[Televisión… y radio] Cosas de series: Vuelven poco a poco las series que estaban en marcha y las que comienzan temporadas… y felicidades a los elefantes

Música, Televisión

No hay mucha enjundia que comentar esta semana, pero algo hay. Tras el parón navideño, las series del otro lado del charco van recuperando poco a poco sus nuevos episodios. Lo cierto es que con las que mejor me lo pasé es con los dos guilty pleasures que tengo por ahí.

Grey’s Anatomy está bastante entretenida, habiendo montado un episodio doble a caballo entre las navidades que ha estado muy bien, y parece que se aleja un poco de su tono «serie de instituto en un hospital, entre gente que se supone veintitantos o treintaypocos, interpretados por actores de cuarenta o más», para ponerse un poco más «drama médico». Por delirantes que puedan ser las situaciones, que es lo de menos.

Revenge se confirma como la vuelta del culebrón tipo Falcon Crest, pero en los Hamptons en lugar de California. Y vamos a ver idas y venidas de personajes nuevos o reciclados a cascaporrillo. La diferencia con otros culebrones al uso es que está bastante bien hecha, y que las dos protagonistas la madura y la joven me parece que están como un queso.

Pero quizá la mayor novedad está en lo que nos viene como nuevas temporadas o nuevas series, que se emiten los domingos en EE.UU.

Californication ha vuelto. Para bien o para mal, Hank Moody es genio y figura hasta la sepultura. Veremos como evoluciona. Mera presentación de situación.

Shameless también está de nuevo aquí. De momento no parece una temporada nueva, sino un «como decíamos ayer». Que no está mal. Parece que aparecerán nuevos personajes, pero de momento los problemas parecidos a los de siempre. Y en cualquier caso, Fiona está más guapa y maciza que nunca.

House of Lies es una nueva serie, protagonizada por Don Cheadle y Kristen Bell. Esta última no ha hecho nada digno de mención desde que cancelaron a la estupenda Veronica Mars. La cosa va sobre una consultoría, sin muchos escrúpulos, con bastante desparpajo y no poco sexo. Así que de momento le daremos una oportunidad. Aunque para los pervertidos diré que la Bell sale bastante guapa, pero de momento no enseña chicha. Eso de momento se lo dejan a las secundarias.

The Firm es una secuela de la película del mismo título (La tapadera se tituló en español), que hace casi dos décadas protagonizó T.C. Mapother IV. Esto, en principio, me daba mala espina. Pero ver el piloto no hace daño. El tipo que la protagoniza, Josh Lucas, me cae bastante más simpático. La que hace de mujer, Molly Parker, también es simpática,… aunque no está tan estupenda como Jeanne Tripplehorn en aquella película. Y tiene la curiosidad de ver a algunos antiguos cylones galácticos, o a Juliette Lewis, que tanto prometía en su juventud, en un papel secundario. La música no debe ser suficiente para pagar las facturas.  No tengo nada claro que le dé una oportunidad a un producto que recuerda tanto a tantos otros de abogados. Pero al menos veré algún episodio más.

De momento, nada más en la cosa televisiva. Pero si quiero recordar que ayer celebraban el 25º aniversario del programa de Radio 3 dirigido por Carlos Galilea, Cuando los elefantes sueñan con la música. Sobre la base de la música brasileña y otras músicas del mundo, con algún toque de jazz, uno de los programas de música más agradables que encuentro hoy en día. Y que me acompaña todos los días de 3 a 4 cuando vuelvo de trabajar de Huesca a Zaragoza, por motivos que no vienen al caso, no pude escuchar en directo el programa aniversario. Pero lo haré a través del podcast del programa. Sin duda.

Autor: Mwamedi Charinda

No falta la música africana en Cuando los elefantes...; en la imagen arte contemporáneo de ese gran continente a cargo de Mwamedi Charinda, en el Centro de Historias de Zaragoza (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[Libros] Detectives por doquier; privados y londinenses como Sherlock Holmes, y castizos como el guardia civil Bevilacqua

Literatura

Como veis, hoy traigo varias lecturas a comentario. Fruto de la coyuntura. Llevaba un par de semanas en el dique seco en esto de los libros, y de repente, la necesidad de cubrir horas en un hospital me brindó la ocasión de reengancharme al sano vicio de la lectura. En forma de libros electrónicos.

Uno de ellos, el dedicado a Sherlock Holmes, lo busqué a idea después de ver el primer capítulo de la segunda temporada de la serie británica Sherlock. El oponente del detective era la misteriosa Irene Adler. Yo había leído poco sobre el detective de Arthur Conan Doyle hasta el momento. El sabueso de los Baskerville y poco más, y sin que me haya atraído nunca mucho el personaje. Pero decidí darle otra oportunidad, leyendo el conjunto de relatos cortos entre los cuales se encuentra el Escándalo en Bohemia en el tiene un papel destacado la bella intrigante.

El otro de los libros me vino de regalo. Apple sacó una aplicación para el iPad/iPhone mediante la cual, durante los doce días que van entre el 26 de diciembre y el 6 de enero, te ofrecían un regalo cada día. Aplicaciones, juegos, música,… y libros. Y entre los libros regalaron El lejano país de los estanques de Lorenzo Silva. Que ya leí en su momento, y me gustó. Pero además venía con un relato corto, también de aventuras de los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, titulado 547 amigos. Y me lo he leído también. Ahora os cuento mis impresiones.

Las aventuras de Sherlock Holmes

Las aventuras de Sherlock Holmes (The Adventures of Sherlock Holmes)
Arthur Conan Doyle (traducción de Jorge León Burgos Funes)
Colección Nowtilus pocket, Ediciones Nowtilus; Madrid, 2010
ISBN: 9788497638081

Estamos ante una colección de 12 relatos cortos, el primero de los cuales es el que motivó mi curiosidad, el mencionado Escándalo en Bohemia con Irene Adler, la mujer que venció a Holmes, de artista invitada. En general, todos siguen un esquema similar. Escritos en primera persona por el doctor Watson, que teóricamente los publica en la prensa londinense, son una colección de casos, algunos de ellos relacionados con un hecho criminal, otros no, en los que se trata de ensalzar las capacidades de observación y de utilización de las capacidades deductivas del famoso detective privado con el fin de resolver más o menos satisfactoriamente las situaciones.

