en las tradicionales salas de cine. A favor se encuentra el hecho de que la película todavía se encuentre en cartelera, y que la visualización, aunque en vídeo fue realmente de muy alta calidad. Al final, un amigo me recordó que sí que he comentado en otras ocasiones películas de la Filmoteca de Zaragoza y que esta institución proyecta las películas en vídeo y con película tradicional. Así que… vale… la comentaré. Otro aspecto a favor es que la he visto en versión original subtitulada en español. Raro privilegio, casi imposible, en las salas comerciales de la capital maña.

En primer lugar, decir que el filme dirigido por Eric Brevig no es una adaptación de la famosa y entretenida novela de anticipación de Julio Verne. En esta ocasión, nos encontramos con un geólogo, modelo pringado, interpretado por Brendan Fraser, cuyo hermano desapareció y presuntamente murió estudiando volcanes, que debe cuidar de su sobrino (Josh Hutcherson) durante unos días. Con el sobrino van unos libros, entre ellos una copia de la novela de Verne, que harán que se cojan un avión, se planten en Islandia, conozcan a una guapa guía de montaña (Anita Briem) y acaben reproduciendo el recorrido de los aventureros del siglo XIX desde el Snaefells hasta un volcán italiano (da igual que en el original de Verne fuera el Stromboli y aquí se trate del Vesubio, es lo mismo)

La película se ha rodado en dos versiones. Una para su proyección en pantalla convencional y otra para pantallas 3D. Y esto se pone de manifiesto en que a los responsables de este subproducto les importa más bien poco la historia, los personajes, sus interrelaciones, sus motivaciones o lo que sea. Todo lo que tiene que ver con los actores y los personajes es banal, descuidado, tomado de cualquier manual tipo «Escriba guiones de cine y televisiones en dos semanas y sin esfuerzo». Tampoco se sonrojan de copiar descaradamente alguna de las más célebres persecuciones en carretilla minera de la historia del cine. Todo es secundario a la creación de escenas presuntamente impactantes en la versión 3D.

Resultado final: da la impresión de que los guionistas de esta historia van por el mundo con el encefalograma plano. En su conjunto es un mamonada de mucho cuidado. Se comprende que yo me hubiese negado, más bien ni hubiese considerado, ver este engendro en las pantallas de cine. Su único público objetivo sólo pueden ser niños que se pasan la sesión gritando, atiborrándose de palomitas con mantequilla hasta que les revientan las coronarias y saltando en los asientes como energúmenos. Si a cualquier otra persona de otros grupos de edad le llega a interesar este subproducto, habría que mirarlo de inmediato en algún servicio de urgencias.

De la interpretación no vamos a hablar. Para qué. A parte de que no tiene importancia… pues que no la hay. Por lo menos la chica es guapa. Y ya se inventan una adecuada subida de temperaturas para que pase de la ropa alpina a la camiseta de tirantes y los pantaloncitos cortos. Si casi me extraña que no acabe en bikini.

En fin, que no. Que no hay que ir a verla. Ni aun en versión original. Ni aunque os inviten como a mí. Que es un bodrio. Le pongo un tres con la misma nota en dirección y en interpretación.

Y la foto de hoy. Pues un volcán, que si os habéis pasado últimamente por aquí, sabéis que tengo fotos de volcanes.

Vista desde la necrópolis

Vista de Pompeya y el Monte Vesubio - Canon EOS 40D; Tokina AT-X Pro 124 (12-24/4)

La cabeza entre las nubes, de Susanna Tamaro

Literatura

Como siempre que me voy de vacaciones, en mi última escapada por Italia me llevé lectura relacionada directa o indirectamente con el destino. Y el libro elegido en esta ocasión ha sido una novelica de la escritoria italiana Susanna Tamaro, La cabeza entre las nubes (La testa tra le nuvole).

Hasta ahora, nunca había leído una obra de la escritora ni tenía muchas referencias a parte de saber que se trata de una de las figuras más destacadas de la literatura italiana actual. Así que sin muchos prejuicios me dispuse a leer la que fue la primera novela publicada por la autora.

