[Cine] Truman (2015)

Cine

Truman (2015); vista el 6 de noviembre de 2015.

Película con DNI español, dirigida por Cesc Gay, pero con abundante ADN argentino. Y lo que hace atractivo esta película es especialmente la parte del reparto que nos llega del otro del Atlántico. Veamos lo que ha dado de sí.

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La película se presenta en Montreal… en un Montreal completamente cubierto de nieve y no primaveral como en la fotografía.

Tomás (Javier Cámara) es un ingeniero español que está casado y vive con su esposa y sus niños en las afueras de Montreal. Un día coge un avión, ante la llamada de Paula (Dolores Fonzi), la prima de su mejor amigo, Julián (Ricardo Darín), y se viene a Madrid. Este último esta enfermo, con un cáncer de pulmón, y el pronóstico no parece ser bueno. Tendrán cuatro días para poner sus cosas en orden. Entre ellas, encontrar unos «padres» o «madres» adoptivos para Truman, el perro de Julián.

Nos llega esta película rodeada de críticas muy positivas. La película, desde el punto de vista de su realización, está dirigida y producida con oficio. El guion… es previsible. Quizá demasiado previsible. Una buena parte de las situaciones y los personajes están un poco estereotipados, aunque hay varios diálogos disfrutables o interesantes, moviéndose siempre en el terreno del drama con notas de humor.

Se desarrolla la mayor parte del tiempo en Madrid... un Madrid muy tranquilo y recogido.

Se desarrolla la mayor parte del tiempo en Madrid… un Madrid muy tranquilo y recogido.

Indudablemente, como decía, siempre es interesante ver lo que nos ofrece Ricardo Darín. Y efectivamente, este actor suele ser capaz de levantar una película del aprobado al notable alto con una habilidad poco frecuente. Y en este caso el punto de partida estaba algo más arriba que el aprobado. Javier Cámara siempre me ha parecido un actor limitado en su registro. Y esta película no me va a hacer cambiar de opinión a pesar de las alabanzas que he leído sobre el papel que hace. Lo que sí es cierto es que me resulta fácil empatizar con su personaje, que está bien adaptado a sus características. A pesar de sus limitaciones, no deja de ser un acierto de reparto. Es esa persona que no parece capaz de expresar de forma muy abierta o efusiva sus sentimientos, sin que eso implique no los tenga y sean profundos. Me identifico hasta cierto punto con el personaje. Además de esto, la muy atractiva desde todos los puntos de vista Dolores Fonzi sería la tercera pata del banco, aunque su presencia sabe a poco. Varios ilustres de la interpretación española aparecen en intervenciones que son poco más que cameos en varias ocasiones.

Película que se deja ver bastante bien, incluso bastante recomendable a pesar de su previsibilidad, aunque en los últimos tiempos nos han llegado propuestas más interesantes sobre los enfermos que afrontan una enfermedad potencialmente terminal. Como las que nos llegan de la fría escandinavia, o las historias de adolescentes enfermos. Incluso la película japonesa que acabo de ver y que comentaré dentro de unos días, cuando la haya reposado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
E incluso les da tiempo a pasear por los canales de Amsterdam.

E incluso les da tiempo a pasear por los canales de Amsterdam.

[Cine] Victoria (2015)

Cine

Victoria (2015); vista el 26 de octubre de 2015.

Aunque este viernes voy a estar muy liado como para subir ninguna entrada elaborada en este Cuaderno de ruta, voy a dejar programada esta reseña cinematográfica, porque no quiero dejar colgado el comentario de esta película que realmente me parece algo de lo más interesante de lo que llevamos de año. No es perfecta, pero es distinta. Y se agradece.

En Zaragoza sólo está estrenada en versión original subtitulada. Muy bien. Hubiera sido absurdo el doblaje. El idioma en que hablan los personajes en cada momento es trascendente, mucho. Y se perdería sentido de la trama y las situaciones con una película doblada, o mal doblada. Que es lo habitual, por mucho que presuma la industria del doblaje en España.

Las fotografías de hoy, claro está, son instantáneas recogidas en la capital alemana.

Las fotografías de hoy, claro está, son instantáneas recogidas en la capital alemana.

La película dirigida por Sebastian Schipper nos cuenta en tiempo real lo que sucede a una joven española, de unos veinte años, emigrada a Berlín, Victoria (Laia Costa) durante las últimas horas de la noche, un día en que se va a un club berlinés a bailar. Al salir del club, conoce a Sonne (Frederick Lau) y tres de sus amigos que celebran un cumpleaños, con quien empieza un flirteo que parece que no va a ir mucho más allá. Son más de las cuatro de la mañana, y ella tiene que abrir a las siete la cafetería donde trabaja, y pretende dormir un par de horas. Tras un poco de ese flirteo y alguna gamberradilla sin trascendencia aparente, tienen un momento de intimidad, no física, en la cafetería donde trabaja la chica, y parece que se van a despedir. Quien sabe si para siempre. Pero en ese momento, algo cambia, y se meterán en una frenética aventura que cambiará para siempre sus vidas.

Quienes se hayan informado de la película a priori, conocerá su logro. Está rodada en un único plano-secuencia. En una única toma de casi 140 minutos de duración. La película, tras una cuidadosa planificación, se rodó tres veces, con un esfuerzo físico e intelectual notable para todo el equipo, especialmente los intérpretes y el director de fotografía y cámara, el noruego Sturla Brandth Grøvlen, quien, en un reconocimiento de su mérito, ocupa el lugar de honor en los créditos de la película, el que habitualmente se reserva al director, que se sitúa en segundo lugar. Filmada con una ligera Canon EOS C300, aunque no con la montura EF propia de la marca, sino con la PL más estándar en el sector cinematográfico. Me gustaría saber el objetivo utilizado. No lo he encontrado. El formato de la película es 2,35:1, así que tal vez sea un objetivo anamórfico. No me pensé en fijarme en ese detalle. Es realmente una virguería.

No nos muestran el Berlín más turístico, sino las calles más normalitas... aunque algún paisaje urbano sí que reconozco en el filme.

No nos muestran el Berlín más turístico, sino las calles más normalitas… aunque algún paisaje urbano sí que reconozco en el filme.

Pero de nada serviría el virtuosismo técnico si no hubiese una historia que contar detrás. Es cierto que el planteamiento de la película tiene algunas flojeras. Es difícil entender porque una chica pija de Madrid, desencantada con la vida por una profesora de música borde, acaba juntándose con cuatro notas de este tipo a las cuatro de la madrugada en Berlín. La química con el chico protagonista cuesta en aparecer… y yo me lo creí a ratos. Incluso la escena en la que ella toca el Mephisto-Walz de Liszt, por estupenda que parezca en el momento, tiene algo de raro. Pero es justamente es a partir de ese momento, cuando la película se vuelve incluso más demencial e inverosímil, cuando te enganchas a ella, y al frenesí de película de acción que ya habíamos sentido en alguna otra película alemana rodada en Berlín previamente. Sin duda, hay un parentesco entre esta película de Schipper, y aquella estupenda de Tom Tykwer, que además sirvió para que conociésemos a la estupenda Franka Potente.

Y es que en Victoria tenemos también que reconocer la importancia de la protagonista, esta catalana de treinta años haciendo de madrileña de veinte, sola en Berlín. Laia Costa está realmente convincente, se echa a sus espaldas la película, sale adelante de forma estupenda con sus diálogos en parte improvisados, con su inglés imperfecto (es cierto que se le nota un tanto el acento catalán… le podría haber conservado la «barcelonesidad» en lugar de hacerla madrileña) y su desconocimiento del alemán. Factores importantes en el desarrollo de la película y en la difícil verosimilitud de su personaje. Perfectamente acompañada por los actores locales, y sería injusto reconocer sólo el mérito del personaje masculino protagonista, ya que el resto de aventureros de la noche están también muy bien.

