[Viajes] En el curso alto del río Martín, un resumen

Viajes

En estos tiempos en los que tan de moda se están poniendo los entornos naturales en los angostos valles de las sierras interiores, con recorridos senderistas paralelos a los curso de agua que los forman, muchas veces ayudados por pasarelas y ayudas técnicas, como cadenas o apoyos metálicos, cuesta entender que los hocinos del curso alto del río Martín no esté más visitados. Por lo menos, en estos días, hemos estado solos. Los detalles técnicos de las fotografías están en Carlos en plata, como de costumbre.

El río Martín toma forma en las proximidades de Martín del Río, en la provincia de Teruel, a partir de los arroyos que bajan de los montes próximos, excavando profundos cañones, desfiladeros en los que ha veces se forman estrechos pasos, que según los lugares se llaman hoces, foces o, como en este caso, hocinos.

Son lugares bellos e interesantes de recorrer. Aunque como hemos podido comprobar, el poder hace los recorridos depende de los caprichos del agua a la hora de modelar el paisaje, lo cual hace que la morfología del mismo, y su accesibilidad, se vea modificada con frecuencia.

Además del paisaje natural, hemos paseado por Martín del Río, donde hemos estado alojados en… una casa rural… porque está en un pueblo. No. No es una casa “de turismo” rural, aunque hoy en día la gente se olvida de las dos palabras del entrecomillado. Es una casa de unos amigos, segunda vivienda en el pueblo de origen de su familia, bien arregladita y acogedora.

Como uno de los hocinos, el llamado de la Rambla o de las Televisiones, por la forma de sus pozas, no estaba accesible, también fuimos a Peñas Royas, un núcleo urbano perteneciente al municipio de Montalbán, que también admite el topónimo Peñarroyas. Y el nombre lo recibe de las formaciones rocosas del Triásico, de color rojizo, que dan belleza y espectacularidad al paisaje.

Han sido un par de días muy agradable, con buen tiempo, buena armonía, naturaleza y aire libre, y fotografía… que podrían ser mejores. Pero está el viejo dicho de que un paisaje hermoso y espectacular no siempre está en condiciones de ofrecen fotografías espectaculares. Depende de la luz, del punto de vista, y de la capacidad que tengamos para eliminar elementos superfluos. Y estos cursos fluviales tan estrechos, con frecuencia presentan un paisaje abigarrado. Pero es lo que hay.

[Viajes] Andalucía con película en blanco y negro

Viajes

Con unos cuantos días de retraso como consecuencia de la catastrófica situación en la Comunidad Valencia, me llegan revelados los carretes de película fotográfica que expuse durante la escapada a Andalucía de hace unas semanas. Sólo cuatro días aprovechables, pero que dieron mucho de sí. Más de lo que yo pensaba. En esta primera entrega de las fotografías realizadas con película fotográfica, las fotografías en blanco y negro. Las cuestiones técnicas de las fotografías las encontraréis, como de costumbre, en la publicación sobre el tema en Carlos en plata.

Pero para quienes no estéis interesados en los temas técnicos, me limitaré a traer aquí algunas de las fotos representativas del viaje. Espero que os gusten.

[Libro] La red oculta de la vida – Merlin Sheldrake

Sin categorizar

Durante la tercera semana de septiembre de este 2024, asistí a varias de las charlas del ciclo que ASAFONA Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza organiza tradicionalmente por esa época del año. En muchas ocasiones me ha coincidido con el comienzo de mis vacaciones y no he podido asistir, pero este año sólo me perdí dos, creo recordar, una por coincidirme con una reunión de trabajo, la otra por celebrarse en Huesca, a unas horas en las que no me venía bien desplazarme. Y en una de ellas, el conferenciante, uno de los miembros de la asociación, Benito Campo, nos hizo algunas propuestas, muy interesantes, sobre la naturaleza invisible, esa que tenemos a nuestro alrededor, en nuestras casas, calles, barrios y parques, y a la que prestamos poca atención, pero está ahí y es digna de ser fotografiada. Y en un momento de su charla nos habló del libro que os traigo aquí, sobre el mundo, complejo, de los hongos.

