[Cine] Blade Runner; escuchar las «lágrimas en la lluvia» de nuevo

Cine

Blade Runner (1982); vista, de nuevo, el viernes 20 de marzo de 2015.

Nota previa: Me parece absurdo tener que avisar de «spoilers» sobre una película con más de treinta años de vida, pero por si hay alguno por ahí que todavía se tiene que caer del guindo, seguro que en las líneas siguientes se destripa el argumento del filme.

Creo que no es la primera vez que os hablo de Blade Runner (y aquí, y aquí), entre otras ocasiones)  en este Cuaderno de ruta. Para mí es una de las obras cinematográficas de la ciencia ficción. No manifiesto, ni de lejos, el mismo entusiasmo hacia la novela corta de Philip K. Dick en la que se basa y que también leí en su momento.

La última vez que referencié de alguna forma esta magnífica producción fue hace pocas semanas, cuando comenté la enésima aproximación al tema de los androides de aspecto humano y la inteligencia artificial. Una aproximación que llega ni de lejos a la calidad y a la profundidad que Ridley Scott nos ofreció en la aventuras del blade runner Deckard (Harrison Ford) en una paradójica Los Ángeles en la que siempre llueve y a veces nieva. El enfriamiento global en lugar del calentamiento global como escenario cuasiapocalíptico.

No se me ocurría que fotografías poner adecuadas al tema de la película de hoy. Así que me salgo por la tangente, y os muestro algunas diapositivas recientemente digitalizadas de un viaje que hice a Bilbao en noviembre de 2000.

No se me ocurría que fotografías poner adecuadas al tema de la película de hoy. Así que me salgo por la tangente, y os muestro algunas diapositivas recientemente digitalizadas de un viaje que hice a Bilbao en noviembre de 2000.

Es la cuarta vez que veo la película en pantalla grande. La vi con 19 años en el verano de su estreno en España. La película tiene siete u ocho versiones, siete u ocho montajes distintos. Esa que yo vi por primera vez era la destinada en el momento de su estreno al mercado internacional, que se supone era algo más cruda que la destinada al mercado doméstico estadounidense. La vi en los años noventa cuando se anunció por primera vez que había un montaje distinto que modificaba la historia, del que también hubo varias versiones hasta que se anunció el «montaje del director» en 1992. Poco después se estrenó en España en sala grande y la volvía a ver. Este mismo montaje fue el que vi en 2006 en la filmoteca de Zaragoza. Y por último está el llamado «montaje final» que es el que tengo yo en DVD en casa, y que el pasado viernes pude ver por primera vez en pantalla grande. Entre las versiones de 1982 y la de 1992 hay diferencias sustanciales que cambian el sentido de la película, entre la de 1992 y la de 2006 estas diferencias no son tan notables. Si acaso sirven para reafirmar el significado que desde 1992 le damos muchos aficionados a la película.

Porque hace tiempo que entendemos que Deckard es un replicante, el que hace que las cuentas salgan. Seis que escaparon de las colonias, más uno experimental en las oficinas de Tyrell Corporation. Si hay uno que queda frito electrocutado antes de que empiece la película. Si Rachael (Sean Young) es la experimental de Tyrell Corporation. Si Deckard retira a Leon (Brion James), Zhora (Joanna Cassidy) y Pris (Daryl Hannah). Si Roy Batty (Rutger Hauer) «muere» cuando ya tenía a Deckard derrotado… Falta uno, ¿verdad? Si a eso sumas los unicornios y las fotos… no sé cómo se puede discutir todavía la naturaleza de Deckard.

En aquel momento, el monumento actualmente más emblemático de Bilbao, el museo Guggenheim, llevaba poco tiempo abierto, y el poco tiempo libre del que dispuse en aquella visita de trabajo fue para visitarlo.

En aquel momento, el monumento actualmente más emblemático de Bilbao, el museo Guggenheim, llevaba poco tiempo abierto, y el poco tiempo libre del que dispuse en aquella visita de trabajo fue para visitarlo.

Y la naturaleza de Deckard es lo de menos. Porque si el tema central de la película, elaborado a través de una excelente trama de cine negro en lugar de la pedantería psicológica de hace un par de semanas, es la naturaleza de la humanidad, la naturaleza de la inteligencia, qué es ser persona, qué significado tiene la muerte, y el instinto de supervivencia de quien está vivo, el personaje principal, el que realmente alimenta nuestras reflexiones no es Deckard, ni Rachael, ni la palabrería de Eldon Tyrell (Joe Turkel), sino la energía, el ímpetu, el deseo de saber y el ansia por sobrevivir de Roy Batty, que con cada revisión que hago del filme, sea en la pantalla grande o en la pantalla de mi televisor, se me presenta cada vez más como el auténtico protagonista de la función. Y sobre todo, el fabuloso monólogo de Batty, Lágrimas en la lluvia, que es lo que definitivamente llena, no de personalidad, sino de humanidad al Nexus 6. Cuando se lamenta por la pérdida de los recuerdos y las experiencias que acarrea la «muerte», la no existencia.

I’ve… seen things you people wouldn’t believe… Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I watched c-beams glitter in the dark near the Tannhäuser Gate. All those… moments… will be lost in time, like tears… in… rain. Time… to die…

Ese es el momento cumbre de la película. El fundido a negro cuando se cierran las puertas del ascensor, tras encontrar el pequeño unicornio de papel en la huida de Deckard y Rachael… sólo es la forma elegante de terminar una historia que no termina aquí, pero que inteligentemente se deja al espectador para que la continúe en su propio pensamiento. Como crea conveniente. Independientemente de la interpretación que le quieran dar sus creadores y protagonistas.

Sólo me queda añadir un cosa… Me parece un herejía, un oportunismo lamentable, que un fabricante de teléfonos mancille el nombre «Nexus-6», asignándolo a uno de sus estúpidos terminales. Por perfecto que sea, nunca se me ocurriría compra una desvergüenza tal. Y si alguien no ha visto todavía la película, ya está tardando.

Tenía olvidades y sin digitalizar aquellas diapositivas, realizadas con la Olympus mju-II, qué excelente cámara, en el marco de unas jornadas sobre evaluación de tecnologías sanitarias, muy interesantes. Pero que no avanzaron por el terreno de las tecnologías que puedan llevar a la creación de vida artificial o androides de carne y hueso... "skin jobs", pellejudos en la versión española, apelativos a los que se homenajearía posteriormente en la versión moderna de Galactica...

Tenía olvidades y sin digitalizar aquellas diapositivas, realizadas con la Olympus mju-II, qué excelente cámara, en el marco de unas jornadas sobre evaluación de tecnologías sanitarias, muy interesantes. Pero que no avanzaron por el terreno de las tecnologías que puedan llevar a la creación de vida artificial o androides de carne y hueso… «skin jobs», pellejudos en la versión española, apelativos a los que se homenajearía posteriormente en la versión moderna de Galactica…

[Cine] Ex machina (2015)

Cine

Ex machina (2015); vista el miércoles 11 de marzo de 2015.