He de decir que, aunque para estos días, en los que como he dicho he tenido que pasar varias horas cada día en un hospital, me han servido de entretenimiento. Pero si no el personaje y el estilo de los relatos no me enganchó en el pasado, dudo que lo haga de cara al futuro. El personaje siempre me ha parecido un petulante, agraviado por las formas sociales de la Inglaterra victoriana. Y a pesar de la teórica coherencia interna de los relatos, siempre tengo la sensación de que me están engañando. De hecho, el relato que me motivó a leerlos, el que interviene Irene Adler, me defraudó bastante, ya que la aparición de la intrigante es muy somera, y a penas nos permite conocerla realmente. Creo que este personaje está sobrevalorado en la mitología del detective.

Desde luego, me parece mucho más interesante la versión televisiva que en estos momentos está emitiendo la BBC, y en la que sí que tuvimos una Irene Adler, moderna, del siglo XXI, inteligente, osada, atractiva y que justifica el mito. Me quedo con el personaje televisivo. Creo que es más interesante que el literario. Espero que esto no signifique que me fusilen los fanáticos del residente del 221b de Baker Street.

Primrose HIll

No recuerdo que las aventuras de Sherlock Holmes lo llevaran a Primrose Hill en sus andanzas por Londres, pero es un lugar encantador de todos modos (Canon Digital Ixus 400).

547 amigos

547 amigos (parte de El lejano páis de los estanques y 547 amigos)
Lorenzo Silva
Ediciones Destino; Barcelona, 2011
ISBN: 9788423346066

Mi última incursión a las aventuras de Bevilacqua y Chamorro, me dejó francamente insatisfecho. De alguna forma, esta pareja de guardia civiles atípica, que me resultó especialmente atractiva en las tres primeras novelas de sus aventuras, estaban dejando de tener interés. El envejecimiento les estaba sentando mal. El cinismo de Bevilacqua se transformaba en resignación y eficiencia funcionarial, y Chamorro que tenía un punto morboso entre su rigidez marcial y su parecido a Veronica Lake, definitivamente se había convertido en una individua como siempre eficiente pero carente de todo interés. Por el contexto, creo que debo situar el relato que comento hoy, tras los acontecimientos del anterior. Por el acompañamiento de Arnáu, lo deduzco. El caso es que los guardias tienen que investigar el caso del asesinato de una chica de 14 años, cuyo cadáver aparece abandonado en un área de descanso de una autopista. El caso es más bien soso. El típico de niña precoz, y procaz, que se lía con un tipo adulto que no debería estar enredando con jovencitas. La investigación del caso se basa en explorar la actividad de la niña y los sospechosos en las redes sociales virtuales. De hay lo de los 547 amigos, que la niña «acreditaba» tener en el tuenti.

El caso es una sosada. Carece de emoción, y la versión de los protagonistas es la de la novela anterior. Muy eficientes, pero poco interesantes. Da la impresión de que es un relato de carácter educativo, para mostrar a los padres y tutores de los adolescentes de los peligros que acechan a sus retoños en el bosque de internet. Vamos. Una caperucita roja sin final feliz de los tiempos cibernéticos. Y con el cutre aspecto de las oficinas de los cuerpos de seguridad del estado, en lugar del gótico ambiente de los profundos bosques centroeuropeos.

Cumplió el relato la misión de pasar el rato, pero difícilmente servirá como motivador para que vuelva a engancharme a las aventuras de los otrora atractivos y anómalos guardias civiles. ¿Donde quedará aquella mojigata Chamorro, que estando como un queso aceptaba estoicamente tomar el sol en tetas en una playa de Mallorca en estricto cumplimiento del deber? En fin…

Torre de Madrid

Buena parte de las andanzas, no me atrevo a llamarles aventuras, de los guardia civiles de la historia de hoy pasan por Madrid; aquí en un atardecer de noviembre, cerca de la plaza de España (Pentax *ist DS, SMC-A 50/2).

[Fografía/Arte] Exposiciones y un paseo en una mañana soleada y animada

Arte, Fotografía

Este lunes 26 fue un festivo raro. Un festivo debido a que el día de Navidad cayó en domingo. El 2 de enero repetiremos la experiencia, por motivos similares. Amaneció frío. Pero soleado. Lo cual garantiza que pasear al mediodía sea una experiencia agradable. Habiendo sobrevivido a las disgresiones dietéticas de los dos días anteriores, quedamos algunos para tomar un aperitivo ligero y dar ese paseo. Quedamos en la plaza de San Miguel. Y a partir de ahí, tiraríamos de agenda cultural. Me llevé una cámara claro.

Zapatero

Vieja puerta de Zapatero, iluminada por la luz reflejada por las lunas de las ventanas, en una bocacalle de la avenida de San José (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

Vienen coches

A lo que llegué a las inmediaciones de la plaza de San Miguel, el día estaba frío pero agradable, y la gente estaba animada por las calles (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

Como primera parada, nos dirigimos a la Casa de los Morlanes donde se exponían las obras del 87º Salón Internacional de Otoño, organizado por la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza, en colaboración con el ayuntamiento de la ciudad. Llevo varios años visitando esta exposición anual. No voy a decir que todo lo que se expone me guste. Pero hay muchas cosas que sí. Incluso viene bien para inspirarse. Además publican un catálogo de la exposición que tiene un precio más que razonable, 6 euros, para una calidad de impresión que no está mal dadas las circunstancias. Las obras se dividen en dos: libres y experimentales. La diferencia está en que las primeras se realizan con técnicas fotográficas tradicionales, o si son digitales, el tratamiento de la imagen se limita a las correcciones elemantes de color, contraste y luminosidad. Las segundas tienen un tratamiento digital más complejo, flirteando incluso con el diseño gráfico. Me parece recomendable para todo aficionado a la fotografía.

Tras la visita a la exposición, nuevo desplazamiento tranquilo por las calles del casco viejo, con alguna eventual parada a tomar una tapa.