El libro está escrito por Merlin Sheldrake, biólogo británico que se ha dedicado a la micología, al estudio de los hongos, siendo su área de especialización e investigación principal las micorrizas, las simbiosis entre los hongos y las raíces de las plantas. Este es un tema que desde que lo conocí por primera vez, hace unos años, me ha parecido apasionante, aunque no le haya dedicado mucho tiempo, porque hay demasiados temas en el mundo de las ciencias que me parecen apasionantes. Y, lamentablemente, sólo tengo una vida… excesivamente corta. Sheldrake nos ofrece un libro de divulgación científica, una denominación que me gusta más que la expresión inglesa popular science. Como las micorrizas son el punto fuerte del autor, reciben especial atención en el libro, junto con otras relaciones simbióticas de los hongos con otros organismos. Pero presta atención en general también a las interacciones, a veces simbióticas, otras comensales, otras parasitarias, de los hongos con muchos otros organismos y a su importancia en el equilibrio de los ecosistemas. Presta también mucha atención, quizá demasiada, y de forma un poco sensacionalista, a la producción de sustancias por algunos hongos, que tienen carácter psicotrópico.

Más fotos del hongos de los Pirineos franceses en https://carloscarreter.substack.com/p/fungi-in-the-french-pyrenees-ossau.

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Los hongos son un reino biológico muy desconocido para muchas personas. Más de lo que muchos creen. No son pocos los que se han quedado en la vieja clasificación de los reinos de la naturaleza, animal, vegetal y mineral, y ver las setas como plantitas que surgen en otoño cuando hay humedad, algunas muy ricas para comer, y otras muy peligrosas para comer. Pero ni siquiera son plantas. De hecho, están más próximas filogenéticamente a los animales que a las plantas. Ambos reinos, el de los hongos y el animal, son heterótrofos puros, para empezar, mientras que las plantas son autótrofas, o lo han sido en algún momento de su ciclo vital o de su filogenia. Y no. Las setas no son «los hongos». Son un órgano de algunos órdenes de hongos, el órgano fructífero que porta y dispersa las esporas. ¿Cuál es la especie tipo de estos hongos que producen setas? Pues los champiñones. ¿Cuál va a ser si no? Pero el mundo de los hongos es incomparablemente más diverso.

Con el tema de los reinos biológicos, hay varias propuestas de clasificación de los seres vivos en grandes grupos. No soy quien para determinar cuál es el mejor. Y si los biólogos no se ponen de acuerdo entre sí… Pero hay una que me gusta más, la propuesta en 2015 Ruggiero y colaboradores [artículo original PDF]. Nos dice que hay dos grandes superreinos, el procariota y el eucariota, según el tipo de célula de los organismos vivos. El procariota contendría dos reinos, las arqueas y las bacterias. El eucariota contendría cinco reinos, protozoos, cromistas, plantas, hongos y animales. Así que, por favor… olvidaros de los de animal, vegetal y mineral. Y dad a los hongo el rango que se merecen dentro del mundo viviente.

Dicho todo lo cual, siendo que el libro habla de temas interesantes, la forma en que está escrito me ha gustado a medias. Lo de que el autor sea británico lo vi después. Estuve convencido la mayor parte del tiempo de que era norteamericano. Porque tiene esa forma de escribir divulgación científica, propia de los autores estadounidenses, en los que buscan enganchar a los lectores no con el interés intrínseco de la materia, y una buena y amena narración o descripción, sino acudiendo a los aspectos potencialmente sensacionalistas de la materia. Que si el LSD, que si los hongos que esclavizan a los seres vivos, como si estuvieran hablando de alien… temas que están ahí y que hay que hablar de ellos, pero no con el tono excesivo, exagerado o que acaba ocultando otras cuestiones de interés, que son realmente más importantes. Pero bueno… es lo que es. Y parece que a mucha gente le atrae ese tipo de escritura. Y si no entran en los temas científicos. Una pena.

