[Cine] Ryū to Sobakasu no Hime 竜とそばかすの姫 (2022)

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Ryū to Sobakasu no Hime 竜とそばかすの姫 (2022; 21/20220326)

Llevo mucho retraso comentando películas de cine. La película de animación japonesa de hoy la tengo en espera desde hace muchos días ya. En principio, era para verla en la sesión especial del ciclo dedicado al director Mamoru Hosoda del jueves 17 de marzo. Pero optamos por ir a la sesión especial del ciclo de cine coreano de ese mismo día, dejando la última película de Hosoda para el momento de su estreno masivo en salas 10 u 11 días más tarde. Es la segunda de las tres películas del ciclo dedicado a Hosoda que hemos visto en marzo tras las simpáticas aventuras de un chico extraviado en tierra de los bakemono. La otra la vimos ya hace unos años. Y el título en español, y creo que en otros idiomas es Belle. Aunque no me gusta en exceso. El título original de la película significa El dragón y la princesa pecosa.

2014, Viaje a Japón. Kawaguchi-ko y monte Fuji.

Ciertamente, la historia es una reinterpretación modernizada del cuento tradicional francés de La bella y la bestia. Pero al igual que en otras de sus películas, y es algo que me gusta de Hosoda, la película nos habla de problemas sociales reales de la época actual, de la sociedad actual, al menos de la japonesa, aunque el tema es universal, con la ayuda de elementos fantásticos, o propios de la fantaciencia, esa mezcla de la fantasía y la ciencia ficción. Suzu (voz de la cantante Kaho Nakamura) es una adolescente que vive en un entorno provinciano en la isla de Shikoku, la más pequeña de las cuatro islas principales del archipiélago japonés, con su padre, huérfana de madre. Es insegura, cree no tener amigos, salvo otra compañera de clase, añora la amista de infancia con otro compañero, y con un rostro pecoso, se cree feílla. Y su compañera le enseña como navegar en la más avanzada red social, U, donde crea su alter ego, Bell (no Belle), pronúnciese beru (ベル), con una u muy poco marcada, pero sin llegar a ser muda. Y allí triunfa como cantante virtual, hasta que uno de sus conciertos se ve interrumpido por la persecución hacia otro habitante del mundo virtual de U, que se presenta como un fuerte y gran dragón (竜 ryū, la denominación para los dragones de origen asiático, distintos de los de origen europeo, que en japonés son ドラゴン doragon). Y hay surgirá una relación que le llevará a descubrir quién se esconde detrás de ese avatar, alguien que evidentemente tiene problemas y tiene lastres emocionales.

En un mundo virtual de gran imaginación, vistosidad, barroco en ocasiones, un gran alarde de animación cinematográfica, que ha recibido la aprobación universal de la crítica, y una excelente aceptación del público, especialmente en Asia, Hosoda, como ya hemos mencionado, sigue con su tónica de introducir problemas de la vida real a través de historias con esos componentes de fantasía o ciencia ficción, en este caso el mundo virtual de U. Vuelve a retomar la soledad de los huérfanos, ya sea en un entorno positivo, pero en el que no encuentran su lugar como es el caso de Kaho, o bien en otro entorno más desfavorable, del que no quiero desvelar mucho. En cualquier caso, película buenrollista, sobre el crecimiento personal, sobre la aceptación de si mismos, especialmente para ser aceptados por los demás, o más bien, para ser consciente que son aceptados por los demás.

2014, Viaje a Japón. carloscarreter.rs | carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.

A mí me gustan las películas de Hosoda, desde que vi Toki wo takeru shōjo 時をかける少女 en Netflix, otra delicia de película que he visto varias veces, porque me parece una de las películas de animación más divertidas y entretenidas que he visto. Sus personajes protagonistas comparten rasgos con muchos de los de Studio Ghibli, pero su estilo es propio y singular, dentro del estilo general del anime, de presentar mundos de gran riqueza visual, con sus personajes humanos esquemáticos, pero fácilmente reconocibles y con personalidades complejas. Es muy recomendable, con una producción de primerísimo nivel, a veces casi apabullante. Pero sobretodo con una historia interesante y unos personajes con los que empatizas. Parte del mito de la bella y la bestia, pero tiene unos temas distintos y una profundidad muy superior a las tontadas de Disney, sin perder de vista que su público diana es el público adolescente, aunque pueda ser disfrutada por espectadores de todas las edades.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
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[Cine] Old Boy (2003)

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Old Boy (2003; 20/20220324)

Nuevamente alimentamos nuestra afición por el cine a base de eventos especiales, frente a lo relativamente anodino de la cartelera con el cine actual. Y seguimos con el ciclo de cine coreano contemporáneo que se está proyectando los jueves de marzo y abril en una sala de Zaragoza. Y en esta ocasión, con una de las películas más celebradas de lo que llevamos de siglo, dirigida por Park Chan-wook, que ha sido universalmente aclamada desde su estreno, y que sólo había tenido oportunidad de ver en la pequeña pantalla. Así que veamos como fue la experiencia en la gran pantalla.

Basada en un manga japonés, nos cuenta la historia de un individuo (Choi Min-sik) bastante desagradable, violento, maltratador de su mujer, es secuestrado un día y llevado a la celda de una prisión, decorada como una habitación de hotel. Y allí permanecerá encerrado durante 15 años. Es puesto en libertad, sin más explicaciones, y decide encontrar los motivos por los que le encerraron todo este tiempo. Y vengarse. Nada más salir, conocerá a una joven cocinera de sashimi, o su equivalente coreano, (Kang Hye-jeong), y de repente descubrirá quien es el responsable de su cautiverio (Yoo Ji-Tae), quien le amenaza de que si no descubre porqué le ha pasado lo que le ha pasado, la chica morirá en cinco días.

