[Fotografía] Recomendaciones semanales; encontrado en internet

Sin categorizar

Esta semana he tenido que hacer un esfuerzo para centrarme en lo que iba a traer en esta mañana de domingo, en la que tendría que haber estado tirando fotos a un tren de vapor, pero que las cosas vienen como vienen y hay que adaptarse. En cualquier caso, como ya digo no han faltado cosas interesantes en internet sobre fotógrafos y fotografías, pero he querido centrarme en unas cuantas.

Panasonic GF1 con la tapita de Olympus

La «tapita» de Olympus se ha quedado a vivir en mi GF1, y se cuela con frecuencia en el bolsillo del chaquetón de invierno, ahora que ha llegado el frío. Así que lo uso. Estos días pensando en blanco y negro.

Una de mis fuentes más preciadas para conocer nuevos fotógrafos y aprender algo cada día sobre fotografía es Rafael Roa. Sin embargo, creo que nunca he comentado que él mismo es fotógrafo y que buceando por su página en internet se puede ver qué fotografía nos ofrece. Y creo que merece la pena darse una vuelta. Especialmente en su trabajo personal. También ha estado compartiendo desde el verano sus series de desnudos desde el verano en su blog. Hoy domingo ha dado el cierre a esta serie de entradas. Quizá no lo que más me gusta, pero creo que era de justicia el traéroslo para que lo conocierais. En cualquier caso, esta semana también he seleccionado dos de sus entradas para conocer nuevos fotógrafos:

Por un lado, recomienda a la holandesa Viviane Sassen, con unos retratos muy conceptuales. Especialmente todos aquellos que ha tomado en Africa. Conviene, como dice Roa, visitar su web.

La otra recomendación que he recogido ha sido la de una pareja de fotógrafosLucie & Simon. Especialmente su serie Silent World, en la que asistimos a la inmensidad de los paisajes urbanos, casi en soledad. Apenas alguna discreta presencia de alguna persona, empequeñecida, solitaria.

Paisajes urbanos

Frío en una esquina de la avenida de San José.

Paisajes urbanos

Cuidado con las irregularidades del terreno.

En Le journal de la photographie nos traen de vez en cuando a algún fotógrafo olvidado. En esta ocasión una fotógrafa. Se trata de Germaine Chaumel, que probablemente no es más conocida porque no desarrolló su carrera en el cosmopolita entorno parisino. Con su Rolleiflex recogió la vida de entre guerras y la de la contienda mundial en su ciudad, Toulouse, y por el sur de Francia. He hizo a todo. Fotografía callejera, desnudo, reportajes sobre exiliados españoles, retratos, fotografía deportiva, fotografía de producto, y como cualquier «internetero» de pro, perros y gatos. A mí me ha parecido interesante.

Ya que hablamos de documentar, en The Picture Show de la NPR nos traen el trabajo de Alen MacWeeney sobre los nómadas irlandeses realizada en los años 60. Creo que las fotografías son al mismo tiempo muy documentales y muy bellas.

Paisajes urbanos

Mire Bus.

Paisajes urbanos

BICI          SOLO

Ya hace unas semanas os hablaba de que me había gustado alguna entrada del blog de Yona PhotoYona es el apodo de Merijn Mulder, un joven estudiante holandés que se encuentra residiendo en China, y que está aprovechando esta estancia en el país oriental para traernos una abundancia de fotografías documentales, que al mismo tiempo son de gran belleza y significación. Estoy encantada cada vez que publica una entrada en su blog. Esta semana me han gustado especialmente las entradas Photo Documentary – The sheep shearers of Qinghai LakeAll ingredients of Good Photo Trip: Autumn in PingTian (坪田).

Sigo el blog de 500px, un servicio en internet donde cada vez más encuentras fotografías cercanas a la perfección técnica y al vacío en los significados. Pero de vez en cuando encuentras o te recomiendan fotógrafos que allí participan que resultan realmente interesantes. Y recientemente nos han recomendado el trabajo en blanco y negro de Hengki Koentjoro.

Ayer estuvimos en el cine, viendo la última película de Ang Lee, de la que hablaré más extensamente, probablemente mañana. Y algunos de sus protagonistas de la película es un enorme tigre de Bengala, y cientos de suricatas. Lo cual me lleva a uno de los fotógrafos entrevistados en el propagandístico pero interesante blog de Leica Camera. Un safari fotográfico por África, que incluye animales salvajes, con un equipo Leica M, en lugar de un sistema réflex con enormes teleobjetivos, y con las imágenes exclusivamente tratadas en blanco y negro. El fotógrafo es Marc Erwin Babej.

Y para terminar, estamos en diciembre y a las fiestas navideñas, y con ellas, como cada año, In Focus de The Atlantic nos trae su calendario de adviento a base de fotografías del telescopio espacial Hubble. Siempre es una delicia de contemplar las maravillas del cielo.

Paisajes urbanos

Contraluz en la esquina de la avenida.

Paisajes urbanos

Vamos al cine.

