[Recomendaciones fotográficas] Documentando viaje a Japón y algo más

Fotografía

Hoy ha sido un día raro. Ayer acabé cansado. Por la mañana me di una caminata respetable, pensando que la tarde iba a ser tranquila. Y calurosa. Pero por al mediodía me sugirieron un plan para la tarde, que a lo tonto modorro me hizo conducir 280 kilómetros. Aunque aprovechamos, porque no nos pillaba lejos, para visitar el dolmen de Ibirque, un paraje estupendo que conocí por primera vez hace poco más de diez años. En mayo de 2009.

Fotografía de mayo de 2009 realizada con un Pentax K10D y un SMC-A 35/2,8. La vegetación que lo rodeaba entonces estaba más rala. Ayer nos lo pasamos sin verlo desde el coche. Tuvimos que retroceder 650 metros.

El caso es que permanecimos un par de horas allí, hasta la puesta de sol. Yo llevaba un par de cámaras, una digital, la Canon EOS 5D Mark II con un par de objetivos, el Tamron 35/1,8 y un Olympus Zuiko 21/3,5 con montura adaptada, y la Fujifilm GS645S Wide60 con película Fujicolor Pro 400H. Que no he mandado a revelar todavía. Como esa película es en color, para esta entrada he revelado las fotografías digitales en blanco y negro. Con todo esto… pues era pasadas las once de la noche cuando llegaba a casa. Cansado, como decía. Así que hoy he funcionado al ralentí. Motivo por el cual sólo hablaré de una parte de las recomendaciones fotográficas que tenía preparadas.

Creo que ya lo comenté el jueves. Tenemos billetes de avión para el 24 de septiembre a Tokio. Dos semanas en Japón, de lo cual no tenemos nada más preparado. No queremos solapar demasiado el viaje que hicimos en 2014. Así que hoy he estado investigando posibles. El caso es que me he encontrado con un artículo en la revista digital Dodho sobre cinco fotógrafos japoneses interesantes.

Osamu Jinguji (página web; instagram) es uno de los muchos fotógrafos que pasean las calles de las ciudades japonesas, especialmente Tokio, para obtener esa fotografía documental en blanco y negro tan contrastada. A veces muy agresiva por la forma en que se echan encima de los transeuntes. Pero creo que este fotógrofo dice alguna cosa más que esa moda que arranca de los fotógrafos nipones de los años 60 y 70.

Koji Tajima (página web) comparte algunas de las características visuales del anterior, especialmente con el blanco y negro contrastado. Pero cambia el tema, ya que su fuerte es la arqujitectura, y por lo tanto juega mucho con patrones y geometrías. También hace fotografía en color en ocasiones. Y en muchas ocasiones juega con las paradojas geométricas.

Ryota Kajita (página web; instagram) busca la abstracción en la naturaleza. Especialmente en el invierno cuando las cosas se hielan, y el hielo fabrica formas extrañas, caprichosas. También fiel al blanco y negro.

Shinji Ichikawa (página web) tiene un estilo muy distinto a los anteriores. Para empezar, utiliza el color con abundancia y maestría. En segundo lugar, también se aleja de los entornos urbanos buscando distintos espacios con distintos significados. Puede ser la espiritualidad y la tranquilidad de los santuarios sintoístas. Puede ser la calma de los grandes espacios abiertos. Los naturales o los no tan naturales. Y eventualmente también vuelve su vista hacia las estructuras más artificiales buscando la abstracción y el juego de las formas geométricas, con el añadido del contraste cromático.

Finalmente, Tomohide Ikeya (página web; instagram) se sumerge en el agua para captar las formasy la expresividad de los cuerpos humanos. A veces en aguas tranquilas, profundas, en las que predominan las formas. Otras en las turbulencias de los rápidos, donde se transmite inquietud, riesgo, combate permanente.

Cuando visitamos Japón en 2014, mientras tomábamos en una terracita de Nara, ya al anochecer, unas cervezas y unas tapas de pulpo crudo, mi compañera de viaje hizo la siguiente observación, había sido un día de sol y calor,… «Las nórdicas visten a 20 ºC como las españolas a 35 ºC, mientras que las japonesas, en un día cálido y húmedo a 30 ºC visten como las españolas a 20 ºC». Lo que no nos quedó claro era si la mayor abundancia de centímetros cuadrados de tejido que cubren su piel se deben al pudor o al deseo de evitar que la piel pierda su blancura. Tradicional signo de belleza en oriente. En Magnum Photos han publicado un artículo en el que la fotógrafa Sim Chi Yin investiga visualmente sobre los modos y las formas de los chinos cuando toman vacaciones. Sim Chi Yin es nacida en Singapur, de origen chino, y en estos momentos basa su actividad en la capital del gigante asiático. Actualmente es candidata a asociada permanente en la prestigiosa agencia. En este trabajo resalta la importancia de la industria del ocio en la creciente clase media china, todavía una porción pequeña de esa sociedad, pero en números absolutos muy importante, donde muchas de las instalaciones son prefabricadas. Parques acuáticos que suplen a la auténtica naturaleza, a las auténticas playas. Y donde no es raro encontrar a bañistas que vestidas con un bañador de una pieza, cubren también su cabeza y brazos para evitar el impacto de los rayos del sol y la pérdida de su belleza por un bronceado no deseado. Genera uan sensación extraña este artículo.

[Recomendaciones fotográficas] De la guerra fría a los conflictos en la India… y otras cosas

Fotografía

Elliott Erwitt es muy conocido por el humor que impregna a sus fotografías documentales y por su mirada inquisitiva que ve lo que a la mayoría de nosotros nos parece desapercibidos. Pero también ha estado en medio de fragados políticos diversos. Nos cuentan en Magnum Photos la historia de una de sus fotografías más famosas, de 1959, cuando Richard Nixon, entonces vicepresidente de los EE.UU., y Nikita Jrushchov, premier soviético, visitaban juntos un exposición sobre el modo de vida americano en Moscú. Y ante un puesto en el que se mostraba una cocina «típica» americana, Nixon confrontó a Jrushchov con agresividad. Para los soviéticos, una demostración de que los americanos eran unos imperialistas agresivos. Para los americanos, una demostración de la firmeza del vicepresidente ante los pérfidos soviéticos. Jrushchov, desde luego, no era un bendito. Pero todos sabemos cómo acabó la presidencia de Nixon quince años más tarde. Ahora, que cada cual interprete la foto como quiera… o que lea lo que Erwitt tenía que decir al respecto.

Algunas fotografías más en el espectro del infrarrojo, de las tomadas hace unos días en una infernal tarde de calor.

En el canal de Youtube de Nowness han publicado estos días atrás un vídeo con una entrevista a Jeff Wall, fotógrafo conceptual que ha basado buena parte de su obra en la escenificación de situaciones que simulaban una fotografía documental, pero que estaban preparadas para dotar de drama o significado a dichas escenas. Una mezcla en artificio y verdad, cuestionando el papel documental de la fotografía a la vez que ponía el dedo en la llaga sobre determinados temas. Os dejo el vídeo.

India es un país enorme. También se considera una economía emergente. Un país candidato a potencia futura, por sus recursos, por su potencial demográfico, por su tamaño, por su situación. Pero al mismo tiempo que algunos de sus estados son meca de peregrinación para turistas o místicos, otros soportan conflictos larvados debidos a las enormes desigualdades, véanse los sistemas de castas, la pobreza, las mezclas étnicas y religiosas, y otros factores.

En NPR nos han mostrado un artículo con fotografías del fotógrafo indio CK Vijayakumar, en la que los habitantes de las numerosas islas del río Brahmaputra, muchos de los cuales no están incluidos ni reconocidos en los censos oficiales, especialmente si son de religión musulmana, y que deben cambiar constantemente de lugar donde viven por los cambios que se producen en las islas constantemente, sin posibilidad de vivir en tierra firme. Pobres, sin cultura, analfabetos, sin papeles, sin nacionalidad y sin domicilio estable.

En la página web de la revista decana de la fotografía, el British Journal of Photography, nos han hablado del trabajo Centralia de la fotógrafa, directora, activista india Poulomi Basu (instagram), que nos habla de un desconocido conflicto que lleva 50 años de existencia, desconocido para la mayor parte del mundo, en las regiones centrales del subcontinente indio. Una situación compleja, y sin visos de solución.

Y terminamos con otra referencia que obtenemos del British Journal of Photography, de hace unas semanas, en la que revisaban el trabajo de Jack Davidson un fotógrafo joven, pero que ya no se puede considerar emergente, puesto que su trabajo está bastante consolidado y ha alcanzado cierta fama y difusión. Sugiero que le he echéis un vistazo. Es muy ecléctico, pero tiene fotografías muy potentes.

[Fotos] Parque del Agua en el infrarrojo

Fotografía

He vuelto a retomar la fotografía infrarroja con película en blanco y negro con sensibilidad extendida a esta parte del espectro electromagnético. Las circunstancias no eran las óptimas, y mis neuronas estaban un poco oxidadas, pero aquí os dejo algunas fotografías realizadas en el Parque del Agua.

Quien quiera conocer algún detalle técnico extra puede consultar en Volviendo al infrarrojo – Fuji GS645S + Ilford SFX 200 en el Parque del Agua.

[Recomendaciones fotográficas] La última exposición de PhotoEspaña en Zaragoza y más cosas interesantes

Fotografía

Esta semana se inauguró en Zaragoza la última de las exposiciones fotográficas de este verano que integran la sección oficial de PhotoEspaña 2019 – Otras ciudades. Es la segunda que tiene su sede expositiva en el Centro de Historias de la ciudad. Se titula Los últimos – retratos y testimonios de la guerra civil 2015-2017, y es obra del fotógrafo Luis Areñas. Fotógrafo que actualmente reside en Zaragoza, se marcó hace unos años el proyecto de encontrar a los últimos supervivientes de entre los combatientes en la guerra civil española. Todavía queda bastante gente viva que vivió la contienda, pero muchos eran niños en aquel momento. Los combatientes más jóvenes son gente que en estos momento han cumplido o están prontos a cumplir los cien años. Y por lo tanto… pocos quedan. Fotográficamente, estamos ante una serie de retratos en los que se permite a la persona fotografiada, ancianos y ancianas con el rastro del tiempo claramente marcado en sus rostros, expresarse con libertad, mientras que un fondo blanco lo aísla, a lo Richard Avedon, de su entorno. Un estricto blanco y negro contribuye a desechar toda información que no venga asociada a la propia expresión de la persona. Personas que combatieron vinculadas a ambos lados de la contienda, Areñas trata de no establecer divisiones, sino hablar del sufrimientos y sinsentido colectivo.

Las fotografías de hoy están tomadas en la visita a la exposición de Luis Areñas, incluidos algunos textos acompañantes que me parecieron especialmente significativos.

Loable deseo… si no fuera porque el resurgimiento de los fascismos, disfrazados de «derechas populistas» nos debe hacer recordar que la guerra fue desencadenada por el ejército, en el que había una abundancia de fascistas, y que agredió a una estado constitucional y de derecho, aunque sometido a las tensiones de la época. Y eso, convendría que no se olvidase.

Triste juego de palabras de Bertrand Russell, que se pierde en su traducción al castellano, aunque su significado permanece plenamente vigente. Aunque los sectores más cerriles de la sociedad española no lo crean, no lo sepan o no lo quieran reconocer.

Pero vamos a otras cosas. La semana pasada hablaba de otra exposición asociada a PhotoEspaña 2019, que reflexionaba sobre la realidad y la identidad de la mujer en Taiwan. En esta ocasión saltamos el estrecho de Taiwán y nos llegamos a la China continental, donde una fotógrafa joven retrata a su propia generación de mujeres jóvenes, algunas adolescentes, que buscan definir su propia identidad alejándose de los estándares tradicionales de la sociedad china. Se trata de la fotógrafa Luo Yang (instagram), que fue mencionada en su momento por Ai Weiwei como una de las fotógrafas más prometedoras de su país, y a cuyo trabajo Girls han dedicado un vídeo esta semana en Nowness. Un vídeo que os dejo aquí.

Su trabajo exige una relación muy íntima con las jóvenes a las que fotografía. Usa un Contax de medio formato, probablemente una de las cámaras para película a la que se podían añadir algunos de los objetivos Carl Zeiss más destacados por su calidad.

Sin salir de China, el fotógrafo Cian Oba-Smith (instagram) ha explorado el fenómeno de la arquitectura que imita los estilos y los edificios europeos en las ciudades chinas, concretamente en Shanzhai. Barrios residenciales que se constituyen como una auténtica versión kitsch de los originales parisinos, venecianos u holandeses. Barrios que inicialmente tuvieron poco interés, convertidos en ciudades fantasma, poco a poco la presión demográfica en el gigante asiático han hecho que se fueran llenando de unos habitantes, pertenecientes a una nueva clase media, para quienes, este tipo de arquitectura, significa poco o nada. En algunos casos, ni siquiera son conscientes de que viven en una imitación de un lugar célebre. Nos lo han contado en las páginas en línea del British Journal of Photography.

Otro caso de choque cultural entre continentes. Las fotografías de Stuart Franklin realizadas en los hoteles africanos contemporáneos, lugares pensados para los negocios, generalmente desde el punto de vista, los gustos y los intereses occidentales. Además de representar las consecuencias de la colonización y la descolonización. O formas profundamente sesgadas de lo que supone la globalización. Nos lo mostraron en Magnum Photos.

Terminar con una serie curiosa, e interesante, que se pudo ver en Lenscratch. Las vanitas son un género específico de bodegones o naturalezas muertas que que se popularizaron en la pintura barroca de los Países Bajos. Procedente su denominación de la expresión latina extraída del Eclesiastés, Vanitas vanitatum omnia vanitas (Vanidad de vanidades, todo es vanidad), representaban objetos que simbolizaban la fragilidad y la brevedad de la vida, la muerte. La fotógrafa Jeanette May ha adaptado el concepto de lo perecedero, de lo caduco, a la obsolescencia, muchas veces programada, de los objetos cotidianos tecnológicos de hoy en día, en naturalezas muertas con elementos cotidianos y reminiscencias de las vanitas de la escuela flamenca del siglo XVII. Da que pensar.

Volvimos a visitar las exposiciones que ya vimos hace unos días. Entre ellas la curiosa «Estuvieron aquí» en el Espacio Tránsito del Centro de Historias.

[Fotos] Paseos por el Canal Imperial de Aragón con una película que nunca había usado

Fotografía

Estos días atrás me he dado un par de paseos por las orillas de Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza. Y he aprovechado para probar una película fotográfica desconocida para mí con mi Hasselblad 500CM. Quienes quieran conocer los detalles técnicos, los encontrarán en El empaquetado de colorines de las Fomapan – Fomapan 200 «Creative». Para los demás, os dejo unas cuantas fotografías.

[Desconciertos] Luna, Japón, monos y megapíxeles

Ciencia, Fotografía, Viajes

Llevamos semanas, y especialmente esta, con la murga del 50º aniversario del alunizaje de dos astronautas de la misión Apollo 11 de la NASA. El primer alunizaje de la historia. Esto me tiene conflictuado en dos aspectos.

El primero es que sigue siendo visto como un tema más de orgullo patriotero que un logro científico que arrastró muchos otros, y más que podrían ser si no fuera por la tendencia de los políticos de todo signo a despreciar la ciencia. Especialmente grave en nuestro país, donde cuando hay una crisis, los gobernantes de turno, demostrando que no están capacitados en absoluto para su trabajo, recortan en investigación y desarrollo, que es justamente donde habría que dedicar más dinero para cambiar la estructura económica y productiva de este país, tan frágil ante los vaivenes de las finanzas. Turismo y construcción nos dejan constantemente con el culo al aire; educación, ciencia y tecnología nos garantizarían un colchón ante los vaivenes económicos. Seguimos optando por ser camareros y albañiles en lugar de físicos o ingenieros. Somos gilipollas. Y eso me desconcierta mucho.

Santuario Tōshō-gū de Nikko.

El segundo es que mis recuerdos sobre el tema son muy confusos. Siempre he tenido la sensación de que durante aquellas vacaciones de julio de 1969 en Benicarló, presencié aquellos acontecimientos en la televisión. Pero también sé que no es posible. No teníamos televisión en el apartamento. Y a la hora en que sucedió… yo, con mis seis añitos, estaba durmiendo. No podemos fiarnos de nuestros recuerdos. Tengo más ejemplos al respecto. Sobre otros acontecimientos. ¿Quién dijo qué? ¿Quién vio qué? ¿Quién oyó qué? Propios y ajenos. Gente convencida de que algo pasó y lo presenció, y no fue así. Sesgos de recuerdo, muchas veces que nos afectan de forma colectiva. Y eso me desconcierta mucho.

Cuando volvimos de viaje de Japón en octubre de 2014, estábamos encantados. Pero si nos preguntaban entonces, contestábamos que con una vez era suficiente, que había mucho que ver. Sin embargo, esa impresión cambió. Y desde hace dos años llevamos diciendo que teníamos que volver. Por un momento pareció que iríamos esta primavera pasada, pero acabó siendo China. Luego, di por descontado que sería en la primavera de 2020. Pues tampoco. Ya tenemos billetes. Saldremos el 24 de septiembre y volveremos el 8 de octubre. Pero no tengo ni idea de qué vamos a hacer allí. Hacía tiempo que no montábamos unas vacaciones de forma tan caótica. Y eso me desconcierta mucho.

En el primer viaje a Japón visitamos Nikko. Y aquel conjunto de templos y santuarios entre los bosques nos gustó mucho. Las fotografías que adjunto en la entrada son de allí. En un momento dado, me llamaron la atención unas tallas en el santuario sintoísta Tōshō-gū, es decir, dedicado al shogún Tokugawa Ieyasu, fundador del shogunato que dominó el período Edo en Japón, entre 1603 y 1868. Las tallas, que podéis ver en el encabezado de esta entrada, representan a los tres famosos monos sabios orientales que se tapan los oídos, la boca y los ojos. Hice varias fotos. Siempre pensé que era una más de las representaciones de estos monos. Pero recientemente me enteré que no. Que son las originales. Aunque el concepto de los tres principios, no escuches el mal, no mires el mal, no hables el mal, estaban presentes desde la época de Confucio, la representación artística con monos que ha llegado a nuestros días tiene origen en esas tallas. Lo cual dota de más valor a la visita.

Pero también he comprobado que en occidente se malinterpreta con frecuencia el significado de los monos. Y en muchas ocasiones viene a ser interpretado como que hay que ser discreto, y no ver, oír o hablar más allá de la cuenta. Actitud que nos lleva a ser aliados de ese mal al que originalmente renunciaron los monos, cuando preferimos no ver, no oír o no hablar de las cosas que funcionan mal en el mundo. Esta deformación de un principio moral razonable, me parece terrible. Y eso me desconcierta mucho.

Quien sigue este Cuaderno de ruta, sabe que soy un fuerte aficionado a la fotografía. Pero cada vez me aburre más hablar de aparatos fotográficos que no tengan como mínimo 30 o 35 años, a ser posible más. Hace unos años, cuando se afianzaron los captores digitales de 36 megapíxeles o incluso más, se empezó a hablar de que la carrera de los megapíxeles se había acabado. Que a partir de ese momento serían otros los adelantos que marcarían la innovación en el sector. Bien… ya vamos por 60 megapíxeles en los sensores de 24 x 36 mm, 100 megapíxeles en los de 33 x 44 mm, y creo que por 150 megapíxeles en los de 41 x 54 mm. Y se ha generado una fuerte presión en los consumidores por parte de la industria, los medios y los influencers, para convencer al personal de que lo chachi son cámaras de más de 2000 euro, cuando no 3000 o 4000 euros, con muchos megapíxeles, y con unos objetivos carísimos y enormes. Mientras, el mercado de las cámaras fotográficas se hunde progresivamente. Y yo sigo pensando que con 20-24 megapíxeles es suficiente para la inmensa mayoría de los mortales, que rara vez sacan copias en tamaño DIN-A2 (42 x 60 cm) que es lo que permiten estos ahora modestos sensores. Y que no es necesario llevar armatostes enormes, que los formatos pequeños y ligeros son más que suficientes para la inmensa mayoría de los mortales. Pero la gente no se mueve por la razón, sino por la presión del grupo. Y mientras los precios aumentan. Y los sistemas peligran. Y las ventas caen. Y por lo tanto, las marcas y los sistemas peligran más todavía. Y eso me desconcierta mucho.

Como veis. Últimamente, todo me desconcierta mucho. Y eso que nunca, o sólo muy tangencialmente, hablo de política. Porque eso, me desconcierta mucho.

[Fotos] Fotografías «lo-fi» en el Museo Pablo Gargallo

Arte, Fotografía

Las cámara de plástico chinas de la marca Holga permiten hacer fotografías. Pero que nadie espere gran calidad. Es lo que muchos llaman fotografía «lo-fi», de baja fidelidad. Pero pueden quedar resultonas. Decidí probar en el museo Pablo Gargallo en un domingo de puertas abiertas, entrada libre, como son los primeros domingos de mes. Y alguna cosa salió. No todo lo bien que pensaba, porque cometí algún errar en la estimación de la exposición, y me quedaron fotos demasiado oscuras.

Los detalles técnicos los podéis encontrar en A veces salen cosas decentes cuando metes la pata… o no – Holga 120N + Ilford Delta 3200.

Para los demás, os dejo unas fotos de esa mañana.

[Recomendación fotográfica] La mujer en Taiwan, las no-verdades, cómo se hace la película y eso que llaman fotografía «vernácula»

Fotografía

Ha sido una semana rara, y no he podido fijarme mucho en artículos que pudiese traer hoy y ahora en forma de recomendaciones fotográficas. Pero algo hay.

Lo primero y más importante, especialmente para aquellos que vivan en Zaragoza o se acerquen a la ciudad en los próximos meses, es que ya tenemos la segunda exposición de PhotoEspaña 2019 abierta en la ciudad. Está en el Centro de Historias, y se trata de una exposición de la fotógrafa taiwanesa Hou I-Ting, que reflexiona sobre las características de la identidad de los habitantes de la isla a través de la fotografía. La sociedad de Taiwán, país que no es un país oficialmente reconocido, está formada por una mezcla de influencias. Sobre una potente base de chinos de la etnia han tenemos sustratos indígenas, los propios de las primeras migraciones de las poblaciones costeras de la China meridional, la influencia de Japón y otras entidades colonizadoras y la compleja relación con el mundo que deriva del final de la guerra civil china. Hou plantea tres escenarios en la exposición; sus autorretratos bordados, realizados en los mercadillos callejeros de Taipéi, la recuperación de viejas fotografías del periodo colonial japonés, especialmente de niñas que accedieron masivamente a un cierto tipo de educación, sobre las que también interviene, y las fotografías de paquetes de bento, otra influencia nipona, las fiambreras con comida para llevar en el tren, y que todavía hoy en día puedes disfrutar. Porque están buenas. Me pareció una exposición muy interesante. Y creo que me pasaré algún otro día a visitarla.

Las fotografías de hoy están tomadas en el Centro de Historias de Zaragoza, mientras visitábamos las exposiciones mencionadas.

Secundariamente, en el Espacio Tránsito del Centro de Historias hay una curiosa miniexposición, Estuvieron aquí, por si no lo sabías, en la que repasan la estancia de personas famosas en Zaragoza. Muy curioso.

Nos encontramos en tiempos de falta de ética y profunda hipocresía. Después de la postmodernidad ha llegado la época de la postverdad. O en palabras llanas y directas, hemos cambiado las verdades a medias o del todo vale por la época de la mentira. Políticos, medios de comunicación, la gente en las redes sociales, todas cuentan «su verdad» que suele ser mentira. Una ficción para obtener un beneficio personal. Poco importa ya el bien común, la sociedad en la que todos vivimos y nos apoyamos. Desde el presidente de los Estados Unidos o de cualquier otro país hasta la estúpida instagrammer que se hace un selfi en un estanque contaminado porque parece que está en las Maldivas. Esté en Siberia o en Galicia. Y enferman… pero les merece la pena, parece. En este ambiente, la fotógrafa Alison Jackson le dio la vuelta al asunto. Y hace tiempo que comenzó a fotografiar a falsas celebridades como si fueran las auténticas para poner evidencia todo el sistema de valores de la celebridad personal y de las apariencias. En el canal de Youtube de Fotografiska podemos escucharle hablar de sus fotografías y del tema.

De un tiempo a esta parte se ha empezado a oír hablar de la fotografía «vernácula». En los diccionarios de lengua castellana/española, el adjetivo vernáculo/a hace referencia a lo que es propio del propio país o de la propia casa de uno, y se suele aplicar a las lenguas o idiomas. Para mí, el castellano es mi lengua vernácula.

En inglés, el adjetivo vernacular tendría un significado parecido; pero parece que también hace referencia a las cosas ordinarias, comunes, cotidianas, del día a día. Y por ahí ha llegado el concepto de vernacular photography, como aquellas fotografías realizadas cotidianamente, sin intención de servir a ninguna de las dos nobles utilidades de la fotografía, la estética/artística y la documental/informativa. El caso es que para mí, eso que llaman fotografía «vernácula» no deja de entrar dentro de la categoría de lo documental/informativo. Aunque lo que se documenta sólo importe a la abuela que quiere enseñar lo guapos que son sus nietos, o lo que se informe es que Fulanita Instagrammer se está envenenando a sí misma mientras se hace un bonito selfi en un estanque color azul turquesa, envenenado con wolframio y otros metales pesados. En un curso del MoMA incluyen la fotografía científica dentro de los usos «vernáculos» de la fotografía… como si fotografiar un agujero negro fuese un asunto ordinario y cotidiano. Me parece discutible el concepto, por ser de límites imprecisos, así como el adjetivo usado. Al menos en castellano. Pero casi nadie de los que lo usan se van a parar a pensar en ello… probablemente aspiran a ser influyentes en los medios y las redes sociales, y para ello, cuanto más se copie del inglés, evitando ser original, mejor. El caso es que conocer y analizar esa fotografía cotidiana, de lo corriente, de la gente ordinaria (en el buen sentido de la palabra), es interesante. Antes he mencionado que la fotógrafa Huo I-Ting rescata fotografías cotidianas del periodo colonial nipón en Taiwán para intervenir sobre ellas y reflexionar sobre la identidad de la mujer taiwanesa.

En Lens Culture nos hablan de The Anonymous Project, en el que usan fotografías familiares o cotidianas para decorar una casa, realizadas en los años 50, en color, y que dan un nuevo significado a la casa, así como las propias fotografía reciben nuevas lecturas al ser vistas fuera del entorno para el que fueron tomadas.

Por último, me ha parecido interesante el último vídeo que ha publicado Ilford Photo en su canal de Youtube, en el que hace un repaso al proceso de fabricación de sus películas fotográficas en Mobberley, Inglaterra. Lo que me preocupa es la avanzada edad de sus trabajadores. Espero que haya gente joven incorporándose y aprendiendo la ciencia y la técnica detrás de la fabricación de película y papel fotográficos. Y que dure muchos años. Últimamente soy muy fiel a las películas Ilford. Por su calidad, por su consistencia,… por la apuesta de la empresa con la fotografía con película tradicional frente a la actitud de otros, japoneses o americanos. Os dejo el vídeo.

Y por hoy, lo dejo. Que para tener pocas cosas de las que hablar, me ha salido una entrada más larga de lo que pensaba.

[Fotos] Paseando con cámara para película tradicional cuando el calor lo permite

Fotografía

Es un hecho que cuando vuelvo de un viaje, especialmente si es un viaje visualmente muy intenso y estimulante, durante una semanas permanezco en una especie de parálisis fotográfica. No veo nada, fotográficamente hablando. No se me ocurre nada. Es como si mi cerebro hubiese alcanzado un estado de saturación visual. Así que el fin de semana pasado cargué un par de carretes en sendas cámaras, uno de blanco y negro en la Pentax MX y otro de color en la Canon EOS 650 y me obligué a salir con ellas al mundo. Cuando el calor, muy intenso en los últimos días en Zaragoza lo permite. De momento con la MX… la otra todavía no se ha movido de casa.

Los detalles técnicos de la toma y el procesado de las fotos los encontraréis en el siguiente enlace: Un nueva mesa de luz, un carrete de HP5 Plus y la Pentax MX. Para los demás, para quienes no estéis interesado en la técnica, os dejo las fotos.

[Recomendaciones fotográficas] Una diversidad de recomendaciones, relativamente centradas, en fotógrafas

Fotografía

Comentaba recientemente la admisión como socia de Cristina de Middel en Magnum Photos. Pero no nos olvidemos que hace años que hay otra «Cristina» como socia de pleno derecho en la prestigiosa agencia. Recuerdo cuando hace ya sus buenos… ¿10 años?, sip… diez años,… me pasé por la galería que la agencia tiene, o tenía, cerca de Saint-Germain-des-Prés en París y tenían alguna copia de las fotografías de Cristina García Rodero a la venta. Mmmmm… no me decidía a comprar ninguna porque «no llevaba suelto en el bolsillo». En cualquier caso, en Hünter Art Magazine nos han recordado esta semana a esta excelente fotógrafa española, de mirada antropológica, que cualquier aficionado a la fotografía debe conocer y analizar.

Sigo explorando las posibilidades del blanco y negro en mis fotografías digitales de mi reciente viaje a China. En esta ocasión en las montañas de Huangshan.

En Feature Shoot han publicado un interesante ensayo sobre el impacto que unas fotografías publicitaria de moda tuvo en su momento, en los años sesenta. 1964 por ser precisos. William Claxton fotografió a la modelo, y su esposa, Peggy Moffit luciendo una de las recientes creaciones del diseñador Rudi Gernreich, el monokini. Un bañador de una pieza que dejaba los pechos al descubierto. No. No se parece a un bikini que se lleva sin la parte superior. Se parece más a un traje de baño tradicional de una pieza, pero que no cubría adecuadamente los pechos de la mujer. Causo sensación y escándalo. L’Osservatore Romano, periódico del Vaticano, a Izvestia, uno de los periódicos de mayor difusión en la Unión Soviética, el uno invocando a Cristo y el otro a Marx, enemigos naturales entre sí, se pusieron de acuerdo para condenar la pieza, la fotografía y a sus protagonistas. Sin embargo, esta impactó y es una de las referencias a la hora de establecer los cambios en la moda y en la percepción de las mujeres, de su libertad sexual, en los convulsos sesenta. No obstante, hoy en día siguen fuertes aquellos que odian los pezones de las mujeres. O simplemente a las mujeres. Con Zuckerberg y sus redes sociales a la cabeza… por ejemplo.

Photolari es un proyecto de un par de periodistas que tratan de salir adelante informando sobre fotografía. Son majetes, pero limitados en medios… y a veces, en visión. Pero bueno. No es de ellos de quienes quiero hablar. El caso es que esta semana publicaban un artículo con una anécdota bastante graciosa sobre cuando Diane Arbus fotografió a una ya septuagenaria Mae West… y a esta no le gustaron las fotos. Arbus tenía la manía de hacer unos retratos muy directos, que mostraban de forma a veces cruda la realidad física y psicológica del retratado. No voy a repetir la anécdota aquí, leedla en las páginas de Photolari. Me llamó la atención porque el estilo de la entrada no es el habitual en esas páginas. Luego vi al pie de la misma que es Leire Etxazarra, la redactora de Cartier-Bresson no es un reloj, un blog que no me cansaré nunca de recomendar. Son buenos; están documentados y escriben bien.

En Plataforma de Arte Contemporáneo nos hablaron esta semana de la artista china Cui Xiuwen. Una artista que comenzó como pintora, pero que acabó utilizando principalmente la fotografía y el vídeo como elementos de expresión. Yo recordaba de ella su obra Sanjie, una representación de la última cena de Da Vinci, una composición de fotografías de una adolescente china vestida con el uniforme de los pioneros. Sus obras son conceptuales, muy simbólicas, sobre la situación de la mujer y de la sociedad china. Y estoy de acuerdo con quienes opinan que fue una artista muy valiente. No olvidemos, parece que a muchos sectores de la sociedad, incluidos los políticos de todo signo, que China es una férrea dictadura, carente de libertades, cosa que parecen olvidar los representantes de las «democracias» a la hora de hacer negocios con el gobierno chino. Como veréis, he utilizado la forma verbal «fue», preterito perfecto simple, porque Cui Xiuwen falleció el año pasado. Una pena. Aun no había cumplido los cincuenta años, y podría haber aportado mucho más. Os dejo un vídeo muy interesante de la Schoeni Art Gallery (sí… la galería ha suspendido «temporalmente sus operaciones, físicamente se encuentra en Hong Kong, pero en la página web sigue habiendo contenidos), que nos ayudará a entender mejor a la artista.

Y me despido con el homenaje que aparece en Booooooom del fotógrafo Frédéric Tougas (instagram) a las 100 vistas de Edo de Hiroshige, pero en visión moderna y fotográfica. Porque a estas alturas todavía no hemos decidido las vacaciones de otoño. Y aunque Japón, y Tokio, actual nombre de Edo, parecía descartado, vuelve a estar entre las posibilidades.

[Recomendaciones fotográfica] Exposiciones en la Lonja, españolas en Magnum y otras cosas

Fotografía

Este jueves pasado, día 27 de junio, cuando ya asomaba la sofocante ola de calor que nos atenaza estos días, se inauguraba en la Lonja de Zaragoza la exposición Creadores de conciencia DKV, en la que la fundación destinada a gestionar las actividades de responsabilidad social de esta aseguradora, nos muestra una amplia selección de fotografías de sus fondos, dedicadas a los fotoperiodistas españoles, o que desarrollan su actividad en relación con nuestro país. Cuarenta fotógrafos y fotógrafas distintos, tres fotografías cada uno,… iba a decir aquellos de «una diversidad de estilos», pero la verdad es que aunque la hay, menos de lo que esperaba. Parece que para unos tiempos determinados los fotoperiodistas hace fotografías relativamente parecidas unos de otros, y ese es quizá el único pero de esta exposición, que por lo demás está muy bien. Por lo menos que sirva para concienciarnos de la necesidad de que alguien haga este trabajo. Y que no basta con que haya alguien por donde está sucediendo la noticia, con un móvil en la mano, que haga y mande un foto más o menos churrutera al medio de comunicación de turno, que se quiere ahorrar con la excusa los justos emolumentos del fotógrafo. Es triste ver cómo muchos de estos fotoperiodistas tienen que irse al extranjero para poder vender sus trabajos.

Hablando de fotógrafos españoles a los que les va bien en el extranjero. Diversos medios nos cuentan que Cristina de Middel ha subido un escalón den el escalafón de Magnum Photos. Por ejemplo, lo han contado en Clavoardiendo Magazine. Tras dos años como candidata, en la última reunión de socios de la agencia, tras presentar 65 imágenes realizadas en los dos últimos años, ha pasado a ser fotógrafa asociada. Dentro de dos años, podrá optar a ser miembro de pleno derecho. En la mayor parte de los países del mundo, sus compatriotas lo habrían celebrado de forma relativamente unánime. Pero Iberia la Vieja se ha caracterizado tradicionalmente por sus actitudes caínitas. Y los comentarios han sido para todos los gustos. Un cierto número son comentarios mesurados sobre los pros y los contras del trabajo de «la de Middel», como se llama así misma en su página web. Pero hay un número no desdeñable que abarcan desde «un nuevo triunfo para las mujeres española en la semana de la sentencia de la Manada» ¡¡¡qué tendrá que ver el tocino con la velociada???, hasta el crítico que tras desacalificar por completo el trabajo de la fotógrafa, critica hasta el dominio de su página web,… lademiddel.com. No le gustarán estas confianzas que se toman algunos con la peña… supongo. En fin, que un mesurado, «te podrá gustar más o menos su trabajo, pero alegrémonos de los éxitos de nuestros profesionales de la fotografía», parece lo menos frecuente. Y es donde estoy yo.

El San Francisco Museun of Modern Art (SFMoMA), un museo que tal vez visite en un futuro, más pronto de lo que imaginaba, ha subido a su canal de Youtube dos vídeos esta semana dedicado a Araki Nobuyoshi. Y digo yo… que podría haberse adelantado un poco, y hubieran encajado estupendamente en las recomendaciones de este jueves pasado, donde hablaba de fotografía japonesa o relacionada con Japón en general… por ejemplo este vídeo…

Por cierto que, no voy a visitar Japón de nuevo como pronto hasta la primavera que viene. Definitivamente, no este otoño. Pero también me hubieran venido bien estos vídeos para las recomendaciones del domingo pasado, en el que hablaba del libro que reúne dos de sus más célebres e interesantes trabajos, Sentimental Journey y Winter Journey. Como hace también este otro vídeo en el que el propio Araki nos habla de esos «viajes» con Yoko, su tempranamente fallecida esposa.

En Plataforma de Arte Contemporáneo dedicaron hace pocos días una entrada a Margaret Bourke-White, a la que definen como primera mujer correponsal de guerra, primera mujer fotógrafa que trabajo para la revista Life, primera mujer occidental a la que se permitió fotografiar la industria soviética… En fin, una mujer de récord. Y una excelente fotógrafa, que conviene conocer, como una de las figuras que es de la historia de la fotografía universal.

Por último, una historia que leí en Cartier-Bresson no es un reloj. Nos hablaron hace unos dáis del libro Alex & Me, un fotolibro de James Pfaff de un viaje por carretera que el fotógrafo realizó con la mujer de la que estaba enamorado, Alex, durante dos semanas, por Estados Unidos, poco después de conocerse. Pero el viaje terminó mal, se separaron en malos términos. Por lo tanto es una historia de amor y desamor, bajo la forma de cuaderno de apuntes de un viaje más que otra cosa. Me ha entrado ganas de tenerlo. Ya veremos. Nuevo está agotado, y de segunda mano no es barato. Este tipo de proyectos sencillos y muy personales me atraen más últimamente que los libracos dedicados a la obra de los autores consagrados, o simplemente presuntuosos. De alguna forma, veo paralelismos (y notables diferencias) con el Sentimental Journey de Araki.

[Recomendaciones fotográficas] Chernobyl y fotografía japonesa

Fotografía

Normalmente suelo reservar mis recomendaciones fotográficas para la tranquilidad de los domingos por la mañana. Y de hecho, tengo algunos marcadores guardados que, tal vez, si no surge otra cuestión más interesante, sirvan para hablar de otras recomendaciones fotográficas al final de la semana. Pero un par de cuestiones me han impulsado a escribir las de hoy.

Terminada la maquetación de los libros de fotografía de mi reciente viaje a China, he empezado a investigar el rendimiento de algunas de las fotografías digitales reveladas en blanco y negro. Y lo cierto es que me parece un camino interesante para algunas de ellas.

Aunque no ha llegado todavía el momento de hablar sobre ella, estoy bastante impactado por la serie de HBO Chernobyl. Una serie superlativa. Una obra maestra del medio televisivo. Y al mismo tiempo, una obra maestra del medio cinematográfico, aunque este reservada a la pequeña pantalla. En las series televisivas, la autoría se la suele llevar un señor que no es el director de la serie, al contrario de lo que sucede en el cine. Es el creador de la serie, un señor que luego aparecerá en los créditos como productor ejecutivo o entre los guionistas, aunque cada vez con más frecuencia aparece bajo ese epígrafe de creador. Entre los angloparlantes es frecuente oír hablar de él como showrunner. El director de una serie suele ser múltiple; cada episodio puede tener un director distinto. Y es una labor más artesana que en las producciones para la gran pantalla. No se le reconoce la autoría de la producción. Aunque conforme aumenta la complejidad de las series de televisión, su papel se vuelve más importante. Los cinco episodios de esta serie han sido dirigidos por el mismo director, Johan Renck, un sueco que ha desarrollado su carrera en la televisión, los vídeos musicales y la publicidad. Pero Renck también es fotógrafo. Y recientemente, con motivo del lanzamiento al mercado de los nuevos productos de Hasselblad, esta marca ha publicado un artículo con fotografías de rodaje de Renck de la serie Chernobyl. Y están muy bien, y recogen perfectamente el ambiente de la serie, cuyo director de fotografía es Jakob Ihre. Otro sueco. En la página web de Renck encontramos más ejemplos de su trabajo fotográfico, que principalmente se desarrolla en el ámbito de la fotografía comercial de publicidad y moda. No soy muy dado a publicar recomendaciones procedentes de las páginas comerciales de las marcas de equipos, pero en esta ocasión… me parece oportuna la excepción.

Llevamos unos días debatiendo el segundo turno de vacaciones que disfrutaré a primeros de octubre. Hace tiempo que llevamos hablando de volver a Japón. Pero no lo tenía yo previsto para este año. Ya hemos viajado a Asia, a China. No tenemos una idea clara, al menos todavía, de qué haríamos, aunque por motivo que puedo comentar tendríamos que pasar algunos días en Osaka. Y también está la cuestión de que me desequilibra un poco el presupuesto personal destinado a viajes. China es bastante más barato que Japón. Pero el tema está encima de la mesa. Lo cual ha coincidido con el acceso a varios enlaces en los que se relaciona la fotografía y el país nipón, como para tentarme. Voy a comentar algunos.

En Feature Shoot nos hablan de la fotógrafa Michiko Chiyoda, tanto sus serenas series en blanco y negro, que aportan notables dosis de nostalgia hacia el Japón más tradicional, vemos fotografías en color, en una serie dedicada a la caligrafía tradicional. En cualquier caso, me parecen fotografías bellas, poéticas y una autora a seguir con atención.

Otra fotógrafa, que me llamó la atención en una entrada de Phases Magazine. Se trata de Mayumi Suzuki. Es hija y nieta de fotógrafos que mantuvieron durante décadas su estudio fotográfico en Onagawa, su ciudad natal. El tsunami de 2011 destruyó la ciudad y sus padres desaparecieron. Su fotografía, con cámara de campo de gran formato, está muy ligada al territorio y a las relaciones familiares.

Cuando fotografía y literatura se funden en una misma obra, generalmente, aunque no necesariamente, un libro, suelen salir trabajos muy interesante. Elizabeth Avedon nos habla en una entrada reciente de su blog de Kwaidan, en la que se combinan las historias fantasmales de los primeros años del siglo XX de Lafcadio Hearn con las fotografías del fotógrafo actual pero de estilo tradicional Hiroshi Watanabe. Un libro que no me importaría tener.

Masahisa Fukase fue un fotógrafo japonés conocido por su tendencia a la obsesión. Se obsesionó por los gatos. Se obsesionó por su segunda mujer, Yoko Wanibe (también aquí y aquí), que acabó abandonándolo harta de esa obsesión. Y como consecuencia del duelo por el abandono, se obsesionó por los cuervos, fotografías que constituyen su trabajo más celebre. Aunque también el que le llevó a un final trágico. De todo ello nos hablan, y lo explican muy bien, en Cartier-Bresson es un reloj.

Por último, me ha llamado el artículo que en Old Skull han dedicado a las fotografías que del viaje a Tokio hicieron Damjan Cvetkov Dimitrov y Nina Geometrieva. Alojados en un hotel cápsula, dedicaron su viaje al Tokio más futurista, a la arquitectura más moderna. Quizá también la más deshumanizada. País de contrastes se suele denominar a Japón (y a tantos otros). Pero esos contrastes quizá sean más notables en la capital.