Agobiante, violenta, intrigante, impactante, rompedora de todo tipo de tabús, no es una película para remilgados, desde luego. Los distintos derivados sobre la violencia y la sexualidad que van apareciendo pueden resultar francamente indigestos. Pero eso no quita para que podamos considerar la película como un muestra enormemente brillante en su concepción, en su realización y en su interpretación, no sólo del cine surcoreano, sino de la historia del cine en general. Con un final en falsa resolución, puesto que lo que se resuelve es más superficial de lo que parece, dejando en suspenso muchos elementos de incertidumbre generados durante la película y en el propio pseudofinal de la misma, el filme queda vivo en el imaginario del espectador que debe decidir cómo completar la historia… o simplemente decidir que no hay resolución aceptable posible. No me explico demasiado bien, porque no quiero destripar los elementos principales del argumento. La historia se inspira en cierto relato de la mitología griego que tampoco voy a mencionar… por lo mismo.

Si me preguntáis si la considero recomendable, mi respuesta es que sí, sin duda, pero con el adecuado estado de ánimo. Y sin remilgos, aceptando de antemano que el ser humano puede ser capaz de cosas estupendas… pero también de miserias sin fin. Me entero que Spike Lee realizó una versión en inglés de la historia… que fue un fiasco. Cosa que pasa con frecuencia, los intentos de adaptación de películas excelentes de otros países al gusto de los norteamericanos… no suelen funcionar o son superfluos.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Gokseong 곡성 (2016)

Cine

Gokseong 곡성 (2016; 19/20220317)

Divagaba el viernes sobre la falta de emoción que nos suscitan los Oscar últimamente. Y si se nota esto, que no nos ha apetecido ir a ver en las últimas semanas alguna de las películas con candidaturas a estos premios, mientras que nos apuntamos al ciclo de cine coreano que en estas semanas se proyecta los jueves en proyecciones únicas en los más céntricos cines de Zaragoza. La primera del ciclo ya la habíamos visto en salas, y además la he visto alguna que otra vez de nuevo en televisión; estoy perdidamente enamorado de sus dos protagonistas. Así que me la perdí, porque tenía otra cosa que hacer que me interesaba relacionada con la fotografía. Pero no me perdí esta inquietante cinta de terror, que no de sustos, que el terror no va de eso, piensen lo que piensen los que hacen películas de consumo palomitero para adolescentes de 15 a 55 años.

Las calles de Gyeongju servirán para ilustrar la terrorífica película surcoreana de hoy.

Dirigida por Na Hong-jin, su título original es el nombre del pueblo coreano donde sucede la acción. En inglés se titulo The Wailing (el lamento), mientras que en España se la conoce por El extraño. Y nos traslada a ese pueblo donde comienzan a suceder extraños asesinatos, extraordinariamente cruentos, en los que los miembros de una familia aparecen violentamente acuchillados por alguno de sus familiares que es encontrado en estado estuporoso por las policía. Un policía (Kwak Do-won), algo torpe, pero buen tipo y amante de su familia, empieza a sospechar de un viejo japonés (Jun Kunimura) que vive en los alrededores, como de una misteriosa joven que aparece cerca del lugar de los hechos (Chun Woo-hee). Y las cosas se complican cuando su hija (Kim Hwan-hee) empieza a tener comportamientos extraños.

El género de terror no es de los que me entusiasmen, precisamente. Quizá porque se abuse en las películas más comerciales, como ya he insinuado al principio, de los sustos. Y también de la casquería y el gore. La sangre no falta en esta película, pero el enfoque es mucho más inquietante. Estamos ante una presencia insidiosa, las del mal por el mal, la del mal esencial, que asalta una pequeña y tranquila comunidad rural donde nunca falta nada. Y presenciamos cómo el mal hace mella en la confianza y en la credulidad de las gentes sencillas, que se dejan llevar por el prejuicio. Independientemente de que este esté o no justificado.

Excelente realización y muy muy buena interpretación que demuestran que el bum de la ficción audiovisual coreana no es casualidad. Que quizá la estemos descubriendo en Occidente en estos últimos años, pero que ha venido incubándose desde hace tiempo. La película no es muy antigua por eso, tiene apenas seis años. Y es absolutamente recomendable. Sus más de 150 minutos de duración se me pasaron en un vuelo. Y ya hemos podido ver la siguiente, que comentaré dentro de unos días… que es algo más todavía.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Hubo en tiempo en que los Oscars…

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… nos divertían, nos emocionaban, provocaban debates,… incluso discusiones. Quién lo merecía más. Qué decepciones te llevabas por los que perdían. O… qué decepciones te llevabas por los que ganaban. Y sobretodo, el glamur de los artistas. De ellas en especial. El repaso a las fotos de la alfombra roja. Las más elegantes. Las más estrambóticas. Las más… raras. El fin de semana de los Oscars, en aquella época a finales de febrero, nos divertía. Si coincidía con temporada de esquí con subida a pistas el sábado de la víspera, el debate en el coche sobre los posibles ganadores.

Dentro de las alabanzas al cine asiático reciente, cada vez incluimos menos al cine chino. Aunque en los últimos veinte años nos ha deparado sorpresas muy agradables, cada vez se nota más controlado por el estado autoritario en el que se tiene que mover. Pero aun así, en esta entrada nos daremos un paseo fotográfico por Shanghái.