[Fotos] Diferencias entre objetivos, y algunas fotos más con mi Leica IIIf

Fotografía

He tenido una curiosa «discusión» por correo electrónico muy divertida y amistosa a propósito de los objetivos antiguos. Se sostenía por la parte contratante de la otra parte que entre un objetivo diseñado en los años 30, por mucho que se hubiese fabricado a principios de los 50 y otro fabricado a finales de los 50, tenía que haber diferencias. A favor del más tardío, que es un Canon mientras que el más temprano es un Leica Elmar. He de decir que los dos me parecen objetos encantadores. Que ambos son metálicos, aunque el Canon tiene material plástico. Y que la fórmula óptica del japonés es más compleja (6 elementos en 4 grupos) que la del alemán (4 elementos en 3 grupos). Esto es necesario, por que aquel abre a f/1,8 y el Elmar se limita a f/3,5. Pero voy a poner un ejemplo de las diferencias en el cuidado diseño de ambos objetos. La forma del diafragma.

Leitz Elmar 5 cm f/3,5

El Leitz Elmar 5 cm f/3,5, diafragmado a f/5,6, presenta un diafragma casi circular. Se nota que tiene 9 palas que por su diseño dan esa forma que se aleja de lo que es un polígono de lados rectos. Esto es bueno para conseguir una buena armonía en las partes desenfocadas. Lo que ahora los «modernos» llaman por el término japonés «bokeh».

Canon Lens 50 mm f/1,8

El Canon Lens 50 mm f/1,8, sin embargo, con su diafragma de 8 palas también cerrado a f/5,6, presenta una forma no ya poligonal, sino que de alguna forma es estrellada. Las zonas desenfocadas serán menos armoniosas. Si bien es verdad que en ambos caso, a plena apertura la pupila se ven circular.

Una vez establecidas algunas diferencias entre ambos objetos, a los que quiero por igual, porque a los hijos hay que quererlos a todos, da lo mismo si son más listos o más tontos, más feos o más guapos, os dejo algunas fotos de las que tomé el fin de semana pasado con la Leica IIIf. Las que os presenté el otro día estaban escaneadas en tienda y no me gustaba mucho su acabado. Pero los ajustes de mi escáner de sobremesa, que tan bien me van con la película de formato medio, no acaban de gustarme con el formato pequeño de la película de 35 mm. O el «full format» que paradójicamente se llama ahora. Habrá que hacer más pruebas. Tomadas en el paseo del Canal de Zaragoza.

Paisaje urbano en el paseo del Canal

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Paisaje urbano en el paseo del Canal

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Paisaje urbano en el paseo del Canal

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Paisaje urbano en el paseo del Canal

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Paisaje urbano en el paseo del Canal

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[Libro] Silencio en Milán

Literatura

Supongo que escogí este librito de relatos por dos motivos. Primero porque era breve, y tenía ganas de desbloquear mi sequía lectora. Como me pasa en otras ocasiones, no es que no lea. Es que leo cosas muy diversas, pero no me engancho a libros enteros, de ficción o ensayo. Y eso me sabe malo. Segundo, porque es lo primero que leo que yo recuerde que transcurre en Milán, una ciudad a la que tengo mucho cariño, por motivos que no vienen aquí a cuento. Bueno. El caso es que aquí va lo que me ha parecido.

Silencio en Milán
Anna Maria Ortese (traducción de César Palma)
Editorial Minúscula, colección Paisajes Narrados; Barcelona, 2012
ISBN: 9788495587879

En los tejados de la catedral

Vistas desde los tejados de la celebrada catedral de Milán.

Este es un libro de relatos. Siete relatos. Estamos en la Milán de los años 50. Los años del neorrealismo italiano, que de alguna forma se transmite a la forma literaria del libro. Y estamos, de acuerdo con el nombre de la colección a la que pertenece, ante una serie de paisajes narrados. La estación de noche, un internado para adolescentes, los clubes nocturnos, los barrios de la ciudad, una mudanza,… Paisajes y ambientes de la ciudad, pero sobre todo paisajes humanos. Casi, un estado de ánimo. La visión de la ciudad es básicamente pesimista. Es una ciudad que abruma a quien la vive, a quien la recorre. Es una ciudad gris. Es una ciudad desesperanzada. Es una ciudad que vive de recuerdos de un pasado mejor.

Piazza Cordusio

Ajetreo de tranvías y gentes en la céntrica «piazza» Cordusio.

Y aquí viene mi problema con este libro. La Milán que yo he vivido y que tengo en mi memoria, la de la primera década del siglo XXI, la de mis vivencias, es una ciudad divertida, luminosa, con alegres tranvías, bulliciosa, con animación, con encuentros y con calor humano. Por lo que me ha costado mucho entrar en estos relatos que reconozco que están bien escritos, y que tienen profundidad en el análisis de unos ambientes y unas situaciones. Pero no me ha resultado cómoda su lectura. No he conseguido obviar mis recuerdos y mis sensaciones de las que nos quiere transmitir Ortese, y ha sido una lectura forzada continuamente. Dijéramos que me he obligado a terminar un libro, que normalmente me lo tendría que haber merendado en un par de días y me ha costado dos semanas. Pero que mi subjetividad no tire hacia atrás a nadie, tal vez a otros puede interesar. No me cabe la menor duda.

