[Cine] Safety Not Guaranteed (2012)

Cine

Safety Not Guaranteed (2012), 14 de abril de 2014 (marzo de 2013).

Peculiar la situación de este fin de semana. Imposible por primera vez en mucho tiempo disponer de un rato para ir a las salas de cine. Parecía que esta semana no tocaba comentario. Más teniendo en cuenta que entre semana tampoco parece probable que tenga ocasión de escaparme a las salas. Pero…

Uno de mis sitios de referencia para tomar decisiones sobre qué película ir a ver, cuando no tengo una preferencia clara en el momento del estreno, es consultar la crítica de loqueyotediga.net. Herederos del ya desaparecido programa de cine de la Cadena Ser, El cine en la SEREl cine de Lo que yo te diga, durante años las críticas de Teófilo el Necrófilo fueron un referente. Creo que siempre fue el crítico de cine con más concordancia con mis propios gustos que he tenido oportunidad de leer. Aun hoy en día, reducido el equipo de Lo que yo te diga a su espacio en internet, Las favoritas de Teo siguen siendo una referencia para saber que ir a ver cuando no lo tenemos claro.

Dicho lo cual, la semana pasada aparecía entre los estrenos que merecían su inclusión en Las favoritas esta película que os traigo hoy, dirigida por Colin Trevorrow. La cuestión es que cuando leí la reseña que hizo el equipo de Lo que yo te diga me sonó muy familiar. Una tremenda sensación de déjà vecu. La película no se ha estrenado en Zaragoza, lo cual ya empieza a ser tristemente habitual, pero me puse a investigar y descubrí porqué me resultaba tan familiar. La película, de 2012, ya fue estrenada en televisión por Canal Plus Xtra en marzo de 2013. ¡Hace más de un año! Canal Plus Xtra incluye entre su programación películas de cine que se puede calificar como «cine independiente» o «cine de autor» o una mezcla de ambos. Que cada uno entienda cada uno de los conceptos como quiera o pueda. Muchas veces películas que no han sido estrenadas en salas comerciales en nuestro país. Y esta es una de esas. Que paradójicamente, por lo que entiendo por su inclusión en las críticas de la semana pasada de la página web mencionada, ha sido estrenada en alguna sala del país un año después de su paso por la televisión de pago. En versión doblada también con el título traducido, Seguridad no garantizada. Kafkiano.

Los Bañales (Paisaje)

El sábado hice con unos conocidos un viaje en el tiempo. A dos mil años atrás.

Ayer domingo por la noche la volví a ver en casa. Dura menos de hora y media, y garantizaba que después de cenar la podía ver y acostarme a una hora decente. No sabía incluirla aquí como estreno, pero al final he decidido que sí. Hay que acostumbrarse a que los estrenos cinematográficos, tal y como evoluciona el negocio del cine, cada vez van a adoptar formas más variadas.

La película nos cuenta la historia de Darius (Aubrey Plaza), una chica que entra a trabajar como interna en la redacción de una revista. Su primer trabajo de campo es la realización de un artículo en Ocean Shores sobre un tipo que busca un acompañante para un viaje en el tiempo. Trabajará con el cínico Jeff (Jake Johnson), quien propone el reportaje como excusa para volver a la ciudad donde de joven tuvo una aventura con una guapa chica que le impactó en el recuerdo. Y con otro interno, el tímido y virginal Arnau (Karan Soni), incapaz de mantener relaciones normales con casi nadie, y menos con las chicas. La perspicacia de Darius le permitirá localizar, establecer relación y empatizar con Kenneth (Mark Duplass), el futuro viajero en el tiempo. No sabe si está chiflado o va en serio. Pero sí sabe que ella tiene un motivo para viajar al pasado, cuando perdió a su madre, y que Kenneth tiene un motivo para hacerlo, cuando perdió a su novia.

La película tiene un tono de comedia con algún tinte de tono dramático. En realidad estamos ante una película casi coral, en el que cada uno de los cuatro personajes mencionados tiene que resolver algunos problemas en sus relaciones con el mundo y consigo mismos. Si realmente es además una película de ciencia ficción, es decir, si hay un viaje en el tiempo, o si Kenneth es un mero chiflado, es algo que tendrá que descubrir el espectador a lo largo del filme. En cualquier caso, esta panda de tipos raros acaban siendo entrañables, y descubres que la película te sabe a poco, que se te pasa volando y que has pasado un rato muy entretenido.

Los Bañales (Acueducto)

Estuvimos en el paraje de Los Bañales a la hora de la puesta del sol, donde hay un yacimiento arqueológico romano de cierta importancia.

Todo el reparto hace una buena labor, aunque la base de la película es la capacidad de Plaza para ir haciendo creíbles las situaciones a priori más disparatadas, y sobretodo el buen rollo que plante con Duplass, que siendo protagonista sale menos que los demás, pero sus apariciones están muy inspiradas. Mención a la pequeña pero significativa aparición de Kristen Bell, la añorada Veronica Mars, que viene a suponer un punto de inflexión en la historia.

En resumen, una película muy entretenida, que te deja con muy buen sabor de boca, que te hace pensar un poquito sobre la naturaleza humana, y que te acaba convenciendo que las comedias románticas no tienen porqué ser eso que habitualmente te proponen en la cartelera, y que los amores con un toque fantástico no tienen porqué ser horteras y sólo aptos para adolescentes sin seso. Sobre si llegará a ser una pequeña obra de culto como dicen los chicos de Lo que yo te diga, ya no me atrevo a apostar. Pero si ha llegado a la cartelera de tu ciudad, puede ser una buena opción para los días de fiesta de esta semana santa.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Los Bañales (Paisaje)

Yo ya conocía el lugar, pero la tarde fue agradable, y el paseo estuvo bien. Y la luna creciendo, anunciando la fase de luna llena del miércoles en la que habrá eclipse de luna. La luna roja le llaman en la prensa de forma bien efectista. Brrr…

[Libros] The Endless Universe

Literatura

De un año a esta parte, pero con especial intensidad desde el otoño pasado, fui acumulando para su lectura una serie de novelas del género de la ciencia ficción, y de una variedad que siempre ha sido especialmente querida para mí; la space opera. Aquellas obras de ficción en la que la historia se desarrolla en la profundidad del espacio exterior o en viajes interplanetarios o interestelares. No los he leído de tirón. He ido alternándolos con diversas lecturas que han ido surgiendo, para dar un poco de variedad a esta parte de mi vida. Uno de los primeros que selección es este que os comento hoy. Pero decidí dejarlo para el final, porque de alguna forma es una relectura. Es una versión actualizada de un libro que leí en mi juventud, pero con material añadido. Y es un libro del que guardé siempre un excelente recuerdo; muy buenas sensaciones. Han pasado de veinte a treinta años desde que leí la primera versión, Viaje interminable. No recuerdo la fecha exacta. Y tenía curiosidad de cómo me caería ahora esta historia, leída en esta ocasión en versión original en inglés, pero siendo yo una persona distinta, por mis experiencias, mis conocimientos y mi visión del mundo. Os cuento ahora lo que me ha parecido.