[Cine] Juror #2 (2024)

Cine

Juror #2 (2024; 56/20241111)

Sorprende que Clint Eastwood siga dirigiendo películas a sus más de 90 años. Sorprende en parte por su edad, pero sorprende sobretodo porque no son pocos los directores que se han tenido que retirar por no encontrar financiación de las productoras cuando llegaban a cierta edad. Y eso ha incluido en la historia del séptimo arte a nombres muy importantes. Pero bueno, supongo que tener tu propia productora ayuda. Aunque otra cosa es la distribución. Me cuentan que la distribución de la película ha sido muy limitada en su país de origen, y algo más digna en Europa. Desconozco lo que ha pasado en otras partes del mundo. Pronto irá a parar a una plataforma de contenidos en internet, donde la distribuidora tenía pensado llevarla de inicio. El país del mundo donde más ha recaudado hasta ahora es Francia. O por lo menos hasta que leí los datos. No Estados Unidos. Que probablemente tampoco ocupará el segundo lugar. Y eso que el consenso en la crítica es unánime. La película es buena, tirando a muy buena.

Me perdí algunas de las últimas películas de Eastwood. El director nunca ha escondido su ideología conservadora. Pero también sus mensajes se diferenciaban de la mayoría de los conservadores norteamericanos por su nivel de tolerancia y moderación. No obstante, desde que «hizo aterrizar un avión en el Hudson», su deriva me empezó a molestar. Sumado a que las críticas dejaron de ser tan buenas como antaño, dejamos de ir a ver sus película, que tampoco nos llamaban la atención por sus temas. De hecho, esta película la vi un poco por casualidad. Tenía un día de fiesta entre semana… no había otras opciones interesantes en versión original a una hora adecuada, teniendo en cuenta que hay que dormir y que madrugo… pues vale, incluso si el género judicial no es uno de mis favoritos, aunque haya verdaderas joyas en la historia del cine que transcurren en una sala de juicios.

Un hombre casado (Nicholas Hoult), con su esposa en avanzado estado de gestación, es elegido como miembro de un jurado popular en un juicio por homicidio. Un hombre ha matado a su novia. El transcurso del juicio es muy negativo para el acusado (Gabriel Basso), que probablemente será condenado, como así opinan la mayoría de los miembros del jurado. Pero este hombre sabe que no ha sido así. Lo sabe muy bien. Sabe que fue un atropello con fuga, y no una agresión directa. Y lo causó otra persona. Y otro miembro del jurado (J.K. Simmons), un policía retirado también tiene sus sospechas. Y ahí comienza un debate, mientras en paralelo, el abogado defensor (Chris Messina) logra introducir en la fiscal (Toni Collette), una mujer con aspiraciones políticas, la duda razonable sobre la culpabilidad del acusado.

La película está dirigida de modo funcional. No hay grandes ejercicios de estilo autoral en la forma que Eastwood se enfrenta a esta historia. La cuenta de forma directa, con una desarrollo lineal del juicio y las deliberaciones, con los eventuales flashbacks que nos reconstruyen los hechos como los vieron los testigos. U otras personas que no forman parte de los testigos. Donde destaca la película es en las interpretaciones, que lejos de la frecuente estridencia o histrionismo que preside las películas de juicios, son naturalistas, verosímiles y creíbles. Como todo el entorno de la película. Todo el elenco esta a muy buen nivel, incluso los nombre poco o nada conocidos, y hay que mencionar especialmente al protagonista, que nos muestra a una persona, esencialmente decente en su forma de ser y comportarse en sociedad, pero sometido a un dilema prácticamente irresoluble. ¿Qué haríamos todos nosotros en su lugar, en su situación personal y familiar?

Si ese dilema ético personal es el centro de la película, Eastwood aprovecha, como viene siendo norma, para criticar el funcionamiento de las instituciones del estado. En este caso, el trabajo de investigación de la policía judicial, de la fiscalía (que en Estados Unidos es la encargada de la instrucción de las causas, no el juez de instrucción como en España), y de la propia institución del jurado y el procedimiento judicial. Lo malo de Eastwood es que critica las instituciones, pero en su posición de conservadurismo con notas de libertarianismo capitalista, no propone nada en su lugar, lo cual vacía un poco de contenido su propuesta política. Incluso con ese cierre con fundido a negro, con el cual cada cual puede pensar lo que quiera sobre lo que va a suceder. Yo creo que para Eastwood ese fundido a negro es pesimista sobre si la justicia corregirá sus propios errores. Pero en cualquier caso la interpretación está abierta.