Milano Centrale

El primero de los relatos, y el que más me ha gustado a mí, trata integramente en la estación Milano-Centrale; pero nada que ver con mis vivencias de esta animada estación.

[Televisión] Cosas de series; adiós a los zombis y a Hunted, y sólo hasta luego para Downton Abbey

Televisión

En primer lugar, la semana pasada decidí retirar de mi cartelera televisiva a The Walking Dead. Es sorprendente que haya visto enteras dos temporadas de una serie que, por bien hecha que esté, pertenece a un género que nunca me ha llamado la atención. Y eso que yo, siendo muy joven me merendé La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead), la original, la de 1968, en el Cinema Elíseos de Zaragoza cuando era cine de arte y ensayo. No recuerdo que año la vi. Según lo que he encontrado por ahí, en España se estrenó en 1970. Pero yo era ya un adolescente cuando la vi. O sea que más tarde.

El caso es que el género del terror y la charcutería fresca nunca me ha enganchado. Sin embargo, sí que me estaba gustando la serie. El chabisque sanguinolento se dosificó con cuidado en las dos primeras temporadas, así como la violencia, de la que obviamente la serie no puede estar exenta. Pero se repartió sabiamente en los distintos episodio y en los momentos oportunos. En esta tercera temporada todo ha cambiado. Podría cambiar el título de la serie a Los revientasesos. Y ale gore. Y mucha, mucha violencia… Esto ya no es lo mío. A mí me gustaban cuando pasaban cosas distintas, provocadas por la apocalíptica situación, pero que enriquecieran los personajes,… que ahora están más bien simplones. Pero si hasta la guapa Maggie (Lauren Cohan) me sale hecha una zarrapastrosa. Donde iremos a parar. Ya me contaréis como termina.

St Katharine's Docks

St Katharine’s Docks, Londres; uno de los malos de «Hunted» se hace rico especulando sobre el terreno de los muelles de Londres. También tengo la impresión de que algunas escenas de «Call the Midwife», una serie que ya comenté, y que me gustó, pueden haber estado rodadas por aquí.

Y mira por donde, me entero hace unos días que Downton Abbey, que yo pensaba que estaba finiquitada, a falta del episodio de navidad, pues no. Que el año que viene vuelve con una cuarta temporada. Pero si me han ido cerrando tramas a toda marcha. O vuelven a abrir nuevas tramas en el especial navideño, o se inventan una serie casi nueva, o quizá le den una oportunidad a la pobre Edith (Laura Carmichael), que hasta el momento la tienen mártir a la pobre. En fin. Yo, que me he vuelto un marujo de mucho cuidado, me alegro de la noticia.

Y se ha terminado la primera temporada de Hunted. Quizá debiera decir que ha terminado la serie. Porque no está claro su regreso. Esta serie de espías de la BBC no ha estado a la altura que se esperaba. Si el comienzo no fue brillante, por lo menos prometía. Pero finalmente no han sacado todo el partido que se le podía sacar a la historia quedando bastante banal. Pero bueno, las ha habido peores, con otros orígenes.

Junto a la estación

Bucólicos arrabales de Canterbury, que me recuerdan al pueblecito cerca de «Downton Abbey».

[Fotografía] De mi Leica que no sé lo que cuesta ahora, de la que cuesta 2 millones de dólares y de Eugeni Forcano, premio nacional de fotografía

Fotografía

Ya os contaba el domingo que el sábado reactivé mi Leica IIIf, que había estado decorando una vitrina de mi casa los últimos nueve años. Es una monada de cámara. Y si te acostumbras a ella, una delicia de usar. Pero lo digital es tan conveniente, que estos años me ha dado pereza usarla. Pero nada, le puse un carrete de Ilford XP2 Super y salí a pasear con ella para ver que tal se daba. Salvo la imagen que os pongo a continuación que está tomada con una ckenámara digital, el resto de las fotografías del artículo se las debemos a mi Leica.

Leica IIIf

Mi Leica IIIf con el Leitz Elmar 5 cm f/3,5. Este objetivo se caracteriza por un centro con buena nitidez y la suavidad en el contraste y el detalle en las esquinas. También por ser retractil. Lo que quiere decir que si no lo despliegas por completo, las fotos salen muy desenfocadas. Me ha pasado con varias.

Y mira por donde, que estas cámaras se siguen vendiendo por un pico. Una similar a la mía, se vende en estos momentos en la vienesa Leica Shop por algo menos de 600 euros. Pero claro, esta gente austriaca también regentan una casa de subastas, que el pasado fin de semana vendió una Leica M3D que perteneció al fotógrafo de la revista Life David Douglas Duncan, por la friolera de 1.680.000 euros. El precio de salida era de 150.000 euros. Es el segundo precio más alto pagado nunca por una cámara. Y creo que es el más alto pagado por una cámara que no pertenece a una serie especial, sino que viene de la producción estándar de la fábrica.