La novela es la historia de un adolescente, que vive cómodamente con su abuela, sin padres, y que a partir de un accidente sale en una fuga por el mundo en la que le pasarán diversas peripecias. Estas peripecias me han recordado de alguna forma al Pinocchio de Collodi. Un alma relativamente nueva, sin maltratar por la vida, sale al mundo y se va encontrando con una serie de personajes entre la picaresca y los surrealista que van conformando su propio carácter.

La escritura es ágil, fácil de leer pero no simple. La limitada extensión de la obra hace que sea adecuada para un viaje corto.

Lo que pasa es que tras un comienzo muy animado, la historia no ha acabado de agarrarme. Las peripecias me han parecido progresivamente menos interesantes, hasta llegar a una conclusión que no sé muy bien si tiene que ver con lo que ha antecedido.

En fin, quizá tenga que plantearmente volver a probar con otra obra de la autora, más madura… o simplemente dedicarme a otros autores. Que ha mucho que leer en el mundo.

La imagen de hoy, cómo no, de la Roma en la que pasan algunas de las peripecias del protagonista.

Tiber

El Tíber desde el Ponte Sant'Angello - Canon EOS 40D; EF 28/1,8 USM (composición de tres fotogramas)

Los premios IgNobel… y algún que otro premio Nobel

Ciencia, Humor, Política y sociedad

Ya hace días vi la noticia en Microsiervos de los premios IgNobel. Otorgados por los Annals of Improbable Research, se otorgan a aquellas investigaciones científicas que se perciban como auténticamente inútiles o absurdas. Y da la impresión de que hay muchas más investigaciones de este tipo de lo que parece.

Este año, han recaído en perlas como las siguientes:

  • Medicina: Demostrar que medicamentos falsos y caros son más efectivos que medicamentos falsos y baratos.
  • Física: Demostrar matemáticamente que montones de cuerda o cabellos, o de casi cualquier otra cosa,inevitablemente se terminan enmarañando y formando nudos.
  • Química: Ex-aequo para dos grupos de investigadores. Uno demostró las propiedades espermicidas de la Coca-Cola; el otro demostró que la Coca-Cola carecía de propiedades espermicidas.
  • Nutrición: Modificar electrónicamente el sonido de las patatas «chip» para que quien las mastique crea que son más crujientes y frescas de lo que realmente son.
  • Biología: Demostrar que las pulgas que viven en perros saltan más alto que las que viven en gatos.

«and so on…» que dirían los británicos. En cualquier caso, queda demostrado que el mundo de la ciencia es como el mundo general. Un lugar donde cabe todo, desde lo mejor hasta… esto.

Pasando al mundo de «lo serio», este año el Premio Nobel de la Paz se ha otorgado al que fue presidente de Finlandia, Martti Ahtisaari. A este buen señor, se le acredita/acusa por ser el responsable de plan de paz para la antigua provincia serbia con un mayoría étnica de origen albanés de Kosovo. Como consecuencia de dicho plan, esta antigua provincia, con pocos medios para una subsistencia por sí misma, se ha declarado independiente y ha sido reconocida por buena parte de la comunidad internacional más influyente. La minoría étnica de origen serbio vive con miedo a violencias o discriminación, o está viéndose obligada a dejar sus hogares, yéndose a Serbia. Esta situación también ha sido utilizada como excusa por Rusia para su guerra con Georgia y para reconocer a las regiones separatistas de esta última. Se supone que las bienintencionadas sin duda acciones de este señor estaban encaminadas a conseguir un mayor nivel de paz en el mundo, y eso se ha premiado. Pero la realidad es otra.

Sigo con imágenes de mi viaje por Italia. Quizá el Foro Romano, como ejemplo de lugar de convivencia ciudadana por excelencia.

Foro Romano, vista

Foro Romano desde el Campidoglio - Canon EOS 40D; EF 50/1,8

Quemar después de leer (2008)

Cine

Quemar después de leer (Burn After Reading, 2008), 15 de octubre de 2008.

Siempre he sido un seguidor del cien de los hermanos Coen, Ethan y Joel. Pero ha habido algunas películas en su filmografía que me han dejado un poco frío o incluso un poco quemado. Y lo que es más… alguna de esas fue con George Clooney de protagonista. Así que el ánimo estaba un poco dividido conforme nos acercábamos a la sala de proyección… ¿que sería esta vez?