Dicho todo lo cual, la película quedó por encima de mis expectativas. Bastante por encima. Y además, ha crecido en el recuerdo. Está muy bien, merece mucho la pena. Es muy recomendable. Es una pena que esté pasando desapercibida. O que quizá no responde ya a los intereses de unos espectadores que cada vez van menos al cine para pensar, y se dirigen simplemente con un interés de evasión, incluso si para ello han de ver producciones repetitivas, inanes, formulaicas. Que muchos creen que no tienen ideología, pero sí la tienen, y no necesariamente las más positivas. Pero es lo que hay.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

[TV] Cosas de series; tres buenas series… por fin

Televisión

En un contexto de agotamiento televisivo, en el que cada día nos cuesta más encontrar buenas series que nos enganchen, que no sean variantes de lo ya visto, sin que nos aporten nada realmente interesante, traigo esta semana tres series que me siguen divirtiendo, que me siguen sorprendiendo y que sí me enganchas. Muy diferentes entre sí, pero es de lo mejor que he visto este año. No son estrenos. Y alguna ha levantado discrepancias de opinión, pero es lo que hay

Londres… por la serie de ambiente británico con la que tan bien lo paso.

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Only murders in the building va por su cuarta temporada. Y cada vez me engancha más. La excelente química del trío protagonista entre sí, buenos guiones que nos traen misterios interesantes, el buen trabajo de los personajes secundarios y los invitados de cada temporada, y las notas de humanidad, de pequeños dramas, que acompañan al tono general de comedia, son la receta para una serie que no da señales de agotamiento. El cachondeo de esta temporada con las redes sociales y con las adaptaciones al cine o a la televisión de los productos que originalmente surgen en las redes ha estado bien. Y si la trama del asesinato en el Arconia es más o menos rebuscada, si existe algún deus ex machina camuflado en el argumento, da igual. Porque lo que importa claramente no es el desenlace sino el camino. El cozy mistery está de moda. Pero pocas producciones, cine o televisión, son capaces de sacarle todo el jugo al género como lo hace esta serie que se puede ver en Disney+. Y son episodios cortos, que encajan muy bien en la ajetreada vida de cualquiera.

The Lord of the rings: the rings of power, esa recreación de lo poco que dejó escrito Tolkien de lo que fue la Segunda Edad de la Tierra Media, entró unas semanas en su segunda temporada. Hubo división de opiniones con la primera temporada. Algunos opinan que hubo un movimiento malintencionado por determinados grupos para desacreditar la serie. Lo cual se refleja en la absurdamente baja puntuación entre los votantes de IMDb. A mí no me pareció un producto redondo, pero sí muy interesante. Con conceptos generales muy interesantes, buena factura, era una puesta en marcha, una definición de escenario y personajes, para desarrollar la historia más adelante. Me parecieron cuestionables cómo definían algunos personajes centrales, especialmente Galadriel (Morfydd Clark) y Elrond (Robert Aramayo). Esa representación como elfos jóvenes y más o menos impetuosos, especialmente en el caso de la elfa, no cuadra con el hecho de que Elrond naciera al final de la Primera Edad de la Tierra Media, y por lo tanto tiene siglos de presencia en la misma, y Galadriel fuera una de las exiliadas entre los Noldor, que nació en Valinos en las edades previas a Primera Edad de la Tierra Media, y tiene milenios de edad. Por lo tanto no cuadra esta visión de los personajes. Para mí es el principal fallo. Por lo demás, el recorrido de Gandalf (Daniel Weyman) no se corresponde con los libros de Tolkien, ya que en ellos dijo que Gandalf fue el último de los magos, seres angélicos en realidad, de la misma estirpe que Sauron (Charlie Vickers), en llegar a la Tierra Media, desembarcando en los Puertos Grises, donde Cirdan le entrego su anillo. Obviamente, la historia que vemos, es distinta, muy distinta. Aunque no está mal. Y no afecta a la calidad de la serie. El plato fuerte de la temporada ha sido la caída de Eregion, y la aparición del Daño de Durin, y esas subtramas han estado muy bien, con momentos espectaculares y bien llevados. Me ha gustado bastante más, por ejemplo, que la segunda película de la trilogía cinematográfica de The Lord of the Rings. Se ve en Amazon Prime Video.