Por el Parque Grande

Vista desde el Cabezo Buenavista, en el Parque Grande de Zaragoza.

En The Atlantic Wire nos hablan de esta noticia, y además nos enseñan algunas de las fotografías que fueron tomadas por Duncan con esta cámara. En realidad no es una cámara de serie propiamente dicha, ya que venía con una serie de variaciones diseñadas y solicitadas por el fotógrafo. Con carácter general, la Leica M3 se considera una de las cámara más importantes de la historia de la fotografía. El siempre exagerado Ken Rockwell la viene a considerar como la mejor cámara de todos los tiempos. Aunque también le gusta mi IIIf. La M3 es totalmente mecánica. Ni siquiera lleva fotómetro. Bueno, Cartier-Bresson hizo muchas de sus fotografías con un equipo no muy distinto del mío.

Por el Parque Grande

El Batallador… las bandas horizontales que se ven en la foto no aparecen en el negativo; habrá que achacarlas al escaneado en tienda. En cuanto pueda, la escaneo yo en mi equipo.

Desconozco con qué camaras fotografiará Eugeni Forcano, un veteranísimo fotógrafo que acaba de ser galardonado por el Premio Nacional de Fotografía, otorgado por el ministerio responsable de la cultura en el gobierno español. Como los ministerios cambian de nombre constantemente, pues como se llame ahora. En años atrás, los sabios de la cosa fotográfica en este país se han manifestado con frecuencia críticos con los fallos de este premio, pero este año da la sensación que este fotógrafo, menos conocido que otros premiados estos años atrás, ha suscitado más acuerdo. Yo lo conocía muy poco. Y he dedicado un tiempo a curiosear por ahí.

Reconozco que las imágenes de reportaje, en blanco y negro, de los años 60 y principios de los 70 me gustan mucho. Y las fotografías de moda, también de la época, están muy bien, son muy divertidas, muy yeyés. El trabajo más experimental posterior me dice menos. En cualquier caso, que cada cual saque sus propias conclusiones. No obstante, no está de más leer lo que opinan otros más sabios que yo, como Rafael Roa.

Yo sigo mostrándoos mis patéticos intentos con la Leica IIIf que demuestran que lo importante es lo que está detrás de la cámara y no la cámara… Y en este caso, detrás de la cámara estaba mi dura cabezota con sus limitaciones. Aunque la mona se vista de seda…

Por el Parque Grande

Entre los pinares del Parque Grande. Hubiera jurado que estaban los dos de pie cuando tomé la foto.

Por el Parque Grande

Poca gente paseando en la mañana de niebla otoñal.

Por el Parque Grande

Probando un poco cómo se desenvuelve el Elmar en relativa cercanía; no tiene una distancia mínima de enfoque muy favorable… un metro.

[Cine] Skyfall (2012)

Cine

Skyfall (2012), 25 de noviembre de 2012.

No me extenderé mucho en este comentario. Hace entre 10 y 12 años, era frecuente que mi forma de ir al cine fuera quedar con un grupo de gente muy variada, e ir a las matinales de los domingos de los multicines de los grandes centros comerciales. Era divertido por el chocolate con churro previos, por la juerguecilla de la compañía, y por los aperitivos de después que nos ahorraban la comida. Pero me trague muchos bodrios cinematográficos. Cambié de compañías y costumbres, y algo mejoró la cosa. Aunque perdiese otros beneficios intangibles. Este domingo recuperamos aquellas viejas costumbres, y lo hicimos yendo a ver una de 007, que no es precisamente uno de mis personajes cinematográficos favoritos. Pero bueno, era volver a ver a alguna gente, decían las críticas que era uno de los mejores 007, es el 50º aniversario del personaje en el cine, y la película la dirige Sam Mendes, director poco prolífico pero a quien le debemos alguna joya del cine reciente.

La historia es un poco lo de siempre. Tras un comienzo con mucha acción en el que Bond (Daniel Craig) acaba recibiendo un balazo de fuego «amigo», Eve (Naomie Harris), hasta el punto que se le da por muerto, pues no porque si no se acabaría la película, y hay que ir a por el malo malísimo malo que está detrás del asunto. El asunto que sea, que eso no son más que mcguffins diversos como excusa para la acción. En este caso el malo malísimo malo, Silva (Javier Bardem), no quiere dominar al mundo sino acabar con M (Judi Dench), porque algo le habrá hecho en el pasado. Y entonces hay varios momentos de acción, y un final más o menos pirotécnico.

Yo, lo siento, pero por mucho que diga que esta era especial y más profunda, he visto que era más de lo mismo. Y además a ratos me he aburrido. Y que todo es una excusa para que en próximas películas haya una renovación parcial de reparto, porque parece que Craig seguirá un tiempo con el papel. Lo cierto es que estas historias me dicen muy poco.