Peluquería

Al pasar por la puerta, cotilleamos entre los siempre característicos chismes de las peluquerías femeninas (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

Reflejo en el registro

La torre de la Seo se refleja en los charcos dejados por los servicios de limpieza municipales con sus mangueras a presión (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

Después, nos acercamos al Palacio de Montemuzo donde está anunciada la exposición Académicos de San Luis. Obras pertenecientes a distintas disciplinas artísticas, escultura, pintura, dibujo, grabado, fotografía, creadas por miembros de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis (esto es nombre sencillo y modesto para una sociedad artística). Alguna cosita no estaba mal. En tema de fotografía, había alguna obra que sencillamente no debería tener cabida por los bajos estándares técnicos con los que estaba presentada. La imagen estaba bien vista, un paisaje en el pantano de La Peña, al parecer, pero estaba borrosa, con mucho ruido electrónico procedente del captor en forma de puntitos de colores, que desvirtuaban totalmente el asunto. Soy de los que opinan que la búsqueda de la perfección técnica puede ir en contra del sentido artístico de la obra en ocasiones, pero en esta, las imperfecciones técnicas me parecieron injustificables.

Pero bueno, tampoco estábamos para amargarnos la mañana. Salimos. Nos tomamos otra tapita, nos despedimos, y a comer a casita. Había sido una buena mañana.

Palacio de Montemuzo

Típico ejemplo de palacio renacentista aragonés, el palacio de Montemuzo tiene su tradicional patio central (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7).

El pecado es… no probarla

Desconcertante el mensaje de la tienda de recuerdos de la calle Don Jaime (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

Las flores y la florista

La florista, con sus flores, sí que estaba abierta, y saludando a los viandantes (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

Pasos

Finalizado el paseo, dirigimos nuestros pasos hacia el autobús, y a casa, a comer,... con moderación después de las fiestas (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[Música y fotos] Algo de blues, algo de cool, y algo de fotografía suburbial

Fotografía personal, Música

El día después de Navidad es difícil tener cosas interesantes que contar. Un día en el que buena parte de las horas se las llevan la comida y las interminables sobremesas familiares. Que tienen su punto, pero agotan a cualquiera. En cualquier caso, el resto de las horas me dio para escuchar algo de música, hacer unas cuantas fotografías en un amplio paseo para bajar un poquito el exceso de comida, y ver algo de cine de lo que para mí es tradicional en estas fechas.

En la cuestión musical, estuve escuchando bastante de Paul Desmond. Notable saxofonista, generalmente asociado al cool jazz, fue el autor del famoso Take Five del Dave Brubeck Quartet. Probablemente uno de los best-sellers del jazz de todos los tiempos. Pero tiene el saxofonista mucho más que escuchar. Y además, especialmente adecuado para relajarse en días tontos como estos.

En medio de la avalancha de programas musicales dedicados a las fiestas navideñas, también es de agradecer que en La Madeja de Radio 3 nos hallan dejado un programa dedicado a los tres reyes magos… del blues. B.B. King, Albert King y Freddie King. Pues muy bien oye. Te quedas estupendamente. Son de lo más elegante estos chicos de La Madeja.

Así que nada. Os dejo con unas cuantas imágenes de ese paisaje suburbial que de vez en cuando tanto me atrae, aunque ayer la luz era un poquito dura.

Ocres

Ocres.

Portería

Vieja portería en campo de fútbol abandonado.

Puente

Puente sobre la línea de ferrocarril.

Ventanas redondas

Ventanas redondas.

Todas las fotos: Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8.

[Música – in memoriam] Cesária Évora (1941-2011)

Música

Conocí a la cantante Cesária Évora a mitad de los años 90 cuando un buen amigo me regaló por mi cumpleaños su disco Sodade, una bella colección de mornas caboverdianas, forma de cantar básicamente nostálgica de su país natal, que siempre tuvo presente en sus canciones. He de decir que me gustó de inmediato, y eso sólo ya justificaría que le ofreciese un recuerdo en estas páginas.

Consecuentemente al tema de hoy, dedico las fotos a la ciudad de Lisboa. Por ejemplo al hermoso claustro del Monasterio de los Jerónimos de Belem (Canon EOS 40D, EF 85/1,8 USM).

Pero la cosa fue más allá. Quien me regaló el disco, sabía de mi gusto por la música brasileña. Y me lo regaló con el fin de que conociera algo parecido pero distinto. Además de lo mencionado, poco conocía entonces de la música cantada en portugués. Eventualmente escuchaba alguna canción del grupo Madredeus, que estaban bien, pero poco más. Hasta ese momento había estado en Lisboa en tres ocasiones, pero poco me había movido del tópico del fado, música que en pequeñas dosis no me disgusta, pero que se me puede atragantar.

O a las hermosas vistas desde el mirador de São Pedro de Alcântara (Canon EOS 40D, EF 85/1,8 USM).

El caso es que este disco de la cantante caboverdiana me hizo prestar atención a la música de las culturas lusófonas. Portugal y Brasil mayoritariamente, pero no sólo. Y desde hace unos años suelen estar entre mis músicas favoritas. En estos momentos, mencionar aquí los cantantes lusófonos que me gustan sería largo y prolijo. Estoy firmemente convencido que la lengua portuguesa tiene una calidad especial, que la hace especialmente idónea para ser cantada. Tengo la sensación que se debe a su rica fonética, de la que el castellano se alejó como consecuencia entre otras cosas del reajuste de sus consonantes en el siglo XVI. Algo que tuvo como consecuencia que siendo dos idiomas tan próximos uno al otro, con alto nivel de mutua comprensibilidad cuando los vemos escritos, los españoles seamos unos negados a la hora de entenderlo cuando los escuchamos hablar. Al contrario llevan ventaja. Nos comprenden mejor. Lamentablemente, históricamente la incomprensión se ha extendido entre las dos culturas mucho más allá de lo que marcan las respectivas lenguas.

Nunca tuve claro si en este local de la Alfama cantaban fados "hoy" o "a días"; pero da igual, merece la pena el paseo (Panasonic Lumix LX3).

