[Cine] A primera vista (Hoje eu quero voltar sozinho, 2014)

Cine

A primera vista (Hoje eu quero voltar sozinho, 2014): vista el 30 de julio de 2015.

Casi se nos escapa esta película de cartelera, una de las pocas que han venido con comentarios relativamente elogiosos que no sean de animación en este verano. Película brasileña que vimos en versión doblada al castellano, pero que como llega con retraso, no es difícil encontrar por ahí en versión original en portugués. Lo cierto es que este domingo me vi esa versión original que la cicatería de los distribuidores y la incultura cinematográfica del país nos hurta. En cualquier caso, la crítica había sido entre benevolente y entusiasta con este filme que nos viene de la potencia sudamericana, dirigido por Daniel Ribeiro, y que para empezar sufre los desmanes de ese peligroso criminal que se dedica a poner los títulos en castellano en España. Tiene mucho más sentido el título en portugués, que podría traducirse sin muchos problemas al castellano simplemente con un «Hoy quiero volver sólo», que expresa mucho mejor las cosas que le pasan al protagonista del filme. Pero es un caso perdido, el de la traducción de los títulos.

No tengo fotografías propias de Brasil, y menos de Saō Paulo; así que puestos a buscar algún lugar lusófono que mejor que Lisboa.

No tengo fotografías propias de Brasil, y menos de Sâo Paulo; así que puestos a buscar algún lugar lusófono que mejor que Lisboa.

He de decir que este largometraje estrenado en 2014, se basa en un cortometraje previo del mismo director con el mismo trío protagonista y que se titulaba Eu não quero voltar sozinho. Un clara diferencia… que se justifica a medias. Las dos historias son similares aunque el desenlace es suficientemente distinto como para que merezca la pena ver ambos filmes. Como está disponible en Youtube, os lo dejo, dejando a cada cual el criterio de si quiere verlo antes o después de la película, o en lugar de la película, o nada de lo anterior. Si se abre en Youtube, pueden activarse los subtitulos en castellano.

La historia nos habla de Leo (Ghilherme Lobo), un adolescente de unos quince años ciego, que vive muy protegido por sus padres, y cuya mejor amiga, Giovanna (Tess Amorim), le hace de lazarillo en lo que se refiere a la vida escolar. Salvo algún roce con algún tonto del colegio que hace bromas a costa de su ceguera, tiene una vida razonablemente buena. Vida que se ve alterada por la llegada al colegio de Gabriel (Fabio Audi), un guapo chaval que va a revolucionar la vida del entorno. Se hará buen amigo de Leo, provocará la atracción de Giovanna y luego sus celos cuando esta sienta que es suplantada por él en su amistad por Leo, y que con el tiempo despertará sentimientos en Leo que van más allá de la amistad.

Estamos ante una historia pequeña. Sencilla. Estamos ante un momento clave en la vida de los tres adolescentes de la película. Han abandonado definitivamente la infancia, lo expresa muy claramente el padre de Leo cuando comenta cómo Giovanna se ha convertido en poco tiempo en una mujer, pero todavía no han construido ni aclarado su mundo afectivo. Leo tiene miedo de que su ceguera le impida entablar relaciones afectivas, y al mismo tiempo empieza a reivindicar su autonomía, quiere más libertad, quiere liberarse de la excesiva protección de su entorno, especialmente su madre. Giovanna se ve claramente atraída por Leo, pero la presencia de Gabriel la confunde, y manifiesta celos cuando otras chicas prestan atención a ambos mozos. Gabriel es un misterio, del que sólo nos queda claro que no es Giovanna quien le atrae,… ¿pero quien? La cinta está rodada con sencillez, pero efectividad, en un entorno de un sociedad calmada, burguesa, sin otros problemas, centrándose en el desarrollo de los adolescentes. Estamos lejos de otros filmes brasileños en los que surgen los importantes problemas sociales y las desigualdades del país. Aquí estamos entre una clase media, de descendientes de europeos, que vive bien.

Nos pasearemos por la Alfama y los alrededores de la Sé, con sus coquetos tranvías.

Nos pasearemos por la Alfama y los alrededores de la Sé, con sus coquetos tranvías.

