[Libro] Las tumbas del mañana

Literatura

Hace casi un año comentaba la lectura de una novelita de Anne Perry, que en aquellos momentos me vino bien y disfrute razonablemente, sin que fuera una tremenda maravilla. Comentaba en aquella entrada que había dejado en el cajón de pendientes una novela de mayor extensión de su serie situada en torno a la Primera Guerra Mundial, de cuyo alto el fuego se celebra hoy el aniversario. El 11 de noviembre a las 11 de la mañana. Tras un proceso de limpieza y reorganización doméstica de mi biblioteca en mis últimos días de vacaciones, agrupe en un montón algunos libros malditos, empezados pero abandonados. Y uno de ellos es este. Y decidí terminarlo. Y ahora os lo cuento.

Las tumbas del mañana (No Graves as Yet)
Anne Perry (traducido por Borja Folch)
Zeta Bolsillo; Barcelona, 2009
ISBN: 9788498722659

College - Cambridge

Visité Cambridge en diciembre de 1994, y de aquellas diapositivas tomadas como vieja Pentax P30N, una vez escaneadas, he obtenido algunas imágenes en blanco y negro razonables.

Nos encontramos en el verano de 1914. El mismo día que en Sarajevo se produce el asesinato del archiduque Francisco Fernando, los hermanos Reavley, Joseph, sacerdote anglicano y profesor en Cambridge de lenguas bíblicas, y Matthew, miembro de los servicios secretos, reciben la noticia de que sus padres han fallecido en un accidente, cuando su coche se ha salido de la carretera. Previamente, Matthew había recibido una petición de su padre, político retirado, para reunirse a propósito de un documento que había llegado a su poder que ponía en cuestión el honor del Reino Unido. Después de los servicios funerarios, los hermanos comprueban que alguien ha entrado en la casa de sus padres, registrándola en busca de algo. Tras una breve investigación, llegan a la conclusión de que sus padres han sido asesinados, aunque la policia ha declarado su muerte como accidental. Pocos días después, Sebastian Allard, uno de los más brillantes alumnos de Joseph, aparece muerto, aparentemente asesinado, en el colegio universitario. Los dos hermanos comprobarán que todas las muertes y la compleja situación internacional están relacionadas. Pero el misterio de los crímenes parece irresoluble tanto para ellos como para la policía.

Por lo que me cuenta la contraportada, y por lo que leo por ahí, se trata del primer libro de una serie de cinco en el entorno histórico del primer conflicto mundial del siglo XX. Evidentemente, la autora, más conocida por sus libros de misterio, intenta dar un paso adelante, y sin renunciar a este aspecto, incluir también las vertientes de novela histórica y drama familiar en esta saga. Sin embargo, al finalizar el libro he entendido mejor por qué no me entró a la primera, ya que mi primer intento de lectura del mismo data de hace casi dos años. El comienzo es prometedor. Hay unos crímenes, hay un grupo familiar con sus tensiones propias, y hay un entorno histórico que da pie a la intriga política de alto nivel. Buenas materias primas para un drama de época. Quizá le falte un elemento de romance, que no aparece en la práctica en toda la historia. Pero la investigación de los dos hermano pronto decae. La historia de ambos, en sus investigaciones por resolver los misterios, pronto empieza a avanzar en círculos, con carencia de emoción o de avances de ningún tipo. Todo ello, para que en un par o tres de capítulos, al final, uno de ellos, el reverendo académico, se ponga las pilas y deshaga el enredo político criminal. De una forma, además que me parece poco satisfactoria.

En resumen, en mi opinión un drama de intriga fallido, que hará muy difícil que vuelva a confiar en un libro de esta autora, y prácticamente imposible que me dé por leer los otros cuatro libros de la saga que inicia este de hoy.

College - Cambridge

Cambridge es uno de los escenarios de la novela, el más importante; pero no recuerdo el nombre de los "colleges" que visitamos. ¿Tal vez algún visitante los reconocerá y me dirá dónde está tomadas las fotos?

[Fotos y Arte] Además de pasear por el Parque Grande,… África, zetas y algunas cosas más en el Centro de Historias

Arte, Fotografía personal

Este fin de semana ha sido sosete. El tiempo gris y ventoso han desanimado ha hacer mucha vida fuera de casa. Invitaban más a quedarse al calor del hogar, oyendo de lejos el soplar del cierzo, que en algún momento se ha puesto muy pesado. Sin embargo, además de algún cine, que os lo cuento mañana, ha habido tiempo para otras cosas.

En cualquier caso, el sábado por la tarde a primera hora, aun cuando se levantó el viento, salió el sol y salí a dar una vuelta con la cámara, independientemente de otras actividades sociales.

Parque Grande

Un gato, curioso, observa mis movimientos cerca del río Huerva (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

Parque Grande

Cada vez que paso por este monumento "a la madre" se encuentra más deteriorado por la acción de los vándalos (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

HUMS

La trasera del Hospital Miguel Servet impone desde la orilla del Huerva (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

Universal

Después del paseo, unos cafés en algún sitio con unos amigos; otras personas se refugian en los cafés para leer,... o tal vez esperen a otras personas, y aprovechan el tiempo (Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited).