The Endless Universe
Marion Zimmer Bradley
Gateway, 2013
Edición electrónica

La autora, Marion Zimmer Bradley, es una reconocida escritora de obras de fantasía y ciencia ficción. En este caso, construye una historia a base de relatos cortos relacionados entre sí, en el que los protagonistas son los exploradores de la Gipsy Moth, una nave interestelar que navega por el espacio profundo buscando y encontrando nuevos planetas para su colonización por la especie humana. Esta ha encontrado un sistema para viajar de un punto a otro del cosmos de forma casi instantánea. Pero para expandirse necesita que las naves de los exploradores encuentren nuevos planetas habitables o explotables, que instalen el dispositivo, el transmisor, que permita al resto de la galaxia colonizada acceder al nuevo planeta con facilidad. Pero los exploradores están sometidos al viaje espacial a velocidades relativísticas. Son casi como una especie aparte. Sus miembros son adquiridos en sus contactos con los planetas normales entre bebés de menos de un mes, que son sometidos a cirugía genética, modificaciones en su genoma, en su ADN, que les permiten sobrevivir durante una larga, larga vida, de varios cientos de años en una nave en las profundidades del espacio, sometidos a una baja gravedad y a altos niveles de radiación. Por sí mismos, son estériles, ya que su descendencia estaría constantemente en riesgo de padecer graves mutaciones. Y también sufren el aislamiento del resto de la humanidad derivado de los efectos temporales de las velocidades relativísticas. Siete años de tiempo nave pueden equivaler a más de cien años en tiempo planetario. No pueden crear relaciones estables con los gusanos de tierra, porque cuando vuelven a un planeta ellos apenas han envejecido, mientras que sus habitantes pueden haber muerto todos y haber habido un total recambio generalcional.

Valle de Aísa

Estas fotografías de hace casi 20 años, de una caminata por el valle de Aísa, me han parecido curiosamente apropiadas para esta entrada, dedicada a la exploración y a abrir nuevos mundos para la humanidad.

Dentro de la nave, se crea un universo específico en el que la necesidad de colaboración y de formación personal y profesional es esencial para sobrevivir, pero también son muy importantes las relaciones interpersonales, los profundos lazos que se generan cuando los más veteranos crían y educan a los más niños, generar un fuerte sentido de pertenencia a la comunidad de la nave y al proyecto, para que este pueda salir adelante en tan duras situaciones. No obstante, de vez en cuando, algún explorador abandona la nave. Algún planeta «tiene escrito su nombre».

La única diferencia notable entre The Endless Voyage (Viaje interminable)The Endless Universe (Universo interminable) es que hay un relato corto más, el que hace el segundo lugar en esta última. El tiempo que abarca la acción entre todos los relatos, que es el que pasa entre su despegue de un planeta plenamente colonizado y su regreso a otro, con tres intentos fallidos de abrir nuevos mundos, es de unos siete u ocho años. El protagonista principal, desde cuyos ojos presenciamos los acontecimientos, aunque no está escrito en primera persona, es poco más que un adolescente cuando despegan del mundo en el que transcurre el primer relato. Y ya es un curtido explorador, aunque joven todavía, cuando vuelven a un mundo habitado en el quinto. Pero los protagonistas reales es la comunidad. Es una historia de dificultades, de superación de las mismas, de lucha por la supervivencia.

Los temas que trata la novela son principalmente las relaciones humanas y la sensación de pertenencia a los grupos por un lado, y uno muy típico en los autores de ciencia ficción y muy difundido entre los amantes de la ciencia, la necesidad del ser humano de abrir constantemente nuevas fronteras para evitar la decadencia. La necesidad de explorar. Y el universo, el cosmos como es preferentemente llamado en el libro, es virtualmente un mundo con fronteras infinitas, que nunca podrán ser abarcadas. Y por lo tanto, la opción para la supervivencia eterna de la especie humana.

Valle de Aísa

Aquel año, el invierno comenzó anómalamente seco. Estas fotografías están tomadas en diciembre, y prácticamente no hay nieve en los picos de más de dos mil metros de altitud.

A mi este libro siempre me ha gustado y me sigue gustando. Es cierto que he perdido buena parte de la ingenuidad de la juventud, y hoy en día el personaje principal me parece lo más flojo de la novela. Más que sentir sus cambios, su progresión como ser humano, me da la impresión de encontrarme simplemente ante un individuo un poquito flojito. O simplemente es que la escritora no destaca especialmente en el desarrollo de personajes y caracteres y sin embargo es capaz de construir un universo a su alrededor que me resulta apasionante. Que me transmite verosimilitud.

En este sentido, hay que pensar que estos relatos se escribieron en la década de los años setenta del siglo XX, y que por lo tanto ha habido importantes avances en estas décadas sobre nuestra visión del cosmos. Universo lo denominamos actualmente casi por sistema, aunque recientemente se haya rescatado la marca Cosmos para una serie de televisión de divulgación científica. Pero en general no resulta desfasada. Y hay cuestiones que se han convertido recientemente en temas de mucha actualidad. Por ejemplo, lo de la cirugía genética para aumentar la resistencia a las radiaciones. El ser humano es muy sensible a la radiación ionizante. Pero se han encontrado organismos mucho más resistentes capaces de seguir vivos con dosis de radiación 50.000 veces superiores a las que bastarían para matar a un ser humano. Recientemente se ha informado que en laboratorio se ha provocado la evolución de cepas de una bacteria tan corriente como Escherichia Coli (artículo en Neofronteras), para aumentar notablemente su resistencia a las radiaciones casi hasta esos niveles. No es tan difícil imaginar un futuro en el que se pueda intervenir en el genoma humano para favorecer su supervivencia en ambientes más hostiles.

Como veis, este libro tiene una de las características más importantes de la ciencia ficción. Te hace soñar. En futuros que no sabremos nunca como serán, que desconocemos cual es su probabilidad de que sucedan, pero de los que tenemos la sensación de que hay un cierto grado de verosimilitud de que puedan suceder. Y eso es lo que te hace soñar. Imaginar que algo maravilloso no sólo es fantasía, sino que también, con la ciencia y el esfuerzo humano puede llegar a pasar. El principal enemigo de los sueños son los propios seres humanos, su codicia, su cortedad de miras, y su actitud depredadora con los recursos que la naturaleza ha puesto a su alcance y que pueden limitar su capacidad de conquistar algo más que este planeta.

Valle de Aísa

Soñamos con ir a las estrellas, con habitar nuevos planetas, y no sabemos todavía si podremos conservar este en «buen estado» durante mucho tiempo. Me da que reflexionar.

[Libro] El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas

Literatura

Después de haber leído la última novela de Haruki Murakami, y aunque me gustó, me quedó la sensación de haber leído una obra de las obras que menos se adapta a lo que se espera del autor japonés. Esas combinaciones entre los fantástico y la realidad en las que se mueven sus solitarios personajes masculinos y sus fascinantes mujeres. Y decidí compensarlo leyendo una de sus novelas más antiguas, en la que abundan los elementos fantásticos o de realidades alternativo.

El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas
Haruki Murakami; traducción de Lourdes Porta
Tusquets Editores, 2009
Versión electrónica, 2013

Devórame

Aprovecho una entrada en la que nos movemos por una ciudad e Tokio alternativa, para mostrar unas fotografías de una Zaragoza, que de alguna forma me pareció ese sábado por la mañana como de un universo alternativo.