No creáis. No pecábamos de ingenuos. Nunca hemos mirado los premios de la Academia como si realmente fuesen un referente a la calidad real del cine que se hace sobre la faz de la Tierra. Son los premios de la industria a su cine, el de Hollywood, con admisiones puntuales al indie o los extranjeros. O como ellos les llaman, los de habla extranjera. Parece que a pesar de los millones de hispanohablantes, de asiáticos, de gentes de otros orígenes que hablan sus propias lenguas en un país que no tiene una norma legal federal que establezca ninguna lengua, tampoco el inglés como oficial, esas otras sean extranjeras. Así que el sesgo está ahí desde el principio. Y como tal industria, los dineros priman sobre el arte.

Dentro de unos límites claro. Los premios a la animación de Disney son aceptables en una categoría que parece creadas para esta productora, por más que de vez en cuando premien alguna producción de otras productoras. Cierto es que sorprendió el primer premio en esta categoría que se concedió, en 2001, a una película que no era Disney. Y la segunda a una película de Studio Ghibli, cosa que no se ha repetido a pesar de que la calidad promedio de esta productora ha sido claramente superior a la de Disney y otras productoras americanas. Por no hablar de excelentes animaciones para adultos que ni siquiera son consideradas. Y a pesar que las de Marvel dejen pingües beneficios a la industria, tienen cierto pudor a la hora de premiar estas películas que son el equivalente a macdonalds o burgerkings en el cine. Salvo que sea animación… ahí si tienen premio. Así pues, para ganar el Oscar hay que generar dividendos, tener una pose de artisteo y, en muchas ocasiones, ser sensiblera o espectacular. Claro… alguien me dijo hace poco… «Oye, que Pixar a ganado más premios que Disney en esta categoría». Y me le quedé mirando con pena… Pixar es una subsidiaria de Disney.

Pero llevamos unos años en los que ya no nos divertimos con los Oscar. Dicen algunos que la culpa del desinterés la tiene la inclusión de hasta diez películas entre las candidatas desde 2009 y el sistema de voto preferencial para esta categoría. Salvo que haya una dominadora muy clara en una edición determinada, se produce un regresión a la mediocridad, que acaba provocando que la ganadora sea la medianía más aceptada por un mayor número de votantes. Y hasta cierto punto estoy de acuerdo. Por lo que leo, es muy posible que este año suceda. Que la mediocridad, una película digna y correcta, pero no brillante, sea quien se lleve el gato al agua, dejando aparcadas las más brillantes películas, pero que son más arriesgadas y pueden dividir el voto. Es decir, las mejores películas compiten ferozmente entre sí, divididos los votos entre el colegio electoral, y al final gana una película que ni fu ni fa, pero que siendo simpática, aparece como segunda o tercera opción con frecuencia, y así desplaza a las apuestas de más calidad, pero más polarizadoras de la opinión. Observad que aplico el término «mediocridad» no como peyorativo, sino en un sentido estadístico, de película que esta entre las próximas a las medidas de tendencia central, y no entre los desviaciones de estas hacia la calidad.

Pero yo creo que hay más elementos en nuestro desinterés. Cada vez nos interesa menos el cine norteamericano. Ciertamente siguen haciendo películas brillantes. Pero también se hacen en otros puntos del globo. En los últimos años, la pujanza del cine asiático nos parece muy interesante. Incluyendo apuestas formales en la narración alternativas a los cánones de la cultura europea/occidental, pero que son muy interesantes. Y sin necesidad de gastar indecentes cantidades de dinero en pirotecnias banales. La mayor parte del cine made in Hollywood nos motiva menos que un nabo olvidado en el frigo cuando lo abrimos cuando pensamos en qué queremos cenar.

Reconozco que somos raros. Que la mayor parte de la peña, igual que se ha acostumbrado a las hamburguesas hechas en serie, o a la telebasura, o al café en vaso de cartón para llevar, se ha acostumbrado a las películas de digestión fácil. Cuando escucho a mucha gente en sus veintitantos me sorprendo cuando se maravillan ante películas que son exactamente lo mismo que todo lo que ha hecho esa productora en los últimos quince años, variando los disfraces de coloricos de los protagonistas. Así que el lunes por la mañana, nos asomaremos con pereza a los titulares de prensa y, probablemente, bostezaremos con aburrimiento con la lista de premiados este año. Sinceramente, me gustaría mucho equivocarme.

[Cine] Introduction (2021)

Cine

Introduction (2021; 18/20220314)

Hola. Me llamo Carlos y soy adicto. Adicto a determinadas películas, a algunos directores, a algunos intérpretes… De vez en cuando veo una película… me impacta, me conmueve, me extraña,… lo que sea… y a partir de hoy me apunto a cualquier cosa que proceda del mismo origen. A veces para bien, otras para no tan bien. Conocí a la actriz coreana Kim Min-hee hace unos años en una película que me encantó. Y cuando algo más tarde llegó a la cartelera una de sus películas, dirigida por Hong Sang-soo, fui a verla directamente, sin pensármelo mucho, encontrándome con algo totalmente distinto, pero igualmente intrigante e interesante. Desde entonces, veo todas las colaboraciones de este director con esta actriz, y recuperé en Filmin las que rodaron con antelación. Y soy adicto a estas películas.

En una playa, en la orilla del mar, en blanco y negro, gente que pasea o conversa… elementos que aparecen con frecuencia en las películas de Hong Sang-soo.