No duró muchas horas la luz del sol, el domingo salió francamente nublado y con mucho viento. Mi primera opción fue la de quedarme en casa por la mañana, pero finalmente acepté la propuesta de visitar las exposiciones del Centro de Historias y tomar un chismito en el café del lugar antes de volver a casa a comer. Os cuento lo que vi con imágenes.

Espacio Visiones

La plataforma de arte independiente "Factoryart" nos presentaba una selección de intervenciones, respetuosas con la naturaleza y con la sostenibilidad de la misma, en su muestra "Intervenciones sin Huella" (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 Limited).

Fragil - Nature Graffiti

En otros motivos, me interesaron estos "Nature Graffiti", que por su naturaleza no son permanentes, y por lo tanto no alteran el medio (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 Limited).

Espacio tránsito - ZIG ZAG ZGZ

En el Espacio de Tránsito, el proyecto A54insitu se vertebra en torno a la arquitectura de la ciudad (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 Limited).

Espacio tránsito - ZIG ZAG ZGZ

De alguna forma, la luminosa imagen anterior y ésta, más oscura, partes de un todo, se complementan por la mirada a través de esos marcos (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 Limited).

Figura tradicional materna

La exposición que más me gustó, que recomiendo vivamente, es "Colores de África"; desde elementos de aspecto tradicional como la figura materanal de la foto hasta otros propios del arte contemporáneo (Pansonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8).

Mika - Jean Paul Nsimba (Congo)

Colores brillantes, como este detalle de "Mika" del congolés Jean Paul Nsimba, y variedad de conceptos caracterizan las obras expuestas (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8).

Autor: Georges Lilanga di Nyama (Tanzania)

El autor mas representado es Georges Lilanga de Nyama con obras pintadas y escultura, con unas figuras muy características y muy coloridas, muy expresivas (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8).

Señora Z en caja - Raúl Jiménez

Finalmente, el proyecto multidisciplinar de La Casa de Zinas y Susana Vacas, "Proyecto Zeta", alrededor de esta letra del abecedario, creo que por estar presente en el nombre de nuestra ciudad, Zaragoza, me pareció más flojita para la cantidad de espacio que ocupaba, pocas cosas como esta "Señora Z en caja" de Raúl Jiménez, me llamaron la atención (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 Limited).

Zetas para cocinar

En cualquier caso, sirvió para completar una mañana que parecía aburrida y doméstica por el gris del cielo y el frío del viento, y que nos hizo entrar un poco en calor con estas exposiciones en el que es uno de mis espacios culturales preferidos en la ciudad (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 Limited).

[Libro] 1Q84 – libro 3

Literatura

Hace casi medio año que comenté en estas páginas el primer volumen de la novela 1Q84, con los libros 1 y 2 de la historia, de Haruki Murakami, un libro que me causó una muy buena sensación, con el que disfruté, y del que he esperado con ganas su conclusión, que llegó al mercado a principio de este mes de octubre que ahora estamos a punto de cerrar. Así que os cuento lo que me ha parecido.

Eso sí, una advertencia previa. Si alguien no ha leído el primer volumen, que sepa que aquí comentaré el libro como si se hubiese leído. Por lo tanto, si alguien quiere permanecer ignorante de la trama del mismo hasta su lectura, que se vaya a ver mi reseña de aquel primer volumen para informarse, si lo desea, y evite seguir hacia adelante.

1Q84 – Libro 3
Haruki Murakami (traducción, Gabriel Álvarez Martínez)
Tusquets Editores, colección Andanzas; Barcelona, 2011
ISBN: 9788483833551

Tras los acontecimientos con los que culminaron el libro 2 de esta historia a caballo entre la realidad y la fantasía, tenemos a Aomame que finalmente no se suicida tras asesinar al líder de Vanguardia, porque por encima de su deseo de proteger a Tengo quiere encontrarse con él, y a este aturdido por la extraña relación física que tiene con Fukaeri. Por otro lado, a la alternancia de los capítulo que van siguiendo las andanzas de ambos, se suman los dedicados a la investigación del extraño y feo detective Ushikawa, encargado  por Vanguardia para encontrar a Aomame. Y así conoceremos como Aomame se recluye en su piso bajo la protección de su antigua clienta y su servicio de seguridad, como Tengo abandonará Tokio para cuidar de su padre en el pueblecito costero, y cómo Ushikawa irá atando cabos que le mostrará la relación entre los dos anteriores y que por lo tanto, lo mejor es que para encontrar a la una debe vigilar al otro. Los tres son conscientes que están en una realidad alternativa, ya que el detective también es consciente de la existencia de las dos lunas. Y el misterioso embarazo de Aomame dará un nuevo impulso a la Little People para encontrarla.