En cualquier caso, quiero aprovechar la ocasión para recordar a la estupenda Cesária y para agradecerle que me abriera un amplio mundo cultural que seguro que me ha enriquecido en los últimos quince o dieciséis años, y que lo seguirá haciendo en un futuro.

Como merece la pena recorrer la ciudad en los pequeños y alegres tranvías que suben y bajan por las fuertes pendientes de las colinas lisboetas (Panasonic Lumix LX3).

[Música y fotos de viajes] Miles, Rota y de viaje con Carlos

Fotografía personal, Música, Viajes

Durante una temporada, en cada entrada hacía alguna recomendación musical sobre lo que estaba escuchando en esos momentos o en esos días y me gustaba. Pero últimamente no me centro tanto en la música. Suena de fondo mientras hago cosas. Me gusta. Pero no me concentro en ella. Así que no os hablo de ella. Pero hoy os voy a recomendar alguna cosa que me ha llamado la atención en los últimos días.

Ya comenté las estupendas escenas que hace unos episodios de Homeland nos mostraron al son de una de las versiones del My Funny Valentine interpretado por Miles Davis. Lo cierto es que este es un tema que Miles tocó con frecuencia a lo largo de su carrera. Y desde luego, por lo que he podido trastear por ahí, con gran fortuna. Si ya es una canción que a mí siempre me gustó, especialmente desde que tomé conciencia de ella en cierta película de hace más de 20 años, alguna de las versiones ilustre trompetista de jazz han terminado por convertirla en uno de mis temas favoritos. Particularmente me gustan los más de catorce minutos de música espléndida de su grabación en directo en el Lincoln Center de Nueva York en 1964.

Ayer viernes, en Cuando los elefantes sueñan con la música de Radio 3, Carlos Galilea nos ofreció un programa dedicado al 100º aniversario del músico Nino Rota. El músico italiano alcanzó reconocimiento del gran público internacional con el óscar que consiguió por su música en la segunda parte de El padrino. Pero yo, dentro de su amplia colaboración con el mundo del cine, me quedo con las músicas que creo para las películas de Federico Fellini y que son indisociables de la magia de esos filmes, casi en la misma medida que el propio trabajo del cineasta. Podéis escuchar el programa en el podcast de la emisión. Lo encuentro muy recomendable.

Finalmente, os pongo una selección de fotografías de mis viajes que podríais ver si os asomaseis por De viaje con Carlos, mi espacio en Tumblr.

Locomotora de vapor en Porthmadog, Gales.

Isola dei Pescatori, Lago Maggiore, Italia.

Playa de Yyteri, Finlandia.

Trajes típicos en el San Fermín Chiquito, Pamplona, España.

Música en directo en la piazza San Marco de Venecia, Italia.

Atardecer sobre Sorrento, Italia.

Fuerte nevada sobre la estación de Villarreal de Huerva, España.

La torre Eiffel se ilumina al caer la noche sobre París, Francia.

Unos niños juegan en la tienda del Rijksmuseum de Amsterdam, Países Bajos.

Haciendo deporte en la isla Margit en el Danubio a su paso por Budapest, Hungría.

[Libro] Ocho viajes con Simbad

Fotografía, Literatura

Ya hace unos días que anuncié este libro. Que no me ha costado mucho leer. Pertenece a la colección Palabra e Imagen de la editorial La Fábrica. Libros que reúnen los textos de un escritor de prestigio, con las imágenes de un fotógrafo no menos prestigioso. Es el cuarto de la serie. Serie que deriva de una que en los años 60 idearon Esther y Óscar Tusquets en la editorial Lumen. Los dos primeros libros fueron reediciones de algunos de aquella época. Pero este es totalmente novedoso, con textos e imágenes totalmente actuales. Y ya adelanto que me ha gustado mucho. El que más de la serie.

Ocho viajes con Simbad
Textos, Siri Hustvedt (traducción, Cecilia Ceriani); Fotos, Reza
Colección Palabra e Imagen; La Fábrica, Madrid 2011
ISBN: 9788415303282

Antes de comenzar, he de decir que Simbad el Marino fue uno de mis héroes de la infancia. Aunque sus aventuras se añadieron a los cuentos de Las mil y una noches hacia el siglo XVIII, no pertenecían a la recopilación inicial de esta colección de relatos. Y existieron en su momento numerosas adaptaciones de las aventuras del marinero de Basora para consumo del público infantil. Entre el cual estaba yo. Ya en mi adolescencia, cuando me interesé por las grandes colecciones de relatos de la historia de la literatura, el Decamerón y la mencionada de origen árabe, fundamentalmente buscando las historias picantes, me encontré de nuevo con las historias del intrépido marinero, y las volví a leer en su entorno original. Siguieron formando parte de mis relatos favoritos.

En el libro que hoy nos ocupa, la autora norteamericana Siri Hustvedt revisa los viajes de Simbad, pero de una forma camaleónica, cambiando de estilo y de formas en cada una de ellas. La primera, con su estilo propio, pero luego les da forma de poema, de guion cinematográfico, de ensayo académico, de novela negra, etcétera. Finalmente, en forma de supuesto diálogo con su marido, que por cierto es el también escritor Paul Auster, inventan una octavo viaje, que no estaría protagonizado por el marinero, ya acomodado con sus riquezas sino por su intrépida hija, Simbadina. Todos ellos se leen bien, alimentan la curiosidad del lector y nos permiten aprender mucho no sólo del marinero, sino de cómo se elaboraron aquellas maravillosas historias.

Entre las historias, vamos encontrando las fotografías del iraní Reza, de quien ya había disfrutado en mi biblioteca con sus imágenes en un volumen de la serie 100 fotos para la libertad de prensa de Reporteros sin fronteras. Y ciertamente, consigue reflejar con imágenes actuales el espíritu de los pueblos árabes, persas, afganos o del Indostán, que protagonizaron las historias de Sherezade en las mil y una noches en las que tuvo que mostrar su ingenio para conservar su vida. Muy buenas selección de imágenes, que saben a poco, que gustaría que hubiese más.

En resumen, un libro de los que tendrán un lugar privilegiado en mi biblioteca y al que seguro que vuelvo con frecuencia. Muy recomendable.

