[Cine] The zone of interest (2023)

Cine

The zone of interest (2023; 06/20240121)

Tenía muchas ganas de ver esta película. Protagonizada en su papel protagonista femenino por Sandra Hüller, que ya nos maravilló por su buen hacer en una película francesa reciente, y dirigida por Jonathan Glazer, un director que se prodiga muy poquito, pero que ya me sorprendió con su película anterior, hace más de diez años, nada más y nada menos. Una película que valoré bien, pero que probablemente hoy valoraría todavía mejor. Siempre es peligroso crearse una expectativas muy elevadas… pero había motivos para confiar. Así que nos fuimos a verla en una matinal de versión original. Película británica, con título en inglés, pero con los diálogos en los idiomas originales de los personajes, el alemán, algo de polaco y algunas líneas en yidis, aquí y allí. Para aquellos que se lían… el yidis, es frecuente verlo escrito sin adaptar al castellano como yiddish, aunque sea hablado por las comunidades judías de origen centroeuropeo, y escrito con los caracteres del alfabeto hebrero, no es un idioma semítico. Es una lengua altogermánica, muy emparentado con el antecesor del propio alemán oficial en Alemania, Suiza o Austria.

La película se inspira en una novela de Martin Amis que yo no he leído. Pero en realidad no la adapta. Usa las ideas de la novela para reconstruir, combinándolas con las realidades históricas documentadas, una ficción plausible de cómo pudo ser la vida familiar de Rudolf y Hedwig Höss (Christian Friedel y Hüller), el comandante del campo de exterminio de Auschwitz durante varios años, y responsable del plan para el asesinato y exterminio de los judíos húngaros que recibió su nombre, Operación Höss, y su esposa, mientras vivieron en la Polonia ocupada junto al nefasto campo. Glazer filma la vida cotidiana de la familia, sus sirvientes polacos y sus visitantes como si hubiera repartido cámaras por todo el interior de la casa, los jardines y los alrededores, y los lugares donde acuden para disfrutar de su tiempo libre, con sus hijos. Una vida cotidiana familiar, casi idílica, en la que el campo sólo se ve de refilón, detrás de los muros, y se percibe a través de los increíbles y maravillosamente bien realizados efectos de sonido, cuya responsabilidad cayó en el ingeniero de sonido Johnnie Burn, y que debería ser el claro ganador del Oscar en esta categoría. Ya veremos.

La película de Glazer es una de las fundamentales del año 2023 y de las que hay necesariamente que ver. Es cine de altísimo nivel, que bien podría calificarse de obra maestra. Y es una de las que ha mostrado la barbarie del exterminio de judíos y otras comunidades y colectivos por la Alemania nazi de forma más original y contundente, sin haber mostrado, paradójicamente, ninguna imagen directa de estos asesinatos sistemáticos. Lo hace mostrando cómo el mal por antonomasia está latente en el ser humano, y tomar la forma de una familia ideal con perro, y casita con jardín. El Mal con mayúscula integrado en lo cotidiano de un hogar, en las actividades al aire libre bañándose o bogando por un río en verano, cabalgando a caballo por los campos al atardecer, recibiendo a los amigos y a la familia a tomar el té o a cenar. Es el asesinato de masas convertido en un problema de ingeniería industrial del que sentirse satisfecho cuando se da con la solución adecuada.

Eficazmente filmada e iluminada por Lukasz Zal, a quien no vamos a descubrir ahora porque ya ha dado suficientes muestras, también aquí, o aquí, de ser un director de fotografía de referencia en el cine mundial. A la forma de rodar que hemos indicado anteriormente se añaden algunos cortes de escenas nocturnas, rodadas en el infrarrojo, en el que vemos como una joven polaca deja por todos los lugares de trabajo forzado de los prisioneros, manzanas ocultas para el alivio de estos prisioneros al día siguiente. Es de los pocos alivios humanitarios que se permite la película. En varios momentos se corta la narración a negro, momentos de reflexión, una vez a un rojo vibrante, y hay un momento en que un solitario Höss sufre un malestar digestivo en las instalaciones de las SS en Oranienburg, y Glazer nos lleva brevemente a las instalaciones del museo que hay en Auschwitz I, en la actualidad, en el momento en que un grupo de limpiadoras entran ha realizar su trabajo antes de abrir las instalaciones al público. Yo visité en 2008 esas instalaciones, las fotografías que ilustran la entrada son de aquel viaje.

Sólo me queda hablar de la excelente interpretación de todo el elenco de la película, con especial mención, claro está a Hüller y Friedel. Como ya he mencionado, la película es de lo mejor en el 2023. Es difícil si te quedarías con esta o con alguna otra película en un año especialmente bendecido por la buena oferta de excelentes títulos, dependería del momento y el lugar. Y además Hüller ha estado presente de forma fundamental en las dos película que más me han impresionado. La película es candidata a cinco premios Oscar, mejor película, mejor película internacional, mejor dirección, mejor guion adaptado y mejor sonido. Se me hacen cortos, los premios interpretativos también tendrían cabida en esta lista, así como la dirección de fotografía y el montaje, visto lo visto. Pero para una película no americana y rodada en alemán y otros idiomas distintos del inglés, es demostrativo del interés y la calidad. Así como la candidaturas de películas norteamericanas responden a dinámicas muy diversas, cuando una película extranjera y rodada en un idioma distinto del inglés recibe semejantes atenciones, suele ser indicativo de que merecería ganar el premio gordo, sea o no candidata en esa categoría. Así que ya lo sabéis. Aunque pueda resultar de difícil de digerir por los temas y los modos, es imprescindible.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

[Cine] Alice to Therese no Maboroshi Kōjō [アリスとテレスのまぼろし工場] (2023)

Cine

Alice to Therese no maboroshi mōjō [アリスとテレスのまぼろし工場] (2023; 05/20240119)

En este principio de año sigo alternando los estrenos en salas de cine cono los estrenos directos en plataformas en línea. De alguna forma me había hecho el propósito de ser más selectivo con las propuestas de estas últimas, disminuyendo los estrenos que veo en las mismas. Pero ciertamente el principio de año ha venido interesante. Y cuando supe del estreno de este largometraje de animación japonés, realmente me entró el interés. Su directora, Mari Okada, tiene una amplia trayectoria en la animación, especialmente como guionista. También el estudio responsable de la película, MAPPA, ha desarrollado proyectos muy interesantes tanto en formato de series, como algún largometraje realmente notable. Así que, bueno,… la película me apetecía.

Puestos a elegir un lugar para ilustrar la entrada, quizá Hiroshima, ciudad también sometida a una destrucción catastrófica, sea la más adecuada de lo que tengo en fototeca. No olvidemos que el miedo a la destrucción catastrófica está siempre muy presente en el imaginario nipón, entre bombas, volcanes y seismos con olas gigantes y demás.

Nos encontramos en una ciudad no muy grande, costera, entre montañas, cuya vida depende de la minería y de una acería que transforma el mineral extraído en las montañas. Una noche, cuando uno de los protagonistas de la cinta, Masamune, un adolescente de 14 años, se encontraba estudiando en casa con sus amigos, una explosión se da en la acería, que deja de funcionar, al mismo tiempo que unos extraños monstruos lobunos, del humo de la explosión, reparan unas extrañas grietas que se han formado en el cielo. A partir de ese momento, el tiempo se detiene en la ciudad. Los habitantes continúan con sus rutinas, pero no envejecen. Siempre es el mismo día de invierno, las embarazadas permanecen siempre embarazadas, los adolescentes de 14 años no maduran, algún habitante desaparece de vez en cuando. Masamune comienza una tensa relación con una chica que de alguna forma le gusta, Mutsumi. Y esta le presenta a una extraña niña que vive en uno de los hornos de la acería, muy similar físicamente a Mutsumi, y a la que bautiza Itsumi, que apareció de repente en un tren que venía del exterior, que sí que avanza en edad y crecimiento, aunque como la tienen aislada, su psicología no se ha desarrollado al mismo ritmo. Y que parece estar vinculada al misterio de la extraña situación de esta ciudad, de la que nadie sale ni entra, y que parece al margen del resto del mundo y del tiempo.