Aunque como ya he dicho, contemplé… contemplamos con escepticismo la parte de la película que juega a drama romántico, en el momento en que se convierte en un drama de acción desenfrenada nos engancha totalmente, y pasamos, sufriendo, uno de los momentos más estupendos cinematográficamente hablando de los últimos tiempos. No es una película perfecta, pero merece mucho reconocimiento por lo arriesgado, por su dinamismo, por la ilusión que esta gente a puesto al hacerla, dando un formidable sopapo en los morros al conformismo del cine comercial.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Especialmente al final de la película, cuando se rueda en el interior del Westin Grand Hotel... donde me alojé la primera vez que visité Berlín.

Especialmente al final de la película, cuando se rueda en el interior del Westin Grand Hotel… donde me alojé la primera vez que visité Berlín.

[Cine] Black Mass (2015)

Cine

Black Mass (2015); vista el 25 de octubre de 2015.

Consiguen arrancarme el domingo por la tarde de la abrumadora sensación de que me voy a dormir durante la película, en versión original y a una hora tardía, por culpa del cambio de hora de otoño. En la cartelera española se puede encontrar doblada al castellano con el título «Black Mass. Estrictamente criminal». Que sale de una frase de la película, lo de «criminal strictly». En fin, vamos a ver lo que dio de sí esta película de mafiosos dirigida por Scott Cooper.

No tengo fotografías adecuadas a la entrada de hoy.

No tengo fotografías adecuadas a la entrada de hoy.

Al parecer está basada en hechos reales y nos cuenta básicamente la historia del capo mafioso irlandés Whitey Bulger (Johnny Depp), que dominó durante un tiempo el mundo del crimen en el sur de Boston, y que además tenía como hermano al que durante un montón de años fue presidente del senado del estado de Massachusetts, familiarmente Billy Bulger (Benedict Cumberbatch). La película se basa prácticamente en la historia del acuerdo entre el criminal y el agente del FBI John Connolly (Joel Edgerton), por el cual el primero se convertía en confidente del segundo, y a cambio este le protegía de la persecución policial. Siempre y cuando no hubiese asesinatos. Cosa que Bulger, con su carácter un poco «quisquilloso» no es capaz de cumplir.

Dejemos clara una cosa. A mí las de mafiosos me gustan regular. No soy especial fan del género, aunque este haya dado tantas obras maestras al cine. En este caso no es una obra maestra, es una película apañadita que más que un hilo continuo nos ofrece una serie de situaciones que se extienden durante años, unas más interesantes que otras. Y que se basa sobretodo en el buen trabajo de los intérpretes.

Así que me limitaré a poner algunas de un paseo con la cámara hace unas semanas.

Así que me limitaré a poner algunas de un paseo con la cámara hace unas semanas.

El reparto es llamativo, al trío ya presentado se unen en papeles más o menos cortos o llamativos gente como Dakota JohnsonKevin BaconPeter SarsgaardJulianne Nicholson (el papel de esta sabe a poco, está poco explotado), y otras caras más o menos familiares. El caso es que entre todos lo hacen bastante bien, y eso hace interesante la película.

Así pues, película que gustará a quienes guste el género mafioso, el resto pueden buscar algo más interesante en la cartelera, o ir a presenciar unas actuaciones, preferentemente en versión original, que incluso podrían merecer alguna candidatura a un «eunuco dorado». Aunque no sé si pasará de eso. A mi me interesó a ratos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **
Por la ribera del canal de Zaragoza.

Por la ribera del canal de Zaragoza.

[Cine] The Martian (2015)

Cine

The Martian (2015); vista el 20 de octubre de 2015.

Sí «el marciano» en inglés y no «Marte (The Martian)», porque la he visto en versión original. Que es como hay que ver las películas, especialmente si nos regalan una interpretación como la de esta que hoy comento. Una película que os ya adelanto sirve para reconciliarse con su director, Ridley Scott, que llevaba muchos, muchos, muchos, muchos años decepcionándonos, después de su época dorada en los años 80.

Creo que a estas alturas, con la publicidad que le han dado al filme, es conocido por todos los aficionados al cine que la cosa va de un astronauta, Mark Watney (Matt Damon), que es abandonado, dado por muerto, después de un accidente en la superficie del planeta rojo, cuando su equipo se ve obligado a abandonar una misión por una peligrosa tormenta que pondría en peligro su capacidad de retorno. Pero por una serie de circunstancias, Watney, el botánico de la misión, sobrevive al accidente y se toma en serio lo de sobrevivir en la superficie del planeta hasta la llegada de la siguiente misión tripulada a Marte, cuatro años después. Cosa difícil. Pero en la Tierra se dan cuenta antes de que está vivo, e intentarán rescatar al científico.

Si descontamos los matorrales,...

Si descontamos los matorrales,…

Vamos a dejarlo claro. Esto es un entretenimiento de clase superior. Las casi dos horas y media de película se me pasaron sin sentir. No hay complicaciones filosóficas ni más angustias de las necesarias para hacer la supervivencia un poquito más difícil de lo que es y la película aguante esas dos horas y media sin aburrir. El mensaje está claro. Viva la ciencia, viva la capacidad de pensar y aplicar el conocimiento científico, la ciencia nos puede salvar de nuestros propios desastres. Lo cual me parece un buen mensaje. Y luego, un poco de buenrollismo general, un poco ingenuo en el mundo en qué vivimos. O quizá planteado como tal, convirtiéndose Scott en un Capra de la ciencia ficción, para contrarrestar el exceso de egoísmo del mundo actual.

Todo ello aderezado por unas cualidades técnicas superiores. Montaje, fotografía, una banda sonora muy animada a base de música de los años 70, y una demostración de que Scott tiene oficio de sobras para hacer grandes espectáculos visuales. Cosa que demostró por ejemplo en su última película de ciencia ficción, pero que sin embargo hacía aguas en por todos los demás agujeros.

... y las construcciones de origen claramente humano...

… y las construcciones de origen claramente humano…

Y como guinda del pastel, un actor habitualmente poco expresivo como Damon, que para mí sólo había destacado realmente en su papel como Jason Bourne, destapa su tarro de las esencias y nos muestra su capacidad para hacer creíble una situación muy muy muy difícil. Además del protagonista, una pléyade de secundarios excelentes, Kristen WiigJeff DanielsSean BeanKate MaraChiwetel Ejiofor, y otros varios que también lo hacen muy bien, y de lo que sólo nos queda la queja, como ya sucedió en la película de ciencia ficción del año pasado, de que la estupenda Jessica Chastain sale demasiado poco.

Parece que se ha puesto de moda que cada año no pongan en otoño una película de ciencia ficción seria y bien hecha. Cosa de lo que no me quejo en absoluto. La de este año me ha parecido estupenda. Y es una demostración palpable de que se puede hacer buenísimo cine de acción sin necesidad de mamarrachos con disfraces de colores, o monstruos extraños, o protagonistas testosterónicos inexpresivos haciendo tonterías con coches, motos, aviones, o lo que sea. Sinceramente, estoy encantado.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
... no es difícil imaginar en nuestras áridas tierras de Aragón los paisajes marcianos.

… no es difícil imaginar en nuestras áridas tierras de Aragón los paisajes marcianos.

[Cine] Me and Earl and the Dying Girl (2015)

Cine

Me and Earl and the Dying Girl (2015); vista el 10 de octubre de 2015.