Las inteligencias artificiales han sido objeto de muchas aproximaciones en el ámbito de la literatura, el cine y la ficción televisiva. Bien es cierto que hasta recientemente no fueron denominadas así. Eran robots, o computadoras, o androides si adaptan una forma y aspecto similar al ser humano, incluso hasta parecer indistinguibles de este último. Pudo ser una inteligencia enferma como HAL 9000, o astuta y leal como R2D2, o servicial como Robby. Sorprendentemente humana como Roy Batty, seductora, peligrosa y compleja como Caprica 6, o apocalíptica como el T-800 Modelo 101. Es curioso que una de las película que más hizo por la difusión en la ficción cinematográfica del término inteligencia artificial (IA) fuera una moderna adaptación no especialmente conseguida del Pinocchio de Collodi, que últimamente se está reivindicando un tanto. Y muchas que me dejo, porque no puedo ser exhaustivo en una entra de este blog.

En la literatura, Isaac Asimov les otorgó unas leyes de obligado cumplimiento insertadas en su programación, porque auguró que el ser humano acabaría temiendo a sus propias criaturas. Temor que se ha materializado en varias de las referencias anteriores. También en alguno de los propios relatos de Asimov se aventuraba la posibilidad de que una inteligencia artificial lo suficientemente avanzada se viera a sí misma como más humana y más inteligente que los humanos que la crearon. Este temor fue bautizado como complejo de Frankenstein por el propio Asimov, en honor al personaje creado por Mary Shelley, y en general se ha transmitido en la cultura popular y literaria como el escenario apocalíptico denominado como la rebelión de las máquinas.

Parece ser que los exteriores de la película están rodados en Noruega, así que nos iremos para allí.

Parece ser que los exteriores de la película están rodados en Noruega, así que nos iremos para allí.

Toda esta introducción viene al caso, porque habiendo leído a priori las sinopsis de la película, no era especialmente partidario de ir a verla. A pesar de que había leído también alguna crítica positiva de la ópera prima como director de Alex Garland, y que el público votante de IMDb parece entusiasmado con ella. Claro que también lo está con las aventuras de «Caracartón» Neo, otra variante de lo comentado anteriormente, y a mí me ha parecido siempre un soberano aburrimiento. Rarito que soy para este género, que por otra parte me apasiona. Me terminaron de convencer por aquello de que la «prota» es una chica sueca que se está poniendo de moda, y porque mejor ir al cine y luego a tomar unos chismes, que quedarse en casa una tarde de ambiente primaveral.

La historia nos cuenta como Caleb (Domhnall Gleeson), un programador empleado en la multinacional informática del rico y excéntrico Nathan (Oscar Isaac), gana una «lotería» por la que irá a trabajar con su jefe en un emplazamiento secreto, de altísima tecnología, perdido en unas montañas. Y es que allí Nathan está desarrollando una inteligencia artificial, Ava, con un cuerpo de robot y el rostro de Alicia Vikander, la sueca. En aquel lugar perdido sólo una asistenta, Kyoko (Sonoya Mizuno), que utiliza para sus tareas domésticas una indumentaria sorprendentemente sensual, hará compañía a los dos maromos. El trabajo de Caleb será averiguar si Ava reúne las características propias de una inteligencia artificial semejante a una inteligencia humana, pasando un «sui generis» versión del test de Turing (de verdad que el test de Turing no es así, que el juez de la prueba tiene que ser ciego al aspecto de la «inteligencia» que pasa la prueba).

Lagos o fiordos, bosque, cascadas,... de todo sale en la película...

Lagos o fiordos, bosque, cascadas,… de todo sale en la película…

Realmente, a mí esta película no me ha enganchado. Especialmente porque me parece que tiene unos diálogos absolutamente inverosímiles para una gente que van por el mundo de tecnólogos y científicos. La cháchara llega a tener momentos de pedantería cuasi insoportable, haciendo que la «suspensión voluntaria de la incredulidad» con la que como espectador acudo a una obra de ficción que hecha añicos antes de finalizar el primer tercio de la película. El resto,… no es más que unas excusa para en un momento dado mostrar en pelotas a las hipersexualizadas protagonistas femeninas, echarle unas gotitas de gore cibernético al asunto y acabar con un final que es previsible desde la mitad de la película.

Realmente, no sé si la versión original resultará mejor que la versión doblada al castellano que vimos. Quizá el reparto hace todo lo que puede por salvar el asunto, me parece que todos los intérpretes, o al menos Isaac y Vikander. Gleeson me genera más dudas, y Mizuno se limita a moverse con gracia y a estar muy buena. Y esto último lo consigue con nota.

Tenía la impresión de que no me iba a convencer esta película y así ha sido. Quizá no sea tan catastrófica como lo he planteado. O sí. Ya he dicho que soy rarito para este género. Yo, no la recomiendo. Pero allá cada cual. Y parece que este fin de semana han estrenado otra con robots inteligentes… lo cierto que tampoco me apetece mucho, pero no me atrevo a asegurar nada sobre si la veré o no.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
En cualquier caso, es muy mala señal cuando se sobran diciendo que llevan dos horas sobrevolando en helicóptero las propiedades del mandamás de la empresa.

En cualquier caso, es muy mala señal cuando se sobran diciendo que llevan dos horas sobrevolando en helicóptero las propiedades del mandamás de la empresa.

[Cine] El destino de Júpiter (2015)

Cine

El destino de Júpiter (Jupiter Ascending, 2015); visto el domingo 8 de febrero de 2015.

Esta película me producía una serie de sentimientos contradictorios antes de verla. Después de verla están mucho más definidos. Pero no nos adelantemos. La película la vimos en una sesión matinal, primera salida a la calle después de 48 horas encerrado por la gripe, en versión lamentablemente doblada. Lamentablemente por doble motivo; porque las películas se doblan, y porque la traducción del doblaje es asimismo lamentable. También es lamentable la traducción del título. Se podría haber traducido perfectamente al castellano como Ascendente Jupiter, manteniendo el doble sentido del título en inglés, que se pierde con la tontada esa del «destino».