Hace unos días llegó la última de sus películas. En ella, la actriz no es protagonista. Hace un pequeño papel secundario. Da igual. El tono de la película no varía. En este caso estamos ante un joven (Shin Seok-ho) despistado con la vida. Con una relación problemática con sus padres, y con una novia (Park Mi-so) que tiene sus ideas propias en la vida, y con la que quiere irse a vivir a algún lugar de Alemania. Pero las cosas no saldrán como pensaba.

Una película intimista, como la mayor parte de las que ha realizado el director en la última década. En tres actos, contados en sólo 65 minutos, no necesariamente conectados linealmente en el tiempo, intentaremos comprender los conflictos internos del joven actor que no acaba de encontrar su lugar en el mundo. En permanente estado de ansiedad en sus relaciones y en sus decisiones, lo que se manifiesta por su compulsiva forma de encender un cigarrillo detrás de otro.

Con un sobrio blanco y negro y una puesta en escena austera, con el estilo habitual del director de cámara estática con bruscos reencuadres por desplazamientos de la cámara o rápidos zoom hacia el personaje, vamos poco a poco entrando en la psicología del joven. Intrepretada por un elenco de intérpretes ya conocidos en la cinematografía del del director, que realizan también trabajo austeros pero buenos, bien definidos, sin alaracas, pero tremendamente eficaces.

Película probablemente no apta para consumidores de cine fast food, de digestión fácil aunque esclerose las neuronas. Exige la participación activa del espectador, ante una cinta que a mi me parece heredera, no soy el único ni original en esta opinión, de la nouvelle vague francesa. Y más concretamente de Eric Rohmer, a cuyas películas también me aficioné en su momento, con sus cuentos de las estaciones en los años 90 del siglo pasado, recuperando poco a poco en retrospectiva buena parte de su filmografía. A mi me gustan estas películas. Pero lo de recomendarlas… sólo a quien quiere abrazar riesgos, salir de su zona de confort y deshollinar sus neuronas de la pirotecnia vacua de Hollywood.

Nota: Al mismo tiempo que a Kim Min-hee, en aquel momento me aficioné también a su más joven compañera de reparto, Kim Tae-Ri, de quien he empezado a disfrutar una comedia romántica por episodios en Netflix recientemente. También me encanta, aunque lleve una carrera muy distinta.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Le sommet des dieux (2021)

Cine

Le sommet des dieux (2021; 17/20220307)

Mucho cine de animación recientemente. Bastante de origen nipón. Pero la de hoy… puede decir así, pero no. O con una «sorpresa de guion». Es broma. La película, dirigida por Patrick Imbert, es de nacionalidad francesa, aunque con colaboración japonesa, y basada en un manga de Jiro Taniguchi con un título similar o equivalente. He leído varias historietas de Taniguchi, aquí, aquí y aquí. Y me gustaron, así que desde el estreno en Netflix de este largometraje he querido verlo, aunque he tardado más de lo que esperaba.

No tengo fotos de los Himalayas,… nos conformaremos con los Alpes para ilustrar la entrada de hoy.

La historia, ficticia, nos habla de un reportero gráfico o fotoperiodista japonés especializado en fotografía de montaña y en cubrir las expediciones alpinistas a los macizos montañosos más famosos. Y un día, de un misterioso extraño, recibe noticias en Katmandú de una vieja cámara de fotos, una Kodak Vest Pocket, que cree que pudo pertenecer a George Mallory. Este falleció en 1924 ascendiendo al Everest, y hay quien opina que murió después de hacer cumbre, lo que le daría el honor de primer humano en pisar lo más alto de la montaña. Lo cual podría estar reflejado en el rollo de la cámara. Por lo que inicia la búsqueda del extraño, que cree es un famoso alpinista japonés, ficticio, desaparecido en Nepal. Esto llevará a cambiar el enfoque de su investigación, de Mallory al alpinista nipón.

La animación es de buen nivel. Dentro de las tradiciones de la bande desinée francesa, más que del manga japonés, aunque parece compatible con la obra de Taniguchi, que no leído, pero de la que he visto ejemplos en la red de redes. Argumentalmente va de menos a más, va comenzando con parsimonia, para ir incrementando en intensidad hasta llegar al tercio final de la película, que brilla bastante en su realización. La historia conlleva bastantes reflexiones sobre el mundo del alpinismo y las motivaciones de los alpinistas Himalayistas en esta ocasión.

Me parece una película bastante recomendable, especialmente si te gusta el cine de animación, o si te gusta el mundo de la alta montaña. En general puede ser una buen opción para un fin de semana de los suscriptores de Netflix.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Bakemono no ko バケモノの子 (2015)

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Bakemono no ko バケモノの子 (2015; 16/20220303)

En Zaragoza se está emitiendo un miniciclo de cine de animación, tres películas, dedicado al director japonés de animación Hosoda Mamoru, del que he visto varias películas que han rondado entre majas y muy estupendas. Me encantó Ōkami Kodomo no Ame to Yuki おおかみこどもの雨と雪 [Los niños lobo Ame y Yuki], muy conocida por su título en inglés Wolf Children. He visto varias veces en plataformas en línea una de las más estupendas películas de animación de la última década; muy divertida, bien hecha, con personajes que llegan al espectador… fenomenal. Alguna he visto ya en salas de cine, e incluso también en algún vuelo a Asia, ya que las compañías aéreas suelen ofrecer películas de países asiáticos en estos viajes. Dado que una ya la he visto en salas, y es maja, pero no para repetir si hay otras cosas que hacer, y las hay, sí que me he apuntado a la que hoy comento, y al próximo estreno del viernes que viene, que tiene un preestreno el jueves. Lo que pasa es que compite con un ciclo de cine coreano… y creo que voy a ver el evento de la película coreana y reservaré la animación japonesa a sus sesiones normales. Ya veré.