Como tengo por costumbre, mantengo el título original del filme cuando lo he visto en versión original subtitulada. En la cartelera española es posible encontrarlo también con el título aproximadamente traducido para mantener el ripio de «Yo, él y Raquel».

Venía precedido de grandes expectativas este segundo largometraje de Alfonso Gomez-Rejon, un director que se había fogueado como ayudante de dirección o director de segunda unidad a las ordenes de diversos prestigiosos realizadores, así como en el mundo de la televisión. En los últimos años, está de moda que en la temporada de premios se encuentre presente alguna película con aire de cine independiente, y parece que esta es la de este año, que tuvo un gran éxito en la última edición del gélido festival de Sundance.

El problema, desde mi punto de vista, es que todo lo que sabía de la película me sonaba a caminos trillados. Y como el pesimismo nos invade por el flojo verano cinematográfico, que el mes de septiembre tampoco parecía apañar… Pero no nos adelantemos, que igual la cosa está bien.

Hoy es el día de la fiesta grande en Zaragoza, mi ciudad. El Pilar. Aunque a mí me abruma la cantidad de gente que se mueve por todos los lados.

Hoy es el día de la fiesta grande en Zaragoza, mi ciudad. El Pilar. Aunque a mí me abruma la cantidad de gente que se mueve por todos los lados.

Lo que se nos cuenta es una improbable amistad. La que surge cuando el retraído Greg (Thomas Mann), un adolescente que intenta pasar por su vida escolar lo más desapercibido posible, es obligado por su madre (Connie Britton) a visitar a una chica, Rachel (Olivia Cooke), de foma más o menos conchavada con la madre de esta (Molly Shannon), compañera del instituto con quien no se relaciona, porque le han diagnosticado una leucemia mieloide aguda. Hasta ese momento, Greg sólo se relacionaba habitualmente con Earl (RJ Cyler), para realizar versiones paródicas de grandes obras del cine. Esta nueva amistad le obligará a abrirse a otras personas, pero también le hará plantearse su vida y a salir de su zona de confort. En cuanto a Rachel,… bueno, eso forma parte de la intriga del filme.

La película es una mezcla de dos géneros. Uno tradicional, que aparece de vez en cuando, el de la pareja con una relación más o menos romántica o platónica, en la que uno de sus miembros está aquejado de una grave enfermedad, preferentemente incurable. El otro, muy en boga en los últimos años, la de los adolescentes inadaptados, que tiene que encontrar su sitio en el mundo remando contra corriente. Ya he dicho que sonaba a caminos trillados, porque es como coger algunos ingredientes de Love Story/Autumn in New York/The Fault in Our Stars… especialmente esta última, y mezclarlos con The Perks of Being a Wallflower. Pero no desesperemos. De alguna forma, en algunos momentos de forma tramposa y mintiéndonos de forma descarada, otra cosa es si todos nos creemos o no esas mentiras y nos olemos el final, la película se abre camino como producto original, con algunos momentos y escenas tremendamente conseguidas. Como ya he insinuado, que sorprenda o no el desenlace depende de cómo vayas interpretando la película,… y de tus conocimientos en medicina. Pero hace bueno lo que leí recientemente, no recuerdo donde. Es utópico esperar historias originales a estas alturas de la historia de la narrativa de ficción; lo que debemos esperar es que nos las cuente bien. Y acompañada de una estupenda banda sonora, esto es algo que consigue el director del film.

De hecho, a partir de mañana me escaparé un poco del follón en el que se convierte esta ciudad durante casi diez días.

De hecho, a partir de mañana me escaparé un poco del follón en el que se convierte esta ciudad durante casi diez días.

Y ahora vamos a hablar de más cosas buenas del filme, pero también de lo malo. Son también muy buenas las interpretaciones. No sólo del llamémosle trío protagonista, lo cierto es que quien copa la película es Mann, ya que es un relato en primera persona por parte de Greg, sino también de los diversos secundarios que se asoman a la historia, que poco o mucho todos aportan. Las dos madres están estupendas, los pequeños momentos de asaltacunas alcoholizada de la madre de Rachel te dan ganas de mucho más de este personajes; pero en general todo el ecosistema montado alrededor de los tres chicos es fenomenal. Pero ya digo que aquí puede estar también una de las principales críticas al filme. Porque de verdad que son no he escuchado en mi vida a ningún adolescente de diecisiete años semejante nivel de diálogo y expresión. Especialmente el personaje de Rachel te da la sensación de que lejos de ser una adolescente, es una persona joven pero totalmente adulta. Falla de alguna forma la suspensión temporal de la incredulidad. No es un fallo grave, pero lo siento presente durante todo el metraje.

Como conclusión, ¿estamos ante una buena película? Sí. Sin duda. Tiene elementos narrativos muy conseguidos, consigue que nos importe, y mucho, lo que pasa con los personajes, con todos, nos emociona en varias ocasiones sin hacerse cargante, al mismo tiempo que consigue arrancarnos aquí y allí algunas sonrisas. Dudo que llegue muy lejos en la carrera de los premios gordos, pero seguro que es mucho más visible que algunas de las películas que participarán en esas carreras.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Y dejaré que mis conciudadanos discutan con pasión sobre si el nuevo cabezudo de la comparsa de Gigantes y Cabezudos del ayuntamiento de la ciudad, La Cigarrera del Tubo, debería o no lleva el cigarrillo en la comisura de los labios.

Y dejaré que mis conciudadanos discutan con pasión sobre si el nuevo cabezudo de la comparsa de Gigantes y Cabezudos del ayuntamiento de la ciudad, La Cigarrera del Tubo, debería o no lleva el cigarrillo en la comisura de los labios.

 

[Cine] Irrational Man (2015)

Cine

Irrational Man (2015); vista el 28 de septiembre de 2015.

Es un rito anual. Ir a ver la película de Woody Allen. Este hombre, a sus 79 años, sigue haciendo una película al año. Y creo que se va a meter también en el mundo de la televisión. No es un récord. Eastwood puede que no tenga la misma regularidad, pero casi, y es octogenario. El caso es que nos vamos un lunes tranquilo a la versión original de la película. En esta ocasión, tanto la versión original como la doblada conservan el mismo título en inglés. A saber porqué no han dejado que metiera mano el peligroso delincuente contra la humanidad que traduce o pone los títulos en las películas extranjeras cuando las doblan.

En esta ocasión, nos introduciremos en un drama con notas criminales que nos recuerda parcialmente a cierta novela de Highsmith, llevada a la pantalla por Hitchcock. Abe (Joaquin Phoenix), un profesor de filosofía, de ética en concreto, llega a una universidad de Nueva Inglaterra, creo que mencionan Newport, para dar clases. Con fama de excéntrico y mujeriego, se encuentra sumido en una profunda crisis existencial. Pronto llamará la atención de dos mujeres, una de sus alumnas, la encantadora Jill (Emma Stone), y la sensual profesora de química Rita (Parker Posey). Tomando café con Jill, escuchará la historia de un pobre mujer, a punto de perder a sus hijos en un proceso de divorcio por culpa de un corrupto juez. La mujer desearía que el juez muriese. Abe se planteará satisfacer los deseos de la mujer, lo cual dará nuevos alicientes a su vida… pero…

La estupenda fotografía de Khondji es uno de los alicientes de la película. Un director poco reconocido, aunque si se repasa su filmografía se entenderá mi admiración.

La estupenda fotografía de Khondji es uno de los alicientes de la película. Un director poco reconocido, aunque si se repasa su filmografía se entenderá mi admiración.