Mezquita de Yeni Cami, Estambul

Mi principal experiencia con el mundo musulmán está en mi viaje a Estambul, hace ya casi 20 años; en la imagen la mezquita de Yeni Cami, próxima al Gran Bazar (Pentax P30N, probablemente con Sigma 28-70/3,5-4,5).

[Libro] A de Adulterio

Literatura

Hoy traigo otro de mis libros malditos recuperados. Es decir, libros que en su momento compré, comencé a leer, me atasqué, y fueron a parar a una estantería inacabados. Ahora tengo unos cuantos apilados para intentar darles una segunda, o tercera en algún caso, oportunidad. Lo cierto es que el hoy lo compré más por curiosidad que por genuino interés. La novela de detectives, salvo honrosas excepciones, no es mi fuerte. Pero llevo 20 años viendo en las estanterías de las librerías esta serie de Sue Grafton que se ha dado en llamar serie del alfabeto. Y al final, hace unos años compré la primera de la serie, la de la A. Pero se atascó. Y hasta ahora en la que la retomé y la acabé. Curiosamente, en muy pocos días.

A de Adulterio («A» is for Alibi)
Sue Grafton (traducción de Antonio-Prometeo Moya)
Colección Fábula, Tusquets Editores; Barcelona, 2006
ISBN: 8472237400

Es el primer libro de la serie, que tiene por protagonista a una investigadora privada, Kinsey Millhone, de treintaypocos, que vive sola, y es algo solitaria, arrastrando un par de divorcios y esas cosas. A su puerta llama un día Nikki Fife, la viuda convicta por el asesinato de su adúltero esposo y abogado Laurence Fife, que tras pasar ocho años en la cárcel quiere saber quién mató realmente a su esposo ya que ella asegura que no lo hizo. Kinsey acepta el trabajo con escepticismo con los resultados que se puedan obtener tras ocho años, pero con la sensación de que la joven viuda dice la verdad. Pronto descubrirá que hay otra muerte potencialmente relacionada con el casa, la de Libby Glass, una contable de una empresa que trabajó para el bufete de abogados de Fife. Pronto se verá rodeada de potenciales asesinos, como la exmujer del abogado, su atractivos socio, los hijos del primer matrimonio, el exnovio de Libby, una desaparecida secretaria del bufete, y la mujer de un juez que perdida la juventud todavía va pidiendo guerra.

Reconozcámoslo. No recuerdo porqué dejé de leer la novela la primera vez que lo intenté. No creo que haga mucho por aficionarme más al género detectivesco, pero como entretenimiento es razonable. Es una novelita que yo recomendaría para viajes, vacaciones y esas cosas. No te obliga a pensar mucho, se lee fácil y, como ya he dicho, entretiene. Es cierto que hay situaciones un poco forzadas, que no sabes cómo llegan. El ligue de la detective protagonista con uno de los sospechosos me parece un poco forzado. Y ni siquiera tiene porque ser fundamental para el desarrollo de la trama, que podría haber seguido similares derroteros pero sin plantar un plan de escenas de torridez sexual. Al estilo americano, claro. Te dicen que pasan cosas increíbles, pero no te las cuentan.

Así que nada, objetivo cumplido. Inversión recuperada, y libro devuelto a la estantería. A la escondida, porque no creo que vuelva a él. Tampoco creo que me anime a seguir con el resto del alfabeto. Por cierto. El título original en inglés se traduciría más por «C» de coartada. Y lo cierto es que ese título no lo entiendo, dado el transcurso de la trama. El español, sí. Qué cosas, ¿verdad?

Luces y sombras en el patio

No sé. He puesto esta tenebrosa escena de las calles de Zaragoza por que parece más propia de los libros de misterios y crimen, pero lo cierto es que la novela transcurre en una ficticia población de la soleada y luminosa California (Leica D-Lux 5).

[Artes/ciencia] Algunos reconocimientos y un obituario

Arte, Ciencia, Cine, Cultura, Fotografía

Premios a gogó

El otoño es una estación propensa a premios de los que se conceden con carácter anual. Son numerosos los «premios nacionales de…» que se conceden en estos días a destacados miembros de distintas especialidades artísticas. Ya mencioné hace unos días el dedicado a la fotografía. Hoy voy a comentar alguno más.

Joan Fontcuberta, un reconocido fotógrafo conceptual que ya fue reconocido con el Premio Nacional de Fotografía en el año 1998, ha recibido este año el Premio Nacional de Ensayo por su obra La cámara de Pandora: La fotografí@ después de la fotografía. Este es un libro que tengo, que empecé a leer, que me gustaba lo que leía, pero que todavía no he encontrado la serenidad de ánimo que exige la lectura reflexiva de este tipo de obras para terminarlo. Espero que ese día llegue y lo comenté en estas páginas. Con Fontcuberta en el mundo de la fotografía me pasa lo mismo que con Scorsese en el mundo del cine. Aunque ambos tienen obras en sus respectivos campos que me gustan, disfruto más cuando leo las cosas que escriben sobre sus disciplinas artísticas. Lo cual hace que me caigan especialmente bien. Así que enhorabuena al fotógrafo y ensayista.

José Luis Sampedro, no menos reconocido escritor, ha sido el galardonado este año con el Premio Nacional de las Letras. En este caso no me voy a pronunciar en exceso sobre las cualidades literarias del escritor. Hace muchos años, empecé a leer La sonrisa etrusca, una copia que obtuve de una biblioteca pública, pero no conseguí avanzar mucho, llegó el día de tener que devolverla,… y ya no lo he vuelto a intentar. Ni con esta obra ni con otras. Lo que me llama la atención del premio son las circunstancias sociopolíticas. Estos premios que empiezan por «premio nacional de…» los concede el Ministerio de Cultura. Curiosamente, Sampedro se ha convertido en uno de los referentes intelectuales del movimiento 15-M y derivados que cuestionan el funcionamiento de las instituciones gubernamentales y de los partidos políticos que suelen regir las mismas. ¿No me digáis que no percibís una cierta ironía en todo el asunto?