El reparto me parece que está flojo en general, sin llegar a la catástrofe ni mucho menos. Simplemente, moviéndose en la medianía. La versión que hemos visto era doblada al castellano, y de las pocas féminas que salen, que cada vez son más discretas y menos importantes las chicas bond, pues la que hace de Sévérine (Bérénice Marlohe) sufre un lamentable acento que hace que el personaje sea aborrecible y estás esperando a ver si la apiolan. Sólo por no oírla.

En fin. Película sólo apta para incondicionales del personaje, y aficionados al cine palomitero en general. El resto, que vean Casablanca, como recomendé ayer.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Támesis

La central del servicio secreto británico está a orillas del Támesis, pero no cerca de Embankment que creo que se ve al fondo en la foto, y donde hay follón en la película que nos ocupa hoy, sino en Vauxhall, aguas arriba del río.

[Cine – aniversario y obituario] Casablanca y Tony Leblanc

Cine

Hace un año por estas fechas, celebraba con una extensa entrada el aniversario 70º menos 1 de una mis películas favoritasCasablanca. Este año, hoy, sí que es el 70º aniversario de la première del título que tanto ha hecho soñar con romances, aventuras, intrigas y gestos heroicos. Lo he celebrado volviendo a ver la película ayer por la noche. Lo hago al menos una vez al año. También lo explicaba en la entrada del año pasado. Como sucede con otros títulos emblemáticos del cine que están en mi filmoteca particular.

Desde hace décadas se habla de posibles secuelas de la película. Se planificó una, Brazzaville, que hubiese seguido las aventuras de RickRenault en la resistencia contra el nazismo en África, pero no cuajó. También se especuló con otra película que permitiese el reencuentro de RickIlsa, y el romántico final feliz que a muchos nos hubiera gustado… pero no de forma seria. Siempre más en el terreno de los rumores sin fundamento que otra cosa. Sí que ha habido nuevas versiones, más o menos encubiertas de la historia, cambiando los entornos, las épocas, los protagonistas, incluso el sexo de los personajes. En general, pasaron a la historia del cine con más pena que gloria. Y en esta época de remakes continuos, todos estamos temblando ante la posibilidad de que le llegue el turno a esta historia universal. Espero que nunca llegue a producirse tamaño dislate.

Así que nada, celebremos el aniversario del filme, así como el 71º, el 72º, el 73º,… y muchos, muchos más.

La Torre Eiffel desde la línea 6 del metro a su paso por el puente de Bir-Hakeim

La Torre Eiffel desde la línea 6 del metro de la capital gala a su paso por el puente de Bir-Hakeim; ya sabéis,… «siempre nos quedará París»… Ojalá cada cual tuviera su «parís» en esta vida,… aunque su «parís» estuviese en Sevilla, en Barcelona, en la calle Oros de Zaragoza, en un pueblecito de La Rioja de cuyo nombre no quiero acordarme,..

Más de una vez se ha dicho que las gentes del mundo del cine no se van al otro barrio solas. Y José Luis Borau ha decidido llevarse un divertido acompañante. Nada más y nada menos que Tony Leblanc (1922 – 2012) que se ha ido a contar sus historias a ese paraíso del séptimo arte, el único que considero que puede haber. A Tony Leblanc le pasa desde mi punto de vista lo que a muchos intérpretes, directores, guionistas, artistas en general que tuvieron que vivir en España durante la dictadura y la transición. Eran capaces de pequeñas, o incluso grandes, genialidades, pero a su vez participaban en las casposidades hispánicas que tan frecuentes han sido en este rincón del planeta. Leblanc era un artista polivalente, y no vivía sólo del cine. En una época fue asiduo como humorista de la mejor televisión de España, la única. Con sus Kid Tarao, o Cristobalito Gazmoño, y tantos otros personajes o situaciones. Siempre recordaré aquel punto de genialidad surrealista, cuando anunció que iba a la tele a hacer algo que nunca se había visto, salió al escenario, con un instrumento de percusión, y una funda de guitarra de la que sacó un manzana,… y se la comió. Poco más. Buscarlo por Youtube que estará.

Procuraré recordarle en lo que de genial tuvo. Y en lo casposo,… pues que se le va a hacer. Lo tendremos que asumir. Forma parte de nuestro pasado. Y muy nuestro que es, nos guste o no. Incluse puede que lo tengamos con nosotros todavía… Qué pena. Y los leblancs nos dejan…

Atardecer sobre la laguna Veneta

… o en Venecia. A alguno puede que nos quede nuestro «parís» en un atardecer en la laguna Veneta.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; encontrado en internet

Fotografía

Creo que mi selección de este sábado ha quedado un poco orientada a los aparatos fotográficos… No sé. Debo estar imbuido porque últimamente estoy desempolvando mis estanterías para usar viejos aparatos de tecnología aparentemente en decadencia. En concreto, ayer puse en marcha la Leica IIIf, con su objetivo estándar el Elmar 5 cm f/3,5. Claro, como hay que llevar a revelar y esas cosas, hasta dentro de unos días no podremos ver las fotos. En cualquier caso, me llevé como «fotómetro» la Panasonic Lumix GF1 con la «tapita» de Olympus, y la entrada de hoy la ilustro con fotos tomadas con este discreto artilugio.