Motivos de desconfianza a la hora de ver este filme es que está dirigida por los hermanos Wachowski, Andy y Lana, dos de los más sobrevalorados directores actuales gracias, o por culpa, a la trilogía Matrix, todavía más sobrevalorada desde mi punto de vista. Una serie de películas que tenían algunos logros en el aspecto visual y técnico no desdeñables, pero mucho mucho mucho mucho más vacuas de lo que la inmensa mayoría de sus fans estarían dispuesto a reconocer ni aunque los matasen. Y lo malo es que crearon escuela. En lo de realizar productos vacuos de ciencia ficción, digo. Pero por otra parte, el atrevimiento de adaptar El Atlas de las nubes (Cloud Atlas), algo tremendamente difícil, y que les quedase un producto mucho más razonable de lo esperado, les es de agradecer. Es cierto que había un tercer director, también irregular en su trayectoria. Ahí fueron capaces de poner su enorme imaginación visual al servicio de una historia infinitamente más interesante que las aventuras del «Caracartón«. Elemento para la esperanza. Esperanza alimentada por una avance o tráiler bastante conseguido. Y un reparto que no estaba nada mal.

Pocas fotografías recientes... ni apropiadas al desmán cinematográfico de la semana...

Pocas fotografías recientes… ni apropiadas al desmán cinematográfico de la semana…

Pero vamos con la cruda realidad. La película nos cuenta la historia de Jupiter Jones (Mila Kunis), quien con ese nombre resulta que es una inmigrante irregular rusa, huérfana de padre, que se gana la vida limpiando casas. Especial interés muestran los directores en enseñar como limpia inodoros. Pero resulta que es la reencarnación genética de una noble galáctica, porque resulta que la humanidad no procede de la Tierra sino que desde hace millones y millones de años domina la galaxia, y está muy avanzada, y hay unos nobles muy malos y egoistas,…. y bla bla bla bla… y llega el héroe que la salva de que la apiolen, una tal Caine Wise (Channing Tatum),… y bla bla bla bla,… y sale Sean Bean, que sorprendentemente no muere a las primeras de cambio…. y bla bla bla bla,…. y muchos fuegos artificiales, explosiones, y bla bla bla bla,…. y un montón de escenas copiadas de Star Wars («inspiradas» dirán algunos),… y….

¿Hace falta que diga más? Nuevamente un prodigio de efectos visuales y pirotecnia al servicio de una historia con muchos tópicos y poco interés, y con un guion que por momentos nos muestra escenas de absoluto sonrojo, empeoradas por una traducción en el doblaje absolutamente penosa…

Así que recupero alguna cosa tomada con película el año pasado...

Así que recupero alguna cosa tomada con película el año pasado…

El reparto… por ilustre que sea, poco puede hacer por resolver el tema. la chica protagonista, que tan buena impresión había producido en otras películas, aquí resulta una pesadez. Y Eddie Redmayne, que también sale por ahí, qué queréis que os diga,… salvo que consideremos esta película como una parodia, que no parece que sea la intención, caso de haber sido estrenada a tiempo podría haber sido simultáneamente candidato en estos momentos a los óscar y a los razzies por sus trabajos del año pasado…

Los Wachowski, cuando no los conocía nadie, en 1996, rodaron un thriller erótico lésbico muy entretenido, y que producía en el respetable unos calentones tremendos. Por favor,… que abandonen la ciencia ficción y vuelvan al género erótico que promete ser tan maltratado cinematográficamente a partir del próximo 14 de febrero… Todos se lo agradeceríamos. Mientras tanto, abstenerse de quienes mezclan las astronomía y las astrología en los títulos de las películas…

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: *
A ver si mejoramos,... el tiempo y yo... y desempolvo alguna de las cámaras clásicas....

A ver si mejoramos,… el tiempo y yo… y desempolvo alguna de las cámaras clásicas….

[Cine/fotografía] La jetée – un fotorrelato de Chris Marker – Fotografía y otras artes visuales

Cine, Fotografía

La jetée – un fotorrelato de Chris Marker – Fotografía y otras artes visuales.

Un poco de cine experimental, a base de fotografías fijas en blanco y negro. Muy interesante. Si os gustó 12 Monkeys (12 monos) de Terry Gilliam, deberíais conocerlo

Os lo dejo puesto. Y unas fotografías mías en blanco y negro de los alrededores del aeropuerto de Orly, que tiene mucho que ver con el filme.

[Cine] I Origins (2014)

Cine, Sin categorizar

I Origins (2014)

Hoy ando cabreado como un mono, porque después de tener prácticamente redactado este comentario a la última película que he visto en pantalla grande, no sé que demonios he hecho y me la he cargado. Así que la repito en plan telegráfico.

La he visto en versión original. La versión doblada se titula Orígenes, pero se pierde el doble sentido del título. I Origins (el origen del yo) es homófono en inglés con Eye Origins (el origen del ojo).

Por lo menos en la película que comentamos hoy nos damos algún paseo por Nueva York.

Por lo menos en la película que comentamos hoy nos damos algún paseo por Nueva York.

La cosa va de algo parecido a la ciencia ficción, en la que un biólogo molecular y escéptico respecto a lo sobrenatural que estudia la evolución del ojo se enamora de una modelo de publicidad que está muy buena y que es muy creyente en las cosas trascendentes. Esta se mata en un estúpido accidente, y luego mediante piruetas argumentales, resulta que la reencarnación o algo así existe.

El argumento me parece una soberana tontería, lleno de  trampas para llegar a la conclusión que le interesa al director. No me parece serio. Más que ciencia ficción me parece ciencia aflicción.

Los intérpretes están más bien sositos, salvo la chica catalana que han contratado para que enseñe las tetasque está muy buena. Supongo que las yanquis son muy remilgadas para eso aunque sea en películas de las llamadas «independientes».

A mí, no me convenció mucho. Y tras dos días de pensármelo, he llegado a creer que es un tomadura de pelo. Pero a algunos críticos y al público votante de IMDb les gusta ¡?.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Y hay que reconocer que los atardeceres en Brooklyn son muy fotogénicos.

Y hay que reconocer que los atardeceres en Brooklyn son muy fotogénicos.

[Cine] Interstellar (2014)

Cine

Interstellar (2014)

Últimamente da un poquito de miedo ir a ver una película de ciencia ficción que venga con intenciones serias. Las de fantasía que se venden como «ciencia ficción» ya sabes un poco a que atenerte. Pero las que aparentemente vienen con un hala de ser ciencia ficción propiamente dicha, aunque se tomen sus licencias,… últimamente nos dejan insatisfechos por uno u otro motivos. Con la película que hoy traigo a estas páginas me pasaba un poco eso. Miedo a la decepción. Porque además tiene más alicientes. Un director, Christopher Nolan, que empieza a estar considerado como uno de los mejores de su generación. Bien es verdad que a mí no todo lo que ha hecho me ha resultado atrayente, independientemente de su oficio, que lo tiene y mucho. También nos ofrece unos protagonistas que como veremos están entre los intérpretes que más alabanzas han atraído en los últimos tiempos. Así que muchas expectativas,… más probabilidad de salir defraudado. Veremos lo que ha dado de sí, en una película de un género que siempre me ha atraído, la «space opera«.