Si de los dos primeros libros hablábamos del buen ritmo aunque pausado con el que sucedía las cosas, aquí nos encontramos con un entorno más reflexivo. Las cosas más importantes desde el punto de vista de la acción ya han sucedido. Pero queda por definir el destino final de todos los personajes que importan. Es curioso como alguno de los personajes ha perdido su importancia. Fukaeri se va, ya ha cumplido y no volvemos a saber de ella. Estamos en realidad ante una espera final, cuyo único objetivo es saber si se producirá el encuentro entre los dos protagonistas de la historia, y si podrán abandonar el mundo de 1Q84, en el que inadvertidamente han entrado en un momento dado. Y el papel que Ushikawa tendrá en todo ello. Un conjunto de acciones que se podrían haber contado en un capítulo, si no fuera porque este libro 3 se centra en las reflexiones de todos estos personajes.

He de reconocer que me ha enganchado menos que los dos primeros libros, y me ha costado más de leer. Aunque una vez dejado reposar, reconozco que toda la historia en su conjunto, los tres libros, tienen sentido. Me han gustado. Son recomendables. No se puede juzgar este libro aislado. Porque desde ese punto de vista carece de sentido. Forma parte de un todo, y desde ese punto de vista tiene sentido su cambio de ritmo, de perspectiva, y su quizá apresurado final. Así que ya sabéis, no estamos hablando de dos obras distintas, sino de una única obra que el capricho editorial y comercial ha querido que tuviéramos que esperar unos meses para poder leer.

Al menos, está escrito de modo que en seguida coges el hilo en el caso de que hubieses leído los primero libros con meses de antelación.

Principe Pío (moderna estación)

Nuestro protagonistas precisan o se mueven en el entorno de la densa red ferroviaria de Tokio y su región; en la foto, la moderna entrada a la estación de Príncipe Pío, intercambiador de metro y trenes de cercanías, de las red ferroviaria de Madrid (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8).

[Vídeo – humor] Cousteau, le commandant

Humor, Música

Esta entrada tendría que haber sido mi humilde aportación a este Cuaderno de Ruta de ayer viernes. Pero mi tarde fue lo suficientemente compleja para evitarlo. Pero le pondremos remedio. Porque quiero poneros este vídeo, y a ser posible una sonrisa en la boca.

Todos los viernes, casi cuando van a dar las ocho de la mañana del viernes, la gente del programa Hoy empieza todo de Radio 3 que me hace llevadero diariamente el madrugón para ir a trabajar, busca sólidos motivos para poner la siguiente canción de Los Petersellers. Y yo sé que lo peor de la semana ha pasado, y la mañana del viernes transcurre con más suavidad. Gracias.

[Fotos – arte] Un ratico en el Museo de de Zaragoza

Arte, Cultura

Pues eso. Que ayer era el día del Pilar, lo cual equivale a agobios sin fin en toda la ciudad. Por lo menos para quienes no tenemos ganas de fiestas populares, multitudinarias, y esas cosas. Pero tampoco me apetecía quedarme en casa; necesitaba airearme. Y pensando que sería un sitio tranquilo me dirigí a la plaza de los Sitios, donde se encuentra el edificio principal con las secciones de arqueología y bellas artes del Museo de Zaragoza. No sabía si podría hacer fotos. La última vez que estuve fue cuando la exposición especial durante la celebración de la Expo 2008, y entonces no se podía. A la entrada no vi ninguna información al respecto. Así que con la discreta Pentax K-x y sus pequeños objetivos de la serie Limited. Nadie me dijo nada. A la salida, efectivamente vi un cartelico con la prohibición. Que no vi porque me distrajo con su amabilidad la moza de seguridad para indicarme por donde debía ir. Pues nada. He delinquido. He aquí las pruebas.

Uno de los bronces de Contrebia Belaisca (Botorrita)

De los objetos más importantes que podemos encontrar en la sección de arqueología son los bronces de Contrebia Belaisca, cerca de la actual Botorrita, porque nos dan abundantes claves para comprender el antiguo lenguaje celtíbero.

Admirando a Goya

Dentro de la sección de bellas artes, lo más visitado sin duda son las salas dedicadas a Goya; yo me he preguntado muchas veces si no sería mejor reunir en un único espacio todas las obras de Goya que hay en la ciudad para mayor atractivo turístico y cultural.

Con el niño

En un día festivo y familiar, algunos de los visitantes venían de fuera de la ciudad, y con las familias al completo, así que alguien se tenía que hacer cargo de los más pequeños.

La ninfa de las mariposas

Detalle de la voluptuosa ninfa de las mariposas de Casto Plasencia; qué pícaros estos pintores a caballo entre el XIX y el XX.

En el patio

En el soleado patio del museo, fue el único sitio donde aparte de mí se vieron otras gentes con cámaras; pero bueno, tampoco ha sido para tanto. Nunca he entendido según que prohibiciones. Y menos en un museo tan tranquilo tan excesivamente poco visitado como éste.