Evidentemente, el peso de la película lo llevan los tres adolescentes, especialmente el protagonista, Ghuilherme Lobo, que por momentos nos lleva a creer que es realmente ciego como su personaje. A pesar de que le toca en algunos momentos ser la antipática del grupo, aunque con buen corazón, Tess Amorim también muestra muy buenas maneras, siendo el más flojo del grupo Fabio Audi, sin que por ello signifique que lo haga mal, ni mucho menos.

Sí que creo conveniente hacer un comentario respecto al cortometraje que da origen a la película. Los tres protagonistas participan en ambas producciones. Pero en el cortometraje tenían los 14 o 15 años que representan en sus personajes, estando menos maduros interpretativamente, pero más naturales y más creibles. En el largometraje están un poquito mayores ya.

Globalmente, considera que es una película maja de ver, que te deja un buen sabor de boca por ese tono de buen rollo que mantiene constantemente. Existen conflictos, pero no acritudes, y se van resolviendo poco a poco en un proceso de maduración y aceptación personal muy optimista, especialmente marcado por la proactividad que el personaje principal va adoptando poco a poco con respecto a su propia vida. No sé si la encuentro tan maravillosa de las maravillas como algunas criticas que he leído por ahí, pero está muy bien. Es una buena recomendación para este verano, si no ha desaparecido ya de las carteleras. Por cierto, el desenlace del corto me parece más majete…

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

Aunque supongo que para el personaje de Leo, discapacitado visual, le sería bastante más peliagudo moverse por estos barrios lisboetas que por las pulcras urbanizaciones paulistas que nos muestran en la película.

[Fotografía] Recomendaciones semanales: del 26 de julio al 2 de agosto de 2015 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Recomendaciones semanales: del 26 de julio al 2 de agosto de 2015 – Fotografía y otras artes visuales.

A pesar de estar a mitad del verano, se supone que con el «mundo» al ralentí, no dejan de aparecer noticias y propuestas interesantes en el mundo de la fotografía, que intento recoger modestamente todos los domingos. Acompaño con unos paisajes cerca de Pozuelo de Aragón que me hacen reflexionar sobre lo «destrozones» que somos en esta tierra…

[Viajes] Cuaderno de viajero a Santiago de Compostela | De viaje con Carlos

Fotografía, Viajes

Santiago 2015 | De viaje con Carlos.

He terminado mi diario de viaje por Galicia que podéis encontrar en su totalidad en el enlace anterior. Estoy dedicando el verano a actualizar los diarios o cuadernos de viaje en internet que he dejado pendientes durante el último año. También he empezado a redactar el de Japón, que fue el primero que se me escapó a la vuelta del viaje. Pero ese me llevará más tiempo, que fue un viaje largo. Quien quiera ver el progreso, está en http://deviajeconcarlos.esy.es/japon2014/. Y todos los enlaces a mis cuadernos de viajero los podéis encontrar en http://deviajeconcarlos.esy.es.

[Fotografía] Exposición: Génesis de Sebastião Salgado en Caixaforum Zaragoza – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Exposición: Génesis de Sebastião Salgado en Caixaforum Zaragoza – Fotografía y otras artes visuales.

En el enlace que encabeza esta entrada, un comentario sobre la interesante exposición del proyecto Génesis de Sebastião Salgado, que en estos momentos se puede visitar en Caixaforum Zaragoza. Pasaremos lista…

[CineTren] Neorrealismo italiano y policiaca estaliniana como novedades

Cine, Trenes

Ante la ausencia de novedades destacadas en el ámbito de las series de televisión respecto a las dos últimas semanas, este jueves lo dedico al cine y al ferrocarril. Dos novedades en CineTren, mi página dedicada al ferrocarril en el cine. Hacía un tiempo que no actualizaba.

Il ferroviere (1956)

Tengo la sensación de que esta película tendría que haber aparecido en la colección CineTren con anterioridad. Tanto por su tema como por su calidad. Pero quizá el cine italiano es uno de los grandes desconocidos en España, y muchas de sus más interesantes películas pueden ser desconocidas para el público español. Vamos a ver si podemos paliar un poco esta situación con el comentario de esta película dirigida y protagonizada por Pietro Germi.