Paisaje en los llanos de la Violada

La hipótesis de que la humanidad se vaya al garete no como consecuencia de un cataclismo global sino por una mezcla de factores ecológicos y económicos, especialmente por el agotamiento de recursos. Esto conllevaría hambrunas y retorno a tecnologías más atrasadas.

Estamos en la Tierra, en un futuro no excesivamente lejano. Ha habido guerras y la ecología está hecha unos zorros. Estamos en una situación no postapocalíptica como gustan en otras producciones, sino preapocalíptica. El final de la especie humana puede encontrarse a muy pocas generaciones en el futuro. Una especie humana que se dedica sobretodo a producir los alimentos que puede, habiendo perdido mucho conocimiento científico y tecnológico. Ahí está Cooper (Matthew McConaughey), un antiguo ingeniero y piloto de la NASA, reconvertido en granjero. Viudo, con dos hijos, de los cuales la chica, Murph (Mackenzie Foy/Jessica Chastain/Ellen Burstyn) es inteligente e inquisitiva. Y dice que tiene un «fantasma» en la habitación. Intentando desentrañar el misterio del «fantasma», descubrirán que la NASA no ha desaparecido, que tiene unas instalaciones clandestinas dirigidas por el profesor Brand (Michael Caine) y en la que participa también su hija Amelia (Anne Hathaway). Su proyecto es el de llevar a la especie humana a las estrellas. Y cuentan con Cooper. Aunque este tendrá que abandonar a su familia. Y no sabe cuándo y cómo los volverá a ver. Porque el viaje se verá afectado por los efectos relativísticos sobre el tiempo.

Paisaje en los llanos de la Violada

Estas flores de Almendro que fotografíe en estos paisajes cerca de Almudévar, en Aragón, ya no se pueden ver; esos árboles desaparecieron. En los 11 años que estuve yendo y viniendo a Huesca a trabajar, pude comprobar un deterioro progresivo del paisaje por la mano del hombre.

Muchas cosas se me ocurren. Y por eso he tardado cinco días en ordenar un poco mis ideas.

La película es una delicia desde el punto de vista visual. Desde el polvoriento paisaje terrestre a las visiones planetarias o estelares, hay un cuidado esmerado en buscar la verosimilitud. Que no es lo mismo que la veracidad. Quizá, hablando de ficción, más importante.

Es ciencia ficción casi dura. Por supuesto que hay concesiones al interés dramático de la trama; nadie espera otra cosa. Pero por fin vemos algo más que ciencia ficción basada en Newton con toques de fantasía. Estamos en un universo donde reina la física del siglo XX/XXI. Con algún toque de fantasía. Es casi inevitable. Otros se han dedicado a comentar lo que es buena ciencia y lo que es mala ciencia en el filme. A mí globalmente, me vale. Mucho mejor que prácticamente cualquier otra cosa hecha recientemente.

Tiene momentos de debilidad. Ese momento en que Hathaway como Amelia Brand suelta un monólogo en el que dan ganas de irte a preguntar al CERN si están buscando la partícula que media en ese campo de fuerzas que impregna el universo y que se llama «amor», me parece una tontada. Pero claro, es para preparar alguna otra cosita del final…

Se nota demasiado que hay un deseo de homenajear, quizá ponerse a la altura del 2001 de Kubrick. Acoplamientos espaciales dando vueltas. Algo o alguien que se vuelve loco lejos de la Tierra. Una estructura clara en tres parte; en la Tierra, el viaje espacial, y el retorno más o menos psicodélico… Y los robots, con forma de monolito cuando están en reposo… Pero no es lo mismo… Nop. Lo tomaremos como un homenaje; en ese caso resulta simpático. Si es un pretensión de ponerse a la altura de Stanley…, entonces es pretencioso. Claro. Estoy de buenas. Me resulta simpático.

La cosa dura casi tres horas. Pero no me cansé ni un pelo. Y reconozco que en algún momento me resultó emotiva. Así que, incluso en sus salidas de tonillo, la cosa aguanta. Yo me lo pasé muy, muy, muy bien.

Paisaje en los llanos de la Violada

Son diversos los autores que en los últimos tiempos observan fenómenos que podrían llevar a lo que llaman «una nueva Edad Media». Una caída global de la civilización, con paralelismos con la civilización mediterránea constituida por Roma, que llevaría no a una situación apocalíptica, sino a un empobrecimiento, una mayor morbilidad y mortalidad, una profunda caída demográfica, incluso a caída de las comunicaciones a larga distancia en la especie humana. Por ejemplo, para los componentes de ordenadores son necesarios elementos químicos muy raros en la superficie terrestre, que se extraen de zonas de conflicto. Si se acaban o se vuelven inaccesibles… poneros a imaginar.

Si ya hemos dicho que técnicamente hablando la fábrica de la película es de muy buena hechura, la cosa funciona especialmente porque efectivamente sus intérpretes están también en estado de gracia. McConaughey sigue en racha, y es un héroe con el que simpatizamos. Tanto la jovencita Foy como la excelente Chastain colaboran para que el personaje de Murph robe todos lo planos en que aparece. Un personaje femenino interesante contra el que no puede el que le toca en suerte a Hathaway, que no obstante está también a un muy buen nivel. Pero es que además hay una rueda de secundarios a su alrededor, Caine, John Lithgow, Matt Damon, brevemente Ellen Burstyn, y otros que funcionan muy bien.

No es una película definitiva. No ocupará en nuestro corazoncito un lugar similar a HAL 9000 y Bowman, a Robby y al doctor Morbius, a Klaatu y Gort, al coronel Taylor y Zira, a los replicantes, a Ripley y la Nostromo,… y a alguno más que me dejo. Pero será una película de ciencia ficción recordada con agrado, y que no me importaría volver a ver otra vez. O de vez en cuando.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****
Paisaje en los llanos de la Violada

La pobreza, el abandono de las ciudades, la pérdida del conocimiento científico y tecnológico podrían llevar a mayor fanatismo religioso, a la desaparición de los estados de derecho y otras estructuras sociales, si no en todo sí en buena parte del globo. Estaríamos ante un ocaso de la humanidad. En ese caso ¿quedaría alguien con tecnología y recursos suficientes para llevarnos a las estrellas como en el filme de hoy? Lo dudo.

[Libro] The Giver

Literatura

Traigo hoy un comentario sobre un novelita de ciencia ficción que vi recomendada en algún sitio, con uno de los temas que más me atraen; las sociedades distópicas. Formalmente, la presentan como la primera parte de una tetralogía. Sin embargo, como comentaré más adelante, esta obra de Lois Lowry para mí tiene sentido como una obra en sí misma. Con su final. La he leído en su idioma original, el inglés.