[Fotos] El patio de la Infanta

Arte

En la entrada anterior he mencionado este monumento rescatado e incrustado en el paralelepipédico edificio centra de Ibercaja. Pero no se me ha ocurrido poner imágenes del mismo. Lo subsano. Tomadas en la segunda visita a la exposición de fotógrafos húngaros, con la Panasonic Lumix GF1 y objetivos G 20/1,7 ASPH y G 14/2,4 ASPH.

Patio de la Infanta

-----

Patio de la Infanta

-----

Patio de la Infanta

-----

Patio de la Infanta

-----

[Libro] Calle de la Estación, 120

Literatura

Para esta semana pasada intenté preparar algunos libros, por las horas de hospital que me iba a pegar acompañando a un familiar. Al final, sólo dispuse uno, que esperaba me durase la probable duración del ingreso. No tal. Me lo pulí mucho más deprisa. Os lo cuento ahora.

Calle de la Estación, 120 (120, Rue de la Gare)
Léo Malet (traducción de Luisa Feliu)
Libros del Asteroide*; Barcelona, 2010
ISBN: 9788492663149

Place de la Gare

Uno de los problemas de Burma es que no hay pueblo o ciudad francesa que no tenga su calle o plaza de la estación; en la foto la Place de la Gare de Colmar (Panasonic Lumix LX3).

Nestor Burma era detective privado en el París de los años 30. Razonablemente famoso. Pero tras la debacle de la primavera del cuarenta es uno más de los prisioneros de guerra del ejército francés que son retenidos en Alemania. Tras cumplir tareas burocráticas, y ante la aparición de un misterioso prisionero amnésico, consigue un puesto en el hospital para prisioneros. Allí escuchará las últimas palabras del prisionero antes de morir:

«Hélène,… calle de la estación, 120».

Curiosamente, cuando ya devuelto a Francia se tope en la estación de Lyon Perrache con su antiguo colaborador Colomer, a este lo abatirán con varios disparos. Y sus últimas palabras tamibén serán:

«Jefe, Calle de la Estación, 120»

A partir de ahí, y con la ayuda más o menos bien intencionada o malintencionada de una pléyade de personajes que se irá encontrando, y que tendrán una relación con los fallecidos más o menos directa o tangencial, llevará a cabo una investigación que eventualmente lleve a localizar al asesino… a la asesina. Y que pasará por el Lyon de la «Francia libre» del gobierno de Vichy y el París ocupado por los nazis.

Place de la Gare

Estrasburgo también tine una vistosa plaza de la estación, que se refleja en la fachada de esta (Panasonic Lumix LX3).

Con un estilo alegre, desenfadado, irónico, no falto de mordacidaz ante la triste situación política, social y económica de la Francia derrotada en 1942, el autor Léo Malet inaugura con esta novela una larga saga de policiacas con el irónico y astuto Burma como protagonista. Como no soy especialmente fan de las novelas policiacas y de género negro, dudo que le preste mucha más atención al personaje. Pero reconozco que me lo he pasado realmente bien, y que terminé el libro mucho antes de que finalizase el corto ingreso hospitalario de mi familiar. Me parece bastante recomendable.

Metro Basilique de Saint-Denis

Pero en París y en su Banlieu, donde se sospecha que está la calle de la estación que interesa, puede haber más de la cuenta, porque hay muchas; en la imagén la estación del mentro en la Basílica de Saint-Denis (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

[Breve – música] Aniversario de Miles Davis

Música

Me hubiera gustado escribir una entrada más extensa. Pero estos días, por cuestiones familiares, voy con poco tiempo. O cansado. Así que me limitaré a señalar que en el día que se cumple el 20º aniversario de la muerte de Miles Davis, escuchar su música es una más que excelente recomendación. Si no tenéis nada, podéis empezar escuchando el podcast que le ha dedicado Cifu en Jazz porque sí. Yo todavía no he tenido ocasión, pero ya caerá, ya. En cualquier caso, considero retomar el tema cuando tenga más tiempo.

Hoy, para dormir, me pondré un rato el Kind of Blue.

[Libro] After dark

Literatura

Una de las características de los libros que hasta ahora había leído del japonés de moda, Haruki Murakami, es que sus novelas tienden a ser más bien tochos. En el sentido de su volumen, me refiero. Su 1Q84 inicial ya era gordota y todavía faltan partes, que esperamos para este mes que viene. Pero tenía pendiente desde este verano uno de sus relatos de extensión más razonable. Y en estos días lo léido. No me ha costado mucho, la verdad. Por su longitud, y por otros motivos.