Leica IIIf

Hay que reconocer que la Leica IIIf es una cámara bonita. Y una vez que te vas acostumbrando, más rápida de usar de lo que pensaba. Es preciso recuperar viejos reflejos abandonados por las comodidades que la técnica nos proporciona.

Ya que estamos con Leica, no son pocos los que se hacen con estas cámaras por un interés fetichista, coleccionista. Y aparatos que son una maravilla de usar para hacer fotos, quedan confinados en una vitrina, en pristino estado, y sin cumplir su misión. No es el caso de Blake Andrews, que no tiene inconveniente en mostrarnos el baqueteado estado de su M6. Que a pesar de todo le funciona sin mayores problemas. A la vista de los «dymos» de la base de su cámara, nos queda la duda de si a este estado ha llegado haciendo fotos o machacando cabezas de fascistas. Seguro que es por las fotos, seguro que no es de las personas que se ponen al nivel de los violentos.

En la parte moderna de la tecnología, esta semana hemos lamentado como nos informaban en distintos medios la muerte de Bryce Bayer, científico de Kodak que desarrolló la pauta Bayer para la fotografía digital en color. Es un sistema que no voy a explicar aquí, pero que funciona en casi todas las cámaras fotográficas comerciales digitales.

En las escaleras del Batallador

En cuanto a la «tapita» (Body Cap Lens) de Olympus, mi ejemplar se sigue mostrando flojo en su nitidez de los planos generales, aunque con un poco de trabajo en el Lightroom se obtienen resultados aceptables.

En las escaleras del Batallador

Sin embargo, en las distancias cortas, se comporta.

En las escaleras del Batallador

O incluso en las distancias medias, como se pone de manifiesto en estas fotografías en las escaleras del Batallador en el Parque Grande de Zaragoza.

Y de la moderna tecnología digital, pasamos a los procesos más antiguos. Y así, en The Online Photographer nos presentan a Harry Taylor, un fotógrafo que utiliza el antiguo proceso del ferrotipo para obtener sus fotografías. Y además han hecho una bonita película que se ve en Vimeo.

En Le Journal de la Photographie aparecían fotografías de la serie Amoureux de Renée Jacobs, bellos y sensuales desnudos tomados con película Polaroid en hojas de 4 x 5 pulgadas (aprox 10 x 13 cm). Ya había visto imágenes de esta serie en la revista dedicada a la fotografía en blanco y negro Adore Noir, descargable pero no gratuita. Así que ya veis que hoy tenemos una gran variedad de procesos y resultados.

Vamos ahora con paisajes de diverso tipo:

En Feature Shoot nos han hablado de la serie de idílicos paisajes árticos de la británica Lottie Davies. Los paisajes nórdicos, cuando las circunstancias se dan, tienen una luz muy especial, y un ambiente entre lo paradisiaco y lo desolado. Y está muy bien reflejado en esta serie. A mí cada vez me atrae más esta parte del mundo.

En alguna ocasión he hablado de la potencial influencia del pintor Edward Hopper en la fotografía. Según nos cuentan en La Lettre de la Photographie, en la serie Hopper Redux, la fotógrafa Gail Albert Halaban persigue expresamente replicar las sensaciones de las pinturas de Hopper a través de una rigurosa técnica fotográfica, y buscando las localizaciones específicas donde el pintor buscó sus temas e inspiración. De esta fotógrafa, ya había mencionado su serie Out my window.

Y se me quedan cosas en el tintero,… pero en algún momento hay que parar, y tampoco hay que hacer se pesado o prolijo. Hasta la semana que viene.

En la pérgola

En cualquier caso, ayer la GF1 con la «tapita» cumplió con su misión de «fotómetro» para la IIIf, y adaptándose a su idiosincrasia, como en estas imágenes en las pérgolas, obteniendo fotos que es de lo que se trata.

En la pérgola

Siempre defendiéndose mejor en las distancias cortas…

El puente del Huerva

… que en las largas… pero sabiéndolo…

[Cine\Fotografía\Libros] José Luis Borau, Cecil Beaton, la dirección de fotografía, Lorenzo Silva y algo de Star Wars

Cine, Fotografía, Literatura

Ha muerto José Luis Borau. Hombre del cine nacido en estas tierras, en Zaragoza, que dirigió, escribió guiones, produjo… Dirigió la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, y era académico de la Real Academia Española, que en estos momentos dirige otro maño. Es curioso el castellano centrismo de esta institución en el que no han faltado figuras no castellanas… Pero no íbamos a eso, sino a lo de Borau. No fue un autor prolífico, y quizá por ello no es muy conocido. En cualquier caso, fue una persona muy activa, y espero que sea bien acogido en el único cielo que espero que exista, el de las gentes y amantes del cine.