The Giver
Lois Lowry
Harper Collins Children’s Books, 2012
Edición electrónica

Nos encontramos en una pequeña comunidad que puede estar en cualquier sitio. Sus habitantes son felices. Viven en una sociedad perfectamente organizada y planificada. Cada uno tiene su papel en el mundo. Y Jonas, un niño a punto de cumplir los 12 años, se enfrenta al momento en que se le asignará su futura profesión y su papel en la comunidad. Vive en su familia, aparentemente ideal. No hay mentiras, no hay altibajos, no hay miedo al clima, ni a la falta de alimentos,… Todos son felices hasta que son «liberados». Generalmente cuando son anciano; ocasionalmente antes, si lo solicitan, si no se adaptan a la comunidad, o si se salen de los comportamientos aceptados. Pero hay un precio que tienen que pagar. Nadie tiene memorias de cómo era el mundo antes del establecimiento de esta sociedad supuestamente perfecta. Y Jonas descubrirá que todas esas memorias están en poder de una misma persona, y que a él le va a tocar ese papel. Y que es un papel difícil, doloroso, porque las memorias de antaño son de todo tipo. Algunas felices, agradables, maravillosas. Otras terribles, crueles. También conocerá las realidades íntimas de su sociedad. Y se planteará junto con su predecesor El Dador (The Giver), si esta es la mejor forma en que los seres humanos pueden vivir.

Cúpula de la Bomba Atómica - Hiroshima

Ayer presentaba mi visita al Parque de la Paz de Hiroshima y recordaba el horror de la guerra. Viene a cuento traerlo de nuevo a esta entrada.

Me llama la atención que el libro se considere como una ficción para adolescentes y jóvenes. Incluso la editorial que lo publica lo hace en una colección destinada a este público. Es cierto que el modo en que está escrito, el lenguaje utilizado, está adaptado a este tipo de personas. Pero también es cierto que está adaptado al punto de vista de su joven protagonista. Sin embargo, los temas son muy adultos. El libre albedrío, el suicidio, la eutanasia, la programación del individuo, la planificación última de la sociedad,… todo ello, como en cualquier buena distopía disfrazado de sociedad perfecta, de gente feliz.

El libro se lee fácil. Con agilidad. Te dura poco. Y tiene un final aparentemente abierto. Que podría dar que pensar que necesita una continuación. Pero en realidad no. Desde mi punto de vista, Jonas tomas sus decisiones y hace lo que debe hacer. Lo que sucede al final es que la autora nos concede la libertad última. Decidir cómo interpretar ese final. O por lo menos, creo que esa era su intención inicial. Porque sé que muchos años después de este libro, lo continuo con otros. Lo cierto es que el libro me ha gustado, pero no tengo ningún interés en seguir la saga. Creo que ya está bien así. Como tengo la impresión que fue concebido. Que te dé que pensar, y que reflexiones sobre algunos conceptos importantes en la vida del ser humano. Cada uno por sí mismo. Incluso si las conclusiones a las que llegas son duras, difíciles, poco autocomplacientes.

En fin. Lo malo de las distopías es que con frecuencia amenazan con convertirse en realidad. Acabaré dejando de leer este tipo de novelas.

Parque de la Paz - Hiroshima

Al fin y al cabo, muchos regímenes presuntamente ideales, «distópicos», se erigen en nombre del orden, de la paz. Evitar «los riesgos» del libre albedrío humano. Si no, no habría dilema posible en estas obras.

[Libro] Revelation Space

Literatura

Cuando hace aproximadamente un año inicié un ciclo de lecturas con el hilo conductor común de pertenecer al género de las llamadas Space Operas, una de las novelas que más me interesó fue Casa de soles de Alastair Reynolds. Durante un tiempo abandoné el género, para descansar, pero hace un par de meses decidí que tenía que dar una oportunidad a la obra más representativa del autor, la primera novela de la serie situada en el universo llamado Revelation Space, y que lleva el mismo título. Dada la escandalosa diferencia de precio, opté por el libro electrónico en inglés. No es una lectura de las más fáciles, así que me ha costado bastante, pero en los reciente largos desplazamientos hacia y desde Japón la he terminado. Os cuento mis impresiones.

Revelation Space
Alastair Reynolds
Ace Books, 2002
Versión electrónica

Torii de Itsukushima - Miyajima

Juega la novela en algún caso con el origen extraterrestre o de civilizaciones extinguidas de los mitos de las civilizaciones actuales; la mitología japonesa, especialmente la sintoista, esta llena de deidades y espíritus diversos, que no pocos autores de ficción de aquellas latitudes han manejado para obras fantásticas muy variadas. Gran Torii del santuario sintoísta de Itsukushima, en la isla de Miyajima.

Tres personajes distintos comienzan tres historias distintas, que acabarán convergiendo. Estamos en un universo en el que la humanidad se ha extendido por la galaxia, pero al mismo tiempo se perciben señales de decadencia. Dan Sylveste es un arqueólogo al mando de una avanza en el hostil planeta Resurgam, que cree haber dado con un importante hallazgo sobre una antigua civilización extinguida en el planeta en un hecho catastrófico. Ana Khouri es una asesina a sueldo, antigua soldado de un planeta permanentemente en guerra, que es contratada por una tal Mademoiselle en el planeta Yellostone para matar a Sylveste. Ilia Volyova es la oficial de armamento del Nostalgia for Infinity, una nave de ultras, humanos tecnológicamente modificados para su supervivencia en los largos viajes espaciales, y forma parte del triunvirato que gobierna la gigantesca y poderosa nave, mientras se dirigen en busca de Sylveste, para salvar de un plaga de nanovirus que ha afectado a su capitán y a parte de la nave. Aun viajando a velocidades relativísticas, pasarán años antes de que todos confluyan en el sistema solar de Epsilon Eridani, al que pertenece Resurgam, y descubran un tremendo secreto que supone un gran peligro para toda la humanidad.

Santuarios del Monte Misen - Miyajima

Así, los japoneses, que con frecuencia no confiesan pertenecer a una religión determinada, ruegan o hacen ofrendas a este peculiar panteón de carácter animista y muy tradicional.

Reynolds hace ciencia ficción dura. Trata de no violar ninguna ley de la física conocida, aunque especule con los futuros descubrimientos tecnológicos de la humanidad. Por lo tanto, tiene la difícil tarea de dar dinamismo a una acción que transcurre a lo largo de años y años, que es lo que les lleva a las naves espaciales el cruzar las distancias interestelares. Aquí no hay hiperespacios, ni cosas de esas. Aceleración pura hasta alcanzar velocidades relativísticas, con todas las consecuencias espacio-temporales que ello conlleva.