La película no adapta ningún manga ni novela previa. Es material original de Okada. Y es una historia compleja en su planteamiento y en su desarrollo. Visualmente es muy atractiva. Como es habitual en la animación japonesa, frente a unos personajes humanos muy esquemáticos en su concepción visual, pero complejos en su personalidad, tenemos unos ambientes de gran realismo y precisión. También tenemos una banda sonora compleja, un tanto ominosa. No estamos ante el típico romance adolescente en ámbito fantástico de muchas películas de animación del País del Sol Naciente. Los temas son diversos y profundos; la soledad, el aislamiento, la inseguridad ante un futuro que parece no existir, el duelo, la amistad, los liderazgos nocivos. Quizá lo que más complejo es y más lastra la película, donde más se la está criticando, es la forma, a veces confusa en que se va desentrañando el misterio del destino, el lugar y el tiempo en el que tenemos que situar esta malhadada ciudad y a sus habitantes, y quién es la misteriosa niña que vino del exterior, la única que crece y evoluciona.

La propuesta de Okada es realmente interesante. No participo de algunas de las críticas negativas que ha recibido. Ni de la percepción distante del público que parece haberse dado. Pero reconozco que no es fácil de ver. Y no siempre está bien resuelta la forma en que se desenreda la madeja de los misterios. Por lo tanto, no me atrevo a hacer una recomendación absoluta. Para los aficionados a la animación, y a la animación japonesa en particular, creo que sí es una recomendación clara, teniendo en cuenta que es una película más adulta de los que parece por las edades de los protagonistas. Para el resto de potenciales espectadores,… pues dependerá de la cantidad de riesgo que quieran aceptar y la predisposición a ver una película en casa, en una plataforma en línea, pero con la actitud de concentración y seriedad con la que afrontamos determinadas películas en las salas de cine. Cada cual sabrá.

En otro orden de cosas, para su distribución internacional, Netflix ha acortado el título de la película a un escueto Maboroshi (まぼろし), Ilusiones. Pero en su título original, que viene a ser La fábrica de ilusiones de Alice y Therese… No tengo ni idea de quienes son Alice y Therese, ¿las dos chicas coprotagonistas Mutsumi e Itsumi? Parece que procede de un proyecto original cuyo título vendría a ser La niña lobo Alice y Therese, y Alice sería Itsumi y Therese sería Mutsumi. También hay que comentar que de alguna declaración de la directora, para comprender mejor la película habría que comprender bien la diferencia entre las palabras japonesas ai 愛 y koi 恋; ambas se traducen como amor, que sería el tema principal de la película, pero son distintos. Y con distinta capacidad para transformar, o incluso destruir, el mundo de una persona.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Perfect days (2023)

Cine

Perfect days (2023; 04/20240115)

Wim Wenders rueda en japonés esta película ambientada en el distrito tokiota de Shibuya. Incluso si en ningún momento nos sacan la concurrida estación de tren, la escultura del fiel perro akita Hachikō, o el célebre y concurrido paso de peatones en cuadro con diagonal incluida. Me parece curioso comentar cómo se gestó la película. Cuando amainó el pandemonio pandémico, Wenders fue invitado a conocer el proyecto Tokyo Toilet, por el cual se rediseñaron los 17 aseos públicos del distrito de Shibuya, a cargo de 16 diseñadores y arquitectos. Como consecuencia de esa visita, se le propuso que trasladase su visión de este proyecto a un proyecto audiovisual; inicialmente pensando en algún documental o algunos cortometrajes. Esto evolucionó hacia cuatro historias cortas alrededor de un personaje, un limpiador de los aseos, pero que finalmente se integraron con
Takuma Takasaki como coguionista en el largometraje que vimos este lunes pasado.

Podemos intuir con relativa facilidad las cuatro historias. Aunque en la película se van imbricando, más o menos, unas sobre otras. Está la propia historia o presentación del protagonista, Hirayama (Kōji Yakusho), un hombre en sus sesenta y tantos, que trabaja en la limpieza de los aseos públicos, siguiendo una rutina personal muy estructurada alrededor de la pequeñas tareas de la vida cotidiana. La principal curiosidad de esta línea argumental es la partida de tres en raya que juega con un desconocido contrincante en uno de los aseos públicos. La segunda historia es la de la relación del trabajador del otro turno de limpieza, un joven que aún no ha cobrado su primer sueldo, pero que quiere impresionar a su novia, una chica modernita y peculiar. La tercera historia se nos presenta cuando delante de su casa se presenta una guapa adolescente que resulta ser su sobrina, hija de su hermana más joven, que se ha escapado de casa al discutir con su madre. A pesar de la modestia con la que vive Hirayama, la familia de su hermana vive de forma acomodada. E intuiremos, más que sabremos, que hay un pasado complejo en la vida de este hombre que, por lo demás, es educado e instruido, amante de la lectura y de la música de los años 60 y 70. Finalmente, esta la historia de la dueña de un pequeño bar, que canta una estupenda versión en japonés de The House of the Rising Sun que popularizaron The Animals, y de su exmarido que la dejó para casarse con otra, pero que ahora, en puertas de la muerte por una enfermedad terminal, a quien quiere ver es a su antigua mujer.

La película se desarrolla con parsimonia, pero con firmeza, ante nuestros ojos. Wenders es un maestro con la cámara y demuestra que los años no le han restado maestría aunque últimamente se prodigue poco en el largometraje de ficción. Por otro lado, se nota su amor por la fotografía, los encuadres son estupendos, y además dota al protagonista, y a su sobrina, de la misma afición a la fotografía. Ambos poseen una Olympus mju-1, de la que yo también tengo un ejemplar, que no uso, porque el enfoque automático le falla mucho. Pero sí uso su sucesora, una Olympus mju-II. Importa también la banda sonora, a cargo de los grandes músicos de rock de los años 60 y 70 del siglo XX. Cada mañana, cuando sale de casa con su vehículo, introduce un vieja cinta de cassette en el reproductor del coche. Y la hace sonar cuando ante sus ojos aparece la esbelta figura de la Skytree. Quizá deduzcamos de ahí que el hombre no vive en Shibuya, sino cerca de Asakusa o algún barrio vecino. No hay muchos diálogos en la película. El protagonista apenas dice unas cuantas líneas a lo largo de la película. Pero no hacen falta diálogos superfluos para que nos llegue la esencia de la propuesta de Wenders.

Con la contenida interpretación del protagonista, pero llena de humanidad y de expresión, bien acompañada por los secundarios con los que se encuentra cotidianamente, los nueve días en los que transcurre la acción, nueve porque nueve son las casillas del tres en raya, estos son los detalles que guían al espectador en el paso del tiempo y el espacio, este bello fragmento de la vida de una persona en los días de un mes de octubre cualquiera, son una propuesta absolutamente recomendable, que ayuda a reconciliarse con el mundo, e invita a tomarse la vida con otro ritmo, con otra mirada, más amable, más serena. Incluso si no disponemos de los modernos y estilosos aseos públicos del distrito de Shibuya. En cualquier caso, una de las película que más nos ha gustado esta temporada. Sin duda.

En otro orden de cosas, no, The House of the Rising Sun no es propia de The Animals, pertenece al folclore popular norteamericano. Y no, no nos pusimos de acuerdo en si la elección de esta canción para aparecer dos veces en la película, en inglés y en japonés, tiene o no que ver con el hecho de que Japón sea The Land of the Rising Sun 日本 (sol que se levanta). El título original de la película está en inglés, y es evidente su relación con la canción Perfect day de Lou Reed, que también forma parte de la banda sonora de la película.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Saltburn (2023)

Cine

Saltburn (2023; 03/20240114)

Las semanas cinematográficas suelen empezar los viernes. Es el día en que llegan a las salas de cines los nuevos estrenos. También suele coincidir con el día en que las plataformas en línea estrenan sus largometrajes propios. Al fin y al cabo, es la víspera del fin de semana, cuando el público tiene fiesta y más tiempo y posibilidad de ir a las salas o acoplarse al televisor. A nosotros eso nos influye relativamente. No es infrecuente que la película de la semana la veamos llegado ya el miércoles o el jueves, al final de la semana cinematográfica. Pero en este principio de año estamos acumulando nuestra asistencia a los estrenos en los primeros días de la semana. Bueno… desde el punto de vista cinematográfico, el lunes sería el día del medio de la semana, con viernes, sábado y domingo por delante, y martes, miércoles y jueves por detrás. El caso es que, al igual que la semana anterior, hemos iniciado la semana cinematográfica con dos estrenos, uno en plataforma y otro en salas, que nos han resultado más interesantes de lo que pensábamos, lo cual está muy bien.

