[Cine] Sinners (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. No tengo fotos del estado de Misisipi… así que unas fotografías de San Francisco habrán de bastar.

Sinners (2025; 20/20250427)

No había oído hablar de esta película casi hasta el día en qué se estrenó. En los medios «especializados» que sigo yo no se había mencionado tan apenas y me había pasado desapercibido. Digo «especializados» porque cada ver hay menos medio fiables sobre cine. En cualquier caso, las críticas inmediatas eran muy buenas, y los datos de taquilla que venían desde los USAmérica eran notables. Así que me apetecía ver esta película dirigida por Ryan Coogler. Uno de los puntos… no voy a decir negativos, pero sí poco atrayentes. Un director que ha destacado dirigiendo películas superheroícas de Marvel… no es un buen currículum para nosotros. Pero me costó convencer para no ir solo. Porque se decía que era un musical…

No lo es. Es una película con canciones, en la que la banda sonora tiene una importancia fundamental, girando alrededor del blues… y de la música folclórica irlandesa… qué cosas. De lo que yo no me había enterado antes de ir a ver la película es de que era una película de vampiros. Y eso que en un artículo había una referencia, pertinente, a una divertida película de Robert Rodríguez. Y así, tras un misterioso comienzo con un joven empuñando el mástil de una guitarra refugiándose en una iglesia… volvemos hacia atrás en el tiempo, 24 horas, cuando dos hermanos gemelos (ambos Michael B. Jordan) reclutan al joven (Miles Caton / Buddy Guy ya octogenario) como guitarrista y cantante para el nuevo garito que han adquirido, y han convertido en un tiempo récord en un Juke Joint. Los dos han huido con cierto dinero del mundo del hampa de Chicago, en los movidos años 30 del siglo XX.

Y en el garito se reunirán por la noche para beber, cantar y bailar con una clientela de negros de Misisipi, entre los que destacan algunos amigos, como la pareja china (Yao y Li Jun Li) que les proporciona los víveres y materiales, la joven pero antigua novia (Hailee Steinfeld), la nueva y joven cantante (Jayme Lawson), el viejo músico callejero (Delroy Lindo) y otros. Pero otro grupito de tres blancos (Jack O’Connell, Lola Kirke y Nathaniel Arcand) también se ha reunido en las últimas horas y se ve atraído por la música que surge del garito. Y no tienen buenas intenciones.

Por partes. En el aspecto técnico, la película es de sobresaliente. Realizada magistralmente en su puesta en escena, en sus encuadres, en el movimiento de los personajes en sus planos, tiene momentos casi sublimes. Algunas de las escenas musicales dentro del garito están a un nivel altísimo. La reproducción del ambiente de los años 30 en el profundo sur norteamericano es buenísima. Y a eso hemos de sumar un reparto en estado de gracia. No hay nadie que desentone, tenga un papel más o menos importante. Por supuesto, la estrella de la función es Jordan, con su papel doble, tan matizado y tan diferenciado. Pero no hay que desdeñar en absoluto la calidad de las escenas que protagoniza O’Connell como principal antagonista de la función. En un ámbito más frívolo, con lo mona que me ha parecido siempre Lola Kirke… está tan caracterizada de cutre que casi no la conocí. Pero eso también es mérito. Como Steinfeld jugando al equivoco de «soy negra, soy blanca… ¿qué soy?». Quien lo iba a decir de aquella chiquilla que con 13 o 14 años fue candidata al Oscar por un excelente western de los Coen.

Finalmente hay que hacer el balance del conjunto de la película. Película muy arriesgada. Por su doble condición. Su reivindicación de la cultura negra a través de su música, especialmente el blues, excepcional la banda sonora de Ludwig Göransson, y del ansia de libertad, de autodeterminación, de expresión personal y colectiva, tiene que encajar en esa segunda mitad de la película en la que se convierte en un «abierto hasta el amanecer», pero con sin el elemento cómico. Y no siempre tienes claro que encaje, aunque yo creo que al final sí, especialmente porque el propio Coogler introduce ese diálogo final, décadas más tarde, con el joven músico octogenario, estableciendo que, aquella noche, por terrible que fuese, hasta la medianoche, fue la más feliz de sus vidas, la noche en que se sintieron libres. Ese pequeño discurso… casi me emocionó. Muuuuyyyy recomendable. Una sorpresa de primavera, que debería tener carrera en la temporada de premios, si no fuera porque ha llegado muy pronto en el año. Y la música. Creo que fue Cifu quien dijo que igual que la música clásica europea surgió de la música del pueblo, la música clásica afroamericana, el jazz, surgió de las cabañas del profundo Sur norteamericano donde se cantaba y bailaba el blues.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Black Bag (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Hace casi 20 años en Londres.

Black Bag (2025; 19/20250424)

Creo que hacía muchos muchos años que no pasaba tanto tiempo entre dos visitas a las salas de cine para ver una película de estreno. Casi un mes. Ni siquiera cuando cojo vacaciones largas hemos dejado pasar tanto tiempo desde hace mucho tiempo. Lo cual es sintomático de dos fenómenos; la oferta en la cartelera nos resulta poco atractiva, y el cine puede estar perdiendo una parte del atractivo que siempre ha ejercido sobre nuestro pequeño grupo cinéfilo. Y sobre mí mismo en particular. No me voy a poner a analizar aquí y ahora el porqué de este fenómeno. Quizá más adelante. Pero la cosa es que ni me preocupa, ni me deja de preocupar. Durante ese período de tiempo he estado entretenido, he hecho una variedad de cosas, y creo que tenían valor en la misma medida que el cine lo tenía tradicionalmente. Así que… es lo que hay.