After Dark
Haruki Murakami (traducción de Lourdes Porta)
Tusquets Editores – Maxi; Barcelona, 2010
ISBN: 9788483835623

Este relato nos va a permitir acompañar a una serie de personajes de la vida nocturna de Tokio en las horas tras la caída de la noche (after dark) y el cese de los servicios ferroviarios de la metrópoli japonesa. Y así, conoceremos a Mari una joven universitaria de 19 años que se refugia lejos de casa en una cafetería, enfrascada en la lectura. Donde la encontrará Takahashi, otro universitario y músico de jazz aficionado, que la conoció tiempo atrás a través de Eri, la hermana de Mari. También conoceremos el atribulado dormir de esta, en una habitación en la que el televisor muestra imágenes misteriosas a pesar de estar desconectado. O la vida en un love hotel, donde las parejas van y vienen con el único fin de practicar el sexo discretamente, y en el que un cliente ha agredido brutalmente y ha robado todas sus pertenencias a una joven prostituta china, que es servida a los clientes en una motocicleta, reducida al mismo estatus que una pizza por encargo. Todos los personajes interrelacionarán entre sí de un modo u otro a lo largo de la noche y la madrugada, conoceremos sus miedos y sus anhelos, y por qué permanecen en vela mientras la mayor parte de la ciudad duerme.

Con una escritura mucha más fluida y mucho más sencilla conceptualmente de lo que hasta el momento había leído de este autor, nos introduce en una pequeña historia en la que diversos conceptos y temas surgen. La familia, el futuro, las relaciones humanas, la violencia, la solidaridad, la belleza y sus significados, y cómo no, el enamoramiento. Como proceso este último, no como la inevitabilidad que en muchas obras literarias se presenta. Por supuesto, como sucede muchas veces en la obra de Murakami, aspectos sobrenaturales y la música de jazz son dos elementos que un momento dado u otro hacen presencia en la narración.

Realmente, es una obra que no me ha costado nada leer. Me enganché enseguida, y me ha parecido muy interesante. Uno simpatiza inmediatamente con los personajes. O directamente te caen mal, según las circunstancias. Pero sin que existan estereotipos. Cada uno de ellos tiene sus luces y sus sombras, y sus motivo. Sean estos conscientes o no. También me gusta la posición del narrador, que se ve a sí mismo como un observador, presente en las escenas narradas, aunque ignorado por los protagonistas de las mismas. E incapaz de intervenir e interactuar. Aun cuando lo desee.

Me parece una obra muy interesante, y como recomendación, me parece que puede servir como introducción a los mundos del escritor japonés de forma más suave y progresiva que otras de sus obras más conocidas, pero más densas y complejas.

A orillas del Rin

Las grandes ciudades siempre mantienen parte de su vida tras la caída de la noche; como la ciudad de Colonia a orilla del Rin (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

[Libro] Solar

Literatura

Dicen por ahí que Ian McEwan es el escritor de narrativa de ficción más importante de la actualidad. Yo he tenido oportunidad de leer dos de sus novelas, y ambas me han gustado bastante. Lo que no sé es si subir a lo alto del pedestal. Quizá eso es lo de menos. En su última novela, la emprende con el calentamiento local. O a lo mejor no. A lo mejor la emprende con algo más profundo todavía.

Solar
Ian McEwan (traducción, Jaime Zulaika)
Panorama de narrativas, Anagrama, 2011
ISBN: 9788433975553

Primrose Hill

Una de las oportunidades de redención para el protagonista de la novela, tiene que ver con un pulcro apartamento cerca de Primrose Hill, lugar donde los londinenses gustan de disfrutar de los días de buen tiempo, con vistas de la ciudad (Canon Digital Ixus 400).

Estamos en el año 2000. Michael Beard es un físico famoso, ganador del premio Nobel por sus aportaciones sobre el comportamiento de la luz en el marco de la teoría de la relatividad de Einstein. Pero eso fue muchos años antes. Desde entonces vive acomodado pero sin aportar grandes cosas. Comedor, bebedor, mujeriego; va por su quinto matrimonio que hace aguas por todas partes. Descubre que su mujer le es infiel. Y un joven físico del instituto dedicado a las energías alternativas para luchar contra el cambio climático donde trabaja un día a la semana le irrita con su desparpajo, su falta de complejos y su originalidad. Todo conspira para complicar su vida. A la vuelta de un esperpéntico viaje a un fiordo helado en el círculo polar ártico, alguien morirá y su vida cambiará. Volveremos a encontrarlo en 2005 y en 2009, en el que finalmente las consecuencias de todo lo que ha hecho y lo que no ha hecho en su vida explotará.

Con esta novela ha estado a punto de pasarme como con La conjura de los necios. Aquella es una novela que nunca he podido terminar por el rechazo visceral que me produce su protagonista. En este casi casi es lo mismo. Pero he llegado al final, para conocer el devenir de este físico, que sin duda alguna es la personificación de los defectos de la sociedad occidental actual. Avaro, consumidor en exceso, desconsiderado con los demás, egoísta… su glotonoría es la metáfora perfecta del derroche de recursos de la sociedad contemporánea. Del consumo desmedido. Esto es algo de lo que te vas dando cuenta cuanto más reflexionas sobre lo que has ido leyendo. Quizá la figura de Michael Beard incomoda especialmente por no deja de ser ese alter ego de todos nosotros que no queremos reconocer. Es todo lo que no nos gusta de nosotros mismos, como colectivo, pero quizá también como individuos. También es un espejo de la capacidad del ser humano para cometer errores. Al protagonista, un privilegiado desde todos los puntos de vista, constantemente se le ofrecen oportunidades para corregir su rumbo. Pero con con una constancia igualmente persistente, domina su vertiente negativa para huir hacia delante, insistiendo en sus errores.