Ya que en las películas de hoy podemos ver trenes italianos, también los pondremos en las fotografías acompañantes. En el encabezado, el Circumvesuviana en Ercolano, y en esta imagen, un

Ya que en las películas de hoy podemos ver trenes italianos, también los pondremos en las fotografías acompañantes. En el encabezado, el Circumvesuviana en Ercolano, y en esta imagen, un «pendolino» relativamente moderno en la estación de Trieste, de alta velocidad, que hoy en día podría estar haciendo algún servicio Frecciabianca.

Child 44 (2015)

Película reciente dirigida por Daniel Espinosa, que sin tener un tema ferroviario específicamente, se desenvuelve continuamente en un ambiente ferroviario, y en la que los ferrocarriles son de alguna forma un actor de reparto absolutamente necesario para el desarrollo de la trama, por lo que la traigo a mi colección CineTren. Ya lo advierto me ha entusiasmado bastante menos… incluso con un reparto prometedor… fallida me parece. Pero justamente añadida a la colección donde se está por el tema y contenidos y no por la calidad percibida.

Aunque no aparece expresamente dicho, la estación que aparece en

Aunque no aparece expresamente dicho, la estación que aparece en «Il ferroviere» se sobrentiende que sería la Stazione di Roma Termini, que aquí vemos con un tren Eurostar Italia, que hoy sería un Frecciargento.

[Cine] Aprendiendo a conducir (2015)

Cine

Aprendiendo a conducir (Learning to drive, 2015); vista el 28 de julio de 2015.

Después de una semana dedicada a la animación, volvemos al cine más considerado para adultos con la última película de Isabel Coixet, directora española que no ha dudado en rodar en inglés a lo largo de su trayectoria, con repartos internacionales, que nos ofreció en su momento un par de más que interesantes filmes, pero que luego nos ha ido dejando un poco decepcionados. Películas un poquito pedantes, en mi humilde opinión más vacías de lo que parecen. En esta ocasión, por lo menos, nos atrae su reparto. Aunque nos decepciona no poder acudir a una versión original de la película, estando obligados a ver una visión adulterada, con las voces dobladas al castellano.

En esta película conoceremos a dos personas, residentes en Nueva York, cuyas vidas se cruzarán durante unas semanas. Por un lado, está Darwan (Ben Kingsley), un exiliado político sij, que se mantiene en la metrópoli norteamericana trabajando durante el día como profesor de autoescuela y por la noche como taxista. Vive solo, con un sobrino, inmigrante ilegal, y su familia en el Punyab, le está arreglando un matrimonio con una mujer que consideran adecuada, Jasleen (Sarita Choudhury). Por otro lado, está Wendy (Patricia Clarkson), cuyo marido Ted (Jake Weber) la deja por una mujer más joven, quedándose sola ya que su hija, Tasha (Grace Gummer), una universitaria, está dedicándose un semestre a la vida agrícola. El deseo de poder ir a visitar a su hija hará que Wendy quiera aprender a conducir, y Darwan será el profesor.

De acuerdo al ambiente de la película, hoy nos sumergiremos en el tráfico de Nueva York, con sus taxis amarillos,...

De acuerdo al ambiente de la película, hoy nos sumergiremos en el tráfico de Nueva York, con sus taxis amarillos,…

Estamos ante la típica película en la que dos personas ya maduras entablan una relación, en principio de carácter no romántico, pero en la que conectarán a un nivel intelectual y emocional, sirviéndose ambos de apoyo mutuo ante los retos y los cambios a los que se enfrentan, en una edad en la que dichos cambios ya no resultan tan fáciles ni tan bienvenidos como cuando uno es joven. Por supuesto, en un momento dado aparece una cierto grado de tensión sexual no resuelta… sobre la que no voy a desvelar si al final se resuelve o no. La historia es correcta. Dando por hecho que estamos ante un drama, con bastante dosis de buenrollismo, se hubiera beneficiado de alguna dosis más de cierto grado de humor. Pero no sé si Coixet es una directora capaz de semejantes «frivolidades». Hay, de hecho cierto grado de humor, pero muy tímido.