No nos engañemos. Aunque por un momento parezca que podamos encaminarnos hacia un estupendo thriller, como el que nos ofreció con Match Point, el misterio de la película no es más que un macguffin, que Allen utiliza para reflexionar sobre algunos aspectos relacionados con la ética, o la falta de la misma, paradójicamente en su tradicional alter ego encarnado esta vez en profesor de ética. Con la estupenda fotografía de Darius Khondji y los energéticos compases del jazz de Ramsey Lewis, especialmente de su versión de The «In» Crowd, estamos ante una película de modestas pretensiones, pero que a mí me resultó razonablemente agradable de ver. Y que por el camino nos deja las habituales reflexiones sobre el sentido de la vida, la muerte, el sexo, y ligar con chicas considerablemente más jóvenes.

Importante es el trabajo de los actores. En este caso, Phoenix cumple. Aunque quizá será por que su personaje parte de una situación de desgana existencial, que a ratos me parece que la desgana se le pega un poco. Pero cumple. Emma Stone está uber charming ejerciendo de pijita monísima y la mar de lista. Sigo diciendo que en realidad esta chica no es tan guapa, pero que nos lo hace creer sin esfuerzo alguno. Y en realidad tampoco es tan joven ya como para hacer de universitaria, pero a pesar de todo nos lo creemos. Y nos sabe a poco el papel de Parker Posey, que nos ofrece algún buen momento, especialmente cuando el drama flirtea con la comedia. Hay algo ahí poco aprovechado. Aparte de que también está muy atractiva.

Da la impresión de que el director le ha dejado rodar con luces estupendas, no como al pobre al que obligó a iluminar en Barcelona en las horas centrales del día. Menuda pesadilla. Pero bueno. Tampoco le debió ir tan mal que luego repitió con Blue Jasmine.

Da la impresión de que el director le ha dejado rodar con luces estupendas, no como al pobre al que obligó a iluminar en Barcelona en las horas centrales del día. Menuda pesadilla. Pero bueno. Tampoco le debió ir tan mal que luego repitió con Blue Jasmine.

Pues nada. Lo dicho. Rito anual cumplido. Siempre lo digo. Aquí estamos simplemente ante la dosis anual de reflexiones existenciales que el neoyorquino se puede permitir hacer. Y somos fieles puesto que, además del mayor o menor entretenimiento que nos produce, siempre queda la posibilidad de que vuelva a aparecer los destellos de genio que de vez en cuando surgen del director. Pero bueno, no va a ser de las memorables.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Por ello, he traído a esta entrada algunas fotografías tomadas con mi nueva GM5 a primeras horas de la mañana, con luz agradable. Que bien que nos dejan las duras luces del verano.

Por ello, he traído a esta entrada algunas fotografías tomadas con mi nueva GM5 a primeras horas de la mañana, con luz agradable. Que bien que nos dejan las duras luces del verano.

[Cine] La encrucijada de Ángel Sanz Briz

Cine

La encrucijada de Ángel Sanz Briz (2015); visto el 27 de septiembre de 2015.

No soy muy de documentales en sala de cine. Básicamente, tengo la sensación de que la mayor parte de ellos se han realizado más pensando en la difusión televisiva, se acomodan bien a ese formato. Y cuando veo un documental en casa en la televisión, me gusta la interactividad que actualmente se puede establecer con internet. Puedes ir contrastando lo que te cuentan con datos a los que se puede acceder a través de la red de redes. Mi forma de ver el cine documental es muy distinta de como afronto el cine de ficción. Existen excepciones, y hace un poco menos de una año acudimos a las salas de cine a ver un documental que se debe ver en salas de cine por la naturaleza de sus imágenes. No hay verdades absolutas en esto.

Pero a pesar de ello, acudimos el domingo por la mañana a ver una de las proyecciones que se han programado en salas de cine de este documental sobre la figura de Ángel Sanz Briz, un diplomático español en Budapest durante la Segunda Guerra Mundial, que tuvo un papel destacado en la protección de judíos de las persecuciones a las que los alemanes y los fascistas húngaros los sometieron.

Sanz Briz fue de Zaragoza y estudió en los escolapios de Conde de Aranda.

Sanz Briz fue de Zaragoza y estudió en los escolapios de Conde de Aranda.

El documental tiene un carácter claramente apologético. Realizado con subvenciones de prácticamente todas las administraciones públicas aragonesas y alguna española, Sanz Briz nació en Zaragoza, lo que hace es ensalzar en términos absolutos la figura del diplomático con motivo de la protección que brindó a varios miles de judíos en la Budapest ocupada por los alemanes en 1944, con someras pinceladas de lo que fue su vida desde que nació hasta que salió de la escuela diplomática, poco antes de la guerra civil española, y lo que fue su carrera diplomática con posterioridad. Hay un estruendoso silencio sobre sus actividades entre 1936 y 1942, cuando se casa y pasa a formar parte de la legación diplomática española en Budapest. Es decir, se nos oculta que participó activamente en la guerra civil en el bando fascista. Dato sobre el que parece que nadie quiere decir nada en ningún sitio. Pero resulta difícil pensar en un joven diplomático haciendo carrera en la España de los cuarenta sin un cierto grado de adhesión al franquismo.

Entendámonos bien. Creo que la actuación de Sanz Briz en Budapest fue muy meritoria, digna de ser contada, y de reflexionar sobre lo sucedido. Fueran cuales fueran sus motivos para realizar estas acciones, la oposición a la barbarie alemana y fascista es de destacar. Pero si alguien se pone a hacer un película seria, documental o ficcionalizada, sobre un personaje histórico, creo que se debe contar todo aquello que es fundamental para comprender de forma íntegra al personaje. Y yo salí del cine con la sensación de que me faltaba mucho para saber quién era Sanz Briz. Intuyo quién era por los retazos que se van soltando, pero no lo sé. No veo trabajo de investigación. De hecho, el documental no me cuenta nada nuevo. Un mero ensalzamiento, una «subida a los altares civiles» de alguien que hizo algo destacado en un momento dado de su vida y un momento difícil de la historia, pero de quien sé realmente poco más.

Pero vámonos a Budapest,... donde en vísperas de la fiesta de Szent István encontramos puestos de paella y otras especialidades españolas.

Pero vámonos a Budapest,… donde en vísperas de la fiesta de Szent István encontramos puestos de paella y otras especialidades españolas.

Se ha comparado mucho, o se le ha llamado, «el Schindler español». Creo que ambos personajes coincidieron en un hecho, la protección de unos miles de judíos durante las persecuciones alemanas, pero se diferenciaron en muchos. El caso es que Spielberg, en su película sobre el industrial alemán, aun con los déficits sobre la verdad histórica que una ficcionalización puede acarrear respecto a un documental, profundiza mucho más en el personaje. En sus debilidades, en las cosas que hizo bien, pero también en las que hizo mal. Y al final, si decidimos simpatizar con Oskar Schindler, sabemos porqué lo hacemos o a pesar de qué lo hacemos. En el documental dirigido por José Alejandro González Baztán «nos imponen» la simpatía hacia el personaje.

Para la mayor parte de un público acrítico, acostumbrado a lo «políticamente correcto», que en ocasiones es la mentira o la ocultación de lo políticamente incómodo, el documental estará muy bien, se sentirán confortables con lo visto y pasarán a otra cosa, mariposa. Para quienes intentamos comprender los sucesos histórico, para quienes pensamos que las cosas que pasan tienen múltiples causas, para quienes tenemos la impresión constante de la multidimensionalidad de las personas, lejos de los planteamientos maniqueos tan de moda desde hace un par de milenios, el resultado es pobre y no le hace favor alguno a la figura del diplomático. Mi admiración o mi respeto por él no ha aumentado por este documental. Sé que hizo algo muy bueno en un momento dado, pero sigo sin saber quién fue. No digo que los reconocimientos hacia su figura no sean merecidos; pero tampoco me aclaran que todas las alabanzas que se vierten hacia el diplomático lo sean en su totalidad. Oportunidad perdida; un producto mucho más superficial de lo que parece.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: No aplicable
  • Valoración subjetiva: **
No he comentado la inoportunidad de la cuestión... pero estos húngaros que nos cuentan homenajean a los héroes antifascistas... en estos momentos están cayendo en olas de xenofobia con las crisis de refugiados y otras inmigraciones... Si es que esta historia que deja mal a los apologetas de turno.