A capítulo alternos se nos van contando dos historias. La del despiadado país de las maravillas en las que en un Tokio alternativo, un hombre del que desconocemos su nombre trabaja para una organización cuasigubernamental que se dedica a procesar información, y que recibe un encargo de un extraño científico que esconde su laboratorio en las cloacas de la ciudad, amenazado por una organización criminal alternativa, los semióticos, y por los extraños tinieblos que viven en la oscuridad del subsuelo tokiota. Como consecuencia de este encargo todo el mundo de este hombre se verá, acomodado en su soledad de divorciado, se pondrá patas arriba, con la única luz de una interesante bibliotecaria que le ayudará a intentar recomponerlo. En paralelo, un hombre sin nombre también llega a una extraña ciudad, el fin del mundo, rodeada de una alta muralla, donde será despojado de su sombre, que tiene una personalidad propia, y donde recibirá el encargo de leer los sueños guardados en los cráneos de unicornios muertos. Ayudado por una interesante bibliotecaria que, lamentablemente, como el resto de los habitantes de la ciudad, vive feliz y en paz y serenidad, pero carece de corazón. El lector no tardará en sospechar que ambas historias forman parte de un todo, y están muy íntimamente relacionadas.

Sex Shop

«Armado» de la Leica M2 con un el veterano y sencillo pero eficaz Leitz Elmar 50/3,5, con un carrete de saturados negativos en color Kodak Ektar 100, nos movimos bajo una lluvia fina e intermitente, poco habitual en la ciudad.

En esta novela de 1985, sí que estamos ante el Murakami que uno espera, el del realismo mágico, o simplemente fantasía, con toques de ciencia ficción o anticipación, el de los hombres solitarios y con problemas, el de las mujeres enigmáticas y fascinantes, el de las ricas metáforas, el de la música que impregna sus obras, y no sólo la de jazz,… Un novela que bajo la forma de novela negra con tonos de humor no meno negro en ocasiones o de obra de franca fantasía, nos lleva a una reflexión sobre los conceptos de identidad, de la emoción, de la soledad, de las relaciones entre personas y con las mujeres, el de los mundos ficticios que construimos quizá para huir de una realidad que no siempre nos gusta o nos acomoda. Una novela que sigue estando presente una vez que termina su lectura y en la que por apasionante y atrapadora que resulte su trama, es sólo un excusa para explorar una serie de conceptos y sentimientos. Una novela en lo que no importa es el final, relativamente previsible, sino el camino. Un camino lleno de imágenes e imaginaciones muy ricas.

Yo me lo he pasado bomba. Pero ya se dice de Murakami que o lo adoras o lo aborreces. Adivinad en que posición me encuentro yo.

Bajo el paraguas rosa

Que nos sorprendió con notas de color no habituales. Desgraciadamente, Zaragoza no destaca en su conjunto por sus colores. O esa sensación tengo yo. Los echo de menos. Aunque el Tokio de Murakami también resulta un poco gris, salvo el rosa de la «chica gorda», y algunos otros apuntes de color…

[Libro] Los viajes de Tuf

Literatura

Sigo insertando de vez en cuando en mi lista de lectura libros de ciencia ficción del género de la space opera, como vengo haciendo desde este otoño pasado. Y además en esta ocasión, escrito por uno de los autores de moda, no por sus novelas y relatos de ciencia ficción que son muchos, sino por sus obras de fantasía. No me refiero a otro que no sea el inefable George R. R. Martin. Os cuento de que va este individuo tan característico que es el ingeniero ecológico, anteriormente mercader, Haviland Tuf.

Los viajes de Tuf
George R. R. Martín; traducido por Alberto Soler
Ediciones B., 2012
Edición electrónica

Estamos ante una colección de relatos con un protagonista común. Un altísimo, grueso y flemático mercader, Haviland Tufreconvertido a ingeniero ecológico cuando en el transcurso de una aventura que no voy a destripar se hace con una gigantesca nave espacial de 30 kilómetros de longitud, el Arca, concebida como una monstruosa arma de guerra biológica y ecológica mil años atrás. Además de narrar la aventura en la que Tuf se hace con la propiedad de la nave, básicamente hay varios relatos que suponen una historia común, cuando interviene en varias ocasiones en un mundo amenazado de hambruna por una superpoblación basada en motivos religiosos. Intercalada con esta historia, hay otros episodios, otras aventuras que le surgen en su «nueva profesión», la de «arreglar» desastres ecológicos de carácter planetario.

Brazo del río Ebro en el monasterio de Rueda

Ya que el libro aborda los temas ecológicos nos iremos a los paisajes; paisajes indefectiblemente alterados por el hombre. Como este brazo del río Ebro bajo la lluvia que baña las tierras del Monasterio de Rueda, entre Sástago y Escatrón.

Este es un muy entretenido libro de relatos, que no se escribieron en el orden en que aparecen en el libro, pero que en su conjunto nos ofrecen una más que razonable unidad y coherencia, y que cumple con dos objetivos. Uno, el ya mencionado de entretener. La mayor parte de los relatos tienen un ritmo razonablemente ameno, moviéndose entre la aventura, el humor y la ironía. Evidentemente, el gigantesco Tuf, y sus gatos, especialmente el inquietante Dax, es un personaje tremendamente logrado. Probablemente un alter ego fantástico del autor, patológicamente honesto y franco, amante de las setas y la cerveza, convencido vegetariano, y dotato de una perspicacia y astucia que todos sus oponentes se empeñan en despreciar. El segundo objetivo es el de criticar. A pesar de que ya tienen 30 años algunos de estos relatos, hay una crítica ácida y severa a los desmanes ecológicos del ser humano como especie depredadora y escasamente respetuosa de la vida, se diga lo que se diga. Aderezada con la ironía de los paralelismos religiosos, por no decir de los fanatismos religiosos, y la incapacidad generalmente atribuida a los políticos de no importa que raza, etnia o cultura.

No vamos a decir que estemos ante una obra maestra de la literatura. Pero si ante una lectura divertida y con razonable sentido y talento, que hará las delicias de los aficionados a la ciencia ficción y de algún otro que se acerque al libro sin prejuicios.

Saladas de Sástago-Bujaraloz

O las saladas esteparias entre Sástago y Bujaraloz al atardecer, ya con un cielo más despejado.

[Libro] Portales

Literatura

Hoy la cosa va de historieta. Comics. Recientemente recibí este librito como agradecimiento por un favor realizado que ahora no viene a cuento. Se trataba más de un detalle que de otra cosa. Pero la verdad es que me sorprendió. No lo esperaba, ni tampoco es un libro que yo me hubiese comprado, creo, por mi mismo. Aunque se dan una serie de factores para que se pueda considerar un regalo adecuado; por lo menos, pensado y más personalizado de lo que pueda parecer. Me explicaré. Quien siga este Cuaderno de ruta habitualmente sabe que suele haber una entrada semanal dedicada a la televisión. A las series de televisión. Los jueves, suele ser. Mañana, si todo va bien, toca. Y también puede que sepan que por la afición que he cogido a la celebrada serie Game of Thrones (Juego de tronos), este verano me merendé los cinco volúmenes publicados hasta ahora de Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin, en los que se basa la teleserie. Pues bien, ante mí tenía hace una semana un librito de historietas cuyo guionista es el propio Martin, y que está basado en un piloto de una serie de televisión que nunca se llegó a producir en los años 90. Os cuento un poco de qué va.

Portales
Escrito por George R.R. Martin (traducción de Daza Estudio)
Dibujo de Stefano Martino
Aleta Ediciones – colección Alerta, 2013

Almozara - Río Ebro...