Ayer estuve comprando libros y alguna revista. Del último número de Exit os hablaré más adelante. También compré Cecil Beaton: Retrospectiva de Lunwerg. No compré casi nada de este fotógrafo a propósito de la exposición que visité en Londres en el convencimiento de que cierto libro que tengo era de él. Y no. Era de Angus McBean. Ambos fotografiaron el mundo del teatro y la escena. El caso es que este libro recién publicado que recoge toda la extensión de su obra compensa la omisión. También compré Dirección de fotografía cinematográfica de la colección El arte del cine de la editorial Blume. Es el tercer libro que compro sobre dirección de fotografía en el cine, y todos están basados en repasar la obra de destacados profesionales de la cinematografía. Pero con pocas coincidencias entre ellos. Así que de esta forma tengo una amplia información sobre esta técnica y sus mejores representantes.

Escenas urbanas

Lo malo del otoño e invierno es que a lo que sales a la calle sin las obligaciones laborales, la luz se te ha ido. Así que ha tirar de blanco y negro.

Escenas urbanas

Con vosotros el «Sombrerero Loco» o un héroe de los sitios,… cada como prefiera.

Mientras paseábamos entre las estanterías de una de las librería, vimos pilas del último premio Planeta, una novela de Lorenzo Silva. Parece ser que se trata de una nueva aventura para BevilavquaChamorro, esta peculiar pareja de guardias civiles. El caso es que después de los tres primeros libros sobre la pareja, y más cuando Chamorro se hizo sargenta y dejó de parecerse a Veronica Lake en modo mojigato, mi interés por esta saga que era bastante alto ha decaído hasta el punto de que esperaré a que alguien me lo deje o a que salga en libro de bolsillo y en rebajas. El último que leí fue un auténtico tostón. ¡Ay, donde quedarán los deslices de Vila con rubias y sexys guardia Anglada en las Canarias, que tan mal acaba la pobre! Pero lo que produjo el comentario es lo de que le hayan dado el premio. Un premio al que las obras se presentan, presuntamente, de forma anónima… ¿Os imagináis al jurado preguntándose que de quién será esa novelita de guardias llamados Vila y Chamorro? Totalmente anónimo. Qué hipocresía.

Finalmente, mientras nos tomábamos unas cervezas antes de volver a casa, surgió a conversación por la joven sobrina de una de las presentes, cuál era la forma adecuada de ver la saga Star Wars. Surgió a propósito de la amenaza de resucitar la saga, tras la compra de los derechos por Disney. Mi opinión. Uno se ve la trilogía original, y tira a la basura por prescindible y aburrida la precuela. Ante el establecimiento en la conversación de que esa no era una opción posible, que la cuestión era en cómo debía abordar un neófito TODA la saga,… pues entonces también está claro. Primero los episodios IV y V, y tras una de las más fabulosas revelaciones de la historia del cine, flashback al origen de toda la historia, episodios I, II y III, y si realmente se soporta estos tres títulos hasta el final, el desenlace de toda la historia en el episodio VI. Este último sigue produciendo tremendos debates. Cómo puede ser que empiece como cine para adultos, con la princesa Leia enseñando cacho en plan de esclava sexual de una gigantesca babosa, y con las bailarinas alienígenas enseñando teta fugazmente antes que las devore un horrible monstruo, y acabe como una infantil batalla de ositos de peluche en un bosque. Absolutamente esquizofrénica.

Escenas urbanas

Pero bueno, también es posible encontrar algún momento para el color del otoño.

Escenas urbanas

O los fuertes contrastes de estos días de sol tan bajo.

Escenas urbanas

O la tranquilidad de los parques a primera hora de la tarde.

[Fotos] Paseo por el Canal Imperial con la Zeiss Ikon Ikonta b

Fotografía personal

Ya os conté el martes lo del paseo por el Canal Imperial de Aragón. En ese caso, con la Panasonic Lumix GF-1 calzada con la «tapita» de Olympus. Si no recuerdo mal, os conté que la «tapita» lleva un objetivo de tres lentes. Y un triplete lleva también la Zeiss Ikon Ikonta b que me traje de Londres, denominado Novar-Anastigmat 75/4,5. La fórmula no es muy distinta en su esencia. Así que también lo saqué a pasear. Claro. El aspecto de las imágenes, en este caso sobre película 120 en blanco y negro en formato cuadrado, es muy distinto. Por supuesto. Os dejo algunas.

Paseo por el Canal Imperial para homenajear a un roble

En las riberas del Canal Imperial de Aragón.

Paseo por el Canal Imperial para homenajear a un roble

Explicando las características del Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza.

Paseo por el Canal Imperial para homenajear a un roble

Algunos niños curiosean desde el Parque de la Paz.

Paseo por el Canal Imperial para homenajear a un roble

Homenajeando a un roble centenario, bajo sus ramas.