No he comentado la inoportunidad de la cuestión… pero nos cuentan en la película cómo los húngaros homenajean a los héroes antifascistas… y en estos momentos están cayendo en olas de xenofobia con las crisis de refugiados y otras inmigraciones… Si es que esta historia que deja siempre mal a los apologetas de turno.

[Cine] Everest (2015)

Cine

Everest (2015); vista el 20 de septiembre de 2015.

Sesión de cine para una película que apuntaba maneras palomiteras para la matinal del domingo. No una película de mi elección, pero tampoco me importaba ir a ver qué pasaba con este «drama humano» basado en hechos reales. Aquí no hay «espoilers» que valgan, lo que se nos cuenta son los sucesos acaecidos en el monte Everest debidos a la tormenta que lo azotó el 10 y el 11 de mayo de 1996 en el que murieron 8 personas, aunque la película obvia las circunstancias en las que murieron tres de ellas.

Dirigida por Baltasar Kormákur relata las circunstancias en las que se produjeron cinco de las muertes, entre los guías y clientes de dos compañías de expediciones a la cima del Everest y que vienen ampliamente descritas en el correspondiente artículo de la Wikipedia (en inglés). Por supuesto, se han reproducido de forma teóricamente fiel todos aquellos hechos que están documentados a partir de las declaraciones de los supervivientes, y se han ficcionalizado aquellos momentos en los que estaban únicamente presentas las personas que fallecieron, dando una versión plausible de lo que pudo suceder con los datos disponibles.

No... No he estado en los Himalayas... Pero si valen los Alpes suizos... El Breithorn un 4.000...  la mitad que el Everest, pero es mono.

No… No he estado en los Himalayas… Pero si valen los Alpes suizos… El Breithorn un 4.000… la mitad que el Everest, pero es mono.

La película supone un gran espectáculo visual, en el que se mezcla la filmación de escenas en el Tirol (creo que en la parte italiana), en Nepal y en Islandia, con decorados y efectos digitales y cromas de todo tipo. Hay una versión en 3D, pero nosotros vimos la normalita y dudo mucho que la otra aporte algo más que un dolor de cabeza y un mayor aflojamiento del peso del monedero. La película por otro lado falla en el guion, con una floja definición de caracteres en un reparto muy coral, lleno de nombres más o menos conocidos, pero que da igual quien es quien, porque todos salen con grandes barbas y con ropa alpinista que los tapan casi enteros buena parte del metraje. A penas me atrevería a destacar el trabajo de Jake Gyllenhaal, en un papel secundario, pero con un personaje que me pareció que tenía más posibilidades que el de cualquiera de los demás. Encima vimos una versión doblada, y los doblajes, por mucho que presuma la industria española, cada vez me parecen más infames. E infumables.

Y parece que lo sube mucha gente... claro que no tiene gracia porque un teleférico te deja allí cerca en el Klein Matterhorn a más de 3.800 metros de altitud.

Y parece que lo sube mucha gente… claro que no tiene gracia porque un teleférico te deja allí cerca en el Klein Matterhorn a más de 3.800 metros de altitud.

En fin, ya digo que la presentación de la historia es muy apresurada, llena de lugares comunes,… y falla en encontrar un tono a la película. La película podría haber tenido un tono crítico. La comercialización frívola de la naturaleza, poniendo en riesgo a personas no capacitadas para acometer estas expediciones, la mala planificación, las malas decisiones y la concatenación de múltiples causas que condujo a la desgracia. Que por otra parte, por lo que he leído, no fue extraordinaria. Una letalidad del 15% (si no he hecho mal las cuentas, aquí no pretendo ser riguroso) hizo que ese año hubiera muchos muertos en el Everest, pero también el número de personas en riesgo fue mucho mayor. Es decir, si te vas a subir un monte de estos, cuenta con que la probabilidad de no regresar no es nada despreciable. Pero como en la especie humana existe la tradición de no hablar mal de los muertos, mezclan esa potencial crítico con la imagen heroica del alpinista sacrificado, etc, etc, etc. El caso es que no les sale bien ni una cosa ni la otra.

Resumiendo, que es bonita de ver, pero una vez vista, francamente olvidable. Prescindible. Pero no nos pasará nada malo si la vais a ver.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: ***
Pero si no estoy informado mal, hay menos personas que hayan escalado la cara norte del Eiger, también en los Alpes suizos, con menos de 4.000 metros de altitud pero 1.800 metros de pared para escalar. Recuerdo haber visto una película, floja, de Clint Eastwood que transcurría en este lugar.

Pero si no estoy informado mal, hay menos personas que hayan escalado la cara norte del Eiger, también en los Alpes suizos, con menos de 4.000 metros de altitud pero 1.800 metros de pared para escalar. Recuerdo haber visto una película, floja, de Clint Eastwood que transcurría en este lugar.

[Cine] Una segunda oportunidad (En chance til) (2014)

Cine

Una segunda oportunidad (En chance til, 2014): vista el 14 de septiembre de 2015.

Película danesa que vimos en versión doblada al castellano en la sala de cine comercial, última de las firmadas por Susanne Bier, realizadora del país escandinavo que últimamente nos ha mostrado algunas cosas interesantes. De todas formas, los doblajes me resultan insatisfactorios, y encontré «por ahí» la versión original que he visto en mi casa. De ahí lo de conservar los dos títulos en la reseña. También presenta como atractivo la presencia en el reparto de algunas caras conocidas, con cierto éxito en la televisión mundial. Es decir, la que se rueda en inglés. Aunque sea intérpretes daneses.

Bier nos presenta una historia de carácter fundamentalmente moral. Dos policías, Andreas (Nikolaj Coster-Waldau) y Simon (Ulrich Thomsen). El primero, más joven, felizmente casado con una guapa mujer, Anna (Maria Bonnevie), y un bebe estupendo, un poco más llorón de la cuenta por las noches. Una bonita casa, bonitos paisajes, una vida casi ideal. El segundo, mayor, sumido en un profunda depresión con tendencias alcoholizantes por un divorcio traumático y mal asumido. Una pareja de yonquis, un delicuente en libertad provisional, Tristan (Nikolaj Lie Kaas), conocido por maltrato a sus parejas, y su actual pareja, Sanne (May Andersen), con quien tiene un bebé. Andreas y Simon descubren en un servicio que el bebe de Tristan y Sanne recibe muy malos cuidados, y tienen miedo de que sufra malos tratos. Pero no consiguen que los servicios sociales se hagan cargo del bebé. Poco después, una insospechada tragedia en el idílico hogar de Andreas, le llevará a una espiral de decisiones erróneas que afectará profundamente a la vida de estas siete personas, incluyo los dos bebés.

Dada la nacionalidad y las localizaciones de la película, viajaremos fotográficamente a Dinamarca; pero nos situaremos en el museo de arte moderno Louisiana, cerca de Copenhague.

Dada la nacionalidad y las localizaciones de la película, viajaremos fotográficamente a Dinamarca; pero nos situaremos en el museo de arte moderno Louisiana, cerca de Copenhague.