El día de Reyes por la mañana estuve paseando por la Almozara, y me encontré estos grafittis tan vistosos…

En el planeta Tierra, digamos que en un época actual y en «este» planeta Tierra, de repente, como de la nada, en medio de una autopista en algún lugar de Estados Unidos se materializa una mujer joven, extrañamente vestida y extrañamente armada, que sufre «un accidente» y es llevada a un hospital donde la atiende el doctor Thomas Manson. Pero ante las extrañas armas y el extraño comportamiento de la chica, pronto se interesa por ella el FBI. La chica aprende el inglés rápido, aunque no muy bien, y así nos enteramos que se llama Gata y que se ha escapada de una versión alternativa de la Tierra en un universo paralelo, en la cual el planeta está en poder de unos alienígenas que tienen a la humanidad esclavizada. Alienígenas que pronto aparecerán persiguiendo a Gata. El único modo de escapar es atravesando unos «portales» que unen los diversos universos alternativos, de los cuales hay una infinidad. Manson, «Toe Mas» como le llama Gata la ayudará a escapar por uno de ellos, pero en el barullo, acabará atravesándolo él también. Y aparecen en otra Tierra, cerca de Denver, pero en un universo donde un agente biológico ha acabado con todo los combustibles fósiles derivados del petróleo, y han regresado a una cultura preindustrial.

Evidentemente, esta claro por donde iba a ir la serie. Un esquema que nos parece clásico. El fugitivo, versión universos paralelos. Algo que ahora ya hemos visto también en el campo de la ciencia ficción, bien sea entre dichos universos paralelos, bien entre distintos puntos de un mismo universo, bien como viajeros en el tiempo. Pero en aquel momento, a principios de los noventa, hubiese sido una relativa novedad.

He de decir que las historietas, el volumen consta de cuatro, son bastante entretenidas, bien dibujadas por Martino, y aprovechan bien los recursos gráficos para la acción que plantean. Otra cosa es que esto hubiese funcionado en televisión. Donde en aquella época, los alienígenas podían tener aspectos relativamente cutres, si el presupuesto no era muy alto, así como los efectos especiales. Bueno. Yo, me he entretenido. Divertido.

Almozara - Río Ebro...

… que me parecen muy adecuados para una entrada sobre historietas de saltos entre universos, ¿no os parece así?

[Libro] Historias en los libros y películas que todas se parecen; a propósito de «Starhawk»

Literatura

Hace unas semanas leí un breve artículo que salía en Microsiervos. En el se criticaba la situación actual del cine norteamericano, en el que cualquier asiduo de las salas de cine, o de los largometrajes de ficción cualquiera que sea la forma en que acceda a ellos, tendrá una sensación de «déjà vu» permanente. La sensación de que todas las historias le resultan familiares. Todas tienen una estructura similar, tan similar, que cada vez hay menos lugar a la sorpresa en el cine más comercial norteamericano, y de buena parte del cine mundial, actual. Se habla allí de la mala influencia que tiene el libro Save the Cat! The Last Book on Screenwriting You’ll Ever Need, que parece ser el libro de cabecera de la mayoría de los guionistas actuales.

Ilustremos la cuestión. El título del libro viene del hecho de que en la mayoría de las películas actuales, el héroe de la historia, en un momento dado, hace algo, quizá no especialmente heroico, pero que hace que caiga bien al espectador. Por ejemplo, salva a un gato de una anciana o de unos niños, o cualquier otra mascota. Una acción de este tipo, que aumenta la simpatía del público con el personaje, aparece en muchas películas más o menos en un momento similar de la acción.

Como todos los días de Navidad, paseo por zonas verdes, por el Parque Grande en esta ocasión para rebajar el efecto de las comidas algo más abundantes.

Como todos los días de Navidad, paseo por zonas verdes, por el Parque Grande en esta ocasión para rebajar el efecto de las comidas algo más abundantes.

He observado que, a pesar de su elevado nivel tecnológico y científico, la cultura norteamericana se basa en «recetarios» prácticos para hacer distintos tipos de cosas. En las revistas de fotografía, algo que sigo con frecuencia, son frecuencias los artículos «how to». Enseñan en pasos sistemáticos como hacer algo. En lugar de dar los elementos para que la persona aprenda a pensar por sí misma y resolver el problema, se le proporciona una «receta», y todos contentos. El mencionado libro sería el «how to» básico del escritor de guiones.

El caso es que mi sensación va más allá. Se extiende a buena parte de la literatura actual, especialmente aquella que aspira a entrar en las listas de «superventas». «Best-sellers», como ya los conoce casi todo el mundo. No es infrecuente encontrarse en las tramas de las historias de ficción norteamericanas a personajes, muchas veces chicas jóvenes pero no sólo, que realizan cursos de «escritura creativa». Hace tiempo que me los imagino como los «how to», los recetarios para escribir novelas de éxito. Supongo que muchas de las escritoras que han visto recientemente cómo sus sagas interminables dedicadas a los adolescentes fantasiosos, o a las marujas con apetencias sexuales,  ascendían imparables en las listas de ventas. Aunque la crítica literaria no se sienta tan emocionada por sus logros, ni el lector que haya desarrollado un mínimo de criterio a lo largo de su vida.

El día ha salido nublado y gris, pero con unas temperaturas muy benignas que invitaban a caminar.

El día ha salido nublado y gris, pero con unas temperaturas muy benignas que invitaban a caminar.

Y diréis, ¿a qué viene todo este rollo ahora? Bueno, todo el mundo tenemos la necesidad de evadirnos de vez en cuando. Y el cine o la literatura de evasión está ahí para eso; aunque en muchas ocasiones proceda de los «recetarios» para escribir guiones o novelas que han desarrollado los prácticos norteamericanos. Claro está, siguiendo la «receta» y echándole algo de imaginación e inventiva, eventualmente se pueden conseguir productos que merecen la pena ser tenidos en cuenta. En el campo de la ciencia ficción, hace años descubrí un autor, Jack McDevitt, que cumplía los requisitos. Historias relativamente estandarizadas, planteadas en un par de universos con relativas similitudes donde el viaje interestelar es posible, de aventuras, con personajes protagonistas femeninos capaces y potentes, y bastante entretenidas. Uno de esos universos es el llamado ciclo de las Máquinas de Dios, o de Priscilla «Hutch» Hutchins, una piloto interestelar al servicio de una academia de ciencias, en un futuro situado unos pocos siglos en el futuro, en el que el viaje interestelar es posible, y el ser humano está empezando a desplegarse por las estrellas. Aunque parecía que esta serie o ciclo estaba finiquitado, este otoño lo ha resucitado utilizando un recurso también típico. Ha escrito lo que se da en llamar una «precuela». Una historia que sucede en el tiempo cronológico interno de la ficción, antes que todo lo anterior. A que os suena. Veamos de qué va esta nueva novela en la que volvemos a tener como protagonista a la animosa y decidida Priscilla Hutchins.

Starhawk (Engines of God, 7)
Jack McDevitt
Headline; noviembre de 2013
Edición electrónica

Colores más otoñales que invernales en el parque. Aunque hemos tenido días fríos de nieblas y viento, tampoco está siendo un invierno extremadamente severo.

Colores más otoñales que invernales en el parque. Aunque hemos tenido días fríos de nieblas y viento, tampoco está siendo un invierno extremadamente severo.

En esta novela que se sitúa cronológicamente por delante de las seis anteriores de la saga, encontramos a una joven Priscilla Hutchins, poco más que una adolescente, en su viaje de prácticas para recibir la licencia de piloto interestelar, junto con el capitán Jake Loomis, un veterano, metódico y eficiente piloto interestelar. Pero durante el viaje se encontrarán con dos situaciones. Darán con una misión perdida tiempo atrás en la que encontrarán pruebas de un encuentro con una especie alienígena, y serán llamados a una misión de rescate, en la que otro joven piloto estelar sacrificará su vida para salvar la de un grupo de adolescentes a su cargo. Esto provocará que Loomis vuelva con remordimientos a su hogar, pensando que debería haberse sacrificado él mismo. En cuanto a Hutchins, su primera misión en solitario le servirá para tomar conciencia de que algunos esfuerzos de colonización interestelar son éticamente dudosos por el daño a las ecologías alienígenas. Y le forzará a tomar un trabajo administrativo en la estación espacial que orbita la Tierra. A partir de aquí las cosas se complicarán, con nuevos misterios y nuevos peligros que surgirán donde menos te lo esperan y que llevarán a que ambos personajes se vuelvan a encontrar en apuros antes del final.