Según la película, el callejón que conecta el mundo de los humanos con el mundo de los «bakemono» está en Shibuya. Pero yo no lo vi. Debía ser que llovía. Como hoy en Zaragoza… brrrr.

En fin, que me apetecía ver esta película, en castellano El niño y la bestia (la traducción real es el niño de la bestia, siendo para mí una traducción cuestionable lo bakemono 化け物 o バケモノ por bestia), en la que un huérfano rebelde, que pierde a su madre, estando su padre en paradero desconocido, acaba en un mundo paralelo, en la Ciudad de las Bestias, mientras huye por Shibuya en Tokio. Y allí entra como aprendiz de Kumatetsu, de aspecto de oso [kuma くま], vago y despreocupado, aspirante a suceder al gran maestre de la ciudad. Y ahí comienza el camino conjunto hacia el cambio y la madurez de ambos personajes.

Película de buen rollo, muy entretenida, muy divertida, sobre el ajuste en sociedad de personas, humanas o bakemono, que son distintas a las demás o a las convenciones sociales establecidas. Como de costumbre en mucha de la animación nipona, riqueza y cuidado en los detalles de los ambientes y los fondos, mientras que los personajes se muestran con un diseño esquemático, aunque fácilmente reconocibles y diferenciables, optando por una definición más sutil en la personalidad y comportamiento del personaje. Es algo que me gusta.

La película tiene ya su tiempo, es de 2015. Yo no recuerdo que la estrenasen en España en salas de cine de forma general. Circuló al parecer en varios festivales, y tuvo un estreno limitado en salas seleccionadas en abril de 2016, pero no pasó de ahí. Quizá no sea la mejor película de Hosoda, pero está muy bien. Yo me lo pasé estupendamente, en un pase con mucho aficionado al género, no necesariamente el público objetivo de la película que está fundamentalmente orientada a los adolescentes. Pero que la puede ver cualquier persona de cualquier edad sin desdoro.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Haejeok: Dokkaebi Gitbal 해적: 도깨비 깃발 (2022)

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Haejeok: Dokkaebi Gitbal 해적: 도깨비 깃발 (2022; 15/20220302)

Hemos entrado en una época complicada para ir al cine. Por cuestión de tiempo, oportunidad, y por los horarios de las películas en versión original. Empezamos a negarnos ya de forma casi absoluta al cine adulterado con doblajes. Si te acostumbras a lo auténtico, es difícil volver al sucedáneo. Como me gusta seguir viendo estrenos, y aunque prefiero las películas en salas de cine, los estrenos en plataformas en línea también me valen desde hace unos años. Y como el cine surcoreano está, hasta cierto punto de moda, el estreno de una película de aventuras en Netflix, de piratas en concreto, dirigida por Kim Jeong-hoon, me atrajo. Al fin y al cabo, una de aventuras espaciales les quedó muy bien y muy entretenida.

Como la cosa va de «tesoros reales» nos daremos una vuelta por los palacios reales de Seúl.

En un largo de acción en el que van apareciendo uno tras otro todos los tropos del género piratesco, y con clara «inspiración» en las películas de piratas de Disney, nos trasladamos a las peripecias en los mares entre la península de Corea y Japón, donde una serie de gentes de mal vivir van todos tras el tesoro que perteneció a los reyes de la antigua dinastía Goryeo o Koryo (la que origina el nombre que se da en Europa y sus derivados al país) cuando fue sustituida por la dinastía Joseon o Choson (la que origina el nombre que se da en muchas partes de Asia al país) en algún momento del siglo XIV. Los piratas «buenos» capitaneados por la capitana Hae-Rang (Han Hyo-joo) se alían con los ladrones «sinvergüenzas» liderados por el caradura Wu Mu-chi (Kang Ha-neul), en una carrera contra los malos de la película para conseguir el tesoro en una peligrosa isla perdida rodeada de tormentas, volcanes y otras calamidades. Y con pingüinos. Sí… no sé cómo narices llegaron los pingüinos a esa latitud del hemisferio norte.

Al parecer, la película es una secuela «espiritual» de otra película muy similar, pero con diferentes protagonistas y personajes, aunque con un esquema muy similar, que tuvo mucho éxito en el país asiático. Entendámonos, la película tiene demasiados defectos para darle el aprobado. Desde efectos visuales de segunda división, a situaciones que desafían por completo la suspensión temporal de la incredulidad del espectador, pasando por copiar descaradamente de otras películas del género. Pero lo cierto es que está pensada como un divertimento palomitero y no pretende engañar a nadie al respecto. Y tiene una virtud esencial que la hace visible y entretenida; el reparto lo hace muy bien, es divertido, tiene carisma y, desde mi punto de vista, salva la función.