Y finalmente, la entretenidísima segunda temporada de The diplomat, una de las series más interesantes que tiene en estos momentos Netflix, una plataforma que cada vez me interesa menos, y que estoy planteándome abandonar. El drama político creado por Deborah Cahn, a quien debemos algunas series muy interesantes previas en el mundo de la política o el espionaje, surgió en un entorno de actualidad determinado, caracterizado por un presidente de Estados Unidos anciano y una vicepresidenta fuerte, lo cual se refleja en la ficción de la serie, y un primer ministro británico errático y poco fiable, que también se reflejaba en la serie. Pero la serie ha evolucionado. Y el mundo también. Y los derroteros de ambos han divergido. Los seis episodios de la serie han servido para cerrar la subtrama de los atentados, y para abrir otra subtrama de rivalidades políticas entre dos mujeres, la protagonista, embajadora en Londres de los Estados Unidos (Keri Russell), y una vicepresidenta que sabe más el diablo (Allison Janney), y que sea tan peligrosa como este. Por lo que nos ha sabido a poco y queremos más. Pronto. La segunda sólo ha aparecido en dos episodios de la serie, y ya es la nueva coprotagonista. Además de esas dos excelentes actrices, menciones especiales al primer ministro británico (Rory Kinnear), a la jefa de la CIA en Londrés (Ali Ahn) y, cómo no, al marido de la embajadora (Rufus Sewell). Rory Kinnear también está en la Tierra Media, como uno de los personajes menos comprendidos del mundo de Tolkien. Tom Bombadil.

[Fotos] Después de la lluvia y antes del inclemente sol del verano

Fotografía

Qué barbaridad. Acabamos de entrar en la segunda quincena de noviembre, y todavía estoy revisando fotografías de este verano. Y es que llevo una temporada muy activo fotográficamente hablando. Desde el punto de vista técnico, podéis encontrar el comentario a las fotografías de esta entrada en la publicación correspondiente de Carlos en plata. Pero vamos a poner un poco de contexto a estas fotografías.

Realizadas un sábado muy de mañana, el último día de agosto, habíamos quedado con un colega aficionado a la fotografía que quería saber más de una cámara que había comprado de segunda mano, similar a otras que yo tengo. Quedamos pronto para evitar el calor de las horas centrales del día en verano. Pero lo cierto es que el calor no apretó. Había llovido y todavía quedaban nubes en el cielo, aunque poco a poco se estaban abriendo y la luz era muy agradable. Pasamos un buen rato hasta que las nubes parecía que iban a desaparecer y el sol a castigar como es propio del verano zaragozano. En ese momento, paramos, nos tomamos unos chismes para refrescarnos, y nos volvimos a casa.

[Recomendaciones fotográficas] «Gipsies», paisajes y alguna cosa más

Fotografía

Sigo muy liado. Es así desde que terminé de vacaciones a mediados de octubre. Tengo un montón de cosas que hacer en el trabajo, alguna de las cuales repercute en mi tiempo libre, y en este también he tenido mucho lío. Entre otras cosas, renovación tecnológica en casa. Tengo nuevo ordenador, que me ha salido bastante más económico de lo que esperaba, y es muy rápido y muy potente. La verdad es que eso me permite pasar mucho menos tiempo delante de su pantalla, que es lo ideal. Pero bueno, algunas recomendaciones fotográficas tengo. Además la semana pasada no hubo, por la excursión al valle de Nocito.

Me llamó la atención un artículo de Another Magazine, en el que hablaba de las fotografías de Sam Wright sobre las comunidades de gitanos en el Reino Unido. Si he de decir la verdad, lo primero que me llamó la atención no fue la calidad fotográfica del trabajo, sino el aspecto de los «gitanos» del Reino Unido, que me parecía muy británicos. O en ese país esta etnia se ha mezclado mucho más con la población original que en otros países de Europa, lo que me extrañaría un puntito, o se están mezclando cosas. Parece que es esto último, parece que hay comunidades nómadas, no necesariamente gitanos, que recorren la Gran Bretaña. Luego empecé a fijarme en las virtudes fotográficas del trabajo, y fue cuando decidí que lo podía traer a estas recomendaciones fotográficas.