Incluso unos pequeños capullos asomaban en la solitaria rosaleda.

Incluso unos pequeños capullos asomaban en la solitaria rosaleda.

Buena parte del comentario sobre lo que es esta novela lo he comentado en los párrafos introductorios. Al igual que buena parte de la obra de McDevitt es literatura de entretenimiento con algún propósito de reflexionar sobre algunos temas trascendentes, aunque a un nivel relativamente básico, sin una excesiva profundidad que pueda ahuyentar a los posibles lectores. Sin embargo, también es cierto que en mi opinión queda por debajo de sus predecesoras. El personaje de Hutch no tiene el carácter interesante de las anteriores novelas, incluso cuando sólo era un personaje secundario de la trama. Parece que en su juventud era una chica simpaticona pero no con el carácter que desarrolla posteriormente. Lo que no le impide ser eficiente y razonablemente inteligente, aunque tópicamente impulsiva, como se espera de alguien joven.

Este es el principal defecto de esta novela y de muchas similares; la abundancia de tópicos. Y por lo tanto su previsibilidad. Nada inesperado. Una novela de evasión de manual. Que tira de receta. Que puede ser agradable de leer, aunque como ya digo, un paso por detrás de las que hicieron que me aficionara a este autor de evasión. Por cierto, no lo he dicho, pero leí la versión original en inglés. No es muy compleja de leer, claro está.

Y gentes que aprovechaban las benignas temperaturas para pasear y practicar deporte. Porque qué otra cosa se puede hacer en una mañana de Navidad.

Y gentes que aprovechaban las benignas temperaturas para pasear y practicar deporte. Porque qué otra cosa se puede hacer en una mañana de Navidad.

[Libros] Thousandth Night

Literatura

Hace un par de semanas escribía el comentario Casa de soles, «space opera» de Alastair Reynolds, que sin ser perfecta me gustó bastante. Especialmente me gustó el potencial de los personajes protagonistas y del universo que había creado alrededor del clan Gentian, los mil clones de Abigail Gentian. Cuando terminé el libro e investigué un poco sobre el autor, me enteré que había una novela corta anterior en la que presentaba a Campion y Purslane, los ingeniosos y animosos protagonistas de la mencionada novela. Aquella tenía unas dimensiones espaciotemporales y un argumento que le daban un toque de naturaleza casi épica. Veremos que la obra que presento aquí tiene un carácter más modesto, pero quizá no menos interesante. La he leído en inglés.

Thousandth Night
Alastair Reynolds
Subterranean Press

Tres millones de años antes de los sucesos que se nos contaban en House of Suns, nos encontramos a Campion como narrador del encuentro que cada 200.000 años realizan durante 1.000 días y 1.000 noches los integrantes del clan Gentian. Originalmente, eran los mil clones de Abigail Gentian, y durante cada noche, cada uno de ellos pone a disposición de los demás las memorias de lo que ha vivido en el tiempo que ha transcurrido desde el anterior encuentro. Aquella memoria que sea elegida como la mejor designará al responsable de organizar el siguiente encuentro. Campion fue el ganador, y a creado Reunion, un planeta acuático, con un archipiélago donde celebran el encuentro los Gentian. Campion está melancólico. Se ha pegado toda el ciclo anterior admirando puestas de soles en distintos lugares del universo. La única que le anima es Purslane. Aunque el desinterés que muestran por el contacto sexual con otros miembros del clan hace que sean mirados de mala manera; la monogamia y la relación estable es un tabú en el clan. Pero la vivaz Purslane se percatará de que otro clon ha manipulado sus memorias. Y ha cometido el error de informar que estuvo en un mismo sistema planetario donde Campion admiró una de sus puestas de sol. Sospechando un complot a gran escala cuyas consecuencias pueden ser de escala galáctica, CampionPurslane investigarán, descubrirán uno o varios crímenes, pero no será hasta la milésima noche, la del cierre del encuentro cuando el misterio se aclare. Con gran espectacularidad, eso sí.

Si en House of Suns la aventura adquiría carácter de epopeya galáctica, aquí nos encontramos confinados a un mundo, y a lo que no deja de ser una novela detectivesca disfrazada de ciencia ficción. Es cierto que los elementos futuristas tienen importancia en toda la trama, y que el fondo es también ese escenario galáctico que luego dará lugar a la novela mayor. Pero estamos ante todo ante una novela de crimen y misterio, que se lee bien, que tiene sus cosas positivas sin pretender ser una gran obra ni nada de esto, pero que sí nos permite conocer a nuestros protagonistas y sus caracteres con tanta profundidad como en la novela mayor.

No es necesario leer esta novela corta para leer House of Suns, pero yo la recomiendo. Y en cualquier caso, es muy entretenida.

Noche de diciembre

Indudablemente, las noches de diciembre en Zaragoza no son tan mágicas como las de los mundos que crean o modifican los gentians a lo largo y ancho de la galaxia,… pero es lo que tenía a mano.

[Libro] Casa de Soles

Literatura

Cuando hace un par de meses releía El sol desnudo de Isaac Asimov, sin darme cuenta inicié una reacción en cadena que me ha metido en una situación curiosa. La «space opera» ha sido de siempre una de mis variantes preferidas del género de la ciencia ficción. Pero al mismo tiempo, también ha sido un subgénero en el que he encontrado muchos truños y que me ha hecho ser cuidadoso con lo que leo. Ahora accedo a una «space opera» literaria de ciento a viento, con cuidado, salvo ciertos autores que me proporcionan más entretenimiento que otra cosa. El caso es que tras la lectura de la obra mencionada al principio, me entraron ganas de leer la versión actualizada y renovada de una de mis favoritas, El viaje interminable de Marion Zimmer Bradley, que encargué en versión electrónica y en inglés, no parece estar traducida al castellano, bajo el título The Endless Universe. El Universo interminable.  Está en espera, porque tardó un tiempo en estar disponible, y alterno géneros cuando leo obras de ficción. El caso es que como consecuencia de este encargo, Amazon me mandó sugerencias sobre el género, y una de las propuestas era el libro que traigo hoy, de un escritor que no había leido nunca y que tenía curiosidad, Alastair Reynolds. Y en general, ya puedo adelantar que me he llevado una agradable sorpresa.