Película que se disfruta más desde la perspectiva del placer culpable inconfesable que desde la afición cinéfila. Pero, aunque sus diseño de producción sea netamente inferior en los efectos visuales a las más afamadas películas del género que ha hecho Disney desde 2003 hasta esta parte, he de decir que me lo pasé mejor con esta «tontá» que con los histrionismos de Depp y la sosez de Knightley en la que vi en las salas de cines en aquel «lejano» año de principios de siglo, hace casi 20 años. Mucho más simpático el caradura surcoreano, y mucho más guapa y divertida la chica, convertida en capitana y no en florero, de la versión asiática.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] CODA (2021)

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CODA (2021; 14/20220301)

Cuando hoy hablar por primera vez de esta película, se nos anunciaba que sería estrenada directamente en plataforma de contenidos en línea, en Apple TV+. Pero en España no ha sido así. No sé si lo será en un futuro, pero hemos visto el estreno en salas de cine. En versión original clara… la versión doblada se titula CODA: los sonidos del silencio, típica apostilla sin mucho valor orientativo que se añade cuando un título consta de un acrónimo basado en un idioma extranjero. CODA = hijos de un adulto sordo. Bueno… se les llama así cuando el hijo es oyente, puesto que conlleva algunos problemas o situaciones que hay que afrontar, especialmente si ambos progenitores, como es el caso de la película, son sordos. Nos sonaba un poco a telefilme de sobremesa… pero las buenas críticas, y algunos premios importantes a su trabajo actoral nos hicieron animarnos a verla. Es una de las diez candidatas a mejor película en los Oscar.

La película está dirigida por Sian Heder, y nos presenta a Ruby (Emilia Jones), una adolescente de diecisiete años, cuyos padres (Troy Kotsur y la oscarizada Marlee Matlin) y hermano (Daniel Durant) mayor son sordos; es la única oyente de la familia. Además de estudiar en el instituto, ayuda a su familia en las labores del barco pesquero en el que trabajan en las costas de Nueva Inglaterra. Y la chica canta. Bien. Y se apunta al coro del instituto. Y el típico profesor (Eugenio Derbez), algo excéntrico pero buena persona, la animará a seguir y hacer carrera en la música, preparándole la prueba de acceso a la prestigiosa Escuela de Música de Berklee en Boston. Lo cual generará problemas para la chica y para la familia, que también pasa su crisis en lo laboral.

Vale. No tiene la calidad de un telefilme de sobremesa. Pero es primo hermano conceptual. Un drama en el que realmente no se profundiza en exceso, con mucho buenrollismo, en el que ningún conflicto parece realmente serio una vez que has visto el conjunto. ¡Todo el mundo es tan majo! Está razonablemente bien hecha… pero realmente no destaca en casi nada. Salvo… que tiene un reparto, empezando por su la chica protagonista, un encanto, que cae muy bien. Trabajan con solvencia, tienen carisma y son un fuerte gancho para el público. ¿Se merecen tantos premios? Mmmmmmm… es opinable. Como digo, hacen un buen trabajo. Pero es posible que jueguen la baza de la corrección política para atraer votos de los jurados o de los votantes.

¿Es recomendable? Pues depende de la oferta en cartelera. Si esta está modorra y apetece cine, pues seguro que es una muy buena opción. Ahora bien, si ha de competir con otros estrenos de la temporada con más profundidad… no tanto. Si acaba recalando en la plataforma televisiva de Apple, sí que es una recomendación clara para sus abonados. No tan buena como algunos críticos la pone, pero muy agradable de ver.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The Lost Daughter (2021)

Cine

The Lost Daughter (2021; 13/20220226)

La siempre interesante Maggie Gyllenhaal debuta como directora de largometrajes adaptando una obra de Elena Ferrante con el título algo distinto del de la película, La hija oscura, que sin embargo es el que figura en la versión doblada al castellano en España. Lo de la hija perdida es porque es el título de la edición inglesa de la novela de Ferrante. Líos de títulos que pocas veces entiendo. Elena Ferrante es un pseudónimo. Aunque hay sospechas fuertes de la identidad de la autora, probablemente mujer, por lo que nos referiremos a ella en femenino, no me consta si hay certeza o no. No he leído nada de ella. Rara es mi estancia vacacional en Italia en la que no vea en las librerías las promociones de alguna de sus novelas. Y está muy traducida a otros idiomas. La película ha estado muy presente en toda la temporada de premios cinematográficos, logrando algunos éxitos, aunque no en los más prestigiosos, donde no ha pasado de algunas candidaturas. Fundamentalmente para su directora y su protagonista principal, la siempre solvente Olivia Colman.

Si no estoy equivocado, con frecuencia Elena Ferrante sitúa la acción de sus novelas o el origen de sus protagonistas en el sur de Italia, o al menos en Nápoles y proximidades. Así que algunas fotos de mi último viaje a la costa de Amalfi y el golfo de Nápoles vendrán muy bien para la ocasión.

Colman interpreta a Leda, una profesora de lenguas que se toma unas vacaciones por sí sola en Grecia. Permanece algo alejada de su familia; sus hijas veinteañeras han vivido con su padre. Un día, al lugar de vacaciones llega una bulliciosa familia, con una joven madre, Nina (Dakota Johnson), al frente de la que es prevenida por ser gente «poco recomendable». Pero surge un incidente, la niña pequeña de Nina se pierde. Leda la encuentra y la devuelve a Nina; pero se queda secretamente con una muñeca de la niña, incluso ante el berrinche continuo de la pequeña. Todo el incidente trae al recuerdo los recuerdos de cuando sus hijas tenían la edad de esta niña, y ella, interpretada en su juventud por la también muy estimable Jessie Buckley, mantuvo una aventura extramatrimonial que marcó el resto de su vida.