Dos recomendaciones de Photosnack me han interesado desde el punto de vista de la fotografía de naturaleza, más específicamente del paisaje. La primera es de un fotógrafo estadounidense basado en el Oeste americano. Más allá de los tópicos que rodean la fotografía de paisaje de esa región del mundo, el control de la luz y de los colores de Guy Tal me han parecido impresionantes. La segunda nos llega desde desde Australia. La fotógrafa Karen Waller nos lleva con sus fotografías hacia la abstracción, en un estudio de las formas y los colores de los paisajes más áridos. También hace retrato desde un punto de vista etnográfico.

Siempre me han dado mucha envidia aquellos fotógrafos que tienen más habilidades manuales y experimentan con distintos procesos distintos de los habituales. Fotografías alternativas que no proporcionan otras sensación y otras estéticas. También desde Photosnack nos llega el trabajo de Barbara Hazen desde California. Como digo, mucha envidia. Y cómo me gustaría poder ponerme con la fotografía al platino-paladio. Las copias que he visto en exposiciones con este proceso son absolutamente lujosas en tonalidades y detalle.

Finalmente, y también vía el boletín diario de Photosnack, me ha parecido muy interesante la exploración de las formas del cuerpo humano que hace la japonesa Sayuri Ichida. Aunque también juega con otros elementos, como naturalezas muertas o detalles del paisaje, acercándose a la abstracción, siempre con procesos fotoquímicos.

[Cine] Look Back (2024)

Cine

Look Back (2024; 55/20241110)

Volvía el domingo pasado de pasar el día en el valle de Nocito, cansado, pero no exceso, y me planteé que ver en la televisión mientras cenaba algo, antes de irme a dormir. No es que tuviera muchas prisas. El lunes me cogí un día de fiesta. Pero bueno… y recordé que un par de días antes había leído un comentario sobre un estreno en Amazon Prime Video, una película de animación, que en alguna página decían que tenía su interés. Y así me encontré con este mediometraje de estreno dirigido por Kiyotaka Oshiyama. Y resultó ser una sorpresa, muy agradable, que todavía está creciendo en mi recuerdo.

Basada en un manga, un relato gráfico autoconclusivo, no una serie, nos cuenta la historia de dos chicas que, siendo escolares de primaria, comienzan a dibujar tiras cómicas para el boletín escolar. Una de ellas, Fujino, asiste a clase normalmente, lleva una vida aparentemente normal, aunque muy entregada a su afición, dibujar manga. La otra, Kyōmoto, tiene fobia social y estudia desde casa. Nadie la conoce. Y durante un par de años, Fujino competirá contra la desconocida, al reconocer su mayor calidad, hasta que se verá tentada a abandonar. Al final de la primaria, el profesor le encarga llevar el certificado de estudios a Kyōmoto, y así se conocerán. Para su sorpresa, Kyōmoto no la ve como una rival ni nada de esto, sino como una inspiración. Y deciden colaborar. Publican en su adolescencia trabajos conjuntos. Pero al llegar a la época universitaria, mientras Fujino pasa de estudiar y decide trabajar directamente como mangaka, con éxito, Kyōmoto decide estudiar bellas artes, tomarse un tiempo, aprender y madurar… hasta que sucede una tragedia.

Es difícil hacer el comentario de la película sin destripar la trama. Y creo que una parte de la salsa de la historia es la sorpresa de cómo evoluciona la trama cuando llega la tragedia que he mencionado. Cuando la película rompe con ingenio y habilidad con la continuidad en el espacio y en el tiempo. Como juega con el «y si hubiera hecho esto otro…» y cómo nos ayuda a profundizar en cada una de las dos protagonistas. Una historia de superación, amistad y reafirmación personal, que al mismo tiempo nos muestra el difícil, exigente y sacrificado trabajo de mangaka, al mismo que sitúa en el centro de la historia a la persona por encima de la circunstancia.