Desde luego, ante una película que no tiene especiales complejidades en su realización, la base para su sostén está en el buen trabajo de sus protagonistas principales, acompañado por el del resto del reparto, especialmente por Choudhury, a quien ya había visto por ahí haciendo papeles con cierta solidez. El resto cumple. Gummer se comporta, aunque parece difícil que alcance las cotas interpretativas de su «eternamente candidata al oscar» madre.

sus largos y embotellados puentes,...

sus largos y embotellados puentes,…

En fin, drama comedido que se deja ver sin mayor problema, pero que tampoco me lo imagino guardando una memoria imborrable en la historia del séptimo arte. Aceptable en esta época de pobreza en la oferta de la cartelera española.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
y sus avenidas, con más de sus amarillos taxis.

y sus avenidas, con más de sus amarillos taxis.

[Fotografía] Exposiciones PhotoEspaña 2015 en Zaragoza

Fotografía

Esta entrada fue redactada originalmente para su inclusión en el blog de Fotógraf@s en Zaragoza, que os recomiendo visitar con frecuencia.

Como todos los veranos, se celebra en nuestro país el que probablemente será el certamen más importante de fotografía por su alcance, por su volumen, por su variedad y por la calidad que suelen tener sus exposiciones. Se trata de PhotoEspaña, festival que comenzó en 1998 y que lleva con la actual la friolera ya de 18 ediciones. En un principio estaba fundamentalmente concentrado en Madrid, pero poco a poco, tímidamente al principio, se ha ido descentralizando. En Zaragoza, durante este verano hemos tenido hasta cuatro exposiciones asociadas a este festival. Lamentablemente, cuando este artículo vea la luz alguna ya habrá terminado.

Las primera que se inauguró lo hizo en el Centro de Historias de Zaragoza, es la dedicada a Bonadies+Caula: Cartografías de un territorio compartido, y es un tipo de exposición que a mi me gusta mucho. Las exposiciones en las que dos autores dialogan a través de sus obras. Puede ser que con estilos distintos, o pertenecientes a época distintas, centre su atención en un mismo sujeto o tema. Puede ser que con estilos similares, nos muestren temas o sujetos muy distintos. Puede que sus temas, sus miradas, sus técnicas o sus momentos se complementen y la suma de las partes se potencien y creen una sinergia en el mensaje que nos ofrecen.

En esta ocasión, el diálogo se producen entre fotógrafos con un ámbito, Caracas, pero de generaciones distintas. La más joven, la fotógrafa venezolana Ángela Bonadies, ha realizado un proceso de investigación sobre la obra del más veterano, ya fallecido, el argentino establecido en la capital venezolana, Tito Caula. A partir de ahí, podemos analizar y comparar las visiones, las similitudes, las diferencias e incluso la evolución de la sociedad venezolana a través de las fotografías de ambos autores.

Centro de historias - Exposición Bonadíes+Caula

De Tito Caula.

Centro de historias - Exposición Bonadíes+Caula

De Ángela Bonadies.

Centro de historias - Exposición Bonadíes+Caula

Caula, arriba; Bonadies, abajo.

Centro de historias - Exposición Bonadíes+Caula

De Tito Caula.

Una semana más tarde se inauguraba también en el centro de historias una retrospectiva sobre Steve Schapiro, que en una primera instancia pudimos visitar en compañía varios FeZ. Estamos ante uno de los fotógrafos documentales norteamericanos más interesantes de la segunda mitad del siglo XX. Se le vincula mucho al mundo del cine, ya que fue el fotógrafo de plató de producciones emblemáticas del cine norteamericano, especialmente en los años 70 y 80, pero también por sus retratos de algunas de las gentes del cine, algunos de los cuales son fácilmente reconocibles por muchos, aunque desconozcan quien es el fotógrafo que los realizó.

Pero todavía más interesante me parece su actividad documental de los movimientos civiles y políticos de su país, especialmente en los años 60, en los que se implicó tanto en el ámbito de los derechos civiles y contra la segregación por el color de la piel, como en seguir a figuras políticas de gran relevancia en aquella intensa época. Desde luego la exposición también es de obligada visita, al igual que la anterior, tanto para los aficionados a la fotografía como para el público en general.

Centro de historias - Exposición Steve Schapiro

Aunque su actividad más intensa fue la documental, en la exposición podemos contemplar estupendos ejemplos de retratos de estudio, como este de una joven Jodie Foster.