Como digo, aunque bajo la forma de una intriga policiaca, estamos a una película fundamentalmente moral. Sobre dilemas éticos y sobre afrontar las malas decisiones que tomamos en la vida. Película de diálogos sobrios, muy visual, muy escandinava, usando a su favor el tranquilo paisaje danés, que a pesar de sus llanuras y espacios abiertos al mar, puede resultar también opresivo, bien filmada e iluminada. Sin embargo, hay algo que te deja insatisfecho. Más si la ves dos veces en una semana. Al principio, no sabes lo que es. Pero si lo piensas bien te das cuenta de que la situación planteada es muy forzada. Que los servicios sociales no intervengan ante un bebé que es encontrado por la policía encerrado en un armario y sucio de los pies a la cabeza con sus heces, me parece poco creíble, y más para un país como Dinamarca. El conjunto de decisiones que Andreas toma en una noche, siendo como es un policía íntegro o con un alto sentido de la moral… Eso hace que en un momento dado vivas las situaciones derivadas con un sensación de cierta y realidad. Hay una cierta quiebra de la suspensión temporal de la incredulidad que acompaña a la visión de una obra de ficción. Eso es lo que he identificado como el principal origen de la insatisfacción al ver el filme.

Porque las interpretaciones está a buen nivel. Para el público occidental, será fácilmente reconocible el protagonista, Coster-Waldau, que además de aparecer en distintos largometrajes en los últimos años, es uno de los protagonistas de Game of Thrones, interpretando al orgulloso venido a menos Jamie Lannister. Es quien lleva la mayor parte del peso de la película, y cumple su trabajo, aunque paradójicamente me parece el más flojo del quinteto protagonista. Su compañero Thomsen, a quien hemos visto de mafioso local en Banshee, pero que yo recuerdo desde la muy interesante y «dogmática» Festen, tiene un papel más sobrio, con mucha menos presencia en pantalla pero con más matices, que saca adelante sin problemas. Los dos drogadictos hacen unos papeles bastante sólidos y convincentes, lo cual es especialmente meritorio en la top-model May Andersen, que en su primer papel de actriz en una obra de ficción, donde no tiene que parecer guapa ni lucir palmito, muestra muchos matices y mucha capacidad de transmitir con sutiles cambios de gesto, en una película que usa y abusa del primerísimo plano. Dejo para el final a la sueca Maria Bonnevie, que le toca de alguna forma bailar con la «más fea» (no es nada fea la chica), y que a mí me parece que lo borda, siendo de lo más interesante de la película.

Un lugar al que se puede ir sin problemas solo, acompañado o en familia. Niños incluidos.

Un lugar al que se puede ir sin problemas solo, acompañado o en familia. Niños incluidos.

Película que se puede ver sin ningún problema, aunque ya aviso que se trata de un drama con tintes trágicos, no apto probablemente para engullidores palomiteros, esta fauna a la que no dan de comer en casa y que va al cine con el único fin de deglutir toneladas de maíz, sal y grasas con refrescos de cola, junto con películas intrascendentes. A estos, no. No se la recomiendo. Bueno… me he visto dos dramas daneses en menos de una semana… no voy a ganar para psicoanalistas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Y que combina perfectamente, sin ningún problema, el contacto con el arte moderno y contemporáneo y el paseo por bellos parques y la contemplación de tranquilos paisajes a orillas del Øresund.

Y que combina perfectamente, sin ningún problema, el contacto con el arte moderno y contemporáneo y el paseo por bellos parques y la contemplación de tranquilos paisajes a orillas del Øresund.

[Cine] Stille Hjerte (2014)

Cine

Stille Hjerte (2014); vista el 10 de septiembre de 2015.

Vista en versión original subtitulada en castellano y por eso mantengo el título original en danés de una película que en la cartelera española también se puede encontrar doblada con el título literalmente traducido de «Corazón silencioso».

Bille August, un realizador que se ha movido mucho por la geografía mundial a la hora de rodar sus películas, vuelve a su país natal para rodar un drama familiar, muy intimista, y con algunos dilemas éticos encima de la mesa. Es un director que me parece irregular en su filmografía, de la que he visto algunos títulos, no todos. Lo último que vi de él no me dijo gran cosa, a pesar de contar con un reparto europeo de campanillas.

Nos daremos un paseo por Dinamarca, con la excusa de la nacionalidad de la película, empezando por una vista elevada de la capital Copenhague.

En esta ocasión nos traslada al seno de una familia en la que la madre, Esther (Ghita Nørby), padece una enfermedad neurológica degenerativa que le ha empezado a afectar la movilidad, y que le producirá la muerte en un plazo más o menos largo, pero penoso por la progresiva dependencia de los demás en la que ira cayendo. Su marido, Poul (Morten Grunwald), que ha ejercido como médico, está dispuesto a ayudarle en un suicidio médicamente asistido, algo ilegal pero que pueden apañar en las apariencias aprovechando las capacidades relativamente conservadas que tiene todavía Esther. Lo único que ha pedido Esther es el consenso de toda la familia, es decir de sus dos hijas, la mayor Heidi (Paprika Steen), que en principio apoya su decisión, y la menor Sanne (Danica Curcic), más reticente, porque además arrastra su propia historia personal difícil. Antes de morir, Esther ha decidio reunir en su casa/mansión a toda la familia para una celebración adelantada de la Navidad.

La realización en el plano técnico es impecable. Puesta en escena, fotografía, sonido… Tiene el aire del teatro adaptado al cine, aunque que yo sepa es un guion original para este medio. Todo transcurre en la mansión familiar que tiene la familia en el campo. Las principales virtudes de esta historia que se desarrolla prácticamente en este único escenario, son las reflexiones sobre los dilemas éticos, sobre el derecho a decidir sobre la propia vida y a recibir una asistencia adecuada si uno decide terminarla. Pero también incide en algunos problemas de las relaciones familiares. El principal problema del filme es que se hace muy, muy previsible. Y salvo alguna escena que sorprende, como el «colocón» generalizado y familiar en un momento dado, vas viniendo venir los acontecimientos con mucha antelación.

También podemos dar un paseo otoñal por los barracones del castillo de Kronborg, en Helsingør, el escenario imaginado por Shakespeare para su dubitativo príncipe Hamlet.

El plano de las interpretaciones es otros de los puntos fuertes. En los últimos años, las cinematografías y las ficciones televisivas escandinavas se han ido abriendo y difundiendo por el resto del mundo y algunos intérpretes daneses están empezando a ser caras conocidas y apreciadas. A los mencionados, podemos añadir Pilou Asbæk, como el desastrado novio de Sanne, la hija menor, que tiene algunos muy buenos momentos, y que también me resulta conocido de algunas series televisivas.

Película que se deja ver, que plantea dilemas interesantes, con buena factura y buenas interpretaciones como digo, pero que te deja la sensación de que podrían haberse currado un poco más la historia y el guion, generando un drama más interesante, más intenso y más novedoso, cosa que no consiguen, dejándote una sensación de «déjà vu».

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

O volviendo a la capital, podemos alejarnos del bullicio de la gran ciudad por el parque que rodea al palacio de Rosenborg, en una tarde soleada de octubre.

[Cine] Operación U.N.C.L.E. (2015)

Cine

Operación U.N.C.L.E. (The Man from U.N.C.L.E, 2015); vista el 6 de septiembre de 2015.

Si algo sé de mi madre durante la época de mi infancia y adolescencia es que uno de sus actores favoritos era Robert Vaughn. Pero yo tarde mucho tiempo en saber que aquel actor se llamaba así. Cuando mi madre comentaba los programas de televisión o las películas en las que trabajaba Vaughn, decía aquello de «hemos visto una de Napoleón Solo«. Un nombre que a mí me hacía mucha gracia. El caso es que tardé mucho tiempo en saber de dónde había salido Napoleón Solo. No tengo recuerdo de haber visto episodios de la serie El agente de CIPOL (The Man from U.N.C.L.E., su título original en inglés). Debían emitirlo tarde, cuando yo ya me había ido a dormir. O no me interesaba y me ponía a jugar o a leer.