De fondo, el asunto del calentamiento local, que es tratado paródicamente pero no por ello con menos seriedad. Al fin y al cabo, lo que se parodia no es el problema, sino la actitud de científicos, politicos, intelectuales, la sociedad en general ante el problema. Lo cual también nos debería reflexionar sobre el hecho de que tenemos un problema, un problema grave. Al igual que Beard aunque diagnostiquemos correctamente los problemas que el mundo presenta, que nuestra civilización ostenta, no sólo no corregimos el rumbo sino que persistimos con igual constancia en nuestros errores.

La novela nos divertirá en muchas ocasiones. Tanto el viaje al ártico, como la muerte que pone fin al primer acto de la novela son momentos de increíble comicidad. Pero también es una novela dramática, y por qué no decirlo, trágica en cuanto a las consecuencias finales. En cualquier caso, cuanto más reflexiono sobre lo que he leído, más recomendable me parece. Así que, a por ella.

Primrose Hill

Describe la novela tanto los niños jugando como las cometas volando en Primrose Hill (Canon Digital Ixus 400).

[Libro] La belleza y el dolor de la batalla

Literatura

Ya comentaba ayer que últimamente me pica el gusanillo por saber algo más de ese terrible conflicto que fue la Primera Guerra Mundial. Un conflicto bélico que se podría haber llevado con todo derecho el dudoso honor de «horror del siglo» si no fuese porque sólo 20 años después de su finalización, los mismos actores se enzarzaron con horroroso entusiasmo en una catástrofe humano mucho mayor. Y vinculada, de muchas formas. En cualquier caso, llevaba ya varios meses haciéndome guiños desde las estanterías de las librerías este volumen del historiador sueco Peter Englund que hoy os comento, pero que me daba un poco de repelús por su abultado número de páginas. Finalmente, lo compré, y no creo que me arrepienta nunca de haberlo hecho.

La belleza y el dolor de la batalla (Stridens skönhet och sorg)
Peter Englund (traducción, Caterina Pascual Söderbaum)
Roca Editorial de Libros; Barcelona, 2011
ISBN: 9788499182254

El libro narra acontecimientos reales, tal y como los vivieron sus protagonistas. La narración está basada en escritos de la época de los propios protagonistas. Diarios, cartas, libros de memorias,… A partir de estos documentos, el autor nos ofrece 227 fragmentos en los que vamos siguiendo la peripecia de 20 personas de distinta condición, que vivieron y sufrieron los acontecimientos y las consecuencias de la gran guerra. Se trata de gente muy diversa. En general, no hay militares de alta graduación o responsables políticos. Son personas del pueblo. Pero algunas de ellas alcanzaron gran notoriedad en su vida.

Castillo de Haut-Koenigsbourg

El castillo de Haut-Koenisburg en Alsacia, paso a manos del Imperio alemán en 1871, para volver a manos de Francia al final de la primera guerra mundial (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