Centro de historias - Exposición Steve Schapiro

Fotografías de plató o propagandísticas del rodaje de Taxi Driver… película emblemática, fotos no menos emblemática.

Centro de historias - Exposición Steve Schapiro

En esta fotografía de trabajadores del campo, siento a Schapiro como heredero de Dorothea Lange y otros fotógrafos que documentaron los movimientos migratorios y la vida de los recolectores durante la Gran Depresión.

Centro de historias - Exposición Steve Schapiro

Un documental muy interesante nos pondrá al día de su compromiso a través de la fotografía con los derechos civiles y la política de su país.

En la Lonja de Zaragoza, establecimiento hostil a los visitantes que acuden con su cámara de fotos, encontramos otra gran retrospectiva, un eslabón más de la cadena de exposiciones dedicadas a los mejores y más significativos fotógrafos documentales españoles de la segunda mitad del siglo XX y que ha venido trayendo en los últimos años. En esta ocasión está dedicada al fotógrafo húngaro afincado en España tras el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Nicolas Muller.

Muller, en su país de origen, comenzó realizando una fotografía muy comprometida socialmente, en concreto sobre el campesinado más pobre, que le atrajo las antipatías del gobierno filofascista del país y le obligó a exiliarse. Paradójicamente, encontró finalmente estabilidad en España, también con un gobierno de corte fascista en los años 40, pero en el que pudo desarrollar una actividad de fotografía documental, de carácter etnográfico, que no carece de la empatía por las gentes que mostró en sus primeros trabajos. También podemos comprobar como el estilo y la técnica del fotógrafo mantiene una evolución tranquila, pero con diferencias sutiles, que hacen muy disfrutable la exposición por que nos ayuda a comprender el proceso mental del fotógrafo cuando se acerca a sus sujetos con su cámara. Tampoco podemos dejar de destacar la serie de retratos a personajes ilustres, especialmente del mundo de la literatura. Otra que es obligatoria para los aficionados a la fotografía, y más que recomendable para el público general.

Lonja de Zaragoza - Nicolás Muller

Fotograma del documental que documenta la vida de Muller en la exposición de la Lonja.

Exterior Lonja - Plaza del Pilar

Exterior de la Lonja, monumento a Goya, en el atardecer del verano zaragozano.

Sólo me queda hacer un comentario a una exposición, de la que no tengo imágenes, que ha pasado más desapercibida, pero que no carecía de interés. Lamentablemente, ya ha terminado. Se trata de la que pudimos visitar en la Galería Carolina Rojo, en la calle Gascón de Gotor, en la contemplamos las Veintiséis gasolineras abandonadas de Iñaki Bergera. Esta obra de este fotógrafo vitoriano muy interesado en la fotografía de arquitectura, nos acerca considerablemente a la corriente de fotografía nortemericana denominada como New Topographics, muy preocupada por el concepto de paisaje alterado por el hombre. Fotografías cuidadosamente compuestas, con indudables valores estéticos, que tal vez hayan pasado más desapercibidas para los aficionados a la fotografía. Una pena.

Exterior Lonja - Plaza del Pilar

Me despido con una fotografía vespertina en el exterior de la Lonja. Hasta la próxima.

[Libro] Ve y pon un centinela; la (no) secuela del «ruiseñor»

Literatura

Me llamó la atención cuando me enteré hace no mucho tiempo. Se iba a publicar una secuela de To Kill a Mockingbird (Matar a un ruiseñor)… Una de las novelas más emblemáticas de la literatura norteamericana y mundial. Única obra de ficción de su autora, Nelle Harper Lee, nom de plume simplemente Harper Lee, señorita sureña afincada durante un tiempo en Nueva York, buena amiga de Truman Capote. Ante la ausencia de más obra de ficción de Lee, ensayos se le conocen más, se llegó a rumorear que el auténtico autor de la emblemática novela pudo ser el propio Capote. Parece que no tal. No se le puede sacar más partido a una obra. Premio Pulitzer. Adaptación cinematográfica de prestigio con tres óscars más cinco candidaturas que no se materializaron en las codiciadas estatuillas. Uno de los óscars para Gregory Peck; nadie podemos imaginar a Atticus Finch, abogado en Alabama y padre de la niña protagonista y narradora, paradigma del hombre bueno, con un aspecto que no sea el de Gregory Peck. Y un alegato a favor de la tolerancia y en contra del racismo a principio de los años sesenta, cuando la cuestión de los derechos civiles alcanzó su máxima efervescencia. He leído dos veces To Kill a Mockingbird, una en castellano y otra en inglés. Cada vez que pienso en el capítulo 2, el primer día de colegio de Scout Finch,… una maravilla.Y la película la he visto… no sé. Bastantes veces.