[Televisión] Cosas de series; vuelve, de alguna forma, Galactica

Televisión

Pocas cosas que comentar esta semana, en la que además llevo un poco de retraso con las series. Y algunas del otro lado del charco han hecho fiesta por las historia esa del Día de Acción de Gracias. Que maldita gracia les hizo a los nativos del lugar…

Canal plus se ha tirado a la arena internacional coproduciendo una serie policiaca con pretensiones. Va de un inspector de la policía sevillana. Falcón. No aguanté el primer capítulo entero. Un tostón. Adiós. The Mentalist, que está muy interesante, con su protagonista paseando por el lado oscuro, nos regaló un episodio con protagonismo de Lorelei Martins (Emmanuelle Chriqui). No me cansaría de llamar guapa a esta chica, pero es que además es un personaje que le da mucha salsa a la serie. Y el capítulo estuvo bien. Por lo demás, estoy a punto de abandonar Suburgatory. Con lo bien que empezó esta serie el año pasado, y es cada vez más sosa. En fin.

Creo que lo más interesante que puedo contar es el regreso de los cylones. Sí. Los de Galactica. Es precuela de la serie reciente, la buena, la que nos emocionó. Y se sitúa entre Caprica y aquella. Cuando Adama es un joven y temerario teniente recién salido de la academia militar, y están en plena guerra contra las «tostadoras». Se llama Battlestar Galactica: Blood & Chrome, y va saliendo en webisodios de unos doce minutos, dos a la semana, hasta un total de 10. Es decir, una película de 2 horas de duración. Supongo que si ven que tiene éxito podrían seguir adelante como serie de televisión, pero no es nada seguro. A lo mejor se queda simplemente en eso. Bueno. Menos da una piedra. En febrero, saldrá al mercado como película entera.

Locomotora nº 1 "Hulla" MFU

La «Hulla» en Utrillas… ¿una «ascendiente» lejana o una «descendiente» lejana de los cylones? No sé. Todo esto ha pasado antes y volverá a pasar. Tomada con una «analógica» Minox GT-E.

[Exposición/cine] Cuando el cine se hace oficio

Cine

El pasado sábado nos pasamos por el Centro de Historias de Zaragoza antes de ir a tomar algo esa tarde. Era una tarde lluviosa, aunque sin molestar, de manifestaciones, no muy fría,… no teníamos intención de cenar por ahí, sino volver pronto a casa, así que decidimos culturizarnos. Y nos había llegado noticia de que había una exposición en este centro cultural que tanto nos gusta dedicada al cine.

Y así es. Se llama Cuando el cine se hace oficio: La cara oculta del Séptimo Arte, y pretende mostrar al público todas las fases de una producción cinematográfica, presentando los distintos aspectos técnicos, los distintos oficios y procesos que intervienen en la producción cinematográfica. El guion, la iluminación, la fotografía, el sonido, la dirección artística, el maquillaje, el montaje, la promoción, el marketing…

Lo cierto es que nos defraudó un poco. Se han quedado muy cortos. Y en algunos aspectos un pelín cutres. Este tema merecía mayor espacio y más calidad de objetos en exposición. Demasiado espacio para la publicidad y el marketing, y sin embargo, es difícil que alguien que no esté puesto se entere realmente de en qué consiste una producción cinematográfica. Se queda un poco en lo anecdótico. Bueno. Qué se le va a hacer. Por lo menos se pudieron hacer algunas fotos.

Cuando el cine se hace oficio - Publicidad y marketing

En el terreno de la publicidad y el marketing, no faltan las portadas de revistas, para las que siempre es muy socorrido colocar una foto de la inigualable Audrey Hepburn.

Cuando el cine se hace oficio - Publicidad y marketing

Chismes diversos, más o menos casposos, de la promoción del cine patrio.

Cuando el cine se hace oficio - Guionista (storyboard)

Simplemente, una exposición en el mismo espacio dedicada sólo a los «storyboards» de los que se sirven los guionistas, ya hubiera sido más rica.

Cuando el cine se hace oficio - Dirección artística

O a los dibujos del diseño o dirección artística, como estos de «Alba de América».

Cuando el cine se hace oficio - Maquillaje

Se quedan escasos los cuatro dientes y los cuatro ojos de la cajita de prostéticos del departamento de maquillaje.

Cuando el cine se hace oficio - Fotografía e iluminación

Unas cuantas fotos fijas y un par de focos son pobre cosa para algo tan apasionante como la dirección de fotografía y la iluminación.

Cuando el cine se hace oficio - Vestuario

Aparte de algunos figurines dibujados, el diseño de vestuario sólo merece una piojosa capa que llevo Paul Naschy en no sé que bodrio de terror ibérico.

Cuando el cine se hace oficio - Montaje

Varios chismes de los que se utilizaban en la sala de montaje se pueden ver en la exposición, pero sin que esté organizados de forma muy didáctica. En fin. Que se podrían haber esmerado un poco más.