Fuera ya de los «premios nacionales de…«, la Comunidad Autónoma de Madrid ha concedido su Medalla Internacional de las Artes a Carlos Saura. Por un lado, tiene gracia que cuanto más pequeña es la administración, más rimbombante es el nombre de los premios. Pero en cualquier caso, también nos encontramos ante otro autor multidisciplinar en el mundo del arte. Conocido fundamentalmente como director de cine, tiene una importante obra fotográfica, y también ha flirteado con el dibujo y la pintura, así como con obras que combinan estas tres últimas disciplinas, como pudimos contemplar recientemente en una exposición en la Lonja de Zaragoza. Tiene también una limitada producción literaria.

Luces y sombras en el patio

Tiene cierto aire cinematográfico esta fotografía de unas dependencias municipales de Zaragoza en una tarde de domingo con frío y niebla (Leica D-Lux 5).

Obituario: Lynn Margulis

Lynn Margulis falleció el día 22, hace poco más de una semana, a los 73 años. Joven para lo que se estila hoy en día. Aunque algunos la recuerdan porque fue la esposa del mucho más mediático Carl Sagan, lo cierto es que ha sido una de las científicas más importantes del siglo XX, siendo su campo de conocimiento la biología, y siendo una de las biólogas que más ha revolucionado la teoría de la evolución hasta su configuración actual. Entre sus importantes aportaciones a la ciencia destacan, según nos cuentan en la Wikipedia (seguir enlace del principio del párrafo):

La teoría de la endosimbiosis seriada, según la cual las células eucariotas, como las que conforman nuestros organismos, tienen su origen en las sucesivas incorporaciones simbióticas de células procariotas, que actualmente se reconocen como órganos de la célula eucariota. Esta teoría, en discusión durante mucho tiempo, actualmente está bastante aceptada, y supuso una revolución en la teoría de la evolución.

La teoría de la simbiogénesis, según la cual simbiosis de organismos diferentes a largo plazo, daría lugar a transferencia de material genético, y al surgimientos de nuevas especies. Esta teoría también es revolucionaria por cuanto es opuesta a algunos de los postulados del neodarwinismo, paradigma prevalente durante décadas en el campo de la evolución biologica. De alguna forma, es una extensión de la anterior, pero no se encuentra uniformemente aceptada.

Defensora de la hipótesis de Gaia, según la cual biosfera se vería modificada por la propia existencia de vida en la misma para el adecuado del mantenimiento de la misma, convirtiendo al conjunto de la biosfera en un complejo sistema biológico en sí mismo. Esta teoría, según quien la defienda, me ha parecido muchas veces que se encuentra a caballo entre la ciencia y la filosofía, hecho que me suele poner en alerta como científico, aunque he de reconocer que sus bases teórica me resultan atractivas.

En cualquier caso, tanto en la medida de sus aciertos como en la de sus concepciones no tan admitidas por la comunidad científica, Margulis es una personalidad muy importante en la ciencia del siglo XX por su capacidad de plantear preguntas y de buscar nuevas respuestas, no acomodándose a los paradigmas establecidos, que algunos pueden adoptar como dogmas. Y esta actitud es lo importante para el avance de la ciencia.

Soto de Cantalobos

Líquenes en el soto de Cantalobos, organismos simbióticos por excelencia, formados por un hongo y un alga; sin embargo, los biólogos no los consideran como nuevas especies, sino que individualizan las especies que los forman (Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8).

De todo un poco: cinematografía, Stanisław Lem, y adolescentes protagonistas y aventureros

Cine, Literatura

Pues sí. Hoy me ha costado dar con un tema concreto para comentar. Pero he encontrado tres, de los que diré algo, aunque sea de forma breve. Si acaso, más adelante me extiendo en alguno de ellos, dedicándole una entrada completa.

10 directores de fotografía que dejan huella

Como aficionado que soy a la fotografía, necesariamente, con el tiempo, uno de los temas que me ha ido interesando en el cine es la dirección de fotografía. Ya he hecho algún comentario al respecto en entradas previas. Recordar a todo el mundo que una buena fotografía en el cine no quiere decir que tenga bonitos paisajes, o bonitas imágenes como postales de ciudades emblemáticas, como París o cosas por el estilo. Quiere decir que la iluminación produce una estética y un ambiente adecuado a los intereses del director, con dominio de los aspectos técnicos de la ciencia fotográfica aplicada a la imagen en movimiento, pero también con una creatividad artística que puede resultar realmente singular.

Y en Quésabesde nos lanzan una propuesta sobre 10 directores de fotografía que según ellos han dejado huella en la historia del cine. He visto otras listas en otros lugares, y parece no haber un consenso al respecto. Pero he visto películas creo que de los 10 profesionales que nos comentan, películas que recuerdo bien, y creo que es una buena lista, y que el artículo es recomendable. Y lo que es más recomendable todavía es ver las películas que estos artistas iluminaron con tanta maestría.

Aunque no necesariamente lo destacaría por encima de los otros nueve, la presencia en la lista a Christopher Doyle, me ha recordado la película Deseando amar (Fa yeung nin wa), y me han entrado muchas ganas de volver a verla. Desde luego tenía una iluminación maravillosa.

Noria - Prater

Desde que he leído el artículo de Quésabesde.com, no dejo de acordarme de la fotografía de "El tercer hombre", que debemos a Robert Krasker, que no está en la lista. Así que os dejo una imagen de una de las cabina de la noria del Prater, donde se desarrolló una célebre escena de la película (Panasonic Lumix LX-3).

Google y Stanisław Lem

Hoy está causando sensación en la blogosfera el doodle de Google dedicado al 60º aniversario de la publicación de Ciberiada de Stanisław Lem. El polaco es un escritor imprescindible en el campo de la ciencia ficción. Pero yo me atrevería a decir más, y creo que es un escritor imprescindible en la literatura del siglo XX. Y quizá el hecho de que se haya dedicado a la ciencia ficción lo ha relegado en los gustos del gran público y de los grandes reconocimientos literarios. No es una lectura necesariamente fácil. Pero si entras en ella, merece la pena. Habla de muchas cosas, importantes para el ser humano. Y es el escritor de Solaris una de mis favoritas en el género. Sin duda. También he hablado de ella.