La película es una parodia de las películas de espías, a propósito del olvido de un CD, cuyo contenido real no desvelaremos, en el vestuario de un gimnasio donde trabajan alguno de los protagonistas del largometraje. A esto añadiremos que los curiosos personajes que forman parte de este circo se encuentran todos entrelazados en un enredo de amoríos y rollos, los unos con los otros. No entraré a comentar mucho el argumento. Esencialmente porque no merece la pena. Aquí de lo que va es de que los hermanos Coen hacen una burla general de la idiotez humana con la excusa del pseudoenredo de espías.

Y les sale… a medias. La película tiene momentos buenos. Te ríes en algún rato. Alguno de sus actores, como Frances McDormand o John Malkovich están muy bien. Este último sale demasiado poco. Otros cumplen bien con su cometido como la solvente Tilda Swinton o Richard Jenkins. Pero los más protagonistas, George Clooney y Brad Pitt, sin estar mal, muestran más sus limitaciones. Y el problema es que el filme está pensado para ellos. Y no acaban de dar la talla. Y eso condiciona también el desarrollo de la película, que queda coja en alguna ocasión. No hay una continuidad en los desarrollos humorísticos. Esto no es El Gran Lebowsky, desgraciadamente, donde también se manejaban algunos de los conceptos que aquí se exponen.

Ah, se me olvidaba. J.K. Simmons, el «padre» de Juno, hace dos breves intervenciones que son de lo más divertido de la película.

En resumen, como he leído en algún sitio (no recuerdo dónde), no es para tirar cohetes, aunque mejor que la mayoría de las comedias con las que nos torturan últimamente. Cine intranscendente con algún buen golpe, alguna buena interpretación y competencia en su realización. Le pondremos un seis a la valoración global, con un siete en la dirección y un seis en la interpretación.

Otras opiniones sobre la película:

Os dejo con un paisaje napolitano.

Via San Biagio dei Librai

Via San Biagio dei Librai, Napoles - Canon EOS 40D; Tokina AT-X Pro 124 (12-24/4)

Torturar datos y colección en Flickr

Ciencia, Fotografía personal

Desde hace incontables años, conocía un dicho, más o menos, cuando trabajas con herramientas estadísticas, que si torturas los datos acaban confesando la verdad que tu quieres. Pero nunca había sabido de donde venía el dicho. Pues bien, hace unos días Microsiervos me dio la solución:

Si torturas los datos lo suficiente, acabarán confesando cualquier cosa. (Fred Menger, profesor de química e investigador)

Imprescindibles, estos chicos de Microsiervos.

Por otro lado, ya está disponible en Flickr mi colección de fotografías del viaje al Golfo de Nápoles y Roma.

Colección Golfo de Nápoles - Roma

Colección Golfo de Nápoles - Roma

Os dejo una imagen de este viaje.

Piazza Navona

Cuadro y pintores en Piazza Navona, Roma - Canon Digial Ixus 860IS

William Claxton, fotógrafo de jazz

Fotografía, Música

Uno de los enlaces recomendados en el blogroll que podéis encontrar en la columna de la derecha de este Cuaderno de Ruta es The Online Photographer. Y algo que hacen de vez en cuando en este blog es recomendar paseos por la obra de diversos fotógrafos. Recientemente, han publicado la noticia del fallecimiento de William Claxton, fotógrafo a quien yo no conocía.

La característica más destacada de este fotógrafo es su dedicación a la fotografía del mundo del jazz, un mundo que da lugar no sólo a una música que levanta pasiones u odios por igual, sino también a una plasticidad visual poco usual. En unas condiciones de toma siempre difíciles, generalmente en interior, con la necesidad de fotografiar con la luz que haya, con grandes contrastes, el fotógrafo no sólo tiene que dominar los aspectos técnicos de la toma de la imagen sino que además tiene que tener un conocimiento del músico y de la música que le permita anticipar el instante en el que la expresión del jazzista va a darnos esas imágenes icónicas que muchos hemos visto en muchas ocasiones. Y creo que las imágnes de Claxton son un buen ejemplo de ello.