Siendo un medio metraje, 58 minutos de duración oficial, es fácil de entender por qué no ha llegado a las pantallas de las salas de cines y se ha estrenado directamente en plataformas de contenidos en línea. Pero muy posiblemente es la mejor película de animación que he visto este año. Bien hecha, sin alharacas, pero con profundidad y corazón, apta para todos los públicos, es decir, apta también para el público adulto. Si tenéis acceso a Prime Video os la recomiendo. Incluso si no os va la animación habitualmente. Igual encontráis un motivo para cambiar de opinión. Aunque los «adultos» son muy cabezones en estas cosas, cuando dicen que «estas cosas» no van con ellos.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

[Viajes] El valle de Nocito con película en blanco y negro

Fotografía, Viajes

Ya comentaba el lunes el viaje en el día con la Asociación Aragonesa de Fotógrafos de Naturaleza ASAFONA al valle de Nocito, ese estupendo rincón poco conocido en el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara. Pero no sólo me llevé la cámara digital con la que hice las fotografías que os mostraba ese lunes. También me llevé una cámara de formato medio con película tradicional en blanco y negro.

En lo que se muestra en internet no se pueden percibir las bondades de la combinación de cámara y película que me llevé, y que comento en la publicación correspondiente de Carlos en plata. Pero sobre un negativo que es cuatro veces y media más grande que los habituales negativos de formato pequeño, paradójicamente llamado pomposamente full frame por los fotógrafos digitales, y con una película de sensibilidad media-baja y de grano muy fino se pueden hacer grandes ampliaciones sin mucho problema.

Digitalizada en el modo de alta resolución de mis cámaras digitales micro cuatro tercios, entre 70 y 90 megapíxeles según la cámara que use, se pueden hacer grandes ampliaciones sin mucho problema. Mayores que sobre fotografías digitales de la mayor parte de las cámaras que usa la gente habitualmente. Otra cosa es que mi habilidad al componer me permita obtener con frecuencia fotografías que merezca la pena ampliar a tamaños de entre 90 y 105 cm de largo por entre 75 y 85 cm de alto. En la práctica, casi se podría imprimir en un DIN A-0. Ahí es nada.

[Libro] Las deliciosas historias de la taberna Kamogawa – Hisashi Kashiwai

Literatura

Leí la «primera parte» de estas historias «detectivesco-gastronómicas» hace unos meses, hacia el final de la primavera, durante el viaje de vacaciones a Japón. Y leí esta «segunda parte» al principio del otoño, durante el viaje de vacaciones a Singapur. No es que me entusiasmaran tanto en su momento las historias del primer libro, escrito por Hisashi Kashiwai, como para que tuviese tantas ganas de volver a ellas. Simplemente, es una lectura amable, muy adecuada para un viaje, en el que no siempre puedes concentrarte todo lo que desearías, y tampoco buscas lecturas especialmente densas o profundas.

Entrecomillo lo de «primera parte» y «segunda parte» porque realmente podrían formar todas ellas parte de un único volumen. Son historias cortas con el mismo esquema. Comienzan con una persona caminando más o menos despistada por uno de los barrios próximos al río Kamo en Kioto, buscando una pequeña taberna sin identificaciones en la fachada. Allí, un cocinero con su hija atienden a los comensales, al mismo tiempo que ofrecen un peculiar servicio de detectives. La persona les solicita que reproduzcan un plato de comida, de su pasado, que les evoca especiales recuerdos, los liga a determinadas personas, o tiene un especial significado en su vida. Dos semanas más tardes, vuelven,… y el plato está allí cocinado. La estructura de los relatos es siempre la misma, y todas las historias buscan destacar la humanidad de los que allí se acercan, que reflexionan sobre sus errores, añoran a sus seres queridos, o quieren volver a conectar con su pasado. Son historias «buenrollistas», que buscan dar un poco de calidez a la vida.

Así por lo tanto, lo que sobre ellas opiné hace cinco meses, sigue siendo válido. Si acaso, en esta tanda conocemos algo más sobre los dos personajes principales, el cocinero y su hija. Su añoranza por la esposa y madre fallecida, el pasado como policía del cocinero, la existencia de algún pretendiente para la hija, treintañera y aparentemente soltera recalcitrante,… cositas que nos permite empatizar algo más con ellos.

Como dije entonces, y como he venido dejando claro en los párrafos anteriores, no es la octava maravilla de la literatura, pero es un lectura simpática que te deja de buen humor. Y que invita a volver a Kioto y perderse entre las callejuelas próximas al río Kamo, por si uno encuentra el shokudō 食堂, donde picar una selección de platos seleccionados por el propio cocinero y todos deliciosos. Que pena que Kioto se haya convertido en un tourist trap que puede agobiar por la cantidad de gente que la visita.