Los mimbres de la historia son buenos. Muy buenos. La idea es fenomenal. Pero el desarrollo de la misma es un poco moroso. Se extiende mucho en explicaciones y líneas argumentales colaterales. Es cierto que al final hay una buena confluencia de todas ellas. El final tampoco es del todo satisfactorio. Desde mi punto de vista, Reynolds tira casi literalmente del recurso del deus ex machina, algo que personalmente no me acaba de convencer. Y fuerza un «final feliz» no del todo coherente desde mi punto de vista con el tono general de la historia. Pero estos defectos no hacen que esta novela deje de tener interés, ni mucho menos. Un poco de economía en la extensión del libro, unos personajes con los que empatizar con más facilidad, y alguna concesión menos a ese «final feliz», y con una idea tan excelente de conjunto, hubiera supuesto un libro excelente. De todos modos, muy recomendable para los aficionados a la ciencia ficción.

Santuarios del Monte Misen - Miyajima

En incluso en lugares tan asilvestrados como los bosques primordiales de las faldas del monte Misen en la isla Miyajima, encontramos pequeños templos y representaciones de estos seres sobrenaturales.

[Cine] The Congress (2013)

Cine

The Congress (2013).

Esta semana tengo sesión doble de cine. Y traigo esta película, de temática y estilo poco habitual, vista en versión original, tiene poco sentido verla de otra forma, pero que creo que también puede estar en la cartelera española doblada al castellano bajo el título traducido de El Congreso.

Película poco habitual que vimos con poca información previa. Que la protagonizaba nuestra querida «princesa prometida», Robin Wright, haciendo de sí misma o de una versión alternativa de sí misma, y que había mezcla de escenas con intérpretes de carne y hueso y de animación. Como digo, información escasa pero suficiente para animarnos a ver esta película del director israelí, Ari Folman, para mí un desconocido. Con un ánimo y disposición más adecuada la hubiésemos visto de haber sabido con antelación que estaba basada, aunque no adapta, una conocida novela del polaco Stanisław Lem, Congreso de futurología, que no he tenido ocasión de leer aunque había oído hablar de ella, al parecer una crítica en tono de humor o parodia del régimen comunista en su país. Aunque ya he digo que no la he leído.

En cualquier caso, lo que tenemos aquí es a Robin Wright interpretando a una variante alternativa de sí misma, convertida en una actriz ya madura, que prometía mucho, especialmente desde su más conocido éxito en la gran pantalla, pero cuyas  malas decisiones y conflictividad en los rodajes han devaluado. Los estudios Miramount (clara referencia a Miramax y Paramount) le ofrecen la posibilidad de escanear su físico y personalidad para generar una actriz virtual basada en ella, a cambio de una sustancial cantidad de dinero y de que no vuelva a trabajar en persona nunca más. Veinte años más tarde, con la actriz virtual convertida en un éxito, la de carne y hueso es invitada a un congreso de futurología, al que sólo se puede entrar si previamente se ha pasado a un estado virtual de dibujo animado mediante una sustancia química. Su misión, apoyar la difusión de un droga que permitirá a la gente vivir en un estado de virtualización y de alucinación permanente en función de sus deseos, convertidos en el personaje que prefieran. Pero la actriz, tras aceptar participar, se lo pensará de nuevo. Y las cosas no irán como todos pensaban.

Estos días he estado pensando fotográficamente en blanco y negro un poquito.

Estos días he estado pensando fotográficamente en blanco y negro un poquito.

Estamos ante una apuesta compleja. La película a la que nos enfrentamos nos es una parodia o comedia de ningún tipo. En su primera parte, con actores de carne y hueso, es más bien una crítica dura a los conceptos de realidad y de ficción tal y como se conciben una vez que han sido tratados (o maltratados) por la industria del espectáculo.  El juego con la personalidad, con las emociones, con la vida de las personas a las que se confunde con frecuencia con sus personajes. Cuando ya pasamos a la fase de la película desarrollada en forma de animación, esta crítica se extiende al conjunto de la sociedad, y pasamos a tratar el tema de una sociedad distópica en la que realidad y apariencia son dos cosas muy distintas, en la que es muy distinto lo que los mandatarios nos hacen creer que vivimos y la realidad de nuestras vidas. Nos presentan referencias a los totalitarismos muy claras, y a la manipulación de las percepciones, en este caso simbolizadas por la sustancia química que altera nuestras vivencias.

La apuesta como digo es muy arriesgada. Y la sensación es que la estructura del filme no acaba de estar suficientemente cohesionada, teniendo momentos brillantes y momentos en los que hay riesgo de que el espectador se suma en el desconcierto. Sin embargo, hay dos cosas que desde mi punto de vista sujetan el producto.

Por un lado las sólidas interpretaciones, por supuesto de Wright, pero también del resto de los intérpretes que ponen su persona al servicio de la película, como Harvey Keitel, Danny Huston o Paul Giamatti, o simplemente su voz al personaje animado, caso de Jon Hamm.

Para evitar la mayor parte de las distracciones, he usado la "tapita" de Olympus. Un "objetivo" con una apertura fija a f/8 y que se enfoca sólo entre 30 cm y aproximadamente 2 metros. A jugar con la hiperfocal.

Para evitar la mayor parte de las distracciones, he usado la «tapita» de Olympus. Un «objetivo» con una apertura fija a f/8 y que se enfoca sólo entre 30 cm y aproximadamente 2 metros. A jugar con la hiperfocal.

Por otro lado, el dejar reposar el filme. Siempre lo he dicho. A veces merece la pena dejar pasar un tiempo antes de decir qué te ha parecido un filme. Por ejemplo, la película que comenté antes de ayer, hoy me parece menos interesante. Soy más consciente de sus notables debilidades, que con el entretenimiento del momento, no me resultaban tan obvias a la salida de la sala de cine. Esta película que comento hoy va al contrario. Tras la sorpresa y cierto grado de desconcierto en el momento, poco a poco en el recuerdo las distintas escenas y el conjunto de la película van tomando solidez y voy considerando que es un filme mucho más interesante de lo que yo pensaba. No perfecto. Pero de los que se agradece y mucho que haya todavía quien apueste por contar cosas nuevas, o contarlas de otra forma, o arriesgar a la hora de contarlas. De todos modos, me costaría mucho recomendarla con carácter general.

Valoración

    • Dirección: ***
    • Interpretación: ****
    • Valoración subjetiva: ***
Realmente, usando la prioridad al diafragma de la "vieja" Panasonic GF1, te libera de toda preocupación salvo la de componer pensando en las luces, las sombras y las texturas. Esta bien como "entrenamiento".

Realmente, usando la prioridad al diafragma de la «vieja» Panasonic GF1, te libera de toda preocupación salvo la de componer pensando en las luces, las sombras y las texturas. Esta bien como «entrenamiento».

[Cine] Lucy (2014)

Cine

Lucy (2014), 25 de agosto de 2014.