También convendrá repasar las imágenes relacionadas con el mundo de las celebridades y de la moda, para completar la visión de conjunto de la obra de este fotógrafo. Que os recomiendo.

En la imagen de hoy, Sorrento. En los lugares de vacaciones de la costa italiana se tocaba jazz hace unas décadas para entretener a los veraneantes norteamericanos, como han inmortalizado algunas películas detacadas.

Hoteles de Sorrento

Lujosos hoteles junto a la orilla del mar en Sorrento - Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM

Los astronautas son buenos fotógrafos

Ciencia, Fotografía

Cualquiera que sea aficionado a temas científicos, tarde o temprano dedica algún que otro rato a ver fotografías astronómicas. Entre estas, están las que toman los telescopios sobre objetos distantes como los cuerpos que pueblan nuestro Sistema Solar o sobre objetos del espacio profundo como las más distantes galaxias. Pero también están las que toman fotógrafos con cámaras fotográficas desde la superficie de la Tierra o «sus alrededores». Y al decir «sus alrededores» me refiero a las que toman los astronautas desde el espacio. Y lo cierto es que estas últimas son buenas fotografías. Imágenes que muestran una espectacularidad y un plasticidad fuera de lo normal.

Todo esto me lo recordó un artículo publicado por José Pujol en su blog La mesa de luz. En el se hace un repaso a la tecnología utilizada para fotografiar las misiones Apollo, en las que se envió al hombre a la luna. Insiste especialmente en las fabulosas cámaras Hasselblad que se adaptaron para este fin. Y a la vista de los resultados, con todo éxito. Pero también se menciona que la utilización de dichas cámaras y la obtención de unas imágenes de alta calidad, implica que la persona que las maneja, el astronauta, ha de saber qué hacer con el instrumento que tiene en las manos. Tiene que ser también un fotógrafo.

De todas formas, como vale más un imagen que mil palabras, os dejo un enlace a las fotografías de la NASA.

Si los fotógrafos espaciales suele fotografiar la Tierra vista desde el cielo, los demás mortales tenemos que conformarnos con imortalizar el cielo visto desde la Tierra.

Cielo y volcán

El Vesubio desde Nápoles, con el golfo de Nápoles de por medio

De vuelta en casa, unas pequeñas reflexiones sobre el viaje a Nápoles

Viajes

Acabo de regresar a casa después de unas cortas vacaciones por Italia. He recorrido algunos de los lugares más característicos del Golfo de Nápoles, y antes de despedirme de «la bota», he pasado una tarde en Roma. He aquí un resumen de lo que podría ser recomendaciones a otros viajeros.

Nápoles. Creo que es difícil acusar a la capital de la Campania de ser una ciudad bonita. Pero salvo que seas excesivamente aprensivo, también es difícil no considerarla muy interesante. Sus estrechas callejas, su ropa tendida, el curioso carácter de los napolitanos, el caos que te envuelve, son experiencias interesantes de por sí. A cada cual corresponde valorar qué le gusta o no vivir cuando viaja.

Ropa tendida en los vicos que desembocan en el Decumano Maggiore de Nápoles

Ropa tendida en los vicos que desembocan en el Decumano Maggiore de Nápoles

Una alternativa razonable a la hora de alojarse puede ser Sorrento, especialmente si uno busca un ambiente más tranquilo, más de vacaciones. Tendrá a mano lo mismo que yo he visitado, y más a mano algunas cosas que se me han quedado en el tintero, como la Costa Amalfitana.

Hoteles privilegiados con vistas al mar en los acantilados que limitan Sorrento con el mar

Hoteles privilegiados con vistas al mar en los acantilados que limitan Sorrento con el mar

Quizá haya quien se quiera plantear la posibilidad de recorrer la región en coche. Indudablemente, esto dota al viajero de una gran flexibilidad a la hora de programar sus recorridos y sus visitas. Pero habrá de tener temple y nervios de acero. La circulación es demencial. Coches, motos, peatones, se disputan el espacio con una ferocidad impensable. No apto para almas sensibles.