Por cierto,… que si mezclas U.N.C.L.E. (T.Í.O. en castellano) con C.I.A, obtenemos T.I.A.… conocida agencia de «inteligencia» y espionaje de lo más castiza y española que tantas risas nos ha provocadado… Siempre había asumido que T.I.A. era una coña sobre C.I.A.; pero ahora me pregunto si no lo es también por lo de U.N.C.L.E. La serie original de U.N.C.L.E. se emitió entre 1964 y 1968 en EE.UU., y la primera aparición de la T.I.A. fue en 1969 con El sulfato atómico.

Pero a lo que íbamos. Cuando anunciaron esta reimaginación cinematográfica de aquella teleserie, en esta crónica y lamentable falta de ideas novedosas en Hollywood que les hacer reciclar la historias ya conocidas una y otra vez, carecía de motivación inicial para ir a verla. Salvo la afectividad asociada al recuerdo de mi madre. Las expectativas hacia la película dirigida Guy Ritchie eran flojas. Los avances vistos previamente no me habían llamado la atención. Me parecía más de lo mismo en lo que se refiere a adaptaciones de viejas series de televisiones, muchas de las cuales pasan sin pena ni gloria, y las que triunfan tampoco suelen ser muy de mi gusto. No obstante, en un fin de semana en elque estaba de considerable bajón en el estado de ánimo, cuando me llaman el domingo por la mañana para ir al cine, no me lo pienso y me voy. Total,… qué mas da. Cualquier cosa mejor que quedarme en casa o dar una vuelta por Zaragoza por mi cuenta dándole vueltas a la cabeza.

Si algo tiene de bueno la película es que, tras una oscuras escenas berlinesas, la mayor parte de ella transcurre en una luminosa Roma y en las costas italianas.

Nos cuenta la historia los inicios de U.N.C.L.E., agencia de espionaje internacional, cuando esta ni siquiera existe. En un momento dado, se ven forzados a trabajar tres personas muy diversas. Napoleon Solo (Henry Cavill), un antiguo soldado americano metido a ladrón de guante blanco y forzado a trabajar para la C.I.A. cuando lo pillan; Ilya Kuriakin (Armie Hammer), un agente del K.G.B. hijo de un alto cargo del partido comunista soviético caído en desgracia; Gaby Teller (Alicia Vikander), joven y hábil mecánica de Berlín oriental, cuyo padre fue un científico nuclear en la Alemania nazi que tras la guerra se puso a trabajar para los estadounidenses. Este ha desaparecido en manos de una organización fascista criminal con sede en Roma, liderada fundamentalmente por la ladina Victoria Vinciguerra (Elizabeth Debicki), que amenaza con construir bombas atómicas con facilidad para desestabilizar al mundo y hacerse con el poder mundial.

Como veis, lo de siempre. Los buenos, en este caso en una mezcolanza improbable de nacionalidades e ideologías, frente a los malos, una organización secreta con ganas de dominar al mundo. Argumento propio del 007 más clásico. Pero sin que tenga nada novedoso o interesante que aportar. Está todo lo que esperas, persecuciones, secuestros, algún asesinato, malos taimados, pero algo tontos, las chicas, muy monas vestidas de yeyés/swinging london, micrófonos escondidos,… Se supone que se introducen aquí y allí dosis de humor, y un improbable romance, más bien tensión sexual no resuelta, entre Kuriakin y Teller. Yo, sinceramente, no les veo la química por ningún lado.

Esto es algo que siempre se agradece, alegra la vista y levanta los corazones. Y da envidia de no estar allí mismo, disfrutando de ese ambiente.

Los intérpretes están discretos. Desde luego, Vikander, que en estos momentos tanto suena para la futura temporada de premios a propósito de películas todavía no estrenadas, está muy guapa, pero pasa sin pena ni gloria. Hammer, de acuerdo con su personaje, sufre de una inexpresividad absoluta, que no consigue levantar ni siquiera en los accesos de ira que se supone que le vienen de vez en cuando. Y a Cavill le debieron de «decir ponte ahí y luce guapo», cosa a la que se dedica, aunque de vez en cuando muestre destellos de más potencial interpretativo así como del personaje. Lamentamos profundamente que no le den más minutos y un poco más de miga a Debicki, que probablemente, en este panorama es la más atractiva desde muchos puntos de vista. Cuando hay un buen malo, todo mejora,… pero no le dan las oportunidades.

Película destinada al hiperconsumo palomitero en verano, no da más de sí porque nadie se esfuerza en ello. Entretendrá a muchos espectadores poco exigentes (lo que puede explicar su relativamente aseada puntuación entre los votantes de IMDb, o la condescendencia de algunos críticos), pero que pasará sin pena ni gloria por la historia del cine. Salvo que, por supuesto, la operación salga rentable económicamente, y nos castiguen con futuras secuelas. Pues nada. Lo de siempre.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

Menos mal que siempre tenemos los recuerdos fotográficos de viajes pasados para volver a esos lugares y a esos ambientes, confiando en futuras visitas a la ciudad eterna.

[Cine] A perfect day (2015)

Cine

A perfect day (2015): visto el martes 1 de septiembre de 2015.

Mientras esperamos a que el final del verano reactive un poco la decaída cartelera de cine en España, nos vamos a ver la versión original subtitulada en castellano de la última película de Fernando León de Aranoa, que también se puede encontrar doblada con el título literalmente traducido, «Un día perfecto». La película se basa en un libro de la médica y colaboradora humanitaria metida a escritora Paula Farias. El libro se titula «Dejarse llover»; aunque no lo he leído, el título del libro me gusta más para la película que el tópico e impersonal que le han puesto y que suena a «reciclado».

Me pasa con León de Aranoa como con Amenábar, aunque son dos tipo aparentemente muy distintos. Ambos se estrenaron como directores de largometrajes de ficción con sendas óperas primas que sorprendieron y engancharon, pero el cine de ambos me ha ido dejando después cada vez más frío. Aquella «Familia» que nos llegaba a mediados de los años noventa, casi 20 años hace, nos dejaba clavados a la butaca del cine con un planteamiento original, con una reflexión profunda, con una dosificación precisa de los tonos de comedia y drama, redescubriendo intérpretes veteranos que tenían muchísimo que ofrece, y destapando intérpretes jóvenes, verdaderos diamantes en bruto, independientemente de que los veinte años siguientes los hayan tallado con mejor o peor fortuna. Unos años más tarde, un notable éxito de crítica y público con una película que tristemente sigue siendo muy actual lo lanzaba definitivamente al escenario de los grandes directores españoles… salvo que a mí, personalmente, no me ha vuelto a enganchar con absolutamente nada de lo que ha hecho después o entre medias de ambas obras. Así que te acercas con prevención a ver esta su primera película rodada principalmente en inglés, con un reparto internacional. Sobretodo porque ni siquiera las críticas son uniformemente buenas. Lo que ya es decir en un país donde parece que hay una connivencia entre industria cinematográfica y críticos por la cual estos afirman que todo lo que lleva el pasaporte español es bueno o interesante aunque sea una cagarriña. Perdón por la expresión.

En el verano de 1993 estuve de vacaciones con otros en Eslovenia, un país que hizo la transición de la antigua Yugoslavia a la independencia casi sin conflicto, en la llamada Guerra de los Diez Días. Eso fue dos años antes de que visitáramos el país. Que tien sitios muy bonitos como Piran en la costa de la península de Istria.