Esta es una de esas película que en principio no pensaba ver. Ya sólo leer o escuchar la memez esa de que el ser humano usa el 10% de su cerebro y esas tonterías, que curiosamente hay gente que piensa que son verdad, me tiraba para atrás. Pero se planteó una «matinée» cinematográfica del estilo de las que disfrutábamos hace doce o trece años, en las que me tragué muchas películas infumables, pero en las que lo pasaba muy bien con el grupo de gente con el que iba. Así que vaya lo uno por lo otro. Chucherías, cine, aperitivo y buen rollo. En estas circunstancias, ¿qué más da la película?

Y es que el antaño respetable director de cine francés Luc Besson se monta una paja mental a propósito de la teoría de un Profesor Norman (Morgan Freeman) sobre lo del 10% del cerebro a lo que hay que sumar un moza en Taipé, Lucy (Scarlett Johansson), a la que cogen unos malos malísimos, no sé si chinos o coreanos, y le obligan a ir de mula, introduciéndole un paquete de una droga nueva y de poderes espectaculares en el abdomen. Un escape de la misma a su torrente sanguíneo hará que aumente su uso cerebral, hasta llegar progresivamente al 100%, lo que es una excusa para montar un híbrido entre La femme Nikita con toques de 2001, por ciertos delirios y por lo del nacimiento de un nuevo ser, que a ratos se toma en serio y a ratos parece que está de coña y que se está cachondeando del personal, del género y del cine en general.

Junto con la "prota" cogen a tres "pringaos" para transportar los polvitos azules misteriosos. Uno tiene que llevarlos a Roma... quien sabe, igual se los llevan al Quirinal al propio presidente de la república.

Junto con la «prota» cogen a tres «pringaos» para transportar los polvitos azules misteriosos. Uno tiene que llevarlos a Roma… quien sabe, igual se los llevan al Quirinal al propio presidente de la república.

Todo ello aderezado con mucha presunta ciencia y balaceras de estas que muere hasta el apuntador con los coreanos. O chinos. Ya digo que me entran dudas sobre la naturalización de los malos. Que si lo del cerebro, que si lo de aquí te pillo y aquí te opero, que si una hormona placentaria que lo mismo te mata, que te pone a dar botes espasmódicos, que te convierte en «supergirl», que si Lucy se llamaba la primera mujer sobre la faz de la tierra (parece que se refiere al apodo que le dieron al esqueleto femenino de Australopithecus afarensis, descubierto mientras sonaba el Lucy in the Sky with Diamonds de The Beatles, que mira por donde tiene como iniciales LSD,… sutil ¿verdad?).

Y en medio de todo esto una despistada Johansson (me refiero al encarrilamiento de su carrera cinematográfica) que hace de estudiante universitaria americana en Taiwan, que se nos presenta con las pintas prototípicas de las que hacen «la carrera» como eufemísticamente se dice, ligando con traficantes, pero que quiere mucho a sus padres, y que luego se convierte en… todo lo que se convierte. Quién lo iba a decir, con lo que prometía esta chica cuando iba despistada por las calles de Tokio hace una década.

Otro tiene que ir a Berlín,... que por cierto el color azul de los polvitos es similar a las cristaleras del "lápiz de labios" y la "polvera" de la Iglesia Conmemorativa.

Otro tiene que ir a Berlín,… que por cierto el color azul de los polvitos es similar a las cristaleras del «lápiz de labios» y la «polvera» de la Iglesia Conmemorativa.

Curiosamente, dicho todo lo anterior que no presagia nada bueno sobre este producto de la no menos desnortada carrera de Besson, la película se pasa rápido, entretiene un algo, haces unas risas por lo absurdo de mucho de lo que aparece por la pantalla, y te vas a casa tan tranquilamente, contento de haber pasado un rato con los amigos. La película… la olvidaremos pronto. Seguro.

Valoración

    • Dirección: **
    • Interpretación: **
    • Valoración subjetiva: **

NOTA FINAL: No, no usamos sólo el 10% del cerebro. Lo usamos todo. Lo que alguien dijo hace varias décadas es que en aquel momento sólo se conocía como funcionaba el 10% del cerebro. Lo que pasa es que semejante frase, la coge un periodista y la convierte en la tontería estúpida que es la premisa básica de esta película. Como cuando un periodista de un periódico zaragozano ante la información a principios de los 90 de que el 12% de los infectados por el VIH en Aragón lo habían sido por relaciones heterosexuales lo convirtió en que el 12% de los heterosexuales estaban infectados por el VIH. O como cuando un científico refiriéndose al Bosón de Higgs le denominó the goddamn particle (la maldita partícula) por lo difícil de confirmar su existencia, y un plumilla la convirtió en the God particle (la partícula de Dios) creando una polémica inexistente, y dando fama a un hecho científico abstruso para casi cualquiera que no sea físico.

Y el tercer pringao tenía que ir a París, que es donde acaba la "prota" porque está allí el "genio" del 10% del cerebro... en algún momento van atropellando a la gente por la rue Rivoli que está en el lateral de este museo, el del Louvre.

Y el tercer pringao tenía que ir a París, que es donde acaba la «prota» porque está allí el «genio» del 10% del cerebro… en algún momento van atropellando a la gente por la rue Rivoli que está en el lateral de este museo, el del Louvre.

[Libros] All You Need Is Kill

Literatura

Este es un libro, que cuando conseguí esta versión electrónica en inglés no había salido todavía traducido al castellano, ahora lo he visto ya recientemente en alguna librería, que a priori no me habría llamado mucho la atención, pero que por el interés que despertó en mi su adaptación cinematográfica, decidí leerlo. Más teniendo en cuenta que no es muy extenso, y que vendría bien un lectura más relajada y más de evasión después de dos novelas de gran nivel, pero también de fuerte intensidad en sus contenidos. Entonces, para que conste, lo que he leído ha sido una traducción al inglés de una novela corta en japonés, aunque ya se puede encontrar la versión en castellano en las librerías con un volumen que difícilmente podríamos denominarlo novela corta. ¿Complicado? Vamos al grano.

All You Need Is Kill
Hiroshi Sakurazaka; traducción al inglés de Alexander O. Smith
Viz Comics, 2009
Versión electrónica

Para empezar, la sinopsis que hice para la adaptación cinematográfica no vale. Aquí el protagonista no es un oficial americano, sino un joven soldado japonés de diecinueve o veinte años, que se enfrenta a su primera batalla contra los «mimics», invasores alienígenas, más bien máquinas biológicas al servicio de una inteligencia extraterrestre que han caído sobre el planeta para adaptarlo a las necesidades de sus creadores, y aun a costa de exterminar con la vida original del mismo, incluida la humana. Y en su primer día de batalla muere, no antes de haber tenido dos encuentros en la batalla. Uno, con una joven norteamericana de su misma edad, Rita, convertida en una máquina de combatir y heroína de las fuerzas combinadas terrestres. Otro, con uno de los entes alienígenas con quien mantiene un extraño contacto antes de morir. La consecuencia es que a partir de ese momento, volverá a revivir su último día y medio de vida, pero manteniendo los recuerdos de cada uno de sus bucles anteriores. Y siendo consciente de que Rita será una pieza fundamental para romper el bucle y poder seguir hacia adelante en la lucha contra los invasores.