Y de repente me entero que la autora, que no volvió a escribir ficción, pronta a cumplir los 90 años, cascadilla la mujer, ha accedido a publicar una secuela de esa historia ya universal, pero que la secuela la escribió cinco años antes… aunque se publique ahora. En fin. No me he podido aguantar y me la agencié y la he leído. Tenía tres lecturas más que comentar, pero no me aguanto las ganas de hablar de este «centinela» con el que nos ha sorprendido el mundo editorial.

Ve y pon un centinela
Harper Lee; traducción por Belmonte Traductores
HarperCollins Ibérica, 2015
Edición electrónica

Jean Louise Finch, conocida familiarmente como Scout, es una joven de 25 años de un condado de Alabama que lleva un par de años viviendo en Nueva York. Viaja a Maycomb, su lugar de origen, a visitar durante dos semanas a su familia. Su padre, Atticus Finch, es abogado en el lugar, conocido y respetado por su integridad y respeto de la ley. Es idolatrado por su hija, para quien es modelo de vida. También le espera Henry Clinton, un joven que la pretende con intenciones matrimoniales, aunque ella le da largas. Y su tíos, y más gente… Pero cuando llegue se encontrará con sorpresas. Recientemente, el Tribunal Supremo del país ha fallado en contra de la segregación escolar por razas. Y eso ha sacudido al viejo sur. Y también destapará las auténticas creencias de los vecinos de Maycomb.

Supongo que utilizar las calles de una población canadiense para ilustrar una entrada sobre el profundo sur de los Estados Unidos no tiene mucho sentido.

Supongo que utilizar las calles de una población canadiense para ilustrar una entrada sobre el profundo sur de los Estados Unidos no tiene mucho sentido.

Iré directo al grano. Por si alguien no se ha enterado todavía, la propaganda de la editorial es falaz. No estamos ante una secuela del «ruiseñor» escrita con anterioridad. Estamos ante el primer borrador de una historia que nunca llegó a publicarse. Pero que contiene en uno de sus capítulos, en un flashback de la protagonista, el germen de lo que años más tarde sería To Kill a Mockingbird. Por lo tanto, si no queréis salir decepcionados, afrontad la novela como una curiosidad literaria. Como un documento que puede reflejar la dinámica de creación literaria. A los aficionados a la fotografía que venimos de la época de la película tradicional, nos gustan los libros de hojas de contactos de obras maestras. Las hojas donde se copian a pequeño tamaño todos los negativos del rollo de película donde se encuentra el negativo de una foto emblemática. Porque nos permite conocer el proceso de creación de la fotografía. Saber cómo trabajaba el fotógrafo. Pues este «centinela» es como si hubiéramos hecho una ampliación de uno de los fotogramas del rollo en el que se encontraba el «ruiseñor», un fotograma anterior, desechado, pero que sirvió a la autora de guía para lo que vino a ser esa novela que queremos y respetamos. En ese contexto, estoy encantado de haber leído Ve y pon un centinela.

Sin embargo, si la afrontas bajo las expectativas de la publicidad editorial, «la secuela de una de las mejores novelas del siglo XX», «qué paso veinte años más tarde»… Pues es un bodrio. Primero porque muestra inconsistencias con la obra ya conocida. Segundo porque es un producto inmaduro. Empieza bien, dinámica, como momentos bastante buenos. Algunos pasajes muy divertidos. Pero cuando se plantea el conflicto personal de la protagonista, en cierta reunión ciudadana, y hasta el final, es un embrollo de diálogos y monólogos bastante abstrusos, a veces pedantes, en ocasiones enmarañados. Es un producto claramente inmaduro. Por supuesto, el carácter de los personajes no es el mismo que en la novela original. Atticus Finch no es la persona tolerante que conocíamos, Scout Finch es una mema a sus 25 años. En una época en la que a esta edad se te consideraba claramente un un adulto. En la que muchas mujeres de su edad eran ya madres de un par de churumbeles. No como hoy en día de «eterna juventud». Pues a esta señorita, le entran las dudas sobre sí misma y su familia que le tendrían que haber entrado durante la adolescencia, diez años antes. Y el resto de los personajes… pues todavía estaba por ver qué o quién iban a ser.