La ciencia y la cultura en la noche

Lem, polaco, como Varsovia la capital del país, donde se alza el Palacio de la Ciencia y la Cultura, pesadilla arquitectónica propia de las distopías que tanto abundan en la ciencia ficción (Fujifilm Finepix F10).

Aventureros adolescentes

Actualmente es un negocio altamente rentable la literatura para adolescentes, protagonizada por personajes adolescentes. Los anglosajones la denominan young-adult fiction, supongo que extendiendo los potenciales lectores a los alumnos universitarios o gentes de edades similares. Fenómenos como las sagas de Harry Potter o Crepúsculo lo demuestran con sus elevadas ventas de libros. Y también por las inevitables producciones cinematográficas y su mercadería asociada, que aumentan vertiginosamente las cuentas corrientes de las autoras. Sí. Parece que son mujeres las que mejor saben sacar tajada a este boyante negocio.

Y vienen más. La actriz revelación entre las candidatas a los pasados óscars, aunque no se lo llevase, Jennifer Lawrence, va a protagonizar un nuevo producto de esta guisa, Los juegos del hambre. Cuando leí las noticias y el argumento no pude evitar recordar aquella película japonesa, Battle Royale, basada a su vez en su correspondiente obra literaria. Me pareció que se salía por completo del tono de este tipo de productos. Así que me prestaron el libro, el primero de la inevitable trilogía, y lo leí. Se lee en un pis-pas. Lectura muy fácil. Me resulta difícil no ver en esta historia una copia de la anterior pero suavizada para que sea asumible por la mojigata y simplona audiencia norteamericana. Y de rebote por la del resto del planeta. Es cierto que es entretenida. Pero la calidad literaria es muy discutible. Y además con la utilización exhaustiva al deus ex-machina, un recurso argumental que odio. No quiero ni hablar del romance adolescente metido con calzador, toque o no toque, supongo que para atraer al rentable y poco exigente público de quinceañeras. O incluso de chavalillas de menor edad, menos exigentes todavía.

Esto me hizo pensar en lo que yo leí cuando era un adolescente. Y más en concreto en aquellas novelas en las que los protagonistas eran igualmente adolescentes. Había series también. Yo recuerdo que leí varios libros de las aventuras de los Cinco, grupo de dos chicas, dos chicos y un perro, creado por la inglesa Enid Blyton, que corrían sus aventuras por tierras británicas. Muchas de sus costumbres, o de las cosas que comían y bebían, me parecían marcianas. No tenía ni idea de qué narices sería ni a qué sabría la cerveza de jengibre, hasta que ya con veintitantos me tomé un día un güisqui con ginger-ale, y até cabos. Pero el caso es que me entretuve mucho con aquellas aventuras. Aunque más que en la adolescencia, las disfrute en los años previos. Entre los 11 y los 14 años todo lo más. Allí no había peligro de empalagosos romances adolescentes. Todos los personajes eran hermanos o primos. De eso nos libraron.

Pero sobre todo recuerdo dos libros clásicos, con protagonistas adolescentes. Y cuando los comparas con las sagas actuales, se cae el alma al suelo, por la ínfima calidad literaria de los éxitos actuales en comparación. Desde luego está Jim Hawkins, protagonista junto con el «entrañable» Long John Silver de La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson. Clásico entre los clásicos, apto para todos los públicos, y que debería ser de lectura obligatoria en lugar de las memeces actuales. Además, el referente clave para todas las aventuras de piratas que en el mundo han sido con posterioridad.

El segundo es el Dick Shelton y su compañera de aventuras y luego amada Joanna Sedley, en La flecha negra, también mira tú por donde de Stevenson. Lo cual lo convierte en mi escritor favorito en el terreno de la young-adult fiction. Aunque bastante menos conocida que la anterior, siempre tuve gran cariño a la hermandad de La flecha negra, gentes a modo de renacidos proscritos sajones pero trasladados a la época de la Guerra de las dos Rosas.

No quiero terminar este repaso a las aventuras protagonizadas por adolescentes, que en tiempos recientes han proliferado como setas, para recordar que una saga que, por lo menos en su primera trilogía, ya es un clásico. Me refiero a Star Wars. No podemos dejar de recordar que Luke Skywalker y Leia Organa, en la primera película son sólo eso. Dos adolescentes en busca de aventuras. Y a pesar de que el amor al dinero de su creador esté desvirtuando poco a poco la saga, no olvidemos que aquella primera película, con aquellos dos adolescentes y sus incautos y aventureros seguidores, nos encandiló a muchos durante muchos, muchos años.

Catapultas en Warwick

Demostración con catapultas en el castillo de Warwick; armas que probablemente se utilizaron en los asedios durante la Guerra de las Dos Rosas en Inglaterra (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM).

[Libro] Mientras duermes

Literatura

Cuando vi hace unas semanas la película española Mientras duermes, que tan buena impresión me dejó, vagué un poco por la página web de la película. Allí descubrí que, en paralelo al desarrollo del guion y de la película, el guionista inició un proyecto para escribir una novela que, respetando el argumento y el espíritu del filme, pudiera desarrollar de forma más extensa algunas ideas que habían surgido y que no se habían podido reflejar en la película, o un mejor desarrollo de algunos de los momentos de ésta. Y también me encontré con que estaba disponible como libro electrónico. Al precio de 4,99 €. Eso sí, antes de la compra, puedes leer gratuitamente los tres primeros capítulos del libro. Disponible como aplicación para el iPhone o para el iPad.