Coches aparcado por todas partes ante el Castelo Nuovo de Nápoles

Las dos joyas del Golfo de Nápoles son las ruinas de Pompeya en el aspecto cultural y el Parque Nacional del Vesubio en el aspecto de la naturaleza. Ambas hay que conocerlas poco o mucho. En el aspecto cultural, no deberemos olvidar las ruinas de Herculano, más pequeñas pero no menos interesantes que las de Pompeya, y el Museo Arqueológico de Nápoles, que yo no he visitado pero cuyas referencias son notables.

El Foro de Pompeya con el amenazador Vesubio al fondo

El Foro de Pompeya con el amenazador Vesubio al fondo

Un rincón entre las ruinas de Herculano

Un rincón entre las ruinas de Herculano

En el aspecto de naturaleza, me gustaría decir que la costa es estupenda. Pero el hecho es que las orillas del Golfo de Nápoles son un absoluto desastre urbanístico. Lo mejor de la costa que he visto ha sido la Isla de Capri, aunque este bello rincón mediterráneo me ha agobiado por la invasión turística que sufre y que, desde mi punto de vista, minora notablemente la experiencia del viajero. Quizá sea interesante plantearse las visitas a la Isla de Ischia o de la Costa Amalfitana, así como otros rincones de la Península de Sorrento para reconciliarse con el Mediterráneo.

Navegando por la costa norte de la Isla de Capri

Navegando por la costa norte de la Isla de Capri

Los desplazamientos en transporte público no son complicados. O sí. Dada la densidad de población de la zona, se han desarrollado una serie de líneas ferroviarias entre las cuales destacaría la Circumvesuviana, que une Nápoles con Herculano, Pompeya y Sorrento entre otras y que permiten el transporte de forma eficaz. Pero estos destartalados trenes y estaciones apenas tienen indicaciones. Nunca sabes con precisión si no preguntas si el tren que viene es el que te conviene, dado que muchas estaciones dan servicio a varios recorridos finales. Pero bueno, hay que echarle un poco de emoción al asunto.

Un "treno" de la "vesubiana" entra en la estación de Ercolano

Un 'treno' de la 'vesubiana' hace su entrada en la estación de Ercolano

Comer no es problema. Hace falta ser muy torpe para equivocarse. En cualquier pizzeria o trattoria te dan bien de comer y en muchas de ellas por precios más que razonables. Conviene dejarse aconsejar. Y probar las preparaciones locales. Olvidaos de las carbonaras y boloñesas, de las cuatro estaciones y las cuatro quesos. Cualquier cosa con el apellido «a la sorrentina» o con «frutti di mare» o «pescatore» o «a modo mio» va a estar muy rico. El pescado y otros productos del mar está siempre fresco y muy bueno.

Pizza 'Iris 1' en una pizzeria anodina de Piazza Garibaldi en Napoles con abundancia de 'frutti di mare'

Pizza con abundantes 'frutti di mare' en una anodina pizzeria napolitana

Por último, pasar un rato en Roma, aunque ya se conozca, está bien. Así que nada, un paseíllo por la ciudad eterna sienta estupendamente.

Piazza Navona, Roma

El material fotográfico utilizado en el reportaje gráfico del viaje ha sido:

  • Canon EOS 40 D con objetivos
  • EF 24-105/4L IS USM
  • Tokina AT-X Pro 124 (12 -24/4)
  • EF 28/1,8 USM
  • EF 50/1,8 I
  • Canon Ixus Digital 860IS

Un largo paseo por Roma… y cómo me ha cundido

Viajes

En Roma ya había estado. Dos veces. Y la última, hace menos de cuatro años; durante una semana. Así que poco nuevo para ver. Aunque siempre hay algo. Por señalar dos cosas, dos basílicas. Una muy coqueta, de estilo bizantino, siglo V; Santa Sabina. Muy sencilla, pero me ha gustado. La otra, Santa María la Mayor. Pues eso. Estilo vaticano, grandilocuente y excesivo.