A pesar del texto y el espíritu de la constitución de los Estados Unidos, el respeto por la persona y sus derechos ha sido tradicionalmente inferior en este país que en su vecino del norte mucho más orgulloso de su pasado colonial.

A pesar del texto y el espíritu de la constitución de los Estados Unidos, el respeto por la persona y sus derechos ha sido tradicionalmente inferior en este país que en su vecino del norte mucho más orgulloso de su pasado colonial.

Por lo tanto, que nadie se lleve las manos a la cabeza. Atticus Finch sigue siendo el que era. El que conocimos en To Kill a Mockingbird. Este otro es de un universo alternativo que «desapareció» y que sólo vaya usted a saber que codicia editorial ha llevado a resucitar. A mí no me parece mal que este material se haya publicado. Lo que me parece mal es que se haya publicado como se ha hecho. Si se hace advirtiendo al lector. Si se incluye una guía comentada con las diferencias argumentales. Con las diferencias y las similitudes de estilo de la autora entre las dos versiones de la obra. Si se publica en un entorno pedagógico y didáctico, hubiera aplaudido la iniciativa. Así sólo me queda decir que me alegro de haber tenido la experiencia, pero me parece penoso lo que el mundo editorial le está haciendo a la literatura. Por cierto, que HarperCollins prácticamente se estrena en España con este triste operación comercial después de haber comprado una editorial dedicada a la novela romántica. Sí, de estas de portadas cursis, que últimamente están difuminando sus límites con la novela erótica, pero siempre con fornidos highlanders o sofisticados millonarios como coprotagonistas… Uffff, ¡a que empiezo a enfadarme!

Nota: No existen ruiseñores en América, salvo que se hayan exportado; es un ave eurasiática. De hecho «mockingbird» no es un ruiseñor; es un sinsonte. Pero no hay sinsontes en Eurasia, es un ave americana. En España nos lo tradujeron así. En otros países europeos fueron más respetuosos. «Oisseau moqueur» en francés y no «rossignol». Si hay alguien que me lee de la América de habla española, ¿allí también se tradujo como ruiseñor, aunque para un americano esto no tenga sentido? Finch, el apellido de los protagonistas también es un ave. Cardelino le hemos llamado tradicionalmente en Aragón. Jilguero los castellanos, a quienes gusta imponer sus variantes léxicas.

Pero es lo que más a mano tenía en cuestión de paisaje urbano norteamericano... claro que en Alabama hace un calorcito tremendo mientras que en Canadá hace un frío que pela... En fin... lo único en común, que están al norte del río Grande.

Pero es lo que más a mano tenía en cuestión de paisaje urbano norteamericano… claro que en Alabama hace un calorcito tremendo mientras que en Canadá hace un frío que pela… En fin… lo único en común, que están al norte del río Grande.

[Fotografía] Recomendaciones semanales – del 19 al 26 de julio de 2015 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Recomendaciones semanales – del 19 al 26 de julio de 2015 – Fotografía y otras artes visuales.

Las recomendaciones sobre fotografía que podéis encontrar en el enlace anterior vienen acompañadas por algunas fotografías en blanco y negro realizadas sobre película tradicional. Ilford Delta 100 en una Leica CL con un Zeiss Planar 50/2 ZM.

[Fotografía] Pentax SMC Soft 85 mm 1:2,2 – Objetivo «soft focus» – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Pentax SMC Soft 85 mm 1:2,2 – Objetivo «soft focus» – Fotografía y otras artes visuales.

Nuevo artículo técnico. En esta ocasión sobre una óptica muy peculiar, que produce una imagen muy suave y difuminada. Muy de moda en los años 70, y no digamos en los tiempos del pictorialismo. Hoy «demodé» puede estar bien usarlo de vez en cuando sin abusar y sin cansar al personal.