Uno de los problemas que le veo a como están planteando las editoriales, al menos las españolas pero imagino que no sólo estas, la cuestión del libro electrónico es que se van del bolo en el tema de los precios. Sinceramente, me parece demencial que pretendan cobrar casi lo mismo por un libro físico en edición de lanzamiento, en edición chachi, que por un archivo informático. Entiendo que en el precio de un libro hay que contar el valor del trabajo del escritor, el esfuerzo de la editorial por ponerlo en el mercado, los costes de los materiales de los que está hecho el libro, el coste del almacenaje y de la distribución y los márgenes del librero. A grosso modo. Seguro que me dejo algo, pero en esencia es lo que hay. Y los temas materiales algo influyen. Fíjense en la diferencia de precios entre las ediciones de lanzamiento y las de bolsillo. Hay una disminución de costes en materiales y almacenaje, y algo se devalúa el libro por no ser una novedad. Pero es que en el proceso del libro electrónico, muchos de estos costes se tienen que ver rebajados necesariamente, y por lo tanto me parece una tomadura de pelo los precios a los que están saliendo. Si a eso añades que el cliente tiene que tener un aparato para leerlos, y que tendrá unos costes de amortización, diría que el objetivo es que no quieren que el libro electrónico triunfe. Pero lo gente sí quiere disponer de estos formatos… y si no los obtiene por las buenas de forma razonables,… pues ya sabemos lo que pasa.

Entonces, decidí que esos casi 5 € para una novedad editorial me parecen un buen principio. Y dado que la historia que vi en el cine me gustó y le vi posibilidades, decidí premiar la iniciativa e ir a por él. Sé que hay mucho de coyuntura promocional de la película en este precio, más que de convencimiento sobre cómo debe funcionar el libro electrónico. Pero por algún sitio hay que empezar. Y os cuento con lo que me encontré.

Mientras duermes
Alberto Marini
Random House Mondadori, S.A.; 2011
ISBN: 9788401352102

Hello Kitty

Si la protagonista de la novela nos resulta a veces un poco "hello kitty",... en la película parece tener algo más de personalidad... (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8).

Básicamente, puedo reproducir aquí el resumen argumental que escribí para la película. Pero con algunas variaciones de lugar, personas y argumento. Cillian es el conserje de una comunidad de vecinos de clase media-alta en algún lugar de un barrio pijo de Nueva York. Allí desarrolla su trabajo, con la indiferencia general de la comunidad de vecinos, apenas salpicada por rasgos de cordialidad de algunos de ellos. Quizá como Clara, una joven profesional, simpática y dinámica, siempre con una sonrisa en la boca. Pero como Cillian es un sociópata de tomo y lomo. Le repatea mucho esta sonrisa, y decide hacerle la pascua y borrársela para siempre. Y para ello comienza a introducirse en su casa por las noche, la droga, la envenena, la infesta de cucarachas,… y otras cosas en las que no entraré para no destripar la cuestión. Las cosas se empiezan a complicar para Cillian cuando es descubierto a medias por una niña, bastante chantajista, del vecindario, cuando un vecino tiquismiquis busca una excusa para despedirlo, y cuando aparece Mark, el novio de Clara. Claro que César tiene que improvisar el contraataque.

Sobre el microcosmos que constituye el patio de vecinos que se nos presentaba en la película, en la novela hay algunos cambios trascendentes. Hay una vecina pija que no estaba, pero que tampoco aporta gran cosa a la trama, hay un chaval tetrapléjico que sí que tiene importancia en el devenir de los acontecimientos y en ayudarnos a entender mejor la retorcida de Cillian. La madre del conserje no está enferma, y la relación es distinta. No aparecen algunas de las tramas secundarias. Pero el espíritu es el mismo, no hay variación. Sólo sabemos algo mejor lo que pasa por la mente de Cillian. Sus tendencias suicidas, sus ataques de ansiedad, lo que hace cuando dispone de tiempo libre. Elementos que complementan el cuadro. Y una sustancial variación al final de la novela, que no desvelaré.

La novela es entretenida, como entretenida es la película, aunque el exceso de fidelidad en algunos aspectos al guion del filme la dejan tocada. Por ejemplo, los diálogos que son razonables en una gente que viven en algún lugar de España, no resultan naturales cuando la acción la sitúas en Nueva York. No te imaginas a estos personajes como norteamericanos. No encuentro sentido en el desplazamiento de lugar que realizan. Salvo por motivos comerciales. Tampoco voy a decir que produzca una gran emoción o conmoción. Entre que ya has visto la película, y que las situaciones empiezan a ser previsibles, incluso las de las tramas secundarias que no aparecen el filme, ahí se pierde algo.

Así pues, no me arrepiento de haberla leído porque me he entretenido, con un libro electrónico, a un precio razonable. Pero tampoco la recomendaría salvo a alguien que quisiera pasar el rato por un precio razonable. Por otra lado, como obra literaria, creo que es razonable pero olvidable con el tiempo.

Sociópata

... el interior torturado del protagonista, Cillian/César, nos parece algo más como este dibujo que pude encontrar por la calle (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8).

[Cine, música y humor] Un bikini muy pequeñito, amarillo y de lunares

Cine, Música

Una de las escenas «más tremendas» de One, Two, Three, la divertidísima película de Billy Wilder sobre la guerra fría, era la «horrible tortura» del novio comunista de la chica americana por parte de la policía del Berlín oriental, obligándole a escuchar uno de los éxitos del momento; Itsy bitsy teenie weenie yellow polka dot bikini cantada por Bryan Hyland. La canción, una precursora del pop piruleta o pop chiclé, nos contaba las tribulaciones de una jovencita que va a la playa, pero le da corte mostrarse en la arena por las diminutas dimensiones de su bikini amarillo de lunares. Un temazo. Pero la escena, ademas de mordaz hacia la música comercial, es la pera.

Esta tarde he visto en la tele una mediocre película de un director de cine que antaño hizo películas maravillosas, protagonizada por un gladiador venido a menos. Si he aguantado hasta el final ha sido por la presencia de dos mujeres estupendas. Una morena francesa y una rubia norteamericana. Estupendas. Aunque mi preferencia va para la gabacha, claro.

Y he tenido premio, porque se me ha puesto una sonrisa de oreja a oreja cuando, hacia el final de la película, la banda sonora incluía una graciosa versión en francés de la canción en cuestión cantada por Richard Anthony. De buen humor para el resto de la tarde.

Cahors a orillas del Lot

Muy probablemente las localizaciones de la película, muy bonitas, están en las zonas vitivinícolas de la Provenza francesa; pero por qué no en el Quercy, cerca de Cahors, a orillas del Lot, que también tiene excelentes vinos (Leica CL, Elmar C 90/4).