Casa de soles
Alastair Reynolds; traducción de Álvaro Sánchez-Elvira Carrillo
La Factoría de Ideas (Solaris ficción), 2012

Nos encontramos millones de años en un futuro, en una galaxia en la que se han desarrollado, y muchas veces desvanecido, un sinnúmero de civilizaciones humanas o de especies de origen humano, e incluso alguna de inteligencia artificial mecánica. Por el espacio viajan en ciclos de 200.000 años los «shatterlings» del clan Gentian, 999 de ellos clones de Abigail Gentian, con sexos diferenciados. Más uno de ellos que es la propia Abigail, integrada en su momento, seis millones atrás entres sus clones como uno más. Gracias a sus mejoras biológicas, su capacidad de viajar a velocidades relativísticas, y de dominar el paso del tiempo, son capaces de recorrer la galaxia, recogiendo la historia de la misma y realizando impresionantes obras de ingeniería espacial. Cada 200.000 años se reunen y ponen en común sus recuerdos y experiencias. Existen otros clanes de «shatterlings», clones de otros contemporáneos de Abigail. Entre todos forman La Ciudadanía. Suele viajar solos. Pero hay una excepción. Campion en su Dalliance y Purslane en su Alas Plateadas de la Mañana, la nave más veloz de los clanes, viajan juntos. Y están enamorados. Lo cual no está bien visto. Se acerca el momento del nuevo encuentro del clan, pero una serie de peripecias les lleva a llegar tarde y con un invitado, Hesperus, una inteligencia mecánica. Esto les permite no caer en una emboscada que acaba con casi todo el clan, quedando poco más de 50 supervivientes, que tendrán que desentrañar el misterio de la emboscada, y algunos otros que llevan ocultos durante 3 millones de años.

Desgraciadamente no tengo fotos de las estrellas, supernovas o planetas que visitan Campion y Purslane; así que me quedo en este planeta, en Nueva York, en una tarde en el ferry de Staten Island en el que el sol fue el protagonista.

Desgraciadamente no tengo fotos de las estrellas, supernovas o planetas que visitan Campion y Purslane; así que me quedo en este planeta, en Nueva York, en una tarde en el ferry de Staten Island en el que el sol fue el protagonista.

La obra se divide en ocho partes. El primer capítulo de cada una de ellas está dedicado a conocer la historia de Abigail Gentian, en «flashback», mientras que el resto de los capítulos son narrados en primera persona alternativamente por Campion y Purslane. Lo cual dinamiza mucho la comprensión global de lo que está sucediendo en la historia.

Esta obra me ha sorprendido muy positivamente. La capacidad de realizar con razonable dinamismo una aventura espacial que transcurre en miles de años, con naves que cruzan la galaxia a fracciones muy elevadas de la velocidad de la luz nos sumerge en una aventura sumamente entretenida, que curiosamente sólo flojea en los capítulos en los que los Gentian permanecen parados en un planeta. En general, Reynolds nos propone un universo capaz de ser escenario de historias de buen nivel, y en las que trata algunos de los temas universales de la literatura general, o la de ciencia ficción en particular. La amistad, el amor, el sentimiento de pertenencia a un grupo por disperso que pueda estar, el ancestra miedo de los seres humanos a las inteligencias artificiales que tanto ha dado de sí en la ficción literaria o cinematográfica, …

Es cierto que Reynolds, que es científico astrónomo de formación, es capaz de crear un universo que gustará a los partidarios de la ciencia ficción dura. Que respeta de forma razonable los postulados conocidos de ciencia moderna. Se toma alguna licencia, claro está, pero es bastante convincente. Sin embargo, aunque plantea los temas importantes de las relaciones humanas, no siempre los desarrolla con la habilidad necesaria. Crea dos personajes, Campion y Purslane, que son un bombón. Empatizas con ellos inmediatamente. Son los más humanos de todos sus congéneres, los más apasionados. Son audaces y generosos. Pueden defenderse, y pueden matar, pero no sin necesidad. Son aptos para la empatía con quienes son distintos. Y están enamorados. Y debén ser muy muy guapos. Uno se enamora de Purslane con facilidad. Pero Reynolds creo que no les saca todo el partido.

En cualquier caso, estamos ante una novela que me ha gustado bastante, incluso con sus altibajos y aspectos perfectibles. Tal es así que he buscado y leeré en cuanto pueda su antecesora, Thousandth Night, que siendo una historia independiente, sucede en el mismo universo y con personajes comunes. Es una novela corta. En fin, para quienes gusten de la buena ciencia ficción, una lectura recomendable, con momentos muy inspirados.

Y aun me queda alguna «space opera» extra que leer. Me va a llevar un tiempo todo esto, ya que procuraré intercalarlas con otras obras de otros géneros.

Programamos nuestro viaje en el ferry para coincidir con el ocaso, momento en que el sol que ilumina nuestras casas, se ocultó tras el horizonte en Nueva Jersey.

Programamos nuestro viaje en el ferry para coincidir con el ocaso, momento en que el sol que ilumina nuestras casas, se ocultó tras el horizonte en Nueva Jersey.

[Cine] El juego de Ender (2013)

Cine

El juego de Ender (Ender’s Game, 2013), 10 de noviembre de 2013.

Desde que supe que estaba haciendo una adaptación cinematográfica de la más famosa  novela de Orson Scott Card, no tuve la menor duda de que cuando la estrenasen iría a verla. Aunque tal y como discurre en estos principios del siglo XXI el cine de ciencia ficción la probabilidad de decepción sea alta. Pero bueno. Aunque lamentablemente no han llegado a Zaragoza más que versiones dobladas, nos encaminamos a una sesión matinal de este domingo para ver la adaptación que de esta famosa novela nos ofrece Gavin Hood.

El argumento nos cuenta la historia de Ender Wiggins (Asa Butterfield), un muchacho, un «tercero» en una sociedad en la que sólo se admiten como norma general dos hijos, décadas después de una tremenda guerra contra invasores alienígenas, los «insectores», que tuvo a la humanidad al borde de la extinción. Candidato a la escuela de guerra, donde se preparan a los futuros líderes de la flota estelar que se está preparando para eliminar para siempre la amenaza de esa especie alienígena, donde previamente fracasaron su hermano y su hermana, llama la atención del Coronel Graff (Harrison Ford), responsable de la misma, que ve en él el futuro líder que necesitarán para comprender la estrategia contra una especia cuya mentalidad no alcanzan a comprender.

El sol poniente

Película con abundantes cuerpos celeste. En esta tenemos la Tierra y el Sol.

Tres aspectos voy a comentar de esta película:

Las cuestiones técnicas: Tratándose de una «space opera» que se desarrolla en naves y estaciones espaciales, con ambientes extraplanetarios y alienígenas, no aporta gran cosa con respecto a lo que estamos acostumbrados a ver. Intenta respetar algunas leyes físicas en su realización pero no destaca por nada en especial. No ha buscado deslumbrar en este aspecto, simplemente aprovecharse de modos de hacer ya previstos. Los sueños y la interactividad con el juego en la tableta son de una animación digital mejorable.

La historia en general que nos cuenta está llena de tópicos. El joven inadaptado, distinto, imaginativo, que consigue ser líder de otros inadaptados distintos, no tan imaginativos pero buena gente, y que tiene que reafirmar su propia personalidad y asumir las tremendas responsabilidades que se le ofrecen. Esta historia está llevada con dignidad pero sin brillantez. Poca originalidad, mucho tópico y una efectividad razonable.

La comparación con la obra literaria, que se sostiene a duras penas. Por mi parte, estoy hablando de la comparación con algo que leí a finales de los años 80, pero de la que conservo suficientes recuerdos para establecer esta comparación. En primer lugar, tengo que decir que me resultó confuso el mensaje de la novela original. Me pareció excesivamente militarista, aun cuando hay opiniones para todos los gustos al respecto. Pero sí que tiene alguna reflexión interesante. Recuerdo el agobiante entorno en el que se mueve el joven Ender, recuerdo que los dos hermanos del chaval eran menos planos como caracteres y más trascendentes, recuerdo que era una historia bastante más compleja y con más matices. Esas sensaciones no las he tenido con la obra fílmica. Se han simplificado mucho las tramas y la historia, y no está bien llevado el agobio y la responsabilidad del joven, con horas y horas y horas antes las máquinas de juegos de guerra en las que presuntamente se prepara. Por supuesto, sabiendo cómo termina, la sorpresa final no resulta tal, y la he visto con cierto escepticismo, sobre si la reacción del muchacho se puede derivar de la historia que me han contado. Hay falta de sutilileza y matiz.