Basilica bizantina de Santa Sabina

Basílica bizantina de Santa Sabina

Una de las cúpulas de la pretenciosa basilica de Santa Maria la Mayor

Una de las cúpulas de la pretenciosa basílica de Santa María la Mayor

El resto, cosas ya vistas y sabidas pero que está bien. Un vistazo panorámico al foro, un paseo junto al Coliseo y el Arco de Constantino… Nunca me falta la visita a Moisés, a quien le tengo especial cariño desde hace casi 30 años. Luego, los tópicos del centro. La fontana de Trevi, donde lo más divertido es ver a la gente, multitud más bien; un coro de alemanes que cantaba muy bien en el Panteón; un bonito atardecer en el Puente de Sant’Angelo.

Niños y velas en Santa Maria in Cosmedin

Niños y velas en Santa Maria in Cosmedin

Vista del Foro Romano desde el Campidoglio

Vista del Foro Romano desde el Campidoglio

Arco de Constantino

Arco de Constantino

Moises de Miguel Angel en San Pietro in Vincoli

Moises de Miguel Angel en San Pietro in Vincoli

Turistas asiáticos en la Fontana de Trevi

Turistas asiáticos en la Fontana de Trevi

Celebración litúrgica en alemán en el Panteón romano

Celebración litúrgica en alemán en el Panteón romano

El atardecer cae sobre Castillo de Sant'Angelo

El atardecer cae sobre Castillo de Sant

Luego, ya oscureciendo u oscuro, un paseillo por el casco viejo hasta los alrededores de la Plaza de España, para cenar por allí y… se acabó. Mañana, a casa.

La gente se apiña alrededor de la barcaza en la Plaza de España

La gente se apiña alrededor de la barcaza en la Plaza de España

Capri c’est fini y torna a Surriento

Viajes

Último día en el Golfo de Nápoles, y lo suyo, tras haber viajado por aire y tierra, era coger un barco. Así que dicho y hecho, hoy me he embarcado rumbo a Capri. La famosa isla en la que ya vacacionaban los pijos en tiempos de Caesar Augusto y Tiberio.

Llegada al puerto de Marina Grande, Capri

Llegada al puerto de Marina Grande, Capri

Nada más llegar, y siguiendo los consejos de la Michelin, he vuelto a embarcar. Esta vez en una combinación de lancha y barca de remos, con el fin de admirar la Grotta Azzurra. La verdad es que el agua de color azul es curiosa, pero lo que he acabado pagando por la excursioncilla me ha parecido un timo.

En la motora, saliendo del puerto de Marina Grande

En la motora, saliendo del puerto de Marina Grande

Precarias barquitas para entrar en la Grotta Azzurra

Precarias barquitas para entrar en la Grotta Azzurra

La Grotta Azzurra,... evidentemente

La Grotta Azzurra,... evidentemente

Después, he cogido el funicular que une la Marina Grande con el pueblo de Capri y he hecho… lo que se puede hacer en este sitio. Buscar miradores para ver el paisaje, y localizar algún rincón mono por el pueblo, libre de tiendas y de turistas. No es fácil. Abundan tanto unas como otros.

Funicular de Marina Grande a Capri

Funicular de Marina Grande a Capri

 

Vista desde Punta Cannone hacia los farallones

Vista desde Punta Cannone hacia los farallones

 

Bajada por Via Madre Serafina

Bajada por Via Madre Serafina

Después de comer, se coge un microbús y te vas la otra población de la isla. Para hacer más de lo mismo; rincones monos y paisajes. Por lo menos aquí te ponen un telesilla para subir a lo más alto.

 

Fruteria en Anacapri

Frutería en Anacapri

 

Telesilla en el Monte Solaro

Telesilla en el Monte Solaro

El viaje en barco a Capri se puede hacer directamente desde Nápoles. Pero yo he ido con la Circumvesuviana a Sorrento, donde he cogido el jet a la isla. A la vuelta, con un sol poniente bastante agradable, he podido apreciar las bondades de la costa en la misma ciudad de Sorrento. Para otro viaje habrá que dejar el resto de la península sorrentina y la Costa Amalfitana.

 

Alejándonos de Capri con la puesta de sol

Alejándonos de Capri con la puesta de sol

 

Los hoteles pijos de Sorrento sobre los acantilados en la orilla del mar

Los hoteles pijos de Sorrento sobre los acantilados en la orilla del mar