Ilustro con fotografías del viaje a Inglaterra, Londres y Cambridge, en el invierno de 1994, realizadas en blanco y negro con la extraviada Minox 35ML y película Ilford Delta 400.

E iniciamos el comentario con el estreno en plataforma, en Amazon Prime Video. Es un estreno que lleva ya unas semanas, y que estaba despertando muchos comentarios positivos en distintos medios. Dirigida por Emerald Fennell, que ya sorprendió con su más que interesante primer largometraje. Fennell es también actriz, e interpretó a la joven Camilla Parkes-Bowles en The Crown, entre otros papeles muy diversos en su carrera, habitualmente en papeles secundarios. Y aquí nos lleva a una comedia retorcida, comedia negra, con regusto a Patricia Highsmith. Un joven con pocos amigos (Barry Keoghan), poco integrado, es admitido, becado, en la universidad de Oxford, donde es mirado con desprecio por los alumnos más privilegiados por la posición social de sus familias. No obstante, tras un incidente con una bicicleta, y tras contarle la triste historia de su familia, hace amistad con una de esos estudiantes privilegiados y adinerados (Jacob Elordi), que le invitará a pasar unas vacaciones en su mansión, Saltburn, con su familia, donde destaca la matriarca (Rosamund Pike). Pero allí empezarán a suceder tragedias.

No esperaba mucho de esta película. Pero claro, aquel primer largometraje, protagonizado por Carey Mulligan, que también tiene un pequeño papel en esta película, y las buenas críticas eran aliciente suficiente para ver esta nueva película. Al puro estilo británico, la película está realizada con excelente oficio. Filmada en un agobiante formato académico (1,37:1), con película fotográfica tradicional, muy bien fotografiada por el sueco Linus Sandgren, garantía de calidad, queda claro que Fennell sabe cómo hacer cine, aun con su escaso bagaje como directora. Si a eso añades un reparto de intérpretes británicos que tienen calidad para dar y vender, cierto grado de éxito está asegurado.

Sin embargo, la historia es compleja. Es compleja de contar y de digerir. Este Ripley universitario que nos ofrece Fennell es inequívocamente perverso, pero también lleno de complejos y de contradicciones internas. Y la familia de aristócratas vacíos de contenido y pensamiento, muchas veces mera fachada, también tiene algunas complejidades internas que son complejas de explorar. Fennell, evidentemente busca epatar al espectador. Con escenas de erotismo, enfermizo en no pocas ocasiones, y violencia, que no se recrean en lo explícito o en el gore, pero son elementos que están ahí. Y esta complejidad en combinar temas, historia y personajes hace que la película tenga sus altibajos, y sea en algunos momentos difícil de digerir. No obstante, creo que merece la pena darle una oportunidad. Es menos frecuente de lo que parece que los directores rueden con libertad. Véase uno de los éxitos del año pasado, que presentaba constricciones evidentes a la hora de transgredir, y que a la corta o a la larga le pueden pasar factura en la temporada de premios. Claro,… no está claro que Hollywood le hubiese perdonado las transgresiones que merecía.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] The holdovers (2023)

Cine

The holdovers (2023; 02/20240106)

Había muchas razones por las que nos apetecía ver esta película. Y alguna por la que nos apetecía menos. No he visto todas las películas de Alexander Payne, pero todas las que he visto me han gustado mucho, desde la primera que vi, que también coprotagonizaba Paul Giamatti, que es la segunda razón por la que me apetecía ver la película. Giamatti es un actor que ha estado en permanente ascenso en su calidad interpretativa. Con un reconocimiento de los que tardan en llegar… porque es bajito, calvo y regordete. Un petardo alto y guapo siempre tiene más oportunidades que un excelente intérprete que no se ajuste a las tendencias y prejuicios de la moda en vigor. Otra razón es que todo el mundo hablaba muy bien de la película a priori. Esta película ha tardado un tiempo desde su estreno en Estados unidos hasta que ha llegado a España, por lo que ha habido reacciones a la misma de sobra. Pero… ¿otra película de profesor inspirando al alumno adolescente en crisis? Las hay muy buenas, pero no sé si es lo que me apetecía ver. Bueno. Los pros superaron a las contras y fuimos al cine a las cinco de la tarde de un sábado.

Un internado para chicos, extremadamente pijo, en Nueva Inglaterra, con un invierno gélido y nevado como toca en esas latitudes, que no están más al norte que donde yo vivo, al contrario, pero que no reciben el templado influjo de la corriente del Golfo, sino el gélido influjo de la corriente del Labrador. Creo que es ese el motivo por el que una región en la latitud de Madrid es mucho más fría en invierno. Varios alumnos no se van a casa por Navidad, y al profesor más gruñón e impopular del colegio (Paul Giamatti), el de historia antigua, le toca ser el guardián de los chicos. Por todo apoyo, la cocinera (Da’Vine Joy Randolph), negra, que acaba de perder a un hijo de 19 años. Alumno brillante, no pudo ir a la universidad por carecer de dinero al contrario que sus compañeros blancos, y lo han matado en Vietnam. Estamos en 1970. Todos los chicos menos uno, brillante pero rebelde y conflictivo (Dominic Sessa), conseguirán irse de vacaciones a esquiar con uno de sus compañeros. Pero el que se queda no consigue contactar con su familia para conseguir el permiso. En esos días, estas tres personas, pasarán de repelerse a una mutua comprensión y acercamiento. Aunque no sin consecuencias.

Payne revisa algunos de los temas que aparecen en su filmografía. La familia es uno de los más característicos. Pero además hace una incisiva crítica de las desigualdades sociales en Estados Unidos, al mismo tiempo que revisa lo que une y lo que separa a las personas. Frente a los profesores inspiradores y carismáticos que suelen aparecer en este tipo de películas, Payne ofrece a Giamatti un personaje lleno de afrentas y rencores, que siente que el mundo le ha tratado de forma injusta, por lo que trata a sus alumnos con mordacidad y rigor, sin plegarse a las conveniencias que le expone el director para el sostenimiento del centro. Pero al mismo tiempo, hay otras personas a su alrededor que expondrán sus propias carencias y sus propios pecados, y pondrán en duda de su planteamiento docente es el adecuado, en este pequeño experimento navideño con consecuencias. Rodada con milimétrica precisión, en digital revelado para un aspecto viejuno, propio de las películas de la época. Incluso la resolución de la fotografía es baja, 2K a idea, con el fin de que no sea demasiado nítida.

Por supuesto, el gran activo de la película son las interpretaciones; no sólo de Giamatti, sino de los tres principales y de varios de los secundarios, que se asoman a la película de forma esporádica. Alguna de las cuales (Carrie Preston) quizá merecería que el trío protagonista hubiese sido un cuarteto. La película tiene algo de teatral. El guion original de David Hemingson recuerda en ocasiones a las adaptaciones de obras teatrales, aunque se mueve más libremente entre escenarios. Pero puedo imaginar la misma historia reducida a tres o cuatro actos, en dos o tres escenarios diferentes. Excelente en cualquier caso.