Varias cosas. La lectura de la novelita es muy entretenida. Aventuras para jóvenes narradas con ritmo y con ingenio, que aprovechan muy bien el universo creado a tal fin, y las consecuencias de este aparente viaje en el tiempo. Si uno de los grandes hallazagos del filme era el dinamismo con el que se narraban los bucles en el tiempo, una virtud similar la encontramos en el libro. Y no trata al lector como tonto, sino que da unas explicaciones suficientes para mantener la coherencia del relato y permitir tirar para adelante.

Otra cuestión es importante es el público objetivo de la novelita. Sus personajes son poco más que adolescentes, y claramente la podemos considerar como una forma novelada de muchas de las historias de ciencia ficción y acción que nos llegan de Japón en forma de historietas o dibujos animados.

Es fundamental, al igual que en la película, la relación decenas de veces renovadas entre los dos protagonistas. Pero que es muy distinta, por su edad, por sus vivencias previas, por su origen diverso, que los maduros protagonistas de la película del filme. Y sin embargo funcionan muy bien.

Finalmente, su desenlace. Un desenlace que es donde más se desvía de la versión cinematográfica. Donde al final ambos protagonistas se ven abocados a un enfrentamiento que coge por sorpresa, y que nos lleva a un final mucho más abierto con respecto al universo creado para la novela que el de la película. Este es el final de un episodio, donde asistimos a como la responsabilidad de seguir la lucha pasa como el testigo de una carrera de relevos de Rita al joven japonés.

No estamos ante una obra maestra de la literatura, ni estamos ante la mejor ciencia ficción posible. Pero sí ante un producto de entretenimiento que tiene una coherencia interna muy superior a lo que estamos acostumbrados para los productos que se destinan al consumo por adolescentes y adultos jóvenes. Y eso permite que yo, que me salgo por varias décadas de este público objetivo, haya podido disfrutar igualmente de estas aventuras. Sin más. Pero tampoco sin menos. Al fin y al cabo, qué importa a quién se dirige una obra de ficción. Si está suficientemente bien contada, probablemente será apta para un número mayor de lectores. Eso sí. Quienes se aburran con la ciencia ficción, con las consecuencias del viaje en el tiempo, con los bucles de la historia repetidos, y otras cuestiones propias de lo que muchos consideran «friquis», que se abstengan.

Un mundo sin plantas y sin animalitos el que nos espera con estos malvados alienígenas sin sentimientos...

Un mundo sin plantas y sin animalitos el que nos espera con estos malvados alienígenas sin sentimientos…

[Libro] The Time Traveller’s Almanac (1)

Literatura

Si durante unos meses entre el otoño y el invierno pasado fui intercalando en mis lecturas algunos libros dedicados de una u otra forma al viaje espacial, al viaje interestelar, ahora he comenzado a incluir algunas historias sobre el viaje en el tiempo. Una imposibilidad física para unos, mientras que para otros siempre puede quedar un resquicio en las leyes de esta ciencia que permita salvaguardar las leyes de la conservación de la materia y la energía o las relaciones de causalidad. El caso es que he adquirido un volumen, realmente voluminoso, incluso si está convertido de bits, ceros y unos, que nada abultan en mi lector electrónico.

Como son muchos los relatos que están incluidos en The Time Traveller’s Almanac: The Ultimate Treasury of Time Travel Fiction – Brought to You form the Future, los iré leyendo poco a poco, y comentaré por aquí cuando haya algún relato que me llame especialmente la atención. En esta primera tacada destacaré dos relatos.

Another history or A Fisherman en the Inland Sea – Ursula K. Le Guin

Un relato lleno de sensibilidad, dedicado a las segundas oportunidades. Un joven de un planeta básicamente agrario, abandona una sociedad donde las familias tienen gran importancia para la cohesión social, al mismo tiempo que suponen una compleja red de parentescos, al estar formadas por la unión de dos hombre y dos mujeres, con hijos comunes, aunque manteniendo ciertos tabúes para mantener la eugenesia. El joven se lanza al estudio de la física y del universo lo que le lleva a alejarse de su familia, irremediablemente tanto en el espacio como en el tiempo por el efecto de los viajes a velocidades relativísticas. Pero la ocasión le llevará a trabajar en la posibilidad de la transmisión instantánea de materia y energía entre dos puntos del universo, por alejados que estén. Y un accidente, quizá le dé la oportunidad de recuperar algo, o mucho de lo que perdió.

Interesante planteamiento el de crear una sociedad muy estructurada, de carácter conservador, pero con unos valores muy distintos a las sociedades de este tipo en nuestro planeta. Una amplia reflexión que utiliza el viaje del tiempo, aunque sea por efecto del azar, para hacernos pensar sobre qué haríamos si pudiésemos, al cabo de los años, disponer de segundas oportunidades. Anular el efecto del coste de oportunidad de tomar una decisión que nos atrae frente a otra a la que tampoco le haríamos ascos.

Entrada al Palacio de Dolmabahçe

Uno puede utilizar las fotografías, como sucedáneo de viaje en el tiempo. Pero a veces he pensado que regresar al año 1992 estaría bien. Y cambiar dos decisiones. Una… quizá hiciese un viaje poco después de mis vacaciones en Estambul,… uno que no hice, a pesar de que se me sugirió durante aquellos días en tierras turcas…

Triceratops Summer – Michael Swanwick

Un accidente durante un experimento físico en un laboratorio hace aparecer una gran manada de triceratops, pacíficos dinosaurios, en algún lugar de este planeta en la actualidad. ¿Qué harías si supieras que los científicos  que lo han provocado saben como volver a la normalidad, y lo van a hacer? Es decir, tienes tres meses para hacer lo que quieras, sin miedo a las consecuencias en el futuro, por que después todo se va a reiniciar a lo que hubiese sido tu vida, tres meses atrás, si no se hubiera producido el accidente. Como dedicaríamos ese tiempo extra que nos han dado… Seríamos criminales,… seríamos amantes,… haríamos el viaje de nuestra vida sin miedo a la ruina,…

El planteamiento es sencillo y la resolución también. Porque puede ser que estemos más condicionados por quienes realmente somos que por quienes soñamos ser.

En fin,… dentro de un tiempo, cuando vuelva a tener alguna remesa nueva de relatos que me hayan llamado la atención volveré a este «almanaque del viajero en el tiempo».

Alhambra y jardines del Generalife

O unas semanas más tardes en tierras granadinas, hacer algo que preferí no hacer… y que,… En fin. Mejor no pensar en ello. En cualquier caso, se confirma. Son las mujeres las que nos complican la vida y las decisiones. ;-)