Finalmente, y aunque no era nuestra primera opción, porque la que era está «difícil» de ver bajo nuestros criterios de conveniencia y calidad (una hora decente entre semana y versión original, subtitulada si no está hablada en castellano). Y la película que comento tenía a priori varios atractivos. Un buen reparto, un duración muy contenida, muy poco más de hora y media, y un dato común; aunque no está siendo muy apreciada por el público, y la distribuidora no está promocionándola demasiado, muchos críticos advierten que está mejor de lo que parece. El hecho de que esté dirigida por Steven Soderbergh, en mi caso, no es ni bueno ni malo. Dijéramos que, por mucha fama que tenga el director norteamericano, un tercio de las películas que he visto de él me han gustado mucho, otro tercio me han gustado más bien poco, y el tercio final, ni fu ni fa. Así que influencia neutra a la hora de atraernos o dejar de atraernos a la sala de cine.

La película es, hasta cierto punto, la típica película de espías británicos, con dos excelentes Michael Fassbender y Cate Blanchett a la cabeza. Ya he dicho que el reparto tenía mucho tirón. Como suele suceder, mientras que las películas de espías usamericanos suelen ser muy de acción, las de británicos suelen tirar a dramas psicológicos. En la sede de la inteligencia británica se ha filtrado un algo, típico macguffin, no merece la pena devanarse los sesos sobre lo que es, aunque en la película lo explican bien, y de formar pertinente. Por lo tanto, hay un traidor o topo. Y a uno de los agentes de nivel alto (Fassbender), le encargan descubrirlo, y rápidamente. Pero todo pinta que es un regalo envenenado, que va a poner en riesgo la carrera del agente. Más cuando en la lista de sospechosos esta su propia esposa (Blanchett), otra agente de alto nivel.

Estamos ante una película elegante. Combina la elegancia de cierto cine tradicional en los planteamientos, con una realización muy personal por parte de Soderbergh, y con unos temas y unos medios actualizados. Esto no es una de James Bond. Aunque el conocido agente de ficción sea británico, el planteamiento de sus películas tiende más a lo que he mencionado de las películas de espías americanos. Nop. Aquí estamos ante la típica situación de juegos a dobles y triples bandas. Pero con glamur. Nada similar al gris y taciturno Smiley de Le Carré, que también se las veía con situaciones similares. Aquel era un anti-Bond. Estos están en un punto intermedio, en el que no hay las fantasías de 007, pero son guapos, elegantes, todos ligan, quizá demasiado en el caso de los personajes secundarios, y son humanamente inteligentes. Es decir, meten la pata y lo tienen que arreglar… o palman.

Sinceramente, no esperaba mucho de la película, en realidad. Pero con una economía de medios narrativos, pero muy eficaces, tenemos una aventura que nos llevo a salir del cine con un optimismo cinematográfico que hace tiempo que no sentíamos. Sin que por ello vaya a ser una película especialmente trascendente en nuestra historia particular del séptimo arte. Soderbergh acierta en una cosa, con historia no especialmente original, pero que no trata como imbéciles a los espectadores, pone oficio en la realización, y deja que los protagonistas se las apañen, que tienen oficio de sobra, para sacar adelante una película con algo más que suficiencia. Yo la recomendaría como un buen entretenimiento.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Pigen med nålen (La chica de la aguja) (2024)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Un paseo en blanco y negro por Copenhague.

Pigen med nålen (2024; 18/20250327)

Últimamente estamos un poco desmotivados a la hora de acudir a las salas de cine. No todas las películas que nos interesarían llegan en versión doblada a la cartelera zaragozana. Y nos negamos ya a ver películas adulteradas, es decir, dobladas. Y lo que llega tampoco es que nos motive gran cosa. De la misma forma que al cine español hace tiempo que le cuesta hacernos dejar la tranquilidad de nuestras casas. Pero decidimos ir a ver esta película danesa, dirigida por Magnus von Horn, y candidata a los Oscar por Dinamarca, que llegó a la recta final.

La película se basa en los hechos reales de una convicta por asesinatos en serie, Dagmar Overbye (Trine Dyrholm), bebes recién nacidos o de pocos días o meses. La historia se narra desde el punto de vista de otra mujer (Vic Carmen Sonne), probablemente ficticia, una joven que cree que es viuda porque su marido desapareció en la guerra, que tras quedar embarazada del patrón de la fábrica en la que trabaja, este la abandona por decisión de su madre, y la echan a la calle. Su marido ha reaparecido, tremendamente mutilado en el rostro, y aunque está dispuesto a hacerse cargo del bebé, la convivencia no es posible, y la joven acabará acogida por Dagmar, que «gestionará» la «adopción» del bebé, y la contratará como nodriza para los niños que vayan llegando para «adopción».

Rodada en blanco y negro, muy expresionistas, en formato académico, es decir con una relación de aspecto inusual, 1.45:1, la película podría haberse en un mero ejercicio de estilo a la hora de rodar de forma opresiva una historia desagradable. Pero a esta historia no le faltan sus alicientes. Por su puesto está el ejercicio de crítica social. Aunque ahora Dinamarca aparezca como uno de los países más avanzados del planeta, nos muestra las consecuencias del liberalismo extremo de la posguerra mundial, desde finales del conflicto hasta el crack del 29, con amplias zonas de las clases obreras indefensas ante el capitalista y con una sociedad industrializada con más puntos oscuros de los que nos parecería. Sucedió en el país nórdico, pero podría haber sucedido, y probablemente sucedió en muchos otros.

Si a eso sumas un par de actrices en estado de gracia, que cuentan mucho, a veces con muy pocas palabras, te encuentras con un largometraje que, a toro pasado, y con la reflexión posterior, sube muchos más enteros en tu apreciación personal de lo que podrías haber imaginado. Por lo que es una película recomendable, aunque para ver con el adecuado estado de ánimo.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

[Cine] Gyesirok [계시록] (Revelations) (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. La noche de Seúl.

Gyesirok [계시록] (2025; 17/20250322)

Cuando vi que se estrenaba esta película en Netflix, pensé que, en la barahúnda de películas que estrena la plataforma a lo largo del año, de todas las nacionalidades, esta podría tener algún interés. No aspiraba a que fuese fenomenal o excelente. Simplemente a que cumpliese con la función de entretener con dignidad, con un producto razonablemente bien pensado y ejecutado. Dirigida por Yeon Sang-ho, a quien le debemos alguna de las pocas películas de zombis que realmente me han gustado, tiene como protagonista femenina a Shin Hyeon-bin, que me gustó en una de mis series surcoreanas favoritas, aunque fuese en un papel secundario, pero que fue cogiendo importancia con el paso de los episodios.

La cosa va de crímenes y castigos. Un pastor de una iglesia cristiana (Ryu Jun-yeol) ejerce su oficio en una parroquia tirando a cutre con una clientela más bien magra. Su mujer le pone los cuernos, y ve disminuidas sus posibilidades de progresar a una parroquia mejor porque por delante de el está el hijo del mandamás de la iglesia. Por otro lado, una detective de policía (Shin) se ha incorporado a una nueva comisaría, no lejos, acarreado el lastre de no haber podido rescatar viva a su hermana secuestrada por un psicópata (Shin Min-jae) con una pasado perturbador. El problema es que el psicópata, tras salir de la cárcel, se apunta a la parroquia. Y poco después desaparece una de sus más jóvenes parroquianas. El pastor y la detective intentarán detener al psicópata, cada uno por su lado. El uno por visiones divinas, la otra por venganza y rabia.

La película, que está correctamente realizada, aunque con criterios más artesanos que artísticos, tenía varios números para estar muy bien. Buenos intérpretes, una historia a la que se le podría sacar mucha punta, especialmente si se la afilaba con una buena dosis de crítica social y algo de humor con mala baba, una historia que pedía a gritos ser una comedia negra de crimen, se toma demasiado en serio a sí misma, y acaba siendo un telefilme convencional. Que se deja ver, en la que los que trabajan muestran que no son malos haciendo lo suyo. Pero quedando en un mero entretenimiento que aprueba por los pelos.

Una pena, porque incluso hay historias colaterales que prometían. El trasfondo de la iglesia esta, con tintes de corrupción. La esposa del pastor que le pone los cuernos como si tal. Unos policías, compañeros de la protagonista que son un tanto zoquetes, algo usual en las películas y seres surcoreanas. La peculiar y cutre parroquia y barrio donde sucede todo. Lo dicho. Pedía a gritos ironía y humor negro crítico.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Mickey 17 (2025

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Glaciares e icebergs en Islandia.

Mickey 17 (2025; 16/20250319)

Me enteré de que se iba a estrenar esta película hace dos meses, cuando preparaba mi comentario sobre la novela en la que se basa y que había terminado de leer unas semanas antes. En ese momento, ni siquiera había una fecha de estreno para España. Para la mayor parte del mundo estaba prevista para principios de marzo… y al final ha resultado que en España también. Lo cierto es que la novela me gustó. No es la octava maravilla de la ciencia ficción, pero era bastante disfrutable. Muy divertida. Y su adaptación al cine venía avalada por estar dirigida por Bong Joon Ho, oscarizado director surcoreano, que ha hecho una variedad de películas bastante interesantes.

Es cierto que había un detalle que me mosqueaba. Ese ‘1’ delante del ‘7’. Eso implicaba que la adaptación se tomaría sus libertades. Y tal y como yo percibía la obra literaria original, era fácilmente transplantable al cine sin necesidad de adaptaciones especiales. Si ya estaba bien… ¿necesariamente los cambios la llevaría a ser mejor? Este tipo de cuestiones me generan serias dudas. Y, desde mi punto de vista, y a pesar de que la película ha recibido buenas críticas, aunque no unánimes, de alguna modo falla.

La película tiene un planteamiento inicial similar al del libro, Mickey 17 (Robert Pattinson), un clon considerado «trabajador prescindible» en una incipiente colonia humana en un exoplaneta que ha resultado estar en una fase de bola nieve, cae por una grieta de un glaciar, se le da por muerto, y se «imprime» un nuevo clon, Mickey 18 (también Pattinson, claro). Pero los seres vivos originales del planeta lo salvan, y eso crea una situación tabú. No puede haber seres humanos «repetidos». Ambos Mickeys intentarán evitar ser exterminados, pero todo acabará viéndose enredado, incluso con la colaboración de la novia de… ¿ambos? (Naomi Ackie). Además la colonia está gobernada por un dictadorcillo fascistoide (Mark Ruffalo) y su esposa (Toni Collette). Y está la «amenaza» de las criaturas que han salvado a Mickey 17.

Con una realización correcta y con interpretaciones correctas, tendentes al histrionismo, a la exageración, pero porque así lo pide el planteamiento de la película, esta adquiere un tono de comedia satírica, ácida. En ocasiones comedia negra. La novela original, mucho menos cómica, más aventurera y de acción, llevaba consigo un cierto comentario social y político, asociado a los intereses económicos de las civilizaciones, a los riesgos de la colonización de lo desconocido, convirtiendo los nuevo asentamientos en lugares sin ley o con una ley arbitraria, y sobre los genocidios. Podría ser incluso un western de frontera, en el que los «indios» son las criaturas del planeta. Incluso si no tiene el aspecto o las formas del western. También sobre los fanatismos religiosos y el desprecio al trabajador «prescindible» de una forma u otra. Algunos de estos elementos permanecen en la película, pero en un segundo plano, tomando protagonismo el fantoche dictadorcillo de la colonia, una mezcla de distintos dictadores fascistas con políticos y empresarios modernos fácilmente reconocibles.

Pero el desarrollo no me convence. Todo resulta atropellado. Y unas situaciones no siempre son una consecuencia clara de las anteriores. El papel de Mickey 18 está muy modificado con respecto al Mickey 8 del relato escrito, y eso cambia muchas perspectivas. Y genera de forma residual un cambio en la personalidad y la importancia de la novia de Mickey. De ser el contrapunto humano y comprensivo de la colonia frente a los fanatismos, o las rigideces paramilitares, se convierte simplemente en una persona a la que le gusta follar con los Mickeys. Y puestos a innovar, la científica modosita (Patsy Ferran) que recoge el testigo del humano empático y comprensivo, un personaje que no está en el libro, apenas recibe desarrollo. Todo ello me lleva a que conforme transcurre el metraje, me voy alejando de la película, llegando en la práctica a salirme de ella y sentirme insatisfecho. No sé si plantar una franca NO recomendación, porque tal vez quien se acerque a la película desde la falta de prejuicios por no haber leído el libro la pueda disfrutar. Pero… no sé.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: **

[Cine] Sesión doble; The Gorge (2025), The Electric State (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. La garganta o cañón o desfiladero o barranco profundo que más cercana tengo en el tiempo es el Desfiladero de los Gaitanes en Andalucía, que me sirve para ilustrar la entrada.

En los últimos fines de semana he bajado mi ritmo de visualización de episodios de dramas coreanos. Por falta de interés en la oferta más actual. Así que he tenido ocasión de ver alguno de los largometrajes recientemente estrenados directamente en plataformas. Ya lo adelanto. No voy a dedicarles mucho espacio… un cine de razonable calidad media en las plataformas de contenidos en internet sigue siendo una asignatura pendiente. Es lo que hay.

The Gorge (2025; 14/202500314)

Conocida como El abismo secreto en su versión doblada al castellano, esta película de acción me atrajo por su reparto. La carrera de su director, Scott Derrickson, no me llamaba especialmente la atención. Pero con nombres como Anya Taylor-Joy, Sigourney Weaver y, en bastante menor medida, Miles Teller, que cosas del sexismo en el cine encabeza el reparto a pesar de que con Taylor-Joy están a la mano en protagonismo, y teniendo en cuenta que se estrenaba en Apple TV+, a la cual se le supone ambición de calidad, me pareció oportuno darle una oportunidad.

Una película de acción en la que dos tiradores, asesinos a sueldo, uno por el bloque occidental y otra por el oriental, son contratados por un año para vigilar lo que pueda salir de un misterioso cañón geológico, en algún lugar desconocido. Y bueno, a partir de ahí, un improbable romance y acción. No me enrollaré mucho, el guion deja bastante que desear, los intérpretes están correctos, la realización es correcta dentro de que el presupuesto debía ser menor que en otras producciones similares, y al final, todo pasa como un entretenimiento sin pena ni gloria, que aprueba muy por los pelos… que si me hubiera pillado de mal humor cuando la vi, igual hubiera suspendido. Si estas suscrito y la ves… pues pasas el rato. Y si no, no pasa nada. Trabajo alimenticio para sus intérpretes, perfectamente olvidable.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

The Electric State (2025; 15/202500316)

La reina del entretenimiento de Netflix, Millie Bobby Brown, nos ofrece una película más en la que se intenta explotar su popularidad, y en la que podría tener una oportunidad más de demostrar que es algo más que un producto prefabricado de la plataforma. Acompañada de Chris Pratt y de las voces de Woody Harrelson y Ke Huy Quan, entre otros menos conocidos, no hubiese sido capaz de hacerme ver la película si no fuera porque está dirigida por los hermanos Russo, Anthony y Joe, responsables de aquel dislate estupendo y ganador de un Oscar.

Pero claro, tendría que haber sido consciente de que también son responsables de un montón de productos comerciales, palomiteros, inanes y sin mayor interés. Y este es uno de ellos. Una aventureta en la que en la posguerra de un conflicto entre humanos y robots, unos tipos que pasaban por allí acaban luchando para liberar a estos últimos encerrados en un gueto en algún lugar de los desiertos de Norteamérica. Esto es una especie de Terminator con ínfulas de cine familiar y simpaticón, en la que los malos son los humanos, algunos humanos, y el líder de los robots tiene forma de cacahuete. Este es el nivel. Mi recomendación… no ver.

Valoración

Dirección: **
Interpretación: **
Valoración subjetiva: **

[Cine] A complete unknown (2024)

Cine

A complete unknown (2024; 12/202500309)

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. La carrera inicial de Bob Dylan se desarrollo principalmente en Nueva York. Pero la única música que he escuchado yo en directo en la Gran Manzana fue el jazz del Village Vanguard.

Tremendo despiste el lunes pasado a la hora de comentar el estreno de turno. Me salté uno. Aquella película y esta que comento hoy las vi en días consecutivos. Y por esas causas y azares, me olvidé de esta. Y esto ya va a dar una pista del impacto que me dejó. Escaso. Y sin embargo, es una película bien hecha. Muy cuidada en su atención al detalle. Candidata a 8 premios Oscar, incluidos los más prestigiosos, de los que ganó… ninguno. Estamos hablando de la película biográfica dirigida por James Mangold, sobre los primeros años de la carrera musical de Bob Dylan. El único cantautor que ha ganado el Premio Nobel de literatura. Y que conste que no me parece mal. Un buen cantautor, de los buenos de verdad, no deja de ser un poeta que le pone música a sus poemas. Y si estos son significativos…

Mi falta de sintonía con esta película me lleva incluso a opinar que si alguien hubiese merecido un premio, a la mejor actriz de reparto, tendría que haber sido Elle Fanning por interpretar a una ficticia alter ego de Suze Rotolo. Sin embargo, la que era candidata a esa categoría de los Oscar era Monica Barbaro por interpretar a una real Joan Baez. Qué cosas. Que conste que la que nos regala auténticas escenas de cierto nivel es Fanning. Sin duda. Pero la presunta alma de la fiesta es la alabada interpretación de Timothée Chalamet encarnando a Dylan. Muy alabada sí… pero que a mí no me acabó de convencer. Una repetitiva sucesión de poses similares, en el que me parece uno de los menos inspirados trabajos del francoestadounidense actor.

El largometraje, realmente largo con dos horas y veinte minutos de duración, nos guía por los años iniciales de la carrera de Dylan, desde su encuentro con Pete Seeger (Edward Norton) y un enfermo Woody Guthrie (Scoot McNairy), hasta que escandalizó al relativamente mohoso ambiente de la música folk conectando su guitarra y el resto de los instrumentos de su grupo a unos amplificadores. En medio, contado con trazos rápidos y poco detallados, sus relaciones con Rotolo y Baez, y detalles por aquí y por allí de algunos hechos destacados de esa etapa de su biografía.

Me pasó con esta película biografíca un poco lo mismo que con la dedicada a Lee Miller. Quiere abarcar mucho, pero concreta poco. Es un ejercicio formal de ambientación y caracterización de actores, pero con poca chicha por detrás. Algunos mensajes progresistas en lo político muy estereotipados, pero poca profundidad en el análisis de quien nos importa realmente en la historia. Ese joven músico y poeta que se quiere comer el mundo, que quiere encontrar su camino, pero cuyas reales motivaciones y pensamientos, al final de la película siguen siendo tan desconocidos como al principio.

Se deja ver. Pero me resultó francamente decepcionante. Y al final, pasa con esta película, lo mismo que le pasa al personaje principal en la película. Parece que lo único que interesa del músico, poeta y persona son aquellos primeros éxitos de sus primeros años, y poco más.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Lee (2023)

Cine

Lee (2023; 13/202500310)

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. El momento más notable de la película sucede en Múnich, y un paseo vespertino por la capital bávara haremos, fotográficamente hablando.

Esta es una de esas películas que, cuando las oyes anunciadas, cuando las ves venir, no sabes si ilusionarte o aterrarte. Las películas biográficas de personas históricas son complicadas. Especialmente si estás familiarizado con la biografía de esa persona y con su obra. Y esto es lo que me ha pasado con este largometraje dirigido por la británica Ellen Kuras.

Conocí la vida y la obra de la fotógrafa norteamericana Lee Miller allá por el año 2008, cuando en una estancia de unos días en París a principios de diciembre fui a visitar una exposición retrospectiva de su obra en el Jeu du Paume. Hasta ese momento, poco se hablaba de la obra de Miller. Nacida en una clase media relativamente acomodada del estado de Nueva York, si no recuerdo mal, empezó su carrera como modelo, hasta que se desplazó a París en los años 20 del siglo pasado. Siguió modelando hasta que conoció a Man Ray, de quien se convirtió en musa, amante y aprendiz. Integrándose de paso en los círculos intelectuales del París de entre guerras. Hasta que se independizó del maestro, trabajó por su cuenta, en la fotografía de modas, también la fotografía de viajes, y finalmente, durante el segundo conflicto mundial, como reportera de guerra para la revista Vogue de Londres. Tras la guerra fue dejando la actividad fotográfica, a pesar de ser relativamente joven todavía, estaba todavía en la treintena cuando terminó el conflicto, y cayó en un olvido relativo. A partir de aquella exposición en el Jeu de Paume se produjo un interés por la fotógrafa y por la mujer, y una recuperación de su obra.

En la película, en la que Kate Winslet interpreta a Lee Miller, se nos cuenta los años que pasaron entre el momento en que conoce al que será su marido, en el verano de 1938, hasta el final de la guerra. La película empieza muy acelerada, dando sólo pinceladas de los primeros de esos siete años, para detenerse un poco más en algunos de los episodios que vivió desde el momento en que desembarca en Normandía hasta que se rinde Alemania, lo cual le pilla en Alemania. La película se narra en flashback, en la que una septuagenaria Miller es entrevistada por un hombre joven, interpretado por Josh O’Connor. Aunque es una entrevista que tiene truco, como descubriremos al final.

Siendo una película británica fundamentalmente, y dado el oficio de los británicos para el cine de época, la película esta correctamente realizada, técnicamente impecable. Pero yo salí insatisfecho de la misma. No es mala. Se deja ver sin problemas. Pero el caso es que es una película que «no sabe qué quiere ser de mayor». No se centra en un tema, y toca muchos. Que si la discriminación de la fotógrafa por ser mujer, que si lo malos que son los nazis y sus campos de concentración, que si mira lo que les pasa a las mujeres francesas que tuvieron amantes alemanes, que si mira las violaciones en tiempos de guerra. O de no guerra. Todo para desembocar en el famoso autorretrato dándose un baño en la bañera del apartamento de Hitler en Múnich. Sin embargo, para quien no conozca al personaje histórico, no se le desvelan las claves para entender por qué hizo determinadas fotografías y su significado. No queda claro que se trataba una fotógrafa muy influida por el surrealismo. Donde la imagen está llena de metáforas y símbolos de otras ideas o conceptos. «Ceci n’est pas une pipe», como declaró Magritte. «La traición de las imágenes».

Y luego está la elección de Winslet como protagonista. Entendámonos, catástrofes náuticas aparte, siempre he admirado y respetado a Kate Winslet como actriz, como mujer y como persona. A lo largo de su carrera ha hecho papeles muy interesantes y de calado. Y siempre es un tirón para mí, para ir a las salas de cine. Pero Miller, en aquella época, era una mujer joven, de treinta y tantos, veinte años más joven que lo que es Winslet. Y yo no me la imagino así. No me cuadra. Es buena, lo hace bien… pero me convence poco. Muchas veces nos quejamos que faltan papeles para las buenas actrices que han cumplido cierta edad. Y es cierto. Y es una pena. Pero la cosa no se solventa ofreciéndoles papeles de mujeres veinte años más jóvenes. Al cabo, lo que interesa es que se escriba de personajes de ficción, mujeres de esa edad, sobre las que hay cosas interesantes que contar. Supongo que se contó con ella por el posible tirón para la taquilla. No sé.

Una película que me ha dejado un sabor agridulce. Me hubiera gustado más profundidad en el desarrollo del carácter del personaje histórico. No una sucesión de situaciones tópicas. Y sobre todo, no se ajusta a lo que he leído sobre Lee Miller. De la que tengo varios libros, y algún ensayo sobre su vida y obra. El caso es que es difícil que vuelva a haber otra oportunidad semejante para hacerlo mejor.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Flight risk (2025)

Cine

Flight risk (2025; 11/202500303)

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. No tengo fotos de las cordilleras de Alaska, así que nos tendremos que conformar con las de la cordillera de los Alpes.

Me pregunto si me estoy volviendo raro en mis gustos cinematográficos. Si algo está cambiando en mi cabeza o, quizá, algo está cambiando en el mundo, y yo voy a contracorriente. No lo sé. La semana pasada fue rara desde el punto de vista cinematográfico. Con tres días de escapada viajera por el medio, acudimos a las salas de cine el lunes, hace una semana, y ayer domingo. Una película poco trascendente al principio de la semana, y una candidata a premios en los Oscar el final. Y, sin embargo, con la que me entretuve y me dejó un cierto grado de satisfacción en el alma fue la primera de ellas. Con dos paradojas incorporadas. La primera es que parece que casi nadie la valora bien. La segunda es que, si antes de ir la cine hubiese sabido que el director era Mel Gibson, no hubiera ido, porque me cae muy mal. Bueno… vamos a empezar matizar todo lo que he dicho en este párrafo. Entre la entrada de hoy, y la de dentro de unos días, cuando comente la segunda película.

Titulada Amenaza en el aire en su versión doblada al castellano, estamos ante la típica película de agente de policía que tiene que cuidar al testigo que tiene que declarar contra un jefe mafioso que, por supuesto, pretende matar al testigo y a quien se ponga por delante. En este planteamiento, tal cual, no hay absolutamente nada de original. El testigo (Topher Grace) es el contable del mafioso, que se ha refugiado en Alaska para que no lo encuentre ni el mafioso ni la policía. La policía (Michelle Dockery) que lo encuentra es una agente de alguna agencia federal que cayó en desgracia porque murió uno de sus protegidos, a la que, aparentemente dan una segunda oportunidad. Y la peculiaridad y la originalidad de la película esta rodada «casi» en tiempo real, con una duración similar en la película con la cronología interna de la trama. La policía y el testigo van a volar en una avioneta desde el interior de Alaska, sobre las montañas, hasta Anchorage, un vuelo que durará unos 90 minutos, más o menos parecido a la duración de la película. Y el problema es que el piloto (Mark Wahlberg), no es quien dice ser, y el vuelo va a ser movido.

Sinceramente, la película supera la falta de originalidad de la trama, que las hemos visto «cienes y cienes de veces» por el escenario y el tempo de la acción. Una situación claustrofóbica donde nadie puede huir de nadie, volando entre montañas, y con escenas de violencia real o potencial que ponen en riesgo las vidas de todos. Por lo tanto, lo que carece de acción constante, con cambios de escenarios y persecuciones, tradicionales en el género, ha de ser sustituido por una cuidada planificación en la realización y por el trabajo de los intérpretes, que están bastante bien, los tres, cada uno en su estilo.

La película se pone en riesgo a sí misma en varias ocasiones, ya que pone a dura prueba la suspensión de la incredulidad del espectador. Pero puntualmente, no de forma continua. El momento más crítico, en el que el espectador puede dejar de ver la película como una drama de acción para empezar a verla como una comedia involuntaria es un determinado lance con el avión superando a duras penas el paso por un collado con nieve acumulada entre montañas. Es un exceso que se acerca mucho al desatino, para algunos espectadores puede serlo. Pero por lo demás… la cuestión es que es entretenida. Y solo dura hora y media. Por lo que sus limitaciones y sus errores no cuentan mucho.

Ante una película sobre la que no esperaba gran cosa, al final salimos contentos por su grado de entretenimiento. No pasará a la historia del séptimo arte en una posición especial, ni creo que lo pretenda. Estamos en una de esas situaciones en las que, siendo las expectativas bajas, al verse alcanzadas o superadas, pues acabas contento. ¿Se puede recomendar? Pues para quien quiera un entretenimiento palomitero sin más, sí. Aunque tiene el problema de que este tipo de producciones son las que hoy en día van directamente al estreno en plataformas de contenidos en internet. Y quizá esto es lo que la penalice en la opinión de los espectadores, que esperan más por el dinero que pagan por una película, que no es poco.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Companion (2025)

Cine

Companion (2025; 10/20250226)

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. El bosque del Latemar y el lago del Mezzo en Carezza, Alpes Dolomitas, Italia. Al cabo, la acción de la película transcurre entorno a un lago y un bosque.

Hoy es el día de la resaca de los Oscar. Bueno… sería el día de la resaca en el caso de que dichos premios hubieran supuesto algún tipo de emoción o embriaguez emocional de algún tipo. Hace unos años sí que los esperábamos con ganas. Siempre hemos sido conscientes de que lo que la Academia de Hollywood premia no tiene porqué ser necesariamente lo mejor o más interesante. Que son premios sometidos a vaivenes y veleidades muy diversos. Pero era divertido dedicar las conversaciones en los bares a comentar y apostar sobre quién y cómo iba a ganar. Ahora eso ya no sucede. O si se sucede, es en cantidad uno o dos órdenes de magnitud inferior. Hay años que tienen su interés. El año pasado estuvo bastante bien. El anterior no estuvo mal. Un año antes… meh… Vamos… que depende de si las película nos entusiasman y nos importan o no. Cuando se te olvidan… Todavía no he entendido lo de CODA, una película ganadora que, en la práctica se nos ha olvidado. Y no digamos las flagrantes omisiones que se dan simplemente… porque no están habladas en inglés. Sí. Ya se que se ha puesto de moda incluir entre las candidatas a alguna de estas. Incluso la premian… Pero hay tantas que superan a las opciones de habla inglesa… Este año no nos emocionaba casi nada. La propia ganadora nos pareció bien… estuvo bastante bien… pero… para el Oscar… En fin. Aunque el premio a su protagonista no me parece tan descabellado, ni mucho menos.

Es sintomático que, sin haber visto a todas las candidatas a los premios, algunas en cartelera la semana pasada, optáramos por ir a ver un mero entretenimiento. Escrita y dirigida por
Drew Hancock, un tipo que ha hecho cosas majas en series de televisión, nos presenta a una pareja (Sophie Thatcher y Jack Quaid) que se dirige a pasar un fin de semana en una casa en el bosque con unos amigos, aunque desde el principio sabes que nada es lo que parece. Más cuando la propia protagonista, en el prólogo ya te advierte que va a matar a su novio. No destripo nada. Lo dice en el minuto cinco o así de la película, así que todo es ver cómo sucede.

Como digo, la película es un entretenimiento. Una comedia negra de las que, si te descuidas, muere hasta el apuntador, pero con su gracia. Con sus situaciones sarcásticas y varios giros que te mantienen razonablemente atento. Con un ritmo razonablemente ágil, la historia se cuenta en muy poquito más de media hora, con una realización eficaz y eficiente, con razonable economía de medios. De manual. Pero que funciona suficientemente bien. Y unas interpretaciones que también son funcionalmente correctas, cumpliendo todos los intérpretes con lo que les toca, siendo lo más destacable su protagonista femenina… a cuya gloria está, en la práctica, rodada la película.

La primera película que vemos este año con estreno internacional en salas de cine en este 2025. Todo lo que habíamos visto hasta el momento, salvo algún estreno directo en plataforma, tuvo su estreno en algún lugar del mundo en el 2024. Y como digo, en plena temporada de premios todavía. Cuando uno esperaría que fuese estrenada después. Pero que cumple con su objetivo. Entretener. Nada más. Pero tampoco nada menos.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Armand (2024)

Cine

Armand (2024; 09/20250220)

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Bryggen, el barrio de los muelles, en Bergen, Noruega.

La semana pasada no sabíamos muy bien que ir a ver en el cine. Teníamos un par de posibilidades, una que nos llegaba desde Noruega y la otra desde Italia. Cada una nos atraía por algún motivo, y al mismo tiempo nos repelía por algún otro. Al final nos decidimos por esta película noruega dirigida por Halfdan Ullmann Tøndel, nieto de Ingmar Bergman y Liv Ullmann, que venía con muy buenas críticas, aunque probablemente sin mucho atractivo para el público. Lo que temíamos es fuese uno de estos docudramas sobre los problemas del mundo educativo. Eso es muy frecuente en el cine francés, pero tal vez con los noruegos fuera distinto. Y nos arriesgamos. En las carteleras españolas se encuentra con un título «traducido», La tutoría.

En un colegio de educación primaria, la dirección del centro cita a una reunión a los padres de dos niños de seis años. La dirección encarga a una joven profesora (Thea Lambrechts Vaulen), la más nueva e inexperta del centro, para que lleve la reunión en la que asistirá la madre del niño (Renate Reinsve) que da título a la película en su idioma original, Armand, y los padres de otro niño (Ellen Dorrit Petersen y Endre Hellestveit) compañero y amigo. Los progenitores no son extraños. El matrimonio a veces cuida de Armand ya que su madre lo cría en solitario, ya que el padre murió. Pero también esta recibe en su casa de vez en cuando al otro niño. Pero las acusaciones son graves. Se dice que Armand agredió al otro niño, incluyendo acciones de carácter sexual.

La puesta en escena sugiere muchas veces una adaptación de una obra teatral al cine. Que yo sepa no lo es. El guion es original del propio director. Con un iluminación sombría, de profundos claro oscuros, y la cámara enfocando las más de las veces los rostros, las expresiones de los intérpretes. Apenas hay acción propiamente dicha durante la mayor parte del metraje. Diálogos. Diálogos en los que se pretende decir cosas, pero nunca de forma abierta o clara. Una mezcla de tabús y lenguaje políticamente correcto que traba constantemente la comunicación y el entendimiento. Un entendimiento difícil puesto que ningún padre/madre está dispuesto a reconocer lo que está implícito en el diálogo. Al mismo tiempo que al propio espectador, como en algún momento se dice en la propia película, le cuesta entender la malicia en algunas de las cuestiones puestas encima de la mesa sobre las presuntas conductas de carácter sexual… porque son niños de seis años. Reconozco que esa primera mitad aproximadamente del metraje es densa y cuesta. Pero…

La película da un giro. Los personajes pasan de cuestionar al niño, es difícil sostener la malicia de un niño de seis años en estas cuestiones, para cuestionar a la madre. Una madre sola, cuya pareja, el padre del niño, murió. Joven en circunstancias que parecía claras, un accidente, pero que tal vez, se plantea la duda, la sospecha, no lo fue. ¿Un suicidio? Pero la madre no es una mujer desconsolada. Es una mujer que vive la vida. Cuida de su hijo, es solidario con otros padres, trabaja, y también se divierte cuando encuentra la ocasión. Busca la compañía y el afecto, psicológico o físico, da igual, de otras personas, de otros hombre. Y el conservadurismo del entorno aflora. La responsabilidad del posible comportamiento «aberrante» del niño de seis años es el comportamiento de la madre. Y se produce la ruptura de la dinámica, mezclada con una disrupción de determinado tipo en el colegio.

Con unas interpretaciones tremendamente meritorias, la película va de menos a más. Es un constante in crescendo conforme lo que nadie quiere o se atreve a decir, o se oculta en el eufemismo y en los políticamente correcto, surge. De plantear preguntas sobre el comportamiento y la sexualidad de los niños, que contra a lo que muchos creen no es nula, se plantean preguntas sobre los prejuicios y los valores morales potencialmente tóxicos que rodean las comunidades humanas en general y las educativas en particular. En un entorno egoísta, en el que los padres buscan lo mejor para sus hijos, incluso haciéndoles competir en lugar de colaborar con otros niños, y que niega las debilidades de sus retoños, se ataca al otro. Al diferente. Al que lleva un estilo de vida menos convencional. O alternativo. Quizá no sea una película perfecta. Ni fácil de digerir en ocasiones. Exige un esfuerzo por parte del espectador. Pero resultó por encima de nuestras expectativas, y nos pareció bastante recomendable. Eso sí, aficionados al cine palomitero… quizá estos no… pues eso.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

[Cine] Following (1998)

Cine

Following (1998; 08/20250213)

Las series de fotografías que ilustran las entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie.

Desconozco exactamente cuál fue la ocasión, pero hace unos días se estrenó en salas de cine el primer largometraje que realizó Christopher Nolan, hoy en día, director tan celebrado. Incluso por mí. Un largometraje que casi parece un mediometraje, 70 minutos, estrenado en 1998, y realizado con cuatro perras. Rodado en blanco y negro con una cámara de 16 mm, y con un reparto que más parece el grupo de amigos de Nolan que otra cosa. De hecho, algunos de ellos, incluido el protagonista, se dedican a otras cosas y sólo han participado en las películas del director inglés. En cualquier caso, nos entró la curiosidad y fuimos a verla. No nos arrepentimos. No será un obra maestra, pero realmente tiene chicha y es interesante. Unos 27 o 28 años tenía Nola cuando la rodó. Los ha habido más jóvenes a la hora de realizar su ópera prima.

La cosa va de un tipo (Jeremy Theobald), un escritor que no ha publicado y sin inspiración, que se entretiene siguiendo a la gente por la calle. Un día sigue a una guapa mujer (Lucy Russell). Y del lugar donde entró, salió un tipo (Alex Haw) al que siguió. Más de una vez. Y fue descubierto. En ese momento entra en una extraña dinámica de entrar en casas ajenas sin interior necesariamente de robar, aunque puedan llevarse algún objeto. Al mismo tiempo que descubre que la mujer es amenazada por un mafioso que fue su amante. Su vida se va a complicar notablemente.

Película de suspense, casi de inspiración hitchcockiana, en la que las cosas nunca son lo que parecen. Además, Nolan no cuenta la historia de forma lineal. Siempre le ha gustado jugar con el tiempo, tanto de la cronología del universo de sus películas, como de la cronología interna de la propia película. Rodar la película en blanco y negro, y con una medio, el 16 mm, en el que debe renunciar a la nitidez de otros formatos, le permite, y le obliga, a jugar con el expresionismo de luces y sombras. Así como el encuadre, más agobiante, del formato 4:3 usado en la película. Los intérpretes, para ser medio profesionales medio aficionados, cumplen con su cometido. Lo fuerte de la película es el guion, bastante bueno, y la realización de autor.

No es un gran peliculón como ya he dicho. No es esa ópera prima que consiguen otros directores y que supone ya el patrón por el que se juzga el resto de su obra. Pero es sin duda una película que empieza a marcar las ideas con las que Nolan se va a mover a lo largo de su carrera. Y la historia tiene su interés. Se deja ver sin ningún problema, incluso como mero entretenimiento. No sé si durará mucho en cartelera… un momento que lo consulto,… sip, en Zaragoza continúa por tercera semana. Por si os interesa. De todos modos, que en el mes de febrero, cuando se suelen exhibir películas de las que optan a premios, estemos hablando de una película de estas características resulta raro, ¿no?

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***