Muy recomendable. Qué puedo decir. Dentro del género, es original, la figura del profesor es distinta y con más sutilezas. Y la posición ante las desigualdades sociales aporta un plus de profundidad a la película. Una película que, desde mi punto de vista, es mucho más válida para una reflexión navideña que la mayor parte de las tontás que se hacen a tal efecto. Buena cosecha la de este año para la temporada de premios.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] La sociedad de la nieve (2023)

Cine

La sociedad de la nieve (2023; 01/20240105)

Con esta película del director español Juan Antonio Bayona, aunque suele aparece en todas partes como J. A. Bayona, dimos comienzo el año cinematográfico 2024. En el 2023, pocas películas españolas no llevaron a las salas de cine; demasiado pocas. No sé muy bien el porqué… pero fallan en motivarnos. Cierto es que alguna de las películas de directores españoles venían como producciones extranjeras… pero bueno. Pero este año empezamos con una película de nuestra nacionalidad, producida por o para Netflix, que ha tenido un estreno limitado en salas de cine, pero que hemos esperado a ver, poquitas semanas después, con la película todavía en salas, el día de su estreno en Netflix. Preferimos dedicar el tiempo que teníamos que dedicar en acudir a las salas en otras producciones que no estuvieran tan disponibles. Aunque siempre que podemos, preferimos ver los estrenos en pantalla grande.

No tengo fotografías de los Andes. La película tiene secuencias rodadas en la cordillera sudamericana, pero en su mayor parte está rodada en Sierra Nevada. Lo único que tengo de esta sierra son tomas generales desde Granada. Así que he optado por los cuatromiles próximos a Zermatt, Suiza, para ilustrar esta entrada, que recuerdan un poco mejor al entorno del accidente… aunque ellos no dispusieran de un tren de cremallera o de un teleférico para bajar al valle.

También he de reconocer que el tema no nos motivaba mucho. Al menos a mí. Ya se han hecho películas previas del accidente del avión de la fuerza aérea uruguaya en los Andes en 1972. El suceso fue muy mediático y tuvo mucha repercusión. Se escribieron libros sobre los hechos, algunos muy vendidos, y que fueron la base de la mejor película sobre el suceso hasta la fecha. Los espectadores que tenemos cierta edad, y yo tengo la superficie para tener algún recuerdo de la época, sabíamos razonablemente bien cómo fueron los hechos. Como de costumbre, no se incide en exceso, no se hace sangre de por qué sucedió un accidente evitable. La cosa va de la superación de las enormes dificultades y del instinto de supervivencia del ser humano. Realmente fue muy notable que sobreviviera 16 personas al accidente; cierto que todos ellos jóvenes veinteañeros, deportistas, en el punto de su vida de mayor nivel de salud y fortaleza. Se incide menos en que fueron 29 las personas que perdieron la vida, algunas tras mucho sufrimiento, al sobrevivir inicialmente al accidente. Pero vamos. Lo normal es que no hubieran supervivientes. Por lo que si que fue un hecho notable.

No voy a negar dos cosas sobre la realización de esta película, relacionadas con su director. Bayona sabe dirigir de sobras cualquier película que se le ponga por medio, tiene oficio de sobras. Pero,… generalmente no me atrae demasiado la forma en que plantea las historias, y sus películas me dejan un tanto frío. Por ello, no suele ser un director cuyo nombre me arrastre a las salas de cine. Una de sus películas más conocidas e internacionales,… incluso me disgustó. En esta ocasión, su tendencia melodramática está mas contenida, aunque no faltan las secuencias de «cine cebolla». Una película rodada en español, pero que parece muy destinada a atraer al público norteamericano al que atraen estas películas frecuentes en la cinematografía de Hollywood, tanto en grandes producciones como en telefilmes de bajo presupuesto. Está muy bien rodada y transmite una sensación habitual de veracidad. En ningún momento sentí que se pusiera al límite, ni siquiera por aproximación, mi suspensión temporal de la credibilidad. Así que, podríamos decir que en lo que se refiere a la realización es la película de Bayona que claramente más aprecio.

Las interpretaciones, dentro de que quedan diluidas por ser una película coral, aunque haya personajes con más peso que otros, son bastante encomiables. Más si como se nos cuenta son actores noveles o con poca experiencia, o en general poco conocidos fuera de sus países. Si hay algún momento en que alguno flojea, se debe más a la inserción de esas secuencias de «cine cebolla» que he comentado y que rompen con la dinámica general de la película. Hay momentos en que no sabemos donde está el foco de la película, si en los sentimientos o en el esfuerzo global.

En general, me parece una película bastante recomendable. No sé que posibilidades tiene para ganar el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. De momento, la estupidez de los franceses al no elegir para representar a su cine a una de las mejores películas del 2023, mejora sus posibilidades. Pero ya entre lo que he visto de las películas que han salvado el primer corto, al menos una o dos me parecen preferibles, o a mí me han gustado más. Y quedan pesos pesados por estrenar. Las películas de hablan no inglesa suelen tardar en estrenarse en España, pero con ganas de ver a Wim Wenders rodando en japonés, o Glazer rodando en alemán y polaco, entre otras cosas. Estas dos películas llegarán en enero. Sabremos más entonces. De todas formas está bien. Mejor para todos.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] El cine que he visto en 2023

Cine

Este año tengo registradas como vistas 72 películas de estreno a lo largo del año 2023. La primera fue el 2 de enero y la última en la mismísima Nochevieja, el 31 de diciembre a la hora de cenar. De esas 72 películas, vi 47 en salas de cine, mientras que las restantes 25 fueron estrenos directos en plataformas en línea. Algunas de estas últimas tuvieron un estreno simbólico en salas de cines, de unos pocos días, generalmente una semana, con un número de sesiones limitado. Si es posible las veo en sala grande porque, sinceramente, aunque lo vaya a tener disponible en la televisión una o dos semanas más tarde, prefiero ver el cine en pantalla grande. Pero cada vez lo ponen más difícil. De los estrenos en plataformas de contenidos, la inmensa mayoría corresponden a Netflix, 18 películas, mientras que he visto tres en Apple TV, dos en Disney+ y otras dos en plataformas diversas. Las fotografías acompañantes son las últimas que he hice en 2023… por lo menos con cámara digital. Hay otras con película fotográfica que no tengo reveladas.

Las películas que tengo registradas en mi base de datos desde el 28 de diciembre de 1997 hasta la fecha son un total de 1570. Con un promedio de unas 60 películas de estreno vistas al año, incluyendo también estrenos de antaño que se reestrenan en pantalla grande, cuando nunca vi previamente esa película en salas de cine. Para todas las películas que veo incluyo cuatro valoraciones: dirección, interpretación, subjetiva y global. Para conocer los criterios por los que valoro las tres primeras, visitad la explicación correspondiente. La valoración global es el resultado de aplicar una fórmula matemática de mi invención:

Global = (Subjetiva*3 + Dirección*2 + Interpretación)/6

Por supuesto, el dar más peso a unos elementos que a otros es algo totalmente personal. Pero es que si incluyo algo que se llama “valoración subjetiva” en la fórmula, pues es lo que podéis esperar; una valoración personal e intrasferible, aunque motivada, de lo que más me gusta. Que no necesariamente tiene que ser lo que le guste a otros. No hago crítica cinematográfica; solo comparto lo que veo y lo que me parece.

Hay otra cuestión. Si se contrasta la lista que ofrezco en la entrada de hoy con las valoraciones de cada una de las películas en el momento en que las vi y las comenté, pueden no ser iguales. Aunque este año sí lo son. La valoración personal de una película cambia con el tiempo. También puede suceder que visionados posteriores, por ejemplo en vídeo o televisión, hagan cambiar esa valoración.

La valoración media ha sido de 3.41 puntos; lo que marca una nuevo record en estos 26 años, cosa que no esperaba, porque las puntuaciones en los estrenos directos en plataforma en línea se han saldado con valoraciones bastante pobres. Eso se nota en la variabilidad en las puntuaciones que ha subido respecto a los últimos años. Como digo habitualmente, podríamos decir que no selecciono mal las películas que voy a ver, pero como veremos más adelante, me tengo que plantear hasta que punto merece la pena arriesgarse con los estrenos directos en plataforma. Como he mencionado en otras ocasiones, el rechazo a ir por sistema a ver determinados blockbusters, me ahorra películas malas. Por ejemplo, evito en líneas generales el cine de superhéroes. Que sistemáticamente… no me gustan. La entrada referida al más famoso monstruo japonés ya reflexiona en parte sobre los problemas del cine de acción que viene de Hollywood. Por supuesto, como viene siendo norma en los últimos años, todas las películas han sido visto en versión original. Aunque la salas no siempre nos lo ponen fácil, por los horarios, por el número reducido de sesiones en versión original, por el escaso número de días en cartelera, no concebimos ya una película doblada. Nos suena horrible. Y no hemos visto algunas películas interesantes porque se nos han escapado. Es lo que hay.

¿Existen diferencias de calidad entre los distintos proveedores? Veamos una tabla.

Proveedor de películasNúmero de
películas vistas
Puntuación
Global Media
Puntuación
Subjetiva Media
Sala de cine473.744.00
Netflix182.642.42
Apple TV32.893,00
Disney+23.583.50
Otras23.253.00
Totales723,353,05

Creo que las cosas están claras. Somos muy cuidadosos con lo que elegimos ir a ver al cine. Y suelen ser películas sobre las que nos hemos informado, y que garantizan un mínimo de calidad. Y a partir de ahí lo que sea. Mientras que lo que veo en plataforma, en muchas ocasiones son meros actos de divertimento en los que arriesgas más. Al fin y al cabo, la suscripción mensual la tienes pagadas. Y si tienes el tiempo. De todos modos, sorprende que Apple TV, que basa su propuesta en la calidad más que en la cantidad, tenga una puntuación global media por debajo del aprobado. Con sólo tres películas, se debe fundamentalmente a la flojera de cierta película de acción que prometía más. Y desconozco hasta que punto a Netlflix le compensa el basar su propuesta más en la cantidad que en la calidad… pero bueno…

A continuación, las diez películas que más he valorado. Y este año, las diez películas que lideran la clasificación son realmente diez. Normalmente son unas cuantas más, por los empates en la puntuación con la que haría la décima. Pero este año… ha cuadrado. Y creo que por primera vez, desde que empecé con este repaso anual hace once años, no entran en la tabla las que tienen una puntuación global de 4.00. Ni siquiera el siguiente tramos que sería 4.17. Ha hecho falta puntuar al menos 4.33 en la puntuación global para entrar entre los 10 primeros puestos. Lo cual habla de que este año ha habido un nivel bastante respetable. Por lo menos, según mi criterio. Es cierto. He disfrutado mucho en muchas películas este año.

Vamos con la lista de diez:

TítuloNacionalidadDirecciónInterpretaciónSubjetivaGlobal
Anatomie d’une chuteFrancia5555
OppenheimerEE.UU.5544.50
Killers of the flower moonEE.UU.5544.50
Past livesEE.UU.5544.50
Singin’ in the rainEE.UU.5444.33
Vanskabte land/Volaða LandIslandia5444.33
Kaibutsu 怪物Japón5444.33
Cerrar los ojosEspaña5444.33
Kimitachi wa dō ikiru ka [君たちはどう生きるか] (El chico y la garza)Japón5444.33
Gojira -1.0 [ゴジラ-1.0]Japón5444.33

Bueno… en otras ocasiones hubiera excluido el estreno de antaño, hubieran entrado las puntuadas con 4.17 y se hubiera extendido más la tabla… pero me apetecía dejarla reducida a algo más esencial. Primer puesto para Francia, con una película que me parece una obra maestra de las que se hacen pocas. Pero luego hay tres películas norteamericanas muy apreciables, dos dentro del sistema de estudios y grandes presupuestos, y otras en el cine independiente que tantas alegrías nos da. Como de costumbre Japón nos da alegría, más con estrenos de Koreeda y Miyazaki, y la enooooorme sorpresa que supuso la nueva versión del kaiju por excelencia. Koreeda ya estuvo presente en la lista del año pasado.

Y creo que con esto lo dejaré estar ya este año. Como el año pasado, lo voy a hacer más corto que en anteriores ocasiones. Porque lo esencial ya ha quedado dicho. Un saludo y mucho cine.

[Cine] Las últimas de 2023; Maestro (2023) / Kuolleet lehdet (Fallen leaves) (2023) / Rebel Moon – Part One: A child of fire (2023)

Cine

Como es tradicional, el primer día del año lo dedico al comentario de la última o últimas películas vistas en 2023, para hacer al día siguiente el balance cinematográfico del año. Y este año se me han acumulado nada más y nada menos que tres, por lo que serán comentarios breves para no cansar. Aunque alguna de ellas merecería un comentario más pausado y dedicado. Pero bueno… hay que saber cerrar ciclos.

No es infrecuente que los tranvías de Helsinki sean protagonistas, de algún modo, en las películas de Kaurismaki, y la que comento en estas líneas no es una excepción.

Maestro (2023; 70/20231226)

En el día siguiente a Navidad, con una antipática niebla sobre Zaragoza que no invitaba a actividades en exteriores, dediqué una buen rato a uno de los estrenos estrella de Netflix en el 2023. Bradley Cooper, con el apoyo como productores de Scorsese y Spielberg, protagoniza en compañía de la siempre estupenda Carey Mulligan, a quien cede el puesto de honor en los títulos de crédito, la biografía del matrimonio formado por el compositor y director de orquesta Leonard Bernstein y la actriz Felicia Montealegre.

La película abarca tres épocas. Cuando se conocieron y se casaron, en los años 40 y principios de los 50 del siglo XX, rodada en blanco y negro y formato académico. La más larga, en los años 70, cuando el matrimonio entra en crisis por las ausencias de Bernstein, homosexual, conocido por su mujer, y la enfermedad de Felicia, rodada en color y formato académico. La más cortita, una entrevista final a Bernstein, que nos habla de su momento en los años 80 y que es el arranque suponiendo que las anteriores se cuentan como un flashback, en color y en formato panorámico americano. Y la película se centra en las complejidades de una relación en la que, aun existiendo el amor entre ambos, las preferencias afectivas homosexuales del músico, aunque conocidas y toleradas por la esposa, acaban pasando factura. Lo que no impide que el músico la cuide y acompañe en sus últimos momentos y la recuerde siempre.

La película es correcta en su factura. Cooper tiene buena mano al rodar. Pero sin más. Sus recursos visuales son más formales que revolucionarios. Es más bien clásico en sus modos. En la interpretación, Mulligan está estupenda, como habitualmente, y Cooper está un poco excesivo, sobreactuado, muy caracterizado, supongo que buscando una candidatura a los Oscar, donde este tipo de interpretaciones masculinas suelen conseguir réditos. Aconsejable… sin más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Kuolleet lehdet [Fallen leaves] (2023; 71/20231229)

Aunque he visto varias de las películas del finlandés Aki Kaurismaki en vídeo o en televisión, es la primera vez que veo una de ellas en la sala de cine. De lo que hace tiempo que tenia muchas ganas. Y ha llegado el momento con estas «hojas caídas», que nos cuenta una peculiar historia moderna de amor, en una Finlandia menos ideal de lo que muchas veces imaginamos de los países nórdicos, como no podía ser menos de la mano de Kaurismaki.

Ansa (Alma Pöysti) y Holappa (Jussi Vatanen) son lo que muchos llamarían restos de un naufragio. Viven en soledad, con sus trabajos de bajo nivel y sus escasos salarios. Alma apenas tiene alicientes, y vive en un pequeño apartamento heredado, con la mera compañía de la radio. Holappa se refugia en el alcohol con demasiada frecuencia, en compañía de un amigo de más edad. Están en sus cuarenta años. Se conocen en un karaoke. Se gustan. Pero su relación no será fácil. Especialmente por los problemas que el alcohol causa en Holappa.

Entre la comedia y el drama, con la estética minimalista pero tremendamente cuidada de Kaurismaki, con escasos diálogos, con poca acción o movimiento de cámaras, en un mundo de frecuentes clarooscuros, en una sociedad fría y alienante, donde hasta la radio nos machaca constantemente con la guerra rusoucraniana, surge el amor entre estos dos seres sin rumbo, metidos en una rutina potencialmente destructora. Pero Kaurismaki no se deja caer en el pesimismo y encontrará formas de aportar un poco de luz a estos personajes, que pueden ser muy reales.

Interpretaciones sobrias, de muy buen nivel, lucidez visual, con fotografía sobre película fotoquímica tradicional a cargo de Timo Salminen, y una banda sonora con canciones populares y música clásica de todo tipo, conforman una película que es altamente recomendable. Un soplo de aire fresco de parte de un director que lleva toda una vida de coherencia y de ser fiel a sí mismo y a lo que quiere contar, frente al artificio absurdo de Hollywood y el cine más comercial. 80 minutos de cine de alto nivel, realizado con muy pocos recursos. Fundamental en este recién inagurado 2024.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

Rebel Moon – Part One: A child of fire (2023; 72/20231231)

Última película del año, vista ayer mismo en Nochevieja mientras cenaba, antes de salir a comer las uvas, beber el champaña y charrar un rato a casa de unos amigos. Una de esas películas con las que las plataformas digitales pretenden conseguir el último pelotazo con una nueva franquicia de ciencia ficción. En esta ocasión, Netflix ficha a Zack Snyder para intentarlo. Su estilo visual me parece más efectista que efectivo, y su tendencia a gustar de las estéticas fascistas, y en algún caso me temo que de las ideologías fascistas, me desagrada. Incluso si quienes lucen las estéticas fascistas son «los malos». Porque vamos… ¡Qué «original» poner a los malos con uniformes que recuerdan a los ejércitos alemanes de la época del nazismo! Como si nunca se hubiese hecho.

Nos cuentan que Snyder presentó la idea de esta película o algo parecido a Lucasfilms hace 10 años por lo menos con la intención de integrarla en el universo Star Wars, pero no se la compraron. A todos los efectos, debemos considerar esta aventura espacial como un mal remedo de la saga galáctica más conocida. Con un gran abuso de efectos visuales, pero con una historia elemental y muy poco cuidada, y con unos personajes absolutamente tópicos y sin la más mínima delineación del carácter y de sus motivos. Una excusa para una serie de escenas de acción donde se supone que tenemos que admirar la «genialidad» del director con lo visual. Apenas me molestaré en mencionar que la cosa está protagonizada por Sofia Boutella, que en el resto del reparto hay algún nombre interesante, pero que dado lo inane del producto, es indiferente su presencia en la película.

Bajo la amenaza de una segunda parte para esta primavera, tras un horrible deus ex machina que permitirá que se conserve el mismo «malo» en la misma, si eres suscriptor de Netflix allá tú si la ves. Si no eres suscriptor de Netflix, definitivamente esta película no es un buen motivo para darte de alta en la plataforma. Quizá sea un buen motivo para plantearse si seguir suscrito a la plataforma. Las aventuras espaciales, sí, pero no así.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: *

[Cine] Godzilla Minus One (2023)

Cine

Gojira -1.0 [ゴジラ-1.0] (2023; 69/20231221)

Como en los días de final de año, con los días de fiesta y la abundancia de estrenos y tal, siempre se acumulan las películas para comentar, pensaba hacer una entrada doble. Pero tras ver esta película de Takashi Yamazaki, algo que no estaba en mis planes ni de lejos, he considerado que se merece una entrada en solitario para destacar… sus virtudes… y los defectos de la industria del cine norteamericana. No soy nada original. Mucha gente lo está haciendo en estos momentos. Especialmente cuando se hacen cuentas. Esta película ha costado, según nos dicen, algo menos de 15 millones de dólares. Desconozco lo que habrá costado su promoción… pero teniendo en cuenta que no ha habido anuncios en las marquesinas, que ha llegado sin versiones dobladas al castellano o a otros idiomas, y que su éxito está dependiendo del boca-oído en redes sociales más que otras cosas, no mucho. Las superproducciones de Hollywood… El Godzilla de 2014, hace diez años, habría que corregir por la inflación, costó 160 millones de dólares, más de diez veces más, con unos costes de promoción y distribución de 100 millones de dólares… La vi en vídeo, en televisión, apenas la recuerdo… y tal. En los agregadores de crítica cinematográfica, la película actual, japonesa, entre 10 y 15 veces más barata, concita un 98 % de acuerdo críticas muy positivas (8,4/10 de puntuación). La producción norteamericana alcanza un 76 % de críticas positivas (6,7/10 de puntuación). Entendéis por donde quiero ir, ¿verdad?

Mis fotografía realizadas con película en blanco y negro en Tokio me vienen muy bien para ilustrar esta entrada que transcurre en gran medida en la capital nipona.

La historia es la clásica del kaijū es la clásica. Como consecuencia de los ensayos atómicos norteamericanos en el atolón de Bikini en 1946, aparece un enorme monstruo indestructible y radioactivo que siembra la destrucción por donde pasa, y llega hasta Tokio donde se arma la de San Quintín. Nada parece pararlo, ante la pasividad y la ineptitud de los victoriosos en la guerra, los Estados Unidos, más preocupados, y de un gobierno japonés… que no merece la confianza de sus ciudadanos, tremendamente decepcionados tras la derrota en una guerra sin sentido, donde realizaron numerosos sacrificios. Pero una iniciativa ciudadana, desesperada, imperfecta, pero entusiasta… ¿conseguirá parar al kaijū?

Eso sí… el minus one del título, el -1.0 en el original viene de que hay un prólogo en la historia, que guía la peripecia de los personajes humanos protagonistas. La primera aparición del muestro es durante la guerra, poco antes de terminar, cuando aparece, más pequeño, en una isla donde existe un aeródromo militar japonés, y donde aterriza Shikishima (Ryunosuke Kamiki) un piloto kamikaze que ha fingido una avería en su avión para no cumplir su misión suicida. El, y el jefe de mecánicos, Tachibana (Munetaka Aoki), sobreviven al ataque del monstruo. Pero quedan traumatizados por el evento, y no consiguen superar sus miedos y sus traumas. Shikishima vuelve a Tokio, donde encuentra su casa destruida y sus padres muertos, y en la chabola que monta se refugia con una joven que ha quedado huérfana, Noriko (Minami Hamabe), y que ha recogido a una bebé, Akiko (Sae Nagatani), también huérfana, formando una curiosa familia informal. Shikishima encontrará un trabajo en los dragaminas que limpian las costas japonesas,… donde se encontrará de nuevo a Gojira, nombre original del monstruo que en los países occidentales llaman Godzilla. Un portmanteau de las palabras gorira [ゴリラ, gorila] y kujira [鯨, ballena], una nombre destinado a denominar a una monstruo muy grande y muy fuerte.

Vayamos por partes, como dijo Jack el destripador. La realización de Yamazaki es absolutamente superlativa. De su magro presupuesto, dado que es una película con un monstruo espectacular, saca oro. Visualmente es perfecta. Basándose en un uso magistral de la cámara y de las lentes, y con la fenomenal fotografía de Kōzō Sibasaki, consigue generar un realismo, una verosimilitud de sus imágenes, que contrasta enormemente con el aspecto irreal, con colores muy alterados, del cine norteamericano, que muchas veces resalta el hecho de que son imágenes generadas por computadora, en lugar de dar de impresión de autenticidad. El rodaje es en digital, pero consigue que la textura de la imagen semeje en gran medida la de la película cinematográfica, con su grano y sus imperfecciones que dan vida a la imagen. La ficción de acción fantástica, superheroica, monstruosa y demás en los EE.UU. acaba pareciendo que actores de carne y hueso se mueven en un escenario de animación más o menos realista, pero de animación. Entre Yamazaki y Sibasaki nos transportan al ambiente del Japón de posguerra. De ruina y decadencia. La película podría estar rodada en blanco y negro y ser también perfecta. De hecho, parece que van a estrenar una versión en blanco y negro, Godzilla Minus One/Minus Color. Creo que me apetecería verla.

Yamazaki se inspira también en la tradición del cine japonés, especialmente los excelentes directores de la posguerra que conseguían hacer películas estupendas con presupuestos ridículos. Los encuadres, los interiores, las vistas de las ciudades destruidas… todo ello tiene sabor a aquel cine. El hecho de que la protagonista femenina se llame Noriko no deja de transportarnos al cine de Yasujirō Ozu y su Trilogía de Noriko, las tres películas en las que Setsuko Hara hizo papeles protagonistas en los que se llamaba Noriko. Personajes distintos, con el mismo nombre, independientes entre sí, que representaban una mujer japonesa en la posguerra mundial que debía rehacerse a sí misma. Compasiva, amable, dedicada, pero buscando un nuevo papel en la sociedad, intentando superar los lastres de las tradiciones del país, pero sin romper con los valores positivos. La Noriko de Yamazaki, con pocos trazos, pero con decisión, marca su voluntad y su decisión, bondadosa, adopta a una huérfana, cuando ella misma es una joven apenas salida de la adolescencia, también huérfana, dispuesta a robar y lo que haga falta para sobrevivir, pero trazando una línea clara en lo que se refiere a venderse a sí misma, y dispuesta a sobrevivir.

Como contrapartida el héroe es una antihéroe. Caído en el deshonor por no haber cumplido con su deber de kamikaze, sumado al terror que lo invadió y lo paralizó en la primera aparición del monstruo, es un joven para quien la guerra no ha concluido. Es el paradigma del ciudadano utilizado por el estado totalitario en una guerra absurda, un estado que no valora la vida de sus ciudadanos, ni los protege, como establece con claridad otro personaje de la película. Porque la película es claramente antibelicista, pero salvando la dignidad del sufrido pueblo japonés, víctima de su propia cultura y tradiciones. En la película original, el monstruo era metáfora de dos elementos que marcaron la posguerra; el terror radioactivo, el terror a la bomba atómica, a la destrucción última y perversa, y el despertar de ese monstruo que les ha vencido y les ha invadido, los Estados Unidos, un monstruo que ha despertado y que amenaza el mundo. En la película actual, las metáforas se han modificado, pero su significado profundo es muy potente y actual. Y en esto se diferencia también enormemente de las películas norteamericanas del mismo género. Aquí, Godzilla es una macguffin para el avance y el crecimiento de los seres humanos y su comunidad, que son los que realmente importan, frente a la indiferencia de los propios gobiernos que debieran protegerlos. Todo ello impulsado también por unas interpretaciones sentidas y bien adaptadas a lo que se les pide. Sentimos la empatía, y la simpatía, hacia estos personajes que están dispuestos al sacrificio pero que, frente a la viciosa retórica del Japón de la guerra, quieren vivir, tienen que vivir, como una obligación autoimpuesta y delegada por los que murieron en la guerra.

Esta es una de las mejores películas de este 2023 que se termina. Para mi sorpresa y la de muchos. Y no debiera serlo. Porque hace tiempo que algunos sabemos que, entre la mucha morralla que realizan para consumo propio y que de vez en cuando nos llega, en Japón se siguen haciendo verdaderas obras maestras como hemos podido comprobar en los últimos años. Arriesgaos e id a verla. Sin prejuicios, sin apriorismos. Igual quedáis igual de gratamente sorprendidos como he quedado yo. Y los que me acompañaban. Y las personas que había en la sala, en una tarde-noche gélida, en la que sólo apetecía quedarse en casa, y allí estábamos.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine en TV] Chicken Run: Dawn of the nugget (2023)

Cine

Chicken Run: Dawn of the nugget (2023; 68/20231219)

Estos últimos días no hemos podido desplazarnos a las salas de cine. O estábamos ocupados con otras historias, o los horarios de las versiones originales eran impertinentes para quien tiene que madrugar, en el caso de que sólo se pueda ir a las salas de cine entre semana. Pero he suplido la carencia acudiendo a Netflix, donde se ha estrenado la secuela de una de nuestras más queridas películas de animación. Que no de dibujos animados. Es animación en volumen, aunque normalmente se conoce por el anglicismo stop motion. Vamos, muñecos de plastilina que se van moviendo y fotografiando plano a plano.

Chicken Run fue una sorpresa, muy agradable, un acontecimiento, allá por el año 2000. No porque la técnica fuese novedosa. Si no porque se combinaba con un guion impecable, una aventura de acción inspirada por los clásicos de evasión de campos de prisioneros nazi, especialmente The Great Scape (La gran evasión), pero ambientada en una granja de gallinas para carne. Elementos conocidos, vistos en otras películas, pero en su conjunto muy original y muy divertido. Una joya de la animación. Ahora nos llega su secuela, 23 años más tarde. Las gallinas escapadas de la granja se han establecido en una isla en medio de un lago, en la campiña inglesa, alejados de los seres humanos, y viven felices. Ginger (Thandiwe Newton, voz) y Rocky (Zachary Levi, voz), los protagonistas, han tenido una hija, Molly (Bella Ramsey, voz), muy querida por todos. Pero muy movida y curiosa. Quiere conocer el mundo. La cosa es que, no lejos del lago, se ha instalado una granja para «gallinas felices», muy sospechosa. Y allí, aunque ellos no lo saben hay una vieja conocida (repite Miranda Richardson, voz). Y Molly acabará allí, metida en problemas.

Esto se resume con pocas palabras. La película está muy bien hecha, los actores y actrices que ponen las voces lo hacen muy bien, con una variedad de acentos que lo hace muy divertido, siempre que lo veas en versión original, claro, y la trama es muy amena y divertida. Inspirada en esta ocasión por las películas de distopías, con inspiración de diversas películas más recientes en el ámbito de la ciencia ficción sobre todo. Muy divertida. Pero ha perdido por completo el factor novedad y originalidad. No puede generar el mismo nivel de sorpresa y satisfacción que su predecesora, porque ha pasado mucho tiempo y los espectadores han vivido otras experiencias en el ámbito de la animación. Y el tono es más familiar. El hecho que la protagonista sea la gallinita adolescente la hace un producto más familiar, mientras que aquella de hace 23 años tenía un punto que atraía al público adulto. ¿Es recomendable? Si estás suscrito a Netflix, sin duda. Pero siempre que ajustes tus expectativas.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Anatomie d’une chute (2023)

Cine

Anatomie d’une chute (2023; 67/20231208)

La semana de los festivos múltiples de principios de diciembre, con los estrenos descolocados de su día habitual, los viernes, para llevarlos a un miércoles, nos trajo esta película de la francesa Justine Triet, que venía precedida de una serie de éxitos en festivales y premios, y con críticas extremadamente favorables. También se había hablado mucho de la interpretación de su protagonista, la alemana Sandra Hüller, que parece estar en estado de gracia absoluta, ya que estamos esperando una película que también protagoniza sobre los campos de exterminio nazi, que también está recibiendo buenísimas críticas. Ya adelanto que este drama judicial que nos ocupa hoy es la primera película del año, y a la altura que estamos probablemente la única, que me merece una matricula de honor sin paliativos en todas sus dimensiones, con consideración de obra maestra absolutamente imprescindible. Intentaré explicarme.

Los Alpes franceses, no en Grenoble sino cerca de Chamonix, pero es lo que tengo a mano. No he tenido ocasión de vistar (todavía) Grenoble. Pero me lo debería plantear. Más por las montañas cercanas que por la ciudad en sí misma.

Un matrimonio con un hijo con una discapacidad visual consecuencia de un accidente vive en un chalé de los Alpes franceses, no lejos de Grenoble. Ambos cónyuges son intelectuales que viven de la escritura o de la enseñanza. Y tras una entrevista de una periodista a la esposa, interrumpida por el esposo de forma auditivamente violenta, música a gran volumen, el esposo se precipita por una ventana y muere. En la casa sólo había tres personas. Ambos cónyuges y el niño con escasa capacidad visual. Y el perro lazarillo del niño. En realidad, el niño estaba dando un paseo con el niño. Y la esposa también sale en algún momento de la casa. Pero sólo hay tres posibilidades; o es un accidente, o es un suicidio, o la esposa ha matado al marido. Descartado el accidente, se encausa a la mujer como sospechosa y se lleva a juicio. Hay que decidir si los indicios indirectos que existen en la escena del fallecimiento son suficientes para declarar que es la escena de un crimen cometido por ella, o no.

Siempre he dicho que no me gustan especialmente los dramas judiciales. Eso sí, cuando me gustan, me gustan más que nada. El título de la película, en castellano Anatomía de una caída, nos lleva de inmediato a pensar en otra gran película del género judicial, Anatomy of a Murder de Otto Preminger, excelente drama interpretado por James Stewart, Ben Gazzara y una guapísima Lee Remick. Excelente producción que recibió siete candidaturas a los Oscar, aunque no ganó nada porque se tuvo que enfrentar a Ben Hur, The Diary of Ana Frank y Some Like It Hot (Con faldas y a lo loco) entre otras. Menudo año el de los Oscar de 1960. Pero si aquella película de Preminger diseccionaba el proceso judicial ante jurado con sus bondades y con sus trampas (con la maravillosa música de Duke Ellington… es que lo tenía todo), la de Triet disecciona otras cosas. El propio título de la película tiene un claro doble sentido. Una caída. Pero, ¿estamos hablando de la caída de un cuerpo al vacío desde un balcón? ¿O estamos hablando de la caída al vacío de un matrimonio condenado por el duelo ante las secuelas del niño, por los sentimientos de culpabilidad, o por los reproches entre los cónyuges? ¿O por los celos profesionales de uno ante el éxito como escritora de la otra? ¿O qué tienen que ver las infidelidades que surgieron tras el accidente?

Asistimos en la película a una presentación, en los momentos previos y los que se dan durante la caída del fallecido, a una somera investigación, no es una película policial, y en lo que se hace incidencia tiene más que ver con el niño y su capacidad para actuar como testigo fiable que otra cosa, y fundamentalmente a un juicio. Pero el juicio, lo que desgrana con minuciosidad, con testimonios diversos, es la crisis de un matrimonio burgués en todos sus frentes. Crisis con una serie de elementos que se pueden dar en cualquier matrimonio de clase media de cualquier país de la Europa occidental contemporánea, y que es lo que realmente disecciona la película en esta particular lección de anatomía. Todo apoyado en una realización absolutamente impecable. Muchos dirán que sobretodo apoyado en la interpretación de Hüller, pero no es cierto. Siendo esta de primerísimo nivel, y muy bien acompañada por el resto del reparto, especialmente por el niño Milo Machado Graner, fenomenal, no hay que quitar el menor mérito a la excelente puesta en escena que nos ofrece Triet, y al preciso guion que también firma junto a Arthur Harari. Todo funciona como un reloj.

Dos preguntas surgen tras ver la película. Una, ¿es recomendable?… Es obligatoria. En serio. A poco que tengas una mínima afición al séptimo arte, no te la puedes perder. De lo mejor. Dos, ¿fue un crimen?… ¡A quién coño le importa!

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

[Cine] Napoleon (2023)

Cine

Napoleon (2023; 66/20231124)

Hace más de semana y media que vi esta película de Ridley Scott, que ha desatado diversas polémicas por el tratamiento que el director norteamericano perpetra a los hechos históricos. Mostrando además una actitud despectiva hacia los que critican se desprecio por la veracidad. Según Scott, si es para dar espectáculo, todo vale. Sería el equivalente a ese malhadado dicho del periodismo que dice aquello de «no dejes que la verdad te estropee una buena noticia». La cuestión es que tampoco ha emocionado a esos espectadores que se supone que iban a quedar encandilados por el espectáculo, y la crítica no se pone de acuerdo. Hay críticas que ensalzan la película y otras que la critican con severidad. He de confesar, antes de empezar, que siento una profunda antipatía por el tirano francés. Aunque muchos le atribuyen el haber difundido la ilustración por Europa, creo que las ideas no se difunden a cañonazos al servicio de una ambición personal. Y el comportamiento del ejército francés que ocupó España entre 1809 y 1813 poco tiene que «envidiar» al del ejército de la Alemania nazi cuando ocupó países entre 1939 y 1945. Y sin embargo Napoleón es admirado en Francia. Hitler en Alemania, no. O por lo menos, no mayoritariamente. Bien es cierto que alguien como Napoleón surgió en gran medida gracias a las potencias absolutistas que decidieron atacar por todos los frentes a la Francia republicana, lo que propició el surgimiento de una clase militar en el país vecino que llevó a maltraer durante dos décadas a esas potencias absolutistas. Pero los perjudicados en las guerras no son los monarcas sino los pueblos. Nunca hay un único culpable de la barbarie bélica.

De los diversos monumentos y nombres de calles y plazas que hay en París que recuerdan el periodo napoleónico, muchas veces rememorando sangrientas batallas o a los generales del corso, sin duda el más conspicuo es el Arco del Triunfo. Que por muy fotogénico que sea… a mí me da bastante grima.

Scott realiza un recorrido por los 28 años de la vida de Napoleón (Joaquin Phoenix) entre la etapa del Terror revolucionario en 1793 y su fallecimiento en Santa Elena en 1821. Y lo hace contando dos historias en paralelo. Su peripecia bélica, destacando algunas de sus batallas más importantes, aunque se quedan muchas muy importantes en el tintero, por un lado. Por otro, su relación con Josephine de Beauharnais (Vanessa Kirby), una relación que nunca se ha traslado bien a la pantalla. Y tampoco en esta ocasión.

Vayamos por partes. La película que hemos visto en los cines, de dos horas y media, está incompleta. El montaje definitivo de cuatro horas de duración, según dicen, se podrá ver desde enero en Apple TV. Y los recortes pasan factura, con un montaje deficiente. O quizá, más que un montaje deficiente, con un ritmo narrativo muy cuestionable. Scott fía el éxito de la película en la espectacularidad de sus escenas bélicas. Que realmente están rodadas con maestría. Nadie va a dudar que el director conoce su oficio. Aunque lo de Austerlitz y el lago helado fuera una pequeña anécdota sin mucha importancia en lo que fue la batalla, diga lo diga Scott en su película. Pero con la historia que vemos, nadie va a entender a Napoléon, porqué surgió, cuales eran sus motivaciones reales. Y sobretodo, como ya he dicho, cómo fue su relación con Josephine, y como influyó esta mujer en el joven oficial que era cuando se conocieron.

Por otro lado, el reparto es fenomenal, con gente de gran valía, entre quienes he destacar necesariamente a Vanessa Kirby, por delante del propio Phoenix como protagonista. Que Phoenix se luzca menos de lo que debería hay que atribuirlo al maltrato que Scott inflige al personaje principal, a veces ridículo, a veces un tópico andante. Pero Kirby… ¡cuánto me gustaría ver una película que se titulase Josephine, protagonizada por Kirby, con un buen guion y un director con sensibilidad! Soñar no cuesta dinero.

Me cuesta recomendar la película. Aunque quien vaya al cine no se aburrirá. Si fuese una película no basada en nadie en particular, sobre un general ficticio, una película bélica de acción, podría haber sido estupenda. Que se titule Napoleon y que pase lo que pase… hay es donde, si aprueba, es porque técnicamente está muy bien hecha. No sé si la versión completa en Apple TV arreglará algo la cosa. Lo dudo. No sé si le daré la oportunidad. Desde luego no como largometraje. Quizá la divida en tramos de alrededor de 45′ y la convierta en una miniserie. Tal vez así… ya veré. Napoleón Bonaparte ha sido llevado a la pantalla en diversas ocasiones, pero sin que su figura se haya analizado convenientemente. Siempre se ha tratado de forma muy tópica. Mi madre era muy aficionada a Desirée, sobre su presunto enamoramiento de Desirée Clary. Prometida de Bonaparte durante un tiempo, el compromiso se rompió cuando este conoció a la Beauharnais. Clary acabó casándose con el mariscal Bernadotte y, por lo tanto, acabó siendo reina consorte de Suecia. Aunque no ejerció… realmente. Tampoco es una película que se caracterizara por la fidelidad a la historia, y especula más que otra cosa. En fin… que no hay una buena película sobre el tirano francés, lo interprete Marlon Brando o Joaquin Phoenix.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***