Las interpretaciones son normalitas. El doblaje en castellano es bastante flojo, tirando a malo especialmente en el caso del chico protagonista, así que no me atrevo a suspender la interpretación original que está excesivamente adulterada por este hecho. Ford no ha envejecido bien como intérprete, muchos llevamos años notándolo, y la breve interpretación de Ben Kingsley sabe a poco, en un personaje excesivamente desarrollado en grandes y poco definidos trazos. Anecdótica la presencia de la joven Hailee Steinfeld, que no responde, ni le dan ocasión a las expectativas que despertó con su primer gran papel.

Película entretenida, pero floja en realidad sobre una obra literaria que muchos habían vaticinado como inadaptable al cine. No me atrevería a decir tanto, pero desde luego esta no es la adaptación que habríamos esperado. Anecdótica.

Valoración

  • Dirección: ** Ni destaca por su nivel técnico ni por su interpretación y conducción de la historia.
  • Interpretación: *** Le concedo el beneficio de la duda, ante un doblaje que no me ha gustado nada.
  • Valoración subjetiva: ***  Aunque rondando el suspenso, es lo suficientemente entretenida como para ser considerada una película pasable de tipo palomitero.
La luna creciente

Y en esta, la Tierra y la Luna. Todas desde el camino de la Alfranca, a las afueras de Zaragoza.

[Cine] Gravity (2013)

Cine

Gravity (2013), 7 de octubre de 2013.

Me he estado pensando durante un par de días lo que iba a escribir en esta reseña. Esta película de ficción científica llegaba a las grandes pantallas de nuestro país con unas críticas fabulosas. Todo eran superlativos positivos hacia la película de Alfonso Cuarón, un director al que le he visto en alguna ocasión maneras más que interesantes. Aunque también algún pestiño. Incluso dirigió la única película de la saga Harry Potter que desde mi punto de vista es digna de recuerdo más allá del pasatiempos banal. Añádase que la space opera es uno de mis géneros favoritos en lo que a ciencia ficción/ficción científica, si es que entendéis que hay una diferencia, se refiere. Con todos estos antecedentes, y a pesar de que el reparto no me pareciese especialmente atractivo, acudimos a la sala de cine a ver la película en versión original y 3D con altas expectativas. Y salí con cara de circunstancias. Me explicaré. Si puedo.

La cosa va de que una misión de las lanzaderas espaciales, ya retiradas de circulación, de la NASA se encuentra en órbita realizando el mantenimiento del telescopio espacial Hubble. A propósito de no sé que estupidez catastrófica que se supone que hacen los rusos, una lluvia de basura espacial provoca que todos los miembros de la expedición mueran, salvo dos de ellos; el comandante de la misión Matt Kowalski (George Clooney) y la doctora Ryan Stone (Sandra Bullock), encargada de algunas de las tareas de mantenimiento mencionadas, y que estaban en plena actividad extravehicular en el espacio. A partir de ahí, todo será una odisea para mantenerse en vida e intentar volver a la Tierra.

Primera afirmación que quiero hacer con rotundidad. Me parece una de las películas mejor y más meritoriamente filmadas que he visto en mucho tiempo, y probablemente de lo mejor que he visto en mi vida. Ya digo que las pejigueras científicas que ya se han comentado por la red de redes me parecen lo de menos, ya que es prácticamente imposible la fidelidad científica al cien por cien en una película de estas características, y que hay una serie de licencias necesarias para que haya película y una historia que contar. Es cierto que mucho de estas casualidades del guion suenan a «serendipias», como las llaman los modernos, imposibles. «Serendipias» es un anglicismo de lo que siempre se ha llamado en mi casa chiripa. Una casualidad afortunada. Pero me valen con tal de que haya una historia que contar.

Segunda afirmación que quiero hacer con la misma rotundidad. Tal y como se perfila y dibuja el personaje protagonista que interpreta Bullock no hay forma que me crea, ni harto de vino, esta historia. No me lo trago. Ni de coña. Una individua que no entendemos desde el principio porque alguien la pone en órbita, con la actitud que tiene, con su nivel de conocimientos y entrenamientos, ni por la combinación de casualidades más remota que me pueda imaginar, como la que me cuentan, me puedo creer que sobreviva ni cinco minutos en la situación en la que se encuentra. Que no. Que no me lo trago. Que no entro. Que puedo pasar por muchas cosas, pero que no compro el personaje. Por más que lo intento. ¡¡¡Pero que me estás contando Maripili!!! Nones. Res de res.

Lo cual es paradójico con el hecho de que la actriz, que particularmente nunca me ha gustado gran cosa, creo que lo hace bastante bien. En un personaje que no me creo, pero lo hace bien. Lo de Clooney me parece más anecdótico. Salvo una escena que me chirría mucho y que tampoco me gusta nada, prácticamente sólo escuchamos su voz y vemos su cara detrás de un cristal. Así que hay poco que valorar. Anecdótico es también que Ed Harris repita papel, aunque no le veamos nunca, sólo escuchemos su voz.

Y así me encuentro con una tremenda paradoja. Una película excelentemente realizado y muy bien interpretada me ha dejado totalmente frío por culpa de la definición del principal personaje protagonista. Y no lo puedo expresar de otra forma. Como digo, salí del cine con cara de circunstancias. No entendía, nada. Y por ello he necesitado un día más de la cuenta para poner en orden mis ideas y escribir este comentario.

Valoración

  • Dirección: ****. Soberbia realización; ni siquiera me molesta que este en 3D (lo cual no quiere decir que me guste el 3D).
  • Interpretación: ****. Creo que es la mejor interpretación que le veo a la protagonista.
  • Valoración subjetiva: ***. Puedo aceptar pulpo como animal de compañía, pero no que un personaje como el protagonista pase por lo que pasa.
Sección de astronomía y estudios de la Tierra en el Museo de Historia Natural

Hace poco más de una semana visitaba las secciones de astronomía y estudios de la Tierra en el Museo de Historia Natural de Nueva York. Con sesión de planetarios incluida. Curiosamente, pese a la buena fama que lleva y las referencias tan estupendas que me habían dado, también es un museo que me defraudó. Y mucho.