  1. Una británica que vive en Rusia y se alista en el cuerpo de enfermeras del ejército del zar.
  2. Una adolescente prusiana que va creciendo durante la guerra, observando las consecuencias de la misma como civil, desde la ciudad de Schneidemühl, actualmente Piła (Polonia), que tiene su primer amor, casto, con un joven teniente, que ve cómo se le muere un bebe en sus brazos, por hambre.
  3. Un entusiasta artillero alemán de origen judio, patriota como el que más, que consigue salir del conflicto sin haber sido herido.
  4. Un italoamericano neoyorquino que acude a la llamada de Italia, para luego desarrollar una enfermedad mental que lo mantuvo en retaguardia casi toda la guerra.
  5. Un alpino italiano que sufre el sinsentido de la guerra en el frente del Isonzo, para acabar prisionero de los austriacos tras el desastre de Vaporetto.
  6. Un oficial de caballería húngaro que mira con distancia todo lo que pasa como si apenas fuera con él, la caballería tiene un papel muy limitado en esta guerra dominada por los terrores tecnológicos, recorriendo casi todos los frentes europeos de la guerra.
  7. Un aventurero venezolano, que tras ser rechazado por los ejércitos de los países de la Entente, acaba siendo oficial de caballería en el ejército otomano en el que presencia el genocidio armenio.
  8. Un neurocirujano norteamericano que tiene que lidiar con terribles heridas, con sus propias enfermedades y que acaba teniendo experiencias muy cercanas con pacientes con neurosis de guerra, actualmente conocida como síndrome de estrés postraumático.
  9. Un soldado belga, que se queda sin patria y ejército, y acaba siendo un as de la aviación bajo los colores de su país aunque con dolorosos resultados al final.
  10. Un soldado británico de gran ardor guerrero que conquista la Cruz Victoria.
  11. Un soldado del ejército alemán pero de origen étnico danés, de los que quedaron incorporados al Imperio alemán tras la guerra de los ducados, y que siente que esta guerra no va con él.
  12. Un soldado francés, que al igual que los dos anteriores se ven enfangado en las trincheras del frente occidental
  13. Un oficial ingeniero del ANZAC que acabará entregando su vida en las playas de Gallipoli.
  14. Un oficial australiano que cae preso en Kut-al-Amara, y cómo sobrevivió en mejores condiciones de las previstas al cautiverio entre los otomanos.
  15. Una enfermera rusa que ha de enfrentar los gases venenosos, los peligros de las bombas enemigas, y llegada la revolución los peligros de las tropas propias.
  16. Un marinero de la flota de alta mar alemana que pasa la guerra sumido en el tedio, fuera de la puntual batalla de Jutlandia.
  17. Un oficial británico que sufre el desgaste físico y psicológico de la guerra en el bello pero inhóspito paisaje del África oriental.
  18. Un civil francés que observa con una mezcla de escepticismo y cinismo las inconsecuencias de la sociedad francesa de retaguarda ante los hechos de la guerra.
  19. Un oficial de caballería ruso que va recorriendo distintos escenarios del frente oriental, y que acaba temiendo por su vida cuando la revolución.
  20. Una feminista australiana, que compra de su propio dinero algunos vehículos y ambulancias que luego lleva al frente de los balcanes para conducirlos ella misma, sufriendo penalidades físicas, penalidades del amor, el incendio de Salónica, y un desgaste personal considerable.

Es posible que me deje alguno. O no. En algún sitio he leído que eran 22 protagonistas en otros que  20, en otros que 19. Imposible. A mí me salen 20. No sé si debemos incluir entre el protagonistas el último fragmento, del que luego hablaré.

El Palacio Real desde el Puente de las Cadenas

Uno de los protagonistas, oficial de húsares húngaro, consigue volver a Budapest al final de la guerra tras un accidentado viaje en tren atravesando Bélgica, Alemania, Austria y, por supuesto, Hungría (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8)

En cualquier caso, los fragmentos no nos cuenta una historia completa de las vidas de estas personas. Nos cuentan momentos seleccionados, en los que conocemos su estado de ánimo. Conocemos cómo viven la situación, cómo les afecta como seres humanos. Cuáles son sus anhelos. Sus esperanzas y sus deseperanzas. Los peligros que arrostran son muchos. Aquellos que frecuentan los frentes de batalla, por supuesto la posibilidad o la realidad de morir o de sufrir heridas y graves mutilaciones. Pero también se perciben muy nítidos los cambios de humor y los cambios de pensamiento. Cómo los más entusiastas con el fenómeno bélico pueden acabar siendo sus mayores críticos. También nos transmiten el miedo a la enfermedad. La malaria, la gripe «española», la disentería, son algunas de las enfermedades que sufren nuestros protagonistas. El terror al gas venenoso invisible. También sufren la hipocresía de los que no luchan, de los que se lucran de esta guerra, de los que los mandan a morir y a matar aunque no los conozcamos.

El libro me ha impresionado. Evidentemente, constituye un fresco inmenso de un momento histórico determinante en la historia del mundo. De el derivaron importantes cambios social y políticos. Se modificaron las relaciones de poder en el mundo. Se pusieron las bases para las desgraciadas décadas de los 30 y los 40 con el auge de los totalitarismos, y nuevas y más terribles guerra. Y todo ello está escrito y descrito con un estilo y una soltura que hace una delicia su lectura. Ha sido algo más de un mes, leyendo cada noche unos cuantos fragmentos. Algo con lo que meditar mientras llegaba el sueño. Pero me gustaría que no terminase. Que pudiese seguir conociendo esos bocados de realidad de las personas que allí estuvieron. Otras personas, con otras vivencias, con otros puntos de vista. Para que nos cuenten la historia que normalmente no nos cuentan los libros de historia.

El final es relativamente devastador. Después de un épilogo en el que se nos cuenta qué fue de las personas que han protagonizado los fragmentos que constituyen el libro, se nos ofrece un último fragmento. De un último protagonista. De un cabo austriaco del ejército alemán que también estuvo allí. Y que años más tarde, en un infame libro, escribía como el final de la gran guerra le determinó a entrar en política. Y aquél hombre que así lo hizo y fue consecuente hasta el final, desgraciadamente, fue Adolf Hitler. Y esta es otra historia y ha sido contada en múltiples ocasiones.

En ElPaís.com hay una galería de fotografías de los protagonistas del libro.