Historia escrita y dirigida por mujeres, protagonizada por mujeres, de carácter intimista e introspectivo, sobre las obligaciones de la maternidad y sobre como esta, en la sociedad actual puede interferir con las ambiciones profesionales de una mujer, y también cuando los estereotipos establecidos y las costumbres morales obligan a las mujeres y las castigan socialmente cuando se desvían del «buen camino». Pero también sobre el remordimiento que decisiones aparentemente valientes pueden dejar en la mujer que decide ser autónoma, independiente. El planteamiento y el tema es muy interesante… pero no acabó de engancharnos, y la puesta en escena estuvo a punto de sacarnos de la película en varias ocasiones. Incluso el macguffin del filme, la maldita muñeca, nos pareció un poco débil a la hora de desencadenar los conflictos que se plantean en la misma.

La película se salva y se sostiene por las bondades interpretativas de las mujeres de su reparto. Los hombres, por prestigiosos que sean los nombres de los actores, como Ed Harris, tienen un papel absolutamente accesorio y circunstancial en la trama. Sin ellas, no sé si para mí la película hubiera llegado al aprobado. Se deja ver… pero exige atención y, como ya he sugerido, la propia película no siempre colabora a la hora de mantenerla. No sé si recomendarla o no. Quizá sea buena opción para la reflexión en vísperas del 8 de marzo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Death on the Nile (2022)

Cine

Death on the Nile (2022; 12/20220224)

Como avisaba en mi última entrada cinematográfica, se nos han acumulado en siete días dos películas firmadas por Kenneth Brannagh. Y ya avisaba que, en mi opinión, hay cierta irregularidad en su carrera. Las da de cal y de arena. Hace poco más de cuatro años estrenaba una ambiciosa adaptación de la novela más famosa de Agatha Christie. Una escritora que leí con frecuencia durante una fase de mi vida, entre la adolescencia y primeros años de juventud, pero que abandoné pronto. Novelas formulaicas, con alguna excepción, que pronto me aburrieron por falta de incentivo intelectual. En cualquier caso, la segunda novela que leí de la escritora británica fue Poirot en Egipto, título con el que se publicaba hace cuarenta años la novela Death on the Nile en España. Supongo que para dejar claro a los fans de la escritora que se trataba de una novela del famoso detective belga Hercule Poirot.

Una visita recientes al templo de Debod en Madrid, trasladado de su lugar original por la construcción de la presa de Asuán, que también supuso el traslado del templo de Abu Simbel, la joya de los templos nubios, y que es visitado por los protagonistas de la película.

Mi primera novela de Christie fue El tren de las 4:50 (4.50 from Paddington), una novela que todavía aprecio en el recuerdo. Que no era de Poirot, era de Miss Marple, aunque la protagonista efectiva fuera otro personajes. Yo debía tener 14 o 15 años. Y un par de años más tarde, debido a que buena parte de mis compañeros de clase vieron la primera adaptación de la novela que nos ocupa hoy, yo no la vi hasta años más tarde en televisión, me agencié esta aventura detectivesca y la leí. Me entretuvo mucho, aunque hoy, en el recuerdo, no se sostiene también como el asesinato ferroviario que he mencionado. En cualquier caso, el drama celotípico de la alta sociedad sobre las aguas del Nilo entre el arribista Simon Doyle (Armie Hammer), la rica heredera Linnet Ridgeway (Gal Gadot) y la despechada y vibrante Jacqueline de Bellefort (Emma Mackey) tenía mimbres para hacer una historia mucho más interesante que la que escribió Christie o se ha adaptado en los cines. Bueno, claro… también está Poirot (Kenneth Brannagh). Es una pena que el encorsetamiento en la fórmula detectivesca de la autora inglesa le cortara las alas a la historia. Que además es muy glamurosa.

Al igual que en su película de 2017, Brannagh nos plantea una película espectacular, de amplios paisajes, colores impactantes, muy de postal o de foto llamativa en un instagram de viajes. Hay que considerar que vimos la película en un evento especial, con proyección de película cinematográfica de 70 mm, la alta resolución del cine tradicional, en versión original. El problema es que la espectacularidad visual viene cojeando de dos patas. Por un lado, en el aspecto técnico, los abundantes cromas con fondo generados por ordenador cantan mucho, y en algún momento dan la sensación de que estamos ante una película de animación con personajes reales. No muy aceptable en los tiempos que corren. Por otro lado, la adaptación de la historia es apresurada, nada sutil y a ratos un pelín confusa. Supongo que para no alargar en exceso la producción. Menos mal que yo sabía perfectamente lo que sucedía.

Y lo que sucedía es muy similar a lo que cuenta Christie en su novela, a la que es bastante fiel. Pero hay cambios. Se introducen una serie de cuestiones sobre la biografía de Poirot como combatiente belga en la Primera guerra mundial, que no me consta existan en los libros originales. De hecho, yo pensaba que en aquel momento era policía en Bélgica y se refugió durante la invasión alemana en Inglaterra donde permaneció. Y que desde mi punto de vista no aporta nada, salvo para humanizar al arrogante detective, incluso planteando un interés romántico con una de las viajeras del Karnac. Y el resto de los cambios se producen para introducir una improbable variedad racial y sexual para la época en que se sitúan los hechos, pero que parece obligatoria hoy en día si no se quiere ser acusado por los fanáticos de lo «políticamente correcto». De todas formas,… se han olvidado incluir algún personaje de el Asia más oriental, o sea que estos grupos étnicos pueden plantear quejas ante la película. También falta representación de los aborígenes australianos, maoríes, polinesios y melanesios, y de toda América latina. Esquimales tampoco hoy. Y algunos otros. Y en cuanto a la diversidad de género… falta algún personaje claramente transexual, gays masculinos, bisexuales, pansexuales y asexuales. Creo. Todo esto lo digo con el máximo respeto a la diversidad humana, pero con poco respeto a la «diversidad» de escaparate y forzada. Háganse historias sinceras y auténticas de todos los grupos y variantes humanas. Invéntense por favor nuevas historias con protagonismo genuino de la humanidad diversa, y dejémonos de intentar forzar al absurdo lo que ya se inventó en el pasado. A veces funciona, véase cierta adaptación de famosa escritora, pero muchas veces no.

Con un reparto funcional, pero con fuerte regresión a la mediocridad, los buenos intérpretes quedan limitados por el estereotipado desarrollo de sus personajes, mientras que los intérpretes menos brillantes salvan los muebles al verse ante personajes menos exigentes, la película no es ninguna catástrofe, y se deja ver, aunque a mí me deje profundamente insatisfecho. Entre tanta corrección política, es irónico que el protagonista masculino estuviera implicado en un escándalo, cuyo veracidad desconozco, por conducta sexual impropia. Al parecer, este hecho pudo retrasar la llegada de la cinta a los cines o afectar la promoción de la misma, que se habría enfriado por parte de las protagonistas femeninas. No lo sé a ciencia cierta. En cualquier caso… supongo que los fans de Christie la verán con ganas,… pero yo… creo que si Brannagh sigue insistiendo en crear un «universo Poirot»… que no cuenta más conmigo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Belfast (2021)

Cine

Belfast (2021; 11/20220117)

En el plazo de unos días vamos a ver dos estrenos de Kenneth Brannagh. El director británico, norirlandés por más señas como veremos a propósito de la película de hoy, ha realizado cosas muy muy interesantes a lo largo de su carrera. También como intérprete. Y sin embargo, también da la sensación de que hay cierta irregularidad en su carrera. En cualquier caso, la película de hoy llega con halo de ambiciones en la temporada de premios, y con probabilidad de premio gordo. No sé si mucha o poca, pero la posibilidad existe.

Confío en visitar Irlanda del Norte en algún momento. De momento, tengo que conformarme con fotos de la República de Irlanda. Las que traigo hoy, en blanco y negro para acompañar el tono de la película, de la península de Connemara.

Brannagh nos traslada a su ciudad natal Belfast, con un alter ego de nueve años, Buddy (Jude Hill), que de repente despierta a la dura realidad sociopolítica de Irlanda del Norte cuando un grupo de matones unionistas irrumpe en su pacífica calle donde conviven familias protestantes y católicas para atacar a estas últimas. A través de los ojos del niño y sus correrías por el barrio iremos conociendo las entretelas de esa ciudad en conflicto y dividida, pero no sólo entre protestantes y católicos, sino también entre quienes quiere paz y quienes buscan bronca, representada por el enfrentamiento entre su padre (Jamie Dornan) y un matón unionista (Colin Morgan), a pesar de ser ambos protestantes. Y con la poderosa presencia de la madre (poderosa presencia también la de Caitriona Balfe), y la no menos poderosa e importante presencia de los abuelos del niño (prestigio a raudales con Judi Dench y Ciarán Hinds).

Brannagh abandona sus macroproducciones complejas y rueda con sencillez, en un delicado blanco y negro salpicado de alguna nota de color, un breve pasaje vital, varios meses en la vida de una familia que debe tomar la difícil decisión de si ha de quedarse en precario en la ciudad que ama y con la familia y los amigos que quieren, o deben emigrar, como tantos irlandeses en la historia, para abrir un futuro a sus hijos. Un tremendo retrato social de unos tiempos y unos conflictos, en la que el realismo de la historia no está reñido con no pocas dosis de poesía. Y poco más de hora y media de duración. Las pequeñas grandes historias no necesitan más para estar bien contadas.

Poderosas interpretaciones de un reparto mucho más coral de lo que parece, donde sólo la presencia del pequeño Jude Hill es constante, y que nos limita la historia, que podría tener otras interpretaciones u otras visiones. La misma historia, con distinto resultado, podría haber sido contada y resultar tremendamente interesante desde el punto de vista de la madre, esa madre guapa y garbosa, tanto en sus aciertos como en sus errores. O de la abuela. O del abuelo. O de un vecino. O de la prima mema. Todos ellos podrían generar su versión de esta pequeña historia y sería igualmente interesante, pero distinta. Hay muchas películas posibles en esta película concreta. Todo el reparto es irlandés, o con raíces irlandesas (Dench es inglesa de madre irlandesa), y nos acuna con su musical acento, que los irlandeses llevan la música hasta en el hablar.

¿Es recomendable? Es prácticamente imprescindible. Un canto al entendimiento, un homenaje a las familias modestas, a lo que emigran, a los pacíficos, a los sencillos de corazón, que también meten la pata en ocasiones. Una denuncia del conflicto por el conflicto, de los integrismos ideológicos dogmáticos, políticos o religiosos. Una visión necesaria de un norirlandés protestante que se aleja de todos los tópicos, al mismo tiempo que hace avanzar la historia bajo el impulso de la potente música y firmes letras de las canciones de Van Morrison, otro norirlandés de pro. No os la perdáis. Ah… y la sorpresa final sobre la niña de clase que trae loco a Buddy,… la guinda final en el mensaje de Brannagh con esta película.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****