En el verano de 1993 estuve de vacaciones con otros en Eslovenia, un país que hizo la transición de la antigua Yugoslavia a la independencia casi sin conflicto, en la llamada Guerra de los Diez Días. Eso fue dos años antes de que visitáramos el país. Que tien sitios muy bonitos como Piran en la costa de la península de Istria.

En esta ocasión, nos encontramos con una película de carretera («road movie» para los que consideren que esta expresión sólo se puede decir en inglés). Película de carretera aunque no sea más que para dar vueltas en torno a un mismo lugar, en algún punto de Bosnia-Hercegovina, en algún momento del final de la guerra que asoló los balcanes en los años 90. Dos vehículos todo terreno de una organización de ayuda humanitaria acogerán en su viaje a seis personajes. Está B (Tim Robbins), cooperante norteamericano ya mayor, de vuelta de todo, presuntamente algo cínico, pero con buen rollo. Está Mambrú (Benicio Del Toro), como el que se fue a la guerra, más joven, puertoriqueño, también un poco socarrado, que está a punto de volverse a su casa con su novia. Está Sophie (Mélanie Thierry), la joven cooperante francesa, idealista y que tiene muchas bofetadas que darse contra todo tipo de paredes antes de centrarse en esta tarea. Está Damir (Fedja Stukan), el intérprete local, con cierto aire de susto permanente. Está Nikola (Eldar Residovic), un niño al que otros más mayores le han robado la pelota de fútbol, y la guerra, mucho más. Y está Katya (Olga Kurylenko), la cooperante rusa, con una historia de tiempo atrás con Mambrú, y que ha abandonado el trabajo de campo por un trabajo de supervisión y de responsabilidad en la organización. Y está un pozo con el cadáver de un hombre gordo que lo contamina impidiendo el acceso de la población al agua potable. Este es el «macguffin» que mueve a estos seis personajes. Y está la guerra, que es el escenario en el que se mueven.

En algún lugar he leído que la película va sobre el sentido común. El sentido común es un concepto un tanto difuso del que se habla mucho, pero que cada cual define a su aire. Si no, obsérvese el largo artículo de la Wikipedia y su contenido sobre este concepto. Estas seis personas intentan aplicar el sentido común y pone un poco de orden en un escenario donde nada tiene sentido y el caos se impone. Y nadie ayuda. Las poblaciones han perdido los referentes morales y las convenciones sociales que soportan la convivencia; no digamos ya la existencia de una sociedad organizada que la sostenga de modo eficaz. Encontramos dos tipos de militares, los que están en conflicto, que representan la violencia continuada, la amenaza, el odio, quienes alimentan con esa violencia el caos. Y los que vienen a poner la paz, los cascos azules, que representan la burocracia, tal vez bienintencionada, pero muchas veces inoperante en ausencia del mencionado sentido común. Las propias organizaciones nos muestran sus dos caras, una que se acerca a esa burocracia inoperante de los anteriores, conforme se hacen más grandes alimentadas por las dimensiones del conflicto, y al mismo tiempo menos capaces de abarcar los problemas planteados, y la otra que son la gente individual, peleándose con todo lo anterior por conseguir algo. Son los que intentan aportar un cierto tipo de sentido común. El evolucionado, el reflexionado, el altruista. Hay otro tipo de sentido común, representado por una anciana y sus vacas, el que permite sobrevivir en el caos.

Por algún motivo que no recuerdo bien, nos dio por alquilar un coche y llegarnos a Zagreb en Croacia. Por el camino pasamos por el monasterio de Kostanjevica (foto del encabezamiento).  Estuvimos una noche, pasamos la mañana haciendo turismo y volvimos.

Por algún motivo que no recuerdo bien, nos dio por alquilar un coche y llegarnos a Zagreb en Croacia. Por el camino pasamos por el monasterio de Kostanjevica (foto del encabezamiento). Estuvimos una noche, pasamos la mañana haciendo turismo y volvimos.

Como veis, los elementos que nos ofrece el planteamiento de la película, los ladrillos con los que se construye son de lo más interesantes. Aptos para una buena reflexión y una una buena historia. ¿Donde están sus puntos débiles? Si los tiene. Sí, los tiene. En los tópicos. En la falta de profundidad de los caracteres. Todo está lleno de lugares comunes, recorre caminos ya recorridos por otras películas y otras obras de ficción sobre el tema, más incisivas y más profundas. Y esto le resta fuerza a un largometraje que sin embargo sabe hacerse entretenido y mezclar con cierta habilidad drama y comedia.

Tenemos la suerte de que el elenco es de muy buen nivel. Aunque en un discreto segundo plano, Tim Robbins roba al resto del reparto cada una de las escenas en las que interviene. Es lo mejor de la película. Del Toro, por otro lado, que se lleva la parte del león en el minutaje del filme, nos muestra una faena más de aliño; correcta, pero sin salirse de esos lugares comunes que lastran el filme. El resto del reparto está bien, cumplen holgadamente con su tarea. El niño está en su punto, muy natural. Damir es un personaje al que se le podría haber sacado provecho. La joven cooperante también podría haber dado más de sí, especialmente si no se incluye al relativamente innecesario personaje que interpreta Kurylenko. Además, nos planteamos si Kurylenko no será un error de «casting». No es mala actriz y va mejorando con el tiempo. Pero tan guapa y tan perfecta en todo momento, nos resulta difícil verla en el papel que le toca, y que además en todo momento nos da la impresión de que es prescindible. De hecho su papel se va diluyendo conforme avanza la película, una vez que le dan la escena de su conversación con Del Toro sobre su pasado común… en la cama. Como curiosidad, si en la película el personaje de Thierry es de chica joven inexperta y voluntariosa, y el de Kurylenko de no tan joven, experta y crítica, en la realidad son dos mujeres que no se llevan ni dos años de diferencia en edad. No es que esto no pueda ser… pero nos impide ver con claridad la posición de Kurylenko en la película más allá de ser el florero de la misma. Y no esperábamos de un guión de León de Aranoa una mujer florero.

Resumiendo una reseña que me ha resultado mucho más larga de lo que pensaba en un principio, la película se ve bien y entretiene. Sales con buen sabor de boca. Pero más allá de ser una película bien intencionada, es una obra menor. No tiene el calado suficiente para dejarnos un poso más consistente. Yo creo que la mayor parte de los espectadores que busquen en el cine algo más que una excusa para atiborrarse de palomitas y refrescos de cola, sentirán que no han perdido el tiempo ni tirado el dinero de la entrada a la basura. Que no es poco para el verano cinematográfico que corre.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Croacia estaba en guerra en aquel momento contra Serbia; o los croatas contra los servios fueran de la república que fueran. La ciudad estaba llena de extranjeros haciendo negocios. Conocimos estudiantes dálmatas que tenían que dar una vuelta enorme por Eslovenia para llegar, porque el camino estaba cortado por la guerra. Turistas sólo vimos tres; nosotros. Y en las capillas que había en las calles, muchas mujeres rezando por sus muertes o por sus hijos o maridos o hermanos en la guerra. Fue una experiencia extraña.

Croacia estaba en guerra en aquel momento contra Serbia; o los croatas contra los serbios fueran de la república que fueran. La ciudad estaba llena de extranjeros haciendo negocios. Conocimos estudiantes dálmatas que tenían que dar una vuelta enorme por Eslovenia para llegar, porque el camino estaba cortado por la guerra. Turistas sólo vimos tres; nosotros. Y en las capillas que había en las calles, muchas mujeres rezando por sus muertes o por sus hijos o maridos o hermanos en la guerra. Fue una experiencia extraña.