[Libro] El sol desnudo

Literatura

Antaño dedicaba mucho más tiempo a la lectura de libros. Supongo que hoy en día, hay numerosas alternativas para ocupar tu tiempo, o simplemente mis rutinas impiden que me cunda tanto, pero leo menos. Por lo tanto, normalmente sólo en muy raras ocasiones leo libros previamente ya leídos. Me dedico a cosas nuevas para mí.  Pero hace unos días después de ver una película de ciencia ficción, en el improvisado «cine-forum» cervecero posterior, surgió un comentario sobre la obra de ficción de Isaac Asimov. En concreto, Asimov nos hablaba en sus obras de la serie de robots de una Tierra superpoblada, hacinada, recogida en grandes ciudades envueltas en cúpulas de acero, dominada política y estratégicamente por los mundos espaciales, con población escasa, con alto nivel de vida y con economías basadas en la tecnología robótica. No faltaban analogías. Aquella serie de libros que leí en mi época de universitario, hace ya un buen montón de años, tenían un nivel irregular, unos mejores y otros peores. Pero había uno, el primero que leí de Asimov, junto con El fin de la eternidad, uno de mis favoritos aunque de tema distinto, del que tenía un recuerdo muy débil pero con la sensación de que era interesante. Así que lo he recuperado. Se trata de…

El sol desnudo
Isaac Asimov; traducción de Tony López
Ediciones Orbis; Barcelona, 1985

Ocaso

El sol desnudo, Solaria, quizá otra versión de la Tierra, con sus impresionantes ocasos, que deberían aterrar a los primitivos humanos cuando se llevaban la luz con ellos. Pero bellos, como los que se pueden contemplar desde el Cabo Formentor en Mallorca,…

Elijah Baley es un policía de la Tierra que en el pasado investigó con la ayuda de un robot de aspecto exterior indistinguible de los humnos, Daneel Olivaw, procedente de uno de los cincuenta mundos espaciales que tienen sometido al planeta de origen a una especie de bloqueo interplanetario. En esta ocasión, se solicitará que Baley con Olivaw acuda al planeta Solaria para resolver el asesinato de Rikaine Delmarre, siendo la principal sospechosa su esposa, la atractiva Gladia Delmarre. Pero Solaria y la Tierra son mundos opuestos. Mientras que Baley vive bajo las grandes cúpulas que protegen las ciudades terrestres del exterior, y ha desarrollado la agorafobia que padecen todos los habitante de la Tierra, los habitantes de Solaria, escasos y servidos por ejércitos de robots no tienen interacciones personales entre sí, sólo se comunican o se visualizan a distancia, y han desarrollado una intensa fobia a la presencia cercana de otro ser humano.

Este libro comparte muchas de las características generales, virtudes y defectos, del resto de la obra de ficción de su autor. Son libros que se leen bien, con gran capacidad de expresar conceptos científicos son sencillez haciéndolos aptos para un público amplio, aunque ha cambio corren el riesgo en caer en una excesiva simplicidad conceptual e incluso en la ingenuidad. Asimov juega a sociólogo a la hora de contrastar dos sociedades humanas con evoluciones extremas, no siempre con solidez desde mi punto de vista. Por otra parte, forma parte de un conjunto de obras que junto con las de otros escritores de ciencia ficción o divulgadores científicos proponen la investigación y el viaje espacial como una necesidad para la supervivencia de la especie a largo plazo. Y por supuesto, forma parte también de la larga reflexión que a lo largo de su obra encontramos sobre la convivencia del ser humano con hipotéticas entidades de inteligencia artificial suficientemente avanzadas o evolucionadas, representadas por los robots de cerebro positrónico, presentes en muchas de sus novelas y relatos cortos.

Ocaso

… o desde el yacimiento arqueológico del Cabezo de Alcalá, en Azaila, aquíe en Aragón,…

Mi recuerdo de la primera lectura del libro estaba algo difuminado pero era más positivo que la impresión que he sacado en esta segunda lectura. Tras el ambiente tecnológico, tras su apariencia de space-opera, nos encontramos con una obra que en esencia es una whodunit similar en estructura y desenlace a las que nos ofrecía Agatha Christie. Y esta no es precisamente, salvo con alguna obra puntual, santo de mi devoción. Si queremos conocer buenas reflexiones sobre la interacción con inteligencias artificiales, yo sugiero acercarse mejor a cualquiera de sus colecciones de relatos cortos sobre robots. Sobre la exploración espacial y sus consecuencias, desde luego hay que acercarse a su trilogía original de la Fundación y alguna otra obra suelta destacable. Aunque en lo que se refiere al viaje espacial hay otros autores más interesantes. Siempre he tenido debilidad por la escasamente reconocida pero interesante Viaje interminable de Marion Zimmer Bradley. Pero tampoco nos vamos a poner negativos, porque es una buena obrita de entretenimiento, que se lee fácil y rápido, y que sirve para pasar el rato.

Ocaso

… o también en Aragón, desde los altos de la Sierra de Alcubierre.

[Libro] We’ll Always Have Paris

Literatura

Encontré este libro recomendado hace unas semanas, un libro de relatos de Ray Bradbury, la última colección que se publicó de este autor antes de morir. No he leído más que una pequeña parte de la obra de este escritor, pero simplemente con dos de sus novelas más conocidas, Farenheit 451The Martian Chronicles (Crónicas marcianas), ya se justifica considerarlo uno de los nombres importantes de la ciencia ficción. Aunque siempre me ha costado mucho el reduccionismo que supone esta etiqueta en obras como las mencionadas, que hablan mucho de la sociedad humana actual. Y siempre ese tono poético que encontramos en su escritura. Así que me decidí a leer en versión electrónica este conjunto de relatos, aun con la dificultad añadida de hacerlo en su idioma original. Cosa que viene bien para refrescar el inglés, y para el bolsillo, porque los libros electrónicos en ese idioma tienen precios más racionales que los delirantes de las editoriales en español. Que luego se extrañan de la piratería… Veamos pues que ha dado de sí este «siempre nos quedará París».

We’ll Always Have Paris
Ray Bradbury
Harper Voyager, 2012
Edición electrónica

Nos encontramos ante un conjunto de relatos de distinta longitud, ambiente y temas, muy heterogéneo, en el que quizá el denominador común, como indicaba el artículo que he enlazado al principio y que nos lo recomendaba, es la nostalgia y la melancolía. En muchos de ellos percibimos siempre en los personajes protagonistas un sentimiento de pérdida. De la persona amada, de una época de la vida, de su hogar, de su planeta,… Todo ello con ese tono próximo a la poesía que es típico del autor, y que se adapta tan bien a este tipo de enfoques. Luego, el modo de tratar las situaciones es diversos. Jugar con paradojas, con lo cotidiano convertido en extraordinario o al contrario, con la ciencia ficción, con la fantasía o lo sobrenatural, cualquier enfoque es válido como forma de transmitirnos un sentimiento, una sensación o un mensaje.

Museo del Louvre

El título del libro corresponde a uno de los relatos. Así que nos iremos a París, al Museo del Louvre, por ejemplo.

He de decir que mi acercamiento a este libro probablemente no ha sido el adecuado. Bradbury es un autor profundo, que juega con el simbolismo y con las metáforas. El subtexto es importante en sus obras. Así que una lectura casual, aprovechando tiempos muertos o recorridos en autobús quizá no sea la forma más adecuada de abordar esta colección de cuentos. Y menos si optas en la versión en inglés, única posible para mí ya que la versión castellana no se ha traducido y publicado todavía. Es una obra que exige concentración y reflexión. Como casi todo lo que había leído previamente del autor. A pesar de que la etiqueta «ciencia ficción» muchas veces se asocia con literatura de evasión, con Bradbury no es así. Su obra no tiene nada que envidiar en profundidad a otros géneros socialmente más prestigiosos.

Dicho lo cual, sólo me queda invitar a quienes se manejen con la lengua de Shakespeare, con los condicionantes señalados, a acercarse a este autor a través de cualquiera de sus obras, por ejemplo esta que comento hoy. Aunque yo siempre tendré un espacio especial reservado a esas melancólicas, poéticas, duras y desesperanzadas crónicas marcianas. Como terminan en el artículo en Papel en blanco que me hizo llegar a este libro… siempre nos quedará Marte… no puedo estar más de acuerdo.

Arco del Triunfo

Con evidentes resonancias «casablanquianas», claro. Aunque en esta ocasión, no desfilan los nazis por los Campos Elíseos y L’Etoile.