Paisaje rural

Paisaje rural en la gran Polonia, probablemente no muy lejos de donde Elfriede veía pasar a los soldados, y con 14 o 15 años se enamoró de un joven teniente; más tarde fue conocida como Jo Mihay, y fue bailarina y activista contra los nazis (Fujifilm Finepix F10).

[Libro] El jardín olvidado

Literatura

Ya comenté en mi anterior lectura que el libro me lo habían dejado. Una amiga. Y cuando lo hizo, nos pusimos a comentar cuestiones sobre la llamada literatura romántica. Recuerdo con yo dije que en una novela, me gustaba una buena historia de amor tanto como el que más. Pero que los tópicos habituales de la llamada novela romántica me resultaban relativamente indigeribles.  Y entonces se dirigió a su estantería, cogió el volumen que hoy nos ocupa y me dijo que lo leyera también, que cambiaría de opinión. «Veremos», le dije. Ya he visto.

El jardín olvidado (título original, The Forgotten Garden)
Kate Morton (traducción, Carlos Schroeder)
Suma de letras; Madrid, 2010
ISBN: 9788483651568

Esta novela de la australiana Kate Morton nos cuenta la historia de tres generaciones de mujeres de una misma familia, rodeadas por el misterio de una de ellas Nell, que cuando tenía 21 años descubre que fue adoptada cuando su presunto padre la encontró en 1913 en un puerto australiano, sola, con una maleta con unas pocas pertenencias y sin ningún pariente conocido. Del contenido de la maleta y de las condiciones, se deduce que procede de la Gran Bretaña, pero las circunstancias de su nacimiento, y porqué fue abandonada en un barco con destino a Australia son desconocidas, hasta que en los años 70 del siglo XX comienza a investigar. Esto le lleva hasta Cornualles donde encuentra algunos indicios de la historia, y compra una vieja casa a orillas del mar, relacionada probablemente con su familia. Vuelve a Australia para disponer las cosas para abandonar aquel continente e instalarse en Inglaterra, cuando su hija abandona a su nieta Cassandra en sus manos, por lo que se ve obligada a cuidar de ella. Años más tarde, cuando fallece, la nieta, una mujer ya madura y marcada por la muerte traumática de su marido y de su hijo años antes, descubre toda la historia anterior, y se traslada a Cornualles para terminar de desentrañar el origen de Nell, donde resultará que nada es lo que parece.

Para empezar, decir que la escritora escribe muy ameno. Y el comienzo de la novela es muy intrigante, por lo que te engancha. La novela se estructura en constante idas adelante y atrás en el tiempo. Tan pronto seguimos las andanzas de Nell en los años 70, como nos trasladamos al pasado a la Inglaterra de principios de siglo XX, como volvemos al año 2005 para saber de las investigaciones de Cassandra. Pero,…

Pero en un momento las cosas me empiezan a chirriar. Y empiezo a no entender. Empiezo a no entender cómo puede ser que el éxito de esta novela este basada en elementos propios de las novelas y los folletines de antaño. La lectura es lo suficientemente fácil, para que a pesar de la extensión del relato, uno no lo abandone. Ya que está empezado, asumiremos las consecuencias y lo terminaremos. Pero en un momento dado, las situaciones descritas producen casi hilaridad, por los lugares comunes que nos presenta la escritora. Aquí un tono de niña abandonada en el Londres de 1900, con truculentos personajes al estilo Oliver Twist. Allá, una mansión en las brumosas costas de Cornualles con unos terratenientes rancios al más propio estilo todo de una Cumbres borrascosas venidas a menos. Por aquí, la traumatizada mujer australiana todavía guapa a sus 40 años que tímidamente encuentra el amor en el sudoroso jardinero que le ayuda a restaurar la casa en el acantilado, pero que resulta ser un médico de Oxford también traumatizado. Y todo tipo de trucos baratos para ir haciendo avanzar la trama, que pronto tiene un final que resulta previsible. Si no fuera porque es evidente que la intención de la autora es presentar una historia presuntamente seria, hay momentos que juraría que estamos ante una parodia.

Lo dicho. El libro es de lectura fácil. Lo cual supongo que ha facilitado su éxito. Pero si decidís leerlo, cosa que no recomiendo especialmente, hacedlo clandestinamente, pues si no corréis el riesgo de despertar las iras de la brigada anticursis. Decididamente, sigo apreciando las buenas historias de amor en la literatura. Pero si la novela romántica es esto,… no, gracias. Poco respeto por la inteligencia de sus lectoras, pues supongo un público fundamentalmente femenino, tienen los autores y editores de este tipo de libros.

Y con esto me ganaré las iras de la amiga que con buena intención me prestó el libro. Aunque no creo que pierda su amistad porque en peores plazas hemos toreado.

Tintagel (ruinas del castillo no visibles por la niebla)

Accidentadas costas con nieblas y tormentas es el tópico sobre Cornualles; aquí una vista entre nieblas de las costa de Tintagel (Fujifilm Finepix F10).