[Televisión] Cosas de series; entre la ciencia ficción y lo sobrenatural

Televisión

En primer lugar, las novedades, y estas pasan por  el comienzo de la tercera temporada de Rectify, serie que siempre me ha parecido muy interesante, el condenado a muerte cuya sentencia es revisada y puesto temporalmente en libertad porque las pruebas no parecen tan concluyentes años después de la condena. Pero estamos ante un hombre inadaptado a la sociedad, a su familia y a la vida en general. No tiene el mismo «punch» que en su primera temporada, pero nos sigue ofreciendo buenos momentos, interesantes reflexiones, e interpretaciones muy sólidas.

Como hoy dedicaré mi comentario a las series de este verano que se pueden encuadrar dentro del epígrafe «ciencia ficción/fantasía», tendré que comentar que he empezado a ver Sense8, incursión de los Wachowski (Andy y Lana) en el mundo de la televisión, con capítulos dirigidos por otros realizadores, como por ejemplo por Tom Tykwer, con quien ya colaboraron en la pantalla grande. Me entraron dudas sobre si empezar a ver o no esta serie. Los Wachowski no son santo de mi devoción. La mayor parte de las cosas que han hecho, que no son tantas, me dejan frío. Famosa trilogía incluida, que a mí me aburre y me parece una pedantería bien gorda, mucho más superficial que lo que quiere aparentar, pero, eso sí, con abundantes fuegos de artificio. Aquí estamos ante una realización que recuerda a Cloud Atlas. Múltiples personajes, múltiples localizaciones, realización y montajes muy dinámicos, afortunadamente no llegan al delirio pastillero, alguna que otra concesión a la cultura pop más comercial (se mantienen en su superficialidad con pretensiones), y un argumento de personas interconectadas de forma misteriosa, que no sé si hay que incluir en el terreno de la ciencia ficción o de la pura fantasía. Conflictos personales muy tópicos, algo planos, pero puede entretener. Llevo cuatro episodios, ya veremos cuál es mi valoración final.

Hoy toca repasar próximas apariciones en mi Tumblr viajero (abajo el enlace); por ejemplo, viajando en tranvía por Budapest.

Hoy toca repasar próximas apariciones en mi Tumblr viajero (abajo el enlace); por ejemplo, viajando en tranvía por Budapest.

Va bordeando el camino entre lo místico fantasioso y la ciencia ficción el drama Proof, en el que doctora escéptica con traumas vitales se une con millonario con cáncer con mal pronóstico para encontrar una prueba de que hay una vida más allá de este valle de lágrimas. El reparto inicial, con Jennifer Beals y Matthew Modine al frente, me atrajo. El tema no tanto. Y conforme pasan los episodios se me va desinflando el interés. Supongo que verá toda la temporada… pero está siendo floja.

Las «conspiranoias» vienen de la mano de Mr. Robot, una compleja historia en que entra en juego el mundo de los hackers, de las drogas, las malévolas corporaciones multinacionales y esas cosas. Empezó fuerte y muy interesante, pero ha llegado a un punto en que la historia global se han enmarañado, y el interés principal viene de los momentos. A la expectativa de lo que vaya sucediendo.

Entre los restos arqueológicos de Augusta Bilbilis, cerca de Calatayud, Aragón (España).

Entre los restos arqueológicos de Augusta Bilbilis, cerca de Calatayud, Aragón (España).

La «space opera» está representada por Dark Matter, una serie que tiene muchos elementos para no estar nada mal, pero que flojea de dos cosas. De algunos guiones, otros no están mal, y de las interpretaciones, también limitadas. Es una pena que Syfy no cuide más su producciones como en los tiempos de Galactica… De todas formas, entretiene.

Y lo mejor en el ámbito de la ciencia ficción y las sociedades con tintes distópicos viene del Reino Unido, de Humans. La enésima reflexión sobre la «humanidad» de los robots con aspecto humano no está nada mal. No comentaré de momento mucho más, porque se nos viene el último episodio de los ocho que tiene la temporada… pero probablemente de lo mejor del verano.

O comiendo en el Café de Gijón en Madrid, la villa y corte española.

O comiendo en el Café de Gijón en Madrid, la villa y corte española.

De viaje con Carlos (Tumblr)

De viaje con Carlos (Cuadernos de viajero)

Una